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Pontifica Universidad Javeriana Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Estudios Culturales Estudios Culturales en América Latina Pregunta formulada

16 Oct 12 Jorge Enrique Charry García

¿Qué entiende García-Canclini por consumo cultural y cuál es su relación con su concepto de hibridación? De acuerdo a los dos textos correspondientes para esta sesión y teniendo en cuenta lo expuesto por García Canclini, considero pertinente indicar en primera instancia la noción de consumo que utiliza para referirse a ““el conjunto de procesos socioculturales en que se realiza la apropiación y los usos de los productos” (2006: 84). Por tanto para el autor, el consumo es entendido como una práctica sociocultural que permite la construcción de significados y sentidos sobre el vivir y asimismo permite la comprensión de los comportamientos sociales. En este sentido, aparece el consumo cultural como una propuesta teórica, como una práctica específica, en el que los bienes culturales 1 se diferencian porque son bienes en los que el valor simbólico se superpone al valor de uso o de cambio, en este sentido García Canclini menciona: “Un automóvil usado para transportarse incluye aspectos culturales; sin embargo, se inscribe en un registro distinto que el automóvil que esa misma persona —supongamos que es un artista— coloca en una exposición o usa en una performance: en este segundo caso, los aspectos culturales, simbólicos, estéticos predominan sobre los utilitarios y mercantiles (2006: 88). Ahora bien en segunda instancia, García Canclini propone la hibridación como la construcción de un nuevo sujeto que abarca diversas mezclas interculturales que le permiten incluir formas modernas de “hibridación cultural” entendida como los modos en que determinadas formas se van separando de prácticas existentes para recombinarse, reorganizarse o reconfigurarse en nuevas formas y nuevas prácticas. Lo anterior responde a que las culturas no deben ser entendidas como algo fijo ni mucho menos estable; por el contrario, se renuevan y se “cruzan todo el tiempo” (1989: 8); se reelaboran los significados de algunas tradiciones, se aprovechan las innovaciones tecnológicas 2 y las adecua a sus propias necesidades las cuales surgen “en sus diversas presentaciones culturales como resultado de la interiorización de determinaciones de las sociedad y de la elaboración psicosocial de los deseos” (2006: 79).
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Bienes ofertados por las industrias culturales o por otros agentes que actúan en el campo cultural, como lo son el Estado y otras instituciones culturales. 2 En este sentido, es necesario entender como la dinámica del desarrollo tecnológico remodela la sociedad, promueven la creatividad y la innovación (1989: 11-12).

En El consumo cultuiral en América Latina. procesos oblicuos. García Canclini. México: Grijalbo. . Bogotá: Convenio Andrés Bello. 2006. En Culturas hibridas. por consiguiente y parafraseando a García Canclini “porque todas estas relaciones se entretejen unas con otras. Néstor. Néstor. 72 – 97. cada una logra una eficacia que sóla nunca alcanzaría” (1989: 23). pp 1 – 17. Culturas hibridas. El consumo cultural: una propuesta teórica. consolidando un nuevo mercado cultural donde el espacio social se encuentra sumamente fragmentado. es claro la relación existente entre el consumo cultural y la hibridación pues se aprecia una transformación de la cotidianidad determinada por el consumo de bienes y servicios de carácter mediático en la que se han alterado los itinerarios preexistentes y se han definido nuevos parámetros de participación social en los espacios públicos. 1989. pp. Bibliografía García Canclini.Finalmente.