You are on page 1of 1

Dr.

Kléver Silva Zaldumbide
Doctor en Medicina y Cirugía en la Universidad Central del Ecuador Especialización de dos años de postgrado en la República de China en ACUPUNTURA Y MOXIBUSTIÓN Buscando la verdad.La información, desde siempre ha sido un elemento que ha permitido la evolución del hombre. Desde nuestros orígenes nos comunicamos por necesidad de trasmitir y manejar información, es propio del ser. La sobrevivencia misma de la humanidad está ligada al crecimiento de la información. Hace cuatro mil años los chinos, la cultura Mesopotámica, los árabes, todos generaron sus sistemas de transmisión verbal y luego escrita. Además el hombre siempre ha necesitado de otro de los idiomas, la ciencia, y de su información como método para descubrir la verdad, esa verdad que parece que siempre va un paso más delante de nosotros. Cada cultura tiene su ciencia que se desarrolla de acuerdo a su realidad. Mientras en Oriente, por su sobrepoblación, sus características culturales y filosóficas, pone a las ciencias de la salud a un verdadero servicio del que necesita con un enfoque claramente ahorrativo, por tanto preventivo y educativo, subvencionando y recurriendo a métodos oportunamente conservadores e inofensivos, Occidente hace “negocio” de ella. La actual metamorfosis intelectual y tecnológica de esta integración científica global, con la informática, el Internet, las conferencias virtuales, entre otras, avanza casi a la velocidad de la luz. Pero mientras esto provoca avances, nuevas tecnologías, servicios cómodos, incluso grandes descubrimientos que cada vez son más fugaces, que caducan en pocos días, también nos está llevando a un mundo desbocado, alimentado sólo por beneficios egoístas e individualistas. El sedentarismo, la falta de creatividad, nos hace como un avión supersónico lanzado sin frenos hacia nadie sabe dónde, hacia la nada, hacia el reino de lo efímero pero con un “status intelectual” deshumanizado, con un ambiente mediático contaminado que supera las pretensiones de una persona que quiere paz, felicidad, sensatez y que se empobrece internamente con la misma rapidez que se enriquece de cosas materiales. El avance en el calentamiento de la atmósfera ha aumentado a un ritmo de 100% más rápido de lo que se predijo científicamente, la extinción de las especies es 10.000 veces más rápida que en otras épocas,…¿Por qué tenemos tanta prisa de destruir nuestro futuro? Esto no sucedería si la ciencia fuese neutral, si las investigaciones se centraran en lo que verdaderamente se busca. Mientras la mayor proporción de la población tiende a buscar tratamientos inofensivos para combatir sus enfermedades, queriendo preservar vitalidad, calidad de vida y longevidad, las potencias económicas, que le tienen secuestrada a la ciencia, se encargan de planificar el uso ilimitado de sus productos, necesario en determinadas ocasiones, pero abusivamente generoso en otros. No tenemos que poner límites a la ciencia sino al uso que hacemos de ella. Nuestra población por su escasa y manipulada información científica no tiene conciencia de los mecanismos de auto restauración y sanación que posee nuestra farmacia interior, nuestro organismo y sólo cree que no hay sino una única vía, un fármaco de costo inalcanzable para ingerir o administrarse y así obtener resultados. La búsqueda de la verdad mediante la ciencia no se limita a ningún dogma, cuando creemos que ya la tenemos en nuestras manos nos damos cuenta de que sólo es un grano de arena en la infinita playa del universo.

MEDICO ACUPUNTURISTA