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EL PERSEGUIDOR 160 OK.

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Número 160 Domingo, 28 de julio de 2013

El perseguidor
periodistas de raza que pateaban las calles detrás de cada noticia. Entonces había que salir a buscar las noticias que hoy nos llegan de todas partes ya sin aquella añorada cercanía de quienes entendían el periodismo como una manera de ser y de estar en el mundo. En las columnas de Ánghel hay temas universales, pasajeros, cercanos, conocidos, olvidados; pero sobre todo hay una voz que reconocemos tanto en los escarceos de sus primeros escritos juveniles como en los planteamientos de sus textos más recientes. En todo momento nos quiere contar lo que ve y lo que siente, y además razona cada uno de sus planteamientos. No hay intención de convencernos de nada. Él cuenta, narra los hechos, los interpreta, los contextualiza y luego cada uno de nosotros somos los que sacamos nuestras propias consecuencias. Pero ¿qué es realmente una columna literaria de opinión? Habría muchas respuestas y muchos puntos de vista, pero, en esencia, yo la describiría como una entrada de oxígeno en un periódico, o de otros aires distintos a los que se suelen respirar en las distintas secciones a medida que vamos pasando las páginas. Hablo de la columna literaria, no de la columna de actualidad o de la de análisis nacional, internacional o financiero. La columna literaria se mueve a otro ritmo, y casi siempre navega unas aguas distintas a las del resto del periódico. Se escribe de lo que se quiere, subjetivamente, y generalmente la crea alguien relacionado con la literatura, lo que le da un lenguaje y un tono diferente al resto de la publicación. Está por un lado el escritor de periódicos, el periodista, con un lenguaje y una forma bastante reconocibles y nada parecidos a las del columnismo literario, y, por otro lado, estaría el escritor en periódicos. Han sido muy pocos los que han logrado vivir de la literatura en España (y no digamos en Canarias), por eso los periódicos, concretamente la columna en el periódico, siempre fue una vía de salida profesional para los escritores, el ingreso más o menos fijo para pagar las hipotecas y las facturas a final de mes; de ahí que prácticamente todos los grandes escritores españoles han pasado, o están en estos momentos, vinculados a un periódico. Eso ha enriquecido mucho al periodismo, y al mismo tiempo al propio escritor, que ha de bajar a la arena y acostumbrarse a comunicar, y a llegar a miles de personas, tanto al señor que tiene estudios básicos como al catedrático de universidad. Creo que ahí se produce una simbiosis interesante y vital para ambas partes. En Ánghel confluyen el periodista y el literato, y solo partiendo de esa fusión entenderemos los temas, los puntos de vista y la propia redacción de sus opiniones. Periodísticamente sabe de lo que habla y literariamente sabe de lo que escribe. Cuando te adentras en una hemeroteca, al final te terminas deteniendo más en las opiniones que en las informaciones que te van contando objetivamente lo que sucedía. Somos eminentemente subjetivos y necesitamos, para entender el pasado, y para entendernos también en el presente, conocer las subjetividades de los otros. Y quien cuenta sin traicionarse también está expuesto al insulto o a la incomprensión. No siempre son bien recibidos las verdades o los puntos de vista de los otros. La columna es la quintaesencia del periodismo en una sociedad verdaderamente democrática. Cuando la diversidad de opiniones desaparece de los periódicos también está desapareciendo la propia amplitud de miras que evita que los árboles no oculten el bosque en el que los corruptos y los indeseables tratan de perpetuar su malandanza. Solo contándonos estaremos siempre a salvo. (*) Santiago Gil es escritor y periodista

Portada de La voz de Ánghel.

SOLO CONTÁNDONOS ESTAREMOS A SALVO
SANTIAGO GIL (*) Cuando alguien opina está dejando su impronta en lo que escribe. Corre el riesgo de equivocarse con el paso del tiempo, pero cuando manifiesta su opinión tiene que ser capaz de ir un poco más allá de ese tiempo que tiene delante. Se informa de lo que se sabe con certeza, no caben especulaciones ni datos que no se hayan contrastado con un par de fuentes; en cambio, cuando opinamos, la información sí se puede emparentar con la especulación, la intuición y hasta con la ficción literaria. Quien opina lanza su moneda al aire y se juega su propio punto de vista. Lo fácil es callar o esperar acontecimientos. Al paso de los años, quien se la juega con sus palabras puede quedar como un pésimo profeta o como una especie de visionario que veía venir lo que otros ni siquiera eran capaces de vislumbrar teniéndolo delante. Las columnas de Ánghel Morales trazan una línea que transcurre por la historia más reciente del periodismo canario. Desde 1976 hasta 2009 pasaron muchas fotos por las portadas de los periódicos o de las revistas de las islas. Ánghel no solo las ha visto pasar sino que ha estado en algunas de las reuniones de redacción en las que se decidían esas portadas. Forma parte de esa generación de

Las columnas de Ánghel Morales trazan una línea que transcurre por la historia más reciente del periodismo canario. Desde 1976 hasta 2009 pasaron muchas fotos por las portadas de los periódicos o de las revistas de las islas. Ánghel no solo las ha visto pasar sino que ha estado en algunas de las reuniones de redacción en las que se decidían sus portadas

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JUAN ANDRÉS HERRERA /EDITOR Y ESCRITOR
Juan Andrés Herrera (Tenerife, 1973) se dio a conocer en la república de las letras canarias con su primera novela La casa de las flores rotas, y pronto, si la suerte le acompaña, como editor de Neys Books, una iniciativa que está dando sus primeros pasos y que pretende apostar por la literatura que se escribe en el archipiélago. Herrera es consciente que no es una empresa sencilla, pero confía en su proyecto mientras espera la publicación de Cinco mujeres que no subirán al cielo en la colección G21: Narrativa Canaria Actual, título que se suma a su libro de relatos Corriendo cual cuerdos.
EDUARDO GARCÍA ROJAS - Con la que está cayendo, ¿cuáles son las razones que le motivan a poner en marcha una editorial en Canarias? -Un sueño. El sueño de construir un proyecto que perdure a pesar de estos tiempos tan oscuros. Las ganas de pelear por algo en lo creo: los libros, la cultura. Si dejamos que esos siniestros personajes que manejan los hilos de la economía o política, además de llevarnos al borde del precipicio, se beneficien de ello, estamos perdidos. En mi opinión es el mejor momento para poner en marcha un sello editorial. Complicado, sí, que requerirá el mayor de los esfuerzos, también, pero estoy seguro que nuestra aportación, las obras de nuestros autores y autoras, compensará el trabajo. - ¿Qué pretende aportar?, ¿y sus objetivos? - Todo el trabajo de la editorial está enfocado en aportar obras de calidad. Lanzar al mercado a escritores y escritoras noveles o consagrados con talento. Buscar a haber una trato estrecho entre el editor y el escritor para que el lector, que es quien en definitiva tiene la voz cantante en todo esto, tenga entre sus manos un libro que lo haba disfrutar. - ¿Cuál es su análisis de la situación editorial en Canarias? - Hay grandes proyectos editoriales en Canarias que luchan día a día por sobrevivir. Otros, en cambio, han sucumbido. Particularmente conozco un ejemplo claro de lucha, de constancia, de hacer las cosas bien. Es Ánghel Morales y su editorial Aguere. Pienso que Canarias debe mucho a este editor porque, contra viento y marea, está sacando a la luz a autores y autoras que, no

“ESTE ES EL MEJOR MOMENTO PARA PONER EN MARCHA UN SELLO EDITORIAL”
esos autores que tienen algo que decir, algo que aportar a los lectores. En Canarias hay muchos autores con potencial narrativo y el objetivo de Neys Books Ediciones es darles la oportunidad de participar en un proyecto ilusionante. Además, Neys Books quiere abrirse hueco en un mercado muy competitivo ofreciendo al lector libros con un diseño atractivo, obras con calidad literaria, además de crear una relación estrecha entre autor, editor y lector. - ¿Cuál será su línea editorial? - No hay una línea editorial marcada. Y no la hay porque cualquier obra, ya sea novela, poesía o ensayo que haya sido creada en buenas condiciones, con talento, sin etiquetas ni miedos, tiene un hueco en la editorial. - ¿Por qué ese nombre? - Ney era el apodo de mi padre. Un hombre que me enseñó que luchar por los sueños que uno cree, dejarse la piel por ellos, puede marcar la diferencia entre ser feliz y no serlo. - ¿Quiénes integran esta iniciativa? - Neys Books Ediciones se compone, sobretodo, de colaboradores externos. Hay diseñadores gráficos, correctores, comité de lectura, etcétera. Cada una de esas personas tiene un trabajo definido que yo, como director, iré marcando y supervisando. - ¿Qué colecciones tiene? - Hoy en día, ninguna. No sé si con el tiempo cambiaré de opinión, pero las colecciones no hacen más que limitar las publicaciones. Si tengo que sacar novela negra, esa obra se promocionará como novela negra. Si publico un libro de poemas, lo mismo. Cada obra será tratada de forma individual y tendrá un camino único hacia el lector. Del mismo modo con los autores. En mi opinión debe solo triunfan aquí, sino que ahora llaman la atención en la Península. En mi opinión ha revolucionado las letras canarias con su trabajo, al menos en esta época. - En este sentido, ¿quiere imitar ese modelo? - No. Creo que debo tener mi propia filosofía. Los palos y los halagos vienen solos. - Nos gustaría hablar ahora de su primera novela, La casa de las flores rotas... - Fue publicada por una editorial de la península y para mi asombro tuvo muy buena acogida allí. Aún hoy recibo muchas cartas de lectores hablando de la novela. Aquí en Canarias también ha gustado y no puedo más que agradecer todo el apoyo de los lectores. Estoy muy feliz. - ¿Encuentra similitudes, líneas de contacto con su próxima novela, Cinco mujeres que no subirán al cielo? - La casa de las flores rotas está ambientada en su totalidad con un pueblecito del sur de Tenerife. Sin embargo, Cinco mujeres que no subirán al cielo, tan sólo la primera parte de la historia es en Canarias. Luego se desarrolla en un peligroso pueblo de El Salvador, un lugar controlado por las Maras Salvatruchas y donde las mujeres de la novela tendrán que… Bueno, no puedo contar mucho pero creo que antes de que acabe el año ya estará en las librerías y podrán leerla. Supongo que la única similitud que se puede encontrar entre las dos novelas en mi propia voz. Me gustaría pensar que un lector pudiese reconocerme. Espero haberlo logrado. - Curiosamente, Cinco mujeres que no subirán al cielo la publicará en la colección G21 Narrativa Canaria Actual, de ediciones Aguere y no en su nueva editorial, ¿por qué? - Básicamente porque cuando nace Neys Books Ediciones la novela ya estaba comprometida. Sin embargo, no puedo ocultar mi felicidad porque se vaya a publicar en la colección G21 Narrativa Canaria Actual. Poder entrar en ese proyecto donde han publicado grandes escritores me hace feliz. - ¿Qué elementos le da más importancia en su literatura? - Cuando escribo siempre me pongo del lado del lector. Y como lector me gusta que una obra me haga sentir. Trabajo mucho el aspecto más oscuro del ser humano, y cuando digo oscuro no me refiero a asuntos siniestros sino a sentimientos como la culpa, el miedo o rencor. Esos sentimientos nos contaminan hasta el punto de sacar de nosotros cosas que jamás creímos tener. Luego me interesa el amor, pero no el amor ñoña, sino el amor que duele, el amor que no es correspondido. Trabajo mucho esos sentimientos y me divierte convertirlos en historias. - ¿Y qué busca en una obra? - Simplemente que provoque algún tipo de sentimiento en el lector. Que lo atrape, aunque no quiera. - Y ahora que es editor, ¿cuáles son sus criterios para aceptar o rechazar una obra inédita? - Como dije antes, que me haga sentir cosas, que me atrape. Cuando te llega una obra y empiezas a leerla ya sabes lo que tienes que hacer. - Como escritor y editor, ¿cuál es su valoración de las letras que se escriben en la actualidad en Canarias? - Creo que en Canarias se escribe muy bien. Es más, si uno se da una vuelta por los círculos literarios de la península, no tarda en darse cuenta que están asombrados con la cantidad de escritores y escritoras con talento que hay en las islas. Nos miran con asombro y cierta pizca de envidia. Pienso que es el momento de que editores y autores hagan cosas grandes. Estoy seguro que más pronto que tarde, habrá una gran explosión de las letras Canarias y se va ha oír bastante lejos.

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ANGÉLICA CAMERINO La exposición La isla ilesa. Travesías insulares en la Colección TEA, inaugurada el pasado viernes 26 de julio en TEA Tenerife Espacio de las Artes, indaga en la noción isla como modelo arquetípico y como impulso creativo de varios artistas contemporáneos especializados en diversas formas de expresión como la fotografía, la escultura, el vídeo y, muy especialmente, la pintura, pues podemos subrayar que la mayoría de los autores que se dan cita en esta exposición son, fundamentalmente, pintores. La muestra, comisarida por el Conservador de la Colección de TEA, Isidro Hernández, despliega una representativa selección de obras que se aproximan al motivo de lo insular desde un sentido amplio, ajeno a evidentes localismos, aportando diversas piezas de artistas que trabajan desde Canarias o que en algún momento de su trayectoria su obra ha quedado marcada por la experiencia de lo insular como es el caso de Raúl Artiles, Juan Pedro Ayala, Donald Baechler, Julio Blancas, Jaime Bravo, José Cabrera, Naia del Castillo, Salvo Caramango, Sema Castro, Carmen Cólogan, Georg Dokoupil, Carmela García, Juan José Gil, Gonzalo González, Pedro González, Pipo Hernández, José Herrera, Juan Gopar, José Luis Medina Mesa, José Luis Pérez Navarro, Santiago Palenzuela, Ángel Padrón, Amelia Pisaca, Gabriel Roca, Carlos Schwartz y Domingo Vega. Se trata de obras pertenecientes, en su mayor parte, a la Colección de TEA Tenerife Espacio de las Artes, si bien algunas proceden de los fondos de la Colección Los Bragales (Santander) y de la Fundación COFF (Colección de Fotografía Ordoñez-Falcón) depositados en TEA. Asimismo, también se exhibe el vídeo Dársena, la última obra del cineasta José Cabrera, rodado íntegramente en la dársena de pescadores de Santa Cruz de Tenerife. En las diferentes secciones que dan forma a estas travesías insulares asistimos a la idea de isla como espacio de creación y escenario donde la relación del hombre con su paisaje crea un vínculo necesario en el que lo excepcional y lo cotidiano conviven. Al contemplar las obras seleccionadas en esta muestra, de una calidad técnica incuestionable, el espectador es testigo y cómplice de la diversidad de mundos imaginados, hechos posible sólo por la mano del artista. Como afirma el escritor y pintor cubano Severo Sarduy “aquí, en la isla, en el corazón de las variaciones orgánicas, no hay lugar para la imprecisión: todo es neto, implacablemente preciso, subrayado; cada cosa es, ante todo, la isla en sí misma y, de modo perentorio, lo que la isla es. Aquí la vida es algo preciso: la rodea no se sabe si el vértigo de un misterio o la brutalidad de un imposible”. En esa exactitud también se concentra la paradójica multiplicidad de posibilidades creativas, pues el motivo de lo insular es abordado aquí desde distintos frentes o distintos modos de entender el mundo. Arte y literatura.- Desde la antigüedad clásica las islas han sido para el arte y la literatura una inagotable fuente de inspiración en diferentes tipos de fabulaciones, siempre ligadas al misterio y lo extraño. Recordemos la mítica Atlántida, sometida a muy diversas reinterpretaciones desde Platón hasta nuestros días; o la isla Utopía ideada por Tomás Moro; o la leyenda de aquella octava isla canaria que, se cuenta, solía asomar en el

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LA ISLA COMO PUNTO DE PARTIDA
horizonte para luego desaparecer tras una espesa capa de niebla, llamada así la “inaccesible”, la “non trubada”, la “encubierta”, la “perdida” o la “encantada”, entre otros apelativos; o aquel territorio solitario y amenazante al que se vio desterrado Robinson Crusoe en el relato de Daniel Defoe; o la isla flotante e invertida que descubrió Gulliver en uno de sus viajes; entre otros ejemplos que oscilan entre lo mítico, lo literario y lo fantástico. Asimismo, la isla ha sido entendida como alegoría del cosmos, una pequeña ínsula flotante en el inmenso océano del universo. Conocer o bordear una isla implica retornar siempre al lugar de partida, y en este aspecto su imagen se constituye en metáfora de la vida. También podemos

Las imágenes reproducen solo cuatro de las obras que pueden verse en la exposición La isla ilesa. Travesías Insulares en la Colección TEA, que fue inaugurada el viernes pasado en una de las instalaciones que alberga Tenerife Espacio de las Artes (TEA). Isidro Hernández es su comisario.

entender la isla en su doble condición de territorio que todo lo cierra pero que al mismo tiempo es un espacio que se abre hacia el mundo y que se despliega ante la mirada como horizonte de expectativas y posibilidades. Las imágenes que participan en la muestra utilizan como punto de partida los espacios insulares para dar vida a nuevos mundos impregnados de atmósferas sorprendentes. Si en el caso de Red sundae, del pintor Donald Baecher la representación del motivo insular no está exento de ironía y sarcasmo, el italiano Salvo aborda la representación de la isla de Tenerife desde una pintura absolutamente fresca, colorista y amable. Las obras de Juan José Gil, Pedro González y Gonzalo González abordan, sin embargo, el motivo insular desde la representación totémica de la montaña y la formación geológica de las geografías insulares, como si se tratara de una metáfora del origen del tiempo o de la vida. Se trata de piezas que representan muy bien el trabajo desarrollado por estos artistas durante décadas, de obras realmente significativas en su producción. Por su parte, las obras del pintor geométrico José Luis Medina Mesa, las fotografías de Carmela García, o el trabajo escultórico de José Herrera, así como Isla y Carretera, de Ángel Padrón o la pintura Piedad, de Pipo Hernández Rivero, plantean, en palabras de Nilo Palenzuela, “imágenes posibles de esa naturaleza… El lenguaje, los signos, la pintura, las imágenes y sus primeras articulaciones son el tejido por el que lo existente, todo aquello que puede percibirse, entra en una dimensión humana”. También los espacios boscosos y la variedad botánica insular ha sido motivo de inspiración de distintos autores vinculados a las islas. Espacios de atmósfera espesa y húmeda, hábitat natural de multitud de seres vivos, que en muchos casos han sido escenarios perfectos para el trabajo de artistas de la talla de Julio Blancas, del que se exhibe ahora uno de sus desafiantes y envolventes bosques realizados íntegramente a grafito y de una sorprendente versatilidad técnica, sin duda una de las piezas más destacadas de la exposición. Asimismo, las formas orgánicas de Sema Castro juegan con lo circular y lo boscoso recreando una interesante abstracción de reminiscencias celestes, o las “tuneras” de José Luis Pérez Navarro, Bejeques en flor de Domingo Vega y Dracaena de Carmen Cólogan representan muy bien el trabajo de distintos artistas que se han nutrido de la vegetación insular y de la exuberancia del paisaje que les es propio y fuente inagotable de inspiración.

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MÚSICA

ERIC BURDON EL ANIMAL
AMÓS GARCÍA ROJAS (*) Acababa de cumplir 13 años. Estaba en casa intentando estudiar matemáticas, lo cual me solía durar hasta que constataba que la incógnita de la ecuación era para mi, eso, una auténtica incógnita. A partir de ese momento y de forma automática mi mente comenzaba a elucubrar sobre la de cosas que iba a hacer cuando formara mi propio grupo de Rock’n Roll, y fuéramos los nuevos Rolling Stones. De repente mi padre, un fanático del Jazz al que entre otras cosas le debo la pasión por el Blues y el amor a las atmósferas sublimes que creaba Miles Davies, puso sobre mi mesa de ¿trabajo? dos discos EP’s, es decir, dos discos de vinilo de cuatro canciones, que era lo que más se despachaba en aquellos días. Pausadamente me dijo ”Aquí esta tu regalo de cumpleaños. Son un grupo muy bueno que le da ritmo al Blues… Eso si, se llaman los Animales. Vaya ganas. Pero bueno, allá ellos”-. Miré los discos, que sigo guardando como oro en paño, y me llamó la atención el titulo de una de las canciones, un tema tradicional arreglado por Alan Price, el teclista, La casa del sol naciente. El otro disco tenía como tema estrella, Don’t let me be misunderstood. Cuando los escuché quedé paralizado por aquella voz. Un torrente prodigioso que te envolvía por completo. A partir de aquel día no sabía si quería ser un Rolling Stones o Eric Burdon, el Animal. Resulta curioso comprobar como The Animals y varios de los mejores grupos ingleses de la época, triunfaron haciendo música negra americana, e incluso enseñaron a los jóvenes blancos yanquis las bondades de esa música. Además, cuando desapareció la banda, Eric Burdon tuvo la clarividencia e incluso el valor de ponerse al frente de un grupo funky de los Ángeles, constituido por brillantes músicos de color....negro. WAR. Menuda osadía. Y el jueves 18 de Julio, caray con la fecha, tropecientos años después, pude escuchar en mi tierra y en directo a una leyenda viva de la música popular. Uno de los grandes, y para algunos, el más grande. Un blanco con alma y garganta negra. El señor Eric Burdon. Público, mayoritario de mediana edad, bueno no tan mediana. Y algunos, pocos, jóvenes con aspecto de saber de que va la cosa. Al fin, a las nueve y cuarto de la noche, con un cuarto de hora de retraso, sale la banda a escena. Un potente batería y un sólido percusionista, un bajista que sustenta el ritmo con elegancia, dos teclados poderosos y dos guitarristas brillantes que se reparten los tiempos de lucimiento y sorprenden en sus duetos virtuosos Arrancan con las notas de When I Was Young, y al rato, foulard al cuello, gafas oscuras y una camiseta negra con el escudo de la paz al centro, sale ÉL. Tenía cierto temor a que su garganta no fuera la misma. Pero enseguida comprobé que sigue conservando toda su potencia sonora. Quizás no alcance determinadas notas, pero llega claramente a emocionarte y a hacer que te sientas tremendamente a gusto. El concierto va rodando magníficamente con un primer momento de honda intensidad al abordarse Don’t let me be misunderstood, coros del público incluidos. Posteriormente, un instante de intenso sabor rítmico con Still the Wine, uno de sus éxitos con WAR. Y así, con algunos problemas de sonido y mucha pasión, va avanzando el concierto entre grandes clásicos y temas de su último disco. Como apoteosis final, el potente blues Before you accuse me, Bo Diddley, tema que expresa magníficamente sus adicciones musicales, el clásico del sonido Spector, popularizado por Ike and Tina Turner, River Deep and Mountain High, y como broche, el gran clásico, The House of the Rising Sun. La banda abandona el escenario, pero evidentemente la cosa no podía quedar así. Gritos, palmas y por fin dos bises, una extraordinaria versión de otro éxito de WAR, Tobacco Road y It’s my Life de la época Animals. Y así, con la sensación de ser un privilegiado, regreso a casa, no a estudiar matemáticas, sino a felicitarme por haber acudido a un concierto especial, de una figura enorme que se ha entregado totalmente, y que, con 72 años, es capaz de crear una obra tan potente como Til you river runs dry, y meterse una gira entre pecho y espalda. Decididamente, cada vez tengo más claro que me gustaría ser como Eric Burdon, el animal. (*) Amós García Rojas es médico Epidemiólogo.

Eric Burdon fue vocalista de The Animals.

ALEXIS RAVELO GANA EL PREMIO DE NOVELA NEGRA CIUDAD DE GETAFE
RAFA CEDRÉS “Esto es un premio para todos los que escribimos novela negra en Canarias” dice Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971), ganador con La última tumba de la XVII edición del Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe, dotado con 10.000 euros y cuyo fallo se ha hecho público este jueves, 18 de julio. Alexis Ravelo concurrió al certamen con el pseudónimo de Larsen y no abrigaba demasiadas esperanzas en obtenerlo. Afortunadamente, el miércoles pasado, la frustración se hizo añicos cuando el presidente del jurado, Lorenzo Silva, lo llamó para transmitirle la buena nueva: La última tumba, por decisión unánime, obtiene el XVII Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe. Un premio que en ediciones anteriores recayó autores como David C. Hall y Francisco Balbuena, entre otros. Junto a Lorenzo Silva, formaron parte del comité deliberador Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural de El Corte Inglés; Fernando Marías, también escritor y Esperanza Moreno, editora del Grupo EDAF, Grupo que editará en octubre La última tumba , un relato que se desarrolla en 1988 y 2011 y que tiene como protagonista a Adrián Miranda Gil, un chapero drogodependiente, condenado a 29 años de prisión por Para Lorenzo Silva, Ravelo pone de manifiesto en La última tumba que “la novela negra en España es mucho más que Madrid y Barcelona, y que desde Las Palmas se puede servir una historia criminal contundente e importante”. Fernando Marías expresa, por otro lado, que se trata de “una novela negranegra, seca y sin concesiones, cargada de la solidez más clásica del género. Una trama sin fisuras y, sobre todo, un personaje principal absorbente: ambiguo, oscuro, ingenuo a su manera, un inocente acostumbrado a sobrevivir en las peores alcantarillas. Celebro que en estos tiempos en que muchas veces la novela negra es paródica, vacua o La última tumba, de Alexis Ravelo, es el título de la novela ganadora blanda, o viene adornada por personajes de cartón, el premio Getafe señale el brutal asesinato de Diego Jiménez Darias, asesor de una novela seria y libre”. un importante dirigente político regional y que tras La concesión del XVII Premio de Novela Negra Ciucumplir más de veinte años de condena, afronta la liber- dad de Getafe pone el broche de oro a un año que, litetad condicional para urdir un maquiavélico plan de rariamente, está dando la razón a los que celebramos el venganza tras descubrir que su acusación no fue fruto renacer del escritor con su potentísima La estrategia del de un mero error judicial, sino parte de una conspira- pequinés, título publicado por Al Revés y que ya va por ción en la que él sirvió como cabeza de turco. su segunda edición.