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Síndromes

geriátricos
C APÍTULO 13

JUSTIFICACIÓN, CONCEPTO Carmen Luengo Márquez


E IMPORTANCIA DE LOS Leonor Maicas Martínez
M.ª José Navarro González
SÍNDROMES GERIÁTRICOS
Luis Romero Rizos

Introducción — Infrautilización de la rehabilitación.


— Pobre coordinación entre servicios que imposi-
El término de geriatría se incorpora a la terminología
bilitan la continuidad de cuidados.
médica hacia el año 1909, fecha en la que I. L. Nas-
— Institucionalización inadecuada.
cher publica en el New York Medical Journal un artícu-
lo titulado: «Geriatrics: The diseases of the old age and
Por lo tanto, la medicina geriátrica poseerá carac-
their treatments», solicitando una medicina específica
terísticas que aseguren: el diagnóstico médico com-
y distinta de la tradicional para la mejor atención de los
pleto (valoración geriátrica integral), tratamiento inte-
pacientes ancianos. Sin embargo, la medicina geriátri-
gral (médico, funcional, psicológico y social),
ca moderna surge en Gran Bretaña en torno a 1935
coordinación mediante niveles asistenciales que
de la mano de la doctora Marjory Warren, cuando fue
garanticen la continuidad de cuidados, así como la
destinada al West Midd-Lessex Hospital encargándo-
supervisión de los ancianos institucionalizados. Esta
se de la asistencia del adyacente hospita-asilo de los
metodología de trabajo ofrece un tratamiento al
pobres a los que diagnosticó, evaluó y rehabilitó como
paciente anciano que se ajuste a sus necesidades en
pudo, logrando metas no sospechadas que no pasa-
función de la fase del proceso patológico que presen-
ron inadvertidas por sus colegas. La doctora Warren
ta.
en una de sus publicaciones, en 1946, sobre ancianos
Desde la perspectiva de la atención médica diaria,
y pacientes crónicos incapacitados decía:
la curva demográfica muestra con claridad que la
práctica médica del futuro estará muy vinculada con la
«No hay duda en absoluto que estos pacien-
geriatría. La inquietud derivada de la epidemia del
tes han sido inadecuadamente tratados en el
envejecimiento proviene de dos factores principalmen-
pasado y con frecuencia continúan recibiendo
te: los números y los costes. Si bien la gran cantidad
una atención insuficiente y escasa, si es que reci-
de cuidados médicos que utilizan los ancianos parece
ben alguna, en una atmósfera que pierde la com-
desproporcionada, hemos de considerar que gran
prensión con su edad y condición. La profesión
parte del aumento de los gastos derivan de los formi-
médica, habiendo tenido éxito en la prolongación
dables avances en la tecnología médica diagnóstica y
de la vida del hombre, no debe seguir fallando en
terapéutica. Disponemos de herramientas potentes y
asumir su responsabilidad con el anciano enfer-
costosas y, por lo tanto, estamos cosechando los fru-
mo o que se vuelve débil. Se necesita urgente-
tos de nuestro propio éxito. Si no tenemos en cuenta
mente un cambio en la actitud del cuidado y tra-
esta premisa en la manera que se proporciona aten-
tamiento de los enfermos crónicos».
ción médica al anciano, prolongaremos su vida a costa
de su discapacidad.
Algunas ideas, hoy consideradas obvias, en su
Actualmente la geriatría es una disciplina científica-
época fueron revolucionarias, tales como que la vejez
mente consolidada, y la presencia de temas geriátri-
no es una enfermedad, que es esencial hacer
cos, tanto en el ámbito clínico como asistencial, es
diagnósticos concretos en los ancianos, y que el repo-
habitual en numerosas publicaciones internacionales,
so prolongado en la cama puede ser peligroso.
tanto de nuestra especialidad como de otras especia-
El término de manejo inadecuado en la asistencia
lidades clínicas y de Atención Primaria. La denomina-
de los ancianos incluye aspectos diagnósticos y
da geriatrización de la Medicina es un hecho real en
terapéuticos, y según Salomon (1988) se produce
los países desarrollados, quedando reflejado en las
cuando en el paciente anciano concurre alguna de las
tasas de consumo de recursos sanitarios por parte de
siguientes circunstancias:
este grupo poblacional, obligando, por un lado, a las
— Diagnóstico médico incompleto. instituciones a adaptarse a las nuevas necesidades de
— Sobreprescripción de medicamentos. este gran consumidor y, por otra, a los profesionales

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TRATADO
de GERIATRÍA para residentes

que les prestarán asistencia a mejorar su cualificación • Tasa de ingresos hospitalarios doble al de la
profesional para prestar más calidad a sus pacientes. población general, siendo el triple el del colec-
El envejecimiento poblacional abre grandes retos en tivo mayor de 80 años.
las sociedades que acogen a los ancianos, si el enve- • Prolongación de la estancia hospitalaria en
jecimiento es la consecuencia de los grandes logros muchos casos ligados a la mayor dependen-
sociales y sanitarios en los países envejecidos, se ini- cia y yatrogenia en estos pacientes.
cia el reto de «dar calidad a la cantidad» de años con- • Gran número de reingresos.
seguidos.
— Mayor necesidad de rehabilitación: las causas
Conseguir una buena asistencia sanitaria a nuestros
de deterioro funcional en un anciano pueden
pacientes ancianos hace necesario el conocimiento de:
ser: múltiples, acumulativas e interactivas; sien-
— La heterogeneidad de la población mayor de 65 do, por otra parte, en este grupo poblacional
años: anciano sano, anciano enfermo, anciano donde con más frecuencia inciden enfermeda-
frágil y paciente geriátrico. des discapacitantes. Uno de los objetivos de la
— Las peculiaridades de las enfermedades en los geriatría será el mantenimiento de la autonomía
mismos: presentaciones atípicas de las enfer- y la función a través del uso de la rehabilitación
medades. precoz que formará parte del plan global de tra-
— La fragilidad como marcador de vulnerabilidad tamiento integral del anciano.
en las personas mayores. — Necesidad frecuente de utilización de recursos
— Pluripatología y polifarmacia: varias enfermeda- sociales: en el anciano con frecuencia la apari-
des pueden afectar a distintos órganos o siste- ción de enfermedad hace emerger o agrava
mas relacionados o no entre sí. Se ven favore- problemas sociofamiliares.
cidas por algunos factores: alteración de la — Frecuentes problemas éticos: en toma de deci-
capacidad de mantener constante el medio siones diagnósticas y terapéuticas en los esta-
interno, interacción de unos sistemas con otros, dios finales de la vida, alargamiento de la vida
largos períodos de latencia de muchas enfer- de forma artificial en ausencia de un testamen-
medades hasta hacerse sintomáticas, alteracio- to vital del individuo, incapacitaciones legales
nes inmunitarias y yatrogenia. El aumento del en personas con demencia...
consumo de fármacos que suele ser conse-
Como especialistas en geriatría, nuestra formación
cuencia de lo anterior y, en ocasiones, inevita-
en síndromes geriátricos deberá dar respuesta a la
ble, siendo frecuente la yatrogenia.
demanda asistencial de nuestros pacientes, y a la vez
— Tendencia a la cronicidad y frecuente incapaci-
será lo suficientemente documentada como para ser
dad: alta prevalencia de enfermedades crónicas
capaces de realizar una labor docente si así se requie-
y degenerativas, que originan dependencia con
re por otros profesionales sanitarios.
sobrecarga de los cuidadores y alto porcentaje
de institucionalizaciones.
— Pronóstico menos favorable de las enfermeda- Síndromes geriátricos:
des: éstas asientan en un organismo con menor un reto en la asistencia geriátrica
reserva funcional y capacidad de respuesta a
El viejo aforismo senequiano de «la vejez es en sí
estresores externos, no justificando la abstinen-
misma enfermedad» ha planeado desde siempre
cia diagnóstica y el tratamiento oportuno, ya que
sobre el campo de la gerontología, y aunque la moder-
comprobamos a diario que un enfermo bien
na gerontología confirma el carácter fisiológico del
diagnosticado y tratado responde mejor de lo
envejecimiento humano, también es cierto que la
que esperaríamos.
caída de la vitalidad condicionada por el envejecer
— Dificultades diagnósticas y terapéuticas: tanto
aumenta la vulnerabilidad del anciano a padecer enfer-
las actitudes diagnósticas como terapéuticas
medades e incapacidades. El envejecimiento será
en geriatría deben guiarse por el binomio ries-
fisiológico cuando cumpla parámetros biológicos
go/beneficio siempre buscando este último,
aceptados para los distintos tramos de edad y man-
teniendo en cuenta la opinión del anciano y
tenga la capacidad de relación con el medio social, y
siempre tras una correcta valoración geriátrica
será patológico cuando la incidencia de enfermedad
integral que justificará el realizar o no determi-
altere dichos parámetros biológicos y dificulte las rela-
nadas medidas diagnósticas o terapéuticas.
ciones sociales.
— Mayor utilización de recursos sanitarios: los ancia-
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
nos son grandes consumidores de recursos sani-
la salud como «un estado en el que existe una situa-
tarios. La demanda hospitalaria se caracteriza por:
ción óptima de bienestar físico, mental y social y no
meramente como una ausencia de enfermedad»; esta
definición adquiere en geriatría un relieve especial al

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Síndromes geriátricos. Justificación, concepto e importancia de los síndromes geriátricos

incluir tanto las alteraciones físicas y mentales como de las estrategias de prevención, diagnóstico y trata-
las circunstancias socioeconómicas y personales. El miento de la medicina geriátrica. Estos síndromes
concepto de anciano sano no está ligado siempre al pueden generar mayor morbilidad y consecuencias en
de ausencia de enfermedad, y quizás, como bien ocasiones más graves que la propia enfermedad que
recuerda también la OMS, «la salud del anciano se los produce (por ej., síndrome de inmovilidad genera-
mide en términos de función». do por un ACV [accidente cerebrovascular], sin una
Con el envejecimiento se producen cambios fisioló- buena prevención de las úlceras de decúbito éstas
gicos en todos los sistemas del organismo que deter- pueden aparecer y generar más problemas). Sólo un
minan disminución de la reserva funcional limitando la estrecho conocimiento de estos patrones de presen-
capacidad de respuesta ante un aumento de la tación atípicos, pero típicos en los ancianos, en la
demanda o un estrés. También se produce un dete- manera de enfermar nos conducirá a un correcto
rioro de los procesos reguladores que mantienen la diagnóstico. Su detección sistemática en forma de
integración funcional entre los diferentes órganos y «quejas» o «problemas» debe ser incluida en la anam-
sistemas del individuo. Así, pues, el envejecimiento no nesis de la historia clínica del anciano sano (preven-
es sólo la suma de la reducción individual de la reser- ción) o del enfermo (tratamiento).
va funcional de cada órgano, sino también de los Los síndromes geriátricos son un conjunto de cua-
mecanismos de función que integran sus funciones. dros habitualmente originados por la conjunción de
Una consecuencia directa de todo lo anterior sería enfermedades con alta prevalencia en los ancianos y
el concepto de presentación atípica de las enferme- que son el frecuente origen de incapacidad funcional
dades que supone en múltiples ocasiones un reto o social en la población. Son la manifestación (sínto-
diagnóstico al clínico que atiende a ancianos enfermos mas) de muchas enfermedades, pero también son el
(por ej., una neumonía manifestándose con un delí- principio de muchos otros problemas que debemos
rium, sin fiebre o tos o dolor torácico). Con relativa fre- tener en cuenta desde su detección para establecer
cuencia los ancianos tienden a manifestar síntomas una buena prevención de los mismos.
inespecíficos y no necesariamente el cuadro típico de La pluripatología tan frecuente no sólo dificulta el
la enfermedad concreta. Presentan enfermedades con diagnóstico, sino que a veces el tratamiento de una
signos y síntomas diferentes a como lo hacen los jóve- empeora el curso de otra (por ej., tratamiento de insu-
nes (por ej., Parkinson como caídas y no tener tem- ficiencia cardiaca con diuréticos puede ocasionar
blor). Estas diferencias en la presentación de las enfer- incontinencia urinaria). También puede suceder que
medades con respecto a la población más joven van una situación enmascare o atenúe otra patología (por
a ser más marcadas a mayor edad del paciente entre ej., anemia sin astenia en un inmovilizado severo).
otros motivos por la frecuente coexistencia de pluripa- En los ancianos se deberán adoptar actitudes
tología o comorbilidades, polifarmacia y mayor fragili- terapéuticas diferenciadas, con utilización de medidas
dad que enmascaran cuadros concretos. Es frecuen- adaptadas a las características del paciente, evitando
te que el órgano más frágil claudique los encarnizamientos diagnósticos y terapéuticos, así
independientemente del proceso patológico en sí, como las actitudes nihilistas que conduzcan a la
siendo el responsable de otras manifestaciones clíni- infrautilización de medidas terapéuticas de probada
cas independientes del factor etiológico responsable eficacia (por ej., anticoagulación en ancianos con fibri-
(por ej., síndrome confusional agudo como conse- lación auricular si no existen contraindicaciones para
cuencia de un proceso infeccioso, sin existir lesión la misma).
cerebral que lo justifique). El fenómeno del envejecimiento de forma global, y
En geriatría es habitual la presencia de «alteraciones principalmente sus aspectos biológicos, fisiológicos y
iceberg»; es decir, de enfermedades no conocidas ni patológicos obligan al personal sanitario a conocer las
por el paciente ni por su médico, que además con fre- peculiaridades del anciano enfermo para mejorar la
cuencia son el origen de incapacidades no explicadas calidad de su asistencia, así como la necesidad de
por los trastornos previamente documentados, en un crear recursos específicos que ubiquen al anciano en
marco funcional que obliga a medir la enfermedad a el lugar adecuado según sus necesidades sociosani-
través de sus consecuencias y no sólo a partir de las tarias, gestionando óptimamente los medios de los
causas que la generan. que disponemos.
Esta forma de «presentación atípica» de las enfer-
medades en los ancianos es la responsable de los
Descripción de los síndromes geriátricos
denominados síndromes geriátricos, sin caer en el error
de considerar a éstos única y exclusivamente como Los síndromes geriátricos son situaciones de enfer-
una manifestación atípica de una enfermedad, sino que medad expresadas por un conjunto de síntomas. Son,
deben ser considerados en algunos casos como enti- en definitiva, un conjunto de cuadros originados por la
dades nosológicas específicas con alta frecuencia de concurrencia de una serie de enfermedades que tie-
presentación en los ancianos, siendo incluidos dentro nen su expresión a través de cuadros patológicos no

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TRATADO
de GERIATRÍA para residentes

encuadrados en las enfermedades habituales; por ello, ancianos diferentes factores de morbilidad actúen de
raramente son abordados en capítulos específicos de forma sumatoria. Es necesario un rápido reconoci-
los libros habituales de patología clínica. Es una forma miento y tratamiento de estos cuadros para conseguir
habitual de presentación de las enfermedades en los la recuperación del paciente y no desarrollar una enor-
ancianos y exigen una cuidadosa valoración de su sig- me cascada de efectos adversos que generan mayor
nificado y etiología para realizar un correcto tratamien- morbi-mortalidad en este grupo poblacional, especial-
to y no caer en el frecuente «viejismo» como modo de mente predispuesto a la yatrogenia.
interpretar una situación patológica, sea cual sea la Desde el punto de vista de la Medicina y el médico
edad del individuo. tradicional, los pacientes ancianos se presentan ante
Aun sabiendo la importancia de estos cuadros, nosotros como un problema que no hemos aprendido
existen pocos estudios epidemiológicos en la litera- a resolver en los libros de texto habituales que mane-
tura centrados en la prevalencia de los mismos, jamos en la práctica clínica habitual. En la Medicina
manteniéndose el patrón habitual de la enfermedad clásica, un acto médico se reduce a un diagnóstico y
individualizada y, en el mejor de los casos, su reper- un tratamiento, siendo el principal objetivo el hallazgo
cusión funcional y mental. Suelen ser fuente de inca- de una enfermedad que explique todos los síntomas a
pacidad funcional o social del enfermo que los pade- los que nos enfrentamos en un determinado paciente.
ce. Se conocen como «los gigantes de la geriatría», Las personas mayores presentan varias enfermeda-
y su conocimiento resulta imprescindible para realizar des diferentes, agudas o crónicas, relacionadas o no,
una correcta valoración geriátrica. Su detección y y en ocasiones las interacciones entre ellas hace que
estudio protocolizado es una exigencia ante cual- el manejo clínico del anciano no sólo sea difícil, sino
quier paciente anciano. que llega a constituir un reto su abordaje, reto que
Los síndromes geriátricos son magníficamente defini- todo el personal sanitario (médicos de distintas espe-
dos por Kane, en 1989, en su libro Essentials of Clinical cialidades médicas y quirúrgicas, así como enfermeras,
Geriatrics como problemas geriátricos, permitiendo a terapeutas...), actuales y futuros debe aceptar y afron-
través de una regla nemotécnica su memorización por tar mediante una formación geriátrica adecuada a las
medio de la regla de las «ies»: necesidades del paciente.
— Immobility: inmovilidad.
— Instability: inestabilidad y caídas. Importancia del conocimiento
— Incontinence: incontinencia urinaria y fecal.
de los síndromes geriátricos
— Intellectual impairment: demencia y síndrome
confusional agudo.
en la práctica clínica habitual
— Infection: infecciones. El anciano es un gran consumidor de recursos sani-
— Inanition: desnutrición. tarios, pero, por necesidad, es en esta etapa de la vida
— Impairment of vision and hearing: alteraciones donde se concentran las patologías y, por lo tanto, la
en vista y oído. justificación de su asistencia. Datos recogidos en múlti-
— Irritable colon: estreñimiento, impactación fecal. ples estudios indican que utilizan al médico de Atención
— Isolation (depression)/insomnio: depresión/in- Primaria tres veces más que la media de la población,
somnio. con un consumo de 1,5-2 veces más medicamentos, y
— Iatrogenesis: yatrogenia. en cuanto a la hospitalización la tasa de ingresos en los
— Inmune deficiency: inmunodeficiencias. mayores de 65 años es el doble que en la población
— Impotence: impotencia o alteraciones sexuales. general, triplicándose esta tasa en los mayores de 80
años. Asimismo sus estancias son más prolongadas, de
En geriatría es útil pensar en términos de problemas
tal manera que según la encuesta de morbilidad hospi-
más que en enfermedades concretas aisladas, y el
talaria de 1992, publicada por el Instituto Nacional de
grupo de las «ies» es un buen auxiliar de recuerdo,
Estadística (INE), el 39% de las estancias hospitalarias
ayudándonos a su búsqueda y detección, ya que en
de ese año correspondían a los mayores de 65 años,
muchas ocasiones son achacados al propio envejeci-
siendo éste solo aproximadamente un 15% de la pobla-
miento. Además, en los pacientes de edad avanzada
ción española. Datos del año 2000 reseñan que el 49%
no es frecuente asociar un síntoma a una única etio-
de las estancias hospitalarias corresponde a mayores
logía, sino que puede tener varias razones, y al dispo-
de 65 años.
ner de estos síndromes con su amplio diagnóstico
El peso demográfico de los mayores de 65 años en el
diferencial facilita encontrar la causa y aplicar solucio-
mundo occidental (sin olvidar que muchos países de los
nes.
denominados del Tercer Mundo están empezando a
Debemos desterrar de la mente la idea de que los
aumentar en número de ancianos) está suponiendo
procesos patológicos en la vejez siguen el modelo clá-
grandes cambios económicos, sociales y sanitarios.
sico de enfermedad; esto sólo ocurre en la mitad de
Atendiendo a lo estrictamente sanitario se impone una
los pacientes geriátricos, es frecuente que en los

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Síndromes geriátricos. Justificación, concepto e importancia de los síndromes geriátricos

serie de necesidades que precisan rápida solución, con- investigación específica del envejecimiento con
siderando importante las siguientes recomendaciones: el desarrollo de la gerontología en cuanto a dis-
ciplina básica y de la geriatría en cuanto a disci-
— Distintos organismos internacionales (OMS,
plina médica. Distintos organismos mundiales
Unión Europea de Médicos Especialistas,
(OMS, Instituto Nacional del Envejecimiento
Senado de los Estados Unidos, American y Bri-
Norteamericano, la Unión Europea, en España
tish Geriatrics Society) han elaborado y publica-
el Plan Nacional de Investigaciones Científi-
do documentos donde expresan su preocupa-
cas...) han puesto en marcha planes de investi-
ción sobre la «Formación en Geriatría» a nivel de
gación sobre el envejecimiento, consiguiendo
pregrado, así como de formación especializada.
reducir la visión negativa de la vejez y eliminar la
• Formación pregrado. La importancia de la discriminación en función de la edad. Las líneas
formación pregrado no debe subestimarse. de investigación prioritaria deben guiarse por
El envejecimiento poblacional ha condiciona- problemas relevantes de la población anciana,
do que la mayor parte de la actividad profe- que afectan a varios campos:
sional de la práctica totalidad de las especia-
• Mecanismos celulares y moleculares implica-
lidades médicas y quirúrgicas se realicen
dos en el envejecimiento y pérdida de la
sobre pacientes ancianos. Ello debe exigir a
reserva funcional. Bases celulares y molecu-
todos los profesionales tener un mínimo de
lares de las enfermedades que condicionan
conocimientos en geriatría que permitan
fragilidad en el anciano. Marcadores de fragi-
obtener en cada momento los mejores resul-
lidad en el envejecimiento.
tados posibles. Los futuros médicos deben
• Estudio del efecto diferencial de la enferme-
adquirir conocimientos teóricos y habilidades
dad sobre la fragilidad y la función, sobre
mínimas que le permitan abordar y conocer
todo de las que condicionan mayor depen-
las peculiaridades del anciano, sea cual sea
dencia.
su especialidad, y es en las facultades de
• La investigación del envejecimiento irá dirigi-
Medicina donde se deben impartir y adquirir
da a conseguir una vejez saludable y libre de
estos conocimientos. Los programas de-
discapacidad. Los mecanismos, enfermeda-
sarrollarán contenidos sobre: cambios
des y dispositivos asistenciales que se rela-
demográficos, procesos biológicos del enve-
cionen con la pérdida de la función y con la
jecimiento, presentación (síndromes geriátri-
dependencia deben convertirse en líneas de
cos) y tratamiento de las enfermedades en el
investigación.
anciano, el trabajo en equipo y la organiza-
• Desarrollo de criterios que ayuden a evaluar
ción de los cuidados mediante niveles asis-
la calidad de los cuidados y gestión de los
tenciales.
dispositivos asistenciales para los ancianos.
• Formación posgrado. Cualquier sistema de
• Los ancianos presentan diferencias impor-
formación especializada debe ajustarse a los
tantes con otros grupos poblacionales; por lo
principios expuestos por la Unión Europea de
tanto, los resultados de investigaciones en
Médicos Especialistas. En España el sistema
grupos de población más joven no les son a
que cumple este requisito es el MIR (médico
priori aplicables. En investigación es habitual
interno residente). El título de especialista en
en los ensayos clínicos en fase III la exclusión
geriatría se creó en España en 1978, al mismo
de los mayores de 70/75 años, sin motivo
tiempo que la Comisión Nacional de la Espe-
aparente, siendo, por otra parte, curioso que
cialidad se encargaba de acreditar los servi-
posteriormente serán los grandes consumi-
cios con capacidad de formación y controlar
dores de estos fármacos una vez aprobados
que ésta sea de calidad. La competencia
para el uso.
profesional de un especialista en geriatría
debe comprender una buena formación Por otro lado, toda investigación en envejecimiento
médica, una capacidad de gestión y organi- debe tener en cuenta la heterogeneidad del grupo
zación de la asistencia geriátrica centrada en poblacional de los ancianos, siendo necesario estrati-
un servicio de geriatría hospitalario, el control ficar por grupos las intervenciones y resultados.
de la calidad y la docencia en la especialidad.
— La investigación. El cambio del perfil demográ- ¿Qué profesionales médicos
fico de las sociedades desarrolladas justifica el deben conocerlos?
estudio del envejecimiento con el fin de preve-
Analizados los dos apartados anteriores, una vez
nir sus consecuencias indeseables y mejorar
explicada la relevancia de estos cuadros en cuanto a
el bienestar de los ancianos, promoviendo la
ser la forma habitual de presentación de muchas pato-

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TRATADO
de GERIATRÍA para residentes

logías en los ancianos, es aconsejable su conocimien- acudieron o fueron visitados en domicilio con
to por parte de aquellos profesionales médicos (sin una gran diferencia a favor de acudir a un cen-
excluir personal de enfermería como fuente importan- tro (16/4), haciéndolo en más de una ocasión
te de detección de problemas en el anciano) altamen- en al menos un 4%. Datos de la publicación
te frecuentados por los ancianos. Geriatría XXI, los mayores de 65 años son el
26% de las personas que acuden a urgencias
— Utilización de Atención Primaria. En España el
hospitalarias, y constituyen el 40% de los ingre-
97% de los ancianos viven en el medio comuni-
sos hospitalarios por esta vía. En la mayoría de
tario y están, por tanto, en cuanto a salud se
las ocasiones acude a un Servicio de Urgencias
refiere, bajo la responsabilidad de la Medicina
Hospitalario casi siempre público. Un estudio
Familiar y Comunitaria, siendo la población
llevado a cabo en el Hospital Universitario de
anciana una alta consumidora de su labor asis-
Getafe sobre las urgencias de este centro se
tencial. Como datos destacables de la magnitud
observó que los mayores de 65 años son los
o volumen del consumo asistencial que este
que proporcionalmente frecuentan más la
pequeño grupo poblacional (entorno al 16% de
urgencia hospitalaria con una visita anual por
la población global) hace de la Atención Primaria
cada 1,5 habitantes ancianos frente a una visita
se destaca en el Libro Blanco El médico y la Ter-
por cada 3,2 en la población adulta, observán-
cera Edad (1992) los siguientes datos: «el 50%
dose también que la tasa de ingresos es tam-
de los asistentes a la consulta de AP son mayo-
bién el doble que en la población adulta (27%
res de 65 años», «el 75% de las personas mayo-
vs. 13%), siendo los ingresos mayoritariamente
res habían acudido al menos una vez al médico
en el área médica (72%). Los ancianos utilizan
en el último año y el 30% una vez al mes». Datos
los servicios de urgencia en mayor proporción
más recientes de la Encuesta Nacional de Salud
que los adultos jóvenes, pero en números
2001, el ámbito donde se producen la mayoría
absolutos de cada cinco-siete pacientes que
de las consultas al médico por parte de la pobla-
acuden a urgencias sólo uno es mayor de 65
ción general es en los Centros de Salud (57%),
años, pero en ellos la proporción de ingresos es
siendo los mayores de 65 años con un 37,8% los
mayor, lo que indica mayor severidad de sus
que más consultas generan. Según el estudio
patologías que precisan controles y tratamien-
Geriatría XXI, el 46,48% de los pacientes atendi-
tos más complejos. De este modo como en el
dos en Atención Primaria son mayores de 65
caso de la AP sería conveniente la familiariza-
años, siendo este porcentaje más elevado en el
ción de los facultativos integrados en los servi-
medio rural. Los ancianos utilizan mayoritaria-
cios de urgencias, con las peculiaridades de los
mente la sanidad pública (90%) y el facultativo
pacientes geriátricos y entre ellas el conoci-
más frecuentemente consultado es el médico de
miento de los síndromes geriátricos.
familia (78%), un 39% de las visitas es sólo para
— Utilización de los Hospitales Generales. La
recoger recetas. Según algunos estudios el 47%
población anciana consume más recursos hos-
de las consultas en mayores de 14 años se rea-
pitalarios porque su tasa de morbimortalidad es
lizan en ancianos, pero además éstos necesitan
mayor que la de otros grupos de edad. Las per-
mayor tiempo de atención Por otro lado las visi-
sona mayores, sobre todo los de mayor edad,
tas realizadas en el domicilio de los ancianos
son el colectivo que utiliza una mayor utilización
suponen el 40% de las realizadas por los faculta-
de recursos sanitarios: frecuentación 1,9 veces
tivos de Atención Primaria, precisando tiempos
mayor para ingreso, siendo de 2,2, para mayo-
promedios mayores (15,1 minuto por adulto y 21
res de 75 años; un 35% del total de los ingresos
minuto por anciano). Estos datos apoyan la rea-
hospitalarios; un 49% de las estancias hospita-
lidad de que el facultativo que más labor asisten-
larias, con una estancia media de 10,6 días fren-
cial realiza sobre los ancianos es el Médico de
te a los 8,03 de los menores de 65 años (ENSE
Familia y es lógico que estos profesionales reci-
1997). La tasa anual de hospitalización de
ban una formación específica sobre síndromes
ancianos es elevada y el peso hospitalario de
geriátricos como el síntoma inespecífico oculta
estos pacientes, sobre todo en camas del área
una gran variedad de etiologías. Es conveniente
médica en distintas especialidades, es crecien-
de que estos profesionales en su etapa formati-
te, originando altos índices de ocupación de
va como especialistas reciban formación en
camas y un número elevado de estancias hospi-
Geriatría si es que en la formación pregrado no la
talarias cercano al 50%. Los servicios médicos y
han recibido.
también los quirúrgicos asumen tasas del 50%
— Utilización de los servicios de urgencias. Según
de personas mayores de 65 años, siendo en los
el ENSE-95 (Encuesta Nacional de Salud
servicios de Geriatría (cuando existen) donde
Española) cerca de un 20% de los mayores
ingresan los más ancianos siendo el 80% mayo-

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Síndromes geriátricos. Justificación, concepto e importancia de los síndromes geriátricos

res de 80 años. Se considera que un 15-20% de los res con cierto grado de dependencia», no se
mayores de 65 años son ancianos frágiles y precisan contemplan las plazas de válidos debido a la
de una atención específica para los múltiples proble- tendencia actual de ligar los conceptos de resi-
mas que presentan con el alto riesgo de incapacidad y dencia al término de asistida dada la mayor
dependencia, que la hospitalización aguda puede necesidad de cuidados del colectivo de ancia-
agravar. Estos datos deben ser interpretados como la nos con discapacidad. Por tanto, del total de
consecuencia lógica del incremento de la expectativa plazas residenciales, el 60% son para personas
de vida y del éxito de la ciencia y la Medicina, dado que dependientes.
los ancianos han de ser atendidos por distintos espe- El número total de plazas residenciales,
cialistas hospitalarios, estos deberían tener también públicas y privadas, según datos de 2004 era
como hemos señalado en los dos puntos anteriores, de 266.392 distribuidas en 4.888 centros, sien-
conocimientos en medicina geriátrica para una mejor do mayor el peso de lo privado a lo público.
comprensión de las particularidades de sus pacientes. Aproximadamente el 85% de estos centros tie-
— Utilización de hospitales de media y larga estan- nen entre 50-100 plazas, un 15% entre 100-
cia. La atención de pacientes ancianos que pre- 150 plazas y sólo un 8% más de 150 plazas. La
cisan cuidados hospitalarios rehabilitadores y/o cobertura de plazas residenciales en enero de
de larga duración constituye un problema asis- 2004 era de 3,66 plazas por cada mayor de 65
tencial importante, e irregularmente abordado años, acercándose progresivamente a la media
por las distintas Comunidades Autónomas de de los países encuadrados en el ámbito euro-
nuestro país con un desarrollo desigual en las peo de la OCDE, que es de 5,1. Actualmente la
mismas, y esto se debe a la gran variabilidad tendencia es favorecer la permanencia del
entre los planes de salud de las Autonomías con anciano en su medio, recurriéndose a la institu-
el consiguiente riesgo de falta de equidad, ya cionalización ante problemas de discapacidad
que dependiendo de la localización geográfica física o mental, así las residencias atenderán a
una persona mayor tendrá la oportunida de reci- ancianos con una alta prevalencia de patologías
bir un tratamiento especializado funcional com- y de síndromes geriátricos que de no ser mane-
pleto, parcial o ninguno. Es dificil conocer con jados correctamente generarán yatrogenia. Los
exactitud el número de camas existentes con profesionales médicos y de enfermería de estos
este fin. Últimamente muchos de los llamados centros deberían tener una cualificación espe-
hospitales de apoyo luchan por implantar cali- cial en el abordaje multidisciplinar de los pro-
dad de cuidados y aspectos rehabilitadores, blemas de los ancianos institucionalizados que
integrando profesionales formados en geriatría optimizaría la utilización de recursos y mejorará
que incorporan en la cadena asistencial como la calidad asistencial. Si bien no es discutida la
prioridad el mantenimiento de la función. Es necesidad de un número concreto de médicos
importante la formación en geriatría del personal en función del número de residentes, es más
facultativo que las atienda, ya que los pacientes problemática la necesidad de guardias médicas
subsidiarios de estas unidades reúnen numero- en dichos centros.
sas patologías asociadas a incapacidad que Asistimos a una progresiva «geriatrización de
merecen un abordaje especial. Cataluña, a par- la Medicina» consecuencia del incremento del
tir del «Programa Vida a los Años», incorpora a número de personas mayores de 65 años al
sus prestaciones sanitarias y sociales los Cen- aumentar la expectativa de vida, y por lo tanto
tros Sociosanitarios como unos centros a mitad una mayor prevalencia de la enfermedades cró-
entre el medio residencial y el hospital, con una nicas e invalidantes que exige, por una parte, a
clara actividad geriátrica una vez superada la los gestores estatales a buscar políticas asis-
fase aguda de la enfermedad, incorporando a tenciales encaminadas a satisfacer las nuevas
los mismos niveles asistenciales como Unidades necesidades emergentes de este fenómeno
de Media y Larga Estancia, Hospitales de Día y poblacional, y los profesionales sanitarios
programas de asistencia domiciliaria (PADES). deberán cualificarse oportunamente en las
— Utilización de los servicios institucionales. Por patologías de sus clientes cada vez más nume-
Servicios Institucionales se identifican los Cen- rosos: los ancianos. La realidad del envejeci-
tros Residenciales y otros sistemas de aloja- miento poblacional exige la necesidad de aten-
mientos alternativos como Viviendas Tuteladas der a los ancianos desde los principios básicos
o Acogimiento Familiar. Entre las distintas defi- de la equidad y la calidad.
niciones de residencia podríamos destacar la Si bien podemos considerar que hoy en
de «Centro gerontológico abierto de atención nuestra sanidad una persona de 80 años, men-
sociosanitaria interprofesional, en la que viven tal y funcionalmente sin problemas, recibe una
temporal o permanentemente personas mayo- atención sanitaria adecuada y de alta calidad, lo

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TRATADO
de GERIATRÍA para residentes

cierto es que cuando una persona de igual edad pre- 5. Guillén F, Pérez J. Síndromes y cuidados en el paciente
senta pluripatología y el proceso de su enfermedad se geriátrico. Barcelona: Masson; 1994.
ve influenciado por condicionantes funcionales, men- 6. Hazzard WR, Bierman EL, Blass JP, Ettinger WH, Halter
tales o sociales, las estructuras sanitarias actuales no JB. Principles of Geriatric Medicine and Gerontology.
4.ª ed. New York: McGraw-Hill; 1997.
tienen una óptima solución integral de sus problemas.
7. Atención a las personas en situación de dependen-
Es preciso iniciar un proceso de renovaciones insti-
cia en España. Libro Blanco. Madrid: Ministerio de
tucionales que contemplen en sus esquemas, tanto en Trabajo y Asuntos Sociales; 2005. Disponible en:
formación como en asistencia, las peculiaridades de http://www.imsersomayores.csic.es.
este colectivo en crecimiento en todo el mundo. 8. INSALUD. Criterios de ordenación de servicios para la
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Ministerio de Sanidad y Consumo; 1995.
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2. Macias Núñez JF, Guillén Llera F, Ribera Casado JM. 11. Rodriguez Mañas L, Solano Jaurrieta JJ. Bases de la
Geriatría desde el principio. Barcelona: Glosa; 2001. atención sanitaria al anciano. Madrid: SEMEG; 2001.
3. Salgado Alba A, Guillén Llera F, Ruipérez I. Manual de
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4. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Geriatría XXI. Análisis de las necesidades y recursos en
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Editores Médicos; 2000.

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