You are on page 1of 4

UNIVERSIDAD DEL VALLE DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA CURSO: EDUCACIÓN Y MUNDO DE LA VIDA PROFESORA: PAOLA ORTIZ ORDOÑEZ ESTUDIANTE: ELKIN

FERNANDO IBARRA VARGAS PLAN: 3250

CÓDIGO: 0642507

EL SENTIDO DE LA VIDA ETICA: LA RENOVACION VOLUNTARIA DEL HOMBRE. RELACIONARLO CON EL ESTICISMO CON EL TEMA DE LA CUIDADELA INTERIOR. 1. Introducción. ¿Qué implicación tiene la responsabilidad ética en una ciudadanía? O, ¿qué determina el sentido de la vida ética de una persona, que como ciudadano tiene deberes y derechos? Y en consecuencia con lo anterior, ¿cuál es le sentido práctico de la vida ética de un individuo, que se relaciona con los demás en una sociedad y en una colectividad política específica? Así pues, la responsabilidad ética tiene como consecuencia, la renovación voluntaria del hombre individual, pero la responsabilidad sólo tiene sentido si se refiere a una sociedad, comunidad y colectividad políticamente organizada y determinada por la realidad cultural, que permite la interacción o socialización de las acciones de los individuos que están inmersos en un contexto colectivo y político en tanto ciudadanos. Ahora bien, la responsabilidad ética implica actuar libre, espontánea y voluntariamente con cierta autodeterminación propia de la “vida ética”, comprendida en términos de razón práctica. La ética pura entendida como razón práctica es una condición de posibilidad para la transformación de la vida ética de una persona como también de la vida ética colectiva, que versa sobre la voluntad colectiva, pues se construye a partir de la socialización libre y voluntaria de los individuos miembros de una comunidad. Otro aspecto relevante que versa sobre la intencionalidad o el sentido de la vida ética del hombre individual que se reconstruye o se renueva interactuando con otros miembros de la colectividad, es la conciencia de sí o la autoconciencia entendida como la reflexión de un agente que vuelve sobre sus propios estados y procesos mentales, para luego exteriorizarlos o contextualizarlos en la sociedad, pero también se puede comprender fenomenológicamente hablando, como conciencia de algo, en la medida en que el agente ético (sujeto que actúa por voluntad propia) está en relación directa o frente a otros agentes partícipes en la colectividad. 2. El problema del hombre como persona y ciudadano responsable. Para poder comprender la transformación o reconstrucción voluntaria de un individuo, es necesario analizar conceptualmente la naturaleza de la razón práctica, a través del concepto de „voluntad‟, que se entiende como la

es un agente ético. El hombre es un ser conciente y autónomo en tanto persona. valora. en la medida en que se reconoce y se compromete a ayudar con su trabajo a los otros miembros de la comunidad. En una actividad auténticamente “personal” o “libre”. comprendida como una comunidad. interviene en el mundo circundante de su experiencia”1 Si la acción de la voluntad se puede concebir. el respeto al interés común o público (el reconocimiento). La autonomía o la libertad podría concebirse como la disposición de las capacidades del hombre individual en relación con la comunidad. culturales e históricos implica la posibilidad de “renovación” o cambio. en donde interactúan las „voluntad individual‟ y „la voluntad colectiva‟ o la práctica conciente de una humanidad. determinados social e históricamente por la realidad cultural. en la medida en que es éticamente responsable y libre para actuar. las interacciones sociales de los seres humanos. desde la “ética fenomenológica” Husserliana. Así la transformación voluntaria de la vida de un individuo se reconstruye conscientemente. o lo que es lo mismo. puesto 1 Husserl. entonces el sentido de la “vida ética” refiere a una acción de la voluntad. La libertad o independencia personal ligada a la responsabilidad implica el reconocimiento de sí mismos y de los otros. afectos) y de ser. y puede llegar a hacer. el hombre tiene experiencia ( examinando algo. históricos. toda vez que la libertad de la voluntad o la autonomía personal es el valor más importante. “El hombre tiene también la peculiaridad esencial de “actuar” libre y activamente desde sí mismo. Tanto la voluntad individual como la colectiva determinan o establecen los límites de los intereses individuales. el agente tiene que ser moralmente libre y responsable. que posibilita la reconstrucción o transformación del hombre individual a través de la socialización en una colectividad política entendida como ciudadanía. en cuanto agentes de acciones. un pueblo. es decir. Edmund. con derechos y obligaciones para sí mismo y para los demás miembros de la comunidad humana. traducción de Agustín Serrano de Haro. desde su yo-centro. y por tanto. . frente a las decisiones y acciones que hace. en lugar de estar entregado pasivamente y sin libertad a sus impulsos ( tendencias. movido afectivamente por éstos. culturales y colectivos de una humanidad. en el sentido más amplio. RENOVACIÓN del hombre y de la cultura: Cinco ensayos. Si el hombre individual y colectivo se concibe como libre y responsable. piensa.responsabilidad ética de un agente libre y autónomo. desde intersubjetiva. pues de éste depende la socialización o la relación con los otros agentes. como la “renovación” del hombre. por ejemplo). La vida ética individual del hombre autorregulado y conciente le permite desarrollarse y configurarse en una colectividad políticamente humana. y responsablemente frente a los demás.Introdu cción de Guillermo Hoyos. un país o una nación. una sociedad. El hombre se hace libre al actuar.Anthropos. Páginas 24-25. deberes y obligaciones morales.México:2002. El hecho de ser seres individuales. pero para que esta empresa se lleve a cabo. en donde se dan. que implica una acción libre y responsable. sociales. actuar autónomamente o conscientemente en relación con sí mismo. sociales. pero esta posibilidad de “renovación” o cambio está dada por el valor de la libertad y la “renovación” voluntaria del individuo que integra una sociedad o colectividad humana.

en la vida práctica. libres y responsables frente a los problemas inmediatos que nos depara la vida cotidiana. acción de la voluntad o responsabilidad moral. la libertad y la responsabilidad son el fundamento para la renovación y reconocimiento del hombre en tanto persona responsable o ciudadano. laborales. estos son los elementos constitutivos del concepto de ciudadanía que permiten transformar el “mundo de la vida” o la cotidianidad. o lo que es lo mismo. para que la “vida ética” o responsabilidad ética de un ciudadano tenga sentido.que hace y es parte constructiva de la sociedad y de la humanidad en cuanto voluntad colectiva que genera y posibilita la praxis humana. pero sin ninguna pretensión absoluta de universalidad. en la medida que el agente tenga conciencia de sí o una intencionalidad para actuar libre y responsablemente. se haya a sí mismo y le da sentido a su vida ética. tienen su origen (o base ) o raíz común.que la práctica colectiva en cuanto quehacer „humano‟. “en el mundo de la vida” de las experiencias cotidianas pre-lógicas. toda vez que si el hombre se hace y se reconstruye. La relación de la cotidianidad con la actividad del hombre. autovaloración y autodeterminación práctica (volición referida a uno mismo y acción en la que uno se hace a sí mismo)”2 Por tanto. la realidad que es inherente al quehacer humano individual y colectivo. es decir. El mundo de la vida o la cotidianidad es el fundamento de la empresa o del quehacer de la humanidad del hombre individual y colectivo. de los actos personales de autoconocimiento. . etc. es como la de la raíces con el árbol. La función de éste mundo versa sobre lo dado. pues aquellos quehaceres humanos cuyas acciones y actividades particulares influyen en una sociedad o comunidad determinada. del hombre individual en relación con la colectividad política. la renovación debe ser voluntaria. Ahora bien. “La Autoconciencia en el sentido genuino del autoexamen personal (inspectio sui) y de la capacidad que en él se funda de tomar postura reflexivamente en relación con uno mismo y con la propia vida: en el sentido. pues. siendo ésta el referente tanto de la sociedad como también del individuo . políticos. Sin embargo. mas no de la totalidad del objeto mismo del “mundo de la vida”. en la medida que se hace o está „siendo‟ continuamente. sociales. El sentido de la vida ética esta dado por la “renovación” del hombre individual inmerso en contextos culturales. familiares. sino que se renueva (o se autorrenueva). la autoconciencia. es algo que no está acabado. es algo dado o real que siempre está en continua renovación o transformación. Página 24. y se reconstruye continuamente en el día a día de la cotidianidad. se fundamentan en el interés común o necesario de una parte. que tanto el hombre individual como el colectivo. económicos. para luego poner en relación la colectividad (en donde esta inmerso el individuo) con la humanidad. el análisis de la „ciencia ética o fenomenológica‟ parte del consecuente análisis de la renovación. pues la razón práctica en tanto facultad humana nos prepara para la toma de decisiones concientes. toda vez que la 2 Ibíd. Éste no nace hecho.

como también a la libertad que presupone la responsabilidad ética y política para actuar intersubjetivamente como ciudadano responsable en el mundo de la vida. en alguna forma de vocación o profesión particular objetivada y realizada en la unicidad misma de la vida práctica. que satisfacen su conducta y su obrar práctico en el “mundo de la vida” o la cotidianidad. una vida llena de valores positivos. pero éste aspecto sólo es posible a través de la responsabilidad ética y la autoconciencia que posibilita la “autorrenovación” del hombre mediante la reflexión personal. dado que la ciudadanía posibilita el margen de acción voluntaria en una comunidad política. . entendida como la reflexión de sí mismo y de la vida que se lleva acabo.acción de la voluntad como renovación voluntaria del hombre individual permite la continua relación con la sociedad en tanto colectividad. Para que la vida ética del individuo tenga sentido en tanto acción voluntaria. es necesario apelar tanto a la intencionalidad de nuestra conciencia del mundo de la vida.