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El argumento del lenguaje privado según Marie McGinn

Filosofía del Lenguaje 1er Cuatrimestre 2012 Comisión Martes 19:00 – 21:00 Alumna: María Elena Rey DNI: 33.275.553

que se inserta bien en el contexto de la obra y que vuelve persuasivo al argumento. — «Me la imprimo». que no utiliza palabras de un lenguaje previamente conocido y que no las comparte con otros. esto ocurre precisamente al concentrar la atención. L. y a la vez concentro mi atención en la sensación — como si la señalase internamente. conclusiones y alcances del argumento. y anota ese signo en un diario toda vez que la sensación se presenta. Quiero llevar un diario sobre la repetición de una determinada sensación. Pero hablo. parecería tratarse de un lenguaje enteramente privado. por ese medio. pero en el caso del parágrafo se renueva la problemática planteando a una persona que no tiene contacto con otras. En primer lugar observaré que no puede formularse una definición del signo. ¿puedo señalar la sensación? — No en el sentido ordinario. (1953) . como el dolor. — Bien. Pero en nuestro caso yo no tengo criterio alguno de corrección. Y esto sólo quiere decir que aquí no puede hablarse de 'correcto'. sólo puede querer decir: este proceso hace que yo me acuerde en el futuro de la conexión correcta. me imprimo la conexión del signo con la sensación. Este es el parágrafo en su totalidad: Imaginémonos este caso. no habría criterio de corrección para saber si he usado 1 Wittgenstein. Con ese fin la asocio con el signo «S» y en un calendario escribo este signo por cada día que tengo la sensación. Si esta persona asocia un signo ―S‖ a determinada sensación privada. ¡pues sólo algo así parece ser! Una definición sirve por cierto para establecer el significado de un signo. a la luz de la interpretación que de él realiza Marie McGinn. — ¿Pero para qué esta ceremonia?. según las condiciones planteadas por Crispin Wright. Pero Witgenstein hace notar que. o siquiera sobre la existencia o no de tal argumento dentro de él. pues. Estas sensaciones. Se intentará mostrar que la interpretación de McGinn es plausible. o anoto el signo. Se querría decir aquí: es correcto lo que en cualquier caso me parezca correcto. en ese caso. ya han sido objeto de análisis en las Investigaciones. No parece haberse llegado a un acuerdo sobre las premisas. El parágrafo §258 El parágrafo §258 es uno de los más famosos y controversiales de la producción wittgensteiniana. en el sentido de que sólo el yo de la enunciación puede sentirlas.Introducción En este trabajo se analizará el parágrafo §258 de las Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein. no obstante. — ¡Pero aún puedo darme a mí mismo una especie de definición ostensiva! — ¿Cómo?. 1 La idea central del parágrafo yace en la posibilidad de que una persona invente palabras referidas a sensaciones puramente privadas.

y el único criterio disponible es la memoria. pueden aspirar a tener alguna función normativa. por su misma naturaleza privada. el verificacionista manifestarías serias dudas sobre la plausibilidad de una distinción planteada de tal modo que nadie. por lo tanto. La interpretación verificacionista parece sustentarse en varias afirmaciones que Wittgenstein realiza. no habría función normativa. tiene que haber un sentido públicamente verificable en la distinción de lo que le parece correcto y lo que es efectivamente correcto. El lenguaje privado. contrastada con la posición de McGinn en particular. como en el caso del lenguaje ordinario. El verificacionismo sostiene entonces que el significado es una noción normativa. salvo la persona que la usa. esta distinción debe ser necesariamente pública si la idea de significado. de este modo. Para el verificacionista.correctamente el signo para aludir a la sensación – es decir. señala que la falta de criterio se produce porque la sensación original asociada al signo ―S‖ ya no se encuentra disponible al querer usar el signo otra vez. Es particularmente notable que se ha interpretado el slogan ―el significado es el uso‖ como una versión del principio verificacionista – teniendo en cuenta que es esencialmente la falta de un contraste entre lo que le resulta correcto al protagonista del ejemplo del lenguaje privado y lo que es correcto como determinado en el uso lo que Wittgenstein parece estar presentando como la base de la imposibilidad del lenguaje privado. En el caso del lenguaje privado. parecería ser imposible porque no habría un criterio de corrección para el significado asociado a los signos. Esto implica decir que. La interpretación verificacionista Pero. y con ella la de lenguaje. El criterio de corrección parece. el lenguaje privado falla porque no hay un criterio de corrección públicamente verificable e independiente. volverse circular: la única manera de saber cuál es la memoria correcta es a través de un criterio de corrección. para que un sujeto intente que sus acciones estén de acuerdo con el significado que pretende darles. contra la que explícitamente se sitúa McGinn. Por lo tanto. la posición verificacionista tiene que ser asociada con costos en la efectividad del argumento. tiene que haber un sentido en la distinción entre situaciones en que determinadas instancias de tal acción acuerdan con su sentido y situaciones en que no lo hacen. el protagonista del ejemplo debe recurrir a una memoria de ―S‖. sobre los que volveremos más . Bajo esta interpretación. no pueden ser verificados independientemente unos de otros. por lo que si una acción que pretende transmitir un significado – tal como emitir un sonido o escribir un símbolo en un diario– debe ser considerada como poseyendo tal significado. puede ponerse en posición de juzgar: una distinción entre términos o símbolos que. Sin embargo. ¿por qué no habría tal criterio? Una interpretación tradicional.

En la interpretación de McGinn. no es que el problema se presente porque no hay un criterio de corrección para el significado de ―S‖. una ostensión ni siquiera puede mostrar una conexión entre el signo y el objeto al que se pretende aludir. no puede haber reglas para la aplicación correcta de un término. Por otra parte. por lo tanto. no puede determinar un significado. Sin este contexto. Sin este requisito. Wittgestein se refiere a la importancia de contextualizar. Lo que sucede es que no hay en primer término una definición de ―S‖ y como consecuencia de ello. en referencia a él y no como un argumento independiente. La interpretación de McGinn McGinn lee §258 como la continuación lógica y argumental de §257. a lo largo de los parágrafos §23-38. sin forzar el texto wittgensteniano. Debemos distinguir entre dos instancias distintas que se suceden en el argumento. la lectura de McGinn parece insertarse con mayor fluidez dentro del contexto de la obra. Es decir. En §257. tenemos el acto de nombrar la sensación. en el sentido de que son necesarios determinados ―preparativos‖ en el lenguaje sin los cuales el acto de nombrar carece de sentido. La lectura de McGinn apunta.adelante. y no pierde la ventaja mencionada con la que cuenta el verificacionista en la lectura del argumento: la interpretación de McGinn también puede dar cuenta de la distinción entre lo que es efectivamente correcto y lo que podría parecerle correcto al protagonista del ejemplo. sin una gramática que contextualice la ostensión. Wittgenstein ya ha criticado. la idea de que se pueda comprender una definición ostensiva o que una ostensión puede nombrar algo. a que la situación planteada en §258 imposibilita tales preparativos y en consecuencia. que según la interpretación tradicional es exitoso. el acto de asociación entre el signo y la sensación no ha sido un acto de nombrar auténtico: al no haber sido más que el equivalente privado de una ostensión. tenemos los usos subsiguientes de tal nombre. . Por otro lado. sin que haya determinados preparativos en el lenguaje. Por lo tanto. lo que falla es el primer acto. Una de las lecciones más importantes de la crítica a las intuiciones respecto del lenguaje es que la ostensión no puede dejar en claro de qué se está hablando si no es dentro de un contexto particular que ofrezca una función desambiguadora. introducir una expresión sólo es posible cuando hay un ―lugar‖ en el lenguaje donde ella pueda insertarse. no hay un criterio de corrección para su uso. así como la noción de que los nombres adquieren significado a través de la mera asociación con un objeto. el acto de nombrar. Por un lado. que tradicionalmente se señalan como imposibles porque se carecería de un criterio de corrección no circular para utilizarlos.

ostensión y . La ostensión como definición y la ostensión privada En esta sección intentaremos mostrar que uno de los puntos fuertes de la interpretación de McGinn es que permite leer a §258 en conexión con los parágrafos que hablan sobre reglas. No se requiere una ostensión interna para que la frase ―siento dolor‖ tenga sentido. no es necesaria. El fracaso para identificar una sensación mediante la introspección muestra entonces que la definición ostensiva no es ni necesaria ni suficiente a la hora de determinar el significado de una palabra. el narrador niega que ésta pueda nombrar la sensación. no se entrena al niño a ―señalar‖ su dolor introspectivamente y concentrarse en él para poder definirlo. Así se llega a §258. entonces. la misma idea: una ostensión no puede identificar el referente de un nombre. porque se requiere una identificación clara del referente del nombre que la ostensión no puede proveer. Al niño adolorido. Al objetar la utilidad de la ―ceremonia‖ de concentrar la atención en la sensación y escribir el signo. Wittgenstein se pregunta cómo es que las palabras refieren a sensaciones. y agrega que esta pregunta es análoga a ―¿Cómo aprende un hombre el significado de los nombres de las sensaciones?‖. porque la conexión entre la palabra y la sensación ya está dada por la gramática. Por lo tanto. se señala que el lenguaje no sería privado si nombre y sensación estuvieran conectados en el sentido ordinario. es decir. Como no hay una práctica gramatical anterior en donde insertar el nombre. El análisis de McGinn permite entonces leer a §258 como una nueva profundización en las previsiones contra la idea de la definición ostensiva. establecer un significado para el signo. Es decir. es decir. en §257 se nos recuerda la necesidad de una preparación gramatical para que el nombrar sea efectivo. Así. No es suficiente. los adultos le enseñan ―una nueva conducta del dolor‖. y uno mismo asociaría un nombre con la sensación experimentada. concentrar su atención en la sensación mientras escribe ―S‖ es mera ceremonia. a través de la expresión natural de la sensación tal como es descripta en §244 –por lo tanto. En este sentido. sino a insertarse en la práctica lingüística. En §256. Con estas herramientas conceptuales puede verse claramente el por qué del fracaso del lenguaje privado. además de recordar sobre la importancia de los preparativos gramaticales a la hora de establecer un nombre. porque su rol puede ser remplazado fácilmente por una expresión verbal. en un lenguaje privado no habría expresión del dolor como conducta exterior. en lugar de aprenderla. el protagonista del ejemplo carece de los preparativos lingüístico-conceptuales necesarios para identificar inequívocamente la sensación y para establecer una conexión exitosa entre signo y sensación. tanto en la esfera pública como en la privada.En los parágrafos acerca de la posibilidad del lenguaje privado parece estar en juego. en §244.

debemos concluir que no es posible afirmar que una ostensión define el objeto a nombrar. Las Investigaciones no son un análisis lineal y cerrado. Wittgenstein vuelve una y otra vez sobre los mismos temas. que lee §258 como una falla del criterio producida por la falibilidad de la memoria. Teniendo esto en cuenta. Para mostrar esta conexión. y en ese sentido puede leerse la crítica de §26-27 acerca de nuestra noción intuitiva de nombrar como el fijarle un rótulo a alguna cosa. ni deben leerse como tales. queda claro que la ostensión es siempre la misma y no puede identificar por sí sola aquello que se pretende nombrar. En §23. Si interpretamos esta acción como el equivalente privado . considerándolo así como una nueva previsión en torno a las ideas que intuitiva y simplificadoramente formamos sobre el lenguaje – además de una investigación en torno a la naturaleza de los conceptos psicológicos. podemos preguntarnos qué es lo que identifica el protagonista del ejemplo de §258 cuando ―concentra su atención en la sensación‖. fundamentalmente §23-38. Para ello. No importa que uno haya querido decir una cosa o la otra. desde el momento en que se reconoce que esta conexión no siempre es clara y que existe la posibilidad de cometer un error. se nos recuerda que hablar un lenguaje implica participar de una forma de vida. implica desconectarlo del resto de la obra. El acto de nombrar también es una práctica social. comprender un lenguaje es participar en un juego de lenguaje más o menos complejo – y sin esta participación. Wittgenstein no niega que efectivamente podamos comprender qué intenta nombrar alguien que señala algo. una definición ostensiva sólo puede indicar el significado de una palabra cuando existe una práctica que determine su rol dentro del lenguaje (§30) En §33. Wittgenstein lo llama ―ubicar el nombre en un lugar del lenguaje‖.nombrar. podemos cuestionar cuál es la conexión entre la ostensión y una palabra que se quiere definir. De este modo. clarificar el rol que ocupa esa palabra en nuestros usos lingüísticos. no parece ser posible considerarse un hablante competente. conocer la gramática y participar de una forma de vida. Involucra insertarse en la práctica del lenguaje. La lista que ofrece Wittgenstein resalta porque muestra muy vivamente que hablar no implica simplemente usar palabras para referirse a objetos. Así. Nombrar no es un acto puramente mental. en §28. pero. necesitamos indefectiblemente insertarnos en una práctica lingüística. sino insertarse en una práctica. volvemos a los parágrafos sobre la ostensión. el número o la forma de un trozo de papel. analizándolos bajo distintas perspectivas y en relación a distintos trenes de pensamiento. Wittgenstein se pregunta cómo es posible señalar el color. Este es uno de los aspectos en los que la interpretación de McGinn se vuelve atractiva: la interpretación tradicional. En §29 se menciona aquello que parece faltarle al protagonista del ejemplo de §258: al intento de aclarar la definición ostensiva por medio de otros conceptos (―este número se llama dos‖). para leerlos a la luz de lo dicho acerca de la posibilidad de un lenguaje privado. Así.

(2001). en conjunto. La plausibilidad del argumento de McGinn Me gustaría demostrar. pp. Wright señala que el argumento ―no debe tener la fuerza suficiente para causarle problemas a Robinson Crusoe‖. encerrado en una habitación sin contacto con otras personas). además de leer el texto sin forzarlo y brindar una interpretación caritativa. Si ―concentrar la atención en la sensación‖ no es más que el equivalente privado de una definición ostensiva. En primer lugar. 228-230 . la falla no se produce por la situación en la que se encuentra el protagonista del ejemplo sino en el modo en que éste identifica la sensación a nombrar. Para ello. Una interpretación que no cumpla los requisitos de Wright. no la identifica de manera clara. Concentrarse en una sensación propia. y que le otorgaría una clara ventaja por sobre ésta. dejaría de ser exitoso. todos los intereses que están en juego a la hora de evaluar críticamente una interpretación de Wittgenstein. C. algo que parece estar en discusión en el caso de la interpretación verificacionista. como hemos visto. sino normativo. 2 Wright. sino por motivos prácticos. que se resuelve en el ámbito público y que puede utilizarse en contra de los adversarios de Wittgenstein. los requisitos que Wright menciona parecen ser adecuados para evaluare la fuerza de persuasión mínima que debe tener toda interpretación de Wittgenstein para ser convincente. reemplazar la práctica lingüística. y de demostrar todo lo que éste pretende que pruebe. ya que no demostraría que un lenguaje privado es imposible en principio. ―señalarla mentalmente‖. Por ello. por lo tanto. Toda buena interpretación del argumento. se considerará el argumento de McGinn a la luz de tres requisitos que Crispin Wright2 considera que toda interpretación de §258 debe cumplir para ser plausible. que el argumento que McGinn le atribuye a Wittgenstein lo vuelve convincente. El problema no es por lo tanto práctico. Si el argumento de McGinn mostrase que la imposibilidad del lenguaje privado yace en una situación en la que se encuentra el protagonista del ejemplo de §258 (por ejemplo. y no puede. entonces la sensación no podrá ser identificada. al no servir para los propósitos del texto original – demostrar que la imposibilidad del lenguaje privado es normativa.de la ostensión se ve claramente por qué McGinn puede decir que ―S‖ nunca fue definido. puede ser considerada de inmediato una que no logra cumplir la función argumentativa que debería. Tales requisitos han sido seleccionados porque parecen salvaguardar. debería ser capaz de utilizarse como herramienta en contra de los adversarios contra los que se sitúa el propio autor. La interpretación de McGinn supera este requisito porque. no la nombra. por lo tanto. y que por ello falla el criterio de corrección. por último.

Un argumento exitoso a favor de la imposibilidad del lenguaje privado tiene que ser capaz de demostrar que esto no es posible. del mismo modo en que se aprende lo que significa la palabra ―dolor‖ en §244. En la situación que plantea McGinn. es posible plantear una situación en donde un lenguaje público adoleciera el mismo defecto. Póngase por caso que varias personas se ponen de acuerdo en nombrar tres objetos muy similares entre sí con los signos ―A‖. .La segunda condición que exige Wright es que el ―hacer público‖ el lenguaje resuelva el problema. si el lenguaje que utiliza el protagonista del ejemplo se volviese público. para poder referir correctamente a un objeto. y es por lo tanto el único que puede referirse a sensaciones privadas. sino en la gramática del lenguaje. que supone que aunque podamos cometer errores con respecto a nuestras propias sensaciones. McGinn lo demuestra al eliminar la posibilidad de referirse a una sensación por medio de la llamada ostensión privada. por lo tanto. Si lo que imposibilita el lenguaje privado es que no hay un criterio público e independiente a través del cual se puede verificar el referente de un nombre. ―B‖ y ―C‖. El significado de los nombres que corresponden a sensaciones no se encuentra. y pasados unos días. Un argumento del lenguaje privado debería poder demostrar que es falso que el individuo tenga una visión privilegiada y sin errores sobre sus propias sensaciones. en la visión privilegiada del yo de la enunciación. Es interesante notar que algunas variantes de la interpretación tradicional mencionada por McGinn pueden tener este problema. y que el único criterio disponible –la memoria. todas las personas involucradas olvidan qué nombre corresponde a cada objeto. lo que importa es que al ser público el lenguaje. existe un ―lugar‖ en el que el nombre puede insertarse. o del mismo modo en que un niño puede inventar un nombre para ―dolor de muelas‖ en §257. sí existiría la posibilidad de tener un criterio de corrección. pero todas ellas acuerdan en que el único criterio que poseen para reconocer cada objeto por su nombre es su memoria. Pero también debería ser capaz de mostrar el error en una versión más débil del cartesianismo (el ―falibilismo‖). Es independiente que la sensación del protagonista del ejemplo sea privada. tiene que insertarse en la esfera pública -en una práctica lingüística. y en donde la definición ostensiva tiene sentido.no es posible que el significado del nombre de una sensación se logre a través de la ostensión privada del cartesiano o del falibilista. O incluso puede plantearse que no lo olvidan.es circular. incluso así el yo de la enunciación tiene una visión privilegiada de ellas. El primero debe ser el ―cartesianismo de las sensaciones‖. Si todo nombre. El argumento del lenguaje privado no debe basarse en una imposibilidad que permanezca en el lenguaje público. Una última condición es que el argumento sea efectivo contra dos oponentes distintos. y no tendrían un criterio independiente disponible en el caso de que sugiera alguna controversia con respecto a qué nombre identifica a cada objeto.

(1997) Wittgenstein and the Philosophical Investigations. New York. Cambridge. M.Bibliografía  McGinn. 2002  Wittgenstein. C (2001). Barcelona.. Rails to Infinity. 1999  Wright. (1953) Investigaciones Filosóficas. L. 2001 . Harvard U.P. Routledge. Altaya..

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