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Acción Colectiva∗ Charles Tilly∗ La acción colectiva requiere recursos combinados a intereses compartidos. En la historia social europea la acción colectiva ha variado desde el horneado comunitario de pan hasta las campañas electorales, desde la destrucción de ídolos religiosos hasta la revolución. La mayoría de las acciones colectivas realmente consiste en episodios de conflicto o de cooperación. Tratar un episodio como “acción colectiva” es, por lo tanto, una simplificación analítica; ello destaca la perspectiva y el comportamiento de solo uno de los participantes en interacciones complejas. Los actores colectivos a veces incluyen cuerpos corporativos como los gremios de artesanos y las confraternidades religiosas, aunque a veces también incluye redes de amistad, vecinos y participantes en mercados locales. La acción colectiva, más exactamente, rara vez incluye a todos los miembros de las estructuras sociales existentes al mismo tiempo, pero a menudo recluta participantes activos de modo desproporcionado de una o mas de la estructuras existentes. Los participantes en una acción colectiva, además, reclaman regularmente hablar en nombre de esas estructuras -o gremio, o confraternidad, o linaje, o barrio, etc.- o en el nombre de colectivos más abstractos como los trabajadores, las mujeres, los hugonotes, los pacifistas, o los ambientalistas. Algunas de los momentos más vívidos de la historia social europea se centraron en este estilo de reclamo: los trabajadores florentinos levantándose contra la oligarquía en nombre de los artesanos excluidos del poder municipal, montañeses recién convertidos que resistían las demandas de sus señores católicos en nombre de las sectas protestantes, residentes parisinos atacando la Bastilla en nombre de toda la ciudadanía. Sin embargo, en el transcurso de la misma historia, la mayoría de las acciones colectiva tomaron formas menos espectaculares como celebraciones locales, deliberaciones de un jurado, o la producción cotidiana de bienes y servicios por talleres y dueños de casa. Los historiadores sociales y los científicos sociales generalmente reservan el término “acción colectiva” para episodios que comprometen a participantes que no actúan juntos de modo rutinario y/o que emplean medios de acción distintos que adoptan para la interacción cotidiana. En este sentido acotado la acción colectiva se parece a lo que otros analistas llaman protesta, rebelión o disturbio. Difiere de otras acciones colectivas en que es discontinua y contenciosa: no está construida sobre rutinas diarias y tiene implicancias para los intereses de personas distintas al grupo que actúa así como para los propios intereses compartidos de los actores. Cuando estas implicancias son negativas podemos hablar de conflicto; cuando son positivas podemos hablar de cooperación. La definición aún más acotada de acción colectiva se refiere a una contención colectiva pero dicontinua, ya relacionada con el conflicto, ya relacionada con la cooperación. Nadie debería adoptar la definición acotada sin reconocer antes cuatro calificaciones importantes: 1. No existen fronteras precisas entre qué es “rutina” y qué “extraordinario”; tanto protestar públicamente como atacar rivales étnicos, por ejemplo, puede constituirse, a veces, en actividad cotidiana. 2. Un número excepcional de participantes o los modelos inusuales de acción siempre dependen en parte de las relaciones sociales preexistentes y de los modelos conocidos de realizar reclamos. En la Europa del Antiguo Régimen, por ejemplo, las cortes populares no autorizadas que se formaban repetidamente para juzgar a los

Este artículo constituye la entrada para el témino “Collective action” en la Encyclopedia of European Social History. Traducción: Claudio E. Benzecry.  Columbia University. Departamento de Sociología.

De todos modos los historiadores sociales que han adoptado la definición estricta de acción colectiva se han dado cuenta de modo correcto que algo separa la acción colectiva contenciosa y discontinua de las formas continuas y no litigiosas. Si el número de potenciales participantes y beneficiarios en una acción colectiva era bastante pequeño. Sin embargo. por ejemplo cada miembro ganaría una porción substancial de los beneficios. Este problema de acción colectiva nos ayuda a explicar porque muchas poblaciones que estarían mucho mejor colectivamente si hubieran coordinado sus acciones para producir beneficios compartidos -por ejemplo. La presentación subsiguiente. Como consecuencia también genera más evidencia histórica en forma de crónicas. procedimientos judiciales. plantean esencialmente los mismos problemas explicativos. Incluso en las formas de acción colectiva en apariencia repetitivas como la atención de las tierras comunales o el establecimiento de defensas contra enfermedades infecciosas. memorias. que las formas continuas y no contenciosas de acción colectiva. La mayoría de las acciones colectivas produce bienes de los cuales todos los miembros de un grupo se benefician hayan participado o no en la acción. si todo el mundo se queda al margen. los participantes estaban negociando incesantemente. Las acciones colectivas discontinuas y contenciosas siempre involucran una tercera parte. podría fácilmente medir si otros contribuyeron con su parte de esfuerzo. 3. no se realiza ninguna acción. En tales circunstancias los costos individuales aumentan en gran forma en comparación con los beneficios individuales. En presencia de intereses compartidos. construir un nuevo mercado. Algunas circunstancias especiales redujeron los problemas para la acción colectiva. Sin embargo los europeos frecuentemente se las arreglan para actuar colectivamente. entonces. Finalmente. Limpiar una provisión local de agua. Desde la perspectiva del interés individual. reportes militares y archivos policiales. correspondencia administrativa. De acuerdo con esto los historiadores sociales que quieren reconstruir procesos de acción colectiva pueden hacerlo mucho más fácil con aquellos que adoptaron formas discontinuas y contenciosas que con los otros. y así ejercer presión en los potenciales perezosos.raramente actúan a gran escala. 4. Ya que la acción colectiva es discontinua y litigiosa los costos y riesgos generalmente aumentan. tanto los episodios excepcionales como los cotidianos de acción colectiva. A veces alguno de los beneficiarios potenciales (por ejemplo una firma mercante contemplando la construcción de un puerto sobre un río peligroso) tenía tanto que ganar de la acción colectiva que invertía una gran porción de recursos para producir el bien colectivo y para recompensar la participación . y usualmente incita a la vigilancia. generalmente plantea amenazas a la distribución existente de poder. los argumentos y las conclusiones que siguen no califican más que como hipótesis de trabajo para Europa del sur y oriental. porque los historiadores de Europa del Norte. cualquier miembro de la categoría beneficiaria tienen se interesa en “mantenerse al margen” mientras otros realizan el trabajo crucial y absorben los costos de los riesgos. o elevar el salario mínimo para toda una categoría de trabajadores son obvios ejemplos de ello. la acción colectiva (especialmente en su sentido acotado) presenta un rompecabezas lógico. También trata principalmente con acciones colectivas populares más que con colaboraciones entre los ricos y poderosos. un pequeño número promovía la acción colectiva.2 violadores del interés público siempre atrajeron a sus miembros de redes políticas ya establecidas e imitaban generalmente las rutinas de las cortes reales. improvisando y utilizando la presión del grupo hacia aquellos que contribuyen de mala gana. Ya que la participación demanda esfuerzo y a menudo expone a los participantes a riesgos. Europa central y occidental han hecho la mayoría del trabajo europeo sobre acción colectiva. la mayoría de las mujeres en la producción textil. la intervención y/o represión por parte de la autoridad política. entonces. Entonces. se apoya mucho más en estudios acerca de formas contenciosas y discontinuas de acción colectiva.

los europeos consiguieron la mayoría de sus acciones colectivas mediante instituciones y prácticas que ellos mismos inventaron. la afirmación de la identidad. sumados a las recompensas materiales y a la coerción han ofrecido de modo substancial incentivos solidarios a los participantes. han empleado generalmente un grado de coerción significativa para producir acción colectiva. la información. Las prácticas e instituciones que promueven acciones colectivas varían significativamente en la combinación de incentivos solidarios. Aunque los talleres y las fábricas también utilizaron de modo extendido la coerción. Los grupos de parentesco. pero también la tuvieron organizaciones más especializadas como las confraternidades devocionales y penitenciales. Los europeos. esto no sumió en el olvido a las instituciones y prácticas centradas en los incentivos solidarios. ¿Por qué? Como otros pueblos. han forzado a los contribuyentes esquivos a pagar su parte para emprendimientos colectivos y han embargado para propósitos públicos tierras de propiedad privada. emocionalmente comprometidas y con recompensa diferida. Durante gran parte de la historia de Europa. a partir de la adquisición de información interna o pillaje) mientras se sirve a los interés colectivos. asociaciones especializadas y otras organizaciones que enfatizan las recompensas materiales y coerción como lugares de gran riesgo. en contraste. materiales y coercitivos. jugaban en deportes y peleaban juntos. y la propia participación. las redes vecinales y las congregaciones religiosas tuvieron gran importancia dentro de estas instituciones y prácticas. la comunicación extendida entre partes vinculadas por un interés en común y las oportunidades para obtener ganancias substanciales (por ejemplo. En total. el seguro social. actuaron colectivamente de modo repetido en ausencia de estas circunstancias favorables. los pabellones y las sociedades de ayuda mutua. Los estados. jugando un rol menor la coerción y las recompensas materiales. los círculos de hilanderos e instituciones similares. Los europeos todavía encuentran a sus . El cambio ocurrió en la mayoría de Europa durante los siglos XIX y XX. lo hicieron tanto manteniendo las estructuras imperceptibles o apoyándose en la protección por parte de los miembros poderosos de la misma estructura. deshonra y exclusión extrema para aquellos que violaran las expectativas de sus congéneres. la ayuda mutua. muchas de ellas fueron un subproducto de la interacción social local rutinaria. las empresas. Otras circunstancias favorables para la acción colectiva incluyen las amenazas serias y simultáneas a la supervivencia del grupo. sin embargo. o adoptaron durante su experiencia histórica.3 de otras personas en la producción del bien en cuestión. Sin embargo. De seguro. el intercambio comercial de larga distancia y la persecución de una vida en el más allá por medio de instituciones y prácticas centradas en los incentivos solidarios. tomaron prestadas. los sindicatos. como cuando los varones solteros del pueblo que bebían. Uno de los grandes cambios de la historia europea es el pasaje masivo de estas estructuras ligadas por solidaridad hacia los gobiernos. los europeos aislaron a estas estructuras de la interferencia de los extraños y las autoridades públicas. Algunas de estas instituciones y prácticas emergieron de intentos más o menos deliberados por coordinar acciones colectivas.secundada por la amenaza de aislamiento. ello han conscripto soldados. por ejemplo. los sindicatos y las asociaciones revolucionarias surgen “desde esa preocupación”. dirigían ceremonias de deshonra en la puerta de las casas de los adúlteros (“Cornudos”) e impedían ritualmente las procesiones maritales para las prometidas locales que se casaban con hombre de otras comarcas (o “parroquias”). los grupos de parentesco. las congregaciones religiosas. se organizaron mucho más en torno a recompensas materiales que los estados. de involucramiento emotivo y actividades a largo plazo. tales como la procreación. Ellos proveyeron oportunidades para la intimidad. la cohabitación. formaron bandas organizadas que recogían madera para las hogueras “navideñas”. la mayoría de los europeos llevaron a cabo actividades riesgosas. Mientras tanto.

innovación y negociación en el curso de la propia acción colectiva. pero declaraba ilegal. en algún lugar. precisamente porque las interacciones históricamente situadas crean acuerdos. parentesco y vecindad que son típicamente homogéneos con respecto a la clase. Por estas razones. XVIII cambiaron de presentaciones humildes de un petitorio firmado llevado por unos pocos representantes dignificados de los muchos que habían peticionado a las marchas clamorosas de miles por las calles para confrontar a las autoridades con sus demandas. sin embargo. su impacto estratégico.4 compañeros sexuales y matrimoniales. 3) Las interacciones entre las dos primeras. por ejemplo. Esa legalización protegía típicamente los derechos de los trabajadores a reunirse en asamblea. y que todos los actores de su clase hayan manejado alguna vez. Dentro de la primera categoría. Para entender estos cambios debemos reconocer cuatro aspectos profundos de la acción colectiva cada vez que ésta ocurre. la religión y/o la etnicidad. el europeo promedio del siglo veinte llevaba a cabo una amplia gama de actividades riesgosas e importantes a través de instituciones y prácticas centrados en la coerción y los incentivos materiales. los litigios y las procesiones sagradas.) Ejemplos de interacción son más usuales. cada forma de acción colectiva posee una historia que dirige y transforma usos subsecuentes de esa forma. opera dentro de los límites impuestos por las instituciones y prácticas existentes y los entendimientos compartidos. objetos de acción. Las performances de la acción colectiva europea han cambiado de modo incrementado como resultado de tres clases de influencias: 1) Cambios producidos por aprendizaje. 2) Alteraciones del medio institucional. memorias. Sin embargo las performances que constituyen un repertorio dado permanecen flexibles. vio el revivir extendido de actuaciones similares por parte de milicias autorizadas de modo centralizado pero a veces independientes como la Guardia Nacional francesa. un amplio rango de acciones usuales de los trabajadores (por ejemplo. Las campañas de John Wilkens en favor del derecho a disentir públicamente durante 1760 figuraron centralmente en este cambio. prácticas y relaciones sociales. La gran transformación de instituciones y prácticas interactuó con cambios substanciales en la acción colectiva. El término teatral “repertorio” captura la combinación de elaboración de libretos históricos e improvisación que caracteriza generalmente a la acción colectiva. Desde luego. de cualquier modo. las marchas británicas de petición del s. los participantes aprenden. Cualquier actor colectivo emplea una gama mucho menor de performances colectivas que las que podría utilizar en un principio. Cuarto. como lo tienen otras formas como el golpe de estado. historias. Segundo. principalmente a través de redes de amistad. (El siglo que comienza en 1789. Tercero. antecedentes. También . Las alteraciones del medio institucional -notablemente la supresión de milicias cívicas como fuerzas armadas. simultáneamente. las performances precisamente repetitivas tienden a perder efectividad porque hacen la acción predecible y reducen. La forma de acción colectiva que llamamos huelga tiene una historia distintiva.yacen detrás de la extendida desaparición en la Europa occidental del siglo XVI al XVIII de la acción colectiva por medio de bandas armadas locales que marchaban militarmente bajo la autoridad de capitanes electos. tiempos. sujetas a negociación e innovación. Primero. lugares y circunstancias estratégicas. la acción colectiva cae dentro de repertorios bien definidos y limitados que son particulares a diversos actores. la coerción de los no-huelguistas y el ataque a la casa de los empleadores). siempre ocurre como parte de la interacción entre personas y grupo antes que como una performance individual. entonces. Comparado con el siglo XV o el XVI. a deliberar y a abandonar el trabajo de modo colectivo. innovan y construyen historias en el propio curso de la acción colectiva. Un caso instructivo es la legalización de las huelgas en la mayoría de los países de Europa occidental durante el siglo XIX.

en algunos períodos. burgueses y funcionarios forjadores de alianzas. De modo similar. Por lo menos en Gran Bretaña. En esos períodos. podemos llamar al repertorio que llegó a prevalecer durante el siglo XIX cosmopolita. las intervenciones gubernamentales en salud pública. se unieron. querríamos caracterizar a los repertorios prevalecientes como parroquiales. intervenciones populares en ejecuciones públicas (atacar a un verdugo torpe. Ejemplos bien documentados incluyen ceremonias vergonzantes. particulares y bifurcados: parroquiales en tanto orientados principalmente alrededor de objetivos y asuntos locales antes que preocupaciones a nivel nacional. noten cuan cercanamente los repertorios de acción colectiva de la Europa occidental del siglo XVIII se adaptaron a las condiciones locales. En contraste. bifurcados en tanto dividen de modo tajante entre la acción directa en relación a objetivos locales y pedidos de intervención a las autoridades establecidas (principalmente curas. Ellos también competían entre ellos. consistió en generalizar estos privilegios de elite a la gente común. Estos intermediarios incluían líderes trabajadores. la interacción entre las alteraciones internas de las actuaciones y las transformaciones de los medios institucionales se aceleró. burlarse de . por propia iniciativa mucho antes del “siglo XIX”. XIX también abrieron oportunidades sin precedentes para una variedad de intermediarios que hablaban o reclamaban hablar por parte del voto popular. Alemania e Italia. La gente poderosa y las autoridades locales. de modo típico. los Países Bajos. ocurrieron las transformaciones masivas de los repertorios de acción. terratenientes y funcionarios) en lo que concierne a asuntos nacionales. especialmente conectando interacciones de grupos separados. organizadores de sociedades populares y un número importante de campesinos. Francia. modular porque la gente utilizaba las mismas formas de acción (por ejemplo las reuniones públicas) para una amplia gama de asuntos. y los lugares. Al comienzo del cambio. modular y autónomo: cosmopolita porque cubría un amplio rango de objetivos y asuntos. de grupo en grupo y de tema en tema. a veces. Podemos llamarlos “siglo XVIII” o “siglo XIX” bajos las siguientes advertencias que a) las transiciones de uno a otro tomaron décadas en todas partes y ocurrieron en diferentes partes en distintos tiempos. los símbolos. autónomo porque sus participantes se dirigían al objeto de sus reclamos en su propio nombre a través de interlocutores de su mismo rango . algo del cambio de repertorio. Hechas estas salvedades. Los propios cambios que produjeron el repertorio de acción del s. b) cada actualización de acción colectiva tiene una historia y un tiempos relativamente distintos a los de los otros. c) varios segmentos de la población cambiaron de los repertorios del “siglo XVIII” a los del “siglo XIX” a sus propio ritmo. por ser reconocidos como representantes válidos de sus respectivamente atribuidas jurisdicciones.5 ponía a los huelguistas bajo el escrutinio de especialistas gubernamentales en relaciones industriales. de hecho. redujeron la autonomía de instituciones locales y subordinaron los esfuerzos locales al control de arriba hacia abajo. Esta última observación requiere una clarificación. También se apoyaban especialmente en el conocimiento local de las personalidades. un gran red de cambios en la acción colectiva popular tuvo lugar. por ejemplo. Las transformaciones de esta clase mejor documentadas afectaron a la mayor parte de Europa occidental durante el siglo posterior a 1780. Ellos dependían principalmente de las conexiones diarias entre los participantes en el reclamo. incluyendo de modo enfático asuntos nacionales. particulares en tanto varían significativamente del formato de situación en situación. Aunque los cambios que se incrementaron en los repertorios nunca cesaron. El cuadro 1 resume los principios contrastantes en los primeros y últimos repertorios de acción colectiva de Europa occidental. pero también incluían a veces curas. Estos intermediarios a menudo jugaban parte importante en acciones colectivas populares. educación. control de aguas y otras producciones de bienes colectivos de organizaciones generalmente estandarizadas de lugar a lugar.

pero también aprovecharon los cambios en los controles legales. el mismo e refiere especialmente al desafío sostenido a la autoridad constituida en el nombre de las poblaciones empeoradas. desafíos apoyados por demostraciones públicas del merecimiento. Los mítines. pero ofrecieron la posibilidad de coordinación entre múltiples sitios y la posibilidad de transferir el aprendizaje de un lugar al otro. Los activistas de los movimientos sociales empujaron los límites establecidos de asociación y asamblea. las ejecuciones. nombres identificatorios. la unidad. las humillaciones y los ataques militares. banderas. También crearon. gritar eslogans anti-régimen en una acto oficial) o adoptar medios claramente prohibidos (por ejemplo. Lyon y otras ciudades. Las formas exactas.6 la víctima o a veces rescatarlo). Mientras creaban el nuevo repertorio. los europeos inventaron los que las generaciones posteriores llamaron movimientos sociales. el peticionar). los espectáculos. Las performances preferidas de los movimientos sociales eran (y todavía son) las demostraciones públicas. como las celebraciones locales. Los activistas de los movimientos sociales comúnmente formaron asociaciones para propósitos especiales dedicadas a la promoción de sus causas. En dominios donde no existían tantos conflictos. y las invasiones de tierras públicas cercadas. conseguidos por otros. toleraba (por ejemplo. las marchas de petición. Estas asociaciones populares se unieron con las unidades de la Guardia Nacional como cuadros para el activismo en las Comunas insurrecccionarias de París. Los cambios de gobierno y de régimen influyeron de modo significativo sobre los repertorios de acción colectiva. La tolerancia afinó la distinción entre performances toleradas y prohibidas. asesinar oficiales o colaboradores públicos). y las intervenciones en campañas electorales. pero a menudo efectivas entre las performances que promovía (por ejemplo la participación ceremonias públicas). trazaron líneas más precisas entre las actividades promovidas y todas las otras (por ejemplo. carteles y eslogans. las asociaciones voluntarias por propósitos especiales. Los repertorios posteriores sacrificaron un poco del conocimiento local y las conexiones. Aunque los historiadores a veces utilizan el término indiscriminadamente para referirse a toda clase de acción popular colectiva más allá del tiempo y el espacio. el personal y las circunstancias de estas performances variaban mucho de lugar en lugar. . haciendo a las actividades prohibidas una provincia del destierro político y dando bríos a una amplia gama de actores para realizar sus reclamos por medio de actividades promovidas o toleradas. los mítines. las procesiones. o prohibía (por ejemplo el saqueo de peajes). el saqueo de las casas ocupadas por criminales. los pronunciamientos impresos. los regímenes democráticos toleraban un rango más amplio de tipos de acción colectiva. los sistemas de control de agua y el uso de hornos comunales. típicamente. En cualquier momento cada régimen realizó distinciones toscas e implícitas. también se dependía en gran modo de una gran densidad de conexión y conocimiento local. en general. Los regímenes no democráticos hicieron más estrecho el medio tolerado. Poco del repertorio de los movimientos sociales hubiera sido posible sin la interacción extensiva entre cambios internos en las performances de la acción colectiva y las transformaciones de su contexto institucional. Los regímenes apoyaban estas distinciones como modos de recompensar o castigar actores colectivos reales o potenciales: para promover ciertas actividades se utilizaba el honor. Los regímenes no democráticos. Hablando en términos generales. las demostraciones públicas. el número y el compromiso de los activistas. y las campañas electorales todas se generalizaron fácilmente de un lugar u ocasión a la otra. para las performances prohibidas se utilizaban los aprisionamientos. la comida y bebida. Aunque las asociaciones populares proliferaron en las ciudades francesas después de la victoria prusiana y de la muy burguesa revolución de 1870 que desplomó el imperio de Luis Napoleón.

la reformulación de narrativas políticas previas por su inclusión en la acción colectiva. sin embargo. Por esta prueba de calibre grueso. Otros historiadores. tienen la desventaja de extraer el evento de su contexto político más amplio (incluyendo sus relaciones con acciones colectivas previas. pero quedan vulnerables ante los huecos en la información. es siempre prudente realizar una examinación minuciosa de la acción colectiva por su propio objeto. En sí mismos. pero ofrecen grandes recompensas a la historia social. Porque muchos gobiernos europeos comenzaron a recoger informes comprensivos de las huelgas durante el s. los Países Bajos cambiaron de peleas dinásticas a políticas intermitentemente revolucionarias. cuando los participantes en acción colectiva están fuertemente unidos a líderes locales que mantienen un compromiso sólo contingente con el régimen). subsecuentes e incluso simultáneas) y de dificultar las comparaciones. Los catálogos sistemáticos de episodios de acción colectiva requieren grandes esfuerzos. La narrativa aumentada tiene dos ventajas advertibles: primero. ejercieron el control sobre importantes segmentos de la organización estatal. ¿la gente apoyaba el régimen o no?) a menudo hacen perder la pista a los investigadores (por ejemplo. En el resto del mundo. clarifica el aporte del estudio de la acción colectiva a las interpretaciones convencionales de la historia política en cuestión. han utilizado correspondencia administrativa. Segundo. revoluciones y rebeliones. sin embargo. los estudiosos serios de la acción colectiva en Europa generalmente adoptan una combinación de tres procedimientos disímiles: la recolección y el análisis de un catálogo de eventos relativamente homogéneos.7 Los historiadores sociales saben mucho acerca de los detalles de la acción colectiva popular en la Europa occidental porque los estudiosos de esta región han estudiado más a menudo la acción colectiva popular de modo sistemático. Ellos han atraído. sin embargo. movilizando porciones substanciales de la población general en un intento por controlar a los gobiernos centrales. la mayoría de la información publicada sobre el tema viene como material ilustrativo en historias políticas generales o como documentación de grandes conflictos. observando las acciones colectivas populares en los Países Bajos desde 1650 hasta 1900. provee respuestas directas a la pregunta: ¿porqué los historiadores deberían interesarse por esta clase de eventos? Demasiado fácilmente. Podemos ver las ventajas de los catálogos sintéticos. periódicos y otras fuentes para construir catálogos de eventos a los que llamaron motines. Vistos desde arriba. Durante esos dos siglos y medio. protestas o reuniones contenciosas. muchos estudiosos de crisis. entonces. Los episodios estudiados minuciosamente ofrecen la posibilidad de unir a los participantes y las acciones a su medio social de un modo mucho más firme que los catálogos. en la realización de catálogos sistemáticos de huelgas y lock-outs. se presta a la suposición de que las preguntas construidas en las narrativas previas eran válidas. Bélgica y Luxemburgo. los probables candidatos a situaciones revolucionarias en los Países Bajos entre 1650 y 1900 incluiría: . Supongamos que reconocimos como situaciones revolucionarias aquellas instancias en que por un mes o más al menos dos bloques de gente respaldados por fuerzas armadas y recibiendo apoyo de una parte substancial de la población general. XIX. los estudiosos de los conflictos industriales se han concentrado. a menudo. las reconstrucción de un o algunos pocos episodios característicos. vistas generalmente desde las experiencias de algunas localidades o grupos. soportaron grandes cambios de régimen y de políticas populares. Los catálogos de este tipo tienen la ventaja de facilitar la comparación y detectar el cambio. las regiones ahora conocidas como Holanda. Ya que las preguntas formuladas por las narraciones existentes (por ejemplo. los episodios específicos y las narrativas aumentadas. Cualquiera sea la región y el período de la especialización.

cambiaba de carácter mucho más dramáticamente. reunirse. Dentro de ese patrón podemos encontrar desde a) peticiones y parodias hasta b) venganzas locales hasta c) disputas y resistencias hasta d) rebelión de masas. Sin embargo. ellos se mezclaron en abierta rebelión. luego de que la invasión francesa precipita el nombramiento de Guillermo IV como Stadhouder Revolución Patriótica holandesa. incluso.8 1650: 1672: 1702: 1747-50: 1785-7: 1789-90: 1790-91: 1792-5: 1795-8: 1830-3: golpe fallido de Guillermo II Los partidarios de Orange toman el poder en varios pueblos desplazamiento de clientes de los Orange en Gelderland y Overijseel Revuelta de Orange en las Provincias Unidas. la contención colectiva ocurría de modo mucho más frecuente. 1982: 92). en general. discutir y organizar. dice en el informe. y bifurcados entre (varios) ataques directos sobre blancos locales y (pocos) pedidos mediados a las altas autoridades. El saqueo de casas era generalmente acompañado de protestas contra los granjeros impositivos y otras figuras públicas señaladas en las cuatro primeras categorías de eventos violentos. los eventos en cuestión generalmente califican como pequeños.hacia figuras que habían violado la moralidad pública. Dekker llama la atención hacia la atmósfera festiva de muchos de esos rituales: “Un participante en un disturbio orangista de 1787 declaró”. en esos tiempos de disputas políticas generales como la revuelta de Orange de 1747-50. En conformidad con los cambios en todas partes. el catálogo de Dekker enfatiza cuatro clases de eventos: 1) la toma por la fuerza de comida del mercado o el ataque a sus vendedores. y 4) los intentos por desplazar a la autoridad política. finalizada por la invasión prusiana Revolución de los Brabante en el sur revolución en el Principado de Lieja. voceaba quejas contra otros. con intervención francesa y británica En detalle. se instalan galicismos y reglas de estilo francés Revolución Batavia en el norte Revolución belga contra Holanda. e. culminan con la conquista francesa de los Países Bajos. protestar. las acciones populares holandesas se parecieron de modo notable a sus contrapartes francesas.en la provincia de Holanda durante los siglos XVI y XVII. británicas y norteamericanas (para referencia y reseña apropiada véase Tarrow 1998 y Traugot 1995). En comparación con todos los repertorios contenciosos desde 1650 hasta el presente. Como los hacen los estudiosos en otras áreas de la protesta en el Antiguo Régimen. en ese sentido. locales. De modo más general. “Nunca me he divertido tanto como cuando destrocé la casa saqueada” (Dekker. 3) los ataques realizados por miembros de una categoría religiosa a una persona. En concreto. peticionar. Vistos desde una perspectiva local. Los cambios más grandes en forma consistieron en la transformaciones de la movilización de la clientela militares de la aristocracia y de las milicias burguesas a la integración sostenida de propietarios a la lucha nacional por el poder. terminada por las tropas austríacas Guerras franco-austríacas. variables en forma de un lugar y grupo al otro. el aumento de la capacidad estatal promovió cambios hacia la movilización basada en identidades públicas mas abarcativas mediante los repertorios estandarizados nacionalmente. reunidas en los límites de las formas prescritas y toleradas de la acción política pública. saquear. involucraban 5) la venganza colectiva -por ejemplo el saqueo de casas. . propiedad o a los símbolos de otra. Rudolf Dekker (1982) ha catalogado docenas de “revueltas” -eventos durante los cuales por lo menos veinte personas se reunían en público. los eventos que describe Dekker se parecían de modo reconocible a los repertorios de contención popular del Antiguo Régimen en Europa Occidental. Los eventos que calificaban por fuera de estas categorías. 2) la resistencia a nuevos impuestos. confrontar. estos eventos consistían principalmente en marchar. y dañaban personas o propiedades.

procedió con la elección. mucho más que los eventos centrados en torno a la religión. las provincias holandesas habían nombrado generalmente (aunque de ningún modo siempre o automáticamente) al actual príncipe de la línea de los Orange su Stadhouder. esto sucedía especialmente en tiempos de guerra. Los eventos que Dekker clasifica como abiertamente políticos pivotearon sobre la Casa de los Orange. su clientela siempre constituía una facción mayoritaria en la política regional. En una Holanda donde la mitad de la población pertenecía a la Iglesia Reformada Holandesa establecida. y agrupa las rebeliones en una época de lucha generalizada acerca de la autoridad política como el período 1747-1750. los artesanos organizados y la población rural explotada. la discusión en torno a los reclamos del Stadhouder sobre el mando se mezcló con la oposición a los campesinos que pagaban impuestos y las demandas por la representación popular en las políticas provinciales. informa te Brake. pero en compañía con otras formas más antiguas de venganza e intimidación. Más allá de que un príncipe de los Orange fuera Stadhouder o no. Durante el final del siglo XVIII. las peticiones. . sin embargo. la comida y los impuestos. los conflictos religiosos a menudo incluían de modo ostensible luchas por hacerse escuchar en asuntos locales así como respuestas a eventos externos identificados religiosamente. Como resultado.9 Entonces. la beligerancia religiosa aparecía surgiendo en tiempos de lucha política general como 1747-1750. y las marchas de las milicias. el 10 por ciento a otras denominaciones protestantes y el 40 por ciento a la Iglesia Católica Romana. su ocupante provisional del poder estatal. por ejemplo. el rey ausente había típicamente delegado el poder en cada provincia a un Stadhouder (detentador del Estado = lugarteniente = teniente o delegado). Durante las luchas de 1747 a 1750. por ejemplo la persecución de Savoy de los protestantes de 1655. Las reuniones públicas. Dekker 1982:28) está enfocado en impuestos derivadost antes que en impuestos directos. la suerte de cada actor político en la arena pública enfrentaba riesgos. 1964) equiparaba la Revuelta Patriótica Holandesa de 1780 con la Revolución Norteamericana (1775-1783) como representantes significativos de la corriente revolucionaria. Cuando el gobierno. En esos tiempos. hemos visto surgir las demandas concertadas para la mayor participación en el gobierno provincial y local. Bajo el mando de los Habsburgo. Este tipo de eventos fueron transformados substancialmente entre 1650 y 1800. tanto en así que el libro de R. las luchas en Holanda alrededor de la comida se concentró de 1693 a 1768 en los pueblos con mercados en los períodos de alza de los precios cuando las autoridades locales no cumplían en garantizar productos al alcance del bolsillo de los pobres locales. hasta donde el catálogo de Dekker indica. El análisis sistemático de Wayne te Brake de la revolución holandesa en la provincia de Overijssel identifica la década de 1780 como un punto de apoyo histórico en la historia de los reclamos populares. Su catálogo de rebeliones impeditivas (el cual Dekker piensa que sólo ha sido “la punta del iceberg”. que. En la pequeña ciudad de Zwolle. más allá de como había comenzado el ciclo beligerante. Desde la revuelta del siglo XVI contra la España Habsburgo en adelante.R. hicieron mucho del trabajo político cotidiano. el candidato elegido fue intimidado por la multitud de los patriotas y obligado a renunciar” (te Brake 1989: 108). en noviembre de 1876: “Una reunión de más de mil personas en la Grote Kerk produjo una declaración que decía que una elección fijada para completar la vacante en el Consejo Completo por el viejo método de la cooptación. y la oposición a ella generalmente se reunían en torno a una alianza de gente por fuera de la Iglesia Reformada. sin embargo. y un número muy pequeño a congregaciones judías. Del mismo modo que las rebeliones impositivas. no sería reconocida como legítima. Palmer Age of the Democratic Revolution (1959. un amplio rango de acciones de toma de lugares y de preservación de lugares sucedieron.

Antwerp y Lovaina. En un estudio paralelo al de Dekker. En la política pública a escala regional y nacional. también. al fuerza y la significación de las nuevas políticas populares no estaba para nada extinguida. adoptaban formas que estaban estandarizadas a través de toda la región e involucraban presentación de demandas directas antes que mediadas. Durante la segunda mitad del siglo XVIII. “het Volk” se había convertido en el curso de 1a década de 1780 en una realidad armada y organizada que probaba que era fácilmente capaz de. construidas sobre identidades adjuntadas antes que fijadas. Hablando de la cercana Deventer. Las disputas religiosas de la . apuntaban a figuras y temas nacionales y regionales. y luchas por la provisión de comida. El emprendedor político especializado (en oposición a las autoridades establecidas. como hemos visto. combinación que sugiere que el carácter de la política urbana fue transformada para siempre: la política privada. En resumen. Una transformación significativa de los repertorios beligerantes había comenzado incluso antes que la conquista francesa alterara profundamente la política beligerante de los Países Bajos. Algunas de las acciones ocurrieron una sola vez. conflictos fiscales. “el pueblo”. los activistas opuestos a los patriotas de Orange tomaron venganza por mano propia. tanto locales como regionales) emergía como un actor crítico en la beligerancia popular. al saquear las casas de los partidarios de los Patriotas.10 Cuando las tropas prusianas culminaron la revolución con una invasión en septiembre de 1787. sin embargo. te Brake concluye que: “El pueblo de Deventer había entrado en la política para quedarse. Karin von Hornacker ha catalogado cerca de 115 “acciones colectivas” dirigidas contra las autoridades centrales en la parte más austral del país. en Brabante -más precisamente en Bruselas. los trabajadores organizados y sus huelgas se volvieron. como siempre-. contra otro -no simplemente la restitución de la política aristocrática. Las primeras dos categorías se superponen considerablemente. ya que en Bruselas los asociaciones dominantes (las “nueve naciones”) frecuentemente se resistían al pago de impuestos apoyados en lo que ellos consideraban los derechos otorgados por la carta comunal. Así. la contrarrevolución de los partidarios de Orange en Deventer consolidó inintencionalmente dos cambios momentáneos en la política de esta ciudad provincial.de 1601 a 1784. sin embargo. De hecho. irrumpir en el espacio político urbano. cuando se encontraba unida. tanto el repertorio como la participación beligerante habían cambiado notablemente. nuevas performances en el repertorio de los Países Bajos movilizaban más gente de lugares cada vez más distintos. más importantes en la lucha política holandesa (Dekker 1982: 50). No sólo la invención retórica de los panfleteros patrióticos o escribas constitucionales. pero muchas otras consistieron en eventos agrupados distribuidos a lo largo de días o semanas. Von Hornacker clasifica sus eventos bajo cuatro encabezamientos: resistencia a la violación de los derechos políticos locales. aristocrática del pasado había quedado quebrada y se habían asentado las bases para la política pública y participativa del futuro (te Brake 1989:168). la contrarrevolución en Deventer representaba la victoria de un nuevo segmento politizado y activado. Cuando la unidad dejo su lugar a la división el conflicto en todos los niveles sociales. disputas cívico-militares.

su evidencia demuestra una alteración significativa en los repertorios belgas de contienda. abandonando el trabajo hasta tanto los patrones hubieran respondido satisfactoriamente o los hubieran forzado a volver al trabajo. El repertorio del siglo XVIII no duró mucho más. los abandonos laborales prácticamente desaparecieron como demostraciones y las huelgas en las grandes firmas se convirtieron en eventos mucho más frecuentes e importantes. y el piquete laboral realizado por gente en varios talleres del mismo oficio. Su catálogo incluye cerca de 440 ocasiones en las cuales la gente se reunió y realizó demandas colectivas “en el campo socio-económico de conflicto. y la competencia entre las milicias urbanas con las tropas reales por la jurisdicción. publicaciones oficiales. Hasta la revolución de 1848. Dentro de ese campo. O. mejor dicho. En las tres ciudades sureñas vemos la repetida resistencia a la centralización real en nombre de privilegios ya establecidos. decían públicamente sus reclamos. Con Brabante bajo el mando de España. según Von Hornacker: • el empleo frecuente o la parodia de los medios y los símbolos políticos propios de las autoridades • la participación de gente como miembros de comunidades establecidas y grupos corporativos • la concentración del reclamo en feriados y otras fechas prohibidas • un rico simbolismo.” lo que significa principalmente acciones de los trabajadores y acciones que se ocupaban del trabajo (Deneckere 1997:10). sin embargo. se parecían en gran modo tanto en el norte como en el sur. Aunque las huelgas y las demostraciones continuaron a gran velocidad hasta bien entrado el siglo XX. periódicos y trabajos históricos. se expandió en gran manera y de modo preocupante más allá de Holanda. ataques a los bienes o las personas de los mercaderes que encarecían la comida. formulaban demandas. el catálogo de eventos del Brabante de los siglos XVII y XVIII de Von Hornacker revela menos cambio en el carácter de las demandas populares que lo que descubre Dekker para Holanda. la libertad de los desertores militares capturados. que generalmente incluía ceremonias de degradación • la orientación de los vengadores hacia las moradas de los perpetradores y hacia los lugares donde los supuestos ataques ocurrieron (von Hornacker 1994: 541-543). Las luchas por la provisión de comida.11 clase que figuran de modo destacado en Holanda escapan de la red de Von Hornacker porque típicamente no enfrentan a miembros de la población urbana contra las autoridades. los participantes se juntaban en un lugar seguro (generalmente un campo al borde del pueblo). disputas acerca de su mantenimiento y pago. Luego de la Revolución francesa. pero no observamos el crecimiento desmesurado de demandas de soberanía popular. Entre la revolución de 1848 y la década de 1890. Con todo. dos alteraciones. presentaban esas demandas a los jefes de la actividad (a menudo a través de delegaciones de ambas partes). Las acciones de los trabajadores frecuentemente tomaron las forma de reuniones que provocaban el abandono del trabajo: ocasiones en las que un número pequeño de activistas de un oficio local iban de taller en taller demandando a los colegas del oficio que abandonaran su trabajo para unirse a la multitud creciente. que se encontraba entonces controlada por Austria. de 1890 en adelante huelgas generales coordinadas nacional y regionalmente emergieron como las . repetidamente los habitantes de la ciudad atacaron a los mercaderes que elevaban los precios y a los extraños que buscaban comprar en el mercado local. Gita Deneckere había ensamblado un catálogo de “acciones colectivas” en toda Bélgica desde 1831 hasta 1918 de un amplio espectro de archivos. Los reclamos siguieron el repertorio característico de la Europa Occidental del Antiguo Régimen. las disputas de los civiles con los soldados reales. La ronda se completaba. los eventos beligerantes de Deneckere incluían asambleas de trabajadores y marchas para peticionar.

Así. Francia y Gran Bretaña son los otros dos. von Hornacker y Deneckere nos ofrecen tanto esperanza como precauciones. encuentra muchos de los episodios a menor escala y sin violencia. concentran su catálogo en eventos industriales. debemos tener en cuenta en nuestro juicio la selectividad de estos catálogos. Como dice Demeckere. por el contrario. la política de la calle y la política parlamentaria llegaron a depender la una de la otra. las descripciones de los historiadores y las explicaciones de la acción popular colectiva varían significativamente en dos dimensiones: la intencionalidad . claramente. y poblaciones particulares.12 formas principales de la acción beligerante. mantuvieran una forma standard. Ellas representaban un cambio significativo de repertorio. Los Países Bajos se encuentran entre las pocas regiones que los académicos han monitoreado los episodios de beligerancia en una escala sustancial antes del siglo XX. temas. coordenadas a través de múltiples localidades. el espacio y el tipo de área de acción. Olzak 1989. Identifica a la confrontación como una espuela para la democratización. Pero el cambiante repertorio contencioso también tenía una historia política. La búsqueda de Dekker de archivos holandeses para los eventos que involucran por lo menos veinte personas en encuentros violentos. Basados en la correspondencia publicada y privada de los círculos gobernantes uno puede concluir que la huelga general tuvo un impacto genuino. Cuando tratamos de hacer comparaciones acerca del tiempo. los trabajadores y los líderes socialistas diseñaron las huelgas generales para que fueran grandes. pero excluye los reclamos a menor escala y sin violencia. en Bélgica. El análisis de Deneckere indica que tanto antes como durante la democratización. Deneckere ve una creciente y estrecha interdependencia entre la beligerancia popular y la política nacional. Las fuentes y los métodos de Deneckere. En la década de 1890: “La correspondencia entre las acciones de masa de los socialistas y la apertura parlamentaria hacia el sufragio universal es muy evidente como para perder la conexión causal. pero cada una hace la diferencia a partir de las evidencias a mano. las principales alteraciones del repertorio interactúan con profundas transformaciones del poder político. Koopmans y Neidhart 1998). 1994. pero omite los conflictos intergrupales e industriales. disciplinan la búsqueda de la variación y el cambio en la política contenciosa. Para la mayoría del resto de Europa. Preguntas históricas significativas están en disputa en cada investigación. Metodológicamente. La búsqueda dedicada de Von Honacker de desafíos colectivos a las autoridades públicas dentro de los archivos belgas. le brindan un amplio espectro de acciones y alguna evidencia de cambio. Los tres utilizan los catálogos de eventos contenciosos para medir tendencias políticas y variaciones en el carácter del conflicto (Franzosi 1987. Como lo muestra el Cuadro 2. Estamos sin embargo. Pero. la comparación de los tres catálogos también establece cuan sensible son estas enumeraciones a las definiciones y la fuentes adoptadas. Ninguna de las tres elecciones es intrínsecamente superior a las otras. y orientadas hacia los detentadores nacionales del poder. Estas nuevas acciones se construían sobre la identidad socialista o de los trabajadores como un todo. Rucht. de hecho más significativo que lo que los propios socialistas habían pensado. Una y otra vez las protestas de los trabajadores socialistas enfrentaran a los detentadores del poder con una amenaza revolucionaria que aplanaría el terreno para la abrupta expansión de la democracia (Deneckere 1997: 384)”. los análisis de Dekker. debemos conformarnos con escoger de Historias Generales y estudios especializados ocasionales de lugares. Estos catálogos. Por supuesto estos cambios reflejaban los principales cambio sociales del siglo XIX como la rápida urbanización y la expansión de la industria de capital intensivo. mucho mejor con estos catálogo que sin ellos. más allá del asunto.

Aunque el tercer grupo de historiadores se parece bastante al segundo en que estudian la organización y la consulta. Escasamente. Los dimensiones se correlacionan. Hay más en juego en la descripción y la explicación de la acción colectiva que la mera diferencia de opinión entre los historiadores. Otros autores argumentan que las distintas agencias y programas existentes imponen formas de conciencia a la gente común. entendimientos compartidos a actores ordinarios y retratan a los conflictos grupales como la fuerza motivadora. En total. Con respecto a las intenciones. su ubicación social en relación a otros individuos) como las causas fundamentales de su comportamiento. o locales. en forma de creencias silvestres. Las formas de conciencia impuestas y la movilización política también se emparejan en los análisis del cambio social. leen la conciencia de los participantes como impulso inmediato. la urbanización. la gente común aparece de modo explosivo en la política pública cuando es llevada por emociones imposibles de reprimir. son los causantes de una amplia gama de efectos. algunos autores enfatizan el impulso: el hambre. los historiadores que ven el conflicto como el motor de la historia atribuyen.13 y los proceso sociales precipitados. Este conflicto puede alinear a clase contra clase. Estas investigaciones. típicamente. la guerra. En estas visiones. los historiadores típicamente consideran que los procesos sociales a gran escala. Historiadores más populistas o radicales comúnmente contraponen las explicaciones basadas en el impulso y la imposición con el argumento de que la acción colectiva popular surge del entendimiento compartido de las situaciones sociales -más allá de que estos entendimientos compartidos se desarrollen de la experiencia cotidiana o resulten en parte de la exposición a nuevas ideas-. el miedo. Sus investigaciones se centran más directamente en la organización y consulta entre la gente perjudicada. los historiadores que consideran a las desgracias sociales como las principales precipitantes de la acción colectiva popular. en contraste. los análisis en la zona de desorden deniegan la efectividad histórica a la gente común. ellos tratan la historia como el producto de los grandes individuos. Dentro de la zona de cambio social. que de a poco cambian las mentalidades. Mientras que el impulso directo y los males sociales coinciden. en su lugar. De modo similar. pero también se forma sobre clivajes religiosos. mientras que los movimientos en competencia y los líderes se articulan cambiando los intereses populares de modo más o menos efectivo. como la secularización. quizás. se diferencian en que ellos también estudian las relaciones intergrupo en los contactos diarios. de modo característico. tenemos análisis de la acción colectiva como desorden realizados por historiadores -como una disrupción del orden político local mantenido por la autoridad establecida-. Un tercer grupo de historiadores trata la acción colectiva popular principalmente como una expresión de conflicto de grupo. incluyendo la transformación de incentivos y las oportunidades para la acción colectiva. o el desarrollo del capitalismo. de parentesco. Otros destacan la movilización política por organizaciones comprometidas a cambiar. Aquí la . sin embargo. y que. incluyendo su participación en la acción colectiva. o a fuerzas impersonales. imputan entendimiento compartido -excepto. Finalmente. son pocos los historiadores que explican la acción colectiva como consecuencia del conflicto de grupo. étnicos. por ejemplo. o los poderosos locales dominan los puntos de vistas populares. la ira. los partidos políticos. la mayor excepción a la regla es la explicación (casi siempre errada) del conflicto inter-grupal como la expresión directa de odios ancestrales. Ellos también tratan a los atributos individuales (en vez de. como cuando las iglesias. o la movilidad geográfica) como el catalizador principal de la acción popular colectiva. Sobre la dimensión de los procesos sociales precipitados. lingüísticos. los historiadores a veces enfatizan las presiones sociales (por ejemplo el hambre.a los participantes. o por consultas locales con segmentos disidentes de la población. explican la acción colectiva como la respuesta a una crisis. las epidemias.

Berkeley. jamás consumado. Un mapeo históricamente informado de la acción colectiva de los trabajadores y de la actividad huelguístca. pero concentrado en los conflictos laborales en Bélgica. Similar en la concepción que el estudio de Dekker. Victoria. Representation and Community. 1989 . CHARLESWORTH. Andrew et al. University of California Press. 1996. Cambridge.14 reorganización de la vida política y social cotidiana juega un rol fundamental en la explicación de la acción colectiva. Rudolf. Los historiadores sociales han contribuido significativamente a cambiar las explicaciones históricas prevalecientes de la acción colectiva popular hacia el cambio social y el conflicto. Ensayos lúcidos y enérgicos acerca de las conexiones entre la acción colectiva y la organización estatal. En los análisis marxistas clásicos se destacan las formas de relación cruciales dentro la organización de la producción. te BRAKE. menos conocida que su prima francesa. ellos han dejado al descubierto la evidencia creciente de la influencia de instituciones existentes en la forma. por un lado. Macmillan. Cambridge University Press. Otra revolución del siglo XVIII. Una contribución significativa de los historiadores sociales europeos. Los historiadores que enfatizan el conflicto se comprometen a una visión de la vida social individual como inextricablemente sumida en relaciones entre grupos e individuos. Regents and Rebels: The Revolutionary World of the 18th Century Dutch City. DEKKER. Oxford. la frecuencia y el resultado de la acción colectiva. Quizás el matrimonio más exitoso. Londres. FRANZOSI. Shaping History. 1988. Bibliografía BIRNBAUM. firmemente asentada en su base social. entre los impulsos individuales de la gente y. la etnicidad. Cambridge. Roots of Revolution: Worker’s Politics and Organizations in St. The Puzzle of Strikes. States and Collective Action: The European Experience . 1983. de hecho. het volk mort. BONNELL. BLICKLE. Gita. Blackwell. Wayne. Cambridge University Press. astuto y convincente de la variaciones sociales y regionales. 1982. Pierre. Oproeren in de 17de en 18de eeuw. Un número decreciente de historiadores trata a la acción colectiva popular en Europa como la expresión de impulsos directos causados por los males sociales. Al haber hecho esto. 1997 . la nacionalidad y lo local. Ordinary People in European Politics 1500-1700.. en la acción colectiva. DENECKERE. An Atlas on Industrial Protest in Britain 1750-1990. Petesburg and Moscow. La experiencia de la formación estatal de bajo hacia arriba en la Europa moderna temprana. ha sido mostrar cuan extensivamente las instituciones locales han mediado. 1997. Roberto. Holland in beroering. Antwerp. Un análisis sintético. . la raza. por el otro. Sire. así como la creciente similitud entre la acción colectiva de los trabajadores rusos y los de Europa occidental. pero los historiadores no-marxistas han estudiado también las relaciones de conflicto y cooperación basadas en el género. de cooperación y de las instituciones sociales convergen. -. University of California Press. Amsab. Una documentación cuidadosa de la actividad rebelde en Holanda antes de 1800. 1998. comps.. Sociaal protest in Belgie (1831-1918 ). Clarendon Press. comp. Peter. Amboeken. Aquí las historias de conflicto. Oxford. entre el análisis econométrico y el tratamiento histórico del conflicto industrial. 1900-1914. Class and State Strategies in Postwar Italy . los artesanos y los trabajadores calificados. Berkeley. Bonnell establece la importancia de los gremios. 1995. Baarn. Resistance.

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