Proceso de emancipación en los mayas contemporáneos

“Arrancaron nuestros frutos Cortaron nuestras ramas Quemaron nuestros troncos Pero no pudieron matar nuestras raíces...”.

Juan Tzoc Para efectos de esta presentación, voy a basar mi ponencia en el Pueblo Maya Q’eqchi’, -aunque lo maya ha sido cuestionado por estudiosos de la teoría de los pueblos-, en el sentido de que si es o no es, si fueron o solo es un término inventado, lo que sí es cierto es que en Guatemala habitamos más de 22 pueblos de origen maya y poder hablar de todos ellos en general sería una gran mentira, pero hablar de un pueblo que es parte de ese gran tronco que nosotros conocemos como aj ralch’och, (hijos de la tierra) si puede considerarse una manifestación de lo que viven los demás pueblos. Quiero iniciar con la exposición que hacia un maestro de educación en el nivel primario en una comunidad en el norte de Cobán Alta Verapaz, participante de una capacitación en materia de educación bilingüe intercultural, que luego de recibir un proceso de formación, se debía dar acompañamiento denominado círculos de estudios. En ese entonces, el maestro, con características y apellidos ladinos, con más de veinte años de estar laborando en el sistema educativo en la región, se manifestó en relación al uso del idioma, luego de haber observado cómo un grupo de niñas y niños q’eqchi’es, que habían estado atendidos por una maestra que no habla el idioma, ellos, los niños, realizaron un ejercicio de construcción de un texto sobre la celebración del 15 de septiembre, fecha en que se celebra la emancipación política de Guatemala. ¿Hasta dónde es bueno, que ustedes (los formadores) sigan pensando en fortalecer la enseñanza de la lengua de los niños?, cuando todos sabemos que eso, (el aprendizaje en lengua maya) solamente representa un atraso, pues ya sabemos de los resultados, y a los niños no les sirve para nada aprender su propio idioma, porque el q’eqchi’ no los va a ayudar a desarrollarse, por eso los padres de familia siempre piden que sus hijos aprendan español porque están consientes de la situación en la que han vivido durante su vida; eso no les va a ayudar a

encontrar una forma de ganarse la vida, no trabajaran en un lugar en donde se hable solo su idioma, es mas ellos (los niños), quisieran leer algo que está escrito en español, y como no pueden, solo compran Nuestro Diario, porque solo pueden ver las fotos y las graficas, por no saber que dice el texto, consecuencia del desconocimiento del idioma español; y por otro lado, quienes logran aprender algo de español, se van de su comunidad sola para trabajar de guardias de seguridad, pues no pueden aspirar a mas, el idioma es una barrera para ellos. Y como ven, el idioma entonces en lugar que sea algo útil como ustedes nos dicen, se constituye en algo que los hace estar en el lugar en donde están, en el subdesarrollo, en la pobreza. Incluso, yo como docente, he tratado la manera de ayudarlos, de enseñarles algo de la civilización, de las otras culturas, para que no se queden solo con lo que tienen, pues ellos tienen derecho a conocer otros conocimientos de la otra cultura, para que se puedan desarrollar al menos un poco, que aprendan un poco de uno de cosa nueva. Siempre se dice y se piensa que los Mayas fueron grandes, fueron excelentes, pero todo eso se perdió, ya no se puede pensar solo en eso, ya que ahora estamos en la era de la tecnología y es bueno que los indígenas q’eqchi’es aprend an y conozcan algo de la modernidad. (Maestro participante de círculo de estudios en la comunidad de Las Pacayas, Cobán Alta Verapaz. Agosto 2011)

Este discurso, es típico en los maestros que se han acomodado en la idea tradicional del ser docente, que enseñar implica dar instrucciones a los niños y a las niñas, como lo hicieron y se sigue haciendo, como herencia de la época colonial, la castellanización, y que tiene sus componentes a demás de la enseñanza de la lengua oficial, como también la domesticación del indígena salvaje, imponiéndole una lengua, una cultura, y todo lo que se pueda importar de afuera que vaya en beneficio de la civilización, vista en estos días como el desarrollo. Estas y otras expresiones y posiciones de personas que son contratados para trabajar en comunidades indígenas, tratan de replicar el pensamiento racista manifestado por pensadores retrógrados como quien escribió en su oportunidad, “el problema social del indio” que planteó mejorar la raza de tal manera que se fuera ocultando la vergüenza del país, representado en estos guatemaltecos que

no pueden ver más allá de denigrar y de mantener el poder de dominación sobre el pueblo maya.1 Estamos en el ocaso de otro Decimo tercer B’aqtun mas, en el tiempo de los mayas ancestrales, previo a experimentar una nueva forma de vida, una nueva relación con la naturaleza y el cosmos, así como se desarrolla la vida en el Popol Wuh, por grandes paradigmas que fueron cambiando, construyendo y recreando. Los hijos del tiempo saben a ciencia cierta que todo es cíclico, -hoy estamos arriba, mañana estamos abajo-, dicen los abuelos, todo es un avatar ante el cual hay que estar preparado, por eso se habla de armonía y de equilibrio, pero para lograrlo siempre hay que estar preparado, mental, anímica y físicamente. Velaciones, abstinencias, ceremonias, son parte del ritual que se vivencia, que le da vida y lo hace trascender. La lucha del pueblo maya ha sido incesante, y en todos los niveles, pero yo voy a referir a las luchas propias, las reales y las legitimas, las que se dan en el interior de las comunidades, esa relación comunitaria que constituye la verdadera participación de la ciudadanía indígena, lo que algunos teóricos denominan

1

- Según el Dr. Juan Jose Guerrero, colega de la universidad, en su ensayo: Historia del desarrollo en Alta Verapaz, dice; “Después de la diáspora africana, cerca de 15,000 años atrás, aprovechando la última glaciación, hordas de comunidades primitivas cruzaron el Estrecho de Behring. Estas dieron origen a grandes civilizaciones que posteriormente se dividieron en culturas. En Mesoamérica estuvo fincada la gran civilización Maya, que dio lugar a por lo menos, veintidós culturas conocidas en la actualidad. Entre ellas las culturas q’eqchí’ y poqomchi; es importante tener en cuenta que, mientras la región q’eqchí’, enmarcada en un triángulo rodeado por sierras cuyo relieve kárstico, muy complejo, favorecía un característico asentamiento más disperso que agrupado, la región poqomchi tenía claramente una forma lineal, la que seguía el trazado de los grandes valles encajonados del antiguo Tezulutlán, en los cuales se localizaban los asentamientos agrupados. Los q’eqchí’es y poqomchí’es de Tezulutlán, convivieron en la misma región un lapso suficiente para que sus normas sociales, culturales y económicas fueran parecidas. Tenían en la época precolombina cuatro categorías principales: esclavos, hombres libres pobres, hombres libres ricos y los nobles. En los grupos intermedios el individuo podía adquirir posiciones de honor y respeto. Sin embargo, las posiciones de poder político y religioso se adjudicaban según el parentesco. La economía se basaba en la agricultura y el comercio. En ausencia de estudios ecológicos precisos, el conocimiento actual de las técnicas agrícolas no trasciende las descripciones un tanto generales que están contenidas en la relación de Francisco Viana, Lucas Gallego y Guillermo Cadena. Exportaban maíz, cacao, algodón y achiote, gracias a los excedentes que conseguían en sus cultivos de tierra cálida. La capacidad que tenían de cultivar tanto en tierra fría como en tierra cálida y templada, les daba ventaja sobre otras etnias del altiplano. Las producciones de algodón y maguey, entre otros cultivos, les proveyó la capacidad de fabricar artesanías. Esta breve descripción precolombina, deja por fuera la fenomenología ideológica, la religión, cosmovisión, mitología, conocimientos calendáricos, concepciones cosmogónicas etc. para dar paso a los aspectos territoriales y económicos iniciales. Es necesario hacer notar que, mientras los poqomchí ’es fueron más comerciantes, porque ocupaban valles fluviales importantes, los q’eqchí’es disponían de excedentes debido a las grandes extensiones cultivables que poseían en el norte y el oriente de la actual Alta Verapaz.

Acción Política comunitaria2, esa lucha que se ha ido mitificando e ideologizando en el interior de las comunidades, que ha sabido construir y fortalecer la identidad étnica y comunitaria, aun frente a las grades convulsiones y tormentas devastadoras, como la globalización de la comunicación y del conocimiento, que se ha sabido parar y apropiarse de procesos y estructuras cambiantes de las culturas foráneas, como los tipos nuevos de organización, díganse, COCODES, COMITES, ALCALDIAS, y figuras como los alcaldes, los presidentes, los promotores, etc. No voy a detenerme a revisar los procesos de reivindicación representados en las sublevaciones o levantamientos del indígena contra el colonizador, la resistencia bélica o la toma del poder, porque este tipo de manifestaciones incendiarias, violentas son producto de motivaciones externas, y de intentos no

representativos, como haya ocurrido en otro momento de la historia de los pueblos, como son los casos de Manuel Tot, Juan Aj Pop O’b’atz’, o la misma guerra de guerrillas, si bien es cierto que en las filas de las columnas de combatientes habían indígenas, eso no hace creer que la lucha era de ellos, pues los indígenas fueron involucrados, no fue un sentimiento generalizado, propio, es decir, nunca se puede considerar que haya sido una guerra étnica la lucha armada en Guatemala. Con esto quiero decir que el pueblo maya, no se encuentra, ni ha pensado en optar por el poder del Estado, puesto que los intentos de participación en la política, son hechos diametralmente aislados, y con intereses ajenos a las comunidades. Por ejemplo, la lucha por la tierra que se da en la actualidad, no representa la legítima participación de los pueblos, sino que es producto de la intervención de organizaciones que vende la idea y los expone a los riesgos ya conocidos, siendo entonces nuevamente víctimas de un tipo de clientelismo más. Incluso existe el caso de un maestro que al preguntarle a que se estaba dedicando, dijo:“sale más rentable hacer tapadas de carreteras y tomas de tierras”

2- Montero Maritza, Teoría y Práctica de la psicología comunitaria. (2006:162)

al referirse a su trabajo en una organización de corte campesina pro-tierra, y que recibe fondos de algunas organizaciones afines. Lamentablemente ha habido intervenciones paternalistas que ha enseñado solamente a lamentarse, como decir, -“nosotros los indígenas que sufrimos desde hace 500 años”, como si no se tuviera la capacidad para proponer, para resistir y luchar desde la interioridad de los conocimientos. Es necesario pues ver la realidad de los pueblos indígenas con otro tipo de ojos, hacer un análisis endógeno verlo como es en realidad, objetiva, natural y tratar de aislarlo de los conceptos creados por la participación discursiva de los que se han aprovechado de los intereses y necesidades del pueblo. Pues los mayas

actuales, tienen sus formas propias de ver el mundo, de medir, de evaluar, de sentir y expresar la realidad, mediante criterios y propiedades que lo hacer ser diferente a los demás, el lugar de la igualdad que se pregona, criterios y propiedades que le otorgan un valor especial y le asignan así, una identidad, basado en valores étnicos, idiomáticos, culturales, religiosos, económicos, y políticos como el ejercicio de la ciudadanía comunitaria, entre otras cosas. Como referente, parto desde la firma de la Paz en 1996, hasta nuestros días, tomando en cuenta que Guatemala vivió más de treinta años de conflicto armado interno, una guerra en donde el Pueblo Maya fue totalmente callado, quien fue la más violentada en todos sus sentidos, pues fueron los que más muertos aportó, los combatientes (soldados y guerrilla), las viudas y los huérfanos, también son mayas, los desterrados, desplazados perseguidos, y aniquilados; fueron hombres y mujeres, niños y ancianos que nunca se enteraron de las razones del enfrentamiento armado, solo supieron que murieron sus seres queridos y que había que resistir, resistir para no morir, sin conocer quién era realmente el enemigo, incluso hubieron quienes llegaron a creer que lo sucedido era una forma de castigo, propio del sentido cíclico de las vivencias de la vida, que se lo merecían por haber cometido una acción indebida, un maak, pecado en la jerga religiosa.

Sin embargo no fue solo el ejército o la guerrilla, hubieron fuerzas adyacentes que contribuyeron, se prestaron o más bien se aprovecharon para imponer sus ideas, tal es el caso de las iglesias cristianas, sobre todo las sectas protestantes, que vendieron la idea de la salvación, con el objetivo de congelar cualquier intento de movilización social indígena, aduciendo que como resultado del sufrimiento terrenal y físico, correspondía una salvación o un hogar celestial agradable. No obstante la enajenación violenta, los pueblos se aferraron a conservar o salvaguardar los elementos y prácticas de la cultura, inclusive entre mesclado con la práctica de la religión cristiana, o bien de manera clandestina, pero no se ha permitido, como en tiempos de la conquista y colonia, decir de un control cultural total sobre el pueblo. Dónde estamos y como llegamos hasta aquí A pesar de las barbaries de la conquista, la colonia y las contrarrevoluciones nacionalistas, la práctica o más bien dicho, la vivencia de la cultura maya, si bien es cierto sufrió grandes atropellos, eso no fue suficiente para terminar o eliminarlo; pues sus elementos simbólicos como los mitos, las tradiciones, la práctica de la cosmovisión propia no dejan de ser una forma de emancipación del pueblo maya, que ha permitido una conservación y recreación en la actualidad. En este sentido, la cultura no debe ser concebida como un conjunto de creencias y costumbres que han existido en el tiempo de manera estática, una tradición como dicen los folcloristas, que entonces hubiesen sido afectados o vulnerados al relacionarse con las creencias y conocimientos de las otras culturas, o la cultura oficial en el caso concreto del estado guatemalteco. Por consiguiente, se puede afirmar que la cultura es una dinámica de vida, es una vivencia como se dice comúnmente, son elementos y factores de la cual dispone el pueblo como recurso propio, sobre el cual tienen la capacidad de decisión como grupo social. Es decir, lo que trato de señalar o de afirmar es que la situación cultural de los pueblos indígenas, debe ser en una dimensión de continuidad histórica, de una práctica de los elementos culturales, de cómo se ha comportado sabiendo que no están aisladas, sino que, se encuentra interrelacionando o compartiendo con elementos

de otra cultura, y que esto ha exigido una recomposición o recreación desde la interioridad de cada una de las comunidades. Las comunidades mayas actuales, conocen y lamentan sus penas, sus tristezas, sus dolores como resultado del sufrimiento histórico, pero también hay que valorar que dichas comunidades, están vivas, han resurgido, están de pie, y también tienen sus alegrías, sus sonrisas, su bienestar, sus fuertes potencialidades, sus conocimientos, están latentes, las están desarrollando, les da dinamismo, impulso, y determinación para enfrentar la vida. El Pueblo Maya esta consiente que las insurrecciones no son las únicas formas para resolver las situaciones y problemas sociales; el pensamiento maya no se fundamenta en ideologías materialistas, la lucha por la tierra no es una lucha por el poder, el dominio, no se ve como recurso de autoridad, eso justifica el dicho que se repite: aquí estamos de paso, lo que aquí decimos que es nuestro, no es en verdad así, es de nuestros hijos, es de todos, solo los dioses del Tzuultaq’a tiene autoridad sobre ella. Existen luchas aisladas, de pequeños grupos que buscan subirse en los vehículos del poder, participando en partidos políticos, en agrupaciones, en alcaldías, pero no representan, no son legitimados por las comunidades, no es propuesta ni elección de ellas. De esa forma, hay muchos intentos de emancipación política, pero todos siguen la misma línea que han marcado el movimiento tradicional, la búsqueda del poder, el manejo del poder, y la aplicación del poder, intentos de personas de manera individual que buscan ser autoridades, pero desde la practica occidental y lo único que ambicionan es el roce social, el status quo o la simple repartición de los recursos en nombre de un pueblo; como los intentos de representación en algunos niveles, secretarias, consejos, etc., pero que se quedan en el nivel folklórico, pues no representan los sentimientos de la cultura. Así como las organizaciones de fachada, que dicen representar o trabajar para los pueblos indígenas, solamente se limitan a teorizar y tratar de justificar dinero ya sea del Estado o de los organismos internacionales pero que en ningún momento lo han sabido relacionar con la realidad sociocultural comunitaria.

En iguales circunstancias, algunos académicos, que dicen pensar por los pueblos, por las comunidades, y que entonces exclaman e invocan leyes, acuerdos y demás instrumentos internacionales, pero aun así, son expresiones dichas desde afuera de la vivencia cultural y comunitaria. Sin embargo, una de las consecuencias es que muchas veces, el resultado de las actuaciones de estos que se hacen llamar lideres, terminan defraudando la intención y la confianza de las comunidades, como es el caso de las Consultas Populares, ya que al final, estas no reciben el reconocimiento legal y luego queda en un simple juego, desvirtuando su intención manejada muchas veces desde una posición del indigenismo como corriente académica, si no nace de una rigurosa formación de intelectuales orgánicos, que se vayan formando desde el seno de la cultura misma. Por eso en ningún momento la intención es acabar con la dominación del poder político del Estado, que ostenta desde la colonia, como la propiedad de los recursos, tampoco se limita en la ocupación de puestos de poder, ni se fundamenta en tendencias utópicas o idealistas que busquen poner en un pedestal lo maravilloso de los ancestros, los mayas históricos, los legendarios visto desde una vertiente ortodoxa, y decir que reivindicar la cultura es retomar desde donde fue cortada, es creer que la cultura es estática, lo que en ningún momento puede ser cierto, porque la cultura en cualquier lugar del mundo es dinámica. La dimensión de la emancipación es social, es política y cultural, no armada, no bélica, no violenta, sino que es el rechazo a la intervención, a la sumisión, a la marginación, a la obediencia y a la conformidad, el pueblo maya no está viendo a la otra cultura como enemigo, si no que, lo ha aceptado como su complemento en este espacio geográfico. Por eso la revolución es sobre el conocimiento, la

sabiduría, sobre los saberes de los abuelos y abuelas, la vivencia misma de la cultura, la práctica y desarrollo de los valores, no solo como construcción discursiva, sino la vivencia, el sentimiento de la magia que irradia.

Vivir los valores dignifica a la persona humana, y motiva a perfeccionarlos, pues nadie es dueño de los valores, sino que cada quien debe ser ejemplo de ello, ya que está al alcance de todas las personas, se inculca, se adquieren en el hogar, en la escuela, en la comunidad, y se cultivan en la vida social, porque brotan espontáneamente, por eso mismo, las personas que encarnan los valores, se constituyen en modelos para los demás, por eso en las comunidades indígenas se educa con el ejemplo, pues los ancianos son y deben ser modelos de vida para las nuevas generaciones, porque son la representación de lo bueno y lo malo a lo largo de la vida, cuando algún anciano rompió las reglas de vida, sufren mucho antes de morir, esto les sirven a los demás para corregir a los demás. Como en cualquier cultura, los pueblos han utilizado métodos ilegales a los ojos del occidentalismo, para tratar de enviar mensajes a la sociedad, como por ejemplo los linchamientos, no obstante no divinizamos la ilegalidad ni la transformamos en algún tipo de costumbre o practica cultural, por respeto a sus víctimas, pero se ha convertido en indicadores o manifestaciones de desesperación e impotencia ante las injusticias de la justicia. El lenguaje, las costumbres, las fiestas, los conocimientos culturales, el sistema de justicia, las formas de organización, sistemas de producción y comercio, la espiritualidad, la educación, las instituciones propias son creaciones de la inteligencia, son algunos de los conocimientos que son denominados atrasos, pero que se han convertido en herramientas y estrategias culturales que están trascendiendo y que dan cátedra sobre cómo resolver o superar conflictos, o de qué manera se pueden establecer normas y formas de comportamiento alcanzando niveles de reconocimiento y adhesión social. Estas prácticas, dinámicas y vivencias, es lo que los filósofos denominan, el Ethos, el -modo de ser y de vivir- (Severino 2005:8)3, lo que da la orientación básica al sistema de valores y principios, que va unido a niveles de lo espiritual y mágico.

3Traducido

al español por Oscar Saquil, del texto original en portugués que dice de la siguiente manera: “ Mais que um discurso em sentido estrito , as práticas do cotidiano…, formam um ethos, um modo de ser e de viver .” (Op Cit. :8)

Es el resultado del establecimiento de normas, que forman un sistema con propias estructuras, coherencias y lógicas en la vida los pueblos. El Ethos, consiste en una impresionante cantidad de disposiciones, prohibiciones y normas que responden a una estructura lógica que solo se puede explicar desde la cosmovisión misma. El reto consiste en encontrar los patrones integradores y el sistema orientador de esta variedad de valores, que aparte de reconstruir dicho sistema de normas, recuperar la memoria histórica de los pueblos, que está siendo atacada fuertemente y eliminada cada vez más por el contacto con el mundo globalizante desde la educación y la escuela es su principal medio. Han entendido los filósofos metafísicos que en la esencia humana ya estaría inscrita, estable y permanentemente, la finalidad de la existencia en su naturaleza ontológica. (Severino 2005:93-94). Esta singularidad es de cada pueblo, y de ahí depende su idiosincrasia, de sus creencias, exigencias y emociones, como el placer, el éxtasis, el gozo, la alegría, la plenitud lo que implica una formación que se da desde el seno de la familia, basado en principios ético- humanistaecológico. Las formas en que los individuos conviven o colaboran, las formas en que se manifiesta la autoridad o el contacto con lo sobrenatural, cristalizan en estructuras con peso propio, -las instituciones- que generan procesos, funciones y estructuras que terminan por adquirir algo así como autonomía respecto de lo que sucede en el ambiente y el contexto.4 El consenso, la equidad, el equilibrio y la armonía, no son pues elementos discursivos vacíos; sino que constituyen principios y fundamentos de la vivencia constante, real y latente. Estos valores y principios, que tanto mencionan los libros, se vive en el interior de las comunidades. Estas instituciones de poder que existen en la comunidad, sea este la del guía espiritual, la comadrona, el curandero, el presidente del comité, el Yuwa’ ch’och’ el titular o cabecilla de tierra que existen en las comunidades, ostentan cierto poder que les da autoridad sobre la población, y de esta manera, por ejemplo, no se puede mover un monjon –
4

José Antonio Marina, “La Pasión del Poder” editorial Anagrama 2010.

lindero-, si el “yuwa’ ch’och’” no lo autoriza, pues existen caso, que la comunidad no recibe a ningún técnico de afuera para solucionar un conflicto de tierra, si antes no es consultado el anciano cabecilla de tierras de la comunidad, pero mas que autoridad, lo que prevalece es lo que en q’eqchi’ se dice “ xsik” que la palabra infunde, inspira, irradia cierta energía, cierto poder, que es invocado, y aceptado por los demás que se adhieren a su presencia. El poder de la palabra es mas de la construcción retorica, es magia, es magnetismo, y por eso hay quienes dicen que tiene su “winqul”, su ser, su presencia; como los ancianos que le hablan a las estacas con que dejan apersogado el ganado, para que sea su guardián, el responsable o su representante mientras el no está viendo al animal, o el curandero que le habla a las plantas antes de cortar, diciendo para que y para quien va a ser la curación. Por eso mismo, el dominio de la ciencia y las aplicaciones tecnológicas de los saberes mayas se siguen desarrollando a tal grado que se pueden ver en diferentes lugares. En la comida, el arte, la danza, el discurso, las construcciones, el trabajo, la diversión, son eslabones que va edificando un resurgimiento maya, su práctica ritual está vigente, y cada uno de estos protocolos de su vivencia es una manifestación de emancipación ante la realidad. La práctica de tres elementos fundamentales que encarnan la personalidad de los q’eqchi’es, y que se pueden catalogar como los principios sobre las cuales se construye la axiología del pueblo, y por ende sus procesos y sistemas de reivindicación, los cuales son awas, el q’oq y el kaqcha, normas y principios que existen en el pensamiento maya desde los tiempos ancestrales, y que se mantiene vigente. Se considera el Awas como una norma, pero otros es un tabú, constituye el código de conducta de la persona, un elemento catalizador de la vivencia, es el valor que encarna la consagración del ser, la entrega y correspondencia del ser con su interlocutor, el encuentro y reencuentro con los seres de la naturaleza, un verdadero culto, “fobia al incesto o al quebrantamiento de la norma” como dice Freud en su capítulo de Tótem y Tabú, es el awas pues, dos significaciones

opuestas: lo sagrado y lo mágico, sin embargo la consecuencia, del quebrantamiento de la norma, resulta la contaminación o el contagio por lo cual hay necesidad de realizar la ceremonia, el rito de expiación, reparación o reconciliación con el equilibrio, y resulta de las perturbaciones que puedan sobrevenir en determinados actos importantes de la vida, tales como el nacimiento, la iniciación de los adolescentes, el matrimonio. El Q’oq, entiéndase este término q’eqchi’ como una manera de ley de la recompensa natural. Violar el principio de armonía y equilibrio maltratando, agrediendo, destruyendo o invocando el mal para otros, los bienes de los

semejantes o elementos de la naturaleza tiene su respectivo castigado en la integridad de la misma persona o la de su descendencia, e incluso en sus bienes sin posibilidad de corregir o enmendar, por ejemplo: si se maltrata el maíz, el Tzuultaq’a puede castigar con una mala cosecha, o convertir el sembrado de milpa en comedero de animales de la montaña. Es el Q’oq pues, un principio q’eqchi’ que rige como un valor coercitivo que busca básicamente que no se actúe en contra de la naturaleza de las cosas y que se extralimiten las relaciones entre los semejantes y los demás elementos de la naturaleza, teniendo conocimiento de su valor, se logra impedir que se altere la armonía y el equilibrio, es una fuerza natural que encarna o representa el dolor o lástima que impregna y se crea en las personas y otros seres al hacerle un daño intencionado, por ejemplo matar a una persona, cortar malintencionadamente la milpa u otro cultivo, pegarle a los progenitores, negarle comida a los animales, etc.; cuando se recibe el efecto del q’oq puede ser en forma de desastres como los derrumbes, accidentes, muertes, malformaciones físicas, enfermedades, escases y miserias materiales,5 el q’oq al igual que awas es posible de prevenir e incluso algunas veces de ser reparado, el problema es que puede ser heredado a los descendientes, hijos, nietos, etc., por lo tanto, puede ser que no se conozca el origen o motivo de su sufrimiento, por eso mismo, los mayas actuales, aparentan
Por ejemplo cuando se destruye la estructura de un cerro o se le extrae sus riquezas, puede causar derrumbes que cobre vidas, o cuando se deja tirado, se machuca los grados de maíz o se desperdicia la tortilla, puede causar más tarde en escases, hambrunas y muerte.
5

quedarse con el dolor, el sufrimiento, sabiendo que los seres creadores responderán tarde o temprano por ellos, sin que esto sea una petición o invocación para causar daño a alguien. El Kaqcha, es como la maldición, la mala suerte, el valor punitivo de la no observancia de las normas y reglas de conducta entre las personas y la persona hacia la naturaleza, por eso se dice que cuando la persona infringe un awas se hace awas a sí mismo. El kaqcha es una condena que se tiene que llevar toda la vida por algo que la persona haya hecho, por ejemplo el haber matado a una persona o a un grupo de personas como las masacre; en tanto es una consecuencia de la violación de la norma, la persona que lo encarna no tiene reparación, es único, personal e intransferible, no se hereda, pues es un castigo individual6. Los abuelos q’eqchi’es dicen que al momento de cometer un abuso, de alterar la norma del equilibrio y la armonía natural, las energías positivas de esa persona lo abandonan, es despojado de sus dones para ser trasladado a sus víctimas. En este sentido José Carlos Mariátegui en el tomo 1 de su obra El hombre y el mito, (1988) dice “El mito mueve al hombre en la historia. Sin un mito la existencia del hombre no tiene ningún sentido histórico. La historia la hacen los hombres poseídos e iluminados por una creencia superior, por una esperanza sobrehumana; los demás hombres son el coro anónimo del drama y en esa misma línea apunta: “A la revolución no se llega por una vía fríamente conceptual. La revolución más que una idea, es un sentimiento. Más que un concepto es una pasión. Para comprenderla se necesita una espontánea actitud espiritual, una especial capacidad psicológica” el autor sigue la tesis sobre los mitos, ya que éstos ocupan un puesto cuando la razón deja vacíos importantes, especialmente cuando el ser humano busca trascender lo estrictamente material, en palabras del escritor.

Cuando una persona mata a otra persona, vivirá en la miseria, en la incertidumbre, corre el riesgo de ser víctima de cualquier desastre o accidente, sus animales se morirán o se perderán, etc. Cuando una persona roba la cosecha de otra persona que le ha costado mucho hacerla, se verá condenado a no poder tener una buena cosecha, pues sus dones se han alejado de ella para favorecer al damnificado, en español se dice que es salado.
6

Por lo tanto, figuras como la propiedad, el matrimonio, la cofradía, el derecho, la autoridad, el principado o consejo, son instituciones y espacios que se han arraigado y que de alguna manera se han constituido en elementos detonadores de la emancipación de los pueblos mayas de Guatemala, en donde la filosofía, la psicología, la pedagogía propia de los pueblos mayas se han ido enraizando. Son estos escenarios en donde se pueden desarrollar los procesos de ideologización de las prácticas culturales. Porque en estos espacios, la práctica de los principios y valores, son reales, vivenciales y cualquier acción en contra de los mismos, son tratados conforme a la norma ritual. Pero el instrumento fundamente es la lengua, mediante esta que se puede operativisar todo lo que se ha dicho, el hombre está hecho de palabra. El rol de la educación en la formación del pensamiento maya contemporáneo Las instituciones educativas se desnaturalizan cuando se alejan de la realidad sociocultural del pueblo, y carecen de un posicionamiento racional, crítico, y lógico frente a su papel formador de los ciudadanos, de los nuevos actores y protagonistas de las comunidades. Como dijera Mario Vargas Llosa, “desde hace dos siglos la emancipación de los indígenas enfatizó es una el responsabilidad peruano.7

exclusivamente nuestra y la hemos incumplido. Ella sigue siendo una asignatura pendiente en toda América Latina”, novelista

Lamentablemente, la educación que da la escuela tradicional, no permite abonar al respecto, pues los contenidos que se enseñan, están bastante distantes de esta realidad. En lugar de que la educación se convierta en una herramienta para la liberación y la toma de conciencia, lo que ha hecho hasta el momento, es esclavizar mas al maya, prepararlo para transformarlo en mano de obra barata, en un potencial guardia de seguridad de las empresas, entonces concluyo que no es que el maya aspire no mas eso, sino mas bien, solo para eso se le enseña, es un sujeto que responde mecánicamente, no alcanza un nivel de conciencia, sensibilidad para
7

discurso Mario Vargas Llosa en la entrega del premio nobel de literatura.

razonar. Se le prepara para abandonar su comunidad, su tierra, es una educación para la migración a la ciudad, a formar parte de los anillos de pobreza, no mas se le enseña a despreciar su origen cultural y comunitario. Es una educación que conduce al fanatismo de la occidentalización, la kaxlanizacion decimos los q’eqchi’es. Por eso mismo Paulo Freire, dice que en Latinoamérica la educación debe responder a la necesidad de completar el proceso de emancipación de nuestros pueblos (tanto en el sentido externo de la nación frente a otras naciones, como en el interno de la ciudadanía, es decir de las libertades civiles, los límites del Estado y el gobierno democrático y la justicia social) la teoría-práctica de la educación será eminentemente político-liberadora. Eso no quiere decir que se está negando la formación en el conocimiento de otras culturas, la utilización de tecnologías no indígenas, de saberes “occidentales” al interior del pueblo maya, no necesariamente debe ser visto como un factor de aculturación o ladinizacion; si estos recursos culturales contribuyen al propósito social que el grupo ha definido de manera autónoma, y si la decisión sobre su uso, propiedad y permanencia son adoptadas por el mismo grupo, estamos frente a una situación de apropiación cultural indígena que contribuye a su desarrollo, y no ante una imposición que afectará su patrimonio cultural material y simbólico o la continuidad de su identidad como pueblo con identidad, como es el caso del uso de los teléfonos, la computadora, etc., que mas seria reconocido como un desarrollo con identidad, así la lucha, la demanda por la restitución, reafirmación y finalmente la producción cultural del pueblo maya, es para tener la libertad y el derecho de aprender sus propios conocimientos antes que los conocimientos de otras culturas. Los escenarios de emancipación maya actual El derecho de no negar la identidad, la historia, la realidad en contraposición al derecho a conocer otras culturas y otras realidades. El derecho a conocer quiénes somos, quienes son los otros, quienes son la comunidad, no es que pertenezca a ella, sino que son ellos, lo constituyen,

La esencia de la educación es desarrollar la conciencia individual y colectiva, la práctica de los valores, la convivencia y vivencia de la realidad cultural, y planetaria; construcción de la paz y la justicia. La educación tiene como objetivo central lograr la emancipación del ser humano, pero formas de emancipación, que no se basan en la sublevación, hasta ahora no se reclama territorio, el pueblo maya no se muere por llegar al poder, simplemente se busca una liberación del pensamiento, una autonomía cultural, una soberanía en la práctica de los valores, del conocimiento, de la tecnología, de la ciencia, de la espiritualidad, 1. Indígenas que se forman en una pedagogía maya desde el interior de sus hogares para diseñar procesos nuevos basados en los patrones de crianza y que reivindique la situación del pueblo en la educación, y que algunos técnicos y organizaciones tratan de llevarlo a la escuela, sin darse cuenta que al hacer, simplemente deja de ser maya, pues se vuelve un conocimiento escolarizado, saliendo de su ambiente … 2. Comunidades que ponen en práctica un desarrollo basado en la soberanía alimentaria, en un desarrollo con identidad, las prácticas agrícolas armónicas con el medio ambiente…, el cultivo del sagrado maíz… una práctica epistemológica que se va heredando y transmitiendo por generaciones, y que en algún momento es cuestionado por los académicos, técnicos y promotores de la modernización, diciendo por ejemplo que estas son prácticas tradicionales que no solo destruye el ambiente, sino no es rentable ante al consumismo y el mercantilismo aborasado que se practica actualmente. 3. El desarrollo de la participación en formas propias de organización comunitaria respetando las autoridades y estructuras basadas en principios socioculturales…, respeto a los ancianos, rol vivencial, basado en el verdadero equilibrio y la complementariedad que tanto se pregona, pero que no se ha sabido explicar por haber dejado de vivenciar. Pues los roles de participación en la comunidad maya no se basa en las relaciones de Poder, sino de aportar para la construcción de un mismo fin, el bienestar familiar y comunitario. 4. El uso de arte, tecnologías y simbologías cultural y natural en los tejidos, cerámica, construcciones, danza, agricultura, arte culinario, psicología y medicina maya… 5. El uso de la lengua y su poder ontológico en todos los ámbitos, lo mágicosagrado, lo político, lo cultural, lo místico… el cálculo y la numeración en la realidad.

6. La gran vinculación de la sacralidad y la vida, las ceremonias de nacimiento, iniciación,…, participación ciudadana comunitaria y muerte 7. Derecho maya

Es lamentable, que la educación se esté limitando en enseñar el idioma español como segunda lengua, casi en oposición a las estrategias y políticas oficiales de abordar el bilingüismo en el aula, si bien es cierto, los padres de familia, de manera automática piden que sus hijos aprendan el español, pues se aduce que ya no se quiere vivir las exclusiones, explotaciones y marginaciones vividas por ellos, de tal cuanta que los maestros no han logrado comprender y mucho menos apropiarse del concepto de educación bilingüe, y en su lugar se han volcado a convertir a las escuelas primarias en simples Academias para la enseñanza de Lenguas, ya sea para aprender español como segunda lengua, o q’eqchi’ (lengua maya) como primera lengua o lengua materna. Mientras que la intención del sistema de educación no es eso objetivamente, pues para ello, se cuenta con un Currículo Nacional Base que consagra toda la orientación filosófica, psicológica, sociolingüística y pedagógica de la formación para cada guatemalteco, un perfil de la persona que se quiere lograr mediante su aplicación en las escuelas y consabidamente en las aulas.

Guatemala, septiembre 20 de 2011.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful