TP-I/05

La teoría política moderna, II
5.1 La Revolución Gloriosa y el liberalismo político: Locke. 5.1.a La Revolución Gloriosa de 1688 5.1.b John Locke 5.1.c El nacimiento del liberalismo 5.2 La Guerra de Independencia y los “federalistas” americanos. 5.2.a Independencia, guerra y revolución: el nacimiento de los Estados Unidos . 5.2.b La teoría política americana: los federalistas . 5.3 La Ilustración francesa y la Revolución: Montesquieu y Rousseau. 5.3.a El siglo de las luces. 5.3.b La teoría política de Montesquieu . 5.3.c La teoría política de Rousseau.

Bibliografía de referencia
AGUILA TEJERINA, Rafael del. 1990. «Locke», en F. VALLESPÍN (Ed.): Historia de la teoría política, vol. 2. Madrid: Alianza Editorial. FETSCHER, Iring (1991): “La Ilustración en Francia: La Enciclopedia, Montesquieu y Rousseau”, en F. VALLESPÍN (Ed.): Historia de la teoría política, cap. 2, vol. 3. Madrid: Alianza Editorial. SABINE, George H. 2002. Historia de la teoría política. («Locke», págs. 402-415). Madrid: FCE. SÁNCHEZ CUENCA, Ignacio y Pablo LLEDÓ (2002): “La teoría de la democracia y las instituciones en el debate constitucional americano”, introducción a Artículos federalistas y antifederalistas, Madrid: Alianza; p. 7-41. TOUCHARD, Jean. 2000. Historia de las ideas políticas. («Locke y la teoría de la Revolución inglesa», págs. 294-300). Madrid: Tecnos.

5.1 La Revolución Gloriosa y el liberalismo político: Locke.
A partir de 1688 Inglaterra revive la incertidumbre política que había caracterizado la primera mitad del siglo: un nuevo estallido revolucionario, esta vez tan rápido como eficaz, recorre el país provocando un nuevo cambio constitucional. En el origen de este proceso político que habría de ser conocido como la Revolución Gloriosa, se encuentra el contencioso religioso entre el monarca pro-católico, Jacobo II y la mayoría protestante. El resultado será un reforzamiento de la monarquía parlamentaria que habrá de sentar las bases del primer constitucionalismo liberal. John Locke será la principal figura de la teoría política en este periodo histórico. Su pensamiento consolida las bases del liberalismo político como privilegiada teoría política de la modernidad. A continuación examinaremos los acontecimientos que marcaron su tiempo histórico para, seguidamente, centrarnos en la particular comprensión de los mismos por Locke como parte de su ejercicio de reflexión teórica sobre lo político. Por último, examinaremos su obra bajo la óptica del nacimiento del liberalismo. 5.1.a La Revolución Gloriosa de 1688 Conocida por el carácter incruento de los acontecimientos que la configuraron, la revolución llamada gloriosa supuso el fin de la dinastía católica de los Estuardo. Una vez más, tal y como había ocurrido a comienzos del siglo, las recurrentes tensiones entre la corona y el parlamento habrían de prefigurar un breve periodo de crisis y cambio político, saldado finalmente con el destronamiento de Jacobo II. Tras esta procelosa coyuntura marcada por la intensa dualidad de poderes tendría lugar una restauración particularmente beneficiosa para el protestantismo y su opción política; una monarquía fuertemente controlada por el poder parlamentario. En el trasfondo de la pugna por el poder político nos encontramos dos poderes litigantes por el reparto de la soberanía: por una parte, la opción más acabada del paradigma absolutista que imita al modelo continental francés de Luis XIV; por la otra, la particular variante inglesa, atenta al equilibrio de poderes entre la monarquía y el parlamento. Como era propio en un mundo político definido institucionalmente por la consolidación del Estado absolutista, el conflicto encontró rápidamente su expresión ideológica en los conflictos religiosos: a un lado, la creciente influencia del catolicismo de los Estuardo se había hecho palpable con el entronamiento de Jacobo II, primer

El nacimiento del hijo varón y católico que por su prioridad desplazaría de la sucesión a la heredera protestante precipitó los acontecimientos y provocó la revolución de la aristocracia de la misma fe. el constitucionalismo liberal británico. Por demás. tales como la posibilidad de llevar armas. ciertamente. En rigor. subordinando la primera a la segunda. no confundir esta declaración de derechos con aquella otra que será aprobada en 1789 por el congreso de los Estados Unidos. basada en un poder político hereditario y fundamentado en las fuentes de legitimidad de un orden considerado de origen divino. supuso que en lo sucesivo la religión permaneciese completamente al margen de la política. La soberanía. regula las relaciones entre la monarquía y el parlamento.miembro de la dinastía en profesar públicamente su credo. el protestantismo preocupado por la eventual pérdida de sus prerrogativas. el encaje de estas dos piezas del ordenamiento constitucional del Reino Unido habría de ser recompuesto en el más amplio rompecabezas normativo a que daría pie. con la declaración de derechos se produce la secularización definitiva del Estado. residirá en el parlamento. Conviene. pero éste no por ello dejará de ser una institución inscrita en una constitución material de naturaleza aristocrática. la declaración de derechos inglesa. De acuerdo con la vieja máxima del «a cada reinado. De hecho. marido de María. la declaración inglesa dista mucho de ser una constitución liberal en el sentido pleno del término. la revolución culmina su trabajo en un breve lapso de tiempo con la promulgación de la conocida «Declaración de Derechos» ( Bill of Rights). bajo el nombre de Guillermo III. empero. A pesar de las resistencias opuestas por los defensores del partido católico en Escocia e Irlanda. fruto de la Revolución Gloriosa. se desecha toda opción de restauración católica y se incluyen numerosas prerrogativas para los protestantes. Con la aprobación de la Declaración de Derechos se inaugura una larga tradición sobre la que se irá edificando progresivamente el modelo de Estado liberal. su religión» ( cuius regio eius religio ) con la que se intentarían resolver las guerras de religión. con el progreso histórico. por su parte. En 1689 se reúne el parlamento que declara a Jacobo II en fuga y corona rey a Guillermo de Orange. al otro. queda definitivamente reconocida la posición privilegiada de la Iglesia anglicana como «religión de Estado». la hija del monarca. vale decir. En este sentido. Culmina con ello la particular configuración histórica de la variante británica de vía a la monarquía . la primera expresión formal del constitucionalismo británico. El triunfo del protestantismo. Sea como fuere.

la suya es una condición social modesta. sin lugar a dudas. en este sentido. Su vida dará un giro decisivo cuando en 1667 conozca al conde de Shaftesbury. John Locke es. de la que llegará a ser considerado como su principal teórico político. De joven simpatizó con la causa monárquica de los Estuardo y fue particularmente crítico con la conflictiva situación política de la Inglaterra de la primera mitad del siglo XVII. una de las figuras políticas más relevantes de su época a la que deberá su introducción en los círculos políticos más importantes del país. . Fundador del “partido” progresista o whig del emergente poder legislativo de la Cámara de los Comunes. un paso fundamental en la construcción del empirismo que más adelante desarrollarán autores como David Hume y que harán célebre la tradición científica inglesa. De manera no muy diferente a Maquiavelo y Hobbes. óbice para que el joven Locke se inclinase por el estudio de las ciencias naturales y la medicina. Sin embargo. podemos afirmar sin mayores dificultades que. y a través de éste por el examen concreto de la realidad. a buena parte del pensamiento conservador europeo continental posterior a la Revolución Francesa. 5. gracias a la posición relativamente acomodada de su padre. la posibilidad de la viabilidad constitucional de un régimen político que andando el tiempo llegaría hasta nuestros días. Su obra constituye. no nos encontramos ante una constitución liberal completa en sus términos.1. Su formación religiosa y su fe cristiana no fueron. De esta suerte.C. Anthony A. por demás. a partir de 1688 y de manera semejante a los Estados Unidos tras su Declaración de Independencia (1776). Desde temprana edad se benefició. Su talante moderado se revela ya en su reflexión sobre estos primeros acontecimientos históricos que le tocó vivir. de la posibilidad de dedicarse al estudio. empero. Ciertamente. que no necesariamente humilde.b John Locke Nacido en 1632. la figura política más relevante que tiene ocasión de vivir la Revolución Gloriosa. por ende. el Reino Unido dispone al fin de una matriz constitucional a desarrollar en adelante por medio de sucesivas reformas pactadas que ahorrarán al país las convulsiones que aguardaban a otras variantes más acabadas del absolutismo continental.constitucional. El éxito de esta variante habría de inspirar. Inglaterra se adelantaba a la serie de acontecimientos que se sucederían en el continente a partir de 1789 y abría.

En este sentido. A partir de este momento culminante de su tarea como teórico de la política. el resto de sus días transcurriría dedicado a la investigación en el distanciamiento propio del científico empirista. 5. los textos que habrán de alcanzar el éxito como interpretación teórica de la Revolución Gloriosa (nos referimos. Difiere. la reina María. claro está a los Dos tratados sobre el Gobierno civil ). empero. En su condición de hombre de confianza de Shaftesbury. las libertades civiles y el parlamentarismo. Lo hace además inscrito en la particular tradición anglosajona inaugurada por Thomas Hobbes y que encontrará continuidad en expresiones filosóficas como el empirismo de David Hume y el utilitarismo de Jeremy Bentham o John Stuart Mill. Para Locke existe un Dios creador que ha ordenado el mundo por medio de la ley universal de la naturaleza y ha otorgado al ser . configura los ejes argumentales de la teoría política. Bajo su brazo. Y ello hasta el extremo de verse obligado al exilio en Holanda a partir de 1683. preocupada del aislamiento de unidades de análisis y de la identificación de relaciones de causalidad entre los elementos integrantes de este orden natural.Shaftesbury fue adalid de la tolerancia religiosa. junto a la democracia. John Locke tuvo ocasión de familiarizarse con el ejercicio directo de la política. momento en que se produce la crisis del régimen que habrá de conducir a la Revolución Gloriosa. Locke se dedicará a redactar sus tres textos fundamentales: Carta sobre la tolerancia. siquiera un agnóstico a la manera de Mill. a saber: el liberalismo. En 1689 regresa a Inglaterra en el mismo barco que la que habrá de ser nueva monarca de Inglaterra. En efecto. una vez fallecido Shaftesbury. Ensayo sobre el entendimiento humano y los Dos tratados sobre el Gobierno civil. limitando su ámbito de influencia a algunos círculos de miembros de la Cámara de los Comunes. Locke coincide con estos autores en buena parte de las bases epistemológicas de su teoría del conocimiento.1.c El nacimiento del liberalismo La obra de John Locke sienta las bases del otro gran tema que. John Locke no es abiertamente ateo como lo serán Hume o Bentham. Durante los cinco años que transcurren hasta que esta última tenga lugar. a pesar del impacto de la obra de John Locke en su contexto histórico. éste nunca llegaría a desempeñar funciones políticas de importancia en la recién constituida monarquía parlamentaria. No obstante. en su declarada cristiandad. atenta a la observación de los fenómenos políticos como fenómenos naturales.

Antes bien. Para el primero. en la alusión al caso de los indígenas americanos). éstas. Locke tiene una concepción más optimista de la naturaleza humana y entiende que la necesidad de la autopreservación lleva a los seres humanos a querer ser parte de una comunidad y a desarrollar por consiguiente formas de cooperación que van más allá de su egoismo. Locke comparte con Hobbes una cierta concepción antropológica que entiende que el individuo se constituye prepolíticamente y opera. las consideraciones normativas que informan la afirmación iusnaturalista) y lo analítico (por ejemplo. Considerados como tales. nos encontramos aquí con un dispositivo cuyo uso depende en última instancia de las propias decisiones humanas. el carácter hipotético del estado de naturaleza) coinciden en la articulación de una explicación teórica de lo político. El sentido de estos derechos. no robarás). por lo tanto. responden en última instancia a los dictados de la razón divina expresados por medio de la ley natural. cuya fundamentación última se encuentra en plan divino. aun cuando se afirmen por igual las bases individualistas del liberalismo inglés. No se trata. No obstante. por más que se presenten como un sinsentido al entendimiento humano. No obstante. libertad y propiedad) a los que corresponden imperativos de orden moral (no matarás. tan característico de los autores de inspiración iusnaturalista. Así. en lo político. se presenta en Locke de manera diferente a Hobbes. Locke apunta hacia una concepción del hombre en la que su bondad natural informa las relaciones sociales sólo perturbadas por el elemento irracional que acompaña las pasiones. el estado de naturaleza. Cosa bien distinta es que los juicios humanos desencadenen pasiones irracionales. Como bien ha apuntado Josep Maria Colomer. alcanza a emitir juicios acertados sobre lo existente. no es otro que fotar a los seres humanos de una guía para la acción política que les permita la supervivencia en sociedad. empero.humano de la capacidad del entendimiento que. el estado de naturaleza explica la existencia de derechos naturales (básicamente. los derechos naturales anteceden al orden político que las decisiones humanas instituyen. estas tres dimensiones se entremezclan hasta la confusión en la teoría política de John Locke. Se articula así una argumentación en la que lo descriptivo (por ejemplo. de ahí que sea precisa una lectura atenta . a diferencia de su predecesor. exclusivamente en función de sus intereses individuales. Por consiguiente. vida. por medio de la racionalidad. En este último orden de cosas. no violarás. lo prescriptivo (por ejemplo. de una ruptura con la secularización de lo político abierta por la modernidad.

a saber: la condición libre y racional de los hombres cuando se trata de comprender sus relaciones de poder. El acuerdo de la sociedad civil. el carácter secular de lo político. el concepto del poder en John Locke se adelanta a algunas expresiones más o menos funcionalistas de la segunda mitad del siglo XX. a saber: la sociedad civil y el Estado. El segundo elemento de la teoría de Locke no es otro que aquel que nos explica. cabe señalar que el planteamiento de John Locke respecto al orden político de los hombres es inequívocamente contractualista. Se trata de acuerdos entre iguales que aceptan una misma fuente de autoridad y que acuerdan en el pleno ejercicio de su autonomía respecto a las instituciones del Estado bajo las que se ubican. por medio de una cesión pactada de los respectivos poderes individuales al soberano. No se trata. adelanto de la que habrá de ser «sociedad civil» (o «sociedad burguesa». En esto se distingue de otras concepciones más “sustantivas” como la de Hobbes. se basa en los pactos que hace posible la propiedad en el mundo de los negocios. de una organización basada en el temor que inspira la hipótesis del Estado de naturaleza. en alusión a su sentido hegeliano de bürgerliche Gesellschaft). Por su parte. todavía anclada en un temor de inspiración religiosa como fundamento último . trata de categorizarse como relación entre elementos que disponen de capacidad de influencia unos sobre otros por medio del recurso a las instituciones. no obstante. En este orden de cosas. Vemos desarrollarse aquí el más contemporáneo concepto de sociedad civil que hoy maneja la teoría política. alcanza al fin a organizar su vida en comunidad fundamentando su acción política sobre el imperativo de la supervivencia. en última instancia.a cada una de estas dimensiones. que se erige en instancia disociada y legítima capaz de velar por el cumplimiento de los acuerdos y la observación del orden político necesario sobre el que estos pueden ser realizados. si se prefiere. el acuerdo del Estado se basa en la racionalidad que orienta el interés individual hacia el pacto por la supervivencia: el consenso es el instrumento sobre el que se hace efectivo este contrato entre individuos racionales y conscientes de la necesidad de la mutua cooperación. precisamente. Se efectúa ésta última. sino del mutuo reconocimiento inteligente que facilita la razón. En este sentido. Para él. el ser humano de Locke es capaz de la convivencia. Gracias a esta caracterización. es decir. habida cuenta que. dos son básicamente los tipos de pacto que se pueden llegar a acordar entre los hombres. empero.

del poder soberano. tal y como. John Locke también asume la posibilidad de la desobediencia civil. No terminan aquí. Acaso sea conveniente apuntar que la tiranía se comprende. empero. de hecho sucedió entre quienes pensaron el siguiente gran proceso revolucionario de la modernidad: la Independencia americana. al justificar el derecho de revolución contra el gobierno que atente contra los derechos naturales. que en su definición religiosa no era sino atentado contra la propiedad de Dios. las posibles derivaciones del pensamiento lockiano. . Quienes le siguieron habrían de tener muy presentes sus pasos. Éste. de la mano de John Locke avanzamos a pasos de gigante hacia la contemporánea comprensión de la política en que se inscribe el mundo que nos ha tocado vivir. definitivamente. sus controvertidas afirmaciones sobre el derecho de los esclavos a elegir una muerte digna le sitúa directamente ante el problema de la justificación del suicidio. la resistencia. Sea como fuere. como la incapacidad de producir el consenso que hace posible la cooperación entre individuos. Ante la tiranía cabrá ofrecer pues. Por último. en el derecho de rebelión del esclavo dentro de un horizonte político completamente novedoso. en este orden de cosas. se reformula ahora. De igual modo. se asientan. Con su obra. los cimientos del liberalismo contemporáneo.

UU. finalmente. en cuanto tal inauguró una compleja dinámica política llamada a desarrollarse hasta alcanzar finalmente dicho rango. Como resulta evidente. por una especificidad geohistórica que ha de ser considerada en su contexto correspondiente. que tendría lugar en Francia a partir de 1789) guiado por una maduración intelectual previa (para el caso galo..2 La Guerra de Independencia y los “federalistas” americanos. En este sentido. sino que encuentra en esta misma crisis constitucional las fuentes de legitimidad que abrirán un horizonte de salida del mundo aristocrático. acaso sea oportuno comenzar por distinguir con claridad este proceso de aquellos otros de la Revolución Gloriosa o la Revolución Francesa. Así las cosas. más allá de la toma en consideración de cada caso particular. en cuanto que ruptura con la monarquía . de la independencia holandesa). cada una se caracteriza.5. debemos tener presente la ubicación de cada proceso en la más general progresión de la modernidad. a la lógica de un proceso revolucionario (como aquel. la Ilustración). valdría decir. por ejemplo. en cualquier caso. no obstante. Siendo las tres como son ejemplos de las que se han dado en llamar “Revoluciones Atlánticas” (otras denominaciones igualmente válidas serían las de “revoluciones burguesas” o “revoluciones modernas”). En definitiva. el caso americano es el de un proceso que no sólo comienza por realizar una ruptura histórica con la metrópoli. Su carácter tiene mucho de fortuito y no responde. El conjunto de este proceso histórico. después EE. la independencia de la metrópoli no podía fundarse sobre las mismas premisas de una “devolución” de antiguos derechos (caso. La Declaración de Independencia suscrita el 4 de Julio de 1776 marca un primer hito en la historia política americana que encontrará continuidad en la Constitución de 1787 y los posteriores enmiendas de 1789 (el particular Bill of Rights norteamericano). Francia este mismo último año). es en esta perspectiva más amplia donde acaban insertándose sucesivamente los procesos revolucionarios que dieron lugar a las más antiguas democracias del planeta (primero Inglaterra en 1688. por ejemplo. entre 1776 y 1789. y. Al fin y al cabo. aun cuando la Declaración de Independencia no fue pensada como un gran acto fundacional de la modernidad. En rigor. al tratarse de una colonia del Nuevo Mundo. En efecto. habida cuenta de que previamente a la instauración del orden colonial no existía otra forma de gobierno que el orden tribal pre-europeo. marca claramente la ruptura constituyente sobre la que se fundarán los Estados Unidos de América. con sus continuidades y discontinuidades.

reflejando la disparidad de realidades a integrar en el común ordenamiento constitucional. ciertamente. la independencia americana se nos presenta por igual como ejercicio de afirmación de la política de la modernidad en todas sus consecuencias. guerra y revolución: el nacimiento de los Estados Unidos . no se puede decir que en suelo americano se hubieran desarrollado las bases teóricas que caracterizaban a Francia en vísperas de la Revolución de 1789. Como tendremos ocasión de comprobar más adelante. Desde el comienzo. esta voluntad experimental se manifestó en la organización política. pues. nos contentaremos con una una breve caracterización de los principales factores que se encuentran en la particular genealogía de la independencia americana. ambos conceptos resultan centrales a la reflexión teórica americana. Con la Declaración de Independencia (1776). De hecho. por consiguiente. la relevancia de la conexión entre federalismo y democracia. la vía americana sigue más bien la trayectoria de una experimentación innovadora en lo constitucional que únicamente a posteriori habrá de inspirar reflexiones teóricas. las ideas de la Ilustración habían cruzado el Atlántico. (4) las diferencias de cultura política entre la mentalidad aristocrática de los representantes del poder británico y el puritanismo de los colonos. Por otra parte. el proceso americano siguió una dinámica específica alejada de aquella otra de la maduración intelectual y política prerevolucionaria propia de la Revolución Francesa. las antiguas colonias británicas del otro lado del Atlántico inauguraron un proceso constituyente cuyas implicaciones históricas difícilmente podían haber sido previstas por quienes participaron en él.a Independencia. He aquí. La Declaración de Independencia. tenía lugar en el contexto . a saber: (1) el conflicto industrial que impedía a las colonias desarrollar su propia producción en beneficio de la metrópoli. 5. (3) el contencioso entre la administración imperial británica (los gobernadores) y la autonomía del gobierno local (gobierno directo basado en la Common Law). Los orígenes de la ruptura entre colonias y metrópoli han sido objeto de rigurosos estudios históricos que exceden con mucho nuestro cometido. Por el momento.británica. Aunque.2. (2) la fiscalidad que gravaba la vida económica de las colonias y que era decidida por el parlamento inglés en función de sus necesidades puntuales. como hemos apuntado.

esto es. las reflexiones teóricas de las colonias no diferían gran cosa de lo que podía ser el pensamiento político de John Locke. va a ser tan original como lo es la instauración de un modelo inequívocamente democrático. En este sentido. predelimitado por la existencia de otros soberanos. la posibilidad misma de la existencia de un Estado soberano. en este sentido. La solución ofrecida por los norteamericanos. sin embargo. del Bill of Rights). una vez rotos los vínculos con el poder europeo. a saber: una constante expansión territorial hacia el Oeste. De esta suerte. Sin embargo. Al igual que en el caso de la primera mitad del siglo XVII. lo que viene a ser lo mismo. los principales problemas eran los propios del mundo colonial. Por vez primera en la historia se constituyó una comunidad política sobre la base de la ciudadanía. los Estados Unidos no sólo constituyeron la primera experiencia democrática a escala del Estado moderno (hasta entonces la democracia se había limitado a espacios políticos . en 1789. la obligación de rendir tributos al poder imperial y someterse a las desventajas de su preminencia política. para la cual el territorio sobre el que se habría de ejercer la soberanía no se encontraba. a la aprobación. los americanos se confrontaron con la exigencia de legitimar sus decisiones y articular un poder político con el que defender sus intereses frente a la metrópoli. los americanos dispusieron de la posibilidad de instaurar un gobierno republicano que confirió a la ciudadanía un papel central en la configuración del régimen político. la democratización del régimen político estadounidense fue pareja a una concepción singular del constitucionalismo.precedente de una prolongada lucha de poderes en el interior del ordenamiento constitucional británico. De hecho. Una vez declarada la independencia. ciertamente. Es precisamente en esta especificidad americana surgida de la ruptura con la monarquía donde se ha de comprender la producción teórica posterior. Estas circunstancias particulares que acabamos de mencionar se encuentran inscritas en la particular genealogía del sistema político americano. la aparición de un modelo democrático acabado en sí (algo que todavía debería esperar. la guerra civil se nos presenta aquí como el dispositivo organizador del monopolio legítimo de la violencia dentro de un territorio dado o. En rigor. en la práctica. como mínimo. Esto no significó. A esto último cabe añadir un factor que ya fue destacado por autores contemporáneos del nacimiento de la democracia americana como Alexis De Tocqueville. a la que apenas se le ofrecía mayor resistencia que la de los pueblos indígenas.

Nótese en este sentido. se puso un punto final a las concepciones mixtas de la forma gobierno. Democracia = Cámara de los Comunes). pues. Aristocracia = Cámara de los Lores. el paralelismo que existe entre el actual proceso de construcción de la Unión Europea y el modelo americano. Antes bien. no era en sí misma suficiente para generar el modelo americano. los Estados Unidos pusieron en marcha un ordenamiento constitucional original capaz de instaurar un gobierno democrático representativo a escalas cada vez mayores. cuando en rigor este último se configura como concepto unitario y singular allí donde el primero no lo hace necesariamente). como en Inglaterra. Incluso allí donde. En rigor. el régimen político siguió conservando una estructuración propia de la constitución mixta (Monarquía = Corona. habida cuenda de la nueva significación que habría de adquirir la constitución mixta. los americanos se vieron abocados a entender el gobierno democráticamente en su conjunto.mucho más reducidos. el problema se definió en términos bien distintos. aristocracia y monarquía serían disociadas para siempre del gobierno republicano. únicamente tras la Guerra de Independencia adquirió su sentido último. En lo sucesivo. En rigor. tal y como todavía acontece en nuestros días. de terminar diluyendo toda posibilidad interpretativa premoderna de lo político. esta posibilidad de expansión territorial articulada. como la ciudad). Henos aquí. gracias a su particular estructuración política territorial (el federalismo americano). De esta suerte. el régimen político estadounidense tampoco abandonó una voluntad por recoger de algún modo la estructura tripartita del clasicismo (Monarquía = Presidente. Dicho de otro modo: suprimidas monarquía y aristocracia. La afirmación del célebre “We the People” en el preámbulo de la Constitución de 1787 conferiría un nuevo significado al concepto «pueblo» (es de notar en este sentido la importancia que tiene la traducción del inglés “people” por “pueblo”. el constitucionalismo americano había compartido los desarrollos del mundo británico. la instauración de la República democrática habría de alterar profundamente el significado último de estos conceptos hasta el punto incluso. delante de la gran paradoja fundacional norteamericana: conservadurismo en los aspectos simbólico-culturales y progresismo en . Una vez alcanzada la independencia. Hasta entonces. Aristocracia = Senado y Democracia = Congreso). por su propia condición colonial. Sin embargo. Sea como fuere. sin embargo. no habría lugar ya para las interpretaciones antiguas.

tres autores destacados de la política del momento.2. De entre ellos. En una serie de artículos publicados inicialmente en la prensa y más tarde recopilados en un volumen de título The Federalist. en lo sucesivo esta misma relación entre representantes y representados se presentaría como el soporte institucional del vínculo indisociable que les unía durante el mandato. validaba la articulación del régimen político como espacio de la negociación de intereses en conflicto o poliarquía. a saber: la representación política. como clave de su particular concepción del individualismo. Para comprender el alcance de la paradoja americana acaso sea importante remarcar aquí el papel de otro concepto central al desarrollo constitucional estadounidense. el tema de la constitución mixta puede aparecer en la teorización en forma de ejemplificación empírica.b La teoría política americana: los federalistas. En cuanto tal. toda vez que gracias a ello. considera el miedo recíproco de los seres humanos. el interés por métodos de análisis de inequívoca vocación científica informa la teoría política de la época. y de Hamilton y los federalistas. el procedimiento de elección democrático de los cargos dio una nueva significación a la representación política. en general. Entre 1787 y 1788 se desarrolló en el Estado de Nueva York el debate político sobre su propia Constitución. Desde un punto de vista metodológico. La teoría política hamiltoniana. En el caso de estos últimos. Recíprocamente. de hecho. aprobada en el primero de estos dos años. se configura como una teoría de la unidad que se fundamenta en una «antropología negativa». Allí donde hasta el momento la representación política había sido comprendida al margen del interés ciudadano. al asegurar el carácter contractual de la representación. Nuevamente nos encontramos ante . James Madison y John Jay. expusieron sus reflexiones teóricas sobre los problemas políticos americanos. a saber: Alexander Hamilton. la elección de los cargos políticos. efectivamente.el diseño constitucional. más en particular. el interés por el análisis histórico y de los clásicos cobra particular relevancia en la definición de los argumentos del pensamiento político federalista. a la manera de la de Hobbes. Hamilton seguramente es la figura más destacada y a quien debamos los desarrollos teóricos más complejos y completos. Una vez aprobada la constitución. 5. lobos para sí mismos.

un individuo configurado prepolíticamente como depositario de unos intereses que le son propios y que únicamente en función del temor del otro alcanza a aceptar el orden político de cuya vigilancia es encargado el Estado (el Leviatán). La teoría política de Jefferson. En la práctica esto haría de Hamilton el gran defensor del nivel federal de gobierno frente a las resistencias particulares de los Estados. la mejor definición de una forma de gobierno es aquella que asegure el ordenamiento de la gente ( people) en una totalidad ordenada. por más que a veces apenas algo más que cientifista. representa la posición opuesta al . pues. La noción de individuo que maneja Jefferson lo aleja de Hamilton y sus inclinaciones hobbesianas para aproximarlo al individualismo cooperativo mediado por la razón tal y como se enuncia en la teoría política de John Locke. el suyo es un basamento teórico sobre el que la multiplicidad de poderes (característica de la federación de los poderes constituyentes de los Estados integrantes de la Unión) adquiere una fundamentación recia y congruente. La respuesta a Hamilton procede de Jefferson. En la base de su pensamiento se encuentra la convicción de que el interés individual genera contradicción y antagonismo antes que reconocimiento de la diferencia y cooperación. Transponiendo las consideraciones sobre los individuos al nivel de los Estados. tanto como a los ejemplos del mundo natural. Jefferson no escapa a ser un hombre de su tiempo. esta vocación científica. educado en esta admiración del clasicismo que tanta influencia habría de ejercer sobre los norteamericanos. para Hamilton. Las implicaciones de esta variación del tema individualista liberal no serán menores habida cuenta de los posteriores desarrollos de la teoría del federalismo propugnada por Jefferson. este autor considera que es precisa alguna instancia superior a las partes integrantes de la federación capaz de armonizar las tendencias intrínsecamente antagónicas que nacen en el seno de la comunidad de Estados. Es de observar. propio del espíritu de los tiempos o Zeitgeist que también por entonces recorre el continente americano. En efecto. quien comparte con el primero su interés por el método científico. de hecho. la necesidad de unificar el poder político es prioritaria respecto a cualquier otra. interés que se expresa en el recurso a la investigación en los ejemplos aportados por el mundo clásico. Así. Por consiguiente. Se perfila así un nacionalismo integrador de los Estados que va a poner el acento sobre la unidad nacional por encima de la diversidad federal.

por consiguiente. Jefferson defenderá un modelo lo más descentralizado posible. Procurando las bases materiales de este constitucionalismo federalista liberal. La mímesis discursiva que metodológicamente identifica individuos en los Estados y su instancia de unificación política (el Estado) en la federación adquiere así un fuerte contenido heurístico desde el punto de vista teórico político. Allí donde éste consideraba la necesidad de instituir un poder capaz de superar en alguna medida las limitaciones particularistas y locales por medio de una articulación tendente a lo unitario y a la mayor centralización posible. Jefferson toma consciencia de la necesidad de consolidar el poder ciudadano. que dicha política estaba llamada a garantizar y robustecer los poderes de las partes contratantes antes que las de la Unión. . como parte del desarrollo discursivo que le conduce a considerar la importancia de generar contrapesos a los riesgos inequívocos de la centralización del poder.centralismo de Hamilton. identificable con los modelos de cooperación inspirados en la propia contractualidad de la sociedad civil lockiana. Jefferson propugnará. entendiendo. De esta suerte. Por último. Jefferson también se nos presenta como contrapunto al industrialismo hamiltoniano. por definición dirigido (y únicamente posible) desde una instancia centralizada (un gobierno central). una política económica basada en la agricultura frente a industria. A tal fin propondrá ampliar sufragio y fomentar la instrucción pública como pilares sobre los que consolidar un mejor funcionamiento del orden político. El individuo se nos presenta así como pilar democrático de lo que en la Francia prerrevolucionaria adoptaría la expresión teórico política del liberalismo republicano. cuando menos implicitamente.

por ende. Igualdad. para la teoría política. donde el pensamiento político previo a los acontecimientos de 1776 carecía un soporte teórico previo. Entre el fin de la Edad Media y este momento se opera un cambio definitivo de paradigma. Disponían para ello de un marco teórico que había sido enunciado por los grandes pensadores de la corriente de pensamiento que conocemos como Ilustración. contrariamente a lo sucedido en los Estados Unidos. adquieren en el transcurso de estos acontecimientos un valor completamente diferente. será a partir de ahora cuando se configure definitivamente el modelo democrático moderno. la reflexión política se encontraba preparada para leer la Revolución de 1789 como acontecimiento de dimensiones geohistóricas. Y todo ello en tal medida. pueblo.3 La Ilustración y la Revolución Francesa: Montesquieu y Rousseau. el impacto de los sucesos de Francia tendrían un enorme impacto sobre el conjunto de la humanidad y. sino en el epicentro mismo del moderno sistema de Estados. En efecto. ciudadanía. Sea como fuere. hoy parece fuera de toda duda que con la Revolución Francesa se inaugura una nueva etapa para la fenomenología de lo político y. Asimismo. en la primera potencia del mundo entonces conocido. Por consiguiente. Fundamentada en la célebre tríada de valores Libertad. etc. la Revolución Francesa asentará la democracia sobre las ruinas del Antiguo Régimen. a diferencia de Inglaterra y más aún de los Estados Unidos. Así. Sin embargo. más particularmente. Nación. Con la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. la Revolución Francesa no tenía lugar en cualquier parte. en Francia. ahora será cuando se configuren el diccionario y la gramática de la política de nuestro tiempo: términos como Estado. se ponía en marcha un Estado nacional. Fraternidad. que los propios protagonistas de los hechos pronto fueron conscientes de la profundidad de los cambios en curso. la Revolución Gloriosa y la Guerra de Independencia americana habían sido procesos en los que se había ido gestando aquello que ahora cristalizaba. De hecho. Ciertamente. precisamente allí donde más fuerte había sido. para el conjunto de la Europa continental. con la Revolución de 1789 la instauración definitiva del paradigma de la modernidad va a operarse en el principal centro del poder europeo de la época: Francia.5. Los acontecimientos de 1789 culminan el largo proceso geohistórico de génesis de la modernidad. de .

Siguiendo a Jean Touchard podemos descifrar el particular “espíritu de la época” o Zeitgeist ilustrado en cinco grandes claves interpretativas. a los que dedicarán gran atención. a saber:  El interés por la ciencia y la naturaleza. la realidad es que desde un punto de vista teórico. (2) la felicidad de la naturaleza o del buen salvaje. no es que la Revolución Francesa fuese el resultado preconcebido de una ideología cualquiera. Sería. sin embargo. el pensamiento de la modernidad alcanza su plena madurez en la Ilustración. a medida en que se van produciendo los sucesivos acontecimientos que configuran la Revolución de 1789. Monesquieu. Antes bien.derecho y democrático. Rousseau. (3) la felicidad . El ilustrado es un hombre polivalente que se interesa por el conocimiento científico de cualquier disciplina. No existe. ajeno a las preocupaciones de la civilización. esto es. A su modo de ver. Los grandes nombres de esta época Voltaire. En rigor. la interdisciplinaridad es cosustancial al ideal ilustrado. un grave error considerar la Revolución Francesa de acuerdo con su propia autodefinición mitográfica: a pesar de las denotaciones simbólicas de convenciones como la de comenzar a contar el paso de tiempo desde el año I. la vocación no ya sólo por conocer sino también por aplicar los descubrimientos que se van produciendo gracias a la Nuova Scienza consolidada en el siglo XVII.3.1 El «siglo de las luces». se interesarán enormemente por los avances científicos de su época. etc. Por lo que hace a sus diversas lecturas. su significación como proceso de ruptura radical con el pasado inmediato sólo tiene lugar a posteriori.  La búsqueda de la felicidad es igualmente un aspecto relevante en la caracterización de las ideas de la Ilustración. separación alguna entre disciplinas ni temática que no sea susceptible de ser conocida por medio de la ciencia. 5. este es un concepto que adquiere un rango central en el pensamiento ilustrado. Con independencia de las acepciones de felicidad. A lo largo del siglo XVIII. la comprensión los acontecimientos revolucionarios de 1789 encajan en una tradición política que ya se había ido desarrollando desde las décadas precedentes. cuatro son las que se nos proponen: (1) la felicidad de la experiencia de la naturaleza o felicidad que confiere la experiencia exterior del mundo. por consiguiente.

De todas estas acepciones. la política. esto es. para afirmarla como virtud social en cualquier caso: virtuoso es quien es útil a la sociedad. si bien el propio espíritu ilustrado también es capaz de ser crítico con esta misma ide progreso. por su parte. es la vía de acceso privilegiada a la verdad y. la felicidad que resulta de la actuación humana. Se nos presenta. en ella se encierra la clave de la felicidad. Ésta. por consiguiente. con el pensamiento ilustrado asistimos al nacimiento de la crítica como herramienta de la razón. La razón.  Por último. quien es un gran hombre y no necesariamente quien se comporta como un héroe. se encuentra en la base del progreso social y moral de los hombres. El mundo y con él. se entiende en líneas generales.  La razón es el gran eje argumentativo sobre el que se disponen todos los temas que interesan a la Ilustración.utópica o aquella propia del mundo de la fábula. a la felicidad. Mal es pena. En cuanto tal. en su versión más acabada (J. y (4) felicidad en la virtud.  La virtud de los modernos frente a aquella otra de los antiguos. etc. sin duda es esta última aquella que más nos interesa: el derecho a la felicidad y el deber de ser feliz se afirma como exigencia política. ajena a todo dispositivo trascendental de lo religioso. Resulta fácil observar en esta definición algunos de los elementos propios del liberalismo ilustrado: una concepción prepolítica del individuo. es una virtud compleja y que engloba diferentes concepciones bajo un común denominador que la distingue de la virtud heroica de los tiempos antiguos. La virtud de los ilustrados es una virtud laica y sensible. la utilidad se presenta como concepto clave del liberalismo ilustrado. la mesura y la razón. toda vez que la felicidad particular y la general deben ser coincidentes. profundiza en la ruptura con el mundo medieval que ha marcado el Renacimiento. la reificación de las relaciones sociales. Se verifica aquí igualmente la apertura de una matriz . Bien es placer o causa de placer. llevando hasta sus últimas consecuencias el desarrollo de los principios de la modernidad. alcanzarla no es sino un problema del buen uso de la razón. Bentham). una concepción hedonista del mundo. de la manera siguiente: “la propiedad o la tendencia de una cosa a preservar de algún mal o a procurar algún bien. Lo que está conforme con la utilidad o el interés del individuo es lo que tiende a aumentar la suma total de su bienestar ”. dolor o causa de dolor. De hecho. son accesibles al ser humano por medio de la razón.

teórica que habrá de condicionar la teoría política liberal hasta nuestros días desplegándose como tensión entre política e individuo. Sin lugar a dudas.b La teoría política de Montesquieu. y que. prefigurando con ello una nueva conceptualización de lo político. entre interés y bien común. Seguramente Montesquieu y Rousseau constituyen las dos expresiones más acabadas de este desarrollo. su primera obra. por ello mismo. Tras sus estudios de derecho se hace con el cargo de consejero del Parlamento de Burdeos en 1714 y. El desempeño de esta tarea habrá de marcar profundamente su obra teórica. a saber: Président à mortier. Con el estallido de la Revolución Francesa. conocido históricamente como barón de Montesquieu y señor de La Brède. empero. es nombrado para uno de los más importantes cargos parlamentarios de naturaleza judicial a que se podía aspirar en su tiempo. por su origen aristocrático. A menudo se han presentado como los extremos de un continuum entre liberalismo sin democracia (Montesquieu) y democracia sin liberalismo (Rousseau). Charles-Louis de Secondat. es con posterioridad a 1789 cuando mejor se puede observar la función aplicada de la teoría política. apenas dos años más tarde. en modo alguno puede ser identificado. se alimenta en las tensiones proposicionales que surgen en el despliegue de una matriz común. reflexión sobre la sociedad francesa realizada desde la perspectiva del extranjero (el joven persa que . el ideario ilustrado de una élite social se encarnará en el cuerpo social. toda vez que las definiciones implícitas de liberalismo y democracia sobre las que se articula. No parece. con la subjetividad burguesa que impulsará la Revolución de 1789. Lejos de ser la conceptualización de lo político un proceso teórico uniforme o congruente desarrollado conforme a un plan predeterminado.3. tan variada como autores se encuentran implicados en la tarea de enunciar la teoría política del momento. a saber: aquella del liberalismo ilustrado. entre objeto y sujeto. más en particular. en rigor. heurísticamente hablando.. 5. en general. En 1721 publica. anónimamente. que sea esta una distinción particularmente feliz. más parecen proyectarse desde constricciones que son propias a una cierta tradición anglosajona que a las posibilidades de comprensión discursiva en que se incardina el pensamiento de estos autores.. se nos presenta más bien como tendencia a una multiplicidad de interpretaciones. y su reflexión sobre la necesidad de la separación de poderes. Cartas persas.

El espíritu de las leyes fue un texto severamente criticado. incluso a quienes no conocen su utilidad). Al igual que muchos en su tiempo. una verdadera admiración por la complejidad del mundo. por ende. . En este sentido. Desde el punto de vista de los contenidos. le conduciría a redactar sus Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos . En 1755 morirá de una fiebre amarilla. sino que se crean y modifican según los contextos históricos y culturales. publica su obra de mayor repercusión. al punto que el propio Montesquieu consideró necesario redactar una defensa de la misma intitulada: Defensa del espíritu de las leyes . es decir. Su teoría política comporta una teoría de los tipos de gobierno. se incorporan variables independientes externas a lo que podríamos considerar como fenomenología de lo político. la teoría política de Montesquieu parte de considerar que las leyes e instituciones tienen una estrecha relación con condicionantes de carácter cultural y natural. (2) relacionalismo o afirmación del mundo como realdiad constituida por medio de la relación entre las cosas. El pensamiento político de Montesquieu se fundamenta metodológicamente en los siguientes puntos de apoyo: (1) un gran sentido de la diversidad. (3) determinismo o supuesto por el que se afirma que la naturaleza se rige por leyes complejas que tienen una razón de ser y su explicación correspondiente (el ser humano puede comprender y actuar en consecuencia “haciendo” su propia historia). (4) racionalismo o primado de la Razón sobre la experiencia concreta (Montesquieu no es empirista. propio de la intelectualidad del momento. que resulta precisamente de llevar la primacía de la razón hasta sus últimas consecuencias. en donde enuncia su teoría sobre la existencia de un sentido histórico y afirma la existencia de leyes que condicionan el comportamiento humano. El espíritu de las leyes.inspira el título del texto) y en la que se refleja ya su capacidad de enjuiciamiento crítico. los tipos de gobierno y el carácter mismo de la sociedad. alcanzada ya la plena madurez. Como toda gran obra crítica. No obstante. por consiguiente. En 1748. (5) escepticismo. Su interés por el mundo clásico. disponer de ventajas. En su explicación de lo político. last but not least. y. las leyes de los humanos tienen valor pues sirven a la razón y permiten. para él. Montesquieu emprende un viaje por Europa con el ánimo de conocer de primera mano el mundo de su época. las reglas que determinan el comportamiento de los hombres no son permanentes ni absolutas.

Y en cuanto que principio que rige las formas de gobierno despóticas.tres son los tipos que identifica: república (en su doble variante.y democrática). el amor a la patria y la igualdad. de hecho. Por último. su análisis histórico se procura un modelo de explicación racional del devenir de las sociedades humanas. su espíritu inequívocamente reformista. esto es de la forma de gobierno que requiere la participación activa de los ciudadanos. la monarquía. la tercera forma de gobierno considerada por Montesquieu es aquella misma en la que vive: la monarquía y de ahí que se mida mucho en sus palabras. Montesquieu critica la forma de gobierno que es el despotismo por no sujetar los individuos a las leyes. por el terror. En el caso de la república. toda vez que reuniría en sí las ventajas de la república y de las monarquías absolutas. Así. monarquía y despotismo. Cada uno de estos tres tipos tiene sus propias normas y reglas de funcionamiento: la república se gobierna por el principio de la virtud. Así las cosas. Los excesos del terror socavan. para Montesquieu es preciso considerar la posibilidad de cambios en las formas de gobierno como resultado de alguna forma de disfuncionamiento. aristocrática --por ejemplo. en el . la tensión que pone fin a la república es bien distinta de aquella otra que pone fin al despotismo: no es. esta sería la mejor forma de gobierno. Venecia-. A su modo de ver. siempre según Montesquieu. De este modo. sino a la fuerza del gobernante. el terror no puede asegurar la paz y la seguridad de los gobernados. Por esto mismo. el exceso de terror. sin incurrir en una grave contradicción. Montesquieu alega que exige una implicación excesiva de los individuos en las tareas de gobierno. el gobierno despótico. sino el exceso de participación (y agotamiento subsguiente de la ciudadanía) lo que puede determinar su fin. Recurriendo al ejemplo de las ciudades-estado de la Antigüedad. restringiendo su libertad. No obstante. evitando los riesgos de ambas. Montesquieu cree reconocer su decadencia y transformación subsiguiente en tiranías en el alejamiento de los asuntos públicos por parte de sus ciudadanos. corrompiéndose todo el sistema de gobierno. la decadencia de los sistemas de gobierno se produce cuando los principios de gobierno no son debidamente cumplidos o sufren alteración. al fin. El despotismo comporta el reinado del terror. le llevará a defender como ideal alguna forma de monarquía constitucional. por el honor. pues. Al igual que muchos otros teóricos políticos antes de él. y el despotismo.

Con todo. necesario al buen gobierno y que amplia al dominio de la cultura política el ámbito de la reflexión teórica de Montesquieu. De ahí que una monarquía aristocrática moderada siempre sería. El poder legislativo debería encargarse de elaborar las leyes. el reparto del poder concentrado por el Estado (notablemente en el caso francés) constituye un requisito imprescindible para evitar que la acumulación en una sola mano incline definitivamente la balanza a favor del despotismo. A su modo de ver. La moderación. el análisis de Montesquieu no opera forma alguna de determinismo culturalista y así. De conformidad con su enunciado. El conjunto de la obra teórica de Montesquieu se ve marcada por una reflexión permanente que pivota sobre un mismo concepto. expresión última de una auténtica separación de . Este reparto del poder centralizado en el Estado debe organizarse en tres poderes equivalentes. es un comportamiento proactivo. a saber: la moderación. Esta triple y celebérrima división de poderes en tres (legislativo. del tipo que sea. Únicamente sobre la base de una disociación clara de los espacios institucionales. El poder judicial. según Montesquieu la expresión posible del mejor gobierno en su tiempo histórico. el poder ejecutivo tendría en el gobierno su correlato institucional. tendría en las cortes de justicia su ámbito institucional natural. ejecutivo y judicial) debería ir pareja a la adscripción de cada poder a distintas instituciones. En efecto. Lejos se nos presentan aquí todavía los clamores que en 1789 emprenderán la Toma de la Bastilla. es correlato de la búsqueda del equilibrio cuando hablamos de la dinámica política de las formas de gobierno. la moderación es la única garantía de la conservación de las formas de gobierno. De igual manera. de lo que se seguiría la idoneidad del parlamento como institución correspondiente. Dicho de otro modo.argumento de Montesquieu Inglaterra se presenta como la aplicación práctica de sus consideraciones normativas acerca de la mejor forma de gobierno. sólo con moderación se impiden los disfuncionamientos que abocan al fin de orden político. en su comprensión de la mejor forma de gobierno. al igual que en el estoicismo. cada uno de ellos con una misión específica y diferenciada que contrapese a su vez los posibles excesos de los restantes. acaso sean precisamente sus consideraciones sobre la estructura institucional del poder del Estado. el aspecto que mayor impronta ha dejado en nuestros días. responsable de hacer observar el cumplimiento de la ley. la teoría de la separación de poderes constituye hoy su más reconocida aportación. abocarán inevitablemente al derrumbe del orden político. La moderación. Los excesos. en este orden de cosas.

a saber: la descentralización. Efectivamente. se marcha de casa a los 15 emprendiendo con ello un largo periplo vital. se deben fomentar para que no esté tentado de provocar el desorden.3. en este sentido. Otro tanto ocurriría. se convertirá más tarde al catolicismo. Montesquieu considera igualmente imprescindible desarrollar entre el centro de poder del Estado y la sociedad toda una serie de cuerpos intermedios. entiende. El fin último de estos cuerpos intermedios no sería otro que el de impedir el aislamiento del poder central. Pero la búsqueda de un sistema político que incentive la moderación no se agota en la separación de poderes. En este orden de cosas. con la tercera de las grandes medidas que Montesquieu propone para reorganizar el poder del Estado. bien que a su manera. dispositivo institucional que garantice una relación fluida entre los distintos niveles en que se debe ejercer el poder del soberano. se lograría garantizar una forma de gobierno que ahuyentase para siempre el fantasma del despotismo. el joven Rousseau tendrá la ocasión de hacerse con una formación autodidacta marcada por la lectura de autores como Leibniz. Jean-Jacques Rousseau nace en Ginebra.poderes. siguiendo con su descenso desde lo más alto hasta lo más bajo de la jerarquía. Madame de Warens. Montesquieu llega al pueblo. Por último. riesgo entre riesgos de una deriva despótica. entre otros. Gracias a su mecenazgo. en esta misma conversión acaso debamos identificar ya una . cuyas costumbres virtuosas.c La teoría política de Rousseau. el interés de Montesquieu por asegurar la moderación del gobierno le conduciría a una firme defensa de la descentralización del ejercicio del poder político. Antes bien. Hijo de relojero. De hecho. 5. Descartes. Grocio o Pufendorf. Hacia 1730 volvemos a tener noticias suyas como amante de una gran aristócrata. allá por 1712. ni dogmática. Montesquieu considera que el fomento de una cultura política de la moderación resulta imprescindible para la estabilidad política. habida cuenta de que sólo por medio de esta consideraba posible reducir la envergadura de una crisis política llegado el momento. Nacido en la capital del Calvinismo. Profundizar en aquellas costumbres que pudiesen favorecer la moderación cierra así el proceso que se inauguraba al proponerse la separación de poderes. pues no fue la suya una confesión particularmente devota.

Fruto de este nuevo medio intelectual escribe algunos artículos para la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert. seguramente resulte más prudente considerar esta conversión como un paso previo y necesario en la formación de su singular concepción deística del mundo. Coincide esta apuesta teórica con un notable cambio vital. En 1750. entrará en contacto con los intelectuales ilustrados. Su vuelta a la fe de Calvino. como embajador francés en Venecia. Comienza a fraguarse aquí uno de los nombres más destacados de la intelectualidad de su tiempo. En rigor. Así las cosas. que le valdrá un reconocimiento universal. dejando tras de sí una de las aportaciones más originales que haya conocido la historia de la teoría política. Rousseau se decide por abandonar las armas de caballero y optar por la vida del burgués. donde pasará una temporada antes de regresar a Francia habiendo reforzado su escepticismo frente a la política y la teoría anglosajona. precisamente. se había (re)convertido al calvinismo en lo que no cabía interpretar ya sino como la afirmación de sus concepciones deístas. Correlativamente. otro de los grandes de su tiempo. Ya en plena madurez. cabe presuponer que fue el suyo uno de los mejores entrenamientos en la práctica diplomática que cupiese imaginar en aquella época. En efecto. la Academia de Dijon le premia por la redacción de su Discurso sobre las ciencias y las artes. El Contrato Social (1764). no obstante. destinando su atención a las letras y a la reflexión filosófica. En 1778 muere en Ermenonville à Paris. Con todo. intitulado Discurso sobre el origen de la desigual entre los hombres. Trabaja a partir de entonces como asesor de Estado en múltiples actividades entre las que destacan su Proyecto de Constitución para Córcega y sus Consideraciones sobre el Gobierno de Polonia. no le impedirá ser rechazado en Ginebra cuando lo solicite. un año antes. por lo que tendrá que buscar acogida en Neuchâtel. David Hume le invita a Inglaterra. Poco después. más poléemico y arriesgado. Rousseau no demostrará un interés mayor por la política práctica. Rousseau tuvo ocasión de familiarizarse con el ejercicio de la política en uno de los escenarios más sofisticados de su tiempo: la República Serenísima. en 1755. En esta obra desarrollará la personal filosofía de la Historia que tendremos ocasión de analizar más abajo. en este orden de cosas.cierta desdiferenciación hacia los dogmas de cualquier fe. pues en este momento. . Será. volverá a probar suerte con un nuevo ensayo. escribirá su obra cumbre. donde encuentre encaje su teoría política. en 1754. De regreso en Francia.

para Rousseau. antes del inicio del mundo presente (entiéndase. en la civilización. cabría distinguir tres grandes bloques: (1) una teoría de la Historia o interpretación historiográfica. (2) una antropología política o teoría del individuo y (3) una teoría de Estado o del contrato social. el paso de la Edad de Oro al tiempo histórico presente se saldaría con el castigo: el sedentarismo y la agricultura conducirían a la acumulación de riquezas por unos pocos y a la desigualdad social subsiguiente que habría de obligar a la creación del Estado. esta conceptualización histórica puede ser indagada en el particular ejercicio mitopoiético de fácil encaje en la narrativa cristiana sobre el Paraíso Terrenal. toda vez que el devenir histórico desde una primera Edad de Oro es conceptualizado como un proceso que ha engendrado desigualdad y con ello depravación moral y diferenciación social. Por lo que hace a la primera hemos de destacar su incorporación de un esquema conflictual a la comprensión del devenir histórico. En este orden de cosas. De hecho. los seres humanos fueron capaces de vivir en armonía con el orden natural de las cosas. El contrapunto con Hobbes y Locke se hace así evidente: allí donde para los dos autores ingleses el individuo. Este periodo histórico. En cuanto que tal. el antagonismo informa la teoría de la Historia. En efecto. la centralización del poder político en las solas manos del déspota. al afirmar un punto de origen histórico-concreto en el que se inserta el devenir temporal del sujeto.Por lo que hace al pensamiento político de Rousseau. en la propiedad de la tierra se encuentra el origen de la desigualdad y las formas políticas. La humanidad habría franqueado así el umbral de la autosuficiencia para depender en lo sucesivo de aquellos pactos y acuerdos artificiales que pudiera concitar. Rousseau entiende que el individuo debe ser comprendido en su propia historicidad. la ley y demás dispositivos políticos garantes del orden social. por el propio carácter hipotético del enunciado del estado de naturaleza. En el pensamiento rousseauniano. el siglo XVIII). Esta teoría de la Historia se ve entrecruzada por una concepción histórica del individuo que más allá de enunciar su concepto como sujeto prepolítico o predeterminado abre la posibilidad misma de pensar su propia individuación. se definiría por haber sido el de una sociedad pastoril y nómada a la que los bienes naturales resultaban suficientes para la consecución del orden social. pues tal es su condición históricoconcreta. la humanidad habría conocido una etapa singular. Así. aquella que se denomina Edad de Oro y durante la cual. ha de ser definido ontológicamente en toda la ahistoricidad de su .

allí donde en la sociedad civilizada el amor propio no permite una vida dirigida exclusivamente por medio de la conciencia. De esta suerte. Mientras que el primero se correspondía con el estado primero del hombre. En sus lejanos orígenes el ser humano siempre habría sido autosuficiente. en la lengua francesa más próximo del egoïsme). allí donde antaño se podía encontrar en el ser humano una naturaleza primitiva. es sobre esta misma base donde se cimentarán las tesis rousseaunianas sobre el patriotismo.determinación prepolítica. sin embargo. se operó la distinción entre el «amor de sí mismo» ( l'amour de soi même) y el «amor propio» (l'amour propre. basta con que se sepa cultivar adecuadamente. su condición nómada predeterminaba su autolimitación como individuo. tanto material como psíquicamente. el amor propio era fruto del uso de la razón con una finalidad precisa. pero abierta. Con la sedentarización y la propiedad de la tierra. difícil observar como se opera en Rousseau la conocida distinción weberiana entre fin (Zweck) y valor (Wert). En efecto. Mientras que el amor de sí mismo comportaba la dualidad de lo inteligente y lo sensual. para Rousseau es el devenir histórico el que efectúa la individuación del ser humano. De todo lo anterior. se inauguró un tiempo de escisión y ruptura ontológica que se habría de reflejar en toda una serie de dicotomías propias del presente. Así. Por el contrario. Tal es la manera en que se alcanza a cerrar el círculo virtuoso del orden . como tal el patriotismo está al alcance de cualquiera. en el presente se realiza la inevitable complicación que sobre su natural comporta el devenir histórico. No resulta. siguiendo la primera disociación ya apuntada entre lo natural y lo artificial. el patriotismo se revela como un formidable dispositivo capaz de satisfacer la necesidad de concienciación intrínseca al egoismo de un mundo basado en la propiedad. Rousseau extraerá importantes conclusiones orientadas a asegurar la estabilidad del orden político en sociedades desiguales: así. menos abunda en ella la virtud. pues. discurrirá la argumentación al respecto. De hecho. El amor de sí mismo no precisaba de gimnasia mental alguna. el amor propio descansaba sobre el interés. Precisamente. mayor resulta la necesidad de patriotismo. el segundo era fruto de la artificialidad de las relaciones sociales que había seguido a la aparición de la civilización. cuanto menor es la virtud. cuanto mayor es la desigualdad en una sociedad. surgía de manera espontánea en la conciencia de los hombres. pura y sin condicionamientos instintivos.

Al igual que en otros muchos autores. . Por lo demás. siempre prepara el camino de la tiranía. Sea como fuere. Ciertamente. No se trata. por consiguiente y en la misma medida en que requiere justamente el concurso de una voluntad política que lo instituye como tal. mientras que donde se agregan las singularidades de la multitud no puede sino terminar triunfando alguna forma de tiranía. siempre resultará posible determinar la existencia de una voluntad general. Por ello mismo. ésta es la única manera verdadera de no atentar contra la libertad individual. la única forma legítima de Estado. lo verdaderamente relevante en la teoría de Rousseau va a ser la definición de una idea de pueblo que va a substantivarse más allá de la mera adición de sus integrantes individuales. constituye nuestra única garantía de ser verdaderamente libres. la dominación es el resultado a que aboca. pues de la entrega a otro individuo cualquiera. la agregación. Se forjan así las bases teóricas del célebre contrato social. Así y puesto que el interés común va más allá de las singularidades. expresión simbólica más elevada de esta unidad.político: el patriotismo sustituye a las exigencias de la conciencia en el mundo civilizado y prefigura la posibilidad del gobierno republicano. por ende. mientras que la asociación encuentra su correlato en la Libertad. inevitablemente. El pueblo. no es reductible a la suma de individuos que lo integran. sin mayores dificultades. la afirmación de la jefatura. toda vez que ceder el poder a uno y no a esa instancia superior que determinamos colectivamente. debemos comprender que por él debemos renunciar a a nuestro interés (a nuestro amor propio) para situarnos bajo la autoridad del común. Rousseau opera aquí la reductio ad unum por medio de la afirmación de la asociación como dispositivo que asegura la producción de un cuerpo político unitario: el pueblo. pues tan sólo ella garantiza el doble correlato que informa la noción de orden político en Rousseau y que se articula sobre la dicotomía que se opera en su discurso entre asociación y agregación. Efecticamente. La República es al modo de ver de Rousseau. sino a aquello que disponemos en común con los demás en un ser social y que. sostendrá Rousseau. Puesto que el pueblo es más que la adición de sus partes. allí donde el pueblo se presenta como totalidad ordenada de lo social. efectuar esta unidad que se nos sobrepone exige de la argumentación de Rousseau ese ejercicio activo de lo político que se expresa en la idea de volonté générale. existiría la Libertad. De ello se seguirá.

Ésta. pasando por el Estado de varios (la aristocracia) y el Estado de la mayoría (la democracia). tiranía. antes será una aportación valiosa en lo normativo que la base para una estructuración efectiva de la forma de gobierno republicana. es la única capaz de asegurar la realización del bien común (bonnum commune). En este sentido. toda vez que sin su intervención no resulta posible la unidad necesaria del pueblo. La República se sitúa así en el extremo de un continuum que va desde el Estado que asegura el beneficio de uno (la monarquía) hasta sí misma. la voluntad general se sitúa como una instancia metafísica que requiere el concurso de la virtud. habida cuenta de que únicamente cuando los ciudadanos son realmente virtuosos alcanzan a expresar esta voluntad general. la voluntad general impide toda posibilidad de oposición interna al régimen político. acaso no sea conveniente terminar sin señalar que ello no impide una cierta especialización funcional en el ejercicio del poder consistente en una separación de poderes dual de acuerdo con la cual. Por ello mismo. o bien la república deviene. Dicho con otras palabras: o bien la república es virtuosa y logra al fin realizar el bien común. La suya. por el contrario. Lejos se encuentra. por su parte. . ineluctablemente. De esta manera. no obstante. la sociedad legisla y el gobierno ejecuta. situando a la república ante el desafío del bien de todos. la virtud debe vencer al amor propio para asegurar la voluntad general. Así las cosas. Rousseau de las sofisticadas exigencias de Montesquieu.