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EL PARALÍTICO DE CAFARNAÚN
(Lucas 5: 17-26)
1. Nuestra sociedad paralítica Es evidente que vivimos en una sociedad injusta: unos pocos tienen mucho y otros muchos, poco o nada; el lujo de unas naciones lo pagan otras con el hambre y el subdesarrollo; una minoría acumula en sus manos la posibilidad de imponer sus decisiones a la mayoría y de privarla de los derechos más elementales. Muchas personas viven atrapadas por interminables jornadas de trabajo y pluriempleos, mientras otras pasan dificultades económicas por el paro y un salario insuficiente; con el armamento existente se puede destruir el mundo varias veces, y se siguen construyendo a gran escala para defendernos: ¿de qué?, ¿no es suficiente con destruir el mundo una vez?... En nuestra sociedad, por unas u otras causas, la mayoría de los hombres y de los pueblos se encuentran imposibilitados para realizarse como personas. Por eso Jesús no es neutral ante las necesidades e injusticias que encuentra. Siempre está de parte de los que más ayuda necesitan para ser hombres y mujeres libres. Su vida es una Buena Noticia para todo el que busca liberación. Cura, sana, reconstruye y reinserta a los seres humanos, liberándolos del poder inexplicable del mal. Contagia su esperanza a los perdidos, a los desalentados y a los últimos, convenciéndoles de que están llamados a disfrutar la fiesta final de Dios. Desde su fe en un Dios Padre que busca la liberación del hombre, Jesús ofrece a todos esperanza para enfrentarse al problema de la vida y al misterio de la muerte. En su predicación, el anuncio de la salvación se convierte en experiencia inmediata de salud física, libertad psicológica y liberación espiritual. Y nosotros, ¿qué hacemos para cambiar este mundo que tan poco gustaba al Maestro?, ¿no estamos paralizados?, ¿no somos unos dóciles borregos que vamos a donde nos quieran llevar los que mandan? ¿Y en la Iglesia? Asambleas, cambios, jóvenes que pierden la fe, adultos que no la vivimos; mucho hablar de los pastores, y de lo mal que está todo..., pero ¿qué hacemos en concreto, además de lamentarnos? Acusamos, a la vez que buscamos excusas para no hacer nada. Nos paraliza la

Esto le acarreará resistencias. Parece que es la fidelidad de su vida a la Palabra lo que inspira la confianza de los oyentes. les proponía la Palabra. el silencio por la falta de compromiso. desde siempre. lo que pensamos. En definitiva. que irán aumentando con el paso de los días: sus parientes le querrán disuadir de su misión. nos proponen de todo. no a convertirlos en crónicos vampiros sociales. la cobardía que supone no decir de verdad. los enfermos irán a El únicamente para quedar sanos de su mal. Diferencia abismal con los que nos llamamos seguidores suyos. no a limosnear.. más riqueza para los ricos. un montón de cosas: más pensiones para los mayores. ¿Por qué las resistencias a Jesús? Es muy difícil aceptar a una persona que puede . como al joven rico. porque nos lo quiere pedir todo. y lo que les mueve a formularle sus más íntimos deseos. más oportunidades para los pobres. y contagia a los que le escuchan.2 comodidad y la superficialidad de la sociedad de consumo. Y esto no se lo perdonan los dirigentes: con su vida deja al descubierto la hipocresía de los que se llaman representantes de Dios. en sus mítines. el limitarnos -en el mejor de los casos. más trabajo para los jóvenes. Para Jesús. a dignificar y reinsertar a los marginados. en la que “El les proponía la Palabra”. la soledad y el vacío por no ahondar en la gran cantidad de ideas e ilusiones que pasan a nuestro lado. Nos paraliza la falta de fe en Jesús. con este paralítico de Cafarnaún? ¿No vivimos paralizados? 2. más ayudas para las empresas. la pasividad ante todo lo que ocurre delante de nosotros.a denunciar lo que creemos que está mal. sino su misma vida. y no buscar la ayuda de otros para caminar por la vida. más educación para los niños. La "salvación" empieza en el ahora La curación del paralítico nos la cuentan los tres evangelios sinópticos. a buscar la justicia. El relato comienza con una concentración popular en torno a Jesús. ¿No deberíamos identificarnos todos. En sus mítines. ¡Qué hermosura de expresión! Muchos políticos nos han propuesto. el individualismo. al que tenemos miedo. el egoísmo que todos llevamos dentro y del que no salimos porque no queremos o porque queremos salir solos.. su mensaje no es un modo de teorizar o de ganarse la vida. sin esforzarnos en profundizar en lo que debería ser.. Una Palabra que invita a compartir.. no la caridad beata. Jesús. individual y colectivamente. los discípulos no acabarán de entenderle. y no estamos dispuestos a tanto. Jesús vive lo que dice.

. que . “Tus pecados quedan perdonados”. 3. al margen de los intereses verdaderos de nuestra vida: posición social. que contradice los intereses de los poderosos. la eleva.. Con las palabras seguimos hablando del Jesús que está a favor de los pobres. Para “levantar unas tejas encima de donde estaba Jesús. puesto a disposición del hombre. que está a favor de los que margina la sociedad. manifestado externamente en la enfermedad. seguir a aquellos que lo máximo que nos piden son unos ritos externos.. es necesario tener una gran fe en el poder de Jesús. "Llegaron cuatro llevando un paralítico. en la muerte.. abrir un boquete y descolgar la camilla con el paralítico".. Del hombre ante su suerte. Una fe tan grande que venció todos los obstáculos y dificultades: una fe que es confianza ilimitada en el poder de Jesús.. Es más cómodo y más rentable. Con este perdón Jesús quiere llevar hasta el fondo la liberación del hombre. nuestra comodidad y nuestro futuro si la seguimos. En el caso de Jesús no estaban dispuestos -ni lo estamos ahora. nos ofrezca un ejemplo plástico de esta Palabra eficaz: sus curaciones son “Palabra”." La fe del paralítico y de los que lo llevan conmueve a Jesús y le impulsa a actuar. después de decirnos que Jesús “les proponía la Palabra”. negocios. Esto nos da miedo. pero. La palabra que propone Jesús no consiste solamente en hablar: es eficaz. que destruye los formulismos religiosos sin espíritu. Jesús perdona los pecados. el dolor y. civiles y religiosos.. al mismo tiempo que la acoge. Y.. que compromete seriamente a sus seguidores con la justicia y la libertad. rechazamos al Jesús que establece una nueva escala de valores. sobre todo. pero aceptamos mejor al Jesús de los prodigios.. Lo sucedido al paralítico y a los que le acompañaban le puede suceder a todo el que se ponga en camino de búsqueda.3 poner en peligro nuestra seguridad. Una fe que no es creer todos los dogmas de la Iglesia -eso quizá venga después-. se pasa al hombre ante Dios. Lo que cuenta es siempre y sólo la fe. realiza lo que significa. Paso decisivo. de los marginados. si lo miramos con ojos mundanos -como es lo normal-. al final. sino creer que Dios actúa en nuestra vida y nos puede liberar del mal. porque el pecado está en la raíz del desorden del mundo.a aceptar que El fuera la medida de todo lo humano. Aquí unos hombres acuden a confiar a Jesús el problema que les agobia.. Jesús acoge su petición. Así se explica que el texto.

Para ello. todo es posible: incluso que un paralítico. Y cura las parálisis de los hombres . o nosotros. Jesús no quiere decir que aquel paralítico fuera particularmente pecador. a la vez.. luchar eficazmente contra el mal que asedia al hombre por todas partes. trabajar por la libertad de todos. Sin esta fe no hay nada que hacer. cuando lo que ellos querían era la curación de la parálisis. repetir como un loro los eslóganes que sufrimos.. cuyo perdón es necesario para que pueda realizarse la curación que se pide. como signo de la posibilidad de curación que hay en las parálisis de los individuos y colectividades. nos abre el camino para ser seres humanos de verdad..”. porque nunca lo seremos solos. 4. causa y raíz de todos los males. vivir para los demás con olvido de uno mismo. Con ello. Jesús llega al nudo del drama humano: el pecado del hombre.. ser felices. causa del grupo que se formó a su alrededor.. ser uno con los pobres. no tener un criterio personal de las cosas y de los acontecimientos. Jesús no puede combatir el pecado humano sin. Jesús cura el pecado.. me gustaría. Y. incapaces de pensar y actuar con independencia. amar hasta dar la vida. . La respuesta de Jesús a la fe de aquellos hombres parece equívoca a primera vista: le perdona los pecados.. Los compañeros del paralítico y el propio enfermo no deseaban otra cosa que obtener la curación: no sufrir. Vivimos reducidos a pensar y actuar de un modo raquítico: “Éste no es más que un. Es fruto del pecado todo lo que impide nuestra plenitud personal y la plenitud de toda la humanidad. la causa de todas las limitaciones humanas. comienza curando los pecados. creer que hay Alguien más fuerte que nuestro pecado: Dios.. sino en la fuerza de Dios.. capacitándose para su encuentro con Dios. al mismo tiempo. Todos somos pecadores y paralíticos. que nos da la vida..4 algunos rehúsan.. el pecado. Y aunque Jesús no prescinde del drama humano. Como tampoco puede transformar el mundo sin curar el pecado que anida en los corazones humanos. Para que un pecado sea perdonado es necesario reconocerlo. Con fe. orienta la búsqueda de la gente hacia lo que es la raíz del sufrimiento y del dolor. y se recluyen en el cerrado mundo de sus limitaciones. Por eso. para ser libres nosotros mismos. no nos queda más remedio que seguir sus pasos: dar más que recibir. Fe no en nosotros. y que otros aceptan. Es fruto del pecado vivir manejado. no soy capaz de. pero. comencemos a caminar....

será UN TRAIDOR A LA PALABRA.5 “Para que veáis. hacer nacer una sociedad alternativa sin excluidos sigue siendo hoy -y tal vez hoy más que nunca. No podemos reducir el anuncio del reino de Dios a la zona de lo espiritual o de lo corporal exclusivamente. como lo hizo Jesús. política-. del no querer ver. La Palabra de Dios insiste que. cuando predominan la pobreza. la fe que habla sólo a las necesidades espirituales de la gente. coge tu camilla y vete a tu casa”. Verlos como personas con quienes somos uno en Dios. actuar a favor de la justicia social y la dignidad de todos los seres humanos. cuando no haya ni primeros ni últimos. si Jesús no nos anima a levantarnos. El desafío constante que la pobreza les presenta a los seguidores de Cristo es ir más allá de la mera proclamación de la verdad acerca del amor. un banquete que solamente se podrá celebrar si no hay excluidos del pueblo ni pueblos excluidos. ¿Cómo curarnos la parálisis de la comodidad.6).se podrá inaugurar el banquete del reino. la compasión y el interés por los otros y.. como confirmación de la verdad de su camino.. La curación del paralítico. El vínculo entre el evangelio y nuestra responsabilidad social se manifiesta claramente en el ministerio de Jesús. lo que es igual. Como lo expresó Gandhi: “debemos vivir en nosotros mismos los cambios que queremos ver en el mundo”.el gran reto de los seguidores de Jesús. Otro gallo nos cantaría a los seguidores de Jesús si hubiésemos hecho de los marginados nuestro centro de atención. social. Porque éste sabía bien que solamente cuando todos se sienten a la mesa -tanto los primeros como los últimos o. del ir tirando. por esto. mejor. pero que falla en demostrar una férrea voluntar de cambiar las cosas. sin incluir el problema de la liberación humana integral -corporal.. Esto y no otra cosa es lo que hizo Jesús durante toda su vida. Descubrir maneras concretas de aliviar las cargas del pobre y el necesitado. Construir el reino de Dios aquí en la tierra o. se considera como una adoración falsa (ver Isaías 58). en cambio. con el perdón previo de sus pecados. es síntesis de la palabra predicada por Jesús. Levántate. resucitó al tercer día.. Un seguidor y verdadero creyente de Cristo no puede tratar con indiferencia las . ayudándonos a quitarnos las defensas en las que nos hemos refugiado? Nada podemos hacer sin El (Jn 15. Todo el que pretenda limitar el anuncio del evangelio de Jesús al perdón de los pecados. tan claramente anunciada por Jesús. por esta causa murió y. la injusticia y la opresión.

y nos desafió a asumir nuestro deber de constituirnos en una bendición para ellos. hay paralítica. Una multitud que nos debería hacer reflexionar a nosotros sobre cómo estamos llevando a la vida los conocimientos que vamos teniendo de Jesús. que no se mueve. son personas. La pobreza es una crisis humana.6 desigualdades materiales y la manifestación de poder y privilegio que hiere a tantos y conduce al empobrecimiento de otros. al no haber sido liberada de su pecado. Como tal. Ya no hay paralítico. Estoy terminando. ¿Cómo puedo llamarme seguidor de Cristo cuando no cuido de mi prójimo? ¿Cómo puedo representar el reino de Dios y no ocuparme de manera seria y práctica de las personas que están incluidas en su reino? En la Palabra de Dios. es la multitud. acaso. no tengan sitio en nuestro mundo racista y perturbado. Podríamos inclusive descubrir que viven en la pobreza debido a que algunos de nosotros vivimos con toda comodidad. No podemos argumentar que no es nuestra culpa que estas personas sean pobres. Quizá esta multitud no era consciente de estar enferma y necesitada de curación. de verdad. Sabemos que nos lo quiere pedir todo. la responsabilidad social de los seguidores de Cristo hacia los que sufren la injusticia social no es de menor importancia que la predicación del evangelio. ignorar a los pobres constituye una contradicción entre la confesión de fe y la conducta. El evangelio invita a los seguidores de Cristo y a la iglesia a solidarizarse con todos los que sufren. Nuestra sociedad ha tratado de despersonalizar la pobreza. que se queda . tras el milagro del Jesús. Y para quienes son unos privilegiados. La multitud ha visto. porque sólo ese "todo" nos puede liberar y dar sentido a nuestra vida y a nuestra muerte. los discapacitados. pero no sigue a Jesús. el seguidor de Cristo debe involucrarse en esta situación humana. La iglesia y los seguidores de Cristo deben responder a la pregunta que Caín formuló a Dios: “¿Soy yo. La pobreza es personal. y de indicarnos que no basta con saber para actuar. organizaciones y estructuras. Buscó vehementemente dignificarlos. Esta es la gente de la cual habló Jesús vez tras vez en su enseñanza y en su predicación. guarda de mi hermano?”. Porque la aquejada de parálisis. Los pobres. los inmigrantes. que no sigue. vuelvo a la historia del paralítico. hablando en términos de programas. ni es opcional. Es una parte integrante de la historia del evangelio. para que juntos podamos recibir. Es un modo de afirmar la lentitud del proceso de la fe. los marginados. Y para ello. incorporar y compartir las buenas nuevas de Jesús y mejorar la vida de todos.

encarnada en nosotros y en los acontecimientos y personas que nos rodean. ¿No deberíamos identificamos todos nosotros. Que Dios os bendiga.7 quieta. Nos paraliza el no querer compartir la vida con la familia. en los tugurios de la pobreza. 595: “No necesitamos ir a Nazaret. y Betania para andar en las pisadas de Jesús. Cuando admitamos nuestra discapacidad. nos convertiremos en paralítico que baja por el tejado de la casa. sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:17. entonces. cuando asumamos nuestra parálisis. Al hacer como Jesús hizo cuando estaba en la tierra. y cierra contra él su corazón. o el pánico a la entrega incondicional. cuando la iglesia se dé cuenta de que es mejor utilizar nuestra relación con los políticos para exigirles que den a los que tienen menos. y desea ser curado. Somos. en vez de que nos ayuden a crear patrimonio. en las atestadas calles de la gran ciudad. Mientras tanto. inmovilizada por la comodidad. el miedo al compromiso. andaremos en sus pisadas”. ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos. Nos paraliza la falta de entrega. con este paralítico de Cafarnaún? No. a Capernaum. los grupos. individual y colectivamente. mira cara a cara a los ojos de Jesús. y en todo lugar donde haya corazones humanos que necesiten consuelo. aún. la multitud paralizada. los amigos. AMEN BENDICIÓN: El apóstol Juan dice: “Pero el que tiene bienes en este mundo y ve a su hermano tener necesidad. 18). la comunidad. Termino con una frase explosiva de Elena White. seguiremos siendo multitud paralizada por todas y cada una de las cosas que nos atan a este mundo. . no amemos de palabra ni de lengua. Hallaremos sus huellas al lado del lecho del enfermo. que aparece en El Deseado de todas las gentes. p.