Una revisión histórica de larga duración Max S.

Hering Torres *

Colores de piel.

El negro es un color que lo podemos encontrar en un objeto inerte al igual que el color blanco. ¿En qué momento las personas entenderán que los blancos no son tan blancos y que los negros no son tan negros? ¿O es que acaso ven que el mundo es un juego de ajedrez? Ángela M. Sabogal González (n. 1987)
Soacha, 21 de agosto de 2008

Introducción Hoy en día, cuando hacemos referencia al color de la piel, surge implícitamente la idea de «raza» y, viceversa, cuando hablamos de raza se piensa en diferencias fisonómicas pero, sobre todo, en diferencias del color de piel. En el presente se sabe, incluso se percibe como una perogrullada, que la idea de raza no tiene sustento científico-genético. Por ello, el concepto de raza, entendido como una categoría para ordenar la diversidad humana, carece de legitimidad intersubjetiva (Cavalli-Sforza, 2000: 135-178; Jacquard, 1996: 20; Kattmann, 1999: 65-81). Sin embargo, la percepción de las diferencias del color de la piel reclama ser objetiva debido al
*  Aprovecho este espacio para agradecerles a mis estudiantes del seminario «Raza y diferencia en la historia de Colombia» (2009-i) sus enriquecedores comentarios.

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reconocimiento de evidentes contrastes y, por ende, dicha objetividad se entiende como indiscutible y axiomática. No obstante, se soslaya el siguiente hecho: en la gran mayoría de los casos, la percepción de los colores tan sólo es pretendidamente objetiva porque, al visualizarlos, es indudable que sobre ellos se proyectan valores socioculturales. Por ejemplo, actualmente, en Occidente, el color blanco se asocia sistemáticamente con valores como la pureza, la divinidad, la bondad, la moral, la virginidad y la santidad. Por el contrario, el color negro se asocia con la maldad, la amoralidad, el miedo y, en muchos casos, también con la ilegalidad. El término ‘negro’ incluso se ha integrado en giros lingüísticos en varios idiomas para expresar el carácter negativo de alguien o algo. En español: lista negra, magia negra, negrear, denigrar; en francés, dénigrer, noirceur (maldad); en inglés: blackleg (esquirol), blackmail (chantaje); en alemán: schwarzer Freitag (viernes negro), schwarzer Peter1, anschwärzen (coloquial: desacreditar, manchar el nombre). Entonces se puede afirmar que los colores no se perciben de manera objetiva: al observarlos se proyectan valores imperantes en un contexto cultural determinado. En alemán existe un término que ayuda a recordar que la adscripción de los colores está sometida a un proceso; se trata de la palabra Hautfarbgebungsprozess: Haut traduce ‘piel’; -farb[e] significa ‘color’; -gebung[s] se deriva de geben, que significa ‘dar’, ‘asignar’ o ‘adscribir’, y prozess, evidentemente, traduce ‘proceso’. Es decir, en alemán existe una sola palabra para designar un proceso por medio del cual se adscriben los colores de la piel. Al leer a Aníbal Quijano, esta temática adquiere un interés adicional:
La invención de la categoría de color —primero como la más visible indicación de raza, luego simplemente como el equivalente de ella—, tanto
1  Traducción literal: ‘Pedro el Negro’; traducción libre: ‘diablo negro’. El giro idiomático hace referencia a un juego infantil alemán de naipes. El objetivo del juego es procurar hacer parejas para descartarlas y tratar de evitar la carta de Pedro el Negro o del diablo negro, que es la única que no tiene pareja, de manera que los jugadores tratan de deshacerse de esta carta, y el que se queda con ella es el perdedor. En sentido figurado significa culpar a otra persona mediante la negrura cuando se busca un chivo expiatorio.

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como la invención de la particular categoría de blanco, requieren aún una investigación histórica más exhaustiva. En todo caso, muy probablemente fueron inventos britano-americanos, ya que no hay huellas de esas categorías en las crónicas y otros documentos de los primeros cien años del colonialismo ibérico en América (Quijano, 2000: 284).

Aníbal Quijano presenta el estado del arte de dicha investigación para el año 2000 y deja claro que ya se habían elaborado importantes trabajos en torno al color de la piel (Allen, 1994; Jacobson, 1998). Más aún: desde entonces, e incluso antes, han sido publicados otros aportes sobre el color de la piel. Encontramos una gran variedad de artículos (Demel, 1992; Münch, 1995; Groebner, 2003, 2007; Chaves, 2007; Hund, 2008; Rappaport [en prensa]) y monografías o colecciones (Hund, 1999; Groebner, 2004, 2007; Cunin, 2003; Tautz, 2004; Taylor, 2005) sobre el color de la piel. Incluso la revista italiana Micrologus, de la Sociedad Internacional para el Estudio del Medioevo Latino, le ha dedicado un volumen entero (xiii, 2005) al tema de La pelle umana. Ahora bien, si se considera este breve trasfondo historiográfico —entiéndase como un simple trazo—, es desatinado afirmar que la historia de la asignación del color representa un nuevo tema historiográfico. Según Elisabeth Cunin, «la superficie, lejos de ser superficial, llama a una interpretación social, portadora de la mirada sobre el otro. En consecuencia, hay que interesarse por la manera como los individuos perciben sus apariencias mutuas, combinando la evaluación individual con la movilización de las normas sociales» (2003: 80). En este sentido, la autora señala que elaborar una historia del color de la piel implica metodológicamente lo siguiente:
La asignación de un color obedece a una lógica de atribución mediada por una mirada y encierra al otro en la mirada de lo propio, haciendo de la interacción un encuentro con un sentido único. La mirada será, de esta manera, no sólo considerada como un objetivo de estudio sino también como una herramienta metodológica, pues «lo que es visto» nos informa sobre los mecanismos prácticos de evaluación y de interpretación de una
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situación y lo que es dado a ver sobre los principios que rigen las normas sociales y ordenan el sentido común (Cunin, 2003: 81).

En virtud de estas reflexiones iniciales, en el presente artículo se pretende analizar algunos procesos históricos durante los cuales se asignaron colores a la piel. Además se intentará demostrar la relación histórica —en términos de disociación y asociación— entre color y raza. Este objetivo no se sobreentiende, porque la presente investigación y su contexto temporal se ubican en una época en la cual el concepto de raza —en términos del siglo xix, como categoría global para ordenar la diversidad humana— no existía. Este problema será útil para responder a un interrogante adicional: ¿se pueden denominar la raza y los colores de la piel constantes biológicas, o deberían entenderse como fabricaciones socioculturales? Con base en la pregunta anterior, este texto tal vez ayude a entender el trasfondo histórico del «racismo de pigmentación» (pigmentarian racism) —una de las tantas ramificaciones del racismo moderno—. A manera de hipótesis se afirma que existieron cinco capas de significado histórico que, aunque en sus inicios no evidenciaron interdependencias, más adelante conformaron un mixtum compositum entre la asignación del color y el imaginario de la raza. Para lograr este propósito, el presente capítulo se estructurará en cinco apartados que, a su vez, aludirán a cada capa de significado histórico. En el primer aparte se reconstruirá la variabilidad conceptual sobre el color de la piel existente en la Edad Media, como herencia de la Antigüedad y como instrumento de la fisiognómica. En la segunda parte se retomarán los relatos de viajeros y conquistadores de la Edad Media y de la Edad Moderna para evidenciar las categorías de color que se fraguaron durante el encuentro entre los europeos y «los Otros». En la tercera sección se reconstruirá el fenómeno de la limpieza de sangre y de la «raza» (= linaje, mácula) en España entre los siglos xvi y xvii, conceptos que en la Península no tuvieron una relación evidente con el color de la piel. Pero, como se evidenciará en el cuarto apartado, será precisamente en las colonias de Hispanoamérica donde la limpieza de sangre y el concepto de raza ibérico se articularán con el color de la 116
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los alimentos se transformaban en sustancias corporales. sangre. En la quinta sección se pretende comprobar que. Groebner. Sin embargo. 2005: 444-445. La inestabilidad del color A lo largo de la Edad Media existió una vasta proliferación de tratados de fisiognómica2. 1973: 10-50). de la siguiente premisa: todas las cosas existentes en el cosmos. y a Michele Savonarola. En el contexto de este proceso epistemológico. las Américas. Una revisión histórica de larga duración Max S. por lo general. es importante resaltar que en la Edad Media. incluyendo la alimentación y los líquidos. quien elaboró la Compilatio physionomiae en 1295. La alimentación y los líquidos tenían una función primordial en cuanto. a saber. éstas giran en torno al «color del cuerpo» (Van der Lugt. Hering Torres 117 . entre otros factores. autor de Speculum physiognomiae (1455). el color de las personas. sequedad y humedad (Temkin. Para explicar este revelador matiz se deben refrescar algunos planteamientos greco-latinos de la medicina humoral.piel. operaron como un objeto de estudio científico en Europa. aunque no se pretende reconstruirla en su totalidad debido a su complejidad. flema. frío. a manera de ejemplo. Colores de piel. Según la historiografía se puede aludir. denominadas «humores». se redefinió el concepto de raza como un criterio para ordenar la diversidad humana. Además a las cosas del cosmos se adjudicaban «cualidades primarias»: calor. los humores 2  Entiéndase por ‘fisiognómica’ el estudio del carácter de las personas a través del análisis y la interpretación de su aspecto físico. por un lado. durante la digestión. sin olvidar a Pietro d’Abano. se disciplinó el saber caleidoscópico sobre los colores de la piel y. al Liber complexionum (1270) de Johannes Parisiensis y al Liber physionomie de Michael Scotus. Los médicos greco-latinos partían. desde el siglo xvii hasta el xix. Después de dicho proceso de transformación. era de suma importancia para descifrar el carácter de los individuos. por el otro. aire. según la filosofía natural. están conformadas por cuatro elementos: fuego. 2003: 4). entre otras regiones. tierra y agua. no existen referencias al color de la piel. Según estos tratados. bilis amarilla y bilis negra.

C. ya que. Recomendaba no confiarse excesivamente en la apariencia porque «un cobarde y un valiente a veces tienen el mismo aspecto» (Caro Baroja. El autor de la Physiognomia. la carne y a la tonalidad del cuerpo (Aristóteles. salud o bondad no podían existir sin belleza (Gracia Guillén. y sobre el trasfondo aristotélico. estaban relacionados con el color. Según el pensador griego. atribuida a Aristóteles. Por ello. 2. por tanto. 118 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . El concepto de «complexión del cuerpo» expresaba diferentes cualidades y mezclas de humores. El principio de la kalokagathía3 refleja con toda puntualidad la lógica en alusión: no podía existir belleza sin salud. hábitos o costumbres. el fisonomista debía ordenar sus criterios obedeciendo a los siguientes factores observables: 1. la belleza corporal era un todo armónico de proporciones y colores. la piel. C. Según la patología (hu)moral.) y San Agustín (354-430). afirmaba que no siempre era fácil descifrar a una persona a través de su aspecto. Los criterios estéticos. el cuerpo y la moral. En conclusión. formas. 1987: 377). según Caro Baroja: 32). 805b. la constitución de los humores determinaba la fisonomía y el color del cuerpo. Galeno reproducirá en su trabajo Quod animi mores corporis temperamenta sequantu la hipótesis de que las facultades del alma (facultates animae) dependían del temperamento corporal (corporis temperamenta). Así mismo.capítulo 1 . era necesario establecer series de observación en aras de hacer inteligible el carácter de la persona. 1988: 32). Aristóteles enlazaba la fisiognómica con la tradición de la patología humoral.no solamente nutrían el cuerpo sino que también conformaban su constitución (complexio). Physiognomia. Suplementariamente se debía atender al color y la calidad del pelo. 1-25. 3  Expresión griega que significa la integración de lo bello (kalós) con lo bueno (agathós) e indica la perfección del ser con base en el cuerpo y el alma. evidentemente. Más adelante. Para Cicerón (106 a. 3.-43 a. i. El equilibrio entre los humores aseguraba la salud mientras que su desequilibrio causaba la enfermedad. movimientos. colores y 4. la constitución del cuerpo se asociaba asimismo con principios morales. si al consumir bebidas y alimentos. Según él. reconocer esto era de gran utilidad para las personas preocupadas por la condición de su alma.

incluso. con la barbarie y con las condiciones climáticas del norte de Europa. el blanco no representaba en ese entonces el color ideal. 1964. por la imaginación de la mujer durante el acto sexual. El color blanco se asociaba con una sobrecarga de humedad. 2008: 174). en sus palabras. 4: 767. flexible e individual que no operaba como una referencia regional. el blanco se utilizaba para caracterizar a las mujeres y a los castrati y se empleaba para aludir a los homosexuales. La flema blanca no era un humor predilecto. Según los planteamientos médicos. no sólo determinaba el físico sino también la ética de las personas. vol. 2005: 445-446). Para entonces. el tipo ideal de color del cuerpo se condicionaba a una mezcla armónica del color como reflejo de una constitución equilibrada. en Van der Lugt. Al invertir esta lógica se entiende que mediante el color del cuerpo se pretendiera conocer el carácter de los seres humanos. el color del cuerpo se explicaba por el clima e. por analogía. a su vez. Teniendo en cuenta lo anterior se puede afirmar que el color del cuerpo estribaba en la proporcionalidad de los humores. Hering Torres 119 . el «color del cuerpo» representaba una disposición variable. con la falta de hombría. No es extraño que en los tratados medievales citados se discutiera la cuestión del color del cuerpo y no la del color de la piel. 787). los impuros y los leprosos (Hund. entre ellos el aragonés Arnaldo de Villanova (1235-1311) en su Speculum medicine. debido a la relación del color del cuerpo con la constitución humoral —siempre susceptible al cambio según el clima y la alimentación—. Incluso algunos médicos de la Edad Media. Una revisión histórica de larga duración Max S. aunque. en la Edad Media el color no personificaba una categoría inamovible. el equilibrio y la adecuada proporción de los humores garantizaban el estado de salud de una persona.los individuos se preocupasen por mantener una mezcla armónica en el cuerpo. natural y esencial. No obstante. opinaban que la piel de los seres humanos era transparente como las uñas y por tanto permitía ver los colores de la carne y de los humores. la piel era «alba quasi perspicua» (cit. en otros casos. la cual. ayudarían al alma en su pretensión de alcanzar la virtud (Galeno. Pero. Los fisonomistas señalaban que las personas de «cara roja» se caracterizaban Colores de piel.

o sea. 1909. de bellos ojos y de buena apariencia». La traducción del pasaje citado en español es entendible si se considera la versión de la Vulgata. En los tratados medievales de medicina y filosofía natural y en textos literarios se describía un amplio caleidoscopio de colores de piel: albus (blanco). de ojos hermosos y bien parecido»6. entre «blanco y café oscuro». vale decir. para la Antigüedad y la Edad Media. Otras revisiones: 1862. las personas de piel oscura tenían una constitución caliente y seca. 120 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . el ‘deber ser’ no estaba representado por el «color blanco». A la luz de las fuentes presentadas es claro que. ulivigna (oliva). Biblia Valera 1965. El color de piel dependía del estado de los humores y. Sin embargo. 2004: 95f. http://iglesia-de-risto. 1960 Reina-Valera actualizada. 5  «[M]isit ergo et adduxit eum erat autem rufus et pulcher aspectu decoraque facie et ait Dominus surge ungue eum ipse est enim». siguiendo a Samuel (16. de «color blanco y rojo» o. como reza en la Biblia4.capítulo 1 . se sabe que. rubeus (rojo). 2005: 445).). Texas: Mundo Hispano. lo ideal era poseer una mezcla proporcional de colores. de «tez sonrosada. El Paso. por tanto. se entendía como una 4  Antigua versión de Casidoro de Reina (1569). entre rojo y blanco5. 2004: 91). subalbus (sub-blanco). Dicho equilibrio era reflejo de moralidad. 6  Biblia de las Américas (traducción culminada en 1986). El humanista Petrarca (1304-1374) se describió en su autobiográfica Lettere ai posteri (1374) como una persona de color «inter candidum et subnigrum». en la cual se acentúa la mezcla entre «rufus et pulcher». es decir. El rey Luis de Baviera se autodescribió en el siglo xiv. rojo vermille (purpura). 1989. brunus (marrón) o fuscus (pardo) (Van der Lugt. nigra. revisada por Cipriano de Valera (1602). Esta metamorfosis se hace evidente incluso al considerar las traducciones posteriores del pasaje bíblico en alusión: Samuel 16. 12 se trasformaría en «Era rubio. subniger (subnegro). complementariamente.org/biblia/. citrinus (amarillo). 12). verdâtre (verdoso) (Groebner. este tipo ideal sería testigo de un cambio: el blanco se convertiría en el color ideal. como persona de «colore candidus et rubicundus» (Groebner. de salud y de buen carácter. verdastro.por una demasía de sangre y calor. a lo largo del colonialismo y el imperialismo.

que los habitantes del acalorado Cantón eran «morenos» o de color «amoriscado» como los moros que habitan la ciudad de Fez pero que. hablaban de la «fealdad» de los chinos. los colores empezaron a funcionar como categorías clasificadoras que implicaban origen. humanista y escribano secreto de Carlos v. aseguraba que los chinos eran «candidam gentem et ciuile satis reperunt. como el español Diego Pantoja. el jesuita Álvarez Semedo afirmaba que la «gente de la China es blanca. los relatos sobre China no siempre se elaboraban en estos términos. Germanis nostris similem». 1540-1617) escribió. A partir de este balance se indagará si existieron semejanzas en el marco de la conquista de América. italianos y españoles. En la medida en que los europeos se involucraron en la trata de esclavos durante los siglos xvi y xvii. su cara y su nariz plana y su falta de barba. Otros misioneros. Hering Torres 121 . Naturalmente. Gracias al aporte del historiador Walter Demel podemos repasar las observaciones de los viajantes a Asia a principios del siglo xvi. Juan González de Mendoza (ca. después de sostener conversaciones con marineros que regresaban de Asia. ante su fracaso en las campañas religiosas. ritos y costumbres del gran Reino de China (1585). en su Historia de las cosas más notables. afirmaban a principios del siglo xvii que los chinos «son comúnmente todos blãcos. y un poco verdinegros». Sin embargo. algunos teólogos contradecían estas versiones. En su tratado Imperio de la China i cvltvra evangèlica (1642). aunq’ no tãto como los de Europa». se conocen algunas descripciones de misioneros que. los habitantes del interior de China eran «de color de alemanes. cultura y estado de civilización. blancos y rubios. assi como Colores de piel. Confusión de colores: viajeros y conquistadores Lo expuesto —la inestabilidad del color— no solamente se manifiesta en los tratados de fisiognómica de la Edad Media sino también en las crónicas y los relatos de los viajeros y conquistadores del siglo xvi. y a medida que se cimentaban las taxonomías del siglo xviii. Una revisión histórica de larga duración Max S. por sus ojos pequeños.disposición variable. Transsylanus. por el contrario. es decir que habían descubierto en los chinos «gente de color de piel blanca y con un Estado similar al de los alemanes».

gracias a los escritos de Bartolomé de Las Casas sabemos que el genovés tuvo la siguiente impresión al llegar. el bucanero inglés William Dampier señalaba en 1697: «They are of an ashy complexion». y el concepto de «raza blanca» o «raza amarilla» —como categorías para ordenar la diversidad humana— no existía en dichas fuentes (Demel. En torno a 1700 existieron otros personajes. Incluso el filósofo inglés Francis Bacon describía a los chinos como «being olivaster». a San Salvador: «D’ellos se pintan de prieto 122 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . En el caso de la Conquista se ha comprobado que en las crónicas se inventó la categoría ‘indio’ por medio de procedimientos retóricos (Borja. pero. 2002: 27). 1990: 27-49. el 11 de octubre de 1492. Con este telón de fondo preguntemos: ¿cómo se manifestaba el color en los relatos de la conquista de América? Aunque no se conserva la versión original del diario de Cristóbal Colón. del papa Pablo iii. aunque en la Provincia de Catam.capítulo 1 . Roa-de-la-Carrera. podían ser libres y cristianos y no debían ser reducidos a servidumbre. se vè el color algo moreno». la elaboración de las narrativas coloniales no supuso su adecuación a unos objetos preexistentes en la realidad sino conjeturó la construcción de lo «real americano» en términos de una invención discursiva de carácter eurocéntrico con pretensiones universales (Rabasa 1993: 3-22). 2008. Mason. gigantes y monstruos de la Antigüedad y la Edad Media (Vignolo.la de nuestra Europa. por quedarle alguna parte debaxo del Tropico. Es decir. Como es evidente. para la época. no se superaron los imaginarios que les negaban humanidad y libertad a los indígenas. se evidencia que en muchos casos los cronistas insistían en su «salvajismo». 2002: 92-128) y de la «alegoresis» (Rabasa. Pero apartémonos de Asia y pasemos a América. Su objetivo no era conocer al «indio» sino dominarlo (Borja. un viajero austriaco y un eclesiástico holandés. aunque en la bula se determinaba que los indios. 1993: 5) y mediante imaginarios sobre los enanos. «amarillo luz» (gelblicht) y «sin color vivo» (ohne lebendige Farbe). Paradójicamente. 1992: 626-628). el amarillo como categoría geográfica se debe considerar una excepción. con la bula Sublimus Deus (1537). que describían a los chinos como «amarillo pálido» (bleekgeel). 2002: 557580). como hombres verdaderos. No obstante. su «barbarie» y su antropofagia.

y encontramos que eran de una raza [original en italiano: generazione] que se dicen caníbales (Vespucio. y con gran trabajo por medio de signos les dimos seguridades y platicamos con ellos. que no se cubren vergüenza ninguna.y ellos son de la color de los canarios. aunque algunos tendían a ser más «blancos» y otros a tener un color «dorado-amarillento» (Hund. al viajar al norte reconsidera su opinión y afirma que son mucho más claros. a primera vista. en lo alto de las Rhode Islands se encontraban personas de color de piel «cobre». el color de la piel de sus habitantes. Francisco López de Gómara (1511-1566). clérigo e historiador. cosas principalísimas para la policía y vivienda del hombre. en varios pasajes. que van como salieron del vientre de su madre. que ir desnudos. En su obra Historia general de las Indias (1555) comentó. y conoció que éramos gente diferente de su naturaleza. y [algunos] d’ellos se pintan de blanco y [otros] d’ellos de colorado» (Varela. siendo la tierra caliente y falta de lana y lino. la primera tierra que encontramos habitada fué una isla. ni bestias de carga. Al dirigirle la obra a Carlos v afirmaba que. como «negros». y así por la diferencia del color. 1999: 17). Colores de piel. Giovanni da Varrazzano llega a la costa oriental de Norteamérica en 1524 y percibe a sus habitantes. Según su informe. se destacó como cronista en la Conquista. el 18 de julio de 1500. no es novedad. a pesar de no haber atravesado el Atlántico. desde Sevilla. porque ellos no tienen barba alguna. aunque provenían de Adán y Eva como los españoles. Una revisión histórica de larga duración Max S. así los hombres como las mujeres. porque ellos son de color pardo o leonado y nosotros blancos. Américo Vespucio escribía. de modo que teniendo miedo de nosotros todos se metieron en el bosque. 1951: 107-109). […] y la gente como nos vió saltar a tierra. Y como no conocen al verdadero Dios y Señor. Hering Torres 123 . ni negros ni blancos. los indígenas se diferenciaban por el color de su cuerpo pero también por no tener letras ni moneda. ni visten ningún traje. lo siguiente en una carta a Lorenzo di Pierfrancesco de Medici: Digo que después que dirigimos nuestra navegación hacia el septentrión. 1986: 62-63).

Nicaragua. al tema de la piel. porque hay hombres blancos de muchas maneras de blancura. y a negro por cenizo. liso y negro» (López de Gómara. Santo Domingo. cabo de San Agustín. de «mediana estatura y rehechos. y aun dicen que por arte. negros en el cabo de Buena Esperanza y castaños en el río de la Plata. y negros de muchas maneras de negrura. loro y leonado como nuestros indios. y de blanco va a bermejo por descolorido y rubio. África y América existieron múltiples categorías para ordenar la percepción del color de las personas. los cuales son todos en general como leonados o membrillos cochos. Yucatán. tanto es de considerar cómo se van diferenciando unos de otros. y no por desnudez […] Es también de considerar que son blancos en Sevilla. estando en iguales grados de la Equinoccial. 124 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . hablan con el diablo. En esta breve sección afirma la naturaleza divina del color de la piel rescatando la oposición entre el negro y el blanco a pesar de que toda la humanidad tenga un mismo origen. y las frentes demasiado anchas […] Ellos y ellas son lampiños. y no lo sean los que viven debajo la misma zona en México. titulado «Del color de los indios». 1993: cap.capítulo 1 . xxvi). moreno. cxxvi). y que los hombres de África y de Asia que viven bajo la tórrida zona sean negros. Panamá. muchedumbre de mujeres y otros así. y este color es por naturaleza. sacrificios de hombres vivos. comida de carne humana. al mezclar estos colores con el color bermejo. Lima. sodomía. Cuauhtemallán. Sin embargo rescata que. o tiriciados o castaños. 1993: cap. casi por grados. En el proceso de acercamiento entre Europa. muy abiertas las ventanas de las narices. pero todos crían cabello largo. De hecho consagra un capítulo.están en grandísimos pecados de idolatría. mala dentadura. Quito y otras tierras del Perú que tocan en la misma Equinoccial (López de Gómara. tienen ruines ojos. Al referirse a los habitantes de la isla Española afirmaba que eran «de color castaño claro» y que parecían algo «triciados». Paria. y bermejos de muchas maneras de bermejura.

siendo siempre de un mismo grado de blancura en sí. Pero también queda claro que la denominación de color de los naturales de América no representaba una categoría estable. con el trasfondo esclavista. el saber greco-latino tuvo una fuerte incidencia en los imaginarios y los esquemas perceptivos de los colonizadores. No en vano Bernabé Cobo continuó discutiendo el origen del color de los indios. cuya propiedad sea no producir hombres blancos como Europa. 1653: 11). ni del todo negros como Guinea. el cual suelen explicar nuestros escritores con muchos nombres. y el que mejor que todos lo explica es el color amulatado. según la calidad de la tierra […] (Cobo. Es evidente que. en la Colonia.De ahí. bazo y con el color de membrillo cocido. Una revisión histórica de larga duración Max S. a pesar de considerar que toda la humanidad tenía un mismo origen. Colores de piel. Hering Torres 125 . 1653: 11). la alimentación y los humores. Tal es el caso de Bernabé Cobo (15821657). sino de un color medio» (Cobo. lo indicaba con toda claridad: El color de los indios es algo moreno. ya que no era evidente si «viene de casta o va en la constelación de la tierra. los españoles fueron autodenominándose progresivamente «blancos» en comparación con los indígenas. Segundo —y como consecuen7  Esta obra sólo se publicó en 1882. también. pero complementaria. incluso los cronistas eran conscientes de la gran variabilidad de las denominaciones de la tez. aceitunado. el amplio abanico de colores y categorías manifiestas en las fuentes. Sin embargo postula que el color no era algo que se dejara explicar solamente por el entorno. quien en su obra Historia del Nuevo Mundo elaborada en 16537. Primero deja de percibir el color como una variable dependiente del clima. era todavía variable. Cobo lanza una propuesta distinta. se varía en las Indias con más o menos de colorado. que como el color de un español. incluso para los contemporáneos. como son: loro. Aunque. castaño claro. aunque no niega su influencia sino lo califica como una cuestión de la naturaleza. leonado. sólo es de advertir.

económico y cultural de los colonizadores sino que también se transfirió una gran variedad de esquemas perceptivos que. Para terminar es importante señalar que.cia—. el indígena continúa siendo un cuerpo de «color medio» entre los dos extremos. Las dos explicaciones —el determinismo ambiental y el determinismo natural— coexistirán en tensión discursiva a lo largo de la Edad Moderna. durante la Colonia. Esta tensión se manifestaba sobre todo en la creencia de que. durante la Conquista de América no sólo se impuso el sistema normativo. que hacen referencia a espacios geográficos. El color de la piel se había definido. tacha) y el sistema de la limpieza de sangre en la Península 126 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . opuestas. Por tanto. según la teoría natural. el concepto —de la modernidad temprana— de «raza» (= linaje. adaptando los estereotipos a un nuevo contexto sociocultural y geográfico. En este sentido. sin embargo. como algo que «lo traemos por naturaleza» (1653: 11). al igual que en las crónicas de Asia. Es evidente que el equilibrio de los colores como reflejo humoral ya no determinaba un tipo ideal —como sucedía en la Edad Media— y que la tez blanca se había convertido. análogamente. en la gran mayoría de casos. la fealdad. el negro y el blanco se convierten en categorías estables y. como categoría global y ordenadora. primero. a su vez. la barbarie y la sujeción se incrementaban en proporción con la «oscuridad» de la piel. los españoles nacidos en América iban a degenerar progresivamente y. como un dispositivo diferenciador del poder. según la teoría ambiental. el cambio sería inocuo para los criollos. en los relatos de América el concepto de «raza». en sinónimo de belleza. el color empieza a percibirse como un ente determinado por la descendencia. Los estigmas que existieron en la Península sobre los moriscos y los judeoconversos se proyectaron parcialmente sobre la población del Nuevo Mundo. cristianismo y poder. Para profundizar en las categorías de «color» que existieron en las colonias españolas de Hispanoamérica se hace imprescindible rastrear. en las Américas. estuvieron determinados por estereotipos y prejuicios. La invisibilidad de la diferencia Como bien se sabe.capítulo 1 . no existía.

derivada de su conversión.Ibérica. pero. órdenes militares. cuarterones. a partir de la conquista de América. Aunque nos aparte por un momento de Hispanoamérica. monasterios. Su instauración se inició en el Concejo de Toledo en 1449. Como secuela. cabildos catedralicios y la propia Inquisición a aquellos cristianos en cuyos antepasados se pudiese comprobar sangre «judía. y a los mulatos. Hering Torres 127 . como consecuencia del edicto de expulsión de los judíos promulgado por los Reyes Católicos en 1492. Estos estatutos y las investigaciones genealógicas derivadas de ellos prohibían el acceso a colegios mayores. 2003b: 20-37. en las instituciones españolas se difundió rápidamente una tendencia excluyente. para difundirse progresivamente en numerosas instituciones y organismos a lo largo de los siglos xv. el sistema segregacionista de la limpieza de sangre no tuvo una relación discursiva con el color de la piel. precisamente. Además. en 1502. mestizos. 2006). este paso será imprescindible por el siguiente motivo: en su inicio. Con el fin de impedir a los judeoconversos el acceso a las instituciones del poder y del saber se promulgaron los «Estatutos de limpieza de sangre». la limpieza de sangre y la raza se entretejieron. con el color de la piel. &c. Más adelante. el sistema de la limpieza de sangre se impuso al morisco. xvi y xvii. Colores de piel. durante la Colonia. más adelante se demostrará que. pero sólo a partir de las conversiones subsiguientes de los musulmanes. 2003a: 105-121. mora o hereje» (Hering Torres. estimuló reacciones de envidia y angustia generadas por la competencia en un sinnúmero de oficios y beneficios. tercerones. gran parte de la comunidad sefardí consideró como única posibilidad de supervivencia su conversión al cristianismo. algunos conversos de la primera generación continuaron practicando su cultura y su religión judía bajo el manto del cristianismo (criptojudaísmo). incurriendo así en el delito de herejía. Un siglo más tarde se repitieron las conversiones en masa. La nueva posición socioeconómica de los neófitos. Es pertinente señalar que la limpieza de sangre se construyó en sus inicios como resultado de lo que se percibía como el problema judeoconverso. Una revisión histórica de larga duración Max S.. Tras la persecución y los motines de 1391 contra los judíos en la Península Ibérica.

a través de la «limpieza de sangre». Para evitar dicha asimilación se hizo imprescindible elaborar una «definición legal» de los «cristianos nuevos». una «tacha». darle un matiz de legitimidad a la introducción de los estatutos. las cláusulas de «Limpieza de sangre» reflejan primordialmente el miedo de la sociedad «cristiana vieja» ante una asimilación judeoconversa que. a pesar de las serias dificultades iniciales de aculturación. El término ‘raza’. De esta manera. 2006b: 219-247). El pasaje al que se refiere reza de la siguiente manera: 128 Para acceder a las instituciones regidas por dichos estatutos se hizo Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 .menester certificar la «pureza de sangre» mediante la presentación de un árbol genealógico que los «informantes genealógicos» de las correspondientes instituciones examinaban. escrita por el arcipreste Alfonso Martínez de Toledo y publicada en 1438 (Lida. así. por primera vez en la historia europea. Inquisidores y moralistas no titubearon en transferir la culpabilidad de judaizantes a todos los conversos para. indagando sobre su supuesta condición «inmaculada». tener una ascendencia judía o musulmana (Hering Torres. De hecho. engloba dos criterios fundamentales con el fin de marginar: «raza» e «impureza» —dos términos conceptualmente entretejidos—. siendo cristiano. se elaboraba un protocolo y se verificaba la genealogía. una «mácula» en la ascendencia. significaba en los siglos xvi y xvii tener un «defecto».capítulo 1 . 1947: 175-177). con base en interrogatorios. se hacía cada vez más evidente. El concepto de «limpieza» desplaza parcialmente la religión como criterio de diferenciación y. Pero ¿cómo se llegó a este significado? María Rosa Lida comprobó en 1947 que el término ‘raza’ se utilizó por primera vez en los territorios de habla hispana en la obra Corvacho. El procedimiento de ingreso se denominaba «prueba de sangre» y. el antijudaísmo clásico fue objeto de una metamorfosis: de un «antijudaísmo religioso» se transformó en un «antijudaísmo religioso-racial». Tal proceso debe entenderse como un impulso determinante que permitió la introducción de los «Estatutos de limpieza de sangre». fundamentado en la estructura de pensamiento de la «limpieza de sangre». en otras palabras.

asy lo verás de cada día en los logares do byvieres. 18. por naturaleza. por grande que sea e mucho que tenga. según el arcipreste. una connotación halagadora ni peyorativa. Esto procura naturaleza. comportamientos y tipos ideales. Una revisión histórica de larga duración Max S. de carácter inmanente e invariable. como arar. Ésta es. En otras palabras. Verás cómo el fijo del labrador todavía se agradará de cosas de aldea. el autor utiliza la expresión ‘raza’ de manera neutral. 1438: cap. 59-60). natural y no depende del contexto sociocultural ni educativo de la persona. de vil rraça e linaje. de pertenecer a su linaje ni de comportarse como tales. le asigna dos significados diferentes a este término. Sin embargo. e el desaventurado. cavar e traher leña con bestias. el cual traduce del latín «radius solis per rimam» al castellano como «raça del sol». la diferencia entre el labrador y el caballero. es decir al linaje. La palabra ‘raza’. otro de un cavallero: críense en una montaña so mando e disciplina de un marido e muger. distanciados de sus valores.[…] toma dos fijos. publicado en 1493. no tenía. nunca rretraerá synón a la vileza donde desciende […] (Martínez de Toledo. y sólo mediante la adición de un adjetivo positivo —«buena raza»— o de uno negativo —«vil raza»— adquiere un carácter calificativo. En su Diccionario. El primer uso se deriva de su aplicación en el lenguaje cotidiano. a saber. por tanto. Alfonso Martínez demuestra estar convencido de las diferencias naturales de calidad estamental. no dejarán. si el labrador y el caballero crecen y se educan alejados de sus correspondientes ámbitos sociales. en sí misma. el humanista Antonio de Nebrija (1441-1522) demuestra que el modo en que el arcipreste Alfonso Martínez utilizaba el término ‘raza’ no representaba la forma habitual y generalizada en que lo usaban sus contemporáneos. que el bueno e de buena rraça todavía rretrae dó viene. e el fijo del cavallero non se cura salvo de andar corriendo a cavallo e traer armas e dar cuchilladas e andar arreado. En este fragmento es evidente que con el término ‘raza’ se hacía referencia a la procedencia. Sin embargo es importante señalar que dicha concepción de ‘raza’ hacía referencia a la herencia de un ethos natural. uno de un labrador. En principio. Un segundo significado del Colores de piel. Hering Torres 129 .

Inquisición. Sólo a partir de mediados del siglo xvi se entrelazó el ideario de la «limpieza de sangre» con el principio de la «raza». 130 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . y por tales son auidos y tenidos. Veamos primero los formularios de las pruebas genealógicas. ni descendencia de Iudios. todos y cada uno de ellos an sido y son Christianos viejos. legajo 5245. Moros ni conversos. legajo 379. todavía no manifiesta un enlace ideológico o semántico con el imaginario de la «limpieza de sangre» (Hering Torres.capítulo 1 . ni de otra secta nueuamente conuertidos. 2006: 219-221). el de «raça del sol» y.término lo relaciona Nebrija con una expresión frecuentemente utilizada por el gremio de sastres. el de «raça del paño». Mientras que en el expediente del licenciado Alonso Martínez de Mora (1531). por otro. sus abuelos por partes de padre. que se refiere a un defecto o irregularidad de la tela que permite el paso de los rayos del sol. Esto se comprueba a partir de los formularios de las investigaciones genealógicas. Inquisición. las apologías de los «Estatutos de limpieza de sangre» y ciertas obras filológicas. Madrid. y que si lo vuiera los testigos lo supieran. si bien la palabra ‘raza’ tiene en la época una variedad de significados. y de lo contrario no a auido ni ay fama ni rumor. expediente 4). expediente 5). caja 1. Con base en estos pasajes se constata que. y comúnmente reputados. y los dichos [nombres de los abuelos por parte paterna]. sin raça ni macula. si saben que [nombre del pretendiente] y el dicho [nombre del padre del pretendiente]. a mediados del siglo xvi se precisaba dicha fórmula: Iten. de limpia sangre. limpios. Madrid. tal vez una de las primeras informaciones que se conservan. Toledo. se preguntaba si el pretendiente era de «generación de confesos o de moros» (ahn. o vuieran oydo dezir. segun el conocimiento y noticia que de los susodichos y cada vno de ellos an tenido y tienen (ahn. Córdoba. que traduce del latín «panni raritas». y los demás ascendientes por parte de padre. Nos encontramos entonces ante un doble significado: por un lado. su padre. «raça del paño».

Hering Torres 131 . ni fama. ne Giudeo». en Hering Torres. por ello. Todo el que es cristiano viejo. el principio de raza y también el color se entretejerán en las Américas con la finalidad de hacer visible la otredad. Como se probará más adelante. «[l]impio: es a veces utilizado en España. Una revisión histórica de larga duración Max S. la limpieza de sangre. posiblemente inspirado en Covarrubias. desarrolla de la siguiente manera una definición que pone de manifiesto nuevamente la cercanía entre «limpieza» y «raza»: «Limpio: si dice taluolta in Spagna. 2006: 221-222). en relación con la implementación de los «Estatutos de la limpieza de sangre». 2006: 221-222). la otredad de los judíos y de los musulmanes se había desvanecido progresivamente. ni descendencia. En su Vocabolario español. o Judio». el arzobispo Juan Martínez de Silíceo utilizó así el término: «[…] se propuso un estatuto por nos Arzobispo de Toledo en esta Santa Iglesia en el cual se contenía desde aquel día en adelante todos los Benefiziados de aquella Santa Iglesia a Dignidades como Canonigos Razioneros Capellanes y clerizones fuesen xristianos Viejos sin raza de Judio ni de Moro ni hereges […]». Dichos grupos religiosos se habían convertido en cristianos. Colores de piel. ne dependenza da Moro. sin raza. ni rumor dello» (cit. macula. A la luz de este balance se evidencia que.En los tratados teológicos también se introducía el término ‘raza’ a mediados del siglo xvi. e che non há razza. en Hering Torres. En el debate llevado a cabo en el Cabildo Catedralicio de Toledo en 1547. ni procedencia mora ni judía» (cit. e italiano. en su traducción. es porque no tiene raza. su diferencia sólo podía rastrearse a través de categorías genealógicas e imaginarios sobre el «linaje» y la «raza» que permitieran relacionar a las personas con descendientes no cristianos. el teólogo Jiménez Patón aborda igualmente la pregunta sobre el significado de «ser limpio» y afirma «que son los limpios Christianos viejos. Lorenzo Franciosini Florentin. El filólogo Sebastián de Covarrubias lo definía de la siguiente manera en el Tesoro de la lengua castellana o española (1611): «raza […] en los linages se toman en mala parte. Colui che è Christiano vecchio. como tener alguna raza de Moro. En 1638. a partir de los procesos de asimilación y aculturación forzosa mediados por las conversiones.

después de dos. y. el pasado se hacía cada vez más opaco y nebuloso. en el siglo xviii.La visibilidad del color En la Península Ibérica. su espinazo prolongado e incluso las almorranas. tres y más generaciones. especialmente. Torrejoncillo. la relación conjetural entre color y pureza sólo llegó a desarrollarse con impacto en el Nuevo Mundo. visualizar la diferencia genealógica a través del cuerpo. crear un sistema burocrático de investigación genealógica. la otredad debía «visualizarse» a través de categorías genealógicas que permitieran captar la «impureza» del linaje. por el color de la piel y la fisonomía. vigilar y controlar. la conversión de los judíos al cristianismo era un hecho reciente (1391-1414). Para los cristianos viejos. 1674: 170). al igual que en España. el «problema de los conversos» se había desvanecido progresivamente tanto para los inquisidores como para los informadores genealógicos. 1612: 181. por ejemplo. En la medida en que la fisonomía no ofrecía ningún indicio para reconocer el pasado religioso. En el caso de los judeoconversos. éstas últimas tanto judías como musulmanas (Aznar Cardona. la impureza de la sangre comenzó a ser reconocible.capítulo 1 . Por eso es pertinente apartarse de la Península Ibérica y preguntar: ¿cómo se visibilizó la impureza en las colonias?. el fenómeno del mestizaje era cada vez más actual y representaba un problema para el poder colonial. a mediados del siglo xv. Como consecuencia de este fenómeno de mimesis se hicieron imprescindibles dos cosas: por un lado. ¿cómo se entretejieron la impureza de la sangre y la idea premoderna de la raza con el color de la piel? En América. en la monarquía española. por el otro. Entre tanto. Sin embargo. El mestizaje influyó en los siglos xvii y xviii y le dio un nuevo significado a la limpieza de sangre. en América. por lo que el pasado genealógico era fácilmente rastreable. que permitiera administrar el saber sobre el pasado de los súbditos. No obstante. A finales del siglo xvii y. a partir de la conversión de los musulmanes en Granada (1503). la limpieza de sangre operó como un sistema de inclusión y exclusión de los 132 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . algunos inquisidores proponían fijarse en la circuncisión y otras características imaginadas pero entonces consideradas verdaderas: su hedor. supuestamente estructurado y bien reglamentado.

el término ‘pigmentocracia’ proviene del historiador chileno Lipschuetz. la población indígena. Hering Torres 133 . se convirtieron en nuevos objetos del sistema discriminatorio de la «pigmentocracia»8. Una revisión histórica de larga duración Max S. militares y eclesiásticas hispanoamericanas no sólo a los descendientes de judeoconversos sino también. la búsqueda obsesiva de un antepasado judío o musulmán. educativas. La transferencia al Nuevo Mundo de la idea de la limpieza de sangre partió. cuarterones. Aunque era proclive a la tergiversación y la manipulación de las genealogías. 2: 415-492). era tener «sangre de negro» lo que se entendía sistemáticamente como impureza del linaje (Martínez. A continuación se examinarán algunos ejemplos que permiten develar la función y el significado de los conceptos de color y raza en términos coloniales. En un expediente de mediados del siglo 8  Según Mörner. 1944: 75 pássim. se transfirió al color de piel: negros. por lo menos en un primer momento. sus descendientes y las mezclas de estos grupos. Con este telón de fondo se aclara cómo se articularon los imaginarios sobre el color de la piel y la limpieza de sangre con la finalidad de reproducir y sustentar un sistema de segregación a partir de la apariencia y de la genealogía. la supuesta impureza judía o musulmana. a los africanos. mulatos. &c. 2005: 306). posteriormente. zambos. la búsqueda de un mejor estatus a través de casamientos con personas «más blancas»— se convirtiera en un modo de conducta paradigmático con el fin de evitar la impureza del color o del linaje (Gutiérrez de Pineda & Pineda Giraldo. el sistema resultó un mecanismo efectivo para excluir de las instituciones civiles. político y religioso de las provincias de ultramar por parte de la Península (Almarza Villalobos. Es decir. Colores de piel.organismos e instituciones del poder. De ahí que el «blanqueamiento» —es decir. Si bien el poder colonial marcaba como «impuros» tanto a los nativos como a los esclavos y pardos libres y percibía cualquier mezcla entre ellos en términos negativos. 2004: 479-520). vol. desde luego. palpable solamente a partir de la memoria y las categorías genealógicas. Las prácticas de la limpieza de sangre en las Américas dejaron de ser. de un principio de control y orden social.

tenido y comunmente reputado los quales han sido abidos y tenidos por españoles limpios de toda mala rasa de moros. sin macula […]» (agn. fols. mulato. […] como declarar. En 1766. caja 66. cit. En una de las declaraciones a su favor lo describían como «hombre de buen nacimiento. una tacha en el linaje. 1643-1649. 48. 21. ni penitenciado por el Santo Oficio. c e i. ii. En las colonias. al igual que en España. y sin raza de Negro. La solicitud elaborada por Bonifacio rezaba: Conviene se sirva de mandar se me reciba Información de como soy tal legitimo de los dichos padres asi havido. el capitán del pueblo indio de Suta. «tener raza» también implicaba tener un defecto. fols. Genealogías.xvii.capítulo 1 . según Rappaport). natural de Galicia (España) y residente en Maracaibo. al Don Carlos Villarino por hombre blanco. Uno de los testigos que se presentaron declaró que lo conocía. 533v. de Indio. judìos. 629v]). moro Judio. que estaba casado con María Candelario Bernardo y que ambos estaban «limpios de toda mala rasa. 39. Veamos algunos ejemplos. legajo 54. legitima su sucesión con las siguiente palabras: «Hera y auia sido vso el tenerlo de su autoridad […] vn capitan de la qual linea y rasa proçeden este don Juan Guayana» (agn. Carlos José de Villarino. sin mezcla de mulato. f. esta mácula se traslucía en la memoria. y yo por lo consiguiente teniendo como tengo 134 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . de buen nacimiento. sc. ni sus antecesores. En 1774. y ninguno de ellos han sido castigados. solicitaba que se reconociese su limpieza de sangre y que se amparara su calidad. Miscelánea. 627-635 [fol. En este pasaje se puede comprobar que el concepto de «raza» significaba en las colonias. pasando ellos de esta quasi posición. 901913). negro. en el altiplano cundiboyacense. limpia sangre. Y. moro o judío. linaje. al igual que allí. negros ni de los nuevamente conbersos a nuestra Santa fe Catholica. d. En 1773. ni Mulato» (agn. Miguel Gómez Carranza se sometió a una indagación para comprobar su «blancura». el color de la piel y la calidad de una persona. en el Nuevo Mundo. ni penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición. ni otra que lo inhavilite. negro. documento 31. Maldonado de San Juan Bonifacio solicitó que se hiciera la investigación pertinente para demostrar su estirpe española.

ni criminal. era. la blancura estaba relacionada con categorías morales. la calidad. Por ello. Genealogías. la blancura era una categoría supremamente dúctil y maleable y se definía según el entramado sociocultural. t. Por esta razón. y era fundamental que el solicitante y sus ascendientes no hubieran incurrido en el delito de herejía ni hubieran causado «escándalo público» punible por autoridades eclesiásticas o civiles. ii. 2005: 70-71). color y raza en el siglo xvii. Importante «no era ser “realmente” blancos […] sino escenificarse socialmente como blancos y ser aceptados como tales por los estratos sociales más preeminentes» (Castro-Gómez. por ningun juez eclesiástico ni secular por no a ver dado escandalo publico al sumo en esta carrera […] comerciando esolo por mantener mis obligaciones. Una revisión histórica de larga duración Max S. mulatos. negros. por no tener indios. 227-238 [fol. es decir.mi buen proceder opinión y fama sin aver dado nota de mi persona por la a que seme hubiese seguido causa ciuil. sin embargo es pertinente averiguar cómo se justificó discursivamente la relación entre limpieza de sangre. En analogía con la limpieza. A partir de estos casos se puede afirmar que el color no era siempre observable. musulmanes o judíos —o incluso neófitos de estos grupos— en el árbol genealógico. La blancura estaba condicionada por «no tener raza». Para entenderlo es esencial develar la circulación de los saberes que evidencian cómo los estigmas existentes sobre los neófitos Colores de piel. Fue así como el principio premoderno de «raza» se articuló con el imaginario relativo al color de la piel. una categoría social entrelazada con dos principios rectores de la sociedad colonial: la «calidad» y la «limpieza». básicamente. siendo fiel. el color y la limpieza dependían de las posibles relaciones de amistad o de la eventual inquina de una comunidad. Las informaciones de blancura y limpieza eran típicas en las colonias españolas del siglo xviii. Hering Torres 135 . 228]). de modo que los testigos validaran dicha notoriedad con sus testificaciones. legal en mis tratos y contratos y dada dicha información en quanto baste al thenor deste pedimiento seme debuelva original para los efectos queme convenan […] (agn. fols. Para comprobar la blancura se debía gozar de buena reputación —de buena fama y opinión— en la sociedad.

es uno de los primeros historiadores en presentar una analogía entre la impureza de la sangre. § xxxix. pocas vezes la ay. adaptándolos al nuevo tejido sociocultural sin que importaran sus evidentes contradicciones. que en los descendientes de Iudios permanece. 1614: Segunda Parte. En su obra Historia de la vida y los hechos del emperador Carlos v (1614) afirmaba: Hizose en este año de 1547 en la santa Iglesia de Toledo por orden de su Arçobispo Don Ioan Martinez Silizco el santo y prudente estatuto. porque vno solo es el Señor de todos. Aunque la teoría sobre el origen judío de los indígenas fuera refutada por otros teólogos. en Navarra. que es tan maligna esta gente que vasta vno. Fray Prudencio Sandoval (1553-1620). que erraria mortalmente. clérigo benedictino y obispo de Pamplona. por ello estaban relacionadas con los inicios del cristianismo y merecían la posibilidad de salvación. de que ninguno que tuuiesse raza de confesso pudiesse ser preuendado en ella. y sè que en el acatamiento diuino. para inquietar a muchos. y dura la mala inclinacion de su antigua ingratitud y mal conocimiento.en España se proyectaron más adelante sobre la población en América. como José de Acosta (1954: cap. Este relato se fundaba en la siguiente premisa: los indígenas representaban una de las tribus a las que Dios castigó con el perpetuo destierro. como en los negros el accidente inseparable de su negrura? (Sandoval. Según el cronista fray Pedro Simón. 635). haciendo alusión tácitamente a las colonias hispanoamericanas. la raza de los neófitos de España y el color negro de la piel. «los indios de estas tierras se originan y tienen su principio de las diez tribus de Israel que se perdieron» (cit. dicha presunción operaba como trasfondo epistémico idóneo para transferir dispositivos de discriminación. Non condeno la piedad Christiana que abraza a todos. 136 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . […] porque donde ay alguno de tan mala raza. xxix. Mas [¿]quien podra negar. en Borja. no ay distincion del Gentil Fal Iudio.capítulo 1 . xxiii). 1998: 56). En este sentido no es de extrañar que para entonces se discutiera controversialmente si los indígenas descendían de los judíos. lib.

Aunque en el Génesis no se mencione el color de piel. según el catolicismo. Dios maldice a Cam. como «accidente». Pero Dios no solamente maldijo a Cam sino también a su hijo Canaán. Hering Torres 137 . Para esta época. Una revisión histórica de larga duración Max S. Por ello. 635). para ser en sus hechos de todas maneras Iudios dañosos por estremo en las comunidades» (Sandoval. como metáfora y marca de amoralidad que permitía visualizar el vicio del linaje y la falta de limpieza. en el siglo vii el arzobispo Isidoro de Sevilla se refiere a Colores de piel.En su reflexión histórica hacía referencia a la implementación de los «Estatutos de limpieza de sangre» en el Cabildo Catedralicio de Toledo. en términos aristotélicos. en la negrura. por el «manifiesto pecado» de haber visto a su padre desnudo y en estado de embriaguez. 1614: Segunda Parte. siervo de los siervos de sus hermanos será”. constituía una constante en el tiempo. haciendo referencia al linaje y a la negación del acceso de los judeoconversos a oficios y beneficios eclesiásticos. el autor proyecta el principio de la inmoralidad y lo inscribe. En el Génesis. Así mismo. entendiéndola. Silicio Martínez. Para el siglo xvi. Dios de Sem / Y sea Canaán siervo suyo. la equivalencia que planteaba Prudencio Sandoval tenía un sustento teológico y debía considerarse una verdad incuestionable. el color negro ya poseía un poder simbólico. En virtud de lo anterior. los hijos nacen con el color moreno de sus padres. según él. que. preconizado por su arzobispo. uno de los más exaltados apologistas de la limpieza de sangre de mediados del siglo xvi. el arzobispo de Toledo había utilizado el término ‘raza’ por primera vez en el contexto de la limpieza. 1997: 150) sino también. pues en el Antiguo Testamento se encontraban mitos fundacionales que más adelante se articularían con el color. hijo de Noé. A partir de esta apócrifa deducción. 9. / Dilate Dios a Jafet […]”» (Génesis. Prudencio Sandoval señalaba la reprobable moralidad de los conversos. o Christiano viejo. De ahí concluye «[q]ue si bien mil vezes se juntan [los negros] con mujeres blancas. y daña. 25-27). que sola vna raza lo inficiona. condenando a todos sus descendientes a la servidumbre: «“Maldito Canaán. Y añadió: “Bendito Yavé. por analogía. Assi al Iudio no le basta por tres partes hidalgo. el color «negro» operó no sólo como una metáfora de la servidumbre (Sweet.

quien vivió gran parte de su vida en Cartagena de Indias (Borja. que piden los Filosofos para el color negro […]. Incluso ilustraba las narraciones de los portugueses sobre el interior de África. Chaves. 2007: 73-92). según las cuales. loro. pardos. 1998: 145-170. para que los hijos que engendrasse saliessen con ese tizne. había negros. y rubios que Alemanes». que la tez negra en todas estas naciones prietas. Entre varios temas. y la segunda. De esta manera entrelaza la esclavitud de los cananeos con su color negro. y como marca de que descendían de un hombre q se auia de burlar de su padre cõ tãto atrevimiento. con que crió Dios a Cham. el supuesto progenitor de los etíopes. zambos e individuos de color bazo.capítulo 1 . Varios estudios hacen énfasis en la importancia de la obra del padre jesuita —del mismo apellido del teólogo anterior— Alonso Sandoval. amulatados. con base en dicha experiencia. A partir de estas reflexiones concluía: Es pues mi parecer. no provino tan solam te de la maldiciõ que Noe echò a su nieto Chanaan […] sino tãbien de una calidad predominantemente. Lo qual a su modo se puede entender en los negros que traen 138 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Indudablemente. que fue un excesivo calor. y. para dicho efecto señalaba la importancia de la imaginación de la mujer durante el acto de procreación. innata. pero también «hombres y mugeres más blancos. para lo qual no le faltaría a su padre Cham aquel excesso de calor. elaboró la obra Instauranda Aethiopum Salute. y así dispuso q en la materia seminal de su primogénito Chuz. en 1627. y no en la de otros. castaño y tostado. hubiesse tal t peramento de las primeras qualidades. la incidencia del clima y la relevancia del Génesis. el autor discurría sobre las distintas teorías mediante las cuales se explicaba el «color etíope». y sentencia en question tan altercada. en 1647. ampliada y revisada. estos planteamientos tuvieron un fuerte impacto en los teólogos que se encontraban en las colonias españolas. como una especie de somatización del pecado. qual era menester para que de ellas resultase aquella qualidad segunda de negregura. publicada en dos versiones: la primera.Cus como hijo de Cam. Su función era misionar a los esclavos que llegaban al puerto. è intrínseca. en el reino del gran Fulo.

65). Básicamente. habían nacido. así como los temperamentos y las características morales (affectibus.su origen de Cham. que fue el primer siervo. los rasgos físicos y la moral. San Agustín y Santo Tomás— que las cualidades de la fisonomía (qualitates Physiognomiae) y la constitución de los fluidos humorales (complexionis). Pero. Colores de piel. y esclavo que hubo en el mundo […] en quien estaba este calor intrínseco para con el tiznar a sus hijos y descendientes (Sandoval. Escobar del Corro articuló tres ideas implementadas por Alonso de Sandoval como factores heredables: la culpa. Incluso los hijos de Mizraim. Alonso Sandoval integraba la explicación que ofrecían las interpretaciones de la Biblia. segundo hijo de Cam. complementa la explicación teológica basándose en la patología humoral greco-latina y haciendo énfasis en el exceso de calor en el cuerpo. Hering Torres 139 . deformes y feos como «los vemos en los Egypcios. Por un lado afirmaba que el color negro era una categoría «innata e intrínseca» determinada por la crianza que Dios le administró a Cham. y Getulos: los quales demas del color negro. el color negro representó un código de significado diferencial para justificar la inferioridad social y la sumisión moral. 1647: 17-18). estos modelos de explicación no eran del todo nuevos: en España ya se había recurrido a ellos para justificar la herencia de la impureza de la sangre. Claramente. En este sentido. se trasferían en el momento de la concepción (instanti conceptiones) (1637: fol. sobre negros. según su opinión. el inquisidor sevillano Escobar de Corro recurrió a afirmar —con Aristóteles. Es indudable que consideraba al color negro un tizne y una mancha. No obstante. Una revisión histórica de larga duración Max S. En su obra Tractatus Bipartitus. tienen tambien mal olor en la boca» (19). Lo anterior muestra cómo se amalgamaron los argumentos sobre los humores del cuerpo con planteamientos teológicos para justificar la inferioridad de la población de origen africano. por el otro. qui sunt inclinationes naturales ad bene vel pravè operandum). e incluso después de hacer una analogía con el pueblo judío y referirse al deicidio describía el color etíope como «sambenito de los negros» (1647: 18-19).

mediante el bautismo. en cuanto la blancura de la piel facilitaba el acceso a una variedad de oficios y traía consigo la exención tributaria (Mörner. Como no puede el etíope cambiar el color de su piel. un «determinismo hereditario» en términos teológicos que. quien conozca el ingenio y costumbres de nuestros indios. de antemano. aunque tanto José de Acosta como Alonso de Sandoval propiciaran la evangelización de la población indígena y africana para efectos de su «salvación». y natural su malicia. y que no era posible que se mudase su pensamiento para siempre. De esta manera se construía. En la medida en que la mezcla «fenotípica» se intensificaba en la sociedad colonial. y también en el sistema de tributación colonial. la diferenciación por medio del color se fue convirtiendo en algo realmente difuso. cuyo pensamiento es tan rebelde. y está tan hundido en la maldad. José de Acosta ya había extrapolado la maldición de Cam a los indígenas de América9.capítulo 1 . así como el color de los afrodescendientes era irreversible e inmutable. o el leopardo sus manchas multicolores.Pero la circulación de estos dispositivos de discriminación no se limitaba a transferir dicho argumento de los judíos a los «negros». Hay. en la práctica social. que será muy dificultoso arrancarlo de ella. porque era simiente desde el principio maldita. 140 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . que es perversa su nación. se postulaba un sacramento de integración religiosa mientras que. dice. que excluía de cargos eclesiásticos y públicos a toda persona de color o de linaje maculado. La finalidad de Acosta era demostrar que los indígenas se caracterizaban por una malicia natural que les impedía actuar en el bien. Esto se ve claramente en el sistema de limpieza de sangre. y el 9  «Cuanto en el libro de la Sabiduría se dice de los cananeos. concederá fácilmente que les conviene de maravilla. a finales del siglo xvii. diseñado con base en el color de la piel: los hombres negros libres y los indios estaban obligados a tributar mientras los considerados «blancos» o «mestizos» estaban exentos de esa carga fiscal. De procuranda indorum salute o predicación del evangelio en las Indias (1588). Lo paradójico de esta misión era que. No ignorando. hacía fracasar cualquier proceso de asimilación cultural. Las fronteras del color perdieron nitidez. según una perspectiva funcional. dicha integración resultaba inconclusa. estando enseñados a hacer el mal» (Acosta: 398). 1969: 60-77). así tampoco podéis vosotros hacer bien. De ahí que el blanqueamiento haya representado una vía de ascenso social. gentes imbuidas en una malicia ingénita y como hereditaria. pues.

entre varios cargos. por lo menos en las colonias españolas. en España. Según Jaime Jaramillo Uribe se puede constatar que. hecho que sólo fue posible debido al trasfondo colonial. Por ejemplo. el mestizaje era negativo desde el punto de vista del blanco y del indígena: para el blanco siempre fue considerado algo «envilecedor». 1674: 171-172). poseía connotaciones claramente peyorativas porque en dicho contexto hacía referencia al mestizaje— se intentó conferir inteligibilidad al amplio abanico de colores y fenotipos. zambos. el calificativo ‘mestizo’ era insultante. En palabras de Ilona Katzew (2004: 43). «casta pura». el término era neutral. los vicios y las virtudes de las personas se transmitían mediante el linaje. 1577. el vocablo ‘casta’ sólo adquirió un significado negativo o positivo según la valoración. 1577: fol. era una «macha de color vario» (Lavallé. en términos desfavorables. la palabra ‘casta’ designaba a personas «de variado color con ancestro africano (mulatos. la connotación despectiva se construyó a raíz de un giro del significado.control social se hizo cada vez más difícil. Hering Torres 141 . En España. el autor señala el juicio criminal de 1643 contra Juan. Con el ánimo de ilustrar su afirmación. Pero es importante señalar que. de haber insultado al español Francisco García llamándolo «perro mestizo» (Jaramillo Uribe. En el lenguaje colonial. para el indígena era. cuarterones. según el imaginario de la época. la carga de la tributación y el estigma social» (Chaves. En otras palabras: aunque ser mestizo implicaba un privilegio tributario y podía ser una vía de ascenso social a través del blanqueamiento. 1998: 91-118). a quien se acusaba. 214). en términos favorables. Una revisión histórica de larga duración Max S. Con el término ‘casta’ —que. Según el filólogo Covarrubias (1611: 316). Colores de piel. 2001: 130). 1990: 320). véase «Proemio») y «gran casta» (Morales. en la Península Ibérica ‘casta’ significaba linaje y descendencia. «casta real» (Morales. esclavo de Francisco Sánchez de Oliva. 1965. &c. de identificar y diferenciar a los individuos. igualmente. No obstante.) y en quienes pesaba el prejuicio de la ilegitimidad. La construcción del concepto de casta durante la Colonia se explica por la necesidad de las élites de controlar la sociedad. es decir que. algo ignominioso. «villa casta» o «casta judía» (Torrejoncillo. para mediados del siglo xvii.

indígenas y africanos. indios. la importancia del color de la piel se comprueba adicionalmente en los documentos oficiales de las licencias para pasar al Nuevo Mundo. por lo general.«[e]l sistema de castas operaba a partir del ejemplo de un repertorio de nombres distintivos». esclavos y libres de todos los colores. por ejemplo. casos criminales. 2004: 43). desde finales de la 142 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Estas y otras categorías explícitas o implícitas de color aparecían en documentos oficiales tales como «codificaciones de la legislación colonial. en la obra atribuida a Juan Rodríguez Juárez: De español e india produce mestizo De español y de mestiza produce castizo De castizo y española produce español De español y negra produce mulato De español y mulata produce morisco De español y morisca produce albino De mulato y mestiza produce mulato torna atrás De negro e indias produce lobo De lobo y de india produce lobo que es torna atrás De mestizo y de indiana produce coyote. según los cuadros de castas. censos y en las Relaciones geográficas que la Corona solicitó con regularidad a las autoridades coloniales a partir del siglo xvi» (Katzew. Los estudios sobre la pintura de castas han demostrado que las representaciones reflejan el complejo proceso de mestizaje entre españoles. Estas son reveladoras porque.capítulo 1 . en Katzew. 2004: 12-14) En la administración no se utilizaba la categoría ‘casta’ sino que. Según Joanne Rappaport. Uno de los tantos ejemplos citados en la historiografía son las categorías desarrolladas en los cuadros de castas. Las castas se convirtieron en un axioma de las relaciones interpersonales y en un regulador social. se recurría a denominaciones de color o denominaciones que implícitamente hacían referencia al color: blancos.. libros parroquiales. procesos inquisitoriales. (cit.

Otro ejemplo: un vecino del Nuevo Reino que. Bartolomé Chaues era «de hedad de veintedos o veinte e tres años membrillo cocho con vna señal de herida en la nariz» (agi/s. Colores de piel. quien en 1610 requiere viajar con dos sirvientes que ha traído a la Península. en Rappaport). n. la variabilidad del color: «color lora». 1. En el Nuevo Reino de Granada —más específicamente. Los dos declaran ser solteros y no tener dada la palabra de casamiento a otra persona y aseguran que su voluntad de contraer matrimonio es propia y que no han sido forzados o intimidados para tomar la decisión. En el documento. fol. Sebastián se denomina «de color indio» y afirma ser hijo legítimo del cacique de Ciénaga. Asimismo juran no haber hecho votos de castidad que puedan impedir el matrimonio. comparecen los testigos: el sastre Juan Feliciano Fernández. «cuerpo moreno». en Rappaport). el 29 de noviembre de 1729. «color mulato». 1r-2r. «membrillo cocho». 1610. 12. en Cartagena de Indias—. Contratación 5318. una «información de soltería» para poder contraer matrimonio por la Iglesia. Sebastián Francisco de Manjarrés y Josefa de Santa Teresa de Ávila solicitan. «color yndio». Su prometida. 1v. La variedad del color también se manifiesta en documentos oficiales como las «informaciones de soltería». Rappaport demuestra una vez más. cit. presenta una solicitud: «Bartolome de Chaues color mulato y […] Juan de Sauala que truje en mi seruiçio». en 1615. &c. Hering Torres 143 . n.segunda década del siglo xvi. r. Una revisión histórica de larga duración Max S. Josefa. ante el abogado de la Real Audiencia y su notario eclesiástico. con una amplia base documental y con otros ejemplos. fol. Contratación 5345. Después de haber presentado sus declaraciones. residente de Cartagena y natural de Santa Marta. Un ejemplo: Martín de Osorio. cit. estaba prohibido que los cristianos nuevos pasaran de España a las Indias (Martínez 1984: 52). señala ser «de color pardo» y natural de Cartagena. pide permiso para regresar a Santa Fe con una esclava negra y un esclavo mulato: «El dicho Andres Martin es de buen cuerpo que como cara colorado señal de erida en la frente de asta treinta y dos años y Catalina sera de asta veinte e çínco años mediana doblada color lora con vna criatura al pecho y Nycolas de treynta y çinco años poco mas o menos alto color mulato con vn lunar blanco al naçimiento del cauello» (agi/s. 35.

que en 1729 era «parda libre».«de color quarteron libre natural». «natural». «moreno libre natural». sin Mezcla alguna de otro color además de ser como es mestizo el referido Manjarres. era una categoría moldeable en la cotidianidad y que se definía según la situación. ô no. En 1729. igual que la memoria. El color. Sin embargo. gracias a este documento se puede comprobar que el color se convertía fácilmente en un instrumento de poder. sc. con notable escandalo» y su esposa. que no puedan ser caciques los mestizos» (810r). Sebastián hereda el cacicazgo de Ciénaga debido al fallecimiento de su padre. se oponía a la ley de sucesión y a las Leyes Reales porque la sucesión debía ser por «Indios Naturales de Pueblo.capítulo 1 . de la opinión pública. el zapatero Joseph Martínez. según el documento. ahora se considera «mulata» y por ello no puede ser cacica. por que aunque no Consta en la dha información [de soltería de 1729] es mui notorio. Además se señalan «la mala índole del cacique» y su «genio inquieto» (810r) y se asevera que tiene «turbado al pueblo». aplicable ante la ley colonial para conseguir ciertos fines. 39. Lamentablemente no se sabe cómo se resolvieron las tensiones del cacicazgo de Ciénaga ni cuál era el trasfondo del litigio. puros. y el platero Francisco González de Noriega. El color era una categoría que podía variar rápidamente y quedaba al arbitrio de los testigos o de los demandantes. los colores de la pareja «cambian» por las tensiones sociales. ya que ellos eran «sin mezcla de los expresados colores» (810r). obtener dho Casicazgo» (agn. y en conformidad de la ley Real que previene. En Santa Marta se presenta el caso para que sea resuelto por la autoridad y esta «se sirva de Declarar si por Estos Motivos Deue. Después de contraer matrimonio. En los cargos se argumenta que Sebastián Manjarrés debe deponer su cargo porque no hace «vida maridable hace muchos años. en fin. y sauido. y ante una crisis de gobierno en el cacicazgo de Ciénaga. 12: 810r). después de nueve años. 144 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Sebastián había sido denominado «de color indio» pero ahora se lo designaba «mestizo». Lo interesante del caso es que. 124. d. y por tanto se procede a expedir la «información». Todos confirman la versión de la pareja. Todo esto. La alternativa que se proponía era sustituir al cacique por uno de sus hermanos. Miscelánea.

hecho que puede entenderse como la negación de la pluralidad somática y cultural de «los Otros». el color de la piel. reducirán progresivamente al mínimo el amplio abanico de color presente en la premodernidad. entre ellas. El médico francés François Bernier (1620-1688). Al iniciarse un proceso de disciplinamiento y de ordenamiento de los saberes. Vista la situación a través de este prisma. desde ahora. tanto lo foráneo como su evidente alteridad debían ordenarse y sistematizarse en categorías que hicieran plausible el entendimiento de aquella diversidad. los americanos se convirtieron en objeto de estudio científico. en Europa. Persia y la India— empleó por primera vez el término con este significado en su artículo «Nouvelle Division de la Terre par les différentes éspèces ou races d’homme qui l’habitent» (1685: 148): Les Géographes n’ont divisé jusqu’ici la Terre que par les différens Pays ou Régions qui s’y trouvent.A partir de la experiencia colonial. dicha tendencia creará categorizaciones que. Incluso. fue en Europa donde se elaboró la categoría ‘raza’ de la modernidad. En este contexto se aplica por primera vez el término ‘raza’ con el significado contemporáneo. De esta manera. Una revisión histórica de larga duración Max S. a partir del cuerpo. aquel operará como un criterio «científico» para clasificar a los seres humanos con base en características fenotípicas. Hering Torres 145 . pero a partir de una experiencia colonial. los saberes transferidos e impuestos en las colonias circulaban como experiencia y regresaban al Viejo Continente. En la perspectiva del europeo. parcialmente desconocidas en Occidente—. «los Otros» pasaron a conformar un eje temático para dirimir el problema de la diversidad humana. Ce que j’ai remarqué dans les hommes Colores de piel. Disciplinamiento de los colores En Europa. las reflexiones científicas sobre la diversidad humana y su color aumentan notablemente a lo largo de los siglos xvii y xviii como resultado del conocimiento y del contacto con las culturas transoceánicas —hasta el siglo xvi. basándose en sus viajes por muchos países —entre ellos.

Para justificar esta teoría recurría a la observación del color de la piel afirmando que. Asia oriental y grandes partes de Asia central. si no a la sangre y al semen. Quien no se exponía mucho al sol no era más oscuro que los españoles. aunque los egipcios y los indios fuesen «muy negros o. La «segunda raza» constaba de la población del resto de África. según su aspecto. les hommes soient presque tous différens les uns de autres. En la «tercera raza» clasificaba a los habitantes de las regiones de sureste asiático. ou plutôt bazanés»). el autor circunscribía a los europeos —exceptuando a los moscovitas—. diferentes a los europeos y tuvieran la piel color oliva. de sorte que ceux qui ont beaucoup voyagé peuvent souvent sans tromper distinguer par là chaque nation en particulier: j’ai néanmois remarqué qu’il y a surtout quatre ou cinq Espèces ou Races d’hommes dont la différence est si notable qu’elle peut servir de juste fondement à une nouvelle division de la Terre. todas estas características heredadas. selon les divers Cantons de Terre qu’ils habitent. café quemados» («fort noirs. aunque fueran. En la categoría de la «primera raza». esto era una simple consecuencia de los fuertes rayos de sol.capítulo 1 . a Borneo. También afirmaba que la población autóctona de América pertenecía a esta primera categoría. Car quoique dans la forme extérieure du corps et principalement du visage. India y gran parte del sureste asiático. pero no debido al clima. Persia. sus narices chatas y el cabello crespo. incluyendo. que se caracterizaba por el color negro. mejor dicho. La novedad de este planteamiento radicaba no sólo en la intención de categorizar a la humanidad en cuatro o cinco «especies» o «razas» sino también en la de ordenar y sistematizar la diversidad humana con base en el aspecto externo del cuerpo y del rostro. a los habitantes de las costas del norte de África y a los asiáticos del Imperio Osmano. Además aclaraba otro factor: que los indios asiáticos se caracterizaran por otra fisionomía o tuvieran una inclinación al color amarillo no era suficiente para considerarlos una «raza» independiente. por ejemplo.en tous mes longs et fréquens Voyages. m’a donné la pensée de la diviser autrement. los labios gruesos. Todos ellos eran de color realmente blanco pero 146 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 .

el carácter. el cabello. en la que desarrolló el sistema de la taxonomía (del griego τάξις. descubrirlo exige construirlo» (Beltrán Marí. Análogamente a las categorías aristotélicas. Así. poniendo de manifiesto el orden del Creador. Linneo ordenó los reinos de la naturaleza —animal. La variedad del Homo sapiens se evidencia especialmente en el color de la piel. La «cuarta raza» la conformaban los lapones del norte de Europa. nomos. influenciada por el clima. la primera edición de su trabajo (1735) contenía únicamente catorce folios. los ojos. el espíritu. según él. Ahora bien. el temperamento. ese orden subyacente no es evidente y. 1984: 145). 1997: 33). Sin juzgar excesivamente. el haberle conferido un nuevo significado a la «raza» como categoría del orden global. era algo novedoso. 1997: 27). la calidad del agua y el aire. nariz chata y ojos rasgados. aunque con diferencias regionales. especie y variedad. pero también por la naturaleza del semen que variaba según la «raza». La belleza estaba. la forma de la nariz. El naturalista tenía «como función ser Adán: describir. la alimentación.de hombros anchos. Bernier diferenció racialmente la población de la Tierra al definir el aspecto físico del cuerpo como criterio de categorización y aunque el color era importante.300 in cuarto (Beltrán Marí. taxis. y allí el naturalista destacaba las características somáticas e introducía elementos espirituales y culturales. orden. por tanto. no era el único y no era decisivo. Hering Torres 147 . género. Sin embargo. en su opinión. vegetal y mineral— en cinco taxones: clase. El naturalista sueco Carl von Linneo publicó en 1735 su obra Systema naturae. El médico francés estableció que en cada categoría racial existían evidentes contrastes pero encontraba la belleza femenina en todo el mundo. ‘orden’. cara plana. el systema naturae tras el aparente desorden. el vestir y las tradiciones (Conze & Sommer. distinguir y dar nombre a cada una de las especies y géneros. Una revisión histórica de larga duración Max S. y νόμος. Aunque en la primera edición ya había dividido a la humanidad en cuatro «razas» —Europaeus Colores de piel. eran detestables. Ya en la décima edición (1758) superaba los 2. Bernier elaboró la categoría racial «científica» que poco después habría de utilizarse con otras agrupaciones para formular mediante un «orden» las escalas jerárquicas en términos taxonómicos. ‘norma’ o ‘regla’). quienes. la complexión. Sin embargo.

en contraste con una menos clara. de esta manera. el «americano rojo» era colérico y erecto y estaba gobernado por las costumbres («Americanus rufus. y el «africano negro» era flemático y flojo y gobernado por la arbitrariedad («Africanus Niger. 148 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Este proceso de adscripción por pigmentación era. se reflejarán. aunque no se reflejan en la piel. rigidus […] Regitur opinionibus»). solamente en 1758 valoró el carácter de cada grupo. en una realidad sociohistórica. en comparación con una menos oscura. prefiguró los esquemas perceptivos ante el prejuicio y la alteridad y. Empero. melancholicus. tampoco es blanca. sanguineus. por supuesto. rectus […] Regitur consuetudine»). un proceso discursivo enmascarado por el empirismo epistemológico y el positivismo científico. El «europeo blanco» era sanguíneo y corpulento y estaba gobernado por las leyes («Europeus albus. En suma. por último. no es negra. las normatividades. sin embargo. les otorgó legitimidad a través de la ciencia taxonómica. El nexo que Linneo trazó entre la fisonomía y la patología humoral de Hipócrates y Galeno relacionaba el espíritu con la apariencia física. Aun así. Americanus rubescens. al deconstruir la quimérica lógica de la taxonomía se demuestra la arbitrariedad de atribuir colores de piel por medio del ordenamiento del saber. cholericus. fue asociar «científicamente» un simbolismo de colores con las posibles cualidades o defectos de los taxones raciales. en las estructuras. Asiaticus fuscus. Linneo desarrolló una estética y una valoración racista al ordenar y disciplinar los saberes. laxus […] Regitur arbitrio»). Su innovación. y hablar de piel amarilla o roja es una ficción racista y una tergiversación de la otredad. La supuesta pigmentación de la piel planteada por Linneo —blanco. al igual que la piel clara. las relaciones sociales y las mentalidades. tuvo un impacto determinante en la historia: ordenó los saberes.capítulo 1 .albenses. torosus […] Regitur ritibus»). La ficción racista y la tergiversación de la otredad se convirtieron. el «asiático amarillo» era melancólico y rígido y estaba gobernado por las opiniones («Asiaticus luridicus. rojo. phlegmaticus. desde el siglo xviii. amarillo y negro— no se puede comprobar a través de la epidermis: la piel oscura. Los colores postulados por Linneo. Africanus niger—.

tal vez. se inspiró en Montesquieu y su teoría de los factores ambientales para forjar su idea del inicio y el origen de las «razas» y adoptó las teorías del progreso de Adam Ferguson y Adam Smith. favorecieron los derechos humanos y lucharon por la tolerancia. Hering Torres 149 . ¿Encontramos en los tratados filosóficos del siglo xviii también ideas que. uno de los personajes que más insistió en la diferenciación de las «razas» mediante el color (Bernasconi. En consecuencia. los seres humanos son sus propios creadores. 2001: 17). es más: enfatiza la utilidad de la categoría ‘raza’. De hecho. Una revisión histórica de larga duración Max S. Kant hizo un llamado para que los individuos se emanciparan de su «minoría de edad» (Unmündigkeit) —término que también podría traducirse como ‘estado de ignorancia’ o ‘falta de voz y voto’— (Kant.Es indudable que famosos pensadores de la Ilustración como Voltaire (1694-1778) o Kant (1724-1804) propiciaron principios de igualdad. en su obra Was ist Aufklärung? (¿Qué es la Ilustración? [1784]). El «beneficio científico» de tal categoría. entre otros. No obstante debemos preguntarnos si el proyecto del Siglo de las Luces exigía incondicionalmente la igualdad para todos. Este proceso debe apreciarse como una secuencia de distintos niveles de crecimiento y desarrollo (Hund. 2003: 16). delimiten el proyecto de la Ilustración en detrimento de aquellos seres que se percibían en Europa como no blancos? Con el fin de dar respuesta a esta pregunta me concentraré a continuación en uno de los filósofos más representativos de la Ilustración: el ya aludido Kant. Colores de piel. implícita o explícitamente. para explicar las relaciones de jerarquía entre ellas. 2004: 83). El filósofo alemán fue. tomó de Buffon la caracterización de las «razas» como unidades capaces de entrecruzarse y de producir descendientes fértiles. Kant se apoyó en diversas piezas del inventario argumentativo existente en su época: derivó de Linneo la diferenciación sistemática entre la razas humanas (Menschenrassen) con base en los diferentes colores. la historia se entiende como un proceso evolutivo en que los esfuerzos de cada individuo repercuten en el bienestar y el progreso de cada persona. Sin duda. El filósofo alemán no solamente reproduce estas ideas. Según los valores de la Ilustración. Según Hund (2008: 187). a Kant puede considerársele uno de los pilares de la modernidad.

según Kant. 1968: 316. dado que ésta ha desarrollado una variedad de características hereditarias (Abarten). Castro-Gómez. y en el fondo se encuentran una parte de los pueblos americanos» (Kant. las cuatro «razas» fundamentales serían la blanca. razón por la cual estaban restringidos a desarrollar únicamente una cultura de esclavos. Las diferencias de color de piel no hacen referencia. Diez años más tarde. entonces. Kant les asignaba una piel «roja». Los negros son inferiores. A los indígenas. 4) la raza hindú o hinduística […] De estas cuatro razas creo que pueden derivarse todas las características hereditarias de los pueblos. En sus lecciones de «Physische Geographie» («Geografía física» [1804]) no titubeó en presentar esquemas jerárquicos de las «razas»: «La humanidad existe en su mayor perfección en la raza blanca. Castro-Gómez.capítulo 1 . que se caracterizaban por su profunda indiferencia y que su amor por la paz era solamente un reflejo de su «independencia haragana». la negra y la roja. Más arriba en su escalafón situaba a los africanos: daba por sentado que la «raza» de los negros se determinaba por su propia pasión sin que este grupo pudiese controlarla. radica en poder entrever las diferencias entre una misma especie (Art). a quienes había considerado una variante de la «raza mongólica». en su «Bestimmung des Begriffs einer Menschenrasse» («Definición de la raza humana»). Los hindúes amarillos poseen una menor cantidad de talento. En su ensayo «Von den verschiedenen Rassen der Menschen» («Sobre las diferentes razas humanas» [1775]) afirma: Creo que sólo es necesario presuponer cuatro razas para poder derivar de ellas todas las diferencias reconocibles que se perpetúan [en los pueblos]. 2005: 40). 2) la raza negra. la amarilla. como supuesto corolario. 1996: 14-15. sea como [formas] mestizas o puras (Kant. Kant agrega la «raza» de los indios americanos. a distintas clases (Arten) de hombre. hacía hincapié en su carácter pueril —hecho 150 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . de 1785. y afirmaba que no tenían la capacidad de adquirir cultura. De hecho. 2005: 41). pues todos pertenecen al mismo tronco (Stamm). y. 1) La raza blanca. 3) la raza de los hunos (mongólica o kalmúnica).

se introducen fronteras simbólicas. Hund. La ambivalencia de la «desigualdad en la igualdad» de la Ilustración se manifiesta cuando. paradójicamente. que apuntalan nuevos parámetros de diferenciación y exclusión. naciones. además. las ideas fraguadas en torno a la nueva igualdad de las razas supuestamente «inferiores». sin duda alguna. precisamente. reclamaba igualdad. 1999: 209-224. Una revisión histórica de larga duración Max S. 2003: 16). Hering Torres . la ambivalencia de la Ilustración está constituida. de una parte. en haber invalidado y monopolizado. sólo ellos podían producir cambio y progreso. símbolos y valores inequitativos e inicuos puestos en contra de la otredad. por los ideales de igualdad. de ahí deducía que los hindúes siempre serían aprendices. postulaba la igualdad de todos los seres humanos y. derechos participativos. El racismo perpetuó la exclusión en una sociedad europea que. industrial y parlamentario— representó. derechos humanos y libertad de expresión y. para el proyecto de emancipación del Homo europeus. A los hindúes los situaba en una escala superior a las dos últimas: los consideraba «amarillos» y les concedía la posibilidad de tener civilización. de otra. El triunfo definitivo del proyecto de sociedad europea decimonónica —burgués. La filosofía de la Ilustración preconizaba la abolición de las formas feudales de producción. sólo ellos podían liderar. Pero la innovación estriba. ideológicas y parcialmente imaginarias entre las diferentes «razas».que demostraba su dependencia ante el liderazgo—. En este contexto. parlamentarismo y democracia. propiciaba el principio de la propiedad privada en un temprano 151 Colores de piel. por ideologías como el racismo y el antisemitismo «científicos» y el concepto de propiedad. el racismo genera una especie de regresión sincrónica a fin de implementar y salvaguardar todo un sistema de códigos. Así pues. lo cual es típico de cualquier discurso racista. a través del discurso racista desarrollado por Kant. sin embargo los definía como representantes de una «cultura de habilidades» y no como partícipes de una «cultura de la ciencia». un legado central de las sociedades contemporáneas al construir identidades. en la «raza blanca» se condensaba la más alta perfección (Hentges. Los «blancos» encarnaban todos los talentos necesarios para la «cultura de la civilización». fronteras y nuevas «verdades» y dogmas.

como el estatus social. A través de una historia del color de la piel se pueden develar los valores morales de una sociedad. al contrario. en Europa. Al ser lo primero que se percibe de una persona. Conclusiones A lo largo de este capítulo hemos discurrido sobre la atribución del color de piel entendiéndola como variable histórica. ni hablar de los rojos y los amarillos. La asignación del color es un proceso circular. 152 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . del objeto al sujeto y del sujeto al objeto. construida discursiva y socialmente. A la luz de las fuentes de la Antigüedad y la Edad Media se evidenció que. el paradigma del tono de la tez se distanciaba claramente de «ser blanco». la atribución del color se constituyó en un medio de valoración construido y se sustentó con base en las diferencias reales de la pigmentación. Sin embargo. siempre se anheló tener una proporción de colores armoniosa que reflejara un equilibrio (hu)moral. A modo de conclusión general se puede afirmar que el color es una categoría sociocultural. el color de la piel se ha convertido en un objeto de significación por medio del cual se ha regulado la interacción humana. Estas observaciones se pueden fragmentar en las siguientes. relativa y circunstancial. la interpretación cultural de la tonalidad de la piel ayuda a decodificar significados inscritos en el cuerpo. Los blancos no son realmente blancos y los negros tampoco son realmente negros. la particularidad y la calidad de las personas. que obedece a un subjetivismo grupal y cuyo significado y cuyo empleo varían según contextos geográficos. La razón de Kant representaba un raciocinio racista. La historia del color es la historia de un sesgo cognitivo que se explica mediante el entramado sociocultural de las personas que lo asignan. Por lo tanto es una categoría semiótica. pero todo ello solamente para el «hombre blanco». que corresponden a un espacio histórico y demuestran el carácter artificioso de las categorías del color como entes reales pero a la vez recodificados.proyecto capitalista. imaginados y construidos culturalmente. El color del cuerpo se entendía como un reflejo de la constitución que subyacía a la piel. históricos y epistémicos. que construye significados. Por ello.capítulo 1 .

hereditaria y susceptible de categorización. a lo largo del siglo xvi. Constatamos que. al «salvaje» del «civilizado». el tinte de la piel operó. La raza y el color dependían de las posibles relaciones de amistad o de las posibles inquinas que medraran una comunidad. sin embargo. Aunque en estas fuentes persistía una fuerte variabilidad terminológica y conceptual sobre el tinte de la piel. Se ve con claridad que. en este sentido. Hering Torres 153 . con el trasfondo de la Conquista el color supuestamente «blanco» se construyó progresivamente como el tipo ideal del europeo. se buscaba desarrollar nuevos términos para captar la apariencia de «los Otros». Demostramos. profundamente influido por el sistema ibérico de la limpieza de sangre. tachados de «negros» y claramente identificados con la población de África. no tener indios. judíos o neófitos de estos grupos en el árbol genealógico. La blancura estaba condicionada por «no tener raza». es decir. musulmanes. mulatos. el indígena representaba un punto intermedio entre el «blanco» y el «negro» y por eso se definía mediante un amplio espectro de expresiones que hacían referencia a un color «intermedio». Así. Una revisión histórica de larga duración Max S. el color de la piel se articulaba con la idea premoderna de «raza». en el contexto colonial.La correlación entre el color del organismo y su constitución humoral hacía del semblante una disposición variable que no se entendía como una categoría estable. el europeo empieza a autodefinirse como blanco. que. negros. a su vez. como un instrumento de poder. Los cristianos le dieron mucha importancia a la tez como marcador empleado para diferenciar al «fiel» del «infiel». en la medida en que Europa se acercaba a continentes como África. el Colores de piel. aplicable ante la ley colonial para obtener determinados fines. En este proceso. en las descripciones de los viajeros por Asia pero también los relatos de los conquistadores de América. color que ayuda a consolidar su identidad como ente diferenciado de los de color más oscuro. En América. el color era una categoría social entrelazada con el imaginario referente a la «calidad» y la «limpieza». El color representaba una categoría que estratificó el orden colonial a pesar de variar rápidamente y depender de la fama pública. Asia y América. Esta forma de percibir la tonalidad en términos caleidoscópicos muy probablemente influyó. al «bueno» del «malo». Es posible que. a partir de esta experiencia histórica.

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