You are on page 1of 2

Causas de la cirrosis Por lo general, se clasifica a los pacientes cirróticos según el grado de alteración del hígado y la causa que

lo ha provocado (en algunas ocasiones ésta será desconocida, eso es lo que en medicina se denomina 'criptogenético' o 'idiopático'). Así se suele hablar de cirrosis alcohólica, cirrosis biliar, cirrosis cardiaca, metabólica, hereditaria, producida por medicamentos, y criptogenética.

La cirrosis hepática tiene muchas causas. Las más frecuentes en nuestro país son el alcohol, el virus de la hepatitis C y el virus de la hepatitis B. En algunas ocasiones, los pacientes tienen más de un factor desencadenante, con lo que la aparición de cirrosis se acelera.

La ingesta excesiva de alcohol, es la causa más frecuente de cirrosis en el mundo occidental. En España un 40-50% de los casos de cirrosis están producidos por este factor. Se considera que el tiempo mínimo de alcoholismo necesario para que el tóxico origine una cirrosis es de 10 años. Sin embargo, no todos los pacientes cirróticos han tenido que ser bebedores previamente. Lo que sí se sabe es que, además de ser responsable, por sí mismo, de muchos casos de cirrosis, el alcohol también contribuye a empeorar la función del hígado en pacientes con enfermedades hepáticas de otro origen. El virus de la hepatitis C: El 40% de los pacientes cirróticos en España presenta un infección crónica por este virus, que se demuestra por la presencia de anticuerpos específicos (defensas que produce el organismo) o partículas de virus detectados en la sangre. Alguno de estos pacientes fueron contagiados por recibir transfusiones de sangre antes de 1991, cuando no se conocía el virus y no se hacían pruebas adecuadas a la sangre para comprobar su presencia. El virus de la hepatitis B: Un 10% de los pacientes con cirrosis en España tienen una infección crónica por el virus B. Este porcentaje es superior en países como Japón o los países del sudeste asiático, donde es más frecuente. Otras infecciones: La esquistosomiasis, típica de Egipto, o la brucelosis, o la toxoplasmosis pueden producir también hepatitis crónica. Enfermedades autoinmunes: Aparecen cuando el organismo no reconoce algunas células de nuestro organismo y produce anticuerpos que las destruyen, como si fueran agentes extraños. Si las células que nuestro cuerpo no reconoce son las células hepáticas éste producirá autoanticuerpos (sustancias que 'atacan' a los agentes extraños) que paulatinamente irán destruyendo las células del hígado. Los defectos en las vías biliares: Son conductos que van recogiendo la bilis que se produce en el hígado y conduciéndola hacia la vesícula y el intestino. Se pueden obstruir por problemas

se puede producir la cirrosis. En la mayoría de los casos. con un estudio adecuado. El hígado es uno de los órganos que se pueden ver afectados por esta enfermedad. Cuando lo hacen las pequeñas. por lo que cuando un individuo es diagnosticado se debe estudiar a los demás miembros de la familia con el fin de iniciar el tratamiento antes de que aparezca la cirrosis. llegando a producirse una cirrosis si no se detecta a tiempo. En algunos pacientes se puede producir inflamación incluso cirrosis hepática. la vitamina A en dosis muy elevadas y algunos otros. es posible identificar las causas de la cirrosis. siendo menos frecuente que ocurra si existe obstrucción de grandes vías. Enfermedad de Wilson: Los individuos que la padecen absorben más cantidad de cobre de la cuenta y es este metal el que al depositarse en el hígado lo lesiona. Este exceso se deposita en diferentes tejidos del organismo a los que va destruyendo. evitándose la progresión de la enfermedad. de modo que los niños nacen con la alteración y desarrollan la cirrosis en los primeros años de vida. Tanto las vías de pequeño como las de gran tamaño pueden obstruirse. Se trata de una enfermedad hereditaria. . Esto puede ocurrir después de una hepatitis grave producida por un medicamento como el metotrexate (un fármaco que se utiliza para el tratamiento de algunos tumores) la isoniacida.congénitos. Fármacos: En raras ocasiones las lesiones producidas en el hígado por un medicamento son tan graves que pueden dar lugar a una cirrosis. Hemocromatosis: algunos individuos absorben más cantidad de hierro de lo necesario. Éstas últimas suelen dar lugar a síntomas precoces que hacen que los pacientes sean diagnosticados y tratados pronto. También es una enfermedad hereditaria. La fibrosis quística: es una enfermedad hereditaria por la cual se alteran algunas glándulas de nuestro organismo.