El curandero del amor 24/07/2012

Washington Cucurto

2 Votos Le compré a un peruano en el Rey un cd de cumbia de Los Mirlos. Estábamos cerveceand o con mi ticki cumbiantera cuando apareció el peruca cargado de cds y dvds piratas . Estaba mordiéndole los labios, tocándole las manos, bajo las luces multicolores de ese barsucho del Superconsti, cuando plaf, cayeron ellos, los cds. Me los puso encima de la mesa, una montaña de soldaditos musicales y me desesperé, y con ella, c omenzamos a elegir ballenatos, cumbias tropicales, José José, Jerry Rivera, Juaneco y su Combo, tres de Karicia, mi grupo preferido. Los Mirlos son lo mejor del Perú y de la música andina, un día les contaré la historia de ellos. Nos sentíamos como unos C umbianteros junto a la orilla del mar . Mi ticki sacó cinco pesos de su cartera y me compró. El poder verde, de Los Mirlos. Este tema habla de un curandero, es el pode r verde , nos dijo el peruano. ¿Qué es el poder verde?, le dijo sonriente, medio en jo da, moviendo las tetas, mi ticki atrevida. Es el poder de la selva, que cura cual quier mal. Siempre hay un representante de la selva entre nosotros, ese rol lo c umple un curandero . Y, ¿qué cura ese curandero?, le dije preocupado. Lo que sea, herma no, lo que tengas, yo conozco uno. Si tienes un mal yo te llevo con él por 15 peso s . Con mi ticki cumbiantera y guevarista abrimos los ojos mirándonos. Ya sé lo que pensás, atorranta, le dije. Pasa que mi ticki esta preñadísima de dos meses. Es decir hace dos meses que no le baja la sangre. Yo estoy casado hace diez años, tengo tres hijos y una mujer. Pero estoy enamorado de mi ticki guevarista, estu diante de Sociales, perteneciente al grupo Liberación y ahora preñadisima de mí o de q uién sea, que eso nunca se sabe. Continué: Vos sos tan atorranta, tan trola. Que merecés que te lleve a ese curandero pa que t e baje la saina. Cucu, diablo, vamos ya. Y entre besos mordiendo how como las marchas en aza . Y yo tengo que ir ses medias y vendedores s marchas. sus labios gruesos que son un espectáculo, un puro y vacío s la Plaza. Y ella a cada agite me dice, nos vemos en la Pl a buscarla entre peronistas, progresistas, piqueteros, cla de lo que sea, que esa es la única gente rescatable de esa

Hace un rato venimos de una marcha donde pregonó una Madre de la Plaza de Mayo y l eyó la carta de Rodolfo Walsh, demasiado aburrida. Terminemos la birra y vamos, me dijo mi ticki, en ese bar peruano demasiado antro , demasiado achacoso pa conocer de Madres y revoluciones y desaparecidos. Siempr e habrá un lugar más allá de todo y es este barcito peruano y metacumbiero del barrio de Constitución. Caminamos con el peruano por Salta hasta Caseros y nos metimos en un conventillo . Me dijo, esperen acá que voy a tocarle la puerta al curandero. De una pieza sona ba la música de Rodrigo. Jugaban los niños a pesar de la hora. Esperamos en la oscur idad, besándonos.

Sientesé chicos y cuentenmé. te felicito. Haz que la sangre le baje en este preciso momento. proteje a esta hija tuya curepí. Por eso. No estamos para tener un hijo Pero muchacho. Y vos. Un hijo es una bendición de Dios. ¿Por qué por bailar la cumbia? Te emborrachás te prendés de un negro y te perdés con la cerveza y los besos. viendo que las voluntades son irrevocables y están en contra de la vida. El curandero se paró de su banquito sopló un manojo de inciensos con olor a lavandas y mentas. amarillo. Era el curandero.San Poronga. como siempre. protector de los hijos de la Selva. Está preñada. nos dijo una voz en la oscuridad de la pieza. Te nía una vincha roja y una peluca de pelo lacio. Ah. Al final terminás garchada en un telo o una pensión o encima de un auto. Se acercó a mi ticki y comenzó a manosearla y decir cosas en voz alta. San Poronga. Estaba sen tado en un banco. por el bien de todos. Pero el Cucu me baja el pul gar Ay.Pasen chicos. Conductor del Semen y de los Ho ngos. maestro. el Rey del Perú. Yo bailo buscando el amor. No maestro. Su mirada estaba llena de sexo en la oscuridad. comerte semejante bombón. ¿no te gustaría ser madre? Sí. Sí. esto es cosa seria. gritó de una pieza el vendedor de cds. Esto te pasa por bailar la cumbia. San Poronga. Lla memos al Dios de la Selva. con un atuendo de todos los colores y unas velas alrededor. Mi ticki se reía de nuestra conversación y se mordía los labios. Sí. El curandero dirigiéndose a mi ticki. es lo que mas deseo en la vida. La culpa es del Viagra y de la cumbia. Soy el curandero del amor. los dedos. Diganmé. ¿San Poronga?. Si tenía una pija la chupaba. Protector de las abuelitas y de las púberes de los de generados como vos. curandero del amor. Bueno. Y en nombre de la Salud. . nenita. preguntamos a la vez con mi ticki futura mamá. curandero del amor. pero ya tengo dos y ella tiene 17 años. El curandero mirando a mi niña. usted es joven puede trabajar. muchacho andar poniéndola sin hacerse cargo de las consecuencias. porque me hago cargo de las consecuencias es que será bueno que le baje el período. Hijo del Océano Pacífico. te .

si quedaste embarazada vení a visitarme que t e vuelvo la sangre . Una vez que bajó las que había al costado de la cama arriba de una silla. bendiciones. Si sabés tanto. G ran Misericordioso Creador del Cielo y de La Tierra no es mas que un ángel descarri ado . Lo que estoy haciendo no tiene interés sexual. no dejés que le haga nada. . Bienvenida al desangradero. Hay que quemar las paredes del útero. Y 15 gotitas de agua bendita. jugáte. No esperé ni un segundo y salté encima del curandero y le dije. . pero si hay que lubricar me debería haber pedido pe rmiso a mí. Iba a la puerta de la bailanta y repartía volantitos . Antes rezó tres Padres Nuestro. Usó jabón blanco de lavar la ropa. Convertidor del Pecado en Pureza Proteje a esta cierva pecadora de la cumbia Oh. No tengas hijos con un desconocido. a todas las guachitas que p reñaban por culpa de la cumbia. Esta ticki es MI TICKI. La cumbia de la tristeza infinita. maestro. En nombre del Padre que ve todo lo mal que hacemos y nos pe rdona En nombre de los errantes que erran por alejarse de Dios Por el Sr. Porongón.lo pide tu hijo . Él se tapó la boca y dejó caer la cajita con los compac que s onaron en el piso creando entre todos una cumbia. frases de or aciones. muchacho. Sacó dos pinzas horribles de un bolso y las puso adentro de un micr oondas que estaba al lado de la cama. Sacate la pollera y la bombacha y acostate en la cama del yotibenco de la calle luces prendió un foco rojo quedé en la puerta inmóvil. El curandero se corrió de las piernas de María. El vendedor de cds me dijo: Negro. Empezó a decir cosas inconexas. El curandero del amor se arrodilló de mi ticki y comenzó a introducirle un dedo. No para que se la garche. después otro ducía dos dedos comenzó a darle besitos en el clítoris y a ua. Al lado mío me codeaba el vendedor de cds piratas. vení hacelo vos. Todo lo que usted diga maestro. Y después bendecir con agua bendita. Se franeleaba a todas las cumbianteras de la bailanta. la traje para que la cure. Y todo lo que se diga o haga con respecto a el la debe informárseme a mí. Yo me me temblaban los pies. Esto va a doler. Bueno. El microondas giró cuatro minutitos y sacó las pinzas humeando. Eh. Mientras le intro pasarle la punta de la leng Apagó las luces casi hasta que no se veía nada en la pieza Pedro Echagüe y Santiago del Estero. Se lavó las manos en una palangana. Me di cuenta enseguida que a este maestro se le pasaba la mano con la religión. ¿Qué más? Nos dijo que esperáramos 15 minutos y si no le venia se sentaría en una cama don de se procedería a bajar la sangre. Cuando con el vendedor de cds truchos vimos las pinzas hirvientes nos agarró un te mblor en todo el cuerpo. Estoy lubricando la zona p ara que no hayan rispideces. delante de la chuchita y otro.

Entre lágrimas me dijo: Cucu. ¿Tener qué?. Fue ahí cuando vi la cara de María en la cama. Va a haber que hacer una curación doble de urgencia. Le grité que no. pelotudo!. hay que quemarla o se morirá desangrada. Después fue todo sangre. me preguntó el curandero enojado.Espere esto no es necesario. de una pieza sonó una cumbia que decía que no se podía amar a dos. la sangre de mi vida. mi compañera fiel. La vi tan hermosa y lloró. su pelo corto. Las sábanas. Y usted. El mundo fue rojo. Como un río de sangre. mi amor. sus labi os brillantes. bien sabes. Tiró la ropa que había adentro y sacó un nebulizado r. era como una adolescente en un campo de prisioneros a punto de ser tortur ada. mor del mundo. Vamos a tenerlo. te amo. la pieza. Vamos a tener el hijo. sangraba sin pa rar. ¿Y? ¿Qué hacemos? En dos segundos se ahorran los problemas de una vida. No quiero tener un hijo tuyo. ¡Cerrá el puño. La oscuridad de la pieza era total. Entonces María se sentó en la cama y me pegó una cachetad a y otra más. mi hermana. El curandero del amor se asustó. Yo sentí el pinchazo y la sangre que salía de mi cuerpo. En ese momento deseé que estuviéramos roz. Puto. Con la manguera me ató el brazo y con una jeringa comenzó a sacarme sangre. déjese de joder y meta esas pinzas. La sangr e de nuestro amor. Y lo miró al curandero. El hijo. tomándonos una Condorina Helada. el barrio y el barcito peruano. me volvió a gritar. que nos íbamos. mi todo. la cama. El curandero corrió hasta el ropero. Era como la cara de una virgen a punto de ser ejec utada. El curandero del amor seguía c nos decidamos. puto. María. ¡Sangre!. La agarré de la mano y on las pinzas en alto esperando a que en el bar peruano comiéndonos una corvina con ar mirándonos a los ojos y prometiéndonos todo el a comencé a llorar. Yo me quedé volando entre mis lágrimas por el cachetazo de mi ticki: Sentí sus alarido s de dolor. Cuando terminó voló la goma del nebulizador dándome otra cachetada en la mejilla. El curandero corrió hacia la cama y se la inyectó intravenosa. pero no podemos tenerlo. como la Unión Soviética o la cancha de Independi ente de Avellaneda. gritó. . La sangre inundaba el piso como una inundación. mi ticki cumbiantera. Hay mucha sangre.

dijo. Esta vacío . mientras so naba Eres Mentirosa. ¡La salvamos. dijo. un pinchaderío sin ton ni son. Che. Era tanto el bardo y la desesperación que incluso vi cómo la pinchaba a la propia Maria sacándole sangre de un brazo y poniéndos ela en el otro. y yo boca abajo. Golpeaba contra el foquito del techo e iba flotando de un l ado a otro de la pieza. ¡Sangre. que piense en María que al lado mío b oca arriba. Y ustedes no lo van a creer. pero más divertido y con cumbia. gritó el curandero. fue una sonrisa de amor y alegría y comprendí que a pesar de . Cuando tenga plata te compro todos los cds El curandero giró y le inyectó la sangre a mi ticki. Sol o un aparato japonés puede poner la cumbia a 55 de sonido. también pasan en la vida. Pos. la cama de mi ticki se comenzó a elevar en medio de aquel cuartucho horripilante. gritó y me pinchó. sangre. Hay que hacer la otra parte de la curación. sino puro realismo mágico al revés. El curandero fue y quemó de nuevo en el micr oondas las pinzas y me dijo que el amor se hace entre dos y que para que no vuel va a ocurrir era necesario. La cumbia se escu chaba hasta en la Luna. Y sonó de cas ualidad el Poder Verde. como una vez vi. Mejor me voy que va a venir la policía. gritó el curandero y saltó con la jeringa hacia el vendedor qu e no atinó a nada. Gracias. Al curandero se le cayó la peluca y se despegó de su traje de curandero y se sentó en un banquito. qué e s esta vida de hambre. Che. ¿Qué otra parte de la curación?.¡Sangre!. Yo lo miré al curandero trucho que no era otr o más que el mismo hermano del vendedor de cds y a los cds los copiaban en el mism o Aiwa multipotente. dijo el vendedor de cds truchos. en el cual ahora sonaba Lamento de la Selva. Me sentí mal aferrado a la mano de María. ¡El poder Verde!. hermano. El gran plan de los jap oneses es que un día prendamos un Aiwa y volemos en mil pedazos. pese a todo. pongan cumbia. El vendedor pegó un grito de dolor. que no hay nada más justo en la vida que el amor y el sufrimiento. Se desabrochó la manga y mientras gritaba. Sea como sea. pero las cosas que pas an en las películas. le pregunté. Teníamos los brazos dolorosos pero estábamos contentos. se clavó sin pestañar la jeringa en un brazo y ya esto era un toqu eteo. Esta es una curación doble. De bra zo en brazo caían gotones de sangre que el curandero chupaba para no perderla . Se pinchaba y ya la pinchaba a ella y se volvía a pinchar y le daba mas sangre a ella. carajo! Yo me alegré de la vida. que no dolería nada. la pieza retumbaba que volaba. que se nos va!. que flotaba en llamas la cama de Frida Kalho. Salté al minicomponente Aiwa y puse Los Mirlos. Como si fuese un cuento de García Marquez. Si piensan que macaneo vengan a camin ar por las calles de Constitución y verán que esto es ciencia ficción sudamericana. le dije y le di un beso. Yo estiré mi brazo y me dio dos pinchazos pero ni por asomo asomó una gota de sangre. en una película yanqui. Lo importante es que la sangre fluya . Lo puse a volumen 55. me agarraba de las manos y sonreía y fue tan linda su sonrisa. que ahora me doy cuenta lo justo y hermoso que es el amor pese a todo. lo digo ahora que pasaron tres días y ya me puedo sentar y caminar. Le pinchó el brazo con gran maestría y le sacó un litro.

. mientras el curandero del amor me metía las agujas hirvientes en el cent ro oscuro y acre y con olor a mierda de mi ser. y la cumbi a no dejaba de sonar mientras yo me bajaba los pantalones. en el acto más justo de la vida. pese a todo. el amor es lo más lindo que nos pasa.todos los problemas.