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77-2001 Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia: San Salvador, a las once horas y cinco minutos del día

veintiuno de febrero de dos mil uno. Examinada la demanda de amparo presentada por el señor José Alfredo Machón Díaz contra actuaciones del Banco Agrícola, esta Sala hace las siguientes consideraciones: I. Manifiesta el demandante que tiene más de un año de haber adquirido un apartamento para vivienda, el cual le fue entregado mal construido y sin terminar, que a la fecha el Banco Agrícola pretende embargarlo por no haber pagado sus respectivas cuotas mensuales, lo cual puede desvirtuar con los recibos cancelados a la aludida institución bancaria. Señala que los servicios de agua, luz y teléfono corrieron por su cuenta, ya que no habían sido instalados en el referido apartamento. Por las razones apuntadas, solicita que se le ayude a resolver su problema para que no se le siga estafando y engañando, como hasta ahora lo ha hecho el referido banco. II. Para resolver adecuadamente el caso subjúdice resulta indispensable analizar el concepto de pretensión, para luego examinar las peculiaridades de dicho concepto en el ámbito del proceso de amparo, a fin de referirnos a un requisito de la pretensión de dicha naturaleza que interesa a efectos de este proceso. 1. Doctrinariamente, pretensión es el medio de materialización del derecho de acción; es decir, la declaración de voluntad dirigida ante un tribunal y frente a un sujeto distinto del autor de la declaración, sobre un determinado bien jurídico, reclamando con fundamento en hechos concretos de la realidad -sustrato fáctico- y disposiciones legales específicas fundamento jurídico-. Analizando los precedentes fundamentos a la luz del derecho procesal constitucional se observa que el amparo, en cuanto proceso constitucional, constituye un instrumento de satisfacción de pretensiones que una persona deduce frente a una autoridad o persona determinada; en consecuencia, todo proceso de amparo supone una pretensión que es su objeto, esto es, la materia sobre la cual recae el complejo de elementos que el proceso constituye. Por ello, puede afirmarse que la pretensión de amparo, la cual en la generalidad de casos se encuentra implícita en la demanda, condiciona la iniciación, el desarrollo y la conclusión del proceso, con su propio nacimiento, mantenimiento y conclusión; esto ante el efectivo cumplimiento de una serie de requisitos legales y jurisprudenciales vinculados al actor, la autoridad o particular demandado y el ente jurisdiccional, así como al objeto y a la causa de la misma. 2. En lo atinente al objeto de la pretensión, en términos generales, se ha dicho que éste habrá de ser idóneo, posible tanto física como moralmente y con causa. En efecto, el objeto procesal que se deduce en un proceso concreto debe ajustarse a la naturaleza jurídica de

atender a que efectivamente formen parte de alguno de los órganos del Estado. de manera abstracta. que se trate de la revisión de un acto que reúna las características de un "acto de autoridad". mediando con el gobernado una relación de supra a subordinación. sean materialmente consideradas como tales". habilitando de forma plena la facultad de juzgar del órgano jurisdiccional competente. por otra parte. ya sea que se trate de actuaciones u omisiones y. este criterio jurisprudencial ha sido superado a partir de un replanteo profundo de la materia. En virtud de lo anterior. En este sentido. Especial referencia merece este último requisito de la pretensión de amparo. En el caso de este Tribunal el objeto de la pretensión constitucional de amparo se encuentra representado. Sin embargo. y. en segundo lugar. se ha declarado que el objeto procesal de amparo. se advirtieron casos en los cuales el objeto de la pretensión era la revisión de actos que salían fuera del concepto tradicional de "actos de autoridad" pero que sin embargo limitaban definitiva y unilateralmente derechos constitucionales. de tal manera que comprendan aquellas situaciones en las que personas o instituciones que formalmente no sean autoridad. los actos de la misma no pueden ser exclusivamente formales. la jurisprudencia de esta Sala ha señalado. por último. entre tales presupuestos se destacan los siguientes: (a) que el particular responsable del acto se encuentre en una situación de supra a subordinación respecto del gobernado. esto es. Siguiendo la línea argumental expuesta. en primer lugar. debe tener trascendencia constitucional. con lo cual se desechaba cualquier posibilidad de promover amparo contra un acto emitido por un particular. o bien que dichos mecanismos de protección no existan o que los existentes sean insuficientes para garantizar los derechos . anteriormente se consideraba que el acto de autoridad era aquél emitido por personas o instituciones que forman parte de alguno de los Órganos del Estado o que realizan actos por delegación de los mismos. por una parte. debe ser un concepto material. amparo 143-98. es decir. ampliando en sucesivas resoluciones el espectro de procedencia del objeto de la pretensión de amparo. pues se advirtieron casos en los cuales algunos particulares producían actos limitativos de derechos constitucionales de los gobernados como si se tratase de verdaderos actos de autoridad desde un punto de vista material. los requisitos que deben concurrir en el acto emitido por un particular para ser considerado como acto revisable en el amparo constitucional. se sostuvo en la resolución de las ocho horas y treinta minutos del día uno de junio de mil novecientos noventa y ocho. (b) que no se trate de una simple inconformidad con el contenido del acto. debe poseer carácter definitivo al haberse intentado atacar a través de los recursos ordinarios existentes en el ordenamiento jurídico para su reparación. que "el concepto de autoridad y. por consiguiente.éste a fin de solventar eficazmente las reclamaciones formuladas. por la relación causal establecida entre la categoría jurídica subjetiva protegible de rango constitucional cuya violación se alega y el particular acto de autoridad. sino que además. En efecto. (c) que se haya hecho uso de los recursos ordinarios que el ordenamiento jurídico prevé frente a actos de esa naturaleza. y que los mismos se hayan agotado plenamente. por el objeto material que origina la queja constitucional -acto de autoridad-.

gobernado. se estaría frente a un vicio de la pretensión que motivaría en cualquier estado del proceso el rechazo de la demanda de amparo.constitucionales del afectado. sin que dichas actuaciones conlleven a situaciones de supra . pues la fuente de emisión posee el poder de imponer a otros sus propias decisiones. porque aún en estas situaciones. prevalece la eficacia directa de la Constitución. En lo concerniente a la existencia de una relación de supra a subordinación material entre el gobernado cuya esfera jurídica se ve afectada y el particular emisor del acto impugnado. es imprescindible que se cumplan exacta e íntegramente los presupuestos antes reseñados. Ello es así. y (d) que la categoría jurídica subjetiva protegible de carácter constitucional cuya vulneración se invoca por el demandante sea. se debe aclarar que en muchas ocasiones en las relaciones entre particulares una de las partes no tiene. Al contrario. precisamente por ser el único medio de realización de los mismos. sería desconocer el carácter normativo de aquélla. En virtud de lo expuesto. persona natural o jurídica privada dentro de sus específicas atribuciones. es decir. Trasladando y concretando las anteriores nociones en el caso en estudio. lo cual implica que aún los actos emanados de particulares en estas condiciones de supra a subordinación material. puesto que las situaciones de poder son análogas a las establecidas en la relación Estado . más alternativa que aceptar un acto dictado unilateralmente. pues de lo contrario. de hecho. pues negar su eficacia directa y categórica. exigible u oponible frente al particular demandado en el proceso. que ostenta una posición de predominio tal que puede comprometer e incluso anular el efectivo ejercicio de muchos derechos materiales constitucionales. Sobre la base de tal aseveración se desprende que la pretensión dirigida frente a un acto de particular puede rechazarse si éste está actuando como simple entidad. Por la razón anteriormente expuesta. de modo inverso. cuando de ese poder dependen exclusivamente la actuación de aquéllos. se dejaría fuera del ámbito de competencia material de esta Sala situaciones en las cuales las meras declaraciones subjetivas de voluntad de un particular o sus omisiones voluntarias. 3. determinan el ejercicio efectivo de un derecho constitucional. podría decirse que la relación entre el particular afectado y la persona o entidad emisora no es de carácter horizontal sino más bien vertical. en vista . en estos casos. Y es que.subordinación en relación al ejercicio efectivo de los derechos materiales que reconoce nuestra Constitución a los gobernados. el objeto de aquella pretensión es procedente si el particular es la única instancia de desarrollo de algún derecho constitucional protegible a través del proceso de amparo. tienen el deber de no perturbar o impedir el ejercicio efectivo de los derechos constitucionales que le son oponibles. III. por su naturaleza. se advierte con claridad que el peticionario reclama contra una actuación del Banco Agrícola. es dable afirmar que para que se realice el objeto de la pretensión de amparo y se dirima la cuestión fundamental planteada en caso de promoverse el proceso contra actos de particulares. lo cual se traduce en la imposibilidad jurídica de que el órgano encargado del control constitucional conozca y decida el caso planteado. y en función de los derechos constitucionales oponibles a esta clase de sujetos pasivos.

y. se repara que el hecho sobre el cual se apoya el objeto procesal del caso analizado es el embargo que promoverá el Banco Agrícola. el análisis propuesto deberá ajustarse al orden establecido en el número 2 del romano II de la presente resolución. esto es.que dicha institución bancaria pretende embargarle el apartamento en que reside. En definitiva. . Teniendo claro el objeto procesal controvertido. resulta procedente confirmar que uno de los motivos para rechazar una demanda de amparo tendente a atacar un acto de un particular es que dicho acto haya sido realizado por aquél en el ejercicio efectivo de sus atribuciones y que su exteriorización no sea producto de una situación de supra a subordinación material en relación al ejercicio efectivo de algún derecho constitucional. se apoya en una situación material de poder. que no deriva de una efectiva relación de supra a subordinación respecto del pretensor. En el presente caso aparece que el sociedad bancaria ubicada en situación de pasividad eventualmente promoverá un proceso ejecutivo en contra del pretensor a fin de obtener la cancelación del préstamo que le fue otorgado y que la ejecución recaerá sobre el inmueble de su propiedad. derivada del contrato celebrado entre ambos. puesto que no concurren las características determinantes de una posición de predominio que conlleve la aptitud para imponer unilateral y definitivamente su voluntad a la del peticionario afectando la actuación plena de sus derechos constitucionales. en virtud de no haber cancelado presuntamente el peticionario las cuotas de un crédito que le fue concedido por dicha institución bancaria. pues los puntos especificados se encuentran lógicamente articulados. pues el objeto de su pretensión no encaja dentro de la competencia material de esta Sala. la exigibilidad por su naturaleza jurídica de la categoría invocada por el actor respecto del particular demandado. Tal situación permite estimar que la eventual actuación de la sociedad demandada en aras de lograr la liquidación de la obligación contraída por el demandante. al haberse comprobado la inexistencia de una situación de supra a subordinación en el caso subjudice se repara que el demandante reclama contra un acto de particular que no puede revisarse en un proceso constitucional de amparo. para así valorar la existencia o inexistencia de mecanismos idóneos de protección frente sus actuaciones. se advierte la falta de un presupuesto procesal fundamental a fin de habilitar la facultad de juzgar el caso concreto desde la óptica constitucional. En este sentido. esta Sala advierte que entre el actor y la sociedad referida existe simplemente una relación mercantil. y esto a su vez. Aclarado lo anterior. se constata entonces que el elemento subjetivo pasivo de la pretensión de amparo se encuentra representado por una persona jurídica privada. por consiguiente. considerando los hechos expuestos. de forma que sólo la estimación de la ubicación del particular demandado en una situación de poder permitirá analizar la trascendencia constitucional de la queja planteada. siendo por ello necesario examinar detalladamente la observancia de los presupuestos condicionantes de la validez de la relación jurídico-procesal de amparo tratándose de resistentes particulares. por lo que deberá rechazarse la pretensión articulada en la demanda a través de la figura de la improcedencia. desde ningún punto de vista. Desde esta perspectiva.

con base en las razones expuestas en los acápites precedentes. por existir vicios en la pretensión. HERNANDEZ VALIENTE---J. G. E. ENRIQUE ACOSTA---PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN---S. ---A. CALDERON---R. y (b) Notifíquese.Por tanto. TENORIO---MARIO SOLANO---J. esta Sala RESUELVE: (a) Declárase improcedente la demanda de amparo presentada por el señor José Alfredo Machón Díaz. RIVAS AVENDAÑO---RUBRICADAS .