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Pensar la historia desde los movimientos sociales urbanos en Chile

Los pobladores del Gran Santiago Boris Cofré S.

Resumen Este artículo explica cómo las ciencias sociales y la historiografía han estudiado a los movimientos sociales urbanos, específicamente al movimiento de pobladores del Gran Santiago, 1970-1973, además, propone una perspectiva teórica para estudiar hoy a dicho movimiento, integrando preguntas, hipótesis y objetivos de investigación. Abstract This article explains how social sciences and the historiography have studied the social urban movements, specifically to the movement of Great Santiago pobladores, 1970-1973; in addition, it currently proposes a theoretical perspective to study this movement, and it integrates questions, hypothesis and investigation´s objectives. Palabras claves: movimientos sociales urbanos, movimiento de pobladores, orden social, y ciencias sociales Key words: social urban movements, pobladores movement, social order, and social sciences

I. ¿Cómo han estudiado las ciencias sociales y la historiografía a los movimientos sociales urbanos en Chile, específicamente al movimiento de pobladores del Gran Santiago, 19701973? Este movimiento social urbano ha sido estudiado en dos momentos claves de la historia de Chile, primero durante la “revolución en libertad” y la “vía chilena al socialismo” y posteriormente en los años de la “transición a la democracia”. Entre 1965 y 1973 el debate giró en torno a la problemática de la trasformación estructural de la sociedad, dos fueron las posturas principales: a) reformista y b) revolucionaria. En las décadas de 1980 y 1990 el debate se centró en el tipo de redemocratización de nuestra sociedad y las posturas fueron democratización a) con énfasis en “l o institucional” y b) en “lo social”. Luego de la revolución cubana en 1959 y de su adhesión al socialismo en 1962 se abrió un nuevo momento político en América Latina marcado por los proyectos de transformación estructural de las sociedades. Así el punto de partida del Centro para el Desarrollo Económico y Social (DESAL), dirigido por Roger Vekemans (1921-2007), fue la urgente necesidad de dichas reformas estructurales, éstas debían ser una respuesta institucional al inédito y acelerado crecimiento demográfico que multiplicaba peligrosamente a los pobres del continente, al rápido desarrollo de los medios de comunicación de masas que incrementaban el impacto de dicho crecimiento demográfico y al aumento de la desigualdad entre países y clases sociales. Para responder eficientemente a estos desafíos históricos las reformas institucionales debían ser capaces de crear un sistema de convivencia armónico e integrador socialmente, que terminara con la creciente marginalidad, es decir, con la situación de exclusión de la población pobre de las ciudades y los campos (Vekemans, 1965). El origen de dicha marginalidad estaría, según un segundo estudio, en

la importancia de este movimiento en la lucha de clases dependería de las alianzas de clase que estableciera el gobierno de la Unidad Popular (Castells. débilmente organizados y mal dirigidos (DESAL. esta composición ideológica de los pobladores era idéntica a la de los trabajadores en general. sin embargo. dichas composiciones ideológicas estaban determinadas de igual forma por las luchas políticas y de clase en el país. es por ello que sus actitudes frente a sus situaciones de pobreza material y cultural habrían sido de pasividad. a través de una serie de estudios dirigidos por Manuel Castells. 1973). Así es posible ver sólo parcialmente las potencialidades y los límites revolucionarios de los pobladores. y porque afectaban significativamente las relaciones de clase en la ciudad. Finalmente. los resultados empíricos mostraron que la mayoría de los supuestos (7 y media de 12 hipótesis) eran falsos (Mercado. La distancia entre estas categorías y la realidad histórica de dichos pobladores es insalvable. ya que éstos aparecen subordinados a las decisiones del gobierno de Allende. 1969). así nuestras sociedades se habrían dividido entre una elite prospera. No obstante. analfabeta y tradicional que vivía en los campos o periferias de las ciudades que estaba compuesta por gente de color. En términos ideológicos y políticos los pobladores también eran heterogéneos. en ellos predominaba una concepción del mundo dividido en clases sociales aunque la transformación estructural de la sociedad la entendían desde una mentalidad economicista y no revolucionaria. 1968). Si bien este enfoque buscaba pensar la transformación estructural de la sociedad. una particularidad de la lucha de clases en Chile era la importancia que había alcanzado el movimiento de pobladores. La composición de clase de este movimiento era heterogénea. pues. pasiva e incapaz de transformar el orden social. evitando crear imágenes de desarticulación absoluta. propuso que. Esta teoría de la marginalidad fue puesta aprueba a través de un sistemático estudio realizado por DESAL entre 1966 y 1968. y una masa pobre. los pobladores podían ser considerados un movimiento social (de clase) específico ya que expresaban la articulación de las reivindicaciones populares urbanas y una serie de estrategias políticas asociadas a tipos diversos de movilización. al contrario de lo argumentado por Vekemans. como grupo social habrían estado desintegrados.la superposición cultural. educada y moderna que vivía en las ciudades y que era racialmente blanca. . de este modo. derivada de su significación en las relaciones sociales de clase. los cuales no pudieron conceptualizarse desde estos principios funcionalistas. se mostró demasiado general para la realidad chilena. siendo “nadie” en términos de significación social. quien apoyado en el marxismo y la teoría de la dependencia. Sin embargo. sino más bien los obreros industriales de bajos ingresos y los proletarios de la gran industria. así como en reconocer la heterogeneidad de este movimiento sin perder de vista su unidad. según Castells. El golpe de estado de septiembre de 1973 significó un quiebre profundo en la historia de Chile. en la no fusión de las culturas europeas modernas que conquistaron América Latina y las culturas indígenas tradicionales conquistadas. quienes juntos a algunos pequeños burgueses y empleados residían en los campamentos de la capital. apareciendo en sus lugares una masa marginal. cuestión que probablemente se explique por la excepcional influencia de la izquierda chilena sobre la clase popular en relación a la de América Latina. existían además un sector menor que había alcanzado la conciencia de clase y otro aún más pequeño que se correspondía con los principios de la teoría de la marginalidad. puso excesivo énfasis en el protagonismo histórico de las instituciones estatales en desmedro de los movimientos sociales. es decir. es decir. pusieron excesivo énfasis en la predominancia de los partidos por sobre los pobladores. pero no primaban en él los campesinos. Estos estudios tienen el merito de reconocer la importancia efectiva del movimiento de pobladores en la sociedad urbana santiaguina. ya que su cultura tradicional y falta de educación no les habría permitido entender la importancia de participar en las instituciones de la sociedad. Esta postura funcionalista y reformista fue cuestionada desde el Centro Interdisciplinario de Desarrollo Urbano y Regional de la Pontificia Universidad Católica de Chile (CIDU-PUC). como aquellos cuya existencia se reducía exclusivamente al acto de poblar. Estos marginales urbanos eran entendidos como pobladores.

79). altamente institucionalizados. fundamentalmente las tomas de terrenos. Estas tomas habrían adoptado una significación política sólo al estar apoyadas e insertas en las estrategias de los partidos de centro e izquierda. que las tomas de sitios urbanos. La dependencia de los pobladores respecto de los partidos y el Estado se expresó incluso entre los que fueron dirigidos por partidos (revolucionarios) como el MIR. Según el autor. esta misma heterogeneidad permite pensar que dicha cara es sólo una expresión del movimiento de pobladores y que presentarlo como absolutamente economicista es demasiado aventurado. sobre todo si se hace a partir de un caso. c) acción comunitaria y d) lógica de ruptura con el orden social. los propietarios de los sitios evitar tediosos juicios y los partidos conseguir adhesión a sus estrategias políticas sirviendo como mediadores en dichas negociaciones. habrían buscado alcanzar un sitio y una vivienda urbanizada. La primera postura ha estado representada por Vicente Espinoza. inherentes a dicha coexistencia diversa y problemática. Espinoza es quien mejor muestra la heterogeneidad de los pobladores y su cara economicista. Durante la Unidad Popular. quien ha propuesto. las cuales habrían sido. 1998. Además es imposible demostrar científicamente que las tomas de sitios estaban condenadas al fracaso sin el apoyo de los partidos. De este modo. A pesar de las expectativas de los investigadores contemporáneos (léase CIDU). sólo una respuesta inmediata y concreta a la carencia habitacional. habrían sido procesos. . más allá de su ilegalidad. de fines de los 60. los pobladores se transformaron en parte de la base de apoyo de los partidos que luchaban por ingresar al sistema político o por alcanzar el gobierno. Así los conflictos que generaban habrían sido más políticos que de clase. producto de que les fue imposible solucionar en un sólo proyecto sus diferencias. Así durante estos años los pobladores desarrollaron una estrategia que tendió a la participación institucional como la forma más adecuada para mejorar sus condiciones de vida. de los pobladores parecían anti institucionales eran en verdad una demanda por integración al sistema de decisiones. En este nuevo contexto histórico e intelectual los pobladores han sido estudiados a partir de la dicotomía democratización con énfasis en “lo institucional” y en “lo social”. estimulada por el gobierno y su lógica de participación popular. Por sobre la reforma o la revolución. 1988). b) participación institucional. que las acciones colectivas de los pobladores pueden entenderse a partir de la relación de cuatro categorías: a) acción reivindicativa. utilizando la experiencia de los pobladores del campamento Herminda de la Victoria como paradigma. a pesar de que transformaron radicalmente la forma de la principal ciudad del país. puede ser excesiva la imagen de subordinación de los pobladores a los partidos. desde la sociología de los movimientos sociales (de Touraine). “la gran lección de este período sigue sien do el fracaso de las tentativas de vincular la reivindicación a una lógica de ruptura revolucionaria por agregación de descontento” (Espinoza. Estos cuatro tipos de acciones colectivas coexistieron problemáticamente entre 1957 y 1987.cerró una coyuntura histórica. Una década después Espinoza propuso. ésta se expresó en más de 300 tomas de sitios. Así esta acción colectiva tendió a la búsqueda de participación institucional (Espinoza. de distintas maneras. de quienes esperaban la solución habitacional. en la que las ciencias sociales debatían en torno a la dicotomía reforma/revolución. lo que permite matizar las visiones idealizadoras del movimiento. Y finalmente existe algo de injusticia con los pobladores que modificaron profundamente el orden social urbano capitalino al afirmar que no habrían sido agentes de cambio social. A pesar de que las acciones colectivas. y se relacionaron entre sí. De igual forma. sin éste habrían estado condenadas al fracaso. en su mayoría. la lucha reivindicativa de los pobladores habría sobrepasado la institucionalidad. producto de que eran actos ilegales. no obstante. Dichas tomas dependían del apoyo partidista. los pobladores no habrían sido agentes de cambio social sino más bien un grupo movido por una lógica economicista o corporativista. sin embargo. pero sin llegar a transformarse en movimiento social. en donde los pobladores buscaban sólo acelerar las negociaciones con las autoridades. y abrió otra coyuntura en la que el debate central en dichas ciencias fue autoritarismo/democratización.

existieron experiencias concretas como el congreso de pobladores de San Miguel en 1971 y la población Nueva La Habana que tuvo claras orientaciones socialistas. caracterizada por una serie de pasos organizativos que iban desde la formación de los comités de sin casas hasta la resistencia al desalojo de la toma para iniciar las negociaciones con las autoridades.Si Vicente Espinoza propone que la acción colectiva de los pobladores. por el contrario. Si bien la autonomía del movimiento fue relativa en términos generales. es el autor que con mayor claridad se refiere a la historicidad propia de los pobladores. Es por ello que aquí el punto de partida conceptual será la teoría de Marx. producto de sus diversos y divergentes tipos. que han estado relacionadas entre sí a partir de un antagonismo objetivo derivado del modo de organización de la sociedad. Este proceso se materializó tanto en el mejoramiento fundamental de sus residencias como en el de su posición social ante el Estado y la sociedad (GARCÉS. 57). observa sus potencialidades y capacidades integrando elementos como la negociación con las autoridades dentro de sus proyecciones como movimiento social y no como evidencia de su supuesta incapacidad. Una vez en los campamentos los pobladores habrían desarrollado experiencias de democracia directa. Sobre el movimiento de pobladores durante la Unidad Popular. sin embargo. Carlos Marx (1818-1883) elaboró. coyunturas y los acontecimientos históricos. el autor. capaz de influir en la satisfacción de sus necesidades de vivienda y en el evidente reordenamiento urbano que vivió Santiago en los 60” (GARCÉS. habrían impulsado sus demandas más allá de todo cálculo político. En el contexto (del impacto en Europa) de la doble revolución (inglesa y francesa) que permitió el paso a la sociedad contemporánea y en oposición a las teorías idealistas (hegelianas). ha sido incapaz de constituirse en un movimiento social. como gremios. Respecto de la identidad de los pobladores ésta había estado determinada por la pobreza y sus formas comunitarias de habitar la ciudad. invierte la lógica previa y afirma que los pobladores “expandieron sus capacidades organizativas e interactuaron con el sistema de partidos políticos y el Estado. llevando incluso a constituirse en gérmenes de autogobiernos locales. ¿Desde qué perspectiva teórica podemos estudiar hoy a este movimiento social urbano? Los conflictos de clases son elementos fundamentales de las estructuras. hasta constituirse en un actor social. Éstos han sido protagonizados concretamente por sectores organizados de estas clases. a pesar de nunca haber escrito de forma sistemática sobre las clases sociales. 2002). la ausencia de propuestas respecto de los límites transformadores de dicho movimiento. Garcés afirma que las “tomas” de estos años habrían sido una experiencia altamente simbólica y relevante. y el segundo. tomando un nuevo y mejor sitio en la sociedad. al lado del gobierno. Existen dos vacíos en los estudios de Garcés. Este movimiento social fue una vanguardia. es decir. Centrándose en la historicidad propia de los pobladores. que “el movimiento de pobladores. Así apoyados en sus tradiciones organizativas los pobladores. Este antagonismo se puede expresar históricamente de forma encubierta o abierta según los niveles de . pobres y comunitarios. en donde sus aprendizajes políticos y organizativos habrían sido muy altos. 2005. 2005). dispuesta a enfrentar desafíos históricos como la construcción de poblaciones y el desarrollo de una vida comunitaria en los barrios (GARCÉS. una teoría materialista de la lucha de clases. partidos y movimientos sociales de clase. de entre estos grupos han existido clases asociadas a los modos de producción predominantes. Desde sus orígenes (en la antigüedad) la humanidad se ha dividido en distinto grupos o clases sociales. si se le observa en perspectiva. Para él la historia ha sido la historia de la lucha de clases. el primero es el relativo descuido del importante (no absoluto) rol jugado por los partidos y la lucha política en la configuración del movimiento de pobladores. Mario Garcés afirma. en la línea de Salazar. clases fundamentales. 13). se nos revela como uno de los principales actores sociales urbanos de la segunda mitad del siglo XX… Se trata del movimiento social popular que tomó la posta del histórico movimiento obrero chileno” (GARCÉS. 2005. II.

en el “partido”. quien. y para ello privilegiaron el desarrollo de un pensamiento abstracto y filosófico. desde la Italia del primer tercio del siglo XX. El problema teórico de ambos. G.). era construir. Y en tercer lugar. las luchas políticas e ideológicas en las sociedades reales también juegan un papel importante tanto en la constitución de las clases como en el devenir histórico (Poulantza. y el proletariado: trabajadores asalariados modernos.. en contraposición a dicho modelo teórico abstracto y a las teorías funcionalistas que entendían la acción colectiva popular como una desviación social. quienes propusieron. en la primera mitad del siglo XX y desde sus militancias en los partidos comunistas soviético y francés. en primer lugar. En el segundo énfasis se puede ubicar. s/f). Thompson (1924-1993). generadas en la base económica. a los historiadores marxistas británicos como E. 1972). sin embargo. Lukacs (1885-1971) y L. 1972. Hill (1912-…). única institución que permitiría avanzar en el sentido de la historia: el socialismo (GRAMSCI. 104). 1968. 1970. sus intereses de clase se identificaron con el sentido de la historia.enfrentamientos alcanzados en cada sociedad. En el primer énfasis es posible identificar claramente a dos autores. 1987). si bien las clases sociales están definidas y determinadas de forma objetiva por su lugar en el proceso de producción. . Rudé (1910-1993) y C. 1973. es decir. que dicho partido debía “educar para la revolución” a la clase obrera. 1994. a Vladimir Ilich Ulianov o Lenin (18701924). divididos entre sí más allá de sus voluntades por sus intereses económico-sociales entre explotadores (burguesía) y explotados (proletarios). 1960. a partir de Marx. carece de definiciones precisas sobre las clases sociales. Esta teoría (materialista y dialéctica) de la historia enfatiza en el conflicto como dinamizador de los procesos históricos. Hosbabwm. 1987. 1976). aunque unificada por el proceso de asalarización. alcanzan la conciencia de clases (Hosbabwm. Althusser (1918-1990). Los primeros fueron una clase revolucionaria. G. que proponía verdades absolutas en donde las clases sociales concretas y específicas quedaban radicalmente determinadas en dicho modelo (Gurvitch. Gramsci (1891-1937) quien. Segundo. Althusser. P. respectivamente. para la destrucción del estado burgués y el transito violento al socialismo (LENIN. es decir. sobre las conciencias de las clases. como grupos humanos amplios que alcanzan dicha condición sólo cuando toman “conciencia” de sus intereses y luchan por ellos. como grupos humanos amplios determinados “objetivamente” por sus relaciones sociales de producción. a partir de las organizaciones gremiales y la cultura popular solidaria ya existentes. capaz de alcanzar científicamente las leyes sociales que explicarán el sentido estructural del devenir histórico de la humanidad en su totalidad. privados de los medios de producción que deben vender su fuerza de trabajo para poder subsistir. A éstas Marx las entendió en un doble sentido. es decir. de igual forma. es posible ubicar los planteamientos de Nicos Poulantzas (1936-1979) y una de las primeras obra de Eric Hobsbamw (1917-. En las sociedades contemporáneas esta lucha ha sido protagonizada principalmente por la burguesía: capitalistas modernos. un modelo universal de pensamiento. que la clase obrera era una “realidad” histórica compleja y heterogénea. En seguida a A. y que desde éstas se debía construir el estado proletario. Entre esta determinación absoluta y el segundo énfasis. propietarios de los medios de producción y empleadores de trabajo asalariado. Estos dos énfasis han dado lugar a interpretaciones diversas entre los cientistas sociales marxistas producto de sus implicancias políticas. durante el tránsito del feudalismo al capitalismo.. mostrar la inevitabilidad del transito del capitalismo al socialismo. expresadas en la superestructura política. deberían ser una clase revolucionaria en el paso del capitalismo al socialismo (MARX. El problema de los “énfasis” en la teoría de Marx dice relación con los niveles de determinación que tendrían las relaciones sociales de producción. 2004). aclarando que sus propuestas no eran aplicables como un modelo a todas las realidades de forma automática sino más bien una teoría para la práctica revolucionaria en la Rusia bolchevique. 29). enfatizó en las causas políticas de la formación de las clases y del triunfo de la revolución (LENIN. es decir. Primero. y los segundos. para ambos autores. así como en la necesidad de la acción política revolucionaria organizada. especificó que era necesario el desarrollo de la conciencia de clases en los trabajadores.

Durante la primera parte de la coyuntura de 1930 a 1973. enfatizando por un lado en sus determinaciones económicas y por otro en sus posibilidades de acción política. es posible que el orden social sea cuestionado profundamente y surjan gérmenes de una sociedad distinta (o trastornada). democratización política y planificación centralizada. Y finalmente que en tiempos cortos. en donde las sociedades pasaban del atraso (feudal) al progreso (capitalistas) y la libertad (socialistas) de forma inevitable.“capaz” de formarse (racionalmente) a sí misma en un contexto político favorable. además. Es evidente que para establecer y analizar las potencialidades y los límites revolucionarios de un movimiento social de clase concreto como el de los pobladores del Gran Santiago entre los años 1970 y 1973 es más útil y coherente la segunda forma de entender la teoría de Marx. la que determinaba la necesidad inmediata de la acción revolucionaria socialista. pero luego del impacto de la (socialista y armada) revolución cubana (1959-1962) y del momento más intenso del proceso de migración campo ciudad en Chile (1930-1960). 2000). dirigida por la clase obrera y las capas pobres del campo y la ciudad (VITALE. es decir. Donde. 1966). definiendo. participante en la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria en 1965. el movimiento obrero chileno había superado su condición tradicional. utilizándola como argumento de autoridad y fundamento científico de las prácticas políticas (gradualista y aliancista) de dicho partido. la historia si bien estaba determinada estructuralmente era protagonizada por clases sociales. así surgieron dos formas de entender dicha teoría. 1940). permitió a Jobet reconocer espacios a la acción política en la historia (JOBET. en el tránsito de las luchas políticas tradicionales (multitud popular) a las modernas (clase obrera). para el autor. construido a partir de dicho marxismo determinista con elementos de acción política y algunos postulados de la “escuela” francesa de los Annales. la base económica determinaba a la superestructura jurídico-política. En síntesis. industrialización. Así. proponiendo una “nueva historia” desde un estructuralismo. 1957). finalmente. Marx dio origen a la teoría moderna de la lucha de clases. y no por vagabundos irracionales como habían establecido las tesis funcionalistas. a pesar de que éstas no coincidieran de forma automática con los modelos generales de la revolución (RUDÉ. quienes tenían la tarea histórica de dirigir el transito del capitalismo al socialismo en Chile a través de la ejecución de las mismas propuesta políticas de Jobet (RAMIREZ. la condición de historiador y militante político. que luchaban políticamente por sus intereses de clase. alcanzando su forma moderna. sin embargo. 1955). quien militó desde 1933 en el Partido Socialista de Chile y fue parte de su dirección entre 1937 y 1942. en el ámbito económico y principalmente en el político (THOMPSON. Dentro de la misma coyuntura. desde sus experiencias y perspectivas. cuyos objetivos eran. En la misma dirección. como elemento de autoridad y seguridad científica. 1983). 1967). mantuvo en su visión historiográfica la determinación económica. seguramente. que dicha multitud revolucionaria estaba compuesta por trabajadores respetables. transformaciones estructurales. En Chile esta teoría fue recepcionada por los historiadores marxistas en dos momentos históricos distintos del siglo XX. (expresada en dependencia económica. aplicó la teoría marxista con énfasis determinista a la historia de Chile. ausencia de burguesías nacionales democratizadoras y existencia de modo de producción capitalista). expresada en el sindicalismo (racional y pacífico) y los partidos obreros. del todo lógicos y racionales. de forma ambigua a las clases sociales. una centrada en las determinaciones (por lo cual tomó una forma totalizante y abstracta) y otra en las posibilidades de la acción política (asumiendo una forma más concreta). Hernán Ramírez Necochea. 1981. No obstante. Julio Cesar Jobet. Luis Vitale. pero para enfatizar en la necesidad de la acción política revolucionaria inmediata. que le permitió proponer soluciones a los males del país: reforma agraria. Además. expresada en su desorganización y acción colectiva violenta. tanto económicas como políticas (JOBET. . separados por 1973. entendió la historia como un proceso evolutivo. criticó la historiografía conservadora y liberal predominante en su época por su visión elitista e idealista de la historia. De tal forma. 1989). alcanzando la conciencia de clases a partir de sus experiencias. Y donde. y que parezca posible que el mundo sea distinto (HILL. 1971. nacionales e internacionales (RAMIREZ. Además. era la estructura misma. producto de la agudización de las luchas de clases y políticas.

J. 2005). una vez iniciada la transición a la democracia. es así que la esencia de la sociedad del futuro humanizada se encuentra al interior de las relaciones de solidaridad del pueblo (SALAZAR. la clase popular o el pueblo. los politólogos en los movimientos de protesta y los sociólogos en la acción colectiva y los conflictos sociales. o sea. Los movimientos sociales han sido estudiados de formas múltiples y extensas. se centraron en los motines. por lo cual no existe una definición única y aceptada por todos los autores. Hacia fines de los 90. aunque. 1999a). centrado en el conjunto de la clase popular y no sólo en el proletariado industrial. Pinto elaboró una obra historiográfica donde criticó las visiones liberales y funcionalistas reivindicando las categorías marxistas. (producto de su debate interno con los . De este modo. junto a Julio Pinto (1956-…).UU.En síntesis. revueltas y rebeliones de la multitud tradicional y la clase obrera moderna. la centralidad de la clase o el pueblo en desmedro de los partidos en Salazar ha sido discutido por Sergio Grez quien propone una historia de conjunto que incluya a los partidos en el análisis histórico (GREZ. por el sentido que ésta ha ido tomando. aunque sin abandonar el fondo de la teoría de Marx. existen diferencias de matices importantes. el historiador Gabriel Salazar (1936-…). sino más bien enfatizando en la heterogeneidad de las clases sociales. 1989). como el único sujeto histórico soberano y legítimo para construir el orden social. es decir. producto del protagonismo histórico (inédito en América Latina) de los partidos de izquierda. Los historiadores. 1999b). el énfasis en la teoría de Marx relevado por los historiadores post-1973 es más bien politicista. por la liberación de la mujer. En este nuevo escenario. los historiadores. en “términos generales” se propone sostener conceptualmente l os estudios de los movimientos sociales urbanos en Chile a partir del marxismo politicista. en occidente y principalmente en EE. los nuevos historiadores marxistas no deben ser entendidos como un grupo homogéneo. Sin embargo. Mientras los sociólogos y politólogos buscaron crear modelos generales de explicación. la ecología y en contra de las armas nucleares. incorporó espacios para la acción política en la conformación de las clases y en el resultado de los conflictos de clases. En esta misma dirección. pero explicitando que dicha teoría no debe ser entendida de forma determinista ni dogmática. por la emergencia de los “nuevos movimientos sociales” en la década de 1960. producto de sus luchas por desalinearse o humanizarse. principalmente los marxistas británicos. en la heterogeneidad de las clases por sobre la homogeneidad y en la poca determinación de la historia por sobre el supuesto de la inevitabilidad del socialismo. y en “términos particulares” en una lectura desde dicho marxismo de la teoría de los movimientos sociales. Este acuerdo se puede entender. desde entonces comenzó a cambiar la estructura de la sociedad y los problemas científicos y políticos. es decir. que luchaban por derechos civiles. renombró a la clase popular como mayoría ciudadana manteniéndole su identidad con el futuro y la libertad (SALAZAR y PINTO. que el sector alienado. en los modelos abstractos universales y las categorías que acompañaron dicho énfasis. por la paz. es el que se identifica con el futuro. Luego reemplazó dichos conceptos por otros “más adecuados” a los nuevos tiempos para comprender la particularidad concreta de la realidad nacional y principalmente popular. y Francia. la libertad. De esta forma. agregó. existiendo como único acuerdo entre todos ellos la importancia de los movimientos sociales como objeto de estudio. la mayor participación estudiantil. como ha sido entendido por los autores aquí analizados. la historiografía marxista nacional pre-1973 estuvo marcada por la recepción del marxismo determinista. Concretamente estableció que los procesos históricos han sido dinamizados por actores sociales. el golpe de estado de 1973 significó en Chile un quiebre profundo en su historia. Concretamente propuso que el sentido de la historia es el proceso de humanización. Como se ha explicado aquí. en gran parte. en contra de la guerra de Vietnam. comenzó criticando el marxismo que enfatizó en las determinaciones económico-sociales. que este pueblo no debe ser entendido como marginal sino como ciudadano. de entre los cuales los fundamentales han sido las clases sociales. La primera parte de la nueva coyuntura (1973-1989) estuvo definida por la dicotomía autoritarismo/democracia y al interior de los sectores democráticos y socialistas por la forma que tomaría dicha democracia y. por ejemplo. hacia 1984. y que éstas se han expresado en la historia a través de movimientos sociales (SALAZAR y PINTO.

como en toda América Latina. Si bien en un comienzo estos historiadores inspiraron e influyeron a sociólogos y politólogos. estructuras de conexión. desde este punto de vista se puede apreciar como dichos acontecimientos fueron una oportunidad real. las tomas de sitios y las marchas de pobladores por las principales avenidas). 1997). el carácter oligárquico de las clases dominantes y la fuerte intervención estatal. producto de que la lucha de clases en nuestro continente ha tenido una expresión escasa y limitada ya que el sistema productivo ha sido desbordado. (PÉREZ. 33). son capaces de movilizar a personas más allá de sus miembros y lo hacen en momentos políticos favorables estamos ante un “movimiento social”. como la lucha por la vivienda y servicios colectivos. que cuando se sostienen en “redes sociales compactas. hipótesis y objetivos pueden guiar el estudio de los movimientos sociales urbanos en Chile? Los años del gobierno de la Unidad Popular han sido vistos como un momento en el cual la lucha político institucional se polarizó inadecuadamente. enmarcadas en las luchas políticas y de clases (CASTELLS. una vez que estos últimos desarrollaron sus modelos explicativos tendieron a alejarse de la historiografía. 1994). TARROW. 1974). utilizando un repertorio de acción colectiva diversa y limitada. 2004. que dependen de “incentivos” materiales e ideológicos (como el estimulo a la movilización y politización popular que los partidos de izquierda en Chile desarrollaron entre 1970-1973). y que cuando estas acciones afectan de manera directa. Manuel Castells (1942-…). esta imagen cambia cuando se incorporan al análisis histórico a las clases sociales en su conjunto. de sistemas de prácticas sociales que se enfrentaban al orden establecido a partir de contradicciones específicas de las problemáticas urbanas. visible y significativa los intereses de otras personas estamos ante la “acción colectiva de enfrentamiento”. Mientras que cuando estas personas organizadas desafían de forma permanente a las autoridades. III. es decir. los movimientos sociales. Y el segundo. esperanzas e intereses compartidos surge en la sociedad la “acción colectiva”. tanto por la dependencia económica. se centraron en las particularidades de cada caso. 1994. Charles Tilly (1929-2008) y Sidney Tarrow (PÉREZ. pueden ser estudiados desde una visión teórico-histórica materialista y dialéctica que incorpora aportes de las ciencias sociales como la teoría de los movimientos sociales. Ahora si esta acción colectiva se desarrolla por toda la sociedad estamos ante un “ciclo de acción colectiva” (como el que vivió Chile en los años citados) y si el ciclo de acción colectiva se organizan en torno a soberanías opuestas o múltiples asistimos a una revolución (como lo que estaba comenzando a ocurrir en el nuestro país). Si bien los conceptos de Castells son muy útiles para el estudio de los movimientos sociales urbanos. aunque . por el contrario. Entre los principales autores se pueden destacar a Alain Touraine (1925-…). Castells. ¿Qué preguntas. han sido Tilly y Tarrow quienes han elaborado más sistemáticamente categorías para pensar a los movimientos sociales. no han existido. o han existido de forma poco significativa.marxistas deterministas). los movimientos sociales urbanos chilenos y en espacial el de los pobladores del Gran Santiago entre 1970 y 1973. Los dos primeros autores se encuentran en polos opuestos de dicha teoría. 1970-1973. En una frase. como por la marginalidad de amplios sectores populares (TOURAINE. que se expresan a través de “repertorios conocidos” (como los comités de sin casas. mientras Touraine estableció que en Chile. y que cuando dicha acción colectiva alcanza todas estas características puede ser considerada como un movimiento social. ha precisado que estas acciones colectivas surgen cuando existen “oportunidades políticas” (como las elecciones presidenciales de 1970 en Chile). utilizan marcos culturales consensuados y orientados a la acción” podrán mantener sus luchas en el tiempo (como el caso de las diversas expresiones de este movimiento de pobladores). donde se expresó con mayor claridad la existencia de los movimientos sociales urbanos. propuso que fue justamente en el movimiento de pobladores de Chile. El primero ha establecido que cuando las personas se reúnen para actuar a favor de sus quejas. sin embargo.

de mejoramiento equitativo del orden social urbano. Mientras que los límites revolucionarios de este movimiento fueron que delegó la conducción central del proceso histórico a una vanguardia política cuyo proyecto de cambio institucional fue derrotado. y en las prácticas y conciencias de los pobladores. 2007). y con ello modificó. proponemos como objetivos básicos para estos estudios el establecer y analizar históricamente dichas potencialidades y límites a partir de las tres acciones colectivas fundamentales protagonizadas por los pobladores: 1) las más de trescientas tomas de sitios urbanos (1970-1973).desaprovechada.Louis. IV. Definidas las preguntas e hipótesis claves. en sus potencialidades y límites transformadores del orden social. en 1973. y a partir de ello de la configuración histórica conflictiva de nuestras ciudades y de los causes posibles de sus modificaciones en un sentido equitativo y democrático. Desde este punto de vista. junto a otros movimientos y partidos de clase. favoreciendo la formación de la conciencia de clase. que nuestras ciudades han sido construidas históricamente por una conflictiva relación entre el mercado. Y de paso mostrar. haciéndolas más conflictivas. entre 1970 y 1973. Breves palabras finales De esta forma se podrá avanzar en la comprensión de los movimientos sociales urbanos chilenos. y que fue incapaz de generar. fueron que tendió a trasformar. y de algunos avances historiográficos en esta dirección (COFRÉ. las relaciones sociales de clase en la capital. en las relaciones de clase y en las prácticas y conciencia de los pobladores. los Comandos Comunales. entre 1972 y 1973. México. Siglo Veintiuno Editores. analizados críticamente aquí. que pone el énfasis en la modificación sustancial de la sociedad. es posible suponer que las principales potencialidades revolucionarias del movimiento de pobladores del Gran Santiago. una alternativa política revolucionaria y viable distinta (no necesariamente armada) a la institucional. BIBLIOGRAFIA ALTHUSSER. Y determinar quién condujo el proceso de organización en torno al abasto y cuál fue la práctica política predominante entre los pobladores. Para ello es necesario a) determinar el efecto que tuvo el conflicto generado por dichas tomas de sitios en las relaciones de clases y en las prácticas y conciencias de los pobladores. de forma significativa. A partir de los estudios clásicos. y las relaciones sociales al interior de la clase popular. es decir. o sea. b) establecer el efecto que tuvo el conflicto por el abastecimiento. en un sentido igualitario y socialista. el orden social urbano. “Para leer El Capital”. (1970). es preciso preguntarse por las potencialidades y los límites revolucionarios históricos de los movimientos sociales urbanos. Y determinar quién dirigió el proceso de organización en torno a los Comandos Comunales y cuál fue la postura predominante de los pobladores ante estos Comandos Comunales. 2) la organización en torno al abastecimiento. algo evidente aunque hoy negado. y c) determinar el efecto que tuvo en la relación de clases el surgimiento de discursos y prácticas de poder popular. Y establecer qué sector predominó como conductor político del proceso y las posturas políticas principales entre los pobladores. las Juntas de Abastecimiento y Precio (JAP) y los Almacenes del Pueblo (1972-1973) y 3) los discursos y prácticas en relación al poder popular. el estado y los movimientos sociales urbanos. . y específicamente por el de los pobladores del Gran Santiago entre 1970 y 1973.

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