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Luis Emiro Silva Pérez ID: 000288737 Introducción a la biblia Uniminuto PARCIAL 1: EL EXODO: FECHA, RUTAS E INTERPRETACIÓN TEOLÓGICA 1.

Teorías relacionadas con la fecha del éxodo Dado que el libro del Éxodo no indica cual era el faraón que oprimió los hebreos después de la muerte de José, ha sido un reto para los investigadores conocer la fecha aproximada del éxodo. Los investigadores apoyados en hechos hist óricos y pruebas arqueológicas se han mantenido en dos teorías o fechas para el éxodo: la primera alrededor de 1445 a.C conocida como la fecha temprana y la segunda alrededor de 1280 a.C conocida como la fecha tardía. Veamos a continuación los hechos que sustentan estas teorías y las dificultades que estas presentan: 1.1 Fecha temprana alrededor de 1445 a.C La fecha temprana se basa en la interpretaci ón que se le da a los textos de 1 Reyes 6:1 y Jueces 11:26. En 1 Reyes 6:1 se menciona que Salomón comenzó a edificar el templo en el cuarto año de sus reinado (967/966 a.C) , declarando que la construcción del templo comenzó 480 años después del éxodo, fijando de esta forma el éxodo alrededor de 1446/1445 a.C. Frente a los 480 años algunos investigadores que este dato presente en 1 Reyes 6:1 representa en realidad doce generaciones (12X40=480), siendo el 12 y el 40 números representativos, y dado que una generación se aproxima mas a 25 años y no 40, entonces el texto haría mención a 300 años, lo cual ubicaría la fecha del éxodo en la fecha tardía. Como respuesta a la critica los investigadores se defienden diciendo que la fecha representa 480 a ños, dado que el contexto en el cual se menciona la cifra no esta en una sección poética de la biblia, razón por la cual no se emplearía el numero de forma simbólica. Por otro lado Jueces 11:26 apoya esta teoría, dado que en este versículo Jefté declara que Israel había ocupado las ciudades de Hesbon en la tierra de Moab 300 a ños. Paul Benware (1993), dice lo siguiente frente a esta fecha:

“Estas ciudades fueron tomadas por Israel justo ante de su invasi ón a Canaán. (Nm. 21:25-35). La
conquista de Hesbon tuvo lugar aproximadamente 340 años antes de Jefté. El problema para los que

mantienen la fecha tardía del éxodo es evidente. Si el éxodo tuvo lugar en el 1280 a.C., entonces Jeft é hubiera sido juez en el 940 a.C. ¡durante el reinado del rey Salomón! Sin embargo, si el éxodo tuvo lugar en el 1445 a.C, entonces Jefté juzgo en 1105 a.C, bien dentro del periodo de los jueces. ” (Paul, 1993) Frente a Jueces 11:26, intentan neutralizar la conclusi ón a la cual se llega desde el versículo induciendo que se estaría generalizando de manera amplia este dato, y que este dato no se puede tomar como un hecho histórico sino como una suposición aproximada. Los defensores de esta teoría sostienen que este si es un dato histórico, dado que Jefté estaba en medio de una importante negociaci ón internacional con un rey que tiene conocimiento de la historia, adem ás el pasaje no aparece en un contexto poético. Otra dificultad que presenta la tesis de la fecha tard ía es que si el éxodo sucedió en el 1455, entonces el Faraón seria Tutmosis III (1490-1435 a.C) y dado que el realizo construcciones en el alto Egipto (al sur del país), mientras que el texto bíblico pone a Israel en el norte del país en el delta del rio Nilo, lo cual contradeciría lo que se menciona en Éxodo 1:11. (Carro, Poe, & Zorzoli, 1997) Entre las pruebas arqueológicas que soportan la fecha temprana se encuentra las excavaciones de John Garstang en las ruinas de Jericó entre 1930-36, el cual muestra que Jericó fue destruido aproximadamente en el 1405, cuarenta a ños después de iniciado el éxodo. (Gleason, 1987) 1.2 Fecha tardía alrededor de 1280 a.C Esta tesis se apoya escrituralmente en Éxodo 1:11, en el cual se declara que los Israelitas esclavizados edificaron las ciudades almacén de Pitón y Ramases. Se argumenta que la ciudad de Ramases fue construida justo antes del éxodo, recibiendo el nombre por parte de Ramsés II, el cual vivió en el siglo XIII siendo este el faraón que reino en la época del éxodo. Esta teoría conllevaría los siguientes problemas:

Puede que esta ciudad no reciba el nombre por Rams és II, puesto que hay evidentemente una

región que lleva el nombre mucho antes de él.

La cronología real del periodo pone en claro que Ramsés no pudo haber sido quine ordenase la

edificación de estas ciudades, por ende la construcci ón comenzó antes de Ramsés II y del éxodo. En defensa a las criticas que recibe esta teor ía frente a las ciudades de Pitón y Ramases el comentario bíblico mundo hispano menciona que los estudios arqueol ógicos identifican a Pitón con un sitio antiguo situado cerca del lago Timsah en un valle que corre hasta el r ío Nilo, mientras que para

Ramesés, la evidencia es aun más clara: Se trata del sitio conocido hoy por el nombre Tanis. Es un lugar en el norte del país, el Bajo Egipto, donde los hicsos tuvieron su capital, Avaris, que fue destruida y desocupada después de la expulsión de éstos cerca de 1550 a. de J.C., quedándose así hasta su redificación por Ramsés II (1290–1224 a. de J.C.). Hay otro interesante informe arqueológico, aunque indirecto, por medio de la estela del fara ón Merneptah (1224–1216 a. de J.C.), el sucesor de Ramsés II. Un escrito del quinto año de su reinado indica que Israel ya había entrado en la tierra de Canaán. Dice: “El pueblo de Israel está desolado; no tiene prole. Palestina está viuda por Egipto” (es decir, no tenía poder para protegerse contra Egipto), razón por la cual al menos hay evidencia externa de la presencia de Israel en Palestina cerca del a ño 1220 a. de J.C. (Carro, Poe, & Zorzoli, 1997). Otros argumentos que sustentan la tesis de la fecha tard ía del éxodo según Gleason Archer (1987) son las siguientes:

La aparente ausencia de una civilizaci ón agrícola en Edom, Moab y Amon durante el siglo

XIV: Según las investigaciones de Nelson Glueck en la región de la Transjordania no revelaron evidencia alguna de una civilizaci ón fortificada entre los años 1900 y 1300 a.C, razón por la cual no había un reino edomita suficientemente poderoso para oponerse al avance israelita hasta la rivera oriental del mar muerto (Nm 20:14-21) en el año 1405 a.C., ni hubo que hacer frente a una fuerte coalición moabita-madianita (Nm 22-25), ni hubo ejércitos para aplastar en Sehon y Og (Nm 21).

La imposibilidad de reconciliar una permanec ía de 430 años con una fecha correspondiente a

los hicsos para la carrera de José: La dificultad de reconciliar el visirato de Jos é con el periodo de los hicsos en Egipto (visto que la carrera de José debió haber ocurrido en la primera mitad del siglo XIX a.C, por lo cual se admite sin rodeos la discrepancia. (Gleason, 1987) 2. Ruta del éxodo La biblia presenta relatos de la ruta del éxodo desde las tres tradiciones (yavista, elohísta y sacerdotal1), y dado que los nombres de los lugares que se mencionan en la biblia no ha sido posible localizarlos con certeza2, los investigadores han propuesta posibles rutas del éxodo.

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Por ejemplo la montaña de la revelación se llama Horeb para el elohísta y Sinaí para el yavista.

Por ejemplo Cades estaría al norte del Sinaí, que según los itinerarios de peregrinación esté estaría al sur, pero entonces hay que elegir entre tres cimas el djebel Musa, el djebel Catalina y el djebel Serbal. (Castel, 1998)

Las diferentes rutas propuestas tienen en com ún dos puntos: el punto de partida que es en el Delta del Nilo y el punto de llegada que es Cades. Veamos a continuación las diferentes rutas propuestas y sus características según Castell (1997): La ruta del norte (Ex 13, 17), que correspondería muy bien a un éxodo-expulsión y que el texto llama, con un hermoso anacronismo, la ruta de los filisteos. El lago que atravesaron los hebreos sería entonces el lago Sirbonis. Esta ruta, muy bien protegida por fortalezas egipcias, no parece ser la m ás conveniente para un éxodo. Por esta ruta es por la que los beduinos sol ían encontrarse con las codornices extenuadas después de su emigración. La segunda ruta atraviesa los lagos Amargos y va directamente hacia Cades, en donde ser á enterrada María y en donde se situaría el episodio de las aguas de Merib á, cuando el pueblo se enfrentó con Moisés (Nm 20). Por este camino se explica mejor la oposición con los amalecitas (Ex 17). La tercera ruta es una variante de la anterior: atraviesa los lagos Amargos, pero se dirige hacia el golfo de Aqaba y Arabia. Esta ruta, como la anterior, est á en consonancia con la posibilidad de recoger el maná al pie de los tamariscos. Las tres rutas mencionadas s ólo pueden indicar el Horeb cercano a Cades. La cuarta ruta es la de las peregrinaciones cristianas a partir del siglo IV. Pasa por el sur de los lagos Amargos y se dirige hacia el sur de la península del Sinaí. Según Agatárquides (siglo II a. C.), es allí donde se encuentra Mara (Ex 15, 22-25). (Castel, 1998) A continuación se presenta algunas observaciones de varios lugares que se mencionan en la ruta del éxodo, los cuales se mencionan en el Comentario bíblico Mundo Hispano: El lugar por donde los hebreos cruzaron el mar es desconocida; sin embargo, en aquel entonces era una parte superior de un brazo del mar Rojo. Desde la construcci ón del canal de Suez la topografía de la zona ha cambiado, y varios lagos o lagunas han desaparecido. Probablemente el lugar queda al sur del lago Menzaleh. Lo más importante es que, al encontrarse frente al mar con la imposibilidad de cruzar por medio del agua y los juncales, el Señor abrió el paso necesario. Actualmente se debate la ubicaci ón del monte Sinaí, pues se proponen tres localidades diferentes: (1) La zona en la parte nordeste de Arabia al sudeste del Golfo de Aqaba (una zona de monta ñas volcánicas), (2) la zona inmediata al sur de Palestina, cerca de la zona de Cades - barnea (a unos 80 km. de Beerseba), (3) el sitio tradicional en la zona al sur de la pen ínsula de Sinaí (entre el Golfo de Suez y él de Aqaba). De las tres posibilidades, parece que la última es la más recomendable.

3. Interpretación teológica del hecho del éxodo Aunque en la actualidad todavía no se ha definido la fecha en la cual sucedi ó el éxodo ni la ruta que se tomo desde Egipto hasta Cades, se debe resaltar que para los Israelitas estos temas est án en segundo plano, dado que a ellos les interesa la simbología que representa el suceso del éxodo. La historia del éxodo comienza con la promesa a Abraham, Isaac y Jacob de heredar la tierra prometida, luego de estar en Egipto como extranjeros y esclavos. A Abraham Jehov á le dijo lo que pasaría con su pueblo y que luego de cuatrocientos a ños el haría volver de Egipto a su pueblo a la tierra de Canaán, cuando la maldad en esta se había multiplicado. Así que el éxodo representa la fidelidad de Jehová con su pueblo el cual al momento de clamar por la situación de esclavitud en la cual estaba Jehová le responde enviando a Moisés a liberarlos En el comienzo del éxodo Jehová muestra su soberanía y poder a través de las plagas, siendo estas un ejemplo de su dominio sobre la naturaleza y el ser humano. Esas plagas hacen que el fara ón deje en libertad a su pueblo. En el éxodo se observa como Jehová es el proveedor y protector de su amado pueblo, siendo ejemplo de esto la provisión del mana, agua, codornices, haciendo que su ropa y calzado no envejeciera, la destrucción de sus enemigos, etc.

En el éxodo se puede observar además el deseo de Jehová para que su pueblo fuera diferente a los pueblos de su alrededor, y esta diferenciaci ón se genera por el comportamiento ético que debe tener este pueblo separado para Jehová representado a través de los mandamientos y leyes dados para la vida diaria. Por otro lado el éxodo, muestra la justicia de Jehová al castigar a todo aquel que no estuviera sometido a su voluntad, pero además muestra su perdón y misericordia con aquellos que se arrepintieron de su pecado. Por causa de la justicia de Jehová y desobediencia de su pueblo, por esta razón del pueblo que salió de Egipto solo Caleb y Josué entraron a poseer la tierra prometida. Otra enseñanza que se puede encontrar en el éxodo, es que el pueblo de Jehová al ser guiado por él recibiría su bendición, mostrando que bajo la dependencia a Jehová se obtendría la tierra prometida, y como fue capaz de traer salvación al sacarlos de la tierra de Egipto, en el encontrarían siempre la salvación. Con el propósito de mostrar y recordar siempre a su pueblo que el les dar ía la salvación se instituyeron varios símbolos de esta salvación (La pascua, las fiestas, el tabernáculo, el arca del pacto, etc.) con el fin de recordarles que él será siempre su salvador. Por ultimo, cabe resaltar que actualmente el éxodo con Moisés en el antiguo testamento se puede comparar con la obra que Jesús hace en la actualidad con su pueblo elegido (jud íos y gentiles que en el creen) de la siguiente forma: "lo que Moisés era para el Israel antiguo, Cristo era aun más para el Israel nuevo; el evangelio del AT anuncia el rescate divino del pueblo de la esclavitud egipcia, y el evangelio del NT anuncia el rescate de la esclavitud del pecado; el evangelio de Éxodo presenta a un mediador e intercesor entre Dios y el pueblo rebelde de Israel, y los Evangelios del NT presentan a Dios mismo encarnado que era mediador e intercesor por el pecado del mundo; en Éxodo se encuentra el relato de la dádiva de la ley de Dios al pueblo en frente del monte Sinaí por medio del varón, Moisés, mientras que el Evangelio de Mateo presenta a Cristo, Dios mismo, dando la ley de su Reino directamente a la gente estando él sentado sobre un monte en Galilea (Mat. 5–8)" (Carro, Poe, & Zorzoli, 1997). Bibliografía
Carro, D., Poe, J., & Zorzoli, R. (1997). Comentario Bíblico mundo Hispano Tomo 2 Éxodo. Texas: Editorial mundo hispano. Castel, F. (1998). Historia de Israel y Juda. Navarra: Editorial verbo eterno. Gleason, A. (1987). Reseña critica de una introducción al antiguo testamento. Michigan: Editorial Portavoz. Paul, B. (1993). Panorama del antiguo testamento. Michigan: Editorial Portavoz.