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La Gaceta de la RSME, Vol. 14 (2011), Núm. 1, Págs.

85–96 85
Sobre un teorema de Hadamard y la fórmula de
Cauchy-Hadamard

por
Guillermo López Lagomasino y Valeri V. Vavilov
Resumen. Algunos resultados clásicos de Cauchy, Hadamard y Fabry sobre
discos de analiticidad y meromorfismo de series de Taylor se han convertido
en fuente de inspiración para el desarrollo de una teoría analítica de las filas
de los aproximantes racionales de Padé. En este trabajo haremos un breve
resumen de esa teoría y explicaremos el motivo del nombre de fórmula de
Cauchy-Hadamard para el radio de convergencia de una serie de Taylor.
1. El teorema de Hadamard
Consideremos una serie de números complejos

n=0
a
n
. (1)
Quizás uno de los resultados que mejor recordamos de nuestros estudios universita-
rios es el criterio de Cauchy. Según el mismo, la serie (1) converge absolutamente
si
l´ımsup
n
|a
n
|
1/n
< 1
y es divergente cuando
l´ımsup
n
|a
n
|
1/n
> 1.
En la época de Augustin Louis Cauchy (1789–1857) el concepto de límite superior
aún no había sido introducido. En su libro [1, pág. 280], se habla del «mayor» de los
límites de la sucesión |a
n
|
1/n
. Obviamente, se refería al mayor de los límites que se
pueden alcanzar por subsucesiones convergentes de dicha sucesión.
Una consecuencia inmediata de este criterio es la fórmula del radio de conver-
gencia de la serie de potencias

n=0
a
n
z
n
. (2)

Realizado con el apoyo del proyecto MTM2009-12740-C03-01 del Ministerio de Ciencia e Inno-
vación.
86 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
Según esta fórmula, si definimos
R = 1/ l´ımsup
n
|a
n
|
1/n
, (3)
la serie converge absolutamente en el disco
D = {z : |z| < R}
y diverge puntualmente si |z| > R. También sabemos que la serie converge unifor-
memente en cualquier disco cerrado contenido en D, pero en la época de Cauchy
tampoco se había introducido el concepto de convergencia uniforme (aunque posi-
blemente, de manera intuitiva, Cauchy comprendía que esta propiedad tenía lugar).
En la mayoría de los textos modernos, (3) recibe el nombre de fórmula de Cauchy-
Hadamard. Teniendo en cuenta que Jacques Hadamard vivió en el período 1865–
1963, después que Cauchy había fallecido, muchos se preguntan qué aporte adicional
podría haber hecho Hadamard a una fórmula (por otro lado elemental en su presenta-
ción) que mereciese que su nombre se asociase a la misma. El motivo es sorprendente
y justifica con creces la aportación de Hadamard. A pesar de ello, es poco conoci-
do. Antes de entrar en detalles, hagamos una ligera disgresión relativa al significado
de (2).
Supongamos que tenemos un elemento analítico en D cuyo desarrollo en serie de
Taylor viene dado por (2). Los coeficientes a
n
, n ∈ Z
+
, representan el código «ge-
nético» de dicho elemento. A partir de su código, y sólo a partir de ello, queremos
extraer toda la información posible de dicho elemento. Si es posible, reconstruirlo
íntegramente en todo su dominio de definición, que por prolongación analítica sa-
bemos puede exceder en mucho a D. Éste es el tipo de pregunta que se planteó
J. Hadamard en su tesis doctoral, defendida en 1892, y publicada en [4].
Sea m ∈ Z
+
un número entero no negativo. Sea R
m
el radio del mayor disco
abierto D
m
con centro en z = 0 al cual el elemento analítico que determina (2) se
puede prolongar teniendo a lo sumo m polos (contando multiplicidades). Siguiendo
esta notación, en lo sucesivo R
0
denota el radio del disco de convergencia de la serie.
Si R
0
= 0 se asume que R
m
= 0, m ∈ Z
+
. Por definición resulta que
R
0
≤ R
1
≤ · · · ≤ R
m
≤ · · · ≤ ∞.
Para aclarar el significado de R
m
consideremos dos ejemplos. Sea
f
1
= log(1 −z), log 1 = 0.
Se tiene que R
m
= 1, m ∈ Z
+
, pues ningún disco centrado en z = 0 de radio mayor
que 1 es admisible ya que incluye el punto z = 1 que es de ramificación, y sólo se
admiten polos. Si tomamos
f
2
=
1
(z −1)
2
se tiene que R
0
= R
1
= 1 y R
m
= ∞, m ≥ 2, puesto que z = 1 es polo doble y no
podemos incluirlo en D
m
hasta tanto m ≥ 2. Los discos D
m
se conocen como discos
de Hadamard.
La Gaceta Artículos 87
Con los coeficientes de (2), J. Hadamard construyó los siguientes determinantes
que también reciben su nombre:
H
n,m
=
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
a
n−m+1
a
n−m+2
· · · a
n
a
n−m+2
a
n−m+3
· · · a
n+1
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
a
n
a
n+1
· · · a
n+m−1
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
, a
j
= 0 si j < 0;
obsérvese que H
n,m
es el determinante de una matriz m × m. También define los
siguientes valores:

0
= 1,
m
= l´ımsup
n
|H
n,m
|
1/n
, m ∈ N.
(En las primeras páginas de [4] se introduce detalladamente el concepto de límite
superior, por lo que es de suponer que es ahí donde aparece por primera vez.)
Teorema 1 (J. Hadamard). Se tiene que
R
m
=
m
/
m+1
, m ∈ Z
+
. (4)
Al interpretar la fórmula se toma, por convenio, que 0/0 = ∞ e ∞/∞ = 0. En
particular, se tiene que si
k
= 0, k = 0, . . . , m, y
m+1
= 0, entonces (2) se extiende
como función meromorfa a todo el plano complejo C y tiene ahí exactamente m polos.
Esta fórmula sencilla y elegante, que se reduce a (3) cuando m = 0, determinó que
se asociase el nombre de Hadamard junto con el de Cauchy a la fórmula del radio
de convergencia de una serie de Taylor.
Es de destacar que (4) tiene carácter universal pues es aplicable a cualquier serie
de Taylor, incluso si su radio de convergencia es R
0
= 0. El teorema de Hadamard
permite calcular los radios de los discos de meromorfismo del elemento analítico más
allá de la región dentro de la cual la serie converge usando la misma información
que nos brinda la propia serie. La lectura del código genético del elemento analítico
se hace mediante los determinantes de Hadamard.
Los autores de este artículo no conocen ningún texto de análisis complejo que
presente este teorema de Hadamard en alguna forma más o menos general. Uno de
nosotros ha incluido en dos ocasiones la demostración completa del mismo en el
curso de Variable Compleja de segundo año de la Facultad de Matemáticas de la
Universidad Estatal de Moscú.
Un problema íntimamente relacionado con el teorema de Hadamard es el de
la localización de los polos del elemento analítico y la determinación de su orden.
Este problema fue estudiado en la tesis doctoral de Robert de Montessus de Ballore
(1870–1937), discípulo de J. Hadamard, y publicado en [7].
2. Relación con los aproximantes de Padé
En lo que sigue, f denotará a la serie (2), y cuando R
0
> 0 también su extensión
analítica en el sentido de Weierstrass.
Fijados un par de enteros (n, m), sea (Q, P) un par de polinomios que satisfacen
88 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
(i) deg P ≤ n, deg Q ≤ m, Q ≡ 0;
(ii) (Qf −P)(z) = Az
n+m+1
+· · · , z →0.
Hallar (Q, P) se reduce a resolver un sistema lineal y homogéneo de n + m + 1
ecuaciones en n + m + 2 incógnitas (los coeficientes de estos dos polinomios). En
efecto, si Q(z) = b
0
+· · · + b
m
z
m
, entonces
(Qf)(z) =

k=0
(a
k
b
0
+· · · + a
k−m
b
m
)z
k
, a
−j
= 0, j = 1, 2, . . . .
Igualando a cero los coeficientes de las potencias z
n+1
, . . . , z
n+m
, se obtiene el sis-
tema lineal y homogéneo de ecuaciones
a
n−m+1
b
m
+ a
n−m+2
b
m−1
+· · · + a
n+1
b
0
= 0
a
n−m+2
b
m
+ a
n−m+3
b
m−1
+· · · + a
n+2
b
0
= 0
.
.
.
.
.
.
a
n
b
m
+ a
n+1
b
m−1
+· · · + a
n+m
b
0
= 0
(5)
Por lo tanto el sistema siempre tiene solución no trivial. De este modo hemos en-
contrado Q = 0, deg Q ≤ m, tal que, escogiendo P como el polinomio de Taylor de
grado n de Qf, se cumple (i)–(ii) .
Obviamente, las condiciones (i)–(ii) no determinan un único par (Q, P). Basta
tomar (λQ, λP), λ = 0. Sin embargo, todo par que satisface (i)–(ii) define una única
fracción racional P/Q. Supongamos que (Q

, P

) también satisface (i)–(ii); entonces,
de (ii),
(Qf −P)(z) = Az
n+m+1
+· · ·
y
(Q

f −P

)(z) = A

z
n+m+1
+· · · .
Multiplicando la primera ecuación por Q

, la segunda por Q y restando se obtiene
que
(QP

−Q

P) = Bz
n+m+1
+· · · .
Por (i), a la izquierda tenemos un polinomio de grado ≤ n + m, y la parte derecha
nos dice que en z = 0 tiene un cero de orden n + m + 1, luego dicho polinomio es
idénticamente nulo. De aquí se deduce que P/Q = P

/Q

, como queríamos probar.
Definición 1. Sean n, m dos enteros no negativos. Se llama aproximante de Padé
de tipo (n, m) de f a la única fracción racional π
n,m
= P/Q que se obtiene de un
par (Q, P) arbitrario que resuelve (i)–(ii). La familia de fracciones racionales {π
n,m
},
n, m ≥ 0, se denomina tabla de aproximantes de Padé asociada a f.
Resulta conveniente interpretar dicha tabla geométricamente asociando al punto
(n, m) la fracción racional π
n,m
. Fijado m, la sucesión {π
n,m
}, n ≥ 0, se conoce como
fila m-ésima de la tabla. Cuando m = 0 obtenemos la sucesión de los polinomios de
Taylor de f.
La Gaceta Artículos 89
Si añadimos al sistema (5) la ecuación dada por
b
m
z
m
+ b
m−1
z
m−1
+· · · + b
0
= Q(z)
y consideramos el nuevo sistema como un sistema lineal de m + 1 ecuaciones en las
incógnitas b
m
, . . . , b
0
, usando la regla de Cramer es fácil ver que, bajo la condición
H
n,m
H
n+1,m
= 0, se puede tomar
Q(z) =
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
a
n−m+1
a
n−m+2
· · · a
n+1
a
n−m+2
a
n−m+3
· · · a
n+2
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
a
n
a
n+1
· · · a
n+m
z
m
z
m−1
· · · 1
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
¸
= (−1)
m
H
n+1,m
z
m
+· · · + H
n,m
. (6)
En lo que sigue denotaremos mediante Q
n,m
el denominador de π
n,m
después de
cancelar los ceros comunes con el numerador y normalizándolo para que sea mónico
(tales factores comunes son posibles siempre que el espacio solución del sistema lineal
del que hablamos anteriormente tenga dimensión mayor que 1).
Teorema 2 (R. de Montessus). Supongamos que R
0
> 0 y que f tiene en D
m
exactamente m polos (contando multiplicidades); entonces
l´ım
n→∞
π
n,m
−f
1/n
K
≤ sup{|z| : z ∈ K}/R
m
(< 1) (7)
donde ·
K
denota la norma uniforme en K y K es un compacto arbitrario contenido
en D

m
= D
m
\ {z : f(z) = ∞}. Para todo n lo suficientemente grande, se tiene que
deg Q
n,m
= m. Finalmente, si Q
m
denota el polinomio mónico de grado m cuyos
ceros son los polos de f en D
m
(repetidos según sus multiplicidades), se cumple
l´ım
n→∞
Q
n,m
−Q
m

1/n
= R
m−1
/R
m
< 1, (8)
donde · es una norma arbitraria en el espacio de los polinomios de grado ≤ m.
Según el teorema de Montessus, la fila m de los aproximantes de Padé recupera a
f en todo D
m
con velocidad geométrica y sus denominadores localizan, también con
velocidad geométrica, sus polos y determinan sus órdenes. El teorema de Montessus
no es universal como el de Hadamard. No sólo hace falta que R
0
> 0 sino, lo que
es más restrictivo, que f tenga en D
m
exactamente m polos. Ya vimos en uno de
los ejemplos antes dados que el número de polos de f
2
en D
m
sólo coincide con
m cuando m ∈ {0, 2}. El problema es sumamente delicado; si le asignamos a π
n,m
demasiados polos, hay algunos que «no saben a dónde dirigirse» según n crece.
Ocasionalmente, esos ceros pueden caer en el compacto donde queremos aproximar
la función destruyendo la convergencia (no solo uniforme sino también puntual).
La próxima sección es un poco técnica y el lector puede saltarla sin perder la
continuidad del artículo.
90 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
3. Esquema de la demostración de los teoremas de Mon-
tessus y Hadamard
Sobre la prueba del teorema de Montessus. Fijado (n, m), sea (Q, P) un
par que cumple (i)–(ii) y Q
m
el polinomio mónico cuyos ceros son los polos de f
en D
m
. De acuerdo con (ii) tenemos que
(QQ
m
f −Q
m
P)(z) = A

z
n+m+1
+· · · .
Obsérvese que (QQ
m
f−Q
m
P)/z
n+m+1
no tiene singularidades en D
m
. De la fórmula
integral de Cauchy se sigue que
(QQ
m
f −Q
m
P)(z)
z
n+m+1
=
1
2πi
_
{|ζ|=r}
(QQ
m
f −Q
m
P)(ζ)
ζ
n+m+1

ζ −z
para todo z, |z| < r. Como Q
m
(ζ)P(ζ)/(ζ
n+m+1
(ζ −z)) es analítica fuera de {|ζ| =
r} y tiene en ∞ un cero de orden ≥ 2, aplicando el teorema de Cauchy esta fórmula
se puede reescribir como
(QQ
m
f −Q
m
P)(z) =
1
2πi
_
{|ζ|=r}
z
n+m+1
ζ
n+m+1
(QQ
m
f)(ζ) dζ
ζ −z
.
Si K es un compacto cualquiera contenido en D

m
y sup{|z| : z ∈ K} = ρ < r < R
m
,
dividiendo la fórmula integral anterior por QQ
m
, mediante acotaciones elementales
se deduce que
|(f −π
n,m
)(z)| ≤
C
|Q

n,m
(z)|
_
ρ
r
_
n+m+1
, (9)
donde C es una constante que depende de K y r, y Q

n,m
es el polinomio mónico
cuyos ceros son aquéllos de Q
n,m
de módulo menor que 2 m´ ax{|z
1
|, . . . , |z
m
|} siendo
Q
m
(z) =

m
k=1
(z −z
k
).
De esta acotación casi se deduce (7) a no ser por el denominador Q

n,m
, que
pudiera tener ceros en K. El objetivo es probar que los ceros de Q

n,m
se aproximan
a los de Q
m
según n → ∞. Ello elimina tal posibilidad ya que la distancia de K a
los ceros de Q
m
es positiva.
Para simplificar consideremos que los ceros de Q
m
, o sea los polos de f, son
simples. Escojamos uno de ellos, z
k
. Sea δ > 0 lo suficientemente pequeño para que
el disco cerrado C
δ
= {z : |z −z
k
| = δ} esté contenido en D
m
y no contenga ningún
polo de f distinto a z
k
. De (9), tomando K = C
δ
se deduce que, para todo z ∈ C
δ
,
|(z −z
k
)(fQ

n,m
)(z) −(z −z
k
)Q

n,m
(z)π
n,m
(z)| ≤ C
_

k
| + δ
r
_
n+m+1
.
La función dentro del módulo a la izquierda de la desigualdad es holomorfa en todo
{z : |z −z
k
| ≤ δ}. Por el principio del máximo, la desigualdad es cierta también en
el interior del disco; en particular, en z = z
k
. Teniendo en cuenta que l´ım
z→z
k
(z −
z
k
)f(z) = c = 0 (hemos supuesto que z
k
es polo simple) llegamos a que
|cQ

n,m
(z
k
)| ≤ C
_

k
| + δ
r
_
n+m+1
.
La Gaceta Artículos 91
Tomando raíz n-ésima, límite superior en n, haciendo δ tender a cero y r a R
m
, se
concluye que
l´ımsup
n→∞
|Q

n,m
(z
k
)|
1/n
≤ |z
k
|/R
m
. (10)
Esto implica, en particular, que existe una sucesión de puntos {z
n,k
}, n ≥ n
0
(k), tal
que Q
n,m
(z
n,k
) = 0 y l´ım
n→∞
z
n,k
= z
k
. Como deg Q

n,m
≤ m, se concluye que, para
todo n lo suficientemente grande, Q
n,m
= Q

n,m
, deg Q
n,m
= m y l´ım
n→∞
Q
n,m
=
Q
m
.
Volviendo a (9) resulta inmediato que se cumple (7). Teniendo en cuenta (10) no
es difícil deducir (8) con ≤ en lugar de =. Si R
m
< ∞, demostrar la igualdad no es
difícil por reducción al absurdo. Cuando R
m
= ∞ resulta más difícil. La prueba en
el caso de polos múltiples difiere del esquema anterior en detalles técnicos.
Sobre la prueba del teorema de Hadamard. Nos limitaremos al caso en que
D
m
contiene exactamente m polos. Estos casos resultan los cruciales en la demos-
tración general.
Como estamos en condiciones de aplicar el teorema de Montessus, sabemos que
deg Q
n,m
= m, n ≥ n
0
. Usando (ii) para los pares de índices (n, m), (n +1, m), n ≥
n
0
, y la misma idea empleada en la demostración de la unicidad de los aproximantes
de Padé se obtiene que
(Q
n,m
P
n+1,m
−Q
n+1,m
P
n,m
)(z) = A
n,m
z
n+m+1
, n ≥ n
0
,
donde A
n,m
= H
n,m+1
/H
n,m
. Luego

n+1,m
−π
n,m
)(z) =
A
n,m
z
n+m+1
(Q
n+1,m
Q
n,m
)(z)
.
Usando una suma telescópica se sigue que
π
n+1,m
(z) = π
n
0
,m
(z) +
n

k=n
0
A
k,m
z
k+m+1
(Q
k+1,m
Q
k,m
)(z)
.
Teniendo en cuenta el teorema de Montessus y razonando como en la prueba de la
fórmula clásica de Cauchy-Hadamard se deduce que
R
m
= 1/ l´ımsup
n→∞
|A
n,m
|
1/n
.
Ahora bien, la fórmula del determinante (6) para Q nos indica que Q
n,m
(0) =
(−1)
m
H
n,m
H
n+1,m
. Como existe
l´ım
n→∞
|Q
n,m
(0)| = l´ım
n→∞
|H
n,m
/H
n+1,m
| = |Q
m
(0)| = 0,
se tiene a su vez que existe
l´ım
n→∞
|H
n,m
|
1/n
= 1/|Q
m
(0)| =
m
.
92 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
Por lo tanto,
1/R
m
= l´ımsup
n→∞
_
|H
n,m+1
|
|H
n,m
|
_
1/n
=
l´ımsup
n→∞
|H
n,m+1
|
1/n
l´ım
n→∞
|H
n,m
|
1/n
=

m+1

m
,
como queríamos probar.
4. Problemas inversos
Veamos una cuestión de sumo interés relacionada con la convergencia de los
denominadores de los aproximantes de Padé y las singularidades de f.
Dado (2) y fijado m hallemos la sucesión {Q
n,m
}, n ≥ 0, de los denominadores
de los aproximantes de Padé {π
n,m
}, n ≥ 0, normalizados a mónicos y sin factores
comunes con el numerador.
Supongamos que
l´ım
n→∞
Q
n,m
(z) = Q(z) =
m

k=0
(z −z
k
). (11)
¿Qué se puede afirmar sobre las propiedades analíticas de f basados exclusivamente
en la existencia de este límite? Tales problemas se denominan de tipo inverso.
Al respecto, comentemos un resultado clásico, debido a Eugène Fabry (1856–
1944). Es fácil verificar que si a
n
a
n+1
= 0 se tiene que
Q
n,1
(z) = z −
a
n
a
n+1
.
En [2] se demostró el
Teorema 3 (E. Fabry). Sea (2) tal que
l´ım
n→∞
a
n
a
n+1
= s;
entonces s es un punto singular de f.
Obsérvese que el límite anterior implica que R
0
= |s|. Luego el teorema permite
detectar una singularidad sobre la frontera del disco de analiticidad. Puede no ser un
polo, ni siquiera una singularidad aislada. En efecto, tenemos el desarrollo de Taylor
f
1
(z) = log(1 −z) =

n=1
z
n
n
para el cual l´ım
n→∞
n+1
n
= 1 nos da el punto de ramificación que tiene f
1
sobre la
circunferencia unidad.
El teorema de Fabry afirma que si los denominadores de la primera fila de los
aproximantes de Padé convergen, el cero del polinomio límite es una singularidad.
La Gaceta Artículos 93
Obsérvese que en el ejemplo dado la convergencia no es geométrica y la singularidad
no es de tipo polar.
En [3], el académico ruso A. A. Gonchar planteó la siguiente cuestión: ¿existe
alguna relación entre la velocidad de convergencia de los polos de los aproximantes
de Padé a determinados puntos y el hecho que los mismos sean polos o no del
elemento analítico? Algunas respuestas fueron expuestas en ese mismo trabajo, y las
comentaremos más adelante. Primero analicemos otro resultado en esta dirección
debido a su discípulo S. P. Suetin, que en [9] dio una interesante generalización del
teorema de Fabry.
Teorema 4 (S. P. Suetin). Supongamos que (11) tiene lugar para algún m ≥ 1, y
los ceros del polinomio límite cumplen
0 < |z
1
| ≤ · · · ≤ |z
k
| < |z
k+1
| = · · · = |z
m
|.
Entonces R
k
= · · · = R
m−1
= |z
m
|, f tiene exactamente k polos en D
k
que coinciden
con los puntos z
1
, . . . , z
k
, y z
k+1
, . . . , z
m
son puntos singulares de f en la frontera
de D
k
. Además, los ceros de Q
n,m
que aproximan a los ceros z
1
, . . . , z
k
lo hacen con
velocidad geométrica.
El caso en que k = m−1 había sido probado anteriormente en [6], reduciéndolo
en cierto sentido al teorema de Fabry.
Del teorema de Suetin se puede extraer como consecuencia que
l´ım
n→∞
π
n,m
−f
1/n
K
≤ sup{|z| : z ∈ K}/R
m
(< 1)
donde K es un compacto arbitrario contenido en D

k
= D
k
\{z
1
, . . . , z
k
}. La hipótesis
del teorema de Montessus es sustituida por el conocimiento de que todos los polos
de los aproximantes tienen límite.
En los Teoremas 3–4 se asume que todos los polos de los aproximantes tienen
límite. ¿Es posible individualizar la información? O sea, si sólo suponemos que una
sucesión de polos de los aproximantes tiene límite, aunque el resto no, ¿podemos de
todos modos sacar alguna información sobre las propiedades analíticas de la función?
Para la formulación precisa de esta cuestión y su análisis, A. A. Gonchar introdujo
en [3] ciertos parámetros descriptivos.
Denotemos
| · |
1
= m´ın{| · |, 1}.
Fijado un punto a ∈ C, definimos
∆(a) = l´ımsup
n→∞
|Q
n,m
(a)|
1/n
1
.
Obviamente, se tiene que 0 ≤ ∆(a) ≤ 1. Sea
P
n,m
= {z
n,1
, . . . , z
n,m
n
}, m
n
≤ m,
el conjunto de ceros de Q
n,m
(es decir, de los polos de π
n,m
). Supondremos que los
subíndices se han enumerado de forma tal que
|a −z
n,1
| ≤ · · · ≤ |a −z
n,m
n
|. (12)
94 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
Introducimos los valores
δ
j
(a) = l´ımsup
n→∞
|a −z
n,j
|
1/n
1
,
donde j = 1, . . . , m

, m

= l´ıminf
n→∞
m
n
. Para j = m

+1, . . . , m, se toma δ
j
(a) = 1.
Si ∆(a) = 1, es fácil comprobar que δ
j
(a) = 1, j = 1, . . . , m. Cuando ∆(a) < 1,
entonces existe µ, 1 ≤ µ ≤ m, tal que
δ
1
(a) ≤ · · · ≤ δ
µ
(a) < 1
y δ
µ+1
(a) = 1 (o µ = m). Teniendo esto en cuenta, definimos
µ(a) =
_
0, si ∆(a) = 1,
µ, si ∆(a) < 1.
Sea ahora
P
m
= {a ∈ C \ {0} : µ(a) ≥ 1}.
Dicho en palabras, P
m
es el conjunto de puntos del plano complejo, excluyendo el
origen, hacia los cuales hay alguna sucesión de ceros de los denominadores de la fila
m de los aproximantes de Padé que converge con velocidad geométrica. En este caso
µ(a) nos da la «cantidad» de sucesiones que son atraídas hacia a con tal velocidad.
En [3], A. A. Gonchar demostró lo siguiente:
Teorema 5 (A. A. Gonchar). Dada una serie formal (2), fijados m ∈ N y a ∈
C \ {0}, las siguientes afirmaciones son equivalentes:
(i) a ∈ D
m
y a es un polo de f.
(ii) ∆(a) < 1 (o, equivalentemente, µ(a) ≥ 1).
Más aún, si se cumple una de estas dos condiciones, entonces
R
m
= |a|/∆(a), µ(a) = τ,
donde τ es la multiplicidad del polo que f tiene en a.
Las afirmaciones de carácter directo de este resultado (tipo Montessus de Ba-
llore) son (i) ⇒(ii), ∆(a) ≤ |a|/R
m
y µ(a) ≥ τ, y ya eran conocidas antes de ese
trabajo. Las de carácter inverso (ii) ⇒(i), ∆(a) ≥ |a|/R
m
y µ(a) ≤ τ constituyen
las principales aportaciones.
Como el teorema de Hadamard, este resultado es universal al ser aplicable a
cualquier elemento analítico. También nos da una fórmula para los radios de los
discos de Hadamard, esta vez en términos del comportamiento de los polos de los
denominadores de los aproximantes. Una consecuencia inmediata es
Corolario 1. Dada la serie (2), se tiene que R
m
> R
0
(> 0) si y sólo si P
m
= ∅.
Además,
R
m
= |a|/∆(a), a ∈ P
m
,
y se verifica que
La Gaceta Artículos 95
(i) P
m
es el conjunto de polos de f en D
m
;
(ii) para cada a ∈ P
m
, µ(a) nos da la multlicidad del polo;
(iii)

a∈P
m
µ(a) es igual al número de polos de f en D
m
.
Pero, ¿qué se puede afirmar si sólo sabemos que algunos puntos son límite de
polos de los aproximantes (sin conocer a priori que la convergencia es geométrica)?
Adoptamos de nuevo el orden dado por (12). Supongamos que l´ım
n→∞
z
n,1
= a.
Entonces existe λ ≥ 1 tal que
l´ım
n→∞
z
n,λ
= a, l´ımsup
n→∞
|z
n,λ+1
−a| > 0,
o λ = m. En este caso, escribimos
λ(a) = λ.
Si l´ımsup
n→∞
|z
n,1
−a| > 0 tomamos λ(a) = 0. Definimos
L
m
= {a ∈ C \ {0} : λ(a) ≥ 1}.
En [8], S. P. Suetin demostró lo que sigue.
Teorema 6 (S. P. Suetin). Sea a ∈ C \ {0} tal que λ(a) ≥ 1. Entonces R
m
≥ |a|.
Además, si R
m
> |a| se cumple que λ(a) = µ(a) = τ es la multiplicidad del polo que
f tiene en el punto a.
Como consecuencia se tiene
Corolario 2. Sea a ∈ C \ {0} tal que λ(a) ≥ 1. Entonces R
m−1
≥ |a| y
R
m
= |a|/∆(a), a ∈ L
m
.
En efecto, si R
m−1
< |a|, de acuerdo con el teorema anterior, R
m−1
< R
m
. Es
fácil ver que esto sólo es posible si f tiene exactamente m polos contenidos en D
m
,
de hecho, en D
m−1
. En este caso, por el teorema de Montessus todos los ceros de
Q
n,m
aproximan los polos de f en D
m
, luego ninguno puede converger a a, que está
a una distancia positiva de D
m−1
.
Por otro lado, según el teorema de Gonchar, si µ(a) ≥ 1 es válida la fórmula
R
m
= |a|/∆(a); luego la segunda afirmación basta probarla cuando µ(a) = 0 y
λ(a) ≥ 1 (obsérvese que P
m
⊂ L
m
). Si µ(a) = 0, entonces ∆(a) = 1 y necesitamos
probar que R
m
= |a|. El teorema de Suetin afirma que R
m
≥ |a|. Si fuese cierto que
R
m
> |a| el propio teorema nos dice que µ(a) = λ(a), lo cual contradice lo supuesto.
De todo lo expuesto anteriormente, es de esperar que los puntos en L
m
\P
m
sean
singularidades de f; o sea, los puntos a ∈ L
m
tales que |a| = R
m
. Esta conjetura,
cuya solución positiva generalizaría el teorema de Fabry, permanece abierta.
Una introducción al estudio de las filas de los aproximantes de Padé se puede
ver en [5]. Ahí se describe en forma más detallada los problemas descritos en este
artículo, y se puede encontrar una relación bibliográfica más extensa. También se
96 Un teorema de Hadamard y la fórmula de Cauchy-Hadamard
demuestran los teoremas de Hadamard y Montessus en detalle, y otros resultados
aquí enunciados. Ese artículo está basado en notas que uno de los autores ha elabo-
rado para el curso de Teoría de Aproximación que imparte regularmente en el máster
de Ingeniería Matemática en la Universidad Carlos III de Madrid. Dichas notas se
pueden descargar libremente de la página web http://gama.uc3m.es/lago.
Referencias
[1] A. L. Cauchy, Cours d’analyse de l’École Royale Polytechnique. Première par-
tie: Analyse algébrique, Debure, Paris, 1821. Reeditado por Bottazini, 1992.
[2] E. Fabry, Sur les points singuliers d’une fonction donnée par son développement
de Taylor, An. Ecole Norm. Sup. 13 (1896), 367–399.
[3] A. A. Gonchar, Poles of rows of the Padé table and meromorphic extension of
functions, Math. USSR Sb. 43 (1982), 527–546.
[4] J. Hadamard, Essai sur l’étude des fonctions données par leur développement
de Taylor, J. Math. Pures Appl. 8 (1892), 101–186.
[5] G. López Lagomasino, Constructive Theory of Approximation: An Introduc-
tion to Padé Approximation, Coimbra Lecture Notes on Orthogonal Polynomials,
Nova Science Pub., A. Branquinho y A. Foulquié (Eds.), 101–139, 2008.
[6] G. López Lagomasino, V. A. Prokhorov y V. V. Vavilov, On an inverse
problem for rows of the Padé table, Math. USSR Sb. 38 (1981), 109–118.
[7] R. de Montessus de Ballore, Sur les fonctions continues algébriques, Bull.
Soc. Math. France 30 (1902), 28–36.
[8] S. P. Suetin, On the poles of the m-th row of the Padé table, Math. USSR Sb.
48 (1984), 493–497.
[9] S. P. Suetin, On an inverse problem for the m-th row of the Padé table, Math.
USSR Sb. 52 (1985), 231–244.
G. López Lagomasino, Dpto. de Matemáticas, Universidad Carlos III de Madrid, Avda.
Universidad 30, 28911 Leganés, Spain
Correo electrónico: lago@math.uc3m.es
V. V. Vavilov, Escuela Especial Preuniversitaria «A. N. Kolmogorov», Universidad Es-
tatal de Moscú «M. V. Lomonosov», C/ Kremenchugskya 11, 121357 Moscú, Russia
Correo electrónico: vvavilov1@rambler.ru