9 Cuerpo, cinestesia, NÓEMA

Luis Román Rabanaque
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas Pontificia Universidad Católica Argentina Sociedad Argentina de Fenomenología y Hermenéutica rabanaque@yahoo.de
ABSTRACT: Body, Kinaesthesis, Noema. This paper aims to pre­ sent some aspects of the noematical connections between kinaesthesis and the own Body that can be drawn following Husserl’s static and genetic analyses. These aspects concern: 1) the introduction of the concept of kinaesthesis as the pheno­ menological residuum of the “muscle sensations”, and in refe­ rence to the own Body as the bearer of all sensations; 2) the noematic constitution of the own Body both as a physical thing and as the “organ” of the I, the latter being constituted in turn in a sensing and a moving stratum; 3) the reference of the “I move” as a mode of the “I can (move)” to the I as subject of a system of practical capacities; 4) this system’s genetic structure in the living present as an habitual one whose noematic corre­ late can be described as a “schema” of possible orientations and typical presentations of things within the world; 5) the diffe­ rence between kinaesthetical systems in plural and Kinaesthesis in singular as all-compassing unity.

§ 1. Introducción Las investigaciones en torno a la cuestión del cuerpo propio en la fenomenología de Husserl han permitido superar, paulatinamente, una opinión bastante generalizada, según la cual, si bien se le reconocía a Husserl el redescubrimiento de la importancia del
PHENOMENOLOGY 2010, Vol. 2: Selected Essays from Latin America: Traversing Multifarious Dimensions of Worldly Phenomenology. Edited by André de MACEDO DUARTE, Rosemary R. P. LERNER, and Antonio ZIRIÓN QUIJANO (Bucharest: Zeta Books / Paris: Arghos-Diffusion, 2010).

nóema 185 cuerpo propio en la superación de la escisión cartesiana entre sujeto y objeto. de los polos de la correlación en cada nivel. En contraste con todo ello puede mostrarse que los escritos de Husserl desarrollan. el cuerpo propio. En el primer caso.Cuerpo. pueden reconocerse cuatro momentos centrales. el estático. notoria­ mente la de Sartre y Merleau-Ponty. que comenzó en los años setenta del siglo pasado. sus análisis correspondientes eran fragmentarios y únicamente la fenomenología posterior. El negativo corresponde a la psicología eidética descriptiva de la primera edición de las Investigaciones lógicas. y ello a lo largo de toda su existencia como filósofo. positivos. En una sinopsis muy esquemática. cuyos sentidos fregeanos son entidades abstractas desvinculadas de toda corporalidad. de un momento negativo porque. y no meramente programan. queda excluido del análisis en razón de su carácter trascendente al curso de vivencias. en los §§ 31 al 33 de las Meditaciones cartesianas. Se puede seguir la caracterización del cuerpo propio a lo largo de estos tres niveles de análisis tomando como hilo conductor el esbozo que traza Husserl. la correlación tiene lugar entre dos polos cuyo contenido es indeterminado y donde el mundo se presenta como un horizonte abstrac- . ha descuidado con frecuencia la conexión entre el sentido noemático y la corporalidad. Se trata. el primero negativo y los restantes. cinestesia. en virtud de la reducción a la pura inmanencia de la conciencia practicada en aquella obra. ya sea en la concepción de Føllesdal. la discusión en torno al nóema. había contribuido efectivamente a la mencionada superación1. los tres momentos positivos se vinculan con la diferenciación entre tres tipos de análisis intencional. una concepción compleja y consistente del cuerpo propio. ya sea en la interpretación de Gurwitsch. en el primer caso. Por su parte. en la que se acentúa la coherencia estructural de los momentos del percepto. Por su parte. mientras que los restantes se inscriben en la fenomenología trascendental explicitada a partir de 1907. el genético egológico y el genético no egológico o relativo al mundo de la vida. al igual que los restantes “cuerpos”.

214)2. el yo puede ser tomado en su plena concreción estructural y genética como mónada. como yo-hombre. el examen del cuerpo propio tiene un lado o dimensión noemática. Recorriendo estos niveles puede constatarse un proceso por el cual el cuerpo propio aparece como implicado en análisis constitutivos relativos a los campos de sensación y las cinestesias. para la reflexión fenomenológica. su contrapolo noemático se despliega como mundo de la vida. e. para revelarse más tarde como presupuesto necesario en la constitución plena del mundo de la vida para la mónada en la comunidad intersubjetiva de empatía y lenguaje. Puesto que en el yo considerado genéticamente han precipitado decisiones y convicciones.186 Luis Román Rabanaque to. como implicado en el análisis noético. En la base de esta apercepción de mundo se encuentra la percepción sensible. Ahora bien. y en ella aparece de manera originaria. se constituye a la vez el yo mismo como sujeto personal. Dentro del marco general enunciado más arriba. articulado en mundo familiar o cercano. mientras que el objeto intencional como su contrapolo es el núcleo idéntico o X vacía de sus múltiples propiedades. el cuerpo propio como objeto noemático.. En el segundo caso. En la apercepción mundana por la cual se constituye el mundo como mundo de la experiencia cotidiana. correlativamente. En el tercer caso. Hua XV. finalmente. el presente trabajo pretende delinear el papel que cumple. como un tipo empírico cuyo sentido es un sustrato de sedimentaciones. mundos extraños o lejanos y el horizonte del mundo uno (cfr. se recorre un camino que va de una corporalidad meramente presupuesta a una corporalidad explícita como condición de posibilidad de toda constitución de mundo. la indagación retrospectiva por la historia intencional implicada en ese horizonte permite determinar al yo como sustrato de habitualidades y capacidades y al objeto. Es decir. p. no se trata ya de una X vacía sino de un sustrato personal. en la . El yo es el polo idéntico de las vivencias. así como el objeto dado en forma típica pertenece a un contexto habitual de cosas familiares o mundo circundante. i.

en el análisis egológico estático y genético. 4) la estructuración genética de este sistema. es decir. El análisis del papel que ella cumple en la constitución activa y pasiva del sentido noemático apunta. porque requiere explicitar la formación de los campos hyléticos y el modo de su vinculación mutua en función del movimiento subjetivo (y no meramente en función del movimiento objetivo de las cosas perceptivas). del yo entendido como “sujeto de capacidades”. y que se vincula con el cuerpo propio en razón de que este último es el portador de las sensaciones. La cinestesia ocupa. Tomar en cuenta el papel del cuerpo propio como órgano de sensación y movimiento permite superar una visión estática del nóema donde se consideran correlatos ya formados de nóesis puntuales. como un sistema habitual cuyo correlato noemático es el “esquema” de posibles orientaciones y presentaciones típicas de las cosas del mundo circundante . en las lecciones sobre Cosa y espacio) como sensación de movimiento o. nóema 187 constitución del nóema perceptivo. de acuerdo con los siguientes pasos o etapas: 1) la aparición de la noción de cinestesia en el contexto de la constitución de la cosa espacial (hacia 1906/07. en el segundo tomo de Ideas.Cuerpo. y como órgano del yo en los estratos de sensibilidad y movilidad. porque vincula la intencionalidad del cogito perceptivo con la movilidad del cuerpo propio. antes que en términos de configuración por coherencia gestáltica o de entidad intensional abstracta. cinestesia. un lugar central. pues. En lo que sigue procuraremos reseñar suscintamente la comprensión husserliana de la conexión entre el nóema. 2) el análisis del cuerpo propio. en este sentido. 3) el “yo (me) muevo” cinestésico visto como un aspecto del “yo puedo mover (me)”. como punto cero de orientación espacio-temporal. más propiamente. a una interpretación del correlato que lo concibe más bien en términos de red o entramado viviente. en cada instante del presente viviente. como el residuo fenomenológico de las “sensaciones musculares” de las que hablaba la psicología experimental. la cinestesia en conexión con el cuerpo propio. las cinestesias y el cuerpo propio.

120-123). gusto y tacto). Cinestesia y sensación Un examen estático de la cosa percibida en su nivel constitutivo más básico como ente natural permite deslindar una serie de estratos fundados unos en otros. El estrato primero o inferior de esta serie corresponde a la temporalidad. pp.188 Luis Román Rabanaque de la vida. y el cualitativo o de plenitud de dicha extensión (Hua XVI. Así resulta que las sensaciones no localizadas son representativas. p. 5) en último término. y las cinestesias (en plural) relativas a tales o cuales órganos corporales del yo. en el que se determinan la extensión y la plenitud sensible que recubre dicha extensión. sin embargo. en tercer lugar. con su horizonte externo de otras cosas y de las relaciones entre ellas (Hua XVI. y son constituyentes tanto de cosas como del cuerpo propio (Hua V. el extensional. tienen el carácter de escorzos de cosas (vista. aquellas que se encuentran localizadas en el cuerpo y aquellas que no lo están y. mientras que las sensaciones localizadas pueden ser representativas (olfato. aquellas que son representativas. oído). el estrato espacial se vincula con los datos de sensación. su correlato noemático sería la pura superficie de los cuerpos sin espesor algu- . Husserl traza una doble distinción entre las sensaciones. sobre él se edifica el estrato espacial. 341-343). que funcionan como materia para las formaciones intencionales de sentido. En su darse originario. 159). es decir. y en él se distinguen las determinaciones de la duración y el lugar temporal. Tales “campos preempíricos” tienen. por otro. o no representativas (ubiestesias3 y cinestesias). pp. diferenciando. un carácter meramente bidimensional. el estrato material-causal vincula la cosa puramente espacio-temporal. y aquellas que no lo hacen. es decir. que proporciona las determinaciones de figura y sitio. por un lado. el fantasma sensible. la distinción entre la cinestesia (en singular) como la unidad de todos los sistemas. Es un rasgo inherente a las sensaciones representativas de la vista y el tacto el organizarse en campos en los cuales se destacan dos momentos. § 2.

con el escorzo de color mediante el cual se exhibe el objeto coloreado. cinestesia. pp. Con relación al primer rasgo.. .). Esta vinculación funcional..Cuerpo. así. 191). cambia correlativamente la serie de apariciones en el campo visual. si muevo los ojos. La dimensión de profundidad. La inmovilidad del cuerpo. que el análisis presuponía hasta aquí.. sino funcionales. 154).). ibid. mas participan de la constitución objetiva porque hacen posible el tránsito de un escorzo a otro... se muestra meramente como el caso límite de su movimiento (Hua IV. 190). por ejemplo. conecta los transcursos de los movimientos corporales con los aspectos materiales que condicionan tales secuencias. tal como sí ocurre. p. se constituye en el cambio de orientación debido al movimiento subjetivo (cfr. por esta razón. las “sensaciones cinestésicas” (kinästhetische Empfindungen) tienen dos rasgos característicos: 1) no exhiben ellas mismas ninguna determinación objetiva. sistemas “de series continuas posibles de apariciones en coincidencia temporal con series continuas posibles cinestésicas que las motivan” (ibid. p. 42) y. o sea. En contraste con las restantes sensaciones. motivarían un transcurso correlativo de apariciones de tal o cual tipo” (Hua XVI. nóema 189 no. 216 ss. de “motivación” (ibid. p. 58. por ejemplo. p. y con ella la distancia relativa de las cosas al yo percipiente. 160 ss. de causa y efecto. p. p. pp. 201). Esto significa que “si las cinestesias transcurrieran de tal o cual manera. condensable en la fórmula “si [tales cinestesias].. Husserl introduce las cinestesias con el fin de explicitar esta conciencia del movimiento que se asocia con la secuencia de escorzos en los campos de sensación. Hua IV. Las circunstancias cinestésicas son lo motivante. las apariciones lo motivado (ibid.. p. es decir. el modo como las cinestesias se vinculan con los campos visual y táctil no puede describirse en términos substanciales. 170). y 2) contribuyen a la constitución del cuerpo propio qua cuerpo propio y no únicamente qua cosa natural (Hua XVI. entonces [tales apariciones]”. Husserl observa que éstas no se presentan aisladamente sino formando sistemas de múltiples dimensiones (ibid.

Constitución del cuerpo propio Luis Román Rabanaque La diferenciación entre sensación localizada y no localizada. Desde el punto de vista del análisis genético. todo cuerpo en el espacio posee una referencia de orientación al cuerpo propio (ibid. prefenomenológica. Husserl enfatiza constantemente su constitución absolutamente peculiar: desde el punto de vista noemático. 145). es decir. Hua III/1. es el portador de los puntos cero de orientación en el espacio (“aquí”) y en el tiempo (“ahora”). En la descripción de Ideas II. p. este estrato está vinculado con las síntesis pasivas de la asociación de datos y la formación de campos hyléticos organizados en función del juego entre relieve y trasfondo. En su condición de cuerpo físico. 334. 56). p. es una cosa física “en tercera persona” y es a la vez mi cuerpo viviente “en primera persona”. se encuentra en su experiencia como “su” cuerpo “propio”. 284). es decir. 192). p. por una parte. y entre sensación representativa y cinestésica. p. Hay un estrato inferior en virtud del cual el cuerpo es el portador de sensaciones.. sino también los sentimientos sensibles (sinnliche Gefühle) y los impulsos (Triebe) vinculados a los instintos (ibid. Y hay un estrato superior en virtud del cual el cuerpo viviente es “órgano de movimiento” del yo. lo que incluye no solamente los campos de sensación (Sinnesfelder). cfr. Hua IV. pueden distinguirse dos estratos constitutivos. por cuya mediación siento y percibo el mundo y sobre cuyas partes y órganos dispongo o gobierno. este aparece como cuerpo (Körper). Husserl denomina a este estrato “cuerpo estesiológico” (Hua IV.190 § 3. encierran en su sentido la referencia a los órganos corporales y con ello conducen la investigación hacia el cuerpo propio. y como cuerpo viviente (Leib). En su calidad de cuerpo viviente. como cosa natural trascendente de la que se tiene experiencia mediante la percepción sensible. portador del yo constituyente (cfr. por la otra. implicado en el “yo hago” que se funda a su vez en el “yo puedo”. En Ideas II este estrato recibe el nombre de .. en la descripción reflexiva de aquello con lo que la conciencia natural. p. En contraste con los demás cuerpos percibidos.

estudiada en el § 92 de Ideas I. p. 15). el índice noemático debería encontrarse en los modos subjetivos de darse del objeto y. p. el horizonte cinestésico práctico del yo que gobierna su cuerpo. pues. 284) y cumple un papel central en la constitución plena de la espacialidad (cfr. ambos referidos al sujeto en primera persona propiamente dicho. el cuerpo viviente se da como un “sistema de órganos de sensación”. en efecto. cuyos órganos “componentes” poseen un estrato estesiológico sobre el que se edifica un estrato de movilidad. p. Hua V. pues conforman sistemas de libre disponibilidad del yo (Hua XI. En un manuscrito del año 1931 . según mencionamos antes. al momento cinestésico debe corresponderle un momento constituido específico del lado del nóema. p. es decir. Hua IX. mas lo afectan en su manera de darse. Ahora bien. en los modos de darse de la orientación espacial (cfr. El caso de la cinestesia parece así análogo al caso de la atención. En suma. lo que significa que no tienen un correlato noemático al modo de los escorzos. 428). § 4. En razón de ello habla de un “núcleo atencional” junto al núcleo noemático (Hua III/1. se refleja en el sistema potencial de apariciones en escorzo (cfr. Husserl advierte allí que las mutaciones atencionales no son materialmente constitutivas del sentido noemático.. p. p. el sistema potencial de circunstancias cinestésicas. en las lecciones sobre Cosa y espacio de 1907 Husserl había observado que las cinestesias no tienen una función representativa (Hua XVI. 213). En el caso de las cinestesias. en virtud del paralelismo noético-noemático enunciado en el primer tomo de Ideas. cinestesia.Cuerpo. 160). Sin embargo. Hua XI. 152)4. 118). El yo como sujeto de capacidades y la cinestesia La referencia de las cinestesias al cuerpo propio pone de manifiesto también que se trata de algo más que de meras sensaciones de movimiento. en particular. p. Me parece que la integración al cuerpo propio puede proporcionarnos una clave para determinarlo. nóema 191 “cuerpo volitivo” (ibid.

cf.). 261). las cuales se despliegan en un “sistema del yo puedo” (Hua IV. 259). 164. un poder que se da dentro de una normalidad en la que se constituye un estilo típico (Hua IV. del cual Husserl observa que “originariamente se presenta aquí el ‘yo quiero’ (“ich will”)” (Hua IV. en el mundo físico. pp. únicamente <tengo poder sobre algo> porque puedo mediante mi cuerpo” (Hua IV. p. “Yo puedo” quiere decir “yo tengo poder” (Macht) sobre mi cuerpo. D 12 I. sino un dominar sobre el cuerpo. 253). 261). este disponer del cuerpo propio. p. p. el sentido de la conocida . p. el poderlashacer-transcurrir y su manera de estar en espacios de juego. implica—como dijimos—la posibilidad de dominio sobre los movimientos del cuerpo propio y el carácter de medio que este posee para poder (Können) disponer sobre las cosas físicas (Dinge) (Hua IV. un horizonte de capacidad […] La capacidad de las apariciones. 119 ss. 254). p. Este “yo puedo corporal”. sino “una potencialidad positiva” (Hua IV. con el cual se encuentra en correlación el sistema de las posibles secuencias que le pertenecen de modo concordante” (Hua VI. dicho incidentalmente. Este parece ser.192 Luis Román Rabanaque leemos: “Las apariciones tienen un espacio de juego. p. añade Husserl en la Crisis. “las cinestesias actuales residen en el sistema de la capacidad cinestésica. Por esta razón puede caracterizar al cuerpo propio también como “órgano de la voluntad” del yo (Hua V. Frente a la pura formalidad del yo como centro o polo vacío de irradiación de vivencias. El propio Husserl lo ha expresado en manera muy concisa: “Mediante mi cuerpo tengo poder sobre algo. la conexión con el cuerpo permite determinar al yo como “sujeto de capacidades” (Vermöglichkeiten). que incluye también un operar sobre las cosas. 108). Se trata de un “moverse subjetivo”. de un “yo muevo”. 255). La capacidad de la cinestesia no es una posibilidad lógica. y precisamente mediante sus actividades corporales (Leibesbetätigungen). p. p. Y de este modo. Husserl subraya así que las capacidades no son “un mero poder vacío”. 15)5. es mediata y toma su sentido de la <capacidad> inmediata de las cinestesias” (Ms.

Al análisis correspondiente podríamos llamarlo génesis en el presente viviente. EU. cuando se trata de la constitución previa a la intervención activa del yo. Correlativamente. Se trata. reconstruye la historia de la sedimentación de los sentidos noemáticos. una pasividad originaria y una pasividad secundaria. Pero en virtud de la . cuando se trata de nóesis objetivantes en sentido estricto. En este último caso se distinguen. § 5. sino más bien a algo volitivo o cuasi-volitivo que permanece cuando se hace abstracción de tales sensaciones”6. en primer lugar. Investiga así las figuras eidéticas de la “historia” del ego. y que a la vez ha motivado dicho dirigirse para aprehenderlo (cf. Frente al yo como polo vacío de vivencias. cuya estructuración puede ahora explicitarse en términos de síntesis pasivas. o pasiva. da sentido a un material que se ha configurado antes de la dirección del yo. nóema 193 observación de Dorion Cairns según la cual “lo que Husserl quiere decir con ‘cinestesia’ no concierne a las sensaciones corporales que acompañan al movimiento o a la tensión muscular. pre-objetivas. la expresión “génesis” tal como la emplea Husserl alude. a su vez. la constitución de predonaciones (Vorgegebenheiten) para la actividad intencional. así como la correspondiente vinculación con el cuerpo propio. la síntesis más elemental. a la egología. 114 ss. Dicha génesis puede ser activa. Como se recordará. cinestesia.Cuerpo. los estratos temporales de su constitución. solo cobran sentido pleno desde la perspectiva del análisis genético. a la génesis trascendental del ego constituyente. y no únicamente como polo indeterminado de irradiación de actos. o sea. de los campos de sensación. la mera captación perceptiva. la consideración del yo como un sustrato de habitualidades y capacidades. nuevamente. el análisis genético estudia el yo como sustrato en el que precipitan sus experiencias.)7. es decir. Cinestesia y análisis genético Desde luego. Las síntesis activas se edifican estratificadamente unas sobre otras.

cfr. que instituye las formas de coexistencia y sucesión. Husserl introduce aquí las cinestesias nuevamente en su calidad de series motivantes del transcurso hylético. un estrato fundante de temporalidad o. donde diferencia: 1) la hyle propiamente dicha o el núcleo sensible. a) La génesis en el presente viviente y las cinestesias. B III 9. 120). en primer lugar. Tr. Se dirigen instintivamente a la constitución de modos “óptimos” de donación. o sea. pp. En suma. el escorzo de mundo. en segundo lugar. 12). cuyo correlato es el núcleo momentáneo de mundo. pero toma en cuenta también el fenómeno de la afección que los datos destacados en relieve producen sobre el yo y que suscita su dirigirse a ellos para captarlos. 115. p. de temporalización. podríamos decir que . 2) el sentir sensible y 3) la cinestesia sensible. La pasividad originaria da cuenta de la constante y fluyente configuración hylética en el presente viviente. HuaMat VIII. Estas formas y materiales constituyen en conjunto los “campos de sensación” descritos por el análisis estático. que acontece entre los polos del agrado (de la atracción) y el desagrado (del rechazo). que se organizan asociativamente por fusión y contraste en campos de relieve y trasfondo. por su parte. mediados por la indiferencia (Ms. p. son motivadas por el sentir sensible y tienen el carácter de “involuntarias”. Podemos llamar génesis de la habitualidad a su análisis correspondiente. La constitución pasiva de tales configuraciones comprende. Tr. El sentir sensible remite al fenómeno de la afección de la hyle sobre el yo. La intencionalidad que opera en este nivel tiene carácter instintivo (“protoinstinto”) (Ms. toda configuración noética viviente sufre una despresentación que la sustrae del campo de presencia inmediata. mejor. Hua IV. 225-226)8. En un manuscrito de 1931 examina este “núcleo protohylético” del presente viviente. p. a la vez que la conserva y la sedimenta en una pasividad secundaria que está co-implicada en todo momento de originariedad (cfr.194 Luis Román Rabanaque “cola de cometa” de la retención. estas formas son implecionadas por los datos hyléticos o de sensación. B III 9. Las cinestesias sensibles.

pp. nóema 195 las cinestesias motivan las series hyléticas a la vez que son motivadas por el sentir sensible. en contraposición con el carácter de polo vacío asignado por el análisis estático. Si el yo. pp. 101). sea real o ideal. p. Ahora bien. 100. desaparece del presente. pero permanece en el yo la convicción correspondiente como algo habitualmente propio (ibid. se edifican niveles cinestésicos superiores en una graduación que culmina en la constitución del mundo: “aquí la cinestesia en el drama de la ontificación. 79). Y sobre esta forma elemental de la cinestesia ligada a la hyle y a la afección. en virtud de la cual puedo retornar siempre de nuevo bajo la forma de “restauraciones” de aquella evidencia originaria. por ejemplo en un acto de juicio se “decide” por un ser y un ser-así. reciben figuras de función cada vez más altas” (Ms. 95-96). que pertenece a la herencia personal del yo. remite a la Habe como su correlato del lado noemático de la conciencia. Se advierte aquí el origen del “sujeto de capacidades” descrito por Ideas II. y su correlato noemático adquiere el carácter de estratificación sedimentada de sentido. Ms. cfr. La habitualidad. 2359. o más bien.. en la seguridad del éxito y en el horizonte del fracaso” (HuaMat VIII. 121). no podría ser para nosotros estable y permanente (Hua I. sino que toda evidencia me lega una posesión duradera”. donde a pesar del fracaso relativo se genera una práctica (Übung) que da origen a la capacidad en sentido estricto como “un poder de nuevo tipo.Cuerpo. cinestesia. En su cambio involuntario tiene lugar una renovación del tender (Streben) hacia lo óptimo que posee momentos de éxito y fracaso. donde el Habitus que se conserva. b) La génesis de la habitualidad y las cinestesias. como sustrato de habitualidades (ibid. el acto fugaz pasa. B III 9. Este yo puede ser considerado. p. hasta el nivel superior de la objetivación (mundanización) juegan estos momentos su papel continuamente. superiores. B III 9. 100). no consiste en la mera conservación en la retención . reciben siempre papeles nuevos.. Sin estas posibilidades abiertas el mundo. del lado noético. los actos de conciencia no se agotan en su presencia momentánea.

“posesiones. 19). así como un horizonte de anticipación de nuevas posibilidades de acción. El “yo puedo” reviste así la forma de un “yo puedo siempre de nuevo” (Hua I. sino que pueden componerse entre sí. El poder del yo sobre su cuerpo propio en cuanto sede de sensaciones y movimientos subjetivos es un poder habitual que implica una historia sedimentada de su ejercicio. de manera que el punto extremo de un transcurso cinestésico puede ser el punto de partida de otra secuencia que prolonga la primera. A VII 2. de “esquemas de acción”. sino que implica una perduración de la tesis que intervino en la mención. patrimonio”). De este modo escribe Husserl en un manuscrito de 1934: “como ser humano maduro tengo mi sistema de disponibilidad cinestésica. un “aprendizaje”. no se instituyen una vez y se aniquilan a continuación. precisamente como una capacidad (Vermöglichkeit —> das Vermögen. 95). con cierto cuidado. Husserl indica que las cinestesias no solo son reversibles (el brazo que se extiende puede regresar a la situación de reposo). que es despertado en el modo de un horizonte por la cinestesia fáctica momentánea” (Ms. Esta situación es por su parte reiterable. y así se constituyen sistemas concretos de capacidades en una disponibilidad habitual. un sistema de libre dominio. Podría hablarse. Por ello la conciencia cinestésica de los movimientos del cuerpo propio gobernados por el poder del yo se despliega en sistemas del “yo muevo” que también adquieren un carácter habitual. Las potencialidades prácticas del yo no “son” sino que “devienen”. Tr. p. a la vez que pueden enriquecerse mediante la explicitación de las implicaciones intencionales que residen en sus horizontes. Un caso significativo de estos sistemas es el que conforman las cinestesias . es decir. p. cuyas formaciones de sentido son susceptibles de reactualizarse en un nuevo “fiat”. sino que precipitan en el yo como una posesión disponible. Desde esta perspectiva del análisis es posible ahora retornar a la cuestión del “yo puedo” en el sentido del sujeto de capacidades y al correlato noemático de las cinestesias.196 Luis Román Rabanaque de lo ya vivido.

§ 6. 109). nóema 197 del andar (“Geh-Kinästhesen”). En su carácter de conciencia de la movilidad del yo. “La” cinestesia en singular es el sistema de capacidades. y por otra la Tierra como suelo inmóvil de experiencia. y en cuanto tal tiene como correlato el espacio habitual orientado en torno al cuerpo. .Cuerpo. a la vez que proporciona la conciencia de la situación del cuerpo propio mismo. es preciso distinguir: 1) cinestesias involuntarias. Cada situación cinestésica concreta actualiza una trama de posibles experiencias. Hua XVI. § 51). tienen como correlato noemático el cómo subjetivo de la orientación. De esa manera vincula al yo constituyente con su cuerpo y con el mundo. donde este último se constituye como punto de cero de toda orientación. Conclusión Nuestra somera exposición ha intentado mostrar el papel que cumplen las cinestesias en la constitución del nóema perceptivo. un papel que ha sido descuidado en general por las discusiones en torno a la naturaleza y estructura del nóema. cinestesia. de posibilidades de disponer del cuerpo moviente. el cuerpo moviente como un todo. en virtud de las cuales se constituye. y contribuyen a la constitución de la dimensión espacial de profundidad. p. Por último. Las cinestesias participan de la constitución del cuerpo propio como órgano del yo puedo mover(me) y son el miembro motivante de la relación funcional con los transcursos de sensación. junto con la distinción entre el sistema cinestésico relativo a un órgano y el transcurso efectivo de cinestesias dentro de ese sistema (cfr. se puede establecer una diferencia entre tales sistemas cinestésicos particulares y el sistema cinestésico unitario que corresponde al cuerpo uno gobernado por el yo. En la consideración genética. por una parte. En la Crisis Husserl se refiere a la “cinestesia total” (Gesamtkinästhese) en cuanto “situación total cinestésicosensible” que se actualiza mediante la puesta en juego en cada caso de tal o cual cinestesia especial (Sonderkinästhese) (Hua VI.

liga sensibilidad y movimiento en una estructuración estratificada y dinámica que impide limitarlo a la organización inmanente de las partes en el percepto. al. Zahavi. a diferencia. Dordrecht et.: Springer (con anterioridad. por un lado. pp. Las ubiestesias (“Empfindnisse”) son aquellas sensaciones que tienen su localización “sobre” o “en” el cuerpo (Hua V. Cfr. cfr. por el otro. de los sistemas parciales y de los componentes singulares. 19 (1994). 2) el sistema cinestésico total. contribuye a la situación del yo en el mundo espacial y. Gesammelte Werke—Husserliana. 118). vols. “la” cinestesia. 1950-2010. Merleau-Ponty and a layered approach to intersubjectivity”. México: UNAM. en: Phenomenology and Cognitive Sciences. 133-142. “Husserl’s Phenomenology of the Body”. Un trabajo reciente se ocupa de la conexión entre la cinestesia y la relación intencional entre intención vacía y cumplimiento o impleción. ligadas a la espontaneidad del “yo puedo” (cfr. 121). El nóema exhibe de esta manera una dimensión cinestésica que. o al concepto abstracto que comparte con el correlato lingüístico. La sigla Hua corresponde con indicación de tomo y página a Husserl. Libro segundo: Investigaciones fenomenológicas sobre la constitución.198 Luis Román Rabanaque vinculadas a la constante presentación pasiva del escorzo momentáneo de mundo en su doble condición de motivantes de la hyle y de motivadas por el sentir ligado a la afección. p. de las sensaciones visuales. Seguimos la traducción propuesta por Antonio Zirión en su versión castellana: Husserl. Presentación. Kluwer Academic Publishers y Martinus Nijhoff). traducción de Antonio Zirión. 7 (2008). Dan. Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. por ejemplo. De Preester. I-XL. Notas 1. así. Edmund. 3. Hua V. 1997. pp. 17. En años recientes han tenido lugar incluso aproximaciones a la fenomenología del cuerpo propio tanto de Husserl como de Merleau-Ponty provenientes del pensamiento inspirado en las neurociencias. p. p. 4. “From ego to alter ego: Husserl. 63-84. por ejemplo. 2. y cinestesias voluntarias. en: Études Phénoménologiques. Helena.. Edmund. .

5. 1996. Conversations with Husserl and Fink. Dordrecht: Springer. Erfahrung und Urteil.Cuerpo. 64. The Hague: Martinus Nijhoff. por su amable autorización para mencionarlos en el presente trabajo. Der Bewegte Leib. Husserliana-Materialien. Conversación con Husserl y Fink del 5 de enero de 1932. Hamburg: Claassen Verlag. seguida de número de tomo y página. Rudolf Bernet. 2001-2010. Prof. 8. 6. R. 9. . Viena: Passagen Verlag. Véase especialmente el capítulo 2. Los manuscritos de Husserl se citan según la clasificación oficial de los Archivos Husserl de Lovaina. Hamburg: Felix Meiner. El manuscrito mencionado pertenece al grupo C 11 (1931). Agradecemos a su Director. p. 1976. pp. Dr. 7. p. segunda edición. cinestesia. 126. nóema 199 Se trata de Joâo Inocêncio dos Reis Piedade. Citado por Bernet. Kern y E.. Cfr. La sigla remite a Husserl. 45 y siguientes. 1964. La sigla HuaMat se refiere a Husserl. Edmund. Edmund. Marbach. Edmund Husserl. Darstellung seines Denkens. I. 2002. Cairns. Dorion. Kinästhesen bei Husserl im Spannungsfeld von Intention und Erfüllung.