Colección de Arte Argentino 1900-1960 Museo Sivori

Colección de Arte Argentino 1900-1960" es la exposición del patrimonio del museo “Eduardo Sívori” que recorre las artes plásticas argentinas realizadas durante la primera mitad del siglo XX. La concepción de la misma se organiza en diferentes núcleos que tienen como objetivo la reflexión sobre las diferentes etapas y movimientos artísticos que se desarrollaron en el país. La exhibición se inicia con obras de Eduardo Sívori, tanto en su faz académica y como en la moderna. Esta última puede observarse en su tardía producción cuando introduce una pintura de paisaje atenta a la cuestión de la luz natural. Cabe recordar el contexto de producción de estas obras en donde se definía un proyecto de nación, de los cuales también participaban las artes, en tanto generadoras de una idea de nacionalidad. En este sentido la labor llevada a cabo por los hombres de la generación del ’80, como la creación de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes (1876) y la Academia de Bellas Artes (1878), fue esencial para el desarrollo de las artes plásticas en el país, como para la concreción de una nación civilizada, de acuerdo a los parámetros del período, que veía en los países europeos los modelos a seguir. La cuestión del paisaje va a ser central en el arte argentino al asociarla a una temática local y original y generadora por otra parte de reflexiones críticas en torno a la identidad nacional. En este sentido puede considerarse a los “bañados” de Sívori como precursores en esta línea y que tendría a comienzos del siglo XX, en la figura de Martín Malharro, Ramón Silva y de los integrantes del grupo Nexus, en esta ocasión representados por Pío Collivadino y Cesáreo Bernaldo de Quirós, a sus continuadores más representativos. Malharro rompió con las tendencias académicas del momento y adhirió a una visión donde pintura y naturaleza entraban en una unión de tipo espiritual y simbólica. Los integrantes de Nexus también manifestaban su preocupación por un arte nacional y en este sentido buscaron en las fuentes hispano criollas más de un motivo de inspiración. Se encuentraba cercana la celebración del Centenario, por lo tanto las reflexiones en torno a un arte nacional estaban a la orden del día, de allí que una mirada que priorizaba el paisaje, las costumbres locales y una vuelta al pasado nacional se instalase en el arte argentino. Ese período se caracterizó por una pintura clara, luminosa y de factura espontánea. Con respecto a al escultura, se incluye una pieza de Rogelio Yrurtia, en la cual puede observarse la influencia de Auguste Rodin a través del trabajo de una línea abierta y el modelado más libre pero que luego el artista fue modificando para llegar al tratamiento clásico de sus figuras. Los años 20 significaron en el arte argentino una profunda renovación respecto de las tendencias anteriores y el interés se concentró en una praxis artística orientada hacia cuestiones específicamente plásticas. Fueron también, años de acalorados debates entre las diferentes concepciones y funciones del arte, que pueden centrarse alrededor de los grupos reunidos en torno a la revista Martín Fierro y el grupo de “Florida” y los integrantes del grupo de los Artistas del Pueblo. Los primeros sostenían la posibilidad de un arte moderno, en especial una renovación con la cual van a convivir también elementos más tradicionales. Estos lenguajes van a estar vinculados con los movimientos de la vanguardia europea, y ya en la década del ’30, con un realismo renovado en base a nuevas premisas. En el ámbito local las expresiones vanguardistas significaron una renovación fundamentalmente formal, a través de una reformulación de las vanguardias europeas, con la cual convivía la recuperación de la figuración que tuvo lugar entre 1924 y 1939. Así se combinaban elementos provenientes del constructivismo cezanneano, del cubismo, del expresionismo y del surrealismo. Entre ellos podemos ubicar las obras de Emilio Pettoruti,

Ella fue registrada por los Artistas del Pueblo. geométricas y generativas que se desarrollaron en el arte local. ni de los sentidos. aquella debía estar construida por los elementos plásticos puros. de manera dramática. reflejando de esta manera la sensibilidad especial hacia el tema abordado. la humanización del motivo y la visión metafísica. Marginalidad y miseria fueron los centros temáticos de sus producciones. proclamando de esta manera el fin de la representación naturalista. un expresionista formado en España al contacto de Zuloaga y Gutiérrez Solana. Si lo nuevo fue uno de los motivos de la modernidad. plasmada a través de la ausencia de personajes y del carácter escenográfico de la composición. De esta manera también se modificaba el concepto de espacio. Alfredo Bigatti. color y forma interactúan recíprocamente en una unidad creativa: el objeto perceptista. La revista Arturo. Sarah Grillo. Para Lozza va a ser fundamental la relación de la obra con su contexto. creador del Espacialismo se exhibe una escultura de su período figurativo. incorporando el concepto de campo. Aquiles Badi. como puede observarse en la pieza de Juan Melé. Tanto para los artistas de La Boca como para los llamados Artistas del Pueblo la representación de la ciudad y la de sus habitantes va a diferir por completo. A mediados de la década del ’40 surgió en el país el primer movimiento de vanguardia: Arte ConcretoInvención. Así. quien aplicaba la tela recortada al muro. La concepción de cada uno de ellos va a ser personal y única. puede considerarse como la difusora de esta nueva estética. Éste era concebido por el grupo como un medio de educación y de confraternidad social. esta modernidad periférica. de allí el carácter de realismo militante que las obras adquieren. con la idea del cuadro-ventana renacentista al sustituir el marco ortogonal por el recortado. también existió otra cara en el proceso de modernización. La obra era un hecho: ni figurativa ni abstracta. su trascripción en el paisaje urbano iba a ser una de las temáticas favoritas de los artistas del momento. caracterizándose por una mayor libertad y fantasía compositivas y el Perceptismo. abstractas. abstractas líricas. Héctor Basaldúa. Alfredo Guttero. rechazando de esta manera la postura vanguardista del arte por el arte. De Lucio Fontana. Horacio Butler. cuyo objetivo sería la creación de una sociedad más justa. Lino Spilimbergo. A partir de la década del ’20 comenzó su relación con el grupo de Boedo y luego con los escritores de la revista Los Pensadores y de la editorial Claridad. junto a los introvertidos y humildes personajes de Miguel Victorica y Miguel Diomede. Raquel Forner. Antonio Sibellino y Pablo Curatella Manes. Los grabados de Guillermo Facio Hebequer. ya que ése penetraba en forma real y no simbólica en la composición. Sin embargo.Antonio Berni. logrando así la claridad absoluta de la obra. Horacio March y Onofrio Pacenza integran este grupo. acompañan adecuadamente al tema elegido. aunque el manifiesto se publicó en el ejemplar de 1946. liderado por Raúl Lozza. Dentro de las visiones de la ciudad a través de su carácter pintoresco se destacan dos dibujos de Enrique de Larrañaga. Víctor Cúnsolo. de 1944. Pedro Domínguez Neyra. Benito Quinquela Martín. Para el grupo el arte se basaba en el espíritu tecnológico de la época y debía además crear un lenguaje universal. Ejemplo de ello son las composiciones de Juan del Prete. De la desintegración del grupo primitivo surgieron Madi con Gyula Kósice como su mentor. y rompía además. El desarrollo de la pintura no figurativa en Argentina una vez disuelta la Asociación Arte Concreto-Invención en 1952 continuó con la formación del grupo de Artistas Modernos de la Argentina y en 1955 con la Asociación de Arte Nuevo que reunió a concretos independientes y abstractos libres que representaron las diferentes expresiones concretas. rompiendo de esta forma con el concepto de marco como encierro de la obra. La obra tenía que ser concebida por el espíritu antes de su ejecución y no debía tomar elementos formales de la naturaleza. Domingo Gatto y Alfredo Hlito Las pinturas de . de diseño simple y con una técnica mecánica y antipersonal. Para los primeros el paisaje adquiere características que van desde la melancolía. José Arato y Adolfo Bellocq ilustran. A cambio. El empleo de una materia densa o colores exultantes junto a otra de calidad casi etérea o de colores sobrios.

colocando de esta forma a la composición en el límite ambiguo entre figuración y abstracción. Víctor Delhez.Raúl Russo y de Leopoldo Presas. Si bien no corresponde en este caso hablar del debate nacionalismo-indigenismo que tuvo lugar en América en la década del ’20. ilustran el desarrollo de la figuración en Argentina. Área Investigación y Archivo de Arte Argentino Museo de Artes Plásticas “Eduardo Sívori” . Enrique Policastro. Ésta va a dar lugar a otras formas de concebir y plasmar la imagen. Alfredo Gramajo Gutiérrez. Una pintura que integra diferentes elementos provenientes de los lenguajes renovadores. Ezequiel Linares y Miguel Dávila. en una síntesis que prioriza el gesto y la calidad matérica. fundamentalmente a través de los temas seleccionados. Timoteo Navarro. En este panorama del arte argentino se ha considerado a un grupo de artistas que trabajando desde el interior del país han reflexionado también sobre la cuestión de una identidad nacional. los paisajes y tipos locales. Ellos son Juan Therry. Lic. ambas de fines de la década del cincuenta. Víctor Rebuffo. Silvia Marrube. si se encuentra representada la problemática acerca de la integración de la totalidad del país en el registro artístico. Ramón Gómez Cornet.

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