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FINES Y MEDIOS: POLITICA Y ESTRATEGIA EN EUROPA 1789 – 1815 Prof. J.

Gagliardo Es siempre un placer para mí estar en la Escuela de Guerra Naval y en esta oportunidad mi disertación tratará sobre la relación entre la política y la estrategia así como sobre el problema de la subordinación de los medios a los fines, utilizando para ello como un contexto histórico el período de la Revolución Francesa y de Napoleón. Hubiera sido posible escoger cualquiera de los diversos episodios anteriores de la historia de la civilización occidental como un contexto para el análisis de este problema pero la era de la Revolución Francesa y Napoleón tiene en sí algo muy especial que se recomienda para escogerla como un prototipo moderno de los problemas de la política y la estrategia. Como el distante primer antepasado de la guerra total en una línea menos directa y como el ejemplo real de lo que es la acción de guerra de las masas, este período se trasmite con autoridad profética al siglo XX, que por sus propios sufrimientos conoce muy bien de estos dos aspectos de la guerra moderna, la cual fue también la primera en los tiempos modernos de ser testigo de la más grande de las revoluciones que tuvo efectos drásticos y permanentes sobre el futuro de la humanidad. Pienso que debemos empezar nuestro análisis con esa Revolución porque fue la que creó un nexo entre los nuevos factores políticos que son de enorme importancia no sólo por la generación de un nuevo tipo de acción de guerra sino por que también proporcionó nuevos imperativos que en una época alteraron la lógica de la relación entre la política y la estrategia, lo que fue motivo para que se llevara a cabo el primer análisis científico de la relación entre la guerra y la política según el trabajo profundo del prusiano Carl Von Clausewitz.

los nuevos gobiernos de la Revolución se encontraron . Esta idea no tiene historia en la práctica. Adicionalmente a la terca oposición de los patrocinadores del antiguo gobierno real. primero ante su propia gente y después ante otros Estados que lo rodean. no solamente del régimen sino de los propios principios sobre los cuales el régimen había descansado hasta esa fecha. apoyarse en un registro probado para establecer su legitimidad. Contra ese sistema conocido y probado el pueblo francés no estaba poniendo delante como alternativa otro sistema probado sino que en su lugar pusieron la fuerza de una idea mejorada de gobierno para el pueblo. su legitimidad.Para el presente propósito pienso que podemos confiadamente decir que el acto más importante de la Revolución Francesa fue el destronamiento. cada uno de los cuales quería imponer su propia interpretación de los hechos sobre los otros. los líderes de la Revolución demolieron el fundamento ideológico básico de la monarquía absolutista. en la sanción poderosa del tiempo histórico. este sistema monárquico era de tanta antigüedad que su legitimidad descansaba principalmente en las enseñanzas religiosas y en la simple costumbre. Al establecerse una República cuyo principio de autoridad era la soberanía popular. por lo tanto. y con violencia si fuera necesario. desde el momento de su implementación en la práctica. Lo que quiero expresar es lo siguiente: el más poderoso imperativo para cualquier gobierno fundado por una Revolución es el establecer por sus propias acciones su derecho a existir. Pero no se trata de que lo hicieran precisamente cuando la monarquía era todavía una forma estándar y aceptada de gobierno en la mayor parte de Europa. Eso solamente podía lograrse por medio de lo que ellos lograran conseguir a través del gobierno fundado sobre las nuevas ideas. es decir. En el caso de la Revolución Francesa este imperativo era enormemente complicado desde un principio porque los nuevos fundamentos ideológicos sobre los que descansaba el gobierno eran lo suficientemente vagos como para señalar muchas diferentes cosas a distintos grupos de gente. por lo menos en ningún gran Estado de los tiempos modernos y sus proponentes en Francia no podían.

y por otro lado. la ocurrencia de guerras en este período. y la tercera. que tiene doble necesidad de legitimación. Un problema. Se da después de la llamada Asamblea Nacional Francesa y que estuvo compuesta en su mayoría por moderados. es que los revolucionarios eran casi totalmente inexpertos respecto a todos esos hábitos del compromiso y la persuasión que es la base de los gobiernos parlamentarios largamente establecidos. habían creado una nueva Constitución que proveía una Monarquía limitada y nuevas elecciones se llevarían a cabo para los nuevos integrantes del cuerpo representativo llamado la Asamblea Legislativa.confrontando un severo reto desde el interior de sus propios mitos. Ningún gobierno de Francia desde la Revolución hasta el establecimiento de la dictadura imperial de Napoleón pudo estar completamente seguro de sí mismo en su propia tierra y como resultado se encontraba continuamente forzado a encontrar formas para respaldar su requerimiento de legitimidad contra la opinión de sus oponentes. la frecuencia y la duración de esas guerras. es la necesidad de ésta u otra facción dentro de la Revolución a establecer la legitimidad de su clamor particular para representar el ideal del gobierno de Francia. El primer rompimiento de hostilidades internacionales en 1792. Hasta este momento he tratado de atraer su atención sobre esta moderna revolución moderada. Por un lado su necesidad más importante es el establecimiento de la legitimidad de un ideal revolucionario. tan necesario para una operación sin cortapisas. Propongo que esos imperativos que surgen de la interrelación de estas dos necesidades se expliquen en tres formas: la primera. este era el reto de su propia facción. . el carácter profundamente alterado de la guerra misma. aún más específica. particularmente serio en este caso. en ella los monárquicos constitucionales. la segunda. Esta se reunió por primera vez en el otoño de 1791 y que a diferencia de la Asamblea Nacional anterior estaba conformada por individuos relativamente desconocidos porque los miembros más distinguidos de la Asamblea Nacional se habían declarado inelegibles para la reelección.

estaban haciendo vagos ruidos amenazantes acerca de la necesidad de restablecer la soberanía integral al Rey Luís XVI por la fuerza de las armas si fuera necesario. Sin embargo. algunos de cuyos miembros empezaron a . Este último intentó defender y preservar la Constitución mientras que el primero gravitaba de manera multiplicadora hacia la abolición de la monarquía y el establecimiento de una República. según había sido definido y fijado en la nueva Constitución. es decir a fines de 1791 y principios de 1792. la mayoría de ellos sintieron descontento al descubrir que todo el gran trabajo constructivo aparentemente había sido hecho por sus predecesores. la postura de los otros poderes no pasó desapercibida a la Asamblea Legislativa de Francia. en las palabras de uno de sus contemporáneos "hacerse de un nombre por medio de la historia".Cuando los miembros menos conocidos de la Asamblea Legislativa llegaron a París. y la disputa entre estas dos facciones se hizo cada vez más encarnizada y amarga. era la Revolución misma. Pero por otro lado. y muchos de estos representantes entonces decidieron. y esa fue una apelación a sus propios intereses egoístas porque el trabajo de sus predecesores fue seleccionado para destruir sólo dos cosas de importancia: una era la monarquía absoluta y la otra. Puedo decir que existen dudas que tales amenazas fueran sinceras pues la mayor parte de las evidencias indican que ninguno de estos poderes estaba genuinamente alarmado en ese preciso momento acerca de la Revolución que más bien la consideraban como debilitante en lugar de que fortalecería a Francia. estaban contemplando los eventos desencadenados en Europa y en Francia con un disgusto mayor. Casi de inmediato la Asamblea Legislativa se dividió en dos facciones: el partido de la izquierda y el partido de la derecha. Pero durante el mismo período. más que el aparente caos político existente en Francia. las diferencias existentes entre ellos mismos eran causa de preocupación en los medios de su política externa. más amplia. las otras monarquías de Europa y en especial Austria y Prusia.

pero la necesidad peculiar estaba en el deseo de una facción de establecer su reclamo especial en pro de la legitimidad y liderar la Revolución. desde que la guerra por su propia naturaleza dramatiza al Estado y a su dirigencia. Entonces aquí tenemos las causas para la guerra que surgen de la necesidad general de una legitimación. la movilización real de las tropas y las condiciones de emergencia creadas por la guerra proporcionarían la oportunidad y la justificación para una acción cohesiva contra todos esos franceses que pudieran ser considerados menos que entusiastas partidarios de la Revolución. A estos factores se puede agregar que Luís XVI tenía confianza en sus propios planes porque creía que Francia perdería la guerra y que las monarquías victoriosas lo mantendrían en el trono y ocuparía su posición pre-revolucionaria. . y segundo. Todos estos factores. que la guerra sería conveniente para los negocios ó por lo menos para algún negocio. proveería de un medio efectivo y quizá necesario de garantizar los logros de la Revolución. Cualquiera sea el caso. bien podría consolidar el ideal revolucionario entre los franceses. Primero. debía agregarse otros dos puntos importantes. Esa es la necesidad de legitimizar el acto revolucionario por sí mismo. inaugurando así un cuarto de siglo de guerras por venir en Europa. todos estos motivos dieron como resultado una declaración de guerra en abril de 1792. En segundo lugar. aún cuando Francia misma tuviera que declararla. Y tercero. como enemigo de la Revolución y amigo de sus parientes austriacos. por todos los motivos que les he dado hasta ahora. tanto en general como en particular. Este reclamo fue afirmado por un grupo más ó menos radical de diputados de la Asamblea quienes pensaban que a la guerra. que fueron los que condujeron al estallido inicial de la guerra. Una guerra exitosa en primer lugar pondría fin a la noción de que cualquier poder podría inmiscuirse en los asuntos internos de Francia ó en su defecto darle la vuelta al reloj. ir a la guerra pasando por alto los sentimientos personales del rey Luís XVI. creando un sentido de solidaridad popular.creer que una guerra. cosa que haría posible la caída del rey y la fundación de una República bajo su propio liderazgo.

y todas ellas emplearon la guerra como un instrumento para la propia preservación y control social. manejado por un puñado de mediocridades disolutas e impopulares.continuaron operando en Francia mucho después. se empeñaron en guerras interminables contra otros poderes de Europa para: primero. usó la guerra como una excusa para demorar la implementación de un gobierno "constitucional" que justificara el reinado del terror contra la oposición doméstica que encontraban en su camino. económicos ó territoriales. Napoleón Bonaparte. sin ningún programa doméstico esencial. porque ellos subsecuentemente malgastaron muchas de sus victorias militares iniciales en el exterior. Se estableció como si fuera un coup d'etat. Después de 1792 todos los gobiernos de Francia fueron dictaduras de un tipo ó de otro. por supuesto. y el primero que hizo eso fue. que tenía que encubrir sus propios orígenes legales para la consecución de la legitimidad de cualquier naturaleza tanto en casa como en el exterior. desde 1795 hasta 1799. tratando después desesperadamente de recuperar la posición estratégica que les permitiría dar cabida a una paz que pudieran presentarla como una paz victoriosa. diplomáticos. Es seguro que las . El gobierno conocido como el Directorio. divergir la atención pública de sus propios fracasos domésticos. una revolución minoritaria en efecto. El propio régimen de Napoleón ilustra mi tema. Mientras todos los gobiernos de Francia pregonaban la necesidad de defender la Revolución y sus logros. Lo que Francia y su gobierno de facto necesitaban era que se consiguiera que esto o aquello fueran sus objetivos militares. La facción llamada de los jacobinos en 1793-1794 por ejemplo. fácilmente se hubiera hecho del Gobierno de Francia. Lo que Francia necesitaba era estar en guerra y esencialmente estar en guerra permanentemente. Podría agregarse que cualquier general de éxito que hubiera podido disgregar las tristes confusiones del Directorio. y segundo. está claro que desde un comienzo para Francia la guerra era por lo menos una respuesta a sus imperativos domésticos e internacionales.

que tendrá una duración indefinida porque la guerra en este caso es una especie de criatura híbrida. enraizada en su falta de legitimidad. que se debate entre un fin político y la política como un fin. Su inseguridad esencial. siempre con el ingrediente fundamental en la pretensión de Napoleón de legitimar su mandato sobre la de la nación francesa. es el uso de la guerra para conseguir la legitimidad y frecuentemente no le es posible definir el punto en el cual tal legitimidad está suficientemente bien establecida para que ellos se sientan confortables. por supuesto. otra vez guerras interminables con conquistas interminables. inestable e inseguro. Pero. lo obligaron a hacer uso de la guerra.reformas de Napoleón dentro dé Francia y en menor grado en el exterior ocupado por los franceses. sino que es para derrumbar y reestructurar el íntegro existente del orden internacional en beneficio propio. Henry Kissinger en uno de sus libros dice: "que es una característica de casi cualquier poder revolucionario el que no se sienta a salvo en su propio ambiente internacional donde el tipo de seguridad se puede conseguir por un sistema de balanza de poder basado en el equilibrio de diversas partes. precisamente debido a que no poseía una legitimidad inherente. El problema aquí. que un régimen revolucionario como ese. que tal guerra tiene la tendencia a no tener final. puede ser superada solamente con la obtención de una absoluta seguridad pero eso puede hacerse solo a través de la obtención de una posición de indiscutible dominio de todos los otros Estados para permitir imponerse y hacer valer sobre ellos su propia definición de la naturaleza del sistema internacional. segundo. Y tal como más tarde les voy a puntualizar. Su propia seguridad absoluta arrastra de esta manera una mayor ó menor inseguridad absoluta para todos porque su meta es no derrotar a este ó a aquél Estado. es decir. para ganar éste ó aquél fin particular. Lo que tengo que mostrarles ahora es: primero. esto ayuda a explicar su rechazo a los términos razonables que le ofrecieron sus enemigos antes de su derrota final. . frecuentemente tiende a invitar a la guerra en el curso del intento de legitimizarse.

para la consecución de tal objetivo el Estado debe. quien nos dice basándose en sus observaciones de las guerras de ese tiempo "que el tamaño del objetivo político a conseguirse no solo influirá en la verosimilitud de que la guerra se escoja como un medio de obtener un objetivo sino que también tenderá a determinar el alcance y la intensidad de la guerra misma". alterar las propias condiciones bajo las cuales se conducen las relaciones internacionales. entre otras cosas. Lo inmenso de este deseo de destruir los propios principios sobre los cuales descansa el orden internacional también trae consigo dentro de la operación la máxima de nuestro amigo Carl Von Clausewitz. entonces el concepto es cierto a la . y algún tipo de ventaja. el preludio para una agresión ó un dispositivo impasible. Todo esto abastece de tratados de paz semejantes que son considerados por todos como algo provisional. y se vuelve ya sea una mascarada. Al mismo tiempo la intensidad de la necesidad militar de conseguir su objetivo debe ser comparable a la voluntad del enemigo de oponerse aumentando proporcionalmente la magnitud de lo que sea que tenga que perder por la derrota. Según el tamaño del objetivo político se vaya incrementando la guerra se vuelve más probable pero obteniendo disminuciones por otros medios que la cohesión física. Si bien es cierto que la dimensión de los fines que se persiguen tiende a determinar el tamaño de los medios que se emplean para conseguirlos.Este es un objetivo político tan infinito y masivo como un Estado puede establecer para sí mismo su política externa. La diplomacia es desviada del camino apropiado para conseguir un fin honesto y obtener un acomodo pacífico basándose en la ventaja mutua. un espacio de respiro entre las guerras cuyos términos no reflejan un acomodo mutuo sino que simplemente representa la oposición a la balanza de poder en el momento del tratado. Pero también se debe recordar el corolario de esta máxima de Clausewitz que nos recuerda ciertos casos particulares. un medio de ganar tiempo.

por lo menos en teoría. se basaban en la doctrina de la soberanía popular que proponía que todos los ciudadanos participaban en el gobierno y que por lo tanto tenían una participación genuina en los objetivos políticos. tendrán la tendencia a determinar la dimensión del objetivo que se está buscando. Los franceses en cientos de miles no solamente marcharon hacia la guerra porque más sorprendente aún para los mismos franceses. Una de las acepciones de los movimientos monárquico-aristócratas del viejo régimen radicaba que en principio era una muy mala idea tener a un gran número de sujetos indisciplinados corriendo de arriba a bajo con armas en sus manos. así que establecieron metas para ellos mismos políticas externas que eran a la vez concretas y definidas así como limitativas de manera que cualquier guerra que pudiera surgir por la política aplicada serían aquellas que tuvieran contingencias estrictamente limitadas. mercenarios. a quienes se les había negado participación en su propio gobierno y que por lo tanto no corrían ningún riesgo respecto a los objetivos aristocráticos de su política externa. por supuesto. Sus gobiernos. La Revolución Francesa. era básicamente imposible para cualquier estado europeo hacerse la idea de trastornar completamente el orden internacional europeo para ventaja propia por la simple razón de que no solamente no contaba con los medios para conseguirlo sino que más fundamentalmente e importante. Antes del año 1789. cambió todo esto de manera drástica. Todos los gobiernos del antiguo régimen sabían por instinto que existían límites bastante definidos y limitativos de los sacrificios financieros y de otras privaciones que podían demandar de su gente. muchos abrieron sus bolsas para pagar por ello. .inversa. le hacía falta la voluntad de crear tales medios para hacerlo. que se relacionan con aquellos de otros Estados. el tamaño de los medios disponibles en cualquier tiempo. que contaban con una foja de amplios servicios que eran más controlables y de menor costo que los ejércitos ciudadanos. Aquellos gobiernos estaban bastante alertas de que estas circunstancias limitaban severamente los recursos disponibles para ellos. tenían preferencia por los pequeños ejércitos profesionales.

si fuera consultada. . donde la voluntad enérgica de la gente es raramente consultada. mientras el ideal republicano de la Revolución era un instrumento para la creación de un nacionalismo francés moderno debido al pensamiento que es de lo que estamos hablando. En cualquier caso los ejércitos de las masas que fueran establecidos por el nacionalismo durante la Revolución Francesa y que fueran también empleados por Napoleón. Bajo tales circunstancias y especialmente considerando que los oponentes de Francia aún se veían forzados a luchar con los ejércitos y en las condiciones impuestas sobre ellos por la coacción socio-política del viejo régimen. es completamente comprensible el porqué de este subido ímpetu de contribución en la forma de recursos para la guerra que sería de importancia histórica.El Estado se identificaba ahora con la Nación y la Nación se había identificado con toda su gente. incluyendo también al frente doméstico que había contribuido con recursos para la guerra puestos a disposición de los gobiernos de Francia y sobre los cuales nunca se supo. incluyendo muchas dictaduras. eran sólo la punta del gran empeño nacional. sino que también amplía el alcance y el ámbito de las opciones políticas. Lo que Napoleón descubrió al respecto se volvió la propiedad de muchos gobiernos desde esos momentos y hasta el tiempo actual. su propia participación en el gobierno ya no era importante. Es algo duro de reconocer que el nacionalismo ha servido a las políticas domésticas y extranjeras de los diferentes regímenes constituidos dentro de las más amplias y diversa ideologías. Napoleón muy pronto demostró que una vez establecido el nacionalismo éste tenía su propia vivencia y mientras que a la gente se le pudiera hacer creer que los objetivos buscados por el gobierno eran igualmente los de ellos. Sin embargo. Este abrupto y enorme realce del poder militar humano es un ejemplo primigenio de lo que dice el historiador francés Raymond Aaron cuando se refiere al Siglo XX como una "sorpresa técnica" que en una forma más o menos imprevista crea un desbalance masivo de la fuerza aplicable en favor de un combatiente lo cual no solamente hace que la guerra sea un medio más atractivo de ejecución de la política simplemente porque es menos riesgoso.

anexiones masivas territoriales y cambios de regímenes. Ahora como bien es cierto que. Aún así. y en parte por esa misma razón. volviéndose más y más su razón de existir y su incitación hacia la realidad de la guerra como un absurdo terrible y contradictorio al que Clausewitz se refiere como "esa cosa sin sentido y sin objetivo". estaba ampliamente ausente el sentido de racionalidad para las metas definidas de largo plazo. pero el nuevo carácter de la guerra es otro. según nos dice Clausewitz. en los términos del control territorial y de la influencia política las directivas de la política externa francesa durante este tiempo eran muy semejantes a las del período de Luís XIV de un siglo antes. debido a un mayor sacrificio en sangre y bienes. Lo que todo esto quiere decir es que Francia en ambos períodos intentó expandir su influencia directa ó indirecta extendiéndola a través y más allá de sus fronteras. en todo el empuje de Francia hacia afuera. La acción de guerra de un ejército de las masas tiende hacia una guerra extrema. De esta manera se empieza a alcanzar y consumir política. no solamente porque eventualmente exige contra sí misma soluciones similares del adversario en una serie de escalamientos sino también. lo cual hace más difícil justificar cualquier meta que se pueda conseguir que un mayor esfuerzo. al menos después de 1794. sin embargo. Y todo esto nos sugiere que una consecuencia más amplia de una incesante guerra absoluta se basa en el carácter cada vez más drástico de los términos de paz que presenta la parte victoriosa para negociarlos una vez conquistados. alteraciones de las constituciones y otras interferencias en gran escala en los asuntos internos. Los términos impuestos por Napoleón a varios de sus oponentes son una ilustración.Una cosa realmente admirable que aparece en la política externa de los gobiernos de la Revolución y de Napoleón es la indeterminación. tal como algunos historiadores han puntualizado. debiendo ser al revés. todas estas cosas y peores aparecen en sus tratados de paz . es como decir que la guerra estaba dictando la política. El estar en guerra para los requerimientos domésticos es una de las razones para este acontecer. Las metas políticas eran constantemente reformuladas y en su mayoría eran exageradas como respuesta a los logros de corto plazo de sus fuerzas armadas que.

la causa primordial era de origen político. a ejércitos que se pusieron del lado aliado y que eran lo suficientemente grandes y con el apasionamiento necesario para enfrentar a los franceses en sus propios términos. Igualmente importante es que sus enemigos habían descubierto finalmente uno de los grandes secretos de los tempranos éxitos de Napoleón. La legitimidad de un . Su fracaso en reconocer que la guerra no era en sí una política que le permitiera por tanto tiempo obtener resultados a corto plazo. hizo que todo el esquema de pensamiento de Napoleón se deshiciera. Mientras que la causa posible de la caída de Napoleón descansa en la derrota de sus fuerzas armadas. A él no le fue posible consolidar y estabilizar la posición de Francia precisamente porque estaba improvisando constantemente y no tenía una visión concreta de a dónde lo llevarían sus conquistas. El riguroso manipuleo de los otros Estados de Europa y de sus gobernantes hizo del todo posible y necesario que sus gobiernos instituyeran cambios en su política que fueron los que finalmente trajeron abajo a Napoleón. pero sobre todo. fracasó debido a las causas que expresan las siguientes palabras de Henry Kissinger "mientras que la fuerza puede en realidad conquistar él mundo de ningún modo puede legitimarlo. que él pudiera conseguir por medio del uso de la fuerza militar. su propia tendencia a dejar de ofrecer resistencia y a demandar la paz individualmente después de una ó dos derrotas en el campo de batalla ó de la ocupación de una de sus ciudades capitales. por primera vez. Pero la imposición de tales términos sobre los derrotados puede llevar consigo la semilla de la destrucción de la parte victoriosa misma y esto nunca es más cierto que en el caso de Napoleón. La tiranía francesa a través del tiempo creó un terreno movedizo de resentimiento popular compuesto en partes iguales por el naciente nacionalismo y el simple odio hacia los franceses que les permitió a los oponentes de Napoleón unirse en una entusiasta guerra incluyendo. esto es. y de esta manera destruía la fuerza combinada de las coaliciones en las que descansaba la condición básica del antagonismo contra Francia.en un punto 6 en otro con carácter draconiano tal como se establece marcadamente en las conclusiones que siguieron a las casi guerras totales del siglo XX. quizá.

individualmente". voy a presentar la interrogante de qué problemas generales de política y estrategia aparecieron debido a las experiencias de este período revolucionario de la historia europea. Otra parte importante de la respuesta parece descansar en la convicción absoluta de Napoleón de que la legitimidad de su gobierno a los ojos de los franceses estaba tan ligada a la máxima proyección de poder que estaba ejercitando en el exterior que nunca pudo deshacerse de ese poder sin antes comprometer su título y su derecho a gobernar. Solamente esto puede explicar la negativa de Napoleón en fines de 1813 y principios de 1814 en razón de los aplastantes eventos contrarios. por lo menos mínimamente aceptables para sus adversarios.orden internacional y las cosas que lo mantienen estable descansan en la aceptación voluntaria de ese orden por todos sus mayores componentes. Finalmente y de acuerdo a todas estas consideraciones. descansaba en los factores políticos que no necesariamente debían ser únicamente favorables a Francia y que sin lugar a dudas su propia política estaba ayudando a crear las condiciones bajo las cuales esos mismos factores políticos podían realizarse y empezar a operar en ventaja de sus enemigos. Napoleón en sus conquistas aparentemente ilimitadas hizo imposible cualquier excepción de la aceptación voluntaria del enemigo y al hacerlo creó a perpetuidad una inestabilidad básica del sistema mismo que otra vez comprobó ser fatal para la seguridad de Francia según él escogió definir tal seguridad. sin importar cuán imperfecto pudiera parecer a cada uno. a aceptar los términos de los Aliados lo cual no solamente hubiera salvado su trono sino que también hubiera podido conservar algunos de los territorios conquistados por los gobiernos revolucionarios o por el mismo Napoleón. Ante todo no debemos dejar de notar de qué manera tan admirable y positiva . Pero lo que Napoleón nunca entendió fue que su propia posición solamente estaría segura cuando existiera una paz duradera basada en condiciones que se establecieran. En algunos aspectos su línea de razonamiento era eminentemente lógica pero también fatal. Parte de la respuesta está en su fracaso de percibir que la causa final de la fortaleza militar en la que tanto confiaba.

pero que también debía preservar la habilidad de Francia. para conducir la campaña militar bajo una estricta disciplina impuesta por esos objetivos. Clausewitz mismo es un ejemplo que perteneció a la generación que soportó esta era turbulenta. Desde que Francia debía continuar teniendo un importante lugar en esa balanza era esencial para los Aliados que adoptaran una estrategia militar diseñada para que se pudiera derrocar en Francia a un gobierno que no respetaba los intereses de Europa. Lord Castlereagh de Gran Bretaña. era más conducente a esas condiciones y el resultado inmediato de esta visión interior dio motivo a la determinación de los poderes aliados que derrotaron a Napoleón. bajo un gobierno diferente. Es difícil encontrar un mejor ejemplo de una subordinación racional de la estrategia a la política que éste ó encontrar un contraste mayor para la confusión de las dos por Napoleón. cuanto más. Ellos estaban conscientes que no solamente esas revoluciones eran la continuación de la guerra sino que la guerra podía crear condiciones conducentes a la revolución y cuanto más era guerra total.muchas de las lecciones de ese período fueron aprendidas por varias generaciones de gobernantes. así como otros hombres prudentes de otros países que se encargaron de reordenar el sistema internacional de Europa en los años siguientes a 1815. de asegurar y proteger sus intereses legítimos y permanentes como un igual pero nunca más coma un miembro todopoderoso del sistema europeo. sin duda. así como todos sus sucesores que protegieron el sistema hasta mediados y finales del siglo XIX tuvieron un reconocimiento muy preciso del relacionamiento recíproco de un trastorno político y social y sobre la nueva forma de una moderna acción de guerra. diplomáticos y soldados. es decir el gobierno de Napoleón. para definir los objetivos de la guerra contra Francia antes que Francia fuera derrotada en el campo de batalla y. Para simplificar. Otro resultado de lo que se aprendió del período revolucionario puede encontrarse en el esfuerzo determinado de los . dirigidos por el Príncipe Metternich y Lord Castlereagh. el objetivo demoledor acordado fue el restablecimiento de la balanza de poder en Europa. El Príncipe Metternich de Austria.

Ampliando el asunto. y segundo.diferentes consejos europeos durante la primera mitad del siglo XIX. los agresores en estas guerras enfocaron los conflictos con mucha cautela. para evitar la guerra y principalmente por dos medios: primero. a través de consultas multilaterales y negociaciones antes que tales disputas pudieran llegar a un estado de crisis. la conducta de estas guerras estaba reglamentada por limitaciones estrictas sobre los objetivos políticos a conseguirse y en las operaciones reales de las fuerzas militares tanto en número como en el tiempo y en el espacio. Más aún. volver en la práctica pero no en teoría a la organización militar basada en ejércitos razonablemente pequeños de largo servicio profesional comandados por un oficial de cuerpo bajo el mando del ente más importante de la autoridad civil y todo esto para conseguir la reducción de la influencia ejercida por consideraciones puramente militares sobre la formulación y conducta de la política. creando un medio ambiente internacional que animaba al arreglo de las disputas a través de medios diplomáticos. es bastante claro que el conocimiento de sus riesgos en términos familiares para Clausewitz. eran bastante agudos y se hizo todo el esfuerzo posible para . la guerra de Crimea . es cierto que a partir de mediados de 1850 hasta el estallido de la Gran Guerra de 1914 hubieron varios conflictos armados que involucraron por lo menos a dos de las grandes potencias pero se debe notar que no más de tres de estas potencias estuvieron involucradas y que eso ocurrió solamente en una guerra limitada. preparando el terreno diplomático muy cuidadosamente para asegurarse de que cuando llegara la guerra no involucraría más que a los participantes determinados. es decir. El instrumento para desmovilizar los ejércitos ciudadanos masivos que permanecían en vigencia pero que no fueron usados como un proceso de elección deliberada pues casi 40 años de paz general a partir de 1815 fue una testificación del éxito total de este planteamiento global. Mientras que en la segunda mitad del siglo se puede discernir una mayor disposición para recurrir a la guerra como un instrumento de política.

Ambas guerras del siglo XX por contraste con aquellas del siglo XIX se lucharon sin escalpelos pero con gran derramamiento de sangre. El estallido de la guerra de 1914 fue causada en parte porque casi todos los principales Estados que tomaron parte en ella. la intensidad y el alcance de una genuina acción de guerra total fue tan grande que el problema militar estratégico de solamente ganar la guerra. Deliberaciones amigables dieron lugar a incriminaciones hostiles y para alrededor de 1900 fue claro que se veía venir un serio levantamiento armado respaldado por enormes recursos económicos de una Europa industrializada y que apuntaban sin lugar a dudas hacia la re-introducción de la acción de guerra de las masas. sin duda. En ambas. lanzó un proceso íntegro de definición calculada de intereses .conservar aproximadamente el mismo grado de control sobre la guerra que un cirujano debe tener sobre su escalpelo. Los gobiernos encontraron que cada vez era más difícil entablar conversaciones tranquilas y privadas entre ellos para discutir sobre sus disputas y dentro de una atmósfera internacional que en esos momentos se encontraba envenenada por los políticos demagogos. empujándolas a ser las primeras en ir a la guerra simplemente porque las consecuencias de ser los últimos podrían ser catastróficas. pero especialmente en la primera guerra mundial. por una prensa pública altamente divagante y el rugir enrevesado de varios grupos de intereses privados. Siempre las fuerzas de un nacionalismo intenso continuó creciendo cada vez con más fuerza a través del siglo así como la participación de mayor número de gente del gobierno que se cambiaba de lugar y tomaba una mayor formación parlamentaria. guerras quirúrgicas. Estas fueron. ó de evitar la derrota que no es la misma cosa. sabiendo que por lo menos en su inicio sería un esfuerzo de las masas de todos lados y sabiendo que la movilización de esas masas y su dispersión a tiempo era absolutamente crucial para obtener éxito.

Pero su propósito al decirnos esto no era con el fin de anticiparnos un inevitable desastre que caería sobre nosotros. si se me pidiera que definiera en una sola frase un gran problema permanente respecto al relacionamiento entre la política y la estrategia que emergió en el período de la Revolución Francesa y Napoleón. más que seguro que Clausewitz estaba convencido que ahora que el secreto de la acción de guerra de las masas había sido descubierta y su efectividad había sido demostrada en combate. lo que emergió de las demandas de la parte victoriosa al final de la guerra fue un reflejo del acto de guerra en sí y el verdadero balance de las fuerzas existentes con un objetivo definido más amplio y más racional por medio del cual la conformación deseada del mundo de pos-guerra dominara la forma en que la guerra se desarrolló en lugar de ser al revés. Para concluir.políticos situados en el trasfondo. Cuando las guerras realmente llegaron a su final el carácter de los acuerdos de paz tendieron a reflejar el éxito ó el fracaso de las decisiones estratégicas de los combatientes en lugar de mostrar fórmulas políticas consistentes. El dice "la acción de guerra de las masas que gravita hacia un absoluto en términos de un esfuerzo tenderá a ejercitar una influencia sobre la política que se volverá más poderosa según se vaya aproximando al absoluto a tal punto que todos los fines de la política original puedan ser simplemente absorbidos por la guerra y desaparezcan. . La guerra en ese punto ya no es más un medio ó un instrumento hacia cualquier cosa sino es algo en sí misma que debido a que ya no tiene una meta y se vuelve terriblemente destructiva aunque sin ningún sentido". yo diría: ¿cómo puede la política ser el amo y la estrategia el sirviente para evitar que el sirviente le dicte al amo? ¿Cómo se puede prevenir el desarrollo del escenario de un aprendiz de brujo? Todo el empuje de Clausewitz en sus prevenciones políticas se dirigen a ese punto. nunca jamás sería olvidada. Desde que la política había sido extraída al despertar de la estrategia y había sido forzada para acomodarse a las realizaciones de la estrategia en una serie de constantes reformulaciones.

Al final él trata de dejarnos un mensaje "los medios y los fines de la política y la estrategia son inseparables. si los medios para llegar a ciertos fines no se escogen cuidadosamente y son disciplinados continuamente por esos fines. puede suceder que terminen dictando tales fines por sí mismos". el creía que no solamente la acción de guerra de las masas podía ser disciplinada y mantenida bajo control sino que también el recurso la guerra en primer lugar podía haber prevenido de manera más sencilla el poder de escoger que tiene el ser humano racional. El nos dice que la guerra nunca debe escapar del control pero puede suceder que así sea y que es mucho más fácil que suceda conforme los hacedores de la política no estén conscientes de que puede ocurrir.Pero. simplemente. el problema ampliado de manera más seria y más difícil por la era de la acción de guerra de las masas. . Es un problema sobre el cual todos debemos continuamente estar alertas si queremos evitar un error potencial y confusamente fatal en un mundo cuyo carácter continúa siendo definido por la competencia y la disputa entre las naciones armadas hasta los dientes como nunca jamás antes en la historia de la humanidad. Ese es.