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Chiloé Cielos Cubiertos

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María Asunción Requena

Chiloé cielos cubiertos
PERSONAJES
ESTEFANÍA BRUNILDA CANDELARIA ROSARIO ORFELINA LA OYARZO LA ABUELA CHUFILA EL JOVEN NAUFRAGANTE ALVARADO

María Asunción Requena (1972)

CHICHICHO LAURO PANCHO TIESO CÁRDENAS DON ANDRADE EL VIEJO CATRUTRO ZOILO, ánima CORO: parejas que bailan y cantan

Época: Actual. Comienza el invierno. Lugar: Curaco de Vélez, en la isla Quinchao. Archipiélago de Chiloé, sur de Chile. PRIMERA PARTE CORO-Curaco de Vélez, ¡ay! qué solo estás en invierno, qué soledad los caminos, qué soledad bajo el agua de la lluvia, de la lluvia. Te has recogido a tejer un choapino bajo el agua y se olvidaron de ti. Curaco de Vélez, ¡ay! qué soledad los caminos, en la lluvia, en la lluvia, en la lluvia. (El coro sale. Luz de lluvia sobre calle de Curaco. Bajo el alero de una casa, Brunilda, Candelaria y Estefanía miran caer la lluvia. Visten de negro y cubren sus cabezas con un manto, también negro. Bajo otro alero, ALVARADO, LAURO y PANCHO TIESO, permanecen inmóviles, con la variación de cambiar a veces de postura. Visten poncho y sombrero. Entra ORFELINA con una radio a transistores. Una bufanda de lana le da varias vueltas al cuello. Es joven aún, flaca, menuda y con el pecho hundido. Llega hasta el alero donde están las mujeres. Saluda con una sonrisa.) CANDELARIA-¿Qué dice, Orfelina, pues? ¿Aún no han abierto la Cooperativa? ORFELINA -Todavía no. BRUNILDA-¿Y recibiste carta del Segundo? ORFELINA -No he recebío, p’. ESTEFANÍA –Pero si no hace ná que estuvo. ¿cómo le va escribir? ORFELINA -Pa’l tiempo del reitimiento vino. Comió harto chancho y se las embaló otra vez pa la Argentina. CANDELARIA-¿Y por qué no te fuiste con él? ORFELINA -(Después de un momento.) Ni me dijo. CANDELARIA-Esto te pasa por no abrir la boca a tiempo. Deberías haberle exigido. ORFELINA -Pa que… BRUNILDA-Estaban medio comprometíos, ¿no?
ORFELINA -Si, p’… Tendrá otra. (Encuentra una salida airosa.) Además allá no me iba a gustar.

CANDELARIA-Pior es que pierdas un marío, p’. ORFELINA -(Vuelve a su resignación) Sí p’. ESTEFANÍA-Arrímate a don Andrade, que hace tiempo que anda a las vueltas. ORFELINA -No me gusta. (Casi para ella.) Además, estoy casi comprometía. CANDELARIA-¡Pa lo que sirve tener marío! ESTEFANÍA –(Suspira.) Sí, po. BRUNILDA-(Bromea.) Si no han de traer plata que se queen mejor pa’llá. ESTEFANÍA –Algunos… vuelven pa’l puro molestar. Cuando se caen de viejos entonces velven donde la mujer a exigir sus derechos. Pa’que los cuiden. BRUNILDA-Y mientras tanto se farrearon toa la plata en la Patagonia. Si es de no creerlo. CANDELARIA –Si no fuera por los tejidos que hacemos, nos moriríamos de hambre. ORFELINA -Pero al menos tienen hombre. CANDELARIA-Dije hambre, no hombre.
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Chiloé Cielos Cubiertos

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María Asunción Requena

ORFELINA -Es casi lo mismo. CANDELARIA-Si no te gusta don Andrade, ándate pa’l monte. Ahí ate podís encontrar con el Thrauco. (Ríen.) Ese brujo no es muy regodeón. ORFELINA -No se burlen de una. BRUNILDA-¡Y si no nos reímos!… (Guardan silencio, sumidas en sus recuerdos.) ESTEFANÍA -¿Tu marido mandó plata con alguien? BRUNILDA-No, aún no es el tiempo. Cada tres años me manda, con el favor de Dios y de la Santísima Virgen. ESTEFANÍA–(Con la mejor intención.) Cumplior te salió. La cosa está en que no se aburra. BRUNILDA-Ya es decir algo. CANDELARIA –Pero no dicen qué año. (Ríen.) ORFELINA -Si yo me casara sería pa’l tiempo de las papas nuevas. Trae suerte. CANDELARIA-Procura que sean papas coraila. (Ríen.) ORFELINA -No se rían de una, pues. CANDELARIA-Es que tú, Orfelina, no debieras poner tantas condiciones. Yo diría que hasta se te pasó el tiempo del Thrauco. (Ríen.) ORFELINA -Ustedes que son. (Va a salir.) (Entra CÁRDENAS, Presidente de la Cooperativa. Lleva abrigo.)
CÁRDENAS -(Saluda amable a las mujeres.) ¿Y ustedes? No deberían estár tejiendo? Ya vieron como llegaban los turistas a la Cooperativa? Se vendió todito. Y faltó. Hay que apurarse este invierno en tejer. Aquí en la calle, capaz que las pesque un aire. Hay mucha frieza.

CANDELARIA –Estamos esperando el correo. ESTEFANÍA-A ver si llega carta. BRUNILDA-Todas las tardes tenemos la misma esperanza. (Pausa.) CANDELARIA –Pa’l miércoles le termino una alfombra. CÁRDENAS –Eso está mejor. Hay que apurarse. Estamos lejos del Continente y el que viene hasta aquí, conviene que se lleve su choapino, su frazada. CANDELARIA-En invierno es difícil que se arriesguen a pasar pa Chiloé. El Canal de Chacao sabe ponerse malo. Y es peligroso. ESTEFANÍA –Si hicieran el puente luego, estaríamos mejor. CÁRDENAS -¡Ah, el puente! Eso va a traer la felicidad a todos. (Entra el CATRUTRO, viejo
chico, siempre malhumorado. Al pasar, ha oído la palbra puente. Habla sin detenerse y sale.)

VIEJO CATRUTRO-¡Ja, el puente! Eso no más querían. No ven que son tontos en la capital pa preocuparse de nosotros. No nos hacen ni caminos y van a construir un puente. ¡Eso no más querían! (Sale.)
CÁRDENAS –Ese viejo Catrutro que ni dice una buena. Ésta es la gente que hace hundirse a Chiloé.

CANDELARIA-¡Y lo arregentado que está! Usted debería hablarle. No abre la boca más que pa decir maldades. ESTEFANÍA –Pa mí que éste ya no es gente humana. LASTENIA -Por culpa de él no va a haber puente en el Chacao. CANDELARIA-Quizás qué pautos habrá hecho con los brujos por ahí. CÁRDENAS –Ya, ya, no digan leseras. (A ORFELINA.) Acompáñeme a la Cooperativa para ver los libros. ORFELINA -Pocas ganas tengo de hacer ná. Bueno, vamos.
CÁRDENAS –Y a ustedes no se les olvide que pa darles lana, tienen que cumplir con las entregas.

CANDELARIA-En cuanto no más escampe. (CÁRDENAS y ORFELINA inician la salida.) CANDELARIA-(A CÁRDENAS) ¿Y qu´hay del curanto pa’l domingo? CÁRDENAS –(Se vuelve.) ¡Justo! Se me había olvidado y me comprometí con el medán pa las Oyarzo. CANDELARIA -¿Medán? ¡Por Dios que está antiguo pa sus cosas! Ya no se usa eso.
CÁRDENAS -¿Cómo que no se usa? ¿De cuándo acá hemos dejado de ser buenos cristianos?

CANDELARIA-No hemos dejado ná de ser, pero eso ya no se usa. ESTEFANÍA –Y yo por las Oyarzo no me molestaría. Tengo atravesá a esa gente. Pero si
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sin rencor ni picardía y esta reunión de vecinos se usa todavía”. Les fue malazo. y ésta como si oyera llover.) Usté aconseje a su sobrino. Ahora piense en el medán y cooperamos todos. CÁRDENAS –Sea como sea no podemos fallarle. siempre tejiendo. déjese con las Oyarzo. CANDELARIA –Yo creo que la va a pedir en casamiento. Estefanía ESTEFANÍA –La Rosario Oyarzo anda con los ojos hueros desde un día que se que se queó dormía en la playa. (Mira al cielo. BRUNILDA-Así dicen. también. (ALVARADO se aparta del grupo de los hombres. CANDELARIA –Sí… tiene bonito carácter.) (Señala con la cabeza a ALVARADO. mejor es que vea a esa familia con otra cara. como yo las estoy viendo a ustedes. CANDELARIA –No es mala chica la Rosario. CANDELARIA –Son buena gente. “Esta era gente noble.) Los brujos no son coss de otro mundo. mira hacia el mar y sale en esa dirección. Estefanía.) Que este invierno trae mucho agua y no va a haber necesidad de agacharse pa beber. Mi sobrino es de lo mejor que hay. A ESTEFANÍA. buena chicha y rico vino. Dicen que vio al Caleuche. entonces. el mío y el de ésta. Estefanía. rodeado de vecinos. Y si la quiere que la pía. BRUNILDA -(A ESTEFANÍA. cómo había hociconeado ese brujo con forma de chancho. CÁRDENAS –Usté sabe que el hijo anda pa Punta Arenas y ella se enfermó. porque mis ojos lo vieron. si se ha de hacer que sea una buena fiesta. LASTENIA -(Burlona.) Ay. CANDELARIA-Es malo creer en brujos. Así es búsquese otro palique. (Sale seguido por ORFELINA. CANDELARIA-Bueno.) Ayudar es lo importante. Dios lo tenga en su santa compañía.) Ahí está mi sobrino Galvarino Alvarao. Cuento con ustedes pa’l medán y no se tarden en ponerse a tejer… Hasta luego. BRUNILDA –Déjeme acordarme. luego.” CANDELARIA-(Suspira.) CANDELARIA –Y si va a emparentar con la Oyarzo. un sol pálido envuelve a las mujeres. ESTEFANÍA da un codazo a la mujer más próxima. invitaban a la gente. siempre tomamos el agua parao en Chiloé. ahora. ESTEFANÍA –Pero está pasmá. con harta carne y papas. ESTEFANÍA –Y desde entonces anda así como pasmá. CANDELARIA-Yo vi. templao conla Rosario. pero muchas otras veces era el viejo Oyarzo.) ESTEFANÍA –Yo no soy entrometía. Y que suene tres días. bueno. CÁRDENAS -(Sonríe.) Sí que lo sabía. Como era su marío. CÁRDENAS –Bueno. Ni papas ni forraje pa los animales van a tener. ESTEFANÍA –Es que son flojos. ESTEFANÍA –Muchaza o pocaza. que en paz descanse? “Los pobres hacían fiesta pa buscar su acomodo. ESTEFANÍA –Si no siembran no cosechan p’. No podemos fallarle a las Oyarzo. bueno. CÁRDENAS –(Con intención. bueno. CÁRDENAS –De todo habrá.) Bueno. Son hombres que tienen magia. Lo converso. 3 . recibiéndoles de todo”. que sabía decir bien sus cosas el finaíto Bórquez. Y usted.) “Era una fiesta hermosa. BRUNILDA -Así es.Chiloé Cielos Cubiertos 3 María Asunción Requena quiere que hagamos una colecta de productos pa ayuar… CÁRDENAS –(Interrumpe. Eso pasó hace tiempo y el viejo ya está enterrao tres metros bajo el suelo. Y no se anden en palabras más o menos. (Recuerda. ESTEFANÍA –Usted sabe lo que paaba cuando vivía el viejo Oyarso Uribe. (Ha dejado de llover. pero hay que guardarse de ellos. ¿No está por irse? ESTEFANÍA –Qué más quisieran. muchas veces. p’. ¿Qué no se acuerdan ya lo que dice del medán el finaíto Bórquez. como siempre. pero las Oyarzo siempre dan que hablar. pero pobre igual que los otros. Nos robaba la pesca del corral del mar y le echaba la culpa al Cuchivilu. BRUNILDA -Bien que haría. ESTEFANÍA –No niego que una que otra vez lo haya hecho ese brujo del diablo.

Entra el CORO. JOVEN NAUFRAGANTE-Dilo una vez más. para siempre. buque fantasma.) Donde uno se acuerda… ESTEFANÍA -(Apuntando la emoción. se dispone a marsicar. Si no fueran tan pobres no se alejaran ¡cuánta esperanza abierta muere en la nada! El corazón de lluvia se va envolviendo silencioso y mojado llega el invierno. que ni las cartas llegan. pero se pone. pero en sus manos.) JOVEN NAUFRAGANTE-¡Rosario.) CORO -Paloma. En sus ojos mirándose está Rosario.) ROSARIO –Adiós.) Lo que pasa es que cuando se habla de hombres y de mujeres y que van a casarse. los hombres parten. su amor es como un fuego resplandeciente. Vuelve. El Joven Naufragante va en el Caleuche. en tierna despedida. si así pudiera decirse.) Adiós… paloma.) (Canta el CORO.) Debes irte.) Te amaré a pesar de mí. JOVEN NAUFRAGANTE-(La estrecha. ESTEFANÍA -(Ganada por la emoción) Así mismo escampó cuando me casé con Barrientos. trae el amor que nadie puede borrarlo. JOVEN NAUFRAGANTE-(La abraza tiernamente. Y las paloma vuelve. ese amor es un sueño de los caminos. se escucha una apagada melodía de acordeón.) 4 . (Inquieta. dice el aire. ROSARIO se acerca. El JOVEN NAUFRAGANTE avanza unos pasos hacia ella. El Caleuche. a pesar del mal que pueda causarte. con una última mirada al mar. La observa antes de hablar.) Pero este amor es más fuerte que todo y no puedo alejarme… como debiera ser. ROSARIO se aparta. con los pies desnudos. Ambos jóvenes se besan. LASTENIA -Yo le hice al mío unas medias de lana con guarda colorá: ¡hace tanto frío cuando salen a pesar! CANDELARIA –Yo no sabía que Bahamondes se iba a ir y que el sur era tna lejos. El agua ha detenido su canto de ave y una historia de amor tiembla en el aire. lejana. LASTENIA -Ninguna lo sabíamos… (Quedan envueltas en sus recuerdos. lleva a una niña. el amor se ha encendido para alumbrarlos.) ¡Qué insoportable será el tiempo sin ti! ¿Volverás? ROSARIO –Te lo prometí. CANDELARIA –(Comprensiva. ROSARIO -(Se aparta de sus brazos que la dejan ir. quisiera el pensamiento darles alcance. vuelve a tu nido.) JOVEN NAUFRAGANTE-(La retiene. resplandece en el mar. buscando pequeños moluscos. Entra ALVARADO con una red al hombro. (Desaparece. sin perder su dimensión humana. ROSARIO -(Alarmada. Su aspecto denota su condición fantasmal. ESTEFANÍA -¿Y por qué habría de ponerse de alguna laya? CANDELARIA –(Con dulzura.) Mi barco espera. Y en las noches tan largas tejen leyendas para que el tiempo pase y no se sienta. El mar se ha desplayado.) Para siempre.) ¿Y de qué? CANDELARIA -(Mirando las últimas gotas de lluvia que caen. y el JOVEN NAUFRAGANTE.Chiloé Cielos Cubiertos 4 María Asunción Requena ESTEFANÍA –No tengo otra que ésta que me hicieron. Canta. dulce.) No. vuelve. Golpeando en el viento. alejándose. tomados de la mano. tu amor es lo único que quiero.) Que uno también una vez fue pedía… y que… que un hombre la quiso.) Te amo… te amo. no. espera! ROSARIO -(Se detiene. Han entrado ROSARIO. la fantasía por el mar.) CORO-Las mujeres se quedan. Los va depositando en una canasta tejida a mano. se abrazan largamente.) Adiós… JOVEN NAUFRAGANTE-Sí… (Mira el mar. ROSARIO –Mal o bien. uno se pone… no sé cómo se pone. (El coro calla. ROSARIO –Lo prometo. Con un cuchillo abre la arena. le grita el agua. (Alejándose. cerciorándose que están solos. de ti. (ROSARIO. el mar te está tejiendo un manto de algas. se ha hecho tarde. Yo era una niña y lo quise en cuanto lo vi. El JOVEN NAUFRAGANTE es hermoso y varonil. (El JOVEN NAUFRAGANTE extiende sus brazos. JOVEN NAUFRAGANTE-Lo sé… (Atormentado. se va el Caleuche con sus velas al viento se desvanece. en su vuelo. amor… (Lo mira alejarse. Se miran con amor. paloma. ROSARIO se aparta suavemente. que ha dejado la baja marea. con esfuerzo.

y se hace una buena casa. ROSARIO –A ónde. Se gana más que aquí. ROSARIO –(Por decir algo. Estoy seguro. ROSARIO -¡Ah! ALVARADO-Y se gana plata y después se vuelve pa’acá. ALVARADO-Cárdenas le da y le da que nadie se vaya de la isla. en la playa? ROSARIO –Mariscando.) Buenas. ROSARIO –Claro. también.) Usted siempre tan solita. Puesto. ROSARIO –Así será. ALVARADO-Este invierno va a ser malo. pues! Pero el pedazo de tierra es muy chico. solita.) Si uno tiene mujer trabaja más tranquilo y le cunde más.) Un rato más tenemos reunión. Además… (Pausa.) En la Estancia a uno le dan una casa. ALVARADO-¿Le gustaría? ROSARIO -¿Qué cosa? ALVARADO-Ir. ROSARIO –Sí. ¿O prefiere pa Magallanes? ROSARIO –Yo no prefiero na. ALVARADO-Es muy grande la Patagonia y agarra pa’l lao chileno y pa’l lao argentino. ROSARIO -¿Sí? ALVARADO-Seguro. Y toos siguen pobres. ALVARADO-O a la Argentina. ROSARIO –Toos dicen lo mismo. Nos va a leer no sé qué cosa. ALVARADO-Se va a oír el Camahueto. ALVARADO-¿No tiene miedo? ROSARIO -¿De quién? ALVARADO-Bueno… no sé… tantas cosas. p’.) No sé. ALVARADO-(No se da por aludido. ROSARIO –Mire. ROSARIO –Cómo ha de ser. como les pasa a todos. le llaman. ALVARADO-(Se acerca. ROSARIO -¿Aquí no tiene casa? ALVARADO-¡Cómo no voy a tener. ALVARADO-(Después de una pausa. ROSARIO -¡Ah! ALVARADO-(Después de una pausa. Es mejor ahí.) Allá no hay que arar la tierra. ALVARADO-(Deja la red en el suelo. ALVARADO-Pa Magallanes.Chiloé Cielos Cubiertos 5 María Asunción Requena ALVARADO-¡Buenas! ROSARIO –(Se sobresalta. p’. ROSARIO –No peor que otro. Y trabajo no se encuentra… ¿Y qé le queda a uno sino ir a buscarlo donde se lo dan? Por eso estamos como estamos. ALVARADO-¿Qué hace. ROSARIO –Sí. (Ríe. Deja el tono serio. ALVARADO-Y hay mucho trabajo. ROSARIO –Qué bueno. ALVARADO-Y por eso siempre nos llama a reunión. ROSARIO -¡Ah! ALVARADO-Y es bueno irse. ROSARIO –(Deja la red en el suelo.) ¿En la Cooperativa? ALVARADO-Esta vez en el almacén de don Andrade.) ROSARIO -¡Qué cosas! ALVARADO-¿Su hermano anda pa’l lao de la Argentina? ROSARIO –Sí… no sé… en alguna parte de allá. 5 .) Dejó de llover.

(Sale corriendo. Mira por donde ROSARIO ha desaparecido. Hasta luego. ROSARIO –Así será.) ALVARADO-(A CHICHICHO. (Sale. ALVARADO-(Se acerca. ROSARIO –Sí.) ROSARIO –(Molesta. ALVARADO-(Insiste. LAURO -(Lleva un hacha al hombro. (A CHICHICHO. ALVARADO-¿Se alegraría si hubiera vuelto? ROSARIO –Seguro. Me quea harta leña que cortar.) CHICHICHO –Pa usté. pero un rato más… va a volver a llover.) Bueno estuvo. ALVARADO-Cierto.) Tengo que irme. CHICHICHO -¿Le gusta? 6 . es temprano. CHICHICHO –No. Lauro.) Era una broma.) Sí. Yo mismo la hice.) Si uno va a la Argentina.) ROSARIO –Te vi venir y me escondí detrás del bote.) (ROSARIO lo mira. (Pausa. (Ríe de su broma. ALVARADO-La acompaño. ALVARADO-(Trata de entusiasmarla. ALVARADO-Pero si alguien no quiere que uno se vaya… ROSARIO –El agua de lluvia corre aunque la atajen. ROSARIO –Eso lo vengo oyendo desde que nací y las cosas no han cambiado. ROSARIO –(Sin inflexiones. PANCHO TIESO y CHICHICHO.) ¿Pa qué? (CHICHICHO le entrega una pequeña barca chilota. Allá tiene su tierra.) No faltes.) ¿Terminó el balseo? CHICHICHO –(Algo nervioso. ¿No ve que allá neva? ROSARIO –Con una frazá bien abrigá aquí también se le hace pelea al frío. Chichicho. la plata vale más. ROSARIO –(Admirada. Y otra cosa. ALVARADO-¿Sabe? No me gustaría irme solo. ROSARIO –Lo sabía. ALVARADO-(Después de una pausa. allá no hay tanto olor a humo.) PANCHO TIESO –Por suerte llegamos a tiempo a la reunión. ALVARADO queda. ROSARIO –Mal no te hizo. CHICHICHO –Debería volverse a su pueblo. ROSARIO –(Alegre. Y si me hubiera ido. Se vuelve y al salir se cruza con LAURO. (Salen PANCHO TIESO y LAURO. ROSARIO –Voy por otro lao.) ¿De veras? ROSARIO –Habría vuelto a trabajar a la Isla y eso creo que es bueno pa Chiloé.) ALVARADO-¿Vamos a la reunión? CHICHICHO –Es temprano. ALVARADO-Se siembran ovejas que salen solas. mejor.) Qué bueno. ALVARADO-Yo voy por ahí mismo.) ¿Usted no quiere me vaya? ROSARIO –Si ha de irse se va. ROSARIO –No… yo no voy por ahí. ALVARADO-(Esperanzado. contrariado recoge la red.) Y si quiere tanto a Chiloé… por qué no se casa… pa qué… pa qué así… (Se arrepiente de su torpeza. Aparece ROSARIO. ALVARADO-(Molesto.) Es muy linda.) Sí.) (CHICHICHO busca con la mirada.) Pero es mejor cambiar y cuando son dos. ROSARIO –(Sin darle importancia.Chiloé Cielos Cubiertos 6 María Asunción Requena ROSARIO –Raro.) Dejó de llover. CHICHICHO –Estaba aquí Galvarino Alvarado. ROSARIO -¿Sí? ALVARADO-Se le hace mejor pelea al frío.) La estaba buscando. mal no me hizo… (Con amplia sonrisa. ya estaría de vuelta. (Oculta un botecito que trae.) El Piuchén quedó a cargo de la balsa. ALVARADO-No es lo mismo.

(Se mira los pies desnudos. (Sonríe. (Beben en silencio.) ROSARIO –No me gusta ese nombre. sí.) PANCHO TIESO –Aquí en el almacén es mejor que en la Cooperativa.) Ahí me queó un poco mal. pensaré que la paso en la balsa… Y le hablaré lo mismo que ahora… (Con infinita timidez le acaricia la cabeza. algún día.) ROSARIO –Prométeme que me ayudarás. () Soy tan feliz. no llores no. y tan desdichada… A veces siento como si me apretaran y no me dejaran respirar. CHICHICHO -¿Es de cierto? ROSARIO –Pero.) ¿De veras me llevarías? CHICHICHO –Y le pondría un nombre bonito.) CHICHICHO –Buenas.) A la balsa. no a la refalosa ay zamba. ay zamba no llores zamba. En la balsa viene Chichicho a Curaco. a la refalosa.) A la balsa. CHICHICHO –(Señala un detalle en la construcción.Chiloé Cielos Cubiertos 7 María Asunción Requena ROSARIO –Mucho. a la balsa. a la refalosa. Hay cerros. ROSARIO –(Lo mira con ternura. (Estribillo. pone unos tablones pa que los turistas pongan sus talones. el Santa Lucía. sí. no a la refalosa ay zamba. sí. a la balsa. no… no me gustaría estar lejos… (Su mano se alza para acariciar el pelo de ROSARIO.) ( ROSARIO mira el mar con su alma puesta en la mirada. si alguno se moja píe mil perdones. Como si me estuviera secando. CHICHICHO –Yo siempre… lo juro… yo siempre… Y si alguna vez usted no está. a la balsa. sí me gusta! CHICHICHO –Entonces así se va a llamar.) No tengo nada que ofrecerle. Se me pasó el cuchillo.) DON ANDRADE -Y así fue como les dije. pone los tablones.) (Estribillo. a la balsa. too el día dando la misma vuelta. entonces. Va hacia CHICHICHO. CHICHICHO –Cuando tenga mi lancha yo la llevo. se pone serio. Chichicho. que mirando el mar no ve el amomr en los ojos de CHICHICHO. no llores zamba. Que pase lo que pase no me dejarás. a la balsa. (Estribillo. (Pausa. Rosario. CHICHICHO –No es mía. etc… Si pasa una niña llamada Rosario su balsa es de flores el mar un milagro. (Mira con su secreto amor a ROSARIO. Quisiera ser marino con mi lancha o embarcao. Ni que me paguen me quedo a vivir en Santiago. etc… Vuelve pa Curaco. a la balsa. El más bonito que conozco.) -Usted lo ha dicho. Mucho mejor. ROSARIO –Tiene la balsa. a la balsa. atiende. pasa por encima.) (Sin que ella lo escuche. CHICHICHO ha salido momentos antes. (Sale el coro con los últimos pasos de la refalosa. DON ANDRADE PANCHO TIESO –Póngase otra chichita. no llores no. mi querido Chichicho. Vuelve a sonreir. le echa bencina y si hay muchos autos.) A la balsa. ay zamba no llores zamba. (Ha entrado el CHICHICHO.) Rosario. no llores zamba. al lado mismo del agua. ROSARIO se aparta hacia el mar. p’. Está el San Cristóbal. También iba pa la Vega.) ¡Oh.) Embarcarse.) ¡La quiero tanto.) ¿Usté estuvo allá? DON ANDRADE -¿Qué? ¿Santiago! Grande.) ROSARIO –(Sueña. que estarás a mi lao siempre. ¡Soy tan pobre! CORO -A la balsa. Luz sobre almacén. Cobra la pasá. detrás del mostrador. CHICHICHO –Quiero tener una lancha. Beben en el largo mesón LAURO y PANCHO TIESO. Cobra la pasá. Yo iba a respirar un poco de aire a los cerros. no llores no. a la balsa. no llores no. que serás mi bueno. (Toma el bote y comienza a gravar el nombre con el cuchillo.) Rosario. Y no es lo mismo andar de allá pa’ acá y de acá pa’allá. (Sirve los tragos. sí. (De pronto recuerda. Después de un momento entra CHICHICHO. eso sí. Grande. (Con suavidad. tanto! Y nunca me atreveré a decírselo. ROSARIO –Ni se nota. porque en la ciudad me ahogaba. sí. 7 . ROSARIO –¿Cuál? CHICHICHO –(Ocultando su turbación. Si no fuera pobre ¡cuánto amor le diera! Pero solo tiene su risa en la cara. (CHICHICHO sale. DON ANDRADE. Pancho Tieso. vuelve pa Dalcahue y se espera un rato. sí. La retira y la aprieta con la otra mano.) Embarcao.

(Jugando con el hacha. (A CÁRDENAS. PANCHO TIESO –¿Sabe a cuánto me pagaron las papas? ¿Cada saco? Y corailas. que Chile va a ser siempre pa los de allá. DON ANDRADE -Espera un poco. ALVARADO -Usted siempre igual.) Lo noto un poco revuelto. p’. Y se respira. hombre. DON ANDRADE -Idea fija. dije. no más. cuando no se mueren los chanchos. Pero de Puerto Montt pa’allá es una cosa y de Puerto Montt pa’acá es otra. -Lo único que les importa es pasar luego pa Curaco a comprar buenas frazás. (Entra CÁRDENAS y ALVARADO.) CÁRDENAS -¡No son todos iguales! Ahora hay gente preocupada de nosotros y nos van a ayudar. CÁRDENAS -¡Qué todavía estén con ésas! PANCHO TIESO –Vaya pa Ancud o pa Castro. PANCHO TIESO –Yo me voy pa Magallanes. DON ANDRADE -No sigan con eso. enviudé y ahora tengo mi buena camioneta. PANCHO TIESO –(Siguiendo su pensamiento. prefiero el de allá con los bolsillos más abultados. pa nosotros la sudá.) LAURO -¡Cuándo van a faltar ésa. ALVARADO -O pa las elecciones. ¿Cree que de eso puede vivir un cristiano? CÁRDENAS -En la reunión les voy a contar. ¿Y usted cree que a nosotros nos miran? CHICHICHO PANCHO TIESO -A mí ni me hablan cuando los paso en la balsa de Dalcahue pa’acá. Quizás así comprenderían. LAURO -Eso debe ser. 8 .) ¿El puente? CÁRDENAS -También el puente. PANCHO TIESO –Yo me voy. yo me haría lobero. LAURO -En invierno deberían venir para acá. CÁRDENAS -¡Ese viejo de mal agüero! Bueno. Chiloé está en Chile.) CÁRDENAS -Buenas. PANCHO TIESO –Porque no tiene plata. pa que aprendamos todo lo que nos falta por aprender. pues. DON ANDRADE -(Observa malhumorado a ALVARADO.) No llega don Cárdenas a la reunión toavía y me queda alerce que cortar. van a hacer cursos pa que aprendan.Chiloé Cielos Cubiertos 8 María Asunción Requena CHICHICHO -¿Entonces hay vega? DON ANDRADE -Casi nada… La vida es buena. CÁRDENAS -Lo sé. ahora va de cierto. hombre. DON ANDRADE –Sí. Otros años son las papas. CÁRDENAS -Bueno. ¡Coño! Y me volví pa Chonchi. se respira. pero pasa que no tengo la chalupa. Se desvalijan las cosas importás.). Pero yo les traigo esperanzas. todavía. CÁRDENAS -Es cierto. que estará al llegar. ALVARADO -(Sarcástico. (Prepara unos papeles. me casé. aquí. PANCHO TIESO –¿Y a ellos a cuánto lo venden? Pa ellos el negocio. Allá se le pega el hollín a los pulmones. hombre. ALVARADO -Usted no se convence. (Todos aprueban. ¿Les avisaron a los demás? LAURO -El viejo Catrutro dijo que vendría. Alvarado. ¿no? VARIOS -¿Y dónde quiere que esté…? ¿A dónde va a estar? LAURO -Chiloé está donde debe estar. en cuanto lleguen las mujeres empezamos. LAURO -Si me fuera. Y además. ¿qué le pasa? ALVARADO-Cosa mía. el hombre. Lo van a construir pa nuestra prosperidad. Lo que van a hacer por nosotros. PANCHO TIESO –Allá en la Patagonia el aire también es bueno. Sírvase algo antes de la reunión. Una chichita. Después me vine pa Curaco. lo sé. Y si es por ponerse a respirar. Uno respira buen aire y tiene verde por toas partes.) ¿Qué le sirvo? CÁRDENAS -Nada. Chiloé está muy relejazo y pa lo único que se acuerdan es pa venir a comprar en el verano.) ¡Qué sacamos! Un año se pierde el trigo. (Corrige.

) Ba. LAURO -No es pa enojarse. coño. (Le sirve. con una inversión…” (Al auditorio. coño. CÁRDENAS -(Muy preocupado de su lectura.) ¿Qué ahí no vive tu tío? -En Quellón vive.) De “ Pescadores Castro Ltda. (Entran CANDELARIA.) Ya dije que es cosa mía. compañeros. don Cárdenas. DON ANDRADE –(Ofrece asiento a las mujeres.) No vengo naciendo ayer.) Chilote enamorao.) Ahí onde su compadre. no más. siga leyendo. Comencemos con los que estamos. ba. como se dice. DON ANDRADE LAURO -No necesita jurarlo. LAURO -Lea no más.) CÁRDENAS -(Los mira detenidamente para dar la impresión de cierta solemnidad. (Lee. p’.) -La Rosario parece que tuviera otras pretensiones. después de un silencio.) Silencio. aunque yo no creo en ni una cosa. pero que el trabajo bueno no se ve por ninguna parte.) Acomódense por aquí.Chiloé Cielos Cubiertos 9 María Asunción Requena DON ANDRADE LAURO -Como quiera. ba. PANCHO TIESO –(Fatalista. Aquí lo dice. pa’l fomento. “cuatro millones (Lee. DON ANDRADE se sienta con los demás. compañeros (Lee.) “y que abre un futuro cierto y real a la comercialización del casi ya desaparecido choro zapato” LAURO -¡Ándate! 9 CÁRDENAS -(Lee. ¡Mire éste! CÁRDENAS -(Lee. (Increpa. (Lee. ALVARADO-(Enojado. LAURO -(Alegre como unas pascuas. CÁRDENAS -Bueno. coño. pero aquí van a estar pa nuestro progreso.) ¡Eso estuvo bueno! CÁRDENAS -(Lee con cierta dificultad. ALVARADO algo apartado. Lo pueden leer todos. VIEJO CATRUTRO –Si no está muy transcurrido. ba.) “que abre promisorias perspectivas económicas a las Cooperativas de Pescadores Castro Ltda. p’. p’.) Aquí está. entonces.) “La más importante inversión realizada en Chiloé. DON ANDRADE –Déjese. CHICHICHO se acomoda en el suelo. déjese y tengamos la fiesta en paz. CHICHICHO CHICHICHO PANCHO TIESO VIEJO CATRUTRO –¡Qué me importa a mí ónde vive su tío! DON ANDRADE –Bueno.) “Encontrándose (Acentúa) los dineros a disposición (Prosigue con gran . -Las dos cosas. (Se acomoda sobre un barril.” -(Al CHICHICHO. aquí se habla o se escucha. DON ANDRADE –Si no se callan de una vez cómo va a leer. ESTEFANÍA y el viejo CATRUTRO. ba. ESTEFANÍA -Ahí mismo. CÁRDENAS se coloca detrás del mostrador y abre su carpeta. Cada cual a su avío.) Y ahora.) Cosa mía. que trata de disimular. ba. Si la madre dice que sí. compañero… (Lee. PANCHO TIESO –A usted la lengua no le falta. Estefanía.) Esto es cosa de importancia. que aquí lo escuchamos.) “Reaparecerá el choro zapato”. Píala y asunto concluído. a abrir bien las orejas y el entendimiento.) LAURO -Quórum. VIEJO CATRUTRO –¿Por qué no se hizo la reunión en la Cooperativa? CÁRDENAS -No tuve tiempo de ordenar bien. ba.) doscientos cincuenta y un mil escudos…” VIEJO CATRUTRO -¿Pa nosotros? CÁRDENAS -No se lo van a poner en el bolsillo. hagamos la reunión. chilote cagao. ALVARADO-(Mortificado. Y aquí es lo mismo.” CANDELARIA –(Interrumpe. Y Yaldad Ltda. VIEJO CATRUTRO –Déjeme buscar donde sentarme.) “con una inversión de cuatro millones doscientos cincuenta y un mil escudos…” ¿oyeron bien?. CÁRDENAS -(Golpea sus papeles. -(Lo remeda. desarrollo y recuperación de la fauna… mitícola de la zona. CÁRDENAS -Escuche primero y hable después. ella tendrá que aceptar.

CHICHICHO –No.) Y se instalarán ciento veinte balsas. ¡Cuánto más para seis millones de choros! (Risas.) VIEJO CATRUTRO -(Se levanta airado. Eso es lo que les vengo diciendo. VIEJO CATRUTRO -¡Qué lástima que pueo estar muerto. (Lee.) ¿Adónde van a hacer las balsas? CÁRDENAS -En Quellón. (Silencio.) Ya le falta poco.” LAURO -Putemún está pa Castro. VIEJO CATRUTRO –Yo hace tiempo que me varé en la playa y no pienso volver a mojarme el traste. CÁRDENAS -(Para la conversación con una mano.) VIEJO CATRUTRO -¿Y qué año será d’eso? CÁRDENAS -El año que viene será. (Lee. Se ofrece la palabra. CÁRDENAS -Silencio. Es pa’los choros. sin respeto ninguno. recibirá trescientos mil escudos por la construcción e instalación de balsas en el estero de Putemún. (Golpea los paleles.) CANDELARIA -¡Jesús. ya. PANCHO TIESO –(Burlón. (Golpea la mesa.) “un futuro cierto y real”.) Lo importante es ver too esto como una fuente más de trabajo pa’la Isla y más plata pa’tooos. CANDELARIA –Pa’mí lo importante es que lleve chancho. CHICHICHO -(A CÁRDENAS. que ya me cansé de oir leseras. ESTEFANÍA -Eso me parece muy buen.) ¡Justo! ¡Justo! ¡Catay. VIEJO CATRUTRO –No va a alcanzar pa todos. LAURO -(Con picardía. (Gran silencio. LAURO -(Depués de un silencio. CHICHICHO –Ahí está mi tío. CÁRDENAS -(Enérgico.) Gente no hay pa tanto balseo. (Lee. no se va a poder. p’ CÁRDENAS -No es balseo pa’la gente. pa reírme un rato! ¿Por qué no en dos mil años más. se esfuerza por expresarse.) CÁRDENAS -¿Y que este viejo no se había muerto? PANCHO TIESO -(Ríe.) Yo… considerando la importancia… que está muy bien.) LAURO -(Pide la palabra.) “La Cooperativa de Pescadores Castro Ltda.Chiloé Cielos Cubiertos 10 María Asunción Requena énfasis. En Curaco no vamos a tocar nada. compañeros. si es que hay trabajo. porque después hay veda.) ¿Que ya te casaste? CÁRDENAS -Silencio. Me voy. (Sale acompañado por la rechifla de LAURO. que ahora estamos navegando con la lancha a favor de la marea y muy pronto llegaremos a mar libre. Sigamos con la reunión. Se pone de pie.) para la iniciación inmediata de los trabajos”. catay! CÁRDENAS -Esto es lo que hemos estado esperando tanto tiempo. ALVARADO y PANCHO TIESO siguen en la negativa.) CÁRDENAS -¿Algo más quiere decir? 10 . Quería referirme a la parte que dice (Lee.) … cultivándose… un total de seis millones de unidades de dichos moluscos.) ¡Agora tiene que ser! CÁRDENAS -(Pierde la paciencia. ve! CÁRDENAS -Usted es dueño de mojarse lo que quiera… no no también ni una cosa mojarse. CÁRDENAS -Va a haber trabajo pa todos. así que no venga a aportillar. (Burlas. Y si encima construyen luego el puente… ALVARADO –Pa’mis nietos. CÁRDENAS -Usted también está embarcao.) Hasta usté necesitó nueve meses para salir a este mundo a joder.) Uno viene aquí pa ayudar y miren cómo lo tratan. Hay una parte muy condená. Vamos a estar de lo mejor que podamos. VIEJO CATRUTRO –Por Achao. A mí me gusta el curanto con abundancia de choros BRUNILDA -Y tapaíto de milcao. Ni con los turistas que nos vienen a visitar pal verano.) ¡Ya! No voy a permitir más interrupciones. Y que debieran adelantar la época.

¡Seiscientos hombres! ¡Usté sabe lo que es eso? Ni el ganado resiste esos rigores… Le juro que me hubiera puesto a gritar de rabia. No se desanime. CÁRDENAS -No “debe” sentarse. Lo que pasa es que son duros de cabeza. Si tan sólo uno se arrepintiera de irse. sería como empezar de veras. CHICHICHO –No pueo. coño. ALVARADO -(Después de un momento. ¿cree que me atrevería a decirle que no se fuera? ALVARADO –Es que el trabajo que me consiguieron lo había peío hace tiempo. CÁRDENAS los ve partir y. Me juego entero.) Alvarado.) Yo. CÁRDENAS -Eres joven. Los metieron a todos amontondos en las bodegas del buque. hombre.) Oyéndolo a usté parece que todo va a ser cierto. DON ANDRADE –Y no les importa padecer.) Yo me tengo que ir a la Patagonia. ALVARADO -En la Patagonia toos los chilotes encuentran onde trabajar. CÁRDENAS -(Después de un momentos. con mayor acierto. Pero no me cobres el balseo.) PANCHO TIESO –(Lo sigue. Y eso que leyó estuvo bien bueno.Chiloé Cielos Cubiertos 11 María Asunción Requena LAURO -No. una chichita. Si mi marío hubiera oído consejos… si hubiera esperado… ESTEFANÍA -Así son estos hombres. CÁRDENAS -Pero aquí están en lo suyo. con permiso.) PANCHO TIESO –Yo no creo naa. Tiene que ayuar para que too salga bien. Son reyes. Gracias. no sé… Esto me da mucha pena. Sáqueles lo que lleven a’entro y llénelos de esperanza a corto plazo.) Le peiría que levante la reunión porque tengo que hacer una diligencia importante. No pueo sentarme a esperar. La balsa no es mía. Si no hay hombre más listo que el chilote. desalentado. Alvarado. (Las mujeres se dirigen a la salida. ALVARADO -¿Y en qué voy a ayuar? CÁRDENAS -Váyase a toas las islas. CÁRDENAS -Y lo va a ser. En vez de miar para el sur. le creo.) CANDELARIA-Tenemos que hacer.) Le pido su permiso pa’retirarme. (Se sienta. Se suaviza. LAURO -(Se acerca a CÁRDENAS. mirarían para su tierra… (Entra ORFELINA con una bolsa de tejido en la mano. ALVARADO –Reyes a pata pelá y mojaos como jotes. CÁRDENAS -No. Pero irse es más fuerte que eso. En Chiloé. (Salen.) Yo quisiera ser más letrao pa’decir las cosas de otra forma. por lo que me pienso. Eso puede hacer. CÁRDENAS -Y padecen desde que salen de sus islas. a lo mejor. (Sale. Todos juntos. llévame. Lauro? LAURO -Ya.) DON ANDRADE -(Le sirve una copa. no más. Y ahora debemos mirar el futuro con confianza. Alvarado. (Vuelve a sentarse en el suelo. ¿Vamos. eso es todo. ALVARADO -(Hosco. CÁRDENAS -Ten confianza. Si te vas pa’Dalcahue. guarda sus papeles. (Se acerca a CÁRDENAS. ALVARADO –Por eso mismo. (Salen. En muchas partes estarán con el canasto listo pa’irse.) CÁRDENAS -Se ofrece la palabra. ALVARADO –(Después de un silencio.) No es por mi gusto que me voy de aquí.) 11 . Ahora es cierto. Que alguna vez se note que somos amigos.) Yo estoy de acuerdo con el compañero. Pero aquí.) Se la ha ganao. BRUNILDA -Bien bueno lo que leyó. Cuando se les mete una idea en la cabeza no hay diablo que se las saque. Me tengo que ir.) CHICHICHO –Yo también me voy. Pero. Y ahora me dicen que me pueo ir y… y siempre estaremos mejor allá que aquí. CÁRDENAS -Ya no andamos a pata pelá. Se pone de pie. (Silencio. pues. (Pausa. La última vez se fueron a Magallanes seiscientos hombres. a toas las parroquias y dígales lo mismo que le estoy diciendo a usté. CHICHICHO -(Pide la palabra.) ORFELINA -Buenas. si yo no tuviera esta certeza. ALVARADO –Pero ésa es la verdá y no tengo otra. El Navarino era. no más.

ORFELINA -Quieren sabanillas y no quean. si me bebo los aires por ese palmito. no sabía que era pa’ usté. así se quedó el mocito.) Pero usté misma me ayudó a elegir el color. p’ DON ANDRADE –(La abraza. que entonces. coño. DON ANDRADE –Y si lo sabe… entonces… ¿qué? ORFELINA -Ná. DON ANDRADE –Y si no es ná. mi señor. DON ANDRADE –Cárdenas.) Será porque tenía ganas de pararme un rato. CÁRDENAS -Bueno. Orfelina. ¿qué dice? CÁRDENAS -(Sonríe.) Pero si el licor no le gusta.) DON ANDRADE –Me va usté a permitir. ORFELINA -El Segundo va a venir a casarse conmigo. 12 . hombre! ORFELINA -¿Ah. ¿No lo sabía? DON ANDRADE –Con el aire. ORFELINA -Mejor va usté. ORFELINA -Porque todavía no tiene plata. le brinde a usté este toro. a usté no le importa. molesta.) ORFELINA -Ya le he dicho que no me gusta el jerez. Turbio. DON ANDRADE –Para otra. (Ante la escasa reacción de ella. si no quean. (Trata de acariciarla.) ¡Que la estoy piropeando. pues. ORFELINA -(Lo mira sin saber qué decir.) Bah. mi persona. DON ANDRADE –Pa’ conversar conmigo. que me está usté poniendo banderillas. ORFELINA -(Sin saber qué agregar. DON ANDRADE –(Impacientándose.) Está bien. Ese tipito.) Pues. (Insinuante. mejor voy yo. CÁRDENAS -¿Por qué no atiende usté? Hágame ese favor. Orfelina. un poco desmejorao. Es gente que ha venío otros años y también quieren lana hilá. en mi sola compañía y disfrutando de mi presencia absoluta. por esos… ORFELINA -(Completa la frase. agora. DON ANDRADE –(Después de un momento. pero que me tiene chalao.) ¿Ha visto usté cómo he pintao el frente de mi casa? ORFELINA -No me había fijao. Dorado como la luz de sus ojos. ¡vamos!. DON ANDRADE –Primero ya vino… y segundo se fue. ORFELINA -(Mortificada.) Buenas.) Yo estoy comprometía. Yo queriéndola y usté. Vamos. aquí estoy yo. ORFELINA -No. DON ANDRADE –Por María Santísima. Orfelina.) ORFELINA -(Se aparta. ORFELINA -(Impasible. ¡Muy buenas! ORFELINA -(A CÁRDENAS. tratando de interesarla. ya verá. fíjese. DON ANDRADE –(Impetuoso. salerosa. DON ANDRADE -¿Cómo. no quean. DON ANDRADE -¿No está el hombre en una mina que llaman Turbio? ORFELINA -Sí. chalao. (Sale. CÁRDENAS -Sí. Está trabajando p’. era a mí? DON ANDRADE -¿A quién si no? A los ojos más lindos de Curaco.) Con lo que salió. que así como decimos los toreros.) ¡Cómo no me va a importar. también. aunque un tanto.) … ojitos! Ya lo sé.) Ya le dije que soy una mujer comprometía. DON ANDRADE –Pero si es jerez dorado. DON ANDRADE –Pero en cuanto no casemos usté y yo… ya verá. ¿qué se ha quedao haciendo entonces. pa’que yo le pueda hacer una atención.) Lo buscan en la Cooperativa.Chiloé Cielos Cubiertos 12 María Asunción Requena DON ANDRADE -(Galante. (Pone una botella en el mostrador. ná? ORFELINA -Ná. está bien. Pa’ pararme no más. por qué no deja usté a la señorita Orfelina. ORFELINA -(Se ríe. así estamos. mi simpatía. Y como a mí me gustan las cosas claras.) Y por último.

¿por qué va a andar como un Chucao canta y canta? Si quiere guardar sus cosas. ORFELINA -¿Y qué contiene eso. (Estribillo. CANDELARIA –No sea tan suelta’e lengua. tonta. En la quinta de Nikilish comen curanto la chicha que fermenta. caramba. que al fin y al cabo. BRUNILDA -Ya tendremo tiempo de encerrarnos too el invierno. a lo lero lé lero lé. DON ANDRADE –Con Dios. no más. Ahí está don Andrade. Grito de ORFELINA. coño.) Si fuera secreto lo sabría toda la isla. (ORFELINA sale corriendo. Estaba pensando. que ya te cogeré desprevenida y me darás el sí. pues. es para el mejor de todos. no más. (Entra ROSARIO. pué. niña. las penas que no dice las va remando. DON ANDRADE le da una nalgada. voy a cantarte cosas de este verano para alegrarte. (Forcejea por soltarse. (Trata de abrazarla.) A Alvarado mi canto no le ha servido y se va con sus penas en los bolsillos.) CORO -En su barca chilota. Calle de Curaco. ROSARIO ROSARIO -(Se detiene muy a su pesar. rompe los frascos. dan una vuelta en bote. usté. ¿No quiere usted entrar? ALVARADO –No gracias. ella es dueña. Alvarado. pasa Alvarado.) Anda. (Estribillo. al pasito que se puede caer del caballo. ROSARIO -¿Y quién le dio que me voy a casar? CANDELARIA –No hay más que verle los ojos al Alvarao pa’ saber las intenciones que tiene ese hombre. (Repara en ALVARADO que está en la calle. que se te puee enrear. Orfelina. tendremos que dormir juntos en la misma cama. 13 . ROSARIO -(Mordaz.) Aunque ese cualquiera sea yo. cállese. por ejemplo. ROSARIO -¿Y qué tiene que sacarle a mi familia? CANDELARIA –Si es pa’tirarte la lengua. a lo lé lero lé lero lá. Yo tendría pa’ hablar too el día.) DON ANDRADE -¡Olé por las chicas guapas. riendo.) Después pasan pa’ Achao miran la Iglesia. ¿qué se ha quedao haciendo ahí? ¿Le pasa algo? ¡Tiene usté una cara! ALVARADO –No… no me pasa ná.) Será como usté dice.) Los turistas en Castro compran bandejas donde “El Gringo” se comen. caramba. tan apurá? Alléguese pa’ acá y cuéntenos. ESTEFANÍA -Quiere guardarse el secreto pa’ ella sola.) DON ANDRADE -(La mira irse. ALVARADO –En parte sí y en parte no.) CANDELARIA –¿Aónde va Rosario. chica. ORFELINA -(Ha entrado y escuchado toda la conversación. porque no es toos los días que se casa una.) A lo lero lero lero a lo lero lero lé. (Estribillo. DON ANDRADE –A mí me parece sentsato el hombre y lo que dice. no diga deso agora! BRUNILDA -Vos no te casás porque no quieres. agora? No esté diciendo esas cosas. ya me iba pa’ la lancha.Chiloé Cielos Cubiertos 13 María Asunción Requena ORFELINA -(Asustada. anda. Pa’ ver si viene el correo.) CANDELARIA –(A ESTEFANÍA que quiere irse. Hablado. Pues.) Ya. (Se oscurece el almacén. Si fueras la Orfelina andarías bailando desnúa por Curaco. sosiéguese… ¡Asuélteme! (Lo aparta y corre hacia la puerta. y se regresan. ESTEFANÍA -Es que los Oyarzo son así. caramba.) Oiga.) (ALVARADO. pero yo no he pensao en casarme. su par de almejas. Al reparo del alero grande. Pa’acercarse a la playa.) (Hablado. ROSARIO -(Trata de ser amable. CANDELARIA –Catay.) Y a ver si nos ponemos menos arisca. ¡Quién pudiera ser agua pa’ acompañarlo! ¡Quién tuviera trabajo pa’ conformarlo! (Sale el coro. Sale.) Al pasito. sale lentamente. DON ANDRADE -¿En lo que dijo Cárdenas. cabisbajo. ESTEFANÍA -Hoy no hemos hecho otra cosa que esperar. que no se dejan abrazar por cualquiera! (Contrariado. ORFELINA -¡Por Dios.) Esperemos otro ratito. CANDELARIA.) Yo estoy de parte de Rosario. (Canto al tiempo que dos parejas bailan la pericona. ESTEFANÍA -Algo… de Alvarado.) ¿Y qué voy a contar? -Ná hay que decir. ESTEFANÍA y BRUNILDA. Entra el coro a primer plano.

pensativas. Tiene que irse con él. BRUNILDA -¿Y de aónde sabe tanto del amor? ESTEFANÍA -¿Qué contiene eso. casi estatuarias. Si los vimos en la playa juntos. p’.) Algunos besan torcíos. Avendaño? ESTEFANÍA -Esa mina del Turbio es peligrosa. Teme a las bromas de las muejres. esta niña! No sabe lo que es la vida sin un hombre al lado. Así que los chiquitos van a salir de lo mejor… Ya. hacen ruíos. Las siguen el coro.) ¿O quean todavía. en cada rincón. Pero Rosario no quiere caminar con ese dueño. cada uno en extremos opuestos. como a los otros. CANDELARIA -Si le pregunto es por su bien. (Da un respingo y sale con aire digno. sin trasuntar su dolor. Bahamondez? BRUNILDA -Cuando se nace el trigo nada anda bien.) ROSARIO -(Se vuelve. guarda silencio. Y tú tampoco eres fea. BRUNILDA -Diga. ESTEFANÍA -Ahora que podría estar acompañá pa’ siempre con Alvarao. Y Alvarado es muy buen hombre. la lluvia está llorando por ellos. su corazón se ha plegado como pájaro en invierno. Porque te habrá besao. Rosario no lo ha mirado si se va. CANDELARIA –Sí. (Sale. No es como en los tiempos de antes. ¡Son los mejores! Pero no deben quear. quiere con ella empezar nuevo trabajo. (Explica.Chiloé Cielos Cubiertos 14 María Asunción Requena chivateando cada vez que te ve. BRUNILDA -Sí.) CANDELARIA -Mejor dinos qué hizo cuando te besó. pues. CANDELARIA –Eres bonita. diga. En estos tiempos andan toos apuraos. ¿Por qué te fuiste. pero no se atreve a alejarse. se aparta de las mujers. BRUNILDA -(Después de un silencio. (ROSARIO. cuéntanos qué te dijo. BRUNILDA –Pero cómo le va a preguntar esas cosas a la Rosario. Ella sabrá. alejándose. Según eso es como le irá después. ¡Qué no daría por tenerlo a mi lao! Lo va a tragar la pampa.) ¡Guárde sus consejos pa’otra! Yo sé bien dónde miro. ¡Bahamondez! Ese frío no es humano y la gente no mira bien a los chilotes… ¿Por qué te fuiste. silencio. Y otra vez se irá en un barco un chilote y otro más dolidos si no regresan dolidos porque se van. ESTEFANÍA -Yo no me fijaría que es viejo. CANDELARIA –Ésos besan como si se les escapara el alma. CANDELARIA –Tiene que irse con él para que no sufra nunca esta soleá. rabiosa.) pero pa’ qué seguir. pa’ los viejos son las viejas y pa’ los mozos soy yo. ALVARADO y ROSARIO. verdes colinas. (Siguiendo su relato. húmedo cielo. pa’ los pollos el arroz. con la vista baja. ORFELINA -(Con ironía. Alvarado está por irse. Coro y personajes se entrecruzan. Pero con unos ahorritos en la costura había pa’comprar algo de harina y aceite si faltaba. ésos son los menos.) Hay otros que cuando besan… (Se interrumpe. que se sitúa en primer plano. niña. se fueron para otras tierras se fueron quizá a dónde. Rosario? (ROSARIO. Entra el coro cantando. BRUNILDA -(Con buena intención-) Yo lo encuentro muy bien pa’ la Orfelina. ESTEFANÍA y BRUNILDA inician la salida. Debes conformarte con tu destino. pues.) (Fin de la primera parte. CANDELARIA –Y quisá qué humillaciones.) Pa’ las gallinas el maíz. ALVARADO la mira con intensidad.) SEGUNDA PARTE 14 .) ¡Onde andarán nuestros hombres! ESTEFANÍA -Pasando frío. Y eso no es naíta’e bueno. no es feo.) CORO –Chiloé es un palafito que suspira por sus hombres. pues. agora? No va a andar haciendo averiguaciones. p’. ¿Cómo podrán tus pulmones soportar el encierro? ¡Barrientos! ¿Por qué te fuiste? (Las mujeres se agrupen viéndolos alejarse en el recuerdo. ESTEFANÍA -Y tiene bonito carácter.) CANDELARIA –¡Dios mío. Con ellos. sólo el mar. ROSARIO. Chiloé. Otros.) CANDELARIA –¿Han visto las pretenciones? ROSARIO -¿Si no lo quiere pa’ qué se va a casar con él? BRUNILDA -El cariño viene después. Rosario. (Con intención. ALVARADO y ROSARIO. (CANDELARIA. Desaparecen por distintos puntos.

El Señor puee castigarlo y dejarlo errante sin encontrar su fin. CANDELARIA –Yo no siento ná. Pero ha vuelto. arrastra muebles. masticando. Porque cuando desperté otra vez los huesos se me habían helao y a una le daba como un miedo al corazón. CANDELARIA –Le faltará una misa. CANDELARIA -¿Quién? LA OYARZO –Mi marío. Es miedo con rabia el que me da. LA OYARZO –Hágales un sahumerio. 15 . Jesús. no más. algún vecino.) Parece que se fue. ¿no le parece? Y no se lo había querío contar a naides. pues. LA OYARZO se santigua. como ahora siento mis palabras. (Momentos antes se ha escuchado el ruido de un serrucho cortando leña.) (Después de un momento. LA OYARZO –Sólo los parientes pueden oírlo.) A veces siento a Zoilo como si estuviera a mi lao. a veces. Pero eso era natural. CANDELARIA –(Mira hacia los lados con temor. LA OYARZO –Es una costumbre que deberían cambiar. LA OYARZO –Jesús.) CANDELARIA -¿Sigue? LA OYARZO –(Escucha. Ésta y CANDELARIA tejen a telar.) CANDELARIA –(Se mueve inquieta. Lo empujé más que ligero y sentí. Trajinante y porfiado en la muerte como fue en vida. ¿no? O que les prohibiera penar cuando se les da la gana. LA OYARZO –¿Y eso? Se murió hace bastante tiempo. No se aparta de la casa. LA OYARZO –Más del año.) CANDELARIA -¿Pero la corta? LA OYARZO –¡Qué ha de cortar! Se vuelve puro ruío. Y le dije: Zoilo. Rajuñan la puerta.Chiloé Cielos Cubiertos 15 María Asunción Requena Cocina en casa de LA OYARZO. LA OYARZO –Sí. LA OYARZO –No le falta naíta. Se frota la oreja. CANDELARIA –Sí. Cuando recién muerto. Virgen Santísima. La tercera noche me atreví a hablarle. porque una se empavoriza. Mastica un pedazo de pan. LA OYARZO –Sí. CANDELARIA –Están pasando cosas. Hablemos de otra cosa. hablemos. hablemos. CANDELARIA –No la vaya a oír. Y ahí sí que sacaría el pan como una flor. Es pa’ morirse de miedo. déjese. La Abuela Chufila sabe deso. CANDELARIA –Es demasiao. Le ha dado por penar. María Santísima.) Me está contagiando y hasta a mí me parece oírlo masticar. Le voy a rezar un Rosario pa’ que descanse en paz. que usté está muertoa hora. Y uno sabe que son ellos. CANDELARIA –(Confidencia. Yo creo que después de eso me desmayé del miedo que me causaban mis paropias palabras. también. Da portazos. No sé lo que contiene. porque no se siente ese sobrecogimiento que dan las ánimas. (ZOILO sale. LA OYARZO –¿Y eso? CANDELARIA –Se han metío los brujos otra vez. el golpe que se dio al caer al suelo. LA OYARZO –En la noche es lo peor. dan patadas y se comen la manteca. Fuera de escena trajina ZOILO. porque estaba recién muerto. Y. (ZOILO mastica al oído de CANDELARIA. CANDELARIA –Cómo no va a saber si es bruja. Por eso sé. otra vez. es lo que se espera. si es su deseo. Debiera haber algo que les enseñara a portarse como finaos. y en Santa Gloria esté. Cuando empezó a aclarar sentí que se iba. Al padre de Pancho Tieso lo han vuelto a oír ladarar. aunque no dejan señas. LA OYARZO –Ya anda trajinando otra vez. como siempre.) Yo le voy a contar que van pa’ dos noches que no pego los ojos. (Entra ZOILO y después de unas caminadas se sienta entre las dos mujeres. Ahora está muy inquieto y le ha dado por cortar leña. Madre de Dios. Se puede ofender. Madre de Fios. Yo creo que me quiere anunciar algo. CANDELARIA -¿Y se fue? LA OYARZO –No se fue nada. tres noches vino a acostarse a la cama. CANDELARIA –Pero ya van pa’ muchos meses que murió. mejor. ánima del marido muerto de la Oyarzo.) Hablemos de otra cosa.

LA OYARZO –Y es un hombre formao. la Chufila estará por morirse. sí! Me dijeron que la mira. LA OYARZO –De Tenaún. ¿Será que se fue de verdá su finao? LA OYARZO –Yo también me siento más livianita. no más está viva la Abuela Chufila.) ¿Y … pa’ ónde anda la Rosario? LA OYARZO –Onde su tía Zunilda. LA OYARZO –¿Y eso qué contiene? CANDELARIA –Galvarino Alvarado. pues. vieja y luego en un animal. también. si la Abuela Chufila es tan vieja. Entra ZOILO. LA OYARZO –Entonces. pues. Suspira hondamente y sale. CANDELARIA –(Se esponja. No me penís tanto que me voy a enfermar. Se oyen sus pasos alejándose. CANDELARIA –No vaya a estar hilando otra cosa. CANDELARIA –Bueno. si la pidiera. ahora. como ha de ser. (ZOILO da unos zapateos más. por amor de Dios. siempre nos andarán penando. LA OYARZO –¿Cómo es que le pasó. digo yo. Entonces él le gritó: Yo sé que eres la Chabelita Rosca.) Es la Chabelita Rosca. pues.) CANDELARIA -¡Estos hombres! Vivos o muertos. La OYARZO los siente.) ¡Gracias a Dios. 16 .) LA OYARZO –Descansa en paz. y ella se asustó y le rogó que no lo contara a naides y que le dijera que no la había reconocío. Una niña tan preciosa dijoq ue era. LA OYARZO –¿Qué? CANDELARIA –Bueno… un amor. pa’ que vengan los finaos también. fue pa’ ayudarla a hilar lana. hasta ahora. entonces. Y se puso a llorar. LA OYARZO –¿Y si la descubrió cómo es que está viva. pues? CANDELARIA –Poderes que tiene. LA OYARZO –Como Abuelita Chufila la hemos conocío siempre. buena gente serán. CANDELARIA –Ésa no se muere ni aunque la maten. todavía? CANDELARIA –Porque el Lauro no había querío decir ná. porque hay algunos diablos que salen tan feos. Y a mí pueda ser que los brujos me dejen en paz esta noche. LA OYARZO –¡Ah. LA OYARZO –¿Será la Viuda? CANDELARIA –No sé si es la Viuda. Es mi marío. y en eso se encontró con la Chabelita Rosca. Se lo voy a contra. LA OYARZO –Si Zoilo quiere entibiarse del hielo que sufre. Y cuando en eso estaba. se iba a morir dentro de un año. Creo que sería lo mejor pa’ la Rosario. CANDELARIA –Y son de los Alvarado de Mechuque. LA OYARZO –Creo que sería lo mejor pa’ la Rosario. CANDELARIA –(Se atreve. pero pasa. Camina. pero que de su boca no salga.) Siente como un alivio. Le pasó al Lauro. fíjese. A veces anda como contrariá y no puedo entenderla… Sí. que no la había reconocío y por eso. Iba el Lauro una noche medio achispado por un camino. El destino de las mujeres.Chiloé Cielos Cubiertos 16 María Asunción Requena LA OYARZO –Pero no se le ha visto en ná. Pero esta hija mía es tan rara que ni se habrá fijao. Silencio. ¿no le parece? LA OYARZO –Poco pasa. CANDELARIA –Es lo que digo yo… (Con intención. pa’disimular. Alvarao hay en toas partes. CANDELARIA –Ya tenemos bastante con lo que nos psa. Mira a su mujer y le hace unos pasos de cueca zapateada. ahí está su cama que compartimos tantísimos años. (Ríen ambas. porque. pero puede ser. (Guardan silencio. la niña se transformó en una vieja. Y él la volvió a ver tan bonita y le dijo que no sabía quién era. Zoilo. bien noche. me dijeron. Ahora se mienta la Abuela Chufila. CANDELARIA –Cuando quiere se hace jovencita y entonces es la Chabelita Rosca. en la vida y en la muerte. que no púo con la tentación. pues. CANDELARIA –Con bonito carácter.)(Da un gran suspiro de alivio. LA OYARZO los sigue hasta que desaparecen muy lejanos. así será. parece que se fue de verdá! CANDELARIA –Más vale así. LA OYARZO –Así no más ha de ser.

LA OYARZO –Son tan abusaores. Entra GALVARINO ALVARADO. no ha venido nadies. CANDELARIA –Y eso que el invierno no está bien entrao. ) ALVARADO –(Carraspea. Sucede otro silencio. yo creo. Después de un momento. CANDELARIA -¡Como toos los años! ALVARADO –Deberían cambiar los estacaos de madera que hacen la defensa. Saluda con la cabeza. un tema de conversación. Vuelven a oírse golpes. se siente y reza con devoción. CANDELARIA –Sí. CANDELARIA –Ya lo conocíamos. largo silencio. las tiene toas. (Reacciona. Largo silencio. golpean a la puerta. si no quizás qué cosas puede imaginar.) CANDELARIA -(Se decide a tomar el toro por las astas. Hay veces que hay que servir 17 .) ¿Se sirve alguna cosita? Me quea un poquicho de licor de Oro. suspira. LA OYARZO –Pase. Ambas se miran.) La pasá a Tenaún ya se puso mala. CANDELARIA es la más impaciente. (Lo quedan mirando sin decir palabra. pies. Un primo mío no pudo llegar ni a Dalcahue. Si hasta parece la radio de la Orfelina. Un rosario es más corto. Vuelve. Madre de Dios! Habrá que rezar una novena. ALVARADO –Galvarino Alvarado. Virgen Santísima. desesperadamente.) Yo abriré. Madre de Dios! CANDELARIA -¿Qué fue? LA OYARZO –(En voz baja y casi sin aliento. LA OYARZO –Sí.) ALVARADO –La otra es que pares que van a construir caminos pa’llegar más fácil a Quenchi desde Caucahué.) Usted.) Parece que se le terminaron las pilas.) No. LA OYARZO –Es complicar mucho. Un rezo a la Virgen y un sahumerio al hocicón.) Debería tener fuerte. Hay que sacarlo. Mueve manos. Que nadie está libre. no me sirvo nada. que haya un brujo en un rincón. (LA OYARZO sale en busca de un rosario. LA OYARZO -¡Imagínese que se arrepienta! CANDELARIA –Con esta niña tan rogá. Largo. como ahora. (Alabándolo.) ¡Jesús.) ALVARADO –Otro problema es que… en Queilén las lanchas se están aprovechando y cobran una barbariá por llevarlo a cualquier punto de la isla. Las mujeres se miran. p’. pero… todavía no ha venío naides. pues.) ALVARADO –(Después de un momento. LAS MUJERES –Buenas.) –(Por lo bajo a LA OYARZO.) ¡Galvarino Alvarado! CANDELARIA -¡Jesús me ampare! Resultó. levemente. ALVARADO busca. (Silencio. pa’servir. Virgen Santísima. LA OYARZO mira hacia fuera con gran precaución. (Las dos mujeres tratan de aventar el humo. no se molesten. La CANDELARIA busca unas yerbas y las prende. (Se sientan. Asiéntese por aquí. (Se miran con CANDELARIA. LA OYARZO –Me ha convencío.) El olor a yerbas.Chiloé Cielos Cubiertos 17 María Asunción Requena CANDELARIA –Entonces la Rosario tendrá que aceptar lo que su madre así ha dispuesto. Póngase a hacer el sahumerio que yo me pongo a rezar. Alvarado.) Buenas. CANDELARIA –(A LA OYARZO. gracias. El matrimonio arregla toas esas contrariedades. ALVARADO –(Se pone de pie. CANDELARIA –Me lo dice la experiencia. LA OYARZO –¡Jesús. LA OYARZO –(Temerosa que lo ALVARADO la haya oído. LA OYARZO –Me parece a mí también. p’. que nadie está libre que haya un brujo en un rincón”.) ¡Tan noticioso! (ALVARADO sonríe apenas. Y no va a ser tan sacrificao pa’ los agricultores llevar sus productos.) Y pa’ ayuar más las cosas. Se vuelve con los ojos abiertos como platos. Esparce el humo por los rincones mientras repite: “Un rezo a la Virgen y un sahumerio al hocicón. (Silencio.) ALVARADO –Está jodiendo las casas de los pescadores. con manos y delantales. CANDELARIA –Eso va pa’ largo. (Abre. deberíamos hacer unos sahumerios. (Piensa. Vuelta al pequeño saludo y a tragar saliva.

ALVARADO –Sí. Su cuerpo se inclina. p’.) ¿Dijo que quería casarse con la Rosario? ALVARADO –Eso dije. Jesús.) Estaba ayuando. volvería toos los inviernos. LA OYARZO –Desde que se fue Zoilo que no manejamos licor. complacida. (Rectifica. ALVARADO transpira. sin pensar en llevarse a sus mujeres. (Las mujeres contienen un suspiro de alivio.) ALVARADO –Mi hermano Eulogio es mariscaor. no dan abasto. (A ALVARADO. LA OYARZO –(Temerosa que ALVARADO se moleste. CANDELARIA –Sí. (CANDELARIA mira a uno y otro.) Aunque uno debe estar siempre bien agradecido de … de la gente… y de too. por el hombro. Madre d Dios. LA OYARZO –(Complacida. temeroso de ofender. LA OYARZO tiene un acceso de tos.). 18 . CANDELARIA –Nunca jamás es tarde pa’ oír consejos y tener buenos propósitos. quiere decir que yo… que usté y yo. decía mi finá mamá. ALVARADO –(Se decide a hablar. que pa’ eso la dejan sola y ella no tendría ninguna culpa.) Nada de leso.) Gracias. pa’ que la conozca. (LA OYARZO saca un pañuelo. p’.) De eso quería hablar y de otras cosas. Finalmente. pues Candelaria. Las mujeres se miran afligidas. interrumpiendolo. Y si me fuera solo. CANDELARIA –(Humilde. Es el destino de toa madre entregar a sus hijos que con tanto sacrificio los crió. CANDELARIA –(Trata de ser amable. Siempre estaremos mejor que aquí.) ¿Quiere decir. ALVARADO –Él me dice que me vaya a trabajar con él. Y con tanto extranjero que viene del Norte y del lao de la Argentina. ALVARADO –Estará bien allá. Silencio opresor.) ALVARADO –(Se levanta.) En ausencia del padre es mejor dos mujeres que una pa’ aconsejar. ALVARADO –Yo soy diferente. entonces. por favor. Por Dios. (A ALVARADO.) LA OYARZO –Una no se da cuenta cuando los hijos crecen. ALVARADO –Se gana buena plata. No es ningún múo. pero está con visita. CANDELARIA –Eso es en el verano. adelantándose a las palabras que no logran salir.) ¿Su hermano Eulogio. (Explica. ALVARADO –Tampoco estoy necesitao de ayúa.) Tendrá que disculpar. si usté da su consentimiento. pero yo prefiero d’irme a Magallanes.) En la Patagonia. Se casan y se van y la mujer quea sola expuesta a la tentación. LA OYARZO –(Después de tranquilizarse.) Y si no quiere decirlo no lo dice. a escuchar. Me gustaría casarme con la Rosario… pronto. ALVARADO –(Se sienta.) Déjelo que se exprese él.) Yo quería preguntarle si me pueo casar con la Rosario. Y yo creo que razón tenía. (Decae nuevamente la conversación. señora. Virgen Santísima. Tiene lancha propia. jubiloso. Si yo me voy.) Vamos por parte. y aferrándose a su gorra. CANDELARIA –(Rápida. LA OYARZO –Dios lo oiga y la Santísima Virgen. se levanta.) Tan amable. p’. p’.Chiloé Cielos Cubiertos 18 María Asunción Requena fuerte. también la va a peír? ALVARADO –¡Nooo! Le estoy presentándole la familia.) ALVARADO –Ya estoy grande pa’ oir consejos.) Asiéntese. LA OYARZO –¡Ah! CANDELARIA -¿Y cuándo se piensa de ir? LA OYARZO –Deje que lo diga él. se para y lanza de una sola vez su pregunta. LA OYARZO –(Desconcertada. LA OYARZO –¿Quiere decir que la vino a peír? ALVARADO –Sí. apretando la boca para no interrumpir. Pa’l tiempo del reitimiento. con su permiso. ¡Siéntese! (Lo empuja a la silla.) LA OYARZO –(Calmándose. también. ALVARADO –No soy de esos que vienen a hartarse de chancho y a mostrar su ropa nueva. me voy con la Rosario (A LA OYARZO. quiero decir que la Rosario y yo…? LA OYARZO –(Se repone de la emoción y toma un aire práctico. (CANDELARIA se prepara.

LA OYARZO –¿Entonces está conforme con casarse? ALVARADO –No dice ná. en ese caso podemos fijar la fecha pa’ que nos casemos. no dice ná. LA OYARZO –¿Y qué le ha dicho? ALVARADO –No dice ná. Su padre hubiera hecho lo mismo. Déjeme a mí. LA OYARZO –Cordero. y no hay más que hablar.) CANDELARIA -Pa’ l día del medán sería bueno. ALVARADO –Tiene que ser luego. LA OYARZO –¡Cómo ha de ser. Madre de Dios! (Se abrazan. no más. ALVARADO –Tenaún está aislado.) CANDELARIA –Ahora hay que decirle a la Rosario que está comprometía pa’ casarse. Bueno. Falta un día. ALVARADO –(Da la mano sacudiendo el brazo a ambas mujeres. si usté es el único hombre que hay. CANDELARIA –Tiene que tomarlo bien. Candelaria.) ¿Pa’ qué pregunta tanto? Si él quiere casarse.) lo que usté dijo y que es su deseo y que también es el mío. sobre too. LA OYARZO –A lo mejor quiere a otro y no lo sabemos. CANDELARIA –Claro como la luz del día. pa’ pasao mañana. CANDELARIA –(A LA OYARZO. ALVARADO –La avisa después. entonces! (Ambas mujeres se han puesto de pie. (LA OYARZO titubea. por el momento en la familia. Mira a CANDELARIA que interpreta la mirada. p’.) Gracias. Jesús. LA OYARZO –De veras. Madre de Dios.) que se case con la Rosario. también. enseguida. LA OYARZO –¿Pero sabe que usté la quiere pa’ casarse? ALVARADO –Ella no dice ná. ahora me voy a prepararlo too. (Se pone el sombrero y sale. LA OYARZO –Naides se ha casao nunca en un medán. pensando en los gastos. LA OYARZO –(Después de un momento. LA OYARZO –Me hubiera gustado que sus padres hubieran venío a peírla.) Bueno. p’.) Tendré que ponerme a fregar pisos. Usté da su consentimiento. (Recuerda la boda. ya está dicho too. que no vaya a faltar acordeón. CANDELARIA –Es el único que la ha peío. Virgen Santísima.) Considerando (Se esfuerza por hablar de la mejor manera. LA OYARZO –(Después de un momento lo invita a volver a sentarse. Hay que aprovecharlos. Y ella estaría tan gustosa en venir. CANDELARIA -¿Y qué más me tardo? ALVARADO –¿Podría ser… pasao mañana? LA OYARZO –No alcanzaría a llegar mi hemana de Castro.) Hasta luego… no más. Y eso es lo que vale. Y los músicos. CANDELARIA –Es cosa de hablar con los demás. (Antes de salir se vuelve.) LA OYARZO –¡Jesús. Y ahí cooperamos toos.) ALVARADO –No ha dicho cuándo nos casamos. ALVARADO –(Se pone de pié. Total pa’ el almud de papas que hay que traer. No puedo esperar. LA OYARZO –(Disponiéndose a trabajar.) Pronto… ALVARADO –Me han ofrecío un buen trabajo pa’ Magallanes y los barcos no pasan toos los días.Chiloé Cielos Cubiertos 19 María Asunción Requena LA OYARZO –(Se angustia. por el barco. ALVARADO –Está bien. pero pa’ cuándo lo harían. CANDELARIA –Habrá hasta un violín. p’. principalmente y chancho. CANDELARIA –Déjelo too por mi cuenta. cómo ha de ser. LA OYARZO –Quizás cómo lo va a tomar. me creo que sería muy cumplío para mí (Suspira. LA OYARZO –¿Y la Rosario sabe que tiene qu’ irse? ALVARADO –He hablado una o dos veces con ella. CANDELARIA –Que sea ésta la primera. Por eso.) Tendremos 19 . La braveza de mar no permite el paso de lanchas chicas. tendrá que mandar.) De veritas que hay que traer de un too. Virgen Santísima.

Te va a dar buenos hijos. Entra el JOVEN NAUFRAGANTE.) ROSARIO -(Angustiada. ROSARIO ROSARIO ROSARIO ROSARIO -(Se arrodilla. Tú eres tierra. Le estoy danto la feliciá. hijita. Por eso quiero que te cases y formes tu casa y tengas tus hijos como Dios manda.) Ya no es posible. ayúdame!… (La luz fulgurante del Caleucha aparece. ROSARIO -¿Qué apuro le entró por casarme? LA OYARZO –Porque quiero cerrar los ojos dejándote bien colocá y porque de un repente se te va la donosura. -¿Cómo va a haber feliciá si no lo quiero? LA OYARZO –Dios me libre. hijita. En todas partes… Y hay gente que está haciendo cosas. playa. usté no va a querer mi desgracia. Virgen Santísima.) Amo el mar. p’. camina hacia primer plano.) ROSARIO -(Ha entrado momentos antes y escuchado la última conversación. ROSARIO corre hacia él. (Se acerca a su hija y le acaricia la cabeza. LA OYARZO –¿Cómo que no te quieres casar? ROSARIO -Así como le digo. -No tengo miedo. Corre de un lado al otro. 20 JOVEN NAUFRAGANTE –No el que yo te ofrezco. -Me acostumbraré.) ¡Ayúdame… Ayúdame! Ayúdame… ¡Oh. JOVEN NAUFRAGANTE –Y la niebla lo envuelve todo. -El mar tiene sus flores. Somos pobres. abrazándose a sus piernas. ROSARIO -En otras partes es uno quien decide. agora? ¡Jesús! A ti te han hecho algún mal. Rosario. JOVEN NAUFRAGANTE –Te ofrece la vida. Ella corre en su ayuda. (LA OYARZO sale de la pieza.) ¡Me he comprometío pa’ casarme! ¡Cómo pudo ser! La vi tan desvalida como si me pidiera amparo.Chiloé Cielos Cubiertos 20 María Asunción Requena que ponernos a rezar la novena. LA OYARZO –El cariño viene después. ROSARIO. ¿no es cierto? Dígame que sí. Hasta luego. (ROSARIO guarda silencio. y no fui capaz de negarme… ¡Pero yo no quiero a Galvarino Alvarado! ¡No quiero casarme con él! (Busca ansiosamente en el aire. dígame que sí. JOVEN NAUFRAGANTE –Y no hay manzanas. LA OYARZO –Esas son cosas que dicen en la radio. casi corriendo. se sienta y comienza a rezar. como una sonámbula.) Sí… LA OYARZO –(La besa con ternura. ROSARIO ROSARIO -(Humilde.) ¿Es que tienes alguna vergüenza que ocultar? LA OYARZO –Entonces. ROSARIO ROSARIO -¿Por qué? -No lo quiero. .) No me casaré con Galvarino Alvarado. después. hijita.) JOVEN NAUFRAGANTE –(La mira largamente.) Eso no es motivo pa’ obligarme.) Porque usté va a ser feliz. ROSARIO ROSARIO -(Terca. Dios la guarde. m’hijita linda. LA OYARZO siente como un desvanecimiento. Lo he pensado tanto. Yo sé lo que le conviene a mi hija. -Ná que ocultar tengo. Rosario. Se que es alentao pa’l trabajo y tiene buena salú. Así nos pasó a todas. Yo a ese Alvarado lo encuentro de lo mejor. Lo he pensado tanto. (Pausa. Y hasta va a llevar su coronita de flores. ROSARIO -(Derrotada por la compasión que siente de pronto por su madre. El mío es un mar de tormentas. yo soy mar. Lo que siento es que no esté su padre pa’ acompañarnos en tanta feliciá. en agradecimiento.) Mamá. too está bien. Madre de Dios. como aquí.) Dios la guarde. ROSARIO -No quiero hijos de él. LA OYARZO -¿Y qué contienen eso. Siempre. Como que vivir sirve para algo más que casarse y vivir resignada. JOVEN NAUFRAGANTE –Alvarado. LA OYARZO –(Con miedo. feliz y tranquila.) La Brunilda le puede hacer su vestío blanco. (Sale) (LA OYARZO saca el rosario.) LA OYARZO –Tú quieres matarme. hijita.

¡paloma! (Suena la melodía del Caleuche.) En cuanto no más llegaba se iba pa’onde esas mujeres. (La mira una vez más y se aleja. sería tan letrada como lo es Dios.Chiloé Cielos Cubiertos 21 María Asunción Requena JOVEN NAUFRAGANTE –Y mi barco no llega nunca a puerto. vuelve…! (Queda un momento como paralizada por la desesperación. Más me gustan las cosas de antes… Esta ollita. Si la Abuela Chufila tuviera el don.) Si es amor. JOVEN NAUFRAGANTE –(Disimula su sufrimiento. escucha la interminable charla de la ABUELA CHUFILA. ¡Tan dulce voz! (ROSARIO va hacia el JOVEN NAUFRAGANTE. y se rompe si el viento fuera a tocar. Toítos los vidrios le rompía.) ¡Vuelve. Me la regaló una patrona que tuve en Punta Arenas. Quien quiera que lo llamara. condenao del diablo que no más llegando te ibas a ir onde esas mujeres de mal vivir. no debe ser.) ROSARIO -No me dejes. De pronto.) No podré. Hice mal en acercarme a ti. él era ingeniero de las máquinas.) Más me hubiera valido casarme con el diablo. despierta o durmiendo. El JOVEN NAUFRAGANTE la escucha con desesperada impotencia. como tampoco en el mío… Sonríe.) Fue la primera vez que escuché una voz de la tierra. vuelve!… ¡Por favor.) ¡Llévame! Ellos me ahogan. digo yo… ROSARIO -Abuela Chufila. No te muevas… no te muevas… (Desaparece. (Ríe bajito. ROSARIO -Pero yo no. deme luego las yerbas o el remedio que me dijo que me iba a hacer. desenreda los hilos de tu telar. Yo lo esperaba pa’ decirle unas cuantas cosas. mira. Amor que viene del agua es sueño y no verdad.) He visto los ojos de Alvarado y hay verdad en ellos… Lo mío también es verdad. -(Le tapa la boca. por ejemplo. La quiero como si fuera mi propia hija. que le dije. JOVEN NAUFRAGANTE –Este amor está maldito.) ABUELA CHUFILA -(Sonríe por un comillo. ustedes son unas perdidas. (Suplicante. Alcides Antonio que le dije. ROSARIO -(Aún en el suelo. Rosario.) Y le dije.) Abuela Chufila. soy niebla. ROSARIO ROSARIO ROSARIO -Vives para mí. Mira a ROSARIO. ¡Y era de buena! Cuando me casé ella me amadrinó. recuerda algo de la conversación y la esperanza la invade. Se vuelve y la abraza tiernamente. Soy aire. ¿se acuerda a lo que vino? ABUELA CHUFILA –Ná. hijita. paloma caminando por el mar. (Sale el CORO. Mi barco me llama. sentada ante un brasero. Canta. eso es lo que son. JOVEN NAUFRAGANTE –(La abraza. Los hombres pueden esperar. ¿quién puede maldecirlo? –No podrás convencerme. sal y cristal. ABUELA CHUFILA –No estés tan apurada.) Debo irme. vuelve. (Prosigue con sus recuerdos.) CORO -No encontrarás alivio para tu mal. hijita. sí!… ¡Cómo no lo había pensado antes! ¡La Abuela Chufila me puede ayudar! (Entra el CORO. (Da unos pasos hacia él. hay un camino en la tierra que te ha salido a buscar. (Pausa. ROSARIO va hacia la cocina de la ABUELA CHUFILA. Vuelve a tu nido. ROSARIO -(Conateniéndose. Mira. que con un trapo pasa y repasa una toalla. Porque ese amor es fuego.) Y ésas eran pedradas que les tiraba a los vidrios. Pero eso no ocurrirá… (Llena de esperanza.) ROSARIO -(Desgarrada. Luego la aparta con suavidad. Pero eso no ocurrirá. vuelve. ABUELA CHUFILA –Por eso no me gusta ná la juventú de ahora.) ¡Oh. Rosario.) Si muriera el amor en el corazón de Alvarado. amada. entonces sería fácil.) JOVEN NAUFRAGANTE –No. Se enredaron los hilos de tu telar. ha de ponerse a llorar.) ¡Olvídame! ROSARIO -(Desesperada. qué te habís creído.) ¡Qué difícil lo haces todo! JOVEN NAUFRAGANTE –Si muriera el amor en el corazón de Alvarado sería más fácil. No.) Ve con ellos. Deja esos sueños. que le dije. Arrodillada e impaciente. sonríe. Siempre. pero es de agua… (Con esfuerzo. JOVEN NAUFRAGANTE –(Amándola desesperadamente. le grita el mar.) (Con desesperada impotencia. que te irías 21 . Me avisaban apenas iba entrando el barco.) Yo te esperaba. qué te habís figurao.

ROSARIO -(Trata de abreviar el relato. ABUELA CHUFILA -(Se interesa. la próxima vez que te vuelvas a ir onde ésas que no es garrotazo el que te voy a mandar por la cabeza.) ¿Deje de qué…? ¿Pa qué…? ¿Pa qué dijiste? ROSARIO -Pa’ que deje de quererme. p’? Tonta no soy. sorda no soy. es pa’l lao de la Argentina. ROSARIO -(Le toma las manos. no.) Entreguen a ese hombre. pues. ABUELA CHUFILA –Y ésta sabe más que yo. Alcides Antonio Martínez sal de aonde esas fiuras condenás y vente pa’ la casa que es donde debes estar y entregar toa la plata y no onde esas mujeres de mal vivir. ABUELA CHUFILA -(Vuelve de sus recuerdos.) ¡Esta ollita está como nueva! Y la estufa que tenía. Si no ofrece ná es que no tiene ná y si no tiene ná. pronto. por favor. que cuando ponía la olla de los picorocos no cabía ni una cosa más. ¡Hm! Fijo que a la mujer que tiene ahora. que le dije. (La escudriña. Pero la estufa que compró era tan chica. la mira. vieja bruja… Más brujo seráis tú. Dios mío!. ABUELA CHUFILA -¿Estás buena de la mollera. ABUELA CHUFILA –Entonces. ABUELA CHUFILA –Entonces quieres casarte con otro. de esos que andan con unas bombachas así tan anchas.) Sí… -No. Jesús María. ABUELA CHUFILA -¡Jesús María! ¿Y qué contiene eso? ABUELA CHUFILA -(Toma su olla. -Si es muy difícil. ABUELA CHUFILA -¿De qué lao de Chile es? ¿De Osorno o por ahí? ABUELA CHUFILA –Ya sé. no más.) Nada. (Sonríe. Deme las yerbas o el remedio que me dijo que iba a hacer.) En los años que tengo jamás había escuchado semejante barbariá. No quiero casarme con Alvarado. 22 .) Y usté se fue a Puerto Montt y después pasó a Ancud y después trabajó en Castro y al final llegó a Curaco.) Ya lo sé. que ese marío no es ná tuyo. que le dije. que le dije. no más. (Pausa. (Pausa. (Ríe. la vuelve a dejar. Y le dije. agora. Más valiera que no te tuviera en mis manos porque. que yo no conozco a ninguno de la Isla que no tenga su corral. no.) A ver. no. ROSARIO -Pero si su marío se murió hace como noventa años.) Abuela Chufila. (Sonríe. Sólo quiero que me dejen en paz. ¿Es extranjero? ROSARIO ROSARIO -(Suave. cuidando bestias. ¿qué es lo que estuviste diciendo agora? ROSARIO ROSARIO -Que le haga un impedimento a Alvarado pa’ que no me siga queriendo. Y cada vez que llegab a el barco era lo mismo. Porque la casa era con ventanas con vidrios.) Condená del diablo. ROSARIO -No tiene corral. Y a la fuerza me tenían que sacar. y ésa era lo que armaba yo. que le dije: Alcides Antonio me tienes que comprar una estufa a leña. Toítos los vidrios los rompía. sacándole la olla. que le dije. que le dije. chica? ¿Y qué cosas son esas que dice. no. y te lo agenciaste a la mala.) Ése fue miedo que le agarró y me gritó. le ha comprao estufa blanca y con serpentina pa’ l agua caliente. Dover la llamaban. Y toos nos tenemmos que morir. (Habla fuerte. porque lo jodía toos los días. (Habla fuerte.Chiloé Cielos Cubiertos 22 María Asunción Requena a burlar de mí. ayúeme.) Y no lo entregaban ná.) Y ésos eran los piedrazos que les tiraba. ROSARIO -No. hijita. Después se fue pa’ la Argentina y no volví a verle más. hágalo querer a otra. (Pausa. por poco que sea. que está casao por las dos leyes y no tiene por qué venirse a meter onde ustedes que le sacan toa la plata. no es de ahí.) ¿O estás preñá de algún otro? ROSARIO-No.) Y pa’ allá se fue. no. ¿de qué cosa sirve? Que se quee en su corral. ¿Qué te pida y a ver quién gana? ¿Cuánto ofrece ese otro? ROSARIO -(Desanimada. pa’ que Galvarino Gallardo deje de quererme. por Diosito Señor… que yo creo que lo hubiera estragulao. ¿aónde quedaría?… Y le dije. Rosario. ni tiene bestias. ni hay vuelta que darle. Tengo que hacer algo. ABUELA CHUFILA -(La mira un momento. Y me la compró pa’ que me queara callá.) ¡Ay. Yo no sé como no se aburría.

(Le huele el pelo) y por el olor que se ha puesto el pelo.) Me habís asutao. canto de Chucao y un peazo de vestío de Pincoya con luna llena. ROSARIO -Yo no le pido que haga cosas pa’ que se muera nadie. calla condená. hijita.) ¡Ay. ROSARIO -¡Pa’ qué se burla de una. ABUELA CHUFILA –El otro. Volviendo a ponerse seria. (Pausa. (Cambia su expresión mística. y los árboles caminen. Pero no se murió ná y lo único que se le nota es cuando habla.) Pero de algún lao tiene que ser. ROSARIO ROSARIO -Por favor ayúdeme y deme sus yerbitas o lo que sea. el otro. Abuela Chufila! ¡Si tuvieras unas arruguitas menos!… (A ROSARIO. entonces verá escrito su nombre en una nube… sobre esta misma casa. chiquilla del diablo. Yo sólo dije: Aguja y tormento. Ésas son habladurías de la gente. las uñas y el 23 .) Jesús María. ABUELA CHUFILA –Dilo. ¿Quién te ha ponío así? (La palmea amistosa. líbranos de los pecaos por tu corona de espinas y por toítos los clavos. ROSARIO -(Se vuelve antes de salir. reacciona con energía.Chiloé Cielos Cubiertos 23 María Asunción Requena ABUELA CHUFILA -(Impaciente. Y es de lo mejor que hay. los brujos alaos. alo mejor.) Jesús. en vez de hijos te va a dar garrotazos. lo único que le pido… ABUELA CHUFILA –(La interrumpe. ABUELA CHUFILA –(Se escandaliza.) Calla. Las cosas que se te han metío en la mollera. pues! ABUELA CHUFILA –Si estás embrujá tengo que hacerte una brujería bien complicá pa’ desembrujarte. niña.) ABUELA CHUFILA –(Queda un momento lela. que no es la primera vez que oigo semejantes herejías. Nuestro Señor y su corona de espinas. ABUELA CHUFILA –(Reacciona jubilosamente ante el nombre.) No quiero a nadie más que a él… aunque me pierda.) Olvíese de too lo que le dije. Nuestro Señor y su pesada cruz.) Puedes confiar en la Abuela Chufila. ROSARIO ROSARIO -(Desalentada va hacia la salida. aunque me convirtiera en pescao… aunque… ABUELA CHUFILA –(Le tapa la boca y la remece. ¿Cómo lo mientan? (ROSARIO niega con la cabeza. hija. ROSARIO -Si estoy embrujá no me quiero desembrujar.) ¡Calla. ABUELA CHUFILA –Si me dijerais su nombre. con confianza. Voy a tener que hacer un buen zahumerio pa’ borrar tus palabras que habís pronunciao en esta casa que solamente la olorozan los manzanos cuando revienta la flor.) (La abuela la observa) ¡Hum! Por lo que me estoy entendiendo. Mal empiezas. (Se repone.) Ya verías dónde iba a parar el tal Alvarado. voy a necesitar… (ROSARIO la mira expectante. -Galvarino Alvarado.) Chucao. dice milquío.) No lo estés negando. En ves de decir milcao.) Pero si a ese joven lo conozco tanto. ni de cholga ahumá.) Cuando se seque la mar. no más. Cierto que se le pegó la lengua al paladar y quedó fruncía. chiica. (Sale rápidamente. (Ante el silencio de ROSARIO.) ¿Quién es. Lo único que vas a sacar es que cuando te cases con él. Ya se lo dije. ¿Lo sabe la Oyarzo? ROSARIO -¿Cómo voy a decirle a mi mamá que yo… que yo…? ABUELA CHUFILA –NO digas ni una cosa más. quizás yo podría. que se muera pa’dentro la vieja del lao. que yo soy más del otro mundo que d’este y se me ha pegao toa la sabiduría de los santos ángeles. María. pues? (ROSARIO no contesta. Mira que hasta el viento tiene nombre.) ¿Y cómo se llama el joven? ¿Tiene nombre de pájaro o de molúsculo? ROSARIO -¿Quiere o no ayuarme? No le pido que le haga un mal como hizo con su vecina que le dejó la lengua pegá al paladar.) raspaúra de cacho de Camahueto. chucao. ROSARIO -(Sin poder contenerse. calla! Yo no le hago mal a nadie. p’. -No puedo decirlo. ABUELA CHUFILA –Pero yo tengo que saber quién es el afortunao. Pero yo no tengo ná que ver con eso. Es sólo pa’ que Galvarino Alvarado no quiera casarse conmigo. (Con picardía se abraza a sí misma. que no es de manzana. agora.

CHICHICHO triste. Chucao.) -(Protestando. el novio que no es leso… (Gran carraspeo de los hombres. y una coronilla de flores en la cabeza. coño. (Los invitados se miran preocupados.) (Casa de LA OYARZO.) Por eso sigo cantando solterito y regodión.) Mira.) Entren. Permanece casi inmóvil. (Se oscurece. ORFELINA. (Entra LA OYARZO con una bandeja y vasos.) José. llévate el mal pa’la vieja del lao. un poco apartado. (Mística. don ANDRADE. no más. LAURO está terminando de cantar. repicaban. de la cual cae un pequeño velo hasta los hombros. allégate el mal a la vieja del lao. Ésta va a ser pa’vos y con finura. Cante de una vez. dele. A ver esos músicos. CÁRDENAS.) le fue el santo al cielo. CÁRDENAS -Yo creo que ya está bien. las uñas y el rabo.) Está más desafiná que calzón de sacristán. Se celebra el casamiento. 24 . chucao. (Mira hacia fuera. la ABUELA CHUFILA. (A CÁRDENAS. bombo y guitarra-violín. No tengo ná. el cura que no era leso… (Carraspeos de advertencia. voces distorsionadas repiten:) VOCES -Chucao. chucao. mira. chucao.) La puta que parió al diablo quizás que puta sería que se puso a parir aquello que no servía. Se la llevan en vilo.) Yo quiero cantarle algo a los novios. PANCHO TIESO. (Luego del primer estupor. líbranos de los pecaos. No se queden ahí. BRUNILDA. La ABUELA CHUFILA comprende. chucao (Repetido. molesto.) ¿Qué no ve que me faltan versos? Gente más desconsiderá… (Salen con las últimas palabras.) (Luces llameantes.) Muy bien. (A LAURO. -Y la última. acompañan las voces agoreras.) Estamos ABUELA CHUFILA –(Canta con aire santurrón. CÁRDENAS –No me agradezca naíta que en otra ocasión le tocará a usté ayuar a otros. chucao. ABUELA CHUFILA –(Lo mira entrecerrando los ojos.) En la cocina la hemos dejado unos sacos de papas y una chigua de trigo pa’ mientras tanto. TODOS -Bien… Muy bien… Suficiente. ESTEFANÍA. ¡Salú!. María y Jesús.) LAURO -(Acompañándose con la guitarra. (Cambia expresión. Abuela Chufila. CÁRDENAS -(Después de aplaudir un poco con los demás.) DON ANDRADE -Se instrumentos. ROSARIO. Se agradece. LA OYARZO –Tanta molestia. ROSARIO lleva un traje blando. ALVARADO. Acordeón.) CANDELARIA -(Le habla al oído.) Pa’vos. (Los músicos afinan sus CÁRDENAS –(A LA OYARZO. como es debido.) Acuérdese que está en una fiesta de casados. No tengo ná agarrotados los dedos y puedo echarme una cantaíta como Dios manda.) Los novios se daban la mano y a los ojos se miraban. Y pa’ toa la distinguida concurrencia que yo no soy fijá. LA OYARZO DON ANDRADE -Que sea corta. allégate el mal a la puta del lao. Vea bien lo que va a cantar. ABUELA CHUFILA –(La aparta.) Y aquí termino de hablar ni mal ni bien del casorio.) ABUELA CHUFILA –(Toma la guitarra de manos de LAURO. DON ANDRADE avisados… -Dele. (Entran tres músicos. ABUELA CHUFILA –Con el mayor gusto y fina voluntá. tan jodío con la cruz. chucao. Bancos largos y sillas pegadas a la pared.) a la novia confesaba. Alvarao y Rosario y olviden al que cantó que tengan feliciá los bendice San Antonio no me esperan a comer pan con chicha en mi velorio. mira. ajena a lo que sucede. la invito a bailar una cueca por los novios.) con el cura conversaba. LAURO. CANDELARIA. Y la ayúa pa’ los trabajos de la tierra no le va a faltar. muy bien. Alguien trata de quitarle la guitarra sin resultados. CANDELARIA y otros invitados reaccionan y toman a la ABUELA CHUFILA de un brazo. las uñas y el rabo. La ABUELA la retiene. Una polkita. Suegra.) Chucao. que le dije.) Asiéntese por allá.) ABUELA CHUFILA –Aguántese un poquito que aún me faltan unos versitos. (CANDELARIA se apresura a quitarle la guitarra. (Canta rápidamente y a voz en cuello. Las campanas de la iglesia repicaban.Chiloé Cielos Cubiertos 24 María Asunción Requena rabo. (Rasguea.

(Estribillo.) Manzanos.) Usté que es… CÁRDENAS –Anímese. Un consejo. Las mujeres se arrodillan a rezar. (ROSARIO escucha la tormenta y se oprime el corazón. Las mujeres se agrupan atemorizadas. Vuelve la luz.) (Después del penúltimo estribillo. Un cielito. La música. (Estribillo) Manzano.) CÁRDENAS -¿Y qué cosa es ésta. el manzano. El JOVEN NAUFRAGANTE. cielo. cielo. cielito. Todo se llena de ruidos. ¿por qué no? (Se aparta. Recomienza el cielito y el baile termina. Si al subir la marea se va en un bote pa’ que vuelva le rezas todas las noches. que pareciera que fuera a estallar. ALVARADO -Y yo voy a volver luego. luego. pa’ que nos vayamos a la pieza. (Estribillo. Orfelina. es reemplazada por la melodía del Calendre. Lluvia. poco después.) No me asusto. Entra la ABUELA CHUFILA y se acurruca en un rincón. CÁRDENAS –No hay por qué asustarse tanto.) Al manzano le quitaron sus manzanas verde mar. manzanitas de cristal. (A los hombres.) CÁRDENAS –(A los músicos.Chiloé Cielos Cubiertos 25 María Asunción Requena LA OYARZO –Pudiendo. Los truenos se suceden. manzano. incluídos ROSARIO y ALVARADO. La luz se hace fotográfica. Animales mugiendo.) Sí. sin vida. ROSARIO alza con gracia sus brazos y ambos jóvenes bailan. podría ser. CÁRDENAS observa que los novios no han bailado. No se asuste. ROSARIO. prendo el vestido. arrulla un momento en sus brazos a ROSARIO y se separa de ella.) Vamos a ver a los animalitos y en qué podemos ayudar.) Usé lo ha dicho: ¡el Espíritu Santo y toa la Corte Celestial! (Meloso. -(Con el alma encogida. que la acompaña a primer plano. (Súbitamente estalla una tormenta. ALVARADO -Voy con ellos y vuelvo luego… pa’ que… bueno. Se coloca junto a ALVARADO. cielo. adiós. que se ha desencadenado un temporal de los mil diablos. ALVARADO -(Se esfuerza por ser galante.) Recemos por los buenos cristianos que se hallan extraviados. la música calla repentinamente. ROSARIO vuelve a la fiesta. -(Apenas. cuida tus ojos. (Salen. anímese.) CANDELARIA –(Rezando. Pal amor hacen falta dos en la lancha. todas las noches. CANDELARIA -¡Yo lo canto! CÁRDENAS –Eso está bien. Las figuras quedan inmóviles en la posición del baile. maquinal.) CANDELARIA –(Canta. a la novia. Orfelina? ORFELINA -(Haciendo remilgos. con el viento partirán. no llores que volverán a tu corazón. pus.) ¡Cómo que no importa! Ahora estamos casaos. cielito. Mientras las mujeres rezan se 25 . la tierra sí se acordó. en ausencia’el marido no mires a otro. ALVARADO -(La besa casi rabioso. MÚSICOS -(Cantado) Los novios se casaron. (Termina la cueca con alegría de todos. (Se preparan las parejas para el cielito. cielo. po. cielito. a quien aquél ha llevado aparte y está galanteándola. mi alma. El JOVEN NAUFRAGANTE sale. que los novios no han bailado ni una cosa! Que bailen. estilizada. ausente.) Esto va a pasar luego.) ¡Catay. Los brazos y manos se estiran hasta tocar las yemas de los dedos. ROSARIO ROSARIO ROSARIO ROSARIO -(Sin expresión. El viento sopla con furia. sí.) CÁRDENAS –(Indica a los demás la pareja formada por DON ANDRADE y ORFELINA. recen. El manzano está mirando las ramas sin su frutal sus hojas.) ABUELA CHUFILA –Recen.) Sí. LA OYARZO –Por los navegantes perdíos en el mar. se oye en el momento de aparecer una fuerte luz sobre ROSARIO. nadie se acuerda de ti. -Por mí no importa que se demore. sin tus manzanas.) ALVARADO -(Se acerca a ROSARIO. mirándose con profundo amor. La música del baile “La Nave”. Puertas que se golpean. no. vela! ¡Que me creo que el Espíritu Santo anda suelto por estos laos! DON ANDRADE –(Jacarándose. Aparece el JOVEN NAVEGANTE. Que una boda detrás de otra trae mucha suerte. (Sale.) ¿No es así.) Sí.) A ver esa cueca para pasar el mal rato. les digo. pa’irnos. lloraba su soledad.

) ¿Miró pa’l patio? ALVARADO -¿Y qué va a estar haciendo en el patio? (Sale. sí.) TODAS -Por los caminantes perdíos en la noche. ROSARIO –(Se arrodilla frente a él. agora. Como si la fiesta no fuera pa’ella. amén. ALVARADO –Déjense de cosas.) No aparece.) He vuelto a buscare. Mira buscando a ROSARIO. ¿a ónde ha podío ir? (Llama. amanece. LA OYARZO –No está ná.) Ésta fue tu isla. con un último trueno. ROSARIO –(Vehemente. TODAS TODAS TODAS -Por todo ser vivo o muerto que se encuentre perdío en la tormenta. Entra ALVARADO. Pa’la pieza estará. (Rezan de pie. El fragor de las olas se calma. de las tormentas y pónelos al reparo.) ¡Hijita. Sale. LASTENIA . Vamos a salir toos a buscarla. Recemos una Salve.) Debajo de alguna cama debe estar. (ALVARADO va hacia el interior. ORFELINA y ALVARADO. . Entrecruzan sus manos. (Se saca el velo de novia. con rostro preocupado.Chiloé Cielos Cubiertos 26 María Asunción Requena va retirando hacia el interior. ORFELINA –Cállese.) ALVARADO –No está na. CANDELARIA –Padre nuestro que estás en los cielos… (Todas rezan en murmullo.) Recen. El Caleuche. La tormenta. Entra el JOVEN NAUFRAGANTE. de las tormentas y pónelos al reparo.) 26 . delgadas como cintas y coloca el nuevo velo de desposada. sale. Calén. Como tragá por… (No se atreve a formular su pensamiento. (Sale.Por los pescadores que luchan en el mar. Se empavoriza por demás cuando hay tormenta. ORFELINA -Protégelos. BRUNILDA. por favor. LA OYARZO –Por siempre y para siempre. lo será si aún lo quieres. Por los botes que no hayan podío llegar a su destino. como reconviniéndola. pues. agora. (La levanta. Metía en su cama. (A LA OYARZO. (Antes de salir se vuelve y dice a las mujeres que lo miran asustadas.) LA OYARZO -¡Jesús. LA OYARZO. ESTEFANÍA –Andan toos los brujos sueltos. no lejos dela playa. hijita. Madre de Dios! Si es una niña tan temerosa de los truenos y relámpagas. (Ambos se levantan hacia el mar. Poco a poco. -Protégelos. hablándole con suavidad. ¿A ónde va a ir? Si hasta siento chivatear al Camahueto.Por siempre y para siempre.) ¡El Thrauco! (Se retuerce en el suelo.) ¿A ónde ha podío ir? LA OYARZO -¿A ónde quiere que vaya con la tempestá desatá? CANDELARIA –Sí. Se proyecta la silueta del Caleucha.) LA OYARZO –Sí.) Por siempre. El THRAUCO desaparece.) ALVARADO -¿Onde está Rosario? LA OYARZO –No. que lleva un pequeño farol. mirándose a los ojos. no diga de’eso. Virgen Santísima. ESTEFANÍA.) Calén.) ROSARIO -(Con un grito. ) ALVARADO –No está en parte alguna. tomados de la mano. A poco. po. amén.) JOVEN NAUFRAGANTE –(Estrecha a ROSARIO. resplandece. LA OYARZO –(Va hacia el interior. La escasa luz del sol ilumina el grupo que mira hacia el mar. ROSARIO –Sólo a ti quiero. gritando su espando.) Sólo a ti quiero. CANDELARIA.) (El JOVEN NAUFRAGANTE se acerca al mar y toma unas algas verdes. Rosario! CANDELARIA –Estaba tan rara too el tiempo. empapado. se pierde entre las islas. Corre hacia ella y se inclina. Señor. ROSARIO lo imita. (A ALVARADO. Señor. la Rosario no está rezando con nosotras. para siempre. JOVEN NAUFRAGANTE –Ahora perteneces al mar. Una luz fulgurante ilumina el cielo. ALVARADO –(Entra.) JOVEN NAUFRAGANTE –(Se arrodilla.

) ALVARADO –(Con miedo a saber. sin volverse.) CANDELARIA –Y dígale que escriba.) Si yo pudiera. ¡La quiero tanto! Yo sé que usté quería la vía pa’ otras cosas.) El temporal lo trajo.) Llévele esto a Bahamondes. LA OYARZO -¡Hijita. No sé pa’ ónde andará. Es que estoy como atontao… El día de nuestro casamiento. LA OYARZO -¿Qué esperanzas nos quea? (Entra el CHICHICHO empapado.) CHICHICHO –Lo encontré flotando en el mar. Salen. Rosario. LASTENIA –El Caleuche sería.) Quizás. confuso. Leguas y leguas sin encontrar cristiano. ESTEFANÍA –Y que si puede alguna vez. PANCHO TIESO –(Recibe los paquetes. Entra PANCHO TIESO llevando una maleta vieja. 27 . si no es molestia. si es amable en entregárselo. se despiden con un apretón de manos. ESTEFANÍA y BRUNILDA. si me hace el favor. basta. CANDELARIA –Pero uno que encuentre. PANCHO TIESO –(Dudoso. con el velo de ROSARIO en la mano. Usted conoce a Barría.) Bueno. PANCHO TIESO –(No muy convencido. aunque sea a las perdidas. ALVARADO –Hemos dao vuelta la isla. Que aquí estamos esperando la carta toas las tardes. (Acomoda los paquetes entre el cordel. ALVARADO –Disculpe. Éste se detiene un momento. po. CHICHICHO se arrodilla junto al tronco. ¿Por qué no la pelió? Yo la habría ayuado. BRUNILDA -Y que no se vaya a morir lejos de Chiloé. ESTEFANÍA –(Entrega un paquete.Chiloé Cielos Cubiertos 27 María Asunción Requena ESTEFANÍA –No puee desaparecer en el aire. CANDELARIA.) ¡Pero. ¿No ve que son toos de la isla? Tienen que conocerse.) Ese tronco ahí. de vez en cuando… que mande unos pesos. Hace tiempo que no se varaba alguno en esta playa. yo me arreglaré. Ve el grupo y se detiene. cada una con un paquete. amarrada con un cordel. ¡Pa’ onde se habrá ido!… Yo la seguiré queriendo siempre. Rosario. Lo oprime contra su corazón y sale seguida por las demás mujeres. PANCHO TIESO pasa delante de las mujeres. CANDELARIA –(Le entrega un paquete. sí.) Sí. Pa’que no pase frío. siempre… (Se pone de pie. pero si pregunta por Avendaño de Curaco. que ésta es su tierra y aquí lo estoy esperando. (Sonríe para demostrar su seguridad. LA OYARZO –Y esta hija mía al escampao. Duró toa la noche. Igual a usté. por si llega. ahora. Lo recorrí too. (LA OYARZO se desploma interiormente. ¿vieron allá? ALVARADO –También estuvimos allá… Y en bote no pudo salir. ALVARADO –(Molesto.) Pero la Patagonia es muy grande.) Esto es p’Avendaño. CANDELARIA –(Entrega su paquete.) (Luz sobre calle de Curaco. ORFELINA –En Changuita tiene una amiga. No está na.) CANDELARIA -¿Ya se va? PANCHO TIESO –(Se detiene. no más. pero no piense mal de la hija. Al oír la respuesta se encoge aún más. Se cruza con LAURO. De seguro lo encontrará.) Ya me voy. llenaría el mar de flores pa’ usté. Entran. CANDELARIA –Que toas lo estamos esperando y que Dios los acompañe. comprendiendo. ALVARADO –(Celoso.) Sí. ónde estás! CANDELARIA –(Señala un tronco caído por el mar. po. Luego avanza y lo entrega a LA OYARZO. Lo mira largamente. ¿Y quién iba a arriesgarse en una noche así? No habría cristiano que se salvara de la braveza del mar. (LA OYARZO se ha detenido a escuchar. qué falta me va a hacer su carita sonrosá! … ¡qué falta me va a hacer!… (Sale.) Y esto pa’l mío. enseguida le van a noticiar.) ¿Y ella… la Rosario? CHICHICHO –No está na. LA OYARZO –Tiene razón pa’ estar mortificao. ALVARADO se dirige hacia el mar.

pero recoge tus redes. va a sentir el calor de mi mano. guitarra y de lágrimas. y una gota de agua cae… cae… cae… cae… cae… cae… cae…) FIN 28 . Las mujeres siguen al viajero con la mirada. Vuelve a tu nube mojada.) CORO -(Canta. lluvia. Van desapareciendo los últimos compases. pez.Chiloé Cielos Cubiertos 28 María Asunción Requena PANCHO TIESO –(Conmovido. unas campanas de iglesia disorsionadas por el viento.) Lluvia. ORFELINA. gota de piel cristalina. Entran CHICHICHO. ¿Qué te pudiera ofrecer a cambio de tu sonrisa? Yo bailaré para ti y tú apartarás el agua. Un sol de invierno se asoma en puntillas. (Ambos hombres quedan quietos. Entra el CORO. si la toca así. mi baile. Sintiendo que algo de cada una se va con los pasos que se alejan. Entra ALVARADO. Toma mi canto. brisa. LASTENIA –(Pasa la mano suavemente por la bufanda del hombre. lluvia. no mojes más el corazón de estas islas. mi alma te ofrezco. pasando entre los personajes. que es de trigo. LAS MUJERES –Buen viaje… Cuídese… (PANCHO TIESO sale.) Bueno. de lágrimas. Se une a él. disimula la alegría de una causa ganada para la Isla. DON ANDRADE. vuelve a ser pájaro.) Nos queamos. ¿nos queamos? ALVARADO –(Simplemente. Luego. el VIEJO CATRUTRO. Alguna gaviota solitaria. CÁRDENAS entra. Al ver a ALVARADO.) CÁRDENAS -Entonces.) Dígale que la bufanda que le mando. música de aire en el aire. me tengo qu’ir. (Ante las figuras inmóviles de los personajes. Todos mirando su esperanza. barca silenciosa. Todos quedan inmóviles hasta el último apagón y la última nota. (PANCHO TIESO le da la mano a las mujeres.) PANCHO TIESO –Hasta luego. con palmas y pasos silenciosos. el CORO comienza a bailar un baile de estilo ceremonial.