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Tribuna Interpretativa

El porqué de la actualidad

X-Septiembre 2013

Equipo
Director: Adrián Caballero Subdirector: F. J. Rodríguez Maquetación: Aida Deturck D. Gráfico: Fernando Palacios Redactores jefe Comunicación: Clara Barbal Política: Laura Alonso
Participan en este monográfico Laura Alonso Clara Barbal Adrián Caballero Fernando Palacios
LA ECONOMÍA DEL FUTURO En los últimos años, el capitalismo especulativo ha sido puesto en serias dudas. Surgen desde hace tiempo alternativas que, sin renunciar al beneficio económico, intentan ir más allá. Es lo que se conoce como economí�a social

PERO... ¿ESTO DEL COOPERATIVISMO FUNCIONA? Existen muchos ejemplos que demuestran que la economí�a social, y más en concreto el cooperativismo, funciona y puede ser una alternativa válida a las finanzas y la forma de comerciar que más rápido nos viene a la cabeza. En este artí�culo se pueden ver varios ejemplos: coworking, finanzas éticas... CROWFUNDING: LOS MICROMECENAS TOMAN EL MANDO Tener un proyecto, publicarlo en Internet y conseguir que muchas personas anónimas aporten pequeñas cantidades de dinero que acabaran haciendo realidad la idea. A cambio, pequeños detalles y recompensas para los micromecenas. Esto es el crowfunding, una nueva forma de financiar proyectos interesantes. LA VIDA ALTERNATIVA AL CAPITALISMO Personas que intercambian conocimiento, huertos urbanos para consumir lo que se produce, monedas sociales... miles de ideas y cada vez más gente que se apunta a la economí�a alternativa. ....y artículo de opinión de Verónica Platas, especialista en gestión y dirección de empresas cooperativas.

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La economía del futuro

Laura Alonso

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n 2008 una fuerte crisis económica se extendió por el mundo occidental. Los indicadores macroeconómicos se tornaron negativos y la mayorí�a de paí�ses desarrollados vieron afectada su economí�a. España no se libró de ella y la crisis hizo estallar la burbuja inmobiliaria que habí�a caracterizado a la economí�a de este paí�s durante años. El estallido de la burbuja desencadenó en España otros problemas de difí�cil solución, como la caí�da de su sistema bancario, considerado como uno de los más sólidos de Europa Occidental, o el aumento desmesurado de la tasa 4 tribuna

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de desempleo, que deja a España en la actualidad cerca de los seis millones de parados. Los difí�ciles momentos que viven los españoles hoy en dí�a han propiciado el surgimiento de un nuevo modelo empresarial, la Economí�a Social, que prima la ayuda mutua frente al capital. ¿Qué es la Economía Social? La Economí�a Social es un modelo empresarial integrado por empresas privadas que se basan en los principios de equidad, democracia y gestión participativa. Este tipo de empresas priman el factor humano sobre el capital, no sólo en la toma de decisiones sino también en la distribución de los beneficios conseguidos por ellas. Los objetivos principales de este tipo de empresas son el de la eficiencia económica y el de la redistribución de la riqueza con carácter social.

Este tipo de empresas son originarias de las regiones francesas y sus inicios datan del siglo XIX. Desde entonces se han ido extendiendo a diversos paí�ses europeos, Canadá, varias regiones latinoamericanas, el Magreb y Extremo Oriente. Las asociaciones, las mutualidades, las fundaciones y las cooperativas son los cuatro tipos de empresa caracterí�sticos de la Economí�a Social. En la Carta de Principios de la Economí�a Social, promovida por la Conferencia Europea Permanente de Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones (CEPCMAF) se establecen los siguientes fundamentos como básicos y caracterí�sticos de este tipo de empresas. En primer lugar la primací�a de la persona y del objeto social sobre el capital, por lo que no se le da tanta importancia al dinero como al trabajo y al esfuerzo por parte de los trabajadores de la empresa. En este sentido, la adhesión a este tipo de empresas es voluntaria y abierta. Excepto en el caso de las fundaciones, que no tienen socios, en las cooperativas, las mutualidades y las asociaciones son los miembros los que democráticamente las dirigen. Este hecho propicia que los intereses de los trabajadores y los de la empresa en su conjunto sean coincidentes y que se defiendan y apliquen los principios de solidaridad y responsabilidad. Se trata de empresas con un alto grado de autonomí�a en su gestión, independientes de los poderes públicos. Por último se destaca de ellas que priorizan el desarrollo sostenible y el interés general sobre los intereses privados del grupo. Las cooperativas: todo para todos. Una cooperativa es una asociación voluntaria de personas que se organizan para formar y dirigir la empresa de forma democrática entre

todos aquellos trabajadores que la forman. En este tipo de entes todos los socios (trabajadores) cuentan con los mismos derechos y deberes, por lo que los intereses particulares se convierten en los generales por el bien común. Ayuda mutua, responsabilidad, responsabilidad social, democracia, igualdad, equidad, solidaridad, honestidad y transparencia son los principios cooperativistas por antonomasia. La interiorización de todos estos principios propicia que los trabajadores de una cooperativa empaticen con los del resto y cooperen entre ellos con el fin de conseguir un bien común para toda la sociedad. Existen muchos tipos de cooperativa: las de consumo, las de servicios, las agrarias, de enseñanza, de consumidores y usuarios, de ahorro y crédito… Sin duda este tipo de empresas están en auge por la coyuntura económica actual, pero una de las más importantes y antiguas de España es la que forma el grupo vasco Mondragón. La Corporación Mondragón es una de las cooperativas más antiguas de España. Creada en 1956 y originaria del Paí�s Vasco ha extendido su trabajo por todo el paí�s e incluso por los cinco continentes. La Corporación

La Economía Social es un modelo empresarial integrado por empresas privadas basadas en equidad, democracia y gestión participativa.

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está compuesta en la actualidad por 256 empresas y según datos de 2012, con 80.231 trabajadores y su trabajo se basa en cuatro áreas: finanzas, industria, distribución y conocimiento.

la voluntad del fundador Las fundaciones son organizaciones sin financiadas por Socios ánimo de lucro cuyos fines responden a Las mutuas son entidades sin ánimos intereses generales y cuyo patrimonio de lucro en las que un grupo de debe estar primordialmente destinado personas se unen voluntariamente a conseguirlos. para tener acceso Pese a que a una serie de son personas Cooperativas, mutualidades, asociaciones y fundaciones en jurí�dicas privadas servicios basados en la confianza, busca de la eficiencia económica y la redistribución de la pueden, una vez la reciprocidad, han sido creadas, riqueza con carácter social la solidaridad y pertenecer al la ayuda mutua. sector público. Los mutualistas, Las fundaciones los socios de este se rigen por tipo de organizaciones empresariales, de su constitución son una persona la voluntad del fundador, por sus financian a la institución con un distinta a la de los socios que la estatutos y por la ley que regula este pago periódico en forma de cuota forman y por lo tanto, tiene su propio tipo de organizaciones. mensual. De esta manera, la empresa patrimonio. Este tipo de organizaciones están va acumulando capital para prestar Existen asociaciones de diversa muy extendidas en España, siendo sus servicios a aquellos socios que lo naturaleza, como por ejemplo, las Comunidades Autónomas de necesiten. asociaciones de animales, que velan Cataluña y Madrid las que, por ese Las mutualidades más habituales por el bienestar de los animales que orden, aglutinan un numero mayor son las mutuas de seguros como son maltratados y abandonados. En de fundaciones. En la mayorí�a de los Mutua Madrileña, las mutualidades España existen diversas asociaciones casos éstas se dedican principalmente de previsión social o las mutuas de de este tipo como ANAA (Asociación a acciones relacionadas con la cultura accidentes de trabajo y enfermedades Nacional Amigos de los Animales) o y el recreo, así� como en educación profesionales de la Seguridad Social APADAN (Asociación Protectora de e investigación, medioambiente y como FREMAP. Animales Domésticos Abandonados servicios sociales. del Noroeste). Otro tipo de asociación muy común en nuestro paí�s son las de consumidores y usuarios, que tienen como principal objetivo hacer valer los derechos como tal para que no sean

Asociaciones Las asociaciones son entidades sin ánimo de lucro formadas por un conjunto de asociados (mí�nimo tres) que se comprometen a compartir conocimientos, medios y actividades con el fin de conseguir los fines recogidos en sus estatutos. Las asociaciones se dotan de personalidad jurí�dica, por lo que desde el momento

vulnerados ni entremos en situaciones de indefensión. La OCU y FACUA son las principales asociaciones de este tipo.

Economía Social alternativa para algunos La crisis económica está haciendo mella en todo el paí�s. El crecimiento de la tasa de paro y el aumento de la pobreza están propiciando que la gente tenga que buscar alternativas para poder sobrevivir en estos tiempos difí�ciles. Para algunos, la Economí�a Social es la única alternativa ya que implica trabajo mutuo y fomenta la solidaridad entre un colectivo. Así�, pese a que el número de cooperativas creadas entre los años 2000 y 2011 ha descendido en su totalidad, nos encontramos con que en determinadas Comunidades Autónomas la creación de cooperativas ha aumentado durante los últimos años. Si bien observamos que en un momento determinado (entre 2004 y 2007) se produjo un descenso en la constitución de este tipo de empresas, desde el comienzo de la crisis económica en 2008 éste ha ido aumentando gradualmente. No se trata de un hecho generalizado, porque no ocurre en todas las Comunidades Autónomas por igual, pero si en aquellas con una mayor tradición en este tipo de organizaciones como el Paí�s Vasco. Este tipo de organizaciones no son la panacea y tampoco son el remedio a la crisis que sufre España, pero la concreción de este tipo de organizaciones puede ayudar a poco a poco ir tirando hacia delante. La creación y constitución de este tipo de empresas es relativamente sencilla, aunque la mayorí�a de colectivos se quejan de que el Gobierno, al igual que para crear una PYME, pone demasiadas trabas. Se buscan periodistas o bien –Comunicadores Asociados (SBP-CA)– es una asociación, que cansada de la crisis del sector de la prensa, decide aglutinar a todos los comunicadores que lo deseen con el fin de volver a otorgarle la credibilidad perdida a la profesión periodí�stica. Lo realmente ambicioso de este proyecto es la creación de una forma jurí�dica novedosa, una cooperativa de impulso empresarial en la que todos aquellos socios podrí�an trabajar ahorrándose algunos de los gastos fijos habituales, como pueden ser las temidas cuotas de Autónomo. En esta cooperativa los socios, aquellos periodistas interesados que decidan asociarse, serian contratados como trabajadores por cuenta ajena por el número de dí�as

USasks (University of Saskatchewan)

Desde 2008 el número de cooperativas han aumentadao gradualmente en Comunidades Autónomas con mayor tradición como el País Vasco

Las cooperativas también son útiles en el periodismo
que durase el trabajo a realizar. Así�, solo deberí�an pagarle a la cooperativa un porcentaje de lo ganado con ese contrato, que se destinarí�a con posterioridad a pagar la cuota de la Seguridad Social y todo el papeleo, que correrí�a a cuenta de SBP-CA. Eso sí�: la cooperativa no busca trabajo a nadie. Cada uno debe buscarse su propio trabajo. La cooperativa se encarga de facilitarle el trabajo a los socios y de darles una serie de ventajas que antes no tení�an.

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Formar parte es tan fácil como ser asociado de SBP-CA y pagar una cuota. Parece que con esta nueva forma jurí�dica, incluso el oficio de periodista encuentra una alternativa al trabajo por cuenta ajena o el freelance. Alternativa de bajo coste, como caracteriza a la mayorí�a de iniciativas de economí�a social y alternativa. Si se observa fuera de nuestras fronteras, en Bélgica existe una cooperativa que agrupa a 45.000 periodistas, creativos, ilustradores y fotógrafos. No solo es un ejemplo masivo de economí�a cooperativista. Es una pieza clave en la industria comunicativa belga, un ejemplo de que una idea cooperativista puede tener un papel clave (incluso de lobby) en el sistema comercial y laboral de una economí�a.
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Pero... ¿esto del cooperativismo funciona?
Clara Barbal sitio donde tu únicamente compartes gastos: “Un coworking es bastante más. Es un espacio de sinergias entre diferentes profesionales del ámbito que sea en el que se comparten trabajo, experiencias, y lo que no es trabajo.” Así�, por las rutinas de trabajo de un espacio como Uikú surgen proyectos “incluso entre disciplinas que a priori no nos esperábamos que surgieran”. El Ayuntamiento de El Prat les encargó antes de verano la campaña de comunicación 'Viu l'estiu'. Uikú montó su equipo entre los coworkers, por lo que, según Fernández, “enriquece colaborar con gente de diferentes disciplinas, algo que no ganas trabajando en casa”. Uikú se constituyó como cooperativa de servicios de coworking, en la que el cliente es el coworker -o, dicho de otro modo, el usuario del espacio-. Para solicitar la adhesión como socio, el trabajador debe pasar seis meses en Uikú y, después que la asamblea le admita, ingresa un capital social a la cooperativa en forma de depósito. En este sentido, Fernández señala que los co-workers se ganan la vida con la actividad profesional que realizan y que “nadie se lleva un duro de la cuota de los socios”. ¿El coworking es de esencia cooperativista? “Yo creo que sí�, pero espacios de este tipo no hay muchos. El modelo más común es el de alguien que tiene un local y lo subarrenda a otros trabajadores” responde el presidente de Uikú. Así�, la horizontalidad es su apuesta más notoria: Uikú se constituyó en cooperativa porque “lo que encajaba mejor con lo que querí�amos hacer era asociarnos en una cooperativa de servicios, sin jefe y de modo asambleario”. Además, Fernández asegura que tanto con los socios de la cooperativa como con sus clientes se valora que mantengan una ética del trabajo acorde con el modelo
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ay casos prácticos en Catalunya que indican cómo la economí�a social modifica la clásica organización del trabajo y las relaciones de la actividad económica con el capital y el mercado. En términos genéricos, se situan en el centro de su actividad las necesidades humanas, sin omitir una gestión eficiente que conjugue rentabilidad social y rentabilidad económica. Los actores de la economí�a social crecen y funcionan con sus propias estructuras: colectivas, horizontales, en forma de red, arraigadas al territorio, y con una ética que no refuerza un sistema económico de intrí�nsecas desigualdades.

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Uikú: tiempo y espacio colectivos En la calle Primer de Maig de El Prat de Llobregat (Barcelona) un grupo de jóvenes es dueño de su tiempo, de su trabajo y de su espacio. Allí� está instalada desde febrero en los bajos del número 16 una cooperativa de servicios de co-working: Uikú. Tiene como lema “En casa no se trabaja” y comparten el espacio diez trabajadores autónomos. Catalunya cuenta con 182 espacios de coworking, según la plataforma CoworkingSpain. La mayorí�a de núcleos están emplazados en la ciudad de Barcelona y en el área metropolitana. Uikú es el único centro de co-working en sentido estricto presente en El Prat. Su presidente y arquitecto de profesión, Carlos Fernández, arguye esta definición a que “la gente suele entender mal el concepto de coworking”. No se tratarí�a, pues, de un 8 tribuna

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cooperativista, aunque no se impone un código de trabajo por el que, por ejemplo, no se acepten proyectos de sociedades mercantiles. “Cada uno trabaja para quien quiere, pero nosotros, por ejemplo, no trabajamos por comisiones”, sintetiza. “A dí�a de hoy es más difí�cil montar una cooperativa que una sociedad mercantil”, critica el presidente de Uikú. “Llevamos siete meses funcionando y aún no tenemos el NIF definitivo”. En la idea de crear redes, las cooperativas están en permanente contacto entre sí�. Uikú, por ejemplo, tiene alquilado su local a la veterana Cooperativa Obrera de Viviendas de El Prat (COV) y financió las reformas y la habilitación del espacio con la entidad de finanzas Coop57.

especializada en cooperativismo y un centro gratuito de formación básica para adultos. Son 1070 los immuebles colectivos de titularidad de la COV, emplazados en el ensanche de El Prat, y también son más de un millar las familias socias. La historia de la COV llegó el año pasado a sus 50 años. Un grupo de trabajadores de las industrias locales, preocupados por las desigualdades sociales intrí�nsecas de un entorno fabril, decidió emprender la construcción de viviendas destinadas

Catalunya cuenta con 182 espacios de coworking, según CoworkingSpain

a los obreros. "Ya que las promotoras no solucionan nuestro problema, nosotros nos lo solucionaremos. Esta es la esencia del cooperativismo" explica Xavier Padullés, Doctor en Historia y actual director de la COV.
De izquierda a derecha Ferran Cussó, Carlos Fernández y Gabri Guerrero, socios de UIKU Coworking.
Clara Barbal

Cada socio aportaba como capital social 6.000 pesetas (equivalente a un salario obrero de la época) y, a cambio de poseer una vivienda, trabajaba para la cooperativa edificando los inmuebles o bien desarrollando tareas administrativas. Los primeros pisos costaron 145.000 pesetas, de las cuales 30.000 estaban subvencionadas por el estado por tratarse de viviendas de protección oficial. En esas fechas, una vivienda costaba más de 250.000 pesetas a precio de mercado. La COV, además, contaba con establecimientos colectivos como la Telecope, tienda de electrodomésticos, o Mobel Cope, para amueblar las viviendas. En los años sesenta, la entidad tení�a una plantilla de hasta 130 trabajadores. El entramado de economí�a cooperativa que ha generado la COV en el Prat es tal que el mantenimiento y rehabilitación de los pisos está a cargo de pequeñas empresas de la misma entidad. Actualmente la cooperativa administra el patrimonio de sus 50 años de historia. También encara su transición generacional y social, puesto que casi la totalidad de socios de la entidad pratense son gente mayor y el acceso a una vivienda es hoy una lucha reabierta.

La COV se fundó en 1962 para dar una solución a la precariedad de la vivienda a los trabajadores y emigrantes de la ciudad.

Más que vecinos En los núcleos industriales de la Catalunya tardofranquista las dificultades al acceso de una vivienda eran incontables. Barracas superpobladas en Can Peixo o gente habitando el puente de la Gran Ví�a son instantáneas recurrentes en el imaginario popular de la gente de El Prat. Significativamente por el nombre de la calle, en la misma Primer de Maig de El Prat encontramos la Cooperativa Obrera de Viviendas (COV): en plena dictadura este centro conmemoraba el Dí�a del Trabajo. De raí�z polí�tica y sindicalista e í�ntegramente obrera, la cooperativa se fundó en 1962 para dar una solución a la precariedad de la vivienda a los trabajadores y emigrantes de la ciudad. Pero su labor no se centra únicamente en bloques de habitaje: también respondió a la flaqueza del sistema educativo público de la dictadura. Construyó y dirigió la escuela Ramon y Cajal, una educación laica y autogestionada en un contexto de escolarización del Movimiento, y actualmente gestiona una biblioteca 10 tribuna

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Dinero en común En el mundo de las finanzas también está extendida la estructura del cooperativismo. Muchas entidades colectivas perviven en su dia a dia fuera de los ciclos de la banca tradicional a través de la banca ética. Tal y como lo sintetiza Núria Mateos, responsable de prensa de Finanzas É� ticas y Solidarias (FETS), una asociación catalana de entidades para la promoción de las finanzas solidarias, la banca ética y cooperativa se teje como intermediaria entre las personas y el capital para “transformar la sociedad”. Entre otras, en FETS se ha asociado Coop 57, una de las cooperativas de crédito más importantes del territorio catalán. Coop57 tiene d'impremta sus orí�genes en un episodio de lucha Treballs Felicitacions obrera. Nació el 1996 en Barcelona, a raí� z del cierre Digital Invitacions de la antigua Editorial Bruguera. Después de batallar Felicitacions Cartes por Ofset el mantenimiento de los puestos de trabajo y de

Propaganda Cat‡legs Revistes Estutxos i caixes Programes Participacions Fax Fotocopies Enquadernacions Dossiers Programes Cartells EtcŽtera

un fallo del Tribunal Supremo, los jornaleros de la empresa destinaron una parte de las indemnizaciones por despido a financiar un proyecto solidario en la Nicaragua sandinista. Seguidamente, crearon un fondo común para poder promover proyectos de ocupación y se constituyeron legalmente como cooperativa, con la voluntad de recibir una mahyor cantidad de aportaciones y de esta manera incrementar su base de crédito. La presencia de Coop57 se extiende actualmente en Catalunya, Aragón, Madrid, Andalucí�a y Galicia y está integrada por unas 400 entidades, de las cuales 280 pertenecen al territorio catalán. Para recibir financiación en una entidad de finanzas éticas, el proyecto en cuestión debe cumplir una serie de requisitos: los fundamentales, viabilidad económica y compromiso ético y social. Por ejemplo: Coop57 sólo otorga crédito a cooperativas laborales o entidades asociativas. “Si lo qué hacen y como lo hacen es de manera marcadamente positiva, le damos luz verde” apunta Raimon Gassiot, su actual coordinador. Analizan el impacto social y medioambiental de la actividad

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los socios ahorradores de Coop57 pueden ejercer todos los mecanismos de control para saber dónde va a parar su dinero.

Tipos de sociedades empresariales
Formas societarias empresariales, según las leyes del Parlament de Catalunya y de las Cortes Generales
COOPERATIVA (Trabajo / actividad cooperativizada) ¿Qué es? Una empresa formada por personas fí�sicas o jurí�dicas que se unen de forma voluntaria para satisfacer las necesidades y las aspiraciones económicas, sociales y culturales en común, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática. Para constituir una cooperativa, se exige un mí�nimo de 3 personas socias –excepto las cooperativas de consumo que dependen del tamaño de la población donde desarrollan su actividad–. Una cooperativa tiene un mí�nimo de 3.000 euros de capital social. Los órganos de gobierno son la Asamblea General, el Consejo Rector y los interventores de cuentas. Los acuerdos se realizan por mayorí�a de personas socias. Las cooperativas tributan un 20% por resultados cooperativos y un 32'5% por resultados extracooperativos (provenientes de sociedades laborales o mercantiles). LEY 18/2002, DE 5 DE JULIO, DE COOPERATIVAS del Parlament de Catalunya

DATOS DE ACTIVIDAD DE COOP57 2010-2011
14.000.000,00 €

12.000.000,00 €

10.000.000,00 €

8.000.000,00 €

SOCIEDAD LABORAL (trabajo / capital) ¿Qué es? Sociedades de carácter mercantil donde la mayorí�a del capital social (más del 50%) debe ser de propiedad de los trabajadores (con una relación laboral de carácter indefinido). Tiene un mí�nimo de 3 personas trabajadoras en su constitución o 2 personas trabajadoras y 1 capitalista. Su capital social es de mí�nimo 60.000€ en las Sociedades Anónimas Laborales(SAL) y de 3.000€ en las Sociedades Limitadas Laborales (SLL). La mayorí�a del capital la tienen las personas trabajadoras socias con un contrato indefinido, y la participación nunca puede ser mayor del 33%. Los órganos de gobierno son las personas administradoras, el Consejo de Administración y la Junta General –las SAL tienen también censores de cuentas–. Los acuerdos se adoptan según las mayorí�as de capital. Las sociedades laborales tributan un 32'5% por sus resultados. LEY 4/1997, DE 24 DE MARZO, DE SOCIEDADES LABORALES del Parlament de Catalunya

2010 2011
6.000.000,00 €

4.000.000,00 €

2.000.000,00 €

- €
Elaboración propia

Activo no corriente

Activo corriente

Total activo

Patrimonio neto

Pasivo no corriente

Pasivo corriente

Total patrimonio neto y pasivo

SOCIEDADES MERCANTILES (capital) ¿Qué es? Una empresa con patrimonio propio en la que las personas fí�sicas y jurí�dicas canalizan sus esfuerzos en la realización de una finalidad lucrativa común. Una sociedad mercantil se constituye con un mí�nimo de un capitalista. El capital social de una sociedad mercantil es de un mí�nimo de 60.000€ en las Sociedades Anónimas y de 3.000€ en las Sociedades Limitadas. Los órganos de gobierno son las personas administradoras, el Consejo de Administración y la Junta General –las Sociedades Anónimas tienen también censores de cuentas –. Los acuerdos se adoptan según las mayorí�as de capital. Las sociedades mercantiles tributan un 32'5% por sus resultados. REIAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2010, DE 2 DE JULIO, de las Cortes Generales

económica en cuestión, si establece criterios de equidad salarial… En el supuesto de que el plan no se ajuste a alguno de estos criterios, Coop57 tumba la solicitud de préstamo. Por tratarse de entidades de propiedad colectiva, los socios ahorradores pueden ejercer todos los mecanismos de control para realizar un seguimiento y conocer dónde va a parar su dinero. Así� mismo Coop 57 convoca dos asambleas anualmente para decidir los ejes de trabajo de la cooperativa y los tipos de interés por el ahorro. En ellas se permite la participación de todos los socios de la cooperativa -son socios de Coop57 todos los ahorradores particulares y los 12 tribuna

actores que reciben financiación de la entidad- y, supeditado a las directrices de la asamblea, un equipo técnico responsable de cariz económico se encarga de las tareas del dí�a a dí�a de la entidad. Coop57 está í�ntegramente comprometida con la economí�a social. Entre muchos otros, ha facilitado crédito a l’Olivera Cooperativa, una asociación de Vallbona de les Monges (Urgell, Lleida) que ocupa a personas con discapacidad mental al trabajo de la viña y el olivo, y a Mol-Matric, una cooperativa fabricante de matrices para vehí�culos de SEAT y para convoyes de Alstom. Según se desprende del balance de cuentas de 2011, Coop57

cerró el año con activos de más de 11 millones de euros -los pasivos de la entidad provienen únicamente del ahorro de sus socios, no aparece en la auditorí�a deudas con otros grupos financieros-. El tamaño de la entidad es reducido, “somos una pequeña mosca ante el monstruo financiero actual”, pero sin una expansión desmesurada cierra su actividad con ganancias y sigue fomentando el ahorro popular y las actividades económicas de ámbito local. Algo que con la bancarización de las cajas de ahorro se pierde por haber relegado en un segundo término la financiación de la economí�a productiva a favor del ‘ladrillo’.

Las sociedades laborales y las sociedades mercantiles con un volumen de capital inferior a 8.000.000€ tienen un gravamen del 25% por los primeros 120.202€ y el resto por régimen general (32'5%).
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Crowdfunding
Los micromecenas toman el mando
Cifra y localización de páginas de crowdfunding.
ritholz.com

Fernando Palacios

oda crisis conlleva un cambio. Aunque la economí�a tradicional haya perdido su credibilidad, otros modelos han aprovechado la brecha. La crisis ha hecho posible la aparición de varias modalidades de financiación, pero una de ellas ha logrado un lugar destacado: el crowdfunding, también conocido como financiación colectiva. Los medios no cesan de recordarnos sus últimos logros, pero, ¿qué es el crowdfunding? ¿Y cómo funciona? “El crowdfunding -aclaran Gonzalo de la Figuera y Agustí�n Tafalla, dos de los fundadores de Siamm Crowdfunding- es un sistema para financiar proyectos a través de pequeñas aportaciones a cambio de recompensas (...) Tú no pones el dinero directamente, lo que se hace es una reserva, un compromiso; y si se cumple el objetivo, entonces se realiza 14 tribuna

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Tafalla y De la Figuera: "El crowdfunding tiene dos características: que se realice por Internet y que las donaciones consigan algo a cambio"

el pago. Ese es el sistema habitual”. Tafalla y De la Figuera consideran que hay dos caracterí�sticas necesarias para considerar a una campaña como crowdfunding: primero, que se realice por Internet; y segundo, que las donaciones consigan algo a cambio: “el crowdfunding siempre es un intercambio, un: te doy, me das”. Las campañas de financiación funcionan en base a un tiempo establecido: si la campaña ha logrado la financiación esperada dentro de ese tiempo, el proyecto sigue adelante. Si no es así�, el proyecto se cancela. Este no es el único modelo, (Siamm está trabajando con un sistema de “financiación flexible”, y otras plataformas permiten donaciones complementarias o campañas solidarias), pero es el más extendido. Aunque el crowdfunding parezca haber aparecido de la nada, (hace un año, aquí� en España casi ni se sabí�a

de su existencia), lo cierto es que el sistema en el que se basa tiene sus orí�genes en antepasados muy antiguos: las donaciones a instituciones diversas, los préstamos irlandeses, la “pränumeration” alemana, (un sistema de subscripción pre-impresión del siglo XVIII), los pequeños mecenazgos de artistas como Mozart, Beethoven, Whitman, Twain, etc, y otros tantos. Su antecesor más notable, (o, al menos, más cercano), se encuentra años después, en 1884, de manos de Joseph Pulitzer, (dueño del New York World y padre de los premios al periodismo). El magnate estadounidense decidió crear una campaña para financiar el pedestal de la Estatua de la Libertad; la hazaña, (recogida, entre otras cosas, en el film “Park Row” de Samuel Fuller), acabó reuniendo más de 100.000 dólares en solo seis meses gracias a las donaciones de más de 125.000 personas, (algunas, inferiores al dólar).

Pulitzer, sin saberlo, habí�a plantado la semilla de algo mucho más grande, ya que, aunque el sistema ya existí�a, jamás se habí�a puesto en práctica para un único objetivo.

Extremoduro financió su primer disco a través de papeletas ya en el año 1989
Otro ejemplo más reciente, (considerado pionero del esquema moderno), fue la financiación de la gira estadounidense del grupo británico Marillion, en 1997, a través de servicios de mensajerí�a instantánea online y páginas de fans. Este acontecimiento no solo supuso un hito en su momento, sino que, al demostrar la viabilidad del modelo, fue el detonante de la corriente contemporánea de

financiación colectiva. Hoy en dí�a, Marillion sigue financiando sus discos a través del crowdfunding. Curiosamente, aunque se considera a Marillion como el primer grupo que utilizó la financiación colectiva, lo cierto es que el mérito le corresponde al grupo español Extremoduro: los fundadores del grupo, Luí�s von Fanta y Robe Iniesta, financiaron su primer disco a través de papeletas ya en el año 1989, (ocho años antes que Marillion). A pesar de su inestimable valor como antecedentes, todas estas campañas seguí�an siendo independientes. Para que el modelo creciese y se expandiese, era necesario algo más grande. Más ambicioso. Y entonces, en el año 2000, se fundó ArtistShare: la primera plataforma online dedicada exclusivamente al crowdfunding, (aunque solo en el ámbito musical). Su éxito propició la aparición de múltiples plataformas en los años posteriores:
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Kiva, (para campañas en el tercer mundo); Prosper, (para inversiones entre individuos); Pledgie, (para financiación de proyectos); y Sellaband, (para financiación de álbumes musicales). En el año 2006, Michael Sullivan, (fundador de FundaVlog, una plataforma fallida de “vlogging”), creó el término “crowdfunding”. Y entonces, el mercado explotó. IndieGoGo y Kickstarter, (2008 y 2009, respectivamente), surgieron como dos de las mayores plataformas de financiación colectiva, (posición que mantienen hoy en dí�a), y el mercado comenzó a asentarse. Estas plataformas introdujeron el modelo de “recompensas”, en el que la cantidad de la donación varí�a en relación al producto, (o el paquete). El crowdfunding se expandió y germinó en innumerables plataformas. Cada ámbito posee la suya: para videojuegos, para comics, para proyectos ciudadanos, o incluso para préstamos personales. Los usos del crowdfunding son innumerables. Hoy en dí�a, el crowdfunding se ha establecido como un modelo de financiación increí�blemente popular: según crowdsourcing.org, ya hay 452 plataformas de crowdfunding en todo el mundo; según Massolution, solo el año pasado el crowdfunding generó casi 2.700 millones de dólares en financiación. Algunas áreas que antes solo podí�an ser financiadas por grandes inversores, (como las startups, o la financiación empresarial), están

como DecodeDC, (un blog de polí�tica americana), 99% Invisible (una radio de arquitectura y diseño), y Matter, (una plataforma de contenidos, fundamentalmente reportajes). También podemos encontrar plataformas dedicadas exclusivamente al periodismo, según Yorokobu, como GoJournalism, (canadiense), YoucommNews, (australiana), J’aime l’info, (francesa), y Youcapital o Pubblico Bene, (italianas). En el caso del fotoperiodismo, existen plataformas como la británica Emphas.is. El periodismo ha dado lugar a campañas de crowdfunding realmente originales. Keith Ng, un reportero neozelandés, protagonizó en ocubre del 2012 un “crowdfunding inverso”, según Yorokobu. Tras destapar un fallo de seguridad en la base de datos de un ministerio de su paí�s, Ng publicó los archivos confidenciales en un artí�culo al final del cual, tras describir el tiempo de investigación, pidió a cambio una contribución voluntaria. En poco más
emprendalia.com

de 24 horas, ya habí�a recaudado más de 2.500 euros. Ahí� queda la duda de cuánto habrí�a conseguido por la misma información en un medio tradicional. Algunas plataformas, como Flattr, ya han aprovechado el vací�o en este nuevo modelo de financiación “a posteriori”, pero, ¿sigue esto siendo crowdfunding? ¿O solo podrí�amos considerarlo como donaciones? ¿Cuán rí�gido es el modelo? Las relaciones futuras entre periodismo y crowdfunding son inescrutables. Tanto el crowdfunding puro como los distintos modelos derivados de las donaciones han dado ejemplos más que de sobra para demostrar su eficacia. ¿Llegará el dí�a en el que el periodismo se pueda sustentar únicamente gracias a sus lectores, sin tener que depender de publicidad, ni sufrir presiones polí�ticas? ¿Es el crowdfunding el camino hacia una prensa más libre y justa?

El grupo Tribune fue protagonista de una campaña de crowdfunding. Lisa Andrés

empezando a ver algunos brotes del modelo dentro de su sector. El periodismo no podí�a ser una excepción. De Correspondent, un proyecto holandés de diario online, consiguió un millón de euros en ocho dí�as gracias a más de 15.000 subscripciones. Y todo antes de que el medio existiese. Este no es el único ejemplo de éxito en este tipo de campaña. Hay muchas otras,

El crowdfunding y los modelos derivados de las donaciones han dadoejemplos que demuestran su eficacia.

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La vida alternativa al

capitalismo
Adrián Caballero

a economí�a social y cooperativista esconde una premisa básica: la persona y su bienestar está por delante del beneficio económico. Lo primero que podemos pensar es ¿esto es economí�a? ¿Se puede uno ganar la vida poniendo el beneficio económico en segundo plano? Parece que sí�. La Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha editado un libro con una profunda investigación sobre el tema. Liderados por el sociólogo Manuel Castells, los investigadores han titulado el libro de forma rotunda: “Otra vida es posible” (UOC, 2012). Existen muchas personas que piensan que sí� es posible ir más allá de un trabajo estable de ocho horas y, a la vez, poder vivir e, incluso, ser autosuficiente. La mayor parte de la sociedad los puede calificar, como mí�nimo, de “diferentes” e incluso algunos los llamarán “anti-sistemas”. Pero en realidad son grupos de personas que, haya crisis o no, han optado por un método de vida que, en lo único que se diferencia del “común” es en el modo de ganarse la vida, de conseguir los recursos para vivir. Ejemplos de ‘otros’ tipos de economí�a son los bancos del tiempo, las cooperativas y la banca 18 tribuna

L

La economía colectiva busca depender menos de los bancos más poderosos. Flickr

ética. Pero, también, la creación de monedas sociales, los intercambios de trabajo, las universidades libres y un sinfí�n de opciones que cubren necesidades concretas de personas que han decidido satisfacerlas de una forma diferente a la que marcan los ‘etiquetas’ o las ‘reglas’ marcadas. ¿Por qué? Cualquiera que no pertenezca a ningún tipo de asociación o entidad de este tipo de los que aquí� hablamos lo primero que se pregunta es por qué hacerlo diferente. Otra vida es posible también es un documental elaborado por los mismos investigadores de la UOC. En él, personas anónimas que participan en un tipo u otro de economí�a alternativa reconocen que “lo diferente asusta”. Un apartado del libro resume el pensar de estas personas con un ‘Esta vida no es para mí�’. Se trata de

Los mercadillos de intercambio, la universidad libre o la moneda social demuestran que se puede comerciar sin mover un solo euro

vivir la vida de otra manera. De ser dueño de tu tiempo. Como analiza uno de los entrevistados, “cuando hablas, diferencias entre tus horas de trabajo y el tiempo de ocio, que es realmente lo que tienes para vivir”. La economí�a alternativa consigue que tu tiempo de trabajo forme parte de tu tiempo vital, que en realidad pasa a ser de 24 horas al dí�a.

ciudades esta práctica ya es habitual y los que conocen dónde se ubica uno de estos “mercados de intercambio”

Las finanzas éticas no olvidan la viabilidad económica pero priman el beneficio social

Ejemplos prácticos Empecemos con algo sencillo: imaginemos que se monta un mercadillo cerca de nuestra casa. Algunos vendedores ponen paradas con todo aquello que tienen que ofrecer. Eso sí�, a cambio no piden dinero, sino negociar con el que quiera comprarlo y que éste le ofrezca algo a cambio. Puede que muchos de los que leen esto piensen en el conocido ‘trueque’. Y no irán mal encaminados. En muchas

suelen repetir visita. Los que todaví�a no están inmersos en el mundo de la economí�a alternativa “suelen cometer el error de intentar valorar cuánto cuesta lo que llevan en la mano para buscar algo de similar valor. Y se equivocan, porque no se dan cuenta que el valor en el que piensan está impuesto por grandes corporaciones”, como afirma la coordinadora de uno de estos mercadillos en Barcelona. ¿Y si pensamos que queremos

otro tipo de educación para nuestros hijos? Está claro que a partir de los 6 años la educación está regulada y es obligatorio seguir los patrones marcados por el Ministerio de Educación pero, ¿y antes? Algunos padres se unen en cooperativas o asociaciones para educar a sus hijos de forma diferente. Su intención es poder decidir más sobre los valores y la forma en la que se educan sus hijos. Pero no son unos locos. Casi siempre cuentan con el asesoramiento de educadores profesionales. Este tipo de asociación se llaman de Crianza Compartida y un ejemplo lo tenemos en la Asociación del barrio de Sants, en Barcelona, donde una serie de padres decidieron que sus hijos de entre 0 y 3 años fueran educados de forma diferente a la convencional, sobre otros valores y con una participación activa de los padres.
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Hablando de educación, no podemos dejar de comentar el tema de las “universidades libres”. En ellas también existe el intercambio, como en los mercadillos antes mencionados, pero en este caso de conocimiento. “En las universidades libres se rompe con el experto hablando para no-expertos para reconocer que todos sabemos de algo y podemos intercambiarnos el conocimiento”, afirma un usuario de este tipo de universidad a Joana Conill, la entrevistadora del documental de la UOC. Un ejemplo sencillo: si yo se tocar la guitarra y tú sabes cocina tailandesa (y a ambos nos interesa aprender lo que sabe el otro), podemos aprender del otro ¡y gratis!

diferente al euro. ¿Qué beneficios tiene? El más evidente es acabar con el gran peligro de la economí�a capitalista: la especulación, ya que acumular cantidades grandes de una moneda que fuera de los comercios de la zona no vale nada no tiene ningún sentido. No obstante, las EcoXarxa de los municipios donde se ha probado la iniciativa advierten que también existen incovenientes, como la necesidad de ser muchos los usuarios y ofrecer el máximo de productos posibles que se puedan comprar con dicha moneda social. Ser autosuficientes Serí�a un sueño no tener que ir al supermercado a comprar para comer, ¿verdad? Aunque todaví�a no seamos capaces de producir todo lo que consumimos, algunos han decidido montar su huerto (sea en una terraza de casa o en una pequeña parcela) para ser casi autosuficientes. “Se trata de adaptar tu consumo a lo que eres capaz de producir”, comenta un jubilado con una pequeña parcela en el campo donde produce diferentes verduras y hortalizas.

Este tipo de economía acerca a los que la usan el sueño de ser autosuficiente

la economía del color
Huerto urbano cercano a la Sagrada Família de Barcelona.
Adrián Caballero

Verde y azul:

Los ecologistas también toman la palabra y ofrecen una alternativa al capitalismo especulativo que domina todaví�a los mercados. Desde hace muchos años se habla de ‘economí�a verde’. De la misma forma que la economí�a alternativa prioriza el beneficio social, la economí�a ecológica da mucha importancia a la sostenibilidad: esto es, crecer está bien siempre que se haga acorde con los recursos naturales y sin dañar el medio ambiente. Cada vez que iniciamos una actividad (económica o no) generamos lo que los economistas llaman ‘externalidades’, que son efectos secundarios sobre personas o el medio ambiente. Los partidarios de la economí�a ecológica defienden que por mucho que nos podamos hacer rico con una actividad, tenemos que ser respetuosos con la naturaleza y no generar mucho de estas externalidades negativas.

Pero seguir las directrices respetuosas de esta economí�a ecológica pueden resultar, en ocasiones, ineficientes y caras para una empresa o particular. Para intentar solucionar esto, el emprendedor belga Gunter Pauli publicó en 2010 el libro La economía azul, en la que trata de adaptar los criterios de sostenibilidad de la ecologí�a ‘para todos los públicos’. Según el autor, la economí�a azul es una mezcla entre el capitalismo clásico y la economí�a verde, aunque “se sirve del conocimiento de millones de años de la naturaleza para alcanzar cada vez mayores niveles de eficiencia”. Su libro ya es un best-seller y ha conseguido dar la vuelta al mundo con sus conferencias. Queda por ver si, detrás de su beneficio económico, las ideas de las economí�as azul y verde aportan algo más que color a los problemas actuales del capitalismo.

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Finanzas alternativas Seguro que todos alguna vez hemos leí�do o visto en la televisión hablar sobre la ‘banca ética’. A la mente nos viene un tipo de banco que pretende ser diferente al Banco Santander o al BBVA pero, en el fondo, no sabemos qué quiere decir ese concepto. La banca ética es, según Jordi Pujol, de la cooperativa de crédito Coop57, “una banca que prioriza la rentabilidad social por encima de la económica, aunque no puede olvidar la segunda”. Gracias a este tipo de banca se financian proyectos que, además de ofrecer beneficios a los socios, ciudadanos o clientes (más allá del monetario), tendrí�an difí�cil el acceso al crédito de un banco normal, sea por el proyecto o por las condiciones. Además de la banca ética, los ciudadanos se pueden organizar (y, en realidad, lo hacen) para comerciar de otra manera. Las cooperativas de crédito son un ejemplo. Pero, si nos acercamos al Montseny (Barcelona) o a Tarragona encontraremos una alternativa curiosa: la moneda social. Se trata de hacer intercambios con una moneda

En ciudades como Barcelona podemos encontrar ‘huertos urbanos’, que son pequeñas parcelas donde algunos ciudadanos producen verduras y hortalizas. En la capital catalana el Ayuntamiento sortea anualmente parcelas en estos huertos. La condición es tener más de 65 años y tener conocimientos del campo. Las personas afortunadas gozan de la parcela durante 5 años y pueden cultivar todo lo que quieran. Solo una condición: prohibido vender lo que se produce. Así�, nos damos cuenta que sea por producir nuestros alimentos o por compartir conocimiento o dinero, la idea de necesitar menos para vivir y, aun así�, vivir mejor, no está lejos y para nada es ineficiente.

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Opinión

Empresas hechas personas

Julio

de 2013. En España hay 4.698.814 Frente a estos datos, surge naturalmente la personas en situación de desempleo, lo cual pregunta: ¿por qué la Economí�a Social no sólo nos mantiene como el paí�s europeo con mayor mantiene los niveles de empleo pese a la crisis, nivel de paro, incluso por delante de Grecia. sino que incluso es capaz de crecer en una Los datos respecto al paro juvenil tampoco son economí�a que ha perdido casi 4 millones de optimistas, ni los del paro de larga duración, empleos desde que empezó la crisis? ¿Podemos ni los correspondientes al cierre de empresas extrapolar estos resultados positivos a otros y expedientes de regulación de empleo. Y las modelos empresariales, más allá de lo que perspectivas tampoco son optimistas, porque establece la legislación para este tipo de la OCDE prevé que el paro subirá en España empresas, que apuestan por la estabilidad hasta el 27,8% a finales de 2014. laboral (76.3% son contratos indefinidos) y No es de extrañar que la sensación de la ocupación de menores de 40 años (47,2%)? desaliento, cansancio y Y además, parece lógico desorientación se esté preguntarse también, si apoderando de nosotros, tan buenas son, si tan Hay otras maneras de pero ante de todo este bien funcionan, ¿por qué panorama, existen no hay más, por qué no hacer empresa, donde las realidades empresariales se potencian realmente personas prevalecen sobre el desde la Administración? que demuestran que hay otras maneras de Estas empresas, como capital hacer empresa, donde las todas, tienen que obtener personas prevalecen sobre beneficios, y operan en el el capital, y la destrucción mercado como cualquier de empleo es casi inexistente. Es más, son otra. Pero las personas priman por encima capaces de generarlo: estamos hablando de las del capital: en muchas de ellas, los propios empresas de Economia social. trabajadores son socios, y el voto de cada Según CEPES (Confederación Empresarial accionista vale lo mismo, independientemente Española de la Economí�a Social), en el año del capital que se aporte. Quizás estas reglas 2012 se crearon en España más de 2.000 del juego no sirvan para todo el mundo, cooperativas y sociedades laborales, que especialmente para aquellos que ponen el supusieron 15.834 nuevos empleos (10.719 patrimonio por encima de las personas… O en cooperativa, 3.985 en sociedades laborales, quizá estoy equivocada. 452 en empresas de inserción y 768 en centros Verónica Platas es especialista en gestión y especiales de empleo), y que permitieron mantener el nivel de empleo de la Economí�a dirección de empresas cooperativas, además social en casi 2,5 millones de puestos de trabajo de directora del área de Personas en Maurilia directos e indirectos. Knowledge