Migración o cuerpo mutilado: otra herida en las narrativas del poder

Carolina Dilling (FFyL-UBA)

El movimiento y el desplazamiento de un cuerpo dentro de este campo de poder que es el borderland, o la zona transnacional, tiene el potencial de desafiar la tríada radioactiva de ‘pueblo, cultura, territorio’ .
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Introducción A partir de la segunda mitad del siglo XX los grandes discursos característicos de la fundación y permanencia indiscutible de los Estados Modernos, comenzaron a ser puestos en duda. Diversas prácticas culturales2 contribuyeron a esa desestabilización: la migración fue una de ellas, y se constituyó como uno de los factores de quiebre narrativo más importantes. Desde esta perspectiva, el migrante, como corporalidad trashumante, comenzó a penetrar en los grandes relatos de poder –que antaño forjaron la idea de nación moderna-, poniéndolos en duda desde un lugar muy particular: el de “no ser todavía” y estar “más allá”. Es en este punto, en donde el análisis filosófico de dicho movimiento se torna fundamental, en tanto la práctica cotidiana y la necesidad se transforman en críticas desestructurantes de formas inalteradas de organización y praxis política. Así, en la medida en que el pensamiento filosófico hace especial hincapié en las coyunturas históricas –haciéndose cargo de los contextos3-, y deja de lado su cualidad presuntamente refractaria, se torna fundamental en el análisis crítico de los fenómenos culturales, en tanto instancias rupturistas de los discursos holistas. Siendo consecuentes con lo planteado, para efectuar una lectura crítica del fenómeno migratorio –y, consecuentemente, proyectar otra perspectiva sobre el campo de lo cultural- es necesario pensar en las formaciones estatales modernas como sustentadas

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Berg, Ulla y Calzadilla, Fernando, “`Que circule la palabra..´ Memoria de una experiencia de fronteras entre disciplinas”, ensayo sobre el Encuentro Anual del Instituto Hemisférico de Performance y Política: “Globalización, migración y esfera pública”, Perú 2002, versión web http://homepage.mac.com/cancio/nomadas/. 2 Diásporas postcoloniales, migraciones globales, sociedades interculturales. 3 Para sostener una crítica acabada –que, por supuesto, está fuera de las expectativas de esta investigacióncon respecto al lugar de los contextos y su influencia sobre el pensamiento filosófico, ver: Fornet Betancourt, Raúl, Crítica intercultural de la filosofía latinoamericana actual, Trotta, Madrid, 2004.

como el mapa se convierte en una instancia represiva más de los aparatos modernos de gobierno. dentro de él los sujetos somos parte de una misma sustancia inalterada y homogénea. Benedict. 238 y ss. Espacio nacional: el lugar en donde todo se ve El recurso cartográfico es una de las formas más eficaces en la consecución de las ideas nacionalistas que fueron correlativas a la formación de los estados-nación modernos5. Las cartografías. B.23. pp. por un lado.. 6 Ibidem. se convierte en el mecanismo por excelencia para ficcionalizar márgenes cerrados e inamovibles frente a la inmensidad ofrecida por el paisaje natural. La inconmensurabilidad territorial y la diversidad humana que hay dentro del territorio propio de los estados. En este sentido. 4 . Es así.. definido desde las esferas de poder como idéntico y sin quiebres. Es él el que marca un límite insoslayable entre lo que se considera un “sí mismo” inalterado. por el otro. pp.] una comunidad políticamente imaginada como inherentemente limitada y soberana»6. se constituyen como una de las herramientas más eficaces para marcar –no ya en términos meramente abstractos. De esta manera. Anderson sostiene que el estado nación moderno debe ser concebido como «[. La frontera. por ende. De esta forma. es considerado extraño. FCE. al movimiento migratorio como ruptura de las herramientas excluyentes del poder. se configura como una herramienta fundamental de control sobre el territorio. deben ser consecuentes con esto”.sobre narrativas hegemónicas y homogeneizantes. es normalizada y homogeneizada dentro del Cualquier cierre acabado sería poco consecuente con lo que se plantea. al recurso cartográfico como herramienta de homogeneización y visualización de la diferencia por parte de las narrativas hegemónicas. es aquello que contiene el espacio sobre el cual las narrativas de poder tienen alcance: todo aquello que quede fuera de sus márgenes. Comunidades imaginadas. y con la posibilidad de la intervención en términos prácticos. así. México DF.aquello que las narrativas de poder enuncian en su discurso: “este es nuestro territorio. poniendo de relieve el lugar del cuerpo como instancia de quiebre de las concepciones organicistas del estado. 5 Anderson. y. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo. así. considerado como propiedad. 2006. Es en este aspecto en donde las prácticas concernientes a dichos modelos se develan como excluyentes y represoras de la diferencia. nuestras prácticas. este trabajo intentará explorar4. Pero. sobre todo.

68. .. cambie o se transforme [. (Bhabha. es “una realidad” que aunque se desarrolle. En este sentido. En este aspecto. Homi Bhabha realiza un juego fonético entre las palabras inglesas eye y I.discurso hegemónico bajo una identidad particular que da como resultado la identificación general de todo habitante con su conciudadano. lo cual lo proyecta como un margen lindante con algo que se considera ajeno.] es. ya que permite generar un espacio inviolable. las narrativas que definen al espacio nacional y lo que él debe contener. estable»7. contenida en el mapa.] elevarse por encima de las contingencias inmediatas. porque es a partir de él que el discurso del poder comienza a tener efecto. dejan fuera de sí la diferencia que –indefectiblemente. puede. fundamental e incluso ontológicamente. Manantial. en El lugar de la cultura.. Orientalismo. 2004. Edward. tienen un rasgo determinante. y frente a sus coterráneos. La identificación se genera en tanto puede “definirse” la esencia de la nacionalidad que. la función cartográfica es fundamental. Migrante o fantasma: el quiebre de fronteras La zona border o fronteriza es un espacio intermedio. Es aquí en donde la imaginería cartográfica se convierte en un recurso extremadamente eficaz para generar esa sensación de “propiedad” que todo ciudadano experimenta frente al inmenso territorio en donde habita.. De este modo. tiene un sustento empírico que no es posible discutir. 59. De Bolsillo. lo que controla. de esa manera. La alteridad es observada continuamente por el ojo del poder. Es en este aspecto.. y lo distinto reprimido y sofocado. Homi. lo fronterizo es concebido como el margen dentro del cual todo debe ser idéntico. definida y normalizada. Es por esta vecindad directa con 7 8 Said. dentro del cual lo diferente puede ser manifiestamente visualizable por el ojo del poder8. Estas ficcionalizaciones emanadas a partir de la creación de los estados. si puede ser determinado. Sin embargo se conforma como un lugar de separación. en donde el extraño-extranjero comienza a jugar un rol fundamental. Todo lo diferente. definida. 2002. lo que se configura como “sí mismo” es también lo que vigila. Buenos Aires. Said que toda definición implica «[. Esa alteridad intenta ser concebida narrativamente y.precisan para afirmarse como idénticas. pp. Es un lugar que se pretende cerrado e inviolable. y. Sostiene E. en la medida en que no es posible sostener una definición si no existe un “otro” al cual se contraponga el término definido. pp. El objeto de un conocimiento así está expuesto por naturaleza a que se proceda a su verificación. también ser controlado y claramente representado. intentando establecer un paralelismo entre el yo y el ojo controlador en el discurso del poder. Así. por ende. Barcelona. “Interrogar la identidad”. salir de uno mismo y alcanzar lo extraño y lo distante.

que el sujeto migrante se convierte en espectro. inscriptas en tiempos y espacios diferentes al de las naciones modernas. Es de esta forma que el sujeto trashumante se transforma en “otro iterativo”. en los hechos. “Lo que toma (el) lugar [.. En el mismo momento en que la zona transnacional se revela como espacio inbetween10. se proyecta como poroso y equívoco. a abarcarlo todo. en los hechos. Su circular en el espacio marginal. “Interrogar la identidad”. Manantial. en otro tiempo y otro lugar. El hecho de que las fronteras se develen como permeables hace imposible la definición de dichos espacios como “propios”. Es en este sentido. En este sentido.. que inflinge su venganza circulando. Es en este sentido que el cuerpo del migrante. de manera precisa. ya que se torna un “diferente no definible”. sino espacios permeables que dan comienzo a otras narrativas. . 2002. 11 Bhabha. el espacio border se torna “transnacional”9. en tanto manifiesta la filtración de lo “extraño-extranjero” en el discurso holista y normalizante de los estados modernos. 10 Se sigue la terminología planteada por Homi Bhabha en El lugar de la cultura.aquello que se define como “otro” que el margen. Manantial. en la medida en que se filtra en la porosidad del discurso hegemónico y ejerce una subversión del mismo con su sola presencia. se proyecta a sí misma como el sitio en donde comienzan otras narrativas. Homi. Su misma presencia da cuenta de que el ojo vigilante del poder no llega. en tanto no puede reproducir la diferencia definida desde las narrativas nacionales. sin ser vista”11. en El lugar de la cultura. el migrante muestra -en su misma práctica. desde lo hegemónico (desde el lugar mismo de la identidad). pp. su filtrarse sin ser visto. atravesando fronteras y rompiendo límites presuntamente absolutos. porque su presencia genera una ruptura invisible que lo marca como fantasmagórico. se muestra como detentor de un discurso que no acuerda ni con el propiamente identitario de la nación que lo recibe. es lo que lo constituye performativamente como subversivo. que se diferencian del discurso nacional por su cualidad de estar “más allá”. trata de definirlo como un otro estático. se convierten en zonas inasibles. da cuenta de que las fronteras no marcan un límite absoluto. que su irrupción en el territorio del estado-nación moderno interpela la identidad que este ha forjado como inviolable y cerrada. Así.que las fronteras pueden 9 El prefijo “–trans” indica. ni con aquel que. Buenos Aires. la instancia subalterna. esa porosidad característica de las zonas fronterizas: significa 'al otro lado' o 'a través de'. Así. 77. cuyas características se tornan ambiguas e indefinibles. 2002. Buenos Aires. Es en este sentido.] es el ojo maligno descorporizado. No es posible categorizarlo.

sienta las bases para que la historia pueda ser reescrita. 2002.atravesadas por otras temporalidades. El efecto más significativo de este proceso no es la proliferación de «historias alternativas de los excluidos»”14 sino que.]”12. Las prácticas migratorias. Así. Se muestra como estrategia hegemónica tendiente a ficcionalizar márgenes entre lo identitario y lo diferente. La política se substancializa en esos lugares ambivalentes entre la teoría y la praxis. 22. y es a partir de él que es posible descentrar la historia. En este sentido. sostiene Homi Bhabha que “[. El migrante. a partir de la intervención de otras narrativas no contempladas en el discurso del estado-nación.marcan un distanciamiento de los planteos holistas que caracterizaron a la Modernidad (y que perduran hasta nuestros días). en El lugar de la cultura. “Introducción”. 21. pp.pueden reescribir la historia. Conclusión El espacio cartográfico. Manantial.] el «pasaje intermedio» de la cultura contemporánea [. y –más allá de intentar desestabilizar 12 13 Bhabha. como cuerpo deslizado a través de la zona transnacional. ese espacio indeterminado en donde se inscribe el migrante es un espacio híbrido. Da cuenta de que las zonas fronterizas son espacios intermedios que no pueden ser abarcados dentro de los discursos identitarios. . Manantial. al dar cuenta de la ruptura de lo absoluto. es posible proyectar una idea de ciudadanía trasnacional. “Es en este sentido que el límite se vuelve el sitio desde el cual algo comienza su presentarse en un movimiento no distinto a la articulación ambulante y ambivalente del más allá [.]. Buenos Aires.. quebrando las narrativas unívocas de los estado-nación modernos. Homi. que dan cuenta del carácter holista de los discursos nacionales. “Introducción”. Homi. Dando cuenta de la permeabilidad de los márgenes13 es posible figurarse un concepto crítico de cultura.. muestra su carácter subversivo. mostrando que estas están –inevitablemente. por el contrario. en El lugar de la cultura.] es un proceso de desplazamiento y disyunción que no totaliza la experiencia [. pp. Buenos Aires.. Aquí márgenes está usado en todas las acepciones: no sólo frontera física... 2002.ser interrogadas. se desenmascara. abierta siempre a la reescritura... 14 Bhabha. sino también discursiva. y que ellas son el lugar preciso en donde pueden surgir nuevas temporalidades que -desde su condición performativa. en donde “identidad” y “alteridad” se nieguen a ser definidas en pos de una ambigüedad que vaya más allá de lo absoluto. y –a partir de ello. Reconociendo la condición ficcional de las fronteras. nos marcan la imposibilidad de acceder a identidades originarias e inmutables..

aceptando las ordenaciones diferenciales que estos movimientos proponen. Bibliografía consultada .muestra las diferencias que hacen que esas estructuras absolutas se descentren. 2002. Homi.ANDERSON. . en tanto debe procurar no fundir esas diferencias en categorías cerradas. Esto implica un desafío para la filosofía práctica. 2004. . Manantial. De Bolsillo. Benedict. Comunidades imaginadas. 2006.un orden holista para imponer otro más justo. México DF. Buenos Aires. Edward.BHABHA. Orientalismo. Barcelona. dando lugar a prácticas de negociación. . FCE. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo.SAID. El lugar de la cultura.

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