Doctorado en Arquitectura y Asuntos Urbanos. Proyecto de Investigación. Asesor: Doctor Alejandro García.

Reporte sobre recorrido en campo, Colonia Treviño, Monterrey, Nuevo León, centro, 21-VIII-08, Juan Cristóbal López Carrera.

La intención de este trabajo de campo fue ver, comentar y registrar una expresión de pintura mural/graffiti, observada con anterioridad por nuestro asesor; también, volver a encontrarnos con nuestro objeto de estudio “buscando sin buscar”, caminando un poco a la deriva, a imagen y semejanza de algunos itinerarios del hombre de la calle, el paseante, el voyeur y el flâneur; esto último con la intención de volver a leer el graffiti (y su registro), en función del recorrido por un área específica de la ciudad. En la fotografía de abajo (Google Earth) se tratza en amarillo, la zona visitada. Iniciamos en la calle de Escobedo y Colón y finalizamos atravesando el callejón Mariano Escobedo, que desemboca en la esquina de las calles Colón y Carranza. El trazo marcado en rojo se caminó tres veces.

En en ese recorrido por la zona sur de la colonia Treviño nos encontramos con lo siguiente:

Dos pinturas murales con figuras humanoides. La primera de éstas se encuentra situada en el callejón de Mariano Escobedo cruz con Democracia.

La segunda, en la fachada de un taller de forja, ubicado por la calle de Doctor Pedro Noriega; platicamos con el dueño del taller (hombre de lentes oscuros) y a pregunta expresa sobre el mural respondió que lo había hecho ese tipo de gente que no tiene otra cosa qué hacer, cierto domingo (cuando no trabajan y está cerrado el taller); añadió que le había gustado la obra y por eso la había dejado. Estos dos trabajos están firmados con una espiral cuadrada que a veces lleva la extensión “Crew”.

En la zona recorrida, aparece como constante, el nombre de una banda; esto, con las siguientes variantes:
1. “Chemos” (nombre completo). Esta firma también la encontramos en una versión de

lo que Alejandro García denominó como “Concretograbado”; es decir, trazada sobre la banqueta del Callejón de Mariano Escobedo, a unos pocos metros de la avenida Colón.

1.2.“Chemos” + “Chome”, nombre completo + firma individual.

1.3.“Chmo”, abreviatura 1. Esta aparece en morado, así como en una versión de

“Concretograbado”; es decir, trazada sobre la banqueta de la esquina Sureste de las calles Zaragoza y Democracia (imagen de la derecha).

1.4.“Chms”, abreviatura 2; esta, con tres variantes, una que incluye el artículo “Los”,

otra en la que se añade la firma personal “Miki”. En ambas fotografías, conviene resaltar que al calce, aparece la abreviatura de la Colonia Treviño: “TVÑO”.

La tercera variante de la abreviatura es de gran formato y suma otras rayas a la derecha, así como el trazo de lo que semeja una figura humana (estas últimas de aproximadamente metro y medio de altura).

Respecto al punto anterior, conviene referir que la abreviatura con tres consonantes es un patrón constante, entre las bandas urbanas de Monterrey; otro ejemplo análogo de esta regularidad es la firma “DBS”, que aparece en los siguientes colores: azul, verde y blanco, pero sólo en un tramo muy corto de la calle Pedro Noriega (en la fachada del taller de forja referido al inicio de este reporte y en una pared situada frente al mismo); quizás, esta abreviatura corresponda al nombre de “Diablos”.

Otros nombres de bandas que aparecen en el resgistro son: “Obrelokos”, “Pachecos”.

En lo que respecta a firmas individuales tenemos las siguientes: “Charal”, “Texas” y “Negro”; conviene aclarar que estas marcas llamaron nuestra antención por tratarse de un apodo con nombre de animal (foto de la izquierda), y los “identificadores étnicos” o “tribales”.

Registramos, además, un par de referencias explícitas con que la banda se refiere al graffiti, nos referimos al término “rayas”, que lo mismo aparece, en la parte superior de una construcción, que en la parte inferior de la puerta de un tejabán.

Ahora bien, respecto a otros registros de iconografía variada básicas podemos referir una firma colocada sobre la imagen de la botella, en un anuncio de Coca Cola, varios graffitis en la fachada de un tejabán abadnaonado, así como una firma que tiene en su parte superior, una corona.

También, una pared que es una suerte de palimpsesto de graffiti y fútbol, ya que cuenta con las frases “Libres y Lokos”, “y la Libres y Locos no calla”. Libres y Locos es el nombre de una canción del grupo de Rock local “El Gran Silencio y de la barra del equipo Tigres; esta pared también tiene dibujada la “M”, del otro equipo local (Rayados de Monterrey); además incluye la siguiente leyenda “Soy chiva de corazón”

Sin embargo, los graffitis encontrados que más llaman nuestra atención son aquellos que no podemos leer ni entender: situar en un contexto o lectura básica; en el caso de este registro nos referimos a uno asbtracto y a otro figurativo. El primero, es del tipo que más nos interesa, a nivel personal (gusto) en el contexto general del proyecto.

Comentario final. Sorprende la cantidad de cosas que puede uno encontrar, registrar y re leer en un espacio urbano como el recorrido, así como en la revisión de las fotos generadas por el trabajo de campo; para el caso de nuestro objeto de estudio: las existencia de una viculación graffiti-concretograbado, las variaciones básicas que puede tener el nombre de una banda, las diversas adscripciones que puede contener un fragmento de barda, así como las perspectivas que da transitar varias veces por un mismo espacio; en nuestro caso, recorrimos tres veces el tramo de la calle Democarcia, comprendido entre Zaragoza y el callejón de Mariano Escobedo. En el tercer viaje por este mismo espacio fotografiamos dos graffitis (“Texas” y “Obrelokos”) que no habíamos visto ni registrado en los dos

recorridos anteriores; el primero, porque estaba casi a nivel del suelo y, desde la calle, una línea de autos evitaba visualizarlo; mientras que el segundo sólo fue posible verlo y registrarlo revisando a detalle un cojunto de graffitis en formato pequeño.