-
.. p.9
. .,: ...
-
.. '
A'OI,NÚM.2
Porque siendo el Juez
• • •
supenor aqul, es precIso
ocupe el mismo lugar
que si fuera Carlos Quinlo. ~
,
-
,
J
En la tercera jornada 14chó
asimIsmo: .
Porque50Y
en la jerarqula que advierto,
contra el idólatra torpe
y contra su acto soberbio.
.. p.S
DICE UN LOCO SER
. EMrERADOR
DE LAS INDIAS
Anunciada nuevamente para el d(a 21, fue suspendida por
• • • • • • • • • • • • • •• aviso privado, por haberse pro-
palado que se representan en
ella hechos falsos, inciertos
contrarios al carácter de la
..
aClOn.
Preguntado el censor Silves-
tre Díaz de la Vega, sobre la
causa de haber aprobado para
su representación una obra
sobre la que recaen lales acu-
adanes, dijo que leyó con
atención la comedia, y ~ ñ a l a
las correcciones que estimó
comcniente hacerle. En la
primera jornada suprimió la
expresión de rebelado en el
IIlulo, cambiándola por la de
segundo vez conquistado; qui-
tó la palabra abso/ulO mudán-
dola en como antes. En la
segunda jornada fueron upri-
midos estos versos:
e hace necesario el
que en claros tér-
minos se vuelva a
amonestar a los que teme-
rariamente, con altivos y
mal fundados pensamien-
tos, aílrman tener parte
sin mérito de verdad en las
Indias, pues sin tal mérito
no tendrán parte en el pa-
ralso corno ni en mis rej·
EL FATUO REMITE ÓRDENES
A LA REAL AUDlENCIA
E
l 19 de septiembre se representó en esta ciudad la co-
medía intitulada Mé ico segunda vez conqu;sltJdo, de
autor americano, con una entrada de trescientos cua·
renta pesos, y una utilidad para el ascntista de cien pesos siete
reales. Una buena parte del público aplaudió con furor la co-
media, con indecible disgusto de los españoles concurrentes_
~ RECAEN SOSPECHAS
@ SOBRE MÉXICO REBELADO
EL DRAMA, ESCRITO POR U AUTOR MEXICANO
SE SUSPENDEN LAS REPRESENTACIONES
En carta enviada a la Audien-
cia de esta Ciudad por un autor
anónimo, se da nueva noticia
de IOl! legítimos derechos que
asisten a un tal Soluntino,que
en su manolllan la se lIamd a
sí mismo emperador, para go-
bernar estos reinos y arrojar
sus órdenes por loda la esfera
del orbe, sin descontar la Per-
sia y la misma Roma. En es-
pera de más noticias acerca del
incieno au tor. esta Gula repro-
duce parte de dicha epístola.
.. p. 10
~ ~ ~ ..
INSTITUTO NACIONAL DE BELLAS ARTES
D
ESTA Q ILLü L1TERARlO
PARA EL AI'JO DE 1790
SE CONSTRUYE NUEVA FACBADA A LA
UNfVERSIDAO PARA SOLEMNIZAR EL ACTO
GRAN CERTAM.EN LITERARIO
FUEGOS ARTIFICIALES CORONARON
LAS poesíAS PREMIADAS
JÚBILO y APARATO
EN LA REAL UNIVERSIDAD

Concluidas estas disposiciones prevIas a un
acto tan respetable, se asignó, con acuerdo
echas ya por los señores jueces comi-
sionados la separación de las compo-
siciones triunfantes, y determinados
los premios que debían adjudicarse a sus
autores, desde luego hubiera procedido el
ilustre claustro a la ejecución de sus deseos
en celebrar el certamen convocado en el mes
de marzo, a no haber ocurrido algunos obs-
táculos y dificultades, que en medio de tantas
demostraciones de júbilo de toda la nación,
hicieron retardar las suyas a pesar de la ac-
tividad con que desde luego se trabajó en
prepararla _
creyó era muy del caso, para solemnizar
corno correspondía esta función, dar otro
aspecto a la fachada de la Universidad, que
desde su reedificación tenía una portada re-
dundante en adornos y menudas labores, las
que aunque tuviesen su mérito respectivo al
tiempo en que estaban en uso, pero faltaba
en ellas la simplicidad y buen gusto: por lo
que se demolió ésta, y se construyó otra, en
que se observa el orden jónico compuesto.
EL ViRREY DE REVILLAGIGEOO ASISTE
MÉXICO, D. F.
I

j
1
!
1
1
~
I
,
I
Los TENATEROS
ALOMO DE HOMBRE
sol. Los médicos que asisten en los parajes donde hay
minas afirman unánimemente que raras veces se dejan
ver las afecciones del sistema nervioso que se podrían
considerar como efecto de la continua absorción del
mercurio oxidado.
El minero que se ha educado en las minas de Freiberg,
acostumbrado a ver en prácticas tantos y tan ingenio-
sos medios de acarreo, se persuade con dificultad de
que en las colonias españolas, en donde los minerales
son pobres pero abundantísimos, se transporte a lomo
de hombre todo el metal que se saca de la veta.
Los indios tenateros, a quienes puede considerarse
como los acémilas de las minas de México, están car-
gados durante seis horas con un peso de 225 a 350
libras. En los cañones de la Valenciana y de Rayas
respiran además dentro de una temperatura de 22 a
25 grados; suben y bajan en dichos tiempos muchos
miles de esc310nes por tiros que tienen 45 grados de
inclinación o echado. Los tenateros llevan el mineral
en costales de hilo de pita; y para no herrise las espal-
das (porque los mineros están comúnmente desnudos
hasta la cintura) ponen debajo del saco una frazada
de lana. Se encuentran en las minas de cincuenta a
.sesenta de estos mozos de carga, entre los cuales hay
viejos sexagenarios y muchachos de diez a doce años.
Para subir las escaleras echan el cuerpo hacia adelante
y se apoyan en un palo que sólo tiene tres decímetros
de largo; caminan haciendo eses, porque dicen que la
* experiencia les ha enseñado que padece menos su
OBSIRVACIONES DEL BARÓN ALEXANDER VON
HuMaOLOT DURANTE SU VIAJE. POR LA NUEVA ESPA¡qA
CAMPOS, MINAS y TALLERES
-- ..._--.
OB.AOORES
Sorprende desagradablemente al viajero que visita
aquellos talleres, no sólo la extremada imperfección
de IU& operaciones técnicas en la preparación de los
tintes, sino más aún la insalubridad del obrador y el
mal trato que se da a los trabajadores. Hombres libres,
indiOl y hombres de color están confundidos con ga·
leotes que la justicia distribuye en las fábricas para
hacerles trabajar a jornal. Unos y otros están medio
dlllllUdOl, cubiertos de andrajos, flacos y casi desfi-
gwados. Cada taller parece más bien una oscura cárcel.
Las puertas, que son dobles, están constantemente
t;eiiadas, y no se permite a los trabajadores salir de la
casa; los que son casados, sólo los domingos pueden
ver a su familia. Todos son castigados irremisiblemen-
te, si cometen la menor falta contra el orden estable-
cido en la manufactura.
EL TRABAJO DE LA AMALGAMA
Cerca de cinco a seis IIÜI personas se ocupan en la
amalgama de los minerales o en las manipulaciones
que la preceden. Un gran número de estos individuos
pasan su vida andando descalzos sobre montones de
metal molido, humedecido y mezclado de muriato
de sosa, de sulfato de hiena y de mercurio oxidado
por el contacto del aire atmosférico y de los rayos del

I
respiración cuando cortan oblicuamente la corriente
de aire que entra de afuera por los tiros.
Los BARRENAOORES
Con todo, el trabajo que más rápidamente destruye
las constituciones más fuertes es el de los barrenado·
res que hacen saltar la roca por medio de la pólvora;
rara uez pasan de treinta y cinco años, si el deseo de
ganar los empeña en su penoso trabajo toda la semana
seguida; por lo común sólo siguen en este oficio cinco
o seis años, y después se dedican a otras ocupaciones
menos perjudiciales a la salud...
Los JORNALEROS
Los fabricantes de Querétaro practican la misma estra·
tagema de que se valen los fabricantes de paño de
Quito, y se usa en las haciendas, en donde, como faltan
esclavos, los jornaleros son muy escasos. Se escogen
entre los indígenas aquellos que son más miserables,
pero que muestran aptitud para el trabajo; se les adelan·
ta una pequeña cantidad de dinero, que el indio, como
gusta de embriagarse, gasta en pocos días; constituido
así deudor del amo, se le encierra en el taller con pre·
texto de hacerle trabajar para pagar la deuda. No se le
cuenta su jornal más que a razón de real y medio; en
vez de pagárselo en dinero constante, se tiene buen
cuidado de suministrarle la comida, el aguardiente y
los vestidos, en cuyos precios gana el fabricante el
50 o 60%. De esta manera el obrero más laborioso
siempre está en deuda, y se ejercen sobre su persona
los mismos derechos que se cree adquirir sobre un
esclavo comprado.
SABOTAJES INDIOS EN IXTLAHUACA
DENUNCIAN ALBOROTOS EN LA HACIENDA DE SAN AGUSTíN
ace dos años que manejo esta finca, y en el
transcurso de ellos he estado experimentando
sin intermisión los mayores perjuicios que han
podido y querido hacer los indios que eran gañanes de
esta hacienda, en la cuadrilla que llaman de Nexapa;
sin poder contenerlos, con sólo estar a la defensiva,
respecto de un agresor e invasor injusto y violento, ni
bastar tampoco la paciencia y sufrimiento (únicas
armas de que me he valido hasta ahora) para defender
las continuas invasiones con que estos naturales me
han inquietado:
Ya con cargarme a los pastos reservados no sola·
mente los pocos bienecillos que tienen, sino de acuerdo
con otros de su clase cuantos han podido juntar, y
haciendo una resistencia feroz cuando se les ha embao
razado, por mis criados, apedréandolos; ya con derri·
barme las cercas que circundan los potreros y las
labores, ocasionando por esto daños irreparables y
costos insufribles en continuos reparos; ya atravesán·
dome los sembrados así de maíz como de trigo cuando
están más tiernos; ya finalmente rompiéndome la
zanja del agua en tiempo de riesgos, y muchas veces
ensolvándola para impedir el curso del agua.
Todos estos desastres y perjuicios he sufrido hasta
ahora, que creo llegado a lo sumo el desenfreno más
que violento de los referidos indios. Y entonces debe
formarse la más razonable queja, cuando se ve inva·
dido de agresor violento, para que la autoridad favo·
rezca al acometido de un enemigo cruel.
••• ••• ••••• •••• ••• •• ••• •• ••••• •• •
,
,.
EXHrBEN UNA ELEFANTA EN EL CALLEJÓN DE LA DANZA
r'-



I

, ,
ERRONEOS MISTERIOS DE LA PASION
ALIENTAN LA CONfUSiÓN REPRESENTACIONES TEATRALES IRREVERENTES
I
,
1
,
Los ignotos autores de los dramas que, a titulo de misterios,
proliferan en las más apartadas localidades del reino deberían
preocuparse por evitar las confusiones históricas de que suelen
hallarse plagados en su mayor parte, simulando, en oc.asiones,
a Jesucristo bajo el aspecto de rebelde al rey,y sus leyes, el
cual error no sería digno de hacerse notar si con ello no saliera
perjudicada la común ignorancia del vulgo, como es el caso
de uno que presenciamos la pasada Semana Mayor, y del que
exponemos en esta Gura algunos fragmentos.
nás ante el Sane·
drín: Maestros y
doctores, ¿qué es
lo que hacemos? ¿En qué
nos ocupamos? ¿Cómo
no advertimos el riesgo y
la fatal ruina, que ame-
nazan ya a nuestra na-
ción, originados del des-
acuerdo con que hemos
dado lugaI a que crezcan
con tanto exceso los
aplausos deste hombre
Nazareno, que con sus mi·
lagros y prodigios levanta
los pueblos y ya le siguen
todos? ¿Y quién podrá
negaI que estas populares
conmociones, cuando en
realidad no lo sean, tienen
apariencias claras de rebe-
lión contra los Césares, y
que teniendo esta noticia
los romanos, como tan
atentos a su razón de Es·
tado, y a los aumentos de
su monarquía, vendrán S O ~
bre nuestra ciudad y na-
ción, y todo lo desunirán
y arruinaIán?
Intervención de Caifás:
En ocasión tan apretada,
séame lícito hablar con
libertad. .. He estado
oyendo vuestros paIeceres
y todo son confusiones.
Reconocéis el peligro que
nos amenaza, originado
de los aplausos a Jesús,
mas no dais con el reme-
dio; acrecentáis la estatura
a los temores, y no halláis
industria o arte con qué
desvanecprlos. Yo pues,
que as í por las leyes de la
política, que con estudio
y experiencia he compren·
dido, como por la luz su·
perior, que desde el cielo
raya en esta silla, alcanzo
más de la razón de Esta- *
do que vosotros, resuelvo
que precisamente es con-
veniente que un hombre
muera por el pueblo, para
que toda la gente no pe-
rezca, y as í conviene luego
decretal' que se prenda
para daIle muerte.
O más adetante:
Pilatos lee la sentencia pú-
blicamente: Yo, Poncio
Pilato, presidente de Ju-
dea y de la inferior Gali-
lea por el emperador Ti-
beno César, mando que
Jesús NazaIeno, por hom-
bre sedicioso y embuste-
ro, y alborotador del pue-
blo romano, usurpador
de los reales tributos del
CéSaI, y porque siendo
hombre se quiso hacer
Dios, salga por las calles
públicas de Jerusalem,
con sus propias vestidu-

ras, para que aS1 sea cono·
cido de todos, con la cruz
sobre sus hombros, en la
cual será clavado con tres
clavos, y, puesto así, mo-
rirá crucificado entre dos
ladrones en el monte Cal-
vario. Dada en Jerusalem,
en veinticinco de marzo,
año de la creación del
mundo, tres mil novecien-
tos noventa y tres. Pon-
cio Pilato, presidente de
Judea.
A
l mediar la cuaresma se iniciaban en los pueblos de indios
los ensayos del Misterio de la Redención. Los pasione·
ros, que así se llamaban los cómicos, eran convocados
a son de caja. Uno iba a encarnar a Caifás. otro a Cristo, aqué-
lla a Maria, ésta a la Magdalena, y los demás a Pilatos, a Judas,
los apóstoles, los soldados y los judlos.
Deseosos de que el acto saliera parecido a la Pasión, los
indios buscaban disfrazarse; pero como eran muy pobres
J
a
menudo iban a la iglesia parroquial y despojaban. las imá·
genes de sus prendas. La túnica del Cristo de pueblo, la de
Magdalena, la de San Juan -con estola, man(pul0, alba, c(n·
gulo y casulla- y las demás de los .postoles, todas pasaban
a cubrir sus cuerpos.
Pablo González Casanova
NO SIEMPRE LAS MUJERES
HAN DE PENSAR EN DIJES Y ALFILERES
Este soneto de doña Clementa Vicenra Gutiérrez. del
Mazo y Velarde recibió en el certamen de la Univer-
sidad una medalla de oro y una de plata.
Como el que en un JaIdín verde y florido
Vacila entre mil flores, de manera
Que no acierta en su hermosa primavera
A advertir de cada una el colorido:
Así al que se engolfara presumido
En las prendas de Carlos, sucediera,
Pues a ninguna celebraI pudiera,
Entre tantas absorto y confundido.
Si su Valor lo arrastra por un lado,
Por. otro su Prudencia lo arrebata:
Si allí de su Piedad queda admirado,
La Justicia acullá sus voces ata;
y con ninguna atina, perturbado,
Mientras a todas elogiarlas trata.
I
1
l
j
l
j
,
J
J
t
I
CUATREROS y PROLETARIOS: 1800·1801
" EDITORIAL"
Continuará en la próxima Gula, con el relato de la pasión y
muerte de la beata Ana Rodríguez de Castro.
o


'"
:l
o

-
:
<.>
o
-
.D
-
<
FALSA DONCELLA
Siendo casada, se dio por doncella y en este concepto
la tuvieron hasta que fue reconvenida por su director
espiritual en el sentido de que no podía ser pues la
habían visto criar una criatura a sus pechos. Respon·
dió frescamente ser esto falso, diciendo que era un
huérfano a quien aparentaba criar en calidad de casada
por efecto de humildad y abatimiento para que no se
supiera que era doncella, pero que en realidad 10 ali-
mentaba con atole y las vecinas le daban de sus pechos.
había puesto con la amenaza, viviendo cada una en
casas separadas y sin que la beata hubiere estado en
ellas, en la noche de aquel día experimentalOn ruido
y a la mañana se hallaron las tres con las camas llenas
de excremento.
'U n nuevo ciclo de la era de la Conquista se abre en estos
años. El astrónomo Antonio León y Gama -primer in·
térprete del calendario azteca y experto en cronología
prehispániea ---<lxpliea en una carta publicada por entregas en ¡j
la Gazeta de México el modo como deben contarse los siglos. l'
~ ¡ : s J ~
LA VENGANZA
EL QUE LA INJURIA, INJURIA TAMBIÉN A DIOS
CELO ESPlRtTUAL
-
n uno de sus fingimientos aparentó que habla·
ba con Cristo, en figura de niño, con una flor
. en la mano, y le preguntaba (como celosa) que
si ya venía de ver a su esposa (que era una vieja Brígida)
que le habría dado aquella fior. El Señor le contes-
tó que sí. Ella se la pidió y, no queriéndosela dar, ella,
como para obligarlo a que se la diera, le ofreció que le
daría su corazón. Pero como no se lo daría -porque
siempre había sido del Señor- pasó a ofrecerle tres
corazones, y se alargó a ofrecerle hasta cinco, con lo
que ya quedó conforme.
DIVINOS CELOS y CASTIGOS DE UNA ILUSA
:
j
=
~
ó!
.... fOLLETíN••Ji»
,
Esta mujer, viviendo con otra, porque no convenía
con 8U8 ideas, la amedrentó con ruidos extraordina-
rios, relámpagos y otras cosas; y tratando ella con
otras dos, sus conocidas, sobre el cuidado en que la
CONTINÚA LA HISTORIA DE DORA
ANA RODRiGUEZ DE CASTRO
Sus AMORES y SUS TEMIBLES VENGANZAS
UNA VIEJA BRiGlOA
De ordinario anda buscando confesores blandos, y
clIRndo se encuentra con alguno que le aprieta la na-
ranja, como ella cuenta, dice que es un tonto, modorro
y majadero. Aunque no se le advierte devoción alguna
ni trae r()68rio, con todo comulga diariamente sin saber
que se confiese, sin que se prepare, y es muy breve.
Desea que todos apoyen su conducta y virtud, y al
que no lo hace así lo amenaza con terribles daños y
castigos, diciendo que el que la injuria a ella injuria
también y agravia a Dios.
Cuando un investigador se vuelca alos archivos de la Inquisición,
quizá lo más obvio e interesante para él sean los aspectos ideo-
lógicos, político-sociales y de historia de las costumbres.
Sin embargo, yo quisiera enfocar el caso de doña Ana Ro-
dríguez de Castro y Aramburu -española, presaen la Cárcel
No. 13, por ilusa, afectada de santos, falsos milagros y revela-
ciones divinas- desde otro punto de vista.
Mi interés se centra en la posibilidad de estudiar este ma·
nuscrito inquisitorial como un discurso narrativo. Quiero
decir, aunque parezca una osadía, como una novela. El hecho
de poseer un interés radit:almente histórico no le quita a un
documento de esta índole un atractivo potencialmente litera·
rio. Forster, en un libro sobre tcoría de la novela ya clásico,
nos dice: "Sí, claro, sí, la novela narra un relato_ Ese es el
aspecto fundamental sin el cual no podría existir". Un caso
inquisitorial es el relato patético de un protagonista central, el
acusado, alrededor del cual se tejen las funciones protagónicas
de los otros testigos personajes: los de cargo, los de descargo y
los propios inquisidores. Además, otra cosa fundamental, es un
relato en el tiempo, con sus leyes secuenciales que refuerzan y
matizan su estructura argumental. Es, a la inversa de una novela
policial, una narraci6n en la que se sabe quién es el acusado y
lo que se trata de develar son los crímenes. También podemos
decir que pocos escritos delatan de una forma tan conmovedora
e impactante el carácter trágico de un individuo acosado lan
ventajosa e infaliblemente por un poder que emblematiza y
reúne perfectamente lo espiritual y lo temporal. Es la historia
de un proceso dado a través de una serie de acciones y secuen-
cias narrativas en la que cada testigo tiene una función especí-
fica dentro de la estructura totalitaria de la historia que se
cuenta. ¿No es acaso una novela -tratamos de probar- la
historia de una vida, su paso por el tiempo, por las vicisitudes
que le marca el imperativo categórico de la realidad? ¿No es
una dialéctica -como lo muestra la gran tradición de la pica-
resca española- entre un destino personal y los mecanismos
adversos que dan la sustancia connictiva de los sucesos y las
aventuras vividas con otros protagonistas?
UN CASO DE LA INQUISICiÓN
COMO DISCURSO DE NOVELA

Durante su viaje por la Nueva España, hecho en 1803, el barón
Alexander von Humboldt descubre la esclavitud reinante en
los campos mexicanos y la opresión a que se hallan sometidos
lOS trabajadores de las manufacturas, minas y trapiches. Cien
años más larde, ¡ohn Kenneth Turner denunciaría en su Méxi·
co bárbaro las mismas estructuras de dominio y explotación,
bajo un sistema político distinto. E(tiempo circular devora la
cronología.
la guerra con los ingleses no impide que los capitalinos
gocen de algunos espectáculos privilegiados: una elefanta aleo-
hólica tra ída de Asia, un cerdo erudito proveniente de londres,
un indio sin brazos que exhibe sus habilidades. Las incursiones
de una banda de cuatreros y contrabandistas a las órdenes del
aventurero Felipe Nala" en los desiertos de Texas inquietan,
sin embargo, a don Félix Berenguer de Marquina, virrey de
México desde el mes de marzo de 1800. Teme que pueda tra-
tarse de una invasión inglesa en alianza con las tribus libre del
alto Mississippi. En el golfo, cerca de Campeche, tienen lugar
algunos enfrentamientos con los piratas enemigos. los desórde-
nes indígenas proliferan en el centro del país. El indio Mariano,
proclamado Mariano I por centenares de sus seguidores, se
lev.nta contra el gobierno con el proyecto de restablecer la
o
monarqu la azteca.
l. burocracia imperial anquilosa todos los procedimientos.
Gran número de disposiciones del virrey se enfrentan a una
oposición sistemática en la corte de España. México gentil,
caló/ico, sagrado y po/fllco, obra de Ignacio Carrillo y Pérez,
permanece inédita a causa de las inexplicables dificultades con
que choca una vez terminada. Italia, en cambio, es terreno
fértil para las invesliga<:iones intelectuales. El exjesuita mexi-
cano Pedro José Márquez, emigrado tras el extrañamiento de
los jesuitas en 1767, escribe allí su libro Sobre /0 bello en
general, disquisición estética editada en 1801. En México,
mientras tanto, un censor de libros y comedias compone dan-
destinamente un conjunto de poemas eróticos dedicados a la
virgen María. No los publicó nunca. Tal vez fue el miedo a
la cen ura lo que orilló a Sartorio a conservarlos en su poder,
sin trarar siquiera de imprimirlos. En 1832, un amigo suyo
editó p6stumameme todos sus papeles.
La escncia del erotismo de Sartorio reSide en sus ansias de
levantar los velos que le ocultaban el cuerpo de la virgen. La
luz impera sobre la oscuridad. Su nacimiento y su infancia
-narrados luego de su muerte por un amigo suyo- contrastan
con la venida al mundo de José Miguel Guridi, futuro orador
mexicano en las Cones de Cádiz, que cuenta su concepción
y lacrancia en unos Apunles de mi vida inspirados probable-
mente en la novela autobiográfica del XVIII. En el extremo
opuesto, el fetiche de una sombría superstición -revelada y
condenada por el Santo Oficio- produce extraños sucesos en
el submundo carcelario. Los zapatos de un preso esconden bajo
su forro una estampa de San José. Otro cuatrero, el mulato
José Ortiz, se ve envuelto en un inesperado desorden judicial
a causa de un amuleto caído de sus ropas en el momento de ser
prendido. Un juez extravía el fetiche, que nunca vuelve a en·
contrarse, y Ortiz es encerrado en las cárceles de la Acordada,
donde su avanzada edad ayudará a matarlo pronto.

1
l
l
1
l

!


,
res naturales (que sin de-
fecto se hallaron) que a
Dios por fuerte, poderoso
y santo confiesan sólo,
ésos se harán herederos, y
los que maleficiados de
alguna anera sean no se
atiendan, y que sacando
estos autos, faltando too
talmente quien de Dios en
mis dominios sea de su
agrado, sólo heredera sea
la Persia con los santos
cargos de San Gregario el
Grande y San Enrico.
y que a mí, por Dios
acro y Santo, se me con·
firma su misericordiosísi-
ma gracia por emperador
de sus reinos y dominios.
y que, puesto que los
poderosos y nobles a sólo
mi gran Dios las verdades
atribuyen, a cada uno le
den lo que corresponde,
por justo.
y que el que no me
creyere uaya al demonio.
y que Grecia nunca ha
sido cisma.
u;ene de lo p. 1
DICE UN LOCO...
nos, ganados por toda di·
vina y humana magnitud.
Que el verdadero rey
de España lo declare el
Papa, pues los ritos y ce·
remonias que por él se
me han aprobado y yo con
Jesucristo he ganado no
me dan título de San Fer-
nando, porque mi grey
es hebrea, como tengo
justificado.
Que el duque natural
de estos reinos, nombrado
[rente de San Francisco,
me entriegue ya los esta-
dos, y que no tenga a
monada el que los mixte-
cos de Quilapan digan
Usajones" a la natura de
la mujer, que son sus len·
guas naturales.
Que el rey de Francia
también sea confirmado
por el padre santo, y que
aparten la atención de
estos reinos y la pongan
en lo que ganó Carlomag-
• • •
no, y que Jamas pIensen
que aquí puedan ganar a
los señores naturales, pues
por mi magna de magnos
y grandes y que por fe,
por ley y por armas ya se
los he agarrado.
y que, por haberlo Dios
instituido, a mi esposa con
las correspondientes guar-
das se ponga, hasta justi-
ficar, como justificaré y
he justificado, que se han
valido de su sencillez ha-
ciéndole malicias, con el
[in de que negara el santo
sacramento del matrimo-
nio, poniéndole temores,
apocándole la fe, y que
estos demonios públicos
quieren alegar mérito o
herencia cuando sólo re-
validando la seriedad de
la Iglesia, el sacramento
de la penitencia, podrá
. salvarse.
Volviendo a decir que
para que no sean oluida-
dos, que por humana y
otra naturaleza, los seña·
Que aunque a España le sobren de estas glorias
Con que al cedro y al bronce ha fatigado,
El sistema pacífico que sigue,
Promete más ventajas y más lauros.
Fonnarán su República las nares
Distribuidas con orden en los cuadros,
Donde tendrá lugar correspondiente
Desde el bajo tomillo, hasta el cedro alto.
El Br. Don Juan Bermúde4, médico de esta Ciudad,
retiróse del templo de Esculapio un breve ralO para
venerar, él también, a las Musas. De su excursión
resta este poema, premiado en el certamen con una
medalla de oro y cuatro de plala.
Éstos a más de la agraciada vista
Que sus matices en lo vario,
Ministraban remedios oportunos
Al que de la salud estaba falto.
Breve verás, oh México, en tu orilla
Levantarse de Flora un gran Palacio,
Cuya magnificencia y hermosura
Ostenten de su Dueño los tamaños.
NUEVA REPÚBUCA DE LAS FLORES
En un tiempo dispuso Moctezuma
Jardines con magnífico aparato,
Para aliviar en ellos del gobierno
Las precisas fatigas y cansancios.
t.



OciA

I

I
I

I
t
o
=
o


x
•••
graba su vida y que era
muy posible que la petdie·
ra. El enfermo solicitó un
permiso cettificado por
las au toridades de a bordo
a efecto de poder regresar
a la ciudad de México sin
ser acusado de desertor,
para ponerse en cura y
para que conste donde y
cuando convenga. El ca·
pitán don Domingo Ma·
rroquín hizo anotar esto
en el libro del barco.
Se vende un esclavo lla-
mado Joseph Luis Medi·
na, el que sabe ejercer
los oficios de sastre y za·
patero. Quien quisiere
comprarlo ocurra a D.
Mariano del Barrio, alfé·
rez del regimiento fijo de
infanteria de México.
Ortginal del marino
AVISOS
•• • • • ••• •• • • • •• •••• •• ••• ••• ••• •
TASCATE PARA EL DOLOR DE MUELAS
REMEDIOS
N ministro tesorero de estas Reales Cajas, D. Cris·
tóbal Corvalán, se le instruyó, por un amigo suyo, de
la singular eficaz virtud de la corteza del árbol llama·
do tascate para curar todo dolor de muelas, y ha·
biendo encargado se le condujese una porción, ha
repartido a varias personas de esta Ciudad que ado·
lecen de tan molesto como universal accidente, con
sola la condición de que le avisasen de los efectos
que les causaba. Cuantas personas se han aplicado
dicha corteza en el simple modo que abajo se dirá,
han conseguido un pronto absoluto alivio, caimán·
doles enteramente el dolor. El modo sencillo de
aplicar la corteza de tascate no ha sido hasta ahord
otro, que el de mascar una corta porción de ella con
la muela o muelas adoloridas, y mantenetla todo el
tiempo que se pueda con la salivación que produce.
Hay otro método, que es el siguiente: un poco de
corteza, como el peso de dos reales más o menos, se
hierve en una taza regular de agua, después se pone
al sereno, y fría se toman buches de ella. teniéndola
en la boca el tiempo que se pueda.
DESDE ALGÚN LUGAR
DEL OctANO
*
EL AUTOR FUE FIEL A LA
HISTORIA
las armas, teniendo en consi·
deración el riesgo en que se
hallaba de perderse lo con·
quistado, firmó sentencia de
horca contra los dos señores,
y ejecu tada, amotinados los
mexicanos presentaron batalla
a los españoles, en la que lo-
graron éstos una completa
victoria¡ quedando asf México
pacificado segunda vez.
Siguiendo al censor Díaz de la
Vega, la primera parte, lo mis·
mo que la segunda, la cuarta
y la quin la, esy justificada
con la Historia de México. su
autor, D. Ignacio de Salazar y
Olane, que acaba de reimpri·
mirse en 1786. Dice también
que el autor de la comedia
fue fiel a dicha Historio, sin
más diferencia que haber agre-
gado algu nas expresiones que
moderasen el concepto de los
procederes de los españoles.
Agregó el padre censor que
los hechos apuntados en la
comedia no son contra el ho-
nor de la Nación. porque fue-
ron acciones de particulares
que ella jamás ordenó ni apro-
bó, y que en el caso del México
segunda vez conquistado, el
asunto cayó por desgracia en
manos de un aficionado, que
sin saber ni aun lo que es uni-
dad de lugar, como se nola al
fin de la tercera jornada, tejió
un historión prolijo que, en
vez de excitar la compasión,
que es el objeto de la tragedia)
sublevó contra sI' la mohfna y
el enfado de los mirones; y
éstos, ignorando también las
leyes del teatro, no adivinaron
la de su pesadumbre, y
para dcsahogarla tomaron por
pretexto el honor de la Nación.
viene de /0 p. 1
RECAEN SOSPECHAS...
Todo lo cual se reformó por
estimar que con ello pudiera
parecer impropio y malsanan·
te a los políticos oídos. y
para demostrar que no se tra·
tan hechos falsos, nos relata
el argumento.
o


""
j
Primera parte: rendido
ca, a impulsos de la sangrienta
batalla que sostuvieron glo-
riosamente los españoles, pro·
puso Cortés a Guatimotzín
que quedar(a reconocido de
sus vasallos, sin más novedad
que la de que de común acuer-
do, gobernaren el Imperio los
dos. Segunda parte: asintió
Gualimotzín con condición
de que no se le fal tase al de·
coro a la Emperatriz su esposa
y avenido Cortés, fue rémora
un inopinado accidente que
sobrevino a la Emperatriz.
Tercera parte: divulgó en se·
guida julián, soldado español,
que Cortés era cómplice con
el Emperador y el Señor de
Tacuba en la ocultación que
suponía
l
de los tesoros de estos
dos) de cuya calumnia noticio-
so Cortés, se vio obligado a
convenir en la cuestión de toro
men to en que le propusieron
sus soldados pusiese a ambos
Señores. Cuarta parte: al acto
de la ejecución los libertó
Cortés, a quien comunicó
Guatimotzfn haber arrojado
en un e tanque de su palacio
varias piezas de oro, y en la
laguna sus armas. Quinta par·
te: pasado algún tiempo, supo
Cortés que Guatimotz(n hab(a
juntado todos los principales
de ejército para formar una
conjuración; con lo que, po-
niendo aquél su tropa sobre
ARGUMENTO
I

••
,
,
,
I
¡
j
j
I
¡Oh, cuántos entonces
te ofreceré obsequios,
te rendiré gracias,
te imprimiré besos!
¡Oh, y llegue ,,1 día,
oh, y llegue muy presto,
de ver de hito en hito
tu rostro halagüeño!
¡Oh, dulces abrazos
los que darte intento'
en tus blancas manos,
en tu ebúrneo cuello!
Expresando mi alma
reconocimientos
por tantos favores
como a ti te debo.
Que aunque mi albedrío
li bre y placentero
no hubiera jurado
a tu Alteza el feudo,
Por ti, mi bien, vivo;
por ti me conservo;
y porque tú gustas
respiro y aliento.
Cuanto en mí conozco,
cuanto en mí contemplo,
todo con mil marcas
me anuncia tu siervo.
En ti, reina mía,
mil bienes encuentro,
mil delicias hallo,
mil dulzuras siento.
¿Que mucho, mi vida
es que siempre atentos
mis humildes ojos
deba en ti ponerlos,
• • •
Hacia ti encamino
los fogosos vuelos
que las alas baten
de mi amante pecho.
y que hacia tus manos
miren mis anhelos,
de ellas esperando
todos mis aciertos,
Como a las de su amo
ven los de los siervos
y los de la esclava
a las de sus dueños?
A ti te bendigo,
a ti reverencio,
a ti aplaudo, y canto
amorosos versos.
y pues tú me amparas
con piadoso afecto,
mostrarte es preciso
mi agradecimiento.
De ti el bien recibo,
de ti el bien deseo,
de ti mi esperanza
confiado cuelgo.
A ti me dirijo;
todo a ti me ofrezco:
mi ser te consagro
con cuanto en mí veo.
Tuyo soy, mis ojos,
tuyo, mi lucero,
tuyo, mi regalo,
todo a ti me entrego.
Rige, impera, manda
en mi alma, en mi cuerpo,
potencias, sentidos,
facultades, miembros.
Tú el deleite mío,
tú mi solaz bello,
tú mi placer casto,
mi alegría y .recreo.
Te invoco, esperanza,
te llamo, consuelo,
te nombro, dulzura,
te ansío, refrigerio.
l'
Mi Madre, te clamo;
mi luz, te venero;
mi amparo, te imploro;
mi salud, te aprecio.
Tú mi sol hermoso,
tú mi claro cielo,
tú mi bella luna,
tú mi firmamento.
Si, mi alma, yo te amo;
mi vida, te quiero;
mis ojos, te adoro;
mi bien, te confieso.
Tú mi jardín noble,
tú mi alegre huerto,
mi pensil tesalio

y mi campo ameno.
vie... d. lo p. J
ALIANZA CON LA...
Pues tu fuego sacro
me está consumiendo,
déjame prosiga
mis dulces requiebros.
Tú mar insondable
en donde me anego,
piélago en que me hundo,
• •
oceano Inmenso.
Tú mi rica nave,
mi apacible viento,
• •
nu ancora segura,
mi deseado puerto.
Tú eres mi Señora,
tú mi dulce dueño,
tú de mis servicios
adorado objeto.
Tú mi clnosura,
cuyo lucimiento
de baj ios me libra
y escollos funestos.

Después de Jehová En todo ejercita No en balde suspiro, Belleza adorable,
todo en ti lo tengo; tu glorioso imperio, exhalado y tierno, las horas no veo
pues los bienes todos tu benigno mando, porque de gozarte de ver tu hermosura,
por ti me vinieron. tu du.1ce gobierno. se apresure el tiempo. que hoy me ocultan velos.
~ . ~ ~ ' . <
11
Luis G. Urbino
ridades acerca de la incur-
sión de 'olan. Juan Hen-
derson y Juan Cook, con-
fidentes de Nolan, fueron
aprehendidos en Nacog·
doches y se les quitaron
todas las bestias que con-
ducían. La falta de sus
amigos pudo haber obli·
gado a Nolan a caminar
con lentitud y proporcio-
nar que se le alcance con
facilidad. El rumbo que
ha tomado por el norte
de Texas hace sospechar
que quiere inclinar a su
favor a los indios y valién·
dose de sus fuerzas atacar
algún puesto de esta juris:
dicción.
• • •
uiene de lo p. 1
FORAJIDOS E
Sartorio se creyó un predestinado, un elegido por la madre de
Dios. Y he aqu I por qué, en ocasiones. son tan ardientes sus
reclamos místicos; tanto, que saborea en ellos un extraño gus·
tO de voluptuosidad pag.na.
¡APREHENDEN A
CONFIDENTES DE NOLAN!
SARTORIO, UN PREDESTINADO
Es incorrecto todavía; pero ya no torpe, ni inferior, ni trivial;
ya es un verdadero pocta, no exento de los defectos de artifi-
ciosa retórica de su época, mas expresivo, sincero, embargado
por un hondo sentimiento y abrasado por las lumbres de su
estro. Su fantasía se eleva y la elevación es súbita y prodigiosa.
El humilde y sano cura que escribe versos sobre el papel de
china en que t:¡nvuelven su regalo de dulce las vicjas abadesas;
el abastecedor de décimas de ocasión en las fiestas del barrio;el
piadoso juglar que excita la caridad cristiana poniendo redondi·
lIas lacrimosas en el plato de la limosnas, sufre inesperadamente
una transformación, o, mejor dicho, una transfiguración. Vuela
arrebatado en una nube de incienso. Sube de rodillas, con las
manos juntas y los ojos extáticos. Por debajo de la sotana le
palpitan las alas. ¿Qué ha pasado? Una cosa sencilla: que canta
el amor y el dolor de la virgen María;que una devoción profunda
lo ha vuelto uncioso e inspirado, que es un fervoroso mariano.
Según parte del goberna-
dor de Nuevo Santander
POI los territorios despo-
blados, Nolan habían em-
prendido su viaje a fines
de octubre acercándose a
Wichita -comprendido en
Louisiana-, acompañado
de la gente armada que
trae a su lado. Allí se hi-
cieron diligencias para
aprehenderlo, aunque sin
efecto. En toda la región
* fueron avisadas las auto-
* ALAS BAJO LA SOTANA
Mas si de inciviles,
de llanos, de necios
(por la majestad
del augusto dueño)
Sus voces notaron:
tacharon sus versos:
llanezas de amor
disculpen les ruego.
Hasta que un desmayo,
de su amor efecto,
lo dejó tendido
sobre el verde suelo.
o sé si las aguas
del sagrado Ebro
lo murmurarían
al oír sus versos.
Inr/olin
, r URSINA JUZGA A
r JOSÉ MANUEL SARTORIO
• •
POETA DE OCASION V MISTICO ARREBATADO
E
l padre Sartorio repartía a sus feligreses versos y bendi·
ciones. La sacristía de su parroquia, amanera de un ínfimo
Parnaso, se había convertido en un lugar donde las musa
bajas y p o p u l a r ~ s dictaban al bachiller las rimas más tontas. En
ocasiones la sátira asomaba su aguijón entre estds florecillas
de trapo.
y este poeta prosaico y fecundo, de repente, por obra de una
extraordinaria exaltación sentimental, sacudía sus ramplone·
rías, olvidaba su verbosidad casera, cerraba los ojos ante la
vulgar visión de la vida, y prorrumpía en deliciosos himnos de
amor sacrosanto, inspirados en la más pura fuente mística, en
los cánticos del profeta, en las divinas fiorerti que en la sombra
medieval se mecen acariciadas por brisas del cielo, en los deli·
quio5 enfermizos de Santa Teresa, en las contemplaciones
luminosas de Luis Ponce de León.
SE CREVÓ UN ELEGIDO POR LA MADRE DE DIOS
UN íNFIMO PAR ASO
•••
Estos le cantaba
melosos requiebros
a su ama María
su esclavo partenio.
Ya muero, ya expiro,
porque no me muero;
y ya solo aguardo
vivir en muriendo.
Ya me va faltando
de pena el aliento,
por la ausencia larga
del triste destierro.
-
r
/
I
I
-
11 ..... ,'"
,
.. '
. ' "e
QuincenaJ Año 1, úm.2
México, D. F. 15 de febrero de 1984

.r.m(¡liiffi.
1r.-1.IWi1I
rlll -O :
'jOMl:.\<,
e u Ir u r.
EdItora
Margo Glantz
Coordinación de investigación y
jefoturo de redacción:
Enrique Flores
Investigación: José Luis Hernández,
Mil;uricio Molina y losé Rivera
Prodclcc/ón: Hilda Rivera y
Rafael Becerra
Diseño y diagramoclón:
Luis Cortes y Rafael Hernánde1
IIustroc;ones: Archivo General de
la Nación, Bibliotec.a acional de
"éxico, Instituto Nacional de
Anuopologl¡ e Historia, Colegio
Nacional y Taller Posada
Fotografías: Francisco Cruz.
Guío de Forasteros {Año 1, Núm. 2}
terminó de imprimir en los talleres de
Praxis, arles gráfic.as, Fernández Leal
116·B, Coyoacan, México 04020 D.F.
Se tiraron 5 mil ejemplares
S 50.00 el ejemplar
"Dice un loco ser emperador de las Indias
ll
: Historia, 1790,
v. 304, Archivo General de la Nación.
IIErróneos Misterios de la Pasión": González Casanova, Pablo:
Lo literatura perseguido en lo crisls de lo Colonia, Colegio de
México, México, 1958, Biblioteca Nacional.
lipe de Zúñiga y Ontiveros, México, 1790, Biblioteca Nacional
de Antropología e Historia.
u¿Padece usted de tos catarral?": Gaceta de literatura del
21 de septiembre de 1790, Biblioteca acional de Antropo·
logía e Historia.
IIJúbilo y aparato en la Real Universidad", IlTierna fantas(a
de una colegiala", f1Rapto poético") <lAugurios para el nuevo
siglo", IfNueva República de las flores", llVersos
cos", liNo siempre las mujeres han de pensar en dijes y
alfileres", "Hablan los esclavos a favor de este Rey": Obras
de Elocuencia y Poes¡'o premiadas por la Real Universidad
de México en el certamen literario que se celebró el 28 de
diciembre con motivo de lo exaltación del trono de nuestro
monarca Carlas 111, Rey de España y de las Indias, Felipe
de Zúñiga y Ontiveros editar, México, 1791, Biblioteca
Nacional.

aUÍA.
,
BIBUOGRAflA
liLa mati\ron fingiéndose justicia": Gazeta de México. 1.111,
núm. 43,16 de noviembre de 1789, Hemeroteca acional.
UTascate para dolor de muelas": Gazelo de México, l. IV,
núm. 6, 23 de mano de 1790, p. 43, Hemeroteca Nacional.
"Huevo ddmira,ble": GOleta de México
,
t. IV, núm. 23, 7 de
diciembre de 1790, p. 219, Hemeroteca NadonaL
Encargos. "Se vende un esclavo
ll
: Gazeta de México, t. IV,
núm. 3,2 de febrero de 1790, p. 16, Hemeroteca Nacional.
Hallazgos. "Hilos de perlas"; Gazeta de México, t. IV, núm.
14,20 de julio de 1790, p. 140, Hemeroteca acionaL
"Causan las vacas sustos funestos": Gazew de Mtxico, t. IV,
núm. 24, 21 de didembre de 1790, p. 134, Hemeroteca
Nacional.
IIVerificó Bartolache una imagen guadalupana": Bartolache,
)oseph Ignado: Manifiesto salisraclOrio, Imprenta de D. Fe·
"Recaen sospechas sobre México. rebelado": Olavarría y
Ferrari, Enrique de: Reseña histórica del teatro en Méxlto,
1538·1917 , v. 1, Ed. Porrúa, 1961, 3a. ed., Biblioteca
Nacional de Antropologia e Historia.
"Cupido eclesiástico"; Criminal, 1790, v. 38, Archivo General
de la Nadón.
"Pasarán carros para sacar la inmundicia": Gozeto de MéXico,
1. IV, núm. 17, 7 de diciembre de 1790, pp. 158·162, Heme·
roteca Nacional.
"Desde aJgún lugar del OGéanol>: Marina, v. 37, Archivo Ge·
neral de la ación.
"Se ahorcó en su celda el emperador Soluntino": Historia,
1790, v. 304, Archivo General de la Nadón.
12

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful