Los traidores reformistas

El PCOE, fiel a su compromiso con la clase obrera y con la revolución, mantiene su constante denuncia al reformismo encarnado por organizaciones claramente socialtraidoras, como IU y el PCE. Su esencia es burguesa, y su compromiso con el régimen democrático-burgués español constituye una clara traición a la clase obrera, cuyos intereses en absoluto representan. Son elementos que inyectan ideología burguesa en el seno de la clase obrera, y evitan la toma de conciencia por parte de ésta contribuyendo a apuntalar y legitimar el régimen capitalista e imperialista español. Son vasallos de la burguesía y del imperialismo cuyo único fin es el de dar a este sistema criminal un rostro más humano. Perpetúan, por tanto, la explotación a la clase obrera y la dictadura de la burguesía sobre el proletariado. Los reformistas son traidores a la causa del pueblo trabajador. Llamamos a la clase obrera a organizarse en sus centros de trabajo para construir el Poder Popular y a romper definitivamente con los reformistas, traidores en esencia. ¡Reformismo es traición! ¡Organízate y lucha!

HOJA ROJA
Abril 2013 www.pcoebalears.wordpress.com illesbalears@pcoe.net

La voz de la clase obrera en las Islas Baleares

Federación de Jóvenes Comunistas de España

Artículos Abandonar el barco fue un error: las renuncias al marxismo tras la caída del campo socialista y la vigencia actual del marxismoleninismo
Es hora de hacer un pequeño paréntesis reflexivo y recordar a tantos camaradas que asqueados por las traiciones de los dirigentes renunciaron al marxismo y, especialmente, a quienes sintieron desvanecer su confianza en la ideología obrera tras la caída de la URSS y del campo del socialismo. Algunos fueron camaradas intrépidos, fértiles en su entrega, víctimas de la represión burguesa, pues mientras los reformistas convivían plácidamente con los enemigos de la clase obrera al calor de un falso bienestar “conseguido”, ellos fueron expulsados de los sindicatos y despedidos de sus empresas. Fueron también, otros camaradas, limitados para una actividad total, y que a pesar de sus circunstancias, pusieron lo mejor de lo que tenían a disposición de su partido y de la causa obrera. Camaradas todos, que lamentablemente hoy, se hallan recluidos en sus hogares sin querer saber nada, pero llenos de inquietudes reprimidas. Nadie puede discutir que fueron momentos delicados para la conciencia revolucionaria. El imperialismo, animado por su victoriosa posición, redobló sus esfuerzos y se armó de argumentos con la presunción de asestar el golpe mortal al marxismo. Entonces aparecieron miles de libros, ensayos, más toda clase de artículos para demostrar que con la caída de la URSS, el marxismo había fracasado. Los círculos propagandísticos burgueses extendieron sus tentáculos atrapando con ellos a una pléyade de profesionales de la información, a la par que conquistaban las conciencias mal nutridas de falsos actualizadores de la revolución socialista, que hicieron suyas propuestas que reflejaban las influencias de la propaganda imperialista. Bajo sus efectos surgieron formas de organizaciones desvinculadas del movimiento obrero y comunista, pequeñísimas fracciones de la sociedad, desclasadas y sin ideología, que los supersabios, léase intelectuales prostituidos, elevaron a

Humor gráfico

la categoría de sujeto revolucionario, negando a la clase obrera su misión histórica. Todo estaba concebido para infundir entre los trabajadores el desaliento y la malformación de su conciencia de clase. Con estos parámetros bien delineados, que se mostraban realistas e infranqueables, los sumisos sindicatos, los políticos traidores de la mal denominada “izquierda” parlamentari a, juntos con los capitalistas, lograron crear un ambiente hostil a todo cuanto era y representaba a la ideología marxista. Pese a ello, el marxismo como ciencia que es, permaneció incólume, a sabiendas de que las mentiras tienen las patas muy cortas. Los análisis de Marx, Engels, Lenin y Stalin, que habían permanecido ocultos por la confabulación antiobrera, brotaron de nuevos impetuosos, estimulados por una crisis, tan honda y perversa, que por sí misma se encargó de restaurar la credibilidad de la filosofía marxista, la única capaz de señalar con

matemática precisión la causa de la crisis y sus consecuencias. Gracias al marxismo, hoy podemos mirar con optimismo el pasado. Las experiencias de la URSS y del campo del socialismo ya no son motivos para el desaliento, por el contrario, sus éxitos y sus errores constituyen un maravilloso acicate para retomar el camino revolucionario con la lección bien aprendida, a la vez que nos coloca en la mejor situación para conjugar el pasado con el presente y así construir el futuro que será labrado no sin escollos, pero con la certeza de que ya nunca más incurriremos en fallos que pongan en peligro la integridad de la nueva sociedad. Ningún partido, ningún colectivo fraccional promocionados por la propaganda y el dinero imperialista, ninguna organización espontánea e indisciplinada, ninguna teoría parida artificialmente, ha demostrado, desde la desaparición de la URSS, tener capacidad para afrontar el reto del

devenir que pasa por encima de los deseos de los enemigos de la clase obrera. Todos ellos han quedado como son: como unos traidores indeseables. Hoy podemos asegurar que, si el capitalismo europeo, especialmente el español, impone su ley, es como consecuencia de que no existe aún un Partido Comunista con la suficiente fuerza para cambiar el rumbo de los acontecimientos, debido a todo lo que venimos exponiendo. Ellos lo hicieron bien hasta cierto punto, pues sabían que más temprano que tarde, sus falsedades quedarían al descubierto, y el marxismo volvería a imponerse, pues no ha habido ninguna teoría, excepto la marxista, capaz de explicar el desenvolvimiento de la producción burguesa y sus consecuencias; pero

para ese momento esperaban, como así ha sucedido, tener a los trabajadores aprisionados por el terror de los empresarios y bajo las férulas del reformismo. Para sacar a la clase obrera del oscurantismo, para encarar las nuevas batallas, es preciso reunir todas las fuerzas sanas, entre ellas a vosotros camaradas de ayer, que fuisteis parte y base de este presente y del futuro que aspiramos. Vuestro Partido, el PCOE, os acogerá en aras de fortalecer el arma que reclama la clase obrera para recobrar su aliento, su razón de ser, y marchar juntos con la firmeza y el calor que nos avienta el marxismo-leninismo. ¡Por la revolución socialista! ¡Fortalezcamos el Partido Comunista Obrero Español!

Venta de material
El PCOE de las Islas Baleares tiene a la venta banderas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a un precio de 10€ la unidad. Además, también vende ejemplares de la revista "Teoría socialista" a 4€, y periódicos "Análisis" a 1€. Para comprar algún producto, contactar mediante correo electrónico. (illesbalears@pcoe.net)

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