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“La liebre y la tortuga”

Cierto día una liebre se burlaba de las cortas patas y la lentitud al caminar de una tortuga. Pero ésta, riéndose, le replicó: «Puede que seas veloz como el viento, pero en una competición yo te ganaría». La liebre, totalmente segura de que aquello era imposible, aceptó el reto, y propusieron a la zorra que señalara el camino y la meta. Llegado el día de la carrera, emprendieron ambas la marcha al mismo tiempo. La tortuga en ningún momento dejó de caminar y, a su paso lento pero constante, avanzaba tranquila hacia la meta. En cambio, la liebre, que a ratos se echaba a descansar en el camino, se quedó dormida. Cuando despertó, y moviéndose lo más veloz que pudo, vio como la tortuga había llegado tranquilamente al final y obtenido la victoria. Con constancia y paciencia, aunque a veces parezcamos lentos, obtendremos siempre el éxito.

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
Un buen día, un hombre paseaba por el bosque y se encontró una hermosa gallina. Se la llevó a su casa y a los pocos días se dio cuenta de que cada día ponía un huevo de oro . Se creyó que dentro del estómago de la gallina habría mucho oro y se haría rico y la mató. Pero cual fue su sorpresa cuando al abrirla vio que por dentro era igual que las demás gallinas.Resulta que la gallina ponía huevos de oro pero ella no era de oro. De modo que como la había matado se quedó sin la riqueza que la madre naturaleza le había otorgado al dejarle en el bosque la gallina de los huevos de oro. MORALEJA: Estad contentos con lo que tenéis y huid de la insaciable codicia EL LEÓN Y EL RATÓN Unos ratoncitos, jugando sin cuidado en un prado, despertaron a un león que dormía plácidamente al pie de un árbol. La fiera, levantándose de pronto, atrapó entre sus garras al más atrevido de la pandilla. El ratoncillo, preso de terror, prometió al león que si le perdonaba la vida la emplearía en servirlo; y aunque esta promesa lo hizo reír, el león terminó por soltarlo. Tiempo después, la fiera cayó en las redes que un cazador le había tendido y como, a pesar de su fuerza, no podía librarse, atronó la selva con sus furiosos rugidos. El ratoncillo, al oírlo, acudió presuroso y rompió las redes con sus afilados dientes. De esta manera el pequeño exprisionero cumplió su promesa, y salvó la vida del rey de los animales. El león meditó seriamente en el favor que acababa de recibir y prometió ser en adelante más generoso. MORALEJA: En los cambios de fortuna, los poderosos necesitan la ayuda de los débiles.

no dijo nada. ella respondió: "Cigarra. Sin embargo. Entonces. que no pudo dar alcance al ciervo. cuando yo me afanaba y tú me criticabas. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo. ya cansado. la diosa del amor. de momento. se alejó diciéndose a sí misma: -¡Bah. LA GATA Y AFRODITA Cuenta la leyenda que una gata se enamoró en cierta ocasión de un hermoso joven. Afrodita quiso probar si al cambiar el cuerpo de la gata había cambiado también su carácter y era ya una mujer completa en cuerpo y alma. la transformó en una bella muchacha y. vio pasar a un ciervo. cuando ya agotada se dio cuenta de que nunca podría alcanzarlas. La hormiga. pretenden engañarse a sí mismas despreciándola. pero por más saltos que dio no lo consiguió. la dejé para ir tras la esperanza de obtener una mayor. regresó a tomar la liebre y se encontró con que también había buscado su camino a salvo. Entonces se dijo el león: – Bien me lo merezco. LA ZORRA Y LAS UVAS Una zorra hambrienta vio colgando de una parra un hermoso racimo de uvas. Mientras tanto el león. para perseguir cosas inalcanzables. no merecía la pena. Para eso. fue al encuentro de la hormiga para pedirle que le diera parte de su comida.LA CIGARRA Y LA HORMIGA Era un día de verano y una hormiga caminaba por el campo recogiendo granos de trigo y otros cereales para tener algo que comer en invierno. Pero cuando estaba a punto de devorarla. Despertó la liebre ante los ruidos de la persecución. pues teniendo ya una presa en mis manos. sin fatigarse. hambrienta. Entonces suplicó a Afrodita. el joven preparándose de ella la tomó por esposa. Quiso atraparla con la boca. y no esperando más. se daban al descanso. pero. entonces. pues las uvas estaban muy altas. mientras los esposos ." MORALEJA: Cada uno debe aprender a responder de su propia conducta. la cigarra. en lugar de contentarse con discretos beneficios dejan imprudentemente lo que tienen en su poder. si hubieras trabajado entonces. emprendió su huída. Al final. EL LEÓN Y LA LIEBRE Sorprendió un león a una liebre que dormía tranquilamente. ahora no te faltaría comida. Una cigarra la vio y se sorprendió de que fuera tan laboriosa y de que trabajara cuando los demás animales. La diosa compadecida por tan sincero amor. Moraleja: muchas veces los hombres. estan verdes! Moraleja: hay muchas personas que cuando no pueden conseguir una cosa. cuando llegó el invierno y la lluvia deshizo el heno. que la convirtiera en mujer para así poderse casar con él.

Cuando los niños preguntaron qué clase de ave era.descansaban. Entonces. que cayó de cabeza. EL ÁGUILA. Pero la corneja no lo hizo tan mal. aunque pretenda ser un águila. por eso. . La diosa se dio cuenta de que. no logró soltarse. EL PASTOR Y LA CORNEJA Lanzándose desde gran altura. y como estaba convencida de que podía ser tan buena como el águila. la gata. que ni si quiera se movió. y al intentar ponerse en pie. dio un salto felino desde la cama y se lanzó a dar caza al ratón. Cerca de allí volaba una corneja que lo había visto todo. un pastor que había contemplado la escena corrió a coger el pájaro. le encerró en una jaula y se lo llevó a sus hijos. en el fondo. En ese momento. la diosa entró en la alcoba y soltó un pequeño ratón que llevaba en la mano. Moraleja: si tratas de ser igual que los poderosos. Por más que batió las alas la corneja. se dejó caer sobre el carnero. Y. muy indignada. para comérselo. sus garras se enredaron en la lana del carnero. Le apresó con sus fuertes garras y se los llevó por los aires. no sólo pierdes tu tiempo. sino que tu desgracia causara la risa de los demás. un águila cazó un cordero. por mucha apariencia de mujer que tuviera. Moraleja: de la misma forma los hombres de naturaleza malvada aunque cambien su estado no mudan su carácter. un animal. la gata seguía siendo. olvidando su condición de ser humano. la volvió a convertir en su estado primitivo. el pastor respondió riendo: -es sólo una corneja.