Breve introducción al pensamiento de San Agustín

Autor: Burdon
A O EL MUNDO DE UNA MUJER

DOS PUNTUALIZACIONES En primer lugar debemos señalar que no es tarea propia del estudioso de la filosofía el sustituir las ideas de los pensadores del pasado por las suyas propias, o las de los filósofos contemporáneos o recientes, como si los pasados pensadores de los que se trata no hubieran sabido lo que realmente querían decir. Cuando Platón formulaba la doctrina de la reminiscencia no hacía formulaciones neokantianas, y aunque san Agustín se anticipara a Descartes al decir Si fallor sum(1), sería un gran error tratar de meter a la fuerza su filosofía en el molde cartesiano. Por otra parte, ciertos problemas, que han sido planteados por filósofos modernos fueron planteados también en la Edad Media, aunque en un cuadro distinto, y es legítimo atraer la atención sobre las semejanzas en las preguntas o en las respuestas. Tampoco es ilegítimo preguntarse si un determinado filósofo medieval podría, según los recursos de su propio sistema, enfrentarse con esta o aquella dificultad suscitada por algún filósofo posterior. El segundo punto que hay que tener en cuenta se debe, en gran parte, a la influencia del marxismo: hay una cierta exigencia de que el estudio de la filosofía dirija su atención al fondo social y político del período que se estudie, y esparza luz sobre la influencia de los factores sociales y políticos en el desarrollo y pensamiento filosóficos. Pero, aparte del hecho de que para mantener la propia historia dentro de unos límites razonables, uno debe concentrarse en la filosofía misma, y no en acontecimientos o procesos políticos y sociales, es ridículo suponer que todas las filosofías o todas las partes de una determinada filosofía estén igualmente influidas por el milieu(2) social y político. Para entender el pensamiento político de un filósofo es evidentemente deseable tener algún conocimiento de su fondo político real, pero para discutir la doctrina de santo Tomás sobre la relación de esencia y existencia, o la teoría de Escoto del carácter unívoco del concepto de ser, no hay necesidad alguna de introducir referencias al fondo político o económico. Además, la filosofía está influida por otros factores, tanto como por la política y la economía. En efecto, Platón estuvo influido por el progreso de la matemática griega; la filosofía medieval, aunque diferenciable de la teología, estuvo ciertamente influida por ésta; para la manera de ver Descartes el mundo material es importante la consideración del desarrollo de la física; la biología tuvo influencia en Bergson, y así sucesivamente. Considero, pues, un gran error tratar de un modo tan exclusivo del desarrollo político y económico y explicar el progreso de las demás ciencias sobre la base decisiva de la historia económica.

Dicho con otras palabras. y las Confesiones contiene un tratamiento del tiempo(5). no compuso obras puramente filosóficas. Si fuese cuestión de convencer a alguien de que Dios existe. Porque está dividida entre la autoridad y la razón. que es puesta en operación por la providencia y la inefable beneficencia divina. y. pero debemos recordar que san Agustín. y sabía que en concreto una adhesión así requería la gracia divina. No es que Agustín dejase de reconocer. humanidad caída y redimida. La razón nos lleva a la percepción y al conocimiento. pero que es constantemente solicitado por la gracia de Dios. un papel que desempeñar para llevar al hombre hacia la fe. en el sentido que damos hoy al término filosófico". acostumbrados como estamos a una clara delimitación de los campos de la teología dogmática y la filosofía. por ejemplo.CÓMO LEER A SAN AGUSTÍN En una primera lectura de la obra de San Agustín lo primero que se nos pone de manifiesto es que. para obtener luz acerca de la teoría del conocimiento agustiniano es necesario consultar los oportunos textos del De Trinitate(3). como hemos visto. La razón tiene. hombre que es ciertamente capaz de alcanzar la verdad. Agustín vería la prueba como un estadio o como un instrumento en el proceso total de la conversión y salvación de ese hombre. y que necesita de esa gracia para apropiarse de la verdad salvadora. bajo el impulso de la Gracia. ni menos aún que negase. con pocas excepciones. mientras que el De Genesi ad litteram expone la teoría de las rationes seminales(4). pero sería muy consciente no sólo de la preparación moral necesaria para dar un asentimiento vivo y real a la prueba. pues. no hizo esa clara distinción. aunque en la aproximación a la sabiduría la razón ayuda a preparar al hombre para la fe. aunque tampoco la autoridad deja la razón totalmente fuera del alcance de la vista(6). tiene un papel que desempeñar en el estadio intelectual de su propia conversión. sino también del hecho de que el reconocimiento de la existencia de Dios no es suficiente si no conduce. san Agustín no desempeñó dos papeles. pero es la relación total del alma a Dios lo que primariamente interesa a san Agustín. la capacidad del intelecto para alcanzar la verdad sin la revelación. generalizando su propia experiencia. y prepara al hombre para la razón. . a la fe sobrenatural en la revelación de Dios y a una vida del hombre concreto de acuerdo con la enseñanza de Cristo. Así. que trataba de penetrar la fe cristiana mediante su entendimiento. para ver el mundo y la vida humana a la luz de la sabiduría cristiana. La autoridad nos pide fe. una vez que el hombre tiene ya fe. Esa mezcla de temas filosóficos y teológicos puede parecernos hoy extraña y poco metódica. es perfectamente bella en grado y distinción. La razón. la razón tiene un papel en la penetración de los datos de dicha fe. san Agustín considera que la plenitud de la sabiduría consiste en una penetración de lo que se cree. la adhesión positiva de la voluntad a Dios. para extraer sus enseñanzas filosóficas se tiene que recurrir frecuentemente a lo que son primordialmente tratados teológicos. el papel de teólogo y el papel de filósofo que considera al "hombre natural". y la razón tiene un papel que desempeñar después de esa conversión. "La medicina del alma. en común con otros Padres y antiguos escritores cristianos. En efecto. pero no era tanto el mero asentimiento intelectual a la existencia de Dios lo que le interesaba cuanto el asentimiento real. reconocería la prueba como racional en sí misma. Sabía perfectamente que era posible aducir argumentos racionales para probar la existencia de Dios. él pensaba más bien en el hombre tal como es en concreto. es más bien que veía la sabiduría cristiana como un todo.

sin descuidar. sin un fin y una vocación sobrenatural. puesto que Agustín no elaboró nunca un sistema filosófico como tal. su mismo "carácter sugestivo". ciertamente. arrancar sus ideas de su pleno contexto. y san Buenaventura. El propósito de san Anselmo se expresa en sus palabras Credo. y. ciertas ideas básicas susceptibles de considerable desarrollo. La distinción tomista entre las ciencias de la teología dogmática y la filosofía. El resultado es que bastante veces es difícil decir con precisión lo que Agustín entiende por tal o cual idea o enunciado: hay muchas veces un aura de vaguedad. un aire alusivo. y puede ser que la misma incompletud y falta de sistematismo del pensamiento agustiniano. porque el "agustiniano" no encuentra ante sí un sistema completo que aceptar. de modo que puede perfectamente mantenerse fiel al espíritu agustiniano aunque se aparte de lo que efectivamente dijo el Agustín histórico. Significa. podrían sostener que la filosofía de san Agustín no contiene nada de valor que no haya sido mucho mejor dicho por santo Tomás. ni será. sin embargo. un mero "hombre natural". Es al mismo tiempo una salvaguarda de la doctrina sobrenatural y de la capacidad del hombre en el orden natural. porque de facto el hombre tiene solamente un fin último. entre la fe y la razón. más claramente y definido. sino una actitud. al hombre en concreto. Si el tomismo. pero eso no significa que ése sea un planteamiento ilegítimo: significa que uno busca aquellas ideas de san Agustín que son filosóficas en el sentido académico de la palabra. pero subsiste el hecho de que la tradición agustiniana no ha muerto hasta hoy. Hacerlo así es. una inspiración. Siendo así.Esta actitud fue característica de la tradición agustiniana. desde luego. pero no puede hacerse otra cosa. con la correspondiente distinción de los procedimientos a emplear en una y otra fue indudablemente el resultado de una evolución inevitable a partir de la actitud anterior. rechazó explícitamente la delimitación tajante de los campos de la filosofía y la teología. rechazar o mutilar. la actitud agustiniana tiene por su parte la ventaja de que contempla siempre al hombre tal como éste es. por supuesto. no es sino muy natural que tengamos que desenmarañar las ideas "puramente filosóficas" de san Agustín del cuerpo total de su pensamiento. tiene la evidente ventaja de corresponder a una real y verdadera distinción entre la revelación y los datos de la razón "no ayudada". y se interesa primordialmente por su relación a Dios(8). Pie de Páginas: . al menos a quien esté formado en la atmósfera objetiva de la "academia". considera siempre al hombre en concreto. ayude positivamente a la longevidad de esa tradición. Debe. en lo que respecta a su existencia actual. revisar el agustinismo desde el punto de vista más o menos tomista. el agustinismo. tiende a dar una idea bastante pobre de los logros intelectuales del santo. admitirse que una concentración de ese tipo en las ideas filosóficas de san Agustín. no es sino hombre caído y redimido: nunca ha sido. entre las esferas sobrenatural y natural. por ejemplo. aunque enteramente aparte de dicha consideración. perplejo y curioso. que le deja a uno insatisfecho. el hecho de que el hombre en concreto no tiene sino un fin sobrenatural. desde luego. definió ni estableció sus ideas filosóficas del modo a que el "filósofo de oficio" está acostumbrado. ut intellegam(7). pone el acento en la distinción entre lo sobrenatural y lo natural. Los estudiosos de la filosofía de carácter rígido. sin olvidar en lo más mínimo el carácter gratuito de la fe sobrenatural y de la gracia. ni es. ni desarrolló. un fin sobrenatural. en el siglo XIII. una falta de definición a propósito de sus ideas. No obstante.

21.C. editores.-San Agustín de Hipona: De Genesi ad litteram.c. en Obras completas. editores.a.A. volumen V de la misma colección.-Medio.A. por otra parte. s. apartados 2. volumen V. 4. siempre y cuando no abandonásemos el siglo IV d.-Agustín de Hipona: De Trinitate. B. ut intellegam: Creo. 2. B. apartados 12. 7. en Obras Completas.C. Madrid. 1969. 1969. B. editores. 45. volumen III. B.a.-Credo. Madrid. 3.C. Madrid. BIBLIOGRAFÍA San Agustín de Hipona: Obras Completas.C. 6. También en el De Trinitate. s.A. para que entender (comprender). podría ser discutido. . 24. 1969. 7. editores.-Agustín de Hipona: De Libero Arbitrio. en Obras completas. 15. B. 1969.a. s.1.a. 1969. Madrid. editores.-San Agustín de Hipona: Confesiones.a. Madrid. en Obras Completas. en Obras completas.-Agustín de Hipona: De Vera Religione. s.A. 8.A.C. 3. volumen III.-Creo que huelga recordar que estamos hablando del punto de vista de san Agustín que. volumen II. editores. 1969.A. 5. s.a. B. Madrid.C. volumen VI. s.

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