DE LA CAPACIDAD DE AFORO A LA CAPACIDAD DE ENVÍO

Porqué es tan atractiva una estrategia de misión que encarna el reinado de Dios por Neil Cole
(CMA Resources; www.CMAResources.org)

Si pensamos que un determinado modelo de iglesia es nuestra solución para llegar al mundo hemos comenzado ya desde un lugar equivocado, ya sea que nos refiramos a una mega-iglesia o una micro-iglesia. Existe una gran diferencia, sin embargo, entre lo que denominamos una actitud de atracción y una comprensión encarnada/misional de la iglesia. La diferencia no está en la organización, sino en la liberación y el flujo del reinado de Dios. La iglesia no se supone que ha de ser sedentaria, sino enviada —“una iglesia, santa y apostólica (enviada)”. Hoy día esperamos que los perdidos vengan a nosotros. En la Biblia Dios es siempre aquel que busca, yendo en pos de los perdidos. Fue tras Adán en un jardín y tras Moisés en un desierto. Encontró a Jonás en el fondo del mar y a Pedro en la azotea. Jesús se encontró a Mateo en una oficina y a Pablo en el camino. Dios se hizo hombre y entró en el mundo a través de un parto como el resto de nosotros. Eligió venir a nosotros en nuestro terreno en vez de esperar que nosotros subiéramos a su nivel. Jesús anunció allí donde pudo que el reinado de Dios se había acercado. Vino a buscar y a salvar lo que se había perdido y ahora nos invita a unirnos a él. Muchos preguntan: «¿Cómo podemos hacer la iglesia más atractiva para los perdidos?» Si comenzamos de esta forma sin quererlo nos apartamos del verdadero camino: ¡dejar que la gente pueda ver qué atractivo es Jesús! Se trata de Jesús… no de nosotros. En un sentido, por cada paso que tomamos para impresionar a la gente con nuestros puntos fuertes, más lejos nos vamos de permitirles que queden impresionados con los de Jesús. Dios siempre ha preferido revelarse a través de cosas débiles que en realidad son lo fuerte. Son las vasijas sencillas las que a menudo revelan la gloria de Dios más que tener que encontrarlo en medio de luces de láser y niebla escénica. La curiosidad en la pregunta de un pequeño, el abrazo de una abuela cariñosa, el apretón de manos comprensivo de un buen amigo, la sonrisa de un padre orgulloso, el calor de un suave hombro en el que llorar— estas son las cosas que revelan el carácter de Dios más que cualquier sermón. El amor el uno por el otro es un poderoso elemento en la evangelización, pero sentarse en el auditorio escuchando a un predicador que habla acerca de ello no es tan poderoso

Os sorprenderíais de lo que gente está dispuesta a hacer por Jesús. Cristo en nosotros es poderoso. Para aquellos pocos que buscan. acompañar a los jóvenes en un evento o cambiar el pañal en un nido puede que sea útil para nuestro programa de iglesia. Ofrecemos talleres para que descubran sus dones espirituales para ver dónde mejor podemos ubicar a las personas en nuestro programa. Honestamente. Será entonces cuando veremos la iglesia como algo por lo que merece dar la vida. Cuatro miembros de una fraternidad entregaron su vida a Cristo en una reunión en su casa en frente de sus compañeros sin temor alguno. cantan y comparten de lo íntimo de sus vidas— es asombroso para alguien que nunca ha aprendido a confiar. pero poco más. Uno de los efectos de esa búsqueda de la excelencia en lo que producimos es que el común de los cristianos se convierte en espectador que puede contribuir con un porcentaje de sus ingresos al mantenimiento del sistema. es la esperanza de gloria. El “codazo cómplice” de dos minutos el domingo por la mañana no es suficiente. Muchos que luchan con estas cosas tienen una pregunta molesta que no verbalizan: «¿Jesús vino para que yo pueda hacer esto?» Debemos llevar a cabo una transición de ver la iglesia como un evento de adoración una vez por semana a una familia espiritual unida en misión. pero que no harán por una declaración de visión o por una campaña para recaudar fondos.como poder saborearlo por uno mismo. o por un hermano o una hermana. He visto a un musulmán palestino rendirse completamente a Cristo en medio de una comunidad de fe que oraba unida. pero nunca ofrecemos experiencias realmente desafiantes a la gente. En más de una ocasión he visto a duros gánsteres y a traficantes de droga llorar delante de Cristo en presencia de su pueblo y confesar públicamente sin que hubieran sido animados a ello. pero nada de ello es una tarea por la que merece la pena dar la vida. dirigir el tráfico con el chaleco naranja reflectante. Distribuir los boletines. Siempre estamos pidiendo voluntarios. La cara oscura de este sistema es que hemos bajado tanto el nivel de lo que significa ser cristiano que sólo con aparecer . Llegar a un hogar con una familia espiritual llena de amor —donde todos oran. Sentir el poder de Cristo en acción a través de tales personas puede quebrar el más duro de los corazones. las personas se necesitan unas a otras más de lo que necesitan un mensaje inspirador. Ser una persona anónima en un banco de iglesia simple y llanamente no es tan poderoso. el último lugar donde quieren mirar es la iglesia. La verdad es que a la mayoría de lasa personas no les importa si quiera qué es lo que ocurre en la iglesia. Hemos elevado el nivel de cómo se hace la iglesia a tal altura que pocos creyentes creen que ellos también podrán alguna vez hacerlo. ¿Por qué? Porque la iglesia se percibe como un evento pasivo que demanda fidelidad pero que ofrece poca o nula experiencia.

Entonces pregunté: «¿Cuántos de vosotros pensáis que podéis comenzar una iglesia como esta?» Todos levantaron sus manos. Algunas fueron mencionadas. «Creo que Satanás está más intimidado por esta pequeña iglesia de 15 chavales que por ninguna de esa gigantescas iglesias del tamaño de Godzilla». Pregunté a los estudiantes que me compartieran cuál había sido la mayor de las iglesias a la que habían asistido. Entonces les pedí que miraran alrededor de la sala con sus manos alzadas. En el sur de California hay muchas mega-iglesias. les dije. Les pregunté: «¿Cuántos de vosotros pensáis que podéis comenzar una iglesia como esas mega-iglesias?» Ninguno levantó su mano. Quiero bajar el nivel de cómo se hace la iglesia de forma que todos puedan hacerlo. La risa nerviosa cesó. Entonces les mostré porqué pensaba de esta manera. Y así debe ser!» (traducción: Sergio Rosell. A la vez que cantábamos alabanzas al Señor tuve una experiencia de su contentamiento. Mi meta en la vida es cambiar todo esto. Fue uno de esos momentos divinos en la vida que son difíciles de olvidar. febrero 2012) . que oscilan entre 2000 a 20000 personas en asistencia. y dije: «Os aseguro que Satanás está aterrado por todo. y quiero subir el nivel de lo que significa ser un discípulo de forma que lo lleven a la práctica. Nunca olvidaré mi encuentro con una iglesia orgánica compuesta de estudiantes de instituto. pensando que finalmente al viejo se le había ido la olla. Todos ellos rieron y se miraron alrededor de la sala y unos a otros con sonrisas.regularmente al evento semanal de una hora y contribuir a la ofrenda es todo lo que se requiere.