Tres historias cortas

jeremy theler
Dejo a los varios porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan. Jorge Luis Borges, Ficciones

Historia de un ganador
Malandra con propios y austero con extraños, el bebe es un tipo que hace la suya, de esos que no molestan a nadie. No fastidia en las reuniones contando historias de un amigo del cuñado que a nadie interesa y a todos aburre. Siempre envidiado por los giles del barrio y codiciado por las rubias más pechugonas, de alguna misteriosa e inexplicable forma su éxito con las mujeres es excepcional. A favor de su fornido cuerpo –o por el hecho de ser un dueño de una de las fábricas más importantes de la ciudad— se las arregla para entreverarse entre las más interesantes faldas de la zona. Su interminable agenda nunca falla, y las ansiosas dueñas de los teléfonos que allí figuran esperan impacientes una llamada que venga a llenar su vida — al menos por una noche. Por unos instantes, dos corazones se juzgan únicos y no mienten al jurarse mutuamente un amor genuino y verdadero. Una noche de bares el bebe conoció a una morocha de ojos claros que le llamó poderosamente la atención, por no decir que lo enamoró mágicamente, que —por otra parte— es la única forma

Indagó en otros antros. . apareció Laura. — se desilusionó — Disculpe. Copa de ginebra en una mano y bolsillo en la otra. Apenas una imagen que lo estremecía era todo lo que tenía. Y engañando a todos los que esperábamos un triste be- 2 .que existe de enamorarse. Esa misma noche volvió al bar. Rechazó convenientemente a señoritas que incluso le hubiese costado conquistar. casi siempre mejores y más ardientes de lo que en realidad fueron. y hasta dicen que lo vieron llorar por primera vez. — Si. Durante largas semanas de angustia y desesperación. ¿que desea el señor? — preguntó ella — ¡Laura! ¿No te acordás de mi? Soy el bebe. Al día siguiente —por alguna razón— el bebe quiso verla de nuevo. tal vez por considerarla efímera. del modo más inesperado alguien le pasó un dato. comenzó a poner en marcha los procedimientos adecuados del caso. Rápido y seguro. Se debe haber equivocado. de esas que tienen zaguán y una puerta excesivamente alta y pesada. ya que el paso del implacable tiempo va tiñendo la memoria de falsas impresiones. y luego de un par de horas se hizo efectiva de la mejor manera. se acercó con aire de ganador y sonrisa arrogante. A continuación Laura cerró junto con la puerta la patética conversación. Nadie conocía a Laura. No lo conozco. La primera novia se nos antoja la más linda del barrio. Sus amigos no comprendían qué es lo que estaba sucediendo. Algo sorprendido notó que no tuvo la precaución de anotar dato alguno sobre su compañera. . buscó a la mujer amada. cuando era en verdad un simpático lorito parlanchín. pizzerías y burdeles. . Pero un día cualquiera. En cuestión de minutos la perpetración de lo que el impío lector imagina estaba en camino. Después de dos timbrazos y unos tensos veinte segundos. La morocha vivía con sus padres en una casona antigua. Un recuerdo imperfecto es mejor que una nulidad absoluta. . pero no tuvo suerte.

hay que admitir— de la sala de conciertos de la universidad. Nada de reproches ni lágrimas. nunca dejó de ser el fino piano Steinway — algo arruinado luego del experimento. el Dr. el bebe pegó media vuelta y se fue silbando bajito. sabe perder. Aunque nuestras novias se vayan de la mano de otros señores y se internen en yuyales lejanos e inalcanzables. Bajo los efectos de astutas combinaciones de bebidas blancas y estupefacientes cuidadosamente seleccionados. una obstinada compañera y un sumiso receptor de arcadas. Comenzó su doctorado en filosofía luego de que su trabajo final de grado “Determinismo y libre albedrío: un ataque lógico” le consiguiera una beca en la Harvard University. Estamos hablando de un doctor de verdad. Debemos hundirnos solos en el dolor. El amor no es una pertenencia a la que uno accede bajo firma de contrato y sobre el cual las partes gocen de derechos y obligaciones indeclinables. un PhD en el sentido más literal. Acaso sea esa la diferencia entre los nobles y los mediocres. no tenemos derecho a quejarnos. Uno de sus primeros conceptos fue tratado en el tercer capítulo. pudo demostrar que para lo que el fue sucesivamente un perro. Quien sabe ganar. un sofá cama. percepción.rrinche de sollozos y súplicas. Raymond Young. Es deber de caballeros aceptar el desengaño sin chistar y evitar arrastrar a los demás al fondo del abismo. El doctor Miranda Julio P. Hasta el mismo director de tesis. Sin perder un segundo. Ahorrémonos pensar en meros médicos o abogados. Miranda se dispuso a comenzar su trabajo. se sintió atraído por el tema a abordar: “Determinismo y libre albedrío: un ataque experimental”. Miranda era doctor. pero no arrodillarnos como pobres diablos. o casi. realidad vs. Meses después —recuperado ya del capítulo tres— Miranda 3 .

Miranda pasó los últimos meses de la carrera encerrado en su cuarto. Más aún. Comenzó sus experimentos haciéndose tirar las cartas y leer las manos en los consultorios de los más reconocidos brujos y manosantas. instruyéndose en sistemas caóticos.procedió a atacar el punto central de su tesis. ni hablar un licenciado en letras. las profecías y las posteriores travesuras sean parte de un mismo y único plan celestial. escribiendo y dándole forma a las ciento veintitrés páginas de su tesis. Ya acostumbrado al metódico y ordenado pensamiento matemático. para luego desobedecer al pie de la letra las sentencias oraculares recibidas. Se proponía defender a toda costa la libre voluntad humana frente al dogmático pensamiento que postula que el destino es único e irrevocable. Dante —que si bien no se caracterizaba por su razonar siguiendo el método científico de Galileo. el de Heisenberg y en la sensibilidad a condiciones iniciales de ciertos sistemas dinámicos con los que esperaba demostrar algunos teoremas que juzgó necesarios para mejor desarrollar su plan de estudio. Sin embargo sentía —con toda razón— que sus argumentos a menudo eran circulares y sus demostraciones no eran suficientemente generales. no se le pueden achacar las desvergüenzas humanas al ideólogo primigenio. creador y juez del universo. encontró un conjunto de axiomas basado en el principio de causalidad. De esta forma. alguien que escribe así merece cierto tipo de atención— afirmaba que la libre voluntad humana es una necesidad más que nada divina. se entreveró en el camino con los ℵ0 y ℵ1 de Cantor y demás paradojas de Russell — complicadísimas tareas para un estudiante de ciencias. quedando así éste en pleno derecho a fustigar a los atorrantes. Ya estaba por acabar otro capítulo de su tesis cuando su director sugirió la posibilidad de que las consultas. 4 . tratando de entender la mecánica cuántica de Schrödinger y la relatividad de Einstein. Pasó dos largos años en el departamento de física estudiando penosamente hamiltonianos no integrables.

donde el tiempo deja de ser tal y el único que manda es el sol. A Nico no le disgustan los números — de hecho se proponía cada tanto resolver pequeños problemas y enigmas que su primo universitario le facilitaba. Julio P. Relatos de amigos de otros tiempos. Acto seguido. y al terminar de repartir las correspondientes copias entre los miembros del jurado.El día de la defensa se presentó ante el tribunal. pruebas escritas y demás torturas con las que se dictamina de una forma brutal y certera cuáles son los alumnos que pasan al siguiente año y cuáles los que lo deben repetir. Viajes imaginarios a lugares remotos y desconocidos. Historias de barcos piratas. Le gusta leer. El insufrible cuarto grado va llegando a su fin y se acercan al galope las vacaciones. eso sí. Eso sí le gusta. Pero todavía faltan dos largas semanas. Tal vez ya haya encontrado la respuesta. En algún universo del frondoso jardín de los senderos que se bifurcan. El jurado le otorgó la nota máxima. Miranda sigue jugando a pensar en personas deterministas por decisión propia y en señores que creen en el libre albedrío porque así estaba escrito. el Dr. de viejas aventuras. a modo de desafío personal— pero lo fastidia enormemente Lengua. Los personajes resultan perfectamente hermosos y no se necesitan pobres efectos computarizados para dar a entender una explosión gigantesca. Pero banalidades de 5 . donde el mundo era otro y la gente se comportaba diferente. Viernes por la tarde. bebió un vaso de cianuro que había preparado la noche anterior. con las correspondientes lecciones. El pibe del fondo Llega diciembre y por fin termina el año. se sentó y dijo solemnemente: — Decido por mi mismo concluir mis experimentos en este preciso momento.

El texto hablaba sobre parques y piletas. . — ¿De donde sacaron esto? Que cursi por favor. que nunca termine. Durante todo el año no hizo bien ninguno. Se imaginaba jugando al fútbol descalzo con los pibes de la cuadra en el campito de la esquina y tirando petardos ante el escándalo de las viejas. Se detuvo en una interesante observación del protagonista: — Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas. Unos párrafos de Julio Verne hubiesen estado mejor. — Verano y calor son sinónimos de vacaciones. que es su principal debilidad. sustantivos y adverbios le resultan totalmente ajenos. antes de dormir leyó un poco de El principito. Era su última oportunidad: si no aprobaba debería hacer el cuarto grado por segunda vez. — . . ¡Qué lindo! — fueron las dos primeras oraciones. Nico volaba junto con el chico del dictado. ¿V corta o B larga? ¿C o S? Demonios. . es bastante para que sea feliz cuando mira a las 6 . La tensión lo carcomía. Entregó su hoja y trató de olvidarse del asunto lo más rápido posible. víbora y beige se le antojan directamente inalcanzables. En especial la ortografía. Palabras como decisión. Nico ni se molestó en escuchar por segunda vez la pobre historia. . la verdad. libro que había empezado la semana anterior. — Separen los bancos — dijo la maestra. — Ya empezamos mal. Y encima ese viernes había dictado en la segunda hora. Juegos ilimitados y responsabilidades abolidas. predicados. comenzando el ritual del calvario — Título: “Las vacaciones”. Por la noche.sujetos. ¡Es mi estación preferida! — terminó por fin la maestra — Lo leo una vez más para que corroboren. Los acentos y las ambigüedades que las letras repetidas presentan dejan abiertas demasiadas posibilidades.

Al lado de la palabra “Errores” se mostraba lo más orondo. Se paró a buscar su hoja y no la quiso mirar por el camino. . Suárez. ¿no es importante? Cerró el libro y se durmió pensando en las distintas concepciones de la palabra importante. un redondito diez. Su apellido sonó con un eco que lo atormentó. En la parte inferior derecha encontró lo que buscaba. . — ¿Qué será realmente importante para mí? El lunes no hubo mayores noticias en la escuela. La máxima cantidad de errores permitidos para aprobar era el simpático número diez. todas las estrellas se apagaran. Dejó caer la hoja sobre el banco con aire triunfal. . Por ahí pensó que estaba bien escrito. advirtió una línea que lo volvió a paralizar. 7 . . Sin embargo. . tal como el principito quería averiguarlo. en alguna parte. — Pandolfi. . arbitrariamente alabado por gente que usa un sistema de numeración decimal. . Nervioso como pocas veces. El martes entregaron el dictado del viernes. .estrellas. desde lejos. Quizás “la patita” de la P. para él es como si. Tanto había estado pensando el viernes por la noche. Se dice: ”Mi flor está allí. bruscamente. . Y si el cordero come la flor. ”. Y esto. ¡Importante es con M! Tal vez la maestra se confundió. . Rodríguez. se volvió a sentar y de a poco fue buscando algo escrito con tinta azul en el papel teñido de gris por el grafito de su lápiz. que se le quedó grabado.

Prefirió perder antes ganar haciendo trampa. .No se dio el lujo de seguir dudando. . aquí hay un error. 8 . que es lo que hacen los guapos. Levantó la mano y observó: — Señorita. Nico repitió el año como corresponde.

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