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Dinámicas y actividades de convivencia. Título: EL LUGAR HERMENÉUTICO: ¿DÓNDE NOS SITUAMOS? NUEVO MODO DE VER.

Tipo: Actividades de reflexión. Saber mirar el mundo en que vivimos, este mundo occidental que, por deformación visual, no sabemos relativizar y situar en su justa dimensión: la situación mundial, el abismo de desigualdad entre el Norte y el Sur; reconocer nuestro lugar hermenético propio, nuestro “modo de mirar”, y el de Jesús de Nazaret.

El objetivo de esta dinámica, que consideramos esencial para toda la convivencia, es ofrecer un primer espacio de reflexión sobre la situación mundial, poniendo especial énfasis en el marco conceptual desde el que analizamos la realidad. Se trataría, en último término, de responder a preguntas como las siguientes: ¿Dónde nos situamos para hacer esta reflexión? ¿Desde dónde se hace cooperación? ¿Cuál es nuestro lugar epistemológico, hermenéutico, interpretativo? Buscamos, de alguna manera, reforzar nuestro hábito de “pensar globalmente”. Para ello intentamos fortalecer una serie de conocimientos: ser conscientes de la “planetarización objetiva”, de la interdependencia de todos los problemas que afectan a la justicia, a la paz, a la ecología...; constatar la “labilidad” de las fronteras geográficas en lo que respecta a esos grandes problemas; descubrir la “planetarización subjetiva”: imposibilidad de resolver los problemas si no es a escala universal. En esta dinámica, pues, pretendemos detenernos en una doble y sencilla reflexión: A) ¿Desde dónde miramos el mundo? ¿Cómo nos situamos en él? ¿Cuál es nuestro lugar hermenéutico, epistemológico? B) ¿Cuáles son algunas de las claves culturales necesarias para luchar contra la pobreza? Más allá de los aspectos económicos, políticos o de cambio estructural -¡y sin negarlos!- nos fijaremos un poco en la infraestructura cultural de la sociedad que subyace a la pobreza
Asumimos el punto de vista cultural-moral, el del necesario cambio en nuestros sistemas de valores.

Objetivo

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Educación de la mirada. La mirada “marginal”: nuevo “modo de ver”. La lucha por la justicia y la solidaridad con todos, especialmente con los empobrecidos y marginados. Hacia una ética mundial. Temas que se tratan Jesús de Nazaret, persona solidaria, generosa e inclusiva. Moral de “ojos abiertos” a las necesidades de los demás, que se deja “contaminar” por los valores de Jesús: compartir, servir e igualarse. Descripció ny Desarrollo

Comenzaremos explicando qué entendemos por hermenéutica. Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, hermenéutica es “el arte de interpretar textos, y especialmente textos sagrados”. Leer cualquier texto, no sólo un texto sagrado, es interpretar; ahora bien, lo que se dice de un texto, a fortiori, se puede decir del mundo; leer el mundo es interpretarlo; según el punto de vista del que lee, del que mira, un texto, el mundo, se captará de una determinada manera; al fin y al cabo, no es más que lo afirmado por el viejo refrán: “todo es del color del cristal con que se mira”. 1ª ACTIVIDAD: FRASE EVANGÉLICA. Se le pregunta al alumnado por el significado de la frase que ya se encuentra inserta en el montaje en power point. Tras la lluvia de respuestas, la comentamos. Una frase evangélica expresa el significado de “Lugar hermenéutico” con particular fuerza: “La lámpara de tu cuerpo es tu ojo”(Mt 6, 22); de alguna manera, el ojo del que mira ilumina la realidad observada; en la mirada está ya presente una forma concreta de ver la realidad. Esto es lo que queremos expresar al referirnos al lugar hermenéutico. No “ve” igual nuestras bellas costas mediterráneas un turista alemán que goza del sol y del mar que un subsahariano a bordo de una patera; y, sin embargo, ambos “ven” la misma realidad, la costa.

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2ª ACTIVIDAD: GRÁFICO Nº 1: PREOCUPACIONES DE LA HUMANIDAD (comentario introductorio y

explicativo).
Se proyecta la trasparencia del montaje o se le entrega la fotocopia que se adjunta abajo.

En 1972 apareció el famoso I Informe al Club de Roma de Meadows and Meadows, “Los Límites del Crecimiento” (D.H. MEADOWS (1972). En la primera gráfica de aquel famoso informe (cfr. Gráfico 1 en el montaje inserto en el disco adicional) se representan las preocupaciones fundamentales de la gente agrupándolas según un doble criterio: a) ámbito espacial (problemas familiares, empresariales, nacionales, mundiales), b) alcance temporal (a corto plazo: una o dos semanas; a medio plazo: varios años; a largo plazo: la duración de la propia vida o de la vida de los hijos). Combinando ambos criterios se obtiene un gráfico en el que cada punto representa millones de personas del planeta. Ocurre que el nivel de preocupaciones de la mayoría de la humanidad (piénsese sobre todo en las poblaciones excluidas del tercer mundo, ¡pero no sólo!) abarca solamente a la propia familia en el espacio y a las próximas semanas en el tiempo. Es natural: su principal cuestión son sus condiciones de supervivencia para los próximos días o semanas. A medida que se amplía el horizonte espacio-temporal de esas perspectivas, disminuye el número de personas que están realmente preocupadas por los problemas de ese ámbito más vasto. Quizás se encuentren todavía muchos que se inquietan por los problemas de la propia nación a un plazo medio de unos años o incluso de algunos lustros. Pero ¿cuántas personas en nuestro entorno incluyen en su ámbito de preocupaciones vitales lo que va a ocurrir a la humanidad en su conjunto en los próximos cien años y que ya ha empezado a fraguarse en la actualidad? Pocas: por eso el gráfico se hace menos denso conforme abarcamos ámbitos del espacio y plazos en el tiempo más amplias. Cada vez más, debemos constatar con satisfacción: por eso se puede decir que avanza la citada “moral planetaria”. Pero no ciertamente los políticos, cuyas perspectivas no se extienden por la lógica misma del sistema más allá de la duración de su mandato electoral... El drama está en que ahí -en ese largo plazo y a nivel mundial-, es donde se plantean los más graves problemas que atañen a la humanidad: los problemas de su supervivencia. Y cabe preguntarse qué puede ocurrir cuando la inmensa mayoría de la población de los países “satisfechos” vive de hecho despreocupada de los más

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graves problemas de la humanidad. Esta es, pues, nuestra primera pregunta: ¿Dónde nos situamos? ¿Desde dónde observamos e interpretamos el mundo? ¿Cuál es nuestro lugar hermenéutico?

3ª ACTIVIDAD: LOS SIETE MAPAS DEL MUNDO ( cfr. montaje en power point adjunto). Podemos comenzamos la actividad sobre los países empobrecidos realizando con los alumnos un ejercicio de reflexión sobre el mapa del mundo. Les entregamos un folio a cada alumno. Les pedimos algo ¡tan sencillo! como que pinten el mapa del mundo. La experiencia año tras año se repite. Alumnos que se olvidan de zonas del mundo, continentes totalmente deformados, hemisferios desiguales y... en el centro del papel España... ¿Casualidad? Desgraciadamente no. Todos tenemos interiorizado un imaginario del mundo. Aunque sabemos perfectamente que la tierra es una esfera, normalmente la imagen interna que de ella tenemos es plana, la de una proyección sobre dos dimensiones; una imagen siempre distorsionada, por el simple hecho de que no hay proyección posible totalmente adecuada de una esfera sobre un plano. No todas las proyecciones son igualmente deformes. La clásica y famosa proyección de MERCATOR (para uso de los navegantes de finales del siglo XVI) ha sido mejorada por otras -como las muy conocidas de ARNO PETERS o de ECKERT IV- más respetuosas con las proporciones de las distintas masas terrestres (Mapas 3.1 y 3.2). Mapa 3.1.- La proyección de Mercator Mapa 3.2.- La proyección de Peters / Eckert Por otro lado, curiosamente, los mapas reales y mentales que solemos manejar tienen en su centro -¡no podía ser menos!- a nuestro continente. Todos tenemos la tendencia natural y espontánea a percibir el mundo desde nuestro lugar vital (o hermenéutico): “somos el

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centro del mundo”. Pero, como es obvio, si el mundo es redondo nadie ocupa el centro. Ahora bien, sin entrar a detenernos en los motivos que puedan llevar a que analicemos el mundo desde esta perspectiva, debemos centrarnos en las consecuencias que este hecho provoca en nosotros. Creemos que lo normal en este mundo es vivir como vivimos en los “países desarrollados”, que los mayores problemas que pueden acontecer son los de esta sociedad que está aquejada de la crisis del estado del bienestar y que temas como el hambre, empobrecimiento, miseria e injusticias son colaterales. Nos es difícil concebir a cuánta gente afectan, puesto que nuestra experiencia diaria, en el centro del universo, apenas si nos los hace tangibles. Es una realidad que no vemos y inconscientemente creemos que, como no la vemos, no existe. Pero, como es obvio, si el mundo es redondo nadie ocupa el centro, y lo que es aún más grave no todos los problemas acontecen por igual. Todos los mapas que hemos manejado desde nuestra infancia inducen en nosotros una imagen “eurocentrada” del planeta (Véase Mapa 3.1). Mapa 3.3. El mundo visto desde Europa: una visión familiar. Para empezar, que Europa sea un continente es algo tan irreal que sólo se comprende porque fueron los europeos quienes “decidieron” que hay cinco continentes; a lo suma, Europa es una península del gran continente euroasiático. Teóricamente “sabemos” que Europa “no está en el centro” y que el mismo valor tiene una representación en donde América ocupe el centro (Mapa 3.4; formato, por cierto, generalizado en aquel continente), pero psicológicamente nuestros planteamientos son siempre, casi inevitablemente, eurocentrados. Mapa 3.4. La visión estadounidense mundo: ¿y si América estuviera en el centro? del
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No solamente no tiene sentido hablar de un hipotético lugar central del mundo, en un planeta esférico, sino que, y esto va más adentro en nuestras percepciones inconscientes del mismo, ...en nuestro lugar hermenéutico imaginario, ni el norte está arriba ni el sur está abajo. Arriba (= supra, en latín; de ahí a superior sólo va un paso) y abajo (=infra, en latín; de ahí a inferior sólo va un paso). Nuestros antípodas, cuando

miran “hacia arriba”, ...ven el cielo, ¡no nuestros pies! (Mapa 3.3).

Mapa 3.5. ¿Cómo ven el mundo nuestros antípodas? Su “arriba” no es nuestro “arriba”; su cielo estrellando no es nuestro cielo estrellado. Norte y sur son referencias convencionales del planeta tierra, derivadas en último término de unas determinadas propiedades magnéticas del globo terráqueo. Igual valor tiene una representación del planeta con el norte hacia arriba, que con el norte hacia abajo. Olvidamos con demasiada facilidad que el universo carece de puntos cardinales; en él hablar de “arriba y abajo” no tiene menor sentido, ya que no hay en él lugar fijo alguno a partir del cual determinarlos. Pero además, en el imaginario individual y social dominante, la visión del mundo suele ser “geográfica”: tenemos la percepción de la importancia de los distintos países y continentes en función de su territorio, de su superficie. Se impone una corrección de ese punto de vista habitual: el mundo es la gente, y deberíamos percibir los países y continentes en su justa dimensión, ...la de la población que los habita. En el mapa 3.6 se respetan esas proporciones. Su contemplación -que corrige nuestras percepciones habituales con otra más acorde con la realidad “humana” del planeta- nos obliga a “resituarnos”, a “ubicarnos” en un lugar existencial más adecuado. Mapa 3.6.- Países del mundo según su población Pero una corrección de nuestras imágenes habitualmente deformadas del planeta debería también conducirnos a contemplarlo como radicalmente “desigual”. La representación de la “copa de champán” del PNUD ( Fifura 3.8.) puede ser enriquecida con un mapa representativo de los países y continentes en proporción a la distribución del Producto Nacional Bruto, es decir, de la riqueza (Cfr. Mapa nº 3.7). Conviene observar (“contemplar”, mejor) ambos mapas simultáneamente y dejarse impactar por su contraste. La

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constatación que se impone de forma abrumadora es la del “abismo de la desigualdad”, la de la concentración gigantesca de la riqueza, la de que la inmensa mayoría de la gente de nuestro planeta es pobre. Mapa 3.7.- Países del mundo según su riqueza
Esta contemplación simultánea de ambos mapas y, sobre todo, su interiorización como lugar habitual desde donde nos “ubicamos” en nuestro imaginario personal y social, lleva consigo un replanteamiento de muchas de nuestras perspectivas habituales y de nuestros juicios de valor. Es lo que hemos pretendido expresar con la expresión “lugar hermenéutico”. No se trata de adoptar una visión “generosa”, “solidaria”... Se trata simplemente de “ser reales”, de constatar que el mundo “es así”, ...y de que es mejor saberlo, para no convertirnos en “marcianos en nuestro propio planeta”. No ver el mundo así es simplemente “equivocarse de planeta”, cometer un error esencial sobre la realidad en la que vivimos. Adoptar un lugar hermenéutico correcto, ponernos en nuestro sitio, ensanchar la visión del mundo es simplemente verlo tal cual es. Es el punto de partida imprescindible para cualquier planteamiento de lucha contra la pobreza. Es, de alguna manera, un giro copernicano cultural y hermenéutico

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. El lugar hermenéutico, el “desde dónde” (desde qué intereses, con qué prioridades, con qué destinatarios privilegiados) condiciona la tarea intelectual, docente e investigadora. Tenemos la persuasión de la inevitabilidad de adoptar visiones globales y de enfocar los asuntos desde la óptica de los intereses de las mayorías empobrecidas.
Estas son, pues, las preguntas que hemos de ir respondiendo:

1. ¿Cuál es nuestro "Lugar hermenéutico"? ¿Cómo andamos de localismo, cortoplacismo, economicismo? 2. ¿Desde dónde vemos el mundo? ¿Dónde nos situamos? ¿Cuáles son nuestros condicionantes? ¿Cuál es nuestro "modo de mirar"? ¿Y el de Jesús de Nazaret?
Podremos finalizar realizando el cuestionario 3.10. o leyendo una historia suiza ( Anexo 3.11.) y con algunas pistas que nos interrogan sobre nuestra mirada, para que pongamos la mirada en Él, y pidamos la gracia de unos ojos que sean “lugar” de vida y no de muerte ( cfr. Anexo 3.9.).

Consejos:

Podría proyectarse, en una sola sesión, el montaje completo “El lugar hermenéutico” haciendo uso del cañón de vídeo sobre una superficie grande y blanca. El diálogo con el grupo se motivaría intercalando las cuestiones que plantean las actividades arriba expuestas en medio de la reflexión teórica que subyace en toda la exposición.

-¿Cuál es nuestro "Lugar hermenéutico"? ¿Cómo andamos de localismo, cortoplacismo, economicismo? Evaluación -¿Desde dónde vemos el mundo? ¿Dónde nos situamos? o examen: ¿Cuáles son nuestros condicionantes? ¿Cuál es nuestro "modo de mirar"? ¿Y el de Jesús de Nazaret?
5 minutos para la motivación y explicación previa de la actividad; 5 minutos para la contemplación del cuadro; 5 minutos para poner por escrito esta contemplación; entre 10 y 15 minutos para la puesta en común en el gran grupo. Total: 25-30 minutos. En asamblea y , a nivel personal y comunitario, el dibujo del mapa y el cuestionario Norte-Sur. Interior. Fichas fotocopiadas de la Folios en blanco para actividades anexas para el dibujar el mapamundi. alumno. Portátil, cañón de vídeo y Biblia: Lc 16, 19-31, Lc 13, pantalla (recomendable). 10-17. Montaje seleccionado:”El lugar hermenético” ( cfr. disco adicional). -Atendiendo a las características geográficas o culturales propias de la ciudad en que se celebre la convivencia, podrían destacarse, para dar un mayor verosimilitud, los “lugares hermenéticos” de la zona: torres, espadañas, montes, castillos…Ayudan a reconocer nuestra propia perspectiva de la realidad. - Pueden escogerse, si se considera oportunas, las actividades complementarias de los anexos: “El mapa del mundo al revés”,”Rey por un día”, canción “Cómo la vida”, de Hanna, “Carta a un habitante del futuro”, “El banquete mundial”…

Tiempo: Organizaci ón: Lugar:

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Materiales :

Variantes:

Para profundiza r:

Proponemos la lectura de este texto muy inspirado de L. de Sebastián que supone un “giro hermenéutico”: “...he elegido tomar parte intencionalmente y ver las cosas y los asuntos humanos desde el punto de vista de los pobres... aunque yo no sea uno de ellos. Esto me da una visión de las cosas totalmente diferente ...de quienes miran

al mundo desde el balcón de los ricos... He decidido poner mi talento, el mucho o poco que Dios me ha dado, mis energías intelectuales, mi pluma y mi voz al servicio, un modesto, tímido y lejano servicio, de todos ellos”. L. DE SEBASTIÁN (2000), p. 16.
La hermenéutica de nuestros análisis debe permitir ensanchar nuestra visión del mundo para enfrentarnos a él de una forma diferente a la que estamos acostumbrados. Hoy, más que nunca, hemos de acostumbrarnos a realizar los análisis bajo una perspectiva global y planetaria. Perspectiva que nos presenta a un mundo diferente al que creemos, al que la rutina diaria nos ha habituado a considerar como normal. Perspectiva que nos permita ver la interdependencia que existe entre todos los problemas que afectan a la justicia, la paz, la ecología así como la labilidad de las fronteras geográficas como un reto Norte- Sur. Pero además la planetarización debe facilitar el que asumamos que nuestra realidad no es, ni mucho menos, la realidad cotidiana que viven tres cuartas partes de la población mundial y si esto es así, nuestra realidad, lo que nos parece normal, desde la perspectiva de la planetarización debería pasar a considerarse anormal. Deberíamos aprender a mirar el mundo con los ojos de los excluidos, de los pobres, de las mayorías. Desde esa perspectiva deberán buscarse soluciones a los problemas globales, soluciones que pasan por esfuerzos globales pues es la comunidad humana la que se encuentra en juego. Lectura y comentario de la parábola del rico comilón y el pobre Lázaro ( Lc 16, 19-31), el relato de la mujer encorvada que con la mirada de Jesús recuperó su verdadera talla ( Lc 13, 10-17) y de las fuentes bibliográfica abajo indicadas. Fuente:

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José J. Romero Rodríguez – ETEA (Córdoba): “El lugar hermenéutico”.
AA VV: Evangelizar en los colegios. I Encuentro Fundación SAFA-Fundación Loyola. Granada, 4 y 5 de julio de 2000: págs.. 13-18.

Emma Martínez Ocaña: “Los ojos”, en Cuando la palabra se hace cuerpo… en cuerpo de mujer. Narcea. Madrid, 2007. Págs. 47-63.

GRÁFICO Nº 1: PREOCUPACIONES DE LA HUMANIDAD.

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Espacio
Tiempo

3.1. Mapa de Mercator.

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Fuente: Sience & Vie, pág.56

3.2. MAPA DE PETERS.

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Fuente: Peters (1979) Our Geographical View of the World

3.3. El mundo visto desde Europa (...una visión familiar ).

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3.4. La visión estadounidense del mundo.

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3.5. ¿Cómo ven el mundo nuestros antípodas? Los neozelandeses ¿lo ven así...?

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3.6. Países del mundo según su población.

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3.7.- Países del mundo según su riqueza.

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3.8. El mundo en que vivimos... La “copa de champán” - PNUD – 1992.

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3.9. Anexo.

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3.10. EJERCICIO NORTE - SUR: ¿DE ACUERDO O EN DESACUERDO?1
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Numerar en la columna de la derecha: de 0 a 5 (5=muy de acuerdo; 0=nada de acuerdo) AFIRMACIÓN ¿DE ACUERDO ?

1. Para solucionar el problema del hambre, en los países pobres

deberán producir más alimentos, porque la cantidad actual resulta insuficiente. Pero es difícil aumentar la producción alimentaria mundial debido a la escasez de tierras de cultivo. 2. Una de las causas más importantes de la miseria de los países pobres es el enorme gasto en armamento que realizan; pero si estos países no comrparan armas a las grandes potencias industriales, muchas fábricas de Europa y EE.UU. tendrían que cerrar y el paro aumentaría. 3. Los países occidentales han crecido más porque son superiores tecnológicamente. En otros países de África o Asia sus habitantes no han mejorado porque, por razones religiosas o culturales, no han querido desarrollarse. 4. La ayuda financiera y material que los países desarrollados mandan a los países más atrasados aumenta la pobreza de éstos, que se han acostumbrado a vivir de lo que les dan sin trabajar. 5. Gran parte de la ayuda al desarrollo nunca llega a los países pobres. Se queda en manos de los especuladores, de los intermediarios o de los gobiernos corruptos de los propios países pobres. 6. El principal problema de los países pobres es el exceso de población. Por ello hay que obligarles a una política dura de regulación de natalidad. 7. Sin los recursos materiales -minerales, fuentes de energía, productos agrarios...- del Tercer Mundo no serían posibles el desarrollo económico, la industrialización masiva y el bienestar de los países del Norte. 8. Siempre ha habido ricos y pobres, porque hay razas que son superiores a otras, que son más listas y saben hacer mejor las cosas. 9. Los países del Norte ya tenemos suficientes problemas económicos. Por tanto, los intereses de los países del Sur son secundarios. 10.Hay que evitar que los habitantes de los países africanos (musulmanes, negros...) y de los países del Este (polacos, rusos...) lleguen a nuestro país y ocupen los trabajos que aquí nos faltan. Hacen falta leyes duras de inmigración. 11.Los niveles de consumo de los países occidentales provocan la miseria de las ¾ partes de la población mundial; pero si todos los países del mundo consumieran lo que los países ricos, los recursos del planeta se agotarían en pocos años.

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12.Muchos proyectos de ayuda al Tercer Mundo han fracasado

porque sus habitantes no han sabido asimilar los conocimientos proporcionados por los expertos occidentales; el problema del desarrollo es un problema de nivel cultural y adiestramento técnico. 13.El principal problema ecológico del planeta no es el efecto invernadero o la capa de ozono sino el hambre y la miseria de la mayor parte de los seres humanos.
Pedro Sáez (1995).- El Sur en el Aula. Tomado de: Leandro Sequeiros (1997).- Educar para la solidaridad. Ed. Octaedro.pp. 154-155.

3.11. Anexo : HISTORIA SUIZA. La escena se desarrolla en Suiza. Me aseguran que es auténtica. Pues bien, en un restaurante autoservicio, una señora honorable de 75 ajos escoge una taza de sopa y va a instalarse en una mesa. “¡Diantre!", exclama, "olvidé el pan". Se levanta, toma su pan, vuelve a su sitio ...y se encuentra a un Negro instalado en la mesa delante de la sopa. Más aún, ...se la está tomando. "Caramba, dice la señora, no está mal. Pero seguro que se trata de un pobre hombre. No voy a decirle nada, pero desde luego no voy a dejar que se la tome él solo..." Entonces la señora toma una cuchara, se sienta frente al Negro y, sin decir ni media palabra, se pone también a comer de la misma taza de sopa. Y el hombre y la mujer comen juntos, uno tras otro, en silencio. Luego el Negro se levanta. Va a buscar un confortable plato de spaghettis a la bolonesa, y lo coloca delante de la amable señora. ¡Con dos tenedores! Y ambos se ponen a comer, siempre en silencio, uno tras otro. Por fin se separan. "Adiós", dice la dama pacíficamente. "Adiós", responde el Negro, con una dulce mirada. Da la impresión de un hombre que está contento de haber podido ayudar a su prójimo... As¡ pues, el Negro se va, y la señora lo sigue con la mirada. Al momento se da cuenta de que le falta el bolso. “¡Al ladrón, al negro!” grita impotente. De pronto la señora ve, sobre la mesa de al lado, ...una taza de sopa que parecía haber sido olvidada por alguien... y en la silla un bolso idéntico al suyo.

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[Sacado del diario "La Suisse" y reproducido en Forum du Développement, O.N.U., nº 111, septiembre 1985]

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