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¿nos clonamos, che?

Así se llama el siguiente texto, uno de los artículos breves incluidos en Cápsulas, libro del filósofo argentino publicado por Gedisa, donde rescata la obra de grandes pensadores y analiza temas de insoslayable vigencia Las posiciones de Mario Bunge suelen levantar ronchas porque son valientes y lo suficientemente claras como para ser entendidas fuera de los límites estrechos de la Academia. En Cápsulas, un libro que recoge sus artículos breves, en su mayoría publicados originalmente por la agencia EFE y que en estos días distribuirá la editorial Gedisa, el filósofo argentino rinde homenaje a la trayectoria de figuras de la talla de Karl Popper, Thomas Kuhn, Jorge Sabato y Luis F. Leloir. Y, a continuación, se ocupa de cuestiones ligadas a la ciencia y la técnica, la globalización, la idea de progreso, el azar, la psiquiatría, el desarraigo, la corrupción y muchas más. Reproducimos uno de esos trabajos, dedicado al controvertido tema de la clonación. A partir del más aséptico sentido común, el autor apuesta al conocimiento. “Los primeros mamíferos clonados artificialmente a partir de animales adultos, ovejas, cerdos y monos, parecen gozar de buena salud. Al mismo tiempo, están asustados por los fogonazos de los fotógrafos. Con esto están pagando por su celebridad instantánea. Pero al menos nadie les pide sus autógrafos ni les pregunta qué piensan acerca de Madonna, el psicoanálisis o el Fondo Monetario Internacional. “La nueva de esta hazaña de la biotécnica explotó casi con la misma violencia que la noticia de la primera bomba nuclear, medio siglo antes. Y suscitó esperanzas y temores parecidos. Mientras unos imaginaron usos benéficos, otros imaginaron usos maléficos. Lo que no es de extrañar, ya que la ambivalencia moral es característica de la técnica, a diferencia de la ciencia básica. “Los posibles usos benéficos de la clonación artificial, una vez que se haya perfeccionado al punto de poder aplicarla masivamente, son obvios. En el futuro se podrán producir copias genéticas de calabazas, melocotones, conejos y vacunos campeones. No habrá que esperar decenios de ardua, azarosa y costosa selección artificial para propagar lo más perfecto de cada especie. “Pero la perfección tiene un precio elevado. Si se cultivan solamente calabazas gigantes, que exigen mucha agua y mucho sol, se corre el riesgo de fracasar cuando se presente una sequía o un verano nuboso. Si se crían solamente vacas campeonas de la misma familia, se corre el riesgo de que todas sean atacadas por igual por gérmenes patógenos contra los cuales no están inmunizadas, y desaparezcan. “La uniformidad genética es valiosa en circunstancias normales, pero catastrófica en circunstancias anormales. El motivo es que toda adaptación es circunstancial y toda perfección es parcial. Más vale una calabaza de tamaño mediano pero resistente, que una gigantesca pero vulnerable. “El cheetah, leopardo africano, es el cuadrúpedo más veloz del planeta. Esto lo hace el cazador más eficiente: le basta una carrerita para atrapar una gacela suficiente para alimentar a su familia y, por añadidura, a una numerosa banda de hienas, buitres y otros carroñeros. Pero esta especie de grandes gatos tiene la enorme desventaja de poseer una gran uniformidad genética: todos los cheetahs se parecen enormemente entre sí. Por consiguiente, son igualmente vulnerables a gérmenes patógenos y accidentes ambientales. Por esto, los zoólogos creen que es una especie en vías de extinción. La diversidad genética, no la pureza racial, es garantía de supervivencia. (Tomen nota los racistas empeñados en la limpieza étnica.) “La moraleja práctica es obvia: la clonación artificial debería practicarse con mucha cautela. Debería usarse sin disminuir el número de variedades ni, con mayor razón, el de especies. O sea, conviene practicarla solamente para multiplicar el número de especímenes superdotados de cada variedad o especie. En otras palabras, habría que conservar la biodiversidad al mismo tiempo que se multiplica el número de copias de ejemplares superdotados. “¿Se aplica lo anterior a los seres humanos? No, y esto por varios motivos. “Primero, la identidad genética de dos o más humanos no basta para obtener personas idénticas. El motivo es que somos producto no sólo de nuestra herencia, sino también de la experiencia, de la educación y de las circunstancias. “Los gemelos univitelinos no son idénticos en todo. (…)

De poco les serviría el genoma sobresaliente. mientras siempre es bueno conocer. como la hemofilia. los clones envejecerían prematuramente. o que pretende coartar la libertad de averiguar. En particular. Pero sería un error proscribir las investigaciones básicas sobre los mecanismos de herencia y reproducción. la identidad genética es una desventaja antes que una ventaja cuando se hereda algún defecto genético. la veterinaria y la agronomía. en este caso. (Los conocimientos no están codificados en el genoma. “Peor: se sabe que los clones de ovejas y otros animales suelen tener graves defectos. podría clonarse a individuos poderosos. “En resumen. Se trataría de individuos de edades comprendidas entre los 30 y los 50 años. “Segundo. etcétera. buena o mala. disfunciones inmunitarias y malformaciones cerebrales. ¿Qué haríamos con clones humanos aquejados de graves defectos de nacimiento? ¿Los mataríamos tranquilamente como a las ovejas defectuosas? “Cuarto. “El conocimiento no daña. ya que han arrojado resultados que han enriquecido no sólo el conocimiento. Por lo tanto la primera merece apoyo y la segunda exige vigilancia. es menester distinguir la ciencia básica de la técnica. estudiemos la clonación. “Podría objetarse que. Y nadie puede escapar al accidente favorable o desfavorable que llamamos suerte. Si no se conoce a fondo la historia familiar. para usar las copias como banco de órganos. Esta perspectiva basta para prohibir la clonación de seres humanos. La suerte. como la diabetes o la esquizofrenia. pero no nos clonemos. Al fin y al cabo. la clonación de seres humanos podría usarse con fines tenebrosos. las copias no heredarían lo que ha aprendido el original. los clones no podrían gozar de la misma educación ni de las mismas oportunidades y desafíos que el original. las mismas golosinas y el cariño de las mismas personas. la ciencia es buena pero la técnica es ambivalente. Pero tal vez las células extraídas de estos individuos contengan ADN gastado (con telomeros podados) y reproduzcan un número de generaciones mucho menor que las células de un recién nacido. Si el mandalluvias necesita un trasplante de corazón. aún no se sabe si los clones heredan la longevidad potencial de los originales. aun cuando se lograra clonar un ser humano excepcional. “Si es así.“Por consiguiente. presumiblemente se clonaría solamente a individuos excepcionales por algún motivo: inteligencia o fuerza física. o sea. astucia o falta de escrúpulos. se los criaría juntos y con las mismas nodrizas y maestras. En todo caso. Sólo puede causar gran daño el malvado que usa conocimiento o el ignorante que se rehúsa a averiguar antes de actuar sobre el prójimo. no se puede predecir con certeza las enfermedades hereditarias que podrán padecer los mellizos o multillizos producto de la clonación. “Tercero. Si luego necesita un nuevo riñón. trastornos circulatorios y respiratorios. no se repite. En efecto. se le extrae el corazón a uno de sus clones. podrían fabricarse prótesis vivas para reemplazar partes del cerebro muertas a causa de accidentes vasculares. En otras palabras. En particular. Competirían hasta destrozarse mutuamente. o una predisposición innata. para asegurar la identidad de los clones. es un grave error prohibir el uso de embriones para obtener células pluripotentes (stem cells). como lo han hecho varios países por diversas razones. como tamaño excesivo. que pueden convertirse en células pertenecientes a órganos tan distintos como el corazón y el cerebro. Por ejemplo. “Más aún. hay acciones innecesariamente arriesgadas y otras francamente malas. como en los demás. Y hay que recordar que. se espera de nosotros que aprendamos algo más que a balar y obedecer al pastor y a su perro ovejero. Estas células podrían usarse para reemplazar células muertas. Pero entonces se formarían personas tan similares que competirían entre sí por los mismos juguetes. sino también la medicina. se sacrifica a un segundo clon. Para poder llegar a los talones del original tendrían que aprender tanto como éste.) Los clones recién nacidos serían infantes tan ignorantes como cualquier hijo de vecino.” Por Mario Bunge . ni siquiera si se les ofreciese la mejor educación y las mejores oportunidades.