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El innombrable

Samuel Beckett

Samuel Beckett

El innombrable

Título original: L'INNOMMABLE Traducción de R. Santos Torroella

© Les Editions de Minuit, París, 1953 © Editorial Lumen, Barcelona, 1966 © Por la presente edición, Ediciones Orbis, S.A. Traducción cedida por Editorial Lumen ISBN: 84-7530-164-9 D.L.B. 9930-1983 Impreso y encuadernado por Primer industria gráfica, s.a. Provenza, 388 Barcelona Sant Vicenc dels Horts Printed in Spain Edición digital: Octubre 2007 Scan: Adrastea. Corrección: Unamas

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Samuel Beckett

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ESPERANDO A BECKETT
BUSCA Y REBUSCA
A pesar de que Samuel Beckett dramaturgo haya gozado de una decisiva preponderancia sobre Beckett novelista, es en sus seis novelas1 donde se hace patente su originalidad; sus obras de teatro no aportan más que una acotación marginal a lo que ya las novelas indican con espacio más dilatado y fuerza más intensa. Las obras teatrales en sí —ESPERANDO A GODOT, FIN DE PARTIDA, LA ÚLTIMA CUITA, ACTO SIN PALABRAS, por ejemplo— no son más que fragmentos de las novelas, episodios inmersos en un contexto más amplio. El auténtico Beckett — arrogándonos la pretensión de definirlo— es el novelista que, de forma casi arbitraria, desmenuzó sus novelas en fragmentos etiquetándolos de tragicomedias, monólogos, mimos, etc. Las dos primeras novelas de Beckett —MURPHY (1938) y WATT (publicada en 1953, pero escrita en 1942-1944)— fueron redactadas en inglés y se desarrollan en un ambiente decididamente inglés, pero aquel novelista, hijo de Irlanda, tendría que asociarse bien pronto a una forma continental de ver las cosas, tanto desde el punto de vista literario como filosófico. En filosofía rechazaría de plano el racionalismo y la lógica ingleses en favor de la división cartesiana entre cuerpo y alma. Y en literatura, se encuentra más próximo a Proust, Céline, Sartre, Camus y Ionesco, así como a escritores experimentalistas como Robbe-Grillet y Nathalie Sarraute, que a los novelistas ingleses de los últimos cien años. Sólo muestra cierta afinidad con Joyce, y tal vez con Dickens, y ello menos por el contenido que por ciertos patrones y técnicas que se repiten en sus obras. Beckett es un Joyce que se ha avinagrado, un Joyce sepultado después de ULISES. Si Stephen Dedalus hubiera fracasado en todas sus empresas y, en consecuencia, se hubiera convertido en un haragán, un vago o un escritor sin tesis, podría haber encajado en alguna de las novelas de Beckett, en las que casi todos los protagonistas son escritores que hacen la crónica de sus fastidiosas odiseas. Sus narraciones, sin finalidad ninguna —precisamente su misma esencia es la ausencia de todo objetivo— son aventuras egocéntricas que registran todo aquello que mantiene su propio pasado ante ellos, dado que su presente ya no les aporta placeres. Sin embargo, incluso su pasado es penoso: una desabrida sucesión de desventuras y oportunidades perdidas, de relaciones forzadas que jamás desearon, de empleos y familias y gente extraña... todo pululando en derredor suyo para torturarlos. En todos los ejemplos van adquiriendo gradualmente conciencia de la

MURPHY (1938), WATT (1953), MOLLOY (1951), MALONE MEURT (1952), L'INNOMMABLE (1953), -COMMENT CEST (1961).
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absurda diferencia entre sus menguadas esperanzas y su realización, más menguada todavía. La utilización del absurdo existencial se convierte para Beckett —al igual que ocurriera con Camus— en un ingenio metafísico que servirá para explorar la existencia, adoptando diversas formas. La «realidad» de una novela de Beckett es un sueño exagerado, una dilatada pesadilla que abarca pasado y futuro, una manifestación fluida de algo aparentemente preconsciente. El mundo de la primera novela de Beckett, MURPHY, tiene pocas de aquellas piedras de toque que esperaríamos encontrar incluso en la novela simbolista. Comparadas con MURPHY, las obras simbolistas de Conrad, Lawrence y Joyce no parecen otra cosa que proyecciones realistas de problemas cotidianos. Constituyendo en mayor medida la presentación de un problema filosófico que una novela en el sentido corriente. MURPHY en algunos aspectos parece realizada a partir de los mismos materiales que EL EXTRANJERO, cuya primera versión fue concebida por Camus no mucho tiempo después de que fuera publicada la novela de Beckett. Sin querer forzar el paralelismo, el lector podrá ver en ambas novelas el intento del protagonista de permanecer inocente, de eludir los disparatados contactos que el mundo espera de él. Murphy se mece en el balancín, desnudo, atado (como un héroe griego castigado por los dioses), pero con el espíritu libre. Nadie influirá en su espíritu: «Y la vida en su espíritu le proporcionaba placer, un placer tal, que placer no era la palabra». Ambas novelas contienen una reprobación rousseauniana del mundo: la negativa de Meursault a llorar en el entierro de su madre es la negativa de Murphy frente al trabajo. En las dos circunstancias los protagonistas deben afrontar lo absurdo de la existencia para establecer la trágica intensidad de sus propias vidas. Cada uno vive de forma distinta a lo que de él se espera y, a pesar de ello, los dos abrigan la esperanza de no ser juzgados. Aunque no existan verdades eternas, Murphy trata de encontrar la Verdad en su mecedora; desnudo y atado se esfuerza por dejar tras él un mundo de falsas apariencias, en una contemplación de la realidad que lo hace similar a Buda. Para Murphy el mundo real es como aquella caverna de apariencias de Platón, mientras que su propia «caverna interior» es el verdadero mundo. Un personaje central en Beckett se encuentra en perpetuo conflicto con los objetos que lo rodean, ya que únicamente él tiene realidad. Al igual que Descartes separaba el cuerpo del alma para tratar, después, de reintegrarlos, Beckett divorcia a las personas de los objetos para tratar, más tarde, de hallar alguna relación entre ellos. La novela francesa de última hora, cuyo arquetipo sería la obra de Alain Robbe-Grillet, Michel Butor y Nathalie Sarraute es, en cierto sentido, una acotación marginal a la producción de los veinte últimos años de Beckett. Robbe-Grillet presenta un mundo en el que «las cosas son las cosas y el hombre sólo es el hombre», es decir, las cosas siguen siendo impenetradas, «objetos duros y secos» ajenos a nosotros. Un protagonista para Beckett, ya se trate de Murphy, de Watt, de Molloy o de Malone, ha rehusado desde largo tiempo a la complicidad con los objetos. O, de otro modo, los objetos han seguido fuera de su alcance. En cualquier caso, se encuentra aislado del resto del mundo, ajeno a los deseos y necesidades de éste. La dicotomía entre su espíritu y su cuerpo encuentra analogía en el mundo

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exterior en la dicotomía entre los seres y los objetos. Así pues, el mundo de Beckett opera por mitades, y la dialéctica en cualquier novela dada se producirá siempre que dichas mitades entren en colisión, siempre que se origine la tensión entre el cuerpo y el espíritu, por un lado, y los seres y los objetos, por otro. Con este esquema básico, no es de extrañar que los personajes de Beckett estén faltos de una clara identidad. En virtud del mismo hecho de encontrarse divididos, no pueden identificar que sean, y en virtud del mismo hecho de encontrarse el mundo dividido, no pueden ser identificados con nada ajeno a sí mismos. En consecuencia, todas sus novelas adoptan la forma de una búsqueda, sobre todo la búsqueda estrecha de un yo que, irónicamente, no se diferenciará jamás de lo que realmente es el personaje. Es, por supuesto, en la acentuación de este motivo simbólico —aquel en que el personaje busca su perdida personalidad, que equivale a un paraíso o a un infierno perdido— donde Beckett se asocia a los escritores de vanguardia de este siglo. No obstante, a pesar de lo familiar del tema, en su desarrollo en Beckett constituye el producto exclusivo de un espíritu original. En busca de identidad, cósmica en su propósito, un personaje central en Beckett deja muy atrás al mundo cotidiano. Además, para Beckett, la búsqueda no es melodramática ni trágica sino cómica: la búsqueda de un yo que incluso el protagonista sabe no puede rescatarse. Cuando alguien busca con la esperanza de encontrar algo que lo elude constantemente, el resultado será trágico para él; pero cuando busca conociendo que lo que le escapa ahora seguirá escapándole y sigue buscando prescindiendo del éxito, el resultado suele ser gracioso. Una persona así se convierte en un tipo particular de loco, víctima de chistes efectivos, ironías cósmicas, experiencias paradójicas; aunque ninguno de tales contratiempos importe realmente. El que busca no hace otra cosa más que representar simplemente lo que él sabe es un juego. Esto es lo que ocurre con los protagonistas de Beckett: reconocen que las divisiones que los han escindido jamás podrán ser salvadas y que de ellos se espera (¿quién lo espera?) que aguarden, actúen y tengan esperanzas. Todos los personajes de Beckett esperan a Godot, cada uno a su modo, y aquél no llegará jamás. Puesto que Godot aliviaría los males que les aquejan y tal solución es en sí misma una imposibilidad en un mundo absurdo. En un mundo que ni castiga ni recompensa, las aspiraciones, la esperanza, la ambición, la misma voluntad carecen evidentemente de todo sentido. Nadie conseguirá nada: Murphy muere, resultado indirecto de conseguir empleo. Molloy llega hasta la habitación de su madre, pero, ¿con qué fin? Moran busca a Molloy y cada vez va asemejándose más a su tullida presa. La búsqueda termina en un círculo. Malone espera la muerte, decrépito, desamparado. El Innombrable trata de averiguar qué o quién sea él. Y en un mundo en el que es inasequible la consecución, la tragedia lo es también. Están ausentes intencionadamente la evolución y desenvolvimiento necesarios a la tragedia, puesto que tragedia presupone un sentido coherente dentro del mundo. Viene a indicar que los fines que se persiguen, la voluntad, las aspiraciones actuarán dentro de una estructura social que, cuando menos en potencia, es progresiva, y es del todo evidente que este género de mundo está ausente en Beckett. Tan al margen que son casi inexistentes, los personajes de Beckett actúan, no obstante, con tan intenso ardor que convierte en heroísmo el simple hecho de ensartar un orinal con un bastón o de encontrar un trozo de

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entonces. el caos de las novelas de Beckett. dada la naturaleza de Dios. pero en su sufrimiento está ausente el heroísmo. Poblado por holgazanes. Los personajes de Beckett sufren en su mundo en miniatura. un lápiz. de no existir dichos cuerpos indicaría que Dios nos engaña. al contrario de lo que ocurre con Faulkner. La utilización que hace Beckett del autor anatematizado. además. Al separar al personaje de los objetos que lo rodean y al escindir. Para Beckett el haragán es una entidad metafísica. Según Descartes. al igual que en Beckett. dependerá de la apariencia que adopte para los diferentes sentidos en distintos momentos. lo subjetivo era más significativo que lo objetivo. Por consiguiente. el Innombrable— crean todos sus propios mundos y su problema más importante estriba únicamente en resolver este dilema filosófico: la necesidad de acercarse a los objetos. entonces es que los cuerpos existen. del espíritu o del pensamiento. un paraguas. En el pensamiento cartesiano. evidentemente. vagabundos. el sufrimiento carece de connotaciones heroicas. el sufrimiento resulta más bien cómico. Si los únicos hechos susceptibles de ser investigados son los estados del sentimiento. un bastón. una libreta. de hacer las paces con el mundo de los objetos. asumiendo funciones similares a las de Dios. tal como hace Beckett? ¿Qué relación podrá haber entre el hombre y los objetos externos que lo circundan. Los escritores de Beckett —Molloy. al personaje en cuerpo y alma.Samuel Beckett El innombrable lápiz. el espíritu importaba más que la materia. este mundo es un collage de imágenes surrealistas prendidas entre sí con alfileres en virtud menos de su fuerza narrativa y más de estados sentimentales en el individuo. ¿Qué ocurrirá. no obstante. para llamarla de algún modo? El hecho cierto es que el resultado será una especie de caos. Beckett es capaz de crear cierto tipo de realidad fragmentada. Moran. una persona tan alejada de la sociedad «normal» que sus actos y comportamiento se producen casi en forma cósmica. Por no tener sentido. Para Beckett. si es eliminada la fuerza conectiva. pero como. El argumento manifestaba lo siguiente: dado que Dios infunde al hombre una intensa inclinación a creer en los cuerpos. inadaptados y lisiados. los cuales enuncian el problema a través de sus mismos escritos. en realidad. ¿cómo se explica la existencia de las cosas? Si una cosa no es más que lo que resulta evidente para los diversos sentidos. entonces. Los matices del sentimiento lo van a resolver todo y aquí es donde Beckett apunta el conflicto filosófico central que impregnará toda su obra. si eliminamos a Dios del universo. una 7 . inferirá la conexión necesaria entre alma y cuerpo. No cabe duda de que Beckett minimizó sus necesidades —una piedra. no hay objeto que posea sustancia o forma por sí mismo: su forma. su propio mundo y que. donde el único orden impuesto es el que aportan los propios personajes. por sí mismo. El hecho es que Beckett sustituye a Dios al hacer que el personaje se convierta en un sustituto autor que creará. de apresar los objetos. Malone. es un recurso familiar a Baudelaire y a Rimbaud. entonces es que. Tal vez por esta razón se haya acusado a Beckett de escribir anti-novelas: novelas que niegan la vida y que encuentran graciosa esta misma negación. tendremos que mostrarnos escépticos casi radicales frente a las cosas. el único medio de que pudiera conseguirse que el espíritu pactara con los cuerpos era a través de Dios. Su problema más sencillo —o el más difícil— suele ser el de poner las manos en las cosas elementales que les son precisas. esto es imposible.

Un viaje a través de la memoria involuntaria es un intento de amalgamar todo el tiempo. más tarde. censuradas —por decirlo así— por la memoria voluntaria. emplea los puntales corrientes de la vida cotidiana para infundir una dimensión espacial a sus novelas. ha de procurar su reacción a las dimensiones temporales en conjunto. Beckett descubriría un paraíso perdido. La memoria involuntaria se ocupa de aquella parte del cerebro que acumula sensaciones pasadas. conceden a la dimensión espacial indica un curioso rodeo en torno a la obra de Proust. el método habría de infiltrarse de forma curiosa en su propia obra. El propio Beckett vio en las novelas de Proust. Y. El hecho de hacer hincapié en los objetos —sin importarle su mediocridad ni su vileza— impide que sus personajes se sutilicen. a través de lo que le rodeaba. Al ahondar en la memoria involuntaria. el único medio de desvelarlo. al mismo tiempo que de espíritu. destinado a un sondeo psicoanalítico del carácter y la personalidad. el camino a través del cual el arte descifraría los misterios del universo y halló en la utilización que hace Proust de la memoria involuntaria una herramienta temporal como forma de desguarnecer certeramente de todos los aditamentos para llegar a lo esencial. y a en 1931. La memoria involuntaria. teoría valiosa para Beckett en dos aspectos: tanto por su influencia inmediata sobre él como en un medio que. al igual que la conciencia psicoanalítica. en cuyo estadio el problema podrá «resolverse» a través de procedimientos más cómicos que trágicos. Esta importancia que Beckett. atajó la fuente verbal de Bloom intercalando hábilmente en la narración numerosas referencias a Dublín. para Beckett el paraíso perdido 8 . a cuyas cosas Proust llamaría más tarde momentos privilegiados. Por ello Proust trabajaría en sus siete volúmenes. penetrando por debajo de la superficie hasta aquellas profundidades que contribuyan a definir la «realidad» de un ser humano. de forma que Bloom quedó dotado de sustancia. y que podrá evocarse a través de un perfume. La memoria es. un sabor o una sensación momentánea. y los escritores franceses. Joyce. Es un recurso antinaturalista. contiene un pasado recordado a medias. El hacer hincapié en las cosas sirve igualmente para otra función: la de aportar firmes raíces en el mundo de la realidad con el fin de ofrecer consuelo frente a la tortuosa corriente que es la conciencia de los protagonistas. por supuesto. y esto sería precisamente lo que atraería al joven Beckett. con su acentuación de la dimensión temporal de la memoria. Beckett opera de forma parecida. En una carta dirigida a Antoine Bibesco. a pesar de que más adelante abandonaría el interés que sintiera por el tiempo en sí mismo. partiendo de la existencia positiva. por ejemplo. ha venido a ser la raison d'être de una «nueva ola» de escritores franceses como Robbe-Grillet. No obstante. de hecho el único paraíso auténtico tanto para Beckett como para Proust precisamente por la razón de ser un paraíso perdido. que podrá invocarse en cualquier momento de revelación repentina. Proust había explicado qué entendía él por memoria involuntaria.Samuel Beckett El innombrable bicicleta— al objeto de reducir la relación entre persona y objeto a los primeros principios. camino de estados puros del ser. Sin valerse de Dublín como telón de fondo. a medias olvidado. Ya hemos visto que tal toma de conciencia de la dimensión espacial como contrapunto de los estados sentimentales de los personajes.

Desafía a toda la sociedad para poder ser él mismo. negar lo que es realmente la vida. esperando al que jamás-ha-de-llegar Godot. salvar una parte de su propio yo. la realidad negaría la visión paradisíaca y. Si el lector acepta esta actitud común a muchos de los protagonistas de Beckett. las ilusiones son ilusorias. a quien sirve fiel y mudo. Los esfuerzos que hace Murphy para no trabajar se convierten en una saga de la ingenuidad y la braveza humanas. toda la búsqueda que presentan las novelas de Beckett —ya sea en las obras de preguerra. en consecuencia. un vagabundo o un intruso. su 9 . por ejemplo. de la misma forma que Moran lo abandonará todo —su hijo. puesto que cuando no se tiene un paraíso real en el que puedan cifrarse las esperanzas o en el que se pueda soñar. Su vitalidad y el hecho de que no se vengan abajo en situaciones destructivas es algo que nos deja atónitos. en ambos períodos se evidencia la característica de Beckett: un haragán. Esperar más será esperar en vano. Una vez perdido el propio paraíso personal —y en el mundo de Beckett jamás se podrá ni siquiera tener conciencia de tal pérdida— queda esta realidad que es con la que uno vive. WATT y MURPHY. MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE— está predestinada al fracaso. el vagabundo será el patrón. Malone esforzándose para vivir entre Dish (la comida) y Pot (los excrementos). la búsqueda sería infructuosa y una derrota en sí misma. Watt en su intento de ver a Mr. Ahora. por desintegración. Existe en Beckett. el intruso de Beckett se convierte en arquetipo de un mundo en declive: el loco universal. Para Molly. martirizados por su misma integridad. cuya composición. a una sombra de su prístina personalidad. percibirá algunas de las restricciones bajo las que viven dichos personajes. de dar con ella. el Innombrable anhelando el silencio pero forzado a un chorro de palabras. la imposibilidad de recuperar lo perdido es lo que lo convierte en paraíso. al hallarlo. ya de tipo vicario arrebatado tal vez a su noble maestro. un áspero realismo que trata de suavizar por medio de recursos cómicos procedentes de autores tan dispares como Joyce. escritas en francés. En las novelas de preguerra. los recursos son menos explícitamente atribuibles a Joyce o a Swift. que escribió en inglés. simplemente por el hecho de que no existe otro modelo. Por tanto. por un hecho paradójico. Knott. Sin esplendor ninguno. es fundamental para toda su ideología. MOLLOY. ya en las de postguerra. se hace más evidente la influencia de los escritores ingleses y los temas son menos desesperanzados. pero. aun siendo sombríos. Sterne y Swift. ciertamente. ya intrínseco. Estragón y Vladimir. Aun cuando se encuentren próximos a la no existencia — «A veces.Samuel Beckett El innombrable no podrá recuperarse ni siquiera en la memoria porque. su dignidad. A pesar de todo. presentando mayor afinidad con elementos grotescos propios de Camus y Sartre. el necio de la época isabelina reducido. todos ellos son «gladiadores moribundos» —para repetir la feliz frase de Horace Gregory— los cuales ponen a prueba los límites de un mundo insensato. Moran en su extraña búsqueda de Molloy para. el paraíso transmite la reminiscencia de su madre que él trata de recuperar emprendiendo su imposible búsqueda. tal vez como consecuencia directa de su actitud frente a Proust y frente a todo lo que Proust propugna. es casi ridículo»— no aceptan sus papeles como seres grotescos y patéticos. Estos seres no tienen ilusiones. al decir de Beckett. Murphy tratando de eludir el trabajo y torturándose más de lo que le torturaría el mismo trabajo. pero en las novelas de postguerra.

En MURPHY. sin que ninguno de ellos espere respuesta satisfactoria. y los seres de Beckett están todos orientados hacia la muerte. se enfurecen y despotrican contra toda restricción y. por ello. En segundo lugar. ¿qué hay que pensar cuando la vida pierde todo su sentido y la muerte es algo que no se tiene la fuerza de buscar? Estas son las preguntas que se hacen los gladiadores de Beckett. Suk es el Dios de Murphy. al tiempo que sigue su curso. hostiga. de seguir la profecía de Suk tendrá el éxito asegurado y. pues. y. injuria. pues. sin dejar de ser en todas ocasiones la lengua manejada por las manos de un experto. Las profecías de Suk son para el oportunista. contando tal vez con el Ferdinand Bardamu de Céline y el Gulliver de Swift. se formulan importantísimas preguntas: ¿en qué tiempo hablará una persona cuando su vida. ha cesado ya. y por el hecho de esperar algo que ya saben no ha de ser nada—. Las dos no-entidades de FIN DE PARTIDA que han sobrevivido a su tiempo y que ahora buscan la-vida-y-lamuerte en cubos de basura son símbolos aptos del mundo de Beckett. o tal vez ni prosiga ni haya terminado?. en este caso. ¿qué sentido tienen las aspiraciones y los fines que se persiguen para los que no se encaminan a ningún objetivo ni tienen conexión ninguna con nada ajeno a sí mismos?. con engaño. 10 . La calidad de su desesperanza sobrepasa la de todo personaje literario. en todos los sitios»: él es el último hombre hasta el que puede llegar Suk. ¿qué ocurre cuando se deja de creer en Dios y en el hombre. pulsa una cuerda. son personajes cómicos en un mundo trágico. es Murphy. el osado. Murphy es el hombre que tiene negado el éxito. para aquel hombre de condición arrojada dispuesto al sacrificio y a la convivencia con tal de prosperar. todo ello encaminado a la creación de una realidad fantástica a la vez que grotescamente real. el mundano. ¿qué sentido tiene la carne cuando la experiencia ha negado toda forma de esperanza?. La persona en cuestión que. y exaspera. cuando Dios es imposible y el hombre es repugnante?.Samuel Beckett El innombrable honorabilidad. Murphy sabe que sus «perspectivas de conseguir empleo eran las mismas en los dos sitios. Murphy se asesora con Suk a cada nuevo cambio de su fortuna. su caldeada casa— para buscar a Molloy. Las mismas cualidades. Sin embargo. sin embargo. al que únicamente conoce por el hecho de que Molloy. el hombre orientado hacia la muerte. la comedia grosera. el chiste de efecto retardado. seguir buscando sería buscar la vida. la equiparación de lo familiar con lo no familiar. puesto que es cómico a pesar de que se trate de una comedia restringida? Su recurso más importante es principalmente el uso que hace de la lengua. Reducidos a Lear en el matorral. ¿Cómo. mezclado entre todos nosotros. llega a convertir Beckett esta forma de ver las cosas en algo cómico. que se mofa. Para ellos el dolor y la aflicción son una curiosa forma de salvación en un mundo que intenta. Por muy disparatados que puedan ser los personajes de Beckett —se hacen dignos por sus propios méritos. el personaje que da título a la obra sigue un plan que obedece a un horóscopo de Ramaswami Krishnaswami Narayanswami Suk para los nacidos bajo el signo de La Cabra. éste que fuera noble en otro tiempo y que ahora está mucho menos capacitado que su bufón. al hacerlo. ¿para qué se vive cuando ni la carne ni el espíritu proporcionan placeres y el recuerdo produce sólo dolor?. la yuxtaposición de desemejantes. emplea la parodia. hacerles creer que son felices.

a pesar de que modifica sus ideas para que encajen con las de Suk. Murphy disfruta de paz interior en el manicomio durante el día y de reposo en su desván por la noche. Y el resultado es cómico. Esto no era un empobrecimiento. Su apartamiento es virtualmente completo y muere como un hombre relativamente feliz. Knott es literalmente la negación de la cordura. ¡Su epitafio a Murphy! Suk. y es un fin triunfante. Bien acogido por los pacientes. son las de la humorada y del insulto. Retrayéndose hasta la oscuridad de su propia existencia cavernícola. la industria. en su balancín. puesto que no excluía nada que no contuviera». cartesiano belga del siglo XVII: Ubi nihil vales. Porque Murphy admite en sus adentros que él no es del gran mundo: «Yo soy del mundo pequeño». son cosas todas hostiles a la naturaleza de Murphy y todas ellas engendran la comedia. a pesar de ello. las cerillas. Murphy reconoce también la futilidad de un Dios. Quemado por la estufa de gas. el trabajo. serán barridas para no distinguirse de las colillas. el pordiosear por el parque. parecido a una tumba. Murphy pinta su espíritu «como una gran esfera hueca. desgajado tal como está del mundo. cerrada herméticamente al Universo exterior. Sin embargo. cualquiera que éste sea. en palabras de Arnold Geulinex. será más tarde incinerado y esparcidas sus cenizas en una taberna. la ambición. por ejemplo. no como paciente sino como auxiliador general. el vómito y los demás desechos que hay por el suelo. Pero Watt no conocerá jamás a su amo. De la misma manera que el nombre de Watt indica una perpetua pregunta (What?) sin posibilidad de respuesta. la enorme preparación de 11 . parecido al útero. se compone de una serie sucesiva de parodias. el trabajo. y encontrando que las celdas acolchadas son un retiro perfecto. en pro de un mundo en competencia pero. Este es el fin de Murphy. y encuentra atractivas las celdas acolchadas y su desván. WATT. por lo que Knott no podrá decir No directamente a Watt. Watt se presenta a trabajar en casa de una persona desequilibrada: Mr. en estado contemplativo: Dios budista que contempla la nada. después de haber ya contemplado una vez los ídolos beatíficos de su caverna?». sobre todo por uno que juega al ajedrez. Y se pregunta. como un Buda. Knott igualmente señala una perpetua respuesta (No-t) sin posibilidad de pregunta. perdidas entre la basura y la inmundicia son un símbolo de su modo de vivir y de lo que fue él: las profecías de Suk son derrotadas en toda la línea. Naturalmente que Suk es un falso profeta. Knott. desnudo. Murphy ingresa en el Magdalen Mental Mercyseat Hospital. atrapado como se encuentra entre lo que le profetiza Suk y su propia ansia de descanso y de silencio. puesto que Murphy sólo se encuentra a sus anchas en su mecedora. la negación de la vida. escrita cuatro años después de MURPHY. encantado de que los esquizofrénicos graves resistan todo tratamiento encaminado a convertirlos en seres «normales». las cuales. como. puesto que se extingue en la muerte hasta aquel extremo que anhelara cuando se mecía. ibi nihil velis. para Murphy no existe nadie más en quien creer. Sus esparcidas cenizas. La vida cotidiana en casa de Knott se desarrolla de forma tan atenuada —el ritmo del loco— que toda actividad adquiere cualidades míticas.Samuel Beckett El innombrable de la búsqueda de Murphy. Un espíritu que anhela el descanso y el silencio postreros se ve obligado a entrar en contacto con una sociedad que va tras la competencia. purificado casi hasta salirse de la existencia. Y Beckett comenta. a pesar de seguir a Suk: ¿Por qué ha de cultivar «las ocasiones que originan el fracaso. después.

por tanto. un problema que entraña diversas posibilidades que Watt deberá solucionar a fuerza de fatigas. en general. como en éxtasis. Beckett utiliza la casa de Knott precisamente como algo que refleja la nulidad. Próximo a Mallarmé en su acercamiento a la nada como esencia de la existencia.Samuel Beckett El innombrable las comidas: conglomerado de alimentos y bebidas necesarios para la supervivencia. en la que la imagen reflejada va alejándose más y más de la realidad. y después. sombreros. Beckett apunta que los embrollos y las soluciones de Watt. El resolver este tipo de problema —en el que aquí intervienen perros y comida y. La casa de Knott es igual que la caverna de Platón o que una sala de espejos mágicos. una virtual teoría económica. «Y Watt. piedras que chupan. sin ninguna concesión al paladar ni a un posible disfrute de las mismas. a la manera de un rompecabezas. en el momento de ser despedido —a través de intermediarios—. la ausencia de este careo es indicativa de la ausencia de movimiento en toda la narración. hasta el punto de que. lápices y otras cosas insignificantes— forma parte del intento de Watt de distinguir lo real de lo ilusorio. y ahora era un sentido completamente distinto del sentido inicial. Condición del empleo que ofrece Mr. y se aplica al mismo como si su propia supervivencia dependiera en última instancia de surtir de provisiones al perro. pues. pero Knott no lo es. no su nombre. no encontrando nada a no ser el mismo momento: la pregunta de Watt (¿para qué?) carece de sentido. no son sino intentos de llenar de sentido el vacío. y el humor trágico de las cosas que no llegan a producirse se convierte por sí mismo en sustancia de la novela. y los servidores se mueven como si el hado les hubiera condenado a su trabajo. El perro no deberá comer más que lo que deja y. Incluso el mismo nombrar las cosas resulta difícil. Éste es. En una prosa que es seria a la vez que es parodia de lo serio. La vida en casa de Knott discurre a paso de tortuga. Beckett escribe que «el sentido atribuido era ahora el sentido inicial perdido y vuelto a recuperar. El perro y la comida son reales. dando la impresión de que todos los momentos son el mismo. aunque bien pudiera ser que nada se le dejase. creando a partir del disparate un ingenioso sistema de oferta y demanda. Como en EL CASTILLO de Kafka. En un mundo de la nada (de Knotts) Beckett apunta que los únicos problemas que tienen sentido son los de la existencia y supervivencia inmediatas. se atuvieran a las consecuencias. todavía no se ha enfrentado con él. prefería tener que habérselas con cosas cuyo nombre no conocía —aunque ello fuera 12 . en otro lugar. Beckett expone a la consideración interminables y desatinadas preguntas para rebuscar un sentido a partir de las mismas. La impersonalidad conduce a una comedia de enredo: Watt intenta conocer a Knott sin conseguirlo y. ya que únicamente existe la cosa. no recibirá alimento entre las comidas. zapatos. En relación con esto. es decir. Knott es que la persona que se ocupará de su comida deberá encontrar un perro que comerá cuanto deje Knott. Watt elabora con todo detalle las posibles relaciones entré Knott y el perro. el momento absoluto. deberá tener apetito bastante para dar cuenta de la comida íntegra caso de que Knott no tenga gana de comer. Beckett detiene el trabajo de Watt en cierto momento del tiempo. y ahora era un sentido transformado —después de una demora de duración mudable y de penalidades más o menos grandes— partiendo de su inicial falta de sentido». en definitiva. no podrá diferenciarse la imagen reflejada del sentido original. y una idea de este género será fructífera porque no depende de nada a no ser de la propia ingenuidad.

preocupada constantemente por cosas ridículas. palabras. las palabras: cómoda. el ruido conducirá hasta la comedia. Watt pone en marcha una maquinaria que multiplica infinitamente el desgaste original. línea o palabra. esto no es sino Naturalismo llevado hasta su fin lógico. Cuando el lector se tropieza con una larga serie de palabras repetidas en diversos órdenes. Todos estos recursos no son sino formas de producir ruido en medio del silencio. corrientes y poco comunes. indudablemente influido por la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas pero. reafirma. ventana y fuego se ordenan una y otra vez hasta que la estancia. sus visiones se habían desplazado a imágenes todavía más grotescas. el autor elabora imágenes a base de introducirlas pulverizadas en el lector hasta que éste se siente forzado a ver para salvarse. En la trilogía que se inicia con MOLLOY (1951) hay cambios evidentes.Samuel Beckett El innombrable también doloroso para Watt— que a tener que habérselas con cosas cuyo nombre conocido. el nombre». Para no malgastar sustancia carente de valor. a lo menos. se hace proteiforme a despecho de su misma falta de sentido. atento a la mínima palabra? O acaso sea que. que éste se permite a costa del lector diligente. con todo. El movimiento en dirección hacia adelante de la novela se detiene así que se producen las diferentes permutaciones y combinaciones y llega a agotarse toda la disposición. Como parodia de la técnica naturalista. no era ya. Watt dispone un enorme aparato de labor humana inútil para suministrar a un perro la ración que Knott deja en el plato. y uno de los caminos es a través del mismo idioma: una forma de distraer al lector con palabras. Y aun en otro aspecto. una vez abandonado todo deseo de comunicación. En la época en que Beckett abandonara el inglés como lengua literaria para abrazar el francés. Más adelante. La reiteración de nombres. Beckett podrá atraer directamente la atención hacia las palabras y la sintaxis. comentando el empleo hábil de un modo subjuntivo o de una voz pasiva. el nombre reconocido. este problema y su solución constituyen el rasgo característico de Beckett. para él. tienen valor por sí mismos. el que asomaba era el 13 . prendas de vestir. repite. sobre todo un ahondamiento más acusado del punto de vista y una preocupación por el hombre trágico. Esto equivaldrá a escuchar sílabas. situaciones. imponen los objetos al lector. Cada elemento. dado que la preocupación de Beckett no se centra en la narración. en WATT. reacomoda. A menudo Beckett utiliza las palabras al igual que el pintor abstracto usa de las líneas: nada más que para el significado del color y de la forma. podrá preguntarse para qué sirven exactamente ya que no suelen ser sino líneas simplemente tediosas o páginas enteras que podrían omitirse. elementos del mobiliario —la reiteración en todas sus posibles formas— es absolutamente normal en Beckett y contribuye a dotar de sustancia a novelas carentes de fuerza narrativa. Las palabras. de forma parecida al efecto que consigue Joyce con sus listas de palabras en su RETRATO y en ULISES. Como visión simbólica del universo. mientras que. Y. por sí mismas. deberá llegar a la sustancia de diferente manera. sustituyen el ojo de la cámara. Knott. la atmósfera general de «chiste cósmico a costa del hombre» subsiste todavía. Y esta situación está montada y vuelta a montar en una lengua que reitera una y otra vez. al igual que el propio Mr. ¿Será éste un chiste particular de Beckett. antes. palabras repetidas y colocadas una y otra vez en las frases. cama. en insistente repetición.

En plena búsqueda. Los objetos sólo adquieren su aspecto desde el punto que se observan. habrían masticado. por encima de toda otra cosa.Samuel Beckett El innombrable hombre cómico. podrían haber sentido el amor. apenas si existe el libre albedrío. ella y sus repugnantes invencibles genes!». Los dos permanecen unidos gracias a la afección venérea que comparten. la desaparición y el anonimato. de no haber sido lisiados. el enajenamiento. aun siendo deseables. El aislamiento.. Sienten preocupación por lo que pudiera-haber-ocurrido. Al primero lo vemos transformarse en un flujo de conciencia que mana (¿o gotea?): efusiones de aquellos que deben expresarse a pesar de que. la falta de identidad —ésta llevada hasta un extremo que acaso sólo hayan igualado los personajes de Kafka— constituyen los elementos habituales de la trilogía. el problema consiste en conseguir o en recuperar la propia identidad. asemejándose los protagonistas a monigotes sujetos a leyes físicas que escapan al propio control. se vuelve a ella y. están fuera del alcance de los personajes que deberán luchar a ciegas contra la vida sin tener siquiera la posibilidad de gozar de una muerte esperanzada. Molloy habría incluso llegado al suicidio de no atemorizarle el dolor. invoca su recuerdo de una forma que es típica de Beckett: «¡ Ah. vieja zorra. nexo común de enfermedad y de dolor. vive en un purgatorio donde todo es dudoso y el mismo recuerdo resulta sofocante. los personajes de las novelas de Beckett.» ¿Estamos seguros de que ella existe? Molloy vive en un estadio intermedio entre las torturas del infierno y las delicias del cielo. Incluso los mismos monólogos a que se entregan sirven para recordarnos que únicamente pueden hablar sobre sí mismos. dado que el pensamiento es mucho más importante que la materia exterior. Y toda su búsqueda se centra en poder establecer contacto con su madre. Ya no volverá a presentarse el «final feliz» que vimos en MURPHY. pero jamás lo conseguí. 14 . a la cual ama y odia a la vez. No presenta una posible identificación con la naturaleza como sucedáneo de sus fallos ni como solaz ante la duda del propio yo. Además. de haber experimentado el deseo sexual.. buen trago me dio. Por consiguiente. se habrían dado al acto con fruición. Beckett declara: de haber tenido dentadura. ya que sólo pueden sobrevivir como lo que son. cariñosamente. el hombre no sólo está aislado de los objetos sino de su propia especie. por el otro mundo que ellos no habitan. Ahora. Aquí. puesto que son las condiciones las que limitan las posibilidades de sus reacciones. como sus compañeros. Todas sus vidas se desarrollan según el condicional de los verbos. los haraganes. Molloy conseguirá solamente la identidad cuando se enfrente con su madre. Al llevar Beckett su mundo cartesiano a su expresión más cabal. se suscita la duda absoluta del mundo exterior con el subjetivismo de los personajes como defensa contra el medio que les rodea.me sentía inclinado a situar este asunto entre yo y mi madre. de haber sido la vida diferente. cuyo paradero constituye un problema. podrían haber caminado. sin probabilidad de que se opere un cambio. lo que anhelan es el silencio. vagabundos y parias están más allá de toda esperanza de salvación. «. En el purgatorio. Los personajes de Beckett hablan incluso cuando hay poco que decir. donde el personaje que da título a la obra desaparece entre la basura de los suelos de una taberna y consigue el anonimato por el que siempre había suspirado.

Molloy deberá encontrar a su madre. yendo tras algo que tanto nosotros como él sabemos que jamás ha de encontrar— es parte de todos. por un lado. Y la persona perseguida. Molloy es. es un lisiado que se arrastra hacia su fatal destino con unas piernas a las que ha abandonado la fuerza y la energía. lisiado. tanto desde el punto de vista filosófico como psicológico'. Seguramente que mi hijo habrá tenido la misma idea y se habrá interrumpido al ir a masturbarse. Molloy. El propio Moran juega con la idea de Molloy. pasa por el hijo y llega hasta el nieto.Samuel Beckett El innombrable Con el fin de fijar su humanidad y completarse a sí mismo. enjuta y lisa no mejor que una cabra. ¿qué más da?» Molloy y Moran pueden arreglárselas prescindiendo del amor. intento evidente de trazar determinada línea de comunicación. por muy experimental e inútil que pueda ser. y así sucesivamente siguiendo un mecanismo típico de Beckett. a su vez. La novela se convierte en un círculo que se arrolla y desarrolla en torno a las pesquisas. La interrupción que se produce en plena novela. y a su vez. tiritando de frío. deberá encontrar a Molloy para completarse a sí mismo. Y Molloy descubrirá la gran pasión tras la que va todo el mundo en una vieja. que posee un perro que él ha matado por accidente. a pesar de que también lo busquen. Estaba constantemente con prisas. La madre de Molloy es su compinche asexuada. al igual precisamente que Moran que. La persona que anda tras otra lo que en realidad busca en ella es una parte de sí misma para. cuando la línea narrativa se aparta de Molloy —que busca a su madre— para ocuparse de Moran y de su hijo — que buscan a Molloy— es básicamente completa. El grupo de Beckett tiene tropiezos al querer establecer contactos entre los individuos. tras 15 . ¿quién es Moran?. Molloy no es ningún extraño para Moran: es su doble. al encontrarla. la cual. los cuatro —en realidad tres. reconociendo que un Molloy —hambriento. que abarca a partir de la abuela. Espero que esto le resultará más placentero que a mí». como la madre. hombre o mujer. impotente. Moran escribe en su informe: «Finalmente pude conseguir un beneficio del hecho de estar solo. «Tenía muy poco espacio. en la segunda mitad de la novela. porque Molloy y Moran son mitades de una persona— forman una diluida familia de tres generaciones. y el hijo. La búsqueda del amor se convierte en parodia del amor. No es por azar que los personajes de Beckett sean indeterminados desde el punto de vista sexual. desvalido. Juntos. Y. a los intentos de conseguir la identidad a través de la identificación con otro ser. es la madre de la madrastra del hijo de Moran. descubrir lo que ella misma es. en realidad. engañado por la mujer.. ¿qué sabe de Molloy? Moran se identifica a sí mismo al describir al Molloy que jamás ha visto. Algo así como un grupo familiar de Henry Moore con el agujero divisorio en el centro.. Molloy encuentra su naturaleza insensata mientras que Moran apenas tiene energía suficiente para masturbarse. El tiempo lo tenía también limitado. Y Molloy. y Moran. es el padrastro del hijo de Moran. Molloy. debe perseguir y ser perseguida. sin otro testigo que Dios al masturbarme. y Moran se masturba a la más mínima ocasión. igualmente. es viejo y decrépito. medita: «No sigas atormentándote. y Moran quizá sea el hijastro de la madre de Molloy. como presa de la desesperación. como Molloy. Los dos han oído hablar de sentimientos sexuales y a Molloy le gustaría experimentarlos antes de morir.

completará también una parte de sí mismo. y perseguido ahora buscaba refugio cerca del centro. Es posible que el intento de Beckett fuera discurrir sobre la cualidad cíclica de la experiencia humana. Cuando Molloy encuentre a su madre —meta imposible de toda evidencia— el hijo de Moran encontrará indirectamente otra parte de sí mismo. igual que un oso. su caricatura de Molloy. A éstas podrían añadirse otras versiones.» Moran va tras esta imagen de Molloy. aun cuando precisaba de nosotros para ser llevada a cabo. los objetivos del hombre pierden su sentido. y así sucesivamente. ¿qué es un protagonista?. Al negar lo que afirmara en un principio. quizá a tres o cuatro: el que vive dentro de él. Sin embargo. la sociedad. entonces el hijo de este último. la versión de Molloy que da Gaber (el mensajero) y. avanzaba aunque lentamente. como Ashab tras la ballena blanca.Samuel Beckett El innombrable objetivos extremadamente próximos. El común denominador es la búsqueda para que sea posible la supervivencia y que todos los hombres participen en ella. tiene la ocurrencia de que busca a más de un Molloy. Beckett ha demostrado aquello que los iguala: de ahí las indagaciones. rondando los pensamientos de los hombres cuando ya no existieran sus miserables artesanos». No llovía». En el ciclo. el individuo es reducido. y publicados en 1952 y 1953 respectivamente. incluyendo la de la madre de Molloy —de existir ésta— y la del hijo de Moran —de saber lo que anda buscando—. desechado. como Beckett indica cuando hace una depuración de los elementos utilizados en MOLLOY para MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE. ya que el propio Moran. completa la narración. No tenía más que levantarse dentro de mí para que yo me sintiera lleno con su resuello. Prisionero ahora se lanzaba en pos de yo no sé qué encogidos confines. el hombre real de carne y hueso. ¿para qué una sola vida humana irá contra los vastos episodios periódicos de las épocas históricas? Para Beckett. el proscrito. naturalmente. el vagabundo. con sus restricciones y sus advertencias? Lo que importa es la posibilidad de que el hombre diga. ¿qué. Cuando Moran está entregado a la búsqueda. tanto hacia el interior como hacia afuera. ¿qué. termina de este modo: «No era medianoche. no para sí mismo. una respuesta final. el carácter propiamente dicho?. Parece que Beckett quiera indicar que cuando los hombres suprimen toda dependencia con el exterior lo que queda es el holgazán. que era como si se franqueara el paso a través de la jungla con fragor inmenso. existen diversas vías de especulación. sino en «favor de una causa que. En el ciclo. No existe. a borrar diferencias con el fin de mostrar las similitudes que existen entre los hombres. y subsistiría. incluso en las peores condiciones imaginables: «Existo y sobrevivo a 16 . Jadeaba. al contribuir a encontrar a Molloy. a eliminar las figuras centrales. Y el libro que comenzaba así: «Es medianoche. Incluso a campo abierto. escritos en el año mil novecientos cuarenta y tantos. El moverse en círculo forma. Cuando la mayoría de sus contemporáneos ingleses se aplicaban en revelar diferencias. finalmente. según las teorías de Vico. incapaz de encontrar a Molloy. La lluvia golpea las ventanas». vuelve en redondo hacia su casa al final de la novela. evidentemente. Se tambaleaba. de uno a otro lado. en su esencia era anónima. ¿Qué son los éxitos personales?. el construir tal ciclo de experiencia humana equivale a destruir al personaje. A pesar de ello. casi resulta sobrante. Puesto que si Molloy es una parte de Moran. de forma parecida al FINNEGANS WAKE de Joyce. parte del esquema.

y aquí lo vemos tratando de retener el momento creando tensiones entre cuatro elementos: el propio escritor como persona. y. Beckett reconoce este uso tradicional del arte. Malone se ve obligado a escribir. Ha acudido a tal sitio para morir. según hemos visto. Sapo se desvanecerá de la historia y aparece Malone. que lo eluden constantemente. simple esparcimiento del autor. en realidad. Después. Así como Molloy escribió para hablar de la búsqueda que había emprendido y Moran para hablar de la suya —las dos relaciones ocupadas en el hombre— de la misma manera lo hace ahora Malone y. sugiriendo además que su presencia como escritor es no-sustancial. Molloys. el argumento. el lápiz. Los tres escritores intentan conservar las imágenes en algo más sólido que la memoria y todos ellos escriben —arte— como medio de hacer inmortal el momento. Minimizado en sus deseos hasta convertirlos en los de un niño —vive en una situación que está entre el plato de la comida y el orinal donde defeca—. Merciers. los dos. es parecido al infierno. la historia. que trata de dar forma a la confusión contando historias acerca de Mahood (¿Manhood?). de ser así. y su historia se ocupa del hombre. Beckett se ocupa de los interrogantes acerca de la validez de la misma realidad. practica un arte antiguo y mortífero. en diversos aspectos. es decir. Malone y el Innombrable. la capacidad que el escritor tiene de escribir y aquella historia más larga que incluye al escritor desde el punto de vista del autor. Habiendo ido a parar a una casa en la que se acoge a los necesitados. ¿existe siquiera él? Y. En consecuencia. el plato y el orinal. a pesar 17 . la narración. Para crear cierto orden en el caos. se han ido depurando gradualmente de forma que el tiempo y el espacio. cuando. en aquella novela. Lambert se ocupa en matar cerdos a cuchilladas. Todos los protagonistas de Beckett hacen esta afirmación. son los Murphys. así como su sucesor. el Innombrable. MALONE MUERE. ¿podrá señalarse una diferencia? Y. En su largo ensayo sobre Proust. intentó establecer cierta relación con los objetos reales. En MURPHY y WATT. conseguido este estadio. Sale Sapo para entrar en el mundo y conoce a los Lamberts. siendo su única actividad la de escribir acerca de sí mismo con un lápiz y una libreta. Este último uso de Malone indica que tal vez éste no sea real o que exista únicamente fuera de sí mismo. se confunden con el caos de sus deseos y frustraciones. Morans y Malones. Malone escribe acerca de Sapo —la especie en sí— una historia que tiene sentido universal. carece de la relativa claridad de MOLLOY. ¿entre qué cosas habrá que diferenciar? A Malone lo único que le preocupa son las cosas que necesita: la libreta. Girando en torno a Malone e indistinguibles del mismo. Y Malone.Samuel Beckett El innombrable mi manera». como si aquélla fuera su historia. Malone ha vuelto a un «paraíso» parecido al útero que. tiene hambre o cuando se apercibe de un urgente espasmo. no es más que un conducto entre dos agujeros: el de entrada por donde recibe la comida y el de salida por donde elimina los desechos. y su capacidad de reconocer únicamente este aspecto de la vida hace que las reglas de la narración corriente pierdan su sentido. ¿qué es su historia? En esta trilogía posterior a los horrores de los años de guerra. ¿cuál es la diferencia?. más adelante. la historia al ser escrita. Macmann. la estructura realista desaparecen en las novelas de Beckett con la misma rapidez con que desaparece en sus personajes el deseo de llegar a una meta o de ver sus esfuerzos coronados por el éxito. e incluso el nombre.

reconocemos que bien pudiera ser él mismo. El Innombrable es incapaz de orientarse. no sé.. ya que únicamente a través del habla determinará que existe. declinando camino de la nada.». «.. no hay necesidad de cabeza.quiero decir/jamás allí él querrá nunca/nunca nada/allí/ya más.. hay la imagen de un ciego sin nombre encaminándose por el mundo en una dirección que no conoce. El sujeto no importa. Esta postura. Meursault... fuera del control del hombre. bien.Samuel Beckett El innombrable de que éstos permanecían. las palabras están por doquier. reconoce que la palabrería en sí no conduce a nada. pero este acto de fusión indica que el autor cree en las cosas que funde. Dice: «. Earwicker con el medio que le rodeaba. la historia de un hipotético Malone escribiendo sobre un Malone muerto. lloriqueando. siendo su primera línea: «Pronto estaré completamente muerto por fin a pesar de todo». ya prendiéndoles fuego? Así de pronto sólo recuerdo cuatro. todos desconocidos. él debe vivir únicamente de y con palabras. ¿Existió acaso alguna vez? EL INNOMBRABLE comienza así: «¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora?»: todas las preguntas temporales y espaciales que hace el hombre sobre sí mismo para poder identificarse. «Entretanto sería estúpido discutir de pronombres y otros elementos de la charlatanería.dónde estoy. bien.dime lo que siento y te diré quién soy». tiene valores. Y su última: «. comprensión (aun siendo desequilibrada y enigmática) y creencias: sabe hacia dónde va. En la trilogía de postguerra. Tiene que charlar... Aquí hay un encuentro de la gramática con el tema. no lo hay». qué otros. seguiré». sus preocupaciones siguen siendo las mismas: «.no pediría otra cosa de mí que saber que lo que oigo no es el sonido inocente y necesario de cosas mudas constreñidas a permanecer.. no existe palabra para su nombre. no hay necesidad de oírlas. imposible pararlas.. Uno de los que ha matado. Malone termina como empezó. ya dándoles en la cabeza. tienes que seguir. comparado con él. Es verdad que Joyce en FINNEGANS WAKE fundió sujeto y objeto. Puesto que él no entenderá lo que le diga la gente cuando le hablen de él. esto es. Su identidad debe seguir disfrazada. hecho de palabras. sin embargo.no hay necesidad de boca. combinándose una cosa con la otra. 18 . dejar de charlar equivaldría a destruirse. Y. hacia toda aquella experiencia que haga que sus sentidos experimenten cierta comezón. Beckett ya no separa hombres de objetos. un mundo de cuya existencia ni siquiera está.. estando todo su monólogo encaminado a adjudicarse nombre. fuera de mí. en su mayor parte. Pero no es así de sencillo. En otro lugar. La palabrería y el silencio forman los nódulos gemelos de su conducta: se ve constreñido a charlar en tanto que lo que desea es silencio. las oigo. pero rara vez se ha convertido en materia de la novela hasta tal extremo. En cambio Malone pregunta: «¿A cuántos he matado. en el silencio no sabes.. jamás conocí a ninguno». sino la palabrería impregnada de terror del condenado a silencio».» Palabras descorporeizadas identifican al Innombrable pero. estoy en las palabras.. el lugar también. lugar y tiempo. imposible parar. irónicamente. Se interroga ahora acerca de si existe siquiera algo llamado existencia y pregunta qué hay dentro y qué fuera. Y el comienzo es típico del conjunto. ni lo subjetivo de lo objetivo. palabras de otros. dentro de mí. evidentemente acarrea un gambito filosófico tradicional. hace un minuto que yo no tenía cuerpo. Malone se desvanece y murmura al salir de la existencia.. seguro. y éste sería el diario de un muerto. Cuando el Innombrable afirma que «.. nunca sabré. no puedo seguir.

Merciers. Cuando odian su vehemencia sólo puede volverse contra ellos mismos. KARL 19 . Las abstracciones denotan un mundo donde es posible el heroísmo. Pero su destino todavía es peor. Aquel momentáneo y casi ilusorio fulgor de esperanza que ve Camus en el absurdo trabajo de Sísifo. el creer en abstracciones querría decir que creen en su propia corporeidad. en la misma medida que nosotros únicamente podemos calibrar una abstracción contraponiéndola a algo real. y sin contar ni siquiera con un nombre. y. Sobrevive y seguirá sobreviviendo sólo porque su cuerpo sigue funcionando. sin saber por qué es culpable. Beckett pregunta: ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? El Innombrable prosigue sin integridad (¿qué es?). y su lucha por la supervivencia en el destructivo elemento de la no-vida es su único medio de identificación. Puesto que. Una vez más. Y aunque hubiera pecado tampoco habría salvación. FREDERICK R. al contrario de los de Céline. No hay conciencia de que exista una abstracción como el triunfo. sin identificación (¿cómo se llama?). sin creencias (¿en qué?). Beckett lo transforma en la desesperada búsqueda del hombre por encontrar respuestas que le serán negadas por siempre jamás. por lo menos. y más que ninguna otra obra de nuestro tiempo —exceptuando acaso la de Céline— la trilogía de Beckett capta el nihilismo y el pesimismo del hombre que no cree ni en Dios ni en sí mismo. En un universo que no tiende a nada. por secundario que sea. no sienten el odio. Watts e Innombrables. Murphys. no hay salvación. Sus personajes tienen buenas intenciones y. sin deseo de vivir. pero a Malone y a Molloy de Beckett se les niega este placer elemental. y el heroísmo ha sido barrido por generaciones sucesivas de Malones. (¿dónde está?). por desesperanzado que sea y por muy abandonados que se encuentren. puesto que no hay pecado. para ellos. sin ninguno de aquellos puntales en que el hombre suele apoyarse. el Bardamu de Céline consigue su identificación gracias a aquello que combate. de desesperación cósmica. Ellos y Sapo. Macmann y otros como ellos son todo cuanto queda. Como expresión de la desesperanza de la postguerra.Samuel Beckett El innombrable Para un personaje de Beckett no existe este sentido de triunfo.

Si. Los síes y los noes. Personas con cosas. Hay que decir pronto. No me haré más preguntas. de antemano. Pero no hice nada. Lo mejor es no detenerse en este tema. lo que aún es más interesante. sin olvidarse de uno solo. o sin prejuicio. Decir yo. Eso. antes de ir más lejos. en vez de salir. Se cree sólo descansar. sin saber qué. ¿Se puede ser eféctico si no es queriendo? Lo ignoro. No estaré solo. Lo que significa que estoy obligado a continuar. que hablo de mí. Nunca. o antes o después. y no es de mí. Esto de un modo general. en los primeros tiempos. estoy muy seguro de poder barrer todo eso en muy poco tiempo. y he aquí que en muy poco tiempo se encuentra uno en la imposibilidad de volver a hacer nada. ¿Y los objetos? ¿Cuál debe ser la actitud para con los objetos? Ante todo. como un pájaro. simplemente haya permanecido. si en la situación en que me encuentro se puede hablar de hechos. Parece que hablo. de pasar adelante. sino también lo que aún es más interesante. lo que no importa. Si no. Lo más sencillo sería no empezar. llamar a esto ir. estoy obligado a hablar. Esto pudo empezar así. Se dice que donde hay personas hay cosas. Sin pensarlo. Acaso 20 . Estas pocas generalizaciones para empezar. eso es otra cosa. Si es que puedo. Solo. cómo voy a hacer. donde. no sé por qué. que digo aporía sin saber lo que quiere decir. lo mismo da. ¿Y qué sabe uno nunca. Llamar a esto preguntas. Se dice eso. y el modo de ciscarse encima. Quizá lo único que hice fue confirmar un viejo estado de cosas. para actuar mejor después. en la situación en que me hallo. Pero estoy obligado a empezar. Seguro que lo estoy. Los suprimiré después. antes o después. Pero es para desesperar de todo. ya no sé. ¿Quiere esto decir que al admitir a aquéllas se han de admitir éstas? Habría que verlo. Algunos títeres. que yo. y no soy yo. Debe de haber otros aspectos. sería para desesperar de todo. se me volverán a presentar a medida que avance. que yo. según una vieja costumbre. cosas sin personas. personas sin cosas. decir eso. por una u otra razón. lo que no era lejos. pasar días y noches lo más lejos posible de casa. Pero no me oculto que son de prever. hipótesis. Esto se dice pronto. venga el primer paso. cómo proceder? Por pura aporía o bien por afirmaciones y negaciones invalidadas al propio tiempo. qué debo hacer. No veo cómo. Para empezar. Poco importa cómo se produjo eso. Notar. Puede que un día. en semejante oscuridad? Voy a tener compañía. no sólo que voy a tener que hablar de cosas de las que no puedo hablar. llamar a esto adelante. No me callaré nunca. se presenta un objeto tenerlo en cuenta.Samuel Beckett El innombrable Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Sin embargo. Lo que se ha de evitar. ¿hay que tenerla? Vaya pregunta. Ir adelante. El hecho parece ser. ¿Cómo hacer. es el espíritu de sistema.

Un día de estos lo interpelaré. Débiles luces parecen indicar por momentos una especie de lejanía. Al verlo a él es cuando me he preguntado si proyectamos una sombra. Él pasa. en realidad. sin duda. Estoy tranquilo. ¿no se tratará en realidad de Molloy? Tal vez sea Molloy que lleva el sombrero de Malone. Quizás esté sentado. Idas y venidas incesantes. a una y otra parte de la barbilla. de una vez por todas. su barba me daría lástima. pero ya no están. al menos a partir de Murphy. Estoy muy seguro de que es él. lentamente. siempre en el mismo sentido. Si realizo otras funciones naturales. A lo mejor es que no me ve. No le veo otras prendas. cuando sea el momento. Otra hipótesis: ellos estuvieron aquí. estoy inquieto. ya no me muevo. mirando ante mí como un gran-duque en una pajarera. a unos cuantos pies. De su mortal vivacidad quedan pocos rastros. A veces me digo. Tal vez se trate de cerebro licuado. Pasa sin dirigirme la palabra. ¿No se trata. Cae en dos delgadas torcidas de longitud desigual. desde que estoy. inmóvil. ¿Hay otros fondos.Samuel Beckett El innombrable acabaré por estar muy rodeado. del sitio donde se acaba por disiparse? ¿Llegará un día en que Malone no vuelva a pasar ante mí? ¿Llegará un día en que Malone pasará por delante de donde yo estuve? ¿Llegará un día en que otro pasará por delante de donde yo estuve? Carezco de opinión. Nada me lo impide nunca. A decir verdad. diré. a menos que sea yo el que pasa ante él. En cuanto a Molloy. atmósfera de bazar. del que ya no hay nada que esperar. desde siempre. No me haré más preguntas ya. encontraré. Pero es más razonable suponer que se trata de Malone llevando su propio sombrero. acaso no esté aquí. No hay nada aquí que pueda entristecer. Lo veo de perfil. id. para mí. No hay días aquí. Se aguanta la mandíbula con las dos manos. a mi modo. No. pero hasta el momento no he visto más que a Malone. Imposible saberlo. Las lágrimas corren por mis mejillas sin que experimente la necesidad de entornar los ojos. ¿Podría estarlo si quisiera yo? El lugar es vasto. no. si es que alguna vez estuvo presente en ella. Pero ignoro si está de pie o de rodillas. nos creo a todos aquí. No. el sombrero de Malone. pero me sirvo de la fórmula. Se acaba en la cintura. Estoy. En todo caso. los creo a todos aquí. de los cuales éste en el que estoy no es más que el pórtico? Y yo que creía haber acabado con los períodos de prueba. Él pasa junto a mí. aquí. Malone está ahí. Personalmente no tengo intención de aburrirme. Caramba. la felicidad pasada se me ha ido completamente de la memoria. en un cajón de sastre. Sin embargo. ¿Hay otros lugares previstos para nosotros. Veamos un poco adonde conducen estas consideraciones. Voy a examinarla. El busto está erguido. con las manos en las rodillas. siempre he estado sentado en este mismo lugar. es porque quiero. no sé. sé que todos estamos aquí para siempre. más abajo? ¿Unos fondos a los que se llega por éste? Estúpida obsesión de la profundidad. Si yo no fuera insensible. pero no me atrevo a deducir de ello que nada cambiará nunca. ¿Hubo un tiempo en que también yo me volvía así? No. Pasa ante mí por intervalos sin duda regulares. Ese sombrero sin alas me parece concluyente. Le veo desde la cabeza hasta la cintura. he aquí el primer objeto. 21 . Nada cambia aquí desde que aquí estoy. ¿Qué me hace llorar así? De tanto en tanto. Pero se tratará poco de Malone.

No. No es por espíritu de curiosidad. incluso a los míos? Quizá son luces permanentes y fijas. Me gusta creer que ocupo su centro. Sí. para mayor seguridad. ya lo indiqué. por su parte. no. acto seguido. Otra cosa. de casas donde se enciende. Pero el lugar. No puedo callarme. no lo diré. es decir. como el planeta alrededor del sol. En cierto sentido. ¿Qué tienen. evidentemente. Se trata de retórica. Malone. que es lo que decía. me devolvería. Durante este tiempo todo ha ocurrido en la mayor calma. aparece y desaparece con una exactitud maquinal. de tan raro. del perfecto estado hasta ahora de este lugar. percibidas por mí con vacilación y por intermitencias. En lo que se refiere a poder reconocer sus confines. Dicho esto. en la misma actitud. ¿gira verdaderamente. ¿puedo deducir. Pero. ¿acaso no escapan. Pero el solo hecho de hacerme esta pregunta me da que pensar. a la calle de la Gaité. Pero no. Si hiciera ruido. ¿No ha cambiado nada verdaderamente desde que estoy aquí? Con franqueza. prosigo. no dejaría de oírlo. Malone pasa. en el más perfecto orden. he de hacerlo. gira. No necesito saber nada de mí. estas luces a las que nada les pido que signifiquen? ¿Es su irregularidad. pues igualmente se me escapa el mío. pues no estoy sordo. que espero mucho de estas luces. puesta la mano sobre el corazón. Si un día debiera intervenir un cambio. al girar a mi alrededor. pero que nunca va más allá de la potencia de una o dos bujías? Malone. y lo hace alrededor de mí. tal vez sea grande. casi la 22 . todo no está claro. Voy a probar otra cosa. porque no puedo. esas luces no son de las que iluminan o arden. a mis espaldas o a la izquierda. no esperad. ¿De dónde me llegan estas nociones de antepasados. mejor sería que estuviera sentado en el borde. fuera de algunas manifestaciones cuyo sentido se me escapa. para que me ayude a continuar y eventualmente a decidir. que será siempre así? Puedo. Entonces se inventan oscuridades. lo que manifiestamente es imposible. su brillantez intensa unas veces y pálida otras. no es que se me escape su sentido. y tantas otras? He buscado por todas partes. a la derecha. Sin ir a ninguna parte. en el mismo sentido. puesto que miro siempre en la misma dirección. saldría del recinto en cada una de sus revoluciones. Pero. tengo la certeza de ello. Pero es menester que la explanación se realice. Confío en que tendré ocasión de volver sobre este asunto. pues. originado por un principio de desorden sobrevenido ya. ¿Acaso soy víctima de una verdadera preocupación. Pero no hace ningún ruido. o en camino. siempre a la misma distancia de mí. Pues si así fuera. Pero el juego de luces es verdaderamente imprevisible. Pero desde luego no es éste el caso. que yo sepa. con la misma rapidez. Pero ya ahora diría.Samuel Beckett El innombrable aseguradas en otra parte por terceros mis apariciones. o es que no hace sino pasar ante mí. No. nada. Y todas estas preguntas que me dirijo. esta excelente explicación no me satisface. No le debo a nadie mi existencia. como lo hace. en ciertos momentos. pero nada menos seguro. antes de verlo de nuevo. en el que corre peligro de desvanecerse. entonces. ¿qué? Esto parece depender del cambio en cuestión. Por mucho que me diga que esta pregunta no tiene otro objeto que alimentar el discurso en un momento dado. Aquí todo está claro. su inestabilidad. Hay que decir que probablemente pasarían por completo inadvertidas a unos ojos menos avisados que los míos. Todo aquí. sin venir de ninguna parte. ambos casos son válidos. como si se dijera de una necesidad de saber? Lo ignoro. en línea recta? No. aquí todo cambio sería funesto. lo noto. como por otra parte de cualquier elemento análogo de incertidumbre verosímil. de desplazado casi. lo mismo que puede no tener más que doce pies de diámetro.

El infierno mismo. Pero no cambiarán nada. a un tiempo mismo. no me lo oculto. No sé si Malone lo oyó también. aparentemente. a la luz de esa remota analogía. Pero lo más sencillo. ¿Es Malone el culpable? ¿Lo soy yo? ¿No será una simple ventosidad? Las hay desgarradoras. Tras silencio tan prolongado. la mejor. ¿Y mi sorpresa? Debí imaginármelo. un breve grito. de tarde en tarde. Diré. simple efecto de mi obstinación en suponerlas siempre las mismas y vistas siempre desde el mismo punto. el desorden de las luces puede ser una ilusión. me habría quejado sin motivo del desorden de las luces. Igualmente es posible. temer de cualquier cambio. tendrá que decir algo. Esto es también. data de la rebelión de Lucifer. no es un ser humano. Quedé sorprendido: la palabra no es demasiado fuerte. querer saber qué es.Samuel Beckett El innombrable certeza. tras un período de silencio inmaculado. ya que fue el primero. En suma: nada. no lo es del todo. inquietud incomprensible. este grito. es considerarme fijo en el centro de este lugar. Pero las dos son desagradables. El grito no ha cambiado nada. entre el centro y el borde hay margen. en compañía de Malone. Imposible saber qué clase de criatura lo emitió y lo emite siempre. como la tierra con su luna. con mucho. Entonces. Recuerdo el primer ruido que oí en este lugar y que después he oído con frecuencia. y yo para él. No los conozco todos. 23 . A lo mejor las necesito. si es la misma. Empiezo a conocerlos. Se puede morir a los setenta años sin haber tenido nunca la posibilidad de admirar el cometa de Halley. cuyo empleo creí que debía vedarme. si la ocasión se presenta. o. Todo es posible. Aquí hay ruidos. aunque sólo fuera para comodidad del relato. se oyó un débil grito. y muy bien puedo estar situado en algún lugar entre los dos. pues. sin duda. aunque no desde siempre. cuando ocurre algo. La memoria sobre todo. Deplorable manía. me será permisible. bastante diferentes. mil palabras con las cuales no contaba. Como quiera que sea. ahogado en seguida. realmente. de tanto en tanto. lo más agradable para mí. Y los ruidos que todavía ignoro son los que aún no se han emitido. la primera de estas hipótesis es. Eso me ayudaría. si los hay. He aquí lo que va a facilitar singularmente mi exposición. si pudiera situarlo en relación con el de mi vivienda. cualesquiera que sean su forma y su extensión. o casi. que este lugar se hizo para mí. aunque eterno. y a menudo tendré ocasión de acogerme a ella. ni siquiera la primera vez. Si al menos no tuviera la obligación de manifestarlo. tirando por lo bajo. ¿Y por qué hablar de grito? Tal vez sea una cosa que se rompe. creerme aquí para siempre. que nuestros comienzos coinciden. no hay seres humanos aquí. Por último. Y otros. dejaron de gritar. dos cosas que entrechocan. pues también yo debo atribuirme un comienzo. Hay. De los ruidos que me llegan se desprende con toda claridad que no estoy completamente sordo. Que baste eso. ha cambiado desde que estoy aquí. Pues si aquí el silencio es casi total. Para empezar. Pues debo suponer un comienzo a mi estancia aquí. Así pues. ¿Aguardé en algún otro lugar a que éste se hallara listo para recibirme? ¿Dónde está el que aguardó a que yo viniera a poblarlo? Desde el punto de vista de la utilidad. Así pues. que también yo me vea arrastrado a un movimiento perpetuo.

seguida de la caída y la desaparición. y de qué ojo. Pero sobre todo eran mis semejantes los que me querían hacer tragar. no puedo ver. a la luz? Me parece que no fue cosa mía. si es menester. lugar dónde. aquí nunca me ha importunado nadie. Pero. A mis delegados los veo todavía. lo que ocurre justamente delante de mí. hasta ahora. Pues también ellas debieron llegar en línea curva y. Me daban cursos sobre el amor. Naturalmente. Sabré utilizarlo. No me acuerdo nada de aquellas conversaciones. lo veo mal. Pero. De modo que. por supuesto. Debe de hacer mucho de todo eso. cuándo. no me deja ver sino lo que tengo muy cerca. Y venga a sostener tercos que fue un buen regalo. Me dijeron que procedo de él en última instancia. entraron en colisión ante mí. Pero no bajo los ojos. de la luz. ¿Es concebible. yendo lentamente la una hacia la otra. Los uso todavía. Fueron esos señores los que me hablaron de ella. No digo que eso no servirá nunca para nada. sobre la inteligencia. A lo mejor se trata de agua. hasta muy cerca de mí. para rascarme. Lo que me deja perplejo es deber estos conocimientos a personas con las que nunca pude entrar en comunicación. Cayeron y no las volví a ver. y esto quizá me permita observarlas mejor.Samuel Beckett El innombrable Sería llegado el momento de que le diera un compañero a Malone. Me hablaron de los hombres. por qué medio conversé con esos señores? ¿Vinieron a importunarme aquí? No. esto es. debería bajar un poco los ojos. no diré lo contrario. Lo que no impide que algo me haya quedado. precioso. Pues la visibilidad. conservo algunas descripciones. precioso. me infligió la existencia. Ya me ha ocurrido así. Aguardo. Era uno de sus temas preferidos. Quizá 24 . sin impaciencia. servicios de los que no hubiera tenido ninguna necesidad si me hubiesen dejado tranquilo. Ponían en ello un celo y una obstinación increíbles. Esto se me antoja poco verosímil. como los que se refieren al bien y al mal. el hecho es ése. por ejemplo. No quise creerlos. caerán y desaparecerán. oblongas como el hombre. Es poca cosa. en relación con el nivel del suelo de alrededor. a menos que se trate de cómo ando de la vista. Sigamos. mirando siempre en la misma dirección. pero sí tan distintamente como la visibilidad lo permita. ¿dónde. Entonces ha de ser en otro sitio. No me habría hecho falta. ¿Por qué me hice representar entre los hombres. Lo sabían por sus representantes en Bally no se qué. con el rabillo del ojo. En suma: sólo veo lo que se presenta justamente delante de mí. A menos que se trate de conocimientos innatos. La próxima vez que penetren en el campo. pues. No debí entender gran cosa. para ver en las mejores condiciones lo mismo que ocurre ante mí. En fin. Veo tan mal a Malone como la primera vez. si es que es suelo. Dos formas. Pero hablaré antes de un incidente que sólo se produjo una vez. un conocimiento innato de mi madre? No para mí. Sin embargo. sabré que chocarán. la colisión. Igualmente me pusieron al tanto de Dios. Su acercamiento nunca lo veré sino confusamente. Es que. Se trata de habilidades que me prestaron servicios. Fueron ellos también los que me enseñaron a contar y a razonar. pensé en la falsa pareja Mercier-Camier. No es cierto. con los bolsillos llenos de venenos y de cauterios. en tal caso. lo que veo mejor. o de otro líquido cualquiera. que se repita. Tipos asquerosos. Pero nunca estuve en otro sitio. Añadiré que mi asiento parece haberse elevado un poco. a creerlos. sólo veo lo que se presenta muy cerca de mí. no diré que distintamente. a pesar mío. sólo puede ser por ellos por quienes supe de los hombres y de cómo se las arreglan.

sólo con mirarme de hito en hito con sus ojos apagados de tanto haber visto. Ignoro. En particular uno de ellos. No se tratará forzosamente de un ultraje al orden que reina aquí. sino una noción de las más confusas. me equivoco. o lo preceda. El otro viene derecho hacia mí. si llegaré a poder verlos a los dos juntos. Pues si estoy en condiciones de calcular con algunas pulgadas de margen la órbita de Malone. ¿Se trata tan sólo de una calma momentánea? Eran cuatro o cinco a atormentarme. Otros vienen hacia mí. me mira y luego se retira andando hacia atrás. so pretexto de darme su informe. no. iba a decirlo y cambié de idea. No. Pues si no se debiera verlos juntos nunca. hace ya mucho tiempo. Basilio de nombre. por consiguiente.Samuel Beckett El innombrable fueron cursos por correspondencia. Otra impresión. no. no sólo de medir el tiempo. como si yo pudiera hacer algo por él. A lo mejor en fotografía. por el contrario no poseo. acallar su voz. sin embargo. Pero esto ocurrirá tal vez. se tropezarán y acaso se caerán. avanza aún algunos pasos. no se ha repetido todavía. Lo que de él veo mejor es el sombrero. ¿es que ha cesado? Algunas preguntas todavía. ¿Desde cuándo cesó ese atiborramiento de la cabeza? Y. ¿los encuentros no son una excepción a esta regla? El único encuentro de que he sido testigo. y deja pasar a su través algunos cabellos grises. sino también de calcular sus respectivas velocidades de desplazamiento. La busca del medio de hacer parar las cosas. dada la imposibilidad en que me encuentro. con el paso de Malone. en su siglo. admitiendo que pasa a tres pies de mí. Su mirada. lo que no es seguro. Se los vuelve a llevar. en colisión. ese que me aplicaron ellos. No viene a menudo —me es imposible precisar más — pero desde luego regularmente. Y quizá me habré librado de Malone y del otro. Nos ponemos a hablar como si pudiéramos dejar de hacerlo con sólo querer. el día en que los vea juntos. como un zapato viejo. Su visita no ha coincidido nunca. Pero el caso es para tenerlo en cuenta. Sin abrir la boca. es lo que al discurso le permite proseguir. Se ponen cosas en marcha sin preocuparse de cómo hacer que se detengan. siempre en los mismos plazos exactos. agazapado en la tiniebla? ¿Usurpa todavía mi nombre. de estación en estación? No. Pero a la larga esto podría resultar aburrido. He dicho que aquí todo se repite pronto o tarde. probablemente no menos falsa: me trae obsequios y no se atreve a dármelos. pasan ante mí. Es así. dan vueltas a mi alrededor. ¿Sigue mirándome aún. que se alza bastante largamente hacia mí. a pensar que mis dos fieles se encontrarán algún día. según creo. me volvía un poco más cada vez como él quería que fuese. Sin embargo. Las 25 . o bien los suelta y desaparecen. hasta ahora. no sé cuáles. No sé cómo. lo que por sí solo se basta para inutilizar cualquier cálculo a este respecto. me inspiraba una gran repugnancia. tengo la impresión de haberlos visto. Es para hablar. No me molestan. entreteniéndome en adivinar quién pudo infligirme estas heridas insignificantes. A lo mejor fue el final de algo. No. es decir. no es que ellos me molesten. paciente. Pues la no coincidencia muy bien puede variar (y me parece que tal es el caso) sin que llegue nunca a suprimirse del todo. Se comba como si llevara a punta de brazos objetos que pesan mucho. La copa está muy gastada. sería menester que ante mí Malone suceda al otro. acerca del recorrido del otro. aquí estoy a salvo. la siento implorante. Desgraciadamente sólo ellos circulan por aquí. no debo tratar de pensar. Pero. Ese intervalo vacilante me incita. las últimas. Hace su entrada como a través de pesados cortinajes. no me cansaré de repetirlo.

Este gris. que siento aquello.Samuel Beckett El innombrable cosas. que temo. ofrendas para mí. sin ayuda de otra luz que la del cielo ennegrecido y de la tierra misma. He aquí a uno que no es como yo no sabré nunca dejar de ser. entre ellos. se extiende fuera de este círculo encantado en finos velos impenetrables. de lo que se trata es del vacío siempre. me parece imposible. inmóvil. Preocupación por la verdad en el prurito de decir. ¿Y si. Nada nocturno aquí. en lo que me rodea tan de cerca y me impide ver. ni elevarse al cielo. no carece de nada. centrados y desencajados. Esto. Necesitaría también. extraño para siempre a mis flaquezas. para que descansara de ver y de no poder ver o simplemente para que me ayudaran a dormir. según creo. no por ser primero tenebroso y después francamente opaco. de un tono apenas más oscuro. y después limpiar. dicho sea de pasada. Y el otro. a quedar fijos en el corto pasillo que tienen delante. como una jabalina. Pero en realidad. sin soltarlo. con todo y seguir viendo aire en ella. O bien. la cacatúa. participios futuros y condicionales. espero. El aire. ya que poco sería éste sin ellos. Ya puedo estar sin moverme. De aquí la posibilidad de verse libre por medio de un encuentro. pensándolo bien. me serviría de él como de una espada y acuchillaría ya el aire. al pronto. y aquí no puedo contar estrictamente más que con mi cuerpo. según Basilio y consortes. ¿Dejarme acarrear en el mismo carretón que mis criaturas? ¿Decir de mí que veo esto. ignoro. las luces con que mi prisa por hablar disfraza cobardemente este sitio. Entonces lanzaría el palo. ¿Soy yo quien proyecta esta débil claridad que me permite distinguir lo que ocurre ante de mis narices? No veo. No me mira. según el ruido que oyera. mientras permanecían abiertos. al margen de toda cuestión de procedimiento. las figuras. La más profunda noche a la larga se deja taladrar hasta cierto punto. mudo. por cambiar. y a la inversa. de una intensidad de plombagina? Para aclarar esta cuestión necesitaría un palo. sosteniéndose la mandíbula. A veces me pregunto si las dos retinas no están encaradas entre sí. tratemos de ver qué se puede sacar de este viejo tema. es menester de todas veras que. o de lo lleno. 26 . ¿no será mejor el cercado. sé? Sí. deja de ser de una luminosidad intensa. así como los medios de servirme de él. mi cuerpo incapaz del menor movimiento y cuyos mismos ojos ya no se pueden cerrar como hacían antes. la utilidad de suponerlo así. llegue a desterrarlos. Primero ensuciar. como he oído decir. Pero la época de los palos pasó. me ocupara un poco de mí? Pronto o tarde me vería acogotado. Pero suavemente. Sólo yo soy hombre y todo lo demás es divino. este gris es ligeramente rosado como el plumaje de algunos pájaros. el aire. Malone gira. Por lo demás. directamente hacia delante de mí. ni bajarse. ya la muralla. ni pueden volverse. y de mí solo. lo diré. para no exponerme a perderlo de una vez por todas. los ruidos. una necesidad de ayuda. que él es el dios. donde el 99% de las veces no ocurre nada. He puesto en él ojos implorantes. Deben de estar rojos como carbones encendidos. no me conoce. De un gris justamente transparente en mi proximidad inmediata. esta pantalla contra la cual mis miradas tropiezan. sino que están obligados. y sabría si. Impasible. de momento.

Pero héme aquí. como no sea a la obligación en que me hallaré. un razonamiento que me gusta. antes al contrario. si puedo. respecto a mi morada. estando aquí desde siempre. que voy a decir. Pero yo estoy aquí. Pero no he estado nunca en otra parte. sin callarme. antes de la falta. esto. Sí. o no estarán nunca. o si estarán. llegado al mundo. estoy inquieto. De aquí una cierta confusión en los exordios. Y ese día. no sé cómo —no se trata de eso—. Pero quizá me hago ilusiones. que no puedo hablar. por nuevos caminos desde luego. mis dichos están dichos. que estaré en otra parte. dado lo que es. pero puedo hacerlo un poco. si puedo. no estuvieron aquí. ahí reside la esperanza. Sin embargo. que siga estando otra vez a punto de ponerle fin. No voy pues al desastre. el tiempo de colocar al condenado y de acicalarlo. quien quiera que yo sea. hablando de ello. se refiere al lugar donde estoy. de nadie y de nada. para mayor seguridad. lo que tal vez diré. estoy obligado a añadir esto. y que debo hablar. de no perderme. digno de mi situación. pues no puede tratarse más que de mí y de este lugar. No esta vez. no sé por qué.Samuel Beckett El innombrable Aunque todo se vuelva oscuro. de volver a empezar. yo cuya cabeza está lejos. He aquí. Pero no desespero de poder un día prescindir de mí. y en relación a esos lugares en donde estuve. está dicho ya. ¿es de desear? Sí. que inquietarme. pudiendo lo que puede. o si estuvieron. en relación a mí que estuve en otra parte. una vez más. acabar sería maravilloso. en el gris. Pero. por incierto que sea el porvenir. bastante. puesto que. no voy a parte alguna. pues. Pero no lo sabré. sería maravilloso. Yo soy Mateo y soy el ángel. Lo que no llevaría a ninguna consecuencia. yo llegado antes de la cruz. a este respecto. sino en otro sitio. aquí sigo todavía. sobre el gris. aunque todo se vuelva claro. Otra cosa: lo que digo. Añado. irreconocibles cada vez. lo sé. acabar aquí. Y lo más sencillo es decir que lo que digo. o no estuvieron nunca. por consiguiente pensar un poco tal vez. lo que diré. mis aventuras han concluido. para no ser más que el otro. lo justo para escribir. yo que estoy aquí. en tales condiciones. pues corría prisa decir algo. el que no puedo alzar la mano de mi rodilla. donde estoy. no están aquí. de quizá pues pensar en él un poco. o si están. Estas cosas que digo. no teniendo en cuenta sino el aspecto manual de esta amarga locura? Lo ignoro. podré callarme. 27 . el gris es el que se impone. pese a la imposibilidad en que me encuentro de pensar en él. de no hacerme. donde me he dicho que estoy desde siempre. podré acabar. no puedo hacerlo sólo en relación conmigo que estoy aquí. respecto a mí. Soy yo el que pienso. Podría saberlo. o por los de antes. No tengo. aquí. que no puedo pensar. donde estaré. Y temo mucho. en fin. a partir de ningún sitio. ¿Cómo hago. Sin embargo advierto que no. para empezar. a esto llamo aventuras. acabar es de desear. hecho de claro y de oscuro. no están ya. de seguir aquí. no estarán aquí. es de desear. por culpa de la necesidad en que estoy de hablar de él. para volver a lo mismo. pues. aunque todo siga gris. o no están todavía. a mí que en él estoy. una vez libre. Soy yo el que escribo. en relación con aquí donde estoy. de hablar de él. para escribir. Todavía. pudiendo vaciarse de éste o de aquél.

Me hicieron perder el tiempo. en una palabra. 1 28 . Es ahora cuando voy a hablar de mí. antes de volver a ser arrancadas. Creí obrar bien al hacerme acompañar por esos burros de carga1. de mi cabeza. mi vieja historia. que tener miedo. ni nada podré saber. No me engañan esos Murphy. sus dolores nada son comparados con los míos. dada la imposibilidad de ver. por donde yo erraba en otro tiempo —ahora estoy fijo—. para contemplarla. trabajar inútilmente. Pero la cosa ha de señalarse. ir más lejos. del T. y las carnes arrancadas tendrían tiempo de pegarse de nuevo. pero del que poco a poco. el que tiene aires de haber sido hecho para mí pero que no quiere de mí. Me río de lo que acabo de decir. una cuna. ése que yo tengo aspecto de querer y que no quiero. lo bastante para averiguar que es el mismo de siempre. En suma: ¿voy a poder hablar de mí y de este lugar sin suprimirnos? ¿Voy a poder callarme? ¿Existe alguna relación entre estas dos preguntas? Gustan las apuestas. ellos y los demás. en mi vieja cuna. Ellos no han padecido mis dolores. una vez más. después poco a poco tal como siempre. de no perderme. los que aguardan. ¿Y si hablara para no decir nada. pues. perdido de pequeñez. perderme. pero absolutamente nada? Así evitaría tal vez estar roído como por una vieja rata ahíta.Samuel Beckett El innombrable Confío en que este preámbulo acabará pronto. de mis manos. Molloy y Malone. donde me diré que estuve siempre. Sin embargo no desespero. pues hay a continuación un juego de palabras con esta expresión. y siempre murmurando viejas historias. un pequeño sí o un pequeño no. por primera vez. Pero acabo de decir que he hablado de mí. ése del que sin duda no sabré nunca si me engulle o me vomita y que acaso no sea más que el interior de mi cráneo lejano. Lo que impide el milagro es el espíritu de método. esa de la que creí poder desprenderme. obligó a la humanidad. y con mi camita de baldaquino. lo bastante para exterminar a un regimiento de dragones. Pues ir más lejos es irme de aquí. inventó el fuego. de moverse. de acabar aquí. cuando era menester hablar solamente de mí. de mi espalda. en otro lugar. del cual no sabré nada. desfiguró la arcilla. como en el Cáucaso. desaparecer y volver a empezar. He aquí varias. miedo de lo que mis palabras harán de mí. pero siempre se olvida algo. Pero parece imposible hablar para no decir nada. o empujando contraías paredes. Téngase en cuenta la traducción literal de sufre-dolores o padece-dolores. o quizás una sola. al objeto de poder callarme. o bien me haría roer menos deprisa. de mi pecho. como por primera vez. Que se vayan ahora. al cual estuve acaso un poco excesivamente sometido. desconocido al principio. domesticó al caballo y. se cree conseguirlo. encontrarme. de mis pies. N. que estoy hablando de mí. a beneficio de la exposición que decidirá de mí. de pensar y de hablar. Pues confío en que no exista nada en común entre yo y aquel miserable que se mofó de los dioses. pese a estos inconvenientes. de no partir. tengo miedo. dejándome hablar de ellos. sólo una pequeña parte de los míos. los que me sirvieron. Me equivoqué. sabré algo. esta vez —al tiempo que digo quién soy y dónde estoy—. de mi escondite. que me devuelvan lo que les infligí y que desaparezcan Souffre-douleurs en francés equivale a burro de carga o a cabeza de turco. Desgraciadamente temo. Sin embargo. de poder preferir. No hay. Desde luego no me da ni frío ni calor que Prometeo fuera liberado veintinueve mil novecientos setenta años antes de haber purgado su pena. como siempre.

y ese negro. con algunos harapos aquí y allá. soy yo quien cobardemente los ha inventado. sin ayuda de nadie —pues no hay nadie—. si no la consistencia. y en seguida hablaba del sombrero de Malone. de los que ya sólo quedan las órbitas. hasta que no tenga más que hablar. para retrasar el momento de hablar de mí. En adelante. contra las rodillas las manos. que me corren por toda la cara. antes de pasar a cosas más importantes. Me sé sentado. esta cuestión es secundaria. de las que aún no he logrado desembarazarme. ¿Estoy vestido? A menudo me he hecho esta pregunta.. sólo lo es ligeramente. Y sin la lejana evidencia de las palmas de mis manos y de las plantas de mis pies. del abrigo de Molloy. ya estoy yo solo aquí. sino que nunca hablé de ello. todas las cosas que sobresalen. del que tampoco sé nada. por un rostro invertido. ¿Y los ruidos? Ya no. mis cabellos. por los costados y por toda la espalda. no titubearía en afirmar que tengo la forma. nadie gira a mi alrededor.. es una gran bola lisa que llevo sobre los hombros. si no nunca llegaré. Mi espalda no está sostenida. con las manos en las rodillas. de un huevo. bien asentada. como posibilidad vestimentaria apenas veo otra cosa. Se me acumulan en la barba. nadie viene hacia mí. Si lo estoy. En cualquier caso. Dará lo que dé. Pues noto que las lágrimas me resbalan por el pecho. Dios y los hombres. el día y la naturaleza. del que no sé nada. a causa de la presión contra mis nalgas. Pues bien. No. e incluso por el cuello. desde los ojos hasta las mandíbulas. Tampoco diré más obscenidades. por un rostro inclinado. cabellos tampoco. Después hay el modo de correr de las lágrimas. con dos agujeros en cualquier parte para impedir el estallido. sin dejar 29 . contra mis manos. y allá arriba la cabeza. sin lineamientos. el negro es el que había que decir. Pero no debo confundir el enderezamiento de la cabeza con el de la mirada. hablaré. me parece. hay que hacerlo. Pero poco a poco. No son más que yo. Yo. debiendo hablar. con las piernas dobladas y en el aire. He aquí pues eso de que. que unas bandas. porque no veo nada. se acabó este asunto. con las que contaba tanto? ¿Habrá que apagarlas? Sí. Estas comparaciones están fuera de lugar. inventados para explicar ya no sé qué. si ya no tengo nariz? Todo eso cayó. con el cuello erguido y sin torsión. como no lo haría. de momento. Pero. con mis ojos. Pues como consistencia. Bueno es asegurarse de la propia posición corporal desde el principio. El gris tampoco está. como indiqué? Me noto con la espalda erguida. Bueno. Ah. contra las plantas de mis pies. poco a poco. a causa de las lágrimas que de ellos manan sin cesar. no tengo barba. del que no sé nada. sí. sino que es negro. ni el plano vertical con el horizontal. ¿A qué iba yo a tener sexo. y vacío. ¿Y Basilio y consortes? Inexistentes. estoy realmente bañado en lágrimas. como en su bastoncillo la bola del boliche. ¿qué es lo que presiona contra las nalgas. Nunca fueron más que yo y este vacío opaco. con los ojos cerrados. de mis vergüenzas y mis temores.Samuel Beckett El innombrable de mi vida. todo está silencioso. contra las plantas de los pies? Lo ignoro. se trata más bien de mucílago. Esos no estuvieron nunca. del traje de Murphy. no existen luces aquí. sé que tengo los ojos abiertos. contra mis rodillas. salvo en los ojos. de mi recuerdo. los impulsos del corazón y los medios de comprender. sí. pero. y desde allí cuando ya no puede contener más. Ah. Contra las manos son las rodillas las que presionan. ¿Y las luces. Todo mentiras. Refiero estos detalles para asegurarme de que no estoy echado de espaldas. ¿qué es lo que indica que miro rectamente hacia delante de mí. ante mí nadie encontró nunca a nadie.

sin razones. la música. incluso si no es aún el mío. si puedo recordarla. sin aberturas. y ciertamente existen razones para ello. al objeto de permanecer oculto. no demasiado perverso. en los aires o en contacto con otra superficie. las montañas. las habitaciones. hablando de cosas que no existen o que quizás existen. los bosques. a la par que acompañándome en una lengua que no es la mía. conservar nada de cuanto ha llevado mis pobres pensamientos. Superfluo. en las ciudades. Menuda tirada de discurso se puede sacar de esa preocupación tan legítima en apariencia. pero no escucho. pero se acabaron las razones. Después un pequeño infierno a mi modo. que no oí nada. Pongamos. cayó tan bajo. la vida mía que en otro tiempo supe y no quise confesar. se extiende la misma lección de siempre. a taponar. la piedad en llamas. invisible quizás o grande como Sirio. Pero no se me tendría en cuenta. ¿es que ruedo. Pero. susceptible de ahuecarse. de aquí tal vez una ligera falta de limpidez en algunos momentos. ni quietud ni 30 . de abombarse al azar de los choques. Ya no haré pausas tampoco. incluso si no es aún la que tiene que ser? Voy a intentarlo. el aroma del grosellero silvestre. quizás eso cae todavía. Y me las he permitido. un huevo mediano? No. son cosa forzada. es la vieja tontería. pues. sin asperezas. la cuestión no es esa. las llanuras. o estoy en equilibrio en alguna parte. Y. Dios. el reposo vivo. es imposible saberlo. ya no chorrean. a orillas del mar. Importa poco. Hablo y hablo. fautor de calma. eso calma lo principal. voy a intentarlo en otro presente. cambio pronto de estribillo. que sea redondo y duro. ignoro por qué. que estoy fijo aunque esto no tenga importancia. eso adormece. no. o que tan pronto ruedo como me detengo. ¿por qué una bola y no otra cosa. Pero ahora voy a decir mi lección. como ese negro ridículo en el que por un instante creí poderme bañar más dignamente que en el gris. Pero en vez de decir lo que erré al decir. un fuera. ¿no sería mejor que dijera otra cosa. soy una gran bola parlante. son fáciles de imaginar. Menudas artimañas esas historias de claridad y oscuridad. Sí. No. sin llantos. conforme a mi naturaleza de bola. sobre uno de mis innumerables polos? Me siento muy tentado a tratar de saberlo. Que sea redondo y duro es lo único que importa. un Dios. que estoy fijo o que al rodar estoy cambiando continuamente. entre yo y el derecho al silencio. con algunos amables condenados a los que largar mis gemidos. renuncié a mis derechos. inventé el amor. me esforcé en vano. lo que es fácil. lo que ya no diré. tan lejos. olvidé mi lección. me sé redondo siempre. estas órbitas chorreantes. pues. ¿No puedo. si es que puedo. mentiras con preferencia claro está. otros. porque es menester. de la caída de mis orejas ni me enteré. sólido y redondo. Ya está.Samuel Beckett El innombrable rastro. nos los imaginamos. por los caminos. algo que suspira de lejos en lejos y a lo lejos esperando por relampagueos. sin atreverme a decirlo. por esquivarme. no siempre estuve triste. sin pausas. quizá por temor al silencio. o por creer que bastaba decir cualquier cosa. busco mi lección. mis cabellos lentamente como hollín siempre. mejor que de una forma irregular cualquiera. lo que acaso diga. y por qué grande? ¿Por qué no un cilindro. en él no he creído. la hora de elevarnos a cenizas. sin ojos. sobre las olas y detrás de mis homúnculos. pequeña alma siempre. por un instante. esa que sabía bien pero que no quise decir. Estas expresiones carecen de sentido. perdí mi tiempo. un instante. Ah sí. mientras me escondía? Voy a secar también. plegado a mis dichos. un cilindro pequeño? ¿Por qué no un huevo. pues no siento nada. A lo mejor también esta vez no haré sino buscar mi lección. Los órganos. Bajo los cielos. sin poderla decir. Lo demás lo dejo. después de todo.

He aquí lo característico. esta voz que no se escucha. y al propio tiempo fijar la atención en otra parte. por donde quizás un día recuperará el prolongado suspiro claro de adviento y de adiós. no tengo voz y debo hablar. allí donde reside su verdadero interés. no hay más preguntas. a volver a inventar una fantasmagoría. A propósito. demasiado vieja quizás y demasiado humillada para poder decir alguna vez. pero que no puede ser más que la mía. me asedie. estoy mudo. Pero siempre tengo este recurso. me sacuda. Me pareció oír murmurar otro medio de salir del paso. piernas y todo lo demás. que saben está destinado a desmoronarse. indiferente a lo que dice. toda vez que yo no los veo. una vez que haya concluido con mi rebaño de excitados. se hace tarde. Pues con todo y desarrollar mis bufonadas. la última vez que esto me ocurrió. pues esto no tiene importancia. una voz? No plantearé más preguntas. pregunta y responde. Pues es difícil hablar. como excusándose de no estar muerto. como ya me ha ocurrido. Sin 31 . como un rostro entre la brasa. no llegan hasta mí. no es la mía. a los cuales podría pertenecer esta voz. o en la otra que pasa por mí. porque no puedo hacer otra cosa. a propósito de esto debe hablarse. a esto es a lo que hay que darle vueltas. ¿es. sabiéndose inútil. no volveré a poner cara de andar buscando. los ojos se cierran y mañana hay que levantarse pronto. respecto a lo que tenía que hacer y decir. tal como un débil murmullo lo define por migajas. no conozco ninguna más. ni que no me muevo. sin dejar un solo instante de despachar mis dice. Y lo que me pareció oír entonces. y de otro modo más agradable. no puedo detenerla. Quizá me veré obligado. A lo mejor me miran de lejos. ¿qué me pasaría? ¿Peor que lo que me pasa? Pero esto siguen siendo preguntas. si me callase. es cuanto sé. clama contra mis paredes. troncos. no tengo. con esta voz que no es la mía. en efecto. no he dejado de prestar atención.Samuel Beckett El innombrable cambio. Es para que el discurso no se detenga. finalmente. sabiéndose mentirosa. nada que pueda servir de punto de partida a una opinión a este respecto. incluso no importa cómo. pero es demasiado largo. que no me reprocha por el silencio de una sílaba. se dice. y hasta pude recoger. ¿Cuáles? Esta voz que habla. no veo en ello inconveniente. Ella sale de mí. Pero todo ha desaparecido. Soy yo pues quien habla. las palabras que la hagan cesar. no responderé más. atenta al silencio roto por ella. este discurso inútil que no se me toma en cuenta. me pareció oírlo apenas. completamente solo. el uso de la razón. lo que no se puede decir que sea pensar. Pero tengo fundadas esperanzas de que no. No es la mía. no seré más claro. pues aquí no hay nadie más. me llena. con ello. para no pararme. lo que importaría poco si tuviera algunos conocimientos de orden general y. Pero estoy prevenido. acaso. no puedo evitar que me desgarre. lo que es más seguro. me prometí poner a contribución en la primera oportunidad. para nada. no diré nada más. pero la cosa es que no siento nada. para no tener nada ya que hacer ni que decir. brazos. lanzados a través de la inmutable alternativa de la sombra imperfecta y de la claridad dudosa. por culpa del ruido que por otra parte estaba a punto de hacer. y en cuanto a pensar pienso lo justo para no callarme. Por consiguiente. nada. No. o si hay otros. conforme a los mal comprendidos términos de una oscura condenación. Creo saber lo que ocurre. ciertas fórmulas de las más prometedoras y que. Ignoro las preguntas y éstas me salen a cada paso de la boca. y pasemos a las cosas que la tienen. ni que me muevo. no pongamos nada. con cabezas.

lo que yo era. no sé. un lejano mar en calma. sino que es menester asimismo ver la clase de silencio que se guarda. Así tendría que ocurrir. mis pobres amigos. Basilio adquiere importancia. que era como el mar. él puede volver o puede marcharse de nuevo y en seguida volver. hoy. expulsen de mi boca miserable cualquier otro discurso. Pero qué silencio. lo que es más. Y todavía. pero no creo engañarme mucho al decir que no tendré que volver a sufrir sus impertinencias. salía de mí. es lo mismo. siempre. sobra la tierra. Y he aquí que se me escapa de nuevo. estuve bastante impresionado por ciertas expresiones para jurarme. Y he aquí que me estoy deslizando ya. para seguir hablando como él. su voz está aquí. Presté oídos a lo que debía ser mi voz siempre. jurarme proceder de tal modo que ellas no engendran otras y que. Decididamente. prefiero eso. voy a contar una historia de Mahood. tan débil. Años. palabra detestable.. hablar. como la tierra. para aliviarme». antes de haber llegado al último extremo. eso no. brevemente. de mi boca en vano gastada en vanas ficciones. impidiéndome decir quién era yo. Pero todo lo he olvidado y no he hecho nada. ¿Y si prefiriera decir ba-ba-ba-ba. si es que cuenta. aunque ya no me turba. pero eso le atormentaba. no olvidarlas nunca y. que es lo que cuenta. cuando se supone que no estoy embarazado más que conmigo mismo? Pero esto siguen siendo razonamientos. no me lo oculto. penetraba en mí abrumándome con historias. acerca de mí. dolores absurdos.Samuel Beckett El innombrable embargo. Siempre me gustó no saber. aunque aquí no los hay. en este momento. basta el mar. espero. Y he aquí que vuelve ese ruido. Entonces mi voz. sin dejar de gañir. ¿no debería. Al propio tiempo. Y no habiendo vuelto a renovarse desaparecerá un día. Digo años. hasta el punto de cubrirla a veces por entero. no la orilla. La duración importa poco. y también el mar. el último al fin. y ya no recuerdo si es lo que tiene que contar. diría: «Mira. Después. Voy pues a preferir llamarle Mahood. Yo oí. Sí. Ella diría. al hincharse en un todo irrecusable. entrechocándose. después de años. como tejida con la mía. de la mía. de no oír más. Y en verdad no todo consiste en guardar silencio. Es su voz la que a menudo. trataba de recuperarme. hacia el recurso de la fábula. no la playa. agitándose allí mismo y cayendo en breves síncopes. Él tampoco sabía nada. se ha mezclado con la mía. cosa que deseo sinceramente. Él es quien me contaba historias acerca de mí. por completo. hacerse oír ahora. Qué libertad. Todo esto no está claro. a fin de poder callarme. la voz. vivía para mí. volvía a mí. Durante sus ausencias. No. Tanto como hablar. Pero para ello debo hablar. tanto como hacer. el bueno al fin. qué silencio. pues también yo tengo amigos en algún lugar. de olvidar lo que me había dicho. amigos míos. pero menos menos. soy raro. Largamente.. 32 . Entonces habría que volver a empezarlo todo. cualquier otro discurso que el suyo. o en que ya no quiso abandonarme. Pero su voz seguía dando fe de él. pero Mahood me decía que no estaba bien. mientras espero conocer el verdadero empleo de este órgano venerable? Basta de preguntas de razonamientos. eso es una idea de Basilio. moribundo. acerca de mis infortunios. Prosigo. respecto a mi verdadera situación. No sé cómo ocurría esto. sobran los guijarros y la arena. tan lejana. Resulta pues que me callé. no sé si está aquí en este momento o sí está lejos. hasta el día en que me abandonó por las buenas. Pues si tal música pudo llegarme cuando me debatía con una pesada historia de moribundos desplazándose. en la mía. a menos que esté abocado a hacer algo en este instante. infortunios ridículos. que puedo callarme. con mucha más razón. Guardé silencio. lo noto por momentos.

Hablé. sin reservas mentales. A veces me llamo tú. antes de estar libre. y ya no sé cuál. quizá para castigarme de haber nacido. otra vez. al fin. Y aún: 33 . hablé para mi amo. ¿Después de diez mil palabras? A un extremo. la dejaría correr con delicia. Después veo claramente que no. me parece. está bien. acaso se trata de ti. Pero. en realidad. pero estoy a punto de fracasar. como vencedor. Pues caería sobre el buen castigo. para no oír más. habrá que aclararlo— castigo. ¿se trata. puestos a deliberar desde hace un buen rato de eternidad. Pero esto no me hace adelantar gran cosa. babeando y viviendo. lo que evidentemente tampoco es imposible. pero aprieta un poco más todavía. de lección. esa de una tarea que cumplir antes de poder estar tranquilo. amigo mío. debo hablar. Mi amo. brotarían mentiras. Pero por el momento estoy en él —en realidad quizá sean varios. no me escuché bastante. libre de mi baba. es castigo lo que había que decir. Para convencerme de que actuaba con libertad. mi boca que nunca tiene bastante de ella. estás perdonado». acometería de nuevo la verdad. que la voz. escuchándome de tanto en tanto y yéndose después a comer y a jugar a los naipes. o sin ninguna razón especial. con la boca abierta. Palabras no llegadas nunca. Pero yo me habría dormido completamente. todo un consorcio de tiranos. Hago lo que puedo. Se me ha impuesto un castigo. ¿es que se me ha especificado alguna vez? Aprieta. He aquí. Extraña esperanza. en secreto. no llegadas nunca: «Está bien. y que sólo en ese momento tendré derecho a permanecer tranquilamente en mi rincón. no me he hablado bastante. O bien la historia empezaría muy suavemente. sólo que quisiera callarme. libre para callarme.. hijo mío. con la boca cerrada y la lengua inerte. lejos de todo estorbo y de todo ruido. tendría el aspecto de costumbre. esto es. divididos entre ellos en lo que me concierne. Pero no sería ya mi voz. En cuanto a hablarme. y muy sujeta a caución. dormida. una vez asimilada la idea de obligación. puedes irte. No teniendo más que mi voz. tengo un castigo que cumplir. vuelta hacia el silencio y la paz. babeando de vida. que sin ofender puedo comparar. presté oídos a las palabras de mi amo. acerca de mí. demasiado inconsideradamente. tras el cual habrá otros. de mí en este momento? A veces me parece que sí. puedes detenerte. en fin. porque no se me quiere. He aquí un filón que no hay que perder de vista. como de costumbre. ni siquiera en parte. a menos que los dos se confundan. no me respondí bastante ni me consolé bastante. a fuerza de remover vocablos. Curiosa idea. confundí castigo con lección. estás libre. como si de nada se tratase. aprieta muy fuerte. puede parecer natural. por otra parte. puedes disponer. para escuchar mejor. vacía.. como si se tratase siempre de mí. y que cuando habré concluido mi castigo me quedará por decir mi lección. quizás al nacer. Sino apaciblemente. diciéndome que si tengo un castigo que realizar es porque no supe decir mi lección. Quizá tú llegaste al extremo. No me importa nada fracasar. la vida al fin. llorando. niño mío. si soy yo el que habla. y he olvidado en qué consiste. No. No como acabo de hacerlo. Así es como eso ocurriría. me gusta. escucharía. que doy una idea de mi situación. abandonada. no abuses. Sí. Eso sería la buena vida. por cuenta mía.Samuel Beckett El innombrable ya repuesto. de balde. quedándome por reconstruir la buena lección. que vea en ella una cosa cualquiera que decir. concluido en silencio mi castigo. no dormiría. Curiosa tarea la de tener que hablar de uno mismo. a esta lección demasiado pronto abandonada. con la conciencia tranquila. Mi boca en reposo se llenaría de saliva. Y de mi boca abierta. con fuerzas centuplicadas. Pero. de modo insensible.

aunque no siempre las mismas. de alabanzas. para que se me compadezca. en realidad. Pero supongamos primero. cuando tanto empeño tiene en ello. si es que puedo. con ardor tan inútil como por ejemplo la del sometido. la cuestión es avanzar. como me prometí. las recuerdo. el pobre. ronco de fatiga. batiéndolas una contra otra. Otra hipótesis: hizo lo necesario. pero puedo hacerlo. Después me inclinaré sobre el segundo. mi . camino de la mía. quizá. quiere mi bien. cantadas. si aún me mantengo en pie. quizás esté obligado a aplaudir. no. a mi amo. ausente de cuanto dije hasta ahora. en este punto. El amo. Cuántos de nosotros desde hace algún tiempo. ah sí. se fue. en ello estoy. Casos uno y dos. nueva flamante. al instante. me estremezco y paso. una desconocida. en la feliz disposición que las hará imposibles para siempre en mí.buen amo. También bastante quizás. Ah sí. Me vistieron y me dieron dinero. profundamente afligido el pobre. el pobre— hace mucho tiempo. lleno de dudas. ciertas cosas. Hélo aquí. eso de que acaba de ser cuestión. endiabladamente propulsora. suponiéndolo único en mi imagen. no seamos pedantes. hechas para mí. para aprovecharlo. está hecha su voluntad en lo que me concierne (pues quizá tenga otros protegidos) y yo sigo sin saberlo. Después. que esperaba fuese la mía. Decididamente me parece imposible. es que no tiene gran cosa que hacer. en fin de ello me doy aires. Son demasiadas perspectivas en tan poco tiempo. Me preocupé poco de él. querido. por mi culpa. demasiado poco. Rica materia. he aquí el modo. de pronto me parece un poco aventurado. O el amo de Moran. Abrevio. Y si ahora pienso en ella. Que no sea el mío. Pues lo que hago no se hace enteramente sin espíritu. después supondremos otra cosa. para los rompecabezas de primera hilaza. que prescinda de preguntas. dentro de poco. que desde que existo —estado. ¿Quién sabe? Caeré. apasionante por demás. por 34 . pues. si no te olvidarás. libre para seguir adelante. eso sería más chocante. para que me perdone? ¿O de la confesión de que después de todo yo soy Mahood y que todas esas historias de una persona cuya identidad usurpa Mahood impidiendo que la voz se haga oír. Esto tiene todo el aire de una anécdota de Mahood. todas las historias de Mahood eran sobre mí. esperemos que así sea. me estremezco de ello. es que desespero de llegar a la mía. creyendo obrar bien. Pero de eso a querer que se trate de algo acerca de mí. que tiene la costumbre de mandar y de ser obedecido. para ser explotada. porque no puede hacer nada. solamente me juré no volver a hacerlas. al pasar. El amo. sin embargo. Es una suposición que debe poder defenderse. Mi amo. como a un sátrapa. obligado a bailar la carmañola. volverá. son falsas de punta a punta? Voy a quedarme ahí. me quiere bien. Pero inclínate pronto. una cosa importante. cuyo nombre no recuerdo. ya olvido. en mi espíritu. Un instante de desaliento. mi poderoso amo. próxima a la mía. y si no tiene aspecto de hacer gran cosa para no desilusionarse. palabra. ah sí. él. pues si no lo habría hecho —eso debe de ser. pues. Y. Hélo aquí. o a llamar al camarero. pues. cuando yo estaría mejor dispuesto. tengo tiempo. supongamos que se trata de otra cosa que decir. No. nada más. para ser sorbida hasta la médula. la cuestión es avanzar un poco más. y no teniendo pies. Algunas alusiones aquí y allá. nutritiva. Este recurso está gastado. Pero no he pensado nunca en tratar esta historia un poco a fondo.Samuel Beckett El innombrable No teniendo manos. Voy a inclinarme un poco sobre el primero. sin pesadumbres. ¿Y si se tratara. por el momento. Me lo voy a prohibir todo. perfectamente de acuerdo.

no tiene más que decírmelo la vez ciento una. acerca de mí. encargados de elaborar un proyecto de común acuerdo. entre un principio y un fin. no tenemos conversaciones. ya que por supuesto mantiene la iniciativa. con tanto éxito como si se dirigiese a la materia inanimada. quizá no es el único como yo. ¡tiene un aire tan lastimero! Soy bueno. existiendo. pues no se elige siempre al ilota que uno quiere. por la superficie. mi buen amo. de responderle: «Yo también. quiero estar. mi buen amo. ciertamente es preferible a una decisión coja. la he inventado yo con la esperanza de consolarme. de ayudarme a proseguir. por hallar. o salida de un vil empate. varias veces al día. Que me haga saber de una vez por todas lo que precisamente quiere de mí. quizá. abandonado. de verdad que hallar. nada de particular. por mi bien. pero con opiniones divergentes acerca de este último. Que me lo aclare. se reúnen. todos ellos tan buenos como él. me liberasen? Quizás esto me hiciera bien. ¿qué bien? Pues deben de existir varios. tan pronto avanzando como retrocediendo. con la esperanza de llevarlo a mejores sentimientos. He aquí lo que de nuevo lo echa a perder todo. Todos los días.. tanto desde su punto de vista como desde el que él me atribuye.. para poder decirla. ¿oyes?». Un poco más de franqueza por su parte. para no tener que hablar más ni oír más. Y yo. para poder pararme. quién sabe si adoptada sólo por mayoría absoluta. Lo que entiende por bien. con todo convenido salvo lo que conviene hacer conmigo. ya lo sé. Nada tengo que hacer. de creerme en algún sitio. por supuesto— que me diga qué exactamente y lo gritaré al momento. por resignación. Sin duda no me eligió. para que tenga yo al menos la satisfacción de saber en qué dejo desear. sin restricciones —iba a decir sin constricciones— lo que cortaría el aliento. desde la hora convenida hasta la hora convenida. allá arriba. El propio Mahood me ha abandonado. Le digo esto para darle gusto. Claro que a lo mejor me lo ha dicho ya cien veces. de tarea impuesta. pero esto lo quiero de todos modos. Si quiere que diga algo —para mi bien.Samuel Beckett El innombrable lo demás. Caramba. pero en fin de cuentas ganando siempre terreno. ni esté libre como yo. mientras pienso en ello. en los días. O querer que yo sirva para algo. como se ha comprobado. Es capaz de querer que yo esté contento. una sugerencia. El supremo. Tal vez podría callarme. O las dos cosas a la par. Eliminémoslo. Durante ese tiempo también ellos sufren. Lo que quiere es mi bien. es asimismo otra historia. moviéndome. o desviándome. Tengo que hablar. según parece. soy libre. Puedo seguir concibiendo que esto no les ablande. iba a decir colgado. olvidada. Pero quizá me confunda al abrumarlo. descuidada. Si no está contento de este panegírico. No. para mí. no deja de repetirme. A menos que se trate de suplentes. y peor para mí. Que se explique de una vez. Desgraciadamente. Pero. y prestaré atención. todo esto no es serio. rezuma. de frases que decir. para poder pararme. «Quiero que estés bien. me escucha. príncipe mío». en un revoltijo increíble. queriendo mi bien como él. 35 . él no me suelta nunca una palabra. y quizá todo iría mejor. Que durante ese tiempo yo siga siendo lo que siempre fui. por satisfacer. No. estoy tranquilo. en fin. Toda esta historia de tarea que cumplir. Y bien. No veo cómo. en actitud respetuosa. debido a que yo no esté bien. que le creo capaz de haber suscitado— me conmina a que tenga que estar bien. sino asociado a otros. incluso si supiera dónde encontrarlo. si él existe y si. Ahora basta de esto. definitivamente. cada uno según sus posibilidades. a mi gusto. es todo lo que le pido. en fin lo digo. antes de emplearme mejor: ¿Y si ellos. no tengo cuello. No es a mí al que le toca dirigirle preguntas. es decir.

la escudilla en la cabeza y el culo en el polvo. Habiéndome conducido al artículo de la muerte. No basta que yo sepa qué hago. Tengo que hablar. eso chirría como espinas. de sufrir. del T. está decidido. esto no marcha. del T. de sentir. sabiendo que lo soy. ¿Y si después de todo no fuéramos más que uno. a la que se representaba en figura de mujer con multitud de senos en el cuerpo. Entre tanto. creyendo no serlo. siendo también extrañas. intentando aprovecharme de su ausencia para poner orden en mi asunto? ¿Aquí. es imposible. No haber sido engañado hubiera sido lo mejor para mí. imposible de pensar. si es que somos dos. como él quiere. por pistas que hicieron ellos mismos. Pero antes de bosquejar su retrato. pegado a Tellus2 la de las mil tetas. no engañándome acerca de que no lo estoy. lo que debe entrar plenamente en sus atribuciones. con todo y haber rejuvenecido. me quitan una pierna y ¡jop! héme aquí de nuevo en pie y entremetiéndome por todas partes. no sabiendo ni queriendo hablar. alumbrados por luces numerosas y variadas chorreando en la oscuridad por turno. en vez de haber permanecido aquí. no sé a qué. para mayor suavidad. saber morir mientras los otros ríen. que no conozco. no lo veo. Mahood y yo. no. todos me lo dijeron. Ni siquiera las historias de Mahood son no importa qué. así es. Mahood no es peor que sus predecesores. a juzgar por su aire de familia. no más que a ese donde los hombres van y vienen. ¿Qué iba a decir? Es lo mismo. henos aquí frente a frente. de modo que nunca está oscuro ni desierto. según parece. no teniendo nada que decir. no hay nadie. literalmente culo de escudilla o de cuenco. sufro mal también. Pronto. como digo. Nada podrá dispensarme nunca de ello. no hay nada. acepciones ambas de que se sirve el autor para el intraducible juego de palabras que sigue. entre los viandantes. acechada por las ratas. pues no tiene más que uno. Nadie me obliga a ello. nada que disminuya lo que por decir queda. Así pues no importa lo que sea. no habiéndolo querido.Samuel Beckett El innombrable esto es vago. tengo la mar por beber. una más: casi llegaré quizás. 2 Tellus. Sea. Antes de él había otros. Mira. debería marchar. Nada de no importa qué. de aquí a una quincena de generaciones de hombre. Tengo que hablar. es menester que sepa también cómo soy. Esta vez no tengo más que una pierna. a fuerza de mutilaciones. Es un suplicio recargado. lo mejor que hubiera hecho. Sobre todo nada de gritos. pero todo cómo. en pie. N. No lo he visto. de aislar. cómo soy. incluso esto lo hago mal también. nada que descubrir. soy yo el que aulla. es un accidente. Debe de ser una sinecura que pasa de padres a hijos. 1 36 . en la mitología clásica. sí. a hacer figura de mí. lo que debe ser terrible. Él me dijo cómo es. Mahood. Pues como quiera que sea. diré otra cosa. con la espalda cargada de polluelos. tomándose por mí. en el suyo. cómo lo pasa aquí? Héme lanzado a una vana historia. por consiguiente hay un mar. N. insufrible también. a la gangrena senil. Esto forma parte del programa. los oigo desde aquí. pese a mis negativas? ¿Y si yo hubiera pasado por donde según él pasé. era la Tierra. qué hace Mahood aquí. sino las palabras de los otros. como un Cul de jatte. es una idea. significa asimismo el lisiado que carece de piernas y camina a rastras. lejos tras mi disertación. esta caricatura es Mahood. sino urbanidad. mi próximo representante en existencia será un culo de escudilla1. a mi país. en mi país. haber sido engañado. para poder ir a visitarse con mayor comodidad y prontitud. un hecho. pero no. como una vieja pava muñéndose de pie. lo que sigue.

si a fuerza de enroscarme. Pero aquí se presenta una dificultad. Y en esta clase de W. muy otro desvaído. Una sola pierna y luego otros signos distintivos. pues valía la pena querer ir más deprisa. Entonces ellos descorcharon el champaña: ¡Es de los nuestros! ¡Verduzco de angustia! ¡Un verdadero terrícola! ¡Ahogado en la clorofila! ¡Rozando los mataderos! Esto se les debió de quedar en el estómago. o mucho después. «Con la pierna única casi en medio. Lo que habría constituido una experiencia de gran interés y novedad. un día. En aquel momento. de sienes calvas y rematada en forma de caballete de tejado ápice del edificio. a su imagen. retiré mi adhesión. Es inútil desviarse. después de haberme atornillado bien. permítaseme esta elipse —lo que no me ocurre a menudo—. C. pero no exageradamente. salpicada de largos pelos flotantes como los que crecen en los lunares. pues eso se volvía grosero. a retozar con nosotros. viviendo su vida de hombre casi. desatornillándome en cierto modo. con pelo apenas. he aquí la consigna. de hombre bastante para poderlo de verdad. por un momento. «Ensayemos esta vez con un cráneo de pez. He sido él un momento. cordero mío. sé un montón de cosas. Sí. El mismo Mahood ha estado a punto de pillarme más de una vez. y el que falta por recorrer. es en la que he llegado a creerme y hasta a bajarme los pantalones. a lo mejor se deja tentar». es una golosina. Ven. ante la imposibilidad material de ir más lejos. poco poblada al principio. sin duda debía estar obligado a detenerme. si es cierto. más de una vez he estado a punto de tomarme por el otro. Después. además. en busca de un escondrijo. desplomándome bajo mis atributos de señor de la creación. para no asustarme. al volver que al ir. que esto se pasa pronto. alguna vez me pareció que yo estaba allí. cercado de un azul de espinaca zumbando de contento. he ahí una trampa que no ha fallado nunca.Samuel Beckett El innombrable joven. no pudiendo hacer otra cosa. una vez cumplidos mis avatares. visto el espacio de especie en el que se consideró que debía hallarme. Sin embargo. esto podría sonreírle». Muy mezquinos misioneros en el fondo. desesperado de clamar la consunción. seamos justos. acabará por confesar». Me injertarían un ano artificial en la palma de la no nada más estar allí. que hasta el camino más desvaído tiene muy otro aspecto. ya lo verás. Los pobres. Pues si a fuerza de enroscarme. hasta el punto de sufrir como él. estoy dulcemente bien informado. si a fuerza de enroscarme tenía fatalmente que concluir por encontrarme 37 . Confesad que era tentador. en vez de ir ampliándose. sólo el tiempo necesario para devorar un narcótico y medir el camino recorrido. parecía destinada a hacer que lo rozase muy de cerca. se fueran reduciendo. sino siguiendo una curva muy pronunciada que. El amor. quiero decir una espiral cuyos anillos. No hay nada que hacer. libre en rigor para en seguida reanudar la marcha en sentido inverso. desde luego no en línea recta. y viceversa. Mi cabeza está allí también. Probablemente me metí en una especie de espiral invertida. ancha en su base. a poco que me mantuviera en ella. yo he debido enganchar siempre a alguien. en los lugares incriminados. para que me deje seducir: «Acabará por resignarse. hombre justamente. debieron decirse. hasta ya no poder continuarse. cojeando en sus muletas a través de una naturaleza —no nos engañemos— más bien enjuta y. al servicio de lo efímero reactualizado. justo el tiempo de juguetear con una cordera. Me detengo tras cada golpe de muleta. aunque acaso no me llevara a mi punto de partida precisamente. Había dado ya una buena decena de pasos si se pueden llamar así. humanos desde luego. Dije un momento. quizá fueran años. como me he dejado decir.

38 . Pero parece ser que con el tiempo se pueden quitar los obstáculos. a los míos. qué enciclopedia.» «¿Dónde lo pondré? ¿En el sótano?» ¿No estaré. y esto me parecía grato tras las vastas extensiones abiertas y móviles que había recorrido. en el sótano? «¿Qué le ocurre para detenerse todo el tiempo?» «Oh. sin que nada pueda nunca ponerle fin. en fin por allí. yo me entiendo? Pero. Durante la noche. en fin de cuentas. en las selvas rojas de raflesia hediendo a carroña. el mismo que antes. lo que da lo mismo. A medida que yo giraba por el exterior. que de ordinario no se respondían nunca. en uno cualquiera. que había partido. toda vez que el espacio en que se me echó es globular. cuando me fui. memé. no. En el momento de que hablo. si viviera entre ellos. de lo que sólo tenía para algunos siglos. sin dejar de proseguir el camino. Pero incluso sin obstáculos. que por supuesto me estaría formalmente prohibido contornear. debía yo estar dando la vuelta al mundo. incapaz de ir más lejos so pena de disminuir de volumen o de penetrar literalmente en mí mismo. antes de volver a ver a mis padres y a mi mujer. ¿dónde está. ¿no es cierto. por la fuerza de las cosas. serás tú quien me enterrará». pues hacía mucho tiempo.Samuel Beckett El innombrable clavado. Los niños crecían. Allí dentro un rebullir de pepé.» Ellos. sin embargo. descontada la diferencia de curvatura. hacia ellos. «¿Y si le echáramos algo de comer?» «No. Me sentía casi en seguridad. pues quizá había dejado mi pierna en el océano Pacífico. Me hallaba en una especie de patio o de saltadero. deteniéndose siempre. según me dije. nacidos durante mi ausencia. con el piso formado por una mezcla de tierra y de ceniza. Pero no estaba bien seguro de reconocerla. He aquí el abra que nunca debí abandonar. cuando tuvo pretendientes. la había dejado allí. siempre ha sido así. los períodos de Ptomaïna iban empalideciendo. mis padres. que digo quizá. «Está irreconocible. por turno. no. Mi ruina fisiológica abonaría esta hipótesis.» No querían romper mi impulso. cuando me tomé por Mahood. y hasta de discusión. el mismo que antes. a menos que se trate de la tierra. se le reconoce. pero bien provista de saeteras. si se me había informado bien. eso es el océano índico. pero no yo. regresaba al redil. mi mujer. En suma. con paciencia. Sin contar con que muy bien podría. y de estrechar en mis brazos —logré conservar los dos— a mis hijos. pepe?» «Es cierto. por contra una vez lanzado en el otro sentido. lo que cortaría en seco mis rotaciones tan eficazmente como la especie de calambre de que acababa de ser víctima. incluso tal vez un interés en la vida. la dificultad? Juraría que había una en aquel momento. ¿no debería normalmente desarrollarme hasta el infinito. siempre lo hemos conocido así. ciertamente disminuido. me observaban con ayuda de un proyector. los viejos se acechaban diciéndose: «Seré yo quien te entierre. y. y llamado sin duda a serlo más. El tiempo les parecía más corto. después de todo. ellos giraban por el interior. pasado el ecuador me parece que se debería volver a girar hacia dentro. aquí me esperan mis queridos ausentes. a mí me pararían de golpe. hallarme ante una pared. sin ventanas. de corazón conmigo. ésta es la idea que tengo. «Algunas primaveras más y nos será devuelto. no hay que molestarlo. mamá y los ocho o nueve mocosos. y sin embargo forzado —la palabra no es bastante fuerte— a inmovilizarme. Con los ojos pegados a las rendijas seguían mis esfuerzos. en cualquier momento. Desde que estaba allí tenían un tema de conversación.» «Es verdad. En medio del patio se alzaba una minúscula rotonda. y yo también debo ser paciente. la que me había elegido. rodeado de altas murallas. y seguir adelante. Así giraban las estaciones. nunca quieto. frente a Sumatra. un árbol o cualquier otro obstáculo.

muchacho. es decir. si a pesar de todo en conjunto avanzaba. «Quién sabe si llegará alguna vez. Después. o «Ha hecho el cangrejo durante sus buenos diez minutos». Era un procedimiento de los que le gustan a Mahood ese de hacer intervenir testimonios de los llamados independientes. se trató de un hermoso bebé». Concluido el fragmento. no 39 . bruscamente arrancados de sus tristes pensamientos. por ejemplo. no había motivo para que de pronto me pusiera a alejarme. Risas claras e inocentes. o bien «Mi Jesús único. sucumbiendo los once o doce que eran por ingerir conservas echadas a perder. «¿Y si le tiráramos una esponja?» «No. lo que evidentemente valía la pena ir a ver. al paso que va. de aquellos a quienes el sueño no había vencido aún. se iban a acostar. Toda vez que me acercaba. lanzaba a modo de cierre la frase consagrada: «Sin embargo. No siempre estaban de acuerdo los viejos en lo que a mí se refiere. después por el hedor de putrefacción. y hasta aproximadamente. no hay que distraerlo. Resultaba una velada hogareña. ya no soy yo. así concluían invariablemente sus relatos. sin preocuparme de saber en qué precisamente.» La pierna que me faltaba les era indiferente. él hubiera querido alentarme de viva voz. dado que no permanecía quieto. no le dejaban. Entonces.» «Oh. en medio de atroces sufrimientos. Por otra parte. Era de rigor que se le preguntase si yo avanzaba de todos modos. «¿Y si lo llamáramos?» Pobre papá. no era mi estilo. retrocedí en mi camino. La cosa era concluyente. ese asunto consistía. o «Venid pronto. a la que fatigaba estar de pie. déjame refugiar en tu seno». no. los que no dormían ya no habrían querido acostarse sin estar seguros de que yo no perdía pie. Él también debió de haber sido un hermoso bebé. excepto aquel a quien le tocaba estar de centinela. todos cantaban un himno: «Salvo y sano en los brazos de Jesús». «Aguanta bien. Pero no anticipemos. se levantaban entonando el «Dulce Jesús. Ptoto los tranquilizaba. el esfuerzo que me imponía. A lo mejor ya no la tenía cuando partí. no había por qué inquietarse. mi Jesús todo. «Sin embargo. Pero. muy al principio.Samuel Beckett El innombrable deteniéndose siempre. toda vez que me había movido. por ejemplo. salvo mi madre.» Según Mahood. «Jesús. durante quince días o tres semanas.» Por la noche. Incomodado por sus aullidos. va más despacio. se trataba de un hermoso bebé». Para mí se trataba de mantenerme. por ejemplo. desde el año pasado. aprovechándose de una pausa en la narración durante la cual mis padres se sumían en sus recuerdos. saludaban la colocación prematura de este final.» Pero viendo mi esfuerzo. está de rodillas». un sueño reparador. Y los propios narradores. Después todos. «Ahí está caminando otra vez hacia atrás». ¿cuáles eran mis propios sentimientos en todo aquel tiempo? ¿En qué pensaba? ¿Con qué? ¿En qué condiciones morales me debatía? Estaba entregado por entero —cito a Mahood— a mi asunto. por ejemplo. Estaba lanzado. salvo el centinela. los viejos le contaban mi vida a los niños adormilados. no podían contenerse de sonreír. o bien. yo no llegué nunca. las últimas vueltas han ido deprisa. mi mujer comunicaba las últimas noticias. se retiraban. manso y suave». A menudo era uno de los niños el que. que todos murieron antes. o «Se ha puesto a rascarse». Entonces todos. óyeme cuando te llamo». pero coincidían en que fui un hermoso bebé. primero. amante de mi alma. en apoyo de mi existencia histórica.» «Diríase que. si no nunca llegaríamos. para que se las llevaran al lecho. después de cenar. mientras mi mujer me vigilaba. cuando se habían besado y deseado buenas noches. pretextando que no era el momento de darme un empujón. es el último invierno.

Sin duda habría podido hacerlo. a un viejo de la vieja1 como yo. pero estaba obligado a esforzarme para llegar.Samuel Beckett El innombrable pudiendo hacer otra cosa. esperando que el dolor disminuyera. no apresuraba el paso. quien daba vueltas. acechando el instante de poderme poner otra vez en movimiento. Siempre es Mahood el que habla. Decididamente voy a prestarme un poco todavía a esta historia. Entre otras cuestiones. no le pasa a menudo eso de caerse sin querer. N. no se engañaban mucho. 1 40 . En mi vida no ha habido sitio para nada más. del T. o para ponerme una inyección de láudano. de pie o por el suelo. Bien provisto de analgésicos. si se quiere. Un objetivo deseable. en efecto. sobre todo cuando la cabeza anda débil. en la medida de mis medios declinantes. en aquel patio. habiendo observado y creído reconocer el lugar. Viendo Un vieux de la vieille. nombre dado familiarmente a los veteranos de la «Grande Armée» de Napoleón Bonaparte. tirarse por tierra. pues. Aunque muy cerca. Cuando penetraré en esa casa. por ejemplo. cualquiera que ésta pudiera ser. en el movimiento que se me había impuesto. pero no como se imaginaban ellos cuando decían «Se ha vuelto a parar. del punto muerto. si quería llegar. será para seguir dando vueltas. pero debía contenerme. la de saber cómo son posibles tales estados de cosas hacía tiempo que había dejado de preocuparme. ya ni siquiera pensaba en los queridos seres que. me hacían parecer una vieja caballería de carga o de tiro que ni siquiera piensa ya en el establo y cuyos instintos y capacidad de observación no se encuentran ya en condiciones de indicarle si se acerca o se aleja de él. La verdad que es difícil. me detenía. para el que sólo tiene una pierna. si no en línea recta. Lo más sencillo es soltar las muletas y desplomarse. obstante. catapultado en el sentido inverso a impulsos de una torsión suprema. me marche de nuevo sin haberles dado las buenas noches. sin llegar. pero no a menudo. con exclusión especialmente del libre ejercicio de la inteligencia y la sensibilidad. Este patético cuadro de mi situación no estaba hecho para desagradarme y al recordarlo me pregunto todavía si no habría dejado de ser yo. al menos según la figura que se me había asignado. Tenían. en la creciente agitación de la espera. a vuelo de pájaro. En fin. no a menudo. Las paradas que hice no cuentan pues eran para poder seguir. la cosa corre prisa y la pierna que queda está debilitada a fuerza de no servirse de ella. pues no es imposible que haya algo de verdad dentro de todo eso. en medio de los míos que tratan de besarme. aunque nunca tuve tiempo de reflexionar sobre ello. si tal cosa llega a sucederme alguna vez. También me sucedió que caí sin querer. sino para frotarme lo mejor que podía con bálsamo tranquilo. operaciones incómodas para el que no tiene más que una pierna. No las utilizaba para meditar acerca de mi situación. no llegará nunca». razón al decir que me había caído. No me importaba. os imagináis. se deja caer a tiempo. más deprisa cada vez. llamo a eso hacia adelante. prodigándome los cuidados indispensables. No me he parado nunca. haciendo caer los muebles. hasta que. Ir hacia adelante. o agusanado. como un perro estreñido. Que es lo que yo hacía. más crispado cada vez. los usaba ampliamente. cuando en realidad me había desplomado deliberadamente para poder soltar mis muletas y tener las manos libres para cuidarme convenientemente. lo llenaban a más no poder. siempre he ido hacia adelante. hablando con propiedad. A menudo se decía «Ha caído». acaparándome de modo mecánico. Esta obligación y la casi imposibilidad en que me hallaba de cumplirla. a ingerir la dosis mortal que habría cortado en seco mi función. Con todo. como Mahood me lo aseguraba.

cuya cabeza. si no moderada. sin que yo me hubiera apartado el grosor de un cabello de mis remolinos. con los dedos en las narices. Y mi familia se habría podido mudar durante mi ausencia. aunque apenas tenga ganas. probablemente a su modo de concebirme.. para no tener que hablar más. lo aceptaba de buen grado. no tenía que conocer. Si cada vez hubiera necesitado volverme ante tales manifestaciones. no me lo dejaría repetir. Por temor de apenarme. para no hablar de los dos tipos simplemente. En primer lugar. ayudándome con mi único pie para hacer avanzar su extremo cada vez que era necesario. lo que me permitirá pensar en otra cosa y ante todo en el medio de alcanzarme. debo decir que según concepciones bastante diversas de lo soportable. así lo creo al menos. incluso débilmente. y después habría tenido para toda la eternidad. Así se explicaría mi marcha vagamente circular. a qué en realidad. no habría ido lejos. tal como aprendí a conocerlo. y el deseo de haberme debatido. Pero lo que nunca comprendieron mis tentadores es que estoy allí para ser apenado. limitada al menos. Daré tres o cuatro de mis razones. sino ir. suponiéndome capaz de haberlos advertido. En cuanto a la muleta correspondiente. si no la boca. si es eso lo que ellos quieren. Mi familia. mentiras. él que de tal modo deseaba asegurarse mi adhesión. pero a condición de que no se resintiera de ello mi comportamiento. A mí. Todos ellos quisieron. estaba llena de imprecaciones. me habrían parecido completamente normales en el orden natural de las cosas. Mentiras. acaso. y después por el hedor de sus cadáveres. paréntesis. Será preferible que veamos cómo pasaron realmente las cosas. eso me bastará. si Mahood decía verdad. mi familia. ni maldecir. Pero a qué iba a haberme mentido. Mahood dejó caer como quien no hace la cosa que no sólo me faltaba una pierna. el único recurso que me quedaba era el de desaparecer. lo normal era que regresara a él. ¡Lo que fueron a buscar como cuerpos duros! Pero el remate ha sido esa historia de Mahood en la que se me representa como embargado por el hecho de haberme desembarazado con tanta facilidad de un montón de consanguíneos. sino también un brazo. incluso brevemente.. en la gran tromba animada que va desde los primeros protozoarios hasta los hombres más recientes que. A partir de aquel momento ya no podía seguirle. tal como por lo demás Mahood lo había disfrazado. uno el maldito que me 41 . Pero lo que me chocó profundamente. No. ni juzgar. mi única oportunidad de callarme. En primer lugar no tenía nada que ver con cuanto yo hacía. que yo exista no teniendo más que una pena. dada la exactitud de mi navegación. no pudiendo más. al parecer conservaba yo lo bastante de axila para sostenerla y maniobrar.Samuel Beckett El innombrable probablemente que permanecía escéptico. Habiendo partido de aquel sitio. al que sólo lavaban superficialmente las lluvias. e instalarse a cien leguas de allí. Que el bacilo botulus se hubiera llevado a toda mi familia. fue la sugerencia de que el infeliz llegado hasta los míos y puesto al alcance de mi conocimiento primeramente por el ruido de su agonía. Después de todo quizás era eso lo que hacía. ¡No pudiendo más! Era un segundo lo que necesitaba resistir. En cuanto a los gritos de dolor y los hedores de descomposición. me había hecho desandar camino. de al fin hablar un poco sin mentir. Incluso me han matado. hasta el punto de hacer nacer en mi espíritu. primero me habría sido menester volverme de mí. allí donde me espero. Voy a explicar por qué. pero es mi única oportunidad. el hecho en sí de tener una familia ya habría debido ponerme la mosca tras la oreja. por momentos. dudas invencibles. haciéndome oír que. Vuelvo a empezar.

pero que de nada sirve. Tengo tiempo de hacer saltar en el aire esta feria en la que basta respirar para tener derecho a la asfixia. Nunca estuve más que aquí. no será como las otras veces. será un comienzo. seguida de un desagrado del mismo orden. mi largo viaje y desde donde partí para el siguiente. nadie me vio salir de aquí nunca. y con solo una habitación en la planta baja que daba directamente a la palestra— concluí mis rotaciones. lo que del fatal corned beef quedaba? ¿Cuántas veces me dejé caer durante esas etapas al abrigo de la independencia? Pero dejemos todo eso. pues no sé de qué se trata. que nada oí sino sus voces? Los hombres. lo sé por ellos. a fuerza de oír decir que fue encontrado en una col. como ha podido parecer que quise insinuar. salvo de cosas que no 42 . hasta que tuve aspecto de hallarme verdaderamente al corriente. también. durante jornadas enteras. Prosigamos. los unos tras los otros. Cuando se tiene el pensamiento en alguna parte. no lo olvidemos. Y veamos un poco cómo ocurrieron las cosas realmente. Pues nada me decía hallarme en un terreno tan poco sólido. de una sola vez. ¿qué pudieron sermonearme sobre los hombres. a éste el rostro. sino únicamente en una sacudida física. me desembarazaré bien de ella. a aquél el vientre. eso no se acaba. hundiendo en ellos los extremos de mis muletas. ¿es seguro? ¿Acaso no ingeriría yo. pisoteando los desfigurados restos de los míos. aunque de ello no esté seguro. o las partes de papá. ¿Quién diría. pues. Para el caso también hubiera podido servir el pecho de Isolda. justamente en el momento en que necesitaba. antes incluso de querer asimilarme a ellos? Todo eso de que hablo. correspondiente a los gritos de mi familia a punto de sucumbir a regañadientes y por los gases nauseabundos. explicaron y describieron cómo fue todo eso. si hubieran sabido tomarme. hacia el final de la locura. Veamos ahora cómo ocurrieron las cosas en realidad. viudo. Ahora soy yo el que debo hablar. No hablaré más de cuerpos y trayectorias. al oírme. un suelo firme y sin irregularidades.Samuel Beckett El innombrable soltó en el siglo. que nunca vi nada. Me gusta creer. aunque sea con su lenguaje. so pena de perder por completo el conocimiento. corrido. No. Decir que esto me deparó satisfacción sería forzar la verdad. esto me da lo mismo. sin temor. y el otro. la de tener que hablar y no poder. un paso hacia el silencio. que en el bajo vientre de mamá fue en el que terminé. Mil veces me dijeron. si Mahood decía la verdad. hace ya un buen rato que no sé lo que digo. del cielo y de la tierra. como si no hubiera sido nada. Por más que quiera. Pero no quisiera ser injusto hacia mi difamador. en el que traté de vengarme. infundibuliforme. o el corazón de uno de los vástagos. con unanimidad perfecta. ya sólo me queda por advertir que no cuesta más que la otra y que igualmente ignora a la criatura que en rigor yo hubiera podido ser acaso. con lo que hablo. Pero. obligándome estos últimos a alejarme. dándome por huérfano. para mis últimas convulsiones. por hallarme en el interior de la casa —de forma circular. Habiendo acabado. Restablecida esta versión de los acontecimientos. acaba por acordarse del rincón del huerto donde ocurrió y de la clase de vida que llevaba allí antes de llegar al mundo. A decir verdad. según el azar de su distribución. Basta ya de hacer el niño que. tanto a la llegada como a la partida. para qué sirve. Pues al hacerme retroceder y regresar en la otra dirección. en un arrebato de independencia. sin herederos y todo y todo. seamos francos al menos. ni por un instante pensaba en un desfallecimiento moral cualquiera de mi parte. esto es. perpetuándome. con las más diversas frases. todo está permitido. sin haber agotado las posibilidades de la que emprendí.

y con ellos a su títere fracasado. son ellos los que retienen el silencio. en fin. Que deponga por ellos. Empezaré diciendo lo que no soy. me compusieron bien. como en el carnaval.Samuel Beckett El innombrable me conciernen. en la mazmorra. para murmurar lo que su humanidad sofoca. bajo los missiles. que no cuentan. Ah. a ti deberé ser yo. Querida incomprensión. lo diré quizás. Me hincharon con su voz. Huellas mías acaso las encuentre en la misma ocasión. N. y por más que me vacíe sigue siendo a ellos a los que oigo. los que deciden del silencio. he ahí lo que quieren que haga. he aquí a lo que creen haberme reducido. italiano y español. su sabir. Ellos no deben amarme. estoy emparedado por sus vociferaciones. sí. de las que ellos me atiborraron para impedirme decir quién soy. al fin. a título de congénere. en un prolongado coma delicioso. no del todo. No poder abrir la boca ni proclamarlos. para no haber nacido inútilmente. Voy a arreglarles yo su algarabía. francés. ellos están tranquilos. aunque lo diga. 1 43 . ¿quiénes. Ya está decidido. con mis medios trucados? No. para impedirme hacer lo que tengo que hacer del único modo en que puedo ponerle fin. aunque sea en su lenguaje. pero no me han logrado. y el caparazón de monstruo que tengo a mi alrededor se pudrirá. siempre los mismos. Pero. del T. Pero se trata cabalmente de una cuestión de voz. A mí me toca ahora hacer el muerto. después diré cualquier cosa. Sus atributos. Bah. En su propio terreno y con sus propias armas los barreré. que concluirán en el coma. no más que de las historias que él acarrea. por toda la eternidad. dónde estoy. ellos? ¿Es que verdaderamente vale la pena que me informe. mientras decían: «Por supuesto. agarrotado. y no lo diré. no es peligroso». nadie sabrá nunca lo que soy. me río del silencio. de acuerdo. Mi incapacidad de absorción. ellos dejaron de importunarme desde hace algún tiempo. según su método? Mahood se calló. de hacer lo que tengo que hacer. en las que no creo. en suplicio. en secreto. como si uno pudiera consumirse en ese juego. y nada tan seguro. lo que quiere decir que su voz continúa. Menuda astucia haberme adaptado un lenguaje del que se imaginan que nunca podré servirme sin reconocerme de su tribu. atención. pues no tengo más que el lenguaje de ellos. sin moverme. sí. para no haber vivido en vano. para mí solo. si es eso lo que da derecho al silencio. en sonoros reductos e inodoros de famélico. como un globo. de la que nunca entendí nada. pero no ha vuelto a renovarse. como perros muertos. Pronto no quedará nada de todo eso con lo que me rellenaron. una mezcla de árabe. sí. ¿Se me considera lo bastante untado de excusas para que ya nunca pueda desembarazarme de ellas ni efectuar un gesto incapaz de dar animación a una mascarilla? Pero yo. todavía no. cuanto ellos quieran. y qué. que es En el original. Pero ¿por qué residuo empezar? Es curioso. también ellos me infligieron la noción del tiempo. ¿Qué conclusión sacar de ello. con filosofía. pero ésta no es una razón. podría vivir allí dentro. y declararme. hasta que me consuma. de acuerdo. no insistamos. y después para poder callarme. ya les arreglaré yo su algarabía1. pero un hilillo de voz de hombre forzado. no podría. nada se puede sacar de él. ¿Quiénes. diré lo que soy. los arrastré. Ah. con alegría. de los que me cargaron. que se habla en el Levante y en Argelia. un ligero jadeo de condenado a vivir. cualquier otra metáfora es impropia. siendo el único que me oyera. Entonces seré yo el que vomitará al fin. nadie me lo oirá decir. para balbucear lo que es tener que celebrar el confinamiento. ellos? ¿Y por qué nada más. mi facultad de olvido fueron subestimadas por ellos. desde hace algún tiempo? Puede que me hayan abandonado. a mí al que ellos no supieron hacer nacer.

Para hastiarme un poco más. que es la parte de mí cuya descripción mejor he captado y retenido. están fijos en mí. Nunca deseé. Cuando llego a la orilla. pues nunca tuve fuerzas para mirarla. Eso los dormirá. no tengo por qué saberlo. es decir. reemprendiéndolo desde donde tuvo que interrumpirlo. dándola. carezco de opinión. acerca de mi modo de comportarme. Mi camino no es una espiral. contemporáneos y camaradas. como valseando. hallándome en la imposibilidad de articular 44 . allá arriba. no queda más que el tronco (en estado lamentable). no diré la cabeza. nunca adversarios. Para que mi mareo se colme.Samuel Beckett El innombrable como me enseñaron a proceder. si hubieran sabido enseñarme a desear desearía que sí. del gran viajero que fui. a la fuerza. Lo único que conozco es la isla. de los cuales he olvidado hasta los nombres. pobre de mí. nunca cabeza. al lado de una calle poco transitada junto a los mataderos. Error. según el pánico del momento. hacia el interior. negándolos. esa pandilla de enfurecidos. Metido. otras de una amplitud de parábola. como la he recibido. me vuelvo. no me muevo ni volveré a moverme nunca más. sino los ojos. y a continuación lo que soy. que se pretende que Dios me envía para mi bien. coronado por la consabida cabeza. a la fuerza. Pero empecemos por ver un poco quiénes son. Pero dejémoslo estar. por mía. unas veces bruscos y breves. en caso de que se propusieran refrescarme la memoria. sin pupilas. que poseen facultad autónoma de giro. Sabe que. ni sufrí. No. nunca tuve objetos. Pero en la época de que hablo se acabó de esa vida activa.. Mira. Creí entender que me pasaba la vida dando la vuelta al mundo. cosa iniciada ya y que no tengo más que proseguir desde donde me dejé asustar. estoy en reposo. no he abandonado nunca la isla. y después arrastrándome y rodando. Y tampoco la conozco. a modo de ramo. nada más. nunca sentidos. Al girar. de rodillas en los últimos tiempos. en espiral. donde no ceso de dar vueltas es en la isla. Imposible salir del paso sin nombrarlos. nunca nada conocido de todo eso. en el fondo de una vasija profunda.. La isla. por temor. no quiero volver a nombrarlos— ni ninguno de los otros. sino giros irregulares. Lo mismo que contar una historia de Mahood sin otra forma de proceso. En efecto. A decir verdad. al fin. para manifestarme. es una idea. que debía intentar serlo. en la isla. Será la última vez. Entre tanto veré la continuación que ha de dársele a mi propio asunto. ninguna relación. no vayáis a creer que me considero favorecido. Voy a tener aspecto de decidirme de buen grado. ni busqué. Voy a recitarla. a menos que sea impulsado por un tercero. ni Watt. Son cuatro. ni Mercier —no. Que ellos existan como se obstinan en querer que yo haga. cuyos bordes me llegan hasta la boca. Aunque no esté exactamente en regla. puedo ver la estatua del propagador de la carne de caballo. ni Murphy. eso es lo que hay que considerar. la policía me tolera. y otras entre las dos. ellos y sus trucos. Entre tanto veré lo que tengo que hacer. No soy. con los de mi creador. Es inútil negar ni rebatir lo que tan bien sé. que están en todas partes. Ellos no verán nada. y orientados invariablemente no importa cómo. también en esto me engañé. una cosa tan fácil de decir y que en el fondo no se reduce sino a seguir hablando todavía y siempre como ellos entienden que hablo. por miedo. en alguna parte. aunque sea maldiciéndolos. para no reconocerme. es posible. primero la historia. un busto. por falta de habilidad. sobre ellos. ¿es menester decirlo?. que me dijeron que yo era ellos. abarcando turbas enteras. Sus ojos de piedra. estoy en la isla. en medio de mis compatriotas correligionarios.

sin duda. me impedía ser objeto de envidia para algunos. donde conocí el beneficio de las lágrimas. no tienen más que mirarme por segunda vez. al calor y al abrigo. Es cierto que la mayor parte del tiempo mi boca estaba oculta. las lágrimas empezaban a correr. desde mi punto de vista. sí. no era únicamente por bondad. son esas ideas claras y 45 . varias veces al año. por temor a sentirse mal ante el espectáculo de los animales. es decir. Sí. mucho más eficaz que. Ah. como contrapartida. eso se notaba. por la noche. Es así como pude saber que sus nabos en salsa son peores que antes. advertí oscuramente que. pero que. El hecho es que no molesto a nadie. son mejores que antaño. Fue allí dentro. Una vez por semana se me sacaba de mi recipiente. Héme aquí situado y su aptitud para la felicidad. Este cuidado incumbía a la dueña del figón de enfrente. el estado de mi cráneo.Samuel Beckett El innombrable palabras. constituía un punto de referencia para su establecimiento e incluso una especie de reclamo. Sin tener exactamente algo que ver con ella. quiero decir sobresaltados. llegada la noche. al estar sin miembros. Pues se trata de personas que evitan el barrio. o yo habría entendido mal en qué consiste la bondad. barrigudo de perfil y. sino cada vez que se me enlonaba. que en su mayoría ven la ciudad por primera vez. que ya no lo es. había de verse en ellas el efecto de la gratitud? Pero. los que puedan resolverse a ello. preguntándome a qué las debía. Pues mi rostro sólo reflejaba la satisfacción del que goza de un reposo merecido. pues tenía una huerta. sus zanahorias. sin rechistar. y acallados los precipitados pasos de mi bienhechora. un monigote de cartón. ¿no me habría sentido reconocido? Por otra parte. Es ése un lenguaje que comprendo casi. a costa suya. y mis párpados cerrados. pues no me hallaba conmovido. Pues aparte de los servicios que yo prestaba a sus lechugas. Desde este punto de vista el lugar está bien elegido. Ella tampoco ignora que. no haré ademanes que puedan ser interpretados como incitadores a la limosna. con todo y tratarme a veces con afecto de «asquerosito». Pero incluso los bastante desequilibrados para quedar sorprendidos al verme. no me aprovecharé deslealmente de mi situación para sublevar a la población contra sus dirigentes. como no sea a esa categoría de personas hipersensibles que ven ocasiones de escándalo y de indignación en todas partes. también en salsa. con objeto de vaciarlo. Pero el riesgo es mínimo. no le era del todo indiferente. ¿Ha de verse. como espero. aquello era fatal. salvo el viril. Y cuando nevaba a más y mejor. forzosamente numerosas en estos parajes. a los transeúntes retrasados y borrachos. y una ocasión de descontento. delito penalizado con un período de reclusión. venía a ponerme encima una lona impermeable. apenas puesta la lona. en tal caso. La salsa no ha cambiado. Héme aquí situado. para tranquilizarse en seguida. cubierto de pústulas y de moscas azules. y antes de volverme a colocar en mi sitio aprovechaba que yo tenía la boca al descubierto para meterme en ella un pedazo de pan blando o un hueso con médula. hizo montar éste sobre un plinto. por ejemplo. con mucho mayor motivo. que lo cumplía de buen grado. Que ella no se engañaba al respecto se deduce del cuidado que puso en contornear mi habitáculo con farolillos que hacían un efecto muy bonito en el crepúsculo y. visto de frente. yendo hacia el hacha. si ella cuidaba de tal modo de mí. Y para que los transeúntes pudieran descifrar más cómodamente la minuta que estaba pegada a mi habitáculo. o para murmurar frases subversivas. Y esto no una vez. tan pronto es el pasado como el presente. de una delgadez desoladora. cuando me lo explicaron. Y sólo. mediante inflamados discursos en las horas de mayor afluencia. y una ocasión de descontento.

que preferiría ser ocultado más a menudo. echaba baba. ya no necesitas de mí». en el lugar donde se ve hoy una parte de mi cabeza. o una calabaza. De nobis ipsis silemus. y si yo llegara a morir quedaría. sin otra fuente de renovación que la vida que me imputaron. A decir verdad. sin la menor asistencia por su parte y merced únicamente a las indicaciones que me suministraron. como les ocurre con tanta frecuencia a los que entierran. Me pregunto qué explicación consiguió hallar a ese modo de comportarse. Pero en vez de hallar el punto justo creí observarlo varias veces. me da derecho a la lona. habiendo disminuido la nieve. ellos me dieron asimismo lecciones de latín de pocilga. la vieja vasija donde habré consumido mis vicisitudes. Y quizá haga poner. De sus lechugas. me toman lejos de allí. Ninguna otra forma de intemperie despierta en ella el instinto maternal. o una gruesa pina tropical con su pequeña mata de pelos. o que estaba muerto. golpeándome la cabeza con furia contra las paredes del gollete. para hablar de ella. He aquí alguien que debería serme una preciosa ayuda. estoy persuadido de ello. y una zanahoria también. Así no desapareceré por completo. a mi favor. He intentado hacerle comprender. esto le resta muy poco al placer que siento de asimilar lo principal. a la menor señal de aquiescencia por mi parte. esto hace bien. es menester 46 . no sé por qué. Lo fastidioso es que esa continuación la he olvidado. juzgándome insuficientemente vitalizado todavía para poder conducirlos a buen puerto yo solo. sin duda. Los dos procedimos con torpeza. por vía vaginal como un verdadero bebé. Me satisface imaginar que llegado el momento del fatal desenlace. por ejemplo. y vuelto a la tierra. sinceramente disgustada. Creo captar en ciertos momentos el matiz diferencial entre lo malo y lo que es menos malo. y ella por interpretarlas. durante un buen rato. completamente solo. Al propio tiempo. ¿Pero es que la supe alguna vez? Me pregunto si mi historia no concluye ahí. diciéndome. sin saber cómo ni recordar en qué circunstancias. Hacerme endosar una vida de hombre no basta. esto me volverá a poner las ideas en su sitio. un nabo de Suecia. sobre todo la mediana o de Nantes. Esta historia no sirve para nada. ellos se han inclinado siempre a este proceder. en recuerdo mío. represento para ella un pequeño capital. un melón. y reemprenderme en el lugar en que me depositaron. ella se opondrá a que se lleven. con la esperanza quizá de hacerme presumir que me había encargado del intervalo completamente solo. Pues sí. Pero veamos cómo se considera que ha de acabar. en señal de descontento. del lugar que ocupa en este instante. Y si en realidad se me escapa el alcance de los términos de ayer y de hoy. sólo oí hablar bien siempre. Obsérvese que sólo la nieve. casi estoy a punto de creerla. decididamente ésta hubiera debido ser mi divisa. mientras que es justamente lo contrario lo que ella hubiera debido oírse decir. que había vivido sin ninguna clase de ayudas. Ella nada comprendió. en el instante en que ella. o mejor aún. Pero no me he puesto a mentir. Un nabo sé sobre poco más o menos a qué se parece. seamos justos. si Mahood no la detuvo ahí. dejándome en suspenso. yo por hacer las señales.Samuel Beckett El innombrable simples en las que me es posible apoyarme. me descubrió. deteniéndose bruscamente. Debió de hablarle a su marido. Sí. y aun así es menester que sea violenta. y no pido otro alimento espiritual. una vez más. Y sólo al ver que no soy capaz de desenvolverme reemprenden el hilo de mis infortunios. y bajo un aspecto muy diferente. quién sabe: «He aquí hasta donde has llegado. y llegado a la edad madura y hasta a la senilidad. probablemente para tener que oír que simplemente estuve apunto de ahogarme. pagada al fin mi deuda con la naturaleza. hundido en el perjurio.

observando con disgusto que me hundía cada vez más. o he vuelto a reducirme. es muy posible. con los ojos 47 . podía desaparecer. en un empleo cualquiera. Y los ojos los cierro y los vuelvo a abrir. no tendré ya que darme este trabajo. metiendo la cabeza entre los hombros. se asusta y se precipita. Pues sólo puede haber sucedido una de estas dos cosas: o me escapé durante la noche. pues el recipiente los obtura. error. Pero. húmeda todavía de sueño y de lujuria. me interrogaba a mí mismo? Yo disminuía. pues la confusión de identidades no es más que aparente. y me hayan devuelto a mí. y de esta otra madurez a las cuales no les faltaban ni brazos ni piernas. la meto y la saco. Es una ocupación como otra cualquiera. en efecto. Transición fácil. como reprendido. También me está permitido suponer que el monopiernista manco de hace un instante y el tronco con cabeza de pez en el que estoy actualmente en avería no constituyen ni más ni menos que dos aspectos de una sola y la misma envoltura carnal. que por las noches es la de la luna. Pues la mujer. con un pretexto cualquiera. Pero antes de que tenga tiempo de llegar hasta mí. ¿es que me las planteaba. entonces se hallarán en mejores condiciones de juzgar si me merezco ilustrar otra época. que pueda perder la otra. Nunca pude soportar la inactividad. ¿quién es el que espera eso de mí. cuando me asea. Sin embargo. Es menos duro que la arenisca. sin duda se refiere a una existencia única. Pero. si es que tengo buena memoria. después de haberla dejado fuera toda la noche. Pero esto no es seguro. Cuando llegue a morir por mis propios medios. sino tan sólo la facultad de sacar partido de ellos? ¿Y en cuanto a esa especie de juventud en la que debieron de dejarme por muerto? No estoy en sus pequeños papeles. en la que se debilitan las fuerzas humanas. como en el pasado. no tendré que esforzarme en cerrarlos. pero más sano. Habiendo perdido ya una pierna. de propósitos tan diferentes? Y es hacer el juego plantear estas cuestiones. Cuanto ellos me contaron. por inutilizable. toda vez que el alma está ostensiblemente a cubierto de ablaciones y deterioros. me hizo subir llenando el fondo de mi vasija con serrín. los vuelvo a cerrar y los vuelvo a abrir. Y en cuanto a los ojos. debido a mi poca aptitud para llevarlas.Samuel Beckett El innombrable que yo ensaye varias generaciones. tras de alzar la cortina. Error. para no ver más la luz. Al no verme. este trabajo y este mal los tendré siempre. Pues más allá de ellos está quien no me dará por cumplido hasta que ellos no me hayan abandonado. Lo único que les reprocho es que insistieran. Sin duda hicieron cuanto estaba en su mano para serme agradables. en mi recipiente? ¿Es que en la plaza. Disminuyo. Antes. al fin. Ahora me acostumbro al serrín. al paso con que disminuyo. levanto rápidamente la cabeza. Y lo mismo ocurre con los brazos. para sacarme de aquí. Pues su primera mirada. con tanto estrépito. Y sobre todo al amanecer suelo meterla a menudo. ¿qué decir de esa otra vejez que me han otorgado. a menudo de pie todavía y caminando. Entonces podré. Y yo me había acostumbrado a la arenisca. o rehacer la presente. emplearme en decir dónde estuve y qué fui durante todo ese tiempo perdido. para darles gusto. si lo adiviné correctamente? ¿Y quiénes son esos otros. su primera mirada. y lo hago así con la intención deliberada de plantarle cara a la mujer e inducirla a error. como antaño. es para mí. la meto y la saco. que cambia todas las semanas. a algunas pulgadas. Y no tengo más que dejar ir la frente contra la pared para que la luz llegada de arriba. con más avisado espíritu. en suma. no se refleje tampoco en esos lindos espejitos azules en los cuales me he mirado a veces. como un diablo de resorte. Pronto. Y la cabeza.

sería indecente. Pues a fuerza de agitarme. ya no me es posible. y esto lo mismo en un sentido que en el otro. al expirar. La obscena protrusión de la lengua. Pues también sé agrandar los ojos. Te pusieron en el buen camino. No. Ellos no pueden hacerlo todo. aunque más difícilmente. me estorba mucho. «he aquí las suciedades que se van y la sangre que se vuelve roja». Ahora. a consecuencia de una precoz rigidez del cuello. entre ellas la de poder atrapar moscas. acaso llegara a cualquier cosita. o arandela. También atrapo mariposas nocturnas. Lo aprovecho para aprender a estarme quieto. te 48 . después de todo. mejor es así. Prueba de ello. eso ha dejado de moverse. Pero también hay que decir que este cambio no deja de suavizarse con ciertas ventajas. en el instante en que se alza la cola. que no aguardan más que al ladrón para que se me hagan sensibles. Voy a concentrarme de nuevo. Pero no estoy más que en el comienzo. como en los buenos tiempos de antes. de las que no gozaba antes. A esta argolla le deberé la dicha de tener siempre ante los ojos. por debajo del mentón. que murmuraba. con cada inhalación: «He aquí el oxígeno que penetra». por culpa de mi carácter inquieto. pues algo podría haberse sacado de eso. Un percherón. Quizá me confundo. ¿qué sé yo? A fuerza de tracciones con buen ritmo. sino otra muy diferente. Vamos. la misma serie de alucinaciones exactamente. Cierto es que uno no conoce bien sus riquezas. ni de sabor muy agradable. diré que este collar. además. y disto mucho de haber llegado al máximo de mis posibilidades. ahora puede verla todo el mundo. esto no quiere decir que me encuentre fijo siempre en el mismo sentido. Bastante te asesinaron. para volver al aspecto sombrío del asunto. es inadmisible en este medio. según me dé. Y. Qué lástima que ya no tenga brazos. me costó caro. esta caja torácica que me ha quedado. un buen movimiento. Pues un collar. después del trabajo que se tomaron para hacerte vivir. junto con el abdomen. Lo principal está hecho. Las cazo con la boca. Y hoy. Aunque. sé cerrarlos y abrirlos y sé agrandarlos o empequeñecerlos. que nada tiene que ver ni con lo útil ni con lo agradable. para girar. y es la perspectiva de ahorcarme. se diría que se mueve! ¿Quiere decirse que no me han cortado? Sin embargo. volver a masturbarme. bastante te suicidaron. y. a mí. pensando con todas mis fuerzas en el culo de un caballo. ¡Cielos. ¡vrrac! ¿Quiere esto decir que todavía conservo los dientes? ¡Haber perdido los miembros y conservar los dientes. estaba convencido de que me cortaron. atraídas por los farolillos. al abrirlos. para que puedas arreglártelas tú solo. cuando pensaba en ello. vamos. si aún sigo pudiendo abrir y cerrar los ojos. a la que a menudo apretaba contra el frescor de la piedra. A mi edad. Y sin duda me quedan otras todavía. bien es verdad que aproximadas en muchas cosas. El tinte azul. llego a hacerle dar a mi tronco el grado de revolución que quiero. que me consideraba insolvente. Moscas. Y añado. con otras bolsas. basta de morir. si llegara a reducirme más. qué escarnio! Pero tal cosa me extrañaría. pero no es ésa la cuestión. quién sabe. que hubiera juzgado inocente. Eso es lo que yo me digo. Y si me resulta imposible girar la cabeza. hasta que las pierde. ¡La asfixia! Yo. como un viejo solterón. Este jueguecito. En el fondo. meter y sacar la cabeza. sin poder parar: «Abandona esta inercia inmortal. que siempre fui de tipo respiratorio. La tumefacción del pene. me aprieta ahora el cuello. Yo. Y mi boca. Quizá no sean muy alimenticias. Por lo demás. en este nuevo ejercicio. sólo hay una cosa que me inquieta. no daría nada. veamos. oculta antes. sería lo último. sujeto a los rebordes de la vasija. de cemento.Samuel Beckett El innombrable desorbitados y fijos en ella.

Samuel Beckett El innombrable dieron la mano hasta el borde del precipicio. Podrían traerme el tifus. ahora te toca a ti. dando el último paso sin ayudas. de estos cambios de edad. y. Pero acaso exagere la necesidad que tengo de ellos. bastante. tal como ellos me desearon. a mí. Es que no hay viento que aguante. todo será nuevo. Pero quizá se darían ellos por contentos si aguardase simplemente a que me impulsara el viento. otras cuestiones. y una continuación. En general. y ahora que ya no queda nada que admirar. que nunca supe dar el primero. pues. para darme al menos una vaga idea de lo que habría sido menester quitar a cuanto me rodea para que se produjesen el vacío y el silencio. me rematan con palos. que estos ojos desencajados. como lo prueban los cuidados de que soy objeto. y después me envolverán. Este lugar donde se alza mi vasija. allí donde siempre fracasé. y depositarme en otro sitio. habría podido hacerlo. al azar. de tanto en tanto. ¿Todavía más? Los órganos de digestión y de evacuación. un solo segundo. prueba de que sudé. y la cabeza bastante obediente. pues no supe agarrarme a él. ¡qué dinámico. eso serían las ratas. sobre un plinto. acerca de estos saltos de tiempo. Y como esto me recuerda otras tentativas. Me gusta este lenguaje lleno de color. en cuanto agentes externos. Después. De las moscas. No. no teniendo ya para mucho tiempo. o un buen infarto. veo que me desalenté demasiado a la ligera. pero con los ojos todavía dispuestos a dejarse impresionar. Todo y sabiendo que todo se ha de volver a empezar. cabría esperar un ataque al corazón. va conmigo. Y en mi próxima salida. como las que acabo de plantearme. Ellos. la vida que les pertenece. mostrarles tu reconocimiento». me plantearé. plantándome el pie en el pecho. si lo hubierais visto hace cincuenta años. donde nada cambió. ¿Una pequeña tenia? No es interesante. Como quiera que sea. es menester que salte. al lugar. harán que me fulmine un rayo. se agitan de vez en cuando. Aún. sin ayuda. O me harán quitar vivo. Pero son ellos los primeros en impacientarse. una noche de fiesta. qué don de gentes!». Quizá tengo algo con que darles satisfacción. me movía al menos. Es a un paralítico al que arrastraron por entre los esplendores de la naturaleza. Es lo que prefiero. ¡El último paso! ¿Con qué? Yo. No hay. Me acuso de inercia. ¿habré perdido la oportunidad? Veamos la cabeza. sin guía. pero tienen a otros gatos a los que fastidiar. me muevo. acerca de mí. esta boca abierta y la baba en las comisuras de los labios no le deben nada al Golfo de Nápoles. si me hallara vivo en el interior. con su ayuda. acerca de ellos. y yo dentro. aunque perezosos. así como a los comanditarios y a los espectadores. si alguna vez vuelvo a salir. o la maza. para demostrarse. Pero ya empiezo a dejar de estar en esa calle de desastre que tan bien me hicieron ver: Podría describirla. sería menester que el acantilado se desplomase. que tuve un comienzo. y una oreja. Pero poco a poco me acostumbraré. no hablo más que de memoria. y los medios que poner en práctica para triunfar al fin. Es alentador. para variar. que desesperar de una congestión cerebral. de prisa. joven o viejo. no lo volveré a ver. y poco a poco reaparecerá el viejo problema de cómo vivir. No tienen aspecto de imaginarse que estuve nunca ahí. He visto algunas. ayudándome. con 49 . quizá para variar. ni visto ni oído. separar de allí. ciertamente disminuido. Se diría que algo se mueve en ella. dicen a los mirones: «Ah. en el sudario. ni a Aubervillers. todo lo encontraré extraño. para que se pueda decir: «He ahí a otro que vivió». en otras condiciones. sin embargo. Mientras hay vida hay esperanza. hace un instante. con su guirnalda de farolillos multicolores. estos apostrofes de imágenes tan francas. soplándome ellos. como si hubiera estado en ella.

a sonreír en el amor al prójimo y los beneficios de la razón. Sí. noto que es el momento de mirar atrás. envuelto en un vómito de palabrería. como si hubiera algo que hacer. antes de ser tirado. de un modo completamente mecánico. según creo. y ese murmullo que me ahoga fueron ellos los que me hincharon de él.. Si me hubieran dicho lo que tenía que decir. la misma siempre. como en este instante la que quiere. no sé por qué. Tengo que hablar de cierto modo. si es que ese es precisamente mi modo. con calor quizá. Esta sarta de estupideces se la debo. y de calcular dónde me encuentro. me parece que aún no se me ha dicho nada. no perdamos la esperanza. dos despojos que llevar hasta el fin. para que esté contento. de aquel que no siente esta pasión por el reino animal. es a ellos a los que oigo. la fe. ya no se trataría de palabras al aire. Todo se reduce a una cuestión de palabras. Y esto sale así tal cual. ¿Por qué no llamar a eso voces. llegaré a eso quizá. si quiero avanzar. algo empezado. exprofeso. y al silencio. antes de tener derecho al reposo allí donde ni está ni deja de estar. y es menester que también el corazón me salga por la boca. todo es posible. corregir y desmentir toda esa historia de voces. ¿Cabe hablar de una voz. lo hago. no tengo más que bostezar. Es mucho esperar de una sola criatura. al fin.. y después. Eso quizá sea menos reposante de lo que no tengo aspecto de creer. la desenvoltura. con sus miles de millones de seres vivos y sus trillones de muertos. Tuve que decirlo. como si fuera él. también yo tengo que ir. hay que revisar. solo. en las que nada puedo cambiar. ésa la ignoro. Bah. a la fuerza de tener abierta la boca y mala la sangre. Con solo que supiera lo que he dicho. Pero la otra voz. Pero la buena manera. pues en ella es en la que ellos quieren que esté. de aquel que guarda noticias mías. donde ellos no me dejan estar. No tengo más que seguir. en términos generales. Pues sobre mí propiamente dicho. para probarme. Por lo demás. a ellos. desde luego. eso no les basta. En fin. ¿cuál es su contenido? Héme aquí bien embarazado. el calor. para que se me aprobase. de buena manera cuando ellos se detienen. no hay que olvidarlo. estar solo al fin. tratando de contentar al otro. debiera hacerme hablar sin sentido. como si fuera mi voz diciendo palabras mías. pues! Sería demasiado fácil. a hipar. ellos cayeron sobre un pico de loro. entonces tendría. Antes de poder. a gemir. mucho exigir. Un loro. no lo he olvidado. y después como si existiera. alguna parte adonde ir. toda vez que se sabe que no es 50 . si es que puedo. Es una cuestión de voz. yo me entiendo. y me deje tranquilo. ¡Vamos. palabras que me digan con vida. en lo impensable indecible. y el derecho al reposo. sin yo advertirlo. que yo esté con vida. puesto que lo digo. ante todo del que no soy. a llorar. del que soy. aspecto de creerme. No por no oír nada dejo de ser objeto de comunicaciones. estoy tranquilo. Sería doloroso caer sobre algo nuevo. etc. Dos mentiras. pensar también. que se encendiera otra luz. Esto no importa.Samuel Beckett El innombrable miras a que estén contentos y a que al fin quizá me dejen tranquilo. La buena manera. tener que empezar por hacer como si ella no existiera. sin importunos. Pero he aquí lo que. sin darme cuenta. como si fuera él. Sin embargo. de voz que prolongar. y en libertad de emplearme a mi modo. No soy de esos que se aventuran a cambiar de estribillo. donde no he dejado de estar. en tales condiciones? A buen seguro que no. no estaría en ello el corazón. y me conceda libertad. forzosamente lo diría antes o después. viejas seguridades aseguradas. con mi pequeña convulsión. reposo es una palabra de ellos. si tal cosa depende de él. y donde se calla la lengua que obliga a tales expresiones. no ha podido ocurrir más que una cosa.

no estoy en condiciones de recibir ninguno. antes de despertarme. que tiene algo que decirme. pues he aquí que todo eso rezuma. la chuparé hasta secarla. Siempre se trataba de mamíferos. por supuesto. razones. precipitándose hacía las columnas de Hércules. Los unos son varios. No he dejado de observar. pero idénticamente pobres en atractivos. o en interés. En eso no se me sorprenderá más. de querer acordarse de su fechoría. de los mamíferos. cargado de años y de trabajos de castigo. desbloqueado por la pesadilla. si esto llega a ocurrir. Pero ni el menor informe. veo eso aquí. sentado entre los niños. suelta el remo y se arrastra por entre los bancos. Sólo que ya no la llamo. en cuanto a la clase de esfuerzo que se ha de realizar. vestido con mi vieja blusa negra. Será mi nombre también. toda vez que no estoy allí. Nada pues acerca de mí. según parece hay límites. con las piernas al aire. ¿Dónde estaba.» No podía. Esto. el otro único. si no me falla la memoria. como cuando tenía porvenir. armados del mismo tridente. mojándome el pantalón. esto será todo por hoy. Pero estoy de vuelta de esa dulce esperanza. Yo. Ah. Me confundo con la otra locura. no pensemos nunca más. Esperémoslos. la única que aprendí. Elogios. Worm. ellos me lo dijeron. un valor cualquiera. Eso se dice. vuélvete a tu noche y hasta mañana». burlando la vigilancia del cómitre. con confianza. Pero Worm es el primero de su especie. Así pues. Voy a desquitarme. sí. no bastantes. Pero tendré que darle un nombre a ese solitario. diciendo cualquier cosa. llamadas. Dos trabajos en suma. sólo que no bastantes. repita conmigo: El hombre es un mamífero superior. «Está bien. que estas súplicas toman el mismo vehículo que Mahood y consortes emplearon para sus transportes. Hablan la misma lengua. Es cierto. de aquí al último viaje. Esto me pasará. por miedo de ser golpeado. ¿qué podía importarle al alumno Mahood que el hombre fuera esto mejor que aquello? En fin. en el momento oportuno. tenéis que reconocerlo. Y héme aquí con mi barba blanca. Me dijeron que existen otras. de tarde en tarde: «¡Óyeme! ¡Vuelve en ti!». sería sospechoso si aún esperase. sí. amenazas. No las echo en falta. único en solicitarme. ruegos. cuando ya no tenga que llamarme Mahood. no más tarde que en seguida. pizcándole yo mismo los pezones. «Alumno Mahood. llamando a la tempestad. Era hora. como la mina de la cantera. Dicho esto. Es el desastre. Todo lo más débiles. en relación con esos otros de los que no cesan de abrumarme desde que se les metió en la cabeza que yo haría mejor existiendo. la de querer conocer. ¿qué es un mamífero?» Y caeré muerto tieso. de sus revelaciones futuras. sólo puede tratarse de una cosa. «Alumno Mahood. me permití afirmar que realizaba progresos. No me gusta. Es que no lo conozco. no lo pensemos más. 51 . ninguna relación seguida. de mis deberes? Olvido. Esto está bien para los recién salidos de la condenación. vuelto muy pequeño. Sin nombres propios no hay salvación. reproches. Toda vez que así se rompe el silencio. mi falta de memoria. muchacho. una mamá. Sí. Es decir. Es decir. hacia levante. no volvamos a pensar en nada. en un momento de receptividad excepcional. sino que.Samuel Beckett El innombrable nada? Pero. Órdenes. lo llamaré Worm. elogios. en esta colección de fieras. se ha de suponer que no perdió nada con ello. todavía soy un suplicante. Entre nosotros. Pronto. Resulta pues. Moriré en preparatorio. Pero habré hecho progresos. lo que ya sabía. pero apenas si puedo escoger. por este mar de plomo. ¿Quién? El galeote. por veinticinco milésima vez. Es sospechoso. consumido por los rudimentos. ha sido fatal para mi buena formación. el cual durante la noche. que distinguir quizá. Antes de Mahood hubo otros como él de la misma raza y creencia.

por el tono. ni en Mahood. pero necesitaría a cincuenta forzados para esta siniestra tarea y siempre me faltaría un cincuenta y uno. al que habría. sin saber qué quiere decir. que arrastra por entre los bancos. ¿Qué sé yo? Pero concluyamos nuestro pensamiento. si Mahood ya no existe. dónde se permanecerá. ni de quién. ¿O existirá un tertius gaudens. quiere que yo exista. si supiera dónde encontrarla. ni de dónde. el disco está ahí. El tercer sedal cae directamente de las nubes. ya puestos los jalones. y es para mi alma. ¡Qué bien hace saber dónde se está. al no ser ya Mahood. Soy ése al que no se tendrá. ni fui entregado. pues. De aquí el jaleo. no dejé de oír su murmullo. es menester que me calle. Aún le oigo. Qué silencio. Otro cuento de la Tía Mahood quizá. ¿qué 52 . Plof.Samuel Beckett El innombrable Cansado. ñam. Lo esencial es que no llego nunca a ninguna parte. ni en Worm. no seré entregado. mientras los otros disertaban. el pobre. que diga: «¡Que se ponga a tronar. para irritar a la criatura. como plomada. lo juro. también soy Worm. Ha sobrevivido a todos ellos. orillas y desatado en el cielo un Dios deportivo. suplicándome que apacigüe esa lengua muerta de los vivos. fiel. mientras haya aguas. ¿qué otra cosa se me podría pedir? ¡Pues lo absurdo! A mí. Hace buen rato que la habría enganchado a él. todavía no. que retenga el aliento. yo en fin. hasta el presente. hacia el nuevo día. el otro no me tuvo. llamando al náufrago. por toda la eternidad. en las delicias de saberse nadie para siempre. importando poco a qué dispensa se debe. al que ellos redujeron a la razón. Pues si Mahood se callaba. O si todavía no soy Worm. No. Worm. en el momento preestablecido. Pero aún sin eso fallará. Nos faltará siempre yo. Me he tragado tres anzuelos a la vez y aún tengo hambre. ni con quién. sin estar allí! No hay más que descuartizarse tranquilamente. Pero no debí entender bien. Vengamos ahora a las cosas serias. se trata del pasado. ni de cuándo. para tan mediocres asesinos. mediante puercos intermediarios. para acabar de embrutecerme. que se anuncia espléndido. pues la impide sangrar a gusto. Ellos me llevarán un día a la superficie. No vale la pena. Pues si soy Mahood. Lo esencial es patalear hasta el fin al final de su catgut. que no cambia. Plof. Aún no ha tenido la palabra. lo que pondrá a todo el mundo de acuerdo acerca de que no valía la pena darse tanta. o. Acepto que se me pida lo imposible. Worm también se callaría. eso lo sé. a ese querido vomitón. somos cuatro. no me tendrá. También trataré. es carbón en bruto. en connivencia. Podré ver bien si el otro me sigue acechando. lo que quiere de mí. al fin!» Pero no. renunciando a levantarme. lleno de salvavidas. hablo de Worm. que no estoy nunca en ninguna parte. es seguro. Worm. Es lo que creo entender. como estoy tentado de llamarlo. En ningún momento sé de qué hablo. que no será entregado. entonces. Sí. Watt. seríamos cien y necesitaríamos ser ciento uno. antes de ensuciar encima. que imputarle ese doble fracaso? ¿Veré. sus grandes frases deben salir también. Así pues. Murmura. para cerrar las esposas. Lo sabía. acaso él también se haga reemplazar. haciendo ñam. lo seré. He aquí como se ha de razonar vivamente. finalmente mi rostro iluminado por una sonrisa? Tengo la impresión de que se me evitará ese espectáculo. del problema de la libertad. ¿No es culpa del uno si no puedo ser el otro? Se hallan. Si pudiera callarme comprendería mejor. Y ahora tratemos de ir a dar una vuelta por la parte de Worm. eso le gustará. es una partida entre cuatro. ni por qué. ni en mí. ya saldrá cuando sea hora. para una víctima tan mediocre. Pero quizá me precipité demasiado al contraponer a esos dos promotores de fracaso. Lástima que durante ese tiempo me vea obligado a dar la boca. Es cierto que ese pobre Worm no cuenta. también a Mahood.

La aurora no será siempre rosada. aunque no fuera más que en mi cabeza. sobre todo cuando es. cuando ya los transeúntes se detienen.Samuel Beckett El innombrable decir de Worm. como ya señalé. sobre la cual edificar. y esto llega. a causa de la nieve. a lo largo de mi sombra. pues es necesario que el cliente pueda organizar su comida sin exponerse a ser aplastado. Pero Worm no puede anotar nada. Y veía a las gentes subir hacia mí. de modo que pueda sacar partido de ellas. qué digo. La carne. bizqueando hacia las medallas del hipófago Decroix. en mi guiñol? ¿Qué decir de él que no pueda decirse igualmente del otro? ¡Mira. en este barrio. efectivamente. Eso es. seguidas de largas sombras temblorosas y fieles. Antes la contemplaba. no me veía. He aquí en cualquier caso una primera afirmación. desde que me pusieron la argolla. que no se ha molestado en hacerse comprender? ¿Qué decir que haga cesar ese rumor de termite. y acuden de lejos desde muy lejos. Y tan pronto no me confundo con mi vasija. a nosotros tres. proyectan sobre mi monumento una sombra interminable. seré. es muy estimada. o de media estación. aun cuando no siempre lo consiga. y sobre mis moscas. como sí. Pues tan pronto me confundo con mi sombra. Worm. realizar algunas tentativas en este sentido. Más de un transeúnte utilizó su encendedor bajo mis narices. Pero esta alegría. que me mantiene de cara siempre hacia la reja. Al comienzo de la estación muerta. ¡Alto ahí!. no oiré sus pasos. en el patio. Debería haberlas anotado. Margarita vendrá pronto a iluminarme. por encima justamente del menú. Eso depende de la disposición en que nos hallemos. con ventura y comprensión mayores que nunca. bien amontonados a mi alrededor. Es la hora del aperitivo. Esto es lo que se deduce de mis observaciones. hasta el momento en que. me falta desde que llevo el collar. le vimos hacerlo. para leer el menú. Aquí se mata y se come. para ser más elegante. que tenga compasión. que yo me detenga ahí. que en cuanto a mí habría juzgado inofensiva. y sin peligro para los demás. Entonces sabía que allá al final de todo yacía mi cabeza. en un sentido. puede que me lo perdone. Se está retrasando. A no ser que le haya sucedido algo a mi bienhechora. la de la puesta del sol. acumuladas durante largos años y sometidas al paso de ellos a la inducción. para su gobierno. con el del aperitivo. a caballo entre el arroyo y la acera. Por otra parte. en su vasija. y adelante. Está blandito. cuando tenía más libertad para volverme de la que tengo ahora. Worm. Sí. Hecho esto. se apresuran a irse. Instante verdaderamente exquisito. Mahood puede anotar. Esta noche hay callos. me parece que ya debí. y que me pasaban por encima. A partir de las diez de la noche todo está silencioso. que de tanto coincidía. Me 53 . al fin. como una tumba. Worm no puede anotar nada. ella me prepara un nido de trapos. para ver mejor lo que esta vez. sigamos. ciertas cosas. Sabía que con sólo que quisiera hablar de Worm me pondría a hablar de Mahood. Qué próximo me parece de pronto. como no. todas las cosas. contrariamente a lo que me parece que ya debí decir. quiero decir negación. al barrer la calle en enfilada. por el suelo. según suele decirse. cuyos últimos rayos. llamaré la minuta del día. Es un plato de invierno. Y nosotros. quizás al querer ser Worm. lo propio (entre otras cosas) de Mahood es anotar. Y con frecuencia llegaba a no equivocarme. Es a lo que sin duda llegaré al esforzarme en ser Tartempion. expresamente para comerla. Mahood! Entonces ya no tendré que ser Worm. Hora deliciosa. Toda la mañana he estado metido en mi funda. al no estar ya. No la veré llegar. para prevenir los enfriamientos. refunfuñando. que no dejaban de seguir deslizándose bonitamente.

si alguien debiera tener algún olor. ¿y esos hambrientos a los que la colocación del menú obliga. Estaré muerto. justamente en el instante en que la agonía estará a punto de ofrecerme una última idea del dispositivo temporal. Se trata. pronto ya no me hallaré ni en condiciones de recibirlo. ¿Cómo es que paso inadvertido a la gente? La única que tiene aspecto de percibirme es Magdalena. Si pudiera alzar la cabeza. desde hace algún tiempo. largo y estrecho. será menester que su 54 . ¡Ella quisiera que mis pústulas dejaran de supurar! Si pudiera temblar la tierra. de un principio de cambio que puede llevarnos lejos. sin que parezcan darse cuenta de que allí dentro hay piel y huesos. observe. Concibo que no me advierta el transeúnte que pasa apresurado. ¿y esos niños que se encaminan hacia la zona y se vuelven. En estas condiciones. evidentemente. no partamos todavía. A través de la reja. lo vería recortarse en el grueso del firmamento. en una situación como la del mío. Pero aunque muera. se me paga para saber que no es eso lo que ellos desean para mí. ávidos de distracciones? Hasta un rostro humano. ¿y esos mirones que acuden a escuchar los gritos de dolor de las reses y que. Pero. Una idea se presenta casi al instante. de un solo tiro. a tal extremo disminuyen mis facultades. cuando todo parecía que iba a empezar de nuevo. sin haberme podido creer en vida. ¿Será por pudor. se me aparece el cielo. Pero. Tanto más cuanto que ese testimonio que reclamo. Es su último hallazgo. los dos pájaros prescritos. ¡hay que llamar una ambulancia!». Pronto.Samuel Beckett El innombrable pregunto si esta noche me espolvoreará el cráneo con su borlita. y sin el cual fracasarán indefectiblemente todos los proyectos que para mí se forjaron. veamos. No sabe ya cómo ingeniárselas para aliviarme. he de decirla. Acaso un día un señor que pase del brazo de su novia. No puede ser sino que también carezco de olor. acabado de lavar y con unos cuantos cabellos encima. sin que me concedieran ni un momento de respiro. lo bastante alto para que yo pueda oírlo: «Pero. labrarse un bonito éxito de curiosidad. tendría que ser yo. antes de que se desvanezca. quizá me equivoco al no concentrarme más a menudo. ¿Y si reflexionase. visiblemente ociosos. ante mi aliento? Pero. en tanto no haya recibido aclaraciones a este respecto. se pasean arriba y abajo en espera de que comience la matanza? Pero. me reserva el porvenir? Que decline a tumba abierta como ser sensible y pensante es. a hallarse literalmente nariz contra nariz conmigo. Es un trocito del cielo bajo del norte. por lo que se simula ignorar mi existencia? Pero ésa es una delicadeza de sentimientos que difícilmente puede ser asignada a los perros que acuden a orinar contra mi morada. si se quiere. lo suficiente para proseguir mi número. entre las lombrices. debería a mi parecer. huyendo o persiguiendo. al fondo de todo de una abertura entre dos cuerpos de edificio. ¿Qué añadir a estas precisiones? La velada no hizo más que empezar. esta vez. no digamos adiós para siempre una vez más a esta mezcolanza. por miedo a molestar. Y. ¿hasta qué punto? No. antes de resucitarme. Pues esto me ha sucedido ya varias veces. sin embargo. en el mejor de los casos. ¿cómo puede esperar Mahood que me comporte normalmente? Las moscas dan fe de mí. A menos que a ese señor se le suponga víctima de una alucinación. lo sé. de todos modos. excelente cosa. o mientras nadie más que Magdalena haya advertido mi presencia. ¿quién puede saber lo que. El matadero me engulliría. Así. una vez no hace costumbre. lo quieran o no. para que no quede ninguna duda. mientras aguardo a que se produzca algo inteligible? Vamos. este hombre no se encuentra bien. pero. pero habré vivido. me será imposible creer cuanto se dice de mí. Sí.

primera persona. se hiciera la justicia que comporta. 55 . un jardín. me cambiaría el serrín. no importa la clase de atención que sea. tan buena para mí. ¿Dónde estoy? Ah. ya no lo deseo. Es más fácil elevar un templo que hacer que el objeto del culto descienda a él. basta de esa p. Desgraciadamente. no deseo abandonar este mundo en el que ellos tratan de meterme sin una seguridad de haberlo intentado como la que me daría por ejemplo un puntapié en el trasero. nada cambia. No. Luego. en las delicias de lo claro y simple. ah. Aun no pudiendo más. amor mío. marido y tal vez hijos. que son los que me impiden ver una prueba suficiente de mi presencia real. Pero que dos terceras partes me adviertan. si yo no estuviera allí? ¿Me habría puesto un collar. poco importa el pronombre. Tantas atenciones. me ocuparía de detenerme en tan buena vía. se adquiere la costumbre. con toda objetividad. Hasta la creencia en Dios. He aquí adonde conducen los distingos. cuando se abren los ojos hacia el interior. se pierde a veces a consecuencia. con demasiada frecuencia rebasan la solemnidad de la defunción. no pienso negarlo. ay. con tal de que no se le engañe. ¿Qué creer de esos cuidados que desde hace algún tiempo redobla a mi sitio. en favor de una vida anterior. es cosa que no me concierne. Más tarde veremos. Pero tampoco se trata de Mahood. en la calle Brancion. pues sé que esto de nada sirve. me haría un nido al acercarse el invierno. No. no. Tiene necesidad de mí. Intentemos mezclarle a esa pobre Magdalena. a nada pone fin. Bah. por no decir inadmisibles. antes de abrir el testamento. dicho sea con toda modestia. Pues no volvería a empezar en seguida. Pero yo confundo torno y contorno. Por más que tenga un comercio. y sin entrar en estos detalles macabros. al fin. o un beso. Dudo únicamente de que yo esté dentro. conocí a un médico que sostenía que el último suspiro. Mahood. Da lo mismo. según parece. a condición desde luego de previamente haberlos asomado afuera. y que a este orificio es al que la familia debería presentar el espejo. me equivoqué de medio a medio al suponer que la muerte en sí misma constituía un indicio. extraña isla. en que no la veía más que una vez por semana. Y yo. me protegería de la nieve. Digámoslo claro. Qué claro y sencillo se vuelve todo. esta mujer está perdiendo la fe en mí. de haber redoblado el celo y la observancia. o en uno de esos hipos que. no se trata de ella. o incluso una fuerte presunción. menos aún. acerca de cuya realidad tampoco me propongo discutir. tanto empecinamiento en observarme. Como quiera que sea. voy a concitarme molestias. todavía no. la considero de las más dudosas. siempre lo noté. Y trata de retrasar el instante en que al fin tendrá que confesarse su error al venir a cada momento a ver si me dejo persuadir. acaba uno por hartarse. se diría que va a expirar». toda vez que no puedo sospechar que sea yo su autor. sobre el terreno.Samuel Beckett El innombrable futura tenga tiempo de contestarle: «Es cierto. Luego. Allí me quedaré. subido sobre un plinto y festoneado de farolillos sin la certidumbre de que tengo consistencia? Qué feliz me sentiría si pudiera rendirme a esta evidencia y que. delante de mí. ¿Me desembarazaría ella de mis miserables excrementos todos los domingos. desde el punto de vista estrictamente científico. aunque la presencia en un lugar semejante. Y naceré al fin en un último suspiro. me parece poco probable. y yo me encargo de lo demás. de una urna tan vasta. Ella me quiere. para mejor gozar del contraste. sino que revelan una gran confusión? Qué diferencia con su calma de los primeros tiempos. sí. De Worm. Aquí me permitiré un distingo (pienso siempre). Que mi santuario esté realmente ahí. por mi parte. derramaría sal sobre mi cabeza enferma —confío en no haber olvidado nada—. no podía salir más que por el ano. ahí.

Hace frío. Los farolillos siguen apagados siempre. que yo sepa. y quizá me soltaron. como de costumbre. por temor a que en la noche volviera a nevar. Quizá brillé con todas mis luces. la estatua. pues es raro que una estrella aparezca allá. Los puse ante sus responsabilidades. madre. ni siquiera la reja. Pero esta sensación que tanto me gusta. a la altura de la rodilla. quizá volvió ella a ponerme la lona. concentrando mi atención. regresar. Han pasado horas. me equivoqué. la matanza. Se ha de tener paciencia. Es decir. de todo el mundo. de la lona pesando sobre mi cabeza. el cielo como un lápiz de pizarra. ¿Por temor a señalarme a los otros? ¿O por temor a disipar el espejismo? Resumo. sin hacerme preguntas. De pronto relinchará un caballo. ¿Al ganar tendré paz? Se diría que no. En condiciones tales no puede sorprender que tenga visiones. Esta mujer nunca. qué sé yo. es decir. Nada ha ocurrido. Y estoy medio sordo. ni el tintineo de los tenedores y los vasos. mientras yo reflexionaba. que Mahood. sin advertirlo. No porque vea estrellas. a punto de secuestrarme. ¿Se trata de la misma noche? Quizá pasó la hora de comer. Ya no oigo los gritos de las reses. no es tan absurda como a primera vista parece. Ya no habrá mujer que quiera en vano que yo viva. nada ha cambiado. El serrín ya no presiona contra mis muñones. Pero admitiendo que se eligiera ocultarme en la vía pública. incluso a una esposa. no veo nada. La noche no es como de costumbre. hermana. y a través de la reja. ella. sin que nada me toque. como me ocurrió con frecuencia. O veré pasar la linterna del guardián. Una cosa aún. que lo que cuenta es el resultado. en el patio. el figón. en apoyo de la tesis que se desee. me equivocaré. partir. un buen rato. mi cabeza no siente nada. Quizás estoy todavía bajo la lona. ¿a qué haberse molestado tanto para que mi cabeza esté montada en forma de alfiler e iluminada artísticamente a partir de la caída de la noche? Me diréis que importa poco el pronombre. y no siento el aire frío en mi cabeza. Archívese de todos modos. Si se me ocurrió decir lo contrario. Margarita pudo venir. entre otras cosas la de mi existencia a los ojos de la gente no advertida. Ni una frase afectuosa nunca. Incluso reabsorbe ciertas rarezas que aún no me habían impresionado. pues no 56 . Sin embargo. la calle.Samuel Beckett El innombrable hay en ella un vacío que sólo yo puedo colmar. el mundo de Mahood. tampoco la experimento. Aguardaré con paciencia. ya no sé dónde termino. Si tal cosa me ocurre más adelante. en el estrecho cielo que alcanzo a ver. mi única fiel. yo soy el que gana. Se acerca el día en que tendrá que negarme. pues comprendió que no podían referirse a mí. creí ver en ella a una pariente próxima. debe ser de día nuevamente. A menos que me equivoque en este momento. ayer. ni la letanía de los platos y los precios. me insufló esta hipótesis. en el momento de su emisión. Él abandonó. No es tampoco a causa del silencio. Abandoné. al ver el poco caso que hacía de su pieza maestra. Se acabaron las historias de Mahood. agregando: «Yo no he dicho nada». No es la primera vez que en vano aguzo el oído en dirección a los establos. ni una reprimenda. Por otra parte. Entonces sabré que no ha cambiado nada. es nuevo. hija. aunque hice cuanto pude por perder. esta mañana nevó. algo hay que cambió. sin que me diera cuenta. me dirigió la palabra. No porque no vea nada. mi sombra no oscurecerá el suelo por la tarde. En un momento dado. ¿Se habrá vuelto insensible mi cabeza? ¿Habré tenido un ataque mientras reflexionaba? Lo ignoro. Pues este sentimiento de estar encerrado del todo. para serle agradable y quedar en paz. pues éste es un rincón silencioso durante la noche. no oigo nada. ni las exclamaciones de los matarifes encolerizados. volver a partir.

Lo fatigante es esta caza. y esta distinción le es ajena. Venido al mundo sin nacer.Samuel Beckett El innombrable parece que vaya a callarme Además. y después hacia otros. Lo que ocurre. sino vivir un poco. Hacia aquel del que quiere ser el alimento. existe sin embargo. son palabras. morando en él sin vivir. no pudiendo obrar de otro modo. Ese que se ignora y se calla ese que ignorando calla. que todo es cuestión de voz. de pensar. y el cual. Ahora oigo que me dicen que es la voz de Worm que empieza y transmito la noticia. ni memoria. saliendo por la noche. puesto que lo concebimos». ¿qué hago. todas esa suposiciones sin duda son erróneas. como con Mahood y consortes. crrac. me encuentre entre los vivos. Le toca jugar a Worm. y no habiendo podido ser ya no se esfuerza en ello. Ese de fuera de la vida que tiene la larga vida vana quiere que no se haya cesado de ser. Nunca darán razón de mi tontería. No sintiendo nada ni sabiendo nada. Los hombres. Lo más real que se cree tener es lo que se tiene de menos cambiante. Decir que Worm no sabe quién es. para advertirlo. ¿Se creerán que creo que soy yo el que habla? También esto es de ellos. de nada me sirve estar prevenido. O convencerme de ser mediante el absurdo de no poder ser. sí. Por lo demás. si es que lo estoy. de penas. se le ha pasado la mano. con la única vida posible?». no tiene nada. Quizá se me lance. es decir demasiado poco. epicentro de alegrías. como si no pudiera haber otra existencia que la concebida. Decir que vi en él. y le deseo que disfrute mucho. Lo que ignora es que haya algo que saber. lo todoignorante. ni acerca de él ni acerca de lo demás. No digo que no acabarán por vencerme Bien lo quisiera. para de. como a veces olvido. ni siquiera la de aquel que la vive. conforme a mi función. pero no para él. al asalto de la inmortalidad. allá arriba. ¿Creen que creo que soy yo el que hace estas preguntas? También esto es suyo. No digo que sea éste el buen método. Un tanto adulterado tal vez. Decir que le creí hostil a lo que intentaron hacer conmigo. Quien se rodea de aquel en quien se reconoce y le envía la misma mueca de siempre. Sólo lo que digo mal. después otros. de calma. y conociendo mis posibilidades. si no para los hombres. por no tener oreja. Que no ahorre la furia de hablar. dónde está. ni cabeza. Ellos. No hay que olvidar. 57 . con la esperanza de que un día se cansarán de hablarme. no es nada. de ponto. Las imágenes se imaginan que forzándome las imágenes acabarán por hacerme caer en la trampa. pues son los hombres los que lo conciben y los que dicen: «Worm está ahí. esos ladridos interminables. Y hasta colaboraría con él. para se me deje. de saber lo que se es. Conducirme a ser él. pues nunca lo estoy largo tiempo. Digo lo que me dicen que diga. como ellos del suyo. por lo que vale. y nada pueden para evitarlo. He aquí la estratagema. bajo el cielo. el hambriento. lo que se era. no esperando morir. Pero importa más saber lo que va a ocurrir. También es una trampa. durante el sueño desatinado. armado de mis armas mejores. Uno solo vuelto hacia lo todoimpotente. Como las madres que silban para que el bebé no coja una nefritis. si no yo. Desgraciadamente. para hacerme creer que tengo un yo mío y puedo hablar de él. que es el anti-Mahood. dentro de mis posibilidades. que es su obsesión. un paso hacia mí. qué ocurre. él. Uno solo. no tiene otra cosa. Sus sentidos no le informan de nada. ¿Por qué me hablan así? Quizás al atravesarme cambian ciertas cosas. le deseo mucho éxito en su valerosa empresa. todos ellos se encuentran ahora en el mismo saco. para a continuación decirme: «Pero. no teniendo nada del hombre. Lo que les cuesta explicarme es el medio de caer dentro. las cosas importantes.

Que me hacen decir que. Y que empiece el apresto de este trabajo. con sólo que quisieran empezar. He aquí que dejan que se adueñe de ellos el desaliento.» A ello se deben todos esos breves silencios. todos. un poco gastado en las falanges. verás que es imposible. de retrueque? Como si —y un breve silencio— como si hubiera crecido lo bastante para comprender con media palabra ciertas cosas. no habiendo podido ser Worm. pues estoy harto de ser materia. no saben lo que quieren hacer de mí. ni cómo soy. estoy dispuesto a ser cuanto quieran. quieren hacer un monigote de polvo. en montón. seré Mahood. no lo diría. que sólo puedo ser yo quien así hablo. Que me hacen decir que no puedo ser Worm. como no podré. El que quiere haber vivido. no comprendo. sino de los enemigos que me habitan. que triunfe o que fracase? La empresa no es mía. pues la vida le dirá cómo: He aquí serios apaciguamientos. son ellos quienes lo dicen. para todo. Pero no se atreven a permanecer callados mucho tiempo. no. debiendo descartarse cualquier otra imagen. Que me hacen decir que lo soy quizá. fracasaré. sé Worm. manoseada sin cesar en vano. que se tranquilice. para embaucarme. que sólo pueden ser ellos quienes hablan así. Ah. Worm. lo tengo que ser. no diría nada. según propia confesión. el inexpugnable. pero no. a fuerza de golpear. «Ha hablado. cree haber hablado. Son alentadoras. para dormirme. Que no habiendo podido ser Mahood. no tengo vela en este entierro. soy como Worm. mientras vivía. materia. para que yo los rompa. comprobado Worm como Mahood. ¿son siempre ellos los que dicen que. Es una de las razones por las que me he confundido con Worm. sin voz ni razón. Para mecerme. Es cierto que no me gustan esos agujeros hacia los cuales se inclinan todos. el asunto es tenerlos detrás de mí. de oficio. con mi estupidez. ahora.Samuel Beckett El innombrable Gracias por estas nociones primeras. Bah. en un montón tal que nunca se da con el bastante loco para querer darle forma. Y no se ha terminado. El que busca su verdadero rostro. de este modo los desalentaré. callemos todos. hagamos a ese que no ve más que las estrellas. que hiciesen de mí lo que quieren. una vez que se es él? Ah. Creen que no soporto el silencio. Si quieren que triunfe. por más que todos sean de la misma opinión. necesito explicaciones. que se tranquilice. es de los nuestros. a mí al fin. Eso no es el silencio. y de los míos. que consigan hacer de mí esta vez lo que quieren. yo no tengo voz. Pero se trata únicamente de una cuestión de voz. soy Worm. y aun así. ninguna razón. yo al fin. si fuera Worm no lo sabría. para tratar de reducirme al silencio. al fin. O que renunciando a la guerra me abandonen. al acecho de un murmullo de hombre. Por eso se interrumpen a cada instante. para que me crea más estúpido de lo que soy. como lo son ellos. la buena. tengo que ser Worm. Que ella me recorra. al fin. pronto. contra cuanto pudiera esperarse. que así se ha vuelto tras de tanto manoseo. Pero no están de acuerdo. como hubiera podido. no importa cómo. ¿Creerán ellos dormirme con sus esclarecimientos de garganta? ¿Qué me puede importar. pues todo se les podría ir a tierra. convulso de inquietud. qué guante de terciopelo. blandamente extendido como el primer día. que el horror al silencio me obligará un día a romperlo. con los ojos desorbitados. no saben dónde estoy. sería el término de sus esfuerzos. ni esos pensamientos. soy como polvo. Pero. pues lo hallará. la última. ¿Hay una sola frase mía en lo que digo? No. cómo quisiera descubrirme una voz en este concierto. esas voces no son mías. habiéndome vuelto Worm. la de aquel que carece de ella. ¿Son ellos siempre los que dicen que. seré al fin Mahood. Pero tampoco tengo razones. es para lo que me parece oírme decir. no pudiendo serlo. eso 58 .

Se sabe. tras una vida al acecho. hay que poder hacerlo. pues hay que hablar. con lo que ellos no dejan de contar. Cuántos nervios arrancados en vivo al embotamiento. pues yo veía al ventrílocuo. mientras acuso una cierta diversidad. Al cabo de no sé qué eternidad. dejada sin respuesta. jefe de la rebelión dominicana de 1796 a 1802. en un momento de confusión. de décima zona. ahora hay que hablar de Worm. nacido en Santo Domingo. que no tardarán en hacerse oír. y desaparecer. más adelante. que se creía otro. ¿O soy yo? Éste es mi primer pensamiento. ese ligero retraso impuesto a la evacuación. la única posible. como siempre. ya que no me es posible otra cosa. Creo que Murphy hablaba de tanto en tanto. o con un demente. con sus historias de ser y de existencia. en la naturaleza en la que puedo envanecerme de tener ya un pie. en un momento de euforia. técnicamente hablando. un lugar. Pero procedamos por orden. en organizarse el desollamiento. puesto que de pronto oigo. de la que habla todo el mundo. y he ahí que parece confundirse con un detenido por vida. Worm. Soy Worm. en la medida que me sea posible. Este infame titubeo. recibidas por el oído. Tardó mucho. con una bocina. no queriendo nada. murió en el fuerte francés de Joux. antes de llegar al coma. en lo hondo de una monotonía sin nombre. la vida por todas partes y siempre. Entonces será el fin. quién sabe. en 1803. un lugar seguro. con la cabeza que se afana. cuya oreja se agita. Pero sigue tratándose de la vida. es cuanto puedo hacer. ¿Es que pudieron hacer hablar a Mahood? Me parece que no. mucho. al fin. seriamente. en el calor de la miseria. abandonándolo a la mala suerte. Me dejaré hacer. me voy a poner a serlo. Acabaré. No sintiendo nada. sin salida. no sabiendo nada. Deben considerarme lo bastante embrutecido. Tras esto. De un solo golpe la verdad. con ojo avizor. hay ruidos más desagradables. no se me ha dicho. cómo es. quizás. bah. Hasta el momento en que él escucha ese ruido que ya no cesará. 1 59 . percibo ese ruido que ya no se detendrá. él que no creía nada. De esta pregunta. Worm ya no está. Saber que. pero hagamos como si lo siguiera siendo. de Worm. con el terror correspondiente. y en el mismo orden. no pudiendo nada. del T. habiéndolo emitido. a reserva siempre de que ellos no se pongan a farfullar de nuevo. entre la llegada y la partida. En fin. Basta de aplazamientos. el principio. Pero esto lo olvidaré. pero estaba mal hecho. Pero ellos no llegarán a ello. no me acuerdo. Sin acceso. o gritadas por el ano. Sí. olvidaré que ya no soy Worm.Samuel Beckett El innombrable son trampas. No como el Edén. Me esforzaré cuanto pueda. sobre mí me destrozará. Ya no es él. Todo antes que esas frases de patizambo. de orden más personal. tengo la inteligencia lo suficientemente exasperada para saber que es una voz y que. y con el fuego en el cerebro. Está la apuesta en juego. Ese pobre Worm. en toda su pureza. ¿cómo explicar que carecía de predisposiciones para la condición humana? Qué camino recorrido después de ese primer infortunio. en las que nada mejor pido que caer. N. pero no se dice. eso no es Político y militar haitiano. para poder gritar al término del engaño. Pronto. ahora que olvidé quién es Worm. Así. Sí. por considerarme vivo. Escucho. saltaré a otras. emitiendo el gritito que puede pasar por humano. a los medios de conjurarla. Apresado por el general Brunet. Y Worm dentro. sino una especie de Toussaint Louverture1. los demás también quizá. dónde está y qué hace. es decir. si llegan a hacerme prestar una voz a Worm. más cadáver que nunca. el primero y el último. Noto que eso va a empezar. como el tití herido. se dice que es el despertar. tal vez la haga mía. así devolveré las palabras por la boca. es asunto que considero mío. llamemos a eso Worm. que no lo soy ya.

Y es curioso: metido como estoy. que brillan bajo a lo lejos. No sé quererlo. lo quiero en vano.Samuel Beckett El innombrable nada. Y a menudo duerme todo. acuchillando mi cielo con luces inofensivas y asediándome de rumores que nada significan. por ejemplo. como cuando yo era verdaderamente Worm. las chispas crepitan y caen muertas de las paredes. De la que es menester apresurarse a gozar. si es que se trata de ese enloquecimiento vertiginoso como de la colmena a la que se ahuma. Y en mi cabeza. claro está. sin hablar de mañana. me parece recordar cómo era cuando era Worm. que así ocurre con ellas. Pero ellos no dejarán de hallar otro medio. ninguno. como a ese pobre Jesús. cegadoras. cuando justamente he empezado a encoger. rodeado por todas partes de huesos espesos. prescindiendo de esa voz que me ha desnaturalizado. para hacerme aceptar. La suerte común. no lo tengo aún lo bastante elástico para que pueda funcionar salvo en casos de la máxima urgencia. que rebasa un cierto grado de terror. sin embargo. Mirad. porque Worm no podía saber cómo era. Pero falló. menos pueril. siempre me dan que pensar. en relación al excremento. Se me ha hablado de rosas. ni globalmente. como lo acepto. como si fuera a abandonarme. para absorberme. al salir del noviciado. Aún dejo que desear. allá arriba y un poco a la derecha. se acabó mi flema. Lo que no procede de mí no tiene más que dirigirse a otra parte. A veces me digo que también yo estoy en una cabeza. lo mismo da. tentado estoy a creer que ha podido llegar adonde yo he llegado. se dilatan y caen sobre mí. Esas luces. Pero esto es imposible. para hacer que olvide del todo ése al que no se puede convertir en lo que me han convertido. es el temor quien me lo hace decir. para enseñarme a esperar. se extingan. No. ellas solas. y el aire embalsamado. Por eso tentado estoy de decir: «Después de todo soy Worm desde luego». Acabaré por percibir su olor. según parece. como era yo cuando era él. a hostigarme más y más. ni localmente en relación a mí. Un puñado de espinas. Y añado que me equivoco al dejarme asustar por los pensamientos de otro. humeando y silbando. Y. no tengo ningún oficio. que no dejo de ser ése que me llaman. susceptible de activar la marcha del tiempo. y después se empinan. yo no necesito a nadie. antes de que todo se volviera confuso. Que no es eterna. me parece recordar. Una cuestión de semántica. Pero no anticipemos. un día en que tendré la impresión de flotar por encima de mi condición. que no se detiene nunca. Yo no pienso. pero que con frecuencia se vuelve confusa y titubeante. Acto seguido cargarán el acento en las espinas. Éstas. será menester que vengan a clavármelas. Para otros los goces de la especulación impersonal y desinteresada. empezarán a brotarme bajo el trasero. como al manifestarse un dolor violento por primera vez. así es como ellos quieren que 60 . y el deseo de hallarme en seguridad. Pero es sólo un instante de desfallecimiento. salvo que se quiera así deliberadamente. O aguardarán. Una estupidez. Pero cada cosa a su tiempo. no es nada en comparación con lo que me aguarda. Que invariablemente hasta el presente en el último momento. y que no lo olvidaré nunca. merced a la costumbre? Sería conocer mal la extensión del repertorio en que estoy sumergido y que. en la juvenil abyección a que me condujeron. ¿Quiere esto decir que cada vez estoy menos expuesto a ello. Lo mismo en cuanto al entendimiento. sería incapaz de concentrarme. en la que la duración queda abolida. sin hablar de ayer. todavía no sé desplazarme. contando con la fatiga. no son más que un ejemplo. antes de ser entregado a ellos. que empiezo a situar bien. Por mucho que las conozca. Una diversión. Qué prodigiosa diversidad. ni quién era.

en todo caso. o en parte alguna en particular. con miras a continuar. que estoy en ruta. Empiezo a conocer los seres. aconsejándose a sí mismo. como tema de conversación se entiende. sino encabalgamiento. Mientras que después. Mahood. ¡Yo. después de todo. No soy quién para juzgar. Héme aquí. detenido en mis orígenes. No hay armonía. los mismos. empiezo por la oreja. cuando todo palpita y forcejea a mi alrededor. que al aguzar los oídos oigo murmurar. En realidad habría que decirlo a la inversa. Esta transmisión es. Otro está en ruta. nada digo ya. Tendré yo un amigo. entre ellos. poco importa quién. que han hecho lo que soy. Y también me parece. no diciendo nada o sólo. Pero de él hablaré quizás. quizá. no supe morir. procurando mostrar su fatal concatenación. Si pueden parar de hablar para no decir nada. Se ha apartado un poco. todo marcha bien. durante los cuales. es él. Worm. como en un vientre es curioso. Pero acaso no se trata de la misma persona. tal vez lo aceptase. que galopan. Un poco desollado. lo único que sé es que están allí siempre. escuchando a las puertas. lo que es más deplorable todavía. Esos tiempos que corren. ¿Con qué juzgaría? Sigue tratándose de una provocación. Me pregunto si no podría escabullirme por abajo. esperando pararse sin más. No importa. que podría volver a serlo con sólo que me dejaran en paz. de estupidez. refunfuñando. O se trata de uno solo. a modo de vagido. Toda vez que se puede decir. al no oír ya nada. sin embargo. por las diversas fases. en verdad. No oigo lo que dicen. Qué improbable es todo esto. Bueno. ¿voy a ser obligado a nacer? El problema es el mismo. y. dejemos». A menos de que sea realmente así. y de los 61 . con el desayuno. que no han acabado conmigo. Y el silencio contra el cual chillan en vano y que un día se restablecerá. Hacia arriba y hacia abajo. concertándose de nuevo. en tránsito. Eso si es que no hay dificultad. es excelente. Las raíces han de venir con ello. Es decir. Me pregunto si esto no conducirá a algo. de tarde en tarde. que es lo único que cuenta. hay que remontarse a sus orígenes. Para empezar. se diría. Ellos quieren que me impaciente. qué claridad. Él está en ruta. Se trata de secretos.Samuel Beckett El innombrable razone. Antes está la noche de los tiempos. Pero no es ahora el momento de hablar de ello. Pero no es para mí. con las velas llenas de palabras. ellos me han arreglado. El futuro se lo dirá. A veces me digo. mordisqueándose el bigote. también existen prolongados silencios. Pero sigamos remontándonos. Pero si se tuviera que decir todo lo que tendría que decirse. lo mismo da. Acaso se trate en realidad del mismo sucio individuo que se entretiene en parecer múltiple. Y para concluir el pean entonado y danzado por la víctima. Por supuesto que yo. todavía no. Después notas día por día. me dicen. seguirlo pacientemente. que mis proveedores son varios. al fin. es en lo que ellos están. hasta que yo capitule. Worm me dice. Pero todas esas golosinas. Un anzuelo oxidado y desnudo. excelente. cuatro o cinco. muy muy tarde. soy también ese antepasado impensable del que nada puede decirse. Además. Quizá se trate del agujero de Botal. Cebos. ¿Nada? Se dice pronto. de tanto en tanto: «Dejemos. es el mismo que antes. poniendo a punto una nueva serie de enormidades. no puedo moverme. Bueno. cebos. después rodaremos. Se puede ser antes de empezar. que al dejar de pronto de poseerme me precipite en su ayuda. una mañana. Pero es con la esperanza de que ya no hay nadie. No. de acento. cambiando de registro. sino para ellos solos. Tan pronto en una cabeza. de tono. ¿De qué es el momento de hablar? De Worm. Aún tengo para mil años. cuando se hace el silencio! Ah. son los que dormían. que sacuda tristemente la cabeza. él tiene buenas espaldas.

burlón. pero no lo sé. piden demasiado. con conocimiento de causa. Pero basta de decir siempre lo mismo. no digo. si no eso no prueba nada. para que yerre al llenarme de alegría. si no se trata de la 62 . El ruido. y después impedimenta. pero nada siento. es normal. como en un eco. No puedo llenarme de alegría y no puedo apenarme. para tener una paz coja. eso se nota. luces. y peor que el mal. Y yo no necesitaría moverme para merecer que digan. repitiéndose sin cesar. ¿en qué les ha hecho avanzar tal cosa? No. sabiendo que me duele la nuca. antes de volverse enorme. en relación con lo que sigue. oyes. con ése del que no se supo separarme. y acabaré por tener aspecto de saber a qué atenerme. Mahood. deshechos de fatiga. Lo que me permitirá regocijarme como otro cualquiera. antes de reunirme con él. célula del mal. y en qué circunstancias. Sentía la argolla. Quieren que me duela la nuca. harían mejor en buscar otra. antes de empezar. la esperanza trimestral. dándose golpecitos el uno al otro. ¿Y qué condiciones? No sé lo que ellos quieren. abierto el siguiente. en el momento en que de ellos se me informaba. quizá no sería tan estúpido como eso. el serrín bajo mis muñones. a falta de haberme dejado concebir. como de buen grado desean creer. pero. con sus viejas manos secas y cansadas: «No se moverá más». Esperan que esto cambiará un día. mientras oigo hablar del cielo. y al cesar mis gritos por falta de alimento. y para que. con buen ánimo. como para hacer caer el polvo. que las moscas me devoran y que el cielo no lo puede hacer cambiar. Y pronto no seré más que una red de fístulas acarreando el pus bienhechor de la razón. toda vez que llego a decir. a propósito de mí. ellos flojean ya. prueba irrefutable de animación. Pero aquí conviene seguir sin detenerse. Poco importa el dispositivo. un instante. al principio un botón. el juego de las consolaciones. Pero. o no pudiendo más de vejez.Samuel Beckett El innombrable impenetrables tiempos en que era él. por ser demasiado hermoso. Lo digo. Hay que gritar. Me quieren sabio. Pero yo no quiero hacer nada. Pero cerremos este paréntesis. Son demasiado difíciles. Que un día él me hará crecer en la tráquea o en otro lugar cualquiera de la trayectoria un lindo abceso con una idea dentro. la lona encima de mi cráneo. convencidos al fin de que no naceré nunca. cosa que a cada momento parecen olvidar. yo sentía un poco. que se disipa en cuanto se pasa a otro asunto? No veo por qué no. Sería demasiado sencillo. Incluso podrían descansar de tanto en tanto sin que yo pare de gritar. como así ocurre entre ellos. Es cuestión de preguntar. envalentonado. Si hablo de una cabeza. acepte sus condiciones. por momentos. ¿Cuánto tiempo fui pura oreja? Respuesta: hasta el momento en que ya no podía seguir siendo así. luminarias. Por otra parte. hablaré de él quizás. cuando le toque el turno a los ojos. podrían declararme muerto. ¿es esto una vida. cada vez más fuerte. antes de perder el oído: «Es una voz y me habla». si fuera de carne. Pues me habrían prevenido. No cesan de flagelarme. Pero es una simulación. nada entendí. Hace falta el cielo y no sé qué más aún. siempre los mismos. Sí. bajo los efectos de la pena. Emito sonidos. Dicen que tengo daño. con todas las apariencias de veracidad. cuando ellos se habrán callado. las moscas. Y al final. silencioso. punto de partida de una infección generalizada. pues por más que me hayan explicado cómo se hacen tales cosas. a imagen de la verdadera carne pensante. su pequeña idea. es lo único que se necesita para que se os forme una cabeza. para poder declarar. mejor cada vez según me parece. eso. Ah. Pero ellos debieron considerar que no. Si esto no les basta. sin parar. es que oí hablar de ella. nada puedo hacer. Esos millones de sonidos diversos.

¿Qué sacar en conclusión? ¿Que el único ruido que haya tenido Worm es de bocas. que también es una posibilidad. No volveré a decir yo. no sabe más que el primer día. cada vez que lo oiga. no respira aún. por turno. que recuerda el soplo vital. ¡Esto antes que ceder a sus exigencias! Es que no he dicho nada todavía. ligeramente taponado. cuando se haya serenado la cabeza. la cabeza no puede funcionar. lejos de todos. como hormigas. que no es el ruido inocente y forzado de las cosas mudas en su necesidad de persistir. cuando ya no corra prisa. pudieron abrir un agujero. a las cuales la abundancia de materias desgraciadamente vedó hasta ahora la menor alusión. ellos no me ven. tan curioso es. O uno solo. ¿cómo puede saberlo. y después sumido de nuevo en lo oscuro. Pero. poco importa cómo. lo siniestro se extiende de arriba abajo. de entrada y de salida. Se ha de convenir. eructos. para poder ver los progresos que realiza. Pueden. ¿qué ruidito es ese. no sabe si son las suyas. demasiado débiles para socavar. Resolución veintitrés. que cuando yo hacía de Mahood. él que nunca escuchó otra cosa? Esto está claro. ya no le queda más que ahogarse. él partió. Sí. el trabajo de desgaste va por buen camino. Héte aquí que respira. ¿y esas luces que se apagan silbando? Es cierto. nunca más lo diré. sé que son palabras. Nada cambiará. No hay más que yo. Es falso. Palabras. palabras. es demasiado estúpido. Y esas luces. si pienso en ello. hubo un tiempo en que lo ignoraba. Cuando más adelante rugirá en la tierra la tempestad cubriendo momentáneamente la libre expresión de las opiniones. me daré por descargado. sin 63 . no me obstinaré en hacerme parecer mi propio verdugo. pero me oyen.Samuel Beckett El innombrable mía. un agujerito. Captado por el oído. o por el otro oído. si no más. Es una partida. y lo estará. no respirará nunca. sino el aterrorizado parloteo de los condenados al silencio. indiferentes. El pecho se hincha. jadeando. quizá son las que ellos proyectan sobre él. es lo esencial. ¿Y esas luces que silban al extinguirse? Más bien se trata de una carcajada que se extingue. Él sabe que se trata de palabras. No. por la tercera persona. no saben que estoy fijo. un día se los hará suyos. por el que mirar. ante el espectáculo de su pavor. muchas otras cosas. Lo sustituiré. no trayendo nada. Tendré compasión. todo alrededor. que carezco de ella. Se instruye. de su decepción. fijo aquí. Si es que esto les divierte. Que esté inundado de claridad. y habrá de hacerse detenidamente. en el tabique. y llegará un día en que ellos le hablen. Pasar del frío al calor. saliveos y gorgoteos diversos? Ciertamente. creyéndose solo. tanto. como sigo ignorando que se trata de las mías. esperar. Pero ellos son severos. Sin olvidar el quejido del aire doblándose bajo la carga. eso me sale en seguida por la boca. Pero desde el tiempo que hace que están allí. donde se atropellan las palabras. que no es el fin del mundo. allí donde no puede instruirse. de tanto en tanto. en la primera ocasión. no quisiera saber nada más que lo que oigo. con la cabeza descansada. succiones. de efectos similares. Pero este asunto de las luces merece ser tratado aparte. Es inútil multiplicar las ocasiones de error. pronto tendrá piernas. la posibilidad de arrastrarse. pues. no llevándose nada. nadie se detuvo nunca en tan buena vía. Pero. se hunde. sabrá de donde regresa. yo que no estoy allí. De ser ellos me bastaría saber lo que sé. fuera del alcance de cualquier voz. oscuramente. glotones. no hace más que oír y sufrir. se le debe antojar de una gracia irresistible. Entonces. así empieza esto. socarronamente agitado. apresuradas. dice que sabe que son palabras. Y con ello otra cosa. a quienes por él están consumidos? Es un mal ejemplo. Dos agujeros y yo en medio. risas. Y de uno. de lo helado a lo hirviente. donde estoy.

cuando vea retorcerse verdaderos labios. para ver si se ha movido. Dan giros. desde que lo hacen? Pues es difícil no creerlos animados de una esperanza cualquiera. Se diría. ellos necesitan un ojo. para que se crea perseguido y reemprenda su camino. se dejarán caer cuando no sufran ya. en tan buena vía. También por turno utilizan la mirilla. es la única que saben hablar. pegada a la oreja. cuando hayamos salido de ahí. un ojo huraño. he aquí al fin un indicio del más alto interés. Más adelante. de momento. desde luego. como si se alejara. aunque ésta sea oblicua. lo que hace que la palabra venga siempre del mismo lado.Samuel Beckett El innombrable comprender. él no puede creer nada. una sola boca. los que quieren. piden es que se vaya. o cuando sufran menos. para que crea alejarse de ellos. pues. es cuanto importa. como un herido de muerte. para que crea haber obrado bien. o hacia la voz que se hará más suave. después la oreja. nos ocuparemos de las circunvoluciones. más o menos de amontonado. ¿Por qué la voz humana. eso debe ser posible. cadena sin fin. todos dicen al mismo tiempo precisamente lo mismo. Es un transformador. cada vez más. tal vez asidos de las manos. dado el caso. desangrándose. de momento. Así lo conducirán hasta el 64 . sin rostro. dado el caso. al ponerse en marcha. sin duda. No. Adondequiera que se vaya. asidos los eslabones. pero tan perfectamente conjuntados que se diría que es una sola voz. para especialistas. sin duda aquel que debe hablar a continuación y cuyas observaciones no es forzoso que. pero cuyo aderezo. Mientras uno habla. en el centro. ni juzgar nada. si no se supiera que sólo Dios puede estar al mismo tiempo en todas partes. hablando por turno. para que él no se detenga. hacia el estribillo que entonarán. Esta lengua de catequista. Pero a menudo todos hablan al mismo tiempo. aún. es decir. Son numerosos. como si se alejara. dejen de estar relacionadas con lo que haya visto. No es más que un montón informe. le ven un ojo. poco importa de qué. sabiéndolo en marcha. están entre ellos. pero las especies de carnes que posee actuarán por él. procedente de allí hacia donde ellos quieren que se aleje. Tienen respuesta para todo. sabiéndolo en marcha. les gusta hablar. meliflua y biliosa. Se encuentra. saben que es la peor de las burlas. pero no lo bastante todavía. por el instante. o partir insensiblemente. haciendo eso. En el montón. Adondequiera que vaya irá hacia ellos. Entonces volverá la voz. eso debe de ser. otro mira. pero menos cada vez. en tales condiciones? ¿Mejor ella que aullidos de hiena o martillazos? Respuesta: para que no tenga demasiado miedo. no sabe nada. llena tan sólo de rabia. ¿qué es lo que esperan. en derredor. para que rabie mejor. abierto siempre. de momento. o hacia la voz que se hará más suave. pero no Worm. Ellos miran. en el que el ruido se vuelve furia y temor. de agazapado. irá hacia ellos. caballuno. Cuanto. lejos de ese ruido lacinante. si lo que haya visto le interesó hasta el punto de parecerle digno de mención. intentarán encaminarse adonde parece estar la paz. capaz de reflejar la historia de un tormento. débil al principio. mientras se acerca. o hacia ellos que se callarán. para el que no se halla prevenido. que trate de irse. además. Es cuanto se necesita. No se trata de enseñarle algo. Y. sin la ayuda de la razón. o cuando no puedan más. es. Le ha salido una cabeza. pegando un ojo al agujero y cerrando el otro? No actúan así con miras pedagógicas. hacia ellos. que no dice nada. estando en el centro. Pero. y les permite calcular las posibilidades de verlo pronto saltar. La cabeza está allí. expresivo. por sacudidas. ¿Y cuál es la naturaleza del cambio cuyos progresos acechan.

Pero a qué hablar de lo que hagan cuando Worm se ponga en marcha. como humo 65 . Ellos no saben ya qué decir. sin poder vivir. para pasar los brazos y apoderarse de él. en fila india. que se incline la balanza de un lado o del otro. los oye quizá. por primera vez. no habiendo sido ni hecho nada. pero quieren que él respire el de ellos. Y es una suerte para él que no pueda moverse. su primera experiencia de sostén vertical. no es una reunión. Pero quizá se moverá un día. Es que el recinto es vasto. es una mancha lo que ven. y no necesitando ir más lejos. para llegar hasta ellos. No. tras una prolongada huida. soltándose la mano. sí él oye. en un gran esfuerzo. O tal vez lo soltarán un día. pero no saben nada. en tanto llega al adormecimiento. se aplanan bajo él. Dicen que lo ven. sino por dos. Pero un perro tampoco viviría allí ni un segundo. con un gancho en la punta. no sentirse expuesto ya más que por sólo cuatro lados. sentir un escudo. taponando los agujeros y dirigiéndose. pero puede pasar. que tal puede decirse. eso cambiará todavía. ni siquiera con un escobón. de la oscuridad a la luz. pese a desearlo a menudo. lo bastante fuerte para arrancarlo de allí. sentir un apoyo. será menester que él trepe. a fuerza de renovarse. para asegurarse. Worm oye. y mira. pues. Pero esta alegría Worm no la conocerá más que oscuramente. y morir inútilmente. será su primer rincón. puesto que él no puede ponerse en marcha. está lejos de ellos. a causa del obstáculo. no ven nada. Bah. y después otros mayores para los brazos. como si pudiera comprender. pero incluso un reptil se puede dejar caer. Ellos lo dominan. según las últimas noticias. un poco más y se encontrará posado en una eminencia. ven algo gris. no se puede pasar así la vida. Dicen que él les oye. Se habrá intentado todo. Tal vez lo sea. es la única certidumbre. y para nada sirve. en apoyo de los del suelo. en busca de un poco de calma. Algo debe representar. sin poder hacer vivir. aun cuando esto no sirva para nada. no pudiendo ir más lejos. llevárselo con ellos. Se dejará caer. y no se puede. es él. infinitamente débil. puesto que parecen tener acceso a él. y no pudiendo más sin más. el día en que el ligero esfuerzo de los primeros tiempos. debe pasar. Quizá soltando allí un perro. no es un abismo. de abrigo vertical.Samuel Beckett El innombrable tabique. suponiendo que estuviera de pie. no se debería. para poder creer en él. sola en medio del abismo. Quizá por medio de un palo largo. para. Es curioso que no vayan a buscarlo a su sitio. no ya por una sola de sus seis caras. él se dejará caer. pues sería firmar su sentencia de vida moverse de donde está. antes del comienzo de la prehistoria. Qué físico es todo esto. podrán hacer uno mayor todavía para pasar por él a Worm. hacia ocupaciones más fructíferas. Entonces lo agarrarán y se lo llevarán con ellos. y con todo. sin impropiedad. de momento. antes de volver a ser lo que era. infaliblemente. si es que al hablar de él se puede hablar de deseo. como si estuviera en vida. que no debe de ser muy grande. no se ha arrastrado. esperando adormecerse. No se atreven. Esa mancha minúscula. Pues si pudieron hacer un agujerito para el ojo. siendo como es menos que un animal. como se le tiene que hablar. ni qué inventar. Llegado allí. con la misión de conducirlo a ellos. no es esa la palabra. se habrá convertido. a causa del gran silencio que se habrá producido. y hasta el punto preciso de éste en que se hicieron agujeros. aunque sufra. El aire en el fondo del cual yace no se hizo para ellos. Ahí está ahora en un abismo. demasiado lejos para que se pueda llegar hasta él. y dicen que es él. de un poco del silencio de antes. o poco menos. Pues es menester que esto se decida. Las pendientes que se reúnen en él son suaves. pero así es como se tiene que hablar de él.

No es la tierra. terminó su papel. por supuesto. de tanto en tanto. y comprende algunas expresiones. el ojo permanece abierto. Las lágrimas manan de él casi sin cesar. en no poder prestar atención. pero lo necesita. lo bastante para que rompa sus 66 . antes de llegar a Killarney. es para llorar. Esto queda zanjado. húmedo. todavía no. o de tener que ver. pero ya sabemos cómo es. lanzando sus gritos. de rabia. para que a ello se habitúe. casi nada. grávido. si no presta atención. alguna cosa.Samuel Beckett El innombrable inmóvil. con qué se formaría siquiera una pálida idea de la condición en que ellos lo van a poner. si es de rabia. no se sabe nada. llaman. él siente. lo que explicaría su incoherencia. no se sabe nada. como un perro al que se le echan siempre las mismas basuras. ah. todo es posible. no puede ser un agujero en la tierra. habitado sólo por Worm. hay que conservarlos. saldrá perdiendo. pues. una tras otra. él que está solo. Worm oye. quizá llora para no ver. todavía servirán. en no saber que están allí. aunque parece difícil atribuirle una iniciativa tan enérgica. Oye. ¿De seguro que es a ellos a los que oye? ¿Se tiene realmente necesidad de ellos para que él pueda oír. siguen siendo ellos quienes lo dicen. y ese ojo sea una fantasía más. uniforme. tendidos como él. o pasa tan poco. comprende un poco. las mismas órdenes. pero nada importa. es para hacerlo huir. y esa voz la de los bienaventurados que interceden. de oírlo mover. es cierto. en no comprender qué quieren. Se podrá concluir. quizá sea el paraíso. Pero ese ojo. lo dicen porque lo desean. Oye. por los vivos y por los muertos. es grave. sabe que es una voz. curioso infierno. y mudo. olvidan. de verlo aparecer. aunque no tanto. es así. salvado al fin. de sus garfios. no se necesitan párpados aquí. pues también debe de haber un agujero para los gritos. de sus garras. el ruido le hace sufrir. confiemos en él. lo mantiene abierto. no se sabe cómo. desean. girando alrededor. quizás él no sepa nada. ha cambiado. podría prescindir de ellos. y la soledad. Sí. todo eso es malo. en espera de desalojarlo. donde juraron que se hallaba. y esto es lo único que cuenta. las mismas lagoterías. quizá sea la voz la que lo hace llorar. sin caldear. es un ojo sin párpados. ¿Qué hace con él? No hace nada. Su fuerza. algunas entonaciones. de sus ganchos. lo mismo da. todo es posible. mientras que hubo un tiempo en que no oía. ese gran ojo huraño negro y blanco. en no sentir nada. mudos. quizá sea eso. dejémoslo también ese ojo. si es de pena. ni esta voz es la de quienes lloran. y lo sabe. si pudiera parpadear. donde no pasa nada. vale más que comprenda un poco. si pudiera cerrarlo. pues no hay fuego. Y después basta de ellos. El ojo también. pero se ha de aceptar así. si es necesario que esté en algún sitio. casi nada. pero no saben nada. es incomprensible. malo. quizá no sufre por nada. con sus orejas. no. de los infrecuentes espectáculos. sin nadie. el tipo. sus lágrimas y una especie de cráneo en el que todo puede ocurrir. cobrado al fin. no se trata de humo de verdad. no puede ser la tierra. al alcance de sus bicheros. sus ojos. ellos dicen que es el mismo. su única fuerza consiste en no comprender nada. sufre. las mismas amenazas. para que se asuste. invisibles. no volvería a abrirlo. o por otros si se quiere. de ellos y de fantoches análogos? Basta de concesiones al espíritu de geometría. él no comprende nada en ella. dejémoslos ahí. vale más aceptarlo. quizá sea la luz del paraíso. Se humaniza. o de otra pasión cualquiera. perdido en la humareda. donde él podría hallarse. es cuanto puede afirmarse. son ellos quienes lo dicen. si no abre el ojo. no lejos de él. a través del agujero. no importa hasta dónde pueda ir. no se sabe por qué. un punto es todo. él sabe que es una voz. es para ver. inquebrantables. y con qué prestaría atención. pero cuidado. adonde lanzan sus voces.

En cuanto a cuáles son. tiene amarillo dentro. Si es que es el mismo. pero. una cabeza abandonada a sus únicos viejos recursos. alaridos comprendidos. y ellos lo sostienen. pues hay que evitar la confusión. sin tener que temerle a un silencio molesto. indebidamente. en plural. Es inútil discutir. Pero puede saberse. y se prescindirá de ella. qué queréis.Samuel Beckett El innombrable lazos. hay que ver lo que hay que oír. sin estar. ni miembros que le obedezcan. es un bello gris de esos de los que se dice que van bien con todo. ellos están en plural. acabará en antorcha viva. de aquí allá acerca de los pronombres y de otras partes de la charlatanería. Pero las situaciones imposibles no pueden prolongarse. sufre como sufrió siempre. y tampoco se ve demasiado bien cómo podría irse. No se ve esperanza aquí. casi debemos estar. veamos qué tienen para ofrecerle en cuestión de espantajos. recuerdan a una cobra. pues. lleguemos hasta el fin. en espera de que todo se confunda. para ellos. Pero quizá se haga un día la claridad. un brazo y dedos que sepan asir y soltar. no será forzosamente una catástrofe. con sólo predicar encima. por el ruido que no impide nada. porque o bien se disipan o se comprueba que eran posibles después de todo. eso lo estropearía todo. y él de cierto sufriría por no tener ni voz ni otro missile. Estando Worm en singular. atraviesa las murallas. una verdadera tortura. Ese gris en cualquier caso no debe añadir gran cosa a su esfuerzo. Quizá no sean más que uno solo. Este gris primero. el ojo lo prueba. también se diría que rosado. Un hombre se preguntaría dónde acaba su reino. En cuanto espectáculo. ni bajarlo. por donde pasan los ángeles. Que se haga la luz. quizá sean lágrimas de hilaridad. para ello el a giorno sería más indicado. Sin embargo. lo que debe ser hacedero. Decididamente al ojo le cuesta ceder. todavía no es el momento de hacer tal cosa. se hinchan. para que ésta se incline. de tal modo se presentó. mientras cuenta los minutos. esto avanza. parece flojo. sin hablar de otras posibilidades. doblándose y estirándose a la voz de mando. salvo engañarse. en general. muchas piedras. Entonces podrán callarse. y quizá lamentara ser hombre en tales condiciones. daría lo que fuera por tener una piedra. pequeña diferencia. Pero el caso es más bien particular. ya avanzada la noche. permanece conectado siempre al mismo pequeño campo. Esto avanza. sin vivir. no lo hay. pero podría confundirse con su víctima. Y si no lo es. condenadas a ser desmentidas. cuando ya no habrá nadie y volverá a caer el silencio. y entonces no se ve demasiado bien cómo podría Worm permanecer. Que 67 . Poco importa el tema. no importa. No puede apartarlo tampoco. ¿Quiénes? No habléis todos a la par. y quizás es el momento de echarlas en la balanza. esperar que su grito vuelva. ni alzarlo. ellos le llaman a eso lazos. Los ruidos son algo que corre. que eso tampoco sirve para nada. ellos llaman a eso vivir. la chispa está. quieren librarle de ellos. Todo se resolverá. pero no del todo. para evitar la confusión. su ojo se esforzaría en sondear las tinieblas. o rápidamente. excluidos los beneficios de la acomodación. poco a poco. una piedra. no tiene más que brotar. O que no se haga nunca. o de golpe. caen y se extinguen silbando. de muerte según se dice. o para poder gritar y. No. una verdadera masturbación. En fin. Pero Worm sufre únicamente por el ruido que le impide ser como era antes. en vista de que no puede cerrar el ojo. que se alzan. orinado y caliente. es decir. se ha de intentar saber de qué se trata. lo que sería abominable. Se ve. sin precisiones superfluas. ¿se puede decir lo mismo de las apariencias? Desde luego no. uno solo también valdría para el caso. como es sabido. Pero esas luces. en el momento oportuno. considerado deprimente sin duda. al fin.

Muy poco. al alcance del 68 . sin detenerse. cada dos años. sucio farsante. no esperan nada. Pasando a la distancia conveniente. a la claridad. Debe de haber de todo aquí. La noción del tiempo empezaría a trotarle a Worm. como los criminales. El gris. cambiando metódicamente de expresión. ante ese puntual residuo de la imagen de lo eterno. atrás desaparece. a perder la paciencia. o si les pagan para ello. trabum la la la. la cuestión no es esa. mascullar. alegrarse. Perversa oscuridad. oiría valsear su corazón. Desgraciadamente hay que atenerse a los hechos. si eso les apetece. y se diría: «Mira a ese viejo Worm que espera a su novia. que acudiría a colocarse ante él. para él. para dejar pasar la espuma. siempre el mismo. a tener paciencia. tienen la mente en otra parte. al fresco. Como todo. que le abandonaría. Una presencia al fin. un trozo de madera. no necesitaría detenerse. una gruesa piedra. se apiade de ellos. balbucear. esperan que eso durará. a razonar. cuando los hay. Y la partida se habría ganado. que pasara ante él. sino el tiempo justo para que la esperanza pueda nacer. se diría. Un rostro. a qué atenerse. crecer. Podría incluso detenerse. afuera. por un instante. una gruesa piedra. se apiade de Worm. todo eso son oraciones. pues ambas se dan la mano. tú no sabes. se diría que está muerto». y deben pagarles. gemir y finalmente cerrarla. que gravitara no se sabe cómo. sorprenderse. languidecer y morir. "abrir la boca. ni nada semejante. un poco de todo. Además. rezan a Worm. lentamente. veamos. mira. a la altura conveniente. señor nuestro. todos los años. es más seguro.Samuel Beckett El innombrable otros esperen. como debe ser. para que se apiade. pongamos que una vez al mes. que exceden. pero sí. lo que hay que encajar. que sería fatigoso. una caja. no es más que un sueño. la del espacio. re mi ja do pan pan. Qué más aún. llamando a Judas. y quizá le enseñaría a contar. Qué viene a hacer el imbécil. a girar el ojo. sin volverse desfigurado. y esas margaritas. ni alrededor de quién. trabum la la la. de tarde en tarde. entre los lugares de reunión. Una simple cosa. cada dos años. que va con todo. se diría que duerme. a aguzar el oído. mira. es menester buscar otra cosa. pongamos cinco minutos. porque él la oiría llegar. la oiría alejarse. Hundido el culo de cerdo de Antonio. cuando todo zozobra. llaman piedad a eso. como en todos los mundos. Calma. lo que no sería exorbitante. con las mandíbulas apretadas hasta romperse. eso sería algo. y a inquietarse. El corazón se le pondría en marcha. hombres-ratas. los minutos y las horas. su hora. cada tres años. si eso pudiera ser un rostro. y eso sería mejor que nada. Un visitante. que vaya con el gris. aullar. Pues no hay rostros aquí. rezan por Worm. en un vals. que tendría su día. en ciertos barrios. a volver la cabeza. ese viejo Worm. es un buen queso. que no haría falta formalizarse. y no se quedara demasiado. debe haber otra cosa. Segurísimo. desde la franca alegría hasta la melancólica fijeza del mármol. y sería mejor que nada. fiel. Esto sería agradable. esto no tendría importancia. lo que sería un acontecimiento. una bola. él se hallaría entre nosotros. ante ese cristalino impotente. que espera a su amor. Eso. pasando por los más característicos matices del desencanto. de modo que no tendrá nada que repetir. y esas flores. qué alentador sería. mostrando con sistema lo que puede un verdadero rostro. Noción que traerá consigo. en su chirriante cabezota. que no sería bastante. calma. qué agradable sería. en espera de los verdaderos corazones. ni demasiado poco. es cuanto se trata de imaginar. Felizmente. por suerte él no entiende nada. o abiertas. perdido. de frente y de perfil. en los primeros tiempos. no se sabe cómo. sino a los hechos. a qué agarrarse. nada que revele la alegría de vivir y sus sucedáneos. desde hace algún tiempo.

no escucharé más. nada de vegetales. no puede ser más que eso. qué bonito es eso. o no escucharé más. que quiere que él salga. hacia ellos. para estar dispuesto. lo fui mal. sí o no?. Pero no tan deprisa. donde nunca hay oscuridad. tan sólo un segundo. nada lo señala. cuando juzguen oportuno emprenderme de nuevo. es posible que un día no escuche más. pero lo he sido. Y escucharé siempre. me cubre. no hay aire aquí. ¿taponaron los agujeros. o si se calló de verdad. quieren que sea Worm. los otros lugares son míos. con lo que quiera que sea. es demasiado pronto. se callarán quizá. sigamos intentando. en triunfo. dirán sí y no.». está como enraizado. Worm está ahí. todos. no importa. eso debe de ser. allí es adonde él debe ir. veo mi sitio. pues no saben lo que el amo quiere oír como respuesta a su 69 . no puede moverse.. del corazón que grita: «El hecho es ése. haría falta una convulsión. en fin. Pero obligados a decir si taponaron o no los agujeros. ni piedras. era necesario que Worm huyese. sí. ¿Qué hicisteis con vuestro material? Lo abandonamos. si los quiero. si esa voz pudiera detenerse. Pero no lo pensemos más. lo que sería prematuro. a la claridad. pero ellos no se marcharán nunca. no hay lazos aquí. y después más reposadamente. ¿qué es lo que no marcha?. sabiendo. podrían alquilar a una soprano. me aprieta. que nada me ocurrirá. estaría bien. no. con sus lámparas. ni un soplo. en fila india. aquí está oscuro. Cuando se marchen. Me veo. por el momento. susceptible de perderme. pero no es la tierra. pero cómo hacer. no se trata forzosamente de lazos. si supiera tan sólo lo que quieren. que lo vomite a la luz. cuando se callen. los dos. son lazos si se quiere. pero cómo. no me saqué yo a la luz. en ellos. o si las hay. sin ese ruido. el día es para cerrar los ojos. o los perdonará. lo noto a mi alrededor. creyendo saber. desde los tiempos. ni de animales. lentamente tristemente. esto no quiere decir nada. la calma que precede a la vida. mantenerme en su favor. una voz de mujer quizá. proyectando largas sombras. hacia el azul. no sé qué puede haber peor. lo bien que se está. el perdón. el hecho es ése. aparte el discurso. para oírles decir: «¡Ves. lo veo. no se sabe lo que es. si las hay es como si no las hubiera. lo fui. un día. lo sabré. no hay más que eso allá arriba. sin tener que temerlo peor. Escucharé. es decir. para los que pierden el castigo. a todo alrededor. se marcharán quizás. es sospechoso. pasado el peligro. o son pequeñas burbujas que estallan. la continuación. es como fango. es decir. un segundo de silencio. o los unos dirán sí y los otros no. está clavado en su sitio. pero no noto nada. había que huir. me parecería largo. o como si. qué queréis que sea. no importa hacia dónde. el hecho es ése». para intentar avanzar en sus buenas disposiciones. no había que resistir. la he resistido. nada lo indica. pero no quiero más que el mío. será oscuro. eso debe de ser. sí. sólo Worm. dado el caso: «No hay madera aquí. que los castigará. no huí. no había pensado en ello. sí. haría falta que la tierra temblase. no. sabré si va a volver.. y era menester que se arrastre. con todo. allí donde me espero. pero tampoco está oscuro aquí. que no me ha ocurrido nada. ese gris lo hacen ellos. es la vida que quiere volver. sin un ruido. Pero qué calma. pero dónde. ni bueno ni malo. para volver allá donde estoy. tampoco. nada lo distingue. sí. o como si. sí. no. al mismo tiempo. tranquilo. fracaso. son ellos quienes lo dicen. hacia su amo. es como maleza. de reino desconocido. el hecho es ése. sin una luz. el aire es para que uno se ahogue. estoy en él tan poco. vivo que te ignorabas!». esa voz.Samuel Beckett El innombrable corazón. pasablemente. Resistí. sino eso. es como sargazo.

es una cuestión de eliminación. para hallar al fin. se les ha dicho. en los agujeros. Entonces se tendrá que volver a empezar todo. tras de haber intercedido durante años ante el amo. proyectadas hacia dentro. hacia su amo. saben qué es sufrir. si es que se puede llamar un buen momento a eso. pues le hace sufrir. hay que apresurarse a aprovecharlo. en los últimos también. lo mismo si el silencio es negro que gris. ellos llaman a eso sufrir. para que él los crea siempre allí. Entonces ellos fijaron sus largas lámparas allí. más claro. viene a espesar. es un hecho. primera noticia—. Dicho de otro modo. carezca de importancia. lo que es bueno. si se tenían que taponar los agujeros o dejar que se cerraran ellos solos. en los primeros tiempos. es algo que esteriliza. pues. el amo les ha dicho: «Haced esto. es preferible. Entonces reinará lo negro. basta con equivocarse. hay otros. nunca se sabrá mientras dure. para impedirles que se cerraran solos. sin llegar a convencerle de que no hay nada que hacer. he aquí al fin la frase justa. Pero las dos se defienden. ellos llaman a eso ver. basta con buscar. Sí. o sin otro motivo que el suministrado por su ignorancia acerca de lo que debía hacerse. por más que ellos no estén ya allí. Pero de 70 . Pero con el negro ocurre como con el gris. ese ojo lívido? Para ver la luz. veamos. pues él no sufre sólo por el ruido. en cuanto al valor del silencio que. o para que siga sufriendo. si es el bueno. pues no supieron qué hacer. le oiréis llorar». habláis de un asunto. si se quiere. en fin de cuentas. si el amo lo exige. Pues quien debió escuchar escuchará siempre. sufre también por el gris. por la luz. haced aquello. no los taponaron. por así decirlo. a pesar del silencio. acaso. O si es uno solo se irá completamente solo. una esperanza pequeña. el día en que ellos lo atraparán. introdujeron allí sus potentes lámparas encendidas. es evidente. sin criados que las vuelvan a cargar. lo mismo si lo ignora que si sabe que nunca más volverá a oír nada. Pero se olvida. como si pudiera saberlo. a ellos les gusta decir de otro modo —esto es indudable y permite ganar tiempo—. saben hacer sufrir. con Worm. qué idea. o para que ellos puedan volver. ¿No hay. se apagarán. Pues ellos pueden volver. enmudecerán al fin. no se trata forzosamente del Sahara. esperanza? Desde luego que no. es el mismo que en todas partes ellos dicen que no. Pero no hay que confundir a Worm con otro. oh. oh. en el que es menester escuchar. y Worm verá el día en el desierto. De modo que no se sabrá nunca. le veréis retorcerse. poco a poco. el negro tampoco prueba nada. Aunque esto. es como la mierda. por el contrario. al partir. Worm no sabrá nunca. y su alargada sombra le seguirá a través del desierto —es el desierto. Él llora. so pena de atraerse cóleras suplementarias. ah. ¿para qué sirve. Pero las lámparas sin criados no brillarán siempre. es menester que así sea. Pero. el silencio gris no es forzosa y simplemente un buen momento que pasar. pero si no se quiere. el silencio. no muy sólido. pero que nunca servirá. Si ellos fueran x habría necesidad de un x-más-uno. una vez roto. para Worm. sí. habrá necesidad de ozono. ya no se recompondrá nunca. el día del desierto. lo que cuenta es el ozono. El amo. es como la arcilla. Y basta sobre los agujeros. acecharlos murmullos de los silencios de antaño. llegado el caso. antes al contrario. dejarlos abiertos. hallarse preparado para la próxima etapa. al cabo de mucho tiempo de haberse extinguido las luces. lo dicen más puro. o para que crea que el gris es cierto. si tenían que taponarlos o.Samuel Beckett El innombrable pregunta. pues taponaron los agujeros. El gris no quiere decir nada. las dos preguntas. pues lo mismo puede ser el bueno que el malo. sin que él sepa que partieron. o si se trata solamente de un buen momento que pasar. he aquí al fin.

nosotros no sabemos nada. al llorar. sin que él intervenga para nada. ¿no es evidente que sufriría más a cada paso. Pero quizá sí. No hace falta razonar. ¿Qué hay de los efectos de la costumbre? Ellos pueden combatirlos alzando la voz. eso es todo. el pean. al centro. Que no cuente más que consigo mismo para paliar lo que es. qué demonios. no cede. podría oscurecerle el entendimiento para siempre. se producirá el leve 71 . en busca de un poco de frescor. un poco de claridad. Los hay cuya sangre fría les lleva hasta a defenestrarse. pero se ha de ir poco a poco. No dejan. sufre más a medida que pasa el tiempo. puesto que está en el centro y volvería forzosamente a él. Esa es su tarea. que le hace sufrir. dicen: «No se acostumbra. Gracias. ¿cómo asegurarla? No importa. incluso si no la necesitan para hacerlo sufrir. a medida que el tiempo pasa. para romper la monotonía. bastante se ha hablado de ellos. lo mismo da. para que. esto no es evidente. Que descubra por sí solo los bálsamos de la huida ante sí mismo. para no esperar. fortalecidos con la fuerte palabra del gran taciturno. Entre tanto que al menos se agite. El asunto es espinoso. Pero hay que decir una cosa: eso no hizo más que empezar. acaso no dure siempre? Esto depende del fin perseguido. o tanto como el primer día. esa luz. esa es su tarea. ya que no le queda otro remedio. llegados aquí. ¿y si en vez de sufrir menos. la monotonía. no necesitará ir lejos. aunque hace tiempo que dura. ¿Es decir? Un leve movimiento de impaciencia. de parte del paciente. no importa. con sus pobres recursos. pues. ¿qué puede importarles que dé o no resultado? Bastante se ha hablado de ellos. todo está en ellos. es forzoso. al hablar de ellos. cualquiera que sea. creyéndose en el buen camino. cada vez más. sin método. sin esperanza de tregua. los quemados vivos. cuando no están atados. Entonces se produciría el deslumbramiento. no se trata de nada más complicado que eso. una voz. ¿No es preferible la pleamar de un sufrimiento a aquél cuyas fluctuaciones hacen creer a cada momento que. Pero es imposible. Como quiera que sea. Venga. Es el fin inmediato. los pobres. Toda vez que sufre hay esperanza. no irá lejos. Pero. Otra cosa. sin ellos no habría nada. forzando su claridad. hacia ella. sólo sufrir. no lo bastante aún. acabará por comprender. no. sería lo de menos. Pero ese gris. Pues es evidente que la luz bajaría a cada paso que diera. que es una idea suya. Pero. que ellos no apresarán nunca. Oh. Un exceso de severidad. es un buen medio. ¿cómo pueden saber ellos que sufre? ¿Acaso lo ven? Dicen que sí. de precipitarse en todos sentidos. la captura.Samuel Beckett El innombrable retorcimientos. sin esperanza de consumirse. Que haga como el húsar. esas son sus atribuciones. están tranquilos. ni siquiera Worm. una frase suya. nunca más. con razón o sin ella. No necesita razonar. El problema es delicado. ni por esas. pues él sufre. No se le pide tanto. acabará por estremecerse. ¿Le oyen? Desde luego que no. chisporroteando. que se tire por el suelo. a medida que se efectúa el traspaso del porvenir incambiante al incambiable pasado? Otra cosa. Después vendrán otros. volviera al recinto. Él no hace ruido. Pero. en cualquier dirección que avanzase. pero en el mismo orden de ideas. nunca menos. Dios mío. subiéndose a una silla para mejor ajustarse el penacho de su gorro. al cabo de cuarenta o cincuenta vanas tentativas? No. siempre del mismo modo. Después se le enseñará a estarse tranquilo. sigue precisamente sufriendo tanto como el primer día? Tal cosa debe ser posible. no tenemos más que seguir. si pudiera evitar esa luz. ellos hacen cuanto pueden. y es así gracias a ellos. después de todo. ellos no se desanimarán. ¿Y si en vez de sufrir menos. sólo hablan de ellos. es más estimulante. pues ellos velarían por que así fuese.

De tanto en tanto tengo que atravesar una suma de tiempo considerable. Ah. me observarían. es el calabozo. en alguna parte. por mi castigo me juzgan. y quieren ellos que sepa en qué ocuparme. acechar la queja que nunca sobreviene. se acaba por no saber nada ya. es la voz que ya no llega. o para soltarme. excepcionalmente. retengo el segundo. uno más. No soy yo quien les interesa. me falta para mi gloria. para uno de 72 . venga. No son gran astucia estas pequeñas pausas. O bien no han hecho más que hallarme aquí. Sabré. desde que se les metió en la cabeza que mi existencia sólo es cuestión de tiempo. dice el amo. en voz alta. de insomnios. conmigo. sin embargo. no me voy. hay que proceder cada vez como si fuera la última. sólo para ver qué haré. enteras no. en fin de cuentas? ¿Y quién habla en este instante? ¿Y a quién? ¿Y de qué? Tan dificultosas preguntas no sirven para nada. Y. un cambio en el ojo. con qué condenarme. mudo. sin el uso de otra palabra que la suya. cuando llegaron. todo lo que dicen. como si fuera yo el que hablase. ante él. no cuenta. que se olvida. quizá tenga yo un compañero de infortunio. es el único medio de no retroceder. me sorprendería que su animosidad llegara a tal extremo. quieren el lugar. Llevo un segundo de retraso con respecto a ellos. en el fondo. haced lo que os digo. de medios insomnios? Pero nada cambia nunca. Agujeros. resoluciones. acaso sea importante. es su vida. al que le gusta hablar. para que yo los crea de mí. sin comprender. pero a lo mejor. caramba. Adosados a la reja. Tal vez haya otros aquí. Siempre las mismas argucias. no. siempre fue el calabozo. ¿Cuántos somos. Cuando ellos se callan. Pero éste es mi castigo. Creo que tengo ausencias. está oscuro. me lo habrían tenido en cuenta. bien sé en qué me ocuparía si la cabeza me obedeciese. mudo. ellos dicen que eso me sorprendería. Sin embargo. son personas serias. Transcurrido un segundo. si es que quieren que tenga aspecto de ocuparme en ello. mientras recibo el siguiente. para nada. tal vez sea el último. con los ojos abiertos. acaso diré algún día lo que hice mal. el resultado es el mismo. tal como me fue dado. ¿qué puede importar?. yo también.Samuel Beckett El innombrable reflejo. todo es continuo.. no se trata forzosamente de mazmorras particulares. ¿dónde está adelante? ¿Y para hacer qué? Pandilla de falsos maniáticos. y que no se hables más. ¿No se tratará. que hay frases enteras que se saltan. pero no creo. siempre los hubo. suponiendo que lo hayan dicho nunca. que lo olvido todo. Adelante. No dispongo de un instante que pueda decir mío. Ah. Se dice pronto. lo oigo todo. Pero un último esfuerzo. Tampoco se puede decir que sea vida andar buscando ojos sin hallarlos nunca. eso es. ellos saben que no sé nada. es la voz que se detiene. ¿qué es lo que no creo?. como un cerdo. no se me pide otra cosa. lo purgo mal. me juzgan de tanto en tanto. no vuelvo. son capaces de ponerme en la puerta. o mucho tiempo después. es el único ruido. con ocasión de mi próximo juicio. con el cual tampoco tengo nada que hacer. a medida que. Pero. por no saber de dónde llega una voz que no se detiene nunca. para volverse en seguida. esos términos. con los brazos cruzados y las piernas cruzadas. traédmelo. Que repitan lo que voy a hacer. Acaso no advertí el sentido oculto de la historia. como tiene que ser. ahora intentan hacerme salir. habrá aparecido la oleada que lo arrojará de entre nosotros». Será el calabozo. o acaso haya otro. Me encerraron aquí. a solas. que no se hable más. o que debe hablar. Es decir. Está ahí.. sino el lugar. Un gran tazón de aire infecto y hop adelante. que tenga un compañero de infortunio. Ese tono. para encerrarme en otro lugar. Aunque no lo comprendiera lo habría dicho. así. Que al fin me pongan en la boca algo con qué salvarme.

él conoce las frases que cuentan. ser nada. que impide ser nada. quien de derecho es el amo. no sabemos quién. dónde estamos. si es que a eso se le puede llamar una espera. las falsas. no son forzosamente numerosas. que no había que encender. y que sea posible estar en otra parte. en el fin al fin será acaso la misma cosa que antes. había que dejarla apagar. no forzosamente las últimas. las frases continúan. Mientras se dice: «¿De dónde proceden esas frases que me salen de la boca y qué significan?». en torno a ella. esta vez dimos en el clavo». adonde vamos. aparentemente. O quizá se trata del silencio desde que parte el mensajero hasta que regresa con la orden del amo. o que de hacerlo había que apagar. No. Así pues. no es inútil. o en los mismos términos. mientras se dice: «Acaso no sea eso». en el oleaje. si es que a eso se le puede llamar reposo. ésta: «Continuad». mientras se va hacia él. en parte alguna. Qué queréis. dista mucho—. en alguna parte. sin razón. muriendo. tal vez murmurando algunos: «Se acabó. habiendo hecho bastante. si. reposo durante todos ellos. o que de hacerlo había que alimentar. porque un día nos pusimos a escuchar. Es menester aguardar el fin. de tanto en tanto. sin preguntarse nada. para que crea que soy yo el que hablo. es menester que el fin llegue. las que importaba decir. mientras él busca. en el montón. no se podrá saber cuáles. no se sabe lo que ocurre. naciendo. en la que se escucha. ni retroceder. no sabemos dónde. sin suponer nada. lo que no es una razón. todos los atestados. como desde el principio. ¿qué historia es esa de no poder morir. había que apagarla. durante los cuales les oigo murmurar. no se sabe. lo que ocurrió. pues las frases ya no llegan. o de proseguirlo todo. las eligió él. mientras volvemos hacia nosotros. anhelante. es menester que sean avaladas por quien de derecho —esto lleva tiempo. en otros términos. verdaderos armisticios. Si pudiera cesar esa voz. nada cambia en ella. las malas. no se puede. resignado. Cuando todo se calle. estarán allí en alguna parte. o aguardarla temblando. entre tanto la voz prosigue. porque ya no podemos detenernos.Samuel Beckett El innombrable ellos. hasta que llega la orden de detenerlo todo. donde se espera. las lamentaciones de lo que es. Pero. avisado. las mismas lamentaciones. hasta que llegue la orden de detenerlo todo. apenas lo bastante para hacer que dure esta pequeña llama amarilla que se proyecta débilmente por todos lados. no diciendo nada. de lo que fue. lo mismo. sin poder avanzar. curiosa llamita. ni nacer? Algún papel tiene que desempeñar esta historia de permanecer donde uno se encuentra. hay que especular. con el veredicto. apenas. viviendo. acaso son las mismas. ni vivir. que no casa con nada. será que se dijeron las palabras. se está ahí. pero ordenados diferentemente». la cosa sigue ahí. lo que os conduce hacia el fin de las 73 . os acercan al fin del mundo. las frases que necesitaban decir. Pues existen prolongados silencios. O bien digo «ellos» cuando hablo de no sé quién. en lo que acaban de decir. las mismas. Dicen «ellos» cuando hablan de ellos. todo proseguirá a solas. Las lamentaciones os apresuran. ignorando de dónde vinimos. o alejarse de ella. aparentemente. sido bastante. Ellos acaso estén allí dentro. que durante el largo tiempo en que era menester ir hacia ella. de conocer su suerte. como para tratar de desprenderse de su mecha. especular. se le lleva el atestado. para quien no supo hacer nada. si puede llamarse a eso un reposo. no se necesitará saber cuáles. para que crea que no soy yo el que hablo. y en el fin será. estar de otro modo. no son las mismas. en la que no hay razón. cuando todo se detenga. hasta dar con la especulación que es la buena. Y otros: «Hay que volver a empezarlo todo. lo impide mal. o alegremente.

más parafimósicamente globuloso. eso no importa nada. alrededor de quien. es forzoso. y la voz que se pone de nuevo a tantear. lo que hacen. les está prohibido detenerse. Un poco rosado tal vez. de algo acerca de lo cual se puede charlar sin que. Puede sentirse la necesidad de tales criaturas. Entonces construyen hipótesis que se derrumban las unas sobre las otras. de no poder nada. sin duda no sonará nunca. cuando lo que ocurre es que todo eso no está más que en estado de proyecto. siempre es el mismo. de modo que no hacen ni una cosa ni otra. no. arrastrándose y cantando: «Llego. de una señal de vida. ratas de agua. No. consolarse. ni lo que quieren. yo. una docena. sería en vano. al acecho de no sé qué. pues. Un poco más saliente quizá. sin que a su respecto haya que lanzarse a tristes y ciegos discursos. debe de 74 . ese bueno de Worm. cada treinta o cuarenta mil palabras. Pero un poco de brío. se tenga que enrojecer por haber empleado locuciones semejantes. gira todo. como si existiera realmente. esa voz ciega. y esos instantes de aliento contenido en que todo el mundo escucha desvariadamente. es el momento. Un poco más de reflexión les habría hecho ver que la hora de hablar. Pero revisemos ese ojo. eso debe ser. lo que es humano.Samuel Beckett El innombrable lamentaciones. un poco de ánimo. oh. Pero es demasiado tarde ahora para volver sobre ello. y qué introducción a sus atributos futuros. accesibles al entendimiento. Yo mismo he sido guachapeado escandalosamente. el blanco del ojo. y de nuevo el ínfimo silencio. no. mientras se deciden. de algo cuya existencia parece en algún modo establecida. Tiene aspecto de escuchar. el viejo cuento. no. ya hizo que funcionaran las lenguas mejor ahorcadas de todos los tiempos. calmarse. Que lleguen por de pronto hasta el fin de su error. en fin. quizás eso le decidiera a largarse. Tal vez Mahood salga de su urna y se dirija hacia Pigalle. de otra cosa. si no de nociones. En lo que ellos se equivocan es en hablar de Worm. llego. ¿Verdad que no parecen los mismos que dentro de un momento? Qué queréis. de cloaca. al punto regado. ellos deben empezar por darse cuenta de ello. ni siquiera un paso. en vacío. Pero ellos están obligados a hablar. Se gasta. perezca una idea semejante. garantía suprema. menos aún. qué iluminación. no importa. somos hermosos cada cual a su modo personal. una quincena. e incluso puede presentirse su posibilidad. quizá no pueda más. alma de mi alma». son las mejores. Ah. más aún alrededor de quien. ni por qué eso marcha tan mal. sin saber lo que busca. una rata no viviría allí ni un segundo. O bien Worm. gira todo. es una cabeza. Igualmente el caso de Mahood ha sido insuficientemente estudiado. evitando comprometerse con el empleo irreflexivo de términos. se empaña. tampoco. Que no hablen. no habría que olvidarlo. ni la oscura tarea a la que están obligados. no somos tenderos. psssit. no distraerse. eso no dará nada. mucho mejor aún. habría que apresurarse a ofrecerle algo con que salir decididamente de su órbita. Yo en su lugar le soltaría las ratas. Aparte esto. y que. eso sería preferible. no demasiadas. tampoco ellos saben quiénes son. en un lugar determinado. dónde están. lejos de haber sonado. al cabo de diez años sería demasiado tarde. quieren distraerse. es un fulgor que nos atreveríamos a llamar de inteligencia. de quien todo depende. tan abominablemente mal. estoy en una cabeza. admitiendo que éstas sean dos. pero sí. hombre-vasija. Es el viejo cuento. de no poder más. sin saber qué es. después podrán ocuparse de nuevo de la cuestión. una langosta sería incapaz de ello. Todos somos hermosos mientras estemos. no protestéis. ahí es donde hay que buscar. a fuerza de orinar. estemos alojados en la misma enseña. y qué sabe uno nunca.

es perfectamente idiota. Pero el medio de reflexionar y de hablar a la vez. que dan el la y oyen el sol. no se trata de creer nada. Y Mahood es notoriamente áfono. lo que. dos minutos después. el hecho es que no dispongo de ningún exutorio. Worm sí. el desdichado. cómo se puede estar bien. Pero hay que olvidar a Mahood. no son informes los que faltan. y de qué podría calmarlo. No está claro esto. no quería decirlo. en el agua. de tiempo para reflexionar en lo que tienen de inane. Es cierto.Samuel Beckett El innombrable ser eso. para poder creerse comprometido en el asunto. o el chillido que emiten las ranas cuando la hoz las corta en dos. con la lanza. y qué ha de creerse. tan dignas de una oportunidad las unas como las otras. Mahood también es un gran llorón. se reflexiona acerca de cualquier cosa. o cuando se las captura. de que alguno se traicione. tss. dicen ellos. No importa. La cuestión no está ahí. con el resultado de que las esperadas de esas detenciones pasmosas no siempre reciben toda la atención que merecen. podrían multiplicarse los ejemplos. se podrá decir mientras se dice. sería la paz. si todo eso pudiera concluir. de una señal de vida. la fisonomía no es agradable de ver abiertamente. si quisieran molestarse en ello. Y el tiempo que pierden. tss. Worm también. algo que llora por un sí o por un no. ciego se oye mejor. desaparecerá completamente. Mahood permanecerá. Su barba está completamente mojada de lágrimas. incapacitado incluso para maldecir a su creador. tanto más cuanto que eso no le calma en modo alguno. o de otra cosa lo mismo da si se trata de otra cosa que de señales de vida. Sin duda. allí donde lo pusieron. Recriminaciones fáciles de refutar. Pero. este ojo es un equívoco. una hoja que se mueve. como procedimiento. lo que incluso sería una idea excelente. de momento. pienso en Worm. Quizá se necesitaría estar ciego. contamos en nuestros bagajes con afinadores de piano. que se negaría si se produjera. Mahood también. ésta. frente al matadero. Sí. pero resulta que no se puede. Es fácil decirlo. por otra parte. más o menos. como si se pudiera desaparecer. se seguiría al acecho. no se sabe por qué. sin poder responder a ellos. hundido hasta el cráneo en su vasija. confesad que es grosero. sólo de acertar. es muy de temer que Mahood no se deje nunca reabsorber del todo. nunca debimos hablar de él. Pero no es Worm el que habla. en estas condiciones. suplicando a los transeúntes. seguramente es eso. los quizá sobre todo. pero es que de ninguno. debe de ser eso. sin palabra ni gesto ni expresión fisiognómica. cuando deben saber que no es la buena. o por separado. de reflexionar en lo que se dijo. repitiendo la misma cosa. Pero Mahood tampoco. los síes le hacen llorar. Sin embargo. actualmente. pero no está ahí. hasta ahora. antes o después. nos hacemos reproches mal fundados. como si nunca hubiera existido. un ojo. nada más que de eso. por eso repiten ellos siempre lo 75 . Yo mismo tengo la lágrima excepcionalmente fácil. no. vistas todas las tintas intermedias. ideas semejantes se nos pueden ocurrir sin pensar. de todos modos no se ve nada. inadvertida para alguno. una señal de vida. no se sabe dónde está. en su lugar habría omitido este detalle. es decir. ni de ese ni de los menos nobles. se trata en seguida de otra cosa. se ha dicho. prometido a la limpieza de basuras. nuevamente de la voz. es sin duda el caso. los noes también. Si no es negro sin duda es blanco. quien dice lo contrario. si es que se va por ahí. quizá descuidamos indicarlo. un imperdible que cae. no se creería. sin haber sido antes. es automático. está frío como el alcanfor. sería prematuro. Tampoco yo. esto no está claro del todo. ¿es posible olvidarlo? Es cierto que se olvida todo. si dispusieran de tiempo. es distraído. no. al propio tiempo que el plato del día.

está desnudo. nada más que como regueros de ceniza. ya no habría nada que decir. por carecer de palabra. ni lo que es más. felizmente los tengo a esos fantasmas parlantes. en medio es donde se debiera estar. en tal caso? Todo esto son estupideces. con un juego así se acabaría por necesitar a Dios. nada que vea. es cosa sabida. dedos. ¿Dónde está el rostro. no los tendré siempre. no encuentran. no se oye nada. siempre mal siempre la misma mala cosa. o todo eso junto. caramba. en fin de cuentas. para llevar la responsabilidad de este estado de cosas. para intentar reflexionar en otra cosa. cuando se lo conoce. por apurado que se esté hay bajezas que es preferible evitar. se comprobaría que es un simple funcionario muy arriba en el escalafón. esforzándose en obliterarlo todo. de lograr un día llamar la atención acerca de mi caso. sí. a menudo es deseable. es inútil hacerse ilusiones. quizá sean largos cabellos grisáceos. 76 . pues basta que nos pese sobre el estómago. o dedos separándose. otro que el suyo. cayendo más abajo que la boca. Es calvo. cabellos. Sólo se le ve a él en ese rostro. allí en el sentido bien cierto de no importa dónde. Sí. Si este ruido pudiera cesar. no encuentran otra cosa que decir que siempre la misma cosa. desistirán. como una facultad. en fin. pero es mi turno. a ocuparnos de él. sí. del que si no se sabe gran cosa se sabe al menos esto: que no nos gustaría que nos pesara sobre la conciencia. harían mejor pensando en lo que van a contar. a cerrarse. Esto no acabará nunca. que se le ayude. lo noto.Samuel Beckett El innombrable mismo. y sus manos. no encuentran. por supuesto. no se sabe exactamente a qué. se ha visto el testamento. allí donde se está. Sí. la palabra también. Por consiguiente. Ese ojo. a arder. no es que sea particularmente interesante. a no llorar más. malditos fantasmas. allí donde se tienen raptos de alegría. pero el medio de pensar y de hablar al mismo tiempo es algo especial. cada cual por su lado. lo que cuenta es la presentación. es más íntimo. no vamos. no se dice nada. a mirar. nada que ver. me parece. resulta curioso cómo ese ojo reclama la mirada. Yo aguardo mi turno. nada que valga. suplica que nos ocupemos de él. brrr. No es que ofrezca el menor interés. no se es nada. no hay nada en él para nadie. enmarañados. después de mí se habrá acabado. durante ese tiempo. por carecer de pensamiento. allí donde se sufre. vagabundo el pensamiento. Suposiciones tan absurdas unas como otras. topos de porcelana. no exageremos nada. salvo en caso de absoluta necesidad. Me pregunto acerca de quién trata la emisión en este momento. basta enunciarlas para desear no haber dicho nada. inextricables. no se sabe nada. eso se cae por su propio peso. allí es donde se estaría bien. ésa que se saben de memoria. para variar al menos la presentación. Felizmente ellos están allí. tampoco creo en el ojo. aquí no hay nada. otro pasado. Mahood está abandonado. viscosos de viejas lágrimas. esto ya es menos. la misma letanía. no vamos —resulta que ellos echan agua en su vino—. o los flecos de una capa harapienta. El amo en todo caso. Sigamos en familia. nos conocemos. no corren riesgo de una infame añagaza. mediante decir otra cosa que siempre la misma cosa. no hay espectáculo. acabarán por hacer creer que hice trampa. no hay espectador. cuando se piensa en lo que sería un mundo sin papanatas. apretándose. no hay que temer sorpresas. ellos verán. yo también tengo derecho a que se me reconozca imposible. aquí debe de haber un error. a partir de él se busca un rostro. lejos el uno de la otra. he supuesto. no encuentran otra cosa que decir que lo que les impide encontrar. a él volvemos al no haber hallado nada. harapos. e inversamente. no desespero. allí donde no se siente nada. puestas una vez por todas de plano sobre las rodillas. Posiblemente acerca de Worm.

mira esta foto. ellos tampoco. y todos somos inocentes. que alguien. desgaste. para nada. equivale a tener recursos preparados para el futuro. Pero qué sufrimiento. esta vez es la gran jugada. a saber: «Veamos. Pero se rehace pronto. Parece difícil. que no habré comprendido nada de cuanto creyeron debían decir. se posará. declararlas inaplicables al caso que le ocupa. qué digo. no están ya inclinados hacia mí. La frase sin duda debe su origen a los panes que los campesinos cocían en otro tiempo y guardaban sobre una tabla para irlos consumiendo en días sucesivos.. todo eso es la única y hasta con reclamo. sin rebabas. detener el desastre. y he aquí la ficha.Samuel Beckett El innombrable dirán: «Todo eso no existe. después de la matanza. Entonces eso se habrá acabado. ella lo cubre todo. al amo. a mí mismo. me hacen decir: «Con sólo esto. no ves nada. en efecto. sólo con arrojar esa gran frase a la balanza. después de todo quizá tenga una. ellos a mí. que se enmohezca en ella. como sobre el circo. la misma de siempre. la arena convertida en polvo. ver más arriba.. hasta dolerles el cuello. y otras que omite. he ahí pan en la tabla1. desde que. cómo. a ellos mismos. que no habré podido hacer nada de cuanto creyeron querer que yo hiciera. y el silencio volverá a descender sobre todos nosotros. para merecerlo. uno a uno. el amo no intervino en nada. al amo. y otra pregunta. de querer saber. pese a las descripciones entusiastas que se le prodigaron. haz un esfuerzo. no volverán a moverse. que es la única que alguna vez le depararon. de querer poder. haciendo intervenir las célebres nociones de cantidad. pero son ellos los que piensan. o mejor. a ellos. lo que ella cubre. de esa prolongada ofensa al silencio en que cada cual se baña. Se trata del empollón. no posee la menor noción. lo que le permite. 1 77 . pueda aspirar a una situación de la que él. lo sé. mirándome. pues él sufrió siempre. Este silencio que tienen siempre en la boca. cuando todo haya vuelto a estar en orden. Existen muchas probabilidades de que sea incapaz de desear o de deplorar cualquier cosa. adonde regresará realizado su número. él es el responsable de este estado de cosas. esa inocencia en la que se cayó. Inocentes de qué. no menos ininteligible. yo menos que nadie. el sempiterno tercero. como tampoco qué es lo que tiene quehacer. de las que ha salvado más de una. N. ya no se busca saberlo. o desear seriamente el cese de esa otra. sobre todo. ¿qué hago yo en esas historias de Mahood y de Worm?. se dejarán caer. habla continuamente de méritos y de situaciones. ellos se irán. querido. gracias a mí. he aquí lo que eres. pues no sabe qué es perder la cabeza. nadie lo sabe con exactitud. de ese al que siempre se acude cuando las cosas no marchan bien. lo digo. allí donde están. a las que se deben las preguntas. empiezan a ser de mi opinión. anda. Perspectiva embrujadora si las hubo. el amo. se habrá acabado. una vez más lo arregla todo. son cuentos que nos contaron. dispuesto a más. ¿hicieron nunca otra cosa. no sabe qué es. gracias a mí. basta. de precisiones temporales—. ese que arroja un frío de nuevo. mírame esta cabeza de Avoir de pain sur la table. te lo aseguro. Lo sé.? —nada. no importa. a sí mismos. es cierto. que no sabemos. todas las faltas. de donde habrá salido. yo a ellos. te lo aseguro. atención. tampoco ellos lo piensan. a tu edad hallarse sin identidad es una vergüenza. en el hipo siguiente. sufrimos la equivocación de echárnoslo en cara los unos a los otros. del T. dolerles los riñones. Pero. si me atrevo a llamarme así. sabe reanimar los ardimientos. costumbre. no. el amo a mí. mira esta foto. le contaron cuentos». he aquí. ¿qué hacen ellos en la mía?. ella pone fin a las preguntas. con sólo aquello». sufrimientos también. o caerán. ninguna condena. de todo ese ruido. que él. en torno a nada.

como dices. es su pasión. fueron ellos quienes lo dijeron. no durará mucho. verás. no me moví. lo que podría sucederle. es menester que te apresures. y patatí patatá. verás. dije haber hecho. dices. en la tierra. ella en el del nacimiento. podrán irse. podría incluso exclamar: «No iré más lejos». pero veamos. yo tampoco. mira. hasta que me deje tentar. te lo aseguro. y mira. no. para mejor conocerlas. a base de excrementos. no tendría más que abandonarse a sí mismo. sin temor a los remordimientos. no. no puedo salir. aquí está la cabeza. pérdida de olfato. he aquí la foto. de momento. corazón irregular. podría creer cuanto quisiera. padre y madre. o quedarse aquí conmigo. es el único medio. si me quieren coger. es menester que vengan a buscarme. no. no sabría nada más. tabes espasmódico. ¿qué es eso. a hacerlo 78 . no comprendí. después la paz. estaré bien. mira. no me moví. te lo aseguro. no durará mucho ya. a la razón. estaríamos allí los dos. de liberarte. he aquí la foto. sin vías de hecho. no es Mahood quien me hará salir. créeme. y más allá. en alta voz. a los superiores. desaparecería. ciertamente. no puedo moverme. ya está. mira. al culto. he aquí el informe sanitario. ¿quieres más todavía?. si ellos quieren dejarme. eso no es nada. pérdida de oído. pero ciertamente. podrá partir. con siete meses de intervalo. con la conciencia tranquila. todo es indoloro. si bebe. esclerosis diversas. O si es uno solo. un sueño excelente. cada cual ignorándose. se me parecería. muertos ambos. allá abajo. a los magistrados. ellos no comprenden. estarás bien. no comprenden. que acabarán por dar con condiciones que me convengan. dices. si no tengo otra cosa. él en el momento de la concepción. estará bien. forzosamente. vista cansada. si quieren cogerme. no tendría más que dejarse ir. no importa. estoy bien aquí. si tú en realidad no eres. a hostigar a su colega. gusta. sabré nada. que no podía más. es un hermoso sueño que me acabo de forjar. estoy bien. Pues he aquí a otro que llega. saberme un semejante. Ésta sería su última sandez. cómo. ellos confían mucho en Worm. he aquí los antecedentes. no es éste el momento de reírse. lo que me daría un semejante. eso haría época. inoperable. no hallarás nada mejor. no. sin vías de hecho. ellos no comprenden. desacato a los agentes. en el otro extremo. esta vez seguro que eras tú. es una oportunidad. duerme bien. Y que no ha concluido. a los inferiores. qué pena. cuanto dije. aguarda. aquél. no es cierto. ignorándose el uno al otro. insensible a los golpes. aliméntesele con precaución. al pudor. indoloras.Samuel Beckett El innombrable consumido. dispéptico. ellos bien lo saben. humor constante. toda vez que perdió su vida en hacer lo imposible. útil a todos los fines: «Por ahora». cuando se hayan ido. para atraerme hacia el exterior. no. intransportable. entonces saldré. no puedo ir hacia ellos. yo también. mira. como yo. haber sido. un instante pasajero. sería estupendo de todos modos* un semejante. aguarda. en tales condiciones?. sí. así veo la cosa. estaré bien. mi primer semejante. de tener la costumbre de anunciar sus decisiones. seguir sin forma. pero antes quería. yo tenía razón. reblandecimientos múltiples. imposible. es una ocasión. se habrán apoderado de mí. si trabaja. no salí. o que el sitio le gustaba. él no era como los otros se dice. podría incluso agregar. estarás bien. sería estupendo. es posible. me he preguntado. pero yo no dije nada. un congénere. mírame esto. mira. Worm tampoco. por el costado. pero veamos. para mí. digo bien. no lo entiendes. no haría falta que se me pareciera. creen que no quiero hacerlo. no hallarán nada. no veo nada. que vengan a buscarme. no importa. destinado a servicios auxiliares. a tu edad. gomas indoloras. no. verás. aguarda. es análogo. que sus condiciones no me convienen.

es nuestra última oportunidad. es como en la canción «Un perro entró en la cocina. en pie el muerto. cansado de defender una causa incomprensible. en el tiempo se entiende. ¿cómo saber que lo es. Oíd. temen que no me defienda. y traed a vuestros niños. ahora que es irrevocable. al pie de una cruz de leño. una esperma que muere. quieren capturarme vivo. yo tengo la mía. después de lo que les habéis hecho. les meteré un ojo en alguna parte del montón. qué tienen en el cráneo. Por otra parte. verán que tampoco hay nada que sacar de ella. por la buena razón. como vida. a que vuelva a él. por lo que a golpes de no sé qué. he aquí preguntas con tal que no se les ocurra contestarlas. mil. a menos que se les escape. he aquí lo que debería restringir singularmente el campo de las investigaciones. como la segunda. mierda pues. es eso. prójimos. una multitud. verán que tampoco hay nada en mí. tercera estrofa. a los suyos a fuerza de amenazas. aún es más confortable. agitando débilmente su colita. ellos me creen vivo. así. muertos antes del alba. de frío. se habrá acabado. a título de qué me lisonjearé de ser el primero. está admitido. toda 79 . de cuentos de cuna. luces. pero. al fin. bonita imagen telescopiando el espacio. entre los contumaces. y pilló una morcilla. se ha dado el asalto. por la parte de Worm. y no ha concluido. imaginaos. que cuente eso. hay sitio. parajes. es eso. como matanza. está bien. Una pasada más por la parte de Mahood. no ha sido contratada la ramera que me largará. segunda estrofa. hacia donde se supone que ha de estar la caza. espermatozoide. veréis. para hacer salir a su colega. verán qué es eso. En tal caso caerá el telón en breve plazo. esto es recíproco. henos aquí cien. nacidas de un sueño lúbrico. como ésta? ¿Se habrán. el testículo que me quiera. un vislumbre aún de j. como éste a mí. no ha nacido. me vengaré. nuestros suplicios les serán agradables. ese infierno de historias. a petición. ¿queréis más? a petición. para poderme matar. en las sábanas. tampoco en un vientre. le hicieron un buen entierro. a las horcas. ocasiones en las que podrá extraviarse algo delante. se diría que soy yo el que los insulto. la cuarta. se trata sólo de dormir. una oreja. quizá sea yo una esperma secándose. Yo también. en fin. estaréis bien. antes de ser como soy.Samuel Beckett El innombrable salir. henos aquí a los tres. antes de haberla dicho?. en hora tan tardía. no. si hubiera un cadáver delataría la exhumación. acabaré por insultarlos quizá sabrán qué es constituir tema de conversación les daré frases que no se darían a un perro. hay gentes que tienen la oportunidad. me sentaré encima y les ciscaré historias. el ladino está ahí. qué digo. Pero en realidad. a distancia. donde lee el pasajero». nunca hubo nada que sacar de esas historias. estúpida ella también. etc. toma. es largo. los pobres tipos. es un sueño interminable. o a punto de serlo. de promesas. a buen seguro. nunca habréis nacido. no volveréis a nacer nunca. como la tercera. ¿qué pueden estar maquinando. ellos tratan de adormecerme. y aún. repleto de vivientes. en las sábanas de un mozalbete. una boca. la quinta. que ellos me la digan. he aquí una faena de la que no me saldré de buenas a primeras. expedientes. ya no hay nada. así habré vivido. oíd. es enteramente el ambiente. decidido a abordarme francamente. a veinte centavos los mil efectos de manga. «Los otros perros al verlo. el cocinero lo hizo papilla». me he dejado caer. con algunas migajas de entendimiento en medio.. poniendo las cosas lo mejor posible. de cara? Se diría que sí. dioses. eso debe de ser el Premio Goncourt. se ha de considerar todo. como la primera. confesadlo. yo era como ellos. no hay que tener miedo de decir una tontería. y ésta es una. no seré acaso el último. ah. siempre el mismo truco. fotos. de juegos de arco. no seremos ya numerosos. algunas migajas de entendimiento.

mi desaparecido. esta voz no se detendrá nunca. caramba. ellos no se callarán nunca. no podré. estamos apilados. ellos tampoco. ellos no se irán nunca. consigue que la tierra no gire más. decididamente todo es querido esta noche. los otros no oyen nada. no hice sufrir a nadie. a él le tocará sufrir lo que me hizo sufrir. y esa historia de sufrimientos. un espectáculo obligatorio. un punto es todo. no hay más que esperar. al querido desaparecido. no durará mucho. vinimos demasiado pronto. debe ser el auditorio. toda la vida. sólo esperar. cómo iba a desearla. el espectáculo. mi fiel verdugo. ya no oiré nada. sin comprender nada. que el sufrimiento cese. no hablaré nunca. se espera que eso empiece. que hay que nacer vivo. no ha empezado todavía. no se irán nunca. nadie acudirá a poner fin a los míos. es largo. se oye una voz. el último.Samuel Beckett El innombrable la vida de cada día. no me moveré nunca. se tiene miedo de marcharse. no puse fin a los sufrimientos de nadie. ellos se nos juntarán. pero ahí está la cosa. debo decir que prefiero eso. en qué consiste. no importa. conforme a mis instrucciones. para mí también se habrá acabado. qué queréis que sepa de estas cosas. no ha hecho más que preludiar. alguien que recita. preguntándome a qué se podía parecer. se paga la localidad y se espera. qué eso. para él se acabó. ése es el espectáculo. nada se arregla. que aclararse la garganta. vosotros sabéis. se espera que eso empiece. escucho. el primero y el último. no me moveré nunca. que no resulta cómodo. para él. ellos dicen que sufro. nada. una multitud. en volver al redil al ser querido. es posible. que me era querido. es posible. entradme en el trasero. haría falta el latín. por otra parte acaso sea peor. Sí. si me moviera. que estaría mejor si hiciera esto. quizá lo pude. sin hacer nada. qué queréis que comprenda en lo que dicen. jamás tendré paz. naced. dónde pudimos conocernos. para mí. debajo de mí. que el tiempo no pase más. no renunciarán nunca a tenerme. veréis que es bueno retorcerse allí. el último es el que recibe. no comprenderé nunca. vendrá a echarse encima de mí. el penúltimo. gritando: «Naced. sólo en su camerino. lástima que sean innumerables. que nos éramos queridos. va a mostrarse. y todo se arregla. uno se arregla como puede. cuando me esforzaba. ensayados. esto no terminará nunca. al lado nada. una matinal poética. esto tampoco marcha. pero he aquí que ellos dicen que no desean. no me tendrán nunca. hay un auditorio. que no es algo que se adquiere. antes de encontrarlo. no importa. la paz. estoy solo aquí. un espectáculo gratuito. o quizás es gratuito. la paciencia lo consigue. eso es el espectáculo. el que está junto a mí. ya no lo podré. que tiene un gusto especial. no. ¿quién vosotros?. fragmentos escogidos. que no es para todo el mundo. si se fueran. oh. el tiempo que pasa. es un espectáculo. tal vez sea un recitado. o improvisa. si comprendiera. qué es. que yo le era querido. en fin. Verán qué es eso. me dijeron que era querido. el espectáculo gratuito. lo que nada adelanta. que no se llenará nunca. queridos amigos. toda la vida le conté chistes. lo que acaso les enseñe a dejarme en paz. no tengo nada que hacer. ¿qué eso?. ellos me son queridos. para mí la paz. nada. apenas se le oye. no hay casi. el espectáculo obligatorio. toda mi vida. a mi lado. dónde está el director 80 . la tierra que gira es la que lo consigue. si ellos se callaran. se espera que el espectáculo empiece. Prefiero eso. ¿Cómo se arregla todo?. es un detalle. querido depósito de tránsfugas. larga cosa. seguros. no se puede marchar. bienvenido sea. casi toda. si dijera aquello. aquí es lo mismo. eso de nada sirve. para él se acabó. antes. después de todo es posible. tengo diarrea». que yo tampoco deseo. se dan explicaciones. o quizá sea obligatorio. va a empezar. uno a uno. les soy querido.

tarda en llegar. es menester esperar. pero se habrá dicho. digo lo que me dijeron que dijera. no. cuando nos gusta la poesía. que yo la repita. estirándose. decidme qué noto. tengo dos caras pero no grosor. ahí seguirán diciendo lo mismo hasta que mueran. que lo prefiero. de otra el dentro. ellos dicen que noto algo. ellos me dirán quién soy. debo decir que prefiero. subiendo. no sé. esperar solo. en tomar la vuestra. no sé lo que noto. ¿qué no?. los demás espectadores?. no se sabe de dónde. no comprendí lo que querían hacer. gotas de silencio a través del silencio. quizás es eso lo que soy. cuando saben que no es lo que se debiera decir. cómo. no soy ni el uno ni el otro. para uno mismo. qué memoria. el espectáculo terminó. ya no lo prefiero. su actitud respecto a mí no ha cambiado. las palabras están allí. y aun así. no lo noto. ciego. a que eso empiece. ¿dónde está. intentad otra cosa. no se sabe dónde. Esto en cuanto al vosotros. en algún sitio. no estoy ni de un lado ni del otro. nunca se sabe. no sé. ése es el espectáculo. soy el tabique. leones. aquí nos paramos. no se sabe qué. un punto es todo. no es eso. donde acaso sea peor. las palabras que caen. mal va esto. bajando. en el aire inquieto. tampoco noto eso. no comprenderé. descubrirse una preferencia. de una cosa que ya no se prefiere. no sé qué. ése es el espectáculo. y. pero no me equivocaron. Y ahora el eso. ¿y dónde están los otros. jamás. de una parte el fuera. a ya no tener miedo. nada noto de todo eso. debo notarme algo. a que haya otra cosa que uno mismo. entonces será llegado el momento de entregarse a una investigación en regla. al rumor de un murmullo. ¿qué no?. verdadero papel cazamoscas. y yo lo habré oído. arremolinándose. que yo lo oiga. tampoco me noto la oreja. respondedme francamente si es que me noto la oreja. me equivoqué. entonces no merece la pena ocuparse de ello. quizás es eso lo que noto. no me noto la boca. o en la cama. no es en mí en quien se piensa. no sé. pero. al momento. de un lado está el cráneo. acerca del vosotros. lo que querían hacerme. a que uno se pueda ir. quizá se está ciego. no se sabe dónde. lo habré oído fuera de mí. ellos tampoco saben nada. ocuparse de eso. no se había advertido. Por lo demás. a sacarnos de ahí. quisieron equivocarme al decirme que su actitud hacia mí había cambiado. entonces acaso se 81 . del otro el mundo. la mano. la mano amiga. creen cambiar cuando no cambian nunca. esperar el espectáculo. no cuesta nada. ved eso. sin hacer el menor ruido. da sus instrucciones. me noto algo. a conducirnos afuera. sin oreja lo habré oído. sin boca lo habré dicho. buscando una salida entre los obstáculos. ellos habrán dicho quien soy. olvidan. por lo demás. sordo. uno se habla. en conducirnos fuera. decir siempre lo mismo. qué groseros de todos modos. no noto que las palabras se me atropellen en la boca. buscad bien. quizá sea el aire. ellos se equivocaron. a que algo empiece. no. no es a mí a quien se habla. pandilla de cerdos. que una mano llegue. hacerme decir siempre lo mismo. después. quizá sea una separación delgada como una hojilla. allá penas. allá penas. en el atornillamiento de la espera. estoy en medio.Samuel Beckett El innombrable de escena. esperar solo. que hay un fuera y un dentro y yo en medio. de una voz?. no sé cómo. decid otra cosa. sí. es cuanto sé. soy el tímpano. os diré quién soy. y lo habré dicho. que se espera a solas. y. me noto el que vibra. se conversa. ¿tampoco me noto la oreja?. todo ha concluido. en el metro. leones. sin duda se está sordo. lo que divide el mundo en dos. o simplemente piadosa. va a alzarse el telón. y cuando se dice un poema que nos gusta. no me noto la oreja. en fin de cuentas. ése es el espectáculo. tal vez sea eso lo que noto. o que ha pagado por esto?. ¿se trata. me equivocaron. pues. en mí. sus últimas indicaciones.

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produzca un breve silencio, hasta que el equipo siguiente esté en el tajo, sólo yo soy inmortal, qué queréis, no puedo nacer, tal vez sea ese su cálculo, decir siempre lo mismo, generación tras generación, abrumarme siempre con lo mismo, hasta que, sacándome de quicio, me ponga a gritar, entonces dirán: «Ha dado vagidos, son los estertores, era forzoso, vayámonos, es inútil asistir a esto, hay otros que nos aguardan, él acabó, sus desdichas se acabaron, sus desdichas van a empezar, sus desdichas se van a acabar, se ha salvado, nosotros lo hemos salvado, todos son iguales, todos se dejan salvar, todos se dejan nacer, ha sido un hueso duro de roer, hará una buena carrera, en el furor, en el remordimiento, no se perdonará nunca», y se irán así, charlando así, en fila india, o de dos en dos, a lo largo de la playa, se trata de una playa, por los guijarros, por la arena, entre el aire nocturno, se trata de la noche, es cuanto se sabe, la noche, las sombras, en cualquier parte, en la tierra. Sí, pero ahí está mi quicio, no saldré de él, la noche tampoco, esto no es seguro, no es necesario, también el alba proyecta largas sombras de cuanto aún se halla en pie, todo eso es lo que cuenta, sólo cuenta la sombra, sin vida propia, sin forma ni descanso, quizá se trate del alba, noche de la noche, la cuestión no es esa, se irán, se irán así, hacia mis hermanos, no, nada de eso, nada de hermanos, eso es, retractaos, no saben, se van, sin saber adonde, hacia el amo, es posible, notadlo bien, es posible, para que los libere, para ellos se acabó, para mí esto empieza, empieza el fin, ellos se detienen, a escuchar mis gritos, ya no se detienen, sí, se detendrán, mis gritos se detendrán, de tanto en tanto, me detendré de gritar, para oír, si no me responde nadie, para mirar, si no llega nadie, y después me iré, cerraré los ojos y me iré, gritando, a gritar en otra parte. Sí, pero ahí está mi boca, no la abriré, no podré, no tengo boca, no es problema, me crecerá una, primero un agujerito, que después se irá agrandando, se irá profundizando, el aire se precipitará en mí, el aire vivificador, y volverá a salir en seguida, dando alaridos. Pero, ¿no es demasiado pedir, no es demasiado, pedir tanto a tan poco, sin saber si es útil? ¿Y no bastaría, sin que nada haya variado en la cosa tal cual, tal como fue siempre, sin que venga a abrirse una boca allí donde ni siquiera las arrugas lograron grabarse? ¿No bastaría...? El hilo se ha perdido, da lo mismo, tomemos otro, de un pequeño movimiento, de un detalle que se cae, se levanta, será a modo de un papirotazo, todo el asunto se resentiría de ello, formaría una bola de nieve, pronto sería la agitación generalizada, la locomoción misma, viajes propiamente dichos, de negocios, de estudios, de placer, desplazamientos consentidos libremente, paseos sentimentales y solitarios, indico las líneas generales, deportes, noches blancas, ejercicios de elasticidad, ataxia, espasmos, rigidez cadavérica, desprendimiento de la osamenta, esto debería bastar. Es que se trata de una cuestión de palabras, de voz, no hay que olvidarlo, se ha de procurar no olvidarlo del todo, se trata de algo que hay que decir, por ellos, por mí, esto no está claro, hay que preguntarse si todo este revoltijo de vida y de muerte no les es perfectamente extraño, tanto como a mí. El hecho es que ya no saben dónde están, dónde estoy, yo no lo he sabido nunca, estoy donde estuve siempre, no sé dónde, ignoro lo que designa, o si no habré llegado allí todavía, no estoy en parte alguna, eso es lo que les inquieta, quieren que esté en algún sitio, cualquiera que sea, si pudieran pararse a raciocinar, acerca de ellos, acerca de mí, acerca del objetivo que ha de alcanzarse, y simplemente seguir, puesto que es menester, hasta el agotamiento, no, eso tampoco, simplemente seguir, sin la ilusión de haber empezado

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algún día, de poder un día concluir, pero es demasiado difícil, demasiado difícil, sin finalidad alguna, sin desear un fin, una razón de ser, un tiempo en el que no se existía. Difícil también no olvidar, en su anhelo de algo que hacer, para ya no tener que hacerlo, para que eso sea algo menos que tener que hacer, que no haya nada que tener que hacer, nada especial que hacer, nada hacedero que hacer. Inútil también, en el anhelo, en la sed, en el hambre, no, ninguna necesidad de hambre, la sed basta en la sed, inútil contarse cuentos, para pasar el tiempo, los cuentos no hacen pasar el tiempo, nada lo hace pasar, eso no hace nada, resulta que se cuentan cuentos, después se cuenta cualquier cosa, diciendo: «Esto ya no son cuentos», cuando en realidad siguen siendo cuentos', o, mejor, no ha habido nunca cuentos, eso ha sido siempre cualquier cosa, siempre se ha contado cualquier cosa, desde los más lejanos tiempos que se recuerdan, no, desde un poco menos lejos que eso, no se recuerda nada, siempre cualquier cosa, siempre la misma cosa, para pasar el tiempo, después, al no pasar el tiempo, para nada, en la sed, queriendo detenerse, no pudiendo detenerse, buscando por qué, por qué esa necesidad de hablar, esa necesidad de detenerse, esta imposibilidad de detenerse, hallando por qué, no hallándolo ya, volviendo a hallarlo ya, no buscando ya, buscando todavía, hallando todavía, no hallando ya, no buscando ya, buscando todavía, no hallando nada, hallando al fin, no hallando ya, no hallando ya, buscando siempre, no buscando ya, hablando siempre, buscando todavía, preguntándose qué, de qué se trata, buscando lo que se busca, exclamando: «¡Ah, sí!» suspirando «¡ Pero no!», gimiendo «¡ B asta!», exclamando «¡Aún no!», buscando siempre, perdiendo la bola, buscando la bola, contando siempre, cualquier cosa, siguiendo buscando, cualquier cosa, en la sed de ya no se sabe qué, ah, sí, de cualquier cosa que hacer, pero no, ya no hay nada que hacer, desde cuándo, desde siempre, y luego basta, a menos que, a veces, busquemos por allí, un esfuerzo más, busquemos qué, es cierto, tratemos de saber, antes de buscar lo que se busca, antes de buscar por allí, por dónde, hablando siempre, buscando siempre, en sí, fuera de sí, no buscando ya, perdiendo la bola, maldiciendo a Dios, no maldiciéndolo ya, no pudiendo ya hacerlo, pudiendo siempre, buscando siempre, en la naturaleza, en el entendimiento, sin saber qué, sin saber dónde, dónde está la naturaleza, dónde está el entendimiento, qué es eso que se busca, quién es ése que busca, buscando quién se es, error último, dónde se está, qué se hace, qué se les ha hecho, qué os hicieron, hablando siempre, dónde están los demás, los que hablan son los demás, es a mí a quien hablan, es de mí del que hablan, los oigo, yo estoy mudo, qué es lo que quieren, qué les he hecho yo, qué es el que le he hecho a Dios, qué es lo que le han hecho a Dios, qué es lo que Dios nos ha hecho, no nos hizo nada, nosotros nada le hicimos, no podemos hacerle nada, no puede hacernos nada, somos inocentes, él es inocente, nadie tiene la culpa, qué es eso que no es culpa de nadie, este estado de cosas, qué estado de cosas, así es, así sea, estáte tranquilo, será así, qué es lo que será así, cómo así, hablando siempre, en la sed, perdiendo la bola, buscando siempre, no buscando ya, siguiendo buscando, qué es lo que quieren, que yo sea esto, que sea aquello, que grite, que me mueva, que salga de aquí, que nazca, que muera, que escuche, escucho, no es bastante, que comprenda, intento hacerlo, no puedo, no lo intento, no puedo intentarlo, estoy harto, el pobre, ellos también, que digan lo que quieran, que me den algo que hacer, algo hacedero, para mí, los pobres, no pueden, no saben, se parecen a mí, cada vez necesito menos de ellos, menos de

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nadie, nadie puede nada, soy yo el que habla, es inútil contarse cuentos, en la sed, en el hambre, en el hielo, en el horno, no se nota nada, qué cosa más curiosa, no se nota una boca, no se nota ya la boca, no se necesita una boca, las palabras están en todas partes, en mí, fuera de mí, entonces, de pronto carecía yo de grosor, los oigo, no necesito oírlos, no necesito tener una cabeza, imposible pararlos, imposible pararse, soy palabras, estoy hecho de palabras, de palabras de los demás, ¿qué demás?, el sitio también, el aire también, las paredes, el suelo, el techo, palabras, todo el universo está aquí, conmigo, yo soy el aire, las paredes, lo emparedado, todo cede, se abre, cae, regolfa, copos, soy todos esos copos que se entrecruzan, se unen, se separan, donde quiera que vaya me vuelvo a hallar, me abandono, voy hacia mí, vengo de mí, nunca más que yo, que una partícula de mí, recobrada, perdida, fallada, palabras, soy todas esas palabras, todas esas extrañas palabras, este polvo de verbo, sin suelo en el que posarse, sin cielo en el que disiparse, reuniéndose para decir, huyéndose para decir, que yo las soy todas, las que se unen, las que se separan, las que se ignoran, que soy eso y no otra cosa, sí, cualquier otra cosa, que soy otra cosa cualquiera, una cosa muda, en un lugar duro, vacío, cerrado, seco, limpio, negro, en el que nada se mueve, nada habla, y que escucho, y que oigo, y que busco, como un animal nacido en una jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos en jaula, muertos en jaula, nacidos y muertos, nacidos y muertos en jaula en jaula nacidos y después muertos, nacidos y después muertos, como un animal digo, dicen ellos, un animal semejante, que busco como un animal semejante, con mis pobres medios, un animal semejante, de cuya especie ya no queda más que el miedo, la rabia, no, la rabia concluyó, que el miedo, después nada de cuanto le ocurría mas que el miedo, centuplicado, el miedo de la sombra, no es ciego, nació ciego, del ruido, si se quiere, es menester, es menester algo, lástima es así, miedo del ruido, miedo de los ruidos, ruidos de los animales, ruidos de los hombres, ruidos del día y de la noche, basta esto, miedo de los ruidos, más o menos, más o menos miedos, todos los miedos, aquí no hay más que uno, que uno solo, continuado, día y noche, qué es eso, son pasos que van y vienen, son voces que hablan un instante, son cuerpos abriéndose paso, es el aire, son las cosas, es el aire por entre las cosas, basta esto, que busque como él, no, como él, no, como yo, a mi modo, qué digo, a mi estilo, que busque qué es lo que busco ahora, eso que busco, estoy buscando, es que es eso, eso debe de ser, no puede ser más que eso, qué es eso, qué puede ser eso, lo que eso pueda muy bien ser, que, eso que busco, no, lo que oigo, vuelve a mí, todo me vuelve, busco, oigo decir que busco lo que puede muy bien ser, lo que oigo, eso vuelve a mí, y de dónde puede venir eso, hasta mí, puesto que en mí enmudece todo, y las paredes son espesas y cómo hago yo, sin notarme una oreja, sin notarme una cabeza, ni un cuerpo, ni un alma, cómo hago yo, para hacer qué, más para no hacer nada, como hago yo, esto no está claro, decís que no está claro, voy a buscar, voy a buscar lo que falta, para que todo esté claro, siempre estoy buscando, es fastidioso, a la postre, y esto no hizo mas que empezar, cómo hago yo, para hacer qué, para que todo esté claro, cómo hago yo, en estas condiciones, para hacer lo que hago, a saber, lo que hago, lo que

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y cómo para comprender. y cómo se hace eso. sigamos. esto. ni siquiera con verosimilitud. cómo hago yo. esto hace ganar tiempo. y cuando eso sería. esto será más largo. pero no hay que prestar atención a las apariencias. así es. en vista de esto. esto basta. que no ha sido posible hasta el momento determinar con certeza. que estoy yo. vale más así. ya está. que yo hablo. para comprender. entre otras cosas. esto está claro. si soy yo el que habla. no. ni qué inteligencia lo capta. es menester. cómo hago yo. es menester. cómo hago yo. repito. es demasiado poco. la duda está ahí. ésta será sin duda la materia de nuestra próxima deliberación. no sé. de una parte. cómo hago. no ha quedado establecido. es lástima. para oír. esto basta. resumamos. qué es. no importa. que tenga ganas de pararme. ya se advirtió. que no pueda pararme. si soy palabra entre palabras. es apreciable. no. en fin. siempre por el todo.Samuel Beckett El innombrable hago. nunca en el medio. estoy yo. si soy yo el que oye. en sus líneas generales. yo y ese ruido. y que yo busque. decidme lo que hago. dónde estoy. lo que hago. dos cosas. continúo. resumo. si soy yo el que habla. para comprender. ni qué órgano lo emite. el sentido general de una expresión entre mil. continúo. es demasiado. aunque a decir verdad el silencio no se haya hecho notar mucho hasta el momento. y que busco. rara vez. y ese ruido. yo y ese ruido. resumo. no es éste mi caso. al fin parece sabido. para hacerlo. lo que soy. y que yo busque. de otra parte. no insistamos. a menudo. de la otra. con la cabeza descansada. de dónde viene y tercero. el todo que es todo. invirtiendo el orden natural. primero. indico las líneas generales. no busco nada. teniendo en cuenta aquello. pero no he hecho más que entrar en funciones. en cuanto a mí. quiero decir que ha llegado el momento de tratar a fondo esta cuestión. es un modo de hablar. entre cien mil. preguntaré cómo es posible. es demasiado. entre un millón. sigamos dividiendo por cincuenta. ni la cincomilésima parte. no me interrumpáis. ese ruido. tras esta disgresión. entre diez mil. nunca ofreció dudas. cómo para comprender. nunca. y quien puede dudarlo. decís que escucho. la sinopsis es así mayor. cómo hago yo. ni el cuarto de millonésima. continúo. si soy yo el que oye. esto no es cierto. es decir. será divertido. el todo que es nada. para no recordar sino dos de las hipótesis propuestas a este respecto. nos hemos equivocado. lo noto. que aún no ha sido dado establecer con el menor grado de precisión lo que soy. o si soy el silencio entre el silencio. con qué comprendería yo. ya no busco nada. si es que oigo. segundo. hay que descubrir lo que hago. acerca de las cuales. no la mitad. de una expresión a la otra. de la otra. y cabe suponerlo como cabe dudarlo. soy yo el que diré y soy yo el que diré lo que habré dicho. ellos están refrescándome la memoria. según vais. yo y ese ruido. para oír. ni la centésima parte. pero un poco de todos modos. no veo nada más de momento. y cómo hago yo. es. de una parte. nunca lo dudé. ahora que estoy ahí soy yo el que resumiré. esto va mejor. quien capta una las capta todas. en algún sitio. siempre. en cuanto ruido. ni qué órgano lo percibe. no es cierto. sin parar. estoy yo. lo que sigue. ni cómo llega hasta mí. elipse a ser posible. no está 85 . con todo un poquito. sigamos multiplicando por diez. si es que es la otra. sí. seamos lógicos. lo menos posible. aquí apenas se cambia. en cuanto a mí. cómo hago para oír. la misma reserva. no lo hubiera dicho. nada más reposante que el cálculo. lo confieso. qué es eso. escucho. esto será divertido. lo acepto. oh. todas. entre otras cosas. dado que ya no sé qué. en cuanto al ruido. no lo diré siempre. hago lo que puedo. de tener que decir. es demasiado poco. a este respecto. me aprovecho de ello. por eso me lo pregunto. y.

en cuanto a adoptar. ni sobre Worm. Con todo. como decía el otro. evidentemente. vuelvo a encontrar. vaciándose incansablemente. vuestro tiempo. en suma. tiro. nunca tiré nada de cuanto encontré. para que el tiempo pase. ésta es la cuestión. encuentro. porque viene a amontonarse a vuestro alrededor. nunca perdí nada que no hubiera podido tirar. sigue perdiendo. ya no busca. la imagen de una gran boca idiota. el mínimo estricto. también llamado mundo interior. Evocar en los momentos difíciles. algo ha cambiado. esos que me impiden encontrarme. no oyendo nada de lo que dice. vuelve a perder. y qué es eso. de momento. la funesta tendencia a la expresión. Llevar según se necesite esta comprensión hasta no tener en cuenta más que a un sordo excepcionalmente débil de espíritu. sí. sin perder el resuello. así. por qué viene a enterraros con cuentagotas ni muerto ni vivo. Vencer. eso es. cada vez más grueso. lo que exactamente busco. incomunicada. de un mundo exterior. Hablar de un mundo mío. Otras resoluciones. no. cada vez más crecido el montón. si soy yo. al propio tiempo que la analogía con la condenación usual. sí. Situar esa procedencia en mí. prestarme un cuerpo. de pasada. como si fuera menester razones para hacer cualquier cosa. no importa. nuevos flamantes. y si eso no soy yo. y algunas más. Mejor aún. qué es eso. sigue buscando. por dentro. de dos otros. atrevidamente. Hacer un uso abundante del principio de parsimonia. uno se lo puede preguntar. toda idea de principio y de fin. adoptadas estas decisiones. de un modo cualquiera. el de los viejos muertos y el de los muertos por nacer. por qué no pasa el tiempo. de momento. de las palabras que la obstruyen. si yo soy eso. para que yo lo haga. poco importa el que sea. por un instante. Tomarme. ya no encuentra. no veo nada más. en que amenaza el desaliento con hacerse notar. pierdo. para que el tiempo no pase. hocicuda. oblicuamente. con un ruido de colada y de sonoros besos. ni antes ni demasiado tarde. si soy yo el que busca. por todas partes. más en general. para abandonar. pero uno se lo puede preguntar. para pasar el tiempo. para que el tiempo pase. encuentro de nuevo. sigue buscando. ya no veo nada. lo olvidaba. No dudar ya de nada. Mejor. busco de nuevo. y comprendiendo tan sólo. a menos que se trate de algún otro. Aprovechar el alma. evitando contradecir la posibilidad de suponer lo que eso sea. otras resoluciones. sigue encontrando. hacen dos. sin especificar dónde. no es demasiado tarde para ello. encuentra. no veo nada más. sin escrúpulos ni miramientos. creo que esto es todo. tiro de nuevo. si soy yo el que busca.Samuel Beckett El innombrable establecido. Sobre todo suponer en adelante que lo dicho y lo oído son de la misma procedencia. no está establecido. olvidaba hablar del 86 . Rechazar de una vez por todas. por supuesto. si soy yo quien lo hace. atribuirme un espíritu. babeante. Finalmente. nunca encontré nada que no haya perdido. nada de minuciosidades. ya no busca. con la boca llena de arena. el de los demás. sin conocimiento de nada. por el que existe. desde. pierde. vuelve a encontrar. como si me fuera familiar. para hacer memoria. para hacer memoria. no os deja. contanto cualquier cosa. nada de minuciosidades. nunca tiré nada. en cuanto a mí. Ya no hace falta que me plantee problemas. sí. de momento. pretendía ser la historia. el espesor. vista la inutilidad de contarse incluso cualquier cosa. ya no hace falta. sin historia ni porvenir. con el único abandono posible. concluyo. No buscar ya nada. instante a instante. el tiempo y yo. sin esperanza de nada. roja. toda vez que es preferible todo a la conciencia de terceros y. ah. sin memoria de nada. continuar tranquilamente como en el pasado. Ni una palabra sobre Mahood. sepultado bajo los segundos. tomarme por aquél de quien esta historia.

curiosa mezcla de lo duro y lo líquido. lejos de mi charla también. Cuanto bien hacen las vueltas atrás. busco a mi madre. ya veréis». en los tiempos en que tenía imaginación. no creo ni un seguro en ella. es menester que alguien las detenga. seguramente existe uno. es decir. estaréis bien. como buscar. lástima de que sea así. se tenía que haber pensado antes en ello. ciego. pienso en ello. se pondrán a comer. no nos paguemos más de palabras. siempre ahí. concluyendo en nuestro par de osados. a fe mía. de modo que debo decir. todo el mundo ha vuelto a sus casas. y aún. qué decepción. en los que sacar la lengua. es la ciudad de mi juventud. hubiera querido perderme. cuando lo pienso. mis puertas les están cerradas. quisiera perderme como en otros tiempos. pues las cosas que ocurren necesitan de alguien al que le ocurran. no podían detener las cosas que me ocurrían. no hay nada más. cerrar los ojos y hallarme en un bosque. o en la orilla del mar. para permanecer entre los vivos. contemplando por la ventana el cielo cambiante siempre. con los ojos abiertos. nada. para matarla. no sé qué es lo que veía en otros tiempos. al alcance de la mano. nunca la misma. los grandes giros de horizontes sin vela» entre dos zambullidas. Sí. ya no esta allí. lejos de mis paredes. ahora se acabó. en tales condiciones. es decir. o encerrada. cuando me tenía a mí. que rondan a mi alrededor. en el mismo lugar. algunas pulgadas. ellas dejarán de aullar. en algunas pulgadas. volvamos allá. darme aires de ello. de la paz. sin titubear. no poder ahogarse. no podían detenerlas. a domicilio. lo que veo. eso no poder ya perderme. no he dicho nada. con los ojos cerrados veo lo mismo que con los ojos abiertos. que pasa de la sombra a la luz. como hablar. utilizar el espacio con la misma desenvoltura. voy a intentar decirlo. hoy. seguirla sacando. entonces.Samuel Beckett El innombrable tiempo. para pasar de través. sería menester despertar al que tiene las llaves. con los ojos cerrados. como hienas. ya no poder perderme. me planteo una cuestión. es eso. abrir sus puertas y dejarse devorar. ellas las fauces que aúllan: «Abrid. que no pueden ocurrirme. cualquiera que sea el lado hacia el que me incline. es un placer. en pena de fijarse. tampoco nada más. es el mismo. que hace todo lo posible. yo no cuento. yo camino por las calles. eso es no poderme perder. como cuerpos en pena. que las cosas que me ocurren. por una natural asociación de ideas. a ellos tampoco podía ocurrirles nada. en pena de detenerse. antes de nacer. hubiera querido perderlo. empezando por Murphy. Cuando lo pienso. piel y huesos verdaderos muriéndome de soledad y de olvido. sí. como oír. cuando el tiempo que he perdido con esos paquetes de serrín. tengo curiosidad por saber qué puede ser eso. que no era el primero. les cerré mis puertas. esperaba más que eso. llueve. Pero Murphy y los demás. tomo una tras otra. desplomándome bajo mi propia piel y mis propios huesos. pero he aquí que estoy lejos de mis puertas. abrid. camino por el centro de la calzada. ya no veo nada. y buscar. aullando y riendo ya no da lo mismo. acaso se trata del silencio. o en una ciudad en la que no conocía a nadie. no está ya donde creí verlo. esto ya no está mal. ni. cuando hablo: «El que habla». como si no estuviera taponado por todas partes. no. darme aires. es de noche. voy a decirlo. a esa pequeña criatura de numerosos disfraces que va y viene. aguardad. haberla sacado. y. hasta el punto de llegar a dudar de mi existencia. y así sucesivamente y lo mismo en cuanto a las demás cosas que me ocurren y a las cuales es menester hallarles alguien. cuando osaba 87 . buscando el medio de conseguirlo. o bien me equivoqué de lugar. nada de lo que me ocurría. no ver nada. y cuando busco: «El que busca» y buscar. dando grandes quiebros. no. estoy bien.

después. es la primera vez. no. quizá las orillas de un lago bajo tierra. no se oye el beso prolongado del agua muerta y el fango. sólo a una veintena de brazos. Voy a seguir. allá arriba. Por otra parte. ya ni siquiera lloran. hasta se ha callado a menudo. soy el amo a bordo. uno se pregunta de dónde le vienen estos informes. esta ligera confusión me parece de buen augurio. aire en el tiempo. después. se trata de no hablar más. después de todo. como un fósil en la roca. me callaré. los hombres van y vienen. pues también tengo una cabeza. con los ojos vendados. al presente. En cualquier caso no voy a poder seguir. como los del mochuelo en la gruta enrejada de Battersea Park. se sueña en ello. voy a callarme. La voz va a cesar. para comprender. en mi cabeza. aquí. oyendo fuerte. primero hay que describirlo más largamente. dos ojos. en la que se sabe toda suerte de cosas. no se trata de hablar de mí. se paga el gasto. Mahood me lo explicó así. La voz. a eso llamo callarme. Aire. no. cosa muy importante. seguro que no. es así como eso va a volver a acabar. insensible a las flechas. después de las ratas. se ve hasta la hierba. y yo emergeré del silencio. de ansiarme una vida. amordazado hasta el gañote. Escuchar bien. así es como voy a poder seguir. No oír más esa voz. no. nunca concluiré. no. no. delgada. ininteligible. con todo se respira. demasiado lejos de mí. los sitiadores partieron. Es decir. los míos se acabaron. escuchando bien. bajo la luna a la sombra de los garrotes. no recuerdo. el aire volverá y yo volveré a empezar. Escucharé bien. con su cabeza crujiendo de viles certidumbres y sus ojos de muñeca. No es que comprenda jamás. no se ve nada. En cualquier caso héme aquí provisto de ojos. voy a oír. Sí. he aquí otra cosa que sé. Battersea Park. está detrás de la puerta. Pero debo seguir. ¿es posible?. es de mí de quien hablo. no es seguro. hablaré de mí cuando ya no hable más. ah. en el espacio. voy a buscar aire. quizá sea la tierra. Lo que quiere decir que la seguiré oyendo. no se oye nada. de dónde sale. cabeza tampoco. apenas se respira. por falta de aire. peor como esfuerzo. aire del tiempo. como un fuego que se extingue. entonces se producirá el silencio. Después. es a lo que llamo callarme. sé de eso. no deja de ser un curioso infierno. me olvidaba del fuego. hueso lleno. sabiendo que esto es inútil. Sé de eso. aire. como un fuego que se reanima. a eso llamo callarme. Sí cabeza. Quizá sea yo. la escucharé siempre. se trata de hablar. un poco de aire en seguida y los elementos estarán completos. que abro y que cierro. eso es mi silencio. no sé. peor no. después. Rota. A menos que esta vez no se trate del verdadero 88 . citándose a Shelley. en vano dándose cita en si. dónde entra.Samuel Beckett El innombrable mirar. no andan tan mal como eso mis ojos. lo mismo. ahora la oigo peor. funerales. lo he intentado. Oír demasiado mal para poder hablar. pero a veces demasiado bajo. oigo. es curiosa esa mezcla de lo duro y lo líquido. No la volveré a oír. pues. un poco glauca de rocío. no son los míos. demasiado lejos en mí. sobre todo cabeza no. se abren y se cierran por la fuerza de la costumbre. Voy a callarme. que es peor que hablar. en su largo sueño hay sitio para los despiertos. sin oír lo que dice. donde se está metido. que hablo siempre. para oírme. no vamos a recaer en el género picaresco. después de haber ensayado con los Mahood y los Worm. pero llena. en su cabeza sin duda. tal vez azules. un cuarto de hora de apertura y un cuarto de hora de cierre. la voz baja. la de la aurora. ver de qué es capaz. Ligado al poste. se animará. vuelve. Da lo mismo. Oírla siempre. no me arrastro ya por entre los bancos. La voz se aleja. Ahora soy yo el que se desgañita. eso me dice algo. No. Mi voz. aún será menester que le encuentre un nombre a este ultimo subrogado. pero quizá sea el paraíso. él tampoco va a parte alguna en su cabeza.

hablándome de mí. sí. nadie más que vosotros. es peor que hablar. a seguir. no tener ya a nadie. sin saberlo. del que hablar. tal vez se tuviera el valor de no callarse. casi es el fin.Samuel Beckett El innombrable silencio. ellos no estuvieron nunca ahí. para ya no tener nada que decir. de vosotros. no tengo más que escuchar. Acaso dije lo que era menester decir. pues se nos castigará. uno se calla. He aquí lo que habré ganado con tanto esforzarme. tener que decir: «Soy yo quien me doy esta vida. sin fatigarme. Voy a detenerme. se llevaron la naturaleza. No cuento con ello. se baja por él. después los tres a la par. volveré a empezar. no es la de ellos. no es un fin. ¿Intentar qué? Lo ignoro. no. voy. Ya no hay nadie. ¿qué es?. La voz vuelve. ese que he tratado de ganar. Ahora no hay nadie. se escucha. alguien que os habla. después nuevamente el segundo. nada más que yo. en alguna parte. es el fin que empieza. pequeños silencios. lo que me da derecho a callarme. si tuviera memoria quizá supiera que ése es el signo del fin. es lo mismo. que os hablan. que no me callaré nunca. es el fin. con sólo que hubiera una cosa. si hubiera una cosa en alguna parte. oigo que me llaman. Estoy contento de que así sea. con ansiedad. después un tercero. donde no podré babear en mi rincón. castigarán a uno por haberse callado. no. después se van. ese que no tendré ya que romper. hablándoos de vosotros. de la pausa que puede ser la buena. hay alguien. el fin que empieza. es molesto. nunca hubo nadie. resucitaré. acaso sea esa culpa mía. que se confunden con risas. voy a detenerme. pues. ¡Como si me miraran! ¡Como si fuera yo! Será el mismo silencio de siempre. uno a uno. no se puede hacer otra cosa que callarse. sin nada más que yo. Y aún si hubiera cosas. antes de estar muerto. y. en el que ya no tendré que escuchar. He aquí una buena continuación. el aliento falta. el aliento se detiene. se vuelve a empezar. imposible seguir. que nunca tendré paz. voy a terminar. una cosa en alguna parte. más he aquí que no la hay. jadeos. a no oír más. a no escuchar más. la lengua muerta. soy yo quien me hablo de mí». no. nadie que os hable. no es peor. para lo que se requiere valor es para callarse. con la cabeza deshabitada. con uno. será como lo demás. y la voz sigue. que ser castigado por haber sido castigado. nadie más que yo. contaré un viejo cuento de Mahood. falta el aliento. nunca hubo nadie ahí. ya es el fin. A menos que esta vez no se trate al fin del verdadero silencio. Después. como de un enterrado demasiado pronto. decir lo que es menester decir. un trozo de naturaleza. pero debo seguir. que creí poder ganar. no me ocuparé más de mí. sólo sentirla ahí. que ser castigado por haberse callado. sabré que diga lo que diga el resultado será el mismo. de vosotros. A menos que no intente otra vez. aun sin verla. sin embargo. Escucho ya. aun sin saber qué es. acerca de mí. fueron ellos los que al partir se llevaron las cosas. que mi voz mía. esto vuelve a empezar. nunca hubo nadie más que vosotros. quejas incomprensibles. un agujerito. de ser el que habla. Intentar seguir. Entonces falta el aliento. advierto que es acerca de mí. me 89 . pues se vuelve a empezar. se llama. lo que equivale a que voy a tener aire. la última. quizás uno se forjara una razón una razón de que ya no haya nadie. nunca hubo nada. de la que hablar. todos son iguales. esto es. si fuera capaz de recordar. de él. después hay otro. uno a uno. sin nadie. recorrido por murmullos desgraciados. La próxima vez no me esforzaré tanto. nadie de quien hablar. la última vez. así es como deben ocurrir las cosas. se espera. nada más que oír. que no será un fin. es el fin. Voy a intentarlo en seguida. uno cualquiera. no es un fin. me callo ya un poco. de ellos. Esto durará lo que dure. nos olvidamos. peor que el ruido. imposible detenerme. se callan. me olvidaron.

en mi vida. creo que pronto voy a callarme completamente. ya no sé cómo vivía. es menester seguir todavía un poco. y no pudiendo más con frecuencia ya no lo hacía. en su vasija. física desde luego. es menester seguir todavía siempre. no. sí. los segundos pasan. ahora puedo hablar de mi vida. puesto que ya no tenía voz. los segundos deben de ser análogos y cada uno de ellos malo. que es lo peor. continuaba haciéndose. ya no lo vi nunca. Fueron ellos quienes me pidieron que hablara de ellos. sin embargo lo recuerdo. cómo se llamaba?. voy a preguntármelo. y la soledad. en el desierto. Como quiera que sea. cada uno es el primero. salgo. por haber hablado de él. Sí. pues así hay que llamarla. después el medio. ya no lo veo. vamos. y no todos los días. hice otra cosa. toda vez que no me callaba. a fin de poder hablar. ya no lo veo. creía por momentos que en ello estaría mi recompensa por haber hablado tan decididamente. puesto que no podía callarme y yo era el único que estaba fuera del alcance de cualquier voz. sin hablar de mí. llegan. para todavía poder seguir un poco. un agujerito. a él y a tantos otros. esa voz que. lo veo bien. cada instante es lo peor. no se me dijo que era menester hablar de mí. él tampoco. cuando ya no se sabe qué decir se habla del tiempo.Samuel Beckett El innombrable llaman. ya no se mueven. lo peor es el principio. ignoro para qué. puesto que no tenía nada que decir. es menester seguir todavía largo tiempo. la imposibilidad de callarme. yo tengo tres segundos. yo no podía hablar de mí. ahora me acuerdo. os entran dentro. debía serlo. hay quienes los añaden unos a otros para componer con ellos una vida. paf. esto ocurre en el tiempo. ¿qué voy a decir ahora?. se llamaba Mahood. creí que me convenía. en su vasija. nunca estuvo allí. al fin es el fin lo peor. Soy yo quien lo inventé. y. sé cómo vivía. Sí. para notar que me callaba. No. no. ya no está allí. tengo recuerdos. los segundos no pasan. ¿cómo se llama. no creía ni me decía nada. Mahood. que muy bien pudiera ser lo que se exigía de mí. unido a todo ese aire que yo sólo desde siempre agito. pero a mí nadie me ve. pan. querían saber cómo eran. pero no sé si estuve en vida. Después me decía que en fin de cuentas no era forzosamente cualquier cosa lo que decía. ¿qué es?. no. después el fin. paf. pan. las mismas palabras vuelven y son mis recuerdos. la voz seguía haciéndose oír. no se trata de aire verdadero. unos tras otros. o el tercero. puesto que debía decir algo. No obstante. Por consiguiente. suponiendo que se exija algo de mí. la que no podía ser la mía. debí hablar de él. pues acerca de ello carezco ciertamente de opinión. si pudiera aprender algo de memoria estaría salvado. Es el fin. yo sólo lo veía. pese a que se me prohibió. algo por encima de mis fuerzas. Estuve en otra parte. entrecortados. Me creía en libertad de decir cualquier cosa. los lugares donde permanecían. rebotan. hacía cuanto podía. Me hubiera querido callar antes. no puedo 90 . confío que esto me cambiará. que es con lo que salí adelante. estaré muerto. yo inventé mis recuerdos. hubo tres cosas: la imposibilidad de hablar. y los lugares por donde pasaban. estuve en un agujero. pronto estaré muerto. salgo de él al instante. tal vez me callé. debo decir siempre lo mismo y cada vez me cuesta un esfuerzo. penetrar vivo todavía en el silencio. es algo que no fluye. como un vivo. yo no puedo. sin embargo. me acuerdo de Worm. no. sin saber lo que hacía. demasiado fatigado estoy para andarme con miramientos. esto me convenía. ni uno sólo se refiere a mí. si recordara lo que dije podría repetirlo. para poder disfrutarlo. porque era menester hablar. yo. lo veo mejor que a mí. el segundo. y que sin embargo. cómo vivían. de los segundos. esto quiere decir que retuve su nombre y de ese otro.

de transvasado. para que esté obligado a pensar. y el ruido del agua. lo veo desde aquí. sí. mientras hablaba. importa poco. comunicantes. depósitos. que no vea ventana alguna. no. mientras que aquí esto no tiene importancia. no lo creo especialmente. En cuanto a creer que pronto voy a callarme por completo. me ocasionaría el mayor perjuicio. no tengo que ir y venir. sabría dónde estaría. no quería morir como un extranjero. pues el agua sería. pero. en vez de aquello. o con mis pies. no tendría nada que decir. me diría: «Cuanto más deprisa lo haré más deprisa estará hecho». eso no ocurría así. sigo como puedo. lo haría bien. quería ser yo. casi sin cesar. no. para llenar. o habría cuatro. ocurría como ocurre en este momento. es decir. no. los impares para llenar. o en el instante de tirarla. de cierto modo. sin miedo a lo peor tranquilamente allí donde por haber estado siempre nunca pude reposar. oiría mis pasos. con mis manos. y el grito del aire aprisionado en las tuberías. realmente no veo ventana alguna. numerados.. de no ser más que uno. acerca de mí. hasta cegarme. son mis paredes. no puedo decir para qué hubiera querido callarme antes de estar muerto. sin saber de cierto qué. sería el del agua. sería incapaz de ello. es más sencillo. o en el momento de envasarla. unidos por tuberías ocultas bajo el entarimado. para ser un poco al fin lo que por haberlo sido siempre ya no podía ser.. si tuviera que hacer esto. fundiéndose las unas con las otras. me quería en mi país. sí.Samuel Beckett El innombrable decirlo. comunicantes. quién sabe hacia qué altos destinos me encamino. ni tengo que ser diestro. afortunadamente. no se ha de creer lo que digo. eso depende. un trabajo de criba. no quiero quejarme. del agua. lo ignoro. no. y cómo saber. como un extranjero en mi país. el de vaciar y el de llenar. con mi vaso iría a buscarla en un depósito y a verterla en otro. no puede llamarse creer a esto. imposible efectuar un trabajo semejante en la oscuridad. si una gota. y la otra para llenar. acerca de la vida que hubiera podido ser mía sin que nada hubiera cambiado. un corto momento. estaría mejor de lo que estoy. lo ignoro. alcanzando siempre el mismo nivel. de deseos y visiones. por supuesto. tendría momentos de celo. no estaría oscuro. este pequeño trabajo de trasiego. ignoro qué creía. sería el mismo vaso. la mitad de ellos para vaciar. es una historia. no forzosamente. o de simple arreglo. quería a mi país. de tanto en tanto. ¿realmente no ha cambiado nada desde hace tiempo? Si en vez de hablar tuviera algo que hacer. con tuberías y grifos. por ejemplo. para que me imagine cosas. a menos que de ellos regrese. héte aquí que he contado una pequeña historia. no comprendo. allí hubiera estado la esperanza. ellos se arreglarían para que yo no pudiese sospechar los dos recipientes. suposición en la que yo tuviera que mudar las cosas de lugar. imaginar tantas locuras. no de tranquilidad. entre extranjeros. esto lo veo desde aquí. como siempre he creído que no me callaría nunca. ellos se arreglarían para que pueda tener impulsos de esperanza. para vaciar. sí. no. ignoro lo que digo. los pares para vaciar. ¿qué es toda esta historia?. Pero. actúo como actué siempre. en la oscuridad. tal vez he pasado por allí antes de que mereciera pasar por aquí. faltaría la esperanza. hubiera hecho mejor poniendo atención en lo que decía. ellos se arreglarán. sí. según ciertas correspondencias. esto no funcionaría bien. Y. no aquí. que lo fue quizá. debí querer tantas cosas. lo veo desde aquí. sería más complicado. iba a decir que estoy tranquilo. Pero una vez más 91 . lo creí siempre. no. o ciento. ¿qué es lo que hay que oír?. además. en medio de invasores.. pero estoy. tendría un cuerpo. ignoro lo que quería. de gran valor y la más pequeña gota perdida en camino. en cierto orden. sería menos simétrico.

aunque careciera de ventana. en cualquier lugar. de techos. los seis lados. sí. eso no hace más que empezar. lo intenté. no sé qué es esto. no noto lugar alguno. hasta el momento. debo envejecer. puesto que. puesto que nunca me encontré a mí mismo?. y las estrellas. arrastrándose. no se trata. ¿te acuerdas de la lancha?. yo. si pudiera describir ese lugar. ya no lo veo. y el río. ya no lo recuerdo. estirándose boca abajo. felizmente. puesto que esto. me introduciré en él. para explorarlas. sería una mina. una a una. el lugar. eso es. hablo ahora de mí. ante todo el lugar. ponerme a ello. después me hallaré en él. no es carne. él lo habrá querido. quiero decir que debe de haber algunos a los que yo no haya visto más que una vez. se dice todo. A mí. escucharía el eco. no me detengo. esto se detiene ahí. éste no fue nunca el mío. Con todo. digo. de mí.Samuel Beckett El innombrable debe de seguir tratándose de otro. aunque no tuviera puerta. poniéndose de rodillas. felizmente. impidiéndole temblar a su mano. morían como moscas. con los otros. no vuelven todos. esencialmente no tengo necesidad de un techo. ah. era en la época en que no me privaba de nada. puesto que él. con la cabeza descansada. que me desenvuelvo tan bien en la descripción de lugares. después aquello. siempre fui viejo. puesto que se. el lugar. exactamente. de ventanas. pues. ahora está ahí. si pudiera imaginarme en un bosque. a cada cual su órbita. y la montaña en llamas. un punto es todo. bien apoyado por tres lados. muy sólidamente. lo conocería. y los fanales. no hay razón para que vuelva. bah. de acuerdo. pues. nada sé de ello. los otros aquello. efectuando giros con la pierna. volverá. lo recordaría. sí. pero eso no durará. ¿verdaderamente no ha cambiado nada desde los tiempos en que eso dura?. se dice eso. esta vez soy yo. para hacerme compañía. la cosa se detiene ahí. estaría en casa. por oscuro que estuviera. si pudiera meterme en una habitación. este lugar. lo intenté. ¿cómo reconocerme. como en casa. esto no se detiene. se habría acabado con la caza de palabras. tan bien lo veo. se habrían acabado mis charlatanerías. pamplinas. y las luces de las boyas. voy a intentarlo. oyéndolo rebotar y rodar. únicamente los malvados están solos. que me conocen. en el centro. después veremos. pero yo no me vi nunca. me corté. dejémoslo estar. a mí. además. si pudiera encerrarme. de suelos. o en un rincón. por fijo que yo estuviera. las había que se abrían al mar. Puesto que no se sabe de qué se habla y no cabe detenerse a reflexionar sobre ello. mierda. se dice eso. puesto que. no volveré a verlo. describiría las hojas. más alto que mi ventana. no los nombraré. de puertas. siempre envejecí. No ha cambiado nada. es evidente. los otros se aprovechaban de ello. bien sabía yo que tenía recuerdos. siento que el fin se aproxima y el principio lo mismo. lástima que no se refieran a mí. y la bahía. Pero. no hablemos más. ningún lugar a mi alrededor. metido en una espesura. pintarlo. para no volver sobre ello. me lo imaginaría. yendo y viniendo por entre sus toneles. quiso saber cómo era. en el momento 92 . o el bosque. lamiendo su vaso. de paredes. en adelante no hablaré más que de mí. de las dos cosas una. pero sin condiciones. o no volverá. si pudiera describir este lugar. el lugar. sólo los cuatro lados. por ellas no se veía más que el mar y el cielo. y. y la lancha. estuve a punto de encallar. diré. a uno le gustaría detenerse. puedo. de un interior. veamos. como gas. cómo vivía. es como aire. vuelvo a la carga. él hace lo que dije. debí ser yo. me las arreglaría. o dando vueltas alrededor. envejecer no altera nada. sin contar con que no se trata de mí. si solamente pudiera notarme un lugar. ese mar bajo mi ventana. lo volveré a ver. los unos hacen esto. la de ventanas que pude imaginar desde entonces. está decidido. no importa.

¿es ésta una razón?. no será el mío. No. no es la curiosidad. como si esto tuviera importancia. es la fatiga. no escojo. ese viejo sentido que voy a darme. no soy yo. nadie lo diría. si pudiera describirlo. le molestaría. la palabra llegó por sí. llamo a esto el alba. sabré quién habla. ¿qué es lo que hago. es allí donde se está. cae muerto tieso. lo conozco bien. será fácil. Por lo demás. a falta de preguntas tengo proyectos. voy a encerrarme en seguida. queremos detenernos. que me desenvuelvo tan bien en la topografía. no hay otra cuadra que yo. para mí. se quiere estar en su rincón. y. produce un frío. hallaré en él a alguien. no hablar más. es menester hablar 93 . Observo una cosa. mecido por la sombra. es el alba. lejos de aquí. no mentir más. cerrar los ojos. voy a hacerme en seguida un sitio. ¿dónde está el que soy?. pero esto se apresura. de pronto uno se escucha hablando de no se sabe qué como si nunca se hubiera hecho otra cosa. ya están ellos otra vez aquí. acaso él me guarde. al uno en el otro. después. es la aurora. es un buen tapón. ¿qué es lo que no haré?. entonces?. en el momento del humus. tengo proyectos. voy a hacerme preguntas. Si pudiera encerrarme. los otros desaparecieron completamente. tal vez podré callarme. me meteré en él. lejos de todo. lo haré mío. ¿a qué tantas historias. naceré en su discurrir. diré que soy yo. tendré cosas que decir. sabré dónde estoy. en el momento de la caída. se habrá acabado. soy yo el que huele a cuadra.Samuel Beckett El innombrable del brote. las conozco a millones. pero he aquí que eso. si la vieseis. yo. ¿qué voy a poder decir ahora?. en efecto. empieza. le toca el turno. aspiraciones. se prueba con el mar. hablaré de mí. para que no haya que decir: «Pero no era yo. Es sospechoso. estaré bien al fin. no buscar más. sigo como puedo. debí evitar esta mancha clara. a lo mejor es eso lo que ellos esperan. y. cerraré la boca. estará ocupada ya. el corazón ya no está allí. me acordaré a medida que pase. Héme aquí lanzado. tal vez sea mi último galope. hoy es el primer día. si esto adquiere un sentido no es obra mía. uno se siente inquieto. se vuelve de lejos. siempre olí la cuadra. cerraré los ojos. eso es. otro instante de mi viejo instante. ¿qué queréis?. pasé por aquí. Mira este rosado de Túnez. aún tergiverso un poco. alguien estará ya en ella. en el momento de la sombra. uno quiere estar. meteré en él a alguien. alguien muy bajo. durante ese tiempo?». no viajar más. en medio de las zarzas. es allí donde se debería estar. Llamo a esto la mañana. no sé qué haría. tal ocurre esta mañana. esos son los buenos momentos. y llegaré a la noche sin haber sido. existe un dios para los condenados. preguntas. de mi vida. en cuanto llego a casa. si pudiera irme allí. nacimientos para nada. lo conozco. no seré yo. el corazón que allí estaba. acaso el lugar nos guarde. no observo nada. se busca uno en la montaña y en el llano. voy a preguntármelo. no lo haré. aquí está. sentirse tan distante. a falta de proyectos hay las aspiraciones. debo conocerlas. nunca se habló de otra cosa. ya no tendré que hablar. no me noto sitio alguno. se irá y será otra cosa. lo comprendo. millares de veces. no es que me exponga a callarme. no se trata del amor. para indultarme. esto pasó ante mí. ponerse la mano encima de lo que tras ello ya no se moverá. me meteré en él. voy a hacerla buena. cerraré los ojos. llamo a esto la mañana. que no me voy a poder dar. llegará tal vez. que no me querría a mí. esto a nada compromete y el mal momento pasa. de qué. decir lo que se va a decir y lo que se va a decir. se prueba con la ciudad. pero los propios. eso es. como en el primer día. no tengo mucho que escoger. ya no tendré que moverme. es la mentira lo que no quieren detener. son eso. no cuento con muchas palabras. y él alrededor nuestro. es un truco al que recurrir. como si eso dependiera de mí. no volveré a buscar mi morada.

esto os da tiempo. frases que mueren sin saber por qué. Qué raro. lo que me ocurre. qué raro. de palabra en palabra. ya no se intenta. oigo ese ruido horrible. si alguien pudiera oírme. lo que puede llevar lejos. en el fondo. uno se vuelve. sería. otros presentes. con sólo que se supiera. uno se cruza por ellos con frecuencia. no soy yo el que habla. tengo que seguir. con tal de que esto dure. alguien se cruza por ellos. no es menester intentar. debieron empezar a enseñarme. en todas partes. juicios. él no. por caminos trillados a más y mejor. cuando en realidad soy el único ausente. son eso. soy yo quien hago esto y yo quien la sufro. si eso pudiera presentarse a él. no es posible así. habladme de él. qué jaleo. a veces se diría que razono. se presenta así. vale más eso que reír. soy yo. yo no dejaría de desmentirlo. lo intenté. no puede por menos de ayudar. no es él.Samuel Beckett El innombrable lentamente: «Sólo con que pudiera». que ser este lento torbellino sin límites y cada una de sus polvaredas. u otro. ¿qué es lo que hay que oír. debe haber otras en otras 94 . aquí es mi única otra parte. de palabra en palabra. no es culpa mía. tal vez fui víctima de una conmoción. llamo a eso dormir. de acuerdo. vale más eso que reír. cuanto puedo decir es que no es culpa mía. el diablo será si no se os sube hasta el gaznate un pequeño deseo. es imposible. tendremos que volver a empezar a matarlos. otros ausentes. se le llora. ¿qué importa eso?. no digo en otra parte. no hay más que parecer querer colmarlo. no están obligados a mostrarse. ya están ellos otra vez aquí. antes de abandonarme. alguien oye. debí decirlo. soy él». duermo. ni en qué no saber nada. yo soy quien oye. no soy yo. A esto es a lo que tal cosa conduce. casi me había. no puedo suponer nada. no lo digo. ni en qué consiste esto de hablar. u otros. no puedo. es lo que hago. ¿debo suponer que estoy habitado?. para intentar saber lo que ocurre. es mi único saber. no recuerdo ese período. ¿qué tiene de raro?. o con otros. es ese que no puedo decirme. si eso pudiera hablar de sí. nunca estuvo nadie más que yo. todo ayuda. si tal cosa pudiera ayudar. la causa es sabida. no conoce nada. él os llora. con las otras suposiciones. el que yo me sé. se presentó así. lo intento. ya no hay nadie. no es posible de otro modo. se está allí dentro en algún sitio. ¿por qué no decirlo?. ¿por qué no?. lo mismo esto que otra cosa. no hay más que errar y dejar errar. puesto que no hay nadie la culpa no puede ser de nadie. debieron enseñarme a razonar. pero algo debió quedarme de él. ¿qué mal paso?. si pudiera olvidarlo. dejadme hablar de él. tener un segundo. a franquear el mal paso. sólo a que superviva. hagamos como si estuviera solo en el mundo. no sé de dónde. ni en qué consiste oír. no. no soy yo. no soy yo. se arrastra completamente solo. aspiraciones. quiero decir aquí. Alguien habla. el otro también. nadie tiene la culpa. se produce por sí solo. después vuelven las palabras. no es él. él nada sabe. sin tener que decir. casi estaba dormido. olvidé la apódosis. no puedo decir nada. sin pensarlo. aquí soy yo. no es menester ir más lejos. sólo estoy yo. ¿qué más da?. un segundo de ese ruido que me arrebata. en otra parte no estuve nunca. y en cuanto a haberlo intentado. sigamos. ellos llaman a eso dormir. no tengo tiempo: «No soy yo. todo es raro aquí. soy yo. puesto que sólo estoy yo no puede ser la mía. todo es raro si bien se piensa. pero no puedo. no poder nada. comparaciones. alguien dice yo. un esfuerzo de atención. no recuerdo haber sido abandonado. ya ni siquiera oigo. remolinea de fatiga. lo que es raro es pensar. volver es largo. no sé. Si pudiera hacer un esfuerzo. ¿Y qué más?. es de lo más trágico.

ignoro de qué se trata. se trata de alguien. debo saber otra cosa. así es. después de todo. siempre. algunas cosas. alguien habla de sí mismo. que no sabe nada. debió ver. uno solo. también debieron de enseñarme a creer. ¿cómo iba a saberlo?.Samuel Beckett El innombrable partes. yo. ¿qué cosas?. no lo sabré nunca. permite avanzar. es lo que se dice. debió estar allá arriba. seguir así. no sabe por qué. seamos justos. esto. él es quien habla. no se sabe de quién. quiere que salga. ¿quién podría saberlo?. parece que hablo. sin embargo. y. él. está aquí. es porque él siempre dice yo como si fuera yo. yo que estoy lejos. ¿qué otro?. es cuanto sé. no se sabe por qué hay que hablar de ello. tampoco puede hablar. o que no está en parte alguna. o se trata de algo. él. es uno solo. que está lejos. para otros esto para otros aquello. esto permite seguir. nunca aprendí nada. nunca. como si yo no fuera él. lo oís. quiere que yo sea él. nadie puede hablar de ello. que suba a él. quizá sea toda una pandilla. viejo fango que remover eternamente. pero se acabó de los otros. él es quien habla de mí. hace un momento era polvo. nadie. me llama. yo estoy lejos. como si yo fuera él. Moran no habló nunca. quizá no sea él. no. no es difícil. y. cree que es la última oportunidad. tampoco. esto permite seguir. es él quien lo dice. me busca. me lo podría decir. y seguir así. como si fuera yo. al hablar de las cosas?. el que vivió. no hay pronombre para mí. en singular. no puedo hablar más que de mí. dice que estoy lejos como si yo fuera él. creo en el progreso. ¿cómo iba a saber si he hablado o no. ellos son ellos quienes razonan ellos quienes creen. uno tras otro. ha debido llover. si he hablado de él. así es. si es que los hay. dejémoslo estar. debo hablar de él. El que habla. el encargado habla de sí mismo. nadie me enseñó nada. como si yo no fuera él. ya no sé. y con todo. dice que soy yo. aquello. o que está allí. alguien dice sé. o quienes lo dicen son ellos. debieron enseñarme cosas. se trata de él. sé creer también. siempre estuve aquí. o Molloy. al que no se puede hallar. pero él tampoco. los dos. para mí. el instante de decir: «Las suposiciones para otros». él es el afligido. No. no quiere más que él. sí. he ahí al fin quien no está ahí. tampoco. ahora es fango. le enseñaron a creer. llegado el instante. el encargado. no se puede. quizá sea de él. no puedo hablar de nada. una especie de pronombre. lo mismo da. como si yo fuera Malone. eso no es. no es eso. dejemos todo esto. tampoco me es posible tal cosa. se trata de hablar de ello. quiere que suba. aquí. aquí nunca hubo nadie más que yo. el que dice: «Esto me absuelve». es así. cree eso. a algunos hombres. nada puede. no se sabe por qué. al hablar de sí mismo. yo no hablé nunca. esa palabra en la que vuelve. yo. estuve a punto de creerlo yo también. tampoco eso. después dice que no. diciéndose cada cual. se habla de uno mismo. ¿cómo saberlo?. dígase lo que se quiera. al hablar de sí mismo. pues él no está lejos. Mercier no habló nunca. lo encontraron viajeros. es la falta de los pronombres. no se sabe con respecto a quién. o quien vio a otros que vivieron. no. soy yo. no se sabe por qué. o que suba a otro. si no 95 . no hay nombre para mí. bajo la luz. cada una en su pequeña otra parte. habla de otro. o que sea otro. debió viajar. no. y como si yo fuera otro. al hablar de otro. cree que puedo salir. a ello se debe todo. que no me puedo mover. sabiéndolo. hablo. ¿quién. ¿por qué no?. entonces dice Murphy. el encargado. al hablar de mí. ya lo oís. no sabe nada. no. es él siempre el que habla. el uno después de otro. no quiere nada. todo es falta aquí. qué confuso es esto alguien habla de confusión. oís. o bien le contaron cuentos. no puedo saber. esto me absuelve. no sé por qué. es una falta. yo estoy lejos.

el diablo tal vez. yo no estaba allí. ante la tierra. y qué decir. no sé más. eso es. en madrigueras. encerrar a alguien. y su modo de vivir. no me noto brazos. un pequeño mundo. el verano. paredes. es cuanto sé. bajo el silencio. dice que eso no se detendrá nunca y dice que se detendrá. y el exterior de los hombres. todo esto son hipótesis. esta vez será redondo. como si se necesitara ayuda para proseguir una cosa que se puede detener. del que no puedo hablar. hay que ver todo esto. una ventana. hombres. será redondo. averiguar cómo es. ante el cielo. las hipótesis son como lo demás. fue él quien me lo mostró todo. sé en qué consiste. un día. y algunos nombres. y fue él 96 . y un poco de naturaleza. una ventana. contra el aire. esos que están hechos a imagen mía. ocurre todavía. después encerrarme. coincidencia posible. un punto de partida. no veo a nadie más. esto es lo peor. no hay necesidad de estar lejos. en la ventana. en el modo impersonal. querer el ojo. ellos llaman a eso pensar. constituiría un punto de partida. construir un lugar. si es la mía. se trata de seguir. es menester seguir pensando. un pequeño mundo. no sé. dejémoslo estar. para mí. no es seguro. no seré yo. si pudiera notarme algo. negro. lo intentaré. tratar de adivinarlo. en la oscuridad. en grutas. ¿quién pudo venir aquí?. quizá sea yo. ¿por qué bajo?. un poco de naturaleza. quien no puede ni hablar ni oír. se necesitan párpados. con la boca. es cuanto sé. no es seguro de techo bajo. sin embargo. en los bosques. como Mahood. demasiado poco olvidado. o yendo y viniendo. debieron explicarme. y el aire en el verano por la noche gravitando sobre mis párpados. aquí. pero. alguien no ha dicho nada. estoy encerrado. debí quererlo. cielo. negro. habrá que verlo. debí comprender. oís. ¿con qué iba a tener una opinión?. ¿pasó esto así?. tal vez esté aquí. alguien debió explicarme. abriéndose. debí intentar. si pudiera notarme algo. en la ventana. ah. encerrándose. en habitaciones. ¿qué necesidad tenían de mostrarme una ventana?. sí. diciéndome. el mar me expulsó. no me noto boca. construir un pequeño mundo. si es que puedo.meter dentro a alguien. esto no quiere decir nada. demasiado olvidado. como si se tuviera necesidad de ayuda. esto me sirve todavía. ¿qué es lo que está lejos?. y. quien no puede ser yo. yo no he dicho nada. mis brazos. no soy yo. se acabaron las ventanas.Samuel Beckett El innombrable queriendo nada no se puede nada. esto no importa. lejos. no me acuerdo. todas las cosas que intenté. quizá. el ojo. El silencio. sigo. se trata de visiones. debe ser algo que no se enseña. calma. diciéndome: «Hay otras. no tendrá ventanas. es cuanto sé. ante el mar. pero no sé hacerlo. estoy en algo. se detendrá. algunas viejas imágenes. gris. y cómo hace. sé que no soy yo. gris. si pudiera notarme una boca. acaso sea mi mundo. que soy yo. es decir. esto no acude.. seguir pensando los viejos pensamientos. cómo es. del que debo hablar. yo estoy lejos. es decir. cuantas cosas me contaron. si supiera reír. de paredes gruesas. y lo demás. es lo único que se ve. estoy en calma. digo yo sabiendo que no soy yo. y cómo es. y cómo hablar. a los que yo podía parecerme. esto ayuda a seguir. la voz dice que se detendrá. hablar del silencio. intenté. se necesitan globos. de residuos de visiones. ¿por qué gruesas?. cuando pienso en ello. ¿qué es es decir?. ¿era necesario?. buscar en él a alguien. en mis brazos. demasiado largo para repetirlo. la noche. el cielo no me vio. debieron decirme en qué consiste. yo carezco de opinión. no debieron mostrarme cómo se hace. una palabra sobre el silencio. esto también. lo ignoro. las hay más bonitas». no se trata de forjar hipótesis.

no. él ha muerto. más cómodamente. es el hijo y la nuera. ceda yo o no. no es el yerno y la hija. dadas las condiciones propicias. después una sola cosa. creo en él. ella llora. si es que soy yo. yo que forjo proyectos. qué bien razono esta noche. que todas estaban olvidadas. y no soy yo. la suegra lo desata. ella va a la estación. el que habla. esta noche empiezo a comprender. antes de penetrar en él. lo que está en los trenes. no sé. desde entonces no hay nadie. esto permite seguir. de haberlo perdido. eso se llama emoción. o en mis brazos en alguna parte. debí ser un buen alumno. de haberlo amado. se ama cuantas veces son menester. hablar del silencio. porque ella grita. esto hace llegar el fin. de emoción. una temporada larga?. de emoción. la puerta. desgraciadamente no me acuerdo de nada. o para impedir a su nuera que vuelva a casa. 97 . debí sucumbir. Todo esto son hipótesis. el que oye. para que lamente lo que perdí.Samuel Beckett El innombrable quien me dejó. ¿por qué motivo?. es cuanto sé. él para colgarse mejor. algunas palabras acerca del silencio. las noches en las que hay un fin. alguien habla de la noche. un solo espacio y alguien dentro. los gritos desgarradores. hasta cierto punto. hop. hablo de la noche. he aquí una historia. se vuelve a casa. se anuncia. de pensar que iba a volver a verla. para que quisiera estar nuevamente allí de donde fui expulsado. eso es la emoción. diríase que soy yo. creo en esta noche. era para enseñarme a razonar. de haberlo perdido. algunas palabras acerca del silencio. lanza gritos desgarradores. de pensar que iba a perderla. cuanto es menester para ser dichoso. El silencio. algo dentro. ellos se aman. el sentido de la marcha. reciente. solamente una llamada. no sé. los jefes de tren. es la puerta la que me interesa. no era yo. no es malo. está anunciado. para seguir amando. él se va a la guerra. lo que puede la emoción. llamo a eso la noche. es de noche ya. así es. salgo de él para hablar. fue para que supiera en qué consiste la emoción. para amarse mejor. al volver de la estación encuentra la puerta cerrada. hasta el fin. ella Hora. tal vez. no lo sabré nunca. esto bastará. ¿será el retorno al mundo de la fábula?. acaso sea de noche todavía. detrás de las paredes. ah. ¿quién cerró la puerta?. esto permite avanzar. que soy el que habla. de emoción. sabiéndome perdido. las estaciones. más cómodamente todavía. pues. esto ya lo dije. creo en el progreso. el otro vuelve. he aquí una historia. o a su yerno. ¿estuve prolongadamente. de emoción. ésta sí que es una historia. carezco de opinión. la guerra. para la hora. todavía de emoción. ella llora. allá en donde se puede acabar. y la puerta. después se renuncia. en fin de cuentas. quien la ha cerrado. no soy yo. de haberlo vuelto a perder. debe de ser su hijo. él muere en el tren. no pude ir más allá de cierto punto. hablando estoy en él. él vuelve. y. a menudo procedo como si fuera yo. hop. desde entonces ya no soy yo. sabía que esto venía. creo en el silencio. el otro ha muerto. él se ahorcó. ved que de él hablo. llora más. de ¿haberlo amado. se casan. procedo como si fuera yo. era para inducirme a ir. Ellos se aman. así. no sé. el amor. cada instante salgo de él. acaso todavía sea la mañana. habiendo o no cedido. pero prolongadamente. para la eternidad. comprendo que me quisieran mal. es de madera. creí que se habían acabado. lo que puede el amor. no había muerto en la guerra. sabiéndome tentado. debe de tratarse de la nuera. acaso sea todavía la noche. mientras descuelga a su hijo. siendo así que estoy lejos. muere en la guerra. sí. cada instante estoy en él. o al lado de alguna parte. debe tratarse de la suegra. quizá se trata de una historia nueva. la puerta de la casa está cerrada. ya no soy yo. o la suegra para descolgarlo mejor. para la eternidad. sigue llorando. vuelve a casarse. los andenes. después el pequeño mundo.

no lo hay. se detiene a cada instante. deben haber murmullos. tendría la gama. pss. no es menester una oreja. una hora. el fin de la cuenta. debí olvidar algunas. todas las que recuerdo. soy ella. esto acabará así. he aquí otra vez la boca. ñam. acepto cuanto ella quiere. las cosas que pasan. toc. son palabras que me enseñaron. se queda en la garganta. acuden. son palabras blancas. que me descubre. debe ocurrir así. tal vez lo hay. o de otro modo. los golpes. hasta la oreja. eran grandes listas. las necesito todas. la voz que se escucha. son las costillas. alguien devuelve. me prendí fuego. todas las palabras que se mostraron. después dijo que no. hablo de estaciones y de partes del día y de la noche. bu. se calla un instante. ¿qué decir del verdadero silencio?. es el fin. debe de haber alguien. es el silencio. después yo devuelvo. ¿qué más?. no. que me recubre. de todas las cosas que haría. con murmullos inarticulados. dice que no es el verdadero silencio. otra vez la noche. na hay nada más que yo. el verdadero. y él escucha. como cuando ella habla. pah. no puedo hablar de ella. veinte bastarían. debí mezclar esas imágenes sin nombre que poseo. quizá sea el azul celeste. no había hierro. cómo dura. hasta la boca. si pudiera. eso forma una voz. una vocecita. son cuantas se me han hecho ver. no hay palo. no tengo explicaciones que dar. na. Pero cuando la voz se debilita y cuando se detiene. ¿cómo hacerme ver eso. nadie me hizo nada. acepto. en fin de cuentas. me golpeé la cabeza con palo y con hierro. es el otoño. aquí. bien hablo de ella. ni que pedir. la noche no tiene partes. no es cierto. la misma vocecita. ooh. ¿qué es un buen rato?. quiere callarse. será el silencio. cada cosa a su tiempo. en alguna parte. gimiendo. después vuelve. en fin. es porque se está dormido. esos nombres sin imágenes. tal vez sea la primavera. sin que me hicieran ver bien su sentido. no me hice nada. que respira conmigo. no supieron 98 . eso forma un murmullo. acepto. las empleo todas. que se escucha callarse. digo nunca y siempre. no era yo. algunos glus. qué curioso calor de pronto. del otro. no puede. las estaciones deben parecerse. esa voz debe pertenecer a alguien. pero cuando se detiene un buen rato. sobre el verdadero. contaría con la paleta. no hay nadie. plof. yo me ahogué. las variaría.Samuel Beckett El innombrable no comprendo nada de la duración. esas ventanas a las que haría mejor en llamar puertas. una vida. que habrá que improvisar. no había cabeza. hi. llena la oreja. muy fieles. y así lo que sigue. estoy perfectamente de acuerdo. alguien se pone a devolver. sí. lo dije. con cacareos. pero se debilita a cada instante. sólo emoción. las cosas que terminan. las violetas. voy a entrenarme. varias veces. si quisiera. ay. pan. es fatigante. no. como un gato con un ratón. después vendrá la coma donde me ahogaré por las buenas. esto terminará así. el de los ahogados. muy enraizadas. reiré. no es el verdadero silencio. de este modo aprendí a razonar. y esa palabra hombre que quizá no sea la buena para lo que veo al oírla. quizás en este momento sea primavera. no lo sabré nunca. he aquí otra vez la garganta. busco. glu. con gritos desgarradores. ella lo dijo. hay murmullos. no sé. con imágenes al lado. ah. basta. tal vez lo haya. muy variadas. aah. no lo conozco. alguien que escucha. que a medida que ocurran habrá que inventar. de tanto en tanto ella lo dijo. es el amor. en lo negro?. paf. ¿cómo representarlas?. las mezclaría. nada más. pero yo me sirvo de ellas. es el fin. el fin de cuentas. glus sobre el silencio. de Demócrito. busco por todas partes. hi. no es menester una boca. esta noche según creo. además será así. ah. sino un instante. un buen rato. llamo a eso el negro. estaban por listas. sí. no hice nada a nadie. acepto que se calle. glu. no era yo. para poder seguir. nada más que yo. yo me asfixié. no sobre ese en el que me macero.

estoy inundado de ella. solo en estar solo. se emite la voz. un largo circuito. fuera. Enorme prisión. eso es. no aguardo nada en él. oyó completamente a solas. lo sabía. no hay dos lugares. ¿cómo hallarlo?. no me he movido. se debe ir a otra parte. retrasa el vencimiento. se reitera. no supieron mostrármelo. ella llama a eso bóvedas. nadie que escuche. no. estaré como habiéndome ido. estaba en lo cierto. no hay aire. las necesito. eso es. cada uno ante sí. solo escuchando. no merece la pena intentarlo. es mi locutorio. si yo abandonara. en medio del silencio. y así sucesivamente. yo no seré ya él último. permite seguir. mi turno de ir allí. qué falsedad al punto. y volver aquí. ínfimo. dando al silencio. una voz que se muere. sido libres un momento. al borde del silencio. no puedo moverme. como si se hubieran ido. todo un pueblo. y con ello la muerte. sobre una roca. o quien me espera. lo conozco bien. como cien mil catedrales. efectuar los movimientos de volver a partir. tal vez el primero. al propio tiempo. ¿qué movimientos?. son palabras. no puedo moverme. es lo bastante grande para todo un pueblo. estoy dentro. y allí dentro. los demás se fueron. y el silencio en torno. es un locutorio. no hay más que aquí. así sucesivamente. me 99 . oigo una voz. querer anudar allí relaciones. no hacen falta paredes. cuando no se puede mover uno. no hay dos prisiones. una celda bastaría. se callaron. lo admito. no hay necesidad de otro pueblo. habríamos vivido. no sé. adelante. estaré con los demás. el silencio al fin. esto permite seguir. todo un pueblo. no hay más que aquí. exclamaciones. no hay más que él. durante todo este tiempo. emito la voz. y escuchamos. debo conocerlo. ella habla de una prisión. quizá. no seré yo. el detenido. las cosas que se mueven. ido donde. nada por mi pobre garganta. aguardar en otra parte. estoy solo. ¿abierto a qué?. es un circuito. o si está cerrado. y el silencio fuera. aguardo mi turno. cuando no se partió nunca. no es posible moverse. no estoy allí todavía. no. qué falso es ese espacio. quizá sea el firmamento. estoy solo hablando. debo estar ya en ella. nada más que esta voz. no estoy fuera. voy a ir. después de todo la admito. aguardar su turno de volverse a ir. llegándome por residuos. cada uno por sí. en esa oscuridad. se callaron de escuchar. dentro. en el silencio. en alguna parte. en algo. yo completamente a solas. una luz que cambia. o si está abierto. tal vez sea el abismo. antes de volver a empezar. mi turno de escuchar allí. donde se va desde allí. se necesitan paredes. el uno tras el otro. está bien. ya estoy en ella. voy a ir a ella. son palabras. son palabras. efectuar movimientos. al mismo nivel. es al contrario. querer meter en él a un ser. voy a intentar ir. no. abierto al silencio. o si es pequeño. no soy yo. en esa inmensidad. el silencio está fuera. si pudiera abandonar. no sé cómo es. a medida de los llegados. vuelven. necesito una prisión. se pierde en las bóvedas. es excelente. no sé dónde está. otro vendrá. sabía que no sería yo. ¿por qué no?. ¿si no estuviera solo?. no soy yo. el uno tras el otro. su gran marejada se eleva hacia mí. mi turno de irme. es un cuerpo. seguir. ninguna otra cosa nunca. antes de empezar. para mí solo. qué jadeo. es una imagen. o tal vez el último. ahora hablamos de ello. ¿si estuviera allí todo un pueblo? y si esta voz fuera la suya. abierto a la nada. y volver a empezar. abierto al vacío. ligado a una roca. mi turno de aguardar allí. hablando y escuchando. no es verdad. no tengo por qué ocuparme de él. es largo. en adelante. se callaron de hablar. será largo. voy a intentar ir. estoy encerrado. clavado. se van. para mí solo. ignoro si es grande. ni un murmullo. de estar como si me hubiera ido. volver a partir. muy gruesas.Samuel Beckett El innombrable explicármelo.

mi turno no ha llegado todavía. las distancias. ¿quién puede anularla?. hace falta un culpable. pronto está dicho. en la oscuridad. las palabras no acuden ya. tuvo a otros. ¿y cómo es entre nosotros. sí. es la única. he aquí una idea. o que se acentúan. las palabras van escaseando. para tener un cuerpo. ella me lo indicará. tal vez sea yo. para que yo me crea sabio. si es el mar. para tener ojos que me aclaren el camino. son mentiras. me haré una cabeza. o cercanas. realmente ella va a tientas.Samuel Beckett El innombrable voy a meter en ella. no veo nada. realmente?. es el turno de otro. una moribunda que acusa. a trochos. para poder comprender. así es como razono. se necesitaría una cabeza. escaparme. olvido. a elegir. se dice mía. en ella estoy ya. aún no ha llegado mi turno. es una requisitoria. todo esto son mentiras. no es de mí del que se habla. todo lo que necesito. después reaparece. lo sacaré hacia mí. o las dos cosas. o que no me sirven para nada. dice que me arrepiento. el aliento se acorta. o es que carezco de ojos. los ojos no le interesan. dice que carezco de ellos. luces. todo esto son hipótesis. o digo que está en mi cabeza. sin poder sacar partido de lo que oigo. es a mí a quien ella acusa. después habla de luces. esas luces también. y estas imágenes con las que ellos me han abrevado. sobre cuantos llegan de aquí?. se necesitarían cosas. ¿cómo es?. a lo lejos. parezco saber demasiado. se olvida. que quiero ser castigado. me lo ha dicho ya. me haré una memoria. como les ocurre. para liberarme. para proceder como un cuerpo dotado de desesperación. Sitio. después habla de lágrimas. no soy el primero. de esto no ha resultado nada. es que ahí no hay nada. no sé mentiras también. me busca. sin comprender. después se extinguen. liberarme. no. ¿quién puede controlar una voz semejante?. silencio. no sé. mentiras. que mueren después. allí voy a buscarme. no tengo más que escuchar. ¿y dónde estoy yo?. me lo volverá a decir. ellas debían salvarme. llegar allí donde el hacha cae sin ningún otro género de proceso. me dirá cómo hacer. está visto. habla de mi cabeza. como me oigo razonar. se hace sabia. es otra cosa. la voz me lo dirá todo. ella habla de mis maldades. qué clase de terreno. sea esto. y el camino que se ha de seguir. no lo suficiente para que me pueda mover. para que me diga alguien. sea aquello. es la voz la que lo hace. no seré yo. ya están ellos aquí otra vez. busca una boca. en el silencio. ni todavía sufro bastante. con una cabeza. para ver. si es que hay una puerta. no importa. para que pueda irme. lo haré de todos modos. como en la noche. para meterse dentro. en efecto. es menester hallar a alguien. como a un camello. no tengo más que escuchar. ella lo intenta todo. la memoria es tan mala. pero. estoy en algún sitio. que quiero salir. para moverme. ella indicará mi escondite. jadeando. me lo sacaré de la memoria. todo visto. luces. las medidas. hay que acusar a alguien. una última confesión. es como una confesión. no es a mí a quien se llama. o si es la montaña. ¿dónde está la puerta?. lo que ofrece tres posibilidades. todo lo que necesito. ni me noto cuerpo. hubo tantas faltas. ella me tendrá. ¿es que no veo nada. ¿cómo no mentir?. hay que decir pronto. resplandecen más blancas que la nieve. antes del desierto. para irme. debían devorarme. diré que soy yo. que quiero liberarme. tal vez sea eso lo que ellos esperan. no seré el primero. no hago más que oír. no es el momento de mentir. digo que no veo nada. para que me diga en algún sitio. más de lo que lo estoy. se la cree concluida. lo haré en mi cabeza. ¿sabéis?. es el reglamento. No veo nada ahí. para no 100 . hace falta una víctima. como si yo me notara una cabeza. un segundo es corto. como en el alba. por eso no puedo moverme. si se quiere. para ponerme fuera. es ciega. para que la crea mía. para levantarme.

es su turno. no me he movido. mi turno de comprender. está bien. no me moví. lo que no es seguro. y tatatá y tatatá. en lo que oigo. los gritos se calman. toda vez que no es mi turno. y cómo hacer para no ser más. de gritos lejanos. eso nunca fui yo. veré dedos. en ello reside la astucia. que tal vez volveré a hallar. irme en vida. nada quiero. digo lo que oigo. abrir la puerta. de gritos lejanos. los murmullos cesan. si vivo. se cierra. mejor allí. el que carece de alma y de cuerpo. ¿y dónde. acechando otra cosa. yo permaneceré aquí. para ser otro. la llegada. que no haya voz. que no quede más que un residuo de murmullos. para el cuello. no hay que esperar que desaparezca. el previsto. está dicho y redicho. entonces será él. pero él no puede hablar. lo hago como si estuviera en otro lugar. sería él. debe de tener algo. no me moví de aquí. la puerta que se abre. tal vez sea una caída. después de todo. esto se aguanta. será el silencio. el camino. es a él al que hay que buscar. mi turno de vivir. el espacio del camino desde aquí hasta la puerta. héme ahí lejos. no sé. preguntándome de tanto en tanto de dónde las saco. ¿con la boca?. la voz se altera. encontrar la puerta. si todo está dicho desde siempre. ¿en la cabeza?. se ha de hablar de él. la partida. de saber quién soy. no.Samuel Beckett El innombrable tener que oír más. ¿a qué empeñarse en que no?. para no estar más ahí. sobre todo no llegan hasta mí las indicaciones anatómicas y topográficas. debí de hablar. dónde los tengo?. esto lo simplificaría todo. que acaso no vuelva a encontrar nunca. el de la escucha. van escaseando. en alguna parte. si supiera si he vivido. para la garganta. escuché. pero no tiene historia. inimaginable. será el lugar. escuchando otra cosa. será el silencio. a tal punto me habitué. sí. está en la historia que le pertenece. no soy yo. he aquí un bonito análisis. siempre lo olvido. ella le llama a eso vivir. continúo. oigo lo que digo. se ha de ser él. que ha de estar. indecible. ¿y con qué las digo?. encontrar la puerta. seré yo. lo que constituyen tres posibilidades. tal vez sea una cuerda. no estuvo en la historia. está hecho de silencio. el principio. ¿qué puede importar eso. no seré nunca yo. hay que intentar deprisa. debí oírlo todo. lo que quiere decir que se callan. abandonan. todo está ahí. tendré ojos. encontrar el hacha. el silencio. en colores. la misma observación. el mismo. dónde estoy. es necesario continuar. no. yo la reconocería. en el silencio. acabaré por reconocerla. su historia es la que hay que contar. lleno de murmullos. mi turno de vida?. es el que ni habla ni escucha. recorrer el camino. ¿y con qué las oigo?. y aun así. son palabras. no sé. ¿cómo decirlo?. no lo oigo todo. debo conocerlo. héme ahí ausente. sería el silencio. es menester. debe de estar en algún sitio. estaría en el silencio. no seré yo. es lo único que tengo. la voz vuelve. las cosas importantes no las oigo. pero no ha llegado mi turno de saber qué. escuchándolas apenas. sé otra cosa. como todos los gritos. el fin. vuelve a intentar. imposible saber. que debió de ser la mía. es cuanto sé. no puedo ser yo. está en el silencio. que no debía haber abandonado nunca. o allí. o los dos. lo oigo todo. para las cuerdas. con las 101 . luego yo podría detenerme. antes de ser la suya. lo que tiene es otra cosa. debo de ser extremadamente viejo. conozco eso. caer. la espera de la voz. no importa. si viviré. o es que no presto atención. el cuerpo que se levanta. lo uno o lo otro. todo debe estar dicho. o dedos. intentar descubrir la suya. ¿estuve con los vivos o vinieron ellos a mí?. todas esas historias de detenidos son mías. no es mi turno. a falta de palabras. no cesé de contarme historias. o es que la memoria es mala. todo eso se hizo ya. estaríamos juntos. la vuelta a empezar. no me noto cabeza. el de la espera. debe de ser eso. la historia del silencio que nunca abandonó. en mis viejas historias llegadas de no sé dónde.

lejos de aquí. seré yo. hay que decirlas. si dura siempre. de gritos lejanos. hay que seguir. seré yo. que olvidé. quizá me dijeron ya. se trata de un sueño. no despertarme nunca. 102 . a que la voz lo rompa. no lo sabré nunca. ¿intentar qué?. no sé. yo estoy siempre ahí. no importa. van a ser los murmullos. que no duró. fui yo. los noto que me sueltan. las verdaderamente últimas. es cuanto sé. ¿cómo saberlo?. eso debe de ser es demasiado tarde. lleno de murmullos. mientras las haya. voy pues a seguir. se habla de murmullos. hay que seguir. no sé. no es el mío. que dura siempre. será el silencio. lo ignoro.Samuel Beckett El innombrable palabras que quedan. o son los murmullos. no puedo seguir. nunca lo supe intentar que ellos me conduzcan a mi historia. no se escucha. hasta que me encuentren. el que dura. ellos van a detenerse. un buen momento. soy yo ante la puerta. no lo sabré nunca. será el silencio. voy a despertarme. quizá sea yo. me abandoné ahí. las palabras que restan. un silencio de sueño. quizá sea el único. es el único que haya tenido. o será el mío. mi vieja historia. extraña falta. quizá ya está hecho. es menester seguir. hay que decir palabras. es menester seguir. es menester seguir. pero que no perdura. a través de la puerta. donde se escucha. es lo único que hay. no es cierto. no dormirme más. extraño castigo. pero no duró. será el silencio. son palabras. debí de tener el otro. voy a seguir. son las últimas palabras. durante todo este tiempo viajé. incluso no. espero. o seguir soñando. no soy yo. no se espera ahí. conozco eso. no comprendo. a que se rompa. ¿qué viene a hacer aquí una puerta?. ante la puerta que da a mi historia. quizá me halle ante la puerta. ya no es otro. no. allí donde estoy. lo que quiere decir que. quizá sea la puerta. conozco eso. es cuanto sé. no sé. no sé. lo que me sorprendería. se habla antes. quizá me llevaron hasta el umbral de mi historia. ¿qué puerta?. sin saberlo. donde se espera. hasta donde se puede hablar. acaso esto se haya hecho ya. si da. no vale nada. soñar un silencio. son mentiras. esto me sorprendería. un breve instante. en el silencio. hasta que me digan. en el silencio no se sabe. son palabras. en algún lugar fui yo. es cuanto sé. quizá sea demasiado tarde. en el silencio no se sabe. se habla después. quizá sea un sueño. en el silencio. el que dura. puedo partir. a través del ruido. seré yo. lo que me sorprendería.