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Dr.

Kléver Silva Zaldumbide
Doctor en Medicina y Cirugía en la Universidad Central del Ecuador Especialización de dos años de postgrado en la República de China en ACUPUNTURA Y MOXIBUSTIÓN Dime lo que comes… Nuestra forma de comer ha cambiado más en los últimos 50 años que en los anteriores dos mil. La imagen que se usa para vender alimentos en los supermercados es de: natural, higiénica y muy saludable (light). La lista de productos es casi interminable y ya no hay productos dependientes de las estaciones del año (“en tiempo de…”). Todo aparenta ser nuestra culpa ya que basándose en “qué es lo que quiere el cliente” nos vamos a un abismo de contaminación química en nuestra alimentación. Alrededor del mundo, por ejemplo, se cosechan los tomates cuando aún están verdes y son forzados a madurar con gas etílico, la idea que prevalece es el “look” para fines lucrativos y poder vender restándole importancia a nuestra salud, es decir que hay un velo deliberado entre nosotros y la procedencia de los alimentos. ¿Será que las grandes industrias y corporaciones no quieren que sepamos la verdad sobre lo que comemos porque si lo supiéramos podríamos no querer comerlo? Por la idea global de enriquecimiento monetario, las granjas están siendo reemplazadas por “fábricas” de animales, los granjeros, degradantemente, se van rindiendo a los pies de las compañías, las carnes son procesadas en masa como líneas de ensamblaje y cada día que pasa se están convirtiendo en más peligrosas, cada vez está en menos manos el mercando mundial de los alimentos. En un sistema de producción intensivo, las aves ahora son criadas y sacrificadas en la mitad del tiempo que hace pocos años con la diferencia de que ahora son el doble de grandes, sus huesos y sus órganos internos no pueden ir a la par de que en siete semanas ya tengamos 5,5lbrs que casi no pueden ni mantenerse de pie. ¿Cuáles son sus comidas y que contienen? Para tener una idea, en E.U., mientras en los años 70’s los cinco principales empacadores de carne controlaban sólo el 25% del mercado, hoy las cuatro principales empresas controlan el 85% de éste. Actualmente más del 30% de los campos son sólo maíz y, aparentemente, gracias a las multinacionales que permiten una sobreproducción por debajo de los costos de producción, gracias a la ingeniería alimenticia se cree que un 80% de productos contienen ingredientes de maíz, este grano ahora anormalmente grande, manipulado y lleno de almidón es “desarmado” químicamente y está en cientos de compuestos como: salsa de tomate, queso, mantequilla de maní, pilas (baterías), bollos, aderezo de ensaladas, gaseosas, jaleas, jugos, pañales, carne para comida rápida, edulcorantes, entre otros. Además es ahora el ingrediente principal de la alimentación animal para un rápido engorde (vacas, cerdos, pollos, tilapias, salmones, etc.,) aunque estos animales estuvieron “diseñados” evolutivamente para comer otros productos de la naturaleza. ¿Se podrá cambiar esta desenfrenada y torcida manera de apreciar la comida, con tal de que sea barata, de buena presencia, de buen sabor y que no dañe, sin importar lo que contenga? ¿Se podrá cambiar cuando altos directivos de organismos reguladores son ejecutivos y socios de asociaciones de procesamiento de alimentos?

MEDICO ACUPUNTURISTA