You are on page 1of 9

El argumento del lenguaje privado según Marie McGinn

Filosofía del Lenguaje 1er Cuatrimestre 2012 Comisión Martes 19:00 – 21:00 Alumna: María Elena Rey DNI: 33.275.553

Estas sensaciones. conclusiones y alcances del argumento. 1 La idea central del parágrafo yace en la posibilidad de que una persona invente palabras referidas a sensaciones puramente privadas.Introducción En este trabajo se analizará el parágrafo §258 de las Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein. ya han sido objeto de análisis en las Investigaciones. pues. Pero en nuestro caso yo no tengo criterio alguno de corrección. Si esta persona asocia un signo ―S‖ a determinada sensación privada. por ese medio. En primer lugar observaré que no puede formularse una definición del signo. a la luz de la interpretación que de él realiza Marie McGinn. Este es el parágrafo en su totalidad: Imaginémonos este caso. — ¿Pero para qué esta ceremonia?. El parágrafo §258 El parágrafo §258 es uno de los más famosos y controversiales de la producción wittgensteiniana. no habría criterio de corrección para saber si he usado 1 Wittgenstein. en el sentido de que sólo el yo de la enunciación puede sentirlas. que no utiliza palabras de un lenguaje previamente conocido y que no las comparte con otros. esto ocurre precisamente al concentrar la atención. Con ese fin la asocio con el signo «S» y en un calendario escribo este signo por cada día que tengo la sensación. y anota ese signo en un diario toda vez que la sensación se presenta. o anoto el signo. parecería tratarse de un lenguaje enteramente privado. ¡pues sólo algo así parece ser! Una definición sirve por cierto para establecer el significado de un signo. pero en el caso del parágrafo se renueva la problemática planteando a una persona que no tiene contacto con otras. y a la vez concentro mi atención en la sensación — como si la señalase internamente. Quiero llevar un diario sobre la repetición de una determinada sensación. sólo puede querer decir: este proceso hace que yo me acuerde en el futuro de la conexión correcta. o siquiera sobre la existencia o no de tal argumento dentro de él. ¿puedo señalar la sensación? — No en el sentido ordinario. — «Me la imprimo». No parece haberse llegado a un acuerdo sobre las premisas. — Bien. que se inserta bien en el contexto de la obra y que vuelve persuasivo al argumento. me imprimo la conexión del signo con la sensación. como el dolor. no obstante. (1953) . — ¡Pero aún puedo darme a mí mismo una especie de definición ostensiva! — ¿Cómo?. Pero Witgenstein hace notar que. Se querría decir aquí: es correcto lo que en cualquier caso me parezca correcto. Y esto sólo quiere decir que aquí no puede hablarse de 'correcto'. Pero hablo. en ese caso. L. según las condiciones planteadas por Crispin Wright. Se intentará mostrar que la interpretación de McGinn es plausible.

no habría función normativa. puede ponerse en posición de juzgar: una distinción entre términos o símbolos que. salvo la persona que la usa. El verificacionismo sostiene entonces que el significado es una noción normativa. para que un sujeto intente que sus acciones estén de acuerdo con el significado que pretende darles. de este modo. y el único criterio disponible es la memoria. señala que la falta de criterio se produce porque la sensación original asociada al signo ―S‖ ya no se encuentra disponible al querer usar el signo otra vez. contra la que explícitamente se sitúa McGinn. Por lo tanto. tiene que haber un sentido en la distinción entre situaciones en que determinadas instancias de tal acción acuerdan con su sentido y situaciones en que no lo hacen. esta distinción debe ser necesariamente pública si la idea de significado. Bajo esta interpretación. La interpretación verificacionista parece sustentarse en varias afirmaciones que Wittgenstein realiza. Esto implica decir que. el protagonista del ejemplo debe recurrir a una memoria de ―S‖. el verificacionista manifestarías serias dudas sobre la plausibilidad de una distinción planteada de tal modo que nadie. el lenguaje privado falla porque no hay un criterio de corrección públicamente verificable e independiente. Es particularmente notable que se ha interpretado el slogan ―el significado es el uso‖ como una versión del principio verificacionista – teniendo en cuenta que es esencialmente la falta de un contraste entre lo que le resulta correcto al protagonista del ejemplo del lenguaje privado y lo que es correcto como determinado en el uso lo que Wittgenstein parece estar presentando como la base de la imposibilidad del lenguaje privado. por lo que si una acción que pretende transmitir un significado – tal como emitir un sonido o escribir un símbolo en un diario– debe ser considerada como poseyendo tal significado.correctamente el signo para aludir a la sensación – es decir. como en el caso del lenguaje ordinario. volverse circular: la única manera de saber cuál es la memoria correcta es a través de un criterio de corrección. y con ella la de lenguaje. tiene que haber un sentido públicamente verificable en la distinción de lo que le parece correcto y lo que es efectivamente correcto. la posición verificacionista tiene que ser asociada con costos en la efectividad del argumento. parecería ser imposible porque no habría un criterio de corrección para el significado asociado a los signos. El criterio de corrección parece. Sin embargo. pueden aspirar a tener alguna función normativa. contrastada con la posición de McGinn en particular. ¿por qué no habría tal criterio? Una interpretación tradicional. La interpretación verificacionista Pero. sobre los que volveremos más . En el caso del lenguaje privado. por lo tanto. por su misma naturaleza privada. El lenguaje privado. Para el verificacionista. no pueden ser verificados independientemente unos de otros.

el acto de nombrar. Por otra parte. no hay un criterio de corrección para su uso. a que la situación planteada en §258 imposibilita tales preparativos y en consecuencia. La lectura de McGinn apunta. La interpretación de McGinn McGinn lee §258 como la continuación lógica y argumental de §257. así como la noción de que los nombres adquieren significado a través de la mera asociación con un objeto. la idea de que se pueda comprender una definición ostensiva o que una ostensión puede nombrar algo. no puede haber reglas para la aplicación correcta de un término. introducir una expresión sólo es posible cuando hay un ―lugar‖ en el lenguaje donde ella pueda insertarse. el acto de asociación entre el signo y la sensación no ha sido un acto de nombrar auténtico: al no haber sido más que el equivalente privado de una ostensión. sin una gramática que contextualice la ostensión. Wittgestein se refiere a la importancia de contextualizar. Es decir. que tradicionalmente se señalan como imposibles porque se carecería de un criterio de corrección no circular para utilizarlos.adelante. Lo que sucede es que no hay en primer término una definición de ―S‖ y como consecuencia de ello. Sin este requisito. Por lo tanto. Una de las lecciones más importantes de la crítica a las intuiciones respecto del lenguaje es que la ostensión no puede dejar en claro de qué se está hablando si no es dentro de un contexto particular que ofrezca una función desambiguadora. no puede determinar un significado. Wittgenstein ya ha criticado. que según la interpretación tradicional es exitoso. en el sentido de que son necesarios determinados ―preparativos‖ en el lenguaje sin los cuales el acto de nombrar carece de sentido. lo que falla es el primer acto. tenemos el acto de nombrar la sensación. una ostensión ni siquiera puede mostrar una conexión entre el signo y el objeto al que se pretende aludir. no es que el problema se presente porque no hay un criterio de corrección para el significado de ―S‖. sin forzar el texto wittgensteniano. . en referencia a él y no como un argumento independiente. Por un lado. En la interpretación de McGinn. y no pierde la ventaja mencionada con la que cuenta el verificacionista en la lectura del argumento: la interpretación de McGinn también puede dar cuenta de la distinción entre lo que es efectivamente correcto y lo que podría parecerle correcto al protagonista del ejemplo. Sin este contexto. En §257. por lo tanto. Por otro lado. Debemos distinguir entre dos instancias distintas que se suceden en el argumento. tenemos los usos subsiguientes de tal nombre. la lectura de McGinn parece insertarse con mayor fluidez dentro del contexto de la obra. sin que haya determinados preparativos en el lenguaje. a lo largo de los parágrafos §23-38.

no se entrena al niño a ―señalar‖ su dolor introspectivamente y concentrarse en él para poder definirlo. la misma idea: una ostensión no puede identificar el referente de un nombre. los adultos le enseñan ―una nueva conducta del dolor‖. es decir. el protagonista del ejemplo carece de los preparativos lingüístico-conceptuales necesarios para identificar inequívocamente la sensación y para establecer una conexión exitosa entre signo y sensación. en §257 se nos recuerda la necesidad de una preparación gramatical para que el nombrar sea efectivo. en lugar de aprenderla. Como no hay una práctica gramatical anterior en donde insertar el nombre. en un lenguaje privado no habría expresión del dolor como conducta exterior. tanto en la esfera pública como en la privada. Al niño adolorido. entonces. porque la conexión entre la palabra y la sensación ya está dada por la gramática. concentrar su atención en la sensación mientras escribe ―S‖ es mera ceremonia. se señala que el lenguaje no sería privado si nombre y sensación estuvieran conectados en el sentido ordinario. Al objetar la utilidad de la ―ceremonia‖ de concentrar la atención en la sensación y escribir el signo. no es necesaria. a través de la expresión natural de la sensación tal como es descripta en §244 –por lo tanto. y uno mismo asociaría un nombre con la sensación experimentada. En este sentido. en §244. No es suficiente. El análisis de McGinn permite entonces leer a §258 como una nueva profundización en las previsiones contra la idea de la definición ostensiva. Wittgenstein se pregunta cómo es que las palabras refieren a sensaciones. establecer un significado para el signo. La ostensión como definición y la ostensión privada En esta sección intentaremos mostrar que uno de los puntos fuertes de la interpretación de McGinn es que permite leer a §258 en conexión con los parágrafos que hablan sobre reglas. y agrega que esta pregunta es análoga a ―¿Cómo aprende un hombre el significado de los nombres de las sensaciones?‖. Así se llega a §258. Así. El fracaso para identificar una sensación mediante la introspección muestra entonces que la definición ostensiva no es ni necesaria ni suficiente a la hora de determinar el significado de una palabra. el narrador niega que ésta pueda nombrar la sensación. No se requiere una ostensión interna para que la frase ―siento dolor‖ tenga sentido. Es decir. además de recordar sobre la importancia de los preparativos gramaticales a la hora de establecer un nombre. Con estas herramientas conceptuales puede verse claramente el por qué del fracaso del lenguaje privado. porque se requiere una identificación clara del referente del nombre que la ostensión no puede proveer. Por lo tanto. sino a insertarse en la práctica lingüística. porque su rol puede ser remplazado fácilmente por una expresión verbal.En los parágrafos acerca de la posibilidad del lenguaje privado parece estar en juego. es decir. En §256. ostensión y .

Para ello. Si interpretamos esta acción como el equivalente privado . analizándolos bajo distintas perspectivas y en relación a distintos trenes de pensamiento. Teniendo esto en cuenta. Wittgenstein no niega que efectivamente podamos comprender qué intenta nombrar alguien que señala algo. Nombrar no es un acto puramente mental. desde el momento en que se reconoce que esta conexión no siempre es clara y que existe la posibilidad de cometer un error. La lista que ofrece Wittgenstein resalta porque muestra muy vivamente que hablar no implica simplemente usar palabras para referirse a objetos. No importa que uno haya querido decir una cosa o la otra. considerándolo así como una nueva previsión en torno a las ideas que intuitiva y simplificadoramente formamos sobre el lenguaje – además de una investigación en torno a la naturaleza de los conceptos psicológicos. En §29 se menciona aquello que parece faltarle al protagonista del ejemplo de §258: al intento de aclarar la definición ostensiva por medio de otros conceptos (―este número se llama dos‖). volvemos a los parágrafos sobre la ostensión. Para mostrar esta conexión. sino insertarse en una práctica. Wittgenstein se pregunta cómo es posible señalar el color. Wittgenstein vuelve una y otra vez sobre los mismos temas. y en ese sentido puede leerse la crítica de §26-27 acerca de nuestra noción intuitiva de nombrar como el fijarle un rótulo a alguna cosa. Involucra insertarse en la práctica del lenguaje. En §23. Wittgenstein lo llama ―ubicar el nombre en un lugar del lenguaje‖. para leerlos a la luz de lo dicho acerca de la posibilidad de un lenguaje privado. en §28. comprender un lenguaje es participar en un juego de lenguaje más o menos complejo – y sin esta participación. Este es uno de los aspectos en los que la interpretación de McGinn se vuelve atractiva: la interpretación tradicional. Las Investigaciones no son un análisis lineal y cerrado. pero.nombrar. necesitamos indefectiblemente insertarnos en una práctica lingüística. El acto de nombrar también es una práctica social. Así. que lee §258 como una falla del criterio producida por la falibilidad de la memoria. el número o la forma de un trozo de papel. se nos recuerda que hablar un lenguaje implica participar de una forma de vida. fundamentalmente §23-38. Así. queda claro que la ostensión es siempre la misma y no puede identificar por sí sola aquello que se pretende nombrar. clarificar el rol que ocupa esa palabra en nuestros usos lingüísticos. podemos preguntarnos qué es lo que identifica el protagonista del ejemplo de §258 cuando ―concentra su atención en la sensación‖. De este modo. no parece ser posible considerarse un hablante competente. conocer la gramática y participar de una forma de vida. podemos cuestionar cuál es la conexión entre la ostensión y una palabra que se quiere definir. una definición ostensiva sólo puede indicar el significado de una palabra cuando existe una práctica que determine su rol dentro del lenguaje (§30) En §33. implica desconectarlo del resto de la obra. ni deben leerse como tales. debemos concluir que no es posible afirmar que una ostensión define el objeto a nombrar.

Una interpretación que no cumpla los requisitos de Wright. sino por motivos prácticos. en conjunto. Toda buena interpretación del argumento. El problema no es por lo tanto práctico. entonces la sensación no podrá ser identificada. Por ello. ya que no demostraría que un lenguaje privado es imposible en principio. C. pp. dejaría de ser exitoso. Tales requisitos han sido seleccionados porque parecen salvaguardar. por lo tanto. al no servir para los propósitos del texto original – demostrar que la imposibilidad del lenguaje privado es normativa. todos los intereses que están en juego a la hora de evaluar críticamente una interpretación de Wittgenstein. 228-230 . que se resuelve en el ámbito público y que puede utilizarse en contra de los adversarios de Wittgenstein. y no puede. Si el argumento de McGinn mostrase que la imposibilidad del lenguaje privado yace en una situación en la que se encuentra el protagonista del ejemplo de §258 (por ejemplo. sino normativo. que el argumento que McGinn le atribuye a Wittgenstein lo vuelve convincente. Si ―concentrar la atención en la sensación‖ no es más que el equivalente privado de una definición ostensiva. no la nombra. La interpretación de McGinn supera este requisito porque. por último. Para ello. En primer lugar. y que le otorgaría una clara ventaja por sobre ésta. reemplazar la práctica lingüística. (2001). y de demostrar todo lo que éste pretende que pruebe. Wright señala que el argumento ―no debe tener la fuerza suficiente para causarle problemas a Robinson Crusoe‖. los requisitos que Wright menciona parecen ser adecuados para evaluare la fuerza de persuasión mínima que debe tener toda interpretación de Wittgenstein para ser convincente. como hemos visto.de la ostensión se ve claramente por qué McGinn puede decir que ―S‖ nunca fue definido. por lo tanto. no la identifica de manera clara. se considerará el argumento de McGinn a la luz de tres requisitos que Crispin Wright2 considera que toda interpretación de §258 debe cumplir para ser plausible. la falla no se produce por la situación en la que se encuentra el protagonista del ejemplo sino en el modo en que éste identifica la sensación a nombrar. puede ser considerada de inmediato una que no logra cumplir la función argumentativa que debería. ―señalarla mentalmente‖. algo que parece estar en discusión en el caso de la interpretación verificacionista. Concentrarse en una sensación propia. encerrado en una habitación sin contacto con otras personas). además de leer el texto sin forzarlo y brindar una interpretación caritativa. La plausibilidad del argumento de McGinn Me gustaría demostrar. 2 Wright. y que por ello falla el criterio de corrección. debería ser capaz de utilizarse como herramienta en contra de los adversarios contra los que se sitúa el propio autor.

Es independiente que la sensación del protagonista del ejemplo sea privada. Si todo nombre. que supone que aunque podamos cometer errores con respecto a nuestras propias sensaciones. El significado de los nombres que corresponden a sensaciones no se encuentra. todas las personas involucradas olvidan qué nombre corresponde a cada objeto. por lo tanto. en la visión privilegiada del yo de la enunciación. Es interesante notar que algunas variantes de la interpretación tradicional mencionada por McGinn pueden tener este problema. incluso así el yo de la enunciación tiene una visión privilegiada de ellas.La segunda condición que exige Wright es que el ―hacer público‖ el lenguaje resuelva el problema. Un argumento del lenguaje privado debería poder demostrar que es falso que el individuo tenga una visión privilegiada y sin errores sobre sus propias sensaciones. o del mismo modo en que un niño puede inventar un nombre para ―dolor de muelas‖ en §257. y en donde la definición ostensiva tiene sentido. Una última condición es que el argumento sea efectivo contra dos oponentes distintos.es circular. Un argumento exitoso a favor de la imposibilidad del lenguaje privado tiene que ser capaz de demostrar que esto no es posible. O incluso puede plantearse que no lo olvidan. para poder referir correctamente a un objeto. del mismo modo en que se aprende lo que significa la palabra ―dolor‖ en §244. En la situación que plantea McGinn. lo que importa es que al ser público el lenguaje. y que el único criterio disponible –la memoria. sino en la gramática del lenguaje. Póngase por caso que varias personas se ponen de acuerdo en nombrar tres objetos muy similares entre sí con los signos ―A‖. y no tendrían un criterio independiente disponible en el caso de que sugiera alguna controversia con respecto a qué nombre identifica a cada objeto. . y es por lo tanto el único que puede referirse a sensaciones privadas. tiene que insertarse en la esfera pública -en una práctica lingüística. McGinn lo demuestra al eliminar la posibilidad de referirse a una sensación por medio de la llamada ostensión privada.no es posible que el significado del nombre de una sensación se logre a través de la ostensión privada del cartesiano o del falibilista. El primero debe ser el ―cartesianismo de las sensaciones‖. sí existiría la posibilidad de tener un criterio de corrección. Pero también debería ser capaz de mostrar el error en una versión más débil del cartesianismo (el ―falibilismo‖). existe un ―lugar‖ en el que el nombre puede insertarse. El argumento del lenguaje privado no debe basarse en una imposibilidad que permanezca en el lenguaje público. Si lo que imposibilita el lenguaje privado es que no hay un criterio público e independiente a través del cual se puede verificar el referente de un nombre. y pasados unos días. si el lenguaje que utiliza el protagonista del ejemplo se volviese público. pero todas ellas acuerdan en que el único criterio que poseen para reconocer cada objeto por su nombre es su memoria. ―B‖ y ―C‖. es posible plantear una situación en donde un lenguaje público adoleciera el mismo defecto.

(1953) Investigaciones Filosóficas.Bibliografía  McGinn. 2002  Wittgenstein. Altaya. Rails to Infinity.P. L. C (2001). Barcelona. (1997) Wittgenstein and the Philosophical Investigations. Harvard U. New York. Routledge. Cambridge. 2001 . 1999  Wright.. M..