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Número 161 Domingo, 04 de agosto de 2013

El perseguidor
EDUARDO GARCÍA ROJAS Una advertencia necesaria nada más iniciar este periplo, no están todas las novedades que hay aunque sí todos los libros que, a nuestro juicio, deberían de estar. En todo caso, cabe de destacar, que muchos de los títulos de los que nos hacemos eco han sido editados en Canarias y otros tanto en la Península, lo que pone de manifiesto el excelente momento que, literariamente, está viviendo la narrativa que se escribe con, podríamos decirlo así, acento canario. Llama también la atención la variedad de estrategias empleadas por sus respectivos autores en sus creaciones literarias, utilizando para ello géneros que van desde la literatura de viaje, a la ciencia ficción, la negrocriminal y la histórica, entre otras y que a nuestro entender podría traducirse en que las letras con acento canario hablan por fin un lenguaje universal sin renunciar a su forma de ver el mundo desde la peculiaridad insular. Resulta interesante observar como junto a escritores veteranos y con independencia de generaciones, movimiento y modas a los que se adscriben, se suma una nómina de nuevos narradores. Y que todos ellos, escritores con oficio y noveles, son los responsables de este fenómeno que merece ser visto ya con la atención que se merece. De alguna manera, todos ellos han hecho historia al conseguir que la literatura con acento canario se lea. Dentro y fuera de los límites que impone la isla. en su Viaje a las Islas Canarias (colección El autor otros territorios, sentir el aliento de la aventura en la viajero, El País-Aguilar), un libro en el que Cruz Ruiz nuca, están La piel de la leffa, de Juan R. Tramunt; trata de hacer una “literatura de la memoria” basán- El envío turco, Pilar Escalona y el sorprendente dose en la “experiencia de conocer y de haber vivido Calibán, de Ángel Sánchez, todos publicados en prácticamente en todas las islas; de amarlas y de Ediciones Aguere/Idea. necesitarlas”, señala en un despacho informativo de Literatura con otras claves es la que sugiere la agencia Europa Press. Daniel María con El hombre que ama a Gene TierCuriosamente, su compañero de la denominada ney (colección Synoros-Narrativa La Página), Generación del 70, el profesor Juan Manuel García accésit de publicación del premio de novela Benito Ramos, coincide en estas mismas intenciones, un Pérez Armas 2011; posibilidades en las que tamviaje sentimental y emocional, con El zahorí del Val- bién indaga Antonio Lorenzo Gómez Charlín con banera (colección Narrativa, Baile del Sol Edicio- El hombre que se enamoró de Sasha Grey (Cultines), novela en la que el profesor y escritor rinde vaLibros). homenaje a través de la figura de su abuelo, José Quien desee reencontrarse con el mundo rural Aquilino Ramos, a los canacon señas de identidad mágicas, recorios que emigraron a América mendamos la lectura de Sorimba (Puenen busca de un futuro que era tepalo) de María Jesús Alvarado, una incapaz de ofrecerle su isla. novela cuyos temas coinciden con los Para su autor, El zahorí del que propone María Gutiérrez en la colecValbanera es “el más directo ción de relatos Ellas tampoco saben por de mis libros”. qué (colección Tid, Ediciones Idea) y El periodista y escritor Luis Doris Martínez con La verdad que te desLeón Barreto, integrante Cuento (Ediciones Idea). también de la Generación del En cuanto a novela estrictamente de 70, publica Carnaval de género destacan, por Indianos (NACE Nueva Asoúltimo, la nueva de Víctor ciación Canaria para la EdiConde, He oído a los mares ción), novela coral en la que gritar mi nombre (colección explora las posibilidades liteStoker de Dolmen Editorarias de una fiesta popular -rial), así como La estrategia por otro lado tan poco explodel pequinés (Alrevés, tada en la literatura que se escribe en las Novela Negra) de Alexis islas-- y homenajear “sentimental y emoRavelo y Blue Christmas cionalmente” a su isla natal, La Palma. Car(colección Novela Negra de naval de Indianos es, en defiAlba Editorial) de José Luis nitiva y en palabras de su Correa, última entrega autor, una novela que camina hasta el momento de su entre el testimonio y la ficpeculiar detective privado ción. Ricardo Blanco. En cuanto a la iniciativa de No podemos olvidar, para Ediciones Aguere, que dirige los amantes del thriller La casa Lercaro, el editor Ánghel Morales y volumen que cierra con broche de oro la dentro de la colección G21: trilogía que Mariano Gambín ha dediNarrativa Canaria Actual, cado a una ciudad --La Laguna-- que, tres títulos publicados en lo gracias a él, muchos han descubierto que llevamos de 2013 avalan repleta de apasionantes e una de las apuestas editoriainquietantes misterios y, les más interesantes que se finalmente, y antes de dar han producido en el archipiépor terminado este repaso lago en los últimos años. veloz por las letras que se G21 cuenta ya con una escriben con acento canadecena de volúmenes publicados, más los rio a Mi Habana en el que se editarán en otoño, pero reseñamos recuerdo, una ambiciosa y en este espacio los tres últimos editados voluminosa novela en la como la intimista y personal Si hubieras que Agustín Ravina Pisaca estado aquí, de Cecilia Domínguez Luis; la cuenta la historia de dos salvajemente libertaria El centro del gran emigrantes canarios desde desconocido, de Eduardo Delgado Montelos años treinta a finales de longo, y la insólita historia de fantasmas los cincuenta del siglo Julia y la guillotina, de Jonathan Allen. pasado en Cuba; y la origiEl mismo Montelongo publicó este año nal y feliz iniciativa de la Portadas de El zahorí del Valbanera, escritora Elena Morales, su desarmante novela de piratas Johanna en la colección Sitio de Fuego de Baile del Viaje a las Islas Canarias, La estrategia Somos solidarios, de publidel pequinés y La felicidad amarga de Sol Ediciones, misma editorial que en su car los volúmenes de cuenJuan Manuel García Ramos, Juan Cruz Serie Negra nos reveló dos títulos de los Ruiz, Alexis Ravelo y Pablo Martín tos Minitextos de amor y que habrá que hablar --y mucho-- en el Carbajal, respectivamente. lujuria, Minitextos comprofuturo como son Pasa la tormenta, de metidos y Minitextos para Tomás Felipe, y Yo maté a Rajoy, de Juan sonreír, en el que participaCarlos Pérez. El primero, un título en el que su autor ron desinteresadamente numerosos escritores y mezcla con ingenio elementos de la literatura policí- escritoras de aquí y de allá, quienes cedieron geneaca con la de ciencia ficción y el segundo un ácido y rosamente sus derechos para que fueran inverticrítico retrato de la España actual en clave negrocri- dos en causas solidarias. minal. Hay más títulos, entre los que destacan reedicioOtro libro recomendable para pasar el verano es nes que han recuperado novelas y antologías que la introspectiva La felicidad amarga, de Pablo Mar- parecían perdidas para siempre. Pero si hay algo tín Carbajal (colección de Narrativas de Ediciones en lo que coinciden con las novedades reseñadas Irreverentes), título en el que su autor continúa inda- es que fueron escritas con sentimiento y emoción. gando en torno a sentimientos tan nuestros como la Una literatura, en definitiva, no solo para leer culpa y el miedo. Aunque para evadirse, viajar a en verano.

AUTORES Y LIBROS El escritor y periodista Juan Cruz Ruiz propone un sentimental y emocional retrato por el archipiélago

UN AGOSTO LITERARIO CON ACENTO CANARIO
Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones veraniegas así que es un buen momento no solo para aprovechar los baños en el mar o pasear por la montaña sino también para disfrutar con la lectura. Este artículo propone solo un puñado de novelas y cuentos escritos recientemente en Canarias para acercar al lector a una realidad que, pese a la crisis y la objetiva inestabilidad del mercado editorial, son un excelente reclamo para evadirse en algunos casos de la realidad en la que nos movemos o, en otros, para acercarnos a ella en clave de rabiosa ficción.

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JONATHAN ALLEN /EDITOR Y ESCRITOR
Jonathan Allen (Las Palmas de Gran Canaria, 1963) publica su última novela, Julia y la guillotina en la colección G21 Narrativa Canaria Actual (Ediciones Aguere/Idea), un título atípico, que rompe tendencia, ya que se trata de una historia de fantasmas ambientada en París y que da pie a su autor para reflexionar sobre pasado y presente, presente y pasado con resultados más que notables. Allen es autor también de la trilogía Arturo Rey de Erbania (Huerga & Fierro Editores, Madrid, 2005-2008) y El sueño de Praga (Idea, Tenerife, 2011), entre otros títulos.
EDUARDO GARCÍA ROJAS - ¿Una novela de fantasmas? - Sí, innegablemente es una novela de fantasmas, porque éstos inciden en su trama y aparecen a lo largo de la narración. Pero, quizás, debería matizar, que los fantasmas que recurren en sus páginas, emanan también de una especial obsesión y fijación de la protagonista, Julia, que da nombre a esta novela corta. Julia, es tratada en primer lugar (sin recibir medicación) por un psiquiatra-psicólogo, el Dr. Penson, el “comecocos” de su instituto, y finalmente, a raíz de un accidente real, es internada en un centro donde recibirá tratamiento medicado. Para mí, al igual que para mí personaje, los espíritus que se le manifiestan, son reales, como creyente que he sido siempre, y seré, en el “más allá”, en la interacción de los vivos y los muertos, en el mejor sentido Como canario que soy no imagino una literatura sin agua, una experiencia sin océano. Napoleón en Santa Helena es el título de otro de mis libros de cuentos, y cuando como lector encuentro una isla, sea cuál sea, todas las alarmas se encienden…para bien. - Uno de los aspectos que más me llaman la atención de Julia y la guillotina es su gusto por el fantástico, un género muy cultivado por los anglosajones pero no tanto en España. ¿Qué atractivos tiene para usted este tipo de historias? - Creo que lo fantástico siempre ha estado inserto en la literatura española, pero, efectivamente, no se ha establecido como género “bloque” de nuestra tradición literaria. La literatura fantástica brilla y es excelente cuando es buena literatura, y muere, y nace enferma, al proclamarse a priori como género exclusivo, al manipular claves y patrones destinados a crear efectos preconcebidos. La gran literatura ficción. - La novela puntúa sobre todo en los personajes femeninos. ¿Cómo hace un escritor masculino para meterse en la piel de personajes que son de otro sexo? - Ésta es sin duda una gran incógnita. Hasta qué punto puedo un hombre escribir como una mujer, meterse en su piel. ¿Es posible y factible? ¿Existe una especie de supra-yo que trasciende el género, y si accedemos a él, nos abre los resortes más secretos del otro sexo? Quizás, los hombres, solo podamos llegar a un nivel de empatía profunda con todos los procesos de la mujer, y nada más. He vivido siempre rodeado de mujeres: mi madre, mi tía, mi abuela, mi aya, mi esposa, mis hijas políticas, mis alumnas. Puedo pensar o creer que las conozco, pero nada más. No obstante, un escritor y una escritora, deben cambiar de piel y ser el otro sexo. Es uno de los grandes retos. ¿No son reales Madame

“ME HE SENTIDO MUY LIBRE ESCRIBIENDO JULIA Y LA GUILLOTINA, UN CIUDADANO DE EUROPA, SIN COMPLEJOS”
posible, que es la evolución espiritual del hombre. Pero no pretendo escribir dogmáticamente, pues incluso, “más allá” de mis creencias y convicciones, está la fidelidad como escritor a todos los procesos de la mente humana, a las regiones remotas y aún desconocidas del cerebro. Julia materializa el pasado, y hace resurgir, visiblemente para ella, a sus actores, que a la vez están directamente implicados en su historia familiar, ya que Julieta de la Motte, su antepasada fue un personaje real, una víctima inútil de la violencia revolucionaria. - En la novela París adquiere especial protagonismo. ¿Qué significa esta ciudad para el escritor? También como escenario literario. - París, como Venecia, Londres, Praga, Las Palmas de Gran Canaria, Betancuria, y San Cristóbal de La Laguna, son mis ciudades del alma. Me gustaría añadir Viena, pero aún no la conozco lo suficiente. En cada una de estas ciudades se ubican novelas enteras o cuentos, o ciclos de cuentos (Venecia en Venecia y otros cuentos de amor y alcohol, Londres y Betancuria en la trilogía artúrica, Arturo rey de Erbania, Praga en la novela que lleva su nombre, El sueño de Praga, La Laguna en muchos cuentos y en mi próxima novela, Sangre vieja. París es una ciudad visitada durante toda mi vida, desde que era niño, estudiante de Filología Francesa en Inglaterra, coordinador de la Filmoteca Canaria, y profesor de la ULPGC. La he visitado con las personas que más me importan, con mi esposa Alma Álvarez, con mi madre y con mi padre, y en ella he visitado a personas que han influido en mi vida, a mi tutor inglés en Cambridge, David Kelly, a Antonio Saura y a Richard Leacock, entre otros. Al margen de estos avatares biográficos, París es la ciudad más leída de mi vida, la ciudad de mi maestro-héroe literario, Honoré de Balzac, y de otros autores amados, como Nicolas Restif de la Bretonne y Patrick Modiano. Es una ciudad que existe en mí, tanto vital como simbólicamente, y al escribir Julia y la guillotina, no fue mera casualidad, que la abuela de mi protagonista viviera en la Isla de San Luís, una verdadera isla fluvial, como lo es, más abstractamente la “Isla de Francia”, la zona cero de la monarquía francesa, esa “Francia” que delimitaban varios ríos, el Sena, el Marne, el Oise y el Thève. fantástica es la de Henry James, la de Conan Doyle, la de Sheridan Le Fanu, los cuentos de Pardo Bazán, los relatos de Galdós. Ese es el atractivo de lo fantástico, abordar lo desconocido desde la perspectiva más amplia literaria. - ¿Ya que cree que se debe que en España haya sido tan poco explotado este tipo de literatura? - Es difícil de explicar. Parte de la respuesta, tiene que ver con lo imbricado que ha estado siempre en España lo sobrenatural en las creencias populares, en la religión cristiana y las pervivencias paganas. Pienso que lo fantástico incide en la gran literatura española. Su falta de definición genérica y explotación se debe también a la inestabilidad de los mercados literarios y a la inestabilidad de los proyectos editoriales, que han sufrido las quiebras sociales y políticas de nuestra atribulada historia. En vez de recuperar lo propio hemos tendido a ensalzar lo ajeno. - ¿De dónde salió la idea de la novela? - La novela era inicialmente un cuento. Partió de una idea muy concreta. Una joven parisina adolescente que se obsesiona por el pasado de la Revolución Francesa, que afectó directamente a su familia. Ella dialogaba con distintos personajes famosos. - ¿Se considera un escritor que necesita de brújula, mapas para escribir sus historias o, por el contrario, prefiere apostar por la improvisación? - Los mapas y las orientaciones siempre han sido importantes para mí a la hora de fijar los territorios literarios, que a la vez que amplios y libres, deben tener un anclaje histórico y documental importante. Yo no escribiría de un lugar que no hubiese conocido, o que no parta de un núcleo de conocimiento real, en algún momento de mi vida. Si improviso, es dentro de estos parámetros. Los mapas y las brújulas me sirven solo cuando las aplico a algo que preconozco. - En este aspecto, ¿hasta que punto considera que tiene Julia y la guillotina lo uno y lo otro? - La novela encierra una experiencia personal de París, que es real, una experiencia histórico-literaria que también es real (con la investigación de cómo era esa ciudad en el dieciocho y el diecinueve a través de grabados, cuadros y fotografías), y una expansión lírica y dramática propia de la

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Bovary, Ana Karenina, Fortunata? Son criaturas que nacieron de la pluma de un hombre. - ¿Cómo trabajó, definió a sus personajes? - Primero dibujé a Julia y a su abuela, las “causantes” de la historia, después a su madre, que es una madre con ciertos problemas a la hora de asumir la maternidad. Julieta es el reflejo infeliz y trágico de Julia, vinieron juntas, por así decirlo. Después llegaron los hombres. El Dr. Penson, que es sincero y algo fanfarrón, el primer amor de Julia, Serguei, un ruso-francés que se adapta a la vida francesa, pero que no deja de ser un outsider, y con él a su doble, el fantasma del Capitán Descamps, el novio de Julieta. El padre de Serguei, un nuevo rico ruso. Fue como un ADN, por familia y grupos de parentescos. - Nouvelle frente a novela. - Es, por número de palabras, una “nouvelle” o novela corta, o relato muy largo. Creo que en esencia la obra es una novela que se compone de cincuenta y pico fragmentos. No hay capítulos, sino eslabones continuos, fragmentos de acción que progresan en sentido lineal general, pero que también abarcan y asocian al “presente continuo” de la narración el pasado histórico y el pasado biográfico de los personajes. Los sueños o episodios fantásticos también ocupan su lugar en este engranaje; los considero como huecos entre planos de realidad. - ¿Cuál es su visión de la Revolución Francesa? - Es una visión en revisión constante. La Revolución es el origen del estado moderno, del parlamentarismo democrático, de la meritocracia, de la economía social, de la educación pública estable. Sin la Revolución Francesa, y los procesos que condujeron a ella, no se explica la Europa contemporánea. Luego, mi idea de la Revolución no para de cambiar, en cuanto la veo como una serie de movimientos y procesos muy complejos, que ya han desbancando el imaginario tradicional. Sin comprender la Contra-Revolución, las tensiones entre el centro y la periferia, la Guerra Civil y las agresiones extranjeras, la complejidad de los grupos y asociaciones políticas, el extremismo de St-Just y el hecho de que Robespierre no era un monstruo, la radicalización de la violencia de Estado, las extrañas alianzas, sin comprender mejor todo esto, no hay aproximación real a lo que supuso esa inmensa transformación. Soy un aprendiz de la Revolución. - Publica en la colección G21. ¿Qué opina de esta colec-

se está escribiendo en Canarias? - Pienso que estamos en un momento álgido, como lo que sucedió en la década de 1970 o en 1920-1930. Hay una nueva pléyade de poetas (hombres y mujeres) y un elenco nuevo de prosistas que representan muchos géneros, la novela negra, quizás el más sobresaliente, pero también la novela histórica, la fantástica, la social. A esta emergencia literaria se suma la consolidación de la generación anterior, con la reedición de sus obras. La pena es que Canarias, no recibe con la fuerza adecuada, el impacto y la importancia de estas energías creativas, desarticuladas por el territorio, la defectuosa y negativa distribución, la no existencia de una imagen de nuestras letras actuales. Ahí fallamos todos, y por supuesto, también, la Dirección General del Libro, que no sabe (o no le interesa siquiera) como empezar a abordar la afortunada problemática de esta riqueza creadora. - ¿Encuentras características, temas, elementos comunes? - Claro. Los ambientes sociales deprimidos, el idioma de las jergas urbanas, la implosión de nuestros modelos sociales tradicionales, el aislamiento, la marginalidad, la facilidad “onírica” del escritor canario, la tendencia hacia formas muy personalizadas de escritura interior, la crisis de confianza de los modelos de gobierno y auto-gobierno. - Su novela se aleja de la isla y se desarrolla en París. Sin embargo, salpimenta el texto con algunos canarismos. - Mi novela, como le he dicho a mis traductores franceses, el profesor Jean-Marie Flores y la profesora Marie-Claire Durand, que han hecho una versión estupenda, es una novela francesa, pero escrita por un autor que vive en Canarias, y que construye el lenguaje de su ficción mediante filtros de asimilación y depuración locales. Yo escucho como hablan mis alumnos, los jóvenes de Canarias, recuerdo el idioma de mis abuelos, lo contrasto con el español que oímos en la televisión peninsular y en los diarios. Creo, además que mi concepción del tiempo y del espacio tienen que ver con como hablamos los canarios. - ¿Hasta que punto cree que el escritor insular está condenado precisamente por esa insularidad? Es como si a usted no le afectara con esta novela. - El arte siempre ha roto moldes y cadenas. La poesía de Tomás Morales, la prosa de Alonso Quesada, la

EL OTRO TOLSTÓI
JESÚS CARMONA NÚÑEZ Alekséi Konstantinovich Tolstói (1817-1875, tío del celebérrimo León Tolstói, fue uno de esos personajes carismáticos e intrigantes que nos legó la historia. Viajero incansable y hombre de numerosos oficios, ejerció como diplomático, historiador, dramaturgo y poeta, tuvo su lado esotérico y legó para la posteridad un extenso tratado sobre el arte de la ciencia de la alquimia, un extenso trabajo dedicado a la obra del mallorquín Ramón Llul (1232-1315). Pero lo que realmente le hizo ingresar en la nómina de los grandes novelistas del XIX es su aportación particular e innovadora a la novela gótica europea; género que introdujo en su Rusia natal. Como buen historiador contrastó y bebió de varias fuentes distintas: la rica tradición oral del folclore eslavo y la oficialista o escrita; representada por el investigador dominico Agustín Calmet y su Tratado sobre los Vampiros (1751). Con tales conocimientos redactó dos obras dedicadas al horror: Sem'ya Vurdalaka y Upyr. "Zarandeándolo con todas sus fuerzas me arrojó al niño, con la tenacidad de un perro de presa, se agarró al cuello de mi caballo, y a duras penas logré arrancarlo y tirarlo al suelo", este fragmento pertenece a La Familia Vourdalak (Sem'ya Vurdalaka), publicado en 1839 en francés y póstumamente en ruso en 1884. Ya sólo con la lectura del título el autor nos está introduciendo en el oscuro mundo de los “Vrykolakas" o "Burdolakas". Bajo ambas denominaciones se reconocían a las almas en pena que recorrían lúgubremente la Grecia Clásica. Con el paso de los siglos estos seres erráticos e inofensivos fueron adoptados y reconocidos por la iglesia ortodoxa oriental y en la zona de los Balcanes pasaron a convertirse en siniestros entes que se alimentaban de sangre; siendo sus familiares más próximos sus primeras víctimas. Dichos seres de leyenda serán los que atormentarán al marqués de Urfé en una de sus embajadas diplomáticas, precisamente cuando en año 1715 atraviesa Moravia, en la actual Serbia. En primera persona, el protagonista narra sus peripecias durante tan asombroso y delirante viaje. Debido a las inclemencias meteorológicas, el embajador queda aislado en una remota aldea y allí es alojado en la casa del viejo Gorcha. Vivienda que comparte con sus dos hijos varones, las esposas de ambos, sus nietos, y la hija pequeña Zdenka. A la mañana siguiente ve partir a su anfitrión con otro grupo que va a realizar una batida en busca de un bandido turco llamado Albiek y antes de marchar le hace jurar a sus hijos que si no llega en el plazo de diez días, su corazón debe ser atravesado por una estaca. El patriarca llega justo al límite del tiempo fijado con la cabeza del forajido y sus vástagos dudan en aplicar tan duro juramento, algo que traerá consecuencias funestas para la familia. El viejo cambia bruscamente de comportamiento y es expulsado de la casa comunal. Se dedica a vagar por los alrededores de la vivienda y a atemorizar a sus moradores. El autor de esta historia introduce por primera vez en el género la figura del niño vampiro, ser oscuro que podemos rastrear en el folclore ruso bajo la denominación de "rusalki " y en el eslavo como "istral", siendo estos últimos popularizados gracias a los estudios de Frazer en su trabajo La Rama Dorada (1915). El final del relato es caótico e inesperado y a pesar de los años transcurridos su lectura aún es capaz de aterrorizar a todo buen aficionado al género de lo negro. La novela fue adaptada al cine en 1963 con el título de Black Sabath, interpretada por Boris Karloff, que asume el papel del vampirizado padre de familia. "¡Vampiro, vampiro! - repitió con desdén -. ¡Es como si nosotros, los rusos, nos pusiéramos a decir, en vez de fantasmas, fantome o revénant! - Sin embargo - preguntó Ruñevsky -, ¿cómo han llegado aquí esos vampíros o upyr? " Con Upyr (1841), Tolstói vuelve a dar una pista al lector sólo con el título. Bajo este nombre eslavo se llamaba en Rusia a los vampiros, seres inmortales y sanguinarios que entre ellos se reconocían con el chasquido de sus lenguas. A estos revivientes los sitúa ahora en la alta sociedad zarista y aprovecha dicho contexto para realizar una ácida crítica social de la hipócrita aristocracia rusa de la época. La novela está narrada en primera persona por el joven noble Ruñevky, que asiste a un baile donde conoce y queda enamorado de la joven Dasha. Durante el festejo se acerca a nuestro protagonista un enigmático personaje, Rybarenko, quien le advierte del peligro que corre si se acerca a dicha familia. Son “upiros” y la joven podría ser su próxima víctima. A pesar de dicha advertencia, acaban prometiéndose y el novio es invitado a pasar unos días en la casa de campo de la tía y supuesta “upyr”, la brigadiera Sugrovina. Síi romper el hilo argumental inicial del vampirismo, Tolstói nos traslada a los inicios de la novela gótica o Negra, al aparecerle un bello fantasma de mujer al protagonista. A partir de ese momento, empieza a sufrir viajes oníricos que le llevan a un palacete renacentista situado en Florencia. Allí recorre pasadizos subterráneos y abre puertas secretas siempre acompañado de diferentes seres mitológicos y observa en una oscura habitación el ritual de una extraña sociedad secreta liderada por un arlequinado individuo. Cree reconocer, además y entre sus miembros, a la tía de su futura esposa. El novelista nos ofrece un insólito final donde da a elegir al lector tres posibles opciones: la racionalista , la paranormal o ambas a la vez...

He empezado la segunda parte de Sangre vieja, mi (pretendidamente) gran novela de vampiros, pero que no es en realidad una novela al uso de la literatura vampírica, enferma y agotada por el sensacionalismo, sino una historia de retorno, amor y reinserción
ción, de sus novelas, de sus autores? - Creo que la iniciativa de Ángel Morales, con la participación de Idea, es realmente positiva, ya que reúne fenómenos de creación literaria muy diversos. He leído con gran interés a Carlos Cruz, la novela de José Luís Correa en G21 (y escrito sobre ella), y espero seguir ampliando mi lectura de sus integrantes; espero también la contribución de Francisco Quevedo al proyecto. Lo que he leído es muy bueno y subraya mi idea de la buena situación que atraviesan las letras canarias. G21 es el tipo de dinámica aglutinadora que necesitamos y que necesitaría la proyección nacional (peninsular) de sus valores. Para mí corrige y reordena la indiscriminada fuga hacia delante de nuestro estamento editorial: publicar a demasiados “autores” y demasiados “libros” en una oferta que inunda y supera el mercado local e imposibilita la difusión nacional. - Pero ¿se siente miembro de una generación? - No automáticamente, pues no he redactado ni firmado manifiestos, en este sentido. Paulatinamente me he ido sintiendo implicado en un destino creativo generacional, que G21 ha contribuido a reforzar. Le ha dado forma a lo que eran impresiones y sentidos dispersos. - ¿Cuál es su valoración de la literatura que hoy por hoy lírica de Manuel Padorno, son intensamente locales y simultáneamente universales. Eso, por una parte. Después, el acortamiento radical de todas las distancias, tanto las físicas, como las culturales (los jet e Internet), han abierto nuevas fronteras, o mejo dicho, han trascendido antiguos límites. La inmersión física y simbólica en cualquier cultura, es inmensa e infinita en nuestro tiempo. Incluso el conocimiento visual, el contacto virtual de otros espacios y otras tierras, es una fuente legítima de experiencia, que se ha maximizado. Me he sentido muy libre escribiendo Julia y la guillotina, un ciudadano de Europa, sin complejos. - ¿Trabaja en alguna próxima novela? - Sí. He empezado la segunda parte de Sangre vieja, mi (pretendidamente) gran novela de vampiros, pero que no es en realidad una novela al uso de la literatura vampírica, enferma y agotada por el sensacionalismo, sino una historia de retorno, amor y reinserción. Se desarrolla, además, (su dimensión actual) en La Laguna, y la trama del pasado, en Londres. Venecia y Praga. Es una obra epistolar del siglo XXI (con muchos emails), con muchos personajes y muchas voces y modos narrativos. Lo que no sé es cuándo la acabaré.

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E. G. R. “La muerte, pensar en ella, en esos seres que no pueden más y deciden desconectar de de manera violenta, me ha llevado a recordar a mi viejo. No es que se haya quitado la vida, no, todo lo contrario. Me he acordado de él porque siempre, a pesar de su aparente estado de apacibilidad, se encontraba en constante rebeldía.” (Yo maté a Rajoy, Juan Carlos Pérez, colección Serie Negra Baile del Sol Ediciones) Con un título como Yo maté a Rajoy nadie debería de sorprenderse por el mensaje que emana de esta novela, publicada en la cada día más interesante y arriesgada -afortunadamente-- colección Serie Negra de Baile del Sol Ediciones. Lástima que en este caso los resultados no resulten los esperados. Más si tenemos en cuenta el gancho polémico que anuncia su portada. Un título que nada entre la rabia y las ganas de encender debates. Y eso que como novela, al margen de su entusiasmo

RENCOR
provocador, Yo maté a Rajoy comienza muy bien. ¿De qué va? Narra en primera persona el relato de un empleado laboral que tras unas vacaciones en Singapur se entera que va a ser despedido en unos tiempos donde lo extraño es que permanezcas en tu puesto de trabajo o que te contraten por un puñado de euros. Escrita por Juan Carlos Pérez, escritor del que no tengo noticia y cuya biografía resulta igual de singular que su Yo maté a Rajoy, digamos que la novela convence en su primera parte. Es decir, el relato angustiado de su protagonista, el mismo Juan Carlos Pérez, de saberse sentenciado en su trabajo y de cómo afecta esta noticia a su cabeza y por lo tanto a sus relaciones con la familia y amigos… Llega al corazón, e incluso se entiende el rencor que siente Pérez en estos capítulos iniciales. El lector comprende lo que le cuesta asumir el ya tan celebrado ¡estás nominado! que ha hecho popular esa inquietante farsa sobre la condición humana que es Gran Hermano. Es decir, la frustración que corroe a su protagonista de no poder hacer nada cuando los elementos parecen que sí conspiran en tu contra.

todas sus letras que ha sido aguijoneado por el cambio radical que sufre su papel en esta sociedad en doloroso proceso de convertirse en otra cosa. Lo más interesante de Yo maté a Rajoy no es pues el relato de la venganza que emprende su protagonistas, sino las historias colaterales --apenas esbozadas-- que se diseminan por una novela a la que le falta gamberrismo. Esto me hace escribir que me creo más la descripción del entorno familiar de Juan Carlos, en fatal proceso de descomposición, que su obsesión delirante por quitar de en medio a quien considera el responsable de su nueva condición de perdedor. En este aspecto, la relación que mantiene con sus dos hijos y con su ex mujer muestran, no sé si con consciencia, a un hombre Portada de Yo maté a Rajoy, de Juan que al final resulta igual de conservador Carlos Pérez. que quien fue su esposa, una señora de derechas. Se demanda a la novela y con carácter de urgencia crítica y no tanto empeño por justificar la misión que inicia su protagonista. Objetivo que no es una revelación sino eliminar de la faz de la tierra al hombre que cree que es el responsable de todos sus males. Con todo, y pese al lastre que arrastra, Yo maté a Rajoy es un título que se lee con sumo interés pese a su errático itinerario al suscitar sus preguntas. Algunas de ellas muy molestas y contradictorias. “De vuelta a casa, ya oscurecido, vi un gato retorciéndose de dolor en una rotonda. Parecía recién atropellado. ya no confían en el ¡parados del mundo, uníos! Y probablemente sea porque no tiene sentido del Con cuidado lo sorteé y seguí mi camino. A los pocos humor, porque se toma demasiado en serio pero sin clave minutos mi conciencia me dio una patada de disgusto. kafkiana ante lo que es una aplastante realidad: Tú, que ¿Cómo pude dejar a ese animal así, no tendría que haber trabajas, puedes ser mañana el próximo borrego. Esa sen- parado, recogerlo y llevarlo a un veterinario? ¿Por qué di sación de vacío y extrema individualidad provoca, a mi por supuesto que no había remedio? ¿Soy un puto egoísta juicio, que se diluya sus pretensiones presuntamente nihi- inconsciente o un cobarde de mierda? ¿Qué se hace en estos casos? El remordimiento me tiene dando vueltas listas. O esa rabia confusa que a todos los que se encuentran desde que llegué. ¿Cómo puedo creerme capacitado para dar clases de conducta cuando soy incapaz de socorrer a en la misma situación les devora por dentro y por fuera. Es una pena, sin embargo, que Yo maté a Rajoy transite un pobre bicho? Me estoy deshumanizando. Y esto no se sin saber qué rumbo tomar; que falle por ingenua y ren- lo puedo achacar al gobierno.” Reiteramos pues que pese a sus defectos Yo maté a corosa. También porque cuando tira, no tira a dar. Y no tira a dar porque el personaje protagonista, Juan Carlos Rajoy se salva del pasquín punkarra porque más allá de la Pérez, termina por resultar distante y antipático. Un tipo lectura de un señor que dice es de izquierdas pero que sufre porque le han arrebatado su derecho a ser egoísta, demasiado sobrado de sí mismo, aunque esté frustrado. Quiero pensar, de todas maneras, que esta fue la volun- cuenta con una descripción inquietantemente actual de tad de su autor pero me rumia por dentro la duda. Ya que una existencia ridícula. Y entendida así, Yo maté a Rajoy --con todos sus peros-me inclino a suponer que este librito, que apenas supera las cien páginas, está concebido como una farsa de no deja de ser un título pionero de lo que podríamos denoalguien no tan anarquista como presume sino que minar como folletín con pretensiones radikales. Con k de esconde, más bien, el corazón de un conservador con kilo. Es creíble este retrato, lastimero, de un hombre que vive porque le dejan vivir cuando le ingresan mes a mes el fruto de su trabajo en la cuenta corriente. Y es creíble la furia de ese mismo hombre normal y corriente al descubrir que tras su despido ya nada será normal y corriente. Que comienza una aventura donde todas las puertas están cerradas. La envenenada electricidad de formar parte de esa legión de desocupados que, como borregos, va directo al matadero. Le falta sin embargo contundencia e intensidad a Yo maté a Rajoy para ser la novela bandera de todos los desesperados que

BREVES
XXXXXXXXXXX * El escritor Javier Hernández Velázquez, probablemente el más literario de los escritores negrocriminales de Canarias, publicará su próxima novela Un camino a través del infierno en Mar Editor. Este título, que resultó finalista en la última edición del el Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial, que convocan el Ayuntamiento de L’Hospitalet y Roca Editorial, llegará a las librerías en septiembre y se presentará en la capital tinerfeña el 11 de octubre. Un camino a través del infierno es un relato protagonizado por Matt Fernández, personaje que ya había aparecido en un relato corto del escritor, en la que su autor describe la atmósfera violenta que vive una pequeña capital de provincias en tiempos de elecciones. * El editor Ánghel Morales prepara para otoño la publicación de nuevos títulos en la colección G21: Narrativa Canaria Actual. Estos son El peso del tiempo, de Gerardo Pérez, ya camino de la imprenta; Un crimen lejos de París, de Daniel María; 9 horas para morir, de Ángel Vallecillo; Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera; Sándalo y rapsodia, de Juan Jesús Pérez; Mujeres, de Javier Marrero; Ucanca, de Gustavo Reneses y La Laguna de los olvidados, de Benjamín Barreto. * Agustín Díaz Pacheco, quien presentó recientemente la reedición de Breves atajos (Ediciones Idea), prepara una antología de relatos --que probablemente editará Baile del Sol-- de escritores canarios y mejicanos. No es ésta la primera fusión que propone el escritor, recordemos así 2.050 km. de palabras (Antología de relatos vasco-canaria); De la saudade a la magua. Antología de relatos luso-canaria y Entre Orientales y Atlantes. Antología de relatos uruguayo-canaria, por citar solo algunas de estas interesantes experiencias. * Hiroku: defensores de Gaia se estrenará en cines de toda España a partir del 6 de septiembre, informan fuentes de la productora. El largometraje, que ya hemos podido ver en las dos capitales canarias, está dirigido por Saúl Barreto Ramos y Manuel González Mauricio, y se trata de la primera película en animación 3D rodada íntegramente en el archipiélago. El filme cuenta la historia de un grupo de resistentes contra la Corporación que dirige Kane. Los rebeldes operan en una base situada en las entrañas del volcán Teide, en la isla de Tenerife, y se trata de la primera entrega de lo que se espera sea una serie o, al menos, una trilogía de acción futurista con mensaje claramente ecologista. La banda sonora de Hiroku: defensores de Gaia la firma el músico y compositor Raúl Capote y la produce Oasis Europkikara, con la colaboración de Silverspace Animation Studios, Televisión Pública de Canarias, Euskal Irrati Telebisa y Canarias Cultura en Red. * Tras la exitosa experiencia del verano pasado, el Organismo Autónomo de Museos y Centro del Cabildo de Tenerife junto a la Filmoteca Canaria exhibirá todos los jueves de agosto y a partir de las 21.30 horas un ciclo de películas que lleva por título Mares lejanos. Los largometrajes que forman parte de esta iniciativa, y que se proyectarán en el patio del Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife son: Tiburón (Steven Spielberg, 1975); El gran miércoles (John Milius, 1978); Life Acuatic (Wes Anderson, 2004); Náufrago (Robert Zemeckis, 2000) y Whale Rider (Nicki Caro, 2002).