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Domingo, 19 de Octubre de 2008

La educación argentina
Por José Pablo Feinmann Hay frases que deben agradecerse. Hay personajes que no pueden dejar de ser lo que son y, por consiguiente, en algún momento se les escapa la verdad. Tan hondamente la llevan en sus corazones. Hacemos referencia al señor vicepresidente de la CRA (Confederaciones Agrarias Argentinas). No sólo dijo algo que pensaba, algo de su historia personal, de su infancia tal vez, hizo una síntesis admirable de la educación argentina desde 1880 hasta el presente. Acaso algo haya cambiado. Pero es difícil cambiar las cosas en ese ámbito. Tan cerrado está, tan estructurado, que todo cambio es “subversivo”. El personaje se llama Néstor Roulet. Un argentino como cualquier otro, que se educó en la escuela argentina, bajo sus valores, bajo su visión de los hechos. Se trata de un militante agrario. Un hombre con fe en la tierra y en Dios. Su fe en Dios la manifestó por medio de su fe en la Virgen, que, Santa Trinidad mediante, es lo mismo. Dijo: “Después de 120 días en la ruta, luchando, parando y gritando, evidentemente hubo una mano de arriba que nos iluminó. Detrás de esa mano estuvo la Virgen María, pidiendo por todos los productores argentinos”. Tal vez sea más razonable decir que la mano que los iluminó no vino “de arriba”. Aunque si tenemos en cuenta que esa mano fue la del vicepresidente del partido al que enfrentaban, hombre que cumplía, en tanto tal, su función de presidir el Senado, hombre que había llegado ahí por elección del partido gobernante, y que, súbitamente, da una voltereta y les vota a favor a los agraristas, no puede caber duda alguna: alguna iluminación celestial tuvo lugar ahí. Sí, detrás de la mano de Cleto estuvo la de la Virgen. Es asombrosa la intervención de los dioses en los momentos decisivos de la vida argentina. La “mano de Dios” fue la que hizo el gol de Maradona ante los ingleses, que vengó la deshonrosa derrota del Ejército del majestuoso general Galtieri en Malvinas. Un Ejército formado por jovencitos vejados por sus superiores más que por el enemigo y del que hasta la fecha se han suicidado 290 ex combatientes. Pero “la mano de Dios”, que empujó la de Maradona, lavó el honor argentino. Ahora es “la mano de la Virgen”. Que, sin duda, empujó al Cleto a su célebre voto “no positivo”, ejemplo de la palabra dada a los compañeros de fórmula, aquellos a quienes decidió unirse, pero también ejemplo de que la libertad es la esencia de la política, de modo que si uno tiene ganas de no actuar según había prometido hacerlo y decide hacer lo contrario es porque es libre, sépase esto bien, pues se trata de un nuevo principio: la traición es la expresión suprema de la libertad. Porque todo aquel que traiciona se libera, ante todo, de la palabra dada. ¿Qué es eso de someterse a lo que uno ha dicho? Uno es libre. Y un hombre libre dice algo hoy y mañana otra cosa. De modo que nadie espere nada de la “palabra de honor” de otro. Bah, ¡esas antigüedades! La “palabra de honor” ata al ser humano a algo que dijo en el pasado. La “traición”, en cambio, lo mantiene en estado constante de libertad. De decisión, de elección permanente. Si quieres tener a tu lado a un hombre libre, no exijas mi “palabra de honor”, déjame ser libre. O sea, clavar mi puñal en tu espalda siempre que se me antoje. Morirás, pero a manos de un hombre libre. Esta es la ética-Cleto. Me he tomado la libertad de apenas esbozarla, pero prometo darle más desarrollo porque es, en verdad, revolucionaria. Bien, según Néstor Roulet, que es el vicepresidente de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), la Virgen María ha pedido por todos los productores argentinos.

En 1910. Y otra vez: la Iglesia. Pero que es grande. juntos. Si la patria te exige que arrojes jóvenes vivos al río color de león. fusila a Dorrego. En Pavón. la Iglesia: “Hijo mío. Para los no-laboriosos: Ejército. En 1826. Habló de su maestra de historia. El campo aplaude. todas de gran alcurnia. el campo. Pero sólo porque fue mal aconsejado. Esa es la educación que todos. lo hizo. La gente de honor huye a Montevideo. la primera tiranía. Carlos Menem. Y ahora estamos otra vez atacados por la escoria nacionalista. has hecho lo que Dios te ordenó hacer. Alguna. No sufras. marxista y . Para los laboriosos: jornales. Y luego la democracia (en la que nunca nos vimos muy cómodos pero que se amoldó a nosotros maravillosamente). hombre de campo al fin y al cabo. montonera. Pero se muere. Y el Ejército. estatista. Y lo que Roulet cuenta de su buena maestra es cierto. un enemigo del campo. echaron al invasor colonialista británico. y nos dio todo lo que queríamos y se llevó todo lo que él pidió. laboriosa. Saavedra. Instó a la población en general a “activar eso” porque con esas tres instituciones y el resto de lo que hay en el país la Argentina debiera ser “realmente un país grande”. se rebelan contra el tirano. Es la patria. Luego. pero vino ese peronista magnífico. mendrugos. con el militar Roca. lo es. vean ahí a nuestro pueblo de Mayo sosteniendo otra gesta contra el imperio que buscó someternos en 1806 y 1807) y perdimos pero volveremos. Roulet dijo algo mucho más importante. el “más grande hombre civil de la tierra de los argentinos”. En 1828. que conquista el desierto y reparte la tierra a poca gente pero buena. Porque los caudillos bárbaros del interior atan sus cabalgaduras en la Plaza de la República. otra vez la libertad. Pero no: Julito Roca negocia las carnes con Inglaterra y a seguir. no sólo él. que nuestro pueblo apoyó (y si no vean esa Plaza de Mayo vivando al Ejército en la persona del general Leopoldo Fortunato Galtieri. La “patria de nuestros padres y abuelos”. un abogado con marcas de viruela y un militar. El país de los ganados y las mieses que canta Lugones. de su familia y de algunas otras. gracias a los ejércitos del general Urquiza. La libertad vuelve a reinar. se siente seguro y hace grandes negocios. que estaba muy bien preparado (por la OAS y la Escuela de las Américas) para limpiar al país de la escoria antioccidental y anticristiana. no. En 1810. Y luego esa heroica gesta de Malvinas. para él y para sus fieles compinches. Somos el granero del mundo. Martínez de Hoz. que eran buena gente de campo. En 1830. Total. El proyecto agrario se derrumba. La segunda tiranía. más unidos que nunca. Hombre del interior. era debida a tres instituciones: la Iglesia. En sus entrañas reposa el ser nacional. que eran muchos. Aquí la maestra del señor Roulet se habrá detenido largamente a explicar el momento cumbre de la Argentina. La tierra sigue dando sus frutos. al que luego el señor Roulet y sus amigos le vendieron la carne durante larguísimos años. Sustitución de importaciones. hacen tronar el escarmiento. hacen la llamada Revolución de Mayo. hemos recibido: la Argentina se inicia en 1810 y ya se había insinuado en las gloriosas jornadas de 1806 y 1807 donde pueblo y Ejército. el Ejército y el campo. el general Mitre vence a Urquiza y se afianza la organización nacional. Otra. La Iglesia consuela el corazón atormentado de los patriotas que tienen que hacer esos vuelos necesarios pero que solían incomodar a ciertas almas no tan seguras de la misión de la patria en ese momento. En 1820. Te absuelvo por toda la eternidad”.Esto es secundario. la inmigración. según dirá el general Mitre. el primer centenario. pero el honor de vivir en el gran país del Sur. Lavalle. disfruta. Hasta que regresa traído por un movimiento juvenil subversivo–marxista. Ahí. Pero ahora sí. la Iglesia y el Ejército salvan al país. Lo único necesario para que sea así es que los que no son nosotros se mueran de hambre. La Argentina es un “país grande”. En 1852. mal aconsejado. la crisis del ’29. Y en seguida un grave inconveniente: ese general Perón. el Ejército y el campo y un señor de Acindar. Alfonsín se hizo el difícil durante dos años e injurió a los héroes de la guerra contra el marxismo. que se consolida en 1880. Rosas y la Mazorca. Luego. Difícil saber qué clase de grandeza tiene. tú lo haces. Los Libres del Sur. Este es el gran momento. Y –suponemos que con cierta nostalgia por esos años escolares de plenitud– dijo que ella le enseñó que la grandeza de esta patria que habitamos había sido hecha. anarquía. esto da para todo. Grandes días los del señor Menem. Era una caricatura de país. El campeón de las retenciones a través de un organismo totalitario: el IAPI. El tirano huye. y nuestro primer empréstito: la Baring Brothers se pone al servicio del desarrollo argentino. el constitucionalismo de Rivadavia.

Soy un resentido. ¡Con mucha guita. a tierra. ¡Hola. Sentirse así: con los pies sobre la tierra de uno. La que todos tuvimos que aprender. como en las grandes jornadas de la patria.. de baldío. No me gusta la tierra. un país. el Ejército y el campo. sino de basurero. Reviento de la envidia. Creer lo que cree Roulet. Pero no. O se vende a patadas una huevada infernal de un agroperiodista que dice cómo vivir mejor y más seguro y más pleno. nunca. las librerías hacen enormes pilas con un libro de Savater. Pero no: no derivemos. Nunca se me daría por creer que la Virgen o el Mesías o Buda o Mahoma. no de campo fértil. Lo que Roulet gana con media res. Roulet dijo: la “Virgen María”. Uno escribe mil páginas porque tiene un apellido de judío de mierda y tiene que justificarse de algún modo. Lo que le paga a un peón. la Iglesia y el Ejército hicieron un país para ellos. . En esas cacerolas de este otoño cuya grandeza nadie podrá narrar volvió a escucharse el repiqueteo glorioso del tambor de Tacuarí. a carbón. La naturalmente argentina. El país es suyo. al que encima después lleva a sus manifestaciones patrióticas. que pretende ser de filosofía. sigue a nuestro lado y lo demostró. Pero el pueblo. Transita entre la ira. con apellidos raros o con colores de piel tirando a negro. Y creo que la oligarquía. y que detrás de esa mano está la Virgen María pidiendo por todos los pobres filósofos argentinos. Y si esos libros se venden más es porque los compra Roulet. de mierda y que mataron con inenarrable crueldad siempre que se vieron en peligro. No debo creer eso. con bandera y todo. él y los suyos. Para colmo. de donde salían marxistas a montones.. Pero qué idiota: ¿qué le importa eso a Roulet? El tiene mucho más. caramba! ¿Cuánto creen que voy a ganar con ese podrido libro de mil páginas? Nada. El es un argentino. lo justo es justo. Mi relación con lo sagrado es compleja. Pero puedo jurar algo. ¡Qué lindo sería creer lo que creen ellos! El país lo hicieron la Iglesia. aquí estoy! Me eduqué en Viamonte 430. Que saben muy bien qué leer. Debo confesarlo: le tengo una enorme envidia a Roulet. No necesita hacer nada. Esta es la historia que le enseñaron a Roulet en la escuela. Nunca se me daría por creer que una mano me ilumina desde arriba. Hacerse un lugar. Yo ando estos días medio vanidoso porque publiqué un libro de filosofía de casi mil páginas. Ahora. La que nadie se atreve a modificar. La historia que él creyó porque era la de los suyos. no yo. La que siempre se enseñó. diría si me permiten. la duda y la exigua esperanza.enemiga de la patria y de la tierra. Ni yo ni todos esos que andan por ahí. Por la pelotudez. Con una identidad poderosa.