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AÑO V Nº xx AGOSTO 2013

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AÑO V Nº xx AGOSTO 2013

Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 20078620

PUNTO MEDIO

REVISTA PERUANA DE ANALISIS, PREVENCION Y GESTION DE CONFLICTOS

Año V Nº 5 Agosto 2013

Director

César Guzmán-Barrón Sobrevilla

Comité Editorial

César Guzmán-Barrón Sobrevilla

Marlene Anchante Rullé Fabián Pérez Nuñez

Asistente

Lizbeth Díaz Redolfo

Redacción y administración

Centro de Análisis y Resolución de Conflictos

Pontificia Universidad Católica del Perú

Av. Canaval y Moreyra 751 1er Piso. San Isidro Teléfonos: 6267421 – 6267408

Producción gráfica

Paola Torres

ÍNDICE

EDITORIAL

5
5

POSICIONAN DO EL DIÁLOGO EN EL ESPACIO DE LOS CONFLICTOS SOCIALES EL DIÁLOGO: ALGO MÁS QU E U NA MESA

7
7

Erick Soriano Bernardini

ENTREVISTA AL DR. CÉSAR GUZMÁN-BARRÓN SOBREVILLA:

25
25

RECONSTRUCCIÓN DEL CONCEPTO DE “DIÁLOGO”

LOS RETOS Y POSIBILIDADES DEL PROCESO DE ORDENAMI ENTO TERRITORIAL EN EL PERÚ

37
37

Karina Pinasco Vela, MSc

CAMBIO CLIMÁTICO, AGUA Y SURGIMI ENTO DE CONFLICTOS EN EL PERÚ

49
49

María del Carmen Giusti Hundskopf

U NA EXPERI ENCIA EN EL MORONA: PROGRAMA DE MON ITOREO AMBI ENTAL Y SOCIAL DEL PROYECTO SITUCH E – PMASI

61
61

“COMU N ICACIÓN VECI NAL: U N PANORAMA A LOS CONFLICTOS SOCIOURBANOS”

70
70

Oscar Mejía Muñoz Tania Soto Villanueva

REFLEXIONES EN TORNO AL DIALOGO Y SUS POSIBILIDADES

80
80

Julio Franco Pérez

EDITORIAL

Es grato presentarles la Quinta Edición de la Revista Peruana de Análisis, Prevención y Gestión de Conflictos Punto Medio. Esta edición es especial porque regresamos luego de un año de ausencia, tiempo en el cual hemos podido no sólo ahondar en el trabajo de prevención y gestión de conflictos sociales, sino además poder abordar otras temáticas de actualidad e interés para nuestro Centro, y esperamos también para ustedes. Es este andar, durante este último año, el que queremos reflejar en la presente edición.

Así, luego de trabajar con los Gobernadores Regionales y Provinciales de gran parte de nuestro país, en coordinación con la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad de la Presidencia del Consejo de Ministros, hemos reafirmado nuestra convicción de considerar el diálogo como uno de los mecanismos más eficientes para la prevención y gestión de conflictos; por lo cual, lo proponemos como tema central de la presente edición. Desde esta óptica, tanto Erick Soriano, con “El Diálogo: algo más que una mesa: Posicionando el diálogo en el espacio de los conflictos sociales” como César Guzmán-Barrón, en la entrevista “Reconstrucción del concepto de “diálogo” nos brindan una interesante reflexión de cómo entender este concepto, analizando desde el hecho que no siempre se dialoga en el entorno de una mesa, hasta conceptos de eficacia y solidaridad, distintos pero necesarios para entender los procesos de diálogo en nuestro país.

Por otro lado, en los siguientes artículos se abordan dos temas relacionados con causas estructurales de los conflictos socioambientales en el país que si bien, actualmente, parecen ser “causas menores”, en los próximos años, sino meses, nos llevarán a una aguda discusión en torno a los mismos. Queremos así plantear previsoramente el conocimiento y la discusión de estos dos temas trascendentales para nuestro país.

El primero de ellos se encuentra relacionado con el Cambio Climático; y es que fruto de nuestra participación en el PLANCC – iniciativa de Planificación para el Cambio Climático- hemos podido advertir cómo en nuestro país, sobre todo a nivel regional, este tema empieza a cobrar mayor interés y a generar, también,

más dudas que certezas. Es por ello que, en un interesante artículo, “Cambio climático, agua y surgimiento de conflictos en el Perú” María del Carmen Giusti analiza, desde la experiencia de la Región Cusco, la relación entre los conflictos sociales en el Perú y el proceso de cambio climático, y cómo afecta por ejemplo al recurso hídrico y por ende a las actividades económicas relacionadas a dichos recursos.

En segundo lugar, se aborda el tema del ordenamiento territorial, contando con los aportes de Karina Pinasco Vela, quien a través de su artículo Los retos y posibilidades del proceso de ordenamiento territorial en el Perú: ¿Cómo entenderlo desde la experiencia, en el contexto de conflictos socio-ambientales que enfrentamos en nuestro país? analiza el proceso de ordenamiento territorial, especialmente en el ámbito amazónico, y desde el contexto de los conflictos socioambientales. Consideramos importante revisar este artículo porque además nos muestra la experiencia del ordenamiento territorial desde el caso de la Región San Martín.

Como una novedad en esta edición, hemos incluido una sección denominada:

Desde el campo, en la que buscamos reseñar la experiencia más interesante que en los últimos meses hemos llevado a cabo. En esta oportunidad hemos reseñado brevemente nuestra participación en el Programa de Monitoreo Ambiental y Social del Proyecto Situche, en el cual en colaboración con PRONATURALEZA, llevamos a cabo entre mayo y diciembre de 2012, y que nos permitió conocer la realidad de las federaciones de los pueblos indígenas asentados en la cuenca del Río Morona, en su relación con la exploración y explotación de hidrocarburos en el lote 64.

Finalmente, en nuestra sección Desde nuestras diplomaturas, hemos seleccionado dos artículos, uno presentado por nuestro alumno Julio Franco Pérez, de nuestra Diplomatura de Estudio en Arbitraje en el que abordando nuestro tema central, propone “Reflexiones en torno al dialogo y sus posibilidades”, y también el artículo “Comunicación vecinal: un panorama a los conflictos sociourbanos” de los alumnos Oscar Mejía Muñoz y Tania Soto Villanueva de nuestra Diplomatura de Especialización en Análisis, Gestión y Resolución de Conflictos Socioambientales, en el cual abordan otro tipo de conflicto social, no el típico socioambiental en zonas rurales, sino mas bien aquellos derivados del “boom” inmobiliario que vivimos en nuestro país, especialmente en zonas urbanas.

Sólo nos queda agradecer a los especialistas y alumnos que colaboraron en este número y renovar nuestro compromiso con nuestros lectores en poder, plantear nuevos temas de interés para su revisión y discusión, contribuyendo así al análisis, prevención y gestión de conflictos sociales en nuestro país.

Fabián Pérez Núñez Editor

POSICIONAN DO EL DIÁLOGO EN EL ESPACIO DE LOS CONFLICTOS SOCIALES

EL DIÁLOGO: ALGO MÁS QUE UNA MESA

*Erick Soriano Bernardini

1.

INTRODUCCIÓN

Las líneas que siguen tratan de ser un análisis del diálogo como un proceso destinado a restaurar la relación entre los tres principales actores inmersos en la conflictividad social: las comunidades, los inversionistas y el Estado, a fin de que aquellos desencuentros se transformen en oportunidades de desarrollo en un marco de gobernabilidad democrática y paz social.

En las últimas dos décadas el país viene experimentando un proceso sostenido de expansión económica que se caracteriza por una significativa inyección de capitales orientados a la explotación de minerales e hidrocarburos destinados en gran medida a la exportación, cuyos prospectos se asientan en ámbitos geográficos donde habitan poblaciones de economía deprimida. Esto ha dado lugar a impactos sociales en áreas rurales de extendida pobreza y alejadas de los centros urbanos desde donde tradicionalmente se ha ejercido el poder, lo que torna imperativo tratar de reconciliar los negocios con la sociedad.

El canon minero y el canon energético, la distribución de la regalía minera y del derecho de vigencia y penalidad, importantes mecanismos de compensación económica e inclusión destinado a impulsar el desarrollo regional y local, no han cumplido con el objetivo de su creación debido a la deficiente gestión de sus administradores y a la escasa transparencia del quehacer que rodea su gestión, lo que acrecienta la percepción de la inutilidad del recurso para la promoción de los intereses locales.

Siendo así, el conflicto social deviene así en un subproducto de la expansión económica, cuyo efecto más inmediato y notorio se manifiesta en la debilidad de la gobernabilidad y su impacto negativo en el fomento de la competitividad país. Los reportes oficiales provenientes de la Defensoría del Pueblo y de la Presidencia del Consejo de Ministros dan cuenta periódica de la forma en que se manifiesta esta conflictividad que nace y se desarrolla alrededor de los centros más importantes de generación de riqueza, cuya atención hasta ahora pone en entredicho la capacidad de acción del gobierno nacional, regional y local.

*Abogado con maestría en gobernabilidad. Ex Director de Cultura y Educación del Consejo Nacional del Ambiente - CONAM y Ex Director de la Oficina de Asesoramiento en Asuntos Ambientales del Ministerio del Ambiente. Consultor del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la PUCP.

Dado el desafío manifiesto que afronta el país en su conjunto, toca a este artículo volver la mirada a aquel llamado que los actores involucrados en los conflictos sociales demandan con especial ahínco y denuedo: el diálogo.

Veamos qué se puede decir al respeto.

  • 2. CONOCIENDO EL DIÁLOGO

  • 2.1. El significado de la palabra

corporativo distinto del individual. Es un acto deliberado, querido y provocado por los actores intervinientes, los que exponen principalmente sus puntos de vista, sus ideas, sus emociones, sus temores y sus expectativas, con el afán de ser escuchados y obtener una respuesta que ayude a entender y ser entendido; todo esto dentro de un marco de racionalidad y equidad con

contenido ético y reconocida eficacia metodológica para deshacer los nudos

que atan pleitos y enredos.

“Dilogus”, es una palabra latina originada en el prefijo griego “dia” que significa “a través de” y la raíz “logos” que nos dice de la palabra, de la razón, del tratado o del estudio. Juntos significa discurso racional o la ciencia del discurso, de la dialéctica, de la oposición de argumentos, del intercambio de ideas para alcanzar la “verdad” o aquello que se percibe como tal, y el fomento del conocimiento sin prejuicios, sin persuasiones y sin convencimientos que manipulen la formación de una opinión libre e informada.

El diálogo es una actividad compartida sobre la base de una orientación común, lo que implica que las partes que intervienen son responsables de su mantenimiento y de su profundidad. La modulación del diálogo de hoy es el trazo de las líneas maestras del mañana, donde se dicen las peticiones, las réplicas, las preguntas, las respuestas, las propuestas, las aceptaciones y los rechazos. Se habla para decir, se dice para comunicar. No es, no debe ser un ejercicio vano.

El diálogo describe una forma de expresión mediante el empleo de la conversación o la discusión entre dos o más individuos con el propósito de entenderse mutuamente y, de ser el caso, arribar a un acuerdo. Es un modelo de intervención colaborativa distinto del debate que es adversarial y de la negociación que es imposición, a la manera de “doy para que des” o “hago para que hagas”. Es una acción libre y voluntaria que se ubica entre el consenso y la imposición.

El

término

encierra

dentro

de

un

proceso

de

generación

de

sentido

2.2. La particular naturaleza del diálogo

¿El éxito del diálogo es el éxito de las partes que intervienen en él? No siempre. A veces, aquello deviene sólo en un ideal no alcanzado. Es el mejor escenario, pero no es el que siempre se consigue. Lo que hace contradictorio y polémico al diálogo es que su objeto principal es acercar a los actores y prevenir el estallido de la crisis, alcanzar un nivel de entendimiento mutuo y de confianza, esto último, el bien más preciado para el manejo de la controversia. Así y sólo así es posible avocarse al conocimiento y a la superación de de aquello que los enfrenta. En el diálogo, por su naturaleza

binaria es a la vez discurso y acción, dentro y a pesar de las diferencias.

El diálogo bien encaminado revierte largos períodos de invisibilización, de indiferencia, de hostilidad y de desconocimiento mutuo entre las partes. No es que con el diálogo sólo se privilegie la búsqueda de la “verdad” o lo más próximo a ella, sino del concepto que se tiene de aquello que es reconocido y aceptado como punto de encuentro o de discrepancia. De allí que el momento decisivo del proceso de diálogo sea la aceptación de un conjunto de ideas y de valores que hagan posible transitar de la competencia a la cooperación. Lo contrario es un intercambio estéril, ciego, sordo y mudo, de mensajes contrapuestos que no beneficia a los interlocutores.

En suma, el diálogo es el arte de concertar las semejanzas y las diferencias, las contradicciones que se dan en medio de la diversidad. Es lograr acuerdos en los que no todos tienen que estar necesariamente de acuerdo, aquello que se alcanzan sin tener que ceder todo ni pagar el alto precio de la imposición disfrazada de parlamentos o peroratas. El diálogo es el camino no es el destino.

de influencia y por tanto incide en su calidad de vida de las poblaciones circundantes al prospecto económico. Ignorar esta premisa básica es torpe. Es la más eficaz convocatoria al conflicto, la más evidente negación de una vía de entendimiento entre posiciones enfrentadas. Es cierto que la inversión no contamina, pero para que sea sostenible debe ser viable en lo social.

Atribuir al origen del conflicto social sólo una motivación subalterna o una inspiración política antisistémica es un paso en falso que nos lleva a agrandar la brecha de la desconfianza mutua entre los actores principales: las comunidades, los inversionistas y el Estado. La percepción de un daño inminente de degradación ambiental moviliza con rapidez y eficacia la resistencia social, la que difícilmente puede ser frenada con mesas de diálogo, acciones judiciales o intervenciones armadas. Es debido a ello que no hay conflicto sin autoridad, esa autoridad restauradora del daño e impulsora del desarrollo, en aras del bien común.

Cito a Jaime de Althaus cuando habla del impacto de la descentralización como “la nostalgia del padre ausente”, quien dice:

3.

EL DIÁLOGO EN LOS CONFLICTOS SOCIALES

El incremento de la conflictividad social en la última década no se debió a que la democracia haya

3.1.

El

rol

del

diálogo

en

los

permitido la reacción de sectores

conflictos

sociales.

Manejando

la

supuestamente desplazados

incertidumbre.

 

o explotados por la revolución

La apropiación de los recursos que se toman directamente de la naturaleza impacta en las poblaciones del área

capitalista, sino al vacío que dejó el alejamiento de la autoridad presidencial y de los programas sociales y de desarrollo, y las

características de

la

nueva

institucionalidad descentralizada, en el marco de una creciente entropía política. 1

La pedagogía popular del tema ambiental, enraizada en la agenda ciudadana, inspira en automático el reclamo airado en demanda de información veraz y participación en aquello que se percibe como una seria e inminente afectación del entorno natural. El miedo moldea y exacerba el reclamo por la atención de las necesidades insatisfechas y los intereses latentes en la comunidad, cuyos líderes reclaman para sí el derecho a administrar la denominada “licencia social”, sin la cual se deslegitima la licencia oficial dada por el Estado a favor del inversionista.

Si este proceso complejo no es atendido a cabalidad, será corto el tiempo y breve la distancia para que se manifieste el plantón, la llanta quemada y la carretera bloqueada. En pleno siglo XXI, la información oportuna y confiable es, a la vez, instrumento de aprovechamiento de la riqueza natural que yace en el subsuelo e instrumento estratégico de la gobernabilidad democrática de vastos sectores de la ciudadanía emergente. El diario oficial “El Peruano” en su editorial del 12 de febrero de 2012 dice: “El ejercicio del diálogo transparente y respetuoso, en efecto, constituye en la actual coyuntura social y económica un medio eficaz para construir puentes entre sectores que en épocas pasadas se conceptuaban

erróneamente como antagónicos y que en realidad son complementarios e interdependientes”. 2

Enlazar la lógica ambiental de contenido social con la racionalidad económica o los mecanismos del mercado torna imperativa una visión anticipadora, de modo que no nos sorprenda cuando ese futuro se haga presente. Dicha tarea exige el uso de instrumentos adecuados al reto que plantea la hora y a los propósitos que se pretenden alcanzar. De otro modo la tarea será inocua. Para ello, el diálogo es la herramienta idónea para el manejo de la incertidumbre, del temor y de los silencios que enfrentan y dañan seriamente las relaciones.

El diálogo surge como contrapeso al temor del daño que la inversión no mitiga ni conjura con el sólo anuncio de su presencia. El argumento de la licencia social no basta para informar ni para convencer de que lo que se viene en términos económicos es igual o mayor a lo que se tiene en términos de naturaleza y de condiciones de vida. La tarea es ardua, sobre todo para el empresario que invierte y para el Estado que regula y simultáneamente promueve.

Hasta

hoy, no se ha inventado

mecanismo alguno que supere al diálogo como paso previo para el logro pacífico de una mejor calidad de vida de las poblaciones, en condiciones de paz y de seguridad. Los conflictos sociales, que no son ni más ni menos que la colisión de mundos contrapuestos,

  • 1 Jaime de Althaus.- La Promesa de la democracia.- Editorial Planeta.- Talleres gráficos Metrocolor S.A.- Setiembre 2011.- Pág. 292.

no son imágenes de una desgraciada tragedia sino la imagen de un mundo bipolar que demanda para sí un ejercicio de entendimiento que lleve a la comprensión, la conciliación y la tolerancia, de modo que permita la aceptación del contrario sin menoscabo del derecho inalienable al desarrollo y a la felicidad.

3.2. El conflicto social y

el camino del

diálogo. Donde la palabra cuenta

La transformación del conflicto social tiene en el diálogo su punto de apoyo, el ambiente propicio para la comunicación y la deliberación, para el intercambio de la información y la consulta. La vía propicia para la construcción de la solidaridad como quehacer común.

En su naturaleza más simple el conflicto es un problema no atendido, una falla en la comunicación, una respuesta ante la desadaptación con el entorno, que se da en el nivel individual, grupal o social. Frente a ello sólo queda evitarlo o enfrentarlo, luchar por el dominio o la cooperar con el contrario. En el núcleo básico de todo conflicto se dan relaciones de poder; de persuasión o de coerción; de imposición, de empate o de acuerdo entre las partes donde todos los actores salen ganando una visión compartida que de forma a consensos básicos. El conflicto existe porque hay algo que cambiar, porque hay algo que está por resolver, porque hay un enfrentamiento que causa un daño o una amenaza, porque algo está siendo percibido como dañino, injusto o abusivo.

El conflicto, en tanto manifestación de la naturaleza humana, es divergencia o disputa en cuanto a intereses, sentimientos, objetivos, percepciones, valores o afectos entre individuos, grupos o segmentos sociales que advierten que sus anhelos de realización son mutuamente incompatibles. El conflicto es demanda de información y aprendizaje. Un “toma y daca”, una relación sinalagmática de escuchar y ser escuchados, de hablar y dejar hablar, de entenderse y entender, de comunicarse y comunicar, de transmitir confianza y confiar.

Siendo el conflicto en sus inicios un ejercicio de competición, el diálogo, en tanto herramienta de comunicación, es un método válido para la mutua construcción de confianza que haga posible el consenso sin dañar la autoestima de las partes enfrentadas. El diálogo no es sólo hablar, sino sobre todo y ante todo, una invitación sincera a buscar juntos aquello que nos satisface por igual. Más que al “qué”, el diálogo responde al “cómo”, a la forma de relacionarnos, a la manera de decir “te entiendo” y “te pido me entiendas”. El diálogo se asemeja más a un puente, a un nexo.

La primera piedra, el primer trazo en el diseño de la arquitectura del diálogo es la convicción de que las partes que intervienen en el proceso van en la búsqueda de un solución que satisfaga, aquella que se ubica en la línea que media entre los extremos de la trinchera, lejos de la imposición hermana de la competencia y cerca del compromiso que venza la diferencia. El diálogo en el conflicto, más que una lectura de emociones, es la revelación

del gesto, de la predisposición de ánimo para entender al contrario y hacerse entender. Como aquel dicho del

montañista esperanzado que se acerca a la cima: “cada paso es una meta, sin dejar de ser un simple paso”.

Lo opuesto al diálogo no es el silencio, es el conflicto. El silencio evoluciona hacia el conflicto, lo alimenta, lo ceba, lo carga. El producto mejor elaborado del conflicto es la posibilidad de un escenario de transición entre la latencia y la crisis, entre el fermento y el estallido, entre la posibilidad y la ruptura. Entre la imagen de lo deseable y el logro de lo posible. Entre la dinámica de la relación y el alcance de significados compartidos, que minimice el riesgo de pérdidas mayores o daños irreversibles. Es un comenzar reconociendo la existencia de intereses opuestos y hasta hostiles y, a partir de ellos, reservar un espacio para instalar aquello en lo que estamos de acuerdo. Una “ganar-ganar”.

El temple del líder o el peso de la autoridad no se hacen explícitos en la generación del conflicto sino en la construcción del diálogo. Así como lleva toda una vida hacerse de un amigo y sólo instantes en perderlo, del mismo modo el desafío no está en incentivar el conflicto sino en hacerse depositario de la confianza suficiente que haga posible transformarlo de manera concertada, superando las percepciones ligeras y dispares que acrecientan el afán de competición. Un “ganar - perder”.

3.3. Las metas sociales en la estrategia del diálogo. Un ejercicio de prospectiva

El diálogo en el campo social es un ejercicio de prospectiva. Una mirada al futuro con el ánimo de influir en el. El conflicto social en el que opera el diálogo lleva dentro de sí el reto de manejar la incertidumbre, la inteligencia anticipatoria, el conocimiento de las fortalezas y de las amenazas, con enfoque holístico en el que entran en el libre juego del mercado aspectos científicos, tecnológicos, económicos, sociales y culturales. Por ello, como nos dice Fabián Pérez:

{…}

debemos

entender

que

el diálogo debe ser concreto, en base a una agenda clara y concisa que se debata en un marco técnico antes que político o ideológico, y con toda la

información disponible del caso, con los intereses sobre la mesa y no bajo la mesa, prefiriendo los intereses colectivos a los individuales. El diálogo sí, pero con la predisposición de escuchar y de argumentar, en la búsqueda verdadera de acuerdos consensuados, prefiriendo las soluciones sostenibles que las rápidas y frágiles. 3

En esta era del conocimiento que nos toca vivir, se trabaja en escenarios imprevisibles donde la información permite la construcción de escenarios del futuro, a fin de transitar de lo posible a lo deseable. Parte importante

de esta innovación es el diálogo entre los actores del conflicto que permita desatar nudos problemáticos. En el campo de la conflictividad social, no van más las viejas y socorridas fórmulas del “Si te vi no me acuerdo” o el “¿Dónde estás que no te veo?”. No, hoy la estrategia del diálogo social contiene impactos esperados en el cambio de hábitos que construya confianza, el incremento de la conectividad y de la asociatividad, el fomento de los circuitos y de las cadenas de valor, el dominio de los imponderables, el juego de actores, la libre circulación del conocimiento, como el principal activo de los actores en conflicto.

Siendo así, el diálogo es generador de valor, de valor compartido. Un verdadero desafío colectivo. El diálogo deviene en una exigencia intelectual y moral, en la búsqueda de una afirmación común que rompa la asimetría que separa, allí donde las partes hacen como que dialogan, pactan una tregua y luego imponen. El poder del diálogo radica en el mensaje y en la acción que generan confianza, una suerte de apropiación compartida de espacios conceptuales comunes. El diálogo hace posible trabajar en la entraña del conflicto a fin de imaginar un escenario interactivo que todavía no existe aunque sea reconocido como posible; donde las demandas son pragmáticas y, por una gran mayoría, son percibidas como “justas”.

Es preciso que el nuevo paradigma del desarrollo dé lo mejor de sí en aras de una globalización que propicie una mayor conciencia colectiva sobre los bienes públicos globales, permita a públicos muy diversos tener voz en el concierto abierto de la gobernabilidad global, dando así más vida a la democracia en el planeta, haga llegar a los sectores excluidos las herramientas necesarias para reducir las brechas en materia de capacidad, derechos ciudadanos y acceso al bienestar, y se anticipe con políticas de largo plazo, pero de urgente implementación, a los escenarios que proyectan tendencias, tanto en materia climática como demográfica, tecnológica y cultural. 4

3.4.

En

el

diálogo

no

hay

nada “no

dialogable”, ni reproches ni silencios

Un conflicto escala y hace crisis cuando las partes involucradas se lanzan dardos desde posiciones irreductibles, lo que generalmente esconde dentro de sí las necesidades que subyacen y los intereses que lo motivan. En ese caso, lo más eficaz es conocer la causa real y el interés que subyace por medio del diálogo, en tanto y en cuanto la predisposición al diálogo no lleva dentro de si un consentimiento compulsivo sin la aceptación por medio de una no- negación. De una afirmación a pesar del disenso.

Termino este acápite citando a la Comisión Económica para América

En

los

conflictos,

más

aún

en

los

Latina y el Caribe – CEPAL, en el párrafo

conflictos

sociales, los intereses son

que valoro por su contenido:

opuestos,

pero

no necesariamente

irreconciliables. No hay núcleos duros, reservados para lo “no dialogable”. El diálogo no es real ni es factible si se parte de distanciando al “adversario”, si se tiene como meta la “obediencia” o se trata de un intercambio de mutuas acusaciones de “intransigencia”. En esos casos no hay un intercambio de mensajes, no hay creación de valor. Es un duelo de reproches y de silencios. Es ausencia de propuesta, de tolerancia, de afirmación.

De allí que los “llamados” al diálogo no son más que muestras de confianza en la eficacia del método como amigable componedor de diferencias en el seno de una relación social fracturada por las diferencias, donde las “mesas” de diálogo se asemejan más a monólogos o, algo peor, a pistas de combate donde se ensaya el “todo vale”. Siendo el conflicto consustancial a la naturaleza humana, una expresión natural de ella, tratar de prevenirlo es como tratar de anticiparse a la lluvia o a los truenos, en vez de aprender a convivir con ellos. Algo así pasa con ese ideal no alcanzado de la “prevención de los conflictos sociales” por la vía del diálogo entre los actores.

Si por prevención entendemos la intervención pronta que evite el nacimiento del conflicto por la vía del diseño y la implementación de políticas públicas de largo plazo que causen impacto positivo en los factores estructurales que lo motivan, como la pobreza, la marginación o la inequidad, la tarea es ardua. Aquello va por el camino de un enfoque de derechos de carácter tuitivo y un enfoque de resultados donde el rol del Estado no

es el de árbitro o veedor, sino a la vez de garante de derechos y promotor del desarrollo.

De otro lado, si de lo que se trata es de llamar al diálogo a las partes enfrentadas como una forma de evitar la crisis y la violencia, estamos ante una acción operativa que mal se le puede llamar “prevención”. Ya el imaginario popular ha caricaturizado a esta última como una acción similar a la que desarrollan los bomberos frente a un siniestro o a una enorme sala llena de mesas en cada una de las cuales se discuten diversos temas, dentro de un gran comedor que se llama “gobierno”. Acierta César Guzmán-Barrón cuando dice: “Cuando una protesta social deriva en violencia y muerte es que estamos ante un fracaso colectivo”. 5

3.5. La caja de herramientas de aquello

que “es”

y

de

aquello “no

es”

el

diálogo

El diálogo se forma con el acercamiento y madura con la aceptación de aquello que no es igual o es diferente a la creencia propia, con aquello que colisiona con la perspectiva ajena. Los que nos precedieron en el tiempo tenían un dicho sabio que viene al caso, decían: “¿Cómo quieres que salga a tu encuentro si no te veo venir?”. Todo conflicto lleva dentro de si una falla en la comunicación, una ausencia, un distanciamiento, una desconfianza. El diálogo es un constructor de confianza siempre que haga posible que las posiciones se vayan acercando a la realidad o a la verdad compartida, por medio de un esfuerzo intelectual.

La mera imposición de esquemas preconcebidos es la forma perversa del diálogo, una “papa caliente o un paño frío” que incuban malestar, dos cachos de la misma cabra.

El diálogo no es una “olla de grillos”, “un callejón oscuro”, “un engaña muchachos”, “un baile de disfraces”, “una pista de combate”, “una mecedora”, “un palo encebado”, “un concurso de oratoria”, “un trampolín a la fama”, “una caja de resonancia”, “un torneo de ajedrez” (donde unos tratan de comerse a los peones, los otros al rey y ambos están listos a patear el tablero si advierten que el resultado les será adverso), “un cuatro de hora de fama”, “una mesa de negociación”, un escenario propicio para la diatriba o el insulto, una muestra itinerante de malas artes, un intento desesperado de reconciliación, “una camisa de once varas”, “una pista falsa”, etc. No, el diálogo el algo más que aquello que no se busca. Es expresión sincera de verbo y acción, de ideas y valores, por medio de mensajes que esperan una respuesta. Un ejercicio de ida y vuelta. El poder del diálogo está en los mensajes. La “mesa de diálogo” sin mensajes es una “mesa de escucha” donde la agenda se polariza. En el diálogo, los gestos dicen lo que la razón calla.

económicos es un eslabón importante de la cadena de valor. En el fragor del conflicto, el diálogo hace posible pasar de la coerción a la convicción de que lo que es bueno para la empresa es bueno para la población. Nada se ha inventado que supla al diálogo como paso previo para el logro pacífico de una mejora en la calidad de vida de los habitantes de las aldeas, las comunidades, los distritos, las provincias y las regiones donde se desarrollan las actividades empresariales.

Sin embargo, cabe subrayar que el diálogo no es la pomada divida que cura todo lo negativo que acompaña a los conflictos sociales. Lo más común es que la palabra vaya acompañada de un sinnúmero de apellidos de acuerdo a la particular visión de sus autores. Tenemos: “diálogo constructivo”, “diálogo social”, “diálogo de buena fe”, “diálogo participativo”, “diálogo político”, “diálogo positivo”, “diálogo democrático”, “diálogo sostenido”, “diálogo sistemático”, “diálogo directo”, “diálogo de sordos”, “diálogo amplio”, “diálogo genuino”, “diálogo abierto”, “diálogo confrontacional”, “diálogo reivindicativo”, “diálogo transparente”, etc. Todos los que, en el fondo y de alguna manera, dicen una parte, una característica o un sesgo de lo mismo.

El diálogo apto para la solución de los conflictos sociales es un mecanismo que reconecta el éxito empresarial con el progreso social, dejando de lado la concepción de que la riqueza en recursos naturales es una maldición que pesa sobre las comunidades circundantes al proyecto. La mejora de la calidad de vida de las poblaciones del área de influencia de los emprendimientos

En esencia,

El diálogo genuino o democrático consiste primeramente en construir un ambiente seguro donde las partes puedan comunicarse, conocerse mutuamente y general confianza. En otras palabras, su finalidad es

transformar constructivamente

las relaciones entre los distintos actores. Al mantener esta característica de relación dialógica, entre las partes, estas

pueden

negociar,

solicitar

la

mediación,

eventualmente

debatir, deliberar y tomar decisiones posteriormente. 6

Ser sensible al ambiente social y a la vez promover la riqueza es un arte de política pública que encierra un gran desafío y por tanto demanda el concurso decisivo de los tres niveles de gobierno para que el Estado no sea visto más como promotor de inversiones que como garante de derechos. Una población desinformada, distante y ajena a las decisiones que perciben autoritarias afecta la legitimidad e impacta en la gobernabilidad. La acción estatal oportuna y eficaz debe superar la debilidad del sistema en el que los factores sociales y económicos andan disociados. Así, y sólo así el diálogo es constructor de comunidad y de compromiso. Se torna un factor de relación, de aceptación y tolerancia. Es pasar de un “yo” y un “tú” a un “nosotros”. Lo contrario es la anomia o acracia y conflicto.

3.6.

El

diálogo

como

azuzador

de

conflictos. La patología del diálogo

Un diálogo mal conducido, ya sea por impericia o por malicia, es la forma más eficaz de sembrar vientos para cosechar tempestades. Es un remedo. Un “engaña muchachos”. Una caricatura. Es la

mascarada, la mecida. Una maniobra de distracción para ganar tiempo. Como cuando se suscriben acuerdos entre actores que saben de antemano que no se van a cumplir. Un paliativo, una píldora cubierta de dorado para presentarla inofensiva. Un caramelo que calme el llanto del niño. O, como cuando se arriban a acuerdos tan fantasiosos e imposibles de concretar que los mismos que los suscriben saben que jamás se concretarán. Aquellos diálogos viciados de nulidad que más parecen conciertos para incumplir y hacer más grande el conflicto, un engaño concertado. Una inyección de desconfianza aplicada directamente a la vena. Un torpedo directo a la línea de flotación de la nave de los que “hacen como que dialogan”. Es la patología del diálogo. Aquello que no debe ser.

En el mejor de los casos, los acuerdos que se consiguen en esas denominadas “mesas”, sólo cumplen la finalidad inmediata de demorar el estallido de la crisis. Sólo retardan la explosión, no desactivan el explosivo. No previenen, no apagan el fuego. Atizan. Incendian. Una investigación llevada a cabo por la Defensoría del Pueblo dice al respecto:

Se observa, además, la persistencia de formas de falsos diálogos, como las siguientes: i) el uso del diálogo como una estrategia para ganar tiempo y consolidar una posición de fuerza; ii) la práctica del diálogo sin convicción y sin arte en manos de una Estado que suele llegar a dialogar después de

la violencia; iii) un diálogo desigual que atrae a una de las partes hacia un terreno disparejo, en el que sus recursos informativos, económicos y políticos no serán suficientes para una negociación equilibrada; iv) el ejercicio del diálogo, en contextos de presión y violencia, que interfiere en la racionalidad de las decisiones y, v) el diálogo que concluye en un acta que no se cumple. 7

4.

DISEÑO

DE

LOS

PROCESOS

DE

DIÁLOGO EN EL ESTADO

4.1. El diálogo en el Acuerdo Nacional. Una visión integradora.

El 5 de marzo del año 2002, las fuerzas políticas presentes en el Congreso y la sociedad civil, convocados por la Presidencia de la República, suscribieron un compromiso que luego dio origen al Acuerdo Nacional, el que denominaron “Diálogo para Lograr un Acuerdo Nacional”. De dicho documento, resalto el siguiente párrafo:

Concebimos este acto como una expresión del valor que en una democracia tiene el diálogo y el respeto al pensamiento, a la identidad de cada participante y a las propuestas de todos. Expresamos nuestro respaldo a los espacios de diálogo que se vienen desarrollando en diversas

instancias del Estado y la sociedad, y reconocemos la necesidad de institucionalizar el diálogo como un medio para enriquecer nuestra democracia representativa. 8

Cuatro meses después, el 22 de julio de 2002, se suscribió el Acuerdo Nacional cuya Cuarta Política de Estado dice:

Institucionalización

del

diálogo y la concertación. Nos comprometemos a fomentar el diálogo y la concertación entre todas las organizaciones, tanto políticas como de la sociedad civil, en base a la tolerancia, la afirmación de las conciencias y el respeto a las diferencias de identidad, garantizando las libertadas de pensamiento y de propuesta ..

Con este objetivo el Estado: a) promoverá y consolidará una cultura de diálogo y concertación; b) Institucionalizará los canales y mecanismos de participación ciudadana que contribuyan al mejor ejercicio de las funciones ejecutivas y legislativas en los niveles nacional, regional y local; c) Institucionalizará la concertación en los procesos de prospectiva, formulación presupuestal y planeamiento estratégico. 9

  • 7 Defensoría del Pueblo.- Informe Defensorial Nº 156.- Violencia en los conflictos sociales.- Marzo 2012.- Pág. 36.-

  • 8 “Acuerdo Nacional”.- Secretaría Técnica del Acuerdo Nacional.- Empresa de Servicios Editoriales S.A.- Segraf.- Editora Perú.- Lima 2004.- Anexo adjunto.- (los resaltados en negrita son del autor)

4.2. El diálogo en el plan hacia el año del bicentenario de la independencia

El Plan Estratégico de Desarrollo Nacional denominado “Plan Bicentenario: El Perú hacia el 2021”, presentado por el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico – CEPLAN, aprobado mediante Decreto Supremo Nº 054-2011-PCM, trata así el tema de la conflictividad social y el diálogo:

Las debilidades del Estado para enfrentar adecuadamente los conflictos sociales, como los socio ambientales vinculados a las industrias extractivas (minería, hidrocarburos, maderas), requieren el diseño de políticas y estrategias más efectivas para revertir esta situación” (Pág. 74)

Lineamientos de Política (para la) Gobernabilidad.- 3) Prevenir y manejar los conflictos sociales priorizando los mecanismos de diálogo y negociación, asegurando el respeto a la ley y la autoridad del Estado.- Acciones Estratégicas:

Fortalecer los mecanismos de gestión de conflictos y de diálogo entre el Estado y la sociedad civil”. (Págs. 122 y 127)

ANÁLISIS DE CONTI NGENCIA.- Escenario Contingente.- Conflictos Sociales y gobernabilidad:

La elevada intensidad de los conflictos sociales constituye un factor de incertidumbre, cuya agudización indudablemente afectaría las inversiones en el aprovechamiento de nuestros

recursos naturales, el desarrollo de nuevas actividades productivas y la expansión de la infraestructura, vital para el desarrollo nacional.

Las medidas para contrarrestar este escenario desfavorable incluyen el fortalecimiento de los mecanismos de diálogo, concertación y negociación, así como la mejor focalización y eficacia de las políticas de compensación social. Esto supone también el fortalecimiento de la capacidad de gestión del Estado para prevenir y manejar adecuadamente las situaciones conflictivas, y para incrementar su eficacia en la gestión pública y el mantenimiento desorden público, dentro de un marco de respeto de los derechos de las personas y de la ley”. (Págs. 261 y 262) 10

4.3.

El

diálogo

en

la

Presidencia

del

Consejo de Ministros. El “Willaqniki”

El PrevCon-PCM es el acrónimo del Programa de la Presidencia del Consejo de Ministros – PCM, financiado por la Unión Europea y administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PN UD, orientado al diseño de herramientas metodológicas, conceptuales y normativas, así como el fortalecimiento de capacidades para el liderazgo en la gestión oportuna de conflictos sociales.

De los cinco objetivos estratégicos del programa PrevCon-PCM, cuatro están referidos a la institucionalización del diálogo. Ellos son:

1.

Fortalecimiento del liderazgo

de las autoridades elegidas en todos los niveles de gobierno y los espacios de diálogo para

la solución de los conflictos con amplia participación de los actores de la sociedad civil.

2.

Consolidación de espacios

institucionales de diálogo con la participación de las autoridades y actores sociales de comunidades indígenas dentro de un marco de interculturalidad”

3.

Institucionalización de espacios

de

diálogo

y

de

construcción

de

consensos

para

el

diseño

de

políticas

agrícolas

para

un

desarrollo alternativo.

 

4.

Opinión pública sensibilizada

a favor de una cultura de diálogo

como estrategia para una solución pacífica y constructiva del conflicto y el compromiso de las instituciones públicas y de la sociedad civil para encontrar una solución a los conflictos a través de la paz y el consenso. 11

El 24 de octubre del año 2012, el gobierno creó la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad - ON DS, como órgano técnico especializado de la Presidencia del Consejo de Ministros – PCM, encargado de dirigir en el ámbito de sus competencias los proceso de diálogo con los diversos actores sociales, representantes de instituciones privadas y funcionarios públicos, con

el objeto de prevenir controversias, diferencias y conflictos sociales y contribuir a su solución.

Agrega la norma de creación:

Son funciones de la ON DS:

1. Proponer lineamientos

y estrategias de diálogo, mediación y negociación, para la prevención, gestión y solución de controversias, y conflictos sociales en el ámbito de su competencia…4. Implementar con los diversos niveles con los diversos niveles de gobierno, los mecanismos de alerta temprana y prevención de controversias, diferencias y conflictos con el propósito de promover el diálogo, como mecanismo de solución, dentro del marco de coordinación,

participación y respeto de competencias… 5. Coordinar con las entidades del Poder Ejecutivo y los Gobiernos Regionales y Locales, la debida atención del proceso de diálogo, mediación y negociación la solución de controversias y conflictos sociales…9. Contribuir a la generación de capacidades de diálogo, mediación y negociación, para la prevención y gestión de las controversias, diferencias y conflictos sociales…10. Promover y realizar investigaciones y estudios para la promoción del diálogo y la prevención y gestión de controversias, diferencias y conflictos sociales, pudiendo convocar a grupos de expertos en la materia. 12

  • 11 “Pautas para procesos de diálogo desde la gestión pública”.- Iván Ormachea Choque.- Programa de Apoyo para una cultura de Paz y Fortalecimiento de capacidades Nacionales para la Prevención y Manejo Constructivo de Conflictos.- PrevCon-PCM.- Lima 2011.- Pág. 7. (los resaltados en negrita son del autor)

Cabe resaltar, de manera adicional, que entre los argumentos que se consideran como justificación de la norma, que crea la Oficina Nacional del Diálogo y Sostenibilidad - ON DS, se menciona el objetivo gubernamental de:

Liderar los procesos de diálogo involucrando a los diversos actores sociales, representantes de entidades privadas y públicas, así como a los funcionarios en sus diversos niveles de gobierno, a fin de encausar las distintas demandas ciudadanas y encaminar la solución de controversias, diferencias, conflictos y expectativas de la población”. Y, se fija como propósito institucional de la PCM, “fortalecer las funciones relacionadas con la investigación, prevención, diálogo, promoción y gestión, a fin que la política en materia de conflictos sociales que establezca el Gobierno, se implemente de manera integral, consistente y sostenida, revalorando y capitalizando el liderazgo del Estado en la construcción de un clima de paz y concordia en el país… 13

Para lo cual cuenta con un sistema de alerta y respuesta temprana (SART) que articula tres sub sistemas: información, respuesta y monitoreo.

El producto más logrado y reciente que exhibe la flamante Oficina Nacional del

Diálogo y Sostenibilidad – ON DS, es el reporte mensual que viene publicando desde diciembre del año pasado, denominado “Willaqniki”, en el que se destaca la gestión del diálogo con los actores públicos y privados y las organizaciones de la comunidad, como el mecanismo para prevenir y solucionar las diferencias, las controversias y los conflictos sociales. De ahí la razón del nombre dado a la revista, que en quechua significa “el que avisa”.

En sus papeles de trabajo, Willaqniki trata del “Desafío del diálogo” 14 donde presenta al conflicto como una oportunidad de desarrollo, señalando que el enfoque de la ON DS es la necesidad de una transformación constructiva de los conflictos mediante el diálogo, de modo que los problemas expresados sirvan de base para desarrollar iniciativas que permitan superarlos.

4.4 El diálogo

transversal en el sector

público

nacional. La

batalla

de

la

prensa.

Un valioso y poco difundido dispositivo legal dado por la Presidencia del Consejo de Ministros es el que lleva el nombre de “Lineamientos y Estrategias para la Gestión de Conflictos Sociales” 15 , que en buena cuenta recoge las experiencias que se dieron en su antecedente inmediato, la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales, a partir del cual se ha creado la actual Oficina Nacional del Diálogo y Sostenibilidad – ON DS. Cabe, en esta oportunidad,

  • 13 Fuente citada en el numeral 12. (el resaltado en negrita es del autor)

  • 14 Willaqnaki Nº 1.- Presidencia del Consejo de Ministros.- Oficina Nacional del Diálogo y Sostenibilidad.- Diciembre 2012.- Pág.

21.-

  • 15 Resolución Ministerial Nº 161-2011-PCM de fecha 24 de mayo de 2011

traer a colación esta norma toda vez que establece y define líneas de acción, estrategias, procedimientos y niveles de coordinación sectorial, regional y local que orienten los procesos de gestión de los conflictos sociales en todo el ámbito del territorio nacional.

Dichos lineamientos y estrategias, vigentes a la fecha, están dirigidos al accionar de todos los sectores de la administración pública y los niveles de gobierno subnacionales, desde un enfoque de derechos y de un accionar descentralizado, en un contexto anímico difícil, donde generalmente priman las relaciones polarizadas y de descalificación mutua.

Este documento de política que cito y comento, trata de la transformación de las relaciones conflictivas en relaciones de confianza, entendimiento y colaboración, la construcción del diálogo y la administración inteligente de la discrepancia entre los actores sociales que participan en los conflictos sociales. Busca que las intervenciones en la gestión de los conflictos sociales se realicen en el marco del respeto a la realidad pluricultural, multilingüe y multiétnica, promoviendo el diálogo, la concertación, la inclusión social y el intercambio de proposiciones en condiciones de igualdad, equidad, democracia y beneficio mutuo.

Un aspecto que cabe destacar de estos lineamientos y estrategias es la importancia que se asigna a la gestión de la información y de la comunicación, habida cuenta que muchos de los conflictos sociales de los últimos años que han impactado grandemente

en la agenda pública y en la acción de gobierno, han sido materia de su máxima expresión en los medios nacionales e internacionales y es allí donde se han ganado o se han perdido. En materia de conflictos, por más brillantes que sean los argumentos con que se cuenta, si no se tiene la iniciativa comunicacional con la prensa, los actores sociales de un conflicto, como las moscas, mueren a “periodicazos”.

Es por eso que, el diseño de un sistema de comunicación oficial en un contexto social donde el Estado es el actor central y el principal interpelado, es parte sustancial en la estrategia para la transformación de los conflictos y de la promoción de una cultura de paz con desarrollo. En la era de la información que nos toca vivir y en esta nueva centuria, resulta ingenuo impulsar iniciativas de prevención y manejo de conflictos sociales sin andar de la mano de la radio, la televisión, la prensa escrita y las redes del espectro cibernético. La política del “perfil bajo”, típica del sector estatal y un tanto en el sector de la empresa, es un anacronismo torpe, una discapacidad radical que conduce al fracaso.

Desde el Estado, y sólo ejerciendo la responsabilidad de informar cómo se están distribuyendo y usando los recursos generados por las empresas, constituiría un aporte significativo para la reconstrucción de las relaciones dañadas con las comunidades circundantes a los proyectos. De paso, sería una decisión restauradora de confianza que haría inútil el reiterado reclamo de una mayor presencia del “Estado ausente” o que estando presente “no llega”. En esta lucha asimétrica

que se da en los medios, si el Estado no interviene se le acusa de “ausente”, si el Estado pone orden “criminaliza la protesta” y si enfatiza su intervención es un “faenón”. Al final convierten a las oficinas públicas en lugares donde sólo trabajan en la atención de los conflictos, aquellos que no tienen nada que hacer.

4.5 El diálogo intercultural en el derecho a la consulta

La consulta a los pueblos indígenas u originarios que se nace con el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo – OIT, aprobado en junio de 1989, reconoce a las comunidades una serie de derechos que les permite espacios para el diálogo intercultural e inclusión, como mecanismos de participación en los beneficios que generan los proyectos productivos que tienen implicancias en los territorios donde se asientan, en el caso que afecten sus derechos e intereses grupales vinculados a su existencia física, identidad cultural, calidad de vida o desarrollo colectivo.

Este derecho se debe hacer efectivo de manera previa a la posible afectación y bajo los principios de buena fe, transparencia, respeto e interculturalidad; sin que los acuerdos arribados en el proceso den lugar a un denominado “derecho de veto”, cuya decisión final queda reservada a la potestad de la autoridad. De allí que la tarea del Estado consistirá en armonizar los intereses de las comunidades con los intereses generales o nacionales, con tolerancia y con equidad.

En nuestro ordenamiento nacional, se ha dado la Ley Nº 29785 publicada el 7 de setiembre de 2011, la que se interpreta de conformidad con las obligaciones establecidas en el Convenio Nº 169 de la OIT, donde se desarrolla el contenido, los principios y el procedimiento de dicho derecho, respecto a las medidas legislativas o administrativas que afecten directamente a los pueblos indígenas, lo que incluye medidas legales, planes, programas y proyectos. En palabras de César Landa Arroyo, ex Presidente del Tribunal Constitucional del Perú, “la Ley de Consulta Previa de los Pueblos Indígenas es la expresión jurídica del reconocimiento operativo de la interculturalidad como principio constitucional; lo cual permitirá que se construya una gobernabilidad democrática inclusiva, estable y predecible, sin que ello anule los derechos a la inversión y el desarrollo sostenible de los recursos naturales”. 16

El artículo 14 de la ley, referido al proceso de diálogo intercultural, dice que éste se realiza tanto sobre los fundamentos de la medida legislativa o administrativa, sus posibles consecuencias respecto al ejercicio de los derechos colectivos de los pueblos, como sobre las sugerencias y recomendaciones que estos formulan, las cuales deber ser puestas en conocimiento de los funcionarios y autoridades públicas responsables de llevara cabo el proceso. Las opiniones que se expresen en este proceso de diálogo, deben quedar contenidas en un acta, la cual contiene todos los actos y ocurrencias realizados en el desarrollo del mismo.

Sin embargo, es pertinente citar en este punto referido a la consulta lo afirmado por Marlene Anchante Rullé cuando dice que “La consulta debemos entenderla como un proceso y un resultado a la vez. Es un proceso de diálogo pero también un proceso de aprendizaje. El término “aprendizaje” quiere decir cuando alguien se vuelve capaz de hacer algo distinto de lo que hacía antes”. 17

4.6

El

diálogo

en

el

accionar

de

Defensoría del Pueblo

la

Según reza el texto de la Constitución Política del Perú y su ley de creación, corresponde a la Defensoría del Pueblo la defensa de los derechos fundamentales de la persona y de la comunidad, así como la supervisión del cumplimiento de los deberes de la administración estatal y la adecuada prestación de servicios a la ciudadanía, para lo cual está facultada para formular advertencias y recomendaciones de los deberes de sus funcionarios y dar sugerencias para la adopción de las medidas para su cabal cumplimiento.

Es en este campo que la Defensoría del Pueblo, desde el año 2004, viene publicando mensualmente sus reportes de los conflictos sociales con el fin de brindar una alerta temprana a los actores involucrados y de ese modo colaborar con la adecuada toma de decisiones, promoviendo mecanismos de diálogo que evite la escalada del conflicto y la afectación de los derechos a la vida, la integridad, la libertad y la tranquilidad, entre otros.

Otro aporte significativo de la Defensoría del Pueblo en materia de diálogo de paz y prevención de la violencia, está plasmado en un trabajo de investigación que fuera destinado a fortalecer el rol de la policía en los escenarios de violencia en los conflictos sociales; el mismo que, por la calidad de su contenido, ha devenido en fuente de consulta y manual operativo para todo el que se interesa en el tema de los conflictos sociales en general y, del rol del diálogo de paz, en particular. Me refiero al Informe Defensorial Nº 156 de fecha 26 de marzo de 2012, denominado “Violencia en los conflictos sociales”.

Para los fines de ilustración del presente artículo, cito de manera destacada el párrafo que dice:

En los conflictos sociales, la violencia desincentiva el afianzamiento de una cultura de

diálogo y paz. Por ser un proyecto pedagógico, la democracia se

sustenta en

la conciencia de la

gente. Es en este nivel que se compite con la presunta eficacia de la violencia como medio para lograr los objetivos de la demanda. En razón de ello, el diálogo necesita ser un mecanismo práctico, útil, exitoso y demostrar que aunque tome tiempo, puede resolver problemas sin dejar muertos y heridos en el camino, y allí radica sus superioridad moral. 18

  • 17 Blog de Marlene Anchante Rullé.- “Ley de consulta previa: ¿Caos o inclusión social?”.- 25/8/12.- marleneanchante/tag/diálogo.

http://pucp.edu.pe/blog/

4.7 Los procesos de diálogo en los niveles de gobierno regional y local

En los niveles subnacionales de gobierno interior de la república existen instancias de carácter multisectorial encargadas de coordinar y concertar las políticas nacionales en materia ambiental, encargadas de promover el diálogo y el acuerdo entre los sectores públicos y privado. Son las denominadas Comisiones Ambientales Regionales - CAR y las Comisiones Ambientales Municipales – CAM, que han sido creadas para operar como entes articuladores del Ministerio del Ambiente en las regiones y municipalidades del país.

Para fines operativos, estas comisiones son creadas mediante ordenanzas y están presididas por un representante de la máxima autoridad regional o municipal. Las conforman funcionarios acreditados de los diferentes sectores y organismos de la administración pública vinculados a la gestión ambiental, representantes de las organizaciones no gubernamentales, de los gremios empresariales y de las organizaciones académicas del nivel universitario.

Al respecto, cabe indicar que de dichos espacios de diálogo son escasas o casi inexistentes las experiencias exitosas que se puedan destacar en el campo del manejo de la conflictividad social

de origen ambiental. Para efectos de la gestión del diálogo en el marco del manejo y la transformación de los conflictos sociales provocados en todo o en parte por motivos ambientales, estas comisiones hasta ahora no han dado los resultados o, en todo caso, su actuación ha sido intrascendente en términos prácticos. No se conoce de conflicto alguno que haya sido manejado con el concurso decisivo de estas comisiones, mediante el diálogo y el logro de acuerdos concertados que sean una oportunidad para el desarrollo.

Sin embargo, el mecanismo existe y tiene un enorme potencial que no ha sido debidamente usado hasta la fecha en el campo del manejo de la conflictividad social de origen ambiental a cargo de las regiones y de las municipalidades, cuyas autoridades hasta ahora sólo le vienen sacando brillo a su ausencia.

5.

CONCLUSIÓN

La potencia del diálogo hace que sea un mecanismo idóneo para la transformación de los conflictos sociales. La pericia de los líderes sociales, relacionistas comunitarios y funcionarios públicos, principalmente, permite el logro de resultados concretos en aras de la inversión productiva con inclusión social, dentro de un clima de paz.

RECONSTRUCCIÓN DEL CONCEPTO DE “DIÁLOGO”

*Entrevista al Dr. César Guzmán-Barrón Sobrevilla

  • 1. En el contexto de alta conflictividad social que viene atravesando nuestro país, en donde se han venido “institucionalizando” el diálogo como la mejor herramienta para solucionar los conflictos, sería bueno preguntarnos ¿Qué entendemos por diálogo? ¿Qué tan eficaz puede ser?

El diálogo supone la presencia de dos o más personas, que por algún motivo, que no necesariamente es un conflicto, intercambian percepciones, opiniones, puntos de vista, donde además hay que tener en cuenta que el diálogo implica el emisor, y el receptor. En el diálogo tanto el emisor como el receptor está en actitud de escucha o de decir cosas, ya que realmente ambos “hablan”, porque lo hacen también a través de un lenguaje no verbal, con sus gestos, por medio de la posición del cuerpo, la actitud de escucha, la mirada, que se constituyen como signos de afirmación o no afirmación, de aceptación o no aceptación.

También

hay

que

tener en cuenta

la importancia de saber escuchar. El diálogo para que sea eficaz tiene

que

ser

un

diálogo asertivo, sincero,

de percepciones, donde las partes se sientan en libertad cuando tengan que hablar, y no se sientan presionadas y obligadas a decir lo que no piensan, sino mas bien decir lo que efectivamente piensan. Entonces para que el diálogo sea eficaz es necesario conocer los diferentes mecanismos de escucha. El primero es saber guardar silencio, un silencio positivo, para poder percibir el verdadero interés detrás de sus afirmaciones. También es necesario saber responder adecuadamente a través de técnicas de comunicación como el replanteo y la paráfrasis. Una tercera herramienta, en materia de solución de conflictos, es procurar que el diálogo se base en intereses y no en posiciones, ya que las posiciones son el punto de partida de una negociación dura, que en el fondo viene a ser una fórmula equivocada de diálogo asertivo, una forma de diálogo-estrategia para negociar.

Entonces para que sea eficaz como mecanismo de prevención de conflictos, se habla de institucionalizar el diálogo cuando se utilizan medios para el diálogo, sin embargo, a veces no necesariamente lo son.

*Abogado y Magister en Humanidades por la Pontificia Universidad Católica del Perú, con más de 30 años de experiencia profesional. Director del Centro Análisis y Resolución de Conflictos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (CARC-PUCP). Ex Defensor de la Defensoría para el Proyecto de Gas de Camisea

2. Como parte de esta estrategia de diálogo, se suele recurrir a las llamadas mesas de diálogo ¿Qué piensa Usted de este mecanismo? ¿Qué fortalezas y debilidades ha ido encontrando en su aplicación? ¿este es el único mecanismo de diálogo, o alguno que resulte más eficiente desde su opinión?

El diálogo puede llevarse a cabo en cualquier situación, pero cuando se utiliza el diálogo como medio para solucionar un conflicto, suele utilizarse la denominación “mesa de diálogo”, pues es donde se encuentran las partes para dialogar. Sin embargo, es interesante tener en cuenta que la mesa físicamente separa, la mesa divide, a veces es preferible un diálogo más franco y transparente sin mesa, por eso la palabra mesa puede ser utilizada en sentido figurativo. Y efectivamente las mesas de diálogo han sido utilizadas como mecanismo de solución de conflictos cuando ya la prevención no fue efectiva.

En la mesa de diálogo, es indispensable la presencia de todos aquellos que de alguna manera tienen que ver con el conflicto, que quien convoca tenga capacidad para convocar, y en segundo lugar, convoque a todas las partes involucradas. Por ejemplo, si estamos frente a un conflicto socioambiental, será conveniente que estén presentes los campesinos, sus legítimos representantes y quienes tengan alguna autoridad en la comunidad, el dirigente de los ronderos, el dirigente de la Junta de regantes; y en el caso de las zonas pobladas, puede ser el alcalde, el Teniente alcalde, y en algunos casos la presencia del sacerdote, el cura de la

Parroquia de esa comunidad, o de otra religión, que puede ser el convocado a esa mesa de diálogo, en la medida que tenga incidencia en la comunidad.

Por otro lado, también es interesante tener en cuenta el mundo político, algún dirigente local o algún político conocido de la zona. También es importante tomar en cuenta a alguna ONG, o alguna organización de este tipo que pueda estar instalada en la zona y pueda tener influencia en el tema. Dado que estamos hablando de un conflicto socio ambiental, será importante que estén los principales actores involucrados, aparte de la comunidad, la empresa, con dirigentes que tengan capacidad de decisión. Uno de los problemas más importantes que afecta el diálogo, es que sea entre aquellos que no puedan tomar decisiones y esa seria más bien una debilidad, y no una fortaleza. Y también si fuera necesario y sea posible, un representante del Estado, representado en cualquier de sus niveles, lo que hay que procurar es tener en cuenta cual es el tipo de decisiones que se puedan tomar, cuáles han sido objetadas por las partes, y en consecuencia contar con quienes puedan tomar la decisión, porque no hay peor diálogo que aquel que se realice entre aquellos que no tienen capacidad de decisión.

Por eso para que sea eficaz, y para que sea una fortaleza en vez de una debilidad, quienes participen deben tener representación auténtica y capacidad de decisión, eso supone a su vez que el diálogo sea lo suficientemente informado, una de las fortalezas, es que sea informado. Cuando se dialoga en una mesa suele haber una suerte de mediador o facilitador del diálogo, éste

debería cerciorarse que las partes se encuentren debidamente informadas del tema objeto del conflicto. Muchas veces el conflicto es derivado de la desinformación, por tanto, un medio eficaz y eficiente para resolver el problema, será el que se adopte una decisión debidamente informada. Luego también será importante, para que el diálogo se lleve a adelante en base a intereses y no a posiciones, la presencia de un facilitador que ayude a ir al verdadero problema, y ayude a descubrir lo que es adjetivo de lo sustantivo.

Ahora bien, una debilidad del diálogo, puede ser precisamente todo lo contario a lo que hemos señalado, que quienes dialoguen no tengan capacidad de decisión, que quienes dialoguen no tengan verdadera representatividad, y por tanto no exista legitimidad entre los que dialogan. Pero también una debilidad es que se convierte al diálogo en un objetivo, el diálogo no es un objetivo, es un medio para lograr un resultado. Y la principal debilidad que puede tener es que se crea que el diálogo puede concluir en un proceso de un momento, cuando el diálogo es un proceso que lleva varios momentos. Primero, momentos de información, segundo, momentos de organización, tercero, momentos de búsqueda de un facilitador, cuarto, momentos del diálogo a partir de una agenda en que las partes se pongan de acuerdo, y finalmente desarrollar la agenda, de lo más fácil a lo más difícil, para llegar poco a poco a un resultado positivo. Si no se dan esas condiciones, lo que vamos a tener es un diálogo de sordos, que va a ser mas una imposición que nada, y para eso va a ser muy importante, que efectivamente

exista un facilitador asertivo capaz, que tenga todas las cualidades propias de un legitimo mediador.

En relación a la existencia de otros mecanismos de diálogo y su eficacia, cuando uno busca solucionar un conflicto, hay un primer mecanismo que debe utilizarse antes de acudir a una mesa de diálogo, no considero a la mesa de diálogo como el primer mecanismo, ese es un grave error que cometemos en nuestro país. Primero debe hacerse una evaluación objetiva del conflicto, a cargo de una institución tercera, independiente, que permita identificar cuales son los temas centrales objeto del conflicto, quienes son los actores y cuáles son sus maneras de pensar frente al conflicto, es decir, cuales son los puntos de unión y desunión, cuáles podrían ser los caminos eventuales de solución, cuales serian los temas muy difíciles o casi imposibles de solucionar, y para eso hay que ver hecho este trabajo profesional de evaluación de conflicto. Ese es un mecanismo o medio, porque a veces solo con la evaluación, uno al final percibirá que medio es el más adecuado, tal vez no es necesario entrar a una mesa de diálogo, sino que baste hacer una negociación de manera dividida. Entonces este mecanismo de evaluación de conflicto puede ser suficiente en sí mismo, sin necesidad de acudir a una mesa de diálogo.

Gracias a esta evaluación se puede diagnosticar en qué situación se encuentra el conflicto, cuales son las percepciones frente a este, cuáles pueden ser los caminos de solución, cuales son los medios más adecuados, y cuáles son las verdaderas causas del conflicto.

Y a su vez de llevarse adelante una mesa de diálogo, se debe tener claro el tema de la representatividad, de los alcances del conflicto, de la agenda a tratar para lograr resultados eficaces. Por ello, insistimos, antes de una mesa de diálogo, debe realizarse una evaluación del conflicto.

seria que el diálogo se debe realizar al principio o en la etapa final, pero nunca cuando nos encontramos en entapas violentas o de confrontación.

4.

Qué

valores

se

rescatan

con

el

diálogo que pueden coadyuvar a la prevención de conflictos?

 

¿Cuál

es

la

relación del diálogo

3.

¿Todo conflicto se puede dialogar?,

con la convivencia fraternal y

la

o ¿cuáles son los presupuestos o

construcción de ciudadanía en

“condiciones” para el diálogo?

nuestro país?

 

Si los conflictos se dan entre personas, toda persona puede dialogar, luego todo conflicto podría ser objeto de diálogo. Sin embargo, hay que tener en cuenta en que etapa se encuentra el conflicto. El conflicto puede estar en una etapa naciente, ahí el diálogo es el más adecuado, pero si el conflicto se encuentra en una etapa de enfrentamiento, de confrontación verbal o física, mediante la violencia, el diálogo no va a llegar a nada, porque realmente no hay condiciones para el diálogo. Por eso una habilidad que debe tener quien convoca, es llamar a las partes cuando estén en capacidad de llegar a acuerdos, cuando estén en capacidad de dialogar. Por ejemplo, si ya el conflicto ha escalado, habrá que esperar que bajen un poco los niveles de conflictividad para realmente llamar a un diálogo a las partes, porque sino simplemente lo que van a terminar es diciendo cosas que luego les costará superar, y luego les costara por tanto remediar para buscar una solución adecuada; y el diálogo ahí se convertirá en un medio para una confrontación mucho más violenta, en vez de una solución. Por tanto, hay que tener mucho cuidado con la oportunidad en la que proceda el diálogo. Mi opinión

Los principales valores que se pueden rescatar del diálogo como prevención de conflictos, es que efectivamente las partes puedan manifestar de manera absolutamente positiva cuáles son sus verdaderas percepciones sobre el conflicto, y esto comienza por el silencio, para poder entender la percepción del otro, sus verdaderos intereses, sus verdaderas expectativas, sus verdaderas preocupaciones. Eso va a permitir tener un auténtico proceso de diálogo con participación sincera y transparente, y que por tanto, esa sinceridad y transparencia, va a permitirnos tener un diálogo más adecuado. Y más adecuado aún, cuando entre las partes se dan cuenta la importancia de escuchar y ponerse en el lugar del otro, entonces eso va a generar un valor llamado alteridad, que significa pensar más en el otro que en uno mismo, y tratar de entender, desde la perspectiva del otro, el por qué del conflicto y el por qué de esa reacción, siempre hay una causa, una razón, y cuando uno se pone en la posición del otro descubre con facilidad “el sentirnos fraternos”, es decir, el buscar una relación de hermandad, porque finalmente todos queremos convivir adecuadamente, en la sociedad o medio social donde nos

ha tocado convivir. En consecuencia, el coadyuvar a la prevención de conflictos a través de este valor de la fraternidad, es fundamental, en nuestra opinión, para prevenir conflictos. La fraternidad entendida como aquella que permite ponerse en la posición del toro, que permite naturalmente la construcción de confianza a partir de decirse la verdad, y saber que estamos hablando con verdad, que permite, por tanto, implementar un espacio de reflexión, en donde nos sentimos uno y otro valorados, y reconocemos aquello en lo que nos podemos haber equivocado, lo que permite un valor que es muy importante, la reconciliación o el perdón. Es decir, el diálogo en su máxima expresión es cuando hay disposición para perdonar, y cuando hay disposición para decirle al otro “me equivoque, pero corrijo mi error”. Yo he visto empresas muy grandes que han manifestado abiertamente, mediante comunicados, sus disculpas por los errores cometidos, y yo creo que eso es muy importante, porque todos estamos en capacidad de recomenzar, y si el diálogo conduce a poder tener la capacidad del perdón, yo creo que conduciría a que este valor haga de la fraternidad una realidad, y en consecuencia, el camino para una solución permanente en el tiempo.

Entonces, ciertamente existe relación entre el diálogo, la convivencia fraterna y la construcción de ciudadanía en nuestro país, en tanto el diálogo fraterno es aquel cree que todos somos iguales, que cree que no hay discriminación, que no hay una postura de uno por encima del otro, que no existe mayor poder mío frente al menor poder tuyo, sino por el contrario, nos sentimos corresponsables de una relación que

puede ser totalmente positiva en donde ambos se sientan parte de un mismo resultado, esta posibilidad de construcción de la paz, yo diría más que de diálogo, de la paz, va a generar una auténtica participación ciudadana, y por tanto, lo que podemos decir “sentirnos ciudadanos”.

El ciudadano es quien se siente parte de una ciudad, parte de un espacio, y en consecuencia de ese reconocimiento, de sus valores, de sus derechos, de aquello que hace que sienta que esta tierra que es mía, que esta agua que es mía está siendo impactada, y el otro que lo reconoce, que sienta que es capaz de adoptar medidas efectivas de remediación, van a permitir una reconciliación que va a hacer notar que finalmente, esta participación ciudadana conduce al bienestar de todos.

5.

En

el

caso del derecho de

consulta previa de los pueblos indígenas, en donde se promueve el diálogo intercultural entre los participantes, de ser el caso, ¿Qué características particulares tiene este tipo de diálogo?

Como hemos venido diciendo, este debe ser un diálogo que debe conducir a la fraternidad. Y es que precisamente por lo que se trata de culturas distintas, valores diferentes, percepciones diferentes de la vida, del desarrollo y la paz, este diálogo intercultural supone que las dos culturas se encuentran de igual a igual, pero que las dos culturas adviertan que existan espacios comunes, que las dos culturas quisieran desarrollo, que quieran algo que es natural a todo

hombre y toda mujer, el éxito en la vida. El éxito se puede medir bajo distintas variables, sin embargo, yo creo que cuando hay un diálogo intercultural, donde las culturas reconocen sus diferencias, pero a su vez valoran esas diferencias porque en la diferencia está la complementariedad, surgen acuerdos sostenibles en el tiempo. La habilidad de quien facilita ese diálogo será precisamente advertir que esas diferencias hacen más rico el diálogo, porque hacen que se complementen y enriquezcan unos a otros.

Cuando al final uno termina sintiendo que gano mucho de dialogar, de lo que pudo recibir del otro y viceversa, ambos ganan, y ese es un sentimiento que se puede obtener si hay diálogo intercultural auténtico.

Sin embargo, en la práctica esto no se da, porque no se advierte que uno se haya puesto en los zapatos del otro, en la posición del otro, en el espacio cultural del otro, en el espacio religioso del otro, ponerse y comprenderlo, reconocer en el otro valores, y reconocer en el otro los mismos derechos y obligaciones.

Eso, parece mentira, pero está en la sensación de las personas, como que se advierte al conocer al otro y se percibe, y uno siente automáticamente como quien lo está recibiendo no esta buscando un interés especial, lo que está buscando es una relación personal para buscar un resultado común.

En

consecuencia

este

diálogo

intercultural va a facilitar una

convivencia fraternal que finalmente va a resultar exitosa para todos.

  • 6. De su trayectoria, ¿qué experiencia negativa y que experiencia positiva rescataría Usted en torno al diálogo? ¿Qué lecciones aprendidas recaba Usted para las comunidades, para las empresas y para el Estado?

Quisiera comenzar por las lecciones aprendidas. Yo diría que tenemos varias lecciones aprendidas producto de las diferentes experiencias que a lo largo de estos catorce años hemos tenido, lecciones aprendidas positivas y de las otras, y quisiera rescatar las lecciones aprendidas del tiempo que estuvimos a cargo de la conducción de la Defensoría para el Proyecto Camisea, donde me desempeñe como Defensor durante ese tiempo, que en verdad yo era un verdadero facilitador, durante 06 años; en segundo lugar, el haber sido facilitador de un diálogo bastante difícil entre dos comunidades campesinas cajamarquinas con la empresa Minera Yanacocha, durante cuatro años y medio; y haber sido también partícipe directo en el intento de diálogo, que lamentablemente fracaso, en el caso del proyecto minero cuprífero Majaz; y también otras experiencias que hemos tenido en varios lugares del Perú, donde hemos tenido una participación activa en relación con las comunidades y las empresas y también con participación del Estado.

Producto de estas experiencias es lo que puedo yo compartir con Ustedes y con esta importante publicación, no es tanto teoría, yo diría que es práctica pura.

Lo primero que he podido advertir es que importante es la presencia de un tercero

independiente, de un mediador o de una entidad autonomía independiente. Pero este mediador o entidad debe tener un perfil de absoluta independencia, debe ser aceptado por las partes, y por tanto puede ejercer una tarea absolutamente valiosa en un relacionamiento positivo, asertivo y fraterno. Creo que esto se logra cuando encontramos a estas personas indicadas como las que pueden ser realmente las excelentes mediadoras. A veces es la Iglesia, pero no creo que necesariamente lo sea, para eso hay que preparase y capacitarse, y yo creo que hay facilitadores capacitados que además de tener una aptitud innata por las relaciones humanas, también esa aptitud innata la han aprendido a aplicar mediante los mecanismos adecuados de comunicación eficaz. Esa es la primera lección.

La segunda lección es que en un proceso de diálogo es muy importante construir confianza. La construcción de la confianza es una tarea permanente en un proceso de diálogo. No puede haber desconfianza. El campesino y el nativo peruano son por experiencias de compromisos no cumplidos, desconfiado, y ¿por qué? Porque más de una vez le han fallado, le han hecho promesas que no se han cumplido, entonces es natural que sea desconfiado. ¿Por qué voy a confiar en alguien que viene de afuera?, cuando los que vienen de afuera normalmente “han venido a engañar”, a llevarse mis cosas, han venido a utilizarme. No tenemos nosotros al campesino virgen, al nativo virgen, aunque aún hay un poco más. Lo que tenemos son comunidades que incluso, desde mi experiencia de cuando los he visitado, la primera pregunta que

te hacen es ¿Qué me estas trayendo? ¿Qué quieres de mi?, preguntas que en el fondo están manifestando esa desconfianza. Entonces lo que hay que ganar es confianza, y esa confianza ¿cómo se gana?, se gana con coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, con el grado de cumplimiento de los compromisos asumidos, con coherencia entre la vida de esa persona y lo que se dice. Yo puedo ir a una comunidad nativa, y decir yo vengo aquí porque los quiero mucho, y al momento que el nativo le alcanza masato para tomar, uno hace un gesto de no aceptación, y eso lo notan, lo sienten, eso lo sabe muy bien el nativo. Lo mismo pasa con el campesino, cuando uno entra a su hogar y se queja, o le lleva sus cosas creyendo que son mejores, eso no genera confianza. Por eso la confianza es un tarea permanente, que parte del principio de reconocer que somos iguales, y parte del principio de que esa igualdad nos conduce a que seamos hermanos, y por tanto fraternos.

Esa sería una segunda lección aprendida, construir confianza.

7.

¿Habría

además

una

tercera

lección?

Así es. Una tercera lección aprendida es generar espacios de transparencia para una reflexión sincera. La transparencia quiere decir, primero, informar todo lo que hay, no dejar de informar, no guardar las cosas. Esa es una virtud que tiene el mediador, pero que particularmente, deben tener las partes cuando dialogan, sean los empresarios o las comunidades.

Y algo que hemos señalado a lo largo de la entrevista, que es otra lección aprendida, es que las negociaciones entre empresas extractivas y comunidades campesinas o nativas, son fundamentalmente espacios de diálogo intercultural. Si no aceptamos eso y creemos que podemos traer nuestros principios ideológicos occidentales, o viceversa, nuestros principios comunales, estamos equivocados. Acá no podemos imponer ni unos ni otros, debemos entender que ambos son valiosos, y que ambos son capaces de interrelacionarse, para lograr una interculturalidad que permita en el fondo un diálogo asertivo.

Otra lección aprendida que tal vez nos hace llegar a temas muchos más difíciles, es reconocer que cualquier actividad extractiva, cualquiera sea su naturaleza impacta. El reconocimiento del impacto es muy importante, el reconocimiento de que la actividad extractiva va a tener un impacto en lo social y en el medio ambiente. Hay impactos que pueden ser positivos y otros negativos, hay que mostrar desde un primer momento ambos tipos de impactos, y en el caso de los impactos negativos, hay que señalar que estos van a ser remediados o compensados o indemnizados, y explicar estos. Y explicar además, en el momento en que se va a compensar o indemnizar el impacto, cómo se va a valorizar el impacto en forma justa, equitativa y adecuada. No puedo yo valorizarse el terreno de un campesino, al igual que las tierras agrícolas a partir de las tablas que establece el Ministerio de Agricultura, porque eso no lo va a entender el campesino, aquí hay que tener en cuenta el valor cultural, y eso no se tiene en cuenta en nuestra

normatividad. Aquí la lección aprendida es que hay una grave deficiencia en la normatividad vigente, que no reconoce el derecho, al momento de valorizar, de criterios que tengan en cuenta la cultura, el valor real que las comunidades tienen frente a aquello que está siendo impacto ambiental o socialmente. Y para lograr una valorización eficiente hay que busca un tercero, un tercero que ayude a las partes, primero a identificar los criterios de valorización, aplicarlo objetivamente, y finalmente dar un valor, que además debe ser compensable, que además debe significar en sí mismo una remediación y una mejora para el comunero. Por ejemplo que ganamos diciendo te voy a dar un carro, cuando no hay carreteras; se deberá de buscar aquello que sea realmente valioso para el desarrollo humano del comunero, pero que a su vez sirva para que la empresa pueda desarrollar adecuadamente su actividad extractiva, que por sí misma no es mala, yo creo que el grave error que se comete es pensar que por sí misma es mala. Esa es una lección aprendida muy importante, la valorización de los impactos ambientales y sociales, y en esa valorización es muy importante el valor cultural, y es muy importante el impacto al stress del campesino. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las actividades extractivas se hacen en regiones donde el comunero ha tenido una pésima experiencia por el terrorismo, en el caso peruano, o una pésima experiencia por actividades del narcotráfico, y por tanto tiene una pésima experiencia del que viene de afuera. Pero de repente llega un tercero, que ¿por qué va a ser santo?, ¿por qué no puede tener esas experiencias anteriores? Entonces hay que tener

muy en cuenta que el comunero, por razones naturales, desde un primer momento va a tener una situación muy especial, donde además, producido el impacto, lo que sucede en nuestro país, y ese es un problema muy serio de lección aprendida, es que se compensa o se indemniza. Pero, ¿qué pasa con esa compensación o indemnización?, ojalá vaya directamente a la comunidad, porque si llega como multa a la OEFA encargada de supervisar ¿en qué terminan las multas en nuestro país? En el Poder Judicial. Eso no es útil para la relación empresa – comunidad. Porque primero, esa es una multa a favor del Estado, segundo, no se asegura una adecuada remediación. Entonces uno de los temas centrales que requiere una reforma en nuestro normatividad, es que la remediación sea una obligación de principio, que se verifique y que realmente se produzca a través del monitoreo.

Una quinta lección aprendida constituye la importancia de la capacitación. Cuando nosotros hemos estado en comunidades nativas o campesinas que de la noche a la mañana se han tenido que convertir en negociadores, participando en mesas de diálogo o concertación, lo primero que advertimos fue una falta de capacidad para negociar. Ellos están acostumbrados a negociar, ¿pero qué negocian?, negocian sus productos a través del trueque, cambian tierras por trabajo, pero de la noche a la mañana se les busca compensar por los impactos que se le van a causar, y esto para ellos es nuevo. Entonces ahí viene un proceso de negociación donde resulta necesario capacitarlos en dos temas: en el conocimiento del objeto de negociación, del proyecto y sus impactos; y en el

conocimiento e idiosincrasia de la otra parte; y viceversa, también es necesario que el empresario o funcionario de la empresa se capacite. Capacitación en técnicas de comunicación y en valores. Esta formación debe destinarse a ambas partes, incluso para que previamente conozcan sus culturas y sus miradas de desarrollo. Ello generaría comprensión y comunicación asertiva.

Entonces, la capacitación en negociación es un instrumento, evidentemente no es un fin, pero es un medio eficaz y eficiente, que en nuestro país poco se ha aplicado.

Y a cargo de esta capacitación, en algunos casos, creo que lo mejor es que esté a cargo de una entidad independiente, una tercera entidad. Nosotros hemos tenido experiencia, como Centro, de capacitar de manera independiente y nos ha ido muy bien, porque no hemos tenido ningún interés de por medio.

La siguiente lección aprendida es cómo descubrir en las relaciones entre las partes, la legitimidad de los representantes. Los representantes en una negociación, pueden no ser los legítimos, y yo puedo estar dialogando con un representante que no es legítimo, para eso hay que conocer bien a las comunidades. En una comunidad, y cosa que sucede también en los medios occidentales, no necesariamente quien ostenta la representatividad formal es el representante real. Hay representantes legales, y hay representantes que en la práctica son los que dirigen y se constituyen como los auténticos representantes. Si yo no conozco esa comunidad, y no he hecho esta evaluación preliminar del conflicto, mal

podre saber quiénes son los auténticos representantes.

A veces encontramos jóvenes como representantes, porque son los que más han conocido la cultura occidental, pero sin embargo los que toman las decisiones son los ancianos del lugar, y eso yo creo que no hay que olvidarlo. Por eso la legitimidad de los representantes es una lección fundamental.

Otra lección aprendida la constituye la interrogante ¿en qué momento los acuerdos son acuerdos? y ¿en qué momento los acuerdos no son sino el inicio de un proceso de negociación?

Cuando dialogan las partes, y llegan a un acuerdo y firman un acta, para los abogados de la empresa extractiva ya este acta constituye ley entre las partes, pero para las comunidades es el inicio de una negociación. Entonces, si no entiendo eso, me puedo equivocar.

8.

¿Existe

alguna

otra

lección

aprendida

qué

considere

debe

ser

tomada

en

cuenta

para

la

conducción

de

un

proceso

de

diálogo?

Pues bien, una lección aprendida importante es incluir la perspectiva de las mujeres en los procesos de diálogo. El hombre dialoga, la mujer dialoga, sin embargo, cabe preguntarse si ambos dialogan igual. Cada uno de nosotros tiene distinta manera de ser, y esa diferencia que hay entre el hombre y la mujer, en relación a sus percepciones, se complementan. Es por eso muy importante incluir la perspectiva de la mujer en todos los procesos de diálogo. Esto no quiere decir que el convocante del diálogo va a señalar que vengan tal cantidad de hombres, y tal cantidad de mujeres, porque la comunidad va a decir tu quien eres para imponerme. Lo que si hay que tener en cuenta es quienes son las dirigentes mujeres para poder dialogar con ellas.

Otra lección aprendida tiene que ver con el cumplimiento de los acuerdos. Una vez que ya se adoptaron los acuerdos, el problema más importante que nosotros vemos en nuestro país es que hay una cantidad importante de actas no cumplidas. Esto sucede porque el Estado admite determinados acuerdos por presión social o política, y su capacidad para luego atender ese acuerdo no es suficiente porque hay todo un procedimiento interno para materializarlo.

Yo recuerdo mucho una foto que tengo en mi oficina donde aparecen las mujeres afuera de un local, y adentro están negociando hombres campesinos de una comunidad con una empresa. Llegamos a un acuerdo, pero los hombres nativos salían a cada momento, y ¿para qué salían?, a consultarle a sus mujeres. Entonces en el fondo hay una suerte de participación de la mujer en las decisiones, cuando uno cree que no, y a veces son mucho más importantes de lo que uno podía imaginar.

Entonces hay que tener mucho cuidado, sinceridad y honestidad al momento de establecer acuerdos, considerando la viabilidad de su cumplimiento.

En consecuencia creo que es muy importante incluir la perspectiva de las mujeres, y esto es clave en la prevención de conflictos.

9.

Y en cuanto a las experiencias positivas y negativas en torno al diálogo en las que Usted haya tenido oportunidad de participar ¿Qué le han dejado las mismas?

Bueno, tal vez a través de estas lecciones aprendidas, hemos respondido, de alguna manera, a la pregunta de experiencias positivas y negativas que nosotras hayamos tenido. Pero para rescatar algo muy importante, para mí es clave en la prevención y gestión de conflictos, en primer lugar, saber identificar, y eso es producto de nuestra experiencia, y creemos que lo sabemos hacer, con imparcialidad y oportunidad, cuales son los potenciales conflictos, para alertar a las partes sobre aquellos. Esto significa aplicar acertadamente aquello que no se hace en el Perú, que es evaluar preventivamente el grado de conflictividad que puede haber en una zona. A un inversionista, cuando viene a invertir en una zona, yo le entregaría, como Estado, un folder que contenga la evaluación preventiva de conflictos, que a su vez sea de conocimiento de la comunidad, y que haya sido elaborado por una tercera entidad; esto es clave para hablar de prevención.

En segundo lugar, es clave para que el diálogo opere como experiencia positiva, la concertación sea producto de un diálogo abierto, transparente, honesto y sincero.

Creo que la experiencia más negativa que hemos tenido es cuando las empresas guardan información, cuando las empresas se niegan a informar.

hablar mal de ellas, muchas empresas nuevas que vienen a invertir para ver la potencialidad mineral, y que no tienen muchos recursos, y entonces invierten muy poco en evaluación de conflictos, inmediatamente ponen sus acciones en la Bolsa de Valores, consiguen que una empresa grande les compre y ahí se van. ¿Y que dejaron? Dejaron una bomba de tiempo, porque eso no significo un buen negocio.

Y finalmente, una experiencia positiva lo constituye el monitoreo de acuerdos adoptados. Ahí tenemos una experiencia positiva, pero que termino siendo negativa. Cuando llegamos a un acuerdo con ocasión de uno de los derrames que hubo en Camisea, tuvimos una reunión en la PCM, yo era en ese momento Defensor para el Proyecto Camisea, y medie entre el Primer Ministro y los representantes de las comunidades, en Kepashiato. Y yo les dije, está bien este acuerdo, pero debe haber necesariamente una comisión de seguimiento para la aplicación y el cumplimiento de los acuerdos. Esa Comisión casi nunca se reunió, y al final no se cumplieron los acuerdos, y mira lo que paso en Kepashiato unos años después.

Entonces me parece que una de las experiencias es que hay que monitorear el cumplimiento de los acuerdos, pero ese monitoreo tiene que ser concertado, participativo, transparente y con capacitación. Entonces todo eso nos puede conducir a trabajar adecuadamente.

Otra experiencia negativa es que a veces

Y

entonces,

frente

a

proyectos

hemos

tenido

en

el

Perú, y

eso

no es

extractivos, encargaría

a

un

tercero

que haga una evaluación preliminar del proyecto, y después sentaría en una mesa de diálogo, al Estado, a la empresa y a las comunidades. Yo diría tenemos este proyecto por delante, un tercero informaría cuales serian los posibles impactos y soluciones, y posteriormente se firmaría un acuerdo previo, de compromisos, que obligue a las tres partes. Este acuerdo sería un contrato social, que por tanto, tenga un compromiso de seguimiento. Y de

esa manera manejaría, administraría cada proyecto, generando así utilidades y beneficios a todos: el Estado gana, la empresa gana, las comunidades ganan, y el país gana. Y eso a mí me parece que es un camino que nos conduciría a un diálogo asertivo y constructivo, donde las partes se sientan fraternas, e insisto en el valor de la fraternidad, como aquella que nos pueda conducir a un clima de paz, que como decía el Papa Pablo VI, es la base del desarrollo.

LOS RETOS Y POSIBILIDADES DEL PROCESO DE ORDENAMI ENTO TERRITORIAL EN EL PERÚ

*Karina Pinasco Vela, MSc

1.

¿Cómo

entenderlo

desde

la

experiencia, en el contexto de conflictos socio-ambientales que enfrentamos en nuestro país?

La visión sobre el desarrollo en nuestro país viene cambiando en los últimos años, de las lecciones aprendidas de una planificación del desarrollo por sectores, con graves contradicciones, superposiciones de competencias, duplicación de esfuerzos y débil optimización de los recursos públicos, cada día se es más consciente de la necesidad de concebir al desarrollo de una forma más integral, con énfasis en el enfoque territorial y el pensamiento estratégico. Actualmente se plantea el análisis y el accionar sobre el territorio como un todo, teniendo en cuenta sus particularidades y diferencias en sus características ambientales, económicas, sociopolíticas, institucionales, culturales y de la historia transcurrida que es parte de nuestra propia riqueza e identidad como peruanos, seamos costeños, andinos o amazónicos.

Definimos territorio como el conjunto de relaciones dinámicas entre personas y de éstas con el medio donde se

desenvuelven, donde existe un fuerte sentido de pertenencia. El territorio es un espacio social, cultural, económico y políticamente construido, donde se encuentran entrelazadas entre sí iniciativas, intereses, carencias, poderes y oportunidades de diversos actores. La oferta del territorio, de acuerdo a las potencialidades y limitaciones presentes, no siempre responde a la demanda de los que interactúan en él, debido principalmente a las particularidades propias de un país tan diverso geográfica y culturalmente como el nuestro.

La compatibilización de la oferta y la demanda es uno de los mayores retos de los procesos de ordenamiento territorial, tanto en el ámbito urbano como en el rural y que también es un desafío mayor en el marco del proceso de descentralización.

En un territorio con un marcado sentido de pertenencia como el nuestro, ocurren distintos tipos de actividades y relaciones; prácticas de interacción entre los sectores públicos, privados y de la sociedad civil; diferentes formas de ejercer autoridad y poder, más aún en espacios comunales con tradiciones

*Directora Ejecutiva de la Asociación Amazónicos por la Amazonía – AMPA

k.pinasco@ampaperu. info / www.ampaperu. info

Representante de la Sociedad Civil del Comité Técnico Consultivo Nacional de Ordenamiento Territorial, miembro del Consejo Asesor de Ordenamiento Territorial del Gobierno Regional de San Martín, miembro del Colectivo Plataforma para el Ordenamiento Territorial.

Autora de la “Guía de Zonificación Ecológica Económica para Gobiernos Locales”, la “Guía de Ordenamiento Territorial para Gobiernos Locales”, del libro “Procesos Participativos de Ordenamiento Territorial, Conservación de Bosques y REDD+”; entre otros.

ancestrales; así como diversas formas de generación y distribución de la riqueza, con un entendimiento del significado de riqueza igualmente disímiles. Hay que entender que las decisiones que se toman definen la forma de ocupación del territorio, así como del uso y el aprovechamiento de los recursos naturales y culturales. Todas éstas relaciones si no se realizan a través del conocimiento profundo de las potencialidades y limitaciones del territorio generan incompatibilidades de uso y ocupación, como por ejemplo:

viviendas en sitios de alto riesgo, degradación del suelo generado por prácticas agropecuarias en zonas no apropiadas, déficit del recurso hídrico, incluso en poblaciones amazónicas generadas por la deforestación y la ampliación de la frontera agrícola por migrantes recientes, en la mayoría de casos desplazados por la gran minería o altos niveles de contaminación causados por la minería ilegal; cultivos ilícitos; así como infraestructura productiva y social que se pierde por estar ubicada en zonas de fuerte exposición; duplicidad e incompatibilidad de otorgamiento de derechos como concesiones mineras dentro de concesiones para conservación, entre otras; consideradas éstas por sus leyes, con carácter de derecho exclusivo.

2.

¿Cómo podemos avanzar hacia el desarrollo territorial sostenible?

El Ordenamiento Territorial es un proceso político, participativo y de concertación de actores que articula en una misma visión, los diversos intereses e iniciativas con el propósito de definir e integrar actividades relacionadas con el uso sostenible y ocupación ordenada

del territorio, en concordancia con sus potencialidades y limitaciones, a través de la generación de espacios de diálogo y de negociación donde se busque definir el qué podemos hacer, el dónde lo hacemos, el cómo lo hacemos y principalmente si queremos que se haga.

El concepto de Ordenamiento Territorial que se maneja en Perú es el definido en los Lineamientos de Política para el OT como un proceso político en la medida que involucra la toma de decisiones concertadas de los actores sociales, económicos, políticos y técnicos, para la ocupación ordenada y aprovechamiento sostenible del territorio. Es un proceso técnico administrativo porque orienta la regulación y promoción de la localización y desarrollo de los asentamientos humanos, actividades económicas, sociales y el desarrollo físico espacial, sobre la base de las potencialidades y limitaciones de territorio, utilizando la herramienta de diagnóstico integral del territorio como es la Zonificación Ecológica Económica.

La ZEE es una radiografía del territorio y como tal, no se puede cambiar por decisiones políticas o por presiones sociales y económicas. Ella nos muestra el modelo territorial actual, lo que tenemos y somos. La propuesta de ZEE es resultado de un proceso altamente técnico, participativo y de concertación, y nos permite responder interrogantes acerca de qué es lo mejor, qué se puede hacer, dónde lo hacemos y cómo debemos usar el territorio en beneficio de toda la población, a través de las recomendaciones de uso. Aquí requiero hacer una aclaración, la ZEE no es el Ordenamiento Territorial, la ZEE es

el instrumento base para ordenar el territorio, esta nos brinda un abanico de posibilidades de uso y ocupación de acuerdo a la vocación del territorio, pero es la población quienes conjuntamente con el Estado en sus diferentes niveles y a través de una visión clara de lo que queremos, definimos cuáles de esas alternativas o posibilidades priorizamos.

El Ordenamiento Territorial, sobre la base de la Zonificación Ecológica Económica, representa para el país, más allá de las confusiones y malas interpretaciones, una gran oportunidad para lograr el ansiado desarrollo territorial sostenible, un desarrollo donde se busque el equilibrio, la articulación y la interrelación de las cuatro dimensiones del desarrollo (Ambiental, Sociocultural, Económico Productivo & Político Institucional) lo que nos permite tener un mejor conocimiento del territorio, del tejido social, de sus actores, de sus necesidades y demandas; así

como un mejor conocimiento de las políticas públicas. Permite una mirada y comprensión de la integralidad de las dimensiones e induce una intervención intersectorial y multidisciplinaria facilitando la sinergia. Este principio se basa en el enfoque territorial donde todas las variables tengan el mismo peso y puedan estar articuladas e integradas entre sí, donde la interacción entre lo económico y lo ambiental pueda generar una base productiva competitiva y ambientalmente amigable a través de la implementación de tecnologías limpias; la interacción entre lo ambiental y lo social nos permita conservar el patrimonio natural y cultural y ésta como sirva como base para la construcción de una identidad nacional sólida; la interacción entre lo social y político nos permita desarrollar capacidades, generar gobernabilidad y fortalecer los espacios de participación ciudadana; y la interacción entre lo político con lo económico nos conlleve a dirigir de manera adecuada la

Identidad Cultural AMBIENTAL ORDENAMIENTO Base productivca Conservación del competitiva y patrimonio natural ambientalmente y cultural amigable
Identidad Cultural
AMBIENTAL
ORDENAMIENTO
Base productivca
Conservación del
competitiva y
patrimonio natural
ambientalmente
y cultural
amigable
Inversión Pública y Privada
ECONÓMICO
DISTRIBUCIÓN
EQUITATIVA
SOCIAL
TERRITORIAL
Desarrollo de
Generación de
capacidades y
oportunidades
gobernabilidad
inclusivas
Tecnologias Limpias
DESARROLO
Político
TERRRITORIAL
Elaboración: K.
SOSTENIBLE
Pinasco/AMPA
Participación Ciudadana

inversión pública y privada generando oportunidades con inclusión social; todo esto con el fin de obtener la generación y distribución equitativa y justa de los beneficios.

El ordenamiento territorial no es un concepto nuevo, lo podemos encontrar en nuestras vivencias pasadas, e incluso en documentos tan antiguos como la Biblia, quién no conoce la Parábola del Sembrador, pues lo que se busca con el ordenamiento territorial es encontrar esa buena tierra, el lugar adecuado para desarrollar nuestros proyectos y nuestras iniciativas, de manera que se pueda producir fruto en abundancia, y ese fruto permanezca, buscando la sostenibilidad; por lo tanto es importante entender que el Desarrollo Territorial Sostenible no es un paradigma inalcanzable, se construye desde lo cotidiano, como un ESTILO DE VIDA, donde existe coherencia y consecuencia en nuestras acciones.

3.

¿Por

qué

es

una

decisión

impostergable ordenar el territorio

en

el

marco

del

proceso

de

descentralización?

El OT es un proceso necesario desde siempre, pero se hace imperativo e impostergable desde la promulgación de la Ley de Bases de la Descentralización el 2002, proceso en el cual han habido algunos avances pero insuficientes, permaneciendo aún temas económicos y político – administrativos desde el nivel central sin resolver, generando conflictos en el uso de las competencias por niveles de gobierno y atribuciones establecidas en las leyes de gobiernos regionales y de municipalidades.

La descentralización es fundamental para desatar procesos de desarrollo territorial sostenible al nivel nacional, regional y local; principalmente por el principio de subsidiariedad; esto fortalecido por las competencias contempladas en la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales – Ley N° 27867.

Desde el 2002 ha habido esfuerzos para que el proceso de descentralización esté articulado a herramientas de planificación y de gestión del territorio, como parte de las políticas nacionales. Ese mismo año se declara de interés nacional al ordenamiento territorial. El año 2004 se aprueba el Reglamento de Zonificación Ecológica Económica. El año 2005 se aprueba la Ley General del Ambiente que define el ordenamiento territorial y su vínculo con la ZEE; ese mismo año se conforma el Comité Técnico Consultivo Nacional de Ordenamiento Territorial, con carácter multisectorial e interdisciplinario, que contaba con la participación de todos los sectores, instituciones especializadas, sociedad civil, empresa privada y pueblos indígenas; y que generó muchos de los instrumentos técnico normativos que existen en la actualidad, entre ellos la guía de formulación de proyectos en el marco del SN IP, para gobiernos regionales y locales denominado “Fortalecimiento de Capacidades para ZEE- OT” y los Lineamientos de Política para el Ordenamiento Territorial, aprobado mediante Resolución Ministerial en el 2010 (este Comité fue desactivado sin explicación alguna en el segundo semestre del gobierno actual); con la creación del Ministerio del Ambiente el año 2008, asume las funciones como órgano rector en materia de ZEE y OT. El

interés del MI NAM ha sido impulsar los procesos de ZEE conforme al Reglamento, lograr que se aprueben proyectos para el ordenamiento territorial dentro del SN IP, con gobiernos regionales, provinciales y distritales. En el Plan Nacional de Acción Ambiental Perú 2011-2021 – PLANAA PERU, como parte de la meta estratégica de Gobernanza Ambiental, se identifican metas al 2021 en torno a la implementación del Ordenamiento Territorial en un mínimo del 50% del territorio nacional sobre la base de la zonificación ecológica y económica, como soporte para la ocupación ordenada del territorio y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

De acuerdo a datos del MI NAM, se tiene alrededor de 121 procesos de ZEE – OT en todo el país, con una asignación presupuestaria a través del SN IP, de alrededor de 338 millones de nuevos soles.

estos

temas

como

la

Plataforma

de

Ordenamiento Territorial; entre otros.

Todos estos esfuerzos no son suficientes, como se puede apreciar son iniciativas más bien empujadas por los niveles de gobierno sub nacionales, sin una voluntad clara por parte del nivel central, el Perú quiere y clama ser descentralizado pero Lima está a espaldas del Perú, porque las medidas tomadas en éstos más de 10 años de iniciado el proceso de descentralización han sido tibias y la mayoría de veces contradictorias.

Es fundamental la definición con claridad de las competencias a fin de evitar la superposición y duplicación de las funciones entre el nivel central con los niveles regionales y locales, así como entre el nivel sectorial, como el rol del sector privado y de la sociedad civil, para evitar la lucha de poderes.

Lo que ha enriquecido también el proceso de descentralización es la existencia de nuevos escenarios liderados por los niveles de gobiernos regionales y locales; como la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales - ANGR, la Red de Municipalidades – REMURPE reforzada con la Ley de Mancomunidades Municipales; las Juntas de Coordinación Inter Regionales; las Mancomunidades Regionales; redes de organizaciones de base, incluyendo Pueblos Indígenas u Originarios; las transferencias de funciones; la existencia, en el Congreso de cuatro proyectos de Ley de Ordenamiento Territorial; colectivos de la sociedad civil asociadas a los gobiernos regionales y municipales, que están empujando

4.

¿Existe

la

necesidad

de

contar

con

una

Ley

de

Ordenamiento

Territorial?

 

El Ordenamiento Territorial ya es una política nacional, además de eso contamos con los Lineamientos de Política de OT, lo que necesitamos es una ley, y no postergar la discusión de la misma. En nuestro país existe la necesidad de establecer una sola política nacional de desarrollo que incorpore el enfoque territorial; donde se le ponga igual atención al eje ambiental, económico productivo, sociocultural y político institucional.

La

ley

de

OT

es una necesidad

impostergable y se debería transformar

en una prioridad del gobierno central, porque necesitamos reglas claras que nos permitan construir una visión de desarrollo territorial sostenible como país. También porque va a permitir a los actores de los sectores públicos, privados, comunales y de sociedad civil dialogar en igualdad de condiciones. El Ordenamiento Territorial se hace en pro de un desarrollo ordenado y sostenible.

ser acompañados por el nivel nacional. Asimismo, una ley que involucra territorios donde existen poblaciones con diversos intereses debe trabajarse de manera participativa, más aún en el presente gobierno que ha establecido la Ley de Consulta Previa. No sea que con esta ley que busca prevenir y resolver conflictos al final sea la que los provoque.

Ahora el Congreso de la República, a través de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología, que ha acogido la colaboración de la Plataforma de Ordenamiento Territorial, le está dando un nuevo impulso y está poniendo en la agenda la urgencia de contar con una Ley de OT que sea práctica y que ponga las reglas de juego sobre el uso, el aprovechamiento y la ocupación del territorio nacional. Este nuevo impulso es muy saludable y esperamos que sea escuchado por el Poder Ejecutivo y se entienda que el OT no es un freno para el desarrollo sino todo lo contrario porque posibilitará la armonización de los diversos intereses que existen.

Es imprescindible trabajar la Ley de Ordenamiento Territorial sobre la base de las experiencias regionales y locales, utilizando como insumo lo ya avanzado, así como tomar en cuenta los instrumentos que fueron trabajados de manera concertada por mucho tiempo en el Comité Consultivo Nacional de Ordenamiento Territorial como los Lineamientos de Política del OT. Otro punto es el respeto al principio de subsidiariedad presente en la Ley de Descentralización, entendiendo que los procesos de OT son competencia de los gobiernos regionales, que deben de

5.

¿Cuál es el rol del Ordenamiento

Territorial

en

el

Gestión

de

Conflictos

y

su

relación

con

la

Consulta

Previa

y

Participación

Ciudadana?

 

La inadecuada gestión del territorio ha provocado un desarrollo desigual al interior del país, así como la depredación de nuestros recursos naturales y culturales, dando lugar a múltiples conflictos sin que los sistemas de planeamiento ni los sectores, los puedan atender por carecer de una visión de desarrollo territorial sostenible como país; cada sector tiene una propia mirada de desarrollo, incluso muchos de estos sectores están convencidos que el ordenamiento territorial apunta estar en contra de actividades económicas y grandes inversiones.

La falta de verdadera voluntad política de los sucesivos Gobiernos Nacionales y Congresos para impulsar procesos de ordenamiento territorial en busca de un desarrollo nacional sostenible, equitativo, descentralizado, con respeto a las diferencias e incluyente en sus componentes sociales, económicos, ambientales, políticos institucionales y culturales; han generado un

descontento por las inequidades en los derechos de uso y ocupación que se le viene brindando en el territorio nacional, tales como el otorgamiento de grandes extensiones de tierras sin consulta a comunidades ni gobiernos sub nacionales, tal como ocurre en el Bajo Huallaga donde se han entregado al grupo romero tierras con vocación forestal para el cultivo de palma; las existencia de normas que permiten actividades mineras, de hidrocarburos e hidroeléctricas que afectan negativa e irreversiblemente el medio ambiente, tal como ocurre con la los proyectos mineros de Conga y Cañaris, el trasvase del Huancabamba para Olmos y el del Huallaga para Chaglla, las hidroeléctricas de Inambari y el Marañón; entre otras.

Estos proyectos no siempre responden a aspiraciones socialmente válidas, que pueden ser legalmente aceptadas, pero no son legítimas al no contar con la aprobación de los actores locales; en este sentido, los intereses de los diversos grupos terminan colisionando en enfrentamientos y disputas con significativos daños y poniendo en riesgo lo más valioso que es la vida, tal como se visualiza en los varios conflictos entre empresas mineras, petroleras y forestales con las colectividades que las circundan.

El conocimiento del territorio es un prerrequisito para llevar adelante un diálogo en igualdad de oportunidades para todas las partes. Conociendo las potencialidades y limitaciones del territorio, las poblaciones tienen mayor posibilidad de utilizar los recursos disponibles de una manera racional, eficaz y eficiente. Siendo el

Ordenamiento Territorial un proceso político y de concertación, que necesita en todas sus fases el involucramiento y participación activa de todos los actores, y en general, facilita el que la toma de decisiones sobre el uso y ocupación no generen conflictos entre los diferentes intereses existentes dentro de un territorio; el proceso deberá estar orientado a la generación de riqueza y a la solución de los conflictos en el uso y ocupación, los cuales se dan por el desconocimiento de los peligros y limitaciones del territorio y sus recursos tanto naturales como culturales; por la práctica de actividades no compatibles, o por ambos factores. Dentro del proceso de Ordenamiento Territorial se advierte de las restricciones naturales y las prioridades sociales y culturales a las que deben sujetarse los modelos de desarrollo que se construyan conjuntamente con los actores y define las potencialidades con las que se cuentan y hace competitivo un territorio y que representan las fortalezas a fin de aprovechar eficientemente las oportunidades con el fin de conseguir la visión de desarrollo anhelada. Por lo que debe verse como una estrategia clave de carácter, principalmente, preventivo. Esa es la razón por la cual constituye una de las estrategias primarias en la gestión de los conflictos. Tener claridad sobre lo que somos, tenemos y queremos nos va a brindar condiciones óptimas para llevar adelante procesos de consulta previa, participación de la ciudadanía y de negociación en igualdad de condiciones, dialogar con información nos lleva siempre a contar con soluciones.

Sentarse a la mesa a negociar a partir

de

un

enfoque

territorial que por

naturaleza es integrador, auspiciaría inversiones responsables, por el clima de confianza que se generaría, en el marco del respeto al ambiente y al uso racional de los recursos naturales, del reconocimiento de los derechos de las comunidades campesinas y nativas.

Uno de los grandes retos del ordenamiento territorial es, justamente, encontrar el equilibrio, con información certera, transparente y disponible para todos sobre el territorio, entre las grandes inversiones con las aspiraciones y decisiones de la población, tomando en consideración los cambios que éstas generan en sus vidas.

En este marco es necesario fortalecer las capacidades de la sociedad civil organizada, los comités de vigilancia, empresa privada, rondas campesinas, pueblos indígenas, organizaciones de base, gobiernos locales a fin de que conozcan y se apropien del proceso y sean los que puedan realizar el control social y garanticen la sostenibilidad política y social de la herramienta y pueda cumplir con la función de ser el instrumento de planificación obligatorio para la gestión del territorio.

La consulta previa es una buena posibilidad para evitar los conflictos en territorios de Pueblos Indígenas, establecida por el convenio 169 de la OIT, con ley y reglamentos aprobados en los dos últimos años. La consulta previa es un proceso de negociación entre la comunidad y el estado, en el que el estado debe dar las garantías suficientes a las comunidades de que la opinión y el respeto de sus derechos serán tomados en cuenta en la decisión

final. Este proceso de negociación sin información es un proceso condenado a las frustraciones, por lo que el ordenamiento territorial es imperativo para que los procesos de consulta previa sean realmente exitosos y de beneficio para todos. Es fundamental trabajar un mapeo de actores e intereses al inicio de los procesos, para tener en cuenta las expectativas que deben estar representados en el reconocimiento del territorio y la determinación de usos.

Entonces, no basta con haber aprobado la Ley de Consulta y su reglamento, sino es fundamental que se avance con celeridad, pero realizando un debate amplio con participación de todos los interesados, en la aprobación de la Ley de Ordenamiento Territorial. El Ordenamiento Territorial no solo será garantía de seriedad y confiabilidad para las comunidades sino también para los inversionistas a quienes les brindará la plena seguridad de que sus derechos serán respetados que garantice un aprovechamiento racional y sostenible de nuestros recursos, pero con una población informada y consultada.

Por último, vale la pena resaltar el esfuerzo de este gobierno, con el liderazgo del MI NAM, de la aprobación de la Ley que crea Servicio Nacional de Certificación Ambiental (SENACE) para la fijación de criterios y prácticas de campo que garanticen la eficiencia y sostenibilidad de los proyectos extractivos, particularmente los mineros y petroleros; esto va a generar un ambiente de mayor confianza en los procesos de negociación, pero aún sigue siendo una medicina paliativa, que busca disminuir los conflictos; cuando la mejor forma de solucionarlos

es a través de la prevención, definiendo con claridad de manera participativa y concertada el qué y el dónde se pueden realizar este tipo de actividades dentro de un territorio; esto solo será posible llevando a cabo procesos de ordenamiento territorial.

6.

¿Qué

lecciones

nos

trae

la

experiencia de San Martín?

El 19 de febrero, en un evento que organizaba el Congreso de la República, me preguntaron ¿Se puede ordenar lo que no se conoce?, y se me vino a la memoria el lema que con tanta emoción iniciamos el proceso en San Martín “Conociéndote mejor para quererte más”, y es que justamente necesitamos embarcarnos en un proceso de esta naturaleza para reconocer lo que tenemos y nos hace únicos y sentirnos orgullosos de lo que somos; al Perú justamente le falta enamorarse, más allá de la gastronomía, de su diverso y heterogéneo territorio, y para enamorarse hay que conocerlo, caminarlo, sentirlo, olerlo, sufrirlo, ser parte de toda su dinámica y ritmo.

Soy Sanmartinense y en el transcurso de mi vida he estado relacionada con el territorio y los componentes del mismo de manera consciente, de niña observaba con alegría y orgullo el cómo mi abuela y mi madre conocían con exactitud y sabiduría al territorio y como lo ordenaron desde su conocimiento empírico basado en la práctica; en la chacra, donde pasaba los fines de semana, todo estaba perfectamente ordenado, en las más de 100 hectáreas sabían cuál era la mejor tierra para

sus yucas, su plátano, sus frutales, su ganado, de qué riachuelo se pescaba, de cuál se bebía el agua, de esas 100 hectáreas más del 70% era el bosque conservado de donde se abastecía de carne del monte, de medicina, de frutos. Todo en su sitio y en armonía, sin dinero en los bolsillos pero con la barriga llena, rebosantes en salud y en alegría, no llevábamos nada de la ciudad solo nuestras ansias de libertad. Eso era un real orden, cada cosa en su lugar con respeto, hasta que llegó el narcotráfico y generó el caos, se deforestaron los bosques para sembrar la hoja de coca, se contaminaron las fuentes de agua con químicos que mataron los peces, mataron la vida, la gente empezó a tener hambre y sufrir enfermedades, tenían llenos los bolsillos llenos de dinero pero vacío el corazón.

Pero como todo en esta vida se cobra la revancha en el 2002, el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana – IIAP me invita a ser la coordinadora del proceso de Zonificación Ecológica Económica en San Martín, el cual se inició con fuerza en el año 2003, han pasado casi 10 años desde que nos aventuramos a convertir un instrumento técnico en un proceso participativo y de concertación de actores, que con orgullo y satisfacción podemos decir que ha servido como ejemplo para que se lleven adelante procesos de ZEE y OT a niveles comunales, locales y regionales, saliendo de las fronteras de donde se gestó la iniciativa.

El 2003 fue el año más fuerte de socialización de la importancia de la herramienta y del fortalecimiento de capacidades, así como el de convencer a un estrenado Gobierno Regional que era

su competencia liderarlo, en el marco de la Comisión Ambiental Regional – CAR se creó el Grupo Técnico de Zonificación Ecológica Económica liderado por el Gobierno Regional San Martín, con la secretaría técnica del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana - IIAP, y conformado por AMRESAM, Proyectos Especiales, ONGs como AMPA y CEDISA, Direcciones Regionales, etc. a finales del 2003, con el apoyo de varios alcaldes se logró priorizar en el presupuesto participativo la ZEE y OT, trabajando el primer Proyecto de Inversión Pública de Ordenamiento Territorial, aprobado el 2004, por un monto de 1’730,000 Nuevos Soles y un periodo de ejecución de 4 años. El 2006 se aprueba la ZEE a nivel macro mediante Ordenanza Regional y se convierte en el instrumento de planificación y gestión del territorio de uso obligatorio, construyendo a partir de ahí numerosas herramientas técnico normativas que facilitaron el ordenamiento jurídico y que conllevaron a que en diciembre del 2012 se aprobaran las Políticas Territoriales Regionales, las mismas que se incorporan, también de manera obligatoria y transversal, en el Plan de Desarrollo Regional Concertado y en todo el quehacer de las direcciones regionales y proyectos especiales pertenecientes al pliego del gobierno regional.

La

experiencia

de

San

Martín,

nos

muestra que este proceso pueden

significar

 

la

columna

vertebral

para

el desarrollo, ya que ha permitido

direccionar la inversión

pública

y

privada,

a

través

de

la

priorización

en

el

presupuesto

participativo,

la

incorporación de la certificación ambiental en la estructura presupuestal

de los proyectos; la planificación y ejecución de las funciones transferidas mediante la aplicación de la ZEE; el que se cuente con una intervención sectorial articulada e integral de acuerdo a las potencialidades identificadas; avanzar en la demarcación territorial con el instructivo de categorización y recategorización de centros poblados; contar con titulación de predios rurales y títulos de propiedad de manera compatible con la ZEE; el contar con el Sistema Regional de Conservación, y potenciar el manejo forestal comunitario; el desarrollar infraestructura de servicios básicos en zonas compatibles, el que se inicie el diálogo con los responsables de fomentar las actividades extractivas, a fin de prevenir conflictos. Todos estos avances han aterrizado en la aprobación de las Políticas Territoriales Regionales aprobadas en diciembre del 2012 que busca articular y armonizar los 4 ejes del desarrollo territorial sostenible y los sectores con la aplicación de la ZEE.

La participación activa de los actores locales resultó el eje transversal y fundamental que ha garantizado la implementación, desde comunicadores sociales que están atentos a los resultados de intervenciones públicas, hasta grupos políticos que incorporan a la ZEE y OT dentro de sus respectivos planes de gobierno; lo que nos ha permitido dar respuesta a algunas interrogantes cómo: ¿cuál es la vocación de nuestro territorio?, ¿cuáles son sus potencialidades?, ¿qué actividades se pueden desarrollar y dónde es que deben implementarse dichas actividades y más?.

La Autoridad Regional Ambiental dentro del marco de sus actuales competencias es la responsable de implementar la Política Territorial Regional de San Martín, la cual pretende constituirse como piedra angular para el desarrollo territorial sostenible del departamento de San Martín. Estas políticas se desarrollan bajo los cuatro ejes: 1) económico, 2) ambiental, 3) social y 4) político institucional, donde estos tienen la misma jerarquía y pueden articularse e integrarse entre sí. Estas políticas están en función de las zonas que la ZEE identificó y están articuladas sectorialmente de acuerdo a sus competencias.

Finalmente, la aplicación de la ZEE y la definición de políticas territoriales han llevado al Gobierno Regional de San Martín a obtener el liderazgo nacional e internacional en estándares tan importantes como el cumplimiento de varios de los Objetivos de Desarrollo del Milenio entre los que está el combate a la desnutrición infantil; asumiendo compromisos con la mitigación al cambio climático como el de “San Martín Deforestación Cero al 2021”, la creación del Sistema Regional de Conservación, políticas forestales únicas en el país en el marco de Tratados Internacionales; fomento de la inversión privada con inclusión social y el respeto al ambiente, entre otras.

En forma resumida se puede atribuir que la Zonificación Ecológica Económica, como instrumento de planificación y gestión del territorio regional es utilizada en la formulación e implementación de las políticas territoriales regionales; formulación de sus estrategias gerenciales y los planes de desarrollo forestal, ganadero, turístico, etc.; la categorización de centros poblados; la definición de su sistema regional de conservación; la solución de límites distritales, provinciales y departamentales; la suscripción de convenios y acuerdos con los proyectos especiales y los municipios provinciales y distritales para lograr acuerdos de gestión territorial compartida con gobiernos provinciales; en la priorización de proyectos dentro del presupuesto participativo; el otorgamiento de derechos ya sea para concesiones forestales maderables y no maderables, mineras y petroleras; entre otras.

Sabemos que aún falta mucho camino que recorrer, pero el terreno ganado nos indica que se está en el rumbo adecuado, la deforestación continua pero los índices han disminuido; la migración continua, pero las poblaciones rurales y comunidades están asumiendo el control en el manejo y conservación de sus territorios; el agua para las zonas urbanas es un problema, pero ya se están implementando mecanismos de retribución por servicios ambientales que apoyan en la recuperación de los ecosistemas; las inversiones no han disminuido todo lo contrario han aumentado por la confianza que genera el tener las reglas claras; el rezago del narcotráfico aún está presente pero nos hemos convertido en la región líder en producción de cacao y café como medios de vida alternativos y rentables; los Pueblos Indígenas tienen muchas necesidades pero ya existe un mecanismo de consulta regional y la Oficina de Desarrollo de Pueblos

Indígenas de San Martín – ORDEPISAM, que actúa como facilitadores en el diálogo.

Hay mucho por hacer aún, pero sabemos el qué podemos hacer, el dónde y el qué queremos hacer, ahora parte del reto mayor es el cómo y con quienes a fin de generar la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de todas las poblaciones que formamos parte de esta prodigiosa región.

  • 7. ¿Qué dice la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales?

el patrimonio cultural; (v) debe abordar los desafíos de la integración económica, política, social y cultural; (vi) tiene que priorizar la seguridad y la soberanía alimentaria, garantizando la conservación de la biodiversidad en el uso de los recursos; (vii) definir el uso del territorio para la inversión pública y la promoción de la inversión privada; (viii) regular la distribución espacial de la población; (ix) finalmente, debe promover la descentralización dentro de un Estado unitario en función del desarrollo.”

Referencias:

A manera de reflexión final quisiera trasmitir el mensaje que el secretario técnico de la ANGR emitió en el Foro de Aportes a la Ley de OT organizado por el Congreso de la República el 19 de febrero, pero que refleja con claridad los beneficios que nos brinda el llevar adelante procesos de ordenamiento territorial:

Ballón,

E.

(2013)

Notas

sobre

los proyectos

de

Ley

de

OT.

Foro

aportes

para

el

OT

en

el

Perú – CPAAAAE Congreso de la

República.

 

Landa,

D.

(2012)

Proceso

de

Ordenamiento

Territorial

en

la

Región

San

Martín.

Autoridad

Regional Ambiental.

“Desde la perspectiva de la ANGR, y dadas las características del país, la norma (i) debe ayudar a corregir el desarrollo desigual de nuestros territorios y la degradación ambiental que éste genera; (ii) tiene que permitir abordar la complejidad del territorio para romper con un estilo de planeamiento fuertemente sectorializado; (iii) debe buscar una mejor distribución de las oportunidades y los beneficios del desarrollo; (iv) tiene que contribuir a disminuir las vulnerabilidades de la población, pero también preservar

Lizárraga, R. (2012) Ordenamiento

Territorial,

Descentralización

y

Planeamiento Estratégico.

Pinasco, K. (2011) Procesos Participativos de Ordenamiento Territorial, Conservación de Bosques y REDD+.

Pinasco, K.

(2013)

Aportes

a

la Construcción de la Ley de

Ordenamiento

Territorial:

Lecciones Aprendidas de la Experiencia de San Martín. Foro OT. Congreso de la República.

CAMBIO CLIMÁTICO, AGUA Y SURGIMI ENTO DE CONFLICTOS EN EL PERÚ

*María del Carmen Giusti Hundskopf

El cambio climático es una realidad en nuestro país y en el mundo entero. Diversas publicaciones y diversos autores así lo señalan. El Informe Stern afirma “[…] las pruebas científicas son hoy incuestionables: el cambio climático constituye una seria amenaza global, que exige una respuesta asimismo mundial urgente”. 1

Por

otro

lado,

el

Grupo

Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (creado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial - OMM y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - PN UMA), ha señalado que “[…] El calentamiento global del sistema climático es inequívoco, como evidencian ya los aumentos observados del promedio mundial de la temperatura del aire y del océano, el

deshielo generalizado de nieves y hielos, y el aumento del promedio mundial del nivel del mar”. 2

En nuestro país, leemos con mucha frecuencia acerca de eventos climáticos extremos, los cuales generan pérdidas económicas e incluso, en algunos casos, pérdidas de vidas humanas. En el año 2010, en las regiones de Cusco

y Apurímac, la temporada de lluvias llegó a tal intensidad que originó la Declaratoria de Emergencia. El 25 de enero de ese año se publicó en el Boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano, el Decreto Supremo N°015- 2010-PCM que oficializaba el Estado de Emergencia por 60 días en las regiones de Cusco y Apurímac, precisando que – para el caso de Cusco - la medida se adoptaba en las provincias de Calca, Quispicanchi, Cusco, Urubamba, La Convención, Anta, Canas, Canchis, Paucartambo, Acomayo y Paruro. En los considerandos de dicho Decreto Supremo se señala que se declara el Estado de Emergencia en razón a que ambas regiones venían siendo afectadas por lluvias torrenciales, que provocaron el debilitamiento de terrenos, huaicos y desbordes, que afectaron la actividad humana, viviendas, tierras de cultivo y las vías de acceso, y ocasionaron la pérdida de grandes extensiones de maíz en la zona del Vilcanota, la suspensión del servicio de trenes en la ruta Cusco-Machupicchu-Cusco por el bloqueo de la vía, y la interrupción del transporte interprovincial entre Cusco y Apurímac; incluso se reportaron – hasta ese momento – dos fallecimientos. En los días siguientes se registraron

*Bióloga, master en Gestión Ambiental y Desarrollo. Conciliadora extrajudicial, consultora en temas ambientales.

  • 1 CROWN, Stern Review: la economía del cambio climático. Embajada Británica Lima, 2007, pág.1

más víctimas mortales. En el caso de Apurímac, se señala que se tomaba tal decisión, considerando que se venía presentando una situación de riesgo alto en las provincias del departamento por el efecto de lluvias torrenciales, por la existencia de peligro de ocurrencia de nuevos huaicos, deslizamientos, desbordes e inundaciones en las zonas afectadas. Por ello, era necesaria la ejecución de acciones inmediatas y acciones de prevención. Una situación, también de gravedad, se repitió en la región Apurímac en el año 2012. El 15 de marzo de aquel año, se publicó el Decreto Supremo N° 027-2012-PCM, el cual señalaba que las persistentes lluvias habían afectado todas las provincias del departamento, con la crecida de los ríos y la activación de varias quebradas, que originaron varios deslizamientos y huaycos que afectaron la vida y la salud de la población e infraestructura diversa. Adicionalmente, las lluvias intensas bloquearon vías de comunicación, haciendo difícil el acceso a determinadas zonas de la región.

Estos son sólo algunos ejemplos: en el 2013, nuevas situaciones de emergencia vienen ocurriendo en nuestro país. El 13 de febrero del presente año, mediante Decreto Supremo No. 019- 2013-PCM, se declara el Estado de Emergencia por sesenta días en la provincia de Arequipa, en consideración a que dicho departamento venía siendo seriamente afectado por la ocurrencia de lluvias torrenciales. Éstas, produjeron desbordes, deslizamientos e inundaciones, que ocasionaron daños de magnitud en viviendas, vías

de comunicación, servicios básicos de agua y desagüe, canales de regadío entre otros, que dejaron a poblaciones en calidad de damnificadas y afectadas, así como cinco personas fallecidas; por lo que se hacía necesaria la ejecución de acciones inmediatas destinadas a la atención de la población damnificada y a la rehabilitación de las zonas afectadas.

En realidad, según los reportes del Instituto Nacional del Defensa Civil - I N DECI, a lo largo y ancho del país en la última temporada de lluvias, entre octubre del 2012 a febrero del 2013, se han reportado 3913 personas damnificadas, 91128 personas afectadas, 33 personas fallecidas, 36 personas heridas y 12 personas desaparecidas. Asimismo, se han reportado 487 viviendas colapsadas, 430 viviendas inhabitables, 14692 viviendas afectadas, 7511.58 hectáreas de áreas de cultivo afectadas y 1024.89 hectáreas de cultivos perdidas 3 .

Si

bien

no

podemos afirmar

categóricamente que todas estas situaciones son debidas al cambio climático, si deberíamos reflexionar sobre lo que muchos estudiosos señalan: que nuestro país será unos de los más vulnerables al cambio climático.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático - CMN UCC 4 , señala nueve características que definen la vulnerabilidad de los países frente al cambio climático. Como se puede ver en el siguiente cuadro, Perú, presenta siete de éstas:

  • 3 NOTA DE PRENSA N°093 2013-INDECI-UII del 17/02/13. http://www.indeci.gob.pe/noticias.php?item=MTIxMw==

 

Característica reconocida por la CMN UCC

Perú

01

Países de baja altitud y otros países insulares

X

02

Países con zonas costeras bajas

03

Zonas áridas y semiáridas; zonas con cobertura forestal y zonas expuestas al deterioro forestal

04

Zonas expuestas a inundaciones, sequías y desertificación

05

Países con zonas propensas a los desastres naturales

06

Países en desarrollo con ecosistemas montañosos frágiles; los países con zonas de ecosistemas frágiles incluidos los ecosistemas montañosos

07

Los países con zonas de alta contaminación atmosférica urbana

 

Los países cuyas economías dependen en gran medida de los ingresos generados por la producción, el

 

08

procesamiento y la exportación de combustibles fósiles y productos asociados de energía intensiva, o de su consumo

09

Los países sin litoral y los países de tránsito

X

Fuente: Portal de Cambio Climático del MINAM (cambioclimatico.minam.gob.pe) /Texto de la CMNUCC-1992

El Perú, reúne pues, siete de las nueve características reconocidas por la CMN UCC por lo cual se afirma que somos uno de los países más vulnerables al cambio climático. Según el Tyndall Centre 5 (2003), el Perú será el tercer país más afectado por el calentamiento global, después de Bangladesh y Honduras 6 ; esto debido a que cuenta con el 77% de los glaciares tropicales del mundo, que alimentan a gran parte de los ríos de la costa, que abastecen de agua al 60% de la población del Perú, y que en los últimos 35 años han perdido el 22% de su superficie glaciar; pero también porque nuestro país recibe los mayores impactos del fenómeno El Niño, evento que se prevé será más recurrente e intenso en el futuro, como consecuencia del cambio climático.

Resulta paradójica esta situación, porque la “contribución” del Perú a la problemática del cambio climático, ocasionada por el incremento de gases

de efecto invernadero -GEI- es mínima si la comparamos con el aporte de GEI de otros países. Nuestro país, según las últimas publicaciones del Ministerio del Ambiente aporta solo un 0,5% del total de gases de efecto invernadero que se producen en el planeta 7 . El mayor aporte de GEI lo brindan los países altamente industrializados. Estados Unidos ha sido el país líder en emisión de estos gases; y en la actualidad, varios países en desarrollo como China, India y Brasil también figuran entre los grandes emisores. 8

De este tema he escuchado comentarios y cuestionamientos en diversas comunidades cusqueñas, las cuales he

tenido oportunidad de visitar 9 : ¿por qué nosotros debemos preocuparnos por el cambio climático si nosotros no somos responsables del mismo?; otros señalan directamente: “son los países

desarrollados los responsables de la mayor cantidad de gases de efecto

  • 5 Organismo Inglés de Investigación sobre Cambio Climático. http://www.tyndall.ac.uk/

  • 6 BROOKS, Nick and ADGER, W. Neil. Country level risk measures of climate-related natural disasters and implications for adaptation to climate change. Tyndall Center. Enero 2003.

  • 7 MINAM, Clima Cómo vamos. Edición N° 1 – Octubre 2012

invernadero, ellos deberían pagar las consecuencias de su alto consumo de combustibles, de sus industrias contaminantes”…

Por otro lado, es necesario destacar que los impactos del cambio climático no son ni serán los mismos a lo largo y ancho del país. Algunas regiones o comunidades sufrirán más que otras sus impactos. Hasta el momento he comentado algunos eventos extremos ocurridos en nuestro país, que se pueden o no atribuir al cambio climático; variabilidad climática siempre ha habido; sin embargo, la frecuencia y magnitud en la ocurrencia de estos eventos son los que se atribuyen al cambio climático.

Es preciso señalar que las consecuencias del cambio climático se vienen experimentando a lo largo y ancho del país de distintas maneras. En el presente artículo, a partir de este punto, me referiré a algunos ejemplos de la región Cusco. Los pobladores de las comunidades cusqueñas, viven ya los efectos del cambio climático a lo largo de todo el año, lo cual trae consigo problemas y conflictos de los cuales comentaré en las siguientes líneas.

Según lo señalado por el Informe Stern 10 , las zonas de pobreza serán las más afectadas por el cambio climático; Stern hace una relación directa de mayor vulnerabilidad para aquellas poblaciones que dependen de la agricultura, ya que ésta es una actividad económica que depende directamente

de factores climáticos. Adicionalmente, se señala que son las poblaciones pobres las que serán las más afectadas, porque generalmente carecen de sistemas de salud adecuados y cuentan con servicios públicos de baja calidad. Si a ello le añadimos los bajos ingresos y su difícil capacidad para adaptarse a los impactos del cambio climático, tendremos como consecuencia poblaciones altamente vulnerables.

La agricultura es una de las principales actividades económicas de la región Cusco. Según el Informe Económico y Social de la Región Cusco, elaborado por el Banco Central de Reserva del Perú, “[…] El grueso de la fuerza laboral ocupada de la región se concentra en el sector agropecuario (53,9 por ciento) caracterizado por tener altas tasas de pobreza (cercanas al 70 por ciento)”. 11 Es decir, que el mayor porcentaje de la población cusqueña depende de la actividad agrícola, lo cual nos muestra la gran importancia de esta actividad para la región y sus pobladores. Es por ello, que el presente artículo, como se ha señalado, estará enfocado en la región Cusco, pero priorizaremos el análisis de algunos aspectos y conflictos vinculados al cambio climático en aquellas comunidades que dependen fundamentalmente de la agricultura.

Cuando hablemos de conflictos en el presente articulo, nos referiremos a aquellas situaciones en las cuales, dos o más partes, perciben tener objetivos mutuamente incompatibles. Boulding define al conflicto como aquella situación de competencia en la que

  • 9 Comunidades de Challabamba, Sunchubamba, Pilco Grande; Provincia de Paucartambo

    • 10 CROWN, Stern Review: la economía del cambio climático. Embajada Británica Lima, 2007.

las partes están conscientes de la incompatibilidad de futuras posiciones potenciales, y en la que cada una de ellas desea ocupar una posición que es incompatible con los deseos de la otra. 12 La Defensoría del Pueblo, también nos ofrece una definición de conflictos sociales, señalando que “[…] El conflicto social debe ser entendido como un proceso complejo en el cual sectores de la sociedad, el Estado y las empresas perciben que sus objetivos, intereses, valores o necesidades son contradictorios y esa contradicción puede derivar en violencia”. 13 Es interesante destacar en esta definición que no sólo se trata de objetivos, necesidades o intereses contradictorios, sino también puede tratarse de valores contradictorios, los cuales en el mundo andino tienen una importancia relevante.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología –SENAMHI- ha desarrollado una serie de investigaciones vinculadas al clima de la región Cusco. Entre sus principales conclusiones se ha podido determinar que en esta región, en los últimos años, se presentan cambios en el clima que en términos generales se pueden resumir en tres aspectos: variaciones en los patrones de precipitación, vienen ocurriendo cambios en la intensidad, en la cantidad y en las fechas en las que se presentan las lluvias a lo largo del año; por otro lado, se constata que la temperatura en la región está aumentando, es decir, los días están siendo más calientes; y por último se confirma que los glaciares

de la región están desapareciendo paulatinamente, esto es, estamos frente a un proceso de deglaciación. En cuanto al tema de la deglaciación, ésta, en un primer momento, puede ocasionar mayor disponibilidad de agua en los ríos abastecidos por los glaciares, pero posteriormente, ocasionará una fuerte disminución del volumen de agua con la consecuente injerencia sobre las actividades agrícolas. Asimismo, Ferradas señala: “[…] El cambio climático está incidiendo en el retroceso de los glaciares pero tal retroceso incide a su vez en el cambio climático. El hielo y los glaciares reflejan el calor del sol propiciando su retorno al espacio (efecto albedo), pero al debilitarse las capas de hielo pierden dicha capacidad y lo absorben en lugar de reflejarlo, contribuyendo a un mayor calentamiento de la superficie terrestre”. 14

Entonces, existen evidencias concretas de cambios en el clima regional; y como se ha señalado líneas arriba, los efectos del cambio climático lo sienten de manera más directa aquellas poblaciones que dependen económicamente de las actividades agrícolas. El calendario agrícola en todas las comunidades, está vinculado directamente con el clima. Los tiempos de siembra y de cosecha se ven afectados por cambios en el régimen de lluvias, heladas, temperatura, etc. Dentro de los diversos actores que influyen en la actividad agrícola uno de los más importantes es el agua.

  • 12 Boulding, Kenneth, Teoría General del conflicto, 1962.

  • 13 Defensoría del Pueblo–Adjuntía para la prevención de conflictos sociales y la gobernabilidad. Reporte de Conflictos Sociales N° 107, enero 2013. http://www.defensoria.gob.pe/conflictos-sociales/home.php?sec=1&pag=3

Específicamente, se puede señalar que muchas de las situaciones de conflicto están vinculadas directamente al agua. El Instituto de Manejo de Agua y Medio Ambiente – IMA de la región Cusco, ha desarrollado una investigación sobre la demanda actual y futura del recurso hídrico en la región (IMA; 2012). 15 Es interesante señalar que la mayor demanda de agua en la región Cusco está dada por la actividad agrícola con 89.81% de la demanda total de agua, seguida por los requerimientos para consumo humano con el 4.83% y la demanda de uso turístico con 3.2%; la demanda pecuaria alcanza el 1,80%. Entonces, queda claro que el sector agrícola es el mayor demandante de agua en la región cusqueña; y cuando se habla de algunas de las constataciones del cambio climático en la región, se indica que se vienen presentando cambios en el régimen de precipitaciones, deglaciación, disminución de la disponibilidad de agua, entre otros.

A pie no lo podíamos cruzar. Cuando íbamos a las ferias nos quedábamos en sus riberas, sin poder cruzar. De este rio salen tres tramos de una irrigación que nos debe abastecer todo el año. Ya no podemos usar los tres tramos a la vez. Antes recorría esa pampita, esa ladera y pasaba por aquí al frente. ¿y ahora, ya no llega el agua? No, ya no llega, se ha secado”. Otro comunero, en el mismo video, señala: “el problema del agua en mi comunidad es álgido. Ahora nos estamos peleando por el agua. ¿Hay peleas? Si, tenemos conflictos… porque ahora con engaños se llevan el agua mediante canales. Antes cada comunero tenía su manante en su parcela, no teníamos motivos para pelear. Pero hoy sí. Esos manantes se han secado”. 17

Estos son solo algunos ejemplos, existen muchos otros en la región, que muestran que la escasez de agua viene originando el surgimiento o el incremento de los conflictos sociales.

Algo que ya se evidencia en muchas comunidades es la disminución del recurso agua. Muchos testimonios de comuneros/as así lo señalan; por ejemplo, la Sra. Fortunata Zárate, pobladora de la Comunidad de Tacomayo - Distrito de Checca - Microcuenca Huacrahuacho – Cusco, señala en un video elaborado por el Programa de Adaptación al Cambio

Climático –PACC- 16 , lo siguiente: “Este rio se llama T´uqrayakqin, antes el rio se desbordaba, discurría por todas partes.

En cuanto a los conflictos por el agua, Julio Alfaro (2008) nos dice lo siguiente:

Trasladando la concepción de conflicto al problema del agua, señalamos que el conflicto por el agua envuelve una competencia entre los actores por el control, acceso, usufructo o posesión de algunos de los atributos o cualidades del agua, entendiendo por atributos del agua, entre otros:

  • 15 IMA, Demanda hídrica actual y futura en la región Cusco. Serie de Investigación Regional # 5. Programa de Adaptación al Cambio Climático PACC – Perú, 2012.

  • 16 PACC: Programa de Adaptación al Cambio Climático: iniciativa de cooperación bilateral peruano-suiza del MI NAM y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación – COSUDE; liderada en su implementación por los gobiernos regionales de Cusco y Apurímac, y facilitada por el Consorcio: Intercooperation, Libelula y Predes. oria.gob.pe/conflictos-sociales/home.php?sec=1&pag=3

cantidad, calidad y oportunidad. En otras palabras, el conflicto es una competencia de actores por el agua, ante la escasez de la misma, a fin de obtener el mejor provecho para sus cultivos y otros fines. 18

la escasez, se suman otros problemas vinculados a temas sociales, ya sea referidos a la organización comunal, problemas de relación entre los miembros de una comunidad o entre los miembros de comunidades vecinas, pleitos pre-existentes, etc.

La escasez de agua es un problema real, pero, como señala también Alfaro (2008), no es suficiente para que se origine un conflicto, hay otros factores que deben estar presentes:

La escasez y disminución del volumen y calidad o la oportunidad de uso de los recursos hídricos son condiciones necesarias pero no suficientes para que se produzcan los conflictos por el agua. La configuración y estructuración de la organización social hacen que las carencias o abundancias terminen en conflicto o que este se evite. El origen del conflicto es meramente sociocultural, se requiere una variable social adicional a la escasez para que se produzcan. Estas pueden ser el crecimiento demográfico, disputa intercultural, luchas de poder familiares, inconsistencia organizacional, disputas de identidades territoriales, entre otras. 19

Es interesante remarcar pues, que si bien la escasez del recurso, es un factor que puede contribuir en el origen o agudización de un conflicto, por sí sola no es responsable del mismo. A

En Cusco, en la microcuenca Huacrahuacho, el Programa de Adaptación al Cambio Climático -PACC- ha promovido una serie de investigaciones, entre ellas la desarrollada por Alegría (2012) en la cual se hace un análisis de los conflictos por el agua asociados al cambio climático en dicha microcuenca. Es interesante señalar que en esta investigación se identifican varios factores que confluyen para el desarrollo de conflictos por el agua; no solo la escasez del recurso, como ya se ha señalado, sino también se resalta la importancia de la organización y gestión comunal. Una comunidad con una organización débil es más propensa a tener conflictos. Otro factor interesante que se evalúa es el desarrollo de actividades nuevas en la comunidad (en el caso de la Microcuenca Huacrahuaco, la explotación de ganado vacuno mejorado promovida por actores externos a la comunidad) que muchas veces son altamente demandantes del recurso hídrico. Es decir, en algunas ocasiones existen actores externos que promueven actividades nuevas que, son muy demandantes de un recurso que está disminuyendo. Otros factores que juegan un rol importante en los conflictos por el agua son pues, los agentes externos. Alegría, señala:

  • 18 ALFARO, Julio. Conflictos, gestión del agua y cambio climático. Soluciones Prácticas – ITDG, Lima, 1ra. Edición, 2008. pág.33

Se han identificado (en la microcuenca Huacrahuacho) algunos factores que agravan o afectan la resolución de los conflictos (por el agua). Los factores internos son: i) la disminución de la oferta hídrica y fuentes de agua; ii) apuesta de crecimiento económico mediante la explotación de ganado vacuno (Brown swiss), que requiere ampliación de la frontera agrícola con pastos cultivados bajo riego, consecuentemente mayor demanda de agua; iii) organización y gestión comunal en proceso de debilitamiento, reduciendo las posibilidades de resolución de conflictos; iv) comités de riego con debilidades organizacionales, por lo tanto no están en la capacidad de resolver los conflictos; v) intervención de actores institucionales, los que no contribuyen a la solución del conflicto, contrariamente generan o agravan el conflicto de manera indirecta; vi) diferencias de poder al interior de las comunidades. Los factores externos son: i) cambio climático; ii) políticas estatales que no responden a la realidad local; iii) desencuentro entre la norma estatal y el derecho consuetudinario; iv) política regional y local de promoción de explotación del ganado vacuno; v) diseño técnico de la construcción de sistemas de riego que no considera los aspectos sociales. 20

Es importante pues remarcar que para que aparezca un conflicto no es suficiente la escasez de agua; para que éste aparezca, se requiere adicionalmente que se presenten otros factores, que muchas veces pueden ser de carácter interno dentro de la comunidad, y en otras ocasiones puede tratarse de factores externos a las propias comunidades.

Alegría y Estrada 21 , han desarrollado un estudio sobre los conflictos por el agua asociados al cambio climático a nivel de toda la región Cusco. Ellos identificaron 59 conflictos en este rubro y presentan una tipología de los mismos, definiendo 6 tipos de conflictos por el agua:

1. Acceso y distribución entre

comunidades campesinas: Son conflictos en los cuales dos o más comunidades campesinas se disputan una fuente de agua (por problemas referidos a cantidad y/u oportunidad de uso del recurso). Generalmente no está en discusión la “propiedad” del agua, puesto que la comunidad demandante reconoce a la otra parte como la legítima propietaria del recurso. Muchas veces son conflictos invisibles para la opinión pública. Estos son los más numerosos en la región, con el 34% del total de conflictos identificados según el estudio de Alegría y Estrada antes mencionado. Se dice que son “conflictos invisibilizados” por ser de carácter local, pero son

  • 20 ALEGRIA GALARRETA, Julio. Gestión y conflictos por el agua, asociados al cambio climático en su desencadenamiento en la microcuenca Huacrachuacho. Serie de Investigación microcuenca Huacrahuacho – Cusco N° 4. Programa de Adaptación al Cambio Climático – PACC Perú, 2012. Págs 28-29

conflictos que generan mucho desgaste de energía y deterioran la organización comunal.

  • 2. Acceso y distribución entre uso poblacional y agrario: Estos conflictos se generan por la creciente demanda de agua para uso poblacional y el incremento de áreas de cultivo bajo riego. Del total de conflictos identificados en la investigación de Alegría y Estrada ellos encuentran un 15% de conflictos dentro de esta categoría.

  • 3. Intervención de los actores de la gestión pública y ONGs: Estos conflictos se generan debido a la intervención de instituciones externas sin tomar en cuenta la realidad local, las necesidades, problemas y demandas de los actores locales. En este grupo se encuentra el 10% del total de conflictos por el agua en la región, y según señalan los autores, en la mayoría de los casos, están generados específicamente por la Administración Local de Agua (ALA) 22 .

  • 4. Contaminación de las aguas por uso urbano: son conflictos originados por contaminación de los cuerpos de agua por vertimientos de uso poblacional o urbano en general. En este caso, los más perjudicados son los pobladores de las partes bajas de las cuencas. En esta tipología se enmarcaron el 8% del total de los

conflictos por el agua en la región. Los conflictos más importantes en este rubro son: el vertimiento de aguas servidas de la ciudad del Cusco al río Huatanay, la contaminación del río Vilcanota con residuos químicos (cromatos) de la actividad peletera en el distrito de Sicuani (provincia Canchis), la contaminación del río Cañipía con los efluentes de la ciudad de Yauri (distrito Yauri, provincia de Espinar) y los vertimientos de aguas servidas de los hoteles y viviendas asentadas

en las riberas del río Vilcanota, principalmente.

  • 5. Intervención del actor empresarial (minería, hidrocarburos, hidroenergía, industria, empresas prestadoras de servicio de agua potable y alcantarillado): estos conflictos se producen cuando un actor empresarial llega a una comunidad para emprender una actividad económica productiva de mediana y gran envergadura (actividad minera, generación hidroeléctrica o gasífera, agroindustrial, turismo, piscícola, etc.). Es interesante destacar que en esta tipología se ubicaron el 24% de los conflictos de la región. Dentro de estos conflictos se encuentran principalmente, el proyecto agro energético Salcca Pukara, en la provincia de Canchis 23 y el conflicto entre la Empresa SEDA Cusco y el Comité de Gestión de la laguna Piuray

  • 22 El D.L. N° 997 (2008), crea la ANA: Autoridad Nacional del Agua, con el fin de administrar, conservar, proteger y aprovechar los recursos hídricos de las diferentes cuencas. La ANA a su vez, designa a las Autoridades Locales del Agua (ALAs). La ALA debe realizar las acciones necesarias para el aprovechamiento multisectorial y sostenible de los recursos hídricos por cuencas hidrográficas.

(distrito Chinchero, provincia Urubamba), por la extracción excesiva del recurso hídrico de dicha laguna para abastecer la demanda de agua potable de la ciudad de Cusco.

6.

Trasvase de aguas y acceso

territorial: Estos casos se producen cuando el Estado, a través de la autoridad de agua, pretende trasladar sistemáticamente una masa de agua de una cuenca a otra. En esta tipología se enmarcaron el

8% del total de conflictos por el

agua

en

la

región.

El

conflicto

más relevante y emblemático en este rubro es el de Angostura o Majes Siguas II, en la frontera entre Cusco y Arequipa, que ha movilizado a diferentes niveles de actores sociales y hasta la fecha viene enfrentando a estas dos regiones del país.

De

lo

expuesto,

queda

claro

que,

efectivamente,

existen

múltiples

conflictos que ya se vienen presentando en la región por el cambio climático:

específicamente por el recurso agua que, como se ha señalado anteriormente, se ve afectado directamente por esta problemática. En los próximos años, si no se toman medidas para enfrentar esta situación, los conflictos pueden agudizarse e incrementarse. En este marco, es interesante destacar que la región Cusco ha elaborado y publicado su Estrategia Regional frente al Cambio Climático 24 con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta de la población de la región frente a los efectos e impactos del cambio climático, orientando las prioridades de acción a nivel regional. En este documento - que se espera sea una herramienta de gestión – y que ha sido aprobado mediante Ordenanza Regional N° 020- 2012-CR/GRC.CUSCO, la primera línea de acción (de un total de 13 líneas de acción) está referida al agua y considera 10 estrategias a desarrollar en la región en el tema del recurso hídrico.

24 http://regioncusco.gob.pe/attach/ERFCC-Cusco.pdf

PROPUESTA DE ESTRATEGIAS PARA ENFRENTAR EL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA REGIÓN CUSCO – LINEA DE ACCIÓN RESPECTO AL AGUA

A.- LINEA DE ACCIÓN RESPECTO AL AGUA

 

ESTRATEGIA GENERAL

ESTRATEGIA REGIONAL

1.1.-

Mejorar

el

conocimiento

  • 1. Promover y/o fortalecer el monitoreo sobre la situación y gestión de los recursos

sobre

la

situación

hídrica

hídricos.

regional

 
 
  • 2. Articular e involucrar a la universidad e instituciones públicas y privadas en la investigación y monitoreo del recurso hídrico.

1.2.- Potenciar el capital hídrico regional (oferta)

  • 3. Implementar un programa de afianzamiento hídrico regional.

 
  • 4. Promover la inclusión de la gestión de riesgos en todos los proyectos y acciones de afianzamiento hídrico.

 
  • 5. Promover el uso racional y/o tecnificado del agua multipropósito: consumo humano, agropecuario, industrial, etc.

 
  • 6. Promover políticas y tecnologías adecuadas para el tratamiento y reutilización del agua residual.

1.3.-

Fortalecer

la

gestión

  • 7. Fortalecer la gestión integral de los recursos hídricos regionales por cuencas y sub-

del

capital

hídrico

regional

cuencas.

(demanda)

 
 
  • 8. Fortalecer las capacidades de las instancias reguladoras y prestadoras de servicios ligados al recurso hídrico.

 
  • 9. Proveer información oportuna y garantizar la consulta social y la concertación, sobre la situación y gestión de los recursos hídricos, en especial ante proyectos de gran inversión.

 

10.

Establecer políticas de promoción, fondos concursables y estímulos a la gestión eficiente de recursos hídricos.

Fuente: Estrategia Regional frente al Cambio Climático – Cusco (2012) 25

Existen pues, múltiples acciones que pueden y deben desarrollarse para proteger el recurso agua y para promover su uso de manera más eficiente. Sin embargo, es necesario, que además del desarrollo de estas estrategias, se puedan impulsar acciones encaminadas a fortalecer la organización de las comunidades. Como se ha señalado, si bien la escasez de agua es un factor que influye en el desarrollo de conflictos, ésta por sí sola no es condición suficiente para el desencadenamiento de los mismos.

Finalmente, cabe indicar que la escasez de agua de la cual se ha hablado en el presente artículo, es sólo uno de los

múltiples aspectos que se están viendo alterados por el cambio climático y que tienen influencia sobre la agricultura regional. Existen muchos otros cambios que también se vienen presentando. Por ejemplo, el aumento de la temperatura que viene ocurriendo en diferentes zonas de la región, origina que muchas plantas y cultivos estén migrando hacia zonas de mayor altitud, lo cual no necesariamente es un problema, sin embargo, se viene constatando que así como migran las plantas, también migran las plagas, y las comunidades deben enfrentar situaciones nuevas y/o desconocidas. Por otro lado, otro factor que influye directamente en las actividades agrícolas es el aumento en la frecuencia de heladas y granizadas,

las cuales originan pérdida de cultivos. El retraso en el inicio de la temporada de lluvias que también se viene presentando, altera todo el calendario agrícola. Por otro lado, en muchas comunidades se constata la presencia de lluvias intensas “fuera de tiempo”, que muchas veces ocasionan erosión de los suelos y por otro lado, originan que los productos se pudran y se pierdan las cosechas.

En suma, son múltiples las situaciones originadas por los cambios en el clima que vienen afectando a la actividad agrícola en la región Cusco. Asimismo,

es muy probable que estos cambios se intensifiquen en los próximos años. Por ello, es de suma importancia el desarrollo y fortalecimiento de capacidades para enfrentar el cambio climático. Es indispensable que las comunidades fortalezcan su organización comunal, se requieren políticas estatales coherentes y es necesaria una autoridad del agua que ejerza su rol de manera correcta a fin de prevenir nuevos conflictos sociales. Todos estos factores permitirán que se puedan enfrentar de mejor manera las consecuencias del cambio climático que ya se están presentando y muy probablemente se intensificarán en los siguientes años.

UNA EXPERI ENCIA EN EL MORONA:

PROGRAMA DE MON ITOREO AMBI ENTAL Y SOCIAL DEL PROYECTO SITUCH E – PMASI

*Fabián Pérez Núñez

Una de las experiencias y proyectos más interesantes llevados a cabo en nuestro Centro involucra el recorrido del río Morona, ubicado en la Región Loreto, río que además vincula nuestro país con Ecuador. En esta cuenca se encuentra ubicado el lote de hidrocarburos “54”, que durante el desarrollo del Proyecto estaba a cargo de Talisman, y hoy ha sido cedido a Petroperú, en vista de que la empresa de capitales canadienses decidió finalmente retirarse del Perú a finales del 2012.

A este proyecto llegamos por intermedio de la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza – ProNaturaleza, organización privada cuya finalidad es contribuir a la conservación del patrimonio natural del Perú, en especial su diversidad biológica, propiciando el desarrollo sostenible y la mejoría de la calidad de vida de todos los peruanos, y que es, sin lugar a dudas, una de las instituciones de más experiencia en temas de monitoreo comunitario de actividades extractivas, en nuestro país. Es así que esta alianza estratégica nos permitió ser parte del diseño del Programa de Monitoreo

Ambiental y Social del Proyecto Situche, en adelante PMASI.

  • 1. PRIMEROS PASOS DEL PMASI

Para la formulación del PMASI se tuvieron en cuenta algunas lecciones aprendidas de otros programas de monitoreo 1 . Así, se llegó a la conclusión que era necesario que el PMASI tuviera una presencia importante en campo, ya que ello, por un lado, podría garantizar que se cuente con información directa de los líderes y autoridades de la población del entorno del proyecto y, por otro lado, podría contribuir a la legitimidad del panel de especialistas y del programa en sí mismo. En este sentido, resalta el hecho que tanto empresa como población involucrada aprecian que para realizar un proyecto de monitoreo se visite y se conozca la realidad de las comunidades de cerca, y no sólo involucre una revisión de documentación en gabinete. Para enfrentar esta expectativa resultó importante la amplia experiencia en trabajo de campo que evidencian ambas instituciones, PRONATURALEZA y el CARC – PUCP.

*Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú con

especialización en Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales. Jefe del Área de Consultoría del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos PUCP. Con experiencia en el ámbito del análisis, evaluación y gestión de solución de conflictos socioambientales.

Otro tema sensible abordado en el proceso de formulación del PMASI estuvo relacionado con el financiamiento del programa, ya que dada la labor de monitoreo que se iba a realizar resultaba importante tener claro la fuente y forma de financiamiento. Por lo general, este tipo de esfuerzos son financiados por la misma empresa que muestra la voluntad de ser monitoreada, lo cual evidencia la disposición a ser transparente y a realizar los ajustes necesarios en función de los hallazgos del panel de especialistas que monitorea el proyecto o la operación.

En el caso del PMASI, se propuso una fórmula de financiamiento indirecta, vale decir no existió un contrato entre TALISMAN y las instituciones que formaban parte del panel de especialistas; sino que se buscó una institución que administre los fondos y que sea quien finalmente canalice el tema de los pagos y de los entregables de este proyecto. Es así que se seleccionó al Fondo de las Américas (FON DAM) para que reciba los fondos de TALISMAN, elabore los Términos de Referencia, seleccione y contrate a la Institución que dirigiría este esfuerzo -y por ende realice un seguimiento y verificación estricta del avance del Programa- y, finalmente reciba los entregables y productos del PMASI, los cuales serían entregados, luego, a TALISMAN de manera formal. Esta condición no significó la inexistencia de una relación entre PRONATURALEZA o el CARC - PUCP y TALISMAN, sino que la relación existente sería estrictamente para coordinar el trabajo de campo, requerir información, y para presentar

los principales resultados, evitando en todo momento tratar temas de financiamiento.

Esta forma de financiamiento fue explicada a las distintas Federaciones de los pueblos indígenas a quienes se visitaron, así como a todo actor que preguntó sobre el mismo.

2.

ACCIONES

Y

ACTIVIDADES

DEL

PMASI

Como se señaló líneas arriba, el PMASI se desarrolló en el espacio del Proyecto Situche, el cual formaba parte del Lote 64 ubicado en la Región Loreto. Este proyecto se encontraba en una etapa de transición: habiéndose culminado la etapa de exploración, se iniciaba el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) a fin de lograr la certificación ambiental necesaria para pasar a la etapa de explotación del proyecto. En este ámbito, la empresa TALISMAN identificó sesenta y seis comunidades nativas, asociadas en once federaciones, y que representaban un total de 1864 familias; las lenguas principales fueron shuar, achuar, shapra, awajunt, y shawi, además del español.

Si bien es cierto, el trabajo del PMASI se centró a nivel de las Federaciones como principal actor, también buscó conocer la opinión de los jefes o “apus” de muchas comunidades que estaban presentes en las reuniones con el PMASI. Las federaciones con las que se trabajó fueron:

OSHDEM – Organización Shuar del Morona

FAWABAM – Federación Awajunt del Bajo Morona

FASAM – Federación Achuar del Situche y Anas del Morona

NUEVO OSHAM – Nuevo Organización Shuar del Alto Morona

FERNANDO ROSAS (Centro Poblado)

APAM – Asociación de Productores Agrarios

FESHAM – Federación Shapra del Morona

FECONASHAM

ORCHASIM – Organización Chapra de Sicuanga y Morona

FENADEM – Federación de Defensa y Desarrollo del Morona

NOUM – Centro Poblado Puerto América

El PMASI estuvo conformado por dos pilares: Por un lado, el Panel de Especialistas, del cual el CARC-PUCP formó parte; encargado de diseñar los indicadores para el monitoreo del cumplimiento de las políticas; y por otro lado, la Secretaría Técnica, la cual tuvo mayor presencia en campo, encargada de la coordinación con los presidentes de las federaciones, o los jefes de las comunidades, para la visita del panel de especialistas y de la implementación una “corrida cero” es decir, una prueba de la caja de herramientas e indicadores del PMASI.

3.

PRINCIPALES

ACTIVIDADES

DEL

PMASI

A pesar de que el tiempo de trabajo del PMASI pudiera ser considerado corto para este tipo de labores -casi un año, desde mayo a diciembre de 2012-, se logaron realizar múltiples actividades:

se inició con la conformación del Panel de Especialistas y de la Secretaría Técnica, asimismo se instaló una Oficina de Coordinación en campo en San Lorenzo -capital de la provincia del Datem del Marañón- localidad escogida por la disponibilidad de servicios básicos

(aunque no de manera permanente) necesarios para el funcionamiento de la oficina y por su ubicación estratégica que la configuraba como punto de zarpe para los viajes por el Río Morona.

Como parte del trabajo de campo, se realizaron múltiples actividades, como los viajes de reconocimiento en los cuales el equipo pudo conocer el Río Morona, las distancias en las principales comunidades y coordinar lo que serían, luego, los viajes del Panel de Especialistas. Asimismo, cabe resaltar que se llevaron a cabo un total de diez reuniones con cada una de las Federaciones señaladas anteriormente (una en cada caso), con la finalidad presentarles el PMASI y recoger sus percepciones en torno al cumplimiento de las Políticas Sociales y Ambientales de la empresa. Dichas reuniones se llevaron a cabo en las comunidades donde se encontraban las sedes de las federaciones y se fueron realizando conforme el equipo avanzaba en la cuenca del Morona. Es importante señalar que si bien se asistió a la comunidad sede de FASAM y se realizaron coordinaciones previas con sus dirigentes, finalmente, no se logró concretar una reunión con dicha federación.

Por otro lado, el equipo también participó en las denominadas Reuniones Multifederativas, consideradas como espacios de diálogo entre la empresa, TALISMAN, y las once federaciones, en los cuales también participaron representantes de la Municipalidad Distrital del Morona, y en algunas oportunidades representantes del Gobierno Regional de Loreto. Estas reuniones, por cierto, fueron parte de los espacios y mecanismos que el PMASI debía monitorear.

De

forma interna, el PMASI revisó

el cumplimiento de las Políticas Ambientales y Sociales de TALISMAN,

conociendo y analizando las actividades y procesos emprendidos por la

empresa

en

base

a dichas políticas,

especialmente en el aspecto de las

relaciones comunitarias.

Finalmente, los mayores esfuerzos del PMASI se centraron en diseñar una serie de indicadores que permitieran monitorear, de manera adecuada y eficiente, el cumplimiento de las Políticas Ambientales y Sociales de TALISMAN. Asimismo, se diseñó la caja de herramientas necesarias para medir dichos indicadores y, por ende, articular los resultados del monitoreo, además de hacer posible su aplicación en otros proyectos u operaciones. Los indicadores señalados fueron puestos a prueba a través de una “corrida cero” del PMASI, la misma que tuvo resultados positivos.

  • 4. PRINCIPALES HALLAZGOS

En ese punto, y de manera previa cabe señalar que el proyecto tenía dos etapas,

la primera correspondía al diseño del PMASI, la cual se cumplió a cabalidad, incluso con una primera puesta en práctica, sólo a nivel de prueba. Asimismo, en esta primera etapa, se monitorearon y acompañaron diversos procesos de relacionamiento y diálogo que venía implementando TALISMAN con las Federaciones de su entorno.

La segunda etapa correspondía a la etapa de implementación misma del PMASI, la cual no se cumplió porque la empresa en diciembre de 2012 decidió retirarse del país, haciendo imposible que podamos aplicar las herramientas diseñadas y validadas en la primera etapa. Sin embargo, y como resultado del acompañamiento sim se pudo advertir resultados positivos del PMASI.

Teniendo en claro lo anterior, tanto de la puesta en práctica, a nivel de prueba, del PMASI, como del proceso de acompañamiento a los procesos de relacionamiento y diálogo que venía implementando TALISMAN, se pudieron recoger diversos resultados, entre los cuales quisiéramos resaltar los siguientes hallazgos::

4.1. Respecto

de

la

relación

entre

TALISMAN y las Federaciones

Se pudo apreciar que:

La

empresa TALISMAN logró

entablar una buena relación con las federaciones, la cual, sin embargo, no estuvo exenta de situaciones

de crisis y conflictos, que en su momento fueron gestionados, en la mayoría de casos, de manera adecuada.

TALISMAN y las federaciones han desarrollado acciones para construir y mejorar sus relaciones, entre las que destacan:

Reuniones multifederativas,

 

Convenios

de

compensación

 

y

colaboración

con

cada

federación,

 

Iniciativa

del

Monitoreo

 

Ambiental Indígena (MAI)

 
 

Elaboración

de

 

un

 

“Procedimiento para la atención de Reclamos y Preocupaciones de las Comunidades y otros Grupos de Interés”. Dicho Procedimiento no fue monitoreado, ya que a la fecha de intervención del PMASI, recién había sido aprobado, más no implementado.

 

Programas de Monitoreo Social

Comité

de

Obligaciones

y

 

Conciliación

(COC),

que

en

la

práctica

sólo

funcionó

con

FASAM,

El principal interés de la población local indígena o mestiza se orientó hacia el apoyo en salud y educación y, complementariamente, hacia algunas obras de desarrollo, y tecnología para la comunicación.

Los

principales

motivos

de

 

preocupación

de

las

federaciones

fueron:

 

El poder tener un mayor control de los fondos económicos.

Retraso en el cumplimiento de

algunos compromisos. La adquisición de bienes, que

cuando se mencionaban que era para las empresas, los proveedores subían los precios, y por ello consideraban que si los compraban directamente, si tenían el manejo directo de los montos, entonces seguro serían más baratos.

Por

otro

lado,

las

principales

preocupaciones de las comunidades

mismas fueron:

Poca

comunicación

entre

las

dirigencias y sus bases.

• Poca “presencia” de la empresa en las propias comunidades, la comunicación era sobre todo con las Federaciones en las Reuniones Multifederativas o en las oficinas de la empresa.

• Impacto del tránsito fluvial. •

Expectativas no satisfechas de empleo de mano de obra local.

Los

principales

motivos

de

preocupación

por

parte

de

la

empresa han sido:

• Incumplimiento de las tareas a ser realizadas por las federaciones (cuentas en banco, inscripción en registros públicos, etc.).

Reducido uso de las becas.

4.2. En

relación

con

las

Reuniones

Multifederativas:

Cabe resaltar, de manera especial, las Reuniones Multifederativas, que se constituyeron en espacios importantes de intercambio de información y opiniones, además que permitieron

lograr acuerdos entre las federaciones y TALISMAN. Quizás, es por ello que se acuñó el concepto de diálogo productivo como marco de relacionamiento de estas reuniones.

Asimismo, otro aspecto importante a resaltar fue la participación de las autoridades locales y regionales, pues permitió que las federaciones tengan un puente para contactarse con el Estado, y así no sólo expresar sus requerimientos y necesidades, sino coordinar una mejor presencia de sus autoridades.

Los

convenios

han

abordado

temas relevantes a favor

de

las

comunidades,

tales

como

salud, educación y apoyo en

infraestructura de comunicación.

 

Los convenios han contribuido a formalizar la relación entre las federaciones y la empresa.

Se han designado responsables de parte de la empresa y de las federaciones para el seguimiento y la rendición de cuentas del convenio.

Sin embargo, y sin dejar de reconocer lo positivo de estos espacios, es importante señalar que la agenda de diálogo y discusión fue principalmente propuesta por la empresa y, sólo de manera parcial, las agendas de las federaciones fueron recogidas. En parte, este hecho se podría explicar porque luego de las Reuniones Multifederativas, existían reuniones bilaterales en la que cada federación, junto a representantes de la empresa, revisaba el cumplimiento de los acuerdos y, en algunos casos, se planteaban situaciones particulares apara cada federación.

4.3. En relación con los Convenios con las Federaciones

En relación a estos Convenios, se pudo apreciar los siguientes aspectos de mejora:

Limitaciones en la definición de prioridades en las líneas de apoyo social.

No se ha incluido mecanismos de seguimiento sobre los avances del convenio.

No

incluye

acciones

de

fortalecimiento de

identidad

cultural para las cinco etnias de la

cuenca.

No incluye mecanismos de difusión del convenio ni de sus avances a nivel comunal.

Se

pudo

apreciar las siguientes

 

fortalezas:

 

Aunque no es una debilidad propia de los convenios, sí se puedo apreciar

TALISMAN,

a

través

de

los

que en ciertas federaciones existía

compromisos asumidos

en

los

una debilidad organizacional para la

convenios, ha

realizado

acciones

ejecución de los fondos (inscripción

de

apoyo

social

a

favor

de

las

en registros públicos, apertura de

poblaciones del Morona.

 

cuenta bancaria, entre otros).

4.4. Respecto del Monitoreo Ambiental Indígena (MAI)

Nueve federaciones conforman el MAI, sin embargo sólo 02 realizaron trabajos de monitoreo ambiental.

Se

llevaron

a

cabo

tres

capacitaciones. En las dos primeras

participaron

los

monitores

de

FASAM y OSDH EM. En la tercera

capacitación

participaron

los

34

monitores de todas las federaciones.

Los

monitores

asimilaron

la

capacitación impartida y mejorado sus capacidades.

han

Las

federaciones,

los

Apus

y

los

monitores

reclamaban

trabajar

en

actividades

de

monitoreo

ambiental.

 

4.5. Respecto

del

Monitoreo

Fluvial

Comunitario

y de las federaciones implementar el Monitoreo Fluvial. En ese sentido se pudo identificar que:

El Monitoreo fluvial está conformado por Monitores Fluviales elegidos en asamblea comunal y en asamblea federativa.

Se logró implementar seis casetas (con equipo básico) de monitoreo fluvial, aunque recién en el último trimestre del año 2012 empezarían a operar verdaderamente

Los

monitores

asimilaron

la

capacitación impartida y han mejorado

sus capacidades.

 
  • 5. PRINCIPALES RECOMENDACIONES:

Es a partir de estos hallazgos, que se generaron algunas recomendaciones a cada uno de estos principales aspectos.

Uno de los principales temas de reclamos y preocupaciones estuvo relacionado con las afectaciones en la dinámica del transporte fluvial. Según se señaló, la velocidad con la que algunas embarcaciones de contratistas de TALISMAN surcaban por el río Morona originaba accidentes al cruzarse con otras embarcaciones sin motor fuera de borda o de menor tamaño. Esta situación habría generado inconvenientes por la pérdida de productos que se transportaban en las embarcaciones menores. Es por ello que fue de especial interés de TALISMAN

5.1. En

relación

con

las

reuniones

Multifederativas, el PMASI, elaboró

diferentes recomendaciones, siendo las principales:

La empresa que asuma el lote 64 continúe con esta práctica, por ser un espacio de diálogo genuino, incluso, luego de la partida de TALISMAN

Incluir en las presentaciones de la empresa, términos culturalmente apropiados, y, en algunos casos, involucrar traductores locales que

aseguren el cabal entendimiento de lo expresado por los funcionarios de la empresa.

Difundir en

las

propias

comunidades

los

alcances y

resultados de

las

Reuniones

Multifederativas, y que no sólo queden a nivel de los dirigentes de las Federaciones.

proyectos, ya que si bien no se pudieron implementar en toda su magnitud -ya que la empresa decidió retirarse y no continuar con el proyecto- resultó evidente que estas herramientas serían de gran ayuda para mejorar la relación con las Federaciones y para prevenir y gestionar conflictos en temas tan sensibles como la gestión ambiental del Proyecto y el tránsito fluvial.

5.2. Respecto de los Convenios de Apoyo Social, se sugirió:

6.

CONCLUSIONES

Mejorar el proceso de definición de prioridades en las líneas de apoyo social.

Incluir mecanismos de seguimiento sobre los avances del convenio.

Incluir acciones de fortalecimiento de identidad cultural para las cinco etnias de la cuenca.

Incluir

mecanismos de

comunicación y difusión del

convenio a nivel comunal, así como

los

recursos

económicos

para

su

ejecución.

 

Considerar la posibilidad de dar mayor espacio a las Federación o comunidades para el uso de fondos.

5.3. En

relación

con

el Monitoreo

Ambiental Indígena y el Monitoreo

Fluvial Comunitario

Se

consideró

importante

que

dichas

prácticas

se

mantengan

en

futuros

A la luz de la experiencia del PMASI, que hemos reseñado muy brevemente, podemos señalar algunas conclusiones:

  • 1. Es importante que las empresas promuevan prácticas de Monitoreo Ambiental y Social para verificar el cumplimiento de sus políticas y aplicación de sus instrumentos de gestión social y ambiental.

  • 2. Este monitoreo debe realizarse por entidades especializadas tanto en el ámbito social como ambiental y, en ese sentido, la alianza que se puede generar entre instituciones que trabajan esta temática es muy importante,

  • 3. El monitoreo debe considerar no sólo un nivel de análisis de información de gabinete, sino además, y sobre todo, un trabajo de campo; tal vez, no siempre con el alcance del PMASI, pero sí con viajes a la zona del proyecto a monitorear.

  • 4. El financiamiento es importante, por ello, independientemente de la fuente financiera, se debe ser transparente al momento de explicar dicho origen. Intentar fórmulas como la administración de fondos o el fideicomiso ayudan a la transparencia del financiamiento y, por ende, a la

legitimidad de los responsables del monitoreo.

  • 5. La empresa que asuma la explotación del Lote 64 debería continuar con las diferentes acciones en materia ambiental y social implementada por TALISMAN, con las mejoras recomendadas por el PMASI.

“COMUN ICACIÓN VECI NAL: UN PANORAMA A LOS CONFLICTOS SOCIOURBANOS”

*Oscar Mejía Muñoz, **Tania Soto Villanueva

*Abogado por la Universidad de Lima y Magíster en Dirección de Comunicación Empresarial e Institucional por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializado en comunicación corporativa y manejo de crisis.

** Bachiller en Comunicación Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), con especialidad en Comunicación Organizacional, Comunicación Para el Desarrollo y con experiencia en Relacionamiento Comunitario Urbano.

1.

Panorama

general

comunicación vecinal

de

la

El presente artículo pretende dar un enfoque interesante y renovador sobre el marco de conflictos existentes en el Perú. Hoy en día al hablar de conflictos nos enfocamos en su mayoría a aquellos en espacios socioambientales, conflictos que con toda certeza han crecido en los últimos años de manera más intensa, duradera y con agendas más complejas; también es cierto que hay un mayor número de personas, instituciones y gobiernos movilizados, quienes se perciben eventualmente más afectados o excluidos de los beneficios del sector extractivo. Aunque este escenario es real y crece progresivamente, una pregunta motivó a los autores a reflexionar sobre este asunto y tratar de dar un argumento sustentable desde una perspectiva comunicacional ¿Cuáles el grado de relacionamiento y líneas de acción de la comunicación ante un conflicto sociourbano?

1.1. Antecedentes: tendencia de las principales actividades en Lima que requieren comunicación vecinal

En los últimos años nuestro país viene desarrollando una economía favorable y sostenible. Parte de este crecimiento proviene del sector construcción que el año pasado, según el Banco Central de Reserva (BCR) tuvo mayor dinamismo económico (12.6%), entre los sectores comercio y servicios.

Los proyectos inmobiliarios, comerciales, energéticos y de transporte vienen incrementándose con más fuerza en nuestra capital. Un ejemplo de ello son las 90 mil conexiones domiciliarias de gas natural alcanzadas el año pasado por Cálidda, empresa concesionaria de gas natural en Lima y Callao. Su sistema de distribución se da a través de tuberías enterradas en los pavimentos de cada distrito a los que llega este servicio.

Por otro lado, la construcción de centros comerciales en Lima y provincias se incrementará este 2013 ya que la Asociación de Centros Comerciales y de Entretenimiento del Perú (ACCEP) proyecta inaugurar 13 nuevos establecimientos, los cuales según el Presidente de ACCEP, Juan Calle permitirán “dinamizar la economía (local) y generar rentas en los municipios donde operan” 1 .

Otro rubro importante del sector construcción es el inmobiliario, que hasta el año pasado tuvo un crecimiento de 30%, superando por primera vez el equivalente a US$ 2,050 millones. Santiago de Surco fue el distrito donde más se construyó (937.829 m2) con un 15% del total. Se levantaron 415 proyectos multifamiliares la cifra más alta de Lima en el 2012. Le sigue de cerca Miraflores, San Isidro y Ate 2 .

En este contexto, ¿Cómo las organizaciones logran que estos proyectos se ejecuten sin causar molestias en los vecinos que viven cerca a las áreas donde se construirán los proyectos? La respuesta a esta interrogante es la comunicación vecinal que aparece como parte central de los programas de relacionamiento comunitario que algunas empresas poseen para que su proyecto se realice en los tiempos establecidos. A través de este artículo queremos enfocarnos en el conflicto suscitado, allí en el plano urbano donde se tiende a pensar que los actores involucrados juegan de modo

totalmente diferente a los suscitados en espacios rurales y en el sector extractivo.

2.

Aplicación

de

la

comunicación

vecinal a detalle:

 

Entender la comunicación vecinal implica pensar que todo en un espacio comunica, aun el silencio o una respuesta tardía tiene un profundo significado en el colectivo mental de quienes, especialmente los vecinos, poseen sus propios temores y expectativas sobre el proyecto urbano, pero…

2.1. ¿Qué es la comunicación vecinal?

Se puede definir a la comunicación vecinal como aquella que permite generar relaciones positivas y sostenibles entre las empresas que ejecutan proyectos constructivos en espacios urbanos, y los vecinos pertenecientes a sus áreas de influencia. En otras palabras es lograr que el proyecto, pero sobre todo la empresa, ingrese y permanezca en la zona como un vecino responsable, que reconoce y respeta las diferencias del otro y que contribuye a través de su compromiso, al desarrollo de su vecindario.

Al igual que en el ámbito rural, la comunicación vecinal es utilizada para obtener la licencia social de los proyectos además de fomentar la imagen de una empresa responsable, sin embargo lo que hace diferente este tipo de comunicación es la importancia que se le da al contexto y al perfil del

  • 1 Diario Perú 21, versión online, publicado el 04 de enero de 2013: http://peru21.pe/impresa/se-abriran-13-centros-comerciales- este-ano-2110838

público beneficiario o impactado por el proyecto. Importancia bien ganada porque define el enfoque de comunicación, las estrategias y actividades que se implementarán para cumplir con los objetivos planeados.

Promueve el diseño de un mapa de impacto vecinal urbano mediante el cual se identifican a los líderes de opinión de la zona de influencia de un proyecto urbano a fin de recoger sus expectativas y temores sobre la empresa, sea ésta mayormente una industria, un retail o una construcción empresarial. Este tipo de estudio es un insumo fundamental para el trabajo de relacionamiento vecinal durante la construcción pero también en la fase operativa del proyecto; esto es, identifica posibles escenarios de contacto vecinal tanto antes y durante la ejecución de la obra.

trabajadores y alineándolos en la forma de proceder a la hora de tomar contacto con los vecinos.

2.2. Consideraciones especiales

El diagnostico de comunicación profundiza las necesidades comunicativas que poseen los actores involucrados, así como los medios, soportes y espacios más utilizados y/o reconocidos por dichos actores. En ese orden, los componentes de la comunicación vecinal están alineados a la promoción y difusión de los beneficios directos o indirectos que presenta el proyecto, así como al establecimiento de relaciones sólidas por medio de acciones sostenibles que contribuyan con el desarrollo del vecindario (relacionado al rubro del negocio) en todas las etapas del proyecto y hasta que subsista la presencia de la empresa.

Mediante el diagnostico de grupos de interés no sólo se busca identificar a quienes acogen una relación directa o indirecta con el proyecto sino también se define a quién es el “vecino incógnito” o la persona con un grado especial de influencia sobre los demás ya sea por tener un cargo directivo o por su reconocimiento social.

Por lo indicado puede decirse que la comunicación vecinal, a diferencia de las relaciones comunitarias del ámbito rural, prioriza su accionar dentro de la ciudad mediante el diseño y formulación de protocolos de comunicación entre empresas y vecinos, entrenando a los

Ahora bien, lo subrayado más arriba sólo puede alcanzarse en la medida que exista una congruencia estratégica entre la empresa de un lado en: su política de comunicación corporativa, principios de responsabilidad social, misión, visión, status en el mercado; y del proyecto del otro lado en sus objetivos y alcances. Para ello, el éxito de un plan de comunicación vecinal apunta, como toda comunicación estratégica, a lograr una correspondencia entre los que se dice y hace; por ello, es necesario captar la atención de todas las áreas internas involucradas (Operaciones, Seguridad Industrial, etc.) para lograr un solo mensaje unitario y eficaz de parte de la empresa hacia sus vecinos.

3.

Descripción

de

actividades

que

requieren comunicación vecinal:

3.1. Experiencia Cálidda:

El Gas Natural es un recurso energético extraído desde el yacimiento de Camisea en el departamento de Cusco por la empresa Pluspetrol, es transportado por un sistema de tubería de acero a alta presión, por la compañía Transportadora de Gas del Perú (TGP) y distribuido por la empresa concesionaria Cálidda a través de una red de tuberías de acero y polietileno para las industrias, comercios, estaciones de servicios y los hogares en la ciudad de Lima y Callao.

Cálidda - Gas Natural de Lima y Callao S.A. - es una empresa peruana que tiene la concesión del Estado por un plazo de 33 años prorrogables para diseñar, construir y operar el sistema de distribución de gas natural en el departamento de Lima y la Provincia Constitucional del Callao de nuestro país. Su principal accionista es el Grupo Energía de Bogotá, líder empresarial del sector energético con presencia en Colombia, Perú y Guatemala.

La distribución del Gas Natural se realiza a través de la instalación subterránea de tuberías troncales bajo los pavimentos de los distritos donde opera Cálidda, cumpliendo con las normas establecidas por el Ministerio de Energía y Minas y supervisadas por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSI NERGMI N). Sin embargo como toda obra de construcción de servicio público genera impactos sociales y ambientales en el vecindario donde se ejecuta los trabajos de instalación, por ello a fin de que ese

impacto sea positivo, Cálidda diseñó un Programa de Relacionamiento Comunitario focalizado en la comunicación vecinal la cual promueve condiciones de diálogo para informar sobre los beneficios del servicio y educar sobre los aspectos de seguridad del mismo: a los vecinos, autoridades municipales y a organizaciones sociales claves que forman opinión sobre el tema.

Dentro de los potenciales conflictos identificados en este rubro, están los relacionados a: La falta de información de los vecinos sobre el sistema de seguridad de la instalación de redes de Gas Natural, los conflictos latentes entre las estaciones de servicio y/u otras empresas con sus comunidades urbanas de influencia y que se hacen evidentes al inicio de los proyectos de la instalación de Gas Natural; finalmente en menor proporción, el temor de los vecinos por la calidad del resane de su infraestructura urbana, temor justificado por las malas prácticas de construcción civil de otros servicios públicos.

En este contexto, Cálidda presenta políticas de relacionamiento comunitario, que son cumplidas por todas sus empresas contratistas, las cuales cuentan con un personal de relaciones comunitarias que mantiene relación constante con la comunidad y que permite prevenir y/o identificar situaciones de potenciales conflicto en el marco de la comunicación vecinal. Éste mismo personal, realiza en primera instancia, la difusión del inicio de los trabajos puerta a puerta en la jurisdicción del proyecto, resolviendo algunas dudas y afirmando el compromiso de

minimizar los inconvenientes por los trabajos a realizar, en simultáneo se realizan reuniones con los líderes locales y dirigentes vecinales. Por otro lado, se desarrollan Programas educativos tales como las ferias Edu-Cálidda que permite incrementar el conocimiento de la comunidad sobre el servicio público de Gas Natural, los beneficios y el uso del servicio.

valor e importancia de comunicación y relacionamiento vecinal.

Por ello es importante potenciar este espacio urbano laboral para los especialistas en comunicación, quienes tendrán a su cargo la gestión de la comunicación con el vecindario a fin de incorporarlos en el desarrollo de sus negocios.

Un reto interesante sería que las empresas a cargo de proyectos de estaciones de servicio cuenten con profesionales calificados que diseñen, implementen y evalúen planes de comunicación vecinal que no se limiten a una mera labor informativa sino a establecer diálogos fluidos e integradores que eviten conflictos con los vecinos de los alrededores. Es más que conocido que muchos de ellos poseen una actitud inicialmente contraria a que los gobiernos locales extiendan licencias de funcionamiento para este rubro de negocios, en zonas consideradas residenciales 3 .

Ahora la mala praxis recogida en experiencias anteriores demuestra que en trabajos de conexión a GNV, los vecinos de la zona de influencia no cuentan con información primaria de que un proyecto urbano del rubro grifero abriría frente a sus viviendas. Por lo que el inicio de los trabajos para la instalación de GNV demora y/o se paralizan, trayendo consecuencias de pérdidas económicas referidas a horas de paralización, horas hombre, horas máquina, etc. Todo ello, podría evitarse si las empresas de este rubro, tomen

  • 4. A propósito de cálida: otros casos de consideración:

En este momento es más claro que la comunicación vecinal constituye un aporte estratégico importante en la creación de relaciones sólidas entre la empresa y los vecinos que habitan en la zona de influencia del proyecto urbano. Por ende, no sólo busca la conclusión de la obra en el plazo programado sino también la mitigación de todo conflicto para asegurar con ello el éxito operativo y el fortalecimiento de la reputación e imagen corporativa. A continuación se ilustran algunos escenarios de conflictos con actuación vecinal:

4.1. Expectativas vecinales ante el boom inmobiliario:

Es un principio conocido que la falta de comunicación genera espacios donde el rumor y la desinformación afectan el normal desenvolvimiento de las relaciones sociales. Este es el caso del boom inmobiliario, fiel ejemplo de una bonanza de propuestas y puestas en ejecución de obras de infraestructura de gran envergadura urbana, y que se

3

Dato

de

la

pág. Web

de

Datosperu.org

(Junio

de

1998):

Septiembre-17-09-1998-pagina-34.php

http://www.datosperu.org/tb-normas-legales-oficiales-1998-

trasluce en un incremento del número de proyectos con un asiduo componente común de conflictos urbanos.

Ahora, no es desconocido que muchos de estos proyectos han sido usualmente el centro de atención y preocupación de quienes han habitado en sus cercanías (especialmente en zonas tradicionalmente residenciales). Y es que experiencias previas han demostrado las lamentables pérdidas materiales y humanas que pueden resultar de una edificación que no cumple oportuna y responsablemente con los requerimientos técnicos, civiles y parámetros necesarios de seguridad que exige la normativa nacional.

Así, la pluralidad de actores que pueden intervenir en materia comunicacional es diversa y no se limita a la empresa. De hecho, la Municipalidad es el gobierno local-estatal directamente implicado en informar el conjunto de acciones de prevención y fiscalización de cualquier proyecto urbano en su jurisdicción. Los comunicadores, de esta parte, deben actuar e involucrarse con las expectativas vecinales mediante talleres informativos. Estos no deben limitarse a un mero rol discursivo sino a integrar las opiniones y dudas de los vecinos sobre las obras en cuestión; requiere situarse en un rol empático con ellos a fin de trasladar toda la información posible a responder tanto por la Municipalidad como por la empresa inmobiliaria y/o constructora. La calidad en la elaboración de las respuestas es otro elemento a considerar y debe discurrir entre todos los aspectos posibles tales como las vías de acceso y salida del transporte pesado, el horario de la jornada laboral, afectación del parqueo

zonal, aparición de comercio informal, generación de tráfico, contaminación sonora y la mayor concurrencia de seguridad privada que simbolizaría un mayor gasto para los vecinos. En otras circunstancias y dependiendo de la magnitud de la obra, las actividades vecinales comunicativas deberán colaborar en el diseño y formulación de un plan de compensación por los gastos y daños generados a los moradores.

Sin embargo, sea cual fuese el perfil, el estratega vecinal deberá trabajar de la mano de los siguientes objetivos: i) establecer una comunicación abierta, creando un ambiente de confianza con los afectados; ii) lograr que se establezcan equipos de trabajo y comunicación fluida entre el personal contratado para la ejecución de las operaciones; e iii) identificar y lograr acuerdos vecinales legítimos, buscando transformar las afectaciones en beneficios perceptibles para los vecinos.

4.2. Condiciones para la implementación de una estrategia de comunicación vecinal:

Así como sucede en el relacionamiento comunitario con diversas comunidades especialmente rurales en el marco de un escenario extractivo, la comunicación vecinal posee condiciones afines que deben afrontarse al inicio de la implementación de un plan vecinal. Dado que un conflicto no requiere necesariamente del uso de la violencia, su mitigación es uno de los principales objetivos del estratega vecinal.

Esta mitigación requiere, como en toda estrategia de relacionamiento, las siguientes condiciones:

  • 4.2.1. Condiciones relacionales:

El comunicador como el personal involucrado con el cual trabaja juega una suerte de grupo de influencia mediante el cual deben mostrar empatía y equidad frente a los grupos vecinales mostrando confianza y disposición para absolver sus dudas.

  • 4.2.2. Condiciones culturales:

Tanto el personal administrativo y operativo deben considerar las diversas culturas y el contexto socioeducativo de las personas, siendo necesario establecer dinámicas previas de aproximación eficaz para lograr un conocimiento integral de quienes han formado grupos de oposición, y la formación de líderes negativos para quienes deberán usarse estrategias con las mejores condiciones estructurales y de solidaridad.

  • 4.2.3. Mapeo de actores:

Los actores conocidos como grupos de interés son aquellos grupos sociales que están relacionados directa o indirectamente por el proyecto urbano y pueden estar conformados por la Municipalidad de la jurisdicción, agrupaciones vecinales, barrios y conjuntos de familias. Dependiendo de la zonificación puede tenerse como grupos de influencia a organizaciones económicas (gremios, cámaras de industria y comercio), sociales (vaso de leche, clubes de madres) y políticas (Alcaldías, partidos políticos), etc. Dada la complejidad de estos actores la comunicación vecinal debe centrarse en establecer mecanismos de información

y

dialogo en

todas las

etapas

de

la

obra, previo trabajo de observación o campo, aspecto que detallaremos con el siguiente caso.

4.3. Contexto del nuevo Hospital del Niño

Quizá uno de los casos más sonados haya sido la construcción de la nueva sede del Instituto Nacional de Salud del

Niño en el distrito de San Borja. Este ejemplo demuestra particularmente lo importante que es para una estrategia de comunicación vecinal contar con un diagnóstico situacional previo a fin de conocer a las partes involucradas en torno a un proyecto infraestructural y analizar las posiciones y argumentos en torno a él.

Así mientras el Gobierno Central por intermedio del Ministerio de Salud había otorgado la buena pro a la edificación de este nueva sede en las esquinas de las avenidas Rosa Toro y Javier Prado,

la comuna de San Borja advirtió su renuencia hasta que se cumplieran con subsanar las deficiencias en los estudios de impacto ambiental e impacto vial; no habiendo considerado además su cercanía a un grifo y a dos talleres de conversión a gas, que irrumpirían con la tranquilidad de esta zona residencial.

A nivel vecinal, este anuncio causó preocupación y alarma entre los vecinos quienes iniciaron diversas manifestaciones en contra de la construcción de la nueva sede por considerar que no reunía las condiciones técnicas necesarias. En esa línea, Juan Enrique Sotero Solórzano, Presidente de la Asociación de Propietarios de la Urbanización Javier Prado señalaba su

preocupación por las ineficientes vías de acceso y de salida lo que terminaría generando un considerable caos vehicular.

Sin embargo y a manera de respuesta, el vigente Director del Instituto Nacional de Salud del Niño, Roberto Shimabuku, descartaba que la construcción del hospital, impulsada por el Ministerio de Salud, alterara el medio ambiente en la zona por lo que reiteró la continuidad de las obras. La Municipalidad de San Borja apoyó la protesta vecinal, aunque indicó que no se pronunciaría por considerar que la decisión del Ejecutivo era irrefutable.

4.3.1.

Apreciaciones

y

realidad

comunicacional: una solución irrefutable

al conflicto

Una situación es que un proyecto urbano sea financiado y promovido por capitales privados y otra muy diferente es que la misma obra sea de interés nacional y cuente con la autorización del gobierno central. Claro, esta decisión cruzará transversalmente todas las líneas de poder y gobernanza del país hasta llegar a la jurisdicción particular donde se instalará in situ la edificación que se trate. Eso mismo sucedió con la construcción del nuevo hospital y con la última afirmación de la Municipalidad de San Borja. Ahora, si se trata de una decisión irrefutable, ¿Qué espacio de acción queda para la comunicación vecinal? y sobre todo ¿Qué puede realizarse cuando una municipalidad apoya una protesta vecinal pero reivindica la legitimidad decisoria del Estado? Estas preguntas interesantes nos llevan necesariamente a que desde

el Estado, la comunicación vecinal puede actuar con un componente de mayor flexibilización informativa; esto es, enfocando a la comunicación básicamente para encauzar el entendimiento y aceptación general de la población vecinal y asegurar la mitigación de conflictos urbanos existentes o potenciales.

En ese contexto, si dicha flexibilización hubiera sido el objetivo, consideramos que los siguientes instrumentos de comunicación vecinal habrían facilitado la fase operativa inicial del Hospital. Estas son: i) reuniones informativas programadas por ejemplo en una localidad vecinal considerando su tamaño físico, el número de viviendas, percepción del grado directo del impacto a la población vecinal, organización local, y la presencia de grupos con posturas definidas que identificados y estructurados socialmente facilitarían una mejor comunicación; ii) entrevistas semiestructuradas realizadas a partir de una guía de pautas adaptada a las necesidades de información de acuerdo a la recopilación de la información en reuniones informativas; iii) política de puertas abiertas en favor de los vecinos, que asegure un conocimiento real y cercano sobre los procedimientos técnicos bajo los cuales se rige la edificación y un iv) libre acceso a los estudios de impacto ambiental y vial y expedientes técnicos mediante los cuales se resalte la iniciativa gubernamental y municipal de transparentar la información y promover el libre acceso a la documentación para la tranquilidad de los vecinos.

Finalmente, es oportuno reiterarnos la pregunta ¿Qué puede realizarse cuando

una municipalidad apoya una protesta vecinal pero reivindica la legitimidad decisoria del Estado? En verdad mucho, y desde la comunicación vecinal, más aun, pues será a través de ésta que se obtendrán los criterios claves necesarios para paliar las preocupaciones y expectativas vecinales, ayudando a que los mecanismos arriba mencionados puedan operar mejor y con mayor eficacia. Aquí es donde una intervención oportuna de la comunicación a través de un estudio de campo habría podido identificar las preferencias a favor o contra del proyecto hospitalario y haber evitado una repercusión conflictivamente mediática con los vecinos de la zona. Y no sólo ello, sino que además habría significado una fuente invalorable de información para el diseño comunicativo de contacto vecinal. A modo de ejemplo, se presentan los siguientes criterios:

  • 4.3.2. A favor:

Facilidad

en

la

obtención

y

movilización del personal que laboraría en dicho centro (enfermeras, doctores, investigadores sociales, etc.)

4.3.3.

En contra:

 

En sus alrededores no solo colinda con casas y departamentos (zona netamente residencial en la parte este y norte), también con un grifo (emite gases hidrocarburos) y con un taller de autos (estos dos en la parte oeste).

El

taller

de

autos

y

el

tráfico,

sobretodo de la Av. Javier Prado, emite sonidos por encima de los decibeles permitidos para albergar un centro de salud.

No hay acceso vehicular preparado para albergar un hospital.

Es

una

zona

amplia

no

habiendo

muchas disponibles dentro de la urbe.

Está dentro de un distrito donde transitan varias vías rápidas e importantes que conectan con la ciudad (avenidas Circunvalación, Javier Prado, Canadá y Aviación).

Necesidad imperiosa de habilitar un nuevo centro hospitalario y de investigación para los niños del Perú dado que el primero, situado en la Av. Brasil está sobresaturado.

Aparición de nuevos negocios ambulantes y derivados como inyectables, rayos X, fotocopistas, entre otros que podrían desordenar el ámbito urbano.

Los estudios técnicos no recogen las opiniones de los moradores de la zona.

Devaluación de las propiedades cercanas a la construcción.

5.

A modo de conclusión:

Es un lugar sin una categorización para su uso definida previamente por la Municipalidad de San Borja.

Los conflictos siempre han formado parte de nuestra relación en sociedad y no se limitan a ningún escenario en

particular de nuestra vida; de ahí que la gestión de los conflictos necesitarán constantemente de un enfoque renovador que analice las características de los actores involucrados en torno a la actividad humana materia de conflictividad. Como hemos podido presenciar a lo largo de este artículo, la urbe demuestra un cuadro interesante de nuevas oportunidades de desarrollo, pero con ellas devienen posiciones, expectativas y temores que en suma reclaman respuestas y transparencia informativa. En este nuevo panorama la comunicación vecinal se alza como un nuevo rubro de relacionamiento comunitario urbano que contemple la mejor relación posible entre la empresa y sus grupos de influencia vecinales. Claro es que el rol comunicacional debe sustentarse en todo momento en la labor técnica sin la cual no se podrá lograr una unidad coherente y ordenada del mensaje, causando el riesgo de debilitar tanto el proyecto urbano como la imagen y reputación corporativa. En suma, los problemas de gestión nunca se resuelven con la comunicación.

6.

Bibliografía:

Memoria anual 2011, Gas Natural del Perú. Capítulo Responsabilidad Social. Pág. 30-32.

Página web oficial de Cálidda: www. calidda.com.pe

Material informativo de apoyo:

Cuadridiptico, su distrito por fin tendrá gas que se usa en las ciudades más moderas del mundo.

Web

de

Datosperu.org:

www.

datosperu.org

 

Diario El Comercio, versión online, publicado el 06 de diciembre de 2012: http://elcomercio.pe/

economia/1506139/noticia-que-

distrito-esta-cuanto-cuesta-casa-

venta-mas-cara-lima

 

Diario

Perú

 

21,

versión

online,

publicado el 04 de enero de 2013:

http://peru21.pe/impresa/se-

abriran-13-centros-comerciales-

este-ano-2110838

 

Diario El Comercio, versión online,

publicado

el

16 de diciembre

de

2009: http://elcomercio.pe/

lima/382306/noticia-vecinos-san-

borja-protestan-construccion-

hospital-ninos

 

Diario La República, versión online, publicado el 25 de marzo de 2010:

http://www.larepublica.pe/25-03-

2010/otra-gresca-en-san-borja-por-

nuevo-hospital-del-nino-0

REFLEXIONES EN TORNO AL DIALOGO Y SUS POSIBILIDADES

*Julio Franco Pérez

Abogado. Magíster en Administración de Negocios. Especialista en Responsabilidad Social y en Arbitraje. Consultor Laboral.

1.

PRESENTACIÓN

Existen muchos textos que definen con mayor o menor amplitud el concepto de diálogo e identifican todos sus componentes. No es entonces necesario insistir en ello, ni tampoco justificar la necesidad y la importancia del diálogo. Más aún, si preguntamos seguro lograremos unanimidad respecto a que todos valoran, promueven y practican el diálogo.

Pero, ¿es esto así? ¿Es que realmente el diálogo es una opción y práctica extendida y compartida? En el Perú, ¿se dialoga?

Veamos, desde hace más de dos años hay un importante proyecto minero paralizado en Cajamarca y durante ese tiempo los enfrentamiento se han exacerbado al punto que es difícil encontrar alguien que pueda afirmar que la solución o, mejor aún, el acuerdo, está próximo. Y no son pocos los graves conflictos que han enfrentado a poblaciones o a éstas y a empresas, e incluso al Estado por diversos recursos económicos y productivos y otros medios esenciales para la sobrevivencia, en los que no solo se han producido pérdidas económicas de magnitud sino, peor aún, vidas humanas.

De otro lado, ¿no es cierto, acaso, que existen en nuestro país graves problemas de violencia familiar, contra la mujer y los niños, por lo general en el marco de familias disfuncionales o desintegradas? ¿No era que la familia es la célula básica de la sociedad y que todos valoramos, defendemos y promovemos a la familia, respetamos a la mujer y protegemos al niño?

En otros escenarios, en los últimos años, se ha incrementado la violencia en los estadios de futbol o en torno a ellos, con lesiones o incluso asesinatos ocasionados a simpatizantes de un equipo a manos de los del otro. ¿No era que el deporte y la violencia se excluyen?

Y qué decir de los sucesivos procesos electorales nacionales, regionales o locales, a los que se suman los de revocación, tan teñidos de violencia verbal e incluso física, que compilan todo tipo de agresiones y ofensas. ¿No era que el diálogo es inherente y consustancial a la democracia? ¿No son precisamente los enfrentamientos entre instituciones y personalidades del Estado, y entre estas y sectores de la ciudadanía, las expresiones más evidentes de ausencia o ineficacia del diálogo?

Cierto es que en los ejemplos mencionados, entre otros muchos a los que se podría aludir, se entrelazan temas y dimensiones de la vida en comunidad cuyo análisis excede los alcances del presente ensayo, como por ejemplo, la violencia, el conflicto, la confrontación, el respecto a las diferencias, la tolerancia, la aceptación al otro, la inclusión, la paz, la convivencia, el acuerdo, la discusión, el debate y la comunicación. No se intenta aquí abordarlos en su integralidad e interrelaciones, pero si destacar de manera preliminar que las reflexiones sobre el diálogo orientadas a su eficacia tienen sentido, concreción y viabilidad sólo en ese marco multitematico y multidimensional.

Entonces, ¿qué es el diálogo? ¿Es que todo intercambio de información y mensajes entre dos o más sujetos o actores es, de por sí, diálogo? Más allá de enfrascarnos en un debate sobre qué es y que no es el diálogo y cuáles son sus componentes y tipología, ¿existe algún tipo de diálogo que es el que nos interesa promover y practicar como sociedad y como país? ¿Qué se necesita para que el diálogo en el Perú funcione y produzca resultados satisfactorios para todos?

2.

BREVE

EXPLORACION

DE

CONCEPTOS

  • 1. Diálogo y comunicación

El

diálogo

presupone

a

la

comunicación,

pero

esta

no

deriva

necesariamente

en

aquél.

En

efecto,

puede

existir

comunicación sin diálogo pero no

viceversa.

La comunicación puede ser unilateral y unidireccional y hasta vertical. El diálogo es siempre, cuando menos, bilateral y bidireccional. A diferencia de la comunicación, el diálogo supone siempre que todas las partes involucradas asumen un rol activo, en el que cada uno expone sus enfoques, intereses y expectativas coincidentes o no. Por eso el diálogo es siempre, en primer término, un intercambio.

El diálogo supone además que el mensaje no sólo se entienda (que pueda ser decodificado), sino que sea pertinente para las partes, que se vincule en algún modo o medida, a los intereses y expectativas de todas las partes involucradas. En el momento en que deja de serlo, el diálogo estará en peligro de interrumpirse y fracasar.

  • 2. Diálogo, conflicto y violencia

Nuevamente, sin ánimo de presenta una definición rigurosa y completa desde la perspectiva académica, entendemos por diálogo una forma básica de actividad humana en la que se intercambian ideas, conceptos, expresados a través de un lenguaje común.

¿Presupone el diálogo al conflicto?

No

necesariamente. Puede

presentarse

una

circunstancia

nueva,

en

un

escenario

no

conflictivo, a

la

que

haya

que

procurar

una

respuesta.

Pero

es

claro

que, en

un

escenario o

situación de conflicto, el diálogo siempre será la mejor forma para encontrar una solución o, mejor aún, para que esta resulte viable y sostenible.

Ello porque

la

solución

engendrada en el

diálogo

será

siempre legítima en la medida en que todos se sentirán partícipes en su construcción, beneficiarios de la misma y dispuestos a ejecutarla.

Por el contrario, la violencia, que significa en si misma imposición, desconocimiento del otro como sujeto, interlocutor y actor y exclusión de sus enfoques, expectativas e intereses -si no fuese así entonces la violencia sería innecesaria-, anida siempre el germen contestatario, la esperanza de la revancha y, tarde que temprano, conduce a una escalada de mayor violencia.

Las soluciones arrancadas por la violencia no son en realidad tales - por lo menos, por definición, en el paradigma de la convivencia pacífica y la cooperación-, puesto que carecen de legitimidad, esto es, de la aceptación de la comunidad y el convencimiento de que son necesarias y convenientes, y perduran en tanto sea posible seguir ejerciendo violencia, es decir, no son sostenibles. Más aún, son factor de degradación y desintegración del cuerpo social.

  • 3. Condiciones para el diálogo En los términos en que interesan a este ensayo, el diálogo está siempre orientado a un objetivo, al logro de un acuerdo, de una solución.

Por

lo

tanto,

hay

algunos

elementos que

preceden

al

diálogo; cuando menos:

• una circunstancia que afecta, positiva o negativamente, a las partes que entablarán el dialogo.

• la intensión o disposición de ellas de encontrar una respuesta o solución a través del acuerdo logrado por medios pacíficos.

• la misma intensión o disposición de cada una para involucrar a la otra en la respuesta o solución a encontrar.

El diálogo lleva implícito, entonces, varias opciones:

la opción por los medios pacíficos antes que por los violentos.

la opción por el acuerdo antes que por el conflicto.

• la opción por involucrar al otro en la respuesta o solución antes que por excluirlo.

la

opción

por

procurar

la

satisfacción

o,

cuando

menos,

la

atención

a

los

intereses

y

expectativas de los otros, antes

que sólo a los nuestros.

Entonces, si estas condiciones previas no están presentes, quizá

el

primer

reto

u

objetivo

del

compartida que se ha denominado

proceso de dialogo es tratar de

como disposición falibilista 1 , es decir la

configurarlas.

 

aceptación de que no somos dueños de la verdad, que, entonces, podemos

  • 4. Integralidad del diálogo

Todo eso es la base de la convivencia, la paz y el progreso inclusivo y sostenible. ¿No es este el ideal? ¿No es esta también nuestra opción? ¿No es, acaso, posible lograrlo? ¿De qué o, mejor dicho, de quienes depende?

Entonces, siendo todo eso así, es claro que el diálogo se asocia a ciertos valores, principios, ética y moral vinculados a la paz y a la convivencia.

Y si es todo ello, entonces el diálogo se debería expresar y concretar en cada una de nuestras opciones, decisiones y acciones, convirtiéndose en un valor y en un principio.

  • 5. El diálogo como aceptación del otro

De otro lado, siendo el diálogo, cuando menos, bilateral y bidireccional, no es posible promover y practicar el diálogo sin aceptar al otro como sujeto, actor e interlocutor. Por lo tanto, no es viable sin aceptar que ese otro puede tener y seguramente tiene intereses, expectativas, enfoques, algo que decir, distintos a los nuestros y que aquellos.

Más aún, el diálogo exige un compromiso recíproco con el libre intercambio de posiciones y fundamentos y una actitud

estar equivocados y que las razones del otro pueden ser correctas, contribuir a esclarecer nuestro error, sacarnos de la confusión o aportar una solución más eficiente, viable y sostenible. Todo ello hace que el diálogo sea ajeno a toda forma de fundamentalismo y dogmatismo ideológico, social, económico o político.

Siendo ello así, el diálogo exige además veracidad, es decir, la disposición a no mentir, coherencia en el discurso y, más aún, en los propósitos, y transparencia. La ausencia de tales condiciones mina la confianza, vicia el diálogo y, por tanto, lesiona cualquier posibilidad de entendimiento 2 .

Siendo, además, que el diálogo supone

aceptación y respeto al otro, exige también que las partes se sitúen en un plano de igualdad y de libertad. No es posible el dialogo si una parte se encuentra en una posición de superioridad, jerarquía o dominio y hace valer frente al otro tal posición, condición o calidad. En consecuencia, el diálogo no es genuino ni viable si se realiza en condiciones de imposición o verticalidad.

En ese sentido, el diálogo iguala y permite que cada quién desarrolle plenamente su condición de ciudadano con iguales derechos y prerrogativas que

  • 1 GAMIO GEHRI, Gonzalo. Diálogo. Una perspectiva ético-política. Revista Páginas 228. Lima. Centro de Estudios y Publicaciones (CEP). Diciembre 2012. Págs. 43. 10838

los demás. En la dimensión individual, el diálogo hace expandir la individualidad de la persona y le permite desarrollar su lugar y rol en la comunidad, en la sociedad 3 .

Por tanto, el diálogo se asienta en primer término, en la exteriorización y expansión de la individualidad, de la conciencia del yo y del reconocimiento de los intereses y posiciones propias, pero se construye desde la aceptación al otro y el reconocimiento de la interdependencia y la necesidad de la cooperación y de la inclusión. Es en este escenario, necesariamente social y ciudadano, en el que se concreta y proyecta la individualidad de todos al tiempo que se consolida el espacio y el cuerpo social, generando una dinámica de mejoramiento y progreso individual y colectivo.

Todo ello es posible sólo es un escenario, clima y cultura de libertad genuina en el que cada quién cuenta no sólo con las garantías jurídicas, sino con los recursos y medios, en suma, con las oportunidades, para convertirse en dueño y arquitecto de su propio destino.

En el plano colectivo, el diálogo es factor de inclusión y cohesión social, en tanto que permite encontrar los equilibrios entre necesidades, expectativas, posibilidades e intereses en el ámbito económico, social y político, constituyéndose, por tanto, en un indicador de la madurez democrática de una sociedad y de la salud de su cultura y de sus instituciones.

3.