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Anotaciones al concepto simple de la cosa Dania E.

García Rivero Introducción La percepción es el modo necesario de acoger lo universal: aquello que se le aparece lo indica como universal y esto, a lo que le hace frente, se muestra como lo que es. La universalidad es aquel principio que por necesidad la percepción capta. Se sigue que éste indicar es un movimiento que se rige por el principio de lo universal –lo verdadero- que, a su vez, es recinto del devenir de dos momentos paralelos. Ambos momentos se despliegan en su propia manifestación: un momento es el indicar, que, por sí mismo involucra cierto movimiento: la percepción indica que ahí hay algo. El segundo momento es, en esencia, el mismo movimiento pero como algo simple, es decir, el objeto percibido. Podríamos afirmar que la mirada de la percepción es la misma de la consciencia común que, de algún modo, eleva los diversos menesteres de lo sensible a lo universal. La consciencia es la reunión de ambos momentos; lo cual quiere decir que es en la consciencia donde suceden simultáneamente los dos momentos: se relaciona a… (sujeto), y se distingue de… (objeto) Se percibe al objeto, sin embargo, éste no puede ser percibido por sí mismo en su plena manifestación aquí y ahora únicamente a través de los sentidos, sino que en realidad interviene nuestro entendimiento. El objeto es, conforme a la esencia, lo mismo que es el movimiento; éste es el despliegue y la distinción de los momentos, aquél la reunión de ellos. Para nosotros o en sí, es lo universal como principio la esencia de la percepción y, frente a esta abstracción, los dos términos diferenciados, el que percibe y lo percibido, son lo no esencial. […] Lo uno determinado como lo simple, el objeto, es la esencia, a lo que es indiferente el hecho de que sea percibido o no […]1

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G. W. F., Hegel, Fenomenología del Espíritu, [Trad. de Wenceslao Roces], Ed. F.C.E., México, 2010, p. 71.

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entonces. Hyppolite. no a la certeza inmediata. 1974. Y que. de Francisco Fernández Buey]. De la cierta y peculiar comprensión de sí misma a otra comprensión de sí misma. la interpretación de aquello que se manifiesta es ‘subjetiva’. Península. Si éste movimiento es en su manifestación. Génesis y estructura de la Fenomenología del Espíritu . Barcelona. nace en lo sensible.’2 3 No obstante. El objeto nos viene a las mientes como fruto de lo empírico o como resultado de la estructura cognitiva. puesto de otro modo. donde se interroga la funcionalidad de la estructura de la conciencia en los terrenos de la experiencia. p. o. El problema que valdría la pena considerar. que las determinaciones del pensamiento son las que abren la posibilidad para la consciencia de constituir lo sensible como esencia. recaería en saber qué es lo que se manifiesta en el campo de la experiencia. sólo a través de tales relaciones puede darse el movimiento de la percepción y de la verdad que ofrece. radicaría en las contradicciones que se manifestarían al mezclar las determinaciones sensibles con las determinaciones del pensamiento. que el objeto se muestra como una cosa de múltiples cualidades. en la consciencia. consiste en el modo en que la consciencia transita de un contenido a otro. Hegel nos dice que ‘La riqueza del saber sensible pertenece a la percepción. el hilo conductor del develamiento de los momentos de la percepción. ¿Cómo sería posible vincular eso que se manifiesta y encuentra su lugar en la experiencia. [Trad. pues solamente en la 2 J. La manera en la que se le aparece el mundo al sujeto. de cómo la consciencia pasa de una configuración a otra. La cosa es la unidad que reúne la diversidad de propiedades que constituyen al objeto. con la actividad de la consciencia? ‘[…] lo sensible no es conocido en su esencia más que a través de las determinaciones del pensamiento. es decir. Ed. Si es que acaso procuramos pensar al objeto desde la tendencia más inmediata del intelecto. Se podría decir. lo que a Hegel le interesa repensar de tal movimiento. la medida en que la consciencia determina la experiencia. por lo tanto. que al mismo tiempo. Ello quiere decir. implica que aparece en la experiencia. De cómo la consciencia. 3 Esto quiere decir. determinan las relaciones de la consciencia con lo sensible. Para saber qué se manifiesta es necesario apelar al quehacer de la conciencia: el acto en que la conciencia se relaciona con algo distinto. pensando en Hegel. Y.Los momentos de la coseidad Lo universal descansa en el objeto y en el yo. en la que era solamente algo concomitante. presenta su verdad en una cosa de múltiples cualidades. dentro de sus posibilidades. 93. 2 . es decir.

sino como movimiento atravesado por la universalidad 4 5 Hegel.’4 La certeza sensible se agota en tanto que no logra captar el esto –el aquí y el ahora de su manifestación-. Y la conciencia no aprehende el modo de ser propio de los elementos constituyentes de la realidad. los objetos. aunque sea capaz de ser esto y aquello e incluso tomar formas que la imaginación no puede agotar. […] Percibir es superar lo sensible para alcanzar lo universal. Hyppolite.y una superación. Y que la propia consciencia demanda. es decir.5 Todo es una cosa. La cosa en cuanto cosa. ¿En qué modo introducir la negación resultaría importante para los quehaceres de la percepción? La cosa. Cit. La cosa que hay ante mí no es esto ni aquello. que le hacemos frente. El esto es. se distingue de todo lo que no es ella misma. La empresa de la sensibilidad se ve en la necesidad de echar mano del entendimiento. pues. La percepción involucra un movimiento dialéctico donde la cosa es una negación –un no esto. 93. aquello que vemos.percepción tiene en su esencia la negación. pues niega aquello que no es y mantiene la inmediatez universal de lo sensible. p. excede las posibilidades que la mera sensibilidad ofrece al enfrentarse al objeto y buscar aprehenderlo. Op. p. sin embargo. Se diferencia a través de sus propiedades que conducen a lo que Hegel llama universal. La verdad es la condición de posibilidad que hace verdadero aquello que la percepción afirma. Percibimos la cosa extensa. Lo universal es una entidad simple que es por medio de la negación. Lo verdadero sólo puede ser un objeto determinado por sus propiedades. Cit. 3 . La cosa se expresa por medio de sus propiedades aun cuando sea solamente extensa. la diferencia o la multiplicidad.. lo que determina su propiedad. 71. Op. La cosa no es otra cosa que sus propiedades no sean capaces de ser. se constituye de diversos momentos que pone de manifiesto al ente ya no como un saber inmediato – actividad de la certeza inmediata-. No sabemos nada de la cosa más allá del exceso que representa para la certeza sensible. pues dicha finalidad. El criterio de lo verdadero es externo a la actividad de la conciencia. un indicar particular y se expone como no esto mediado por la universalidad del lenguaje. lo cierto es que subsiste en aquellas propiedades que percibimos en ella..

condicionada por lo sensible. Op. La cualidad sensible establecida en el ser. Ésta universalidad simple es constituida por la multiplicidad de sus propias y peculiares determinabilidades. Este referir. […] Toda determinación sensible es un 6 Hegel. también tiene una extensión. Con ello se ponen al mismo tiempo muchas propiedades de éstas. no obstante. en cambio. 72. Hegel cita a continuación el ejemplo del cubo de sal: el cubo de sal es la coseidad [Dingheit] el medio simple de conjuntos múltiples. no le es necesario conjugarse entre sí.. ese algo. Cit. estas determinabilidades. indiferentes para sí pero reunidas por la coseidad. también es blanca. es igualmente un universal determinado. es una propiedad distinta. o universalidad simple. un no esto que no pierde su inmediatez. El médium universal es el aquí y el ahora de las determinabilidades que configuran un conjunto simple que también puede ser llamado coseidad. La cosa para ser esa cosa necesita de ciertas propiedades específicas relacionándose con insistencia. El lenguaje es donde se le da una actividad precisa a dicho referir. El punto de encuentro de determinabilidades que son y se compenetran en una unidad simple sin entrar en contacto las unas con las otras. La universalidad es la coseidad. tales propiedades son indiferentes unas a las otras. y. en cuanto expresa esto en su inmediatez. A las determinabilidades de dichas propiedades. supone la referencia a algo. p. la una negativa de la otra. La universalidad es un término simple que se conforma de multiplicidad. se relacionan consigo mismas. La cosa es un médium. 4 . expresan la coseidad. también es salina. determinada. […] las propiedades coexisten compenetradamente. que en rigor sólo son propiedades por otra determinación que ha de añadirse. Al expresarse en la simplicidad de lo universal. pues éstas pueden pertenecer a otra cosa y relacionarse con otras propiedades. través del también. a todas luces. sólo puede ser referido en el horizonte de la universalidad del lenguaje. la blancura o el carácter sápido de la sal. pues sus determinabilidades son libres y gozan de independencia. son indiferentes las unas con respecto a las otras […]6 La cosa es la universalidad simple que reúne la diversidad de propiedades que se relacionan entre sí únicamente en tanto que conforman esa cosa en específico. Pero el ser es un universal porque tiene en él la mediación o lo negativo. Es simple y al mismo tiempo es múltiple: es cúbica.

Esta determinación es la de la pura singularidad. expresa la actividad de la sustancia como actividad interna o como sujeto. Se percibe una cosa determinada en sí y para sí. las determinabilidades de la sal. la cosa es un médium. Los atributos que señalan las determinabilidades no son sensibles. bien pueden afectar a un mineral distinto a la sal. una convergencia pasiva de unidades. Y es precisamente en este punto donde se entiende que ser es pensamiento. 96 Íbid. La cualidad es determinidad simple o simple determinidad. en definitiva. del uno exclusivo. sino más bien el modo que es negación de la negación […] negación que se refiere a sí misma y que. p. Precisamente por ello es pensamiento [Gedanke] o cogitatum. Para seguir en el tenor de los minerales. pues.8 Las determinaciones abandonan su propiedad indiferente y adquieren un carácter excluyente entre ellas.. En resumen. pues por esa cualidad una existencia se distingue de otra existencia.7 Cada determinabilidad es. de significarlos en su propia universalidad.: este cristal de sal que excluye todo lo demás y que acaba excluyéndose a sí mismo en tanto que sólo es un ser-yo para sí. que las determinabilidades concentradas en la coseidad son una determinación del pensamiento y no un resultado de la sensibilidad. Se da una contraposición y mutua exclusión que permite mantener 7 8 Hyppolite. Cit. La cosa resulta ser una unidad de negaciones determinadas. p. El proceso activo es dado por la percepción: se identifica la unidad de la cosa a través de la negación del carácter libre y autónomo de sus propiedades. La percepción es activa frente a la cosa ya que se concibe como una unidad de determinaciones. sino que interviene el pensamiento al momento de nombrarlos. 97. Se sigue.universal cuando se la toma como coseidad. un universal indiferente a cualquier otra determinabilidad que no sea ella misma. 5 . como por ejemplo la blancura o la salinidad. por tanto. Op. La unidad dicta los límites y alcances de las propiedades para hacer referencia a algo. Se conjugan las determinabilidades en la coseidad por medio del también que refiere a cualidades sensibles. que ni la sustancia en general ni el atributo manifiestan realmente. a su vez. La coseidad no está determinada en sí y para sí más que como cosa –una cosa única.. la física tiende a hacer de ella una ‘materia libre’ repartida por el universo y de la que solamente una cierta parte se halla localizada en un cuerpo particular.

Ahora bien.aparece en un momento simultáneo para la cosa perceptora –res cogitans-. El objeto es la esencia y. La percepción. La cosa percibida – res extensa. puede percibir o no. el objeto. por el contrario. si el objeto es percibido o no por la consciencia. por tanto. 73. la cosa se realiza por los momentos esenciales puros de la percepción: A) la cosa como universalidad pasiva indiferente. La consciencia le atribuye al objeto esencialidad y se reconoce a sí misma como lo inesencial en tanto que es cambiante. lo uno excluyente. Se contrapone a lo otro desde su unidad con la negación. La cosa aparece en su inmediatez junto con la inmediatez del ser. lo que nos presenta a la cosa no sólo como universal sino también como singulares. dicho de otro modo. En palabras de 9 Tres momentos de la cosa: Hegel. es decir. La consciencia cambia y tiene movimiento en tanto que percibe diversos objetos. El médium simple. La verdad del objeto es independiente a la consciencia. lo cúbico excluye a lo esférico. Cit. por ejemplo: lo salino excluye lo dulce. ambos constituyen para la consciencia perceptora. Lo uno negativo que se relaciona consigo mismo y excluye propiedades que se le contraponen. y no sólo su inesencialidad radica en la inconstancia de su movimiento. p. éste no pierde verdad ni esencialidad.las determinaciones particulares de las propiedades. sino que en dicha actividad la percepción puede errar al momento de aprehender la verdad del objeto. Tenemos dos determinaciones del pensamiento: el ‘también’ que vincula las cosas libres materiales y el uno negativo. es constante e inmutable. determina la coseidad. el también indiferente es tan esencial como la negación o. donde sus atributos o cualidades son relacionadas por el también. Como se puede ver a lo largo del desarrollo aquí expuesto. Se limitan la una a la otra y se comportan de tal modo que se configura la universalidad a partir de la exclusión. B) la negación.9 Percibir es un ejercicio de la consciencia que sintetiza una diversidad inmovilizada en la cosa percibida. por ello es en sí y para sí.. por tanto. es decir. la cosa es lo verdadero de la percepción. Ello quiere decir que la unidad de la cosa es una autorelación activa. es un movimiento inconstante pues puede captar al objeto y en un santiamén dejarlo de percibir. 6 . Lo uno resulta ser el momento de la negación donde excluye a lo otro y. Op. C) La relación de los dos momentos anteriores. es universal e independiente de lo ajeno a ella misma. lo áspero excluye a lo suave.

Cit. así. la cosa. propiedad en cuanto que el uno y la universalidad pura se desarrollan partiendo de ella y se distinguen entre sí y aquella universalidad sensible enlaza la una con la otra. La universalidad sensible o la unidad inmediata del ser y de lo negativo sólo es.Hegel. es donde se consuma la universalidad inmediata en relación con lo uno negativo realizándose en paralelo. sólo esta relación de dicha universalidad con los momentos esenciales puros es lo que consuma la cosa. 7 . en resumidas cuentas.10 10 Loc.

Fenomenología del Espíritu.. F. Génesis y estructura de la Fenomenología del Espíritu. 2010. [Trad. Hyppolite.  J. de Francisco Fernández Buey]. México. F. Barcelona. [Trad. 1974. 8 . W.C.Bibliografía  G. Ed. Península. de Wenceslao Roces]. Hegel. Ed.E..