Universidad de Buenos Aires

Letras Literatura Brasileña y Portuguesa

Alumno: Pérez Cáceres, Darío Sebastián DNI: 31.422.406 Monografía: “Elementos enfrentados en los heterónimos de Pessoa” Primer Cuatrimestre 2009

De la misma forma se enfrenta al planteo de la genialidad y su cercanía con la locura propuesto por Pessoa. Si bien se puede hacer una lectura clínica sobre los heterónimos fundamentada por el interés que Pessoa puso en el discurso científico y ciertos diagnósticos que efectuó sobre sí mismo. Es por esto que se dice que el genio tiene algo de loco. Pessoa piensa tanto en el genio como en el loco como estados de degeneración frente a una “normalidad sana”. Fernando. los cuales poseen sus propias características. Imprensa Nacional-Casa da Moeda. El lector se encuentra con un autor fragmentado en lo que denomina como heterónimos. uniéndolos en la figura fragmentada de Pessoa como autor. debido a que no existe nadie que este libre de la “enfermedad”. Escritos sobre génio e locura. 2006. Los heterónimos están entonces conectados entre si por medio de esta relación entre la genialidad y la locura. La normalidad es vista entonces como una imposibilidad. varios sistemas superpuestos. ya que él mismo se encargo de descomponer esta figura en la gran cantidad de firmas que utilizo en su obra. relación que puede variar desde una oposición hasta una identificación. compartiendo elementos y utilizándolos 1 Pessoa. una función que se apila sobre la de los heterónimos. ya que “a normal poet is nonsense. y concluye que es el grado de degeneración el cual define la anomalía. estilos y funciones sobre los textos que se les atribuyen. Lisboa. no hay que olvidar que este “Pessoa” es otra figura que actúa sobre las demás. The very fact of bieng a poet excludes normalness”1 Los elementos en la escritura de Pessoa pueden ser leídos de la misma forma. tanto el genio como el loco no son “normales”. . 122. La identificación entre los dos términos esta dada negativamente. pag. el cual funciona como un puente entre sus heterónimos y Pessoa.Fernando Pessoa como autor es un artificio difícil de construir.

o demostraran el grado de degeneración que existe en cada uno? Para pensar en estas preguntas se tomará un poema de alguno de los heterónimos y se leerá el funcionamiento de sus elementos y se comparara con otro heterónimo. el poeta pagano de la naturaleza y maestro de todos los demás. oponiéndose entre si y valorando cada elemento dentro de sí mismos. a la lírica pastoril de Petrarca o Gracilazo de la Vega. Es por estas razones que se refiere a Caeiro como al heterónimo helenista. hablando para si mismo al igual que lo hacían los pastores humanistas. ¿cómo funciona un mismo elemento en los escritos de heterónimos distintos?¿Funcionaran de forma totalmente opuesta. figura principal del poema hasta el punto de decir “Toda la Realidad me mira como un girasol con su cara en el/ centro”. pag. . octubre 2006. Buenos Aires. Este “yo” comienza hablando de una soledad disminuida por el amor. Poemas./porque ya no puedo estar solo. creando una dicotomía entre heterónimos. Editorial Losada. en este poema en particular tenemos la figura del pastor que esta aparentemente solo. Desde un comienzo el titulo del poema remite a las imágenes utilizadas en los cancioneros humanistas./Ya no sé andar solo los caminos. estos versos señalan el estado de soledad del “yo” poético. rodeado de imágenes de la naturaleza y reflexionando sobre el amor.”. La pregunta es entonces. mientras que los pastores humanistas generalmente cantan en el 2 Pessoa Fernando. el cual se convierte en compañía. 79. En los escritos de Caeiro el humanismo y en este caso particular la temática pastoril se ven reflejadas constantemente.de maneras distintas. En De “El pastor amoroso”2 vemos como se caracteriza el estilo y el manejos de temas que lleva a cabo el heterónimo Alberto Caeiro. El poema empieza diciendo “El amor es una compañía. Sin embargo podemos notar que el manejo de estas imágenes difiere al que existe en el cantar de la arcadia pastoril humanista.

” La quietud contemplativa de Caeiro puede verse reflejada en la ataraxia de Ricardo Reis. Eglogas I.”. En el poema escrito en 1914 que empieza como “Ven a sentarte conmigo. pag 90 . Lidia. Sin embargo este reconocimiento del otro es borrado de inmediato en un a primera persona plural con el poeta cuando dice “Sosegadamente miremos su curso y aprendamos/ que la vida pasa. no se trata de dicotomías sino de pares de elementos entre los cuales se mueve el poema. sino que esta presente en las imágenes mismas del poema./ nada tendré que sufrir al acordarme de ti./ (Enlacemos las manos)”. sin negar el uno ni el otro “Tengo alegría y pena porque pierdo lo que sueño/ y puedo estar en la realidad en donde está lo que sueño. Buenos Aires. Poemas. La inversión de las imágenes no se da solamente intertextualmente. a la orilla del río. y es gracias a esta soledad que pueden cantar. en plena soledad. pero enfocada de otra forma./Mas si la veo tiemblo. El pastor solo esta acompañado. Editorial Losada. cancionero. mientras la tercera habla del día y el pensar en el amor se opone a la práctica del mismo. no sé que se ha hecho de lo que siento/ en su ausencia”. la segunda estrofa se sitúa temporalmente en la noche. Esta separación post 3 4 (Garcilaso. Sin embargo ninguna de estas oposiciones es total.medio del campo. y aún la vida temo?/témola con razón pues tu me dejas”3. solo es fuerte mientras que frente a la amada se debilita. 58) Pessoa Fernando.” 4 tenemos un enunciador y un destinatario marcados. oponiéndose nuevamente al pastor humanista cuyo canto llega a ser un lamento por una amada ausente o indiferente: “Estoy muriendo. Llega a decir “Hasta la ausencia de ella es una cosa que esta conmigo. el “yo” poético y Lidia. siendo la muerte la que separa al poeta de Lidia. y no tenemos las manos enlazadas. octubre 2006. Esta primera persona plural incluirá a Lidia en su contemplación del río hasta llegar a decir en el ultimo verso “Y si antes que yo llevaras el óbolo al barquero sombrío.

cerca ya del Hado/ mas lejos que los dioses”. Los elementos se presentan como opuestos pero. . moviéndose siempre en la imposibilidad del ser y el no ser. un matrimonio pagano. no solo visto como una transmutación literaria sino como un intento por multiplicar las sensaciones e intentar ampliar la experiencia de la realidad. “Amémonos tranquilamente. Este cambio siempre visto no como una evolución. Este movimiento entre estilos y formas lo asemeja al ortónimo Pessoa. La edad también aparece opuesta a una adultez no mencionada. siendo Campos uno de los pocos heterónimos cuyo estilo fue variando a medida que escribía. al mismo tiempo contradictorios. que “va hacia un mar que está lejos. la imposibilidad de la experiencia y la posibilidad de manipular lo experimentado por medio del pensamiento. en la incertidumbre de los dos elementos. sino como un recorrido.mortem juega con los votos matrimoniales/ religiosos “Hasta que la muerte los separe” en conjunción con la imagen de las flores paganas en el regazo de Lidia. Hay un salto que parece brusco entre Álvaro de Campos y los heterónimos aquí citados. Reiterando siempre la temática de la muerte como limite. Nos encontramos entonces con mas elementos presentados en pares que se valorizan el uno al otro por oposición. pensando que podíamos/ si quisiéramos. cambiar besos y abrazos y caricias”. fundamento esencial para la existencia de los heterónimos en primer lugar. creando una relación contradictoria que refleja las instancias estoica y epicureísta del placer y la inacción. una transmutación de la escritura como viaje. Así como el poeta construye la relación con Lidia se va trabajando las ideas sobre la vida y la muerte. ligada principalmente al goce y al mismo tiempo a inocencia. la vida como un río en movimiento en cuya orilla se encuentran el poeta y Lidia.

37 ./Finge tan completamente/ que llega a fingir que es dolor/ el dolor que en verdad siente./ estoy de nuevo en otra ciudad./ todo lo que fue es la misma muerte. a la cual desemboca toda experiencia: “porque todos los recuerdos son el mismo recuerdo./ Se escriben versos.”. Solo la acción de escribir es vista como algo trascendente a la experiencia.”. en otra ciudad. el primer verso nos sitúa en la ciudad “En el azar de la calle el azar de la muchacha rubia.En Azar Campos nos presenta un espacio opuesto a la naturaleza presente en Reis y Caeiro. Cit. no es aquélla/ La otra era en otra calle. Pessoa el ortónimo dice en Autopsicografía6: “El poeta es un fingidor. al igual que en Reis. “Al menos de escriben versos. Esta es la misma idea que se presenta en el 5 6 Op. que aparece como una constante. Es en este punto en el cual coinciden los heterónimos. y yo era otro”5. El espacio de la ciudad opuesto a la naturaleza se nos presenta como fugaz e indeterminado.” El poeta no llega a decir nada sobre la muchacha debido a esta multiplicación de recuerdos. Esta imposibilidad de hablar sobre alguna de las muchachas esta balanceada con la posibilidad de la escritura: “y me da pena no haber mirado al fin ni siquiera a ésta”. de experiencias entre varias muchachas y varias ciudades. la muchacha rubia no tiene nombre y ni siquiera una identidad uniforme ya que siempre que la nombra la desdobla en varias mientras que el azar de la calle lo lleva de un momento a otro en un instante “Me pierdo súbitamente de la visión inmediata./ y pasa la otra muchacha. 148 Op. pag. siempre fluctuando entre estos extremos. El poeta escribe entre la genialidad y la locura./Pero no. la escritura enfrentada a la experiencia. La multiplicidad de la experiencia se ve contrastada con la idea de la muerte. si cabe. y después por genio. se pasa por loco. entre la celebridad y la curiosidad que mira haciendo muecas el transeúnte.”. pag. en otra calle. Cit.

en Ediçao Crítica de Fernando Pessoa. 2006. Imprensa Nacional-Casa da Moeda. tomando el lado mas débil de una dicotomía y por medio de una revalorización producir un sentido mas allá de la estructura dual. Amar es Pensar. sino igualando la escritura a la practica. Volume VII. el genio es loco. sino mas bien una contradicción con un sentido totalmente nuevo. Caeiro dice “Amar es pensar”.resto de los heterónimos. Lisboa. Escritos sobre génio e locura. nunca una oposición de términos. escribir es fingir. y solo los versos que Campos no escribe pueden recordar a la muchacha rubia. en Reis el amor del poeta a Lidia se manifiesta en el pensamiento sobre la posibilidad de la acción (y no en la acción misma). . Bibliografia Fernando Pessoa. En todos se plantea una relación entre la escritura y la acción. pero no oponiendo los dos términos. tomo I.

1995. RBA Ediciones. Poemas. Garcilaso de la Vega. Michel Foulcault. Editorial Losada. Buenos Aires. Jerónimo Pizarro Jaramillo. ¿Que es un Autor? . Harvard University. Fernando Pessoa: el genio y la locura. octubre 2006. Barcelona.Fernando Pessoa. Cancionero.

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