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Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra Jónatham F.

Moriche (2001)

[Nota: estas notas se publicaron en los números 1 y 3 de la revista Pájaro Palabra, editada por la galería de arte Paloma Pájaro, Salamanca, 2001. Se editaron en total cuatro números de esta publicación (luego recopilados en forma de libro, de muy breve tirada), que tuve el placer de codirigir junto al escritor y editor Fabio Rodríguez de la Flor y la artista y galerista Paloma Hernández.]

1. Con la mirada en otra parte (reflexiones en torno a la necesidad de crítica)

“Hablaremos de todo aquello que atrae la mirada de la multitud y la de los artistas; -la conciencia de nuestro oficio nos obliga a ello”. Charles Baudelaire

Se alzan voces, desde diversos ámbitos del mundo artístico y sus periferias, clamando por la reinvención de esa conciencia del oficio crítico. Conscientemente o no, esas voces abogan por la reapertura de un escabroso expediente: el que contiene buena parte de las olvidadas cuestiones de fondo que configuran la experiencia estética en el presente histórico, aquel periodo o estado de ánimo generalizado que, en febril afán de síntesis, hemos dado en llamar posmodernidad. Afán de síntesis tan febril como inconsciente. Muy al contrario, la noción de posmodernidad se ha consagrado como “lugar común”, en palabras de Esteban Pujals, “sin haber encontrado en ese plazo su referente, sin que se haya resuelto entretanto la radical inestabilidad semántica que ha presidido su historia”. Un lugar común sustentado en una morfología dudosa, más bien una suspensión del juicio que mismamente la afirmación de algo: el después a una conversación resuelta en falso a la que sólo el agotamiento y la sucesión inexplicable de los ingenios y el despropósito ha logrado poner fin.

Theodor Adorno es contundente: frente a la industria cultural y la acción de sus sujetos organizadores. la producción estética de vanguardia se ha enrolado permanentemente. permeabilidad y mestizaje de ismos que saturan un panorama creativo rayano en su cronificada voracidad a la neurosis. la fecundidad de lo informe. con escalofriante naturalidad. baile en un salón de espejos o metalinguística desbocada que se presenta como correlato inevitable de nuestro tiempo. Entretanto. difusión y comercialización artística: en suma. uno más entre los funcionariados del aparato de mediación cultural que traduce y reproduce el principio de “producción absoluta” que rige nuestros sistemas sociales. en expresión de Umberto Eco. la sociedad de masas y su cultura. ejerce la función de traductor e intermediario. la de la “obra abierta”. entre el 2 . el ocaso de las ideologías o el mismísimo fin de la Historia. En este panorama. sin ventanas al exterior. sucede sin rupturas. El crítico. que Adorno descalifica como elaborada fantasmagoría: “la importancia cándidamente mentirosa que en la actividad cultural pública se atribuye a los productos del espíritu”. “no hace sino agregar más piedras al muro que obstaculiza el conocimiento de la brutalidad económica”. el publicista o el docente. encarnado entre otras en las figuras del periodista. el desafío de lo indeterminado”. “la razón se ha refugiado por completo. En lo tocante a la tarea intelectual de la crítica (abstraeremos. tanto como la compulsiva sucesión. en las idiosincrasias”.Jónatham F. media entre ambas realidades. escribe. Moriche | Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra De la desorientación resultante dan buena cuenta numerosos chascarrillos más o menos vagamente filosóficos. acerca de la muerte del arte. La obra queda levemente suspendida sobre “una intención que la califique como signo”. semiosis ilimitada. diferenciándose así frágilmente de “un pavimento o unas manchas en las paredes” pero a la vez abriendo toda una dimensión nueva. sin ignorarlos. con sus respectivos desarrollos en el ámbito de la crítica. varado a orillas del pantanoso siglo XX. en “la más libre de las aventuras”. el lugar de la crítica ha de situarse entre los “sujetos organizadores” que determinan las pautas de creación. otros ámbitos de las cuestiones del espíritu). acumulación. Al proyecto de racionalidad social de la Ilustración. seducida por “la riqueza de las ambigüedades.

galerías. departamentos universitarios. Moriche | Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra radicalismo y la lúcida consciencia de la “obra abierta”.. “en la medida en que al pensar dejan las cosas como estaban. cuya presión percibe e interioriza tanto como los caracteres de la obra artística. es uno de los epifenómenos de una producción artística bajo un régimen de usura social generalizada (la poética usura sustitúyase por el geopolítico neoliberalismo: la diferencia no será significativa más allá del enroque léxico). “no se pinta cuadro para que dure y para la vida/ sino para venderse y pronto” (“With usura/ [. El problema de la crítica. de una firme voluntad por dejar sin más las cosas como están. A quienes piden el renacimiento de la crítica.Jónatham F. a su paso por los medios de masas y los festejos culturales. suplementos culturales. por un lado.]/ no picture is made to endure nor to live with/ but it is made to sell and sell quickly”. La posición informada. más allá del hoy episódico. la cuestión de fondo de una producción artística presa y desdentada. ahora que en su interior se alojan los restos de la que antaño se considerase alta cultura. y seguir con la mirada puesta en otra parte. están dispuestos a abordar aquella. mecánicamente reproducida hasta el infinito mediante multitud de medios correspondientes a una pluralidad tanto de formas artísticas como de formatos de explotación comercial. “Con usura”.. el crítico no ejerce el “ascetismo bárbaro” que exige Adorno. rentabilizada con porcentajes de usura por especuladores y políticos. cabe preguntarles si. y la falacia de los espacios acondicionados en los esquemas de la cultura de masas para su disfrute. incluso. revistas. Si no hallamos de ellos una respuesta afirmativa. por otro: ferias.. declaran la nulidad de su privilegio”. la crítica se concibe como autoconsciencia del mundo artístico. canal de difusión de innovaciones y filtro de la producción artística con destino a los mercados. debates. lejos de poder abordarse aisladamente. museos. bien podremos entrever que se trata de una nueva tempestad en la tetera. 3 . como dice Adorno.. Como nota a pie de página del suceso artístico o como consecución de una poética o esclarecimiento racional del juicio estético. racionalizadora y desmitificadora de la crítica resulta privilegiada. Canto XLV). conferencias. pero. Respecto de la barbarie de la cultura de masas. o bien. escribe Ezra Pound. sino una voluptuosa relación.

Jónatham F. Elliot. S. Lo que el estoico Jünger no daba en imaginarse era un totalitarismo en colorines: tampoco el bodegón de los tampax. ni parece factible evocar el espectro de la censura. El problema. el Festival de Sundance. Esteban Pujals. la MTV. Introducción a Cuatro cuartetos de T. Torrente II. a estas alturas. el filósofo (en este caso. tampax pigmentados y cama deshecha de fondo. Su interpretación. Visor. y no digamos ya Boris Izaguirre. esto es. tan prieta que casi parece cosa 4 . Madrid. 1975. La Fura dels Baus. Chueca. han devenido en jauría. una serie de puntos vulnerables que simplifican y abrevian el ataque contra ellas [.. El encapsula terneros desventrados en pompas de formol. 1984. 1994. Una jauría de signos (reflexiones en torno a la independencia artística) Empecemos hablando de dos jóvenes y exitosos artistas británicos. Ezra Pound. consecuentemente. tampoco supera la categoría del aullido. Ariel. Umberto Eco. el Museo Reina Sofía. 2. podemos convenir. El País de las Tentaciones. Cátedra.. Los signos. Los símbolos tienen un brillo especial precisamente cuando aparecen sobre basamentos monótonos”. Cátedra. Minima moralia. La independencia artística. los Pokemon. Gladiator. Salones y otros escritos sobre arte. Los textos citados provienen de: Charles Baudelaire. Cantares completos. Caracas. y esculpe (es un decir) pasos de Semana Santa dignos del atrezzo de una próxima entrega de The Matrix. escribía Ernst Jünger: “las dictaduras ofrecen. Ella ha marcado la temporada otoño-invierno con un recargado bodegón hiperrealista con botella de Absolut vacía. Madrid. 1999. todo junto y con irrepetible acento exótico). Lucía Etxeberría. Moriche | Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra Addenda. Madrid. ARCO. la Love Parade y Nosolomúsica (pronúnciese así. Felipe Núñez) se pregunta por la naturaleza de estos tiempos: “no hay almacen regulador de recursos nominalistas que dé abasto para disolver esa secuencia apretada de fantasmas. Monte Ávila.]. 1987. en razón de la propia presión que ejercen. no es de significados. Theodor Adorno. ha de buscarse desde otras instancias. Con la ingenuidad que caracteriza su visión poética de los procesos sociales. Asombrado. Obra abierta. Las opiniones discordantes sólo acrecientan el ruido.

John Berger lo afirma con la crudeza del historiador y señala culpables: “muchos artistas -Warhol. Benjamin. a fin de elevar la tasación del último producto del radicalismo estético de guardia. periodismo.. gigantes editoriales. descontextualizadas y redireccionadas por los medios de masas y la industria de la cultura. cómics. Debord.Jónatham F. galerías de prestigio. y nada tan ontológico y epistémico (y además menos esdrújulo) que la jodienda cotidiana de una existencia limítrofe con lo ectoplásmico. el pop y la transmodernidad. si nos atrevemos a mirar lienzo. Moriche | Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra densa”. Oldenburg. críticos. página. sino entre los numerosos escribas y comparsas de los tratantes. ensayos o tesis doctorales. no yerra el filósofo. qué han constituido en realidad las vanguardias. Richard Hamilton. Volúmenes que. a su vez. raves. y medio desde el informalismo.. No se trata de ninguna novedad. estos. los futuristas. ¿O acaso alguien creyó que esa “secuencia de fantasmas” se creó sóla? La clase artística no ha permanecido. Lichtenstein. De hecho.. permanecen mayoritariamente idiotizados con el disfrute (o su espera o su conquista) de los fabulosos beneficios materiales y posibilidades tecnológicas que ofrecen multinacionales del disco. rock. pantalla o pentagrama afuera. entre las “minorías selectas que prefieren el peligro a la esclavitud”.) que son después completamente defragmentadas. Como puede observarse.. Foucault. Adorno. los dodecafónicos. narrativa. el 5 . previamente desactivados por los artificieros correspondientes (profesores. librerías selectas y bibliotecas universitarias rebosan volúmenes de Gramsci. a un siglo de los surrealistas. y sí de un acicate para plantearse. pueden sin duda ser hoy aludidos a conveniencia en reseñas. videojuegos. Se trata de un problema ontológico y epistémico. periodistas). productoras cinematográficas. desde una perspectiva materialista. en tantos casos del todo al margen de las intenciones iniciales de los creadores. infografía. consideraríamos un problema de clase social: el problema de una clase entera febrilmente entregada a la fabricación de sombras chinescas (en forma de videoarte. como esperaba Jünger. no se trata de una lista de académicos conservadores. Jeff Koonsprepararon y colaboraron en la rendición ideológica frente a esta nueva globalización y su delincuente necesidad de vender incesantemente y convertirlo todo en artículos de consumo”. Es lo que. Deleuze o Marcos llamando la atención sobre estas cuestiones.

y que a la vez nos corta el paso. John Berger. Felipe Núñez. Addenda: los textos citados provienen de: Ernst Jünger. esa a la que pertenecemos. 1998. Para escapar de la voz media. y sus fauces desmesuradamente abiertas. en Arte y Parte. Editora Regional de Extremadura. Tusquets. número 26. “Cómo aparecen las cosas. Mérida. Moriche | Dos piezas sobre estética en Pájaro Palabra chucho nuevo en la jauría. Carta abierta a Marisa”. con sus alaridos. Santander. 6 . Barcelona.Jónatham F. La emboscadura. 1988. mayo de 2000.