You are on page 1of 5

TEMAS: INSUPERABLE COACCION AJENA como causal de inculpabilidad para

preclusión de la instrucción, Receptación

FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN

UNIDAD SECCIONAL QUINTA DE PATRIMONIO ECONÓMICO

FISCAL SETENTA Y DOS DELEGADO

Medellín, febrero veinticuatro de dos mil

Se procede a Calificar el mérito del sumario instruido por un atentado contra


la Administración de Justicia, en donde se vinculó legalmente a la señora
Jenny G. M.

Es importante destacar que mediante resolución del 5 de marzo de 1998 se


ordenó la ruptura de la unidad procesal respecto a la tenencia o porte de
sustancias estupefacientes (Folios 45 y 46), razón por la cual este despacho se
ocupará solamente de lo relacionado con la incautación de una motocicleta.

HECHOS INVESTIGADOS:

Agentes de la policía nacional fueron alertados por radio que en la residencia


ubicada en la calle 102 N º 81-24, podían hallarse elementos de procedencia
ilícita, por lo que fueron hasta el sitio donde se les permitió el acceso y en
efecto encontraron una motocicleta desarmada y empacada en varios costales
y una bolsa con cierta cantidad de marihuana. Decidieron entonces privar de
la libertad a la única persona que encontraron en la morada, dando inicio a
este proceso.

CALIFICACIÓN JURIDICA DEL COMPORTAMIENTO INVESTIGADO:

Según se infiere de lo expresado en el informe, se acusa a la señora Jenny G.


M., de ser autora del presunto ilícito de Encubrimiento por Receptación,
descrito y sancionado en el Código Penal, Libro Segundo, Título Cuarto,
capítulo cuarto, artículo 177; reformado recientemente por la ley 365 de
1997. Reiteramos que lo relativo a la tenencia de sustancia vegetal, al parecer
marihuana, incumbe a otro despacho.
FILIACION DE LA PROCESADA:

JENNY G. M., Hija de Milbia Amparo, ...

LAS EXPLICACIONES DEL IMPLICADO:

Asegura la indagada que es inocente de los cargos que se le formulan porque


ignora quien sea el propietario de los objetos que fueron incautados en su
casa, que fueron llevados cuando ella no estaba y que según le explicó su
compañero, los había guardado a un amigo que debía regresar esa misma
tarde a retirarlos.

INDICACIÓN DE LA PRUEBA OBRANTE:

Informe policivo que refiere indica las circunstancias de la captura y detalla


los elementos incautados.

Declaraciones juramentadas de los agentes de policía MARIO S. G., SERGIO P.


F. y JOSE DUVIER S, que ratifican lo que dice el informe y aclaran que la
residencia en realidad es una sola pieza y los elementos fueron prácticamente
hallados a la vista.

Testimonio del señor JHON JAIRO Z. F., que admite haber recibido y guardado
en su casa los objetos de procedencia ilícita y de comercio prohibido, pero
asegurando que lo hizo por amenazas de muerte que le profirió el menor
CAMILO ALBERTO R, quien llegó el mismo día de la incautación a tempranas
horas de la mañana y en compañía de otras personas para él desconocidas.

Testimonio del señor Elías Antonio F. C., tío del señor Jhon Jairo, ratificando
la versión del señor Z. F. en el sentido que éste le informó lo sucedido y él lo
aconsejó de que se fuera de la casa para evitar males mayores.
Testimonios juramentados del menor CAMILO ALBERTO R., primero ante el
defensor de familia solicitando protección y posteriormente ante este
despacho ratificando lo dicho, admitiendo haber intimidado al señor Jhon
Jairo Z. F., para que le guardara los elementos que posteriormente fueron
decomisados por la policía

Testimonio del señor Héctor Darío P. A., que aseguró ser el propietario del
vehículo incautado, pues a él le fue hurtado y le tocó pagarlo a quien se lo
había prestado. Anexó a su declaración copia de denuncia de hurto ocurrido el
5 de enero de 1998, instaurada en la Inspección de Permanencia de Bello,
Tercer turno, que avala su versión y copia de los documentos de propiedad y
seguro obligatorio de la motocicleta.

Testimonio del señor Oswal O. Z., quien aparece como propietario en la


matricula del velocípedo incautado, pero asegura que la vendió hace tiempo y
que pudo establecer que se ha continuado la cadena de tradiciones sin hacer
las anotaciones en las oficinas de tránsito, razón por la que aún figura como
dueño del rodante, sin serlo.

EN ORDEN A DECIDIR SE CONSIDERA:

Este proceso es una muestra mas del estado de deterioro de nuestra sociedad,
poniendo en evidencia que en algunos sectores de la ciudad campea la
delincuencia y la intimidación en ausencia de la autoridad legítimamente
constituida.

Nuestro medio social, y específicamente el de la ciudad de Medellín ha


experimentado en las últimas décadas una paulatina descomposición, lo que
paralelamente a dado en la pérdida de valores no sólo de convivencia y
respeto, sino que de manera paralela se han visto afectados los más
fundamentales valores éticos y morales.

Dicha circunstancia se ha desencadenado por la confluencia de diversos


factores, que no viene al caso mencionar, pero que en todo caso ha dejado
como lastre la existencia de grupos al margen de la ley que se establecen en
determinado territorio y ejercen sobre sus habitantes dominio mediante la
intimidación y la violencia.
De la lectura de las diversas piezas probatorias que conforman esta
investigación se llega a la conclusión que tanto la sindicada como su
compañero permanente, antes que sindicados resultan ser víctimas de una de
esas tenebrosas bandas, porque aún uno de sus integrantes, acostumbrado
según sus propias palabras a hacerles "trabajos" a la banda de la "Y", al verse
en riesgos su propia vida, acudió a la defensoría de menores para pedir
protección, describiendo sin ningún recato como amenazó a la joven pareja
para que guardara temporalmente los bienes ilícitos, pues según sus propias
palabras " .... PREGUNTADO. Al señor Jhon Jairo le cogieron las cosas robadas,
cuanto hace que usted lo conoce y lo escogió a él para que le guardara dichos
objetos?. CONTESTO. No lo conozco, lo distingo hace por ahí medio año y lo
escogía a él porque es una persona joven, más fácil de achantar que un cucho
y como él tiene una bebita, era más fácil amenazarlo. ..." (Ver folo 18
original)

Es claro para el despacho que si bien desde una perspectiva meramente


objetiva ocultar en su residencia el producto de un delito coincide con la
descripción del delito de ENCUBRIMIENTO o RECEPTACION, descartada la
voluntad libre para determinarse el comportamiento se ejecutó sin DOLO, lo
que hace que el comportamiento sea INCULPABLE, o en otros términos, la
sindicada y / o su compañero permanente actuaron en la causal 2º del artículo
40 del Código Penal: INSUPERABLE COACCION AJENA.

En efecto la imposición de penas criminales, debe tener como fundamento la


culpabilidad en sentido estricto: La acción típica y antijurídica, según el art.
2º del Código Penal debe realizarse con culpabilidad, de lo contrario no hay
hecho punible. Toda acción o comportamiento humano debe ser producto de
instancias psíquicas superiores, reflejado en el mundo exterior, además, debe
comportar una lesión o un peligro de lesión del interés jurídico
(antijuridicidad).

Como elemento del hecho punible, la acción desplegada por el hombre para
alcanzar a ser valorada como delictiva, debe ser el producto de una decisión
interna, en la cual, puede existir identidad entre lo conocido, deseado y
realizado (injusto doloso), o puede existir identidad entre lo conocido y
deseado, pero no en lo realizado (injusto imprudente), pero en todo caso no
un acto desprovisto de voluntad libre de determinarse, como ocurre cuando la
misma se ve completamente anulada por la intimidación y el miedo inducido
por terceros.
Sólo se prohíbe y castiga la acción con conciencia y voluntad, por una persona
capaz de querer y comprender, esto es: una acción CULPABLE, si al acto que
se reprocha no concurre esa especial circunstancia, no puede prosperar el
reproche penal.

En esos términos la decisión correcta en esta calificación, no puede ser otra


que la de PRECLUIR LA INSTRUCCIÓN, pues así lo prescriben los artículo 36 y
443 del Código de Procedimiento Penal, como en efecto haremos para que el
expediente pase al archivo en cuanto esta resolución se encuentre
ejecutoriada.

En razón y mérito de lo expuesto el Fiscal Setenta y Dos delegado ante los


señores Jueces Penales del Circuito de Medellín,

RESUELVE:

PRIMERO: