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* ATERRIZAJE EN MENDOZA * LA HIPOTESIS EXTRATERRESTRE * EL CASO DE TREVELIÑ

UFO PRESS
PUBI-ICACION
TRIN,I

julio 1983
año

ESTRAL

Vl número

17

COI\4ITE DE DIRECCION

Guillermo Carltts Ronco ro¡ti
A lej on A I ejct
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dro Césor Agost i rrc l | í dro E rt riqtte Clt ir¡¡¡ et I i
INFORME DE

sumano
por Alejandro Chionet,ti
LA
SITUACION
3

SECRETARIA DE REDACCION

f'-llxt Alicio Acos!rt
COLABORADORLS

Ern!lio Coldet'illo Hcriberto Jonosh Rttlñn Ontor ,lloroles ¡1lo¡t Douid ll'la¡clt Rubén Oscor Valle

por Daniel Rojo y Daniel Moreno
LA ESFERA LUMiNOSA DE CHAPADMALAL
AVISTÁJE EiJ PIERES

EL CASO SANTA INES

1

12

por Guillerno Daniel Giménez
Eclitoclo

16

y

distribuida

por

EL ATERRIZAJE DE TREVELII{
CIU-

CLit:OS Buenos Aircs.

por Guillermo C. Roncoroni
LA HIPOTESIS
EXTRATERRESTRE

18

Dirección Postol: C.C. 26, suc. 25 1425 Copitol Federal Repúblico Argentina
Redacción y Aclrninistroción: li,rbol 2.?21, piso 6

por

eJ-

Dr. J. Allen Hynek

23

EFECTOS FISiOLOGICOS EN LOS EI'lCUEIITROS CERCANOS r--^l i ñ?-' -^* Í rilcC I A. Dl-aZ iC

?.9

l.lO6 ()t¡ttitr tl l:ct lL't ul Repúblicct Arqerttino Núnteros de teltíft¡no: (A. C. A¡lostinelli)

LOS TESTIGOS

por Luis R. GonzáIez

32

701-008I/92t-5703 Los trobojos firmodos son exclus¡uo responsobilidod de sus culorcs. Se permite Ia reproducción tota! o porciol de los ortículos pubhcodos sierttpre Que se tna¡tcio¡tc la fuattle
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IIUESTRA PORTAOA
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núntero de ediciórt ¡ Cirección postol. Se ogrodcceró el ent'ío de un
ejemplar.

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Santa I:--3:. ::

EDITORIAL

INFORME DE

LA SITUACION
Alejandro Chionetti

La inQicio, de,L e,spí,nifu hwnano, ¿u nu,í.¿tenaín a LeL nov¿dadea, no tz a{itnan -cono W-

a"ca"démicat, pone en p¿Ligtto ¿u a"u.tnn-Ldad de onácuXo U evlca e,L tenib.Le niesgo de ven de'smononan¿e todo un eüdíc-to infeLec-funl X-aboni.o¿anenf¿ eontt¡uí-dct, Lct¿ afna.tadct¿ aead6.níe0^ hdn ¿i-do eL 6I,aSeX-o de,L genio, de,sde PifÁ.goha; 0" ganwin q ha,sfa Fneud; .Eu fonva- eafehva de peda.nfwín" 6e nQLevd de aíg[-ct en 'sígLo.

üe¡a cn¿e¡'s¿- ¿nfn¿ La.t ma¿a¿ ignonanf.el , lino ¿nfne Lo¿ ptodosíonalea que viven de ta tna,üeiln q oL monct¡co%o d¿ La ¿nAeñz.nza. Toda. innovaci6n am¿yaza doblenenfe a ta.t neÁ.íocnilade¡

Anfhun KouLLen " Lo^ ,sonánbuLoÁ"

Es el año l-875. Un joven argentino de veintitrés años presenta ante la Sociedad Científica siete cajas de f6siles, las que contienen cantidades de especies nuevas. Además, expone un trabajo sobre e1 período cuaternario, el cual no es aceptado por carecer de basamento científico y por no tener su autor formación universitaria. El joven se llama Florentino Ameghino, quien años más tarde escribirá si obra cumbre "Filog,enia", basada en aquella memoria. EI mismo joven que se convertirá en el más grande paleontólogo de América y en uno de los más grandes fi1ósofos naturalistas después de CharLes Darwin. Este científlco verdadero padecid j.nnumerables injustlcias antes unos pocos "cj.entfficos" ortodoxosr eu€ manipulaban y administraban el conocimiento positivista de aquellas últimas décadas del siglo XIX. En nuestro pafs, los descendientes de aguellos "ingenieros, profesores, y arqui.tectos", continuan con 1os mismos criterios, detrás de las mismas institucione.. v ostentando las mismas epistemologfas.

Pero 1o que escasean s3n A:neghinos. Hoy en dla no nalinvestigadores que can!:le- Largos trechos (de Buenos Aires e Luján, óorno atgunas veces ::-i'o que hacerlo eI padre de nuestrá paleontologla) o te::ca: q':e vender 1ápices o cuaderr:cs para poder costearse sus es:uiics. Estos son ejemplos c3:1 lcs cuales es diflcil realizar extrapolaciones, más hacia el ;-=*:a que nos ocupa, pero lementablemente poseo ele::e::::s ce Darangonamiento 9u€, a no dudarlo, serán út1les de ex:c-er. Uno de ellosr Qll€ ha s:g: =;r'pocas veces tratado en conferencias o por nuestrcs 'i:r,---;=ccres", trata de los intentos por conducir la Ín-';es:i:=::5:: ufológica hacia una aproximaii6n y hacia un tr3:¿-T:e:-:3 ::e::tífico. Al escasear investigadores de formació; cie::ii'-:= ::rpiamente dicha, se ha propuesto muchas veces :::a cal-;a::--:::3, una búsqueda de ci.eñtfiicos gue asesoren 1' g::le: a uÍ5icgcs no cientlficos. En nuestro rnagro pas=ic :fci5'9:'c:, encontramos pocos ejemplos de estos intentos- Ü::,c de eilcs j::e el del Dr- Oscar A. Gallndezr.QU€ intentó cre¿r 'Jl 3C1s€_-c de consultores similar al del CEI Barcelonés, :r¡::Cadc lor D- Antonio Ribe-

Hacia fines de noviembre de L982, ne acergué a Ia Sociedad cientlfica Argentina, instituci6n creada en eI siglo pasado para nuclear a todos aquellos estudiosos ce 1a ciencla y de la técnica. Mi objetivo era acercar a los honbres de clencia, miembros de aquella instituci6n, a nuestro tema: el fen6meno OVNI. Aprovechando la estadía del Dr. .1. Allen Hynek, Direcsu tor de1 Center for UFO Studies (CUFOS) -al cual me unladeamlstad desde 1980 cuando lo habfa conocido en lt{endoza-, cidl organizar un encuentro con los miembros del consejo Directivo de la Sociedad Cientlfica. Su Director, e1 Ing. Pous Peña, no tuvo objeci6n ante Los proleg6menos, aceptados ante el profuso y apabullante curriculum científico del Dr. Hynek y el deseo del mismo de dar una charla centrada en eI apoyo y 1a contribución de 1os hombres de ciencia norteamericanos a los grupos de investigadores civiles del fenómeno ovNI en Estados unidos de Noróeamérica. El pedido fue elevado a una reunión de 1a mesa directiva, 1a cual afirmó que "La Sociedad Científica no puede aportar nada al estudio de ese tema y no encuentra reiaci6n átguna entre los OVI'II y dicho organismo"' La visita del or. Hynek, astrónomo y astroflsico, autor revistas de trabajos cientlficos publicados en las mejores especializadas del mundo, no les interesaba... y rnucho nenos si el tema era e1 de 1os No ldenLificados. cuando a Flynek 1e comenté dichas objeciones coincidi6 en mis pensamientos. Los cientffÍcos y la ciencia en la Argenti.na continúan viviendo en el siglo iIX, leyendo a Comte y a Bernard, a Ingenieros' pará los doctos señores de 1a avenida Santa Fe' temas como la psicologla, Ia sociologla, o 1a etologfa, son casi proscrfpios y dá ninguna manera aceptables, cientfficamente
hablando. La preocÉpaci6n de los hombres de 1a Cientlfica,
4

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tanto en nuestios dlás como en los del sabio lujanense, es la de1

va a enfocar sus especializaciones a través de la brumosa óptica de 1os No Identificados. Como 1o ha sentenciado Hynek -también Vallée, estamos en una época de recolecci6n. Todo ro que hagamos, sobre todo si tenemos el valor, la voluntad, el autosacrificio y la dedicaci6n plena para realizar investigacÍones de campo, estudios en e1 terreno o de otro ti.po (como revisiones de incidentes u oleadas pasadas) servirá para que el.dfa de mañana, en un futuro no muy lejano, no estén los mi.sirros ,,pr6ceres', que se burlaron de Ameghino en 1875 o gue no quisieron reei-

progreso material de1 pals, el aprovechamiento de las materias primas, de los campos, de 1as mismas estructuras conservadoras gue nos han atrasado más de una centuri.a respecto de aquellos países en donde estos gérmenes se gestaron. El tema de los OVNI es tabú, es una verguenza cientffica ocuparse de 1as luces del cielo. No se pesan, no se miden, no se encierran en fos laboratorios, ni se guardan en formal... En !978 traté en vano que Ia direcci6n del Museo de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" me escuchara. No, esos temas no se tratan... La mayoría de la comunidad cientlfica cree que el tema de los OVNI es estudiado por alucinados, charlatanes, mfstlcos, y otras aberraciones, o que el fen6meno OVNI es lo m1srno que los fantasmas, gue eI espiritismo o que la guiromanci.a. En las capas intelectuales técnico-cientfficas, el tema es acogido pero a escondidas, como algo pecaminoso, y los mismos toros sagrados de Ia ciencÍa que de dla nÍegan la existencÍa misma de1 fenó¡neno OVNI... por la noche se enloquecen con toneladas de ciencia ficci6n literaria, fflmica o televisiva, como he podido evaluar personalmente en más de una oportunidad. La solución para todo esto no es fácil a corto plazo, pero podrfa lograrse si todos aquellos de los que se dedican al fenómeno tuviesen 1a verdadera vocación de investigador. El ufólogo debe ser, ante todo, un estudioso y no un nero divulgador, y debe ocuparse antes que nada del objeto de su estudio y no de proyectar su egolatría o de dedicarse a juntar recortes de OVNI, a formar esporádicos "grupos o equipos de investigación", o a imprimir bol-etÍnes que de poco sj.rven, cuando todos esos dispersos esfuerzos econ6micos podrian canalizarse a investigaciones de campo, adquisici6n de instrumental y bibliografía cientffica, traducciones de publicaciones extranjeras o, en suma, a capacitarse cientliicamente o uni.versitari-amente. Aquí, en la Argentina, hay cj.entos de jóvenes que se autotitulan investigadores cuando jamás han investigado personarmente ni un caso, habiéndose dedicado exclusivamente a leer los libros de Keyhoe, de Romaniuk o de Berlitz y a juntar recortes de prensa, en lugar de formarse un julcio, de esforzar su.mente en aportar algo a 1a investigación del fenómeno. Ninguno de nosotros va a dar con la clave final hacia el fenómeno mismo. Ninguno va a ganarse el_ Nobet o será considerado cientificamente por más que ostente títulos de metodóIogo, epistemólogo, computarizador o de psiguiatra, si

bir a un brillante astrónomo' astroffsico y uf6loEo norteatas ciencias naturales, 1as físicas, las psiccX6gicas, se basan hoy en día en miles y miles de investigradores, de verdaderos estudiosos que desde su anonimato inten¡rcral fueron construyendo peldaño a peldaño la escalera por la que fueron ascendiendo otros, tan revolucionarios como sus predecesores. El mismo transformismo que Ameghino defendi6 toda su vida debe ser nuestro faro en l-as actuales tinieblas cultura1es. Pero tampoco debemos precipitarnos en el anarquismo especulatj.vo ni en el nihilismo ufológico al que suelen descender los investigadores decepcionados con la cada vez más falibl-e hip6tesis extraterrestre Debemos ser como Janus, un rostr¡ vuelto hacia el pasadc observando todo Io que se ha aportado y 1o mucho que no o gue se ha perdido, y otro rostro vuelto hacia el "e:izc í::';:-: busca::dc salidas novedosas, simples o complejas, que l¡:s"":er .dece::a:-él -.cda la información falsa que, por falta de ::rrestig;aü,creo" :e=,ss acunulado sin investigar. Es b:ra 3e =e::::3r a ¡¡''echino. Es hora de investigar y La:e:lo Dor carecer de tiempo o de di3o Erete5rt3.!:€ ¡c':e: Si nc rc,:@s 3mria= es:as ::ecesarias condi-ci.ones de;s@s Ce Ce:r:rm::¿r¡,¡s ::'.-es::saicres i' ieCiquernos mejor ::€s:=o --:es=c a 3--=as 3c53s. EI D!- E¡=.eic me iecla e¡ i:cie.bre Ce 1980, en Potrerillcs i¡ie¡do¿a) 3i¡e es Eelcr cl:e un uf6logo o un investigadcr de caopo nazca y no que se haga o se forme. Pienso, 5a¡ mha¡g6e liJ€ en nuestro pafs debemos formar a tales inrestigadores guiando a los jóvenes para gue no cometan los errores gr¡e nosotros hemos cometido. Los OVI¡I son un problema serio y fundamental para el futuro del pensamiento humano. E1 propio Carl Jung, en sus escritos p6stumos, dedicó sus reflexiones finales al fen6meno: "Ya que el fenómeno se manifiesta en todas partes constituye el slntoma de una predisposición unj.versalmente exislente". A partir de parámetros reales, basados en rumores o en informes de objetos voladores no identificados, debemos reconstruir con 1a mayor objetividad la posible transreali.dad de uno de 1os enigmas fundamentales, para comprender el haci.a donde vamos Comprometámosnos, investiguemos, analicemos... hasta las últimas consecuencias.
mericano en 1982,

Alejandro Chionetti Comité de Direcci6n UF PPISS Buenos Aires, abril de 1983

6

ATERRIZAJE CON HUELLAS EN MENDOZA

EL CASO SANTA INES
Daniel Moreno

y Daniel

Rojo

LOS

HECHOS

EI dla miércoles 19 de septiembre de L979, cerca de las 19 horas, Héctor Daniel Lara, de 11 años de edad, invit6 a su amigo Ricardo José Mor6n a jugar en un columpio que se encontraba en las eercanías de un gran ÉaIdío en e1 barrio de Santa Inés, donde residen ambos niños. Mientras jugaban, Héctor observ6 alqo en cl ciel.o y se 1o comunic6 a su amigo ltÍcardo. Era una 1uz de color rojo que se aproximaba a unos 20 metros dc altura, clesde l.a clj.rccción sudcste, prerrdÍéndose y apagándose alternativamente. Tras unos segundos, 1a luz se pos6 en e1 terreno baldio, a unos 70 metros de los testigos para, pasados unos instantes, efectuar un "salto" de aproximadamente unos 2 metros, para posarse nuevamente sobre el terreno. Los niños, extrañados, corrieron a avisar a otros amigos (Adrián y UIises Sepúlveda, y Omar Barranca) r lo que en principio no les creyeron pero lueqo decidieron acompañarlos en su regreso a1 baldfo. Al llegar aI sitio de Ia observaci6n, e1 objeto aún se encontraba alIl. Luego de un momento observaron extrañas manifestaciones luminosas, que los testigos describieron como "rayos de color blanco y celeste. Unos segundos después, el objeto se "apagó" y oyeron un extraño sonido gue compararon con eI de un "1"áti90". Finalizado e1 sonido dejaron de percibir cualquier tipo de manifes-

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tación, desapareciendo el objeto. Ninguno de los presentes pudo observar a1 objeto elevándose. A1 acercarse posteriormente al sitio del aterrizaje, observaron un círcu1o marcado en el suelo, dentro del cual se percibf.an cinco orificios pequeños, cuatro laterales y uno central (ver fotograffa). Los testigos denunciaron el hecho a las autoridades policiales de la ciudad de Luján. En la seccional fueron interrogados y fuego examinados por personal de la Comisi6n
Nacional de Energfa Atómica
EL
OBJETO

(CNEA).

EI testigo principal (Héctor

D.

Lara) aseguró al equipo investigador que el objeto tenia aproximadamente un metro de diámetro Y que su forma era aparentemente circular. A1 comparar las huellas encontradas con el objeto observado, eI testigo coincidió en afirmar que el objeto tenía mayores dimensiones gue la longitud máxima entre las dos huellas. No observó en ningún momento "Patas o tren de aterrizaje" ni Ia forma definida del objeto. En realidad, solamente observd una 1uz de entre mediana y alta intensidad. A1 principio de la observación el OVNI presentó una coloración rojiza hasta que, una vez posado en e1 terreno, viró a un color celeste o azul muy c1aro. Debe mencionarse, además, gu€ luego del cambio de coloración ci-tado. el testigo (y sus compañeros) afirmaron haber percibido un sonido semejante al que se produce aI agitar un 1átigo o cuando se agita una sección de hojalata (una especie de silbido o zumbLdo), eI cual según su impresi6n parecía surgir del objeto.

OTROS TESTIMONIOS

Los restantes testimonios, dpoyan 1os hechos centrales, salvo en algunas situaciones donde se agregan detafles producto, creemos, de 1a activa imaginación de 1o niños. Por ejemplo, Ricardo Morón descrÍbió a1 objeto como un "platilJ-o" bien definido, disco central, cúpula y tren de aterrizaje, versión que contradice al testimonÍo recogido en 1a doble entrevista realizada a Héctor Lara. Lamentablemente no fue posible realizar. una entrevista individual con cada uno de los restantes testi9os, por 1o que debimos contentarnos con una entrevista grupal. En dicha entrevista aparecieron contradicciones que nos hicieron dudar de 1a legitimidad del, caso. A1 margen de los testigos principales, se pudieron constatar dos hechos o testimonios que apoyan los acontecimientos : a) en Ia hora acotada, otro niño (Sergio A1l, sin relación con los

I

anteriores), dlJo haber observado una extraña luz rojiza en eI cielo, que se movfa hacia el baldlo. No le d16 lnrportancia al hecho y continuó caminando haci-a su domicilio. b) El padre de1 niño Omar Barranca di,jo haber percibido el sonido que los niños mencionaron, con idénticas caracterlsti-cas.
MODIFICACION DEL AMBIENTE FISICO

Se registraron alteraciones físicas en e1 suelo. En el lugar se encontraron cinco orificios, cuatro laterales y uno central, los cuales se hallaban modificados (agrandados) respecto a su tamaño y forma original debido a la toma de muestras por parte del personal policial, y por parte de técnicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Se confirmó, además, la participación de 1a Cuarta Brigada Aérea. Consultada 1a seccj-ona1 policial, se informó que el día de los acontecimientos aqul descriptos, e1 personal a cargo encontró cinco orificÍos de aproximadamente 2 centímetros de diámetro. Dichos orificios se encontraban dentro de un círculo marcado en la tierra, de unos 50 centfmetros de diámetro. El acta correspondiente fue el-evada a fa Jefatura Central de Policía (en la ciudad de Mendoza) y a la Cuarta Brigada Aérea. Además de los testigos origina1es y del personal poJ.icial interviniente, el Sr. Juan Carlos Campomaggí (fotógrafo profesional) tuvo oportunidad de observar Ias referidas huellas, siendo el autor de las primeras fotograflas gue se tomaron en el lugar. Según Campomaggi, los orificios tenlan dos centlmetros de diámetro e igual profundidad, dando Ia impresión de haber sido causados por "chorros de aire". Confirm6, asimismo, la presencia deI cfrculo, aparentemente causado por un objeto s6lidor eü€ se hubiera posado en el

HECTOR LARA

cerreno.

Ia existencia de las huellas, aunque estas se ha]laban ya bastante deterioradas, habiendo desaparecido eI círculo casi por completo. Con auxflio de 1os testigos pudimos reconstruir 1as huellas para mediciones y fotografías.
ANALISIS DEL
TERRENO

Pudimos comprobar personalmente

do.

Sometimos eI terreno a Ia prueba de placas fotográficas por espacio de cinco minutos (para determinar l-a presencia de radioactividad), siendo el resuLtado negativo. No se encontraron modificaci.ones en fa composici6n guimica del terreno donde se hallaban las huel1as, respecto de una muestra testigo ¡ come asl tampoco evidencias de gue e1 terreno haya sido sometido a altas temperaturas por efectos de la presencia de1 objeto no identlfica-

OBSERVAC I ONES

El lugar es un desplayado de unos 200 metros de largo por 150 metros de ancho, y el sector donde se hallaron los rastros se encuentra en

I

una senda que atraviesa el baldío. EI suelo en ese lugar es sumamente de Perforar- La compacto y difícil mayorla de las evidencias encontradas estaban regularmente conservadas por el efecto de múltiP1es huellas encontradas. en el lugar por la continuidad del tráfico diurno, Y la curj.osldad de los vecinos del lugar y los periodistas mendocinos.
CONCLUS I ONES

Según eI análisis de ]as evidenciasr s€ pueden emitir las siguientes conclusiones : Un objeto ffsico se Pos6 en el barrio Santa Inás, causando múltiples rastros ffsicos, a saber: cuatro orificios laterales de aproximadamente'2 cm. de diámetro y apreciable profundidad (2 cm. ) , Y un orificlo central de sÍmilar diámetro que los anteriores aunque de menor profundidad. Rodeando los orificios se halló un cfrculo de unos 50 cm. de diámetro, aparentemente causado por un objeto circular Y de aPreciable peso, considerando la dureza del terreno en el sitio del aterrízajeNo existen evidencias de que e1 elemento perturbador sea fuente de radiaci.ones o de temperaturas apreciables. No existe objeto volador conocido que concuerde con las descripciones realizadas por los testigos y que hubiera Podido causar 1as hueIlas observadas en eI terreno.

rlzada de la Comisión Nacional de Energía Atómica, consultamos a1 Arquitecto Parra, encargado de 1a investigación de los sucesos, el cual nos dió a conocer el siquiente informe:

Puesto en conocimiento de los hechos ocurridos en el barrio Santa Inés, se transladó a1 lugar a primera hora del dia siguiente. Lo primero que notó fue la falta de un cerco que protegiera las huellas, las cuales estaban siendo deformadas Por 1os niños de la zona, no obstante 1o cual pudo determÍnar la forma de las mismas, asl como su tamaño y profundidad, concordando su descripción con 1a recogida por el CICE durante

Danlel Rojo Y Daniel Moreno CICE-MENDOZA - 1981
ANEXO

INFORME DE LA COMISION NACIONAL ENERG¡A ATOMICA

DE

Para conocer Ia oPinión auto10

su investigaci6n in situ. Luego de realizar un estudio de Ia posible presencia de radÍoactividad y tomar muestras del terreno, procedi6 a interrogar a los niños, observando que cafan en algunas contradicciones y poseían una apreciable dosis de imaginación. Los estudi.os realizados sobre eI terreno arrojaron resultados negativos, al igual que los análisis químicos de la composici6n del suelo en la zona de las huellas. Debido a esto se carece de evidencias flslcas que avalen los tes-

timonios, no obstante 1o cual no se puede desvj,rtuar totalmente el caso debido a Ia existencia de otros testigos independientes.
NOTA ACLARATORIA

En cuanto a la versión o rumor de la existencia de un liquido que habría apareci.do junto a 1as huelfas y eue, al se tocado por un agente de

mendocina.

1íguido, si realmente existiór Do habla dejado huellas visfbles o gufmicas en e1 terreno, y gue la inflamación de la mano del policla se debía simplemente a un edema que padecía el agente en ese miembro, 1o cual fue posteriormente confirmado por un médico de la entidad policial

1a policía provincial 1e habrfa provocado la inflamaci6n de 1a mano, eI Arq. Parra nos confirmd que dicho

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datos para contactar al Sr. SerqÍo Schlimovtch, testlgo de un OVNI el- 6/9/L970 en Ia ciudad entrerrj.ana de Paraná, obteniendo 2 fotoqraflas color de1 fenómeno. Igualmente me serla útil obtener copias originales de 1as fotograffas. A quien pueda facilitarlas, favor de escribir a: ctu-cuFos Bs. As.
BUSCO

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2321

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Juan ,Juncos
4901

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su opinión cuales son los 20 mejores casos argentinos y extranjeros? Escrfbanme ad_ juntando la lista. Los resultados de esta encuesta serán publicados en breve. Dirigfrse a:

1426 CAPITAL

¡.EDERAL

Heriberto Janosch Casilla de correo
1642 sAN TSTDRO

60

BUENOS AIRNS

11

LA ESFERA LUMINOSA DE CHAPADMALAL

Después de un Prol'ongado Periodo en cuyo transcurso 1a prensa diaria parecla haber olvidado definitivamente que existían, 1os OVNI vo1vfan a lós diarios bajo la forma de dos escuetas noti,cias publicadas eI 1ro. de julio de 1981 (1). Nos Prometimos no Pasarlas POr alto Y viaiar hasta eI lugar aPenas nuestra áituaci6n económica nos 1o permitiera. Seis meses desPués tuvimos oportunidad de realj-zar una encuesca i'in situ", entrevistando al testigo del episodio -e1 Sr. Miguel Angel Perassblo- que reside en Ia colonia veraniega dá ChaPadmalal Y que demostró recordar muy nitidamente el desarrollo del incidente, no tenÍendo inconvenientes en relatar su experiencia. Para dar una idea verdaderamente objetiva acerca de la calidad de los datos que a continuación transcribiremos, creemos conveniente hacer algunas puntualizaciones sobre las conáiciones en que se desarrol16 Ia encuesta: el Sr- Perassolo vende helados en Ia PIaYa durante el día' y es sereno de un local de manteniirfento de automotores durante 1a noche, dado lo cual no disPonía del tlempo suficiente como para charlar tranquilamente del incidente que 1o tuvo por protagonista. Sin embargo, no opuso reParos en que la entrevista sé desarrollara en el mismo lugar en donde Io ubicamos, esto es: mientras vendla helados en las hermosas playas de la colonia veraniega arriLa irencionada. Por ese motivo, mientras vociferaba el nombre de los he12

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lados que ofrecfa en venta' intercalaba su relato, deteniéndose cada tanto para hacer gráficos explicativos sobre Ia arena, algunos de los cuales nos aPresuramos a coPiar en
papel.

A pesar de 1o enunciado, confiamos en dar una informaci6n más o menos correcta de Ia experiencia vivida por Perassolo el 23 de junio de 1981. Eso si, dejamos constancj-a que no conocemos el lugar del sucesoEL SITIO DEL AVISTAJE

Conforme a 1a descriPcí6n que nos hiciera el testigo del sitio de la observaci6n. se trata del local de mantenimiento de automotores en el cual é1 cumPle su función de se-

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ESOUEMA DE LA OBSERVACION

reno nocturno. Es una construcci6n de dimensiones lmportantes, y consta de un amplio terreno cubierto de gramilla a1 frente del edificio. pequeños arbustos se hallan diseminados en aque1la superficÍe de aproximadamente unos 3000 m2, y el parque se halla rodeado de altos pinos. Hacia e1 fondo del taller principal se hal_Ia eI grupo de pinos sobre 1os cuales (según nuestro testigo) se habría presentado el fenómeno de nuestro interés. Están a unos 100 metros de donde se hallaba si.tuado e1 observador (precisamente en 1a garita o puesto de vigilancia con que cuenta e1 establ-ecimiento) .
LA ESFERA INCANDESCENTE

minufa apreciablemente su intensidad: "Me parecid como una caída de tensi6n, de esas que se producen cuando uno conecta una máguina, gue

Eran las tres y media de la madrugada y l{iguel Angel perassolo comenzó a salir del baño del local, después de lavarse la cara para mantenerse despierto. Antes de abrir Ia puerta del baño, advirti6 que Ia intensidad del foco de La lámpara ubÍcada sobre el espejo de1 baño, dis-

de energla e1óctrlca r p€ro al prlnclp1o la luz sólo amagó a apagarserr. Cuando pas6 al puesto de vigilancia, eue se comunÍca directamente con el baño, el apagón se torn6 absol-uto. I'Tal vez -supone perassoloesa ausencia de luz interior me hizo notar más rápidamente 1a luminosidad que provenia del exterj.or de1 recinto. Así fue como pude ver a través del ventanal de mi puesto de control a una inmensá bola roja suspendida sobre Ios árboIes, a unos 100 metros de donde me hallaba. Al principio era de un color rojizo pero que tiraba más a un anaranjado o a un rosado muy suave (nótese gue eI testigo no demuestra estar muy decidido a elegir un color en particular). Esta especie de incandescencj.a -me di6 esa impresidn porgue la luminosidad era uniforme en toda su superffcfeempezó a aumentar en lntensidad a 1a vez gue se elevaba verticalmente. En ningún momento v1 gue el objeto aumentara de tamaño, como lef en algunos diarios que publicaron mi denuncia (1). Lo gue si compararfa es la luminosidad del objeto con la luz de un soplete. Estimé, en base a la altura de ]os árboles del fondo (aproximadamente 10 metros) un tamaño parecido al de un RenaulL 12, es decir
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Ia medÍda de1 diámetro de '1a bocha'. Pero, claro, a veces las distancias engañan, así gue no se...rt "El objeto se mantenía a unos dos o tres metros sobre los árboles, y habrá estado así durante no más de 5 minutos. Luego se elevó verticalmente en forma muy suave y a un centenar de metros de altura se dirigió hacia la zona de Nicanor Ottamendi, que queda hacia el sudoeste. Lo que más me impresionó fue su tamaño y que todo se haya desarrollado en total silencio. Creo que jamás voy a Eener una respuesta sobre 1o que observé", confiesa perassolo. E1 Sr. Perassolo manifest6 interesarse en eI fenómeno OVNI desde mucho tiempo antes de su observación, aunque demostró ser más entusi-asta de1 tema de los misterios de las antiguas civilizaciones gue del fenómeno OVNI. Pese a todo, áecl-aró no haber leído libros sobre esos teEl caso l}egó a ofdos de 1a prensa por medio de un amigo de1 testigor etJ€ a su vez tiene Una cOnocida que desempeña funciones en eI diario "81 AtlántÍco" de 1a ciudad de Mar de1 Plata, gu€ a1 enterarse del suceso envi6 una periodista para gue tomara nota de 1o ocurrido. De 1o enunciado se desprende que no fue el propio testigo qrre hizo la denuncia del hecho, "1 por Io que deberÍamos descartar todo intento deliberado de dar publicÍdad. interesada

a su persona. Por otra parte, perassolo nos adelantó que muchos habitantes de Chapadmalal también advirtieron, a Ia misma hora, una fuerte caida de tensión, aunque de corta duraci6n (hecho no corroborado por este encuestador). También, y ; través del testÍgo, nos enteramos que en la delegación de 1a policla Caminera de Chapadmalal también habfan sido testigos deI problema en eI suministro de Ia corriente el-éctrica. El testigo nos merece absoluta confianza y carece de toda motivación visible para perpetrar un fraude. Es un sujeto de nivel cultural apreciable y nos sorprendió que tuviera que ganarse eI sustendo vendiendo helados en las playas, tarea gue no le demanda un ejercicio intel-ectual acorde con las inquietudes que demostró tener durante nuestra breve y amistosa charla. En suma, consideramos que 1o que Perassolo observó en 1a madrugada de1 23 de junio de 1981 coinciáe, en llneas generales, con la descripción por ét realizada.
Buenos Aires,
REFERENCIAS

octubre

A. C.A 1992

(1) LA RAZON, jul-io 1 de 1981. CRONICA, julio 1 de L981.

CENTER FOR UFO lJ STUDIES

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AVISTAJE EN PIERES
Guillermo Daniel Giménez

En incidente que vamos a Presentar a continuaci6n, tuvo lugar el L7 de jutio de L979 en el Pequeño pueblo de Pieres, situado a só1o 11 kil6metros de la ciudad de Necochea' en la provincia de Buenos Aires. Pese a los cuatro años transcurridos, el hecho no ha Perdido interés debido a similares incidentes registrados Posteriormente en esta misma región.
LOS
HECHOS

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Pasadas las 21 horas del L7 de julio de L979, Mónica, Graci-ela Y Javier A. Esquivel y t4iguel Fourgeau de -todos residentes en Ia ciudad Necochea- regresaban de una visita a Tamangueyú, a bordo de un autom6vil Chevrolet, luego de haber transladado a una amiga que reside en el vecino punto. A1 Ilegar al cruce de Pieres' dtvfsaron una Potente luz de tono azulado, 9ue se fue acercando lentamente. Graciela Esquivel informó 9u€, el reflejo en un princiPio cuando era tenue, Pensó en t'una estrella que caía", Y asl 1o dijo a sus acompañantes: "si es una estrella que cae, dejala", Ie contestaron sonriendo sus compañeros. Pero a los ,Pocos minutos las risas se apagaron Y el nerviosismo ganó a todot los ocupantes del vehf-ulo, que prácticamente se mantuvieron en silencio. La luz se fue acercando, Y en determinado momento quedó fija sobre eI frente del rodado, motivando que
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eI conductor (Javier Antonio) detuviera totalmente 1a rnarcha y se deslizara lentamente hacia Ia banquina. No pudieron determinar con Precisión la altura a Ia cual se desplazaba la luz no identificada' aunque estimaron que eran varios metros en relac:'.6n aI automdvil cn que viaj aban. Consignaron que el fuerte reflejo no se movi6 Por espacio de unos 20 minutos, hasta que finalmente se fue elevando para desaparecer abruptamente en dirección a 1a localidad de Balcarce. No pudieron determinar si la fuente luminosa provenla de a19ún tipo de objeto o "aParato", Ya gue Ia misma intensidad de Ia }uz que se abatia sobre el rodado les imPedía divisar objeto alguno o forma. Durante el lapso de tiemPo que duró Ia observación y que estuvieron detenidos sobre la banquina' varios vehlculos pasaron por Ia ruta en una

y otra direcciónr p€Fo ninguno de eLlos se detuvo. Las declaraciones vertidas por los testigos concuerdan plenamente en cada uno de 1os puntos del relato, especialmente en lo que hace a: 1) 1a condición meteorológica: parcialmente nublado, con una visibilidad estimada en los 20 kil6metros. 2') e1 arrumbamiento del fenómeno: dirección noreste. 3) Ia hora en que se manifestó el fenómeno no identificado. 4) la forma: gue no pudieron precisar debido a la intensidad de 1a lumj-nosidad irradiada por el fenómeno. 5) e1 desarrollo de 1as distint.as fases de1 fenómeno. 6 ) di:nensiones de f enómeno: no pudieron precisarlas. 7) durante Ia observacÍón el autom6vil en que se movilizaban no sufri6 desperfecto alguno. B) durante el desarrollo del evento, y con posterioridad a1 mismo, los testigos manifestaron haber sentido nerviosismo y miedo. 9) la explicaci6n de los entrevistados: "llra algo extraño, eue imponla

miedo".
CONCLUS I ONES

Finalizada ya 1a investigaci6n y ante todos los informes obtenidos, creemos que el caso presentado es un informe auténtico, de l_a visualización de un fenómeno luminoso no identificádo, descartando de plano toda posibilidad de fraude por parte de 1os testigos. Como dato complementario, cabe destacar que Gracj.ela Esquivel sufrió una fuerte descompostura general a consecuencia de 1os momentos vi-vidos, recuperándose poco tiempo después. Todo indica, en suma, que en la noche del 17 de julÍo de l-979 cuatro jóvenes fueron protagonistas de 1a manifestaci6n de un fen6meno luminoso de naturaleza y origen no identificado, en la zona aledaña a la ciudad bonaerense de Necochea.

Guillermo Daniel Giménez Necochca, febrero de 1983

PROXIMA EDICION
Nuestra próxima edici6n, a ser distribufda a fines del mes de octubre, contendrá, entre otras, 1as si guientes notas:

-

REFLEXIONES

por Carlos Benedetto

A MITAD DE

CAMINO

- EL INCIDENTE DEL LAGO LACAR por Alejandro Chionetti y Guillermo Roncoroni - MEDIDA DE LA SUBJETIVIDAD DE UN TESTIMONIO por l"liguel Guasp y Vicente-Juan Ballester Olmos y la primera edici6n del
en castel-lano.
INTERNATIONAL UFO REPORTER

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EL ATERRIZAJE DE TREVELIN
Guillermo Carlos Roncoroni

EL SITIO DEL AVISTAJE E1 incidente gue motiva la presente nota, tuvo lugar en una chacra situada en las afueras de la localidad de Trevelín, en Ia provincia patagónica de Chubur. Trevelín es una pequeña ciudad, de no más de 5000 habitantes, muy pintoresca, sÍtuada a unos 20 kiló: metros al_ SO de la ciudad de Esquel y a unos 8 kiLómetros al este de1 lago FutaJcufú, cn l.c extremo occidental de ]a provincia de Chubut, cerca del 1ímete fronterizo con Ia Repúbl-ica de Chi1e, en 1as prr-meras estribaciones de l-a Cordil_iera cle los Andes. Las coordenadas geográficas de Trevelin son: 7L"2Lt 57" lonqitud oeste, 45" 01'05" Iatitud sur. E1 sitio exacto del avistaje está ubicado a 3 kilómetros clel centro de la localidad de TrevelÍn, en La chacra propiedad de1 Sr. Emrvs Evans, chacra dedicada a 1a explotáción de algunos árboles frutjles v una pegueña dotaci6n de animales dé granja. Esa explotación carece prácticamente de sentido comercial y es dedÍcada casi por completo a satisfacer I as necesidades de manutenci6n de su propietario. EL TESTIGO DEL INCIDENTE _ Emrys Evans es un anciano agricultorr eue contaba con 70 años a la

r
Argentina a principios de 1935. Evans habla correctamente e1 castellano, aungue con un leve acento inglés. Es un individuo comunicativo, amante del diálogo y gue no opuso ningún tipo de reparoi a nues_ llegando a repro_ lra requisitoria, ducir todos y cada uno de sus movimientos en relación con eI avistaje gue 1o tuvo por testigo. Pese a'contar con más de 70 años, Evans es una persona sumamente dinámica, fluy lúcidar 1z presenta un envidiable estado de sa1ud. prácticamente todo su tiempo Dedica a tareas rurales relacionadas con1as 1a explotaci6n de su chacra.
EL ATERRIZAJE

desde el año 1938, es decir hace unos 44 años, habiendo arribado a Ia

fecha del incidente, de nacionalidad inglesa y que se ha11a radicado en l-a localidad chubutense de Trevelln

La primera noticia que llegó
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a

nuestras manos acerca del incidente de Trevelln fue un exrenso recorte del diario EL CIIUBUT, que nos fuera remitido merced a 1a amabilidad de Rolando P. Coluccini. posterÍormente, y a graci"as a la desÍnteresada colaboraci6n de un investiqador neuquino que visit6 la ciudad de Treve1ín, obtuvimos Ios datos adici.onales gue nos permiti.eron tener un panorama total de los hechos y txazar e1 siguiente relato pormenorizado: 'ft ala domingo 16 de agosto de 1.981, pasadas las 21 hs., el Sr. Evans abandon6 la cocina de su finca para dirigirse aI dormitorio principal. Para ello debía atravesar un pequeño patio de tierra compactada. Luego de apagar la támpara de 1a cocina salió al exterior munÍdo de una Iinterna. La noche era muy oscura, y la temperatura exterior muy baja (aproximadamente 2 grados centígrados). El cielo estaba completamenre despejado y no habfa vienfos de superficie. Apenas sali6 a1 exterior 1e l-Iamó fa atención una luminosidad rojÍza que se hacía notar hacia el oeste. Apenas unos instantes después, notó un gran alboroto producido por l-as aves de corral, y algunas
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avutardas se espantaron levantando vueLo, a la par clue observó una notoria inquietud entre los caballos encerrados en un corral distante unos 50 metros del lugar. Extrañado, Evans decidld acercarse hasta e1 galpón, con 1a flnalidad de determinar el motivo de la inquietud de }os animales y e1 origen del resplandor. Llegado al ga1p6n, observ6 gue allf todo estaba en orden pero al dar 1a vuelta a1 mismo pudo verr €ntre l"os árboles, una especie de l1amarada o lengua de fuego, gu€ parecia emerger de entre un denso grupo de pinos. Pensando de inmediato en un foco de incendio y consciente del peligro que de é1 emanaba, Evans se di,rigió dec-ididamente hacia el grupo de árboles a Ios fines de determinar la extensión del presunto incendio y tomar las medidas para contrarrestar1o. A1 Ilegar a los árbo}es, se internó en el pegueño monte y, a poco de andar, observó a unos escasos 100 metros lo gue en primera instancia tomó por un "vehÍculo empantanado" (habfa llovido copi.osamente durante 1as 48 horas anteriores a la fecha v

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t) Primer posición del testigo 2) Observación del OVNI
3) Es enfocado Por el reflector 4) el testiqo busca refugio 5) f'oslcll¡n del OVNI

A) CocrNA B) DORMITORIO
C) GALPON D) CABALLERIZA
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1os caminos de tierra estaban intransitables), que posela una especie de faro de} cual emanaba una luz muy potente dirigida hacia un grupo de sauces, distantes unos 600 metros del lugar. Extrañado, y deseoso de averiguar el motivo de aquella presencia' Evans decidi6 acercarse dando un pequeño rodeo entre los árboles. Asf pudo situarse a unos 60 a 70 metros del objeto, teniendo entonces una visi6n más completa del fenómeno. El objeto en cuestj.dn era oscuror alargado (ahusado), con 1o que Evans describe como "algo asf como unas ventanillas vertj.cales, de las que emanaba una luminosidad amarillenta, aunque no podía verse nada hacia el interior, y alrededor de 1as ventanillas una especie de remaches". En uno de 1os extremos eI testigo observ6 "un faro de como un metro de diámetro, de luz muY blancdr que al principio me habfa Parecido eI buscahuellas de una camioneta. EI objeto no parecfa estar aPoyado en tierra, sino que daba la impresión de flotar a unos dos metros o dos metros y medio de altura, balanceándose y "dando cabezadas". Pese a 1o insólito de la visión, Evans decidió tratar de acercarse lo máximo posible al fenómeno, pero para ello debía alejarse y dar un rodco, ya que entre é1 y eI lugar sobre el cual se situaba el objeto desconocido corre un angosto curso de agua. Comenzó a caminar, casi sin apartar su vista del fenómeno hasta que, de improviso, eI "faro" gir6 90 grados y prácticamente apuntó al sitio que ocupaba eI testigo. Evans, tomado de sorpresa, solo atinó a cubrir su rostro y guarecerse tras un árbo1 cercano. El súbito resplandor dirigido a é1 lo habfa enceguecido, sus ojos lagrimeaban intensamente y casi no podía mantenerse en pie. Permaneció cubriéndose el rostro y apoyado contra un lrbo1 por un
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perlodo de tiempo que no puede precisar. Finalmente tom6 1a decisión de alejarse del lugar, buscando refugio en su casa. Evans comenz6 a alejarse del lugar. Pese a que habfa extraviado su linterna podfa visuallzar el camino gracias a 1a luminosidad que i.rradiaba el objeto. Casi aI 1Legar a 1as inmedfaciones del galpón, volvf6 la mirada al grupo de árboles entre 1os cuales habla observado al objeto desconocfdo, notando entonces que el resplandor había desaparecido. Sintiéndose "a saLvot', Evans permaneci6 observando el lugar con atenci6n, sin volver a ver eI resplandor ni tampoco al objeto hasta guc, finalmente y motivado por el intenso frlo reinante, penetr6 a su habitaci6n.
POSIBLES HUELLAS FISICAS

Aguella noche Evans casi no pudo conciliar el sueño. Apenas despuntó e1 soJ-, decidi6 dÍrigirse al sitio del avistaje "para ver sf eso estaba todavla allf" y tratar de recuperar la linterna que habfa dejado caer al ser encandilado por el objeto. La Iinterna, con sus baterfas agotadas. se hallaba junto al árbol tras eI cual Evans se habfa guarecldo la noche anterior. Pudo notar las huellas de sus zapatos, firmemente marcadas en la tierra blanda, a todo 1o largo del recorrido. Tras atravesar el arroyuelot Evans se situó en el lugar donde suponla habla estado aterrizado o suspendido el objeto. A1lf pudo notar que la tierra parecla casi seca -en contraste con 1os alrededores- en una extensj,ón de unos 10 por 5 netros. No pudo observar huel1as, ni marcas de neumáticos (aunque cabe hacer notar gue el sendero más cercano corre a unos 80 metros de1 sitio), por Io cual descartó de plano Ia posibilidad de que la observaci6n

hubiera sido provocada Por un auto¡n6vi1 o camloneta.
EFECTOS FISIOLOGICOS EN

EL

TESTIGO

Luego del incidente, Y Por espacio de una semana, e1 testigo sufri6 molestias visuales que 1o l1evaron a consultar a un oftalmó1ogo de la tocalidad de Trevelfn, el cual diagnosticó una leve conjuntivitis, recetándole unas gotas que disiparon la molestia en el curso de pocas horas. Asimismo, Evans declar6 gue en los dos dlas siguientes a1 incidenté, sinti6 una "gran pesadez en las piernas" y leves, pero persistentes, dolores de cabeza.
CONCLUS I ONES PRELIMI NARES

Como siempre hemos sostenido' 1a investigaci6n de todo incidente de OVNI debe hacer especial énfasis en 1a evaluaci6n del ocasional testlgo. En el caso que nos ocupa las circunstancias de la oportunÍdad de la encuesta nos impidi6 llevar a cabo un estudio profundo de Ia personal-idad de Enrys Evans lo cual' como es obvio, nos impide abrir jui.cios absolutos acerca de la confiabilidad de su lestimonio. Sin embargo, aunque con las 16gicas reservas de1 caso tratándose de un incidente con un úníco testigo t entendemos que el relato de Evans puede tomarse como la versidn objetiva de un hecho cierto. La impresi6n gue obtuvo nuestro colaborador sobre e1 testigo, sumada a los testimonios de las personas del lugar gue conocen a Evans desde hace más de 30 años y que 1o definen como una persona honesta, sincera y poco aficionada a fantasear, nos llevan necesariamente a concluir que su testimonio es ciertamente confiable. Bien es cierto, sin embargo, que el testigo pudo haber confundido
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vaci6n, aunque algunas precisiones sobre el lugar del j.ncidente permiten descartar esa posibilidad. Un periodista de un semanario gue se edita en Trevelfn tuvo oportunidad de visitar el sitio del avistaje apenas 72 horas de ocurrido el incidente. Pudo observar las hue}1as de Evans -todavla marcadas en e1 terreno- pero ninguna huetla de neumático en el sitio preciso del cuasi-aterrizaje. E11o permite descartar de plano a cualquier móvil terrestre convencional. Por otra parte, l-as dimensiones del claro en el pequeño bosque de alerces impiden (o al menos dificultan gravemente) Ia maniobra de un helicóptero aún en horas de 1uz solar (ni hablar , por supuesto, de intentar un aterrizaje en plena oscuridad), 1o cual -sumado a 1a ausencia de sonidos producidos por el objeto- permitirla descartar ese tipo de vehlculo aéreo como causa de la observación. Por otra parte cabrla preguntarse, águé hacfa a1lf un helic6ptero en plena noche?, máxime si tenemos en cuenta que la base aérea militar o aeropuerto más cercano está más de medio centenar de ki16mefros. Finalmente, 1as caracterfsticas de1 objeto permiten descartar cualquier fen6meno natural meteorol6gico conocido, como fuente motivadora de la observaci6n. Por 1o antedÍcho, entendemos que esLamos en condiciones de enunciar, como concl-usión preliminar, gue el aíistaje relato por Evans tiene un origen real, habiendo sido motivado por un eLemento, objeto o
agente desconocido.

a1gún vehlculo terrestre o aéreo, dadas las malas condiciones de luminosidad en que se efectud 1a obser-

Buenos

Guillermo C. Roncoroni Aires, octubre de 1982

LA HIPOTESIS EXTRATERRESTRE
UNA EVALUACION CIENTIFICA
Dr. J. Allen
Hynek

En el presente trabajo, asumiré que 1os lectores están familiarizados con Ia naturaleza de los reportes de OVNI y, en consecuencia, cen-

OVNI propiament.e dichor €s decir, posible origen u orlgenes, el problema de si los extraterrestres existen (desde el punto de vista del astrónomo) y analizaré Ia validez de la idea popular de que los OVNI son necesariamente visitantes provenient.es clel espacio cxterior.

Lraré la discusi6n en el

fen6meno

si queremos abarcar el- fenómeno en su totalidad. Estos aspectos incluyen cosas ciertamente fantásticas, como la teleportacÍdn, precognicidn, interacciones psíquicas, curas milaglrosas, comunicaciones telepáticas, apariciones no ffsicas, etc. Tales ocurrencias son reportadas en algunos casos, y no estarla en concordancia con eI espfritu cientlfico si las descartáramos de antemano en base a prejuicios emocionales, pero fáciles de entender. Para empezar, consideremos la igualdad: OVNI igual inteligencia extraterrestre. ¿Qué es posible decir de cada lado de esta ecuaci6n?. Nuest.ro conocimiento del universo €sr hoy en día, muy superior a 1o que era hace medio siglo. El concepto del universo ha sufrido una ver23

algunos de los aspectos extraños del fenómeno OVNI, generalmente ignorados en una charla a nivel popular, pero que deben ser tenidos en cuenta

Debemos considerar, entonces,

miltón de mill-ones de metros cúbicos... es diflcil imaginar un mil16n de kil6metros cúbicos, ¡cuánto más un millón de mi.llonesl... En el espacio asl creado construfmos un moclelo a cccal a clc 1o quc vcn los telescopios más potentesi una extensi6n de millones de qalaxfas. Pues bicn, aún en un modeló cle esta magnitud -del tamaño deL globo terrestre- serla imposible representar a Ia Tierrar pues en esa escala Ia misma sería tan pequeña que no podríamos verla... ¡ni con e1 más poderoso de los microscopios el-ectr6nicos: Por 1o tanto, é€s razonable suponer gue esa mota insignificante represente la única inteligencia en ese enorme universo?. Si tal fuera el caso, ¿no serfa esto algo sumamente, supremamente especi-a1?. Reflexionemos un ínstante. Tratemos de visualizar -cerrando los ojos si es necesarfo- eI tremendo espacio comprendido en el volumen ahuecado de la Tierra. Con la imaginaci6n, pongamos dentro del mismo una partlcula tan pegueña que no hay microscopio que la pueda descubrir. Si esa partlcula invisible nos representa, sin duda debemos ser algo muy especÍa1, pues no es razonable suponer que de

dadera expansi6nr y por 1o tanto, el hombre y 1a tierra han sido reducidos a una mota de tierra dentro del mismo. Para visualizar la magnÍtud de este cambio consideremos el siguiente modelo: supongamos gue hemos ahuecado la Tierra, un volumen de un

los cuadrillones y cuadrillones de particulas similares que pulutan en ese volumen, Ia nuestra es la única gue señala 1a presencia de vida inteI lgente. No... es mucho más probable y razonable pensar que no somos l-a única inteligencia de1 Universo. Desde luego, este ejemplo no demuestra que tal es eI caso, pero pone en evidencia Ia alta probabilidad de esta contlngencla Entonces, si aceptamos 1a existencj.a de inteligencias extraterrestres, ¿significa esto que tenemos Ia respuest.a a1 problema de 1os OVNI? Pues depende. Si nos colocamos en e1 punto más bajo de la escala evolutj.va, y si juzgamos que nuestro conocimiento y nuestra tecnologla son infantiles comparados con 1o que pueda existir en otrae partcs dcl universo... y si asumimos que tales seres saben mucho más que nosotros, especialmente en 1o que respecta a viajar en tiempo y espacio... en ta1 caso, quizás sea correcto decir que 1os OVNI representan inteligencia extraterrestre. seres que saben como desplazarse en otras dimensiones, o en e1 tiempo, o que son capaces de manipular el espacio-tiempo en formas que ni siquiéra podemos sospechar. Examinemos ahora las cosas que una inteligencia extraterrestre tendria gue conocer para llegar "desde allá hasta aqul". A pesar de 1as opiniones contrarias de ciertos "expertosrr, nada dentro de nuestro actual conocimiento -o considerado como posible en el futuro- nos da la pauta de como realizar tal cosa. Para llustrar el punto 1es daré un pegueño ejemplo. Consideremos e1 naipe de una baraja (una . carta común) y digamoe que au espesor representa la distancia de 1a Tierra a 1a Luna, distancia que en efecto el hombre ha conguistado. Preguntémonos entonces, cuanto naipes serán necesarios para representar la distancia a la estrella más cercana de los aproximadamente cien millones crue conforman 1a
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galaxia... Pues, serfa necesario construir un pila de trelnta ki16metros de altura. El_ hombre ha viajado la distancia del grosor de un nafpe... ¡pero, trelnta kllómetros de cartasl. Para construir ta1 pila de naipes serian necesarios más de dos millones de mazos de cartas. Parece muy poco factible que sea posible cubrir t,ales distancias en tiempos razonables, con los sisCe¡nas de propulslón que conocemos. De acuerdo con Einstein, no es posible viajar a velocidades superiores a 1a de la luz, pero si fuéraÍnos capaces de acelerar con una aceleración equÍvalente a 1a atracción de la gravedad, es decir un g (1 g), un cálcu1o más bien sencillo demuestra que si. mantuvÍéramos esa aceleraci6n por cosa de un año nos encontrarfamos viajando a una vclocldad muy cercana a la de la luz. La trampa es, desde luegor gu€ los requerimientos energéticos para lograr eso son prohibitivos. por cierto, si pudiéramos viajar a una velocidad eguivalente a1 99,998 de fa velocidad de la luz, .serfamos capaces d.e recorrer la galaxia en unos pocos años, aunque se trata de distanci.as del orden del 150.000 años Luz, dado 9ü€, debido a 1a dilatación del tiempo, las duraciones experimentadas por un observador dentro de nuestra nave espacial, serian muy inferiores a 1as duraciones medidas por un observador en la Tierra. Pero la energla requerida serla superior a toda la que se ha consumj.do en la Tierra desde el principio de la historÍa. Por Lo tanto, la idea debe ser descartada. En consecuencia, a menos que l-os extraterrestres sepan como circunscribir las 1imÍtaciones de 1a teorfa de la relatfvldad, 1a ecuacÍ6n: OVNI igual Inteligencia Extraterrestre, no es válida en términos de1 conocimi.ento actual. Hay otras di_ficultades: ¿c6mo es gue los ufonautas no pareceÍ ser afectados por nuestra a.tmósfera y nuestra gravitación? ¿y cómo es que,

al aproximarse o alejarse de 1a Tierra, no han sido descubiertos por eI radar y los sistemas de satélites de vigitañcia?. Los radares modernos cupu.es de localizar los rnás pe"oñ queños satélltes a ciclrtos de m1l1as de Ia superficie terrestre. IIay todavla otro acertijo: sit en efecto, los OVNI Proviencn de distancias cósmicas... ¿por qué se comportan de una manera absurda luego de tomarse el trabajo de llegarse hasta aqul?. En lugar de evidenciar su presencia, intentando comunicarse con nosotros, parecen dedicar el poco tiempo en que se manifiestan a actividades evasivas y subrepticias' mostrándose con preferencia en lugares remotos, perrnitiendo sólo a unos pocos notar su Presencia, Y en lugar áe brindarnos un entendimiento cósmico, Io que hacen es confundirnos, asustarnos, Y dejarnos PerPlejos' Sin duda el fenómeno OVNI exÍste pero' en vista de 1o dicho, uno irrémediablemente se pregunta si la interpretación popular del mismo no es quizás demasiado simple. Quizás, la iolución verdadera es mucho más excitante que el viajar por el espacio, que de Por sí Ya nos entusiasma en grado sumo. Pero no podem-os predecir si esa solución está a la vuetta de la esquina' o en un futuro lejano. Desde luego, hay muchos individuos y organizaciones que creen tener ya la resPuesta, Pero no Podemos saber si están en 1o cierto' pues no haY Pruebas de esas teorias que, además, son todas diferentes' Debemos enfrentar 1a realidad de que - en el momento actual no somos más capaces de vislumbrar la respuesta' de 1o que éramos hace un sÍgfo ae volar, o de determinar lo gue ñ.ce brillar al sol. Nadie hubiera podido saber entonces que el sol es una fuente de energía atómica, puesto que el núcleo deI átomo estaba todavfa por descubrirse- El concepto mismo de energla atómica hubiera sido totalmente imposible e inaceptable. Todo 10 que sabemos hoY en dla,

es que La raza humana se ve entrentada por un fenómeno que aParece en muchas formas distintas, la mayor de las veces como luces brillantes Y naves gue se comportan de una manera fncomprcrtsible. uso sl, sabcmos que el fenómeno demuestra intelÍgencia' El comportamiento de luces Y naves parece scr gulado, o programado' Los movimientos, Por cierto, no son aleatorios Y, en muchas ocasiones, Ios OVNI Parecen tener conciencia de sus "vlctimast', sintiendo curiosidad por 1as mismas Y sus vehfculos. ¡5e diría que la mejor probabilidad de ver un OVNI es viajando en automóvil I . ¿Pero cuáles son Ios objetivos de 1a inteligencia que se esconde detrás de los OVNI? ¿Qué nos están diciendo? ¿Cuál es el ProPósito de todo esto? ¿Están jugando con nosotrosr como juega un niño con 1as hormigas con un Palito?. Las acciones de los OVNI nos parecen insensatas o, en las Palabras del uf6logo Aimé Michel, el fenómeno oVNI es un "festival del absurdo". Sin embargo, debemos encarar Ia pregunta: ¿cuál es 1a naturaleza Y el origen de la inteligencia que guia a tos OVNI? Considerando 1o Poóo que sabemos de nuestra propia inteligencia' y recordando que los fisol6sofos han discutido por siglos bre lo que es Ia conciencia *sobre Ia cual sabemos prácticamente nadaquizás et inquirir sobre la naturafeza y origen de los OVNI -asl como sobre la conciencia asociada con ellos- es pura presunción. Nuestra conciencia está ligada con el Protoplasma viviente. -. carne Y hueso... pero esto quizás se deba a que vivimos en un Planeta acuático. Nuestros cuerpos están constitufdos en su mayor Parte Por agua. ¿Están la concj-encia y la inteligencia necesariamente vinculadas con eI protoplasma, o s61o sucede asf en Ia Tierra' porque vivimos en un planeta acuático?. La discusi6n de estas Preguntas filosóficas se aproxima' peligrosa25

que es normal pero que aún no entendemos. Por ejemplo si cuando GaIileo estaba realizando su famoso experimento con cuerpos Iibres en Ia Lorre de Pisa, un helicóptero hubiera aterrizado en la vecindad, del cual descendi.eran seres en trajes espaciales, equipados con toda clase de instrumentos, como t'walkie-talkies", radares, computadoras y equipo electrónico, Galileo habrfa consi"derado todo esto como paranormal, aunque sólo unos pocos siglos más tarde ese hecho se convirtiera en algo común. Nos guste o no, eI hecho es gue el fenómeno OVlilI presenta muchos ejemplos de lo que se puede l1amar paranormal, simplemente porgue no 10 entendemos. Algunos testigos han experimentado precognición... a veces sabiendo de antemano que un OVNI se fba a manifestar... micntras quc otros alegan estar en comunicación con OVNI por telepatía mental. Más aún, otros cuentan como una luz se ha desplazado instantaneamente de un lugar a otro, sin dejar rastros entre ambos puntos. A pesar de ser algo totalmente fuera del alcance de nuestra comprensión, casos de teleportaci6n han sido reporlados, es decir, el movimiento de objetos flsicos de un punto a otro sin medios visibles de transporte. Hay casos en que los testigos nos dicen que el OVNI asumid el control total de sus automóviles, levantándolos del camino y depositándolos mucho más adeIante. También algunos informes reIatan cambios de forma del OVNI e incluso se han reportado desmaterialj.zaciones de objetos voladores no identificados. Asf pues, si bien los OVNI son
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mente, a la metaflsica y a lo paranormal. Pero, águé si en realidad Ia respuesta se encuentra en tal dirección?. Aclaremos culdadosamente gue la palabra "paranormal" simplemente se refiere a aquella parte de 1o

distancias significativas, y la duraci6n de su "visita" es del orden de minutos. Es así que un OVlitrI que ha aterrizado en un Iugar determinado, siendo visto por varios testigos y a menudo dejando Lrazas fisicas de su presencia, aparentemente desaparece de toda observaci-6n humana aL cabo de unos minutos. Para explicar este extraño comportamiento, tan distinto de otros objetos ffsicos visibles con el ojo desnudo, no es posible recurrir a 1¿¡s tcorlas ffsicas conocldas. Ieufzás, para explicar Io extraño, tengamos que recurrir a teorlas también extrañasl. áC6mo un objeto, aparentement.e con realÍdad físicar puede estar presente en un lugar en un instante dado, y desaparecer en el siguiente?. Este es un rasgo distintivo del fendmeno OVNI gue no ha sÍdo suficientemente recalcado en e1 pasado. Lo gue preguntamos, en efecto, es: ¿c6mo puede un objeto ser ffsico en un momento dado, y ser un objeto no-fisico en el siguiente?. ¿Es que los OVNf operan más a11á de las tres dimensiones espaciales? ¿Es que tienen una realidad ¡nultidimensional? ¿Contiene Ia real-idad más de Io gue revelan nuestros cinco sentidos y nuestros instrumentos de medida? ¿O es gue quizás el mundo flsico que nos rodea es s61o parte de l-a su¡na total del medio am-

a menudo descriptos como objetos flsicos, su comportamiento no es algo que podamos entender decididamente en términos fÍsicos. Ouizás la mayor diferencia entre entre e1 fenómeno OVNI y las cosas que suceden ffsicamente en Ia vida diaria, es 1o que podemos llamar "el aislamiento en tiempo y espacior'. Contrariamente a 1o que sucede, por ejemplo, con un avi6n, cuya posici6n en el espacio puede ser determinada en cualquier momento, un OVNI aparece en un lugar dado y por un i.ntervalo de tiempo más bien corto. En qeneral, un OVNI no es visto en 1as localidades vecináí, no presenta una trayectoria horizontal por

Tales preguntas no deben perturbarnos, puesto que virtualmente todas las religiones del mundo, incluyendo 1a cristiana, y muchas de Ias filosoffas esotéricas han venido diciendo 1o mismo por siglos.. ¿Qué pueden ser los ángeles y otros seres espirituales mencionados en la Biblia, sino entidades de otras dimensiones?. iCiertamente no son entidades ffsicas... I Prosi.guiendo con este razonamientor eü€ parece l6gico como un intento para explicar el aislamiento de los OVNI en espacio y tiempo, 1J-egamos a la conjetura de que 1a intelÍgencia OVNI a 1o mejor no proviene de remotas regiones del espaci.o, sino de algo mucho más próxino de 1o que sospechamos. Quizás esa inteligencia sabe tanto más que nosotros de Ia naturaleza del universor que la transferenci.a de una dimensi6n a otra sea para ella tan fácÍ1 como lo es para nosotros volar de un continente a otro. Esto se podrfa llamar "la teorla de las realidades paralelas". ' Pero además de preguntarnos de donde vienen los OVNI, debemos también preguntarnos ¿por qué?. ¿Por qué el fen6meno oVNI se ha manifestado con tal abundancia en las úIt1mas décadas, ant,es de 1as cuales estuvo mayormente ausente?. ¿Por qué hoy dfa? . Z!, por qué el fenómeno se manifiesta sólo a unos pocos observadores en un momento dado?. Aunque existen muchas Ídeas relatlvas a estas cuestiones, eI consenso de la mayorla de ]os uf6logos serÍos es que el fenómeno OVNI puede representar un sistema de control, o de acondicionamiento, creado por inteligencias compenetradas de 1a presente situaci6n de Ia humanidad. Hay algunos que entienden que esto se debe a que, hoy en dia, potencialmente la raza humana está en peligro de extinción, dado que posee e1 elemento para La aniquÍ1aci6n total: la bomba de hidrógeno. A través de los siglos, eI hom27

biente?.

bre ha mantenido su agresivÍdad hacia sus congéneres. esto no ha tenido mucha importancia en el pasado pero, hoy en dla, con el advenimiento de las armas nucleares, este comportamiento agresivo entraña un gran riesgo. Es como dar a un niño un revólver cargado, En el caso del niño le podemos guitar el revólver; en eI caso del hombre, de la especie humaDd, otros métodos son necesarios y es asl que algunos creen que eI fen6meno OVNI es una manera de llamarle la atenci6n hacia algo fuera de si mismo, expandiendo su conciencia y procurando una sublimaci6n de sus instintos gluerreros. Obviamente, si los OVNI representan un proceso de acondicionamiento, puede que e} mismo sea dema' siado lento. Una guerra nuclear podría desencadenarse en cualguier momento, nientras que Ios cambios de actitud se efectúan lentamente... si. es que se efectúan. Otros uf6logos proponen una teorla más o menos similar: el fen6meno OVNI está programando la especie humana y deliberadamente inculcando ideas en 1as masas -en el subconsciente colectivo- a 1os efectos de hacer que el hombre abandone Io que es un callejón sin salida y progrese hacia una nueva etapa en la evolución, cuando tenga conciencia que no está solo y que existen otras inteligencias además de Ia suya. Los crlticos de estas dos ideas argumentan que tales objeti-vos serfan más fáciles de lograr con una confrontacidn directa, como un aterrizaje masivo o una comunicación a nivel global., por asl decirlo... una dfrectiva de más arriba. Sin embargo, l-os psic6logos y socidlogos han puntualízado desde hace tiempo gue en realidad taL confrontaci6n en masa serfa una sacudida cultural, una experiencia traumática de tal magnitud que. destruirla psico169icamente a la humanidad en lugar de ayudarla. Si ta] es el caso, serla preferible acostumbrarse paulatinamente a 1a presencia de otras inteligencias.

Por cJemplo, en un famogo estudio de los simios, reaLizado por Jane Goodall, esta investigadora se aproximó a una comunidad de simios de una manera gradual, acercando su asi.ento de trabajo una pulgada por dla. De esta forma logró que los monos se acostumbraran a su presencia, mientras gu€, si por el contrario, se hubiera instal,ado entre ellos repentinamente, Lo único que habria Iogrado habrla sido asustarlos. euizás los OVNI estén usando el mismo sistema con la raza humana. Hay otros ufó1ogos gue, sin embargo, mantienen que hasta hace poco Ia humanidad carecía de interés para Ias inteligencias exteriores pero que los repentinos avances tecnológicos logrados en l-os últimos 80 años (]a electrici.dad, los automóvi1es, los aeropJ.anos, la radio, la televisi.ón y recientemente 1a energfa nuclear y los viajes espaciales), han despertado ese interés. Es asf, que hay quienes creen gue la aparici6n de los OVNI casi inmediata-

satfsfactori.amente las múItiples facetas del fen6meno OVNf. Es posible que la solución se encuentre en una direcci6n totalmente distinta y, sin duda, es posible que estemos en el camino eguivocado. A 1o mejor somos como la araña que hila su tela en un rincón de Ia habitacÍ6n, complaciente en su propio universo, y sin entender los motivos y acciones de 1os ocupantes de la habj.taci6n. y quizás el fenómeho OVNI es un intento p-ra gue miremos más allá de esa tela que hemos creado, y aceptemos una realidad más vasta que aquella a la que
nos hemos acostumbrado.

mente luego de la prlmera bomba at6mÍca no ha sido coincidencia. De cualquier manera, ninguna de estas teorlas eE¡ c¿rpaz dc cxplicar

Dr. J. Allen Hynek IlIinoi.s, USA
CUFOS

Central

Traducci6n: Dr. tJilly Smith

You handle the Engl¡sh language quite well. You are one of those persons who have some trouble when speaking the language but you are able to read easily lhe aid ol a d¡c-with lionary- a book, iournal or arl¡che about a f¡eld wilh which you are acquainled, and as you've been told, you can't miss. You asked a friend ol yours translale these lines because you don't intend to m¡ss a s¡ngle ¡tem of lhis excellent magazine. You handle the Engl¡sh language quite well. You must have started to suspect that we are about to offer you a new course to improve your English. You are wrong: we want you to have access to ufology of the h¡ghest academic level in the world and, by the way, to improve your vocabulary and at the same t¡me read about what is really interesting to you. You have an obl¡galion with your conscience unt¡l you subsc¡be to:

U. P.I. A. R.

An International Annual Review Devoied to the scientilic study of Ufo Phenomena
and

u. R. r. P.

An Internaiional Journal Provid¡ng a Forum for Rapid Commun¡cat¡on
¡n Ufo Research.

Coop. UPIAR S.F.L. Casella Postale |1221 | 201 10 M[-ANO
ITALIA

2A

EFECTOS FISIOLOGICOS

EN

LOS ENCUENTROS

CERCANOS
Angel Alberto Díaz

Todos los casos en donde Los testigos se encuentran con un O\NI a corta distancia, son dramáticos, y si se observan entidades humanoi.des, mucho más; pero cuando los testigos resultan con lesiones ffsicasr euedamos desconcertados, atónitos ante una realidad que nos golpea. Se ha hecho una selección de los relativamente escasos testi.monios mundiales y se ha procedido a un estudio analftico-estadlstico de 1os mismos, ofreciéndose aqul un resumen de algunas de las caracterlsti.cas observadas.
CASOS ESTUDIADOS

incidencia, se atribuye al hecho de que el relevamiento se ha hecho en 6ste pafs. Pero lo que resulta 11amativor es la elevada cantfdad de casos registrados en 1980, parti.cul-armente por hallarse fuera de1 contexto de una ofeada de OVlrlI, a diferencia de lo ocurrido en 1968, donde encontramos varios casos pero en el marco de la más grande oleada registrada.
LAS LESIONES

-

Fuerte Itaipú, Brasil , L957. Douglas, Argentina, 1963. l'licha1ak, Canadá , L967 . De Souza, Brasil , L967. Wel1s, USA, 1968. Racoski, Argentina, 1968. Ravin, Argentina, L968. Panassitti, Argentina, 1968. Ortega, Argrentina, 1968. Viljo-Heinonen, Finlandia, t970. Aliranta-Sneck, Finlandia, L97t. DfAnuncio, Argentina, L97L. Marchand-Macarez, Francia, L975. Sra. 8., Francia, 1975. Ramb16n, Argentina, L978. Torres, Argentina, 1978. Moressi, ArgentÍna, 1980. Ca1Ie, Argentina, 1980.
GonzáIe2, España, L978. Sayago, Argentina, 1980. Froche, Uruguay, 1980.

Prevalecen las lesiones dérmicas, desde la simple irritacfdn -semejante a la producida en l-as ligeras quemaduras soLares- hasta ]as llagas de lenta curación. De los 21 casos, 17 registran lesi.ones dérmlcas. En segundo lugar están las lesiones oftálmicas (8 casos), regfstrándose desde una irritacf6n leve hasta la pérdida transitoria de Ia visi6n.
OTROS SINTOMAS

Son enumerados por orden decreciente de casos: debilidad (7), cefaleas (4), dolores musculares (4), insensi.bitidad cutánea (4\ , nauseas (3), problemas auditivos (21, pérdida de peso {21, problemas gastro-intestinales (2) .
PERDIDA TRANSITORIA DE

LA MOVILIDAD

De estos 21 casos, Ia mitad corresponden a Argentina; esta elevada

En 8 de los 21 casos se reportd una incapacidad parcial o totaL para 29

movilizar las piernas y/o brazos durante el desarrollo del incidente.
ESTADO CONSCIENTE DURANTE

en los cuales los testi.gos tienen 1a iniciativa, son victimas de lesiones en la parte de Ia mano en la gue se produjo el contacto y en 1 caso, en

EL

HECHO

En L7 casos se mantuvo el estado consciente durante eI desarrollo de todo el sucesor Y €D 4 casos se produjo una pérdida de la conclencia en los testigos.
ESTADO EMOC¡ONAL DURANTE

que la iniciativa del contacto fue de las Entidades, no se produjo lesi6n dérmica, aunque aparentemente caus6 la pérdida de conocimiento por parte del testigo.
LOS CASOS FRENTE

A LAS OLEADAS

EL

SUCESO

Se describe a los testígos como t'muy exaltados" o "exaltados", en 18 de los 21 casos, llegando en algunos al shock emocional.
CARACTERIST¡CAS DEL OVNI

Hay una ligera tendencia por ubicarse estos casos dentro de las oleadas argentinas, pero son abundantes los que se dan fuera de las mismas y un buen ejemplo de el1o lo constituyen los tres casos argentinos de 1980.
FRECUENCIA MENSUAL

Y

HORARIA

En prácticamente todos los¡casos existe un OVNI asoci-ado al tipo de hccho que nos ocuPa. Se trata dc un obJeto luminoso en 16 de L9 casoft, y los colores observados, Por orden dccreclontc, aon: roJo (9),

blanco (5), amarillo (3), anaranjado (1), verde (1) y azul (1). En 10 casos los testigos afirman haber escuchado un zumbido Producldo por el objeto. Respecto a la distancia estimaforma reJ-ativa, se cita como da en omuy cercat' o "cerca' en L2 casosi "contacto directo" en 2 casos Y se clta como "distante" en una oPortunldad. En 14 casos se observa la irradiacl6n de energfa luminoea Y'en 6 crsos ta frradlaclón de caLor.
ENTIDADES HUMANOIDES ASOCIADAS

Presentan una distribución semejantc a la observada cn los casos OVNI, es decfr, una curva en "diente de sierra" i crece abrúptamente en junlo, para clcscencler gradualmcntc hasta un mlnimo en agosto, para luego ascender Iigeramente hacia fin de año y descender nuevamente iniciando un nuevo perlodo.
casos OVNI:
de de de de

La distribuci6n horaria parece seguir Ia mlsma "ley horaria" de los

En 6 casos se da testimonio de la presencia de estas Entidades' en número de 1, 2 3 Y hasta "varios". En 3 casos eI testigo manifiesta haber observado que irradiaban un haz de luz. En 3 casos hubo contacto directo con las Entidadesi en 2 casos
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0 a 5 hs. 5 casos 5a18hs. 5 casos 18 a 21 hs. 4 casos 21 a 24 hs. 3 casos Expresado en valores relatlvos de min,/casos, para destacar su preponderancia ya que los lapsos de tiempo no són iguales, se obtiene: madrugada: 1 caso cada 60 minutos diurnos: 1 caso cada 130 minutos anochecer: 1 caso cada 45 minutos noche: 1 caso cada 60 minutos
OTRAS MANIFESTACIONES

En un caso se manifest6 radiac-

tividad süperior a Ia normal en el sitio señalado Por eI testimonio' En otros casos se observaron vapores no identificados' efectos eláctromagnéticos (apagones, detención de motores), efectos sobre animales (caida de pelor lesión dérmica), etc. También se regÍstraron efectos de la energla irradiada (¿calórica?) causante de quemaduras en hierbas y ropas (3 casos). Aunque algunos testimonios indican que a veces esa energla obra selectivamente sobre 1as subátancias, por ejemplo, causando lesiones dérmicas en regiones cubiertas de vestir con Poco o ningún daño para éstas. Cabe citar, también, 9ü€ en 2 casos los testimonios señalaban un cambio de lugar (de 100 a 1500 metros) brusco y en forma inexplicada' En cuanto a la cantidad de testigos por evento, 16 casos figuran con teétigo único Y 5 casos con dos'
CONCLUSIONES

tiva entre todos 1os casos considerados, fundamentalmente en lo que concierne al tipo de OVIII asociado (luminoso), a las lesiones dérmicas producidas, al estado de conciencia durante el evento (testigos conscientes) y a l-a forma de reacción emocional (exaltaci6n). Esta marcada similitud entre 1os casos contribuye a dar fuertes visos de realidad a los fen6menos estudiados, atenj-éndonos a la heterogeneidad geográfica y

temporal en que se encuentran. El encuadre de estos fenómenos en el amplio camPo de los fenómenos OVNI, se apoya en la distribuci6n anual observada, en la leY horaria' en las caracterlsticas de los objetos asociados a los evencosr en las EntÍdades Humanoides y en las lesiones producidas, go€ los especialistas médicos tienen generalmente serias dificultades para explicar, aI Ígual que otros sfntomás en estos test igos-pac ientes.
Angel Alberto Dlaz

Existe una similitud significa-

Rlo Ceballos, C6rdoba marzo de 1983

INTERNAilIONAL

LLEGA EN OCTUBRE
...Y EN C TSTELLANO

REPORTER

@

31

LOS TESTIGOS
¿INSTRUMENTOS PRECISOS

Y

CONFIABLES ?
Luis R. González

La mayorla de los investigadores aficionados ("novatos") que se acercan a1 fenómeno OVNI consideran que los testigos (eliminando aqueIlos casos claramente atribuibles a engaños o fraudes) son capaces de describir con gran exactitud los sucesos en que se vieron envueltos Y 9u€, s6lo ocasionalmente, confunden un avión o una estrella con un OVNI (y aún en estos casos creen gue es muy fáci1 aclarar la confusión). Desafortunadamente nada está más lejos de la verdad. Un reciente estudio sobre más de 1200 informes ha encontrado que más del 90E de los avistajes tienen una expli.cación convencional. A1 tratarse det primer aná1isis conocido de 1os llamados OVIs (Objetos volantes Identificados) procedentes de informes OVNI, creo muy interesante presentar aqul 1os hallazgos realizados para que todos podamos aprender algo de é1. Si alguien desea leer el original en inglés, el libro se titula "The UFO Handbook", de Allan Hendry. La mayor suerte que Puede tener un uf6logo serio es tropezarse con un testigo absolutamente digno de confianza. Pero, ¿cómo ponderar el nivel de confianza que merece?. Muchos investigadores creen, ingenuamente, que hablando cara a cara con e1 testigo y quizás con algunos vecinos, podrán llegar a una decisión al respecto. Si una persona trabaja normalmente, sus vecinos no 1o consideran un lunático, se expresa bien
32

y no parece usar sombreros de Napo1e6n, se la considera "digina de confianza". O sea, se supone que de alguna forma está menos predispuesta a tener alucinaciones o fantaslas, o d realizar fraudes. Pero aguf subyace una presunci6n errónea: gue la gente ordinaria no experimenta alucinacÍones, que éstas sólo se dan en personas con problemas psicológicos tan evidentes que cualquier investigador, sin la menor preparacidn en psiguiatrfa, las descubrirá con extrema facilidad. Este punto es de especial interés en 1os CE III. En estos casos se acude a la HET como única respuest.a posible. Sin embargo, como bien señala Hendry, el "modelo fantástico" (que todo sea una alucinaci6n o fantasfa) funciona tan bien como fa HET. No es este el momento para profundizar en esta discusión, nos limitaremos a señalar gue una investigación sobre la naturaleza de 1as alucinaciones permitió hacer algunos descubrimientos pertinentes en nuestro caso: - Es probable gue TODO el- mundo tenga al menos una aLucinación alguna vez en su vida. - Las alucinaciones son causadas por una amplia variedad de estfmulos corrientes en la vida moderna: sueño, hipoglucemia, incluso alcohol o CO2. - Pese a esta multiplicación de estÍmulos, la mente humana responde siempre con un reducido número de formas, o imágenes constantes: "sÍm-

cles" como telas de araña, túneles o Lspirales; o "complejas" como anima1es o personas deformadas, caricaturj-zadas pero amistosas. A Pesar de 1o anterior sigue existien-do la idea de que eI me jor testigo de OVNI es aquel qu,e (o -nunca mecrey6 en "platillos volantes" el tema) Y no se ¡orl que desconocía áeia itevar por su imaginaci6n' Sin ya el ProPio Jung .señal6 "*É"tgo, que és' piecLsaménte este tiPo de un esfersona la que, enfrentada a Límulo desconocido, tendría gue elaborar las más enfebrecidas visiones de OVNI. Otra falacia resPecto al grado de confiabitidad de un testigo consiste en creer que cuanto más acostumbrado esté a observar el cielo, menos sujeto a error se encuentra' Por desgracia 1a ocupación no garantiza 1a discriminaci6n¡ los pilotos se equivocaron en un 758 de los casos, mientras que 1a Policfa Ileg6 al 94?. Lo mismo ocurre con la educación; los OVI aParecen en cualguier currículum, incluso universitario. Parece como si, enfrentado a 1o desconocido, el razonamj"ento crltico fuera desbordado Por las emociones. MuY bien- Nada de testigos únicos. Pero seguro que varios testigos no pueden equivocarse... Error' Según el estudio citado, los testigos ñúttipt"= no solucionan nada' rncluso es curioso constatar que los testigos múltiples son más frecuentes en los casoJ de ovr (74?1 que en los casos de OVNI (63S). Después de todo no es sorPrendente que la interacoVI' ci6n grupal "adorne" un caso de múlLa úníca- ventaja de1 testimonio tiple pasa por su grado de "consisteñcian: si los diferentes relatos no se contradicen entre sl, algo se gana. Bueno' admitamos que cualquier persona puede equivocarse y confundir Venus con un OVNI, Pero es evidente que nadie reacciona exageradamente... ante una luz en e1 cielo' Cuando un testigo observa un disco'

luminoso Y gigantesco, a nivel de los árboles y entonces se precipita en Ia casa de su vecino iarrancando la puerta de sus goznes I Para avisario de la "nave espacial" que flota en el PatÍo trasero, realmente debemos interPretar gue vi6 1o que dice haber visto... si, ¡un avi6n de anunciosl. Este suceso realr investigado Por HendrY, muestra bien a 1aÁ claias 1a enrarecida atm6sfera emocional que rodea al fenómeno Y nos lleva a concluir que las reacciones emocionales no pueden servirnos para discriminar entre OVI Y OVNI. Si... Pero' ¿Y las reacciones de animales cercanosl - E1 ganado no se asusta Por una luz en el cielo' ni elabora fantaslas tecnol6gicas' Pero, por desgracia, el Problema aparece en otro Punto: es el testigo éf que establece la relación causa-efecto entre el OVNI y el comportamiento del an j.ma1. Por 1o tanto, vuelve a aparecer el elemento humano. Cualquier reacción -o la falta de ella- puede ser considerada como una prueba circunstancial más en favor áel testimonio original' Además, es evidente para cualguier persona que haya tenido ani-males domésticos, drra estos reaccionan Y se de ,ven influenciados por el- estado de ánimo todo' e¿ sus dueños. Y, desPués Ios animales no pueden contarnos su versi6n. Eliminemos entonces a los animales. Lo que sÍ es seguro es gue las máquittas o la materia inanimada ,ro pueden ser manipuladas emocional1o posibles testigos' ¿Qué *"rrl. por de las decir -de los ef ectos EM?, ¿O huellas?.1o Primero que constat6 HendrY es que también existen OVIs que püeden dejar huel1as, o producir nadie éfeclos 8M... Y suPongo guearbuscreerá que venus puede quemarkilómetos des-de 100 millones deproblema tros. Volvemos otra vez aI el gue anterior: es el ser humano establece la relaci6n. Con 1os efecaditos EM aparece la complicación cional de su variabilidad: conocemos
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las luces, o 1a radÍo. Parte de culpa es atribuíble a 1os cuestionarios utilizados en la investigación, que perpetúan aquellas variables gue "a priori" se han considerado relevantes. iDios mlo!, y si después de todo los OVNI no existleran. No, imposible. ¿de qué hablaríamos entonces?. Mejor recapi.tulemos. TODbS 1os testigos están sujetos a errores, establ-ecen relaciones causa-efectoinjustificadas y adornan sus relatos en mayor o menor grado. iEurekal. Pero seguro gue al menos algunas magnitudes mínimas quedan intocadas y pueden servirnos como puntos de apoyo sobre los gue el ufólogo pueda desarrollar su trabajo de investigación. Seguro que Hendry no pensó en eso. - Proximidad: Un punto clave. Cuánto máF cerca esté el OVNI menor será la posibilÍdad de error. Después de todo un CE supone menos de 200 metros. Si, pero ¿quién calcula la distancia?. Normalmente es una estimación del testigo. Otra vez Hendry descubri6 que las distancias son generalmente muy infravaloradas. En cuatro casos llegaron a lenerse encuentros cercanos ¡con estrellas!, y no mencionemos los casos gue se producen cuando eI estímulo es algo más cercano, como un avión, por ejemplo. - Brillo: "Era ceqadoramente brif fai6ñT-una frase riuy frecuente para describir ¿un OVNI?. De nuevo, se conocen varios testigos que han sido t'cegados" por Venus. Si esta es la única caracterlstica anómaIa del- caso, mejor olvidarse de é1. - Hora de aparición y duración: Es un hecho conocidg para los buscadores profesionales de meteoros que las horas de observación señaladas por distintos testigos oculares independientes nunca coinciden sino que pueden variar en más de media hora. Y las duraciones deI avistaje gue se facilitan, también se distri-

muchos OVNf que se han acercado a automóviLes y NO LOS HAN AFECTADO. Otros tan só1o afectaron el motor, o

go, estas duraciones excesivas siguen utilizándose como pruebas en algunos casos de OVNI, como el de1 famoso misil de Canarias. - Tamaño: Es sabj,do que, si desconoceñG-Íá distancÍa a la que está un objeto desconoceremos su tamaño real, pero el1o no impide que los testigos elaboren sus propias estimaciones. Y claro, pasa 1o que pasa. Caso 747 - 35 a 50 mts... Ia luna Caso 693 - 100-150 mts... un avi6n Caso 778 - 8 mts... planeta Venus - Dirección: Es curi.oso constatar que--ñüEhá6-personas, incluso en su propia casa, son incapaces de seña1ar con razonable precisión los cuatro puntos cardinales, aunque hayan vivido alll durante muchos años... yo, entre e1las. Nunca a que fiarse de las direcciones gue indique eI testigo, mejor comprobarlas "in situtt. Parodiando a Vallée, podrfa resumir el trabajo de Hendry con 1a siguiente frase: "Por cada caso OVNI conocido, puede enffi
'l a-¡ ' ' ¡n¡¡ l .' ---Ja extrema: "las luces en el cie1o sirven como una especie de mancha Rorschach, sirven para que el testigo proyecte en e11as sus deseos y creencias, las t rellenenr con su particular modelo de platÍIlo volante". Pero Dor no queméis vuestros libros de OVNI (por lo menos. no todos). Los OVNI existen. Al-lan Hendry pudo encontrar más de 100 casos sin una explicación convencional, verdaderos OVNI. Todo 1o anterior puede servir al verdadero interesado para reconocer que el primer problema y objetivo de 1a ufologla debe ser INVEST]GAR para eliminar ese gran porcentaje de casos que son OVIs. Y só1o entonces quizás descubramos algo. I{óh/]rlt

buyen en un rango similar pese a 1a brevedad de1 fenómeno. Y sin embar-

menos

gos, grado de extrañeza y credibiliaáa\a una conclusión
'l

34

CfVl's CFIE,a,DOS Pt]FI UN CESSNA

ffi
rr=J c¡ | | r-J -) en cuenf nos t^;-^^-

¡¡*r I-.¿i¡r tr¡tr¡¡¡o¡l

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(c¡ r^cfroc.so) (eñ acl,.o.cto)
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(en retrocero) (en rgt.occso) ol?log o€ e,v6gy c.N fo¡r4l D€ roctA cor, ¡drorel \út'tl'|ofol co¡ vltf fAr,lll

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((enc uenÜnos clencanos),

(en 6irqce¡¿)
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COMISION
DE

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INVESTIGACIONES UFOLOGICAS

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