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EL HOMBRE DE LOS LOBOS

Paciente, exiliado ruso de 23 años, de posición socio-económica alta. El individuo recurrió al médico, pues entre sus dificultades estaba la de sentir miedo a los lobos, además, le incomodaba una suerte de neurosis obsesivocompulsiva por temas religiosos. Antes de acostarse a dormir iniciaba un ritual que consistía en rezar y besar imágenes de santos por un largo rato.

"Soñé que era de noche y estaba acostado, las patas de mi cama estaban en dirección hacia la ventana, a través de ésta, se veía una hilera de viejos nogales (cuando tuve este sueño era una noche de invierno) De repente, se abrió la ventana, y observé con gran desasosiego, que sobre las ramas del grueso árbol, había encaramados lobos blancos. Eran seis o siete, completamente blancos, más bien parecían zorros o perros ovejeros, pues tenían cola grande como los zorros y levantaban las orejas como los perros cuando huelen algo. Sentí un miedo horrible, ya que sabía que iba a ser devorado por estos lobos, empecé a gritar... y ahí desperté. Mi niñera vino a ver que pasaba. Demoré largo rato en convencerme que éste había sido un sueño. El hecho de haber visto abrirse la ventana y los lobos encima del árbol me hizo creer que había presenciado una escena de la vida real. Después me calmé, sentí como que me hubiese salvado de algún peligro y volví a quedarme dormido. El único movimiento del sueño fue el de abrirse la ventana, pues los lobos permanecieron estáticos en las ramas del árbol, a derecha e izquierda del tronco, y mirándome, fijamente. Daba la impresión que sólo me miraban a mí. Creo que fue éste mi primer sueño de angustia. Debo haber tenido, máximo tres o cuatro, años. Desde aquella noche hasta mis once o doce años tuve siempre miedo de ver algo terrible en sueños"” Análisis e Interpretación El individuo asoció siempre este sueño con un recuerdo de su infancia que le inspiraba mucho miedo, era la imagen de un libro de cuentos donde se veía un lobo. Su hermana mayor, se solazaba en mostrarle sorpresiva y reiteradamente, esa imagen, y por ello él lloraba y gritaba, presa de miedo atroz. La imagen representaba un lobo caminando en dos patas, con las orejas levantadas y las garras extendidas hacia delante. Él pensaba que podría ser el lobo de la Caperucita Roja. ¿Por qué eran blancos los lobos?

Además. de acuerdo a otros informes-. pero el sastre. y huyó a un árbol. pero los casos fatales siguieron aumentando. pero el lobo al que el sastre le había arrancado la cola. de repente reconoció a su mutilado visitante. que los lobos muestran en el sueño son ciertamente. Con esta orientación el individuo se demoró poco en asociar el cuento del lobo y las siete cabritas. El sastre le golpeó con una huincha de medir. -el paciente se rectifica inmediatamente. aparece el color blanco ya que el lobo le pide al panadero que le pinte una pata blanca para . fingiendo que es la abuela. En algunas ocasiones su padre lo llevaba a ver esos rebaños. compensación para dicha mutilación.Este detalle le hace pensar en los grandes rebaños de ovejas que pacían en los potreros aledaños a la hacienda. Además en ese cuento. dejándolo mutilado. En este cuento hay sólo dos ilustraciones. "Tómenle la cola"” y el lobo se asustó tanto al recordar su infeliz aventura. Al principio los animales se quedaron indecisos. Él no tenía un recuerdo claro si este hecho fue antes o posterior al sueño. ya que el lobo devora sólo a seis cabritas pues la séptima está escondida dentro de la caja del reloj. sin embargo. surgió una especie de epidemia mortal (epizootia) en el ganado ovejuno. que al empezar a correr. ¿Cómo aparecen los lobos encima del árbol? El individuo hace la asociación con un cuento que solía contarle su abuelo. Este era el cuento: un sastre se encontraba trabajando en su habitación. y les propuso a los otros lobos que subieran uno encima de otro hasta que el último se colocara en la rama más alta. Las colas largas de zorro. ¿Por qué seis o siete lobos? El paciente fue incapaz de responder a esta pregunta. Este cuento grafica la información del árbol donde aparecen encaramados los lobos.. hasta que yo puse en duda que la imagen que le daba miedo pudiera corresponder al cuento de la Caperucita Roja. Su padre mandó llamar a un discípulo de Pasteur. quiso vengarse. debería ocultarse otro cuento. cuando de repente la ventana se abrió y entró un lobo. no obstante haber sido vacunados. situación que el niño agradecía con deleite y orgullo Un tiempo después.mejor dicho. diciéndoles. los demás se tiraron del árbol. una cuando el lobo se encuentra con la Caperucita Roja en el bosque y la otra correspondiente a la escena en la que el lobo está acostado en la cama. Los lobos concordaron. y empezó a gritar. contiene una alusión explicita al complejo de castración. tal vez un poco antes del sueño.. El sastre le arrancó la cola al lobo. el contenido del relato explica de forma nítida que el cuento contado por el abuelo fue anterior. quien vacunó a todos los animales. Entonces subyacente al recuerdo de aquella imagen. En ese cuento es mencionado los números seis y siete . que él mismo podría servir de base y sostener a los demás. tomó al lobo por la cola y se la arrancó de un tirón.

También los dos terminan con la muerte de la bestia malvada. sólo anticiparemos que tal explicación está en perfecta armonía con el carácter principal de la neurosis de nuestro individuo. algo distinto del miedo infantil al padre.evitar que las cabritas lo reconozcan por su color gris. Aquí cabe la pregunta si el cuento del lobo que devora a las cabritas y el de la Caperucita Roja forman. Por lo demás. los dos cuentos tienen varios puntos en común. Por ahora. en épocas posteriores de su vida. ciertamente gracias a la espontánea colaboración del paciente. el padre de nuestro paciente. El paciente relata este sueño en la primera época del tratamiento. El principal motivo de su enfermedad había sido el miedo a su padre. segundo. pues el lobo después de comerse a las cabritas se echa a dormir y a roncar a la sombra de un árbol. Es importante destacar la relación de este sueño con dos cuentos que presentan similitudes: la Caperucita Roja y El lobo y las siete cabritas. toda la sensación tan vivida de la realidad en que terminaba el sueño le parecía que podría tener importancia. la mirada fija e intensa con que los lobos lo miraban. la absoluta inmovilidad de los lobos. como contenido un secreto. y seguramente en sus juegos con el niño durante la más temprana infancia pudo haberle dicho más de una vez en forma cariñosa: "Te voy a comer"” En cierta oportunidad otro paciente me contó que sus hijos nunca le habían tenido cariño al abuelo. . Además. como tantos otros adultos tenía la costumbre de amenazar en broma a los niños. porque éste los asustaba cuando jugaba con ellos al decirles en broma que les iba a abrir las tripitas para ver que tenían dentro. luego concordó con mi convicción de que precisamente detrás de él se ocultaba la causa de su neurosis infantil. Él siempre había reiterado que dentro del sueño había dos factores que lo habían impresionado más. Voy a exponer en otra ocasión qué explicación y significado tienen estas zoofobias. por ejemplo. En las siete cabritas vemos un árbol. Este relato es un primer sueño de angustia de la infancia. La impresión que estos cuentos causaron al niño se exteriorizó en una verdadera zoofobia que sólo se diferenció de otros casos similares en que el objeto temido no era un animal de acceso fácil a la percepción del individuo (como. y tanto su vida como su comportamiento durante el tratamiento estaban dominadas por una actitud ambivalente ante cualquier sustitución de su padre. Además. el perro o el caballo). Declaro que la interpretación del sueño del hombre de los lobos fue tarea de varios años. En ambos encontramos que el lobo devora a alguien y que luego a éste se le abre el vientre retirándole de sus entrañas lo devorado. Primero. cuyo contenido. pero sólo en los últimos meses de la cura conseguimos descifrarlo por completo. sino tan sólo conocido de oídas y por imágenes del libro de cuentos. En el curso del tratamiento volvimos repetidamente sobre él. relacionado con otros sueños inmediatamente sucesivos y con ciertos acontecimientos de aquel período de la vida del individuo. despierta un interés especial.

Sin embargo. que se podían deducir varias conclusiones. Un día el joven paciente continuo espontáneamente la interpretación de su sueño. o sea. o sea. cuatro o cinco años. podrían haber satisfecho al individuo cuando visitaba los rebaños con su padre. El primer análisis del sueño nos señaló.. que el sueño se refiere a un hecho real y no por la convicción que el abuelo realmente había contado la historia del sastre y el lobo o de haber escuchado la lectura del cuento Caperucita Roja o El lobo y las siete cabritas. que desde aquel entonces dominaba la vida del individuo. o sea. deformación que quizá pueda consistir en transformarse en lo contrario. hay indicios de miedo a la muerte. pues las ovejas habían sucumbido debido a aquella epizootia. Aquella conclusión no era aún. Naturalmente esperamos. Pensaba que aquel fragmento en que la ventana se abría sola. podemos agregar que el sueño le recordó algo que pertenecía a una época más aún temprana. El descubrimiento del contenido de tal escena debía ser facilitado por aquello que el individuo enfatizaba en el contenido manifiesto. que este material reproduzca aunque con cierta deformación. era necesario reunir pruebas para investigar la sexualidad infantil del sujeto. Esto parecía más bien aludir a un hecho cuya realidad era enfatizada y comparada a la irrealidad de los cuentos. El elemento más impactante del sueño. La mención del recuerdo de los rebaños de ovejas. por el entorno junto a la ventana que se encontraba el sastre del cuento y por aquella que el lobo entraba. El individuo nos dice que en la época de su sueño tenía tres. que ya disponemos de los siguientes fragmentos para la reconstrucción: Un hecho real – algo que sucedió en época muy temprana. Por nuestra experiencia de la interpretación onírica sabemos que tal sensación de realidad entraña un determinado significado. Del primer análisis incompleto del sueño dedujimos. Significaba que había despertado y había visto algo: los lobos en el árbol. . En su opinión debía tener otro sentido: que él mismo abría los ojos repentinamente. los lobos encaramados sobre las ramas del árbol.el padre -algo terrible. que el lobo era un sustituto del padre. Por otra parte. como resultado de este análisis provisorio se deduce del material entregado por el paciente. además. de forma que. y en nuestra opinión. el material desconocido de la escena buscada.el acto de mirar fijamente -inmovilidad. la mirada fija y la inmovilidad de los lobos.En esta última sensación enlazaremos nuestra labor interpretativa. además. este primer sueño de angustia habría exteriorizado ese miedo al padre.problemas sexuales castración. conducía directamente al relato del abuelo. Nos revela que en el material latente del sueño hay algo que desea ser recordado como real. El estimulo del sueño y la relación con la castración podría ser lo apasionante. de ninguna manera. no le quedaba bien explicado. definitiva.

La mirada fija. inmovilidad en lugar de movimiento. ser atribuida a otro elemento integrado al contenido manifiesto. Así. anterior al sueño. Ya sabemos que en esas circunstancias los niños en sus sueños. Por coincidencia. Ahora el joven recordaba haber tenido ese sueño unos días antes de la Nochebuena. anticipan el cumplimiento de sus deseos. pero inmóviles) se trataría de un movimiento agitado. En el primer caso la deformación habría consistido en una transposición de sujeto y objeto. El significado que tuvo el día de Navidad. y el niño sintió miedo a ser devorado por el lobo.No se podía objetar nada contra su interpretación que. que por entonces ansiaba recibir de su padre. que mostraba a los lobos encaramados en las ramas. Había sido poco antes de cumplir cuatro años. Estaba excitado y expectante por los regalos que iría a recibir. Despertó y vio algo. a repetidos testimonios de sus familiares. ¿Y si además de otro detalle recalcado por el individuo estuviera deformado por una inversión? Entonces. ser mirado en vez de mirar. debía más bien. actividad y pasividad. Sin embargo. Al conocer su evolución sexual. olvidada hacía ya mucho tiempo de una escena en la que él mismo presenciaba como su padre buscaba obtener satisfacción sexual con alguien. menos peligrosa. El niño se había ido a acostar excitado ante la expectativa de la proximidad del día que había de recibir regalos en doble.( Posiblemente por su padre) y se refugió en la niñera. Entre los deseos que le produce el sueño parece ser más fuerte el de la satisfacción sexual. se había conservado en el supuesto recuerdo de haber sufrido su primer acceso de cólera porque no quedó satisfecho con los regalos recibidos. es posible no ver la laguna existente en el mismo y constatar como la satisfacción se transforma en angustia. El resultado de esta evolución fue el surgimiento de miedo-terror ante el cumplimiento de su deseo. Otra asociación interesante surgió de repente y nos entregó una nueva aproximación a la interpretación. en el sueño los regalos se habían transformado en lobos. Este recuerdo estaba formado por algunos elementos exactos e inexactos y no podía ser aceptado como verdadero sin ciertos cambios. La intensidad de tal deseo consiguió reavivar la huella mnémica. la Nochebuena era también su cumpleaños. además. pudimos saber con toda seguridad la fecha del sueño. porqué en el relato del abuelo estaba abajo y no podían trepar al árbol. y en el segundo en una transformación. él ya había sufrido alteraciones de cáracter al inicio del otoño. Ahí. para nuestro paciente. en vez de inmovilidad (los lobos se mantenían estáticos mirándolo fijamente. Sin embargo. era ya la Nochebuena y su sueño le mostraba los presentes que eran para él. colgados en el árbol. el niño habría despertado de repente presenciando una escena muy movida. podía ser la base de nuevas deducciones. El árbol era el de Navidad. represión del impulso representado por el mismo y consecuentemente huir lejos del padre junto a la niñera. ya que de acuerdo. Entonces. que observó con gran atención. adjudicada en el sueño a los lobos. la .

Entonces. la cólera y aquella Nochebuena había sido conservada en el recuerdo. justamente a las cinco de la tarde. Por último. probablemente. Este síntoma subsistía aún en la época del tratamiento analítico. interrumpió el intercurso de sus progenitores en una forma de que más adelante hablaremos. Fundamentalmente. Cuando el chico despertó fue testigo de un" coitus a tergo" repetido tres veces Ahí pudo ver los genitales de sus padres. Llega aquí el punto en el que he de separarme del curso del análisis y temo sea también aquel en que abandone por completo la confianza del lector. si es que coincidieron ambas. sin . por temporadas. el niño tenía un año y medio cuando la presenció. hora marcada después por sus accesos depresivos. Desde los diez años comenzó a padecer. en el caso de las huellas de impresiones inusuales y especialmente favorables para la observación. estaba durmiendo en su cuna. y las cinco de la tarde había de ser la hora en que por entonces alcanzaba la fiebre su máximo nivel o aquella en que el niño sorprendió el coito de sus padres. Probablemente. casado pocos años antes. tal imagen había de satisfacer una condición. hubiese sido capaz de apartar al sujeto a cumplir sus deseos? De acuerdo con el material entregado. Nuestra hipótesis de que había sido un caluroso día de verano cuadra con el hecho de que los padres se había quitado la ropa para dormir siesta y estaban semi desnudos encima de la cama. nos permitió ir obteniendo poco a poco respuestas satisfactorias a todas las interrogantes que a dicha escena hubieron de enlazarse. sin tomar en cuenta la presencia de un niño de año y medio. Ahora bien: ¿Qué imagen podría ser tan poderosa. Tales accesos de depresión sustituían a los de fiebre o postración sufridos en aquella época infantil. en el dormitorio de los padres. depresiones que se iniciaban a primera hora de la tarde y alcanzaban su máximo nivel hacia las cinco. ni da la impresión de ser producto de una acalorada fantasía. Estaba padeciendo de una fiebre" palúdica". pues tenía que ser adecuada para fundamentar el convencimiento de la existencia de la castración. durmiendo tranquilamente en su cuna. al subir la fiebre. El repetido retorno al sueño durante el curso del tratamiento. debido a la dolencia. Lo que aquella noche hubo de ser activado.esencia de la relación entre la insatisfacción erótica. que un matrimonio joven. sus padres lo habían recibido en la habitación matrimonial. A mi juicio. con innumerables variantes y nuevas versiones que fueron siendo sucesivamente explicadas por el análisis. se trata de algo trivial y cotidiano. no tiene nada de extraordinario. se acaricie durante las horas de la siesta en una calurosa tarde de verano. entendió perfectamente el proceso y su significado. En primer lugar. con accesos diarios intermitentes a cierta hora determinada. El miedo a la castración fue luego el motor de la transformación de los efectos. que asociada a la actuación nocturna del deseo sexual.

cada uno y la totalidad de sus profesores desempeñaron este mismo rol de sustitutos del padre. Una sola vez hubiera bastado para procurar al espectador ocasión de observar y otra postura de los padres hubiese sido difícil. no menos crítica que él ante la hipótesis de que el niño pudiera realizar tal observación. a los cuatro años de edad. y en aquel sueño posterior. asegurando al lector que. Queremos primero continuar el estudio de las relaciones de esta escena primaria con el sueño. que un niño a la temprana edad de año y medio pueda recibir las percepciones de un proceso tan complicado y conservarlas tan fielmente en su inconsciente. elevó al anunciado profesor a la categoría de sustituto del padre. adoptamos una actitud. que exista un procedimiento susceptible de hacer conscientes de un modo coherente y convincente los detalles de esta escena. los síntomas y la historia del paciente. y tercera. hasta encontrar aquel libro de cuentos. destinada a facilitar su comprensión. tanto para bien como para mal. en posición animal. Aquella impresión es la correspondiente a las posturas que el niño vio adoptar a sus padres: el padre en pie y la madre agachada. La noche antes soñó con aquel profesor como una figura de león y éste en la misma postura que el lobo de la famosa imagen. la cual se fundará más bien en otras tres circunstancias diferentes: Primera. pero rogándole que se decida con nosotros a aceptar provisoriamente la realidad de la escena. Por ese entonces el individuo ya había controlado su fobia al lobo y estaba en condiciones de elegir un nuevo animal como objeto de angustia. con las garras extendidas y las orejas levantadas. El contenido mismo de esta escena no puede constituir. Pensaba que la postura del lobo en aquella estampa podría haberle hecho recordar la de su padre en la escena mencionada. segunda. presa de angustia. y reconoció la imagen que tanto le asustaba en una ilustración del cuento del lobo y las siete cabritas. Durante el tratamiento el joven paciente se dio el trabajo de buscar en las librerías de viejo. El destino deparó al sujeto una ocasión singular de reavivar su fobia al . Examinaremos minuciosamente estas y otras objeciones. siendo investidos de la influencia paterna. Cuando el chico tenía unos siete u ocho años le avisaron que iría un nuevo profesor a darle clases. vivida y comprendida en semejantes circunstancias. que luego. un argumento en contra de su veracidad. pues. en la que aparecía el lobo caminando en dos patas. su hermana mayor solía asustarlo mostrándole la imagen del libro de cuentos.que tampoco la postura elegida para el coito tenga nada de extraño más aún que de este material probatorio no puede deducirse que el mismo fuese realizado todas las veces en la postura señalada. Ya vimos con anterioridad que en el período que el chico tenía miedo. por nuestra parte. En los últimos años de su infancia. En el sueño este león se acercaba rugiendo a su cama y ahí despertó otra vez. sea posible una elaboración a posteriori de las impresiones recibidas. Dicha imagen fue el punto de partida de otros hallazgos.

Una interesantísima relación me obliga a aplazar el estudio completo de estos enamoramientos obsesivos. y luego miraba al reloj. que aparecían y desaparecían en sucesión enigmática. y trató de darme una explicación. pero su miedo al lobo se hallaba asociado al hecho de que estuviera en posición erguida.lobo. quería decirme: “Sé bueno conmigo. Fue de gran importancia este detalle de la postura que. como la menor de las cabritas que se escondió en la caja del reloj?” El lobo que le daba miedo era. Su memoria le recordaba con toda precisión que otras imágenes que representaban al lobo andando en cuatro patas o dentro de la cama. como la ilustración de la Caperucita Roja. Recordó que la menor de las siete cabritas se escondía en la caja del reloj. en su época de estudiante de enseñanza media y transformar en punto de partida de graves inhibiciones la relación que dicha fobia ejercía en su interioridad. miedo que luego se hizo extensivo a los demás profesores. Para él. Eso porqué el lobo aún era su padre. sin embargo. Supuse que deseaba terminar la sesión pronto. Por coincidencia. Por ese entonces. casi a mis espaldas y me extrañó comprobar que el individuo volvía de vez en cuando su rostro hacia mí con una expresión amable. mucho tiempo después él mismo mencionó que había sido una manipulación. de acuerdo a la reconstrucción de la escena primaria. no consiguió liberarse de un miedo intenso a este profesor. Desde el inicio el individuo se sintió intimidado por este profesor y luego consiguió una reprensión grave por haber cometido una falta en una traducción del latín. Una falta muy estúpida. En la sala en que se realizaron las primeras sesiones había un gran reloj de caja frente al paciente. la mujer tenía que estar en la postura de la escena primordial. el apellido del profesor de latín era Lobo. . si duda. El fenómeno más singular de su vida erótica posterior a la pubertad consistía en accesos de enamoramiento sexual obsesivo. jamás lo habían asustado. pero esa importancia permaneció limitada al ámbito sexual. ¿Debo tenerte miedo? ¿Me comerás? ¿Tendré que huir y esconderme de ti. oculta a su conciencia. mientras que sus hermanas eran devoradas por el lobo. desencadenando en él una energía enorme. el padre. en lugar de emplear el término correspondiente en su lengua materna. adoptada por la madre. había visto adoptar a la mujer. sin embargó. y que él era incapaz de controlar. Se trataba de traducir la palabra latina” filius”. Uno de los primeros “síntomas pasajeros “que el paciente hizo durante el tratamiento aún estaba asociado a la fobia que tenía al lobo y al cuento de El lobo y las siete cabritas. Él se recostaba en el diván. El motivo de la reprensión citada se relacionaba con sus complejos. incluso en períodos de inhibición. y que sólo durante la cura apareció en ella. Desde su pubertad encontraba las nalgas redondas y exuberantes lo más atractivo en una mujer. como tratando de halagarme. pero puedo ya anticipar que se hallaban enlazados a una determinada condición. (hijo) y el sujeto lo hizo con la palabra francesa” fils”.

Nos falta aquí un nexo. de que semejante preferencia sexual. Por último. la imagen de la satisfacción sexual procurada por el padre. y vinculada con ello miedo al padre. en efecto. En la escena primordial no se insinuaba ninguna alusión sexual. Pertenece al cuadro de la disposición erótico-anal. contándose entre aquellos rasgos arcaicos que caracterizan aquella constitución. siendo sustituida al mismo tiempo. Pero en lugar de esa imagen aparece el material del cuento que su abuelo le había contado poco antes: el árbol. el sueño debía mostrar al niño.es en general propio de las personas inclinadas a la neurosis obsesiva. cuento de las siete cabritas -refleja el progreso durante la elaboración del sueño: deseos de alcanzar placer sexual con ayuda del padre -reconocimiento de la castración. la adaptación del material del cuento del sastre y el lobo al contenido del cuento de las siete cabritas. sino toda una serie de ellas. Tal vez encontremos más tarde un nuevo punto de apoyo para demostrar que ya en la época de su percepción.Cabe aquí la observación. tal y como él la había visto en aquella escena primordial y como modelo de la propia satisfacción que él deseaba recibir. la cifra dual de los padres por la pluralidad de los lobos. excitado por el próximo cumplimiento de sus deseos en la Nochebuena. a partir del año y medio ya le había provocado ciertos efectos. en la forma deseada. como en una fragmentación de la libido. entonces no se justificaba que esta fuera derivación de alguna impresión particular de su infancia. el lobo rabón invita a los demás a subirse encima de él. pero tal hipótesis no concordaba con la expresión placentera que había advertido en el rostro de su madre. cuando hayamos expuesto el material referente a su condición erótica inconsciente. Cuando el paciente profundizaba en la situación de la escena original extraía a la luz las siguientes autopercepciones:Había supuesto al principio que el proceso observado era un acto violento. o sea. cuento del lobo. Tomaremos en cuenta que la “activación” de esta escena (evito intencionadamente emplear la palabra . y por este camino pudo ya quedar representado el material de la escena primordial por el del cuento del lobo. Más adelante regresaremos a este punto. del que tomó el número siete. pues. La transformación del material -escena original. Según nuestras esperanzas. y ese vínculo nos muestra de nuevo solamente el detalle de la postura. Después de lo ya anteriormente expuesto puedo ya concretar sobre el efecto patógeno de la escena primaria y la alteración que su despertar provocó en la evolución sexual del individuo. la manera más antigua de copular desde el punto de vista filogénico. debiendo reconocer que se trataba de una satisfacción. En el cuento del abuelo. impuso una nueva modificación al contenido onírico. un puente que nos conduzca desde el contenido de la historia primordial al del cuento del lobo. los lobos sin cola representada en forma de supercompensación por las colas frondosas de los supuestos lobos. En el coito more ferarum podemos ver.Casi no sentía placer en el coito en una postura distinta al coitus a tergo. Continuemos. Este detalle despertó el recuerdo de la imagen de la escena primaria. el examen de las relaciones entre el sueño y la escena primaria.

soñado por nuestro individuo a los cuatro años. De esta manera ha quedado demostrado el efecto que le provocaba al joven exiliado ruso. recordar este sueño. A mi juicio. sin haber perdido nada de su nitidez.“recuerdo”) provocaba los mismos efectos que si fu era un hecho reciente. La escena actúa a posteriori. . queda así exhaustivamente aclarado el sueño de angustia. entre el año y medio y los cuatro años.