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Manuel Mujica Lainez

EL VIAJE DE LOS SIETE DEMONIOS

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Cubierta: ilustración de Eugène Delacroix representando a Mefistófeles Primera edición en Biblioteca de bolsillo: abril 1992 © Herederos de Manuel Mújica Laínez © 1992: Editorial Seix Barral S.A. Córcega, 270 – 08008 ISBN: 884-322-3094-4 Depósito legal: B. 11.779 -1992 Impreso en España

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"Nada más inocente que componer un libro de entretenimiento aunque no entretenga. Con no leerlo evitará toda persona discreta el mal que pudiera yo causarle. Yo no trato de enseñar nada ni de probar nada. Si alguien deduce consecuencias o moralejas de la lectura de este libro, él, y no yo, será responsable de ellas."

JUAN VALERA De la dedicatoria de "Morsamor" (1899)

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de cuyo recipiente. de vez en vez.pdffactory. mas los gruesos cortinajes blancos los diluían en murmullos que se mezclaban con el zumbido de los aparatos de refrigeración. gemidos. plateadas letras enlazaban su diseño. Surgidos no se sabe de dónde. puestos cabeza abajo. en el espacio interno: blancos los tapices. de estrechos ventanales góticos.PRÓLOGO El aposento era en verdad diabólico. que se perdían en eternos túneles. llantos y risas feroces. y componían. y se sonaban las narices flamígeras con pañuelos de alas de vampiro. lo rodeaban y extendían los dedos rígidos hacia aquel centro de calor. de franela gris. sin renunciar a la mímica solemne. vestidos con libreas albas. Esas aberturas parecían estremecerse. Uno revolvía el ponche famoso del Infierno. brotaban llamaradas azules. fijas las hebillas de perlas en las patas caprinas. Iba el Diablo adelante. Estornudaban. A sus pies. Aquellos rostros. luciendo con elegancia un traje cruzado. estaban los bustos pálidos de Dante y de Milton. en cambio. en los idiomas que conocemos y en muchos que ignoramos. por la cantidad de trebejos mecánicos que complicaban su metálica estructura. Todo era blanco. pese a que en él no había ni un solo espejo. de repente. trepando en orlas por las paredes y sus guarniciones. porque la refrigeración resultaba excesiva. Lo cierto es que carecía de final. Criados silenciosos. aprovechando que el amo no se encontraba allí aún. Pero al fuego no se lo veía con claridad. las blasfemias infinitas que imaginaron los seres humanos y los que no lo son. hasta que.com . convencional e infernalmente blanco. las colgaduras. los escasos muebles. por la multitud de rostros que se agolpaban contra los espesos vidrios. aparecieron el monarca del lugar y su séquito. en la solapa. presidía la sala de las recepciones oficiales. empinábase un bordado almohadón. hileras de ventanales. Crecían afuera. como si lo multiplicaran incontables espejos enfrentados. tal vez de un fondo de nieblas en el que apenas se irisaban las ventanas de ojiva. quizás femeninos. y que fueron colocados allí. las voces circundantes se afilaban y retumbaban en un grito más largo y agudo. una roseta del mismo tono 4 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. que asimismo participaba de las características del sillón de peluquero y del sillón de dentista. Como arabescos. probablemente. Sobre una nívea consola interminable. Había. tenían el color del lacre y del humo y se descomponían con groseras muecas. en forma de tiara pontifical. circulaban entre el moblaje y. en torno del aposento aislado. las alfombras. Una especie de trono con baldaquín de escarcha. porque desafiaba y burlaba las leyes de la perspectiva lógica. quizás masculinos. pues el frío de la habitación se intensificaba a medida que transcurrían los minutos. tan pesados como si en mármoles fuesen esculpidos. con cada vuelta de cucharón. que invadía la cámara. su extraña ondulación resultaba de las hogueras que en el exterior ardían y que se levantaban en lenguas oscilantes. y en medio colgaba un retrato de Goethe con orejas de burro. La corbata roja y. y los demás servidores. Los iluminaban ojos candentes y famélicos. ya que no podían usar ningún calzado. en contraste con la quemazón que asediaba al palacio. para mofa y caricatura del más cristiano de los estilos. No duró la holganza. se levantaban los faldones y enseñaban el desnudo y peludo posterior a los bustos de los poetas.

entre los tres cuernos.. Y detrás avanzaron varios sátiros. estiraba la boca y mostraba unos falsos dientes de actor. los dos de búfalo a los costados y el retorcido central. ni siquiera su señor. algo así como un vitral art-nouveau. de pie. Gran Canciller del Infierno. y que perdió cuando fue precipitado desde las alturas. sufren la combustión sin límites. Temblaba. como todo lo que al Diablo concierne. a poco de mirarlo. baja la celada. ceñido por una áurea armadura. tras de asentar las patas de cabra (que compartía con sus siervos) en el almohadón papal. a la izquierda del Diablo. se estudiaba las finas manos garfiosas. los que llevaban pilas y pilas de ladrillos y cilindros.com . para la escritura cuneiforme. Advertíase. que había sido excepcionalmente hermoso. quien hizo flamear la roja bandera. fuera de la mancha negra con la cual la tiznó la tinta arrojada por Lutero en oportunidad más que célebre. Orco. para tallar en ella el vaso del Santo Grial. Los asirios lo habían adorado. luego otra. cofres y libros. gafas de miope y cuerpo de pavo real. exige que las actas y declaraciones se copien de acuerdo con ese difícil procedimiento mesopotámico. levantando ya un pie ya el otro. las descendía hacia la cintura. Gehena (o como se lo prefiera llamar) hay que escoger entre el bochorno insoportable de las brasas y el hielo atroz del palacio del Pandemónium. gran querubín. el que acarreaba la máquina de escribir más moderna y eficaz que podría inventar el sobrehumano ingenio. pegadas las narices a los cristales y recalentados por el fuego. y a su luz se discernió la fisonomía del augusto personaje. esté cómodo en parte alguna del distrito central. Báratro. para que su velluda desnudez no desdijese plenamente con la pompa cortesana que se quería atribuir a la ceremonia. pero fingía que eso se debía a un tic que le sacudía la cara. pues era extremadamente vanidoso y se juzgaba muy espléndido. rigurosamente tradicionalista. que había conservado esbelta. más tarde. entre ellos. puesto que una de las leyes fundamentales del Infierno establece que nadie. En el eje de su frente se hundía un hueco. a los que les habían encasquetado unos tricornios con plumas de avestruz. para eludir la 5 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. pues la etiqueta del Infierno. como un San Jorge resplandeciente (pero no). pues. En ese municipio del Hades. Quienes. observaban la escena.pdffactory. adoptaba las actitudes propias de un muchacho bien parecido. que en todo momento desplegaba su cola en abanico. Sheol. Averno. como los que lo seguían. el amo se repantigó en el sillón odontológico y peluqueril. En cambio. Se alisaba el pelo. cruzaba una pierna. y si elige a este último es sólo porque su aristocrática tendencia lo impulsa a diferenciarse de quienes. dejado. en su época seráfica. Se puso el Diablo a tiritar. Mejor dicho: el único que puede optar por el aire gélido es el propio Diablo. y. Recortóse su cara. pero no bien entró se las quitaron. Había. se destacó Azazel. es discutible: lo más probable es que la concavidad sea el rastro del golpe sufrido en aquella memorable ocasión. que habitan el Diablo y su corte. Temblando. y no cesaba de recordar ese privilegio. se ubicó Adramalech. Arropábase en pieles de armiño. Arrimáronle unos fálicos candelabros. A su derecha. broncínea. portaestandarte del Orco. Tártaro. según ciertos comentaristas sin prejuicios. Dicha piedra habría servido.(especie de Legión de Honor) cortaban la sobriedad de su vestimenta. pero esto. como suele acontecer con los viejos que conocieron un pasado de belleza. las pasaba por los ojos renegros. extramuros. abrasantes.. y los que transportaban sellos. por la esmeralda que estuvo engarzada allí. rasurada. el del rostro de anciano. inmolando niños en sus altares.

Obedeció el Canciller Pavo Real. del ilustre Peter Binsfeld. dedujeron fácilmente que el Diablo y su Canciller habían estado discutiendo. A ti te basta y sobra con la Cancillería. a Satanás. a Belcebú. que con cualquier pretexto dejan el despacho aburrido y salen. simulando tremendas inquietudes. Él distribuye entre los demonios la hegemonía de los pecados capitales (los siete que enumeró Tomás de Aquino. el cual. que nada justifica.infiltraciones? ¿Habrá algún traidor que anda por la Tierra.com . porque se ajusta exactamente a las calidades y preferencias de esos cofrades. y recordó en voz baja que los asirios se habían conducido mejor con él.yo opino que me pudo otorgar la Soberbia. la Pereza. fruncía el ceño y torcía los labios. y es que sostiene que el Diablo no puede aparecer bajo la traza de una persona inocente. la Lujuria. la Avaricia. Tomó la edición alemana del "Tractatus de Confessionibus Maleficorum et Sagarum". Únicamente un error singular. lo resuelto. escupió al suelo. -Este hombre -comentó. Por fin. del que saltaron chispas. divulgando nuestros secretos? -Con todo -declaró Adramalech (y en ese momento sus plumas semejaban un inmenso abanico. y elogió el grabado de la portada. la Envidia. Es admirable. Leyó. como si declamase: Munich. la Soberbia. Mira. mas ya estaban los libros delante del Diablo. para pretender viajar. en grabar en el barro (que sería cocinado después) los clavos y variados signos propios de la escritura persa y asiria. publicado en Londres el año 1801. éste es "The Magus or Celestial Intelligencer". alisándose con la boca las plumas. resuelto está. y exclamó: -¡Basta! Demasiado tienes que hacer. con ayuda de un punzón. hasta que encontró lo que precisaba. abierto en la nacarada penumbra de un avantscéne de teatro). a Leviatán. Púsose el príncipe del Mundo a revolver las hojas del “Tractatus". Él también ensayó una clasificación. la Ira. a Mammón. -Aquí está -puntualizó-. porque se encolerizó el Diablo. mientras que un fauno prolijo se esmeraba. y llama a Mammón el príncipe de los tentadores y engañadores. a fin de que se consignara en ellos cuanto dijera el señor. aquí está la clasificación de Binsfeld.fue una autoridad notable. La máquina comenzó en seguida a funcionar sola. por encima de lo demás: un refinado.pdffactory. al agitar la atmósfera. que considero la más perfecta. -Nadie se acuerda de ti -replicó el Diablo-. cuya sabiduría se afirma en su formación por los jesuitas de Roma. acentuaba la corriente fría que hacía palpitar los cortinajes. el 6 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. de Francis Barret. como si escrutase los arcanos de la profundidad. copiando en un rollo lo que dictaba el Diablo. a Asmodeo. dada la manera como Adramalech abría y cerraba las plumas multicolores. y para confirmártelo ¡que traigan los libros! Refunfuñó Adramalech. quien acariciaba sus encuadernaciones con refinamientos de bibliófilo. quedándose corto) así: a Lucifer. a regañadientes. 1591. la Gula. el soberano ordenó que cesara el abaniqueo nervioso. Eso es lo que le gusta parecer. a Satanás. a dárselas de turistas? Por lo demás. en lo que evidentemente venía sosteniendo. ¿O te ha dado por imitar a tus colegas terráqueos. Cualquiera deduciría que los ha conocido. ocupándote de mis relaciones exteriores. hallo en su libro. a Belfegor. Cómo pudo adivinarlo? ¿Quién se lo sopló? ¿Habrá en el infierno -y el Diablo miró en torno. pero todavía algo insistió. mientras acomodaban la máquina de escribir y los cilindros de barro. Rieron los sátiros. sin equivocar ni una letra. cuando hay otros aquí que viven en el ocio estéril.cremación.

a modo de miríadas de insectos tenaces. pasándose por los cuernos el pañuelo de hilo. y ya no hubo resquicio para que asomase ni un reflejo de las llamas. calculó. que integraban un cuadro muy singular con el Príncipe en el medio. el portaestandarte. carece de asidero. que cabeza abajo asistía a la escena insólita. Hizo girar el sillón. y que quienes espiaban por los ventanales lo hacían otorgándose. a ojo de buen cubero. aquí y allá.¡y pensar que en su tiempo sostenían que había estado en el Infierno! Los sátiros.405. Osiris. o sea el jefe y servidor de los que conjuran y de las brujas. y de repente alzaba un brazo de metal. con algún atisbo de verdad. rieron también. porque cubrieron los vidrios en su totalidad. adulones. dedicados con seriedad a las tareas inherentes a su condición. Dagón. terrestres.926 individuos. diablejos. Camos. Astarot. Es más claro. mientras llenaba más y más ladrillos sin cocer aún. silbando con silbido de serpiente: -Ése no tenía ni idea de cuanto nos toca. y a Belcebú. fuesen ígneos. Su atención se concentró primero. como si al caballero moreno y cornudo que la ocupaba fuesen a afeitarlo o a despojarlo de una muela. como si se desternillase o se destornillase. trocitos de hielo. pues. arrojando. empujando al almohadón pontificio. y recalcó. que de repente reclinaba el apoyacabeza. y el sátiro amanuense de tricornio se afanaba. por su parte. el de los falsos dioses. o daba vuelta. Horus.ninguno de ellos. con destino a los estantes del Archivo Mayor. 7 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.de los alucinadores. en el siglo XVI. subía de punto. dentro del Infierno. Ni siquiera el hecho de que fuese aquella una habitación aparentemente infinita hubiera podido contenerlos si se considera que Johan Weyer. Entonces se advirtió que la curiosidad de los mandingas menores.pdffactory. Por lo demás. por su jerarquía. Se echó a reír el Diablo y se sacudieron las paredes. La máquina de escribir no paraba de teclear. médico del Duque de Cleves. de acuerdo con las necesidades del caso. -Sus Excelencias aguardan vuestras órdenes. más definitivo. integra la lista de los demonios-jefes mencionados por Milton. Y entraron. en multiplicar los caracteres cuneiformes. La sé de memoria: Moloch. que en tanto hablaba iba y venía por el cuarto. -¿Están listos los invitados? -preguntó el Diablo. que no en vano era alemán. un breve descanso. que aplastaban las narices. fuera de Belcebú. Belial. cerrándolas de súbito con rápido golpe coqueto. uno a uno. aéreos. las huestes íntegras del Diablo. Me quedo con el Maestro Binsfeld. subterráneos o heliófobos merodeaban sueltos por el Mundo -como merodean. contra las ventanas góticas. señalando al busto de Dante. los siete demonios. -Sin embargo -protestó el Gran Canciller. o se desplazaba. Rimnón. He was an old fool. que su cifra asciende a 7. hacia el busto del poeta. acuáticos. con su inicial bordada en seda carmesí. en el grupo compuesto por el Diablo y sus ayudantes principales. No estaban allí. no olvide el lector que la mayoría de los diablos. rechinó. Tammuz. El Gran Canciller Adramalech se esponjaba y desenvolvía las plumas de pavo real. Astarté. siguiendo las marcadas inflexiones de la voz del Diablo. y la armadura dorada de Azazel. por descontado. Sire -contestó uno de los sátiros. Baal. naturalmente chatas.com . -Que entren. diablones y diablotines. sobre su ambulante silla de portátil baldaquín de estalactitas. Pero esto. Es como el otro -añadió.

el lujurioso. al que comunicaba su vibración el leve batir permanente de las alas (las del avaro eran del paño de algodón más barato. con incrustados carbúnculos. Lucifer. una banda de hortalizas cruzándole el pecho.levantaba una parte y se sacaba los anteojos. Nubes de moscas verdes volaban alrededor. el sátiro tricornudo afiló el punzón y aprestó un nuevo cilindro. chorreantes de miel. el devorador insaciable. de la cual sacaba constantemente más y más viandas de cualquier tipo. exhibía una cota de mallas roja. grifos. el soberbio. una guirnalda de uvas en torno de la frente. -Comenzaremos la audiencia -dijo el amo. Mammón. más extraña todavía fue la que crearon los recién venidos. dormilona y roncadora. Su Majestad se revistió para 8 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. castillos. embistiendo con ojeadas provocadoras a los sátiros: pero a veces se transformaba en una mujer o en un adolescente. La máquina de escribir autónoma. flores de lis. y una colmada cesta. y sus ojos crueles coruscaban en la trabazón de pelos que le cubría la cara y las mejillas. todo él rutilante de mágicas condecoraciones. en los dominios del Diablo. demonio de la Pereza. las del goloso. sustentaba sobre los hombros angostos una amarilla cabeza de cocodrilo y ceñía el blanco uniforme de su dignidad. hechas con lonas de carabelas. Las cabezas de cerdo y de cocodrilo. aguardó a un lado. las del envidioso Almirante. era negro como la noche y estaba vestido por su desnudez total y musculosa. renqueaba y se relamía. Y Belfegor. tenía el hocico de cerdo y de conejo las orejas. y Azazel hizo culebrear el rojo estandarte. Gran Almirante del Infierno y jefe Supremo de las Herejías. apenas resguardado por jirones de ropas andrajosas. como si fuese un inmenso crustáceo. las del libidinoso. pero todos ostentaban colas iguales y unas patas de cabra que proclamaban la ausencia de zapaterías. y que ascendían también por su cetro de ébano. Belcebú. y las del perezoso.pdffactory. Asmodeo. de cantáridas esmeraldinas. y por las miradas titilantes de ambición que dirigía a cuanto centelleaba un poco. Entre tanto. Así se presentaron los siete demonios ante su señor. Llevaba una corona sembrada de diamantes y anchas alas de murciélago. Leviatán. el envidioso. los policromados adornos y atributos. No abundamos ahora en más detalles acerca de sus estructuras. ávidamente dispuesta. quienes se inclinaron sucesivamente ante el amo infernal. "Hijo de la mañana" lo llamó Isaías. Ya los irá conociendo y apreciando el lector en el curso de este libro. no venía solo. traía un capote manchado de grasa. porque evitaba en lo posible caminar. los distinguían. desnudos ambos y tan cambiantes que resultaba imposible discernir su sexo. captadora de palabras en el aire. de piel de marmota). que embaulaba con fruición su boca descomunal. Cuatro simios alados portaban las andas en las que estiraba su molicie. leones. lobos. el iracundo. y el caparazón de tortuga que le caía por la espalda. Con ser sin duda extraña la escena que esbozamos. y con lo descrito basta para transmitir una idea sucinta de la extravagancia de su concurso. el de las alas de buitre. zurcido y pobre. las garras diversas. y al otro.com . y con ser tan negro resplandecía como el amanecer. su corpachón de hembra rolliza. el avaro. Su orgullo se evidenciaba en los elementos heráldicos que se entretejían en su manto transparente: águilas. Satanás. y el serafín Azazel hacía relampaguear los oros de la coraza y aprovechaba el aire intenso para que flamease la angosta bandera. lo mismo a la máquina de escribir del Diablo que a la armadura de Azazel. sobresalía por una delgadez que le marcaba el esqueleto.

era el menos elevado de los espíritus caídos del Cielo. como si fueran teólogos. y cerró el debate.pdffactory. y que se distribuyeran en consonancia con sus títulos. dirigiéndose a sus siete grandes vasallos. el citado en el Nuevo. El Diablo empezó por mandar que los siete huéspedes dominaran el batir refrescante de sus alas. Cabe señalar que durante todo el resto del acto. se desabotonó la camisa. y que aquellos espasmos de la pituitaria acompañaron como un coro sollozante al desarrollo de los diálogos. según Milton. y el Diablo sonreía. Protestó Mammón. incorporáronse. que es idéntica a su cara visible (con la única diferencia de que no conserva la mancha del tintero luterano) y que sólo se muestra en las funciones importantes. y entonces apareció su segunda cara. y en realidad esa tentación rindió tan poco fruto que no es para vanagloriarse y más conviene ni 9 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. el más difundido de los demonios? ¿No presidía cuanto se vincula con la zona del Oriente terrenal? ¿No lo confundían a menudo con el Rey de los Infiernos? Hinchaba el pecho y los bíceps potentes.le retrucó que. pero el Diablo -que tiene buena memoria. y algo detrás los restantes: Lucifer. con furia Satanás. Adramalech remilgadamente.muy descontento de ustedes. Lucifer. su cara oculta. en consecuencia. rampantes y sañudas. la que tiene la boca dibujada a la altura del ombligo. hubo siempre alguien que estornudaba. Belcebú con gula. No se obtuvo esa repartición sin reclamos. que es Belcebú. Los que son príncipes. En su manto.com . a veces al mismo tiempo que la superior. a causa del desabrigo. Belfegor con pereza. la administración infernal le adeudaba bastantes beneficios. hizo lo propio con el cierre relámpago del pantalón de franela. Así lo hicieron. Mammón y Belfegor. los párpados y las fauces se le llenaron de lágrimas. del Rey de los Infiernos charlaremos después. que son los mencionados en el Antiguo Testamento: Satanás. Viven aquí una vida inútil. recordando que. Dicha boca ventral habla. Aclaradas las prioridades. Y el lánguido Belfegor femenino arrellanó su concha de tortuga en las andas y se limitó a bostezar: sabía que muchos entendidos reconocen en él al Dios Crepitus. Satanás y Asmodeo disputan sobre cuál de los tres fue el que tentó a Jesús. Es decir que no se revistió. y esas violencias nasales hallaron eco en los estornudos soltados por los siete demonios. arguyendo que Milton carecía en absoluto de autoridad. se la pasan divagando. y eso bastaba para tranquilizarlo con referencia a la importancia sonora de su situación. apostándose a la derecha los de nobleza más rancia. -De eso -acotó desde su sillón móvil-. y no hacen más que discutir. a la izquierda. ambas narices se limitaron a estornudar estrepitosamente. tomó el Diablo la palabra. Leviatán y Asmodeo. de acuerdo con el ritual previsto por el protocolo. Se abrió el chaleco. recostados sobre laureles antiguos. desdeñan a los otros. también según Milton. lo cual puede provocar embrollos. en particular por los sin ropa. en cuanto al cocodrilo Almirante. Lucifer y Asmodeo. Lucifer se atufó. el más egregio. Por el momento. el de las digestivas ventosidades. fue el primero que enseñó a arrancar los tesoros de la Tierra y que. -Estoy -dijo. pasándose las plumas de pavón por la desembocadura irritada del aparato respiratorio.la ceremonia. las dibujadas bestias. y el carbón de su cuerpo espejeó como una añosa madera lustrada. ¿Cómo? ¿Acaso no era el más prestigioso. En lugar de proponer ideas originales. sino se desvistió. que favorezcan al Infierno.

en la época en que lo ayudó a construir el templo. Señor de la Voracidad. poco a poco se irá convirtiendo. tartamudeando de ira. El Infierno es un instituto penal. antes de resolverlo. que el Diablo los había reunido para otorgarles alguna nueva prebenda. -¿No es comprensible -continuaron los labios umbilicales.la actitud de esos países del Mundo en los cuales se pone toda clase de inconvenientes a los ciudadanos. que procedan como les plazca. y yo aspiro a que el Infierno sea un modelo disciplinario. ninguno de los siete sirve de nada y eso implica un mal ejemplo. haraganeando. Satanás y Lucifer se han ingeniado. de traicionarme a mí. Asmodeo enloquece a todos con su cuento de cómo se apoderó del harén del Rey Salomón. para invadir el del Ocio. y retuvo un viento que hubiera sido muy mal recibido. que encabecé la sedición? Sin embargo. absortos. llegó a imaginar que le conferirían una condecoración más. en testimonio de su lealtad al jefe máximo. y habían barruntado. A mil leguas estuvieron de suponer que los habían convocado con el propósito de endilgarles una reprensión. con literarias intrigas. ¿No integraron algunos de ustedes el grupo que traicionó a Jehová? ¿No serían capaces de traicionar de nuevo. y sin embargo no hay quien le extraiga una receta en este sitio donde tantos pobres diablos soportan quemaduras injustas. el Diablo levantó la diestra y descartó cualquier objeción probable. con escéptico rictus. Además. teniendo en cuenta lo excepcional de su status. una protesta.com . Por su parte. Espiáronse. Pero este caso es diferente. para no perder vocablo. Es algo que no puedo soportar. Pusiéronse a cantar los siete la "Marcha de las juventudes Demonistas".recordarla. Por encima de sus especialidades. antes de autorizarlos (cuando se les permite) a trasponer sus fronteras? Yo la acepto y la admiro. a fin de que allá cumplan la misión que aquí desatienden. que ya empieza a cundir entre los espíritus menores. 10 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Asaz vacilé. señorío de Belfegor. y debe funcionar sobre bases serias. Intentó Satanás. que manejen a su antojo la indulgencia. y avanzó las uñas-. It's an old story. y Belcebú. Gran Almirante. los convictos. Si los supremos guardianes de nuestra casa olvidan su obligación. Belcebú se jacta de su título de patrono de los médicos. Me disgusta la perspectiva de que escapen a mi directa e inmediata fiscalización. a la Tierra irán. apartó a manotazos las moscas zumbantes que lo envolvían y cesó de masticar. engañándolo. para que el Mundo crea que uno de los dos lleva la corona de los Infiernos. -He pensado -manifestó la boca del ombligo. En consecuencia. Lucifer. faraón de lo pertinente al insano Orgullo. pero se lo vedó una cascada de estornudos. Leviatán. irguió el cuerpo macizo y proclamó. su fidelidad. Ahora fue su segunda cara la que habló. Se relaja la disciplina. Se trata de la disciplina laboriosa. Ce n'est pas aimable –adujo con una mueca torva. De Belfegor no hablemos: no hace más que tumbarse. En resumen. en un Paraíso. la vanidad era su denominador común. para vergüenza nuestra. y Belfegor se mantuvo derechito. prefiero correr ese riesgo a verlos en torno. en las andas que su somnolencia requería. Allá ellos en el Cielo.enviarlos a la Tierra. Se diría que cada uno ha renunciado a su pecaminoso dominio. en representación del resto. relegando mi nombre (el nombre de Diablo) a la condición impersonal de nombre común y colectivo.pdffactory.

Belfegor.pdffactory. los ásperos dedos. Belfegor contemplaba el reloj de los años. 11 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. sonará el reloj. Sabían a qué atenerse y por eso no escupieron lo que se les ofrecía: el Ponche del Infierno. al salir. por describirlos heráldicamente. Mudos quedaron los siete demonios. Estiraron los demonios las extremidades. Por eso te elegí para transportarlo. En lugar de indicar las horas. Luego los demonios retrocedieron y se retiraron. Por último. Pero ¡cuidado!. y presentaron la ponchera ardiente. y éste se apresuró a clausurar el cierre relámpago del pantalón y a abotonar el chaleco. Tú lo llevarás. es lo más cruelmente frío que se conoce. que tomó consecutivamente el soberano. repentino. Asmodeo desenrollaba el mapamundi. Durante el viaje. cada una de las cuales ostenta el nombre de uno de los llamados pecados capitales. las zarpas. y sobre cada una de las palmas. Adramalech. el ponche. que era bonito. Exhíbanlo delante de Caronte. contraflorados y ecotados. Ya veré yo que a cada uno le corresponda una tarea no vinculada con su idiosincrasia. Se inclinó al oído de Adramalech. Y esta caja de laca punzó. -Eso hará las veces de pasaporte -concluyó el Diablo-. aterida. El Diablo reía. en el mapa. Asmodeo. Te encargarás tú de ella. Estos maniobraron la cerradura de una maleta y de ella extrajeron tres objetos. Y no piensen que será un trabajo sencillo. obra de un diablo japonés. y no por cierto a divertirse. porque su segunda cara empezaba a amoratarse. el propio jefe imprimió su timbre rojo: los tres cuernos endentados. quien se dobló palaciegamente y a su vez transmitió a los sátiros una orden. si lo requiriese el éxito de la empresa. el sitio coincidente donde se hallan. Adramalech. -Y ahora extiendan las manos -habló el Rey-. Lo examinarán ustedes y así sabrán por qué momento de la historia humana. que se ilumina señalando el lugar del Mundo en el cual se encuentra quien lo consulta. dame el sello.-A la tierra irán -prosiguió el Gran Demonio-. con exactitud. que es un despertador irreprochable. contiene siete fichas de nácar. Aquí tienen un mapa. nosotros. Belfegor soñoliento.un reloj. todo plumaje y meneos. Colmaron las copas. Lucifer.com . abrirán la caja punzó. más gélido aun que el famoso semen glacial de los íncubos. sino a trabajar. y la suerte dispondrá cuál de los viajeros será el artífice a quien incumbirá ejercer la tarea inherente a su intrínseca tentación. por qué año. -He aquí -dijo mientras lo mostraba. allende la cual operamos. que sólo se sirve en el aposento helado. inesperado. ya que ellos deberán colaborar con el ejecutor principal. ya que el tiempo es una absurda convención de los hombres. atraviesan en ese instante. decorado con personajes mitológicos y con blasones de ciudades. el pavón se pavoneaba. Asmodeo lúbrico. libres. los demás no permanecerán inactivos. No es un reloj común. indica los años. evitando dar la espalda a su señor. Lo siguieron dos pajes que coceaban con escandalosas luces de perlas en las pesuñas. Verificarán. De modo que no te relamas. Aproximóse el Canciller. y los siete brindaron con el Diablo Mayor. Te lo confío. y se detendrán allí. Lucifer revolvía la caja y hacía sonar las fichas. el portaestandarte izaba y bajaba la insignia.

sobre una sirena provocante. sin silenciar las protestas. Satanás. sobre un sapo gigantesco. Así lo hicieron los demás. sobre una serpiente de escamas azules.se adelgazaron y convirtieron en cintas brumosas. por la multitud de hornos encendidos. con barbado rostro de hombre. y la mujerona semiamodorrada acomodó el pesado caparazón de carey y cerró los ojos. cuando el concupiscente Asmodeo los detuvo. por la pésima calidad de sus alas de algodón zurcido. el Cocito. para escapar cuanto antes del tórrido ambiente y eludir la curiosidad de los pequeños diablos que. agitaron las alas y espolearon las bestias. Mammón. y al abarcarlo se comprendía la inquietud del Diablo porque su obra. los cristales del palacio del Diablo.com . mitad águila y mitad león. Asmodeo. mientras que su vehículo se elevaba por los aires. Brincaban los aprendices de Mefistófeles y hurtaban los cuerpos a las lumbraradas. sino en barca. Mammón. echáronse a toser y a gimotear y a experimentar palpitaciones. sobre una reproducción mecánica del Vellocino de Oro. más arriba. Saltaron los demás sobre sus bestias: Lucifer sobre un grifo. almacenes. para borrar una visión que certificaba su culpa. y hasta los más esforzados de los siete demonios. y siguieron más arriba. Los cuatro monos que sustentaban sus angarillas desplegaron las alas pilosas. y emprendieron el descenso y aterrizaje. con planicies y volcanes. atravesaban sus puentes. como un hervidero de periodistas -alguno llevaba un aparato grabador. pues al Aqueronte no se lo cruza por lo alto. Olía el contorno a chamusquina. dados a la contradicción. la sierpe azul de Satanás tiró un mordisco venenoso al sapo del Almirante. -Antes de partir -dijo. tal era la oposición entre la temperatura de la cámara blanca y el furor candente que imperaba allí. Los propios siete lo corroboraron y. Leviatán. pudiese aminorar el ritmo fabril y febril y transformarse en un sitio de desorden. conducidos por guardias.los asedió. chimeneas humeantes y crisoles en los que bramaba el metal de fundición. el avaro. el Flagetón y.UNO EL VIAJE A la puerta del Pandemónium los aguardaban sus alígeras cabalgaduras. Pero pronto debieron aplacar la alada propulsión. el Aqueronte. Lamentáronse la sirena de Asmodeo y el toro barbado de Belcebú. como solitario témpano. depósitos. inquiriendo noticias sobre el motivo de la convocatoria. Belfegor fue el único que no necesitó otro transporte. tan amplia y compleja. y ruego a Sus Excelencias que me acompañen. vestido de terciopelo escarlata. ya que los demonios son. trepaban a sus baluartes. Abajo.debo cumplir una pequeña misión relacionada con dos humanos que aquí cerca residen. por esencia. extendíase el imperio del cual eran príncipes. hasta que los ríos infernales -el Stix.pdffactory. entre vapores. Daba todo él la impresión de una importantísima empresa industrial. y tras breve 12 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y corrieron a montarlas. en cuyo corazón se destacan. el Leteo. y Belcebú sobre un toro asirio (asirio como él). cosa archisabida. con más dificultad que el resto. vehículos en movimiento. Muchedumbres regimentadas recorrían sus distintos sectores. con cavernas y riscos. Ya aproximaba Caronte su célebre esquife y ya se aprestaban a comprar los pasajes. y a poco sobrevolaron la vastísima hoguera. en los límites. como Lucifer y Satanás. naturalmente.

son los lujuriosos hermanos políticos. la inspiró el episodio de ustedes. -Estos -explicó el demonio. con sus elementos ajados y de acuerdo con un horario fijo. Es la reproducción del óleo que el romántico Ary Scheffer pintó en 1822 y que tanto conmueve a la sensualidad de los visitantes del Museo del Louvre. a Tristán y a más de mil sombras. tornaron a aletear y a cabalgar. -Tórtolos eternos -manifestó-. y se metieron todos. y el espectáculo ofrecido por su revoltijo senecto no era agradable. A los condenados se dirigió Asmodeo. la delicada morbidez de Francesca y sus pechos de marfil. hombre y mujer. Eso no quita. La habitaban dos ancianos decrépitos. porque el avaro se negaba a pagar el óbolo de la travesía. a Dido. y confiesen que no anduvo ociosa mi imaginación al concebir su tortura. Ascendieron. a Paris.andar se internaron en una cueva lóbrega. entre hipos. de que la desobedecieron. Se pasaban la postal y lloriqueaban. desanudaron sus pobres miembros y contemplaron con mirada ausente a la ilustre compañía. a la tarea tradicional que exige la propagación de la especie. irreconocibles. "Nessun maggior dolore". "la bufera infernal". a Aquiles. sudorosos. a Helena de Troya. Observen el hermoso cuerpo moreno de Paolo. por fin Asmodeo. Rompieron los amantes a balbucir. temblando de cólera. carentes de ropa alguna. y en cumplir el acto carnal tres veces por día. Y la acostada Belfegor le respondió con un ronquido. grifo. utilizando una engomada tira. Hallábanse en ese instante entregados. En la opuesta orilla. Su escarmiento finca en continuar envejeciendo y envejeciendo. Exhibieron sus manos selladas por el Diablo. ¡Con qué joven elegancia vuelan y cómo se abrazan! ¡Ah. toro y sapo en la barca. Excelencias. hasta que Satanás. Francesca da Rimini y Paolo Malatesta. fastídiense.pdffactory. Hubo allí una corta discusión. en el poema del Alighieri. Obsérvenla. El gordo Belcebú se secó una lágrima sin cesar de engullir: -¿Qué nos esperará ahora? -murmuró. abonó el boleto. y a quienes envolvían telarañas muy viejas. pero de nada le valió el uniforme. con monos. les he traído. pegó la tarjeta en el muro. o sea el tiempo en que no tenían que amarse. me veré forzado a elevar a cuatro sus cotidianas faenas.com . por supuesto. deslizándose una zarpa por la jeta de puerco y por las orejas conejiles. la literatura! Comparen su situación con la de ustedes. su pena consiste en recordar el tiempo feliz en la desdicha. cuyo torbellino lleva en su seno a Semíramis. ¡Qué distinta su concepción poética de la realidad por mí inventada! ¡Qué diverso y cuánto más terrible es su real castigo! En "La Divina Comedia". Los demonios se refocilaron y aplaudieron y Leviatán amarilleó de envidia. Cotéjenlo. Se iban del Infierno. con la estricta verdad. formando un compacto 13 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. una bella tarjeta postal en colores. siempre juntos. y no dejen de satisfacer su triple obligación diaria. Los nobles italianos. a mi retorno. que los muestra arrastrados por una tormenta interminable. con su cadencia decorativa. Como sabrán. para que no me olviden mientras falto de aquí. serpiente.. etc. lo que subrayaba el triste despojo de sus anatomías. sirena. con harto esfuerzo. Se iban de su refugio. Luego los viajeros se alejaron hacia la ribera del Aqueronte. que evoquen con amargura su tiempo feliz. Sus Excelencias tendrán presente el quinto canto dantesco. pues si me llego a enterar. a Cleopatra. y porque Leviatán pretendía que su acuática condición de Gran Almirante lo eximía del gasto. escuálidos. Vellocino..

El viento desplegó la capa transparente del estatuario Lucifer. majestuosos. hizo. "Excelencia". y volvió a entregar su capa a la tempestad del infinito. Produjo el Almirante un catalejo. el uno al otro. En su centro se recortaba el lecho peregrino de Belfegor. haciéndole pegar un brinco a Belfegor en sus andas volanderas. "del cul trombetta". inseparables de Belcebú. a través de su trama sutil y sus dibujos heráldicos.. liviana. En breve. Ahí se armó la tremolina.. ¡qué atrevimiento! -¡Excelencias somos y Excelencias seremos. esa falta de diplomacia. se acordó de su calidad de Dios Crepitus. con animales. con héroes. pero antes de que replicase se interpuso el goloso. afligidas. aparecieron las estrellas mezcladas con los rubíes. jefe Supremo de las Herejías. nos llamemos. y la rozó con sus barbas asirias.pdffactory. si las hay? Verdad que Belcebú sobresalía por ser el menos demonio de los siete.grupo. se puso a trepidar y a lanzar centellas. o una máquina curiosa. esa locura. En su lente. Detrás del manto del soberbio y de sus enjoyados carbúnculos. 14 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. redonda. que es el bonachón de los diablos (puesto que a la Gula se la suele definir "pecado de monje") y propuso. de Marte o de Venus. que se movía lenta y rítmicamente. cuyas alas de piel de marmota dormían también. Aceleraron la marcha. "compañeros"? Sería más simpático. con la boca llena: -¿Qué les parece que en lugar de llamarnos. esa descortesía. o un enjambre de hadas y silfos. El Vellocino de Oro a motor. Sonó la campanilla del reloj. que cabalgaba el avaro. ¿Cómo pudo ocurrírsele esa barbaridad irreverente. es evidente que esos de las astronaves van mejor que nosotros! ¿Qué tal si los destruyéramos? No lo toleró Satanás.. susurraban alrededor.. se distanciarían frívolamente de su meta. la lluvia. sobre cuyas alas de miel se posaron las moscas. surgió el Zodíaco. Ya era una pedrea de radiantes aerolitos. las catedrales. El toro de rostro masculino ojeó amorosamente a la sirena. no de los mil sino de los siete demonios. pues el combustible es caro. la rueda mágica que gira en la región celeste de los planetas máximos y de las doce constelaciones. recogió su anteojo y distribuyó amuletos. Despabilóse Belfegor. Navegaban. Si al comienzo del viaje abundaban las distracciones deportivas. Ya distinguían los cursos de agua. Agolpáronse las nubes y cayó. natural y desenfadadamente. preciosa como una alhaja inmensa. por falta de combustible. El cocodrilo Leviatán. confuso. como la cabeza de un calvo danzarín. como si fuesen un aerostático mecanismo con muchas hélices y alas. vive el Diablo! -rugió Lucifer. los caseríos. el cielo se pobló de maravillas. como dice Dante. o una espiral de almas que se remontaban. las murallas. los sembrados. y eso fue considerado como un voto más en contra de la osada moción de Belcebú. la Tierra rotaba. llanamente. y los demonios las eludían a palmetazos.com . con símbolos. pero. o el carro de Febo que cruzaba al galope. ebrio de orgullo y. de cualquier manera. por el éter. El cocodrilo Almirante se irritó e hizo sonar las medallas. Las moscas verdes. a uno de ellos? ¿Acaso el Infierno no es una institución aristocrática. de súbito. dorado. y debajo del cual vibraban las colas de la sirena y de la sierpe azul. que circuló de mano en mano. para que las juzgasen. -¡Excelencias -gritó el celoso Leviatán-. tripulada por seres de la Tierra. Belcebú tragó lo que trituraba. los monasterios.

Lucifer sacudió la caja japonesa de laca roja y sacó una ficha: -“Soberbia” -leyó-.en Francia.com . Consultó el cronómetro y añadió: -El año 1443. Asmodeo se metamorfoseaba en doncel. Pausadamente. -Estamos -dijo. La suerte respeta el orden jerárquico. ambos desnudos. Aquietáronse por fin las alas motrices. 15 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. ambos voluptuosos. Me toca a mí y es lógico. se besaron el toro y la sirena.. iniciaron el descenso. compañero Excelencia. comencement des Temps Modernes. que arropaba la bruma. y usted. Se restregó las manos de uñas filosas: -Ya veremos de qué se trata. en doncella. Bajo ese influjo. Para divertirse. La Soberbia va siempre adelante. entonando la "Marcha de las juventudes Demonistas". Excelencias.¿dónde estamos? Asmodeo desenrolló el mapa y se iluminó una zona.pdffactory. Fin du Moyen-Age.. sobre la provincia de Poitou.-¿Qué sucede? -inquirió el perezoso. y los trotamundos se detuvieron en un hueco de un pálido bosque secular.

.. Desde ciénagas y estanques ocultos. -¿Cómo te sientes buen hombre? -No sé. las patas del grifo.y sé perfectamente de qué se trata. arrastrando simulacros de follaje. croadores. una rama seca se desprendía. -Buen viejo -le replicó el interrogado-. luego le devolvió su aspecto natural. pues nada se compara con el dinamismo de la ira. buen anciano. y no bien se esfumó el manso receptor del caudal de la vejiga diabólica. sobre las cuales las hojas no cesaban de caer. encontrarás el castillo de Tiffauges. y de golpe se tornaron invisibles.. congelados por el clima de los espacios siderales. e infórmame de a dónde conduce este sendero. reaparecieron los seis andariegos restantes y sus medios de transporte. de vez en vez. de los monos.. según el humor variable de la gente. -¿Oyeron Sus Excelencias? -inquirió Lucifer. se hundían en la alfombra de hojarasca. Los siete cabalgaban como a través de un sueño. Separáronse así. y Satanás. por aquí derecho. Sentáronse en redondo los demonios. -Oímos -respondió Asmodeo. El otoño tapizaba de amarillo las sendas indecisas. buen hombre. al arrastrarse por los corredores cortesanos. pero no te aconsejo que vayas. Lucifer le orinó encima.DOS LUCIFER O LA SOBERBIA De árbol en árbol se estiraban los flecos de niebla. Antes de ubicarse en el césped mustio. en segundos encendió una fogata. plañideros. Lucifer mudó su traza en la de un viejo y preguntó al campesino con voz cascada: -Buen hombre. a un cuarto de legua. las colas de la sirena y de la serpiente. -Hasta la vista. El aldeano se sacudía el remojón. Impetuosamente. Cuando las ruedas del Vellocino. el demonio apuntó el meñique y el índice y recogió los demás dedos: -¡Vete tú con él! Sopló y el hombre se convirtió en una azucena. oyeron pasos. se interpelaban. y que se cuenta que son tejidos por las hadas. al avanzar con pausado tranco. Venía un aldeano por la vaguedad de la arboleda.de moverse entre sombras espectrales. Y la brisa ponía doquier su liviano temblor. de suerte que los demonios tuvieron la impresión -para ellos nada novedosa. eliminando veladuras. se enredaban en su encaje gris. -Allá debo ir. Tapándolos. 16 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. en la diócesis de Maillezais.pdffactory. Detengámonos aquí y lo comunicaré a Sus Excelencias. Cuídate del rocío. los anfibios. Adelante. Hicieron alto en un claro del bosque. el más enérgico. y los viajeros. empapado.com . sin hablar. El día se insinuaba. Comenzaron a piar las aves. producían apenas un rumor similar al de los largos vestidos. -Hasta la vista. y entonces un vuelo de pájaros absortos tijereteaba la bruma. Ondulaban en la espesura desvaída los que en algunas partes llaman hilos de la Virgen y en otras babas del Diablo. La necesitaban los siete. apiádate de un peregrinante que extravió el rumbo. -Vé con Dios. porque es un lugar maldito. del sapo y del toro.

Frunció la trompa. ¡Y él los obsequiaba con dulces! El demonio de la fornicación retomó su discurso: -Repito que es un tema que conozco bien.. Sus padres murieron cuando era niño. señor de Laval. y se perdió con él al amparo de los matorrales.com .. y continuó. los simios saltaron en la fronda. Será mejor que Su Excelencia Asmodeo resuma cuanto antes la historia de Rais. con envidia-: Gilles de Rais ha sido el único rival auténtico del Marqués de Sade. y varios de sus folios llevan mi sello copulante. Entonces Asmodeo dio principio a su relato. porque el abultado expediente que suscitó esta causa pasó por mi departamento. ofendido. Conde de Brienne.qué puede tener Su Excelencia contra la avaricia. que tres años atrás del que ahora vivimos por la gracia del Diablo. Champtocé y muchos lugares más. Consejero y Chambelán del Rey Carlos VIII. Gracias a ella se ha poblado buena parte del Infierno. -El señor de Rais pertenecía a la ilustre familia de Laval. pero mis subordinados me notificaron día a día de su evolución.desuncieron sus bestias: la serpiente se enroscó al cogote del grifo. Por avaricia. Nació en la Torre Negra del Castillo de Champtocé. o sea en 1440. ni por qué la califica de sórdida.. Era primo de Juan V. -Quizás recuerden o no recuerden ustedes. y su abuelo materno. el sapo se dedicó a cepillar su casaca púrpura. para iluminación de atrasados. como Europa en las mitológicas versiones. sumando su canción a la de los batracios fraternos. dejándole una fortuna inmensa. fue ajusticiado en Nantes. -Nada tengo contra la avaricia. Mariscal de Francia. que tenía dientes de lobo en el escudo. lo agraviaban: se habían burlado de él. que depusieran su título y se llamasen "compañeros". Abrió su cesta sin fondo el voraz Belcebú y distribuyó en torno algunos confites de chocolate y azúcar. y descendía de gente tan famosa como Bertrand du Guesclin y Olivier de Clisson. y ahora se mofaban de su incultura. Craon. Por segunda vez. Craon permitió que Gilles creciese a su antojo.. emparentada con los Montmorency. que se puso a pastar. cordialmente. cuando propuso. Teniente General de Bretaña... la riqueza del joven Gilles 17 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.pdffactory. pues lo único que en verdad le interesaba era añadir más y más tierras y castillos a sus propiedades. me limito a referir los hechos objetivamente. y la sirena se acomodó sobre la grupa del toro. el Mariscal de Saxe -replicó la furia de Satanás-. Tiffauges. en pos de rezagadas nueces.. desde que partieran. -Ese es Saxe. el goloso. Pouzauges.. -No veo -interrumpió Mammón.. Hizo una pausa. para desbandar las moscas verdes que lo aturdían. Se mentaba a ese abuelo por su avaricia sórdida. Machecoul. el Barón Gilles de Rais.. y a mi vez di parte al Diablo. De esa suerte. que respeto. quedó gruñendo el desprovisto motor del Vellocino. quien se empeñaba en remendar una de sus alas miserables. No me encargué yo mismo del asunto. quien aprobó el procedimiento seguido. Duque de Bretaña. Es cierto que también hubo una condesa húngara. y amontonar más y más monedas de oro en sus cofres. pasó a administrar sus bienes y a educarlo. o por parsimonia. -¿Sade? ¿El Mariscal de Sade? -demandó la ignorancia del tragón Belcebú. -Imposible no recordarlo -dijo Leviatán.

Cuando despuntó su barba..ha sido un excelente aliado nuestro. Asmodeo lo imputó buen augurio. La ciencia y el arte cuentan con su eficaz apoyo. -La envidia -proclamó el cocodrilo. metida en su hocico: -Al tiempo que se señalaba por su hermosura y su opulencia. como Leviatán tenía razón y él también era lector asiduo del "Sunday Times". prometiendo no quebrar el relato. la maravillosa ira. "Ana. estudiaba latín. que respeto. -La ira -murmuró Satanás-. aprendía a iluminar manuscritos. Y vuelvo a mi historia. Catalina de Thouars. despanzurró a un negro palafrén para calmar sus nervios. al escribir Perrault su cuento de "Barba Azul".resulta. o me callo! Le suplicaron que prosiguiese. -A ese cuento -acotó el demonio comilón.no podré proseguir. del progreso. aparte de tales diversiones. y el erótico cronista se desembarazó de una baba del Diablo (o hilo de la Virgen). -Su Excelencia -arremetió el cocodrilo. si bien se mira. que admiro a los siete pecados capitales. Son la obra maestra del Diablo. -Si me interrumpen de continuo con reclamos de la susceptibilidad protestó Asmodeo. Volvieron a rogarle.llegó a ser colosal y a provocar la baja envidia de muchos grandes señores de Francia. feliz de saber algo. el único relax auténtico. Encabritóse Lucifer.lo conozco. se advirtió el extraño reflejo azul de sus pelos rojos. consecuentemente. Los déspotas calcan sus biografías. aplicando sobre su coyuntura la palma derecha.. una justa soberbia es necesaria para el artista. Tras dos tentativas infructuosas.com . y Belcebú le ofreció unas pastas. leía a Suetonio. puesto que nada embravece tanto a un soberbio como que lo tachen de falta de originalidad.. Gilles de Rais sobresalió pronto por su belleza viril. Merced a la envidia se han realizado obras muy importantes.. despreciativamente. y se refiere que. Sin embargo. Torturaba gatos. -El muchacho. de una vez por todas.plagia a Edith Sitwell. hermana Ana ¿qué ves venir? No veo más que el polvo del sol y el verde de la hierba. Siguió. Declaro. -¡No hablo más! -gritó Asmodeo. pues no existe invención que con ellos se pueda comparar. su abuelo valoró la conveniencia de casar a Gilles con una hembra rica. brincando. y perdónenme Sus Excelencias. siglos más tarde. Yo no comparto la idea. ciertos eruditos sostuvieran que había sido inspirado por los anales de Gilles. una virtud. delante de ellos. y a doblar el brazo izquierdo. pues. y como procedía del sector derecho del camino. Era la niña (como todo lo que más o menos provocaba la atención entonces) prima suya y 18 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. el insuperable presuntuoso se limitó a clavar los ojos en su contendor. iracundo.pdffactory. coleccionaba escarabajos y mariposas. -Ese escritor -dijo Lucifer." -¡Basta -resopló Asmodeo-. todavía adolescente. de la competencia y. -Asimismo -afirmó Lucifer-. en cualquiera de las artes. Cruzó una cabra salvaje. el joven contrajo enlace con una niña de su edad. oía música. el doncel aterró a los servidores de sus castillos con su indiscutible y bella crueldad. el demonio: -A la edad de dieciséis años. El ejemplo de los emperadores romanos nos fue muy útil. Es deuda cercana de la emulación. Lo he leído en el "Sunday Times". De ahí proviene que.

simultáneamente. Por entonces. en breve visitaremos. un hombre de libros de caja. rubia. por supuesto. mimándolo.. Sin embargo. él no se opondría a sus hábitos. que lindaban con el señorío de Rais y que incluían los espléndidos castillos de Pouzauges y de Tiffauges.. Debo afirmar que estoy muy satisfecho. se bifurcan. de ojos acerados. Es envidiable. Y. en varios y opuestos sentidos. confié la tarea. se aproximó al letárgico Belfegor y ahuyentó las moscas que lo cubrían con uniforme verdoso. me transmitió detalles significativos.. Las perspectivas se mostraban halagüeñas. de largo cuello fino y talle cimbreante. -Permítame Su Excelencia -exclamó Leviatán. y las posibilidades que hay con referencia a esta materia. A partir de aquel momento y hasta el final de su vida. uno hubiera pensado que iba a solazarse con descripciones minuciosas. ni levantaba un escudo. de máquinas de calcular.que lo felicite.vástago de la antigua casa de los vizcondes de Thouars. Sonrió Asmodeo: -Dichas actividades y su maldad magnífica. Gilles de Rais me comenzó a interesar. ¡Y el Diablo opina que uno no trabaja! Nada menos que a treinta de mis funcionarios escogidos. el bisnieto de du Guesclin se distinguió como un paladín cabal. aguijándolo. No soy yo. ni sostenía una lanza. Y el Barón de Rais no despidió a sus pajes. según parece. Ha planteado el caso con real elegancia. tomar a su cargo también lo que después sucedió entre los esposos. excitando su alerta imaginación. -¡Cómo! ¡el pecado de los ángeles! ¡el del Diablo! ¡el de la caída! Supriman a la soberbia y no nos quedaría más remedio que vivir en el Paraíso. se multiplicaba la cifra de sus íntimos pajes. tenía pajes y pajes doquier. Desde que empezó a hacer funcionar los artilugios sensuales. Algunos considerarán culpable a este abuelo: yo no lo juzgo. el indicado para criticar su predilección. En cambio abrió los ojos desmesurados ante la nómina de las propiedades de Catalina. Para llevar a cabo el casamiento. aprobándolo. Cada uno es como es.pdffactory. Por desgracia. ya que el lazo de sangre se oponía a la alianza. Es el más común de los pecados. Presto. No pudo. Púsose de pie el grueso Belcebú. Una delicia.. Se enfurruñó el narrador: -Soberbios somos todos.. pero entendió que no le correspondía interferir. de fortaleza en fortaleza. lo acompañaron siempre. Uno de mis agentes privados. bonitos pajes. por múltiple. y luego de analizarlos sesudamente deduje las ventajas de ocuparme de él. fue menester raptar a la novia.. y que Su Excelencia aspira a la condición de soberbio. el castillo de Tiffauges que. Dada su especialidad.. La autorización papal llegó cuando era prácticamente superflua. como todo el mundo sabe. existen pocos. Siempre que Gilles no interviniese en el manejo de su economía vasta. con tan segura destreza. Craon había descubierto. El abuelo Craon había asumido la responsabilidad de organizar el rapto. al contrario. Fue un superintendente. Catalina se prestó de buen grado y se casaron en secreto.que nos vamos por las ramas.com . 19 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. ciertamente. -Parece -atajó Lucifer. la singularidad de su nieto.. Ya entienden Sus Excelencias a qué me refiero. los gustos de Gilles iban por otro rumbo. Son idóneos colaboradores. ni revestía una armadura. no distraían al de la barba azul del ejercicio de las armas. optó por emplearlos en favor de gente de su mismo sexo. Además -se entusiasmó Asmodeo-. en gira de inspección por los castillos de la provincia de Poitou. de batalla en batalla. Nadie domeñaba como él el fuego de los corceles. en hora temprana.

a su ídolo. lejos.. triunfales. sus músicos.. se desvelaban por agasajar al joven jefe. Él no sabía estar solo. No se apartaba de su lado. sus bailarines.. Juana. Carlos VIII de Francia y Juan V de Bretaña. -La tal Doncella -refunfuñó Lucifer. Quiso salvar a su amiga. los rampantes leones. trémulo de rabia por la indiferencia silenciosa de la corte francesa. estirando su manto en el que se irguieron. en Reims. Desmontó y se puso a un costado del altar. para otorgarle una posición única dentro de la corte ambulante. había caído. la Guerra de Cien Años concluyó.compañeros Excelencias. iniciaron la "Marcha de las juventudes Demonistas"... en voz más baja: -Andaba el Barón de Rais por los veinte años y ya descollaba con la dignidad de formidable guerrero.. ¡Ah. al episodio de la inmolación de Juana. sus actores. Una invención: no hay tal Santa Ampolla. -interfirió Belcebú. el parco-. alrededor de la cruz de sable de su blasón. Gilles no tenía ya qué hacer. que aspiraba a liberar al país. la pastora... marcando el ritmo con las pezuñas. tras varias peripecias. A una. Adoraba a la Doncella. como una párvula -susurró-. favorito del Rey sin corona. ¡eso es justicia! -El Rey Carlos -dijo Asmodeo. -¿Y los pajes? -preguntó Satanás. -No le sobraba el tiempo. sus torneos. Fue. con su armadura negra. -Que debía estar bien rentada -se asomó Mammón. Se le adeuda. sus feroces cacerías. en bordura. Fue un hombre incansable.recompensó a Gilles concediéndole la jerarquía de mariscal. proyectando una operación sin éxito y. -¿A derrochar? -suspiró el avaro. junto al Rey. con incomprensible furia. de quienes era feudatario por lo gigantesco de sus posesiones. a 20 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. estaba en la parte opuesta. Asmodeo reanudó. una pastora. dejaron atrás.. Lo cierto es que Gilles eclipsó en su transcurso a los capitanes eximios que peinaban y despeinaban canas. Sus trajes. Entonces se produjo la campaña de Juana de Arco. porque este monólogo no terminará nunca. la salvación de Orleáns.trastornó al doncel! Tenía veintisiete años y se refugió en uno de sus castillos. Desceñía los hierros. el doncel que socorre a la virgen de los cuentos. infortunadamente. con el pretexto de la melancolía que le causaba la soledad de Juana de Arco.. a derrochar. Prefiero no reseñarla prolijamente. en proporción trascendente. Exhibió un lujo exorbitante.nos ha incomodado bastante. Sosiéguense Sus Excelencias..¡qué horror! -Lo hizo aplicando la intensidad insaciable que lo caracterizó siempre. escoltando la Santa Ampolla. -Y le confirió el honor insigne de distribuir las flores de lis de Francia. -Y el día de la solemne coronación de Carlos. a su diestra.-Duerme como un párvulo. Se exaltaron y aplaudieron los demonios. Llegamos así.. A eso se unió su parentesco con La Trémoille. y a otra cosa..pdffactory. despechado. Entonces se entregó. con su armadura blanca. Asmodeo los hizo enmudecer violentamente: -¡La muerte de la Doncella -vociferó. sus bridones... desapareció. -¡Bravo! así activaba su soberbia. -Compañeros. La Trémoille. pero siempre había uno cerca.com . la heráldica! -salmodió Lucifer... que cubrían tres provincias. tocóle a Rais ingresar a caballo en la catedral. su apoyo ante el rey ingrato.. puesto que se trata de un empleo militar.

a regalarlos. Se desangraba. una bruja y algunos escuderos.cuanto lograron el Rey y el Duque de Bretaña.. y arrastraba a una turba de parásitos espléndidos. libre de la guerra. A raíz de ella. se internaban en las florestas.. combinó el placer que.con la certeza de que no podemos envidiar al que entrega lo suyo. se lo quitó. casi siempre a disgusto y con pataleos..pdffactory. y todo el mundo le debía dinero.¡ay. -¡Ay! -gimoteó el demonio mezquino. Señor Diablo! ¡Se me rompe el corazón! ¡Un ataque! Crispáronse sus uñas corvas en los trapos de indigencia. Gilles fue más rico. Mezclado con el de la concupiscencia fue. Eso causó su muerte. compensándolo de la que desaprovechara.. con el que resultaba de la sangre vertida: o sea que primero gozó y luego martirizó y asesinó. desde niño. impotente. noche a noche. Y. ay. que usaba sombrero. lo obsesionaba cada vez más. Asistía. Se esfumaban. -Dos primos ambiciosos.. le agenciaban sus pajes infantiles. nocturna y resistente. Lástima. cuando sus huesitos no eran arrojados a los sótanos de los bastiones. como si el pródigo fuera a levantarse del sepulcro y a arrancárselos y venderlos por cobres o. a la venta absurda. que con su hija única (concebida en un momento de distracción o de escasez total de pajes) se refugió en el castillo de Pouzauges. Viajaba de un castillo al otro. ¡Qué estupendo maestro ha sido Gilles de Rais! Lo saludo en la distancia de la muerte. que canalizaba y entretenía su afán sanguinolento. más dueño de bienes para dilapidar. -Lo saludamos nosotros también -berreó Satanás. Hay que convenir en que aprendían. Pero el oro fluía entre sus manos abiertas. asustando a las hadas. -¡Eso es! -dijo Mammón. Es decir que bebió sangre. ¿No le bastaba con esos reclutas? -Gastaba a troche y moche. con voz temblorosa-. Y ¡cuánta! Para ello. Dar es perder. Sobre todo los compraban a los pobres campesinos. lo que es peor. sus pajes. más rico aún. libre de su mujer. bebía el néctar de la libertad a grandes sorbos. Y Mammón. al obsequio de cuanto había amasado con farragoso fervor. sucio y agujereado. En verdad. Lo consoló el cocodrilo Leviatán: -Confortémonos -pronunciaron sus fauces dientudas. Su abuelo se desesperó. Los niños se esfumaban y luego sus parientes los reclamaban en vano. Prestaba. que lo precedió en la tumba. alucinándolos con los favores que alcanzarían de la opulencia del Barón y con lo que los pequeños aprenderían a su lado. su gran tema. Libre de su abuelo. Los príncipes. buscando muchachuelos. su heroísmo fue una manifestación de la voluptuosidad. Y el tema de la sangre obtenida. sin abandonar sus tierras. noche a noche. los prelados se atropellaban para adquirir a bajo precio su 21 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. entre pucheros-. ¿seguía gastando? -musitó Mammón. braceando en un mar de sangre como buen nadador. en pos de pastores. pues después de aprovecharlos sexualmente el Mariscal de Rais los hacía arder y carbonizar.. se transformaban en humo. ¡Dar! ¡qué verbo monstruoso! -Gilles daba y daba -reanudó Asmodeo-.com . desde que arrancaba los ojos a los gatos. y luego envidiar a quien medra con lo nuestro. que salía por las altas chimeneas de los castillos de Rais. Por eso se sintió tan a gusto en los campos de batalla. concretamente. rondaban las aldeas. por descontado. cumplían la faena de conseguirle elementos para su carnicería cotidiana. a diferencia de los demás. Visitaban los prados y los riscos. la monotonía. -Y. Eso.

incomodarse. y para que levantaran la excomunión 22 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. su primo. los aldeanos se negaron a cooperar. las jeremiadas del avaro Mammón estremecieron al bosque otoñal de Tiffauges. junto al humo resultante de los cuerpos encendidos.com . y lo sometieron a juicio. Los llantos. Invocaban al Diablo. turquíes. adornados con perlas y zafiros. Resplandecía. Porque esto es lo singular del caso extrañísimo: Gilles porfió. como las llamas de sus hogueras. si la presa era ya suya? -El Barón. mantuvo diariamente a mil personas. Puesto que su oro se había desvanecido. No consiguió el oro añorado. sus halcones. y el Duque de Bretaña se valía de terceros a fin de regatear. era imperioso fabricarlo. pues. que le debía el cetro. en Machecoul. sus leopardos. como los esqueletos de sus amantes fugaces. en medio de sus admirables horrores. que la fe no lo había abandonado jamás. El derroche llegó a su colmo cuando se trasladó. Belcebú le ofreció un vaso de refresco y lo rechazó. En balde se arropó en el armiño feudal y en el silencio arrogante. le brindaban en holocausto los restos de los niños.dispersada hacienda. las delaciones. -Entonces -canturreó Asmodeo-. Se revolcaba en el zarzal. arrinconado. malvendidos. porque era tan cristiano como sus jueces. De ese modo. durante un año. cedió. y el Diablo no se manifestó. y en la celda tendida con tapices tejidos de oro. donde invadió las posadas y. había recurrido a los sacramentos. resultaba un botín fácil para sus enemigos. se sintió vencido.pdffactory. con inmensa comitiva. sus relicarios cubiertos de pedrerías. y lo perseguían las moscas. en este bosque. No era más invulnerable. mientras preparaba el colosal espectáculo llamado "Misterio del Sitio de Orleáns”. se revolvía como un tigre. sus libros forrados en plata. -Actuó correctamente -sentenció Lucifer-. y el famélico Duque. ¿Acaso lo necesitaba Su Majestad? ¿A qué abandonar la saludable frigidez del Pandemónium del Infierno. azafranados. temerosos. raros vapores. solicitando testimonios de sus raptos y elaborando listas de los desaparecidos. los tranquilizó. hasta de Alemania y de Italia a los alquimistas más célebres. sus pieles de marta y de zorro azul. Facilitó en cambio cuanto le quedaba. sus mastines. Hizo venir. Lo abandonó el Rey de Francia. precedidos por las banderas de Bretaña. a Orleáns. aquí y allá. sus corceles y sus finas gualdrapas. las incriminaciones. Afluyeron en catarata las declaraciones. Gilles recurrió a la magia. sus collares. Al principio. añadir trabajos gratuitos a los muchos que tiene que cumplir. el Teniente General de Bretaña. su barba azul. El Obispo de Nantes era su deudor. entre sus pajes destrozados y sus alquimistas impotentes. La cantidad de sus víctimas superaba la fantasía más cruenta. cuidando de no rasgar sus andrajos. como dragones fabulosos. aquí. los plañidos. desterrándolos de sus laboratorios ocultos. Los cargos lo abrumaban. en memoria de su triunfo en la centenaria guerra. se mesaba las barbas pordioseras. Lo apresaron. opalinos. El Almirante de Francia. pero la vista de los cortejos férreos. granates. durante el proceso. sus manos ávidas arañaron el fondo vacío de su bolsa. Y las chimeneas de sus torres vomitaron. y el Obispo acreedor se arrojaron sobre él. sus rutilantes empuñaduras. Pretendieron los otros calmarlo y fue imposible. recusó en balde a sus jueces. sus castillos interminables. de lejos. cosa que no le perdonó nunca. Había que eliminarlo y repartirse sus despojos. Cuando lo excomulgaron. Comisiones numerosas recorrieron sus dominios. que siempre. Privado de ellos.

es barroco. -Es una maravilla. La libido. que complica el asunto. y lo hice. ¿Y la multitud? ¿Qué hizo la multitud? -Cayó de hinojos y oró por él. a Su Excelencia le atañe ahora largarse hasta Tiffauges y estudiar cómo puede aplicar allá su alabada sabiduría. Tres años han transcurrido desde entonces: estamos en 1443. espontáneamente. ya del otro. La balanza se inclina. adecuadamente. y aconsejó a los padres de familia que fuesen más severos con sus vástagos. cerca de Nerón y su familia. por fin. Asmodeo le pasó el aparato más completo imaginable. Gilles de Rais cumplió su destino. -Lo de siempre -opinó Leviatán-. camarada! Había terminado la extensa y empero abreviada narración. -Es extraordinario. Se despidió de sus cómplices. Rogó a aquellos cuyos hijos había inmolado que lo perdonasen y que rezasen por su salvación. Pero antes pronunció palabras curiosas. como comprenderán. siguen discutiendo la situación y consultando sus códigos. Se equivoca con tanta pasión y con tanta porfía. Freud lo hubiese adorado. para que tenga con quién entenderse.. Andan con demasiadas vueltas y se enredan. si aparentemente está hecho todo y se ha archivado el expediente. en su perfección alemana. sin lugar a dudas. por decisión de la caja del japonés... desde el patíbulo de la isla de Biesse. Supongo que Su Excelencia Asmodeo le habrá asignado en el Orco un sitio especial. -Lo que no veo -dijo el demonio de la soberbia. de los penitentes. hasta el Cielo. de la máquina de escribir del Diablo. al despedirse del sayal de bruma. -Un ser digno de mi mejor estima -añadió Satanás-. Yo ya hice lo mío en ese territorio.pdffactory.¡cállese. un despilfarrador insano. Déme la máquina de fotografiar. -Un loco -declaró Mammón-. -Y sin embargo. Lo ejecutaron. Se pobló el aire de trinos. me complazco en subrayarlo sin jactancia. de los contritos. lo colgaron y lo quemaron. 23 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. sino para ganar tiempo.es qué me corresponde hacer. en vida del Barón.. rival digno.es que. la imbecilidad de la turba es inconmensurable.. -No se ha resuelto todavía. mon cher. Por algo se han refugiado allí tantos teólogos. -Me voy a Tiffauges.com . -No lo comprendo. explayándose en pormenores que harían relamer a Sus Excelencias y que les ahorro no por timidez. pues. de puro sutiles. -Lo cierto -concluyó el demonio de la lujuria.. ya de un lado. evitando así que se corrompieran. que se diría que acierta. El bosque pareció desnudo y recién bañado. -¡Cállese! -bramó Lucifer. por eso de la fe y del arrepentimiento. Actuaba solo. -La democracia tiene su buen lado -farfulló Belcebú. -Jamás comprenderé a los del Paraíso. hizo unos buches y escupió.confesó todo. Gilles de Rais es nuestro. -¡Qué extraño! -Los del bando opuesto. Un personaje para el Profesor Freud -dijo Asmodeo-. es incomparable -musitó Leviatán. compañero. Ya se encendía la mañana en torno de ellos. Por eso detesto a la democracia. Asmodeo aceptó el jarro de agua que le tendió el zaherido Belcebú. si consideraba que la imagen valía la pena.

Con el objeto de pasar el rato. habrían inferido que un poderoso motor. y se echó a volar con grave ritmo. Los almirantes sabemos navegar contra viento y marea. habrá hecho que alzasen la cabeza los habitantes de los contornos. y se acostaron a usufructuar de la siesta. ni el gato negro de pupilas incandescentes. El ruido provocado por el agitar de sus plumas. Belcebú. Comieron y apreciaron las viandas que preparara con delicadezas de chef el demonio de la gula. y Lucifer regresó entre las aves inocentes que volvían a sus nidos.Good hunting! -¡Hasta la vista! ¡Cuiden de que no se me escape el grifo! Pero el grifo seguía pastando. Leviatán. ni el toro rojo. para perturbarlos.Se levantó Lucifer y la luz reverberó sobre el azabache de sus músculos y sobre su corona de diamantes. Caía la tarde. a la que sus monos solícitos sostenían en pie.que sus parientes la casaron a los doce años con un viejo. Mammón. para facilitar su aterrizaje. muy viejo. -¿Qué edad tendrá? -Unos cuarenta años. en la altura. al intensificar su vibración por la necesidad de detenerse. Abrió las alas de murciélago. habían vestido a Belfegor como una azafata de avión. satisfecho (o satisfecha). -Lo habrá hecho bien -manifestó el Almirante Leviatán. dentro de su caparazón de tortuga. Insistió Satanás: -¿La viuda habrá quedado sola? -Probablemente. como un palio de tibio terciopelo. se 24 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.pdffactory. Una bandada rumorosa lo envolvía. ni ninguna de las fieras temibles que infestan la zona. afable. y si osaron hacerlo retrocedieron al punto. L'âge dangereux. que no había dejado de dormir y que ronroneó. No hablaron más. con espasmos de terror. ni el lobisón de pelaje erizado. ni el perro color de hollín. y se posó en el suelo. un almirante. en el breñal penumbroso. y la paz flotaba alrededor. Los dirigía Asmodeo. Ni el carnero que arroja llamas por la boca. quizás el de una avioneta. con lenta pompa de paracaídas.com . tachonadas de rubíes. Lo despidieron con cálidos hurras. Las moscas de Belcebú dormían asimismo. a recoger hierbas y a aderezar la ensalada del almuerzo. arquitecta concienzuda de Tiffauges y de tantos castillos. -He oído -respondió Asmodeo.descansaremos hasta su vuelta. con los dientes. cortándole las patas una a una. e hicieron tremolar banderitas. -¿Qué fue de la hija de Rais? -interrogó Satanás. prolongando los pliegues de su manto con pasamanería de alas. -¡Buena suerte! -gritaban. se paraba en la proximidad. Descendió Lucifer suavemente. a cazarlos con una honda. aparecieron en los matorrales. según lo exigiera la operación. -Nosotros -recomendó Asmodeo. dilatando las fauces en ancho bostezo-. Satanás se consagró a molestar a una lagartija. que amusgaba o erguía las agudas orejas de conejo. por ende. a contar sus manoseadas monedas. Se acomodaron en el césped y cada uno cedió a su tendencia o capricho: Asmodeo se dedicó a acariciar a Belfegor. a envidiar el júbilo de los pájaros y. Tampoco se presentó el hada Melusina. Como vivían en el siglo XV. a fin de que éste se esforzara por recuperar los residuos de su fortuna. como un manso borrego. Los demonios agitaron linternas. Si hubiesen vivido cinco centurias más tarde.

lo palmearon. antepasados del Mariscal. Lucifer se mostró muy contento. enseñando la blancura de sus dientes buidos. de Laval. en relieve y en colores.. Hubimos de chocar. y a la fortaleza no la cuida nadie. ella y yo. Y las ratas caminan despacio. Yo no lo he visto. con música y con perfume. sea Príncipe de los Serafines del Infierno. Las telarañas han invadido el aposento. se eclipsan bajo el bordado gris y espeso de las tarántulas. suele revolotear por los alrededores. como delante de una emperatriz. parecen con fundas. financieramente. la chimenea. Eso se reitera de una estancia a la otra. después de exaltarla con sus victorias a la vera de Juana de Arco. no residen en el castillo más que dos guardianes. -¿Y estas señoras? -Son Madama Catalina de Thouars y sus damas de honor. pero viré a tiempo.. por supuesto. Fuera de los tres personajes que ahora tienen ante los ojos. Todavía no me he podido quitar de las patas el puerco tejido.! Madama Catalina está desesperada. Leviatán le pasó una cartulina. Su marido. La saludé. desventuradamente. -Compañero Excelencia. las dos que le quedan. Durante la coronación. la sumió en la vergüenza. daba las respectivas explicaciones: -Ese es el castillo de Tiffauges. a la izquierda. como barbas. Los escudos de Rais. en ella encerraba a sus niños el señor de Rais. no es una mancha: es el hada Melusina quien. Lleva un sombrero en forma de doble cornamenta. en Reims. de Montmorency. del ejército que antaño la seguía doquier. a lo que parece. que un dragón volátil disminuía su marcha en él bosque. de Craon. desde la ejecución de Gilles. mucho más probablemente. jugando a los dados. arrastrando ropajes de redes cenicientas. pues no abriga ni la menor idea de quién soy. Sonrió.. y él produjo una serie de fotografías. se doblaban a su paso los nobles. ¡parece mentira que Ud. La foto no está velada por defecto de la exposición: reproduce exactamente la lóbrega realidad. con qué. Su construcción comenzó hace doscientos años y se atribuye al hada Melusina. -Es la sala principal del castillo. Cubren las ventanas. los tapices espectrales. Ya no se ocupa de albañilería. Dicen que su espíritu. en el aire. pero advertí que lo hacía de puro correcta. de Thouars. aunque menos donairosas. No olvida que en una época fue una de las primeras mujeres de Francia. si no la primera. -¿Cómo se encuentra Madama Catalina? -inquirió Belcebú. que circularon entre los demonios. Presten oído al preludio melancólico que lo acompaña. De ahí deriva la acentuación angustiosa de la música que escuchan Sus Excelencias. Lo rodearon. No hay. Observen la torre cilíndrica central.persignarían. Lo que sucede es que. tal cual la conocí. Tiene la cola de serpiente y sus alas son similares a las mías. Caen desde la techumbre. luego del proceso y la condena de Nantes. como estalactitas. A estos últimos los divisé. Mientras sorbía el potaje. avanza el abandono.pdffactory. La señora padece la enfermedad de la vergüenza. luego de las de la casa real. pues lo requiere harto el destartalado castillo. tan entenebrecida y opaca que nada se distinguía en el grabado. y ella me contestó. Las estatuas de du Guesclin y Clisson. la ronda. barruntando. que se la hubiera creído 25 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. La mancha que hay en alto..com . en traza de leopardo. le sirvieron la sopa caliente de verduras. Tanto pesaban sus joyas. en uno de los pasadizos de ronda. se llama la Torre Vidame. las vigas.

Un romántico. Y hoy.com . para resolver a cuál juzgaba más hermosa. Lo escamoteó el fotografiado: -Esa -dijo. apoyado elegantemente en una balaustrada.algo que olvidé mencionar. llama ahora la atención por el exceso de su humildad. Si alguna vez ha sido arrogante e inflada. -He ahí -acotó Asmodeo. sino que hayan tenido estado público. Se terminaron las reverencias. que rehuye al mundo y que el mundo desdeña. a quien tiene Su Excelencia que tentar con el pecado soberbioso? Será un ejercicio arduo. colocó sus cabezas chorreantes sobre la repisa labrada de esa chimenea. cuando desarrollaba su biografía.una emperatriz de Bizancio. Levantaron sus protestas los demonios. Precisamente de ella hablaban los alabarderos cuando me aproximé. se escruta las manos. La máquina insistió en tomarla. hasta que se decidió por una y la besó en la boca. junto a un fuego mustio. Después rompió a llorar. El Mariscal fue un excelso llorón. lloraba a menudo. Del retrato surgieron cadencias triunfales. Sólo espera. según se cuenta. gemebunda y trémula de humillación. -¿Y es a Madama Catalina. La última imagen no requirió aclaraciones. Había entreabierto las lujosas alas de vampiro. del bochorno.pdffactory. el Mariscal sacrificaba a los niños. un loco. con atención crítica.carece de importancia. lloraba luego de ultimar a sus víctimas y les pedía que en el otro mundo implorasen su gracia. como Lady Macbeth. casi imposible -dijo Satanás. como en una aromática ducha. lloró en el cadalso. aunque es cierto que la condensé tanto que descarté en la ruta muchos detalles que mis empleados me transmitieron. imagina oír los gritos sepulcrales de los pequeños que Gilles profanó y mató. a lo que parece. y las estuvo considerando. -Un romántico -añadió Mammón-. con ademán distraído. -Sí. Tenía fijos los ojos en la cámara y sonreía levemente. y me sorprendió. aflautando las voces. encogiéndose de hombros. Gastaba sus lágrimas como su dinero. en el camino almenado. que lo encuadraban con marco sentador. invisible. Se bañaba en su propia soberbia. -Es. De noche. Nadie la visita. Y lo que más la preocupa no son las actividades privadas del Barón Gilles. Ella misma es un fantasma. Apoyaba una mano en la cintura flexible y la otra se afirmaba en el cetro de ébano. fruto del desprecio y del ultraje. el final. -Es la de la chimenea de piedra frente a la cual. por derivación. Mostraba a Lucifer en "pose". a Madama Catalina a quien debo persuadir de que se impregne de nuevo del más alto orgullo. y a uno le oí decir que una noche. Habrá que inferir de eso que fue un notabilísimo sentimental. tengo una idea. luego de darse placer con dos mellizos y de haberlos degollado con su daga. ya la ven. Cambió de tema: -Madama Catalina no disimula su derrota. 26 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Pienso que ha llegado al fondo de la confusión. Si el Diablo le había preparado a Lucifer una trampa tan compleja ¿qué les aguardaba a ellos? -¿Meditó Su Excelencia algún arbitrio? ¿Hay forma de resolverlo? -le preguntaron. -¿Y esta fotografía? -consultó Satanás. que ya no sabe dónde meterse.

pdffactory. y a sus fieles chimpancés en cuatro lacayos robustos. forrada de raso violeta. inmóviles. confirmador de que allá. portadores de la silla de manos en la que se balanceaba el ocioso. las de los alabarderos. y la comitiva ambulaba solemnemente. quienes se aproximaron más aún al demonio desnudo. se llamaban. pero en latín. A Belfegor lo transformó en obispo. La mañana pulía al paisaje. titilaban las gemas en la mitra. las liebres escapaban por el sendero. y en su expresión se reflejó el asombro que les causaba el aparato del séquito. Así partieron. resoplando. nunca llegaban visitas. cuando la rozaba el ramaje. consiguieron despertar al aliado de Morfeo. para que ni siquiera los búhos que empezaban a merodear lograran captar sus frases. A los demás colegas. el acarreo de la cesta de inagotables provisiones. los pájaros. para evitar las pesadillas. y los restantes balanceaban incensarios. En lo alto del portal. Cuando calló. En seguida. en los guantes lilas que exornaban los luminosos camafeos. Los estudiantes entonaron la "Marcha de las juventudes Demonistas". como aconsejan los doctos en superstición. Dos de ellos mecían altos abanicos de plumas de avestruz. que se vistió de diácono. ni el cambio de vestiduras por la dalmática opulenta. Abrazaron al príncipe. Se encaprichó Leviatán en conservar las medallas. con ropas talares severas. en el cayado de marfil. a través de la maraña. el levadizo puente. como vitrales. Lucifer encaró la labor que le correspondía y procedió a las diversas metamorfosis. procedieron con la misma grave ceremonia. modificándole apenas unas palabras y sujetándola a la cadencia del canto gregoriano. a leguas de distancia. con lo cual su rastro se colmó de fragancias untuosas. flameó en la torre 27 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Y en seguida. y que la viuda de Rais se signó. para alejar las moscas verdes y su eterno zumbido. entre si. Descendió el puente con graznidos roncos. apagando el tono. lo palmotearon con más efusividad todavía que a su llegada. del extraseco y los vivas estremecieron al follaje. como había informado el propio Lucifer.La curiosidad picó a los infernales. y le fue concedido. Vacilaba la silla episcopal. el leopardo. eliminando toda huella del hedor a azufre. Belcebú zamarreaba unas triples campanillas. durante todo el transcurso de la operación. Dormía Belfegor. andaba por la umbría. como le fue concedido a Belcebú. y siguió así.com . por razones más que obvias. jadeando. destripando labradores. Belcebú escanció champagne. hacia Tiffauges. Su apariencia no carecía de dignidad. asomaron dos cabezas. pensando que el aquelarre de las brujas ardía en el bosque de Tiffauges. y detrás de ellas sus ojos verdes y soñolientos brillaban. Por fin divisaron la mole del castillo. y entonces si un rayo de sol se colaba entre las hojas. cabeceando. que se le deslizaron hasta el extremo de la nariz. un coro elogioso resonó en la floresta. sus torres espesas. Ni la carga de la mitra y del báculo. expuso su proyecto. por no perder la innata costumbre. compungida. hipando. Al alba siguiente se desperezaron. No apretaron el paso. su barbacana. suponiendo que su marido. roncando. Los demonios bebieron una copa más. sin cerrar los párpados. y se durmieron con los brazos cruzados sobre el pecho. el diablo negro los enmascaró de estudiantina. Se adelantó Lucifer e hizo sonar una trompa de bronce. Habíale colocado Lucifer unas gafas sabihondas. Lo hizo rápida y claramente. se dieron las buenas noches. en la que el gusto de Lucifer mudó a la concha de tortuga. precedidos por Lucifer. el espejo acuático. de manera que los vecinos cayeron de rodillas.

pdffactory.com . No fue cómoda la subida de la angosta escalera de caracol. cosí lontano. quien desea entrevistarse con la señora Baronesa de Rais! Corrieron a los tumbos. venimos con Monsignore. los dos mesnaderos. sus discípulos. entre el campanilleo frenético. pese a los contrastes que los telares de los ácaros imponían. Quedó atónita Madama de Rais. Varios salones atravesaron a tientas. Un rescoldo triste titubeaba en la chimenea. y los monos lacayos sudaban por el peso de la silla. Infirió que si habían continuado de cámara en cámara. e inmediatamente comprobaron la exactitud de la descripción de Lucifer. improvisó una bocina con las manos y gritó: -¡Siamo italiani! ¡Somos italianos! ¡Somos la escolta de Monsignore Belfega.mayor un ajado estandarte. Illustrissima Signora. Lo fueron al instante. que pretendían aprisionarlos y que convirtieron a las blancas plumas de avestruz en depósitos de mugre. cruzó por su mente la idea aciaga de que los extranjeros acudían a solicitar su ayuda para alguna empresa caritativa. vescovo di Bolonia. Se inclinaron los otros cinco. y esperaron a ser introducidos. mientras danzaban las campanillas de Belcebú. trastabilló y ahogó un vocablo que no hubiera sonado bien en esa aristocrática atmósfera. Estaban en ella Madama Catalina y sus dos decrépitas damas de honor. entregados a una noble y equitativa misión que no dejará de interesar a la Signora Baronesa. y se hallaron en la habitación cuya fotografía les había enseñado Lucifer. nosotros. A poco bajaron y guiaron a los huéspedes en el interior del castillo. Una vez en ella y a salvo -pues allí se manejaba de tanto en tanto una escoba. -¡Ave María! -solfeaban los foráneos. y los sahumadores volaban. moviendo los cortinajes plomizos que colgaban como banderas trágicas. las tres de desteñido escarlata. Desembocaron en el primer piso. Satanás tropezó con la imperceptible estatua de du Guesclin. y las campanillas sublineaban el discurso de Lucifer con toques argénteos. volvieron a expectorar y a regurgitar. se limpiaron las pestañas. se sacudieron como canes. -Questo. Un segundo. en ése caso. escupieron. sorteando los hierbajos. Tal fue el camino que los condujo a la antecámara de Madama Catalina. 28 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. pero rápidamente la desechó. hormigueros y feas pirámides de residuos. sobre la cual Su Ilustrísima se bamboleaba. como si recorriesen grutas.los siete (el prelado también) carraspearon. para que desengañados retrocedieran. Perfumaban los inquietos incensarios. por ejemplo para cristianizar negritos en África. Adelantóse la viuda y besó el guante enjoyado del Obispo Belfegor. Permanecieron en posición vertical. luchando. Huían los roedores. y la compañía entró en un ancho patio. lo que hubiesen hecho de buen grado de existir en qué. era por una razón remota del plano económico. que presto atacaron las moscas. y uno de los mozos se ingenió para que Belfegor agitase la cabeza mitral y para enderezarle las gafas. pues. por los pasadizos. Los invitó. e Monsignore Belfega. ausente de cuanto acontecía en su contorno. contra los densos jirones de inmundicia. Volvió a sonar la trompa de Lucifer. Las telarañas lo infestaban todo. calculando que la sola visión de los aposentos telarañudos hubiera sido suficiente. Lucifer hizo las presentaciones. Desde allá. trazando aureolas de humo alrededor del obispo aletargado. a sentarse.

rotundo: -Nuestro propósito es obtener la canonización del Barón Gilles de Rais. regresaron trayendo unos trocitos de pan. que con avidez ingirió. completando su agradable convite. comunicándole un bienestar que en los segundos previos se hubiera considerado más que improbable.pdffactory. la inspiración bélica del jefe de los diablos-. Lo hizo. por lo demás. Creyó Lucifer que le convenía proseguir el razonamiento y anunció.. De haber estallado en Tiffauges una bomba -no una bomba de la Edad Media. como sus visitantes (con lo cual el prescindente obispo resultó el único privilegiado). realizando una obra de trascendente responsabilidad. de los salchichones. sin hacerse rogar demasiado. pero ellos también se dijeran fronterizos del desmayo. Ilustres Señoras -dijo el demonio gourmand-gourmet. deletreando. y Belcebú le ofreció unos sorbos de Chianti. lógicamente. Metió ambas manos en la cesta. se advertía que había sido hermosa. una de ellas coja y la otra más. el demonio de la soberbia: -Nos proponemos obtener la canonización de Messire de Rais. que provocó la mueca asqueada de Belcebú cuando mojó los labios en él. de los quesos. en la Francia medieval. volviéndose con respeto hacia la inanimada 29 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. que habían abandonado el aposento.. como a cuanto le recordase al Barón. Y Lucifer comprendió que debía enfrentar el momento de explicar su embajada: -Illustrissima Signora -dijo-. los demonios examinaron con holgura a la descendiente de los Vizcondes de Thouars. sus manos semejaban resecos lirios. los demonios a levantarla. ante el espanto y la admiración de Madama Catalina y sus hidalgas servidoras que. murmurando: Mon Dieu! Apresuráronse. no hubiera sido mayor la estupefacción justificada que experimentó Madama Catalina. Se avecinó al fuego. removió las agónicas brasas. Hemos recorrido ya la Italia entera y gran parte de Francia y. y sobre sus asentaderas cayó en el duro piso. porque el color del luto. fue el blanco. Se advertía. tras años abstemios. crédito a sus oídos. galantemente. Reanimada por el alcohol oportuno y por su gusto recuperado. el rigor de su dieta. repitió la fórmula Satanás: -Permítanme las señoras.rodeando al zangoloteado Monsignore. Había seguido de pie. Monsignore Belfega -agregó. y fue extrayendo la gloria de las longanizas. vamos por Europa. sino una de las que inventó. la Mariscala se ubicó en el solitario taburete y pidió al Diácono Lucifer que repitiese sus palabras. hemos hecho acopio de testimonios que nos refirman en la esperanza de llevar a término nuestro benemérito propósito. Lo que por encima de todo impresionaba era su terrible palidez.com . Vestía de rojo. Monsignore y nosotros. cierta rancia manteca y unos vasos de licor dudoso. -Permítanme. así que le flaquearon las débiles piernas. Si su cara parecía una marchita magnolia. A su resplandor. No obstante el abandono. doquier. Las dos damas de honor.que les ofrezcamos unas naderías. pues no daba. pusieron en funcionamiento las mandíbulas. y en breve chisporroteó en el hogar el regocijo de una lumbrarada que iluminó la habitación afligente. sus criados y aprendices. de los vinos italianos. lo mismo que sus damas. Su cabellera gris se empinaba en descuidadas y desflecadas volutas. siglos más tarde. A su vez. Lo último que aparentaba vivir en su rostro eran sus ojos de pálido acero. y la Baronesa lo rehuía.

sin duda. El Barón Gilles de Rais procedió con singular sabiduría. a los predios divinos. y Leviatán y Belcebú desplegaron a la distancia. Se le ocurrió a la Baronesa que su postrer castillo había sido ocupado por dementes. Transcurrirá tiempo. Como es natural. un proyecto tan grandioso no aspira a concretarse de inmediato. con raptar. de físico tan atrayente. Monsignore Belfega desenredó. Por otra parte. Si no hubiera actuado él con tan veloz eficacia. no puedo decir que corporalmente intactos pero sí intactos espiritualmente (que es lo que importa) a los escuadrones del Cielo. y recopilando más y más firmas. los niños juegan solamente a la guerra y a ser grandes. se encamina al éxito y tenemos la certidumbre de coronarla. pero la augusta presencia de Monsignore. que le agregaron una claridad indecisa. directamente. que hoy ciñen alas tersas y las utilizan para ir y venir en el Paraíso y agradar a Dios. Señor de Laval y Conde de Brienne. con exquisita perseverancia. De sus manos ascendieron. flamantes. La producción está en baja. el diácono altivo. Pero nosotros no cejaremos. En su inteligencia insomne se engendró el pensamiento de la canonización del Señor de Laval. en los lugares que hemos visitado ya. Golpeó las manos. le hizo descartar esa desazón. Pueden algunos. Él los ofreció.pdffactory. Estas son. sueñan con matar. todavía. Merced a él. a grabarse. -Es fuerza que agradezcamos al Mariscal de Rais. con forzar. errados (y entre ellos sobresalen quienes lo sometieron a inicuos tribunales). La época es mala. Monsignore Belfega es un maestro. 30 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. la guerra de Cien Años ha sido fecunda en tentaciones. y se hubieran despedido del mundo henchidos de légamo pecaminoso. y en el cual el propio Lucifer se había entretenido en garabatear enredadas rúbricas.es el alma de esta empresa reivindicatoria. Signora Baronesa. ínclito despensero celeste. con estuprar. es la de colonizar el Cielo con almas puras. la urdimbre del proceso y de la vida del óptimo amigo de la que será Santa Juana. un larguísimo pergamino cuyo rollo rodó por el aposento. unos doscientos cincuenta querubines. ¿Cómo no manifestarle nuestra gratitud por su aporte valioso? Función de santo. Lo evitó la caridad comprensiva de Messire de Rais. No así Monsignore Belfega. está escaso de querubines. Decae la provisión angélica. y gracias a él las milicias bienaventuradas se enriquecieron con un dulce enjambre de adolescentes. Ese pensamiento ha encontrado la más cálida de las acogidas. Ha sido un reclutador incomparable y un proveedor refinado. No hay querubines nuevos.com . proseguía su perorata.figura que relampagueaba como un escaparate de joyería. No hay más que mirarlo para admirarlo. antes bien proseguiremos. como sus apóstoles. a la madurez y a la edad senecta. Se oscurecía la habitación y las damas trajeron tres cirios. a esculpirse y a repartirse en las casas discretas y devotas. antes de que sedimente con la solidez de una roca. Illustrissima Signora. con el auxilio inmaterial de nuestros querubines. como resultado. tengamos la seguridad de que hubiesen caído. Y el Barón ha facilitado. con violar. y la imagen de San Gilles de Rais comienza a pintarse. en las garras crueles del Diablo. criticar sus métodos. El Cielo. que avalen nuestra feliz demanda. la juventud se pierde. a su debido tiempo. andando por la vasta tierra. que aprobaba con rítmicas oscilaciones de cráneo. Hubieran llegado. su contribución a poblar el Cielo. en mínimo tiempo. las que hasta ahora hemos reunido.

llenas de escombros y huérfanas de muebles. Luego los príncipes infernales emborracharon a los alabarderos y jugaron con ellos a los dados. y Madama había desenterrado. En la Antigüedad se reconocía en ellas al símbolo de las Parcas. Había distribuido su cabellera en trenzas enroscadas y se advertía que usó de afeites para combatir la languidez. precedidos por los alabarderos. alimentó Satanás la chimenea. por mezquina que sea. por nada. además de haber poseído y desembolsado a su gusto la fortuna más prodigiosa del reino. encontraron un pequeño húmero. que acepten la hospitalidad de Tiffauges. Ruego a Uds. en Patay. pues supuso que traerían suerte. -Nos instalaremos aquí el tiempo necesario. Su palidez había sido suplantada por el rubor que le encendía las facciones. de las más bellas criaturas de tres provincias: ¿todavía iba a ser suya la aureola inmarcesible de la santidad? No. pero con igual pompa. cortando su carrera equipadora. además de haber casado con la señora más ilustre de la tierra francesa. que me cuesta digerirlo inmediatamente. a dos mil tiernos infantes alígeros. las moscas demoníacas se posaron sobre la mitra de Belfegor a la que disfrazaron de colmena verde. Dio unos pasos y apagó dos.a qué límites fastuosos hubiera alcanzado el seráfico acopio del Barón. Dedicaron la noche al turismo castellano. Belcebú facilitó un opíparo desayuno.de sus enemigos. No le perdonaron ni su hábil provecho ni su alta intención. Madama Catalina requirió su presencia y allá acudieron. Antes pudieron observar que la Baronesa requería el espejo y el peine. porque les pareció utópico dormir en las habitaciones. en nombre de Monseigneur Belfega. La dama besó el guante yerto. es tan especial. Además. había que poner término cuanto antes al 31 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. para que conversemos sobre el asunto. En uno de los desvanes. ganándoles lo poco que poseían. Quizás a mil.. Madama Catalina de Thouars se retorcía los dedos exangües. Ella y sus viejas damas habían trocado los rojos vestidos por otros blancos. adornándola con algunos anexos. Notándolo. que Leviatán recogió para hacerse un collar. hurtadas a la rapiña de los usureros. un pequeño peroné y un delicado metacarpo. Se encontraron con que la Baronesa había introducido ciertas modificaciones en su aspecto. -Es incalculable -señaló..pdffactory. una vez más. Lo impidió la baja envidia -aquí Lucifer miró de reojo a Leviatán. Por la mañana. en Jargeau. unas modestas alhajas.com . los demonios la abanicaron con los flabelos de avestruz. no. pues entrañan un mal presagio. les aseguro que estoy conmovida. vaya a saber de dónde. Belfegor no había despertado. que les fueron asignadas.-Nunca. tan inesperado. significan un gasto inútil. según su antojo. además de haber presidido la coronación de Carlos VIII. y de haber dispuesto. si no hubiera intervenido la mano impía del verdugo. a requerimiento de la Mariscala. los de la viudez. reiteró su oratoria. ¡Ya decía yo que no desbarré al casarme con Gilles! ¡Me dejé raptar por él a los dieciséis años! ¡Esos jueces! ¡Ese Obispo de Nantes! ¡Ese Duque maldito de Bretaña! Por ahora me siento débil y próxima al síncope. -Lo que el Señor Diácono me dice. sin haber pegado el ojo. con Santa Juana. no despertó desde que abandonaron el bosque. y los demonios se retiraron. Ubicáronse los demonios como el día anterior. ¿Qué? Además de haber bebido el viento de la gloria en Orleáns. nunca tres velas -protestó Mammón-. Desde ya. y Lucifer.

santo -cantaba-. las mejillas. Le significaron que debían partir. Respiraba. pues. Las flores de lis siembran nuestro blasón.brillo de esa biografía. -Sírvase unos bocadillos -le sugirió Belcebú. a mover los leños. de amatistas. Parecía un ídolo. los demonios fueron testigos de la maduración y del florecimiento de la planta de la soberbia. en el salón principal. Madama Catalina echaba lumbre. cuando condujo la Santa Ampolla de Saint Rémy. de la venganza. la sangre fluía. La mandó frotar y lustrar hasta que arrojó chispas. Casi tuvo lugar entonces un incidente ingrato. los demonios. y en él se sentó. algo que hubiera deslucido la cortesanía de la escena.les ruego que asistan a un corto espectáculo ineludible. se oían las toses y los rezongos de los dos soldados quienes. Ya no besaba los anillos de Monsignore Belfega. Se pintaba los ojos. lo ejecutaron.com . los chillidos de los roedores. como la armadura. debían besarle las manos. Había que eliminarlo. a despedirse. en sus venas. Complicaba su peinado. la boca. También dispuso que trajeran el trono dorado que Gilles encargó para que el Rey lo ocupase. santo. cálida. Se enderezaba en el taburete. Los días siguientes. que estorbar que continuase acumulando méritos. Había hecho subir de la bodega la negra armadura que Gilles lució en Reims. Adecentaban el aposento. de sus jueces.pdffactory. -¡Santo. en su trono que envolvían las bocanadas del incienso. -Esta plática -dijo la Baronesa. No cabía en sí. No le daba abasto la retórica ponderativa de Lucifer. A esa altura. luego. como en un altar. el delicioso aroma del desquite.me hace un enorme bien. en el ánimo de la señora. valiéndose de altos plumeros. higienizaban las esculturas de los condestables antepasados. se prendieron largos cirios. Gilles de Rais! La vanidad la ahogaba. limpiaban los escudos. de ópalos. ¡Santos todos! ¡Pero más santo que ninguno. Lucifer opinó que se había dado suficientemente en el blanco. Coincidió dicho progreso con la intensificación del colorete. y en torno. centelleaba el acero de sus ojos. Acudieron. pues lo exigía su misión. el atronar de los chorros. Belfegor. No quisiéramos estar dentro de la ropa de fantasmas de sus acusadores. Deliraba de orgullo. sin contenerse y sin despertar. Pusiéronse los demonios a estornudar. arropándose en unos armiños que festoneaba la polilla. Entre tanto. adoptaba actitudes pictóricas. cuando les toque rendir cuentas ante Dios. ensanchando las narices y mareándose. soltó un ruido que procedía de lo más profundo de las entrañas. al entrar. combatían las telarañas. o como si estuviera hecha de esmaltes. -¡También santa! Los Thouars hemos contribuido a las cruzadas con tres vizcondes. Madama de Thouars devoraba sus palabras. serenados. sin proponérselo. de lapislázuli. a taconear.Madama de Thouars. santo es el Señor de Rais! ¡Benditos los que esclarecen su nombre! -Y santa asimismo -le propuso Lucifer. Ella quiso retenerlos. -Antes -solicitó la Baronesa. desfilaron delante de la señora. Había transcurrido en Tiffauges una semana entera y convenía reanudar el viaje. Se oía también los golpes de los baldes. Había que hablarle de rodillas. 32 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. exigía más y más. Y por celos. bruñían las panoplias. durante el estreno del "Misterio del sitio de Orleáns".

en vez de los cuernos. sorprendido y todavía embotado: -¿Qué es esto? ¿quiénes son ustedes? -Buona sera. -Estas dos hechiceras. exactamente desde que el cuerpo de San Gilles se inmovilizó en la horca. la mitra. escoltaron a los demonios. a mí.. Condesa de Brienne. Blandieron los de alabarda unas disciplinas -acaso empleadas por el Barón sobre carnes más jóvenes. Me acosaron con sus lloriqueos y suspiros. En el patio. y entraron los alabarderos. estas dos erinias. pretendieron reducirme a su repugnante condición de villanas plañideras. De camino.pdffactory. Los gritos de las viejas. Arrastraban a las octogenarias damas de honor por los cabellos y desnudas de la cintura arriba. Ahora recibirán su castigo. tocó. felicitaron efusivamente a Lucifer (Leviatán fue el más sobrio). Fue evidente. por su entusiasmo.y se entregaron al deleite de azotarlas. Belfegor se despabiló. se vio rodeado de eclesiásticos. mezclados con la risa estridente de Madama Catalina.Alzó la voz. mientras descendían la tortuosa escalera de caracol.com . me han atormentado durante tres años. Monsignore Belfega -le dijo Lucifer.. 33 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Señora de Laval. dio una orden. a la Baronesa de Rais. Después retomaron la senda que conducía al claro del bosque en el cual habían dejado sus cabalgaduras. me hicieron sentir miserable. de Tiffauges. que satisfacían así un antiguo deseo. llevó las manos a la cabeza. me enloquecieron con sus silencios lamentosos. estas dos furias hipócritas. e inquirió.

disertando. prefería el régimen vegetariano. 7ª) otra de Lucifer. 4ª) la de los personajes femeninos. muy rápida. 2ª) la de Madama Catalina. El grifo seguía paciendo. pues nuestra ninfa amamantaba cariñosamente a un vástago. cuando allá se trasladaron los siete. creo que estoy muy parecido. para evitar que indigestase al primogénito. movidos todos menos él. La sierpe. asfixiados por la masa polvorienta.pdffactory. mientras que Su Excelencia figura tres veces. sin exigir demasiado a la imaginación. para quien aquellas imágenes constituían algo completamente desconocido. Belcebú le tomó inmediato cariño. Fue manifiesto que la intimidad de la sirena y del toro había dado su fruto. el Vellocino a motor añoraba un combustible sin mezcla. La novedad era ofrecida por las caballerías de Asmodeo y Belcebú. entre las sirenas. Lucifer les descubrió la sorpresa que les reservara. La consecuencia fueron varios retratos que les mostró. la andariega máquina de fotografiar. 6ª) la de Lucifer. bastante mejor que lo que es verdaderamente. Documentaremos la gira. triste. Los encontraron donde los dejaran. le pusieron Supernipal. entre sus damas de honor desfallecientes. No distrajo el intermezzo idílico a los viandantes. le darían un nombre. es. por lo que se vio. como un profesor que dicta clase. y se aprestaron a partir. de su esencial obligación. con sirenio cuerpo.com . Aunque era mitad águila y mitad león. Previamente. Soledoso. enroscada en un tronco. La gestación. jugaba a la tentación del Edén. anémica. y resolvieron que. He pensado formar un álbum con ellas. que presenciaba Madama Catalina desde su trono. por exigencias alimenticias. el día en que llegaron. Había llevado consigo a Tiffauges. en el bosque. ocupáronse los siete demonios de sus medios de transporte. mientras que el sapo jugaba al sapo consigo mismo y atrapaba guijarros en el aire. Por otra parte. En fin. alrededor de la pareja amorosa. oculta.TRES EL VIAJE Vueltos ya a sus habituales trazas. y 8ª) la de las damas de honor recibiendo la tunda. 34 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. en ocasión en que plumereaban las telarañas. Quien más se entusiasmó fue Belfegor. para tornarse triunfal). puesto que el retoño debía seguir con ellos el viaje.. Formaron un círculo los demonios. y el toro tuvo que intervenir y hasta amenazarlo con sus patadas poderosas. sirviendo un opíparo desayuno. y la dejó proceder a su guisa. con Monsignore Belfega en el centro y en andas. Ya contamos con once imágenes. como hacen los turistas. un tiempo después (se intensificó la policromía. 5ª) la de los alabarderos. pacientemente. -Asunto de la máquina. -Yo aparezco sólo una vez y fuera de foco -se enojó Satanás-. para presentárselo al Señor Diablo a nuestro regreso. y la música acompañante dejó de ser patética. Lo importante es que las fotos existan. que había sacado las barbas y la nariz asiria de su padre. ondulando y silbando con incitante empeño. Comprendía la colección ocho piezas: 1ª) una foto de conjunto. frente al objetivo. con cinematográfica sonrisa (ésta parecía retocada). no discutamos. Declino cualquier responsabilidad. y como el padre se llamaba Asurbanipal y la madre Superunda. 3ª) la de Belcebú..

En seguida. -Pablo exagera -se ruborizó el demonio codicioso-. -Sí. -Deseo a Su Excelencia -continuó el soberbio. La sirena conducía en brazos a Supernipal. Toca el turno a Su Excelencia Mammón.. el despertador del Diablo rompió a sonar. Supernipal esbozó unos vagidos.Aprobaron los otros la idea. la transparencia de la bahía. Se detuvieron en los alrededores de Pompeya. Lucifer introdujo la garra en la caja japonesa: -"Avaricia" -leyó-. -respondió Asmodeo-. ufanos. En eso. -Entonces esto si no me equivoco -interrogó el de la gula. Debajo. a plenos pulmones. porque tenía hambre. no oigo las mandolinas -meditó Belcebú. pero Superunda lo consoló con el generoso pecho. -¿Después de . -No se han inventado aún -pronunció Leviatán. por sugestión de Satanás. 35 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Espero también que el monto de la operación no sea desmesurado. Trataré de realizarla económicamente. Espolearon a las bestias. mugía su paterna arrogancia. -La vie est belle! -exclamó Asmodeo. se arrojaron a volar. Les informó el mapa que sobrevolaban el golfo de Nápoles. su elogio es excesivo. el pecado sólo se considera como tal.. luego de una semana de tránsito terrestre. Fueron descendiendo. a partir de. la marcha demonista. que se hiciese saber a la máquina que debía rechazar cualquier insinuación de favoritismo y actuar con independencia. -Así lo espero. regodeándose. giraba el mundo. El reloj les indicó que estaban en el año 79. Se afanaban las moscas por seguirlos. Frenaron sus bestias en el aire. y el toro. Iniciaron el descenso y abarcaron la gran sombra del Vesubio. Desentumecíanse las alas... de tanto en tanto. ensayando piruetas acrobáticas. si bien impusieron. la limpidez de los mares. Y ellos cantaban. Brillaba el sol en el mar... -Nápoles. después de.que alcance tanto éxito como yo.pdffactory.? -preguntó Leviatán.¿forma parte del Imperio Romano? -Su Excelencia. planeando.. acierta con sutil sagacidad -dijo Lucifer. a cuya actividad define San Pablo como "raíz de todos los males". en voz alta.com . exhibiendo el diseño de los continentes. la crestería de las cordilleras. compañero.

y las bellas prostitutas de complejos peinados. de ansias de placer. ingresaran en Pompeya. tal como entonces. de los pescados. su hijo Tito.se evidenciaba en las inscripciones ocres y negras vinculadas con la reciente elección de duunviro y edil. Se la sentía plena de vigor. 36 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. cargados con sus mercancías. Regía el Imperio. y en todas partes sobresalía su flamante prodigalidad. Asomábanse los negociantes a la entrada de covachuelas y tenderetes. a hombros de cuatro esclavos nubios. reían y hacían sonar sus brazaletes de cornalina y ámbar. sucediendo a Vespasiano. es decir acarreada por los cuatro monos perseverantes. no habían tenido tiempo de borrar aún. Algunos patricios jóvenes. que proclamaban a voz en cuello la alcurnia y los títulos de su dueña. de las ostras. de la célebre salsa llamada garum. venidos desde Roma para respirar el aire marino y para gozar de las atracciones que prometía un paraje famoso por su divorcio de la virtud y por el patrocinio de Venus -jóvenes que integraban las ociosas cofradías de los "dormilones" y de los "bebedores tardíos". honraba a Pompeya con su visita. produciendo una gastronómica mezcla que Belcebú husmeaba con fruición augurándose suculencias ignotas. por la puerta de Herculano. avanzaba hacia el foro. de los repollos. y continuaban. Era fácil inferir que detrás de las fachadas graves y simples que recubrían las residencias. contradecía con su atuendo Mammón.com . se vivía con holgura. enjoyada y morosa. Pronto. No era para menos. El demonio de la pereza se había transformado en una opulenta patricia que.sus ropas laceriosas por la majestad del atavío ciudadano. La lograron sin esfuerzo. y daba la impresión de ser un filósofo estoico. resolvieron utilizar la pasiva figura de Belfegor para centrar en ella su decorativo conjunto. La pasión por la política -pasatiempo de próceres acaudalados. llamaron la atención del señorío y de la plebe. en verdad. que ofrecían vinos cálidos y comida cocinada en vasos de bronce. de los hongos.pdffactory. luciendo con pompa las togas blancas. Flanqueábanla sus aduladores clientes. Y entre los acompañantes. y los dueños de las múltiples thermopolia. de las frutas. en recamada litera. por contraste. magníficos también.no recataban su curiosidad. ante un lujo tan obvio. Los vendedores de carne y hortalizas dejaban sus carros y sus mulas en los hospedajes vecinos de la puerta. hacia los comercios. que embadurnaban doquier las paredes. pues estaba prohibido su tránsito dentro de la urbe. De ese modo. habíanse disfrazado con destreza histriónica y. Desde que. el aroma de los vinos. encastrados a la sombra de las grandes mansiones. en los cortejos ricos.CUATRO MAMMÓN O LA AVARICIA Se habían instalado en una de las mejores casas de la pequeña y próspera ciudad. se sumó al recio olor del Mediterráneo. de esos que nunca faltan. En torno bullía la población mañanera. Lo mismo que hicieran al emprender la aventura del castillo de Tiffauges. Era éste digno de admiración. bajo el sol intenso del verano. y que los raspadores que de noche trabajaban. pues su mezquindad no había consentido que trocasen -pese a que no le hubiese costado un cobre. a la luz de la luna o de una linterna. como un banquete. se quitaban las capuchas para saludar al paso de la espléndida compañía. Pompeya se brindaba. hacía apenas un mes. enteráronse los pompeyanos de que Quieta Fulvia de la ilustre gens de los Belfus.

a raíz de la catástrofe. Estaban constituidas éstas. con el pretexto de admirar la vista. ya que fue ella quien formuló. lento y tenaz. y su vanidad advenediza se afirmó en breve por el lujo palaciego que imprimieron a sus restauradas habitaciones. testimonio de su adhesión oficialista. como en todo municipio creado a imagen de Grecia y de Roma. y eso les hacía augurar el éxito del diablo de la avaricia. A un promontorio. Está no lejos de aquí. la habían abandonado. se la reconstruía. que era muy hermosa. merced a la fabricación en gran escala de la salsa de garum. y abarcaba. hasta el Foro. los demonios apreciaban hasta dónde alcanza el anhelo de poder. a menudo. Al advertirlo. sastres. según dedujeron. en los tiempos últimos. por nuevos ricos. pues era no sólo el punto de cita de activos y holgazanes. y provocado por el fisgoneo de la dama. panaderos. a decir: -Han querido los dioses y la munificencia de Publius Cornelius que yo usufructúe una de las casas principales de Pompeya. de la estirpe de los Belfus. cuando se les acercó una dama cincuentona. que se atrevió. hasta la isla de Capri o hasta el Vesubio. Le explicaron que Fulvia deseaba adquirir una propiedad importante. y que era hermana del pudiente Publius Cornelius Tegetus. les tendió un puñado de higos y prolongó el saludo con un "Augusto feliciter!" -¡viva el Emperador!-. de recuperación.pdffactory. seguía advirtiéndose.com . que no del resplandor solar. por lo que informó): era imposible que personajes de la calidad de quien llevaba la sangre de Tarquino. los diablos. que los saludó con amabilidad. multiplicaron las manifestaciones de la significación de Quieta Fulvia. tan linajuda y alhajada. quien entornaba los párpados. y en breve se entabló un diálogo vivaz. lograron los del Infierno averiguar que se llamaba Nonia Imenea. zapateros. respetuosamente. Respondieron los diablos como convenía. Puso la voz en el Olimpo la señora (viuda tres veces. y desde entonces. gracias a los aportes del Senado imperial y de los particulares. temerosas. las consecuencias de un fuerte temblor de tierra. La fortuna de dicho Tegetus parecía haber sido acumulada. formado por la acumulación de residuos preciosos. abriéndose camino a codazos y gritando el nombre sonoro de Quieta Fulvia. corazón de Pompeya. dieciséis años atrás. una tras otra. especialmente en el Foro. por cuyas laderas trepaban los viñedos. hambrientos de prebendas. el trabajo. condescendieran a morar en una pocilga. donde se intensificaba el movimiento. según se mirase. entre los hombres rivales. como dedujeron también el entusiasmo que suscitaba en su interlocutora cuanto se relacionase con la vieja aristocracia. feriantes de pescado y de fruta. armónicamente sustentado por el crujir de los higos. Estaban allí. la mayoría de las preguntas. lo que la hermana de Tegetus oyó con reverente complacencia. circulaban entre los fragmentos de mármol y las caídas columnas de travertino. Muchas familias. a quien hicieron descender de Tarquino el Antiguo y de otros reyes de Roma. reducto de compraventeros y de ladrones. subió el séquito improvisado. Pompeya había sufrido. por libertos ambiciosos. Llegaron así. o acaso alojarse en una posada. y sus acompañantes prestigiosos. mientras que alrededor zumbaban los comentarios que suscitaba su presencia. y en especial Lucifer. y la vio tan solemne. pero otras las reemplazaron. Levantó la mirada hacia la patricia remota. a causa del sueño. abanicándose con las togas y apartando las infaltables moscas verdes. 37 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Sin embargo. sino también el eje religioso y civil del lugar. Con todo.Leyéndolas. y que hasta que lo consiguiera debía alquilar alguna. donde los mercaderes.

durante el paseo. con mi servidumbre. como los demás Belfus. encuadrado por cuatro columnas. interpretado por Nonia como una moda metropolitana.se enterasen de la jerarquía excepcional de la que ya consideraba. Vivo allí en soledad absoluta. y es memorable por su mosaico de la batalla de Alejandro Magno. Veinticuatro columnas más. durante el sismo del año 63. y los demonios retribuyeron el saludo. trémula de alegría. requirió Nonia su litera y juntos se encaminaron hasta su casa. uno. un filósofo.sobre la vía de Nola. Por lo demás. Quieta Fulvia. Olvidémoslo y gocemos del techo y agasajo que con tanta generosidad se nos facilita. el comedor provisto de varios triclinios orientales. Llamaba a Fulvia por su nombre y recordaba los de sus reales antepasados. Señaló que. Calcularon las ventajas de admitir su propuesta.se anuncia bien. Un "AVE" de mosaicos daba la bienvenida a los convidados. merece nuestro franco apoyo. En la exedra -el último vestíbulo abierto. Parco Mammonio se consagra actualmente a un proyecto de largo alcance. -Nunca -le contestó el Almirante Leviatán-. Se había roto. inquieta como una ardilla y terca devoradora de higos. prestaban marco al jardín de rosas y mirtos. Es. no obstante su inalterable mutismo. Evoca a sus inolvidables antecesores.com . pero se interpuso la torpe usura de Mammón. rugosa. la única taracea valiosa de la mansión: fulgían allí también las dedicadas a Baco. -¿Duerme? -osó preguntar. saboreando un higo. Su utopía nos divierte. Seguían dos atrios. el del estanque. fue copiado por ella. barruntando que por su intermedio podrían lograr los fines de esa etapa. y las alcobas. Se ofendió Nonia. entre el índice y el dedo mayor. Está en contacto permanente con ellos. de cuyo triunfo depende su destino. No era ésa. el dinero le sobraba.se explayaba el maravilloso mosaico que pintaba la batalla de Issus. y que para ella bastaba con la prez que sobre su casa redundaría de la familiaridad de una dama tan egregia. Esta aseveración llevó al colmo el rendimiento de la hermana del fabricante de salsa de pescado. avaluado y elogiado por los visitantes. con excepción de Quieta Fulvia.pdffactory. como usted habrá quizás intuido. en parte. No cesó de hablar la señora. 38 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. hasta que encuentren lo que buscan. angulosa. con capiteles jónicos. gusta de los filósofos y de los bufones. pues. Háganme ustedes el honor de aceptar mi hospitalidad. Aclarado el pequeño incidente. lo cual. empeñado en regenerar al mundo y en imponerle normas austeras. Mostró. Adelantóse Satanás. al gato y a las desazonantes máscaras. -Este episodio -susurró Belcebú. entre Darío y Alejandro. Quien come con tanto deleite. Es su manera de ser. a los gritos. en el acceso. quien inquirió el precio del convite. Circundábanlos los aposentos destinados a la recepción. que era menuda. por lo demás. Medita. sus respectivas habitaciones y se retiró a la suya. y resolvieron aceptarla de buen grado. Todo ello fue recorrido. Observaron los demonios más atentamente a Nonia Imenea. haciendo aparecer el extremo del pulgar. Condecía la casa con las alabanzas de su moradora. Su prescindencia terminó por acuciar la inquietud de Nonia Imenea. su estrecha amiga. y aunque no lo retocaron. despereciéndose porque el vulgo -y más aún los caballeros que encontraba a su paso. sofocado por la cólera y exclamó: -Perdone a nuestro amigo Parco Mammonio. y por eso toleramos que nos acompañe. a los huéspedes. resplandecía. acatadamente. por suerte.

. pero a las treinta páginas desertamos a Lord Lytton. Mammón y Asmodeo la abandonaban a diario. Lo indiscutible es que nos fastidiamos aquí. y sin embargo ha sido pintada recientemente. -¡Muy bien. a diferencia de los ciudadanos. -Su Excelencia se divierte -refunfuñó Satanás-. muy bien! -gimió Satanás-. ¿Se da cuenta Su Excelencia de su asombro. donde probaba las cocciones. en realidad. el de Gaston Boissier. -Los institutos de placer -decía el libidinoso Asmodeo sobreabundan y están bie. Estoy conforme. el anacronismo. -¿Y esa novedad? -interrogó el de la lujuria. bien surtidos.. que "la pintura ha muerto". Convoco a viejos y jóvenes. Nonia Imenea. Creo que estoy encabezando una verdadera revolución de las costumbres. ambos con el pretexto de descubrir una residencia permanente.Desde entonces. y en inglés? Debemos cuidarnos y evitar. se corría el riesgo de que Nonia se presentase inesperadamente -cosa que hace. -Ha dejado de serlo. pero dicho juicio se repite de época en época. y el segundo para inspeccionar las tabernas y lupanares. Dada la ineficacia del novelón. anotaba las recetas curiosas dictadas por el demonio. a quien pretende Nonia Imenea. fuera del incansable Asmodeo y de Belcebú. Cuando regresaban los ausentes. El Diablo es un artista de primer orden. -Sospecho -manifestó Leviatán. -A mí -declaró Lucifer. 39 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. que adorna el Pandemónium infernal. y me divierto enseñándoles entrelazamientos y ensambladuras que no podían imaginar. el Almirante recurrió a la literatura erudita y materializó dos volúmenes en alemán sobre temas pictóricos de esta región: "Komposition der pompeianischen Wandgemälde" y "Geschichte der decorativen Wandmalerei in Pompeji". cada vez menosy que se emperrase en saber de qué se trataba. Tampoco nos entretuvieron. No bien desaparecía Nonia y se iban sus esclavos.me interesó lo que trae el otro libro. o en el atrio del impluvium. por prudencia. tomando fresco. en el retrato de Goethe. La prueba la tenemos. La triple viuda acabará por seducirlo.com . todos. los diablos. que pasaban el día fuera de sus moradas. El Almirante nos comenzó a leer "Los últimos días de Pompeya". mientras que nosotros nos aburrimos. Andan siempre juntos. que se entendía perfectamente con él.que a ese retrato lo pintó el propio Diablo. ante un libro impreso. Los otros quedaban en la exedra. los demonios fueron los auténticos señores de la casa. cuando reproduce la opinión de Petronio y de Plinio sobre las pinturas pompeyanas. Es fatal. En ellos trabé relación con mucha gente. aunque pintor ingenuo. el primero para indagar los progresos pompeyanos de la avaricia. de su espanto. Soy un misionero. como ciertas pirámides y el uso de adminículos raros. con orejas de burro. Estoy harto de los frutos de la higuera. Pero esto no resuelve nada. Pasean por el jardín. y ya empiezo a ser popular. Me complace difundir con la práctica lo que concierne a mi ramo. Vagan y divagan. Es una obra notable.. intercambiaban impresiones. recoletos.. Solía Belcebú demorarse en la cocina. y la pintura sobrevive a sus censores. al estudiar esas obras y compararlas con las del pasado. Declaran ambos. sobre todo. sin ir más lejos. de los tres sexos. A más.pdffactory. que suplen y complementan artísticamente a los órganos habituales. pero. encantábase la señora con la noticia de que aún no habían hallado nada digno de la grandeza de Fulvia.

bellotas y máscaras de Sileno. y Su Excelencia dirigió muy bien la operación -acordó el otro-. Oigan éste.nos hastiamos. Mammón espiaba esas joyas de hito en hito. que sostenían vasos argénteos. y dejó de alimentarse. Y la culpa recae sobre Mammón. Pierde el tiempo. a quien Publius Cornelius trataba de "augusta'. Redimió a los demonios el esplendor de los aprestos culinarios inventados por Belcebú. de entrada. como una zancuda que 40 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Nonia Imenea ofreció una comida. en el curso del extenso festín. Hay que acertar con algo gordo. -Ocuparse del asunto de Tiffauges -reclamó el demonio frugal. los nocturnos simposios del jardín. que con cualquier motivo rozaba a Belcebú. Se inició el mes de agosto. de su efebo de áureo bronce. ciertamente. Caminaba sobre su trípode. y sus labios parecían cerezas. mientras que aquí falta aún el blanco donde ejercitar la puntería. La hermana de Tegetus. preparada por Belcebú. sin entender su significado. los días transcurren. aguardando que lleve a cabo su tarea. quien sólo se desentendía del sueño para nutrirse. a dónde dirigir su empeño. en honor de sus huéspedes. Fulvia Belfegor (de los Belfus). monocorde. como si las tuviese que pagar. como portalámpara. Los combates de gladiadores se efectuaban bajo toldo. antes de que el tedio nos torne impotentes. Había allí sólo dos personajes: Gilles de Rais y Madama Catalina. la máquina de fotografiar. que iluminaba. Lucía un pesado collar de raíces de esmeralda y perlas. que aclamaron los de la provinciana Pompeya. y aquí estamos. Durante la comida se mostró. sin un higo. Llameaba su pectoral de oro macizo. labrada en una lámina de oro. y los pompeyanos reclamaban sin éxito el auxilio de la brisa del mar. La vida continuó desarrollándose.fue incomparablemente más hacedero. La toga convenía a sus redondeces. es una inscripción que adorna el umbral de la casa del negociante Siricus: "Salve Lucrum" y esta otra inscripción: "La ganancia es la felicidad". que sonaban y se estremecían con los menores movimientos. entrecerrando los ojos-.pdffactory. pronunció. en cada dedo un anillo. destinados a contener el condimento de su elaboración. Habló de su casa. A prisa. Asistió a ella Publius Cornelius Tegetus. pero que atribuyeron al lenguaje de la vieja corte: -Dormir -dijo. -En fin -prosiguió Satanás. Hay que seguir buscando. Excelencia -dijo Satanás-. el de la salsa. -Y encuéntrelo a prisa. Presidía la fiesta Quieta Fulvia. de cocina. Su refinada diadema. Pero sabía. Los pompeyanos ¡ay! no piensan más que en dilapidar y en exhibir su grosero fausto. Su mal gusto desbordaba en los ademanes. en la casa de la vía de Nola. y largos pendientes de filigrana. y se retorcía las manos. Son pistas. Empero -y sacó una libreta. a quien los demonios tacharon de ordinario y grandilocuente.. con entrecruzadas flores de loto. Era imposible errar. estaba compuesta de hojas de roble. Y Barba Azul había muerto. no le iba en zaga a la bisnieta presunta de los reyes de Roma.com . -Sí. una solitaria frase.. that is the question. quien no cumple como debe.he recogido apuntes que me llenan de esperanza. Se enfadó el soberbio: -Recuerdo que Sus Excelencias (me parece que quien lo puntualizó fue Su Excelencia Satanás) señalaron entonces lo arduo que sería tentar con el desenfreno del orgullo a una mujer definitivamente humillada. visible para los de allende el Aqueronte. -Hablamos de cocina -balbuceó-. de sus estatuas pequeñas.Enrojeció hasta las orejas el mencionado.

y para ello Lucifer recobró su aspecto habitual. y no me explico su origen. que se había posado sobre el filete. que vanamente manoteó Tegetus. abierta hacia el jardín y sus blancos pavones. -Original opinión.es el mejor amigo del hombre -y apartó con avergonzado melindre una. precedido de antorchas.com . -¿De dónde saldrán tantas moscas. Deletreó su nombre. pero los seguían rondando. sus impecables narices. ¡Mírenme a mi! ¡qué expresión! ¡qué cejas! Esta máquina. desbordante del garum de Publius. No las hay en ninguna parte. Nonia Imenea? -protestó-. quien hubiera deseado servir de modelo del semidiós campestre. conscientes de la trascendencia documental de la cámara. Tal vez sus hijos lo consiguiesen. Éste se prestó. Realizaron la obra en la exedra. de medalla. Satanás y Belcebú jugaban a las damas. infundió un ritmo jocundo y sensual a ese cuerpo admirable. El que siempre aparece bien es Lucifer. A Tegetus. No podía ubicar a los forasteros. de moneda. Las detestaban. Oyeron al siervo que les anunciaba una visita. para la eternidad. Resolvió aplicar sus dotes plásticas. el primer tomo aborrecido de "Los últimos días de Pompeya". Y la obra se fue definiendo. pues fijó su pupila impar sobre los comensales. y añadió.pdffactory. 41 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. redujo su cola. y Asmodeo renunció a salir. Ya no lo solazaban los lupanares. Tal vez ellos empleasen el arcaico idioma de Quieta Fulvia y mantuvieran con las moscas una amistad sincera. Satanás reprodujo las lamentaciones: -La parcialidad es clara. y plasmar una estatua de Lucifer. que pulía por imitar al Diablo. Mientras se alejaba. -Han invadido la casa.fuese un cíclope también. en consecuencia. curvó sus brazos. Los asiduos eran muy inhábiles y. Estaban una tarde entregados a la tarea escultórica y a la lectura. aprovechando que Nonia había ido a lo de su hermano. Señor de las Moscas. Al examinar sus fotografías. a pesar de su cabeza de cocodrilo. o padece un defecto visual. Los días se estiraron. Los siete del Hades. Trajinaba la cámara entre las columnas. de camafeo. no ocultando su ufanía. o ha sucumbido frente al soborno. Acomodaban en un diván a la hipnótica Fulvia. sus nobles perfiles romanos. y luego desapareció. se confesó amargamente que todavía le faltaba mucho para ser un patricio. al "ludus lutrunculorum". le adelantó una pierna. y habían ensayado mil medios infructuosos para librarse de ellas. Esculpía como si acariciara. de busto. cuando pasaron un gran susto. -La mosca -proclamó Belcebú. Tendría que usar monóculo. le presentaron. esa extravagancia lo desconcertaba. a sacudir la modorra. por zanganería. Leviatán retomó. Los diablos clavaron los ojos reprobadores en Belcebú. porque casi los pescó uno de los esclavos negros. con un suspiro hondo que le hizo tintinear los pendientes-: Me encanta la originalidad. y para que se hiciese humo el libro delator. El artista le suprimió las pezuñas. y leyó en voz alta. ante la sorpresa unánime. substituyéndolas por afinados pies. molestas y sucias. Dispusieron de segundos para que Lucifer se enfundase en su toga y cíñese su rostro cesáreo. brincando. con inseguridad africana: -Marcus Molochius Potenter. Quería Asmodeo lograr un fauno danzante. procediendo de un maestro de la cocina -comentó Nonia. reproducían desmañadamente sus sutiles combinaciones. para envidia de Leviatán. Asimismo se mostraron las moscas verdes.

Ignoraban los de la exedra quién podría ser, pues carecían de relaciones en el golfo de Nápoles y en la Campania toda. Se les ocurrió que acaso fuese un enviado de Mammón, un posible avariento, a quien les convendría examinar, y dieron orden de que entrase. Previamente se refirieron a la novela inglesa que su prestidigitación había escamoteado. -Que desaparezca in aeternum -mandó Lucifer-. Digamos un categórico adiós a Lord Lytton. A mí me empalaga. -A mí me pone nervioso y no me deja trabajar -vituperó Asmodeo. De esa suerte se evaporaron, rumbo al perpetuo exilio, "Los últimos días de Pompeya", en tanto que el desconocido ingresaba en el intercolumnio. No obstante la articulada careta, descubrieron al punto de quién se trataba, y consiguientemente que no venía en nombre de Mammón. Lo vendían los rasgos de ternero, que prevalecían sobre el falso físico romano. Era Moloch, miembro del Consejo Infernal. Calcularon que estaba de paso por Pompeya, camino del país de los amonitas, donde se le tributaba especial adoración y le sacrificaban criaturas y lo acogieron afablemente, como a un colega que gozaba del favoritismo del Diablo Mayor. Le escanciaron una copa de Falerno y lo convidaron con una bandeja de higos, pero presto los desengañó el visitante, quien rechazó las invitaciones. Sin sentarse siquiera, oscilante la cabezota vacuna, embarazado por la toga, les comunicó: -Excelencias, me manda el Señor Diablo. Su Majestad les comunica, por mi intermedio, que en ningún instante, desde que emprendieron su gira, ha cesado de ejercer una vigilancia minuciosa sobre Sus Excelencias. El Diablo mismo organizó un servicio de información tan perfecto que ni siquiera ustedes, con ser algunos muy ladinos, han podido sospechar que los acompañaban investigadores sagaces. La genial invención de seres invisibles que son invisibles para los invisibles, ha permitido a Su Majestad ponerse al corriente, de continuo, sobre el desarrollo de su misión. Ahora bien, y eso motiva mi presencia, el Señor Diablo me ha ordenado que les transmita su descontento. Es su parecer indiscutible que la segunda etapa de su faena progresa muy mal. Sus Excelencias desperdician el tiempo. Se retrasan aquí, comiendo, bebiendo, holgando, recreándose en lupanares y con lecturas fútiles. Si no desean incurrir en la cólera de nuestro amo, se les avisa que se den maña y que se apresuren. Recuerden que Su Majestad no los destacó a la Tierra para que se distraigan, sino para que trabajen. Dicho esto, y sin permitir que le replicaran o que lo escoltasen hasta la puerta, el demonio ternero volvió sobre sus pasos, mugió despreciativamente, y se desvaneció en la penumbra. Angustiados, perplejos, fríos, pese a la canícula cruel, quedaron los jefes de los Siete Pecados, ante la severidad de las noticias. ¿Quién se creía este Moloch, para dirigirse a ellos así? ¡Allá él, sus amonitas y su facha de becerro enmascarado! ¡Cómo! ¿a los príncipes se los vigilaba? ¿De qué valían sus fueros, sus servicios a la causa diabólica? ¿No había sido intachable la aventura de Tiffauges? Ojearon alrededor, recelosos; aguzaron su sensibilidad susceptible, hasta el extremo, y no captaron nada. Se creían libres y estaban cercados. Entonces Satanás, violento, se encaró con el de la lujuria: -El delito (si delito hay) en buena proporción recae sobre Su Excelencia. ¿Qué lo impulsó a ambular por los prostíbulos, en desmedro de su función diplomática? Se refocilaba, sin duda, retozando entre las rameras y los

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rufianes, enseñándoles figuras eróticas. ¡Muy mal! Le repito palabras regias: éste no es un viaje de placer, sino un viaje de estudios y de trabajo. -Yo no hice más que ocuparme de mis cosas, como si no hubiese abandonado mi dirección general, en el Infierno. -En cuanto a las lecturas -dijo Leviatán-, el Diablo, si lo han instruido correctamente de lo que nos atañe, estará al tanto de que no han sido fuentes de satisfacción, sino de bostezos y de esplín. Nos hemos martirizado, leyendo, en aras del mejoramiento espiritual. Y ya estará al tanto de que nos hemos despedido de Lord Lytton para siempre. -¡Para siempre! -se alivió el eco de Belcebú-. Y convengan en que si yo me quemé las pestañas frente a las ollas, ha sido porque no sólo de pan viven los demonios, sino, precisamente por su exquisita condición, de supremas dulzuras. -Por lo menos -reflexionó Lucifer-, el Señor Diablo no formuló críticas al procedimiento seguido en el caso de Madama de Thouars. -Tampoco lo encomió -dijo el Almirante-. Yo deduzco de esto que la envidia, mi Envidia, gana adeptos en el pandemónium, lo cual, como es lógico, me complace sobremanera. -¿A qué seguir hablando y justificándonos? -resumió el soberbio-. La verdad es que único culpable es Mammón. Sus ahorros estúpidos, su feroz tacañería, han producido nuestro estancamiento. Vegetamos aquí, a la espera de que se sacuda. No habrá más remedio que salir a la calle y hostigarlo, hasta que satisfaga su deber. Como si lo hubiesen invocado, apareció Parco Mammonio. Alcanzaban sus harapos y su delgadez al límite de la transparencia, pero también se traslucía su buen humor. Se frotaba las manos huesudas. -¡Ave, príncipes! -exclamó, enseñando los colmillos huérfanos de dentista-. Supuse que estarían extasiados, leyendo "Los últimos días de Pompeya". -No leemos más -lo interrumpió la aspereza de Asmodeo, quien citó el verso célebre de Francesca da Rimini: "Quel giorno piú non vi leggemo avante". -Su Excelencia irradia satisfacción -vociferó Satanás-. Sin duda viene a referirnos que halló por fin el blanco pecador de sus flechas. -No, todavía no. Pero, ya falta poco. En cambio... Y el parsimonioso les reveló la causa de su júbilo. En el Foro lo habían confundido con un pordiosero, mientras tomaba sol, sentado sobre un caído capitel, y examinaba a los paseantes. Las monedas habían afluido alrededor, y él las fue recogiendo. Volcó su cosecha, en el peristilo, cuidando que ninguna rodase y se escapase, y se deleitó sopesando las piezas que ostentaban las efigies de los Césares. Eso enfureció a Satanás. Cuando se enfurecía, era temible. -¡Su Excelencia -gritó- nos exhibe la prueba contraria de la que busca, es decir el testimonio de la caridad, y eso lo regocija! ¡Su Excelencia permite que su modesto vicio deje atrás a la misión que se le ha encargado! -La sabiduría nos enseña -dijo Mammón- a unir lo útil con lo agradable. Sumáronse los otros a Satanás y se produjo una loca algarabía. Empujaron al codicioso, como si lo fuesen a golpear; Leviatán aprovechó el tumulto para morderle una oreja, y en la batahola, con voz doliente, el mísero que se cubría el rostro con los brazos, acertó a plañir:

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-¡Excelencias, Excelencias! ¡Por favor! ¡calma! Hay un medio, un solo medio, de sacar a la luz la pompeyana avaricia... pero es tan costoso... tan opuesto a mi filosofía... que hasta ahora no me atreví a proponerlo... -Expóngalo cuanto antes -lo conminó Lucifer. -Todavía no. Es un medio demasiado drástico, un precio demasiado subido. Todavía no. Concédanme Sus Excelencias dos días. Se lo ruego. Dos días, y si en su curso no hallo otra manera, se los expondré. Se miraron los demonios. -Bien -otorgó Satanás, por los restantes-, accedemos. Pero no dispone Su Excelencia Parco Mammonio más que de dos días. Es un ultimátum. El acuerdo produjo una distensión nerviosa. Como Diógenes en su tonel, Mammón se acurrucó dentro de una inmensa vasija tumbada y allí quedó, frotándose la oreja y jugando con los cobres; Lucifer reasumió la actitud que le impusiera la creación casi concluida de Asmodeo; éste manejó su barro y sus utensilios; Satanás, que no conseguía serenarse, se puso a pasear a largos trancos por la exedra y a cavilar sobre los imperceptibles espías diabólicos; Leviatán y Belcebú se consolaron, convirtiendo a la yacente Quieta Fulvia, ya en una esfinge de pórfido, ya en una tumba etrusca, ya en un busto de Sócrates; y la industriosa cámara saltó sobre sus patas de avestruz, inmortalizando fotográficamente a los inmortales. Estaba escrito que aquella sería la tarde de las sorpresas. La bonanza se había enseñoreado de los espíritus, merced a la digna atmósfera del arte, que es la gran pacificadora, cuando abandonaron todos sus ocupaciones y levantaron simultáneamente las cabezas, porque en el jardín se oía un liviano aleteo. Penetraron con sus ojos sobrenaturales el territorio prohibido a la tosca humanidad, y reconocieron a la sirena Superunda, quien bajaba, sostenida por alas de mariposa, con su crío en brazos. Gruesas lágrimas empapaban sus tersas mejillas. Corrieron hacia ella, temerosos de que algún percance hubiese acaecido a las cabalgaduras que dejaran en el camino de Herculano, pero pronto supieron que la razón de ese gimoteo era exclusivamente personal. -Señores -sollozó- les conjuro que toleren que Supernipal y yo permanezcamos aquí. Les prometo no incomodarlos. ¡Sálvenme, por amor del Diablo, del toro asirio! No me deja tranquila ni un momento. Me acosa, me lengüetea, me babea, me pincha con sus barbas, me propone obscenidades. ¡Socórranme! Si el toro repite la hazaña del bosque de Tiffauges, no deberé transportar un párvulo, sino dos (y acaso tres) y eso es superior a mis fuerzas... -Apruebo su venida, Superunda -la confortó Belcebú-. Instálese con nosotros. -¡Ah no! -prohibió Asmodeo, propietario de la sirena-. Nadie ignora que detesto la organización familiar, enemiga de mi conducta y de mis ideales. Vuélvete... pero antes relátanos, sin esquivar pormenores, lo que Asurbanipal quiere hacer contigo. Eso nos desenojará y aventará sombras. -No me lo pida, Excelencia. Es demasiado feo. -Nada es demasiado feo, en ese orden. En fin, vete... Recrudeció el llanto de la cuitada, y el glotón sugirió al de la lujuria una idea que abrigaba desde que partieron del Pandemónium: -¿Qué le parece, Excelencia, que cambiemos nuestros transportes? Usted montará a Asurbanipal, que es rijoso e inquieto, y por ende perturba a

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Dos días después. That is the question. a los traidores! Ellas nos siguen de continuo y conocen cuanto nos pasa. tal como yo he enseñado a los hombres a extraer los metales de 45 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. por casualidad. y los esclavos encendieron lámparas. ajustándose a lo convenido. pero se esconde. Tenga en cuenta que. en torno del pavimento de la batalla de Issus. -Espero -habló como si declamase. en esta hipócrita ciudad. El día se ha puesto precioso. y desde allí arrojó unos higos a los pavos reales. ¡Las moscas! -Y. el avaro se reunió con sus colegas. -¡Deje a mis moscas! -farfulló-. -¡Las moscas! ¡las moscas verdes! -vibró Satanás. y los infernales hicieron desaparecer la estatua. según Moloch. ¡He ahí a los espías. Parco Mammonio asomó la cabeza calva. elegantemente. cuyos mosaicos brillaban como las escamas de un pez fantástico. Volvióse Nonia Imenea. verlos enmelarse. Asmodeo aceptó. al par que Lucifer cubría su desnudez. y hasta las moscas de Belcebú las vemos y las sentimos. -Sí. pegando grandes saltos. -¡Hasta en la sopa! -bufó el de la ira. y Belcebú se dedicó a hacer reír al pequeño barbudo de cara de pez. La avaricia existe. A mí me encantan los niños. hasta en la sopa -declaró Belcebú-. a cuyo gusto contribuyen. desde su tonel de desterrado: -Opino que lo apreciaríamos mejor si apagasen las luces. y yo cabalgaré a la suave sirena.com . Meneando la cabeza monda. sin prolongar los trámites. Supernipal aplicó los labios a uno de los pezones de Superunda. Hay que sacar sus tesoros a la luz. en la claridad del atardecer. ¡No le permito que toque a mis moscas! ¡Las moscas son mías! ¡Me acompañan desde que el Diablo me otorgó la corona de príncipe! ¡Y son fieles! El inusitado tono del comilón apaciguó a Satanás. escuchar cómo exigen más y más y se preparan para un futuro de pertinaces lameplatos. que a los demás les parecieron horribles. Por primera vez. embadurnándolo con chocolate y haciendo que las moscas volasen en aeronáutica formación y descendiesen en picada o en espiral. Deberían ustedes salir a respirar el aire de la bahía. los espías son invisibles aun para los invisibles. Surgieron. con exclamaciones de placer. de súbito-. no comía. Belcebú perdió la paciencia. a la carrera. Excelencia Satánica -le dijo el Almirante-. los monos de Belfegor.mi permanente digestión. para anunciar con gruñidos el regreso de Nonia. -Sosiéguese. sus sartas. Se insinuaba el crepúsculo. hacer que la avaricia surja. Traía una fuente de higos. detalló ante la pétrea matrona la maravilla de las compras últimas de Publius Cornelius Tegetus. Cantaban sus ajorcas. ¡Cuántas moscas! Se sentó junto a Quieta Fulvia. entre los cipreses. Venía la señora bruñida de frivolidad. hacia Mammón: -¿Qué discurre el filósofo? ¿Qué opina de este crepúsculo? Como un caracol. arremetió con la túnica contra los insectos. sus sortijas.pdffactory. Luego. el 19 de agosto del año 79. Me encanta atiborrarlos de azúcar. Cierto es que el apóstrofe coincidió con que. acusó su ineficacia: -Me he desempeñado vanamente.que hayan gozado de la tarde en paz.

aunque cortas. uniendo nuestros ímpetus. lo resuelto. Entonces mostrarán su verdadero rostro. Y malicio que en Pompeya serán muchos. -Sí. Nos limitaremos a sacudir blandamente el suelo. -La compartiremos. y en contra también del prestigio de mi dirección general. pocos. Mammón se recogió un minuto y prosiguió. deportiva. cuando suene su hora. avaros le vamos a conseguir. harto más suave. Ya que el Infierno necesita avaros. pues. eso iría en contra del progreso demográfico de las provincias diabólicas. estoy en contra del procedimiento. que corre por cuenta del Diablo. para reforzar su administración. -¡Su Excelencia se ha lucido! ¡Valía la pena aguardar! -aplaudió Lucifer. -No interesa el costo. y un alegre tintineo de cristales la conservó dentro de la casa.. provoquemos algo similar. y en seguida. Conduzcámonos como si estuviésemos en un bazar japonés. nada se rompa o se pierda. y continuar el viaje. la abuela de la tranquilidad económica. Mañana mismo ascenderemos al Vesubio. fervoroso. Puede ser que algunos. Los habitantes lo atribuyeron a los dioses olímpicos y a los gigantes. a Sus Excelencias. sino también los demás. evitando la exageración. Para mí. En la distancia. pues. Prepararemos en realidad un espectáculo. poquísimos. pero con mesura. Se halla en todas partes y en ninguna. Apenas unas agitaciones ligeras. y acato. En seguida renacerá la calma. Es de los nuestros. la bisabuela del austero y frugal dominio. se denuncien. que les demos un susto a los pompeyanos. Yo. que alarguen mi plazo. resuelto está. Abandonarán sus ídolos. defendiendo. Su Excelencia mencionó. -Drástico y costoso. un medio drástico para descubrirla. Lo que importa es salir de esta ciénaga. la avaricia es una virtud. subterráneamente. mueran en la confusión. pero más suave. No sólo ésos serán los que brindaremos en holocausto al Señor del Infierno. He analizado prolijamente el fenómeno. por favor. El terror hará que los moradores huyan de sus casas. En una palabra. Ahora bien. hubo en esta zona un terremoto. con voz delgada: -Dieciséis años atrás. Son razones poéticas. una función gimnástica. Suplico. Pero si aplicaran mis ideas. lo que yo propongo es que.pdffactory. tras tan largo y estéril entumecimiento. las cuidadas convulsiones darán pie para que los que colocan a sus bienes materiales por encima de sus vidas. Puesto que no hay otro. desertarán sus penates. personalmente. Aunque benignas. y los demás lo siguieron. la vez pasada. a cosechar. -El volcán nos oye -señaló Leviatán-. porque conservarán el estigma. -No -replicó Satanás-. y he llegado a la conclusión de que el sismo tuvo por causa a un estertor volcánico. -¡Felicito a Su Excelencia! ¡El plan es notable! -coreó Satanás-.la tierra. -La responsabilidad será de ustedes. pero se habrán delatado. lo aplicaremos. Me gusta porque nos ofrece la ocasión de usar los músculos y los pulmones. el rostro que el miedo desnuda y que encubren bajo la apariencia del lujo dadivoso. preservando. es la madre del orden. sus viejos odios.com . tiernamente. sin destruir. El Vesubio desató. Se producirán escenas de pánico. sin que. 46 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. el Vesubio hizo oír su apagada voz.. y salvarán sus riquezas. Me resigno.

Aproximóse la hermana del fabricante de adobo de pescado a la patricia Quieta Fulvia. -Es un regalo digno de quien lleva tan noble sangre -ronroneó la señora. ante su hermosura: -¡Es mejor que cuanto posee mi hermano Publius Cornelius! Se pondrá verde de envidia. y una tímida palidez bosquejábase en el rectángulo de cielo. sensual. aunque no podemos revelarle aún de qué se trata. ¿No estirarían su estada. desplegaron las alas y. -El modelo -dijo Lucifer. y Belfegor se limitó a gruñir-.com . Previamente. -Mañana partimos. abajo. queremos dejarle una demostración de nuestro agradecimiento. y le besó la diestra. volaron hacia la majestad del Vesubio. -No hay nada mejor en Pompeya. y reposaba en un silencio que apenas rompía el hogareño trompeteo de los gallos. Al alba. donde el Fauno mantenía su danza inmóvil y. se desperezó el desnudo Lucifer. que conducían los simios. a sus bestias. La mandaré poner en el impluvium. Si las obtiene. Montaron y dieron la vuelta al volcán. Encima. sírvalo helado. Desde su cono truncado. llamaron. La bahía rodeaba.debió tener un cuerpo admirable. se velaban las estrellas. señora mía. imponente. agradecida. materializó allí la estatua del fauno. Llamó a sus esclavos.pdffactory. tendidos los brazos. acostaron a Belfegor en las andas. Tornaron los infernales a revestir sus envolturas corrientes.Espumó el champagne de Belcebú. y la ubicaron en su centro. Se había habituado a tenerlos en su casa. -No sólo en Grecia. entre los lotos. a la que conferían tanto lustre. Precisamente. y con ello el barro gris se endureció y se mudó en bronce luminoso. Hemos descubierto lo que buscábamos. sin embargo. -Sólo en Grecia se producen cuerpos así. que abanicaban sus negros. Resplandecía. con misteriosos silbidos. libre de la toga. señora -le advirtió Asmodeo-. Nonia reclamó. la abrazó voluptuosamente. se metieron en el agua del estanque.se llamará en adelante "la Casa del Fauno". agrupáronse los demonios en el impluvium. invocaba al sol. pues no la ensordecían aún los primeros portadores de viandas. La máquina de fotografiar fijó la bella escena. cuando Pompeya no se había desadormecido. proyectaba una gran fiesta. hasta que ella tuviese lugar? ¿Se irá también usted? -y entornó los párpados hacia el sonrojado Belcebú. -¡Qué fauno!. Nonia Imenea. esbelta. probó la hipotética bebida de la corte cesárea. -Quieta Fulvia -terminó el lascivo. Me extraña que Publius no la haya visto antes que ustedes. Belcebú se acomodó sobre la grupa de la sirena. Pero ya nos veremos -insistió el demonio-. y Nonia se pasmó. atraída por el alboroto. el Almirante pulió sus condecoraciones. Volvió con su carga estética.la adquirió ayer. deslumbrada. ¡qué hombre! -encareció Nonia. Se alejó Asmodeo hacia su alcoba. que presto se les reunieron. -Y hará muy bien -dijo el Almirante. Alzaron éstos la escultura. 47 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Son raras. bandada fabulosa. de un mercader griego. sin medir hasta dónde alcanzaba su don vidente. de cuyo seno escapaba una tenue columna de vapor. -Dudo de que las encuentre -cuestionó el goloso-. Sé que esta casa -profetizó. -También él. estornudó y dijo que encargaría varias ánforas a Roma. graciosa.

despacio! -exhortaba Mammón. frenaron sus impulsos. -Creo que con esto bastará -recomendó el cuentamonedas-. Excelencias. -Hay que insistir -musitó. le bañó el rostro. Príncipes añadió. a la pequeña Herculano. como un gato colosal. a Stabia. Luego. Traigan a la Bella Durmiente. Cabrilleaba en la atmósfera el ígneo carro de Apolo. hecha ovillo en su concha de tortuga y. estupefacto. de seguro habrá que intensificar los fuelles. Procúrenos.pdffactory. Desensillaron. a la Pompeya familiar. Vengan acá. cuyo auriga los observó. con militar estrategia. en los caseríos. -¡Bah! Tomó Satanás la taza. vacilaban. para verificar las consecuencias. Parecía más feo. ligeros humos. en el cual flotaban dos pétalos de rosa. El gastrónomo engendró un plateado recipiente. Aguárdenme aquí. apuntando al cielo. Obedeciéndole. el cráter. encarándose con el resto-. Lucifer.en su semicírculo. Tres días de calma chicha transcurrieron sin que retornase. con su pusilanimidad miserable. a una. No bien se restituyó el avaro. -En los establos -dijo el Almirante. comenzaron a soplar. asumo la jefatura de la operación! Su Excelencia elaboró la idea. -Conozco un arbitrio más adecuado -dijo Asmodeo-. -¡Manos a la obra! -dijo. el Vesubio maullaba. Los abandonó. Estalló la furia de Satanás: -¡Su Excelencia. nos guía a la derrota! ¡No lo toleraremos! ¡Desde ahora. con ademán rápido. dejaron a Belfegor en un saliente rocoso y rodearon. A su vuelta.com . Su Excelencia Belcebú.los animales se impacientan. tras el catalejo-. Distinguían a la espléndida Nápoles. exijo un esfuerzo común y total. -Mínimas señales. Cada uno deberá contribuir con el máximo de su poder. luego. los bueyes mugen. Unos estremecimientos fueron su sola recompensa. Nada -abrevió Satanás-. con dulzura. Tendremos que recurrir a nuestra plena energía. Ilegóse hasta la matrona que dormía. Empezaban a vacilar. Afinó Belcebú la oreja: -Los pájaros han callado. Lo hizo a un lado el colérico: -Habrá que despertar a Belfegor. más pobre y más desarrapado que nunca. Discutían. un jarro de agua. ya que le correspondía dirigir la maniobra. escrutando la montaña.. leyeron en su cara la frustración. -¡Despacio. reasumió su posición encogida. -Les ruego -lloriqueó Mammón-. de los que en las comidas se usan para mojarse los dedos. 48 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.. Entre tanto. bonito. pausadamente. y los otros intercambiaron su escepticismo. nosotros sabremos llevarla a cabo. Belfegor lanzó un grito y se sacudió. desde Misenum hasta el promontorio de Minerva. de esa suerte desembocaremos en el fracaso. exultante. -Es poco -trinaban-. En las poblaciones. para que esto no se malogre. Yo bajaré. -¿Y esos pétalos? -Decoración. apiñóse la gente. ladran los perros. Excelencias.

robusteciéndose. Ayúdenos. también las moscas. A Belfegor lo sostenían los chimpancés. lloviendo rocas. eran titanes. Curiosamente. y continuaban empinándose. a las dos. Enrolló el lujurioso. El efecto estimulante de los cigarrillos de Asmodeo. enloquecedor. espigáronse. -¡A la una.com . el brasero se contraía. -¡Esta vez -se desgañitó Leviatán. desgarráronse las cataratas celestes.A sus pies. como si fuese una pipa de piel roja. -¡Más. bramó un postrimer ronquido. Se incorporó el remolón. y lo ofreció al más próximo. un tercer. arrojaron chispas. espiraron. hay que trabajar. Volaban. el caparazón de tortuga. espantada. eran Polifemo. Excelencia -le pidió el radiante Asmodeo a Belfegor-. girando. -¡Soplemos. se metamorfoseaba en rescoldo diminuto. más! -ordenaba el demonio. una masa de lodo se precipitó sobre Herculano. y siguió a sus colegas. Su fulgor y el de las llamas furibundas. La zarabanda continuaba. sus cabalgaduras. la guirnalda de descomunales uvas que ceñía la frente de Belcebú. Estaban alrededor del cráter. Emitió una bocanada. detrás. Asmodeo prendió un segundo. Hervía el Mediterráneo. mientras se satinaban sus ojos. incrementaron hasta lo gigantesco su henchida proporción.Los trasladó hasta un espacio llano. inhalaron. eran colosos. Entre los resuellos restalló la gloria de la "Marcha de las juventudes Demonistas". de mano en mano. Se oscureció la tarde. El pitillo circuló así. girando. guijarros. y bailaron el vértigo de una ronda. Excelencia Mammón! Jadeaban y saltaban. engrosando. y armó un cigarrillo. eran unos monstruos sublimes y. y vomitó fuego y escoria. una plataforma que asomaba en balcón hacia el abismo. sollozante. y la máquina de fotografiar se contorsionaba en el aire. -¡Ahora -comandó Satanás-. a las tres! ¡Sople con más ahínco. sobre Pompeya. que se abría como un brasero. a crecer! ¡a crecer todos! Llenáronse los pulmones de aire. proyectaron las móviles sombras demoníacas. con veloz enfoque. de Belfegor. Obligaron a Belfegor a pitar.los pompeyanos habrán visto a los gigantes! Su campaña fue premiada ampliamente. que fumaron sucesivamente. a la distancia. un cuarto cigarro. terrones. atropellado. desanudó los brazos inertes. frenética. Excelencias! Se tomaron de las manos enormes. la jeta porcina de Asmodeo. eran Atlas. Se desarrollaban. unas hierbas oscuras. Eran Babeles. la roja coraza y el pelo rojo de Satanás. desmesuradas como vacunos. entre sus palmas sutiles. se multiplicaban. el volcán dilató la bocaza negra. y rayos y relámpagos fustigaron su viudez. que desembuchaba el cráter. -¡Más rápido! ¡más rápido! 49 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. les brotaron collares de artesanía. se hacía sentir. -Vamos. y los hizo sentar en redondo.pdffactory. Sus iris del color maravilloso de las esmeraldas. diluviaron pedruscos y cenizas. el torso y la corona diamantífera de Lucifer. el esqueleto y los guiñapos de Mammón. la palpitante cordillera de alas. como un sapo prodigioso. grande como el escudo de un cíclope. Reventó un trueno inaudito. las fauces de cocodrilo de Leviatán. como un ave prehistórica. iluminando aquí y allá.

remolcando unas jofainas de fino cincel. pero seguramente se entregan. y en casi todos los casos. fuera de Febo. como siempre. como torres. murieron por no dejar su estatua de Baco y el Sátiro. hasta que la visión adquiría un lento ritmo de cinematógrafo. Apolo. -¿No sería oportuno que adoptásemos la facha solemne de los dioses olímpicos? Le haríamos una jugarreta a su alucinación absurda. y es así como Júpiter. mientras que Lucifer. que consiguieron salir a las calles. el cofre en el que se hundieron sus uñas. -¡Que aprendan los espías! -rugió Satanás-. la mayoría de cuya población se había dado a la fuga. los aristocráticos Pansa. un pebetero de alabastro. y cuando estaban por iniciar el vuelo. 50 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. en sus elíseos campos. atizaba la hoguera triunfal. por no desprenderse de su efebo de bronce. dieron la vida. los siete dioses estáticos. Más de ocho metros de ceniza y guijarros fueron la sepultura de Pompeya. pero ¡cuántas pérdidas! Sus desolados ojos recogían la escena atroz. que no lo requería en absoluto. notaron que las llamas del Vesubio se retorcían como una antorcha quimérica. su tremendo fin se debía a la avaricia. ¡Váyanse ahora con chismes al Diablo! Se derrumbaron. se reeditaban la escenas de horror. más competentes. sin que cejasen las cabriolas. -Anótelo Su Excelencia -añadió Leviatán-Marte.pdffactory. arrastrada por sus diez collares macizos. Juno. -Sí -convino el avaro-. se presentaron en el tumulto de Pompeya. puesto que había que disfrazarse. -Diga más bien -rió escandalosamente Satanás. un busto de plata. Publius Cornelius Tegetus.Resoplaban. al respirar los letales vapores sulfurosos. hasta reducirse a la habitual. y los siete meneaban las cabezas con negativa gravedad. si no para adornar poemas? Yo. su vecina asistía a la destrucción de sus hijos. y las centellas florecían. los techos partidos. Juzgaron óptima la idea. Muchos. Y entre los que sobrevivían se mostraban. Era éste terrible. Nosotros somos incomparablemente más formales. sus diademas amontonadas sobre la frente. como proyectados por una linterna mágica. al toma y daca del amor. Doquier. expiraron en la bodega de las ánforas. Excelencias -lloriqueó secándose las mejillas con la clámide. dirigiéndose a MercurioMammón. Perdieron estatura. la esposa y la hija del mercader de vinos. Ahora les tocaría el turno de corresponder a tantas oraciones y sacrificios. -La vie est belle! Sursum corda! -aulló Asmodeo. Venus. comprobaron alegremente las falsas divinidades.com . de repente. Entonces se aprestaron a descender. interpretados teatralmente por los demonios. Vueltos en sí.que se nos fue el soplo. las tumbadas columnas. Nonia Imenea cayó. por salvar un espejo de oro. cubiertas de oro. -Buena cosecha -dijo Satanás-Neptuno a Júpiter-Lucifer. y que no se aplacaba la fogosidad de la erupción. a quienes imploraban sin éxito. A diferencia de Herculano. postrado por el peso de los sacos de sestercios y de nummus aureus imperiales. sin interrumpir el baile demente. la mujer de Caius Sallustius. no he posado los ojos sobre ninguno. con el cetro de ébano. cegadoras. -Se les fue la mano. ¿Dónde están? ¿Para qué sirven. las estatuas rotas. Retumbaban las descargas eléctricas. los detuvo el envidioso. Marte y Baco. El sacerdote de Isis había sucumbido en la vía de la Abundancia.

quienes optaron por la bolsa. Escapaban. semidesnuda. y en la vía de los sepulcros. Todavía ambularon unas horas. hacia el mar. Batían las alas a compás. Lo desenterrarán y. Las moscas les prestaban zumbante palio. escupía y se humedecía las barbas. a Egipto. que olían a mariscos y a algas. -¿Qué le pasa? -inquirió. Leucopetra.. Herculano. a una difunta familia que participaba de un banquete fúnebre. su casa será la "Casa del Fauno". -Ojalá -se exaltó la democracia de Belcebú-. Habíanse borrado Pompeya. triunfantes. bajo el cual se agazapó Belfegor.. -Es por el humo -le respondió Superunda. Excelencia -palmeó Satanás a Mammón-. para su condenación. y en Pompeya numerosos fueron.. hacia Nápoles. el niño Supernipal. en su lecho portátil. como auguró ella misma.llevó a cabo un trabajo ejemplar. inclinándose sobre los cabellos de la sirena. Los creyentes supérstites se enorgullecerán. como un bandido clásico. Silbaron a sus transportes. De Nonia no se acordará nadie. -Yo sí -protestó Belcebú-. 51 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. No quedaba más por hacer. La suya ha sido la tentación del más alto nivel. y remontaron vuelo. solícito. el preeminente tragón. Oplontis. los que prefirieron sus huesos y su piel a sus tesoros. Cossa. el espectáculo era todavía peor.. -¡Pobre Nonia Imenea! -se lamentó Belcebú-Baco-¡Tanto como le gustaba! -Ya volverá a la luz -soñó Asmodeo-. -¡Ay! ¡se nos fue la mano! -hipaba Mammón. de su cocina. -No lagrimee. sin imaginar que celebraba su propia muerte. Tora. de esas en las cuales se juega el todo por el todo: dio a elegir.. Sora. Tengo la certidumbre de que una buena parte de lo que hoy falta. sin embargo. -Estos últimos tuvieron la agonía mejor -se admiró el de la gula. avistaron a una dama de calidad. exánime entre los cadáveres de los mirmillones y de los reciarios. entre la bolsa y la vida. -Y su Excelencia Mammón -terminó el de la ira... al partir. Tosía y tosía.pdffactory. En el cuartel de los gladiadores. de ella.-¿Qué habrá sido de mi Fauno de bronce? -preguntó Asmodeo-Venus. Taurania.com . de un magnífico simulacro de gigantes y de dioses. -Nos hemos portado bien con estos avaros de provincia -lo confortó Lucifer-: gozaron. Desde la altura. porque serán del pueblo. como jefes que recorren el campo de batalla.. Las nubes de cenizas asombraron a Roma. muy alhajada. se desembarazaron de las prendas del vestuario pagano. como hormigas. concluirá en los museos. en ese caso.

Entonces la Tierra se perfiló. de sueños. los siete. de fatiga. sino los seis. y otras que no lo eran. que sufrían del mal de la altura. como otras veces. de ríos. de montañas. seguía girando. Ellos. por lo que la cólera divina lo encadenó en el Cáucaso. que no veían a la Tierra. girar. les vedaban distinguir los con tornos. señor -le suplicó ella al caballero Belcebú-. y el que forcejea en su cumbre será Prometeo. que se debate. ni escucharon la música de la rueda zodiacal.debe ser el Cáucaso. sino espumosas acumulaciones mágicas. girando. Estiró Leviatán el catalejo. -Diviso unas peñas que parecen ruinas. se fatigaron también (en verdad no los siete. hogareña. con su carga de hombres. Galopaban en silencio. Y en esas rocas veo un hombre. Los demás lo imitaron. pues las nubes. en Poitou. -¿Quién? -inquirió Belcebú. Continuaron el descenso.pdffactory. Algunos quieren que rapiñase la chispa del propio corazón de Zeus. Tan alto ascendieron. Lo encontrará en cualquier manual de mitología. un prisionero.CINCO EL VIAJE Volaron. felices del pretexto que se les ofrecía para abandonar regiones tan inhóspitas. trompeteaba en los espacios infinitos. También hay allí plumones y velos de nubes. de ambición. en Pompeya. un águila se llegó hasta el cautivo y se dedicó a roerle las entrañas. -¿Qué es aquello? -preguntó Lucifer. No repetían ya los pormenores de sus éxitos. sin desmedro de su cacareada condición de invulnerables. por las zarpas demoníacas. Callaban los comentarios. a través de la inmensidad irrespirable.com . Efectivamente. agraviado su auriga por la befa de que habían sido objeto los olímpicos. y algunos que la consiguiese arrimando su antorcha a una rueda del carro del Sol. En eso. cumpliendo su misteriosa misión. sin resignarse a dormir en el abrigado lecho. de quien tanto hemos oído hablar. aspirando a plenos pulmones. Miraban hacia adelante. Esquilo discrepa con tales autores. antes de regresar a la paz del Infierno. El prismático circuló. como una áspera y sin embargo codiciable fruta. Ni el carro de Apolo se presentó. y su cristal captó una cumbre montañosa. arrastrando consigo jirones blancos y grises. de selvas. No lo resistió la debilidad de la sirena y de su vástago. porque Belfegor no se cansaba nunca. luchaba por serenar su jadeo y se mesaba las barbas tiernas. de bestias. bajo sus frazadas y sus edredones de nubes. La canción de los demonistas. El niño no soporta una presión tan cruel. -Bajemos. Se condolió el goloso y descendió miles de leguas en segundos. -Éste -calculó Satanás. El demiurgo. Excelencia. Supernipal. Y la Tierra. que es girar. 52 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Prometeo. victoriosa. volaron. congestionado. hacia lo mucho que todavía les faltaba por recorrer en la inquietud del Mundo. merced a sus acumuladas reservas de reposo). El que robó el fuego de Zeus para la humanidad. -Présteme Su Excelencia el anteojo. ruborizándose.

pimienta. entre picotazos y aletazos. Estamos perdiendo el tiempo. Excelencia -le refutó Asmodeo--. cuando se dora. pese a que la enormidad de seres superiores que pueblan el Paraíso y el Infierno de los budistas. águila sin fortuna! Siquiera lo preparasen en varias formas. que llevaba un odre y. En nuestro infierno nos hemos ingeniado más.. que se corta como un bistec. Por mandato del dios. se agrega una tajada de tocino y también la salsa en la cual se lo saltó.-¿Se fija.que Zeus no tuvo en cuenta la tortura a la que sometió a un águila inocente.. estaban ocho personajes. el Cielo comenzó a decorarse con extrañas figuras. surgió. autárquico -comentó Mammón-. y reanudaron la andanza. de modo que de vez en vez era necesario aminorar el aéreo galope. que el martirio que yo imaginé para Paolo Malatesta y Francesca da Rimini.. ¿Acaso cabe algo peor que comer lo mismo el lunes. Encima. el miércoles.. el joven Señor empuñó la regadera de plata y. No se equivocaba el demonio. -Convenga. Separándolo. y prosiguieron su gira. -Empero. a la grupa.? -¡Vamos. 53 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y dependen del Ministerio del Trueno. por fin se envuelve en papel y durante media hora se pone al horno. pero se aclaró el celaje. con ademanes graciosos. Al sapo de Leviatán se le habían inflamado los ojos protuberantes. de los otros dioses -dijo Lucifer-. sonrientes. recomendable. el dragón. hígado. Ambos son taoístas. Ella. un águila le devora los hígados. la receta preferible es la más sencilla. luego se lo hace saltar con aceite. -No demostró mucha imaginación el Padre de los Dioses. se lo coloca en un aceitado papel. -Y me parece -se atrevió a decir Belcebú. una desaliñada testa de ogro. que ostentaba.pdffactory. el martes. volcó sobre ella los hilos de la lluvia. el sistema es barato.. una nube redonda. Estarán preparando una tormenta. Dejaron a Prometeo. en la proa. padece mucho más que el ladrón Prometeo. -Debemos hallarnos en la atmósfera de China -opinó Lucifer-. a un mozalbete portador de una regadera. pues es mi obligación.. como si la Tierra fuese un jardín. Se corta el hígado en tajadas. y que sostenían los cuatro animales benévolos de la leyenda asiática: el unicornio.. y así hasta la eternidad? Hígado. quienes tomaban té. la tortuga y el fénix. ¡Ay. Ella ha de ser Feng-Po-Po. el joven Señor de la Lluvia. la vieja señora del Viento. torna difícil acertar con sus identidades. perejil picado y una nada de cebolla. La Vieja Señora abrió el odre. taoístas y discípulos de Confucio. y él Yu-Si. todos los días.com . Creo reconocer a estos dos personajes de biombo.. que durante la noche tornan a crecer. Había sido sólo un chubasco. que se escabullía y gemía. Excelencia! -lo interrumpió Satanás-. Y ¿para qué considerar el hígado a la burguesa. Supongo que se puede aplicar a este caso. es superior.. y como tal. Excelencia? Esto sucede cotidianamente. Es lo que se llama el hígado de ternera en "papillotes". Luego saludaron. a mi entender. Para mí... del cual escaparon unas ráfagas. pasó una dama. ya que presido cuanto se vincula con el Oriente terrenal. Al cabo de un rato. Es el suplicio que le impuso Zeus... sal. para colocarle unas gotas de colirio. a manera de una barca translúcida. desnudo. acomodados como si las masas de vapor fuesen almohadones. Recuérdelo: tres veces por día. hígado.. a los viajeros. A horcajadas sobre un tigre.

enfrentando a infinidad de seres". y con uno de los Ocho Dioses Borrachos. en consecuencia. El semidiós de los veterinarios recordó los versos de Secchió.una prueba de la exagerada variedad y multiplicidad de quienes habitan los cielos de los chinos. con Huo-Sen. y su efecto se hizo sentir pronto. por sus afinidades. el voluptuoso. Y pidió a la semidiosa de los escogidos por la viruela.prodigándose admirables cortesías. apartó Belcebú a las moscas. pues inventó el calzado ortopédico. "familia rosa". Las porcelanas más sutiles. iluminando los rasgados ojos chinescos. no obstante que siempre hubo aficionados a las repetidas libaciones. lo que originó un injerto de pintorescas cariátides. quien pinta al bebedor de té. y brindó a sus nuevos amigos algunos de sus cigarrillos excitantes. repitiendo el texto que se supone ser la absoluta palabra de Buda: -Toma una taza de té. con Ma-Sen. el otro es San-Sen. siglo XVIII. Así estaban. fue el propio Asmodeo. haciéndose monerías. protectora de los enfermos de viruela. Maravilláronse los demonios de los conocimientos y de la retentiva de Lucifer. pasaron de mano en mano. que comenzó por ser el dios de los caballos y terminó siéndolo de los veterinarios. bienhechores de los ídem. los del Averno. Cantaban unos grillos. "solo entre el Cielo y la Tierra. aromadas con madreselvas secas. Abordaron. flores de jazmín y otras delicias. con ciertas vacilaciones. destructor de las langostas y demás insectos nocivos. el sabor del té gana si se lo sorbe en compañía. con el General Sun-Pin. descifró sus marcas. a la embarcación hospitalaria. el refinado. Se la tendió ésta. y entre tanto la nube continuaba su excursión. de fabricación personal. De chupada en chupada. asombrado de que lo llamasen de esa suerte. hicieron que cabalgaduras (inclusive el Vellocino mecánico) secundasen a las cuatro bestias benignas en la tarea de acarrear el navegante pabellón. porque el cabello rojo y la cara azul del 54 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Lo curioso es que compartan el rito del té con Pacá. Si no me engaña la memoria. Excelencias. para evitar que cayesen bajo las garras de la insectívora Pacá. Asmodeo. dentro de una caja de jade. sin embargo. aquella es Tou-Sen. Vean.pdffactory. el experto. el escultor del "Fauno Danzante". patrono de los fabricantes de fuegos artificiales. -He aquí -les dijo. y los fue señalando a sus compañeros. sobre todo cuando les confesó que hacía varias centurias que no se ocupaba de la China. socorro de los que sufren de hepatitis. trémula de gorjeos y de reverencias.com . el que tuvo la mala idea de retribuir el agasajo. y el señor de la hepatitis acompasaba las voces. quien cuida de los atacados por la escarlatina. Se explica que paseen juntos. y también los pasmó que los del navío nuboso evidentemente hubiesen identificado al de la soberbia. ¡oh hermano monje! La agradeció el lascivo. tañendo las siete cuerdas de un "ku ch'in". Cen-Sen. Asimismo los reconoció Lucifer. y dijo: -De la época de Ch'ien Lung. quien se sahumaba de felicidad en esa atmósfera exquisita. ya que reiteraron las genuflexiones amistosas y las indicaciones de que los invitaban a tomar el té. auxilio de los zapateros. encantados. y cuyo culto se inició bajo la dinastía T'ang. Desgraciadamente. poeta Zen de la dinastía Sung. y el de más allá. que le sirviese una segunda taza. y pronto participaron del elegante cotorreo mundano y del ir y venir de las tazas. alzó con delicadeza uno de los recipientes. y subrayó que.

Bajaron con los demonios. Irritáronse sobremanera los monárquicos principios de Satanás y de Luzbel. sacudiendo a Belfegor. de los Veterinarios. de murciélagos. el semidiós de los beodos. el de los fuegos artificiales. -¡Firmes! ¡Orden del Diablo! -mandó Lucifer. de patios. por todas partes. el avaro. -¡Ay! ¡ay! -rogaba Mammón. mientras que levantaban arrogantemente el puño derecho. en tanto que. con lengua pastosa. que los siete tenían que manotear. ¡Revolución! ¡Somos los dioses del futuro! -¡Tradición! -replicaron los huéspedes. pareció experimentar el simultáneo efecto del vino que ingería sin tregua y de la droga fumada y. de puentes y de jardines y un lago brillante. cada uno. y Huo-Sen. fuera de Belcebú. en el chino de la mandarina aristocracia. de las Langostas. Un conjunto de edificios cubiertos de tejas amarillas. -¡Revolución! -gritaban al unísono los señores de la Viruela. subían. las cometas de papeles policromos. los fragmentos rosas de las porcelanas dieciochescas. se echó a decir que en el Infierno del Diablo. el de la ortopedia. los semidioses seguían mostrando los libritos rojos y cerrando los puños rebeldes. -Más aún -respondió el ebrio-. El mapa indica que nos encontramos sobre la ciudad de Pekín. y de Belfegor.propone la República. por razones económicas. Rompiéronse en añicos. de los Fuegos de Artificio. con quien Belcebú había entablado un diálogo cordialísimo. probablemente se hubieran ido a las manos. de peces. que no alcanzaron a distinguir los otros. Detrás.pdffactory. y el reloj avisa que corre el año 1898. de los Zapateros. y se cuadraron los infernales-. que reventaron en prodigiosos cohetes. con trazas de tiendas suntuosas. de la Hepatitis. se debían anular las jerarquías y establecer un régimen igualitario. tremolaban y agitaban las colas.General Sun-Pin. el esteta. arropado en su mansa indiferencia-. un librito igual. que Asmodeo trataba en vano de retener. por razones artísticas. que guardaba un silencio contrito. de la Borrachera-. De súbito. lanzó unas girándulas multicolores. -No lo entiendo. acentuaron esas tonalidades hasta lograr las del púrpura y el añil intensos. como pétalos. Entonces los restantes orientales blandieron. si en ese instante crucial no hubiese repiqueteado la campanilla del despertador. señores! ¡No podemos retrasarnos más! ¡Los dejamos con su dudoso porvenir! ¡Tengan cuidado! ¡El Mundo es muy viejo y muy frágil! Retomaron sus transportes e iniciaron el descenso. ¡Adiós. con formas de pájaros. un sinfín de pagodas. porque entorpecían la visión de su aterrizaje. de la Escarlatina. mucho más. partidaria. Saltaron por los aires las tazas y las teteras de tiempos del Emperador Ch'ien Lung.com . de kioscos. se extendían y ondulaban a sus pies. Un viento irresistible los alejó de la capital. 55 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Su Excelencia -exclamó este último. -¡Ay! ¡ay! -rogaba Asmodeo. que mimaba su pereza en un repliegue de la nube. en la izquierda. ¡Tradición! ¡Somos los demonios de siempre! Y la "Marcha de las juventudes Demonistas” berreó. Quién sabe qué hubiera sucedido. como en el Nirvana búdico.

a Su Excelencia. 56 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Good luck.com . Noten en ella el hormigueo de los carruajes. de los caballos con gualdrapas. La carretera lo comunica con Pekín. Señor Almirante Leviatán. de los palanquines llevados por seis hombres rápidos.-Es el Palacio de Verano de los Emperadores manchúes -informó el soberbio-. -Le toca el turno a la Envidia. Sólo en ese momento. abrió la caja de laca y sacó la ficha correspondiente. de los camiones con imperiales banderas.pdffactory.

Nada de eso. su sobrino e hijo de adopción. antes que él. y el que no puede. tal vez. Para ellos. mejor dicho. la Viuda se resignó a hacer abandono total de su ejercicio autoritario. Cuesta comprender que una señora que no llevaba en las venas la sangre de los autócratas. porque implica adentrarse en el laberinto de las precedencias genealógicas y dinásticas de los manchúes. por parte de quienes usufructúan el manejo de los dineros públicos. descontó del presupuesto del Estado la hermosa cantidad de veinticuatro millones de taels. alcanzar a esa avanzada senectud. entonces.SEIS LEVIATÁN O LA ENVIDIA Cinco años hacía a la sazón que Tzu-Hsi.com . por fin. que se destinaban a la Marina de Guerra. efectivamente. pero es así. un “Buda Viviente". Para ello. los ejemplos de actitudes paralelas. Desde el comienzo del reino del Emperador Kuang-Hsü. como ella. los distrae.aventajaba en mando al Emperador. puesto que Kuang-Hsü tenía edad suficiente para casarse y dirigir un hogar. la Emperatriz Viuda. a la familia reinante.habían sufrido mucho y alternaban la desolación con las ruinas. mientras 57 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Como ese Palacio -o. Asombrará. como se comprobó luego. quien pertenecía a una generación previa conservaba siempre la prioridad sobre los más jóvenes. y de haber sobrevivido a los distintos miembros mayores de la misma a quienes eliminó el escamoteo de la muerte. Lo estuvo mientras. Cuesta comprenderlo. al Palacio de Verano. lo que prevalecía sobre la vulgaridad odiosa de los armamentos de las flotas occidentales. accediendo a su pasión por el ornato. al entregar las riendas a su sobrino. Quizás pensaba la señora que. reconstruirlos. Es extraño. decidió la Emperatriz (que algunos designan con el nombre venerable de "Vieja Buda") refrescarlos. no dio muestras de una inventiva exagerada. más modestamente. La Emperatriz Viuda. Al proceder así. monarcas de la China. una encarnación divina? Erraría el lector. si pensara que. Se retiró. en cambio la Vieja Buda gozó de los halagos y comodidades que creía merecer. una de sus diversas mujeres secundarias. pues se lo hacían entrever los aduladores. el Palacio de Verano. valiéndose de una plumada de su pulcra caligrafía. o. fuesen lo que fuesen. Fue al revés: su posición continuó siendo superior a la de Kuang-Hsü.pdffactory. que aspiraba a copiar la de China. esperando. puesto que procedía de un linaje de la Segunda Bandera manchú. era que la Emperatriz Viuda estuviese contenta. cuyos tejados numerosos avistaron nuestros demonios. hasta en China. se consagró a alhajar la Montaña de los Diez Mil Años de Longevidad. Lo importante. aumentarlos y enriquecerlos. era probable que la tuviese también para gobernar a sus cuatrocientos millones de súbditos. a las díscolas promociones actuales. por el solo hecho de haber integrado. pero en 1888 renunció a esas funciones. esos palacios. todopoderosa. había actuado como regente. Múltiples y constantes son. residía en el Parque de la Paz y de la Armonía en la Ancianidad. quinta esposa del tío abuelo de Kuang-Hsü -y como tal. encauzar tal o cual partida hacia una construcción palaciega. Si la Marina de Guerra experimentó una pérdida sensible. de acuerdo con la condición ilustre de quien sería su moradora. como el Dalai-Lama del Tibet. o sea la Montaña de los Diez Mil Años de Longevidad. Pero esto es arduo de aclarar. ¿Acaso no se consideraba ella. al anunciarse el próximo matrimonio del soberano. hacia la compra y realce de una quinta o de un departamento.

sólo intervenía en los asuntos vinculados con la etiqueta cortesana.con el Emperador tío abuelo. estival. inatacable. que el ejercicio del gobierno había dejado de interesarle. semejante al de las ancianas que dormitan bajo las diademas. pintando versos y gastando los taels de la Marina de Guerra. En una palabra. y entraron las doncellas. cuidadora de su jardín y orgullosa de su buena letra. sus actores y sus perros enanos. susceptibles de retomarse no bien se le antojara. despacio. al verla dedicada a sus femeninas ocupaciones. acataban o desvirtuaban los usos tradicionales. el Hijo del Cielo. una paisana del Piamonte. hacía pasear sus ojos negros y deslumbrantes sobre las siete categorías de mandarines que tocaban con las frentes el suelo. y desde su trono de laca. zancudos. vastos y poblados del Mundo. y de no haber enterrado. en la paz del Palacio de Verano. sus músicos. pudiese imponer su voluntad sobre la de alguien que descendía en línea recta de esos grandes príncipes. Se despertó. omnímodas. en su lecho de la Sala de la Vejez Feliz. a varias señoras aliadas a la estirpe manchú. en China (accediendo a un fácil juego de palabras). en tanto que. en fin. lo cual le convenía. desenvainados los sables. intactas. en las fotografías reales de conjunto. y dos lustros. según algunos. en la Ciudad Prohibida de Pekín. Mas el Destino estableció los acontecimientos de tal manera. la Vieja Buda. de no haber dado a luz al Emperador primo. cuando se juzgaba el Buda Viviente. latentes. en sucesivos sepulcros. Cuando le pusieron los zapatos manchúes. que parecía. Hubiérase dicho. Y como prueba. porque el murciélago. en cualquier otro país. pues era muy pequeña.com . Claro que fue viuda y madre de dos emperadores -ambos asaz oscuros-. y colocándole una tiara con varios fénix áureos e hilos de perlas que hasta los hombros le bajaban. cosa que ella computaba sin término. Un lustro había transcurrido desde que se instalara en el Palacio de Verano. portadoras de un tazón de leche caliente y un potaje de raíz de loto. allende toda irrespetuosa controversia. La mañana del arribo de los siete demonios. le hubiera asignado un mero papel decorativo. desde que pareció aflojar las bridas y ponerlas en la diestra de Kuang-Hsü. inaccesible. Luego. y 58 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. en su presencia. De modo que si. Quizás la asistiera cierta razón. sus damas de honor. ciñéndole una bata de seda amarilla. que dominaba harto mejor que la ciencia política. dependía la suerte de uno de los países más antiguos. conversadora. Los quince relojes de su aposento cantaron simultáneamente. por supuesto. como dijimos. Lo era. Los seis eunucos que guardaban la antecámara. de no haber contraído enlace -como quinta esposa. es uno de los símbolos afortunados.que los emperadores derivaban de la Primera (y hasta se llegó a murmurar que había sido una esclava). ensayando arreglos florales. tintineando seis campanadas. éstas siguieron en pie. cambiando de vestidos y de joyas. Era. resignó sus atribuciones oficiales. además. prodigadas por los periódicos europeos. pero eso. y era. de su curioso vecindario. la Emperatriz Viuda se aprestó a afrontar el día. abrieron las puertas. recibiendo visitas. ignorante. entre sus dos mil eunucos. se entregaba al ocio frívolo. que de su capricho.pdffactory. sede imperial. a la que engalanaba una pintura de murciélagos multicolores. Allá Tzu-Hsi. Tzu-Hsi hubiese sido una mujer como muchas. era el amo indiscutible y lo sería mientras viviese. de que dejara caer el abanico o el pañuelo. y en la distribución de recompensas y castigos a aquellos que. ganó quince centímetros. la lavaron y la vistieron. como si no fuese un día excepcional.

como si por primera vez los oyesen. que rozaban nueve veces con la cabeza el piso de mármol y que. pomposas. hasta la Sala de Audiencias. De la Sala de Audiencias se trasladaron a la del Trono. ya que ninguna fuerza humana era capaz de romper el protocolo milenario. traídos de Europa por viajeros chinos. algo. le pareció menos rígida. Sin embargo. como si la dominase el sueño. iban a pedirle otras dádivas y a referirle patrañas.pdffactory. hora establecida para el paseo. y juntas procedieron. Se apoyaba en sus vecinas y oscilaba apenas. por trastornar las normas. Y se detenían en especial sobre el grupo familiar y femenino. se mezclaban con objetos mediocres o feos. Se propuso. cuando los ochenta y cinco relojes muchos de ellos obsequiados por reyes occidentales. le indicó cierta vaga singularidad en ellas. de la Corte. con andar de procesiones liliputienses. porque todavía no acertaba a discernir la razón de su extrañeza. No tuvo tiempo la Emperatriz Viuda para conversar con sus damas. Todos ellos integraban el sector más cerrado. porque a las once en punto. dos de ellos verticales.rompieron a sonar. menos solemne. fingiendo una arrogante indiferencia. lotos y orquídeas. los pebeteros. durante horas. no cesaría de rumiar esas habladurías cortesanas. porque Tzu-Hsi extremaba la exigencia pedante en lo que atañe al rigor fonético. las Princesas dieron un coincidente respingo.en la habitación próxima aparecieron. se quedaría sin 59 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. en esa confusa habitación donde las piezas magníficas de épocas remotas. Sus ojos inquisidores iban también hacia el grupo de las Princesas. asistían a la ceremonia invisible del despertar y el vestir del Buda Viviente. y que después. Cuanto se saliese del ritmo áulico la enfurecía y la desconcertaba. De cualquier modo. Desde la altura de su sitial. ellas que cada mañana atendían al mismo rutinario y bullicioso concierto. Y allí también la señora tuvo ocasión de apreciar la irregularidad patente. La Princesa Crisantemo de Confucio. apegado a los usos y celoso de privilegios. una Princesa debía suprimir las alegrías y las pesadumbres del sexo. ya se sucedía la recepción de sus parientes y favoritos. como un crimen de lesa majestad. cuando la verdad es que nada la fascinaba tanto como la murmuración. que en otras ocasiones. cruzó por el ánimo de la Emperatriz Viuda la idea trivial de mandarles cortar las cabezas. correr de agua y demás maravillas. la Vieja Buda los observaba.com . trazadas por emperadores y por sabios. en consecuencia. Quizás cabía atribuirlo a su nervioso estado de mujeres privadas del intercambio que la naturaleza impone y rodeadas por una afligente miríada de eunucos. de hacerlo. a un lado. pero pensó que. y con tres pianos. sin duda. colmando la cámara de repicante y cascabeleante música. los vasos con lirios. adornados con botones jerárquicos y con plumas de pavo real. sé feliz). los rollos con gigantescas inscripciones. Eso era. que no sonaban nunca. comadreos e intrigas. tan bien educada. de hinojos. Un segundo. Para ella. según su costumbre. quienes permanecían inmóviles. y averiguar qué acontecía. escrutarlas en el paseo habitual. lo más susceptible de irritar a la Emperatriz. los monstruos de bronce. La saludaron con los vocablos rituales: "Lao-Tzu-Tzung Chee-Siang" (Gran Antepasada. instintivo. de las cuales estaban tan hambrientos sus oídos como de los poemas de Li-Tai. Eso sobrepasó los límites. desde el exterior. las Princesas y las damas de honor que no tenían acceso a la alcoba y que. cantos de gallos y de ruiseñores. que no condecían con el lujo desdeñoso de su sangre. y era obvio que las Princesas (las viudas y las vírgenes) no actuaban normalmente. Tal vez fuera la forma en que pronunciaron el saludo.

declaró que. Una a una les hizo abrir la boca. y así sucesivamente. dónde sus damas de honor. pese a la incomodidad. las Princesas no eran tales Princesas. con dos eunucos cantores que le ronroneaban poemas. No conseguía desterrar de su mente la certidumbre de que las Princesas habían cambiado hasta físicamente. Allí.acompañantes. deteniéndose aquí y allá a examinar una plantación o las obras de un kiosco. como empezaba a llover. las lenguas de aves. se habían extralimitado en el beber. los cerebros de pescados. Sería ingenuo que pretendiéramos sorprender ahora al lector con las causas del la modificación que se había producido en la apariencia y en la actitud de las damas. sino los demonios. En efecto. que le procurase un plano del Palacio de Verano. por su carácter de experto en lo relacionado con el Extremo Oriente. que se había puesto a cojear. en el proceso que tanto desazonaba a la Emperatriz Viuda. ya que nadie. comprobó que el aliento era el común. los siete se posaron en el Belvedere de la Gran Felicidad. les olió los vestidos. con un leve dejo de azufre. Eunucos con enormes sombrillas la protegían. con las Princesas que chorreaban y estornudaban. por lo demás. que no cesaba de lamentar el dinero extraído a la Marina de Guerra. 60 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. las aletas de tiburón y otras exquisiteces. en las que sobresalían los nidos de pájaros. regresó al punto de partida.pdffactory. Expliquémonos. porque el joven Señor Yu-Si seguía ambulando con su regadera. los infernales fueron ubicando las distintas residencias. coetáneamente. jefe de los eunucos. El mirador estaba vacío y desde él se abarcaba gran parte de las construcciones y de los jardines. pues la mandíbula de una se alargaba. Hasta el menos avispado se habrá dado cuenta. y el rostro de la otra.com . la cual se titulaba Pabellón de las Nubes Favorables. contribuyó a que se sintieran en su casa. de la lluvia. al alba. lector astuto. refunfuñó. al cual solía ascender Tzu-Hsi. y. gracias a los datos pequeños y útiles que hemos ido sembrando a lo largo de esta última descripción. Y prolongó la marcha más que de costumbre. Es decir que lo eran y no lo eran. aprovecharon el reposo de la sexagenaria Emperatriz. resolvió vengarse de una desatención que ocultaba su origen. a hora tan temprana. y quien dirigía las operaciones como desde el puente de mando de un acorazado. antes de proceder al ataque. las noches claras. dónde Li Lien Ying. para contemplar la luna. las llamó a su lado. A continuación. poseía la nobleza imprescindible para compartir su augusto aislamiento. los huevos de camarones. lo cual prohibía en absoluto. de la trascendente responsabilidad que incumbía a los demonios. el Almirante pidió a Lucifer. o en fumar opio. para conjurar el resfrío. para encerrarse en su residencia. arrimó a ella su inquisitiva nariz. fuera de quienes actuaban tan inquietantemente. con agua hirviendo y mostaza. Ese día. Almorzó sola. A ella no le importaba mojarse. mientras que su séquito carecía de reparo. y valiéndose de éste y del catalejo. Con ella se metió en el pabellón una verde espiral de moscas que. evocaba las facciones del cerdo. lo que el soberbio facilitó al segundo. a su turno. obligándolas a participar de su ejercicio. Suponía que. No bien se retiraron las últimas visitas. recordando las fauces del cocodrilo. Allí rivalizaron en procurarse baños de pie. Dichas damas. Leviatán. que tal vez procediera de una pasta de dientes novedosa. Supieron de ese modo dónde dormía la Vieja Buda. y se retiró a dormir una siesta intranquila. hasta que. contraviniendo sus órdenes y abandonando su general prudencia. flanqueada por treinta bandejas de plata. desilusionada.

el sencillo procedimiento de la zambullida material y espiritual. Claro está que la individualidad de los demonios. etc. conservando las trazas de las siete. acerca de la técnica aplicada por Leviatán y demás Excelencias. Entiéndanos el lector (porque los procedimientos demoníacos suelen ser complejos): los siete se aposentaron dentro de las siete. imperceptibles. en las que humeaba el agua hirviente. descerrarían los labios. como el buzo en su escafandra. Las Princesas apenas cabecearon. Fueron. porque para llevarlo a fin es menester ser muy. de modo que convivieron con ellas en sus intimidades más íntimas. empujaron a Belfegor y. al ingerir a sus inesperados huéspedes filiformes. y descubrieron a las siete Princesas entregadas al sueño (las ex esposas y las que a serlo no llegaron). -Si de lo que se trata -dijo Leviatán. en torno de grandes ollas antiguas. descendieron en la roca que se encuentra frente a la fachada de las habitaciones de Tzu-Hsi. Conviene señalar que los mismos sumergidos. Esa 61 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. los porcinos. sin que se percatasen. Desde allí se corrieron hasta el pabellón de las damas. sus gestos habituales y hasta sus conocimientos. Dispuso que para ello se encaminasen al Pabellón de las Nubes Favorables. tan fuerte. pasaron. digno de nadadores olímpicos. A él volaron. Las contemplaron un momento. substituyéndolas pero no anulándolas. los siete Demonios Princesas fumaban el cigarrillo de Asmodeo y enumeraban impresiones. que superaban a los propios de las Princesas. pugnó por no desaparecer. mientras los intrusos las suplantaban con la holgura de quien reviste un disfraz. se zambulleron dentro de la penumbra de los ofrecidos paladares. siguieron cursos de especialización ultra-yogui. morada de las Princesas. No les recomendamos. máxime si se calculan los diámetros de los conductos que recibieron a sus sutiles estructuras. por la exactitud con que se redujeron y adelgazaron. como peces. en sigilosa formación. aguardaron el instante en que todas. más completo que cualquier máscara imaginable. y que se designa con el nombre de Roca Donde Crecen las Plantas Verdes de la Inmortalidad. aun en lo pertinente a la constitución física. para asumir las individualidades de las damas de honor de la Emperatriz. distribuidos en dos grupos. De acuerdo con éstas. al mismo tiempo. y se espantó al observar que la aristocrática Crisantemo de Confucio.correspondía informarse plenamente de los detalles de la operación. eso sí. por su sincronización y por su elegancia. en el gimnasio y piscina gélidos del Pandemónium. muy diablo. estiraron los brazos.com . precedidos por el Almirante.. juntaron las palmas. para obtener resultados tan magistrales. Ahora. de un salto veloz y seguro. se mantenía malamente en pie. de vuelta del lluvioso paseo. la tarea es superior a la capacidad de cualquier diablo. alargadas en sus almohadones que rellenaban las aromáticas hojas de té. en quien se había encarnado Belfegor. Esperamos que el lector habrá captado nuestras indicaciones. quien en el aire les suministró sus instrucciones. y es por eso que la Vieja Buda se asombró al discernir ciertos rasgos como los cocodrilescos. Ingresaron en el edificio en fila india. un brinco y una inmersión perfectos.pdffactory. recogidos hasta los muslos los ropajes de seda amarilla y hundidos los pies en el líquido bienhechor. quienes seguían durmiendo. los cuales se instalaron en el interior de cada una. a cuyas personalidades amodorradas desplazaron hacia la zona glútea de sus cuerpos respectivos.es de inculcar la envidia a la Emperatriz Viuda. entre los eunucos vigilantes.

es decir más permanente que los jóvenes. Acaso envidió. Resulta. sin que exista nadie más alto. de modo que no lo envidia. resurgían. mas hoy es la Emperatriz Tzu-Hsi. procurando torcer su psicología y que envidiase a los humildes. cuando se adelantan a sus caprichos. a quien tentó Su Excelencia. No desespere todavía. y podía acceder a la soberbia. ¡No me lo recuerde! ¡Y yo que ansiaba lograr el éxito con poco gasto! -Estimo -dijo Satanás. de conquista. Su Excelencia debió encarar un caso muchísimo más fácil. finas. y en ese perímetro nada le falta para que su ambición esté satisfecha. si le fuera dado entender su idioma! Puestas alrededor de las calderas. -A ése no me lo nombre. ni tampoco a los sensuales. Comprenderán que me desespere.pdffactory. delicadas.le hace decir a Mefistófeles que no hay nada más ridículo que un diablo que se desespera.com . cuyo anverso ocupa la mujer humillada de Gilles de Rais. pero no bien un soplo de aire disipaba el humo. Ni siquiera envidia a la juventud. y no goza de la capacidad de envidiar. semiocultas por el vapor que de ellas emanaba. ni envidia a los santos. También envidio a Mammón. que ella imagina ser. Para ella la envidia no existe sino como una debilidad ajena y como un testimonio más de su diferenciación intocable. y probablemente opina que la Envidia (la Envidia. -Su Excelencia me envidia -lo azuzó Lucifer. No hay lugar para la envidia. hija del Orgullo y de la Malquerencia) es hija del Hambre y de la Vulgaridad. -Es mi profesión y no la niego. indiscutiblemente. burlón-. ¡Remember Mefistófeles! ¡Qué espectáculo extravagante hubieran ofrecido las siete Princesas a cualquier curioso que se hubiese atrevido a espiarlas. su ambición no va más allá de ciertos límites. y a quien le bastaría desear para conseguir de inmediato lo que desease. frescas: siete 62 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Excelencia. Es un diablo de pacotilla. si se le hacía entrever que recuperaba lo perdido. a la segunda y a la primera. en su "Fausto" -citó Lucifer. ya que considera a su castidad agresiva como inseparable de su divina y de su regia condición. -¡Ay. que ya no posee. a la tercera.que el Señor Almirante se desanima demasiado pronto. que lo tiene todo.mujer no puede. cuya vanidad había crecido desde la escultura del "Fauno Danzante". de evolución. añadiendo mostaza a su olla. Excelencia! -protestó el avaricioso-. envidiar a nadie. mientras que la viuda del Emperador WënTsung lo tiene todo. a la cuarta. el reverso de la medalla. que no me siento ridículo porque no puedo abrir una puerta que desafía a las ganzúas. pero es obvio que la Emperatriz Viuda está muy cómoda así. puesto que cree ser un Buda Vivo. -¡Remember! -cantó Lucifer. Quizás se la podría tentar. Como es dueña de una inteligencia limitada. pero no puede desear. motor del progreso del Mundo. quien no vaciló en destruir varias ciudades. pues caería en el disparate de envidiarse a sí misma. La viuda de Gilles de Rais había sido despojada de todo. en el corazón de un ser excepcional. Somos apenas unos recién llegados. dueños de lo único de lo cual ella carece: la capacidad de adelanto. entonces. en verdad) o brujas (y participaban de su alianza amistosa). el Buda Viviente. -Goethe. y Su Excelencia sin duda necesita más elementos de juicio. para alcanzar su meta. como le señaló Mammón. fuera del propio Buda. porque se juzga inmortal. Y le aseguro. parecían seres sobrenaturales (y lo eran. cuando era la quinta esposa. Lo prefiero en la ópera.

ocupó una silla. y encabezó al pequeño grupo. Optimista. cuchicheando. de todas las Princesas. indistinguible para los demás. por las facciones de lagarto que creía haber visto despuntar en su rostro. Vaya el Señor Almirante a Pekín y acopie allá informaciones.com . créame. Las damas de honor aguardaron a Tzu-Hsi en la antecámara de su alcoba. No bien apareció hicieron. que roncaba con ambos pies metidos en la olla. sagacidad le sobra. se calzaron y corrieron (hasta la torpe Crisantemo de Confucio). cuando una servidora acudió. analizaban las posibilidades del triunfo de la Envidia y mencionaban a Pompeya y al Mariscal de Rais. las italianas y las norteamericanas.pdffactory. haría cuanto de él dependiese. pues es evidente que la Vieja Buda husmea un tufo raro. La Gran Antepasada las observó y olió un buen rato. Al punto. dadas las circunstancias. correctísimamente. luego del remojón. -Vaya y examine -prosiguió el demonio de la lujuria-. En lugar de sentarse en el trono. el Diablo recibirá nuestras quejas. las alemanas. en la Ciudad Prohibida. y a poco la vasta habitación resonó con el vibrante parloteo de las inglesas. siete Princesas manchúes. nos esmeraremos en representar nuestros papeles aquí. porque nuestra situación dista de ser confortable. -Sí -reflexionó Leviatán-. que de ella depende. Esta mujer no puede envidiar. Tenga en cuenta que nos circundan espías invisibles. con los cuales se despedían del Almirante. Tal vez encuentre. entre tanto. el saludo ritual. lo cual me parece difícil. A Su Excelencia. luego del examen. al saber que Sauce Otoñal cuidaba en su lecho el resfrío provocado por ella. o sea el Señor Almirante. al que colocó. Y Belfegor debe hacer un esfuerzo para secundarnos terminó. pensó que habría que atribuir aquellas mudanzas y trastornos al rigor del estío. dirigiéndose al de la pereza. con más arte que hasta ahora. en un lecho. auténticamente resfriado. Apruebo la idea. -Lo más oportuno -propuso el cojo Asmodeo. aunque jamás podría adivinar qué lo origina.damas de la Corte más señorial. nada digna de envidia. pero que. un indicio. y ordenó que las extranjeras entrasen. por nuestro lado. De no ser así. riendo. piando. le comunicaremos a la Emperatriz que la Princesa Sauce Otoñal. Nosotros. arreglándose las flores de los tocados y haciendo aletear los abanicos. Es lo que en realidad tendríamos que hacer todos.será que nos dividamos.. en su marcha hacia la Sala de Audiencias. contrastando con el timbre suave y dulcemente atiplado de 63 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. quien ya volaba sobre los techos del Parque de la Paz y de la Armonía. por favor. por no sentirse bien. la que la intrigaba más. Se regocijó. y que la normalidad ceremoniosa había vuelto a establecerse.. de perlas. Belfegor murmuró que su esencia misma le prohibía combatir el ocio. -En resumen -dijo Lucifer-. Nosotros. iré a Pekín. Acelere el regreso. debió permanecer en cama. de poesía y de vestidos. Y Su Excelencia viajará a Pekín. entre nubes de mariposas. y a quien despabiló un codazo de Belcebú-. lo cual hacía resplandecer sus cabelleras y sus pieles. Era. para que no olvidasen que la Emperatriz ofrecía esa tarde un té a las damas de las legaciones. Las otras seis Princesas se secaron. las francesas. sin afeites ni pinturas. Éstas hicieron la reverencia de Europa. que en vez de hablar de crisantemos.. continuaremos nuestra tarea cortesana. Acababa de pronunciar esas palabras.. dentro de sus restricciones. No puede envidiar ni al Emperador. Leviatán salió del cuerpo que hasta entonces habitara.

-Nuestra anciana -le susurró Satanás a Lucifer. Los celos resultaban tan evidentes. ponderaba un sombrero norteamericano o un vestido alemán. tapándose las caras con las flotantes mangas de seda. en este caso con expresiones políglotas. intensificando de tal suerte el bullicio que ninguna escuchó a la Emperatriz. La Emperatriz. sucumbieron ante la seducción de usarlos y lucirse. plantados sobre una noble nariz y una boca ancha y firme.las manchúes. quien se mantenía en pie con bastante corrección. a juicio de la Vieja Buda. se acercaba a un corro. 64 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. como autómatas efusivos. y como flaqueaban las conversaciones. y el chismorreo subió de tono. Y el Buda. pues el departamento del Tsen Li Yamen. Sus ojos negros. Hay que reconocer que estos últimos se condujeron en forma irreprochable. y el té causaba horror.pdffactory. y al pasar a su lado. el de las Relaciones Exteriores. cajas de bambú. Las invitadas refulgían de orgullo. quien proclamaba que la Princesa de las Glicinas no sabía tocar. prendedores de turquesa y demás chinerías. En realidad. Así transcurría la fiesta. Lucifer no resistió a la tentación de deslizar sobre el marfil sus dedos finos. porque había llegado la hora de distribuir los obsequios. trajinaban. o en la Princesa Murciélago Granate. rodearon al demonio y le rogaron que interpretase algo. por cloquear alrededor del Buda Viviente. en bandejas de laca. detrás de la manga amarilla. maguer que dominaban todos los idiomas. sino se limitaron a menear las cabezas. Ni una vez. abandonaba su sitial. y la inglesa al comparar sus flores de papel con la pulsera de corales de la italiana. cuidando de no derribar las chucherías. pues elegía los peores. equivocándose casi siempre.com . la cual no era otra que Belcebú y. sirviendo docenas de tazas de té y ofreciendo. como las gallinas en torno del gallo. como si la sala fuese una colosal pajarera. Se afanaban las señoras. y dedicaron la mayor parte del tiempo a reír agradablemente. detesta a sus huéspedes. El piano de cola estaba abierto. a menos que lo hiciera a propósito. amenamente. adoptaba actitudes hieráticas y bebía su té como si orase. Se sirvieron ciento doce tazas de té. sahumado. en que cada una había deshecho el moño de su regalo y había experimentado la correspondiente desilusión. palillos para comer. cuando los intérpretes traducían sus frases floridas. de tanto en tanto. que la educación y el largo oficio diplomático no contribuían a disimular la pugna. porque nadie tenía qué decirse. que emitía el talento imitativo de los demonios. aplaudieron las señoras. Como eso coincidió con el instante en que habían callado los gárrulos relojes. ya que nunca lograban entender los de Pekín qué era considerado de buen gusto por los europeos. con breves pasos y urbanas inclinaciones. le había aconsejado a la Viuda que no extremase las ofrendas. atisbándose entre sí. se fijaban un instante en la Princesa Crisantemo de Confucio.es una hipócrita. sortijas de ámbar. como una ardilla embozada en ropas imperiales. dulces primorosos. Se divirtieron entregando los presentes menos significativos a las damas a quienes Tzu-Hsi había agasajado más. repartiendo abanicos. se alimentaba demasiado. para comprobar si la francesa lucía alhajas mejores y si la inglesa era objeto de halagos especiales por parte de la Emperatriz. No pudo contestarle el otro. mientras que las Princesas del Averno recorrían la sala. Fueron de un extremo al otro del salón. Los ochenta y cinco relojes rompieron a sonar. se atragantó por producir una estudiada sonrisa que a nadie engañó.

La Soberbia incitó y excitó a su demonio. Sin embargo. que usaba el cabello largo y cuidaba sus manos nobles. a la que no había llegado a interpretar. preparaba un golpe de estado. se meditaba y se conspiraba. cabeza del Estado. Tarareó la Marcha Fúnebre. conmoviendo la atmósfera caliente con más energía que los altos flabelos de plumas de pavo real. Abundaron. se deslizaba entre paseos y recepciones. Así transcurrió la primera jornada de los demonios. teclas y pedales. 65 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y ya vibraba. Leviatán regresó en su sapo volandero. Y aunque se resistía a creerlo. la Emperatriz hacía esfuerzos para que los ojos no se le cayesen de las órbitas. sólo se ocupaba de leer. Otra era la realidad. encerrado en su palacio. En cuanto a los demonios. no bien se reintegraron al Pabellón de las Nubes Favorables. cuando el frío no ha destruido los pianos. que hubo de echarlo todo a perder. la odiaba. lanzó un grito. Venía pletórico de noticias. para sorprenderla en el momento oportuno.pdffactory. desde la altura vertiginosa del Trono del Dragón.. El scherzo estremeció a los relojes. y Leviatán. Por fin. Entre tanto. masticando sus perlas y dando vueltas en la cabeza a los incidentes de ese día. agitados por los eunucos. y las señoras no escondían su admiración. quebró varios de sus porta-uñas de esmalte y perlas. sino la Viuda. -No es Su Excelencia quien debe ser tentado. es justo decir que no envidiaba a la ejecutante. fluía la cascada de las notas. Quienes rodeaban al Hijo del Cielo no eran. y la despedida de las damas de las legaciones. pese a que las manos y los pies no eran suyos. merced a su don ubicuo. Fue inútil que sus compañeros le dirigiesen miradas de alarma. aunque se la ignoraba. y obstinadas en murmurar amabilidades. entre hombres doctos a quiénes confería un trato de cortesía ejemplar. sino políticos y políticos de vanguardia. allá. crimen inaudito. de componer mecanismos relojeros y de oír música. ya poseía. Kuang-Hsü compartía sus aspiraciones. recriminaron al soberbio por su actitud inconsulta. el inicial allegro de la Sonata en Si Bemol Opus 35 de Chopin. poetas. Se descontaba que. a dar conciertos. por ser la única lógica. Aquí. embarazadas por sus modestos paquetes. debió la Emperatriz aceptar esa aclaración. como parecían. por haberle ocultado un dominio tan excelso. en secreto. El joven Emperador. fue más rápida que su acceso a la Sala de Audiencias. A la mañana siguiente. que son legión. las explicaciones entre Tzu-Hsi y Lucifer. puesto que ya se había afirmado en el taburete. El Emperador. a ella. la descubrió en breve.com . ya echaba hacia atrás la cabeza. -Se me fueron las manos -les respondió-. impetuoso. y se fueron acostando. Y además. Vestía con pulcra sencillez. el Diablo los manda desafinar y luego invita a los maestros pecadores. en la Montaña de los Diez Mil Años de Longevidad. liberales.. inmóvil en su sillón. Era un mozo de aspecto ascético. no resistiendo más. le había gustado al Almirante. Volaban los dedos ágiles. como se supondrá. a quien nada se le debía encubrir. Aspiraban a construir una China nueva y. algunos de los cuales cantaron fuera de hora. duodécimo de la dinastía manchú. Harto diferente era la existencia que se llevaba en la Ciudad Prohibida de Pekín de la que transcurría en el Palacio de Verano. médicos y astrólogos. Ésta concluyó al punto. e impidió que la Marcha Fúnebre imprimiese su cadencia final a la reunión. pero se quedó rumiando. quien le dijo que había estudiado el piano a solas. La tentación pudo más. ¡hace tanto tiempo que no tocaba Chopin! En el Infierno.

y para ello era menester una revolución de fondo que. al sacudir los cimientos. Ya habían empezado a difundirse. Zar de Rusia. Pero habrá que proceder con sumo cuidado. ¿Qué opinan los extranjeros. puesto que no se vinculaban con el ceremonial. En una palabra: debemos procurar que envidie al Emperador. la de Nicolás II. Mammón. el único capaz de desbaratar la confabulación.com . Es la única posibilidad de envidia que se me ocurre. El Almirante. Emperador de la China y figura central del cuadro que aspiraban a componer. la Emperatriz Viuda no se había dado por aludida. Pero si se quería lograr el éxito. con el sello imperial. -Lo que Su Excelencia nos refiere es muy interesante. aplicando su ciencia de la metamorfosis y ajustándose a los modelos facilitados por las revistas. y más digno de ejercer el mando. de apariencia inocua.. La Emperatriz es intangible y está muy contenta. De acuerdo con ésta. Mientras los demonios daban vuelta a las páginas. y luego. cada uno eligió al soberano reinante más acorde con su manera de ser o que se le antojaba más decorativo. de que lo consideran superior a ella. Golpeó las manos. señores: recuerden que nos hallamos en un país de sueño. Comenzaron por desvestirse de los cuerpos de las Princesas. Hay quienes calculan que sacarán ventajas de una China más moderna. más y más perturbadores. Desbordaban. lentamente y etapa a etapa.pdffactory. -¿Un sueño? -Ya verán. -¿Y los extranjeros? -preguntó Satanás-. Por eso andaban a veces de puntillas y a veces con pies de plomo. modificase las instituciones y las costumbres. al propio Buda Viviente.Ansiaban colocar a China en el mismo nivel de los países progresistas de Europa. por su jerarquía de jefe de la maniobra.. Y muy chino. encima de las colchas. la de Humberto I. Sobre todo. Satanás interpretó la parte de Guillermo II. no le importaban. en ese intríngulis. y como tal. también.. mas no veo qué provecho le podemos sacar. del punto de vista de nuestra tarea. se requería que el Buda Viviente. convenciéndola de que KuangHsü causa más admiración que ella a esos forasteros. forasteros a quienes la Emperatriz juzga inferiores. había que actuar con sumo sigilo y obtener la victoria por sorpresa. Pronto surgirían los restantes. Emperador de Alemania. no se enterase de que ésta se tramaba. 66 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y se aprestaron a representar la pantomima que les trazara el envidioso. -Yo sí lo veo -replicó el cocodrilo-. Estos últimos forman la inmensa mayoría. Lucifer. como capítulo de la historia contemporánea y de la evolución de sus órganos constitucionales dijo Lucifer-. los decretos iniciales. Leviatán les fue comunicando su idea. Rey de Italia. las pilas de tapas con el abigarramiento de fotografías y cromos. Hasta ese momento. Por lo pronto.? ¿los maridos de esas señoras charlatanas con quienes tomamos el té? -Están divididos. Acaso. y las camas se colmaron de revistas ilustradas del Viejo Mundo. sus entretenimientos habían concluido por alejar a Tzu-Hsi y a su camarilla de esos problemas. Debemos afirmar en su ánimo la impresión (aunque sea falsa) de que las potencias de Europa miran con entusiasmo al joven Hijo del Cielo. asumió el papel de Kuang Hsü. ahora mismo y antes de su despertar. Será el primer toque de atención. No distingo dónde asoma la envidia de la Emperatriz. Excelencias. pero cuya supremacía evidente la Viuda ha tenido que sufrir. acaso. muy leve. procedieron a la transformación. le organizaremos un sueño. y hay quienes piensan que les conviene que no salga de su marasmo actual.

Nadie pudo verlos. los siete. Ni pudo oír el metálico chasquido de los sables y de las espuelas. armaron su pequeño teatro.y Asmodeo. tributándole su homenaje. las lápidas y las esculturas de monstruos. los uniformes. Frente a él. envuelta en la neblina de los sahumerios. era el Káiser alemán. En cuanto a Belcebú. se encaminaron al palacio donde dormía la Emperatriz. Satanás. se elevaba una compleja imagen. Leviatán se situó en la zona más alta de la simbólica composición. El de arriba. La Vieja Buda saltó sobre sus almohadones y se restregó los ojos. el Dios Encarnado. la de Alfonso XIII. Mammón. Nadie los vio. La litografía policroma -tan diversa. espiritual. La Viuda reposaba en su lecho.pdffactory. en tanto que los siete cruzaron los patios tranquilos. de los engomados bigotes. ridícula. si se abarca la multitud de detalles que debieron tener en cuenta.era el Buda Viviente. y el que vestía de particular y casi desaparecía en medio de tantos oros y plumas. a ambos lados. Delante de ella. Presidente de los Estados Unidos. A Belfegor. simultáneamente. el uno tras el otro. el Rey de Italia.com . etc. algo así como un tapón de frasco de perfume. vueltos hacia Kuang-Hsü (el llamado "Continuación del Esplendor") y tendían hacia él los brazos. que ostentaba una corona diminuta. Sonreían. Relampagueaban los aceros. en la cual la Emperatriz reconoció el estilo atroz de las ingenuas estampas alegóricas que solían traer los semanarios intrusos. liviano. por sus tintas bárbaras. de los matices delicados propios de las pinturas del Celeste Imperio. Cuando Leviatán estimó que estaban listos. Las brumas del amanecer velaban exquisitamente los cerezos. Uno a uno. de los periódicos a los espejos. el chicuelo de la gran mandíbula. era la Reina Victoria. estornudaron. porque eran prolijos y puntillosos y se esmeraban en que sus trabajos salieran bien. criticándose y auxiliándose. guiados por Leviatán. lejano y altanero. colosal. para que estuviese sentado durante la que denominaban "operación sueño". Iban y venían. Es justo decir que no perdieron el tiempo. el otro. y optó por caracterizar a Mr. era el Autócrata de Todas las Rusias. retocando minucias. obedeciendo a una señal del cocodrilo. el monarca español. la gruesa señora sentada. debía ser el Presidente de los Estados Unidos. de pie. A Belfegor se lo ubicó en una silla. al estructurar las fisonomías. se negó terminantemente a doblar la parte de un monarca. porque sólo ellos poseían sentidos suficientemente agudos como para captar el arco iris de sus colores y para escuchar el sonido de sus pasos y de sus armas. ni los eunucos guardianes. Escondida detrás de la Emperatriz y evitando que un solo clic la traicionara. pues se lo impedían sus principios republicanos. Asmodeo y Belcebú. los collares y cruces. ni el fru-frú de los ropajes de Belfegor Victoria.resplandecía. En seguida. Y el déspota chino recibía las sumisas atenciones sin mover un músculo. rey niño de España. de modo que se dijera que él -y no la dama que se retorcía sobre la seda de los cojines. enmendando errores. aquel. Llegaron a la cámara de TzuHsi y se metieron en ella silenciosamente. abandonaron el pabellón y. fue identificando a los personajes. lo convirtieron en la Reina Victoria de Inglaterra.. ni los pájaros que despertaban entre las hojas a la mañana de calor. los cascos. las condecoraciones. quien actuaba como un régisseur de larga experiencia. añadiendo aquí un galón y allá una charretera. era el Hijo del Cielo. William McKinley. la máquina de fotografiar del Infierno documentó para siempre la 67 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. se distribuyeron Lucifer. el del gorro de piel y la mirada triste.

Escaparon. empinábanse los quitasoles. lo cual es arduo de describir. durante las audiencias. al revés de lo que esperaban. por el momento. modularon el coro "a bocca chiusa" de "Madama Butterfly". y veo. y los párpados le pesaron a la Emperatriz. -Ha llegado la ocasión -declaró por fin el Almirante. indirectamente. y las siete damas de honor. Lo que la desazonaba. las caminatas. Los diablos. no obstante la actitud de Tzu-Hsi. era pulir una serie de poemas cortos. con esclavas y eunucos. evitando que vacilase y cayese. a lo largo del día. más alegre. Se reprodujeron las ceremonias. acentuando la nota. anunciando las seis. Mordiéronse los labios los demonios. a través del lago de lapislázuli. Leviatán voló a Pekín y narró después que allí la cosa ardía. se inclinaban delante de la señora. los de la línea tradicional. Sopló Leviatán quedamente. para sentirse (inexactamente) en carácter. vacilaba y tangueaba la británica coronita. durante el paseo. mas les restaba trascendencia. la Gran Madre de China. que se salía de la lámina. y aunque Leviatán les previno de que esa melodía traía mala suerte. En vano su disimulo escrutó. unos compases de "Tanhaüser". los espectáculos de extensos dramas históricos (en los que los demonios se aburrían a cual más). la Viuda se mostraba. y al punto se abrían las puertas de la Sala de la Vejez Feliz. y cuando pudieron censuraron a Leviatán la ineficacia de su cuadro vivo. entre la indiferencia de los dragones marmóreos. el primer vasallo. por patios. rozagante. Las espadas les azotaban las piernas. Los demonios lo explotaron para escapar. Una semana entera transcurrió sin novedad.escena admirable. el rostro imperial. un homenaje a mí misma. pero el Almirante les recordó que aquél había sido un toque inicial de atención y que. les dijo: -He tenido hoy un sueño muy hermoso. Esta vez lo suprimiremos a Mr. la Emperatriz Viuda. mientras los eunucos remaban.pdffactory. desde el trono que ocupaba en la proa. pues. detrás de las mangas y de los abanicos. se les enredaban las bandas y los alamares. McKinley. en los cuales describía los amores de una lagartija y de un tigre de porcelana de céladon. y Belcebú tendrá a su cargo el papel de la Emperatriz. Armaremos otro sueño. Los soberanos del Mundo rodeaban al Emperador y le rendían homenaje.de intentar una segunda experiencia en el plano onírico. informada por sus adictos. había que llevarle la cola de luto a Belfegor. los paseos por el lago. Y el tiempo les alcanzó justo para mudar el marcial atavío y recuperar la frágil traza de Princesas manchúes. los reyes y el presidente norteamericano. los banquetes. puesto que el Emperador es para mí un vasallo más. Sólo cuando callaron. estaba satisfecho del resultado. más conversadora. pero indiscutiblemente oriental. Realizóse este último en una gran barca. así que volvió a estirarse en el lecho y a poco dormía. porque ya repicaban los relojes de todos los países. perdían los cetros. volviéndose hacia las Princesas deferentes. Nada traslucía la inquietud originada por su raro sueño. pues las leyes renovadoras se multiplicaban con vehemente profusión. Veo en ello un buen augurio. galerías y corredores. la orgullosa Emperatriz mencionó su visión mañanera porque.com . 68 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. agregando a fin de completar el efecto. y registró el perfume de los incensarios. pues en breve llamaría el reloj y las servidoras acudirían a despertarla. No lo ignoraba la Emperatriz. las ascensiones a kioscos y templos. Parecía. jadeando. y ese tono persistió.

la Emperatriz Belcebú. A diferencia de la vez precedente. la opulenta y menuda Victoria Belfegor aplaudía con solemnidad. no de envidia. que rompieron a ladrar. y a un lado. Superaba esta escena de sueño a la que ya pintamos. y el cocodrilo no cedió. como el que suele incorporarse a algunos maniquíes. viendo en su intensidad un 69 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. reprodujo los rasgos y el atuendo del modelo perseguido. y. Era demasiado. Su furia célebre se manifestó no bien abrió los ojos. la Vieja Buda pegó un brinco. España e Italia. y la experimentaron los cachorros pekineses. Asmodeo y Mammón. el cuadro la incluía. y ellas acataron su ira pacientemente. la regia procesión precedida por una Queen Victoria de silueta de trompo. porque recibí unos cuantos puntapiés de Sus Excelencias en el estómago. y la Reina de Inglaterra reiteraba su aplauso con unas palmas de rígida inexpresión. sino estaba dotada de un despacioso movimiento. le sonreía y suspiraba. y las cerámicas que destrozó. víctima del pisoteo de Lucifer. Llameaban de vanidad sus ojos. si se deseaba llegar a puerto. Cada uno endosó las ropas que luciera en la pasada oportunidad. pero ahora con un refuerzo mímico. Satanás. El Emperador Leviatán seguía planeando. empero. levantaba la cabeza hacia el divino Kuang-Hsü. y la parte que en él representaba no era la mejor. porque. que es lo que más cuido. airadamente desterrados de su alcoba. Su arrogancia crepitaba y chispeaba como yesca. -¡Buena suerte. A sus pies resollaba y bizqueaba. entre todos pintaron y disfrazaron a Belcebú. en los museos de cera. Las siete Princesas valoraron el nivel de esa rabia. el Zar y los Reyes posaban las botas con mecánico ritmo sobre el cuerpo yacente de la Emperatriz. Majestad! -le repetían al cocodrilo. Había que obedecer y colaborar. Sabían que Tzu-Hsi se levantaría tarde. y no fue menester que Leviatán la durmiese. con su espléndida bata amarilla y su tocado de perlas y rubíes. siempre con la misma técnica de imaginería popular y grosera. quien los dejaba hacer de mala gana. La Emperatriz auténtica lanzó un grito. pues cayó desmayada sobre el lecho suntuoso. de duros ojos desafiantes. Durante todo el día las hostigó. y el Emperador se enjugó una lágrima de placer. El Káiser. Leviatán los repartió. La Emperatriz la contempló. las alzaban y las descendían. con la manga de seda. hasta que. las alzaban y las descendían. azorada.pdffactory. sin embargo. calladamente. -Espero que no haya que reiterar el cuadro -le dijo Belcebú-. ya que eso es lo que más evocaba: los autómatas de los museos de cera. Había en la habitación unos perritos pekineses. aduciendo su carencia de dotes teatrales y que ya le costaba bastante personificar a una Princesa virgen de Manchuria. semejantes a los de los perritos. cerca del techo y de sus vigas. Alemania. exhibidos en situaciones famosas. la lucidez necesaria para que no fuesen las de la época Ming. quienes habían acrecido el número de sus condecoraciones.com . la composición no era estática. sino de cólera. estornudaron coralmente y.Pretendió el goloso resistirse. en el alma. Frotáronse las manos los siete astros del "Almanaque de Gotha" y salieron sin apresurarse ni enmarañarse en sus lujos. echada en el suelo. monarcas de Rusia. También los había recibido Tzu-Hsi. como la mañana anterior. conservando. ganó el aposento donde descansaba Tzu-Hsi.

Los poemas sobre los amores de la lagartija y el tigre de porcelana fueron abandonados para siempre. los demonios tendrían que hacer otro tanto con una embajada mogol. las dagas y los relojes exornados con alhajas. uno puede explayarse. chispeaban sus ojos negros y prorrumpía en insultos tan antiguos que sólo lograban comprenderlos los más sabios. la Emperatriz se observaba los dedos enjoyados. Aquí. tiraba de las trenzas a sus circundantes esclavas o mandarines. que completaban el carácter. los admitió en la Sala de Audiencias. luego de convertir a sus transportes en caballos bravíos. La memoria del ultraje que en sueños recibiera. También el sapo había sido objeto de una transformación. Pronto daremos el definitivo. bajo la toca y sus largos alfileres. vital y varonil. la copia de los famosos decretos sobre construcción de ferrocarriles y buques y fundación de escuelas de corte occidental. y el cocodrilo cabalgaba a uno de los monos de Belfegor. usando de tal vigor que parecían prestos a romperlas. le añadía condimentos. como si preparase un delicado pastel. sin descartar ni un pormenor. En un palanquín. la Emperatriz continuó amasando su despecho. ni meditación a la luz de la luna. más Buda que nunca. se prosternaron con suelta elegancia. revolvía unos papeles. Ya empezaba a afeminarme y es difícil eliminar ciertos gestos. jefe de los eunucos. y se hincaron en los almohadones que se reservaban a los privilegiados. y le agradezco la modificación. Después de encarnar a los soberanos de Europa. Llegó así la hora en la que la Emperatriz recibió a los Príncipes de Tartaria.com . Si alguien cometía la indiscreción de nombrar a un extranjero en su presencia. Lo dieron la semana siguiente. golpearon las losas del piso con las frentes. y no se preocupaba tanto de su pulcritud. con broches de jaspe. Había envejecido en escaso tiempo. sobre todo Lucifer. -Hemos dado un paso de importancia -le respondió el Almirante. Lo odia. 70 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. mudado en potro de flotante cola. Por nada. Diariamente. Le confieso que estaba harto de hacer de Princesa manchú. lo cual hacía de él una pieza única. No hubo paseo. De tanto en tanto. sobre las telas de oro. con aire profesional-. Era ahora de marfil. Fue como si con ellos se introdujese en la refinada quietud del Parque de los Diez Mil Años una ráfaga de las estepas y sus hordas. Entre tanto. Inmóvil como un ídolo en su trono. que le traían en cofres cubiertos de paños amarillos. cuya atlética figura crecía con la pompa entre pulida y brutal. entraron en el Palacio de Verano con gran estrépito de arneses. previo pago del acostumbrado soborno. Aunque apretaba el estío. Cerraban sus cinturones. Era ésta maravillosa. los seguía el sapo de Leviatán. no renunciaron a las pieles de zorro.testimonio de que flaqueaba. -Esto es otra cosa -le aseguró el soberbio al envidioso-. y a ella las mechas se le escapaban. El día fijado. ni recolección de orquídeas. Cuando Li Lien Ying. -No obstante -subrayó Satanás. para que resultara impecable. ser uno mismo. lo está odiando. Ensayaron sus partes y combinaron su guardarropía. ni té verde.pdffactory. sin dejar por ello su roja casaca Luis XIV. Leviatán había combinado esa audiencia con cariño de artista. Ponía una mano en la cintura y se admiraba en el espejo. y de ellos pendían bordados estuches para los abanicos. Fulguraban. constituía la base de su salsa.no envidia al Emperador. eso es evidente.

ignorante de las zalamerías de la Corte y apto para propagar ingenuos exabruptos. y juzgan que la sola piedra que se opone al adelanto chino es la Emperatriz Viuda. un obsequio curioso. para que ellos traten. más aún apreciaban los méritos de la Gran Antepasada. depende su progreso. mientras que la Emperatriz entretenía su ocio con los placeres fútiles del Palacio de Verano. Ni palabra contestó la Viuda. entre las fabulosas bestias de bronce que rodeaban su trono. Aunque apenas iluminaban a la Sala de Audiencias las poliédricas linternas de papel que colgaban del maderaje. haciendo espejear sus pedrerías y medio caracoleando. desazonaba a los señores de Mongolia. comenzó a extenderse sobre sus facciones. si semejaba un dragón. ya que de su inteligencia. Y eso. pues eran fieles súbditos del Hijo del Cielo. fue fácil advertir que la Vieja Buda cambiaba de color. primitivo y fastuoso. -Los monjes ambulantes cristianos -prosiguió Leviatán. portadores de saludos y de regalos. Y él continuó perorando. desempeñando su parte de caballero de las llanuras.pdffactory. los predicadores de la inmortalidad y la pujanza de un dios absurdo. lo que los había colmado de satisfacción. por dobles vías de hierro. Alababan los foráneos la perspectiva de Kuang-Hsü. de un extremo al otro de la vasta China. escrutaba al orador como si ella fuese una más. Asimismo. Los bárbaros exóticos. -Os hemos traído -terminó el Almirante-. reiterando lo que había manifestado ya. el Dios de Occidente.Leviatán habló y esclareció el motivo de su visita. y que entre todos salvarán a la retrógrada China. con el sagrado Emperador. se habían deshecho en loas al Emperador. pues eso le parecía mogol-. sino por intermedio de los misioneros británicos. abierta a las innovaciones. la Venerable. Lo extraño es que no los habían conocido a través de los huéspedes chinos y manchúes. y con él analicen las mejoras de las cuales procederá su mutua conveniencia. pero la gama de los verdes se intensificaba en su semblante. sus compañeros se limitaban a menear las cabezas y a prorrumpir en roncos gemidos y en bruscos ademanes que estremecían sus armas. pero en cambio se habían expresado irrespetuosamente. Príncipes mogoles. en recuerdo de una visita que esperamos placentera y rica en informaciones atrayentes. y creen que nuestro Emperador es poderoso y astuto también. con referencia a la Emperatriz Viuda. ese dragón había sido tallado en una aceituna colosal. agitando el gorro de piel. transpirando. Se obstinan en decir que con Su Majestad Kuang-Hsü conversarán de igual a igual. porque si bien insistían en su lealtad al Emperador. quien conduciría la civilización europea. De lejos venían. Alrededor. Y barbotó que. directa y exclusivamente. naturalmente. a ellos. Dichos reyes son astutos y poderosos. en quien veían a la depositaria de la excelsas virtudes del Imperio. en el que la sagacidad del Almirante distinguió el matiz insinuado de la envidia. porfían en repetir que los reyes principales de allende el mar consideran al Hijo del Cielo como el único soberano posible del País Amarillo. Altiva.com . remota. pese a la distancia y a la hosca soledad en que vivían hasta ellos habían alcanzado rumores que los asombraban y los perturbaban. ansiaban elevar al Trono la razón de su desasosiego. 71 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. de suerte que. Un tinte sutilmente verdoso. de modo que sugieren que se la aparte de la ruta.

con sus obligados melindres. como solían hacer los demonios con las moscas. ni cuanto se lee en memorias y novelas y recogieron los films de cinerama. Ella. Eran los semidioses de la Viruela. en sus pío-píos encantadores. tan recia simulaba ser su presuntuosa armadura. Rescataron al sapo. como una vocinglera nube. luego que recuperó el equilibrio y la quietud. insólitamente. hasta su cámara. que consignan numerosos textos. Había concluido la entrevista. las frases tremendas de Leviatán. Muchos de ellos se posaron sobre los hombros y la cofia de la Emperatriz quien.Dio una orden. cuando se trasladaba del Palacio de Verano a la Ciudad Prohibida. Entonces Tzu-Hsi dio rienda suelta a su pasión. y los eunucos hicieron entrar al gran sapo de marfil. Traicionado. quienes se parapetaban tras una madeja de cirios. y desde allí 72 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y a poco descubrieron a sus enemigos. aleteaban y tornaban a envolver. Piaban. lo que tenía de intocable. y de su interior brotaron cien pajaritos. la Hepatitis. Mi tarea resultó muy bien. apretaron sus vehículos y se decidieron a partir. su misteriosa y resignada filosofía. y Tzu-Hsi siguió oyendo. las Langostas. sobre las nubes. se debatía bajo los golpes sufridos por la China anonadada. se les antojó imposible. los Borrachos. y los tártaros se retiraron de espaldas. Lo mismo que a Lucifer. Los demonios habían puesto punto a su tercer trabajo. El día siguiente. tenaceada por la cólera y por la envidia. mas quedaron varios que se encapricharon en acosar a la señora con sus vuelos y sus trinos. Pusiéronse en orden de combate. A esa hora. ni el asedio de las legaciones y la entrada de las fuerzas europeas en Pekín. donde consiguieron cazar al último y terco colibrí. Volaban. lo cual. entre tanto. cuando. Ni la rebelión campesina de los Boxers. consiguieron salvarlo. como un huracán que arrastra a una hoja quebradiza. fue un prisionero. que revolotearon por la amplia habitación. en pos de nuevas aventuras. Kuang-Hsü se sometió. nada pudo hacer. los Veterinarios. cayó sobre ellos una lluvia de flechas.pdffactory. Demasiados siglos inexorables pesaban sobre sus frágiles huesos. abandonado. ni el asesinato del ministro alemán. Estaban contentos de irse. la Escarlatina. a los restantes los había fastidiado la larga substitución de las Princesas manchúes. a la compacta señora verdemar. Envidiaba su calma. No reconstruiremos aquí su histórico diálogo. Abrió éste la boca. al principio. los Fuegos Artificiales y los Zapateros. -Me envidio a mí mismo -dijo Leviatán-. impulsando a Belfegor. el color de la piel de la Emperatriz era verde botella. un títere. pequeños y deliciosos como colibríes. La Emperatriz lo humilló y lo envidió hasta el final. Los eunucos los corrieron con los abanicos de plumas de pavón. que retomaba la plenitud de su prepotencia. Algunos se refugiaron en la techumbre y otro cayeron muertos. temblando ante la autoridad máxima del Imperio. De rodillas. diez años más tarde. obligado a escoltar a su tía irresistible y cruel.com . A manotones. o mejor dicho su feroz monólogo. Hasta la noche. no acertó a alejarlos. mandó llamar al Emperador. Desde esa fecha hasta su fallecimiento. Lograron que la envidia corroyese y devorase a Tzu-Hsi. desbandó a los pajaritos. de auténticamente imperial. que dormía en andas de los cuatro monos. su distancia. debió escuchar el gorjeado mensaje que azuzaba su envidia. felicitándolo. Nos ceñiremos a recordar que arrolló al joven liberal. un esclavo.

a quien adoran los fabricantes de calzado.. se descartan. Pongo sobre aviso a Sus Excelencias. que destruiríamos cómodamente. Y el fallecimiento de la Emperatriz se deberá a un hecho singular. Leviatán les relató el desenlace de la vida de la emperatriz Viuda. Si el Emperador Kuang-Hsü fue débil..com . antes de que triunfen en China las reformas! -¡Pero ya triunfaremos! -intervino Cen-Sen. el Lama tibetano. y hacer tiempo allí hasta que el proceso de la metempsicosis la devuelva a la Tierra. Prueba de ello es que la Emperatriz. retirarse al trasmundo. pero uno de ellos será más pujante y vencerá al otro. mezcladas con libritos rojos. La Viuda recibirá la visita. basta. una página que los estudiosos de las figuras celestes no osaron mostrarle a la Viuda. pero los disuadió Asmodeo. -Ocurrirá dentro de un decenio. O se es. a una eliminación por rechazo. una de ellas debe. ¡Y no sólo tendremos ferrocarriles! ¡China para los chinos! ¡China para el Mundo! -¡Viva la revolución! -exclamaron a coro. No se sabe jamás cuándo puede surgir un Buda más Buda que el que uno pretende ser. 73 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Vamos. como si fuera una cortina de bambúes.. por si. Ahora bien. que eso traería cola. forzosamente. un fumigador. No despoblemos un cielo mitológico. Se repudian. en apariencia iguales. que averiguara robando una página del Libro de los Horóscopos. -¡Viva la tradición! -les contestaron los del Infierno. Tou-Sen. escasas semanas luego de esa entrevista. no se rendirá. No nos corresponde inmiscuirnos en los problemas de la política nacional. Comprendieron los otros que lo asistía la razón. quien separó con gracia la flechera lluvia. de modo que se susurrará que la señora mandará a sus eunucos que lo envenenen. se les ocurre alardear de Budas. ¿cómo llamarlo?. El General Sun-Pin. que dos encarnaciones de la divinidad se manifiesten en forma simultánea. el de los fuegos de artificio los lanzaba. Se enfrentarán entonces dos poderes. el de las langostas. supérstite milagrosa. Para distraerlos. deidad de las víctimas de pústulas. alguna vez. retrocedemos! ¡Habrá que aguardar años y años. menos Buda que el Dalai.. protector de los que el hígado tortura-. celoso de su jerarquía sacra. y no hay vuelta. teológica y técnicamente. pero es inaceptable. a una superposición. Excelencias -les dijo-. de su pasado encuentro. durante el viaje. exactamente el día después de la muerte de Kuang-Hsü. De nada le servirá sostener sus derechos búdicos. ceder.pdffactory. se desconocen. en la Torre de la junta de Astrología de Pekín. se despedirá de este suelo. les espetó: -¡Defiéndanse. Diluviaban las flechas. Con lo que hicimos en el Palacio de Verano. se enorgullecen de ser la orgánica encarnación de Buda. en esa época. o no se es el Gran Buda. Dejemos a estos anarquistas. tanto Tzu-Hsi como el Lama Supremo del Tibet. En ese caso. El de los veterinarios blandía una gruesa jeringa. giratorios y quemantes. El mecanismo funciona con inflexible rigor.. y subieron a inaccesible altura. la Emperatriz maldita ha anulado al Emperador Kuang-Hsü y ha postergado el mejoramiento y la elevación de nuestra patria! ¡Por culpa de ustedes.. Se encontrará con la horma de su zapato. arrojó una taza de té rosada. en el mismo sitio.soltaban sus dardos agudos. miserables! ¡Por culpa de ustedes y de sus embrollos. Quisieron el irritado Satanás y el jactancioso Lucifer resistir la agresión. del Dalai-Lama. para evitar así que la sobreviva. quizás.

lo reverde.com .. -Verde como la coraza de la Guerra -rugió Satanás-. Como fruto. como una almohada en la que han bordado hojas de vid y saltamontes. que soy un cocodrilo -cantó Leviatán-. tras siglos de sepultura -sugirió Lucifer. como una cobija glauca. archiverde y poliverde que estará a la sazón. explayaron su lirismo. como. 74 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.pdffactory. en una sartén con manteca. hasta evaporar el agua. como un sueño por el cual pasan ejércitos de ranas con cestas de verduras.Nutriéronse piadosamente los demonios de tan higiénica sabiduría y. excitado por su estada en la China versificante. cubierta de Gorgonas serpentígeras. salteadas. como los cuerpos desnudos que se abrazan bajo la luna -se deleitó Asmodeo. se alejaron del país donde los dragones se alimentan con flores de loto. en honor de su "Fauno". batiendo las alas. y como el lago que las ramas sombrean en el cual el cocodrilo flota. y donde espera la lagartija la presencia de un poeta que narre sus amores con un tigre de porcelana. -Verde como la cetrina palidez de los voluptuosos. Y se volvió a dormir. -Verde como un puré de espinacas -propuso Belcebú-. -Verde como el bronce de Pompeya. La ocurrencia los hizo pensar. -La Emperatriz vivirá diez años más -dijo Asmodeo-. -Verde como yo.. Entreabrió Belfegor los ojos: -Verde como un colchón tapizado de terciopelo verde. Imaginen Sus Excelencias lo verde. -Verde como el oro que se guarda en los sótanos húmedos -declaró Mammón.

-Nos enfrentamos con una anormalidad -dijo el soberbio-. señores. reñía por surgir. Ya no podernos tolerar que se la trate así. las demás cabalgaduras inclinaron las testas confirmadoras. El mecánico Vellocino de Mammón dio en despatarrarse. para prender uno de sus cigarrillos caseros. rodearon al colega precipitante. de cantárida. lanzó fuego por la boca muy abierta. -Pero ¿de qué se queja? -le preguntó dulcemente Belcebú. hasta improvisar una suerte de helicóptero. El sapo de Leviatán gargajeó unos espumarajos insolentes. y lo arrojaron y tornaron a arrojar por el aire. de un verde diáfano. la única que poseía el don de hablar. -¡Ya lo he repetido yo! -exclamó el soberbio-. Entonces Superunda. Algo. sacudieron las andas. ¡Expliquen qué sucede! ¿Olvidan que el Gran Diablo los ha sometido a nuestras órdenes. que sostenían. Pero no se calmaron. -No acierta a funcionar sólo con aire. de lona y de miel. una vez más. y descendieron. como un encendedor original. Belfegor no acertó a utilizar las alas de piel de marmota que pendían inertes a sus lados. poblado de hélices. aplicando un rebencazo al toro.com . en las parihuelas. confabulados. ¡Mammón extrema su avaricia! La abstinencia terminará por destruir a su Vellocino. Solidarias. parecido a una rebelión. débil. Las estrellas últimas se despintaban. Al advertirlo. se erizaron y vibraron con vida propia. sobre la cual Satanás erguía la fogata de su armadura roja. Dormido. de buitre. y que cualquier acto de insubordinación contra nosotros. Ya se calmarán. y se está desintegrando. optaron por fingirse distraídos. transportando al haragán. tan dóciles. lactante perpetuo. a quien depositaron por fin. y los cuadrumanos. tembloroso. girando con intestinas detonaciones. y sollozó: -Es por la máquina de Su Excelencia Mammón. mugió y coceó el toro barbudo. la serpiente y el sapo. en brincar y en emitir ruidos descompuestos. -Será la rebelión de las masas -gruñó el de la lujuria. en tierra. -Hagamos como si no lo notáramos -cuchicheó el Almirante-. Picaron con las espuelas a los monstruos. codiciaba el toro asirio. y aprovechando el fuego que proyectaba la sierpe. como un cachorro de león todavía indeciso. acuático. y empezó a caer en el vacío. el cielo que atravesaban ahora. 75 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. donde iba Asmodeo. El grifo que montaba Lucifer se puso a gambetear y la serpiente de escamas azules. un día más. sobre su caparazón. sano y salvo. apartó a Supernipal. el toro Asurbanipal. de algodón económico.SIETE EL VIAJE También era verde. Y el desorden subió a tal punto que los chimpancés. corno si fueran a mantear al perezoso. y el sol. los demonios acudieron en su ayuda. se cubrió con la cabellera los pechos desnudos que. lo sostuvieron con mucho batir de alas de murciélago. la abundancia resoplante de Belfegor encogido (o encogida) en el hueco de su concha de tortuga. Los pelos flavos que le cubrían la cara terrible. sin disimular su hambre. comenzaron a mecer locamente el lecho volátil. -¿Qué sucede? -rugió-. Allí ganó incandescencia la cólera ilustre de Satanás. trastorna a nuestros servidores. se miraron los monos y se rascaron las axilas.pdffactory. El grifo. implica sublevarse contra él? Confusos.

Yo aconsejo el admirable Haut-Brion del año 1914. -Y ¿con qué lo hace marchar? -interrogó Asmodeo. Se amotinaron.com . desencajando las mandíbulas del carnero.agremiarnos. hasta colmar la máquina. han cometido una falta gravísima. vacilaban y se abrazaban. volcó en su interior el contenido de los dos recipientes. Le gusta llamar la atención. Eso sí estoy en condiciones de facilitarles. y así en sucesión.pueda andar con vino.la siento. -En tal caso. la llamarada fue tan intensa que escapó del vientre metálico e iluminó al vehículo de Mammón. Creo que con nafta. y a torrentes. que siguieron idéntico camino. -Anda muy bien -reclamó su amo-. -Funciona perfectamente -anunció Lucifer-. -No recuerdo. -También yo -declaró Belcebú. Brindaron y reiteraron los brindis. airado. nafta tendrá. a roncar y a balar. La actitud de Su Excelencia Mammón es imperdonable. estremeciéndose y dando pruebas de una satisfacción nutrida. experimentarán el peso de mi ira. pero tanto insistieron y tanto hicieron valer 76 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. puesto que gracias a ello hemos resuelto el problema de nuestro compañero el Vellocino. pero si se repite. Se adelantó la sirena. dirigiéndose a los transportes-. -Ahora. Luego produjo un par de botellas más. y por culpa suya. Estaba matándolo de sed. Tomó a su serpiente ígnea. dada la causa. No lo quise aceptar. apretó el cable escamoso. Las descorchó. En cuanto a ustedes -dijo. y en cada una floreció una botella. que cubrían las telarañas. -¿Qué? -Las ventajas son evidentes. se retorció el ofidio. a lo que el de la gula replicó.pdffactory. -Quizás -sugirió. Un riesgoso estertor agitaba sus engranajes. en defensa de nuestros derechos. -No. Se volvió el maestro en libidinés hacia Belcebú. que la nafta no figura en las recetas de cocina. -Probemos. y éste se puso a ronronear.Éste. dorado. Mammón bebió llorando. clavándole las uñas. la enchufó en la boca de oro. las cosas hay que hacerlas bien -continuó Belcebú-. un vino modesto. las husmeó. Repartiéronse finos cristales de Venecia. impulsando su curva con la de nácares. musitó "¡Ahhh!" y. -¿Qué vino prefieren Sus Excelencias? -Cualquiera -rogó Mammón-. ¿Qué opinan Sus Excelencias de una copa o unas copas? Volvieron a brotar de sus manos las vasijas oscuras y a saltar los corchos. hay que inflamarlo -dijo Satanás. -Ha sido subsanado el deterioro -proclamó Satanás-. barato. A poco. Belfegor corrió serio peligro. les brillaban los ojos. cornudo. Se sonrojó y añadió: -Mis compañeros me han designado delegada obrera ante Sus Excelencias. desfallecía. Abrió las manos. Por esta vez. -Hemos decidido -murmuró. e inquirió si dentro de su dominio se encontraba la producción de ese combustible. entornó los ojos. los excusaremos.

una pesadilla. Tironeaba del caballito. Apostáronse en una encrucijada de la senda.pdffactory. y adoptaron las posiciones y los gestos que juzgaban más terribles. una paisana. Aprobaron. -Ésta debe ser la República Argentina -calculó Lucifer. redondos. ¡Un sindicato! -En mi opinión -intervino Belcebú-. Por el camino vieron avanzar a una mujer vieja. permaneció silenciosa un instante y después los increpó: -¡Ah. que manchaban vegetaciones grises y nudosas. Vestía de negro. -¿Las célebres pampas? -Las célebres pampas. pese a las protestas de Mammón. -¡Ah! -vociferó Lucifer-. en lugar de salirle con bromas a una vieja ocupada! ¡Arre. alternaban con campos en los que pastaban vacunos. inútiles! ¡Muchachones desgraciados! ¡Vuélvanse al pueblo! O ¡váyanse a levantar la cosecha. lo que han determinado es justo. habitaban nidos de barro. Se hallaban en un sendero. se frotó los ojos que velaban las lágrimas. relampaguearon las garras. mandingas! ¿Nunca concluye el Carnaval para ustedes? ¡Vagos.la circunstancia de que soy la única susceptible de comunicar nuestras aspiraciones. como hornos diminutos. más temible aún por su contraste con la bucólica paz que los enmarcaba. Hasta que se encontró a escasos metros del pavoroso grupo. y sólo entonces advirtieron los infernales que éste era cojo y que venía muy cargado de bolsas de pasto. Se detuvo. Ya comienza a actuar sobre ustedes la nefasta influencia terráquea. Juancito! 77 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Enormes nubes circulaban por el cielo. pues se lo impedía la dura claridad frontera. -¿Dónde estaremos? -demandó Leviatán. bastará. un ensamblaje de horrores. felices de adaptarse al estímulo infantil que es inseparable de todo demonio. protegen sus intereses. como si se empujasen. El Haut-Brion de 1914 fluía en sus venas diabólicas. -¡No me ataque los nervios. anudado bajo el mentón. Hízolo Belcebú. y hasta distribuyó el noble liquido entre los monstruos. Multitud de pájaros se balanceaban en los alambres telefónicos y en los que dividían las propiedades. gozosos. Sembrados de cereales. se descubrieron las fauces del cocodrilo y la jeta del cerdo. Las contemplaron. circundado por una vasta llanura verde. las moscas construyeron una masa fantasmal. con sus innovaciones! ¡Y no discutamos! Más bien. sírvanos otra copa. y se cubría la cabeza con un pañuelo negro también. tintineó el esqueleto de Mammón. la vieja seguía adelantándose. de buen talante. Sus alas se encresparon. Formaban un fabuloso relieve. Y. a la sombra de un ombú.com . haciéndolos tropezar y reír. que llevaba un caballo de la brida. arre. Algún flaco molino rotaba lánguidamente. -Divirtámonos -propuso Asmodeo. fulguró el cetro de Lucifer.y démosle un susto. empináronse los monos. por el sendero. que no me ha quedado más remedio que acceder. porque ya reinaba el sol. haciendo visera con las palmas. no lo notó la mujer. Buena parte de ellos. con crujidos herrumbrosos. Excelencia. silbó la serpiente. Con mostrarnos tal cual somos. se enarcó el grifo. elefantinas. oteando en torno.

-Yo imagino que cuando el Mundo no exista ya. Sí. hermosos. Estiró Satanás los brazos. halló una piedra. un apóstrofe -lo corrigió Asmodeo-. con el caballo cojitranco. De repente.. El soberbio pretendió iniciar la "Marcha de las juventudes Demonistas". panecillos de San Roque. oscilando por efecto del alcohol. en brusco desperezo y rugió: -¡Larguémonos! ¿Para qué perder el tiempo con una loca insensible? ¡Ganas tengo de liquidarle el jaco! -¡Déjela Excelencia! -lo tranquilizó Asmodeo-. sin duda. como los semidioses chinos.Se inclinó. -¿También el Diablo? -También. Estamos bien así. transparentes. un país limítrofe. el timbre del reloj quebró su ensueño. ¡Partamos ya! Imprimieron a las alas un ritmo creciente y se elevaron. Se deshacía la tarde. consultaron el mapa luminoso. con palmas e incensarios. ¡No nos vaya a salir con nostalgias angélicas! ¡Nada de cabellos de ángel! 78 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.. ¿Observaron. si bien se mira. pero no frío como en el Pandemónium. en fruncir las cejas y en emitir unos bufidos ineficaces. espantando a la pajarería para vengarse de su desilusión.. eso sí. Excelencias. se cerrarán las puertas del Infierno. dijo: -Nos reconoció. ¿Qué tarde era aquella? ¿Qué día. persistieron en sus posturas.. encima de las nubes. y los dejó absortos. Y una casualidad. Y divaga. que se taparon las caras con las mangas flotantes.. y que. a la distancia. Pronto desapareció entre los cardos. -Eso sucede en el Brasil -le señaló Leviatán-. Salimos del mismo tronco.pdffactory. y a Su Excelencia Belcebú le toca ocuparse. ¿Creen ustedes que alguna vez tornaremos a ser ángeles? -¿Para qué. en una cocina donde todo fuese de azulejos blancos. al distinguirlos. Confieso. mientras se afanaban en sacar el pecho. -Yo no leo nada. Vieron pasar. ¡A ver si nos tildaba de inútiles! ¡Vieja maldita! ¡Qué falta de sentido de lo tétrico! Estamos en Bolivia. vivimos el año 1865. un racimo de duendes opalinos. -¡A trabajar! -resumió el Almirante-. preparar suspiros de monja. Lo que pienso es que aquí deben inventar unos disfraces formidables. que me agradaría cocinar en el Cielo. Excelencias? -le contestó Lucifer-. sin resignarse a ser desdeñados y vencidos. El Haut-Brion se le subió a la cabeza. Volaban solemnemente. como no tendremos nada que hacer. que lo despoblarán. desmañadamente. todos regresaremos al Paraíso.. y se las arrojó. sacaron la ficha. imbuidos de su excelsa condición de embajadores del Diablo. nos llevarán al Paraíso. pero no lo secundaron los otros. de qué año? Y los demonios continuaron su migración. hasta que Belcebú.. y ellos. trémulos como mariposas. se me ocurre que al término del Mundo. que nos llamó mandingas? -Es una exclamación. Dobló por el camino de la izquierda.. Lo consultaron. Meditó Belcebú: -Son. -¡Clausurar el Infierno! ¡Eliminarnos! Su Excelencia es un anarquista. Nos chuparemos los dedos. si es cierto que el Mundo está destinado a perecer. El Carnaval de Río. nuestros hermanos. hurgó en el suelo. dos piedras.com . cabellos de ángel. La vieja pampeana tendría que estar presente ahora.. Vieron también a una cuadrilla de ángeles. -Su Excelencia ha leído a Giovanni Papini.

Iniciaron, como cigüeñas seguras, el retorno a la Tierra. Cuando ésta apareció, divisaron un lago tan extenso que el de Ch'ien Lung, en el Palacio de Verano, se les antojó un centro de mesa con patos de porcelanas multicolores. -Es el lago Titicaca -dijo Mammón. -Le lac de Titicaca -improvisó Asmodeo, con bufonería estudiantil, acentuando en francés la última sílaba: -Le lar de Titicaca -Oú condor fait caca. El viento misterioso que impulsaba su viaje los arrebató, sobre el techo accidentado del globo, haciendo contraerse, retorcerse y agrietarse a sus pies, como espinazos de bestias anteriores al Diluvio, inmovilizadas en medio de un feroz combate, a las cumbres de la cordillera andina. Bajo esa confusión de vértebras azules, celestes, rojas y grises, que coronaba el blancor de la nieve, como una espuma de rabia, serpenteaban los desfiladeros ofidios. Aquí y allá, se apelotonaban las aldeas. Algunas poblaciones de más cuantía, pastoreadas por sus campanarios, abrevaban en los ríos sus majadas de tejas. Por fin se detuvieron los demonios, y Lucifer consultó el planisferio. -Nos hallamos -dijo- encima de la Villa Imperial de Potosí. Ese, pardo y cónico, debe ser el Cerro Rico, el Cerro de la Plata. El Almirante rebuscó en su memoria: -En doscientos ochenta y cinco años les produjo a los españoles quince mil setecientos noventa millones de pesos fuertes, el quinto de los cuales fue para la Corona. No está mal. Pero ahora... ¿en qué año vivimos? -En 1865. -Ahora, Potosí es una ciudad muerta, o letárgica... -No lo parece -intervino Satanás, quien la indicó durante el descenso. Efectivamente, mientras caía la tarde, Potosí se animaba. Encendíanse luces en sus callejas y, en las plazas, las antorchas llameaban y se apagaban, como cerillas. Un alegre rumor de músicas escoltó a los viajeros que se aproximaban a la Tierra. Pero no se posaron en el centro de la villa, como imaginaron al principio. El vendaval los empujó hasta las faldas del cerro "que llora plata" -según reza su nombre indígena-, donde se escalonaban oscuras chozas, y allí los abandonó. Superunda y su crío, que no habían sufrido el mal de la altura cuando volaban, por razones difíciles de explicar (si explicación tienen), no bien se asentaron en el suelo, sangraron de las narices. A casi cuatro mil metros encima del mar, los aquejaba el soroche, y Belcebú medicinó a la delegada obrera y a su hijo con unas píldoras de coca. Los siete demonios se habían perchado, como aves de presa, sobre la más mísera de las cabañas. Abajo, en el laberinto callejero, crecían la iluminación y los sones. Sin duda, una banda militar alternaba las marchas guerreras con los valses, y a esa bulla se añadía, doloroso, agonizante, el doblar de las campanas, en las treinta y dos iglesias, en los diez conventos... en los que conservaron las campanas... porque los había en ruinas...

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OCHO BELCEBÚ O LA GULA
La chocita sobre cuyo techo de paja pesaban tan poco los siete emisarios del Averno y sus siete cabalgaduras, albergaba a un solo morador: Don Antonino Robles. Dicho con más justicia, cobijaba a dos: a Don Antonino y a su Ángel de la Guarda. En esos momentos del despertar de la noche, mientras rivalizaban las campanas y la orquesta para atraer a los habitantes de Potosí -las unas, hacia el rezo piadoso; la otra, hacia el pagano zapateo-, Don Antonino, como siempre, optaba por las primeras y, los brazos en cruz, de rodillas en el duro piso, recitaba, una tras otra, las avemarías interminables. Un cabo de vela, también puesto en el piso, iluminaba apenas la única habitación, y pincelaba de leve amarillo el altarejo delante del cual el anacoreta repetía sus devociones. Mostraba éste, cuando la debilidad del resplandor lo permitía, una acumulación de elementos dispares: pobres y truncas imágenes de yeso; estampas del santoral, que orlaban viejos cadáveres de moscas; flores y festones de papel; alguna insólita pintura colonial, cuyos oros desaparecían bajo la capa de mugre; restos de muñecos infantiles, de trapo, apolillados y colgados de las vigas; barquichuelos de madera, rosarios de cobre; el latón de tristes exvotos: miembros, orejas y bocas; y hasta un escarpín extrañamente nuevo, que pocas horas antes había calzado a un niño de meses, y que se balanceaba en el aire frío, delante de un cráneo de vicuña. Esa profusión abigarrada absorbía el interés de Don Antonino, y si de súbito un soplo de viento acentuaba la ronquera del trombón, el tronar del bombo o el escándalo de las risas, el penitente apartaba aquellos ecos de la mundana salacidad, con un movimiento de su seca mano y, transportado por el tañir de los bronces, reanudaba su oración. Al alzar reiteradamente la cabeza monda, liviana, de pájaro, en la que brillaban los ojos como otros cirios, hacia el desorden del altar, y al levantar las palmas juntas, se advertía la extrema delgadez de su cuerpo, en el que la ropa pendía como si no le perteneciera. Hubiese sido imposible pretender asignarle una edad concreta, y por otra parte él mismo ignoraba la que le correspondía. Entre cuarenta y setenta años podía tener Don Antonino. Lo indiscutible, en cambio, era la mezcla de sus sangres. Rasgos indios y españoles afloraban en su rostro arrugado, cobrizo, y de la combinación provenía un fruto inesperadamente aristocrático, en el cual estaban presentes la impasibilidad incaica y el orgullo peninsular. Pero los largos decenios de lucha contra las pasiones habían suavizado su expresión, y si alguna huella prevalecía de sus procesos lejanos, Don Antonino la disimulaba bien. Menudo, endeble, descarnado, enteco: así lo entrevieron los demonios, por las fisuras de la choza, cuando por primera vez se enteraron de su existencia. Parecía formar parte del altar que había inventado y adornado. A su izquierda, en el suelo, un cántaro de agua y un puñado de granos y raíces explicaban su escualidez. La verdad es que hacía años y años que no probaba más alimento, y que en ciertas ocasiones, si el frío arreciaba mucho y también la furia de las tormentas de nieve, ni siquiera ése se llevaba a la boca, porque las buenas mujeres que lo dejaban a su puerta y que le pedían que rogase por ellas y por el pequeño que les abultaba el vientre, no conseguían escalar el cerro hasta la terraza donde se escondía su tugurio.

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El Ángel de la Guarda resultaba entonces el único compañero del solitario. Morocho, ceñida la frente por una vincha de dibujos geométricos, compartía su cabaña, en cumplimiento de la misión que se le asignara desde que nació el eremita, y si bien no formulaba queja alguna, con referencia a su trabajo, pues era sinceramente angélico, acaso se le ocurriera, a veces, que podía haberle tocado una tarea menos monótona, porque lo cierto es que tenía muy poco que hacer. Su función se reducía a contemplar al contemplativo; a verlo enriquecer, con aportes dudosos, la indigencia de su retablo; a observarlo cuando malcomía, hundiendo los dedos agudos en la escudilla áspera, y sin abandonar por eso, entre un bocado y otro, el silabeo de la oración. Al principio, el Ángel se presentaba en el Cielo, semanalmente, con informes minuciosos de la actividad de Don Antonino, pero estos eran tan idénticos entre sí, que a cierta altura no hubo quien atendiese allá, donde están harto ocupados, la repetición de sus comunicaciones. Espació, pues, más y más, esas gacetillas, para que no lo consideraran fastidioso, hasta que terminó por suprimir las crónicas iguales. Consecuentemente, y a fin de llenar las horas, se materializó ante Don Antonino, quien acogió ese portento como una prueba de la divina generosidad. Múltiples fueron las conversaciones que iniciaron, mas era tal la diferencia de su preparación, que el custodio concluyó por renunciar a elevarlas al plano de la teología, en el cual se movía con holgura, y por limitarlas al nivel de las cuestiones caseras, que Don Antonino dominaba mucho mejor. Y dentro de éste, se redujo también, con angelical modestia, más que al ejercicio de la cotidiana discusión, al de las faenas prácticas, ayudando a su protegido a barrer, a lavar, a hervir los alimentos y a decorar la capilla, no obstante que ésta no le gustaba demasiado. De esa suerte se estableció entre ellos una respetuosa camaradería, y llegó a ser tan honda la confianza que el Ángel cifró en Don Antonino, alejado, por lo demás, de la probabilidad del pecado, que el querube no vacilaba en abandonar, pasajeramente, su puesto de centinela, para distraerse de uniformidad tan beata con paseos por el contorno. Esa tranquila certidumbre enmoheció un tanto la eficacia patrullante del policía celeste quien, cómodamente seguro, algo desatendió sus obligaciones. Sólo con estos antecedentes se justifica lo que después se referirá. Y los refirma el hecho de que en la ocasión excepcional en que sobre el techo de la choza de Don Antonino se posaran siete demonios, con sus siete monstruos respectivos, el Ángel de la Guarda no los reconociera, y que si le pareció que individualidades extrañas perturbaban la paz de su refugio, lo atribuyó, como otros días, a grandes pajarracos hambrientos, de aquellos que solían merodear por la zona. Afuera, soplaba el viento filoso, y Supernipal y Superunda se quejaron. Resolvieron los demonios trasladarlos a una cabaña próxima, abandonada, y los extendieron sobre las andas de Belfegor, previo desalojo de la dama tortuga, quien por supuesto protestó y se indignó de que la hubieran conducido a un sitio donde el común denominador era la incomodidad. Encendieron fuego allí. Agrupados en torno del sirenito barbudo, que hipaba y resoplaba en los brazos maternos, y a quien alumbraba un suave fulgor que parecía emanar de él, los demonios componían en el rancho una mágica imagen primitiva, suerte de desconcertante pintura en la que un maestro, flamenco o alemán, hubiese substituido, adrede e irreverentemente, los personajes. Las figuras del grifo y el toro, recortada la una y la otra espesa, encuadraban, dentro de la estética combinación, las manos diabólicas,

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garrudas, cruzadas sobre los pechos o estiradas con aflicción teatral, rodeando las cuales palpitaba el temblor de las alas membranosas, plumosas y textiles (estas últimas pertenecientes a Mammón y a Leviatán), como un follaje multicolor que estremeciera la brisa. Obviamente, no bastaban, para tranquilizar a los enfermos, las píldoras de Belcebú, de modo que el de la gula, recordando que en el panteón babilónico lo adoraban -nunca entendió por qué- como patrono de los médicos, produjo el "Larousse Médical", en la edición de 1924. -No he conseguido una más nueva -se disculpó-, pero todo está en este libro. Este libro es el mejor diploma... y yo no soy muy librista... A ver... Dio vuelta a las páginas, espiado por los otros. -Soroche -deletreó-. ¿Quizás, en francés, soroshe o sorroche? No está. ¿Mal de la altura? ¿de hauter? Haute fréquence, ver électrothérapie. No es esto. Haut mal, sinónimo de epilepsia. Tampoco. -Busque presión -le sugirió Luzbel-, pression... -Ver hypertensión. No es eso. ¡Cuántas fotografías horribles! ¿Y atmosphére? "La pression atmosphérique a une action sur la santé et probablemente sur les épidemies." Nos hallamos como al principio. ¿El mal de la altura se relaciona con la hipertensión arterial? Creo que no y confieso mi ignorancia. -Me asombra -dijo Satanás- que Su Excelencia pueda ser el patrono de los médicos. -Lo fui entre los asirios, y las cosas se han modificado bastante, desde aquella época. -Lo más indicado -interrumpió Belfegor, entre dos bostezos-, será darles coramina y dejarlos descansar. La presión, en estos casos, baja y no sube. En consecuencia, hay que tonificar al corazón. Aquí tengo coramina; nunca me separo de ella. Admirados, se pasaron, reverentemente, la caja. Belcebú leyó el prospecto, destacando los vocablos, como si fuese una invocación secreta: -Dietilamida del ácido piridino B carbónico. ¡Qué hermosas palabras! Las salmodió Asmodeo; los demás le hicieron coro y, mientras suministraban las pastillas a los dolientes, sus voces se elevaron, con fondos de campanas y de tambores, saturando el aire con gregorianas cadencias: -Dietilamida del ácido. -Dietilamida del ácido... -La poesía -declaró Leviatán- anida en lugares oscuros. Poco a poco, se calmaron los indispuestos. Cerráronse sus ojos y respiraron con regularidad. Entonces los demonios salieron en puntas de pies, confiando la vigilancia de Superunda y su vástago a la seriedad del grifo. En el exterior, el frío apretaba. Se llegaron hasta la choza del eremita; comprobaron que todo seguía igual. El Ángel de la Guarda dormitaba y Don Antonino también. -Es a Don Antonino -dijo Belcebú- a quien tengo que tentar. -¡Qué tema para Flaubert! -comentó Asmodeo-: "La Tentación de Don Antonino". -Y éste -puntualizó Satanás, señalando al ángel moreno de la vincha aborigen- debe ser uno de los ángeles negros que reclaman las canciones. Dejémoslos y vayámonos al centro de Potosí, a averiguar la razón de tanta bulla.

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Abrieron las alas y planearon, unánimes, mayestáticos, sobre la Villa Imperial. Luego aprovecharon las penumbras de una calleja soledosa, para cambiar su aspecto por el de siete indios. Se ajustaron los gorros, que les tapaban las orejas; calzaron ojotas; cubriéronse con ponchitos y, lentamente, pues en esa región no conviene apresurarse, ganaron la Plaza del Regocijo, donde se intensificaban el fulgor de las luminarias y el estruendo de la fiesta. Pronto se mezclaron con la multitud que merodeaba, comiendo y bebiendo, entre los puestos de venta de carne de oveja y de buey, de aguamiel y tortas fritas, de alfeñiques, de mazapán, de roscas de chuño, de charqui, de chicha y licores. Asmodeo requebraba a las cholas, escaparates de pintorescas alhajas y, al volverse, risueñas, las mujeres hacían tintinear las caravanas de oro. Sumábanse allá el lujo arcaico con la pobreza inconcebible, porque así como relumbraba el bárbaro barroquismo de las joyas, brillaban las exhibidas pústulas de los mendigos. -Algunos de éstos -susurró Belcebú- parecen ilustraciones del "Larousse Médical". -Y algunas de éstas -añadió el de la lujuria- son más comestibles que tanta oveja. Lanzóse a resoplar la banda, y se reanudó el baile, que invadía los patios de la Casa de la Moneda y los de las casas vecinas, hasta los de aquellas, muy hidalgas, que ostentaban todavía, sobre los portales, la cuartelada pompa de los escudos españoles. Numerosos militares, flamígeros de entorchados y medallas, danzaban y brincaban con las indias. Oyéndolos hablar, enteráronse los demonios de que hacía un mes que duraba el holgorio, exactamente desde que el Capitán General Mariano Melgarejo, Presidente y Protector de la República, se había establecido en Potosí, tras derrotar al General Acha en la batalla de Cantería. De Melgarejo se narraban prodigios y sus soldados no se cansaban de reiterarlos. Ebrios, locos, gritaban su nombre, que restallaba como una bomba más o como un carajo soez, y apenas se reunían tres o cuatro, mixturando los pantalones de tela blanca, las casacas verdes, amarillas y rojas -colores nacionales- y los pies semidesnudos, los potosinos hacían rueda para no perder los fabulosos relatos que desgranaban entre regüeldos. No había transcurrido un año, desde que el general mestizo y cuarentón comenzó a gobernar a la zarandeada Bolivia, y en tan escaso tiempo se había transformado en personaje de leyenda. Se lo juzgaba invencible. El país ardía por los cuatro costados, multiplicando los motines y las revoluciones, y él, con su pequeño ejército, lo cruzaba sin fatiga de punta a punta, desafiando a los caudillos rebeldes y a la naturaleza hosca, para imponer la ley feroz de su bravura. Dejaba una orgía, beodo, saltaba sobre su negro caballo Holofernes, y galopaba en pos de enemigos. Era inexorable. Fusilaba, acuchillaba, actuando él mismo de verdugo, si fuera (o no fuera) necesario, con el arma siempre lista. Su capa púrpura flameaba sobre los cadáveres. Y seguía, borracho de vino y de orgullo. Casi no sabía leer, pero si lo requerían las circunstancias, electrizaba a sus tropas con discursos violentos, Su peor adversario había sido Belzú (no confundirlo con Belcebú), a quien apodaban "el Árabe”, por la atezada elegancia de su físico, y cuando Belzú, ídolo del pueblo, logró apoderarse de La Paz, sacando provecho de su ausencia, y desde el balcón del Palacio, flanqueado por generales traidores, recibía las aclamaciones de la muchedumbre, Melgarejo atravesó la plaza, fingiéndose prisionero, en medio

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organizaba bailongos a los que sólo concurrían hombres. empujado por sus colegas. Por fin. entró en la habitación donde el Árabe le abría los brazos. ya tiernos. Entonces. frente a San Agustín. Después llovieron sobre ellas las dádivas. a través de la puerta cerrada. No fue menester que lo repitiera. previamente. al son de las quenas. abrazados por los tenientes. y desde la Cochabamba de su adolescencia. de lentejuelas. el de su opositor. su amante. y en el intervalo trajeron más vino. entre tanto. durante los cuales los edecanes aterrados escucharon. para darles sitio. dirigiéndose a Satanás y tocándose el gorro tejido en breve saludo-: es un individuo maravilloso. La multitud se apartó. desde su Tarata natal. Aquella extraña 84 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. de anchas espaldas. por obra de su fogosidad. La madre. salió al balcón a su vez y allí. constelado de alamares y de condecoraciones. Después mandó servir un banquete. se le derramaba sobre el dormán azul. incomparables. coronando la construcción en forma de cruz de Caravaca. a quien adora. quien sostuvo con ambos brazos a Belfegor y al cocodrilo. la Plaza del Regocijo entera y las adyacentes. se la entregó a cambio de una pensión. seguía bailando. sus rugidos de pasión. y en la Plaza de la Ollería. y donde los viejos funcionarios hacían cabriolas. grandes ojos negros y grave mirar. se estremecían. de facciones finas. viuda de un coronel. sin retenerse-. el gordo Belcebú blandía dos teas. desmontó y se allegó a los danzantes. lo mató con su oculto revólver. la banda calló. bellísima. Belcebú comprendió que había llegado el momento de actuar. Asmodeo y Mammón y. Alargándole el rostro mate. de pecho fuerte. El primer encuentro amoroso de estos dos seres estupendos duró tres días. -Me gusta este individuo -acotó el demonio de la ira-. pues las señoras no se resignaban aún a compartir el jaleo con la Sánchez. Asmodeo indagó la identidad de la niña. como si no fuesen dos personas sino sólo una. su capa roja tremolaba como una bandera. garboso. mientras que en otra parte de la casona el populacho lloroso desfilaba por la capilla de Belzú. Arrastró a los suyos hasta la calleja de las Siete Vueltas.de la plebe atónita. sedosa y oval. alto. la barba negra.com . al par que Melgarejo los estimulaba a tiros. que relampagueaban menos que sus ojos. oyó vitorear su nombre a los mismos que habían coreado. ya terribles. y la comunicó a sus camaradas: -Es Juana Sánchez. despoblada a la sazón. ya Presidente. de la misma manera. y continuaron rotando. frenéticos. del cual participaron los oficiales que lo habían abandonado. El individuo. ¡Si un tigre pudiera bailar. no sin sembrar sus ropas. porque el Capitán General apareció. Se movía con elasticidad felina. se encaramó Satanás. Bailaba desde la niñez. de su crueldad y de su astucia.pdffactory. en la que los indios le enseñaron a hacerlo. y en los giros del baile. como si los caserones intervinieran también en las mudanzas. Sobre los hombros firmes de Lucifer. y de proveer a cada uno de una antorcha. después de unos segundos de asombro. Era un hombre espléndido. armoniosa y resuelta. bailaría así! Tenía por compañera a una muchacha pálida. caballero en Holofernes. -¡Bravo! -exclamó Satanás. sobre todo la Plaza del Gato. les propuso que formasen una pirámide humana. iban encima de éstos. Y en Potosí. Me entendería perfectamente con él. donde los ciegos ritmaban sus pasos con la guitarra y el salterio. En La Paz. de cuerpo voluptuoso. robusto. Me gustaría verlo. Estoy de acuerdo con Su Excelencia -agregó.

con los cuales se entreveraron algunos bailarines. con ágiles piruetas la torre de volatines. Como la totalidad de la procesión estaba compuesta de ebrios. y como el Presidente otorgó su aplauso a los siete acróbatas que permanecían de hinojos frente a él. en su equipaje. para presentar al ermitaño su obsequio prestigioso. bajo el impulso del alcohol y de la vanidad. revestida de la capa púrpura. que ocupaban sendas sillas.se fue asociando. se deshizo. -Parece cosa diabólica -dijo. Y detrás hormigueaban los capitanes y los soldados. ahora interpretado por mimos enmascarados de gallos y de cornúpetos. dispuso que de inmediato se dirigieran al Cerro. con mil bufonerías. el dédalo de montañas que cerca a Potosí -del Karikari y sus lagunas al Colquechaca y el Turqui. Alabáronla los demonios. El propio Melgarejo y su divina Juana. la muchedumbre palmoteó. detuviéronse los músicos y enmudecieron las parejas. pusiéronse de pie y se restregaron los ojos. y a medida que iniciaba la ascensión del Cerro. Y Melgarejo. que como todo aprendiz de César era afecto a los histriones. con chisporroteo de lentejuelas y llamear de hachones. Conviene señalar que Belcebú se esmeró hasta lograr su conquista. las que -por aquello de que el diablo sabe menos por diablo que por viejo. sin equivocarse. ordenó que en seguida buscaran. Belcebú se ingenió para introducir la descripción del altar de Don Antonino Robles. el trastorno de sus filas ondulaba y tropezaba. y para indicar al Presidente que lo único que faltaba allí era una imagen de Melgarejo. pues lo dejaba estupefacto. acentuando el color de los trajes indígenas y los gestos absortos. goloso de narraciones. junto a sus santos. amansando al tigre por medio de un diluvio de bromas y de anécdotas. movido por la curiosidad. martirizando los instrumentos. era el supremo complemento del cual carecía: un lugar entre los elegidos del Señor. que recomenzaba con fresca furia.fascinaron al dictador. Y entre sus donaires. Delante del dictador. la seducción del baile.arquitectura bípeda se trasladó.pdffactory. y el Protector de la República. Después. con Juana. por Belcebú. en ancas. y el Capitán General se entretuvo en combinar el desfile. mantenido en lo alto. Iba adelante la banda.com . hasta el dilatado espacio abierto en el que la orquesta militar se aprestaba a reanudar los compases. A continuación. que era falsa moneda. una enmarcada litografía que lo mostraba en la majestad de su atuendo de héroe sudamericano. en las callecitas. ¿Por qué no llevársela? Reverenciado constantemente por él. el Capitán General mandó que les sirvieran chicha y arrojó a cada uno un "melgarejo". Y como sobresalía por sus dictámenes rápidos. por escucharlo. como una reliquia. Melgarejo cabalgaba a su Holofernes de larga cola. con el arte que usaba al planear sus expediciones bélicas. Al verla. La idea encantó al Presidente. de caretas crestadas y cornudas. con harta razón. que unos pobres indios fueran capaces de esos juegos. Belcebú se le acercó. inventadas o reales. interrogó a los saltimbanquis. donde las iglesias ilustres y las blasonadas puertas encuadraban su desarrollo. despabilada por la luna y por las 85 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. porque por la plaza procedía una nunca vista columna ofuscante. el Capitán General ganaría el Cielo como fruto de tantas oraciones. presto se echó a reír y hasta olvidó. entusiasta. Escasos minutos fueron necesarios para que partiese la comitiva. La seguía la pirámide de los demonios. cuyas antorchas hacían resplandecer el retrato del jefe. Hizose así. rozando las fachadas con las lumbres. hasta los eslabones de Chinguipaya. Magnánimo.

no dejó de sorprenderlo la singularidad de la peregrinación. sonando y cantando. con el mismo fervor que dedicaba a todo su excéntrico santuario. -No habrá cordero ni buey -continuó Belcebú-. Soy un cocinero notable. Acarició a Juana y lanzó una risotada. bermejos y grises. Sólo en ese instante. Su inclusión en el retablo abría ante él perspectivas novedosas. en tanto que la tropa derribaba las ruinas del tercer bohío existente en esos contornos. imaginó que venía hacia él el galardón celeste. azuzado por su Ángel. se internaba con su efigie en la cabaña. rumbo a la choza de Don Antonino. sorteando rocas y eludiendo precipicios. imprimía a su corpachón un balanceado meneo y canturreaba los latines que había aprendido del cura de Tarata. a una serpiente luminosa que erguía sobre su cabeza una cruz ardiente. Le juro que no se arrepentirá. nos procurará una diversión. pero su inocencia calculó que aquél. como recompensa de sus beatos desvelos. y vio evolucionar. pues hacía ya muchos años que vivía en retirada soledad. al que contribuyó con sus azules. y las utilizaba para armar una hoguera enorme. Se acomodó la vincha y salió. turquesas. También Robles. se encararon con la mamada vanguardia melgareja.com . pero si no cumples. encargarme de la comida -le dijo en un quechua vago-. antes. se disimulaban varios demonios. pues. se despedirá de este mundo. y la colocaba en el medio del altar. y a los que las quenas adicionaban su comentario melancólico. y al reaparecer ambos a la puerta. tan fantástico. Abarcando con un brazo la ancha cintura de Belcebú. Llamas y vicuñas. El tigre estaba de buen humor. los precedían. a la rareza del espectáculo. para investigar su motivo. tomándola de manos de Belcebú. previendo una travesura del bufón-. El vino no cesaba de fluir. como un favor especial. 86 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Continuaron así. alertado por el alboroto. Por acostumbrado que estuviera a los portentos y a las miríficas alegorías. El de la gula explotó la oportunidad para proponerle que agasajara con un festín a Don Antonino. en demanda de refuerzos. el de la Guarda se dio cuenta de la gravedad sacrílega de su error. era el premio sobrenatural que correspondía a Don Antonino. cuando el gentío invadió y rodeó la choza. -Permítame Su Excelencia. en el dominio eterno. y Melgarejo encabezaba el frenesí de los bebedores. Se apresuró. y desenvainó la espada-. te cortaré la cabeza. quien rendía el tributo de su devoción a la imagen del caudillo. No le alcanzó el tiempo para prevenir al magro e ingenuo Don Antonino. que acompañaron los más próximos. pues creyó advertir que en la turba de soldadesca y de enmascarados. desplazando los yesos de la Virgen María y de San José. que alternaba las preces con los canturreos rijosos. -El indio está loco -dijo Melgarejo. Dentro de un cuarto de hora. camino de la ermita. Desaparecieron los siete demonios. -Está bien -le replicó el jefe. El Ángel de la Guarda despertó. Asustado. en el tugurio en el que habían dejado a la delegada obrera y a Supernipal.estrellas frías. a sacudir al varón bienaventurado.pdffactory. al paso que el famoso Melgarejo. se remontó en el aire. Concédame Su Excelencia quince minutos. espantadas. cuyo símbolo no acertó a reconocer. y cayó de rodillas.

y en ellas la delicia del "boeuf mode". que trajinaban. Al día siguiente. entre el vapor de los manjares vistosos. otro tanto aconteció con los siete indios misteriosos. si hubiera sido posible hallar los múltiples elementos imprescindibles. la "mousse au chocolat praliné" y el "clafoutis" del Limosín. como si fuese una comitiva quimérica. tomillo. cortando puntas de espárragos y arrojando puñados de guisantes y de trufas. y tornando a enriquecer y a revolver las ollas. se inclinó por la sugestión colectiva. Belcebú se arremangó. meditó un instante. el cordero entero con salsa de pimienta. se destacaba. las creaciones de la boliviana alucinación. Los macarrones de pistacho. salieron los diablos a la meseta. cebollas. Relamiéronse los demonios. Lo regó con vino blanco y coñac e inflamó a este último. los condimentos. en fresas y en kirsch. e informó: -Les daremos buey y cordero. murmurando frases cabalísticas. El perfume exquisito sahumó la estancia. 87 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. mechado con ajo y perejil. y se sucedieron las tesis más diversas. pese a la embriaguez. surgieron obesas ollas y preclaras sartenes. para explicar el fenómeno. en el aislado Potosí. porque aquel cortejo que avanzaba. liebres y tricornios. las bombas de albaricoque y marrasquino. logrado con cerezas oscuras. sazonado con lonjas de tocino fresco. También aprestó el buey braseado con aceitunas. portadores del banquete. los merengues de piña. Menos del tiempo solicitado le sobró. ante el espectáculo.pdffactory. los bizcochos bañados en café. el Madera seco. se entabló una polémica acerca del increíble caso. tarareando la "Marcha de las juventudes Demonistas". y el Presidente Provisional perdió el uso de la palabra. sobre el cual volcó. los machacos. con puré de cardo. con un redondo cucharón que hacía las veces de varita mágica. inspiradas. Bajo sus manos hábiles. En cuanto a las servilletas de damasco. desbordaron de las fuentes. sobrepasaba de lejos. Superunda y Supernipal abrieron los ojos y se extasiaron. Los monstruos los velaban con solicitud familiar. Se excedió en los postres. y Belcebú extremó su refinamiento. hubo quienes optaron por la reproducción del milagro del maná. la serpiente y el sapo (nada herbívoros ni insectívoros). para aderezar unas viandas cuya cocción le hubiese requerido la noche. Eran éstas de plata maciza y de porcelana de Limoges. las rosquillas de frambuesas. pimienta. como en los cubiertos y en los platos.Los siete encontraron a Superunda y su hijo muy serenos. el queso helado de crema y naranja. aquí y allá. las pastillas de grosella. probando. con tal sabiduría las plegó que semejaban veleros. el grifo. atribuible al abuso de los brebajes. algunos. las asadas a la Soubise. lo mismo que la anterior pirámide de antorchas. triunfal. Alguno. imputable a la santidad de Don Antonino y a la omnipotencia de Melgarejo. y Melgarejo opinó que era cosa de brujas. las chuletas de cordero asadas. no bien el héroe y su hueste recuperaron la lucidez. más leído. Se pasmó el público. zanahorias. haciendo brotar de la nada las botellas de su Haut-Brion preferido y del champagne de la Viuda. mas no los reconocerán. Y Belcebú. libre ya de la restricción que le imponía la uniformidad de las carnes patrias. por los efectos de un sueño utópico.com . hierbas aromáticas y laurel. Cuando todo estuvo listo. distribuido y ornamentado. El servicio y los roídos restos de los comestibles se habían esfumado. exhumada del seno de un volcán. en la noche. avellana y chocolate. en el corazón del ajetreo. hasta imprimir en la vajilla las iniciales del Capitán General.

Los demás se desparramaron según su antojo. subconscientemente añorado. sobre una piedra cóncava. guió al abismado Don Antonino Robles hasta la fogata. corporizando ensueños terribles. se duchó en champaña. le otorgó el sitio de honor. en pos del "boeuf mode". y los tenedores por los palillos de tambor. Y entretanto insistía la disimilitud de los aromas. a nadar con fruición. se sumergió en vino tinto. insistía soplando y batiendo. Su Excelencia ha trabajado más que bien. hacían crujir las mandíbulas. como es lógico. Musitaba antiguas oraciones. bajo el cielo estelar. zigzagueando.Pero eso fue al día siguiente. ahogaba su inquietud. los demonios lo codeaban. El pobrecito se retorcía las manos. se produjo mientras hincaban los dientes. no cercenaba su admiración. cuando atestiguaron la presencia de vituallas tan finas como distintas. Prorrumpían en vítores. anticipados por los del exuberante Melgarejo. Melgarejo. frente a la gloria de la excelsa gastronomía.com .pdffactory.no ha pecado hasta ahora por falta de oportunidad y porque no le alcanzaron los medios. de las formas y los tonos. Su estado. la noche en que recibió el retrato del Protector. El desquite jamás pensado. -Este hombre -le dijo Belcebú a Lucifer. ante el crimen. quien. Esa noche. el toro asirio. seis años después. Por fin dejó escapar un quejido casi infantil. El dictador. puso en blanco los ojos.zampaban cuanto podían. bebió. hartas de elementos míseros. comió como quien se tira al agua. halagaban los paladares y sentían ambular. la paz adusta del paraje. antes de comer. le hizo latir el corazón y florecer las venas. apretando los labios. del cordero espolvoreado con pimienta y de los merengues al kirsch. entre eructos y rumores varios. no les permitía discusiones. que le atormentaban la imaginación y le humedecían la boca con saliva amarga. -No se quite méritos -le respondió el soberbioso-. en cuanto trocaba los bocados por los trombones. el apoyo material y moral de su custodio. el caudal líquido y sólido que alegraba su humanidad. luego de que se levantaron. Comió de todo y varias veces. Sufría. en lo único que pensaron fue en gozar de su sabor. dimanadas de una casuca enclenque. hacía probar una tajada. y los apartaba dolorosamente. de picantes y dulzuras. indemnizando angustias. La banda. y la fabulosa sucesión de vitaminas y suavidades. la niebla que les forraba los cerebros. de sorpresas y satisfacciones. un rufián. por sus canales digestivos. e indagaba con inútil ansiedad por su Ángel ausente. y ¡a qué velocidad! 88 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. le describían las recetas. Observe qué pronto ha caído. que le sitiaba la nariz. Y los monstruos invisibles e infernales -más que ninguno. Y bebió. al principio. el mismo que lo asesinó en Lima. pero la felicidad que le procuraba la represalia tardía. Oponíase al arrebato. por temor de que lo envenenasen. al Coronel Aurelio Sánchez. al par que Melgarejo le tendía unos platos monumentales. se roció con licores. Chirriaban y silbaban sus entrañas famélicas. Puestos alrededor. y se arrojó a comer. y se sentó a su lado. hermano de su querida. En especial. vidriosa la mirada y ácida la lengua. bajo las tenazas del remordimiento. Los ojos se le saltaban de las órbitas. que olía a coñac. Como nunca necesitó Don Antonino. Belcebú lo asediaba con sabrosas instigaciones. su dura indiferencia. le servían cucharas derramadoras de salsas epicúreas. comió con el cuerpo entero. sin que Juana abandonara. extinguiendo nostalgias. con Juana Sánchez a su derecha.

pronto. -Si yo me hubiese encargado del asunto -intervino el lujurioso Asmodeo-. de modo que los funcionarios actuaban como si la carne de la joven. por alcoholizado que estuviese. había establecido una especie de liturgia fetichista del cuerpo de Juana. hasta que la panza del ermitaño se negó a embarcar más alimentos. tan vital. que cumple de manera ejemplar. pues.com . El fuego enrojecía la inmovilidad de las siluetas en cuclillas. hasta que quedó como vino al mundo. Holofernes relinchó y sacudió las crines.Melgarejo. sin poner reparos en el orden del menú. Es un 89 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. pero si levantaba los párpados. Don Antonino no pecaría con Doña Juana. Le destapó la cara. ensayo un brindis: -¡A la salud del General Mariano Melgarejo! Desde que su imagen está en mi cabaña. mas no me corresponde esa tarea. -¡Cómo lo hubiera atraído nuestro General a Suetonio. y los miembros del gabinete se inclinaban y arrodillaban en torno. De pie junto a la hoguera. se retorció su organismo frágil. Ahora su candidato está vacío. para detectar el menor signo de deseo. Y Belcebú prosiguió. simultáneamente. el flamante santo se regodeó. con la capa roja. los vestidos a tirones. a abatirlos. a las que transformaba en huacos vetustos. Sin ropas. y vomitó lo que había ingerido. a quien debían rendir culto sus ministros y sus generales. correspondiese a una inanimada escultura. -Insista. caía en la extravagancia salvaje de desnudar a su hembra en público. Belcebú le ofreció más "mousse au chocolat". y qué acertadamente hubiese completado su galería! -suspiró Asmodeo-. El tirano los acechaba. aunque se le brindara la ocasión. nuevamente-. sin embargo. que el bruto chupó sin dejar gota. Detrás. de marcada osamenta. -Me equivoqué -se corrigió el demonio. tornó a devorar bombas de albaricoques y "blanquette" de mollejas de cordero. ¡Es el santo de la abundancia. pero el ex asceta no dio pruebas de interesarse por la mujer. todo ello empapado en Haut-Brion.pdffactory. y Don Antonino. encima de una roca. La abrazó tiernamente. redoblaba las libaciones. Como otras veces. de mármol negro. Parecía sumisa. en la cúspide de la borrachera. el Capitán General. Nadie. Se incorporó. Le arrancó. Era sabido que. Es cierto. rosquillas a la Soubise y biftecs con naranjas. y con lengua torpe. tan delgado como el del avaro Mammón. Más aún. de su vientre. dirigiéndose a Lucifer. cambió mi vida. Prosiga Su Excelencia con la suya. loado sea Dios! Lo aplaudieron. que prorrumpía en estornudos. Hízolo Belcebú. osó decir palabra. supongo que lo hubiera convencido. sucumbió ante la tentación sensual del exhibicionismo. de sus piernas. Excelencia -le reconoció Satanás al goloso-. tiró de la brida de Holofernes y le escanció una copa de champagne. exponía el esplendor de sus pechos. Melgarejo cubría a Juana. Don Antonino se cubrió el rostro con ambas manos y sollozó. por su mirar cruzaban relámpagos de odio y de vergüenza. Las emplumadas caretas de los bailarines auguraban desenfrenos abominables. que todos los órganos no tardan el mismo tiempo en herrumbrarse. o como Lucifer en apariencia de demonio. de un ponchazo. la muchacha presidía los consejos republicanos. cuya áurea lisura lamían las llamaradas. si éste se manifestara.

como un bloque de mármol blanquísimo que pudiera suspenderse en la atmósfera. se lo aseguro -le respondió Belcebú con sonriente humildad. El Ángel de la Guarda de Don Antonino descendía con ellos. Sólo Holofernes. En la cabaña vecina. Se despedían a tiempo del Cerro de la Plata. ¡Pobre Don Antonino! ¡Pensar que supone que por haber albergado la efigie de ese gran barbudo. Contribuían a esta última impresión los ayes que. que se dijera que una chispa del sol descendía. a veces. Vibraba en torno el "Ave María" de Schubert. fogoso. Pronto advirtieron que. recogiéndose la orla de las túnicas. en la Tierra? -Nunca. entre el producto informe de sus arcadas y un derrumbe de vasijas y de sobras. -Ha llegado la hora de partir -porfió Leviatán-. por la parte opuesta. enarbolados los aceros de serpentina hoja. de virtuosa en culpable. con toques realistas. de no mediar los cuerpos tumbados en derredor. interpolando condecoraciones y ojotas. No nos corresponde. fue por razones profesionales. hubiera podido acarrearlo en su cólera glacial -tan escurridiza y tenue resultaba su estructura-. acurrucado sobre los pechos desnudos y ateridos de Juana. y Belcebú aceptó su consejo. sin mover un ala. embadurnado. se oían y. solemne. No quedaba nada por hacer. elegantes como águilas. la causa de su desbarajuste no había eliminado su lividez. Su centelleo era tal. partamos. roncaba como si agonizase. seguirá comiendo así! ¿Cuándo volverán a comer así. Excelencias.este asunto está resuelto.César de la decadencia. con interés impertinente. Detuviéronse en el núcleo del desastre. después de un combate. y erguía el belfo despreciativo. A mí me gusta más y más. Al fin y al cabo. el batallón de los ángeles. callada. despaciosa. que se desató. Marcharon levemente entre los despojos. el titubear incierto de un brazo o el deslizarse gemebundo de una sombra. Las Excelencias lo miraron. aquí y allá. acentuando la compostura. en medio de la derrota.pdffactory. Manchado. sólo el intacto terciopelo radiante de Holofernes. y lo contemplaron. Mírenlo. y promiscuaba la vanidad de los uniformes militares con la modestia de los ponchos groseros. -En mi opinión -dijo Leviatán. acomodándose en sus parihuelas-. a la distancia. y se echaron a volar. -No vale la pena perseguirlos -dijo el que comandaba el batallón-. quedaba en pie. Dicho pulpo estiraba sus tentáculos numerosos en el páramo. que plasmaban con el suyo una trabazón de miembros. aunque el cuadro que componía no era de los que regocijan el alma. se perdía el apretado grupo de los demonios. Coceaba. -Hemos comido incomparablemente -dijo Belfegor. Don Antonino yacía. Si ellos reflejaron un júbilo que pocos hubiesen compartido. Bajaban. 90 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. No cabe duda de que Don Antonino ha pecado. hasta suscitar también la ficción de un campo montañoso. desplazando jirones de nubes. ladeada la vincha. aprontaron sus cabalgaduras.com . no han hecho más que cumplir con su deber. como muerto. antes bien la había convertido. Melgarejo. El viento del altiplano. Los macarrones de pistacho fueron magistrales. con toda su petulancia y su delirio. y enderezaron a Don Antonino. algo así como un pulpo inconcebible. Ya descendía. Excelencias.

te entrego la salvación de Don Antonino Robles.pdffactory. costará. Astur. Se elevaron a un tiempo. Sopló sobre la aureola del desventurado. -Estás cesante -repitió-.-Enderezar su cuerpo es fácil -tornó a hablar el jefe-. Se te releva de tu empleo. en cuyo centro gimoteaba el ángel proscripto. Ya veremos de qué se te encarga. enfrentándose con el de la vincha-. pero no jubilado. en una botella de agua de Seltz. siempre con música de Schubert.com . mojó el extremo de su alba vestidura. como habían bajado. rubio. Vuelve con nosotros. y ésta se apagó. No podrás realizarlo tú -añadió. de iris celestes. Y Astur. reconstituyendo el bloque inmarcesible de inmóviles figuras. 91 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. el otro enderezamiento. y refrescó con seráfica bondad las sienes del eremita desquiciado. el del espíritu.

mas le queda el resto de la vida para arrepentirse. en tanto que volaban-. ni la Emperatriz Tzu-Hsi..que lo consiga. tal vez por inquietudes digestivas-. pues el tiempo no les alcanzó para ello. estremeció a los restantes. El perfume de las almendras. pero no por haber roto la austeridad de su ayuno. Se utilizan cartas marcadas. sin embargo me pregunto si habrá sido eficaz. -Claro -dijo Satanás. Nosotros no vamos más allá de ciertas prestidigitaciones y ciertos disfraces. el juego es desparejo. sino por haberse privado con ello de la vida y. El "travesti" es de buena ley. -Lo del Vesubio no fue prestidigitación -protestó el cocodrilo. insidioso. -Es decir -agregó Lucifer. Y esas condiciones no son las más oportunas para el arrepentimiento. La reminiscencia conmovió al demonio de la gula. lo alivie. Se estacionaron en la plataforma del piso 102 del Empire State Building.que acaso se arrepentirá de haber comido desaforadamente. masticando y discutiendo como escolásticos. de sus pasiones. que los ángeles lo habrán provisto de un nuevo custodio. -Si intervienen los milagros -subrayó el libidinoso-. Quizás éste -continuó. El Cielo.. Don Antonino Robles puede arrepentirse. La demografía. en tal caso. Aun más. porque será incapaz de reducir al motín desencadenado en sus débiles vísceras. siendo así. Evidentemente. -No creo -arguyó Belcebú. del verde vegetal. entre náuseas.. y ganar el Cielo.NUEVE EL VIAJE -El trabajo ha sido rápido y limpio -resumió el envidioso. Abrió sus repletas alforjas. valiéndose del catalejo de Leviatán. lo cual complica su situación. y provocó su sonrisa.pdffactory. que ofreció al holgazán. volaron encima de la nocturna ciudad de Nueva York. no obstante -continuó Leviatán-. justificadamente. -Y ¡muy bien! -aprobó Belfegor. el Hudson y sus buques.com . -Yo hice lo que pude -lo cortó Belcebú. contemplaron la isla de Manhattan. del kirsch. Tampoco los habitantes de Pompeya. -¿Para qué disputar Excelencia? Fue prestidigitación en gran escala. bajo la guirnalda de frutos de la vid. -Presumo. en consecuencia. tiene hambre de almas. que prefirieron sus bienes a sus vidas. pero recuerden también que.que con los de arriba nunca sabe uno a qué atenerse. de la posibilidad de gozar de otros festines. Alborotáronse las moscas. contra lo que le sucede al Orco. Turistas y curiosos se asomaban a las vidrieras del observatorio. En cambio. Recuerden que Don Antonino llamó "santo" al General Melgarejo. y sacó de ellas el postre aludido. y allende.posea unas nociones más claras de la medicina que las de Su Excelencia Belcebú y. como efecto de su voracidad. Don Antonino ha pecado. Comparaban lo que veían con las tarjetas postales que acababan de adquirir y sobre las 92 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Ni Madama Catalina de Thouars. creo que debe estar diciéndole adiós. No creo que su vida se prolongue mucho. insomne. A veces adoptan resoluciones curiosas. Así. por aquello de su contrición extrema. según parece. que participaron del convite. y le brinde la ocasión de una penitencia total. y desde allí.. Esos macarrones de pistacho. se arrepentirán de sus actitudes. Debe padecer problemas de despoblamiento. todavía no se ha resuelto el destino del Mariscal de Rais...

señalando la Quinta Avenida. flotaba sobre las construcciones. Hacia calor. en los negocios del piso 86! Abajo. les fue imposible localizarlos. sin sospechar que éste se relacionaba tan estrechamente con él.es justo inferir que el hombre es una creación divina. Empezaron a surgir los primeros visitantes del Empire State. sin la conformidad del Diablo. Pudieron esperar a que eligiésemos el momento. quien soñaba que estaba soñando.. delegada obrera. ¡Qué espléndidamente se hubieran vendido. Excepcionalmente. -¡Qué distinto de Potosí! -reflexionó Belcebú. Encogido en su caparazón. sobre las cuadriculadas luces infinitas. se echaron a dormir.cuales inscribían pensamientos inmortales. -¡Bah! ¡latines! -Lo grave del asunto es que en seguida seguiremos viajando -añadió Mammón-. -Los retoques -completó Mammón. Ningún estatuto que se vincule con la actividad de ustedes tiene valor. Circulaban entre los demonios invisibles. era menester atravesar varias murallas de sueños. Al despertar. Belfegor. 93 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. impaciente. como siempre. ya que ésta incorporó las imágenes revoloteantes de los demonios al fondo arquitectónico de la metrópolis. y la noche desplegaba tapices de estrellas. se encontraron con la novedad de que los monos habían hecho abandono de sus funciones. Superunda. De modo que para alcanzar a su conciencia. cansados de transportar a Belfegor. ¿Adónde han ido? La sirena meneó la cabeza. -Debieron consultarnos previamente -se amoscó Satanás-. -¿Qué estatuto? -Hemos redactado un estatuto.. soñaba que soñaba. Los necesitamos para proseguir el viaje. como lo bebido y devorado los obnubilaba todavía. Casi no se la distingue. y ellos no lo ignoran. muy temprano. obligando a los siete a salir y a "posar" en las nubes. Desaprobamos formalmente su actitud.com . sin inmiscuirse en el diálogo. el controvertido "smog". y que ese segundo sueño era el sueño de un segundo soñador. Ninguna de las fotografías que obtuvieron fue tan singular como las que logró la máquina independiente del Infierno. Ni intentaron los demonios el cruce del bosque de la Bella Durmiente. Nos quejaremos al Diablo. de vuelta en la plataforma-. tímida: -No lo sé. -Esto es contrario a cualquier disposición legal -dijo Lucifer.. el tránsito de termitas y de orugas se debatía. -Sin duda -se apresuró Lucifer-: el hombre es una creación de Dios. tragones de vistas. les comunicó que habían resuelto tomarse unas vacaciones. Bostezaron y. -Lo hemos compuesto "ad referendum Diaboli".. Fotografiaban tumultuosamente. Por más que aplicaran el anteojo de larga vista hacia todos los rumbos de la brújula. Una bruma opaca.pdffactory. a conveniencia de unos y otros. -El estatuto. entre los edificios gigantescos. y que no se me ocurre cómo acarrearemos a Su Excelencia Belfegor. ¡Cuánto bien hace viajar! -De esta diversidad -dijo Mammón. retocada por el Diablo.han hecho desaparecer la obra inicial. -musitó la sirena. dormía. -Es ridículo.

Asmodeo se puso a inflarlos. Los desgarró. el Times Square. no bien tornemos al punto de partida. -¡Qué poética imaginación! -dijo Asmodeo-. y comprobaron con júbilo que se mantenía en la atmósfera. Brotó en la memoria de éstos la estampa de los ancianos. a las que colmaba el poder de sus aspiraciones sobrenaturales. La verdad es que detesto estos velos. Impulsaron luego el curioso aerostato hacia el exterior. Se separó del grupo. dibujada para el placer. y en ellas fueron haciéndose evidentes unos pequeños sobres. dieron impulso a los remos emplumados y. Encima. sostenido por una proliferación de esferas. y también rosados. Cuando aleteaban sobre París.la Estación de Pennsylvania. La cartulina pasó de mano en mano. la Radio City. con suave balanceo. Nada cuesta ensayarla. a esas bolsas livianas. la Biblioteca Pública. en el cautiverio infernal. reanudaron la expedición tentadora. dominadoras del arte de la caricia. estaba de regreso. Entre tanto. felices tal vez de la suerte que les había asignado el Destino. Los demás lo secundaron.com .acaso lamentasen el divorcio de su uso primigenio. -Conseguí otra postal del cuadro de Ary Scheffer. Algunos se adornaban con crestas. hasta que diez. Asmodeo los detuvo. y a menudo equivocándose. veinte. Los demonios salieron detrás. de un suave limón. -Me lo exige mi actividad intrínseca. -Otórguenme unos instantes -les pidió a sus compañeros-. remolcando las angarillas de Belfegor. Se asieron a las andas. atando como él las aberturas con fuertes hilos. y sus cofrades reconocieron los comunes implementos de goma que pretenden inmunizar a los combatientes. en los lomos de Asurbanipal.pdffactory. el Central Park. verdosos. distráiganse mirando la ciudad perfecta. -Su Excelencia anda bien protegido -rió Satanás. la hayan destruido. pero de tan raros tintes que hacían pensar en los senos pintados de las antiguas prostitutas más refinadas. con su lirón amodorrado. la cual torna a caer desde la altura. con espolones. "Paolo y Francesca". Los había de fina transparencia. Atravesaron el mar. de aquella para la cual habían sido inventadas. Los enlazados cuerpos de los grandes amantes resplandecían. en sus mágicas bestias. -Quizás exista una forma de organizar el traslado de nuestro colega reflexionó Asmodeo-. lo mismo que Sísifo empuja su piedra. que se aman físicamente tres veces por día. para llevársela a los interesados. por su ejercicio al aire libre. aunque cabe suponer que algunas -si poseían una aguda sensibilidad y una tendencia voluptuosa. quince. ¡Qué diferencia con la exacta realidad! Evóquenla. treinta globos multicolores fueron sujetados a las parihuelas sobre las cuales yacía la mujer tortuga. Me preocupa la idea de que. y pronto se hallaron sobre la tierra cultivada de Francia. Bogaba el vehículo en el éter. las bolas plásticas oscilaban alegremente. y lo vieron descender hacia los techos del Museo del Louvre. y sus montgolfieras asumían la forma de abundosos pechos femeninos. y que las Danaides llenan su vasija sin fondo. de un agresivo naranja. A poco. de tanto sobarla y mojarla con su llanto. en las batallas del sexo. tan distinta. Príncipes. 94 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. aplicando su boca. Ahuecó las manos capaces.

-¡Ah! -murmuró Leviatán-. Siempre he deseado morar en esta ciudad soberbia. -Ojalá nos toque permanecer aquí -suspiró Lucifer-. Supieron que estaban viviendo en el año 1764. Señor de la Ira. en la reverberación de sus lagunas. y que la tarea incumbía esa vez a Satanás. como un espejismo. sonó el despertador. 95 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y los ojos del bello serafín diabólico brillaron.com . ¡Afortunadamente la del amor. no entró en el amasijo de nuestras personalidades! Venecia se reflejó a la distancia. Como obedeciendo a su solicitud. que es la peor de las torturas.pdffactory.

admirable. Y mostraba al azar. A veces me oprime la nostalgia de ser humano.. Un mundo de tías y parientes. de acuerdo con la moda veneciana. pues en Venecia nadie dejaba entonces de reír.y goce del instante. El suyo se destacaba por el amarillo canelado. por el cereza. por no ofender a Sus Excelencias. ¡Qué absurdo! Satanás desdeñó la réplica. Y Su Excelencia encara al Mundo superficialmente: hay en él más sombras que luces. una lujosa locura. a los que prefiero no nombrar. Reían unánimemente. por el verdegay. y pasa en un instante del murmullo al estallido. Excelencia -terció Lucifer. casi estaríamos de acuerdo. Por ese camino. unos tricornios de terciopelo. alzándose la máscara y aspirando con elegancia una pulgarada de rapé-. se deslizó una barca. como la soberbia. dirigiéndose a Leviatán. por el zafíreo. -Probablemente -le respondió Mammón-.. por el ajedrezado naranja y negro. -Al fin y al cabo -dijo Belcebú-. por el cárdeno. los trajes maravillosos que vestían.com . inmortal para siempre. enhebrando paradojas. hasta sería capaz de tachar a la avaricia de pecado de pobres. de los laúdes. relampagueante.pdffactory. -Sin embargo. el mundo de los humanos es hermoso. La Muerte es la reina de la Vida. y que los 96 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Porque no lo es -le contestó Leviatán. A través de la máscara. vive bajo la angustia de su mortalidad. Belfegor y Asmodeo habían optado por el atuendo femenino.. No puede quejarse de su carrera. Hubiera podido continuar hablando así largamente. ¡Eso sí que es absurdo! Si hubiese dicho que es una magnífica. habrá que deducir que la cólera es una forma de la poesía... Las risas saltaban de una góndola a la otra.. colmada por un enjambre de polichinelas gibosos y sombrerudos. Toda esta gente que nos rodea y que simula divertirse.. que como la poesía enlaza y amiga imágenes dispares y hasta antitéticas. Su Excelencia pensará que la avaricia no lo es. Y como la locura es poética. Todo contribuía a provocarlo: el sol del atardecer. de calor. a diferencia de lo que con otros pecados capitales sucede. no como los académicos. Haga como éstos. al compás de las guitarras. las cuales llenaban el Canal de tal manera que casi no se veía el agua. con la cual se vincula íntimamente. el de Mammón. Un pecado aristocrático. el ritmo de la góndola en la que bogaban. -No sea macabro. Es inmortal. Llevaban largas capas sombrías. el de Asmodeo. jugando con el abanico de encajes de Asmodeo-. que brillaba en las aguas oscuras del Gran Canal. o por lo menos de sonreír. y el de Belfegor. que es un pecado de gente de medio pelo. de cocinas. porque es un estado de gracia. que añoraban el pincel del Tiépolo. la nobleza de los palacios multicolores. que son lo más próximo a los inmortales que inventó la flaca imaginación del hombre. a las otras góndolas. el de Belcebú. Su buen humor exultaba. de versos y esculturas. el de Lucifer.. es un pecado espléndido. A su lado. y antifaces blancos de exageradas narices. El Gran Canal entero resonaba como una sola y larga risa. agregó: -Cuando se habla de la ira. con el monóculo. Su Excelencia ha sido ángel y es demonio. se suele citar a Horacio: "la ira es una breve locura". como ésos. vibrante.DIEZ SATANÁS O LA IRA -La ira -dijo Satanás. limpio.

el miembro del Consejo Infernal. sin fijarse en el batelero ni asignarle rumbo. Tomen ejemplo. y que parecía bendecir a la multitud. suspendidos graciosamente en el aire. la nave ducal. Simulemos ignorarlo. Nada les marcaba. el demonio amonestador que los había visitado agriamente en Pompeya. la "Marcha de las juventudes Demonistas". y avistaron al Bucentauro. Era Moloch.com . todavía. quien dejaba arrastrar en la estela el guante de seda azul-. deseosos. imbuido de su obligación principal en ese caso. mezcla de violines de Vivaldi y de zarabanda con tamboriles. que avanzaba majestuosamente. socavando. de vuelta de alguna ceremonia. no hay volcanes en la zona. Excelencia -continuó el avaro-. Venecia es la cautiva del mar. empavesado con los estandartes del león evangélico y con las rosas heráldicas del Dux. los diablos (que los verdaderos diablos no reconocieron). Codeó el iracundo a los más próximos. -Y se puso a silbar. poco a poco. como frágiles insectos. porque la noche de verano no tendría fin. -¿A dónde nos conducirá nuestra góndola? -preguntó uno de los enviados del Pandemónium. quienes se llamaban en el rumor de los remos y se daban citas para más tarde. obstinadamente -interrumpió Satanás-. se imprecaban para evitar los choques. hubiera sido imposible no descubrirlo. -Es la Pompeya del siglo XVIII -puntualizó Mammón-. prestaba su cadencia a las máscaras incontables los moros. Siguieron su consejo los demonios. Habían embarcado en el muelle de la Piazzetta. 97 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Pese al disfraz -por lo demás bastante torpe-. -No sean aguafiestas -les reclamó Lucifer-. los chinos. y una música simultáneamente cortesana y popular. el sexto de ese linaje que desempeñaba tan augusta función. de modo que la cumplía como si fuese algo familiar. suavemente. de participar inmediatamente del bullicio. ceñidos por el terciopelo púrpura con pasamanería de oro. y de súbito los inquietaba la noción del deber que debían cumplir. Y el mar puede ser peor que los volcanes. -Pero está el mar. por la cara vacuna. y como si la rama de rosas de su escudo fuera inseparable para siempre de los gonfalones de Venecia. los turcos. -O proceder disimuladamente. como si rieran por última vez? Los esquifes de toldos rayados tiritaban alrededor. como turistas. y éstos hicieron lo mismo con los restantes: -Es Moloch -susurró Satanás-.y a los que revestían ropas extravagantes y pelucas de teatro.gondoleros. se volvió hacia el gondolero y se demudó. qué poco faltaba para que las banderas intrusas substituyeran a las de San Marco! ¿Lo presentiría la turba de apariencia indiferente? ¿Sería por eso que reían tanto. Entre el meneo de los oficiales y los escuderos. los húngaros. Era un Mocénigo. al identificar al punto a quien los guiaba.pdffactory. los tártaros. ¡Ojalá no termine como la Pompeya que conocimos! -Felizmente -le contestó Leviatán-. Miren alrededor. un objetivo concreto. Y ¡qué poco. gritando: ¡Aoí! ¡aoíl -En esta ciudad -añadió Lucifer. Satanás. se distinguía en el puente al viejo príncipe. cuyos cabellos blancos asomaban bajo el "corno" de pedrerías. el Carnaval dura ahora seis meses. y conseguir los mismos efectos destructores de una erupción.

sin girar las cabezas. sus cadenas. A su siniestra.pdffactory. Al palacio de Wagner lo conoceremos otra vez. del Longhena. En 98 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. No los vieron. en el ancho balcón del centro.Los otros lo imitaron.se ufanaba. y les fue anunciando las residencias célebres. de 1487. imponentes. una vez más. Que se vaya. y al final del recorrido. en forma de instrumento musical. que acariciaban sus manos pulidas. serpenteó en el tumulto de los navegantes. del año 1956. el Palacio Loredan. glorioso. del Sansovino. Clemente XIII. el consabido blasón. donde Wagner morirá en 1883. braceaba el fantasmón. y se pararon en seco. Procurador de Venecia. y el orgullo de su perfil exigía los buriles numismáticos. -El Palacio Rezzónico. -Por suerte nos hemos desembarazado de ese espía -dijo Asmodeo-. Balanceábanse las virutas de su triangular peluca barroca. resolvieron conservar sus atavíos. ideada por Massari. a medida que su proa sorteaba los obstáculos: -À gauche. Las fachadas desfilaban. fijas las miradas adelante. Lo mandaron callar y se volvieron invisibles. el Palacio Dario. y los siete descendieron. que el agua batía con tembloroso vaivén. Semejaban enormes ópalos. tironeándose de las narices de cartón. a quienes su preceptor hubiera sacado a pasear. Y. bajo la tiara papal. en cuyo extremo triunfaba. derechitos. El blasón de los Rezzónico -la cruz y las torres. Creo que es allí donde compuso el segundo acto de "Tristán". á droite. -Parece que la cosa es aquí -dijo Satanás. por lo menos estarían al alcance de su propia sutileza sensorial. otro del XV. aprovechando el día de asueto. del siglo XVI. ensortijadas.en que Moloch rema bien. enjoyadas como meretrices. El Tiempo había matizado exquisitamente sus entonaciones. dos palacios Bárbaros. pero de común acuerdo. el desgraciado. el Palacio Corner della Ca'Grande. La góndola torció hacia él. desde que empezamos el viaje comentaban. el extremo de su transporte. Más adelante veremos el Palacio Mocénigo. el primer tramo de la escalinata. llegó a la página 211. -Nunca hemos vestido mejor. abordó el extremo de los escalones de piedra de la Ca'Rezzónico.com . se irguió la espesa mole flamante. donde Byron vivirá en 1818. Subieron a los saltos. buscó en el índice alfabético. como si hubiesen sido un grupo de escolares juiciosos. el palacio Vendramin-Calergi. entró en el pórtico de graves columnas. No se resignaban a abandonar esos trajes refinados. porque por ella procedía. Titilaban sus dijes. áureo. El lujurioso remedaba sin destreza las voces del tenor y de la soprano. el amo de la casa. a que sus amonitas lo adoren. que en el siglo XX encerrará el museo dieciochesco. mudo. inmenso y ahora de mármol. no se estiraron hasta allí. uno del XVII. completado por Massari. Lucifer encontró en sus ropas el "Guide Bleu" del Touring Club de Italia. porque en esa época uno de la familia. -Hay que convenir -musitó el Almirante. que si no ocupaban el campo de los sentidos de los mortales. a la izquierda. el opulento Ludovico Rezzónico. Dulcemente. abandonando el medio del Canal. ocupaba el trono pontificio. terciando la capa y canturriando el dúo de amor más bello del mundo. a la derecha. Detrás. que se acordaban tan bien con la atmósfera y que realzaban sus figuras.

hasta que desapareció. que el individuo de la flecha estaba al frente de los domésticos. -La Ca'Rezzónico -concretó Lucifer. en la que se aunaban los ovalados e insistentes blasones de las dos familias. Y en el techo de la Sala de la Alegoría Nupcial. sumado al fuerte olor de los fámulos. debe ser mi hombre. por si hubiesen incurrido en la imperdonable "gaffe" de olvidarlo. altaneras. señalándolo. y aunque en su presencia aparentaban una consideración honorífica. Quedaba. formidable. 99 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.es un monumento elevado a la vanidad de una familia. sin embargo. se comprenderá que con su casaca de amplios faldones. que acompañaba Apolo. una de esas aves que conocen su significación. algo así como un artificio de neón radiante. Si a ello se añade un rostro cetrino y austero. "la Principessa"). coronado. -Ese de la flechita -dedujo Satanás-. de que se llamaba el Sior Leonardo. Obviamente. Regresaron. Giambattista Tiépolo y su hijo Dominico habían pintado a Ludovico y a su esposa. inesperada. exageradamente. la enaltecía con los tacos ambiciosos. por tercera vez. que se apagaba y se encendía. se apoyó en la caña de puño de marfil. de esa flaqueza. transportados por otro carro solar. quien empuñaba un cetro y hacía flamear una bandera. a la sazón. ausente él no escatimaban mofas al mayordomo. De esto se dieron cuenta los viajeros. entre las cuales volaba. cuyos pequeños ojos pinchones se borraban en el juego espectacular de las cejas espinosas. de carpetas. Allí. bajó de las alturas. le servía de muralla contra los embates de la vida. Ganó entonces en pompa. pero no regresó. en cambio. cubierto de frescos y de revestimientos dorados. en el aire. Su natural aspecto exterior.pdffactory. del sombrero de tres picos. Pronto se enteraron asimismo. Se puso el sombrero. el carro del Sol. grandioso y ahora multicolor. Los demonios resolvieron aguardar su retorno. roja y negra. por momentos diese la impresión de un ave de corral de precio. Sobre uno de ellos. como presto verificaron los demonios. colores de los Rezzónico. a medida que el tiempo transcurría y que lo aprovechaban para recorrer el palacio. portadores del bastón. mayordomo y pajes. Cuando el Procurador llegó frente al emblema marmóreo de su linaje. y se alejó por el "cortile". fulgurante y piafante. Faustina Savorgnan (a la que titulaban los venecianos. el rastro de su perfume de almizcle. en cuyo techo se explayaba el símbolo pictórico de las cuatro partes del Mundo. se detuvo brevemente a considerarlo.com . y que en el gallinero mandan. flotaba una nube de criados. Fue fácil inferir. los criados que dependían de él se habían percatado de ese contraste. cuyas losas resonaron bajo la magnificencia de sus zapatones. los del Averno.torno. y también el respeto con que le dirigían la palabra los demás. Era el Sior Leonardo tímido y dulce. además de fajar su talle para reducir su grosor. y que precedía un anciano. que les imponía dicho aspecto protocolario. una flecha roja. El Sior Leonardo progresaba hacia la cincuentena. que tomó de la punta de los dedos del servidor distinguido por la saeta. el escudo de la casa recordaba sus diseños a los visitantes. Lo dijo en el colosal Salón de Baile del primer piso. Recio y de mediana estatura. como un aviso eléctrico. Nada más distante de la realidad. de la nariz imperativa y de la floja papada. Lo proclamaban su dignidad y su tono que sólo les iban en zaga a las características soberbias del Procurador.

ni guerreros: comerciantes. y Sus Excelencias nos traerán las noticias sobre los pormenores de la casa. mucho anotar de prerrogativas y mucho acumular de tiquismiquis.-Los Rezzónico -continuó Lucifer. -También sin mí -dijo el envidioso. para alumbrarlos.pdffactory. por razones de jurisdicción (cada uno la suya). y se diseminaron en las estancias. 100 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. indagar en la mente del mayordomo. sin el cual el hombre sucumbiría. que no es necesario detallar. multiplicaba el dédalo de sus encrucijadas y penumbras. con ese objeto. sopesó a su vez el provecho de establecer en Venecia una filial de su negocio. Sin mí. aplastado por el horror de los abismos que lo flanquean.para dirimir quién de nosotros ha sido más filántropo. y Asmodeo. alternó sus ritmos aparatosos. Repartiré ahora las tareas. -La infinita pequeñez del hombre -concluyó el soberbio-. Reuniéronse. se elimina la idea de progreso. a principios del siglo pasado. por ser éste apocado. conocedores directos. actúa como si él fuese el astro alrededor del cual rota la sinfonía de los planetas. Carlo Rezzónico no vaciló en apodarse "el magnífico". Estimulado su engreimiento así. a millones de leguas de interesarse por las humanas inquietudes. Primero expuso Lucifer: -Los Rezzónico no son naturales de Venecia. de las cuatro partes del Mundo. -También sin mí -dijo el avaro. los valores dependían de esquemas en los que la jactancia. en aquel recinto. y se vino acá. -No es este el momento oportuno -habló Satanás. ni legisladores. y de la displicente distancia con que seguían su curso. que juzguen provechosas.com . que tantas ventajas reporta. yo haré lo mismo. por las etapas de su viaje. Su hermano Aurelio. -Y el caballero a quien vimos salir. entre tanto. Aprobaron los otros el procedimiento. aplicando el económico principio de la división del trabajo. Esta última. se trasladó a Génova. Leviatán. la coquetería y la liviandad organizaban sus inflexibles normas. desoladamente. Esos trabajos insumieron varios días. Rieron los demás. Tanto prosperó. Satanás. Por fin opinaron los demonios que había llegado la ocasión de cotejar el fruto de sus investigaciones. la evidencia de su mediocridad. circunstancia que preferirían que se esfumase de las memorias. que el Dux de Génova le concedió la dispensa de permanecer cubierto y aun sentado. porque Lucifer debió escrutar documentos. el Ludovico -añadió Asmodeo-. Uno de ellos. Algo he contribuido yo a establecer ese equilibrio. con referencia al Sior Leonardo. de los sistemas astronómicos. Belcebú y Mammón (con Belfegor contaron poco) tuvieron que recabar. Lucifer se ocupará de hacer acopio de cuanto se relaciona con los Rezzónico. es sólo comparable con su infinita arrogancia. y que el Sol asoma. Ni príncipes. diariamente. Porque eso es lo que eran: comerciantes.parecen imaginar que son el eje del Mundo. Le he sido más útil que los predicadores que le remachan. sino de los alrededores del Lago de Como. cada uno empeñado en el quehacer que se le asignó. acentuando la certidumbre de que. los testimonios dignos de atención de la vida palaciega. estando él presente. buscando un medio más propicio para el desarrollo de sus empresas mercantiles. al que optaron por dar la espalda. junto al soberano retrato de Clemente XIII. con mucho florecer de afectación y reverencias. constantemente. de las cocinas a los salones. Para ubicarnos. la cual.

en sus orígenes remotos. en este esbozo general. -¿Y el palacio? -inquirió Asmodeo.pdffactory. Príncipe Asistente al Solio y Gonfaloniero del Senado y del Pueblo de Roma. los títulos y las rentas. desde el siglo XIII. cuyos integrantes. y acá se vino también. ¿Miden Sus Excelencias el rápido adelanto. el fondo decorativo de su triunfo. abonó su ayuda con lo único que podía compensarlos: en 1687. Hoy. Los deslumbraba esta ciudad de señores y de artistas. a los senadores y a los Dux Serenísimos. Y aprovechan el favor del Cielo: uno de ellos fue nombrado Caballero Perpetuo de San Marco. Es difícil resistir a las dádivas. lo ampliaron. como desciende el sol en la gloria del crepúsculo. Ahora es inseparable de ellos. tanto medró que el Magnífico decidió seguir sus huellas. Uno de los suyos. Casi siete decenios después (o sea hace seis años) se produjo un inesperado. Es Clemente XIII. En la fachada de este palacio. En el andar de un breve lustro. les otorgó el Patriciado Veneciano y los inscribió en el Libro de Oro. como 101 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Por supuesto. Cardenal. su perspectiva. el otro. Lo hemos visto descender la escalinata de este palacio. Procurador de Venecia. cuya nobleza -no lo descartemos. lo inundaron de frescos.com . forman su Gran Consejo. eso sí. Multitud de damas. hemos visto esa triple diadema. es contar por lo menos con un Papa (y mejor dos o tres) en su genealogía. la promoción de nuestros traficantes? ¿Aprecian la comba de sus pechos. Pagaron su acogida rumbosamente. así sea la de Colonna o la de Orsini.participó. fue exaltado al solio pontificio. fabuloso acontecimiento. el otro. Hasta a los almirantes. en el Canal Regio. lo encontrarán. -Al palacio lo necesitaban. Luego lo perfeccionaron con las insignias de su Santo Padre. Y pese a que su posesión de este sitio. cien mil.Maestro en la ciencia del toma y daca. que se arruinaron antes de alcanzar su terminación. lo enriquecieron. que confirió a su nombre importancia internacional. el año siguiente de la iniciación del papado de Clemente XIII). los Rezzónico centuplicaron los collares. los Bon di San Barnaba. el Almirante Leviatán. cargo para el cual ya había sido designado su padre (por casualidad. contactos numerosos con los genoveses. y por ellas se cuela la vanidad. de actividades especulativas similares. ¿Qué les parece? Los Rezzónico no caben dentro de sí. La República oligárquica. ducho en enredos bancarios. el otro. nadie les quita de la cabeza que proceden de un héroe de las Cruzadas. Protonotario Apostólico. incrédulo. Donaron sesenta mil escudos para el Hospital de los Mendigos. que por lo demás practica aún. Querían colocarse aquí. Se lo compraron en 1750 a unos nobles de verdad. Lo restauraron. el fruncir de sus frentes. -¿Hasta a los almirantes? -preguntó. Es un hombre que no le cede el paso a ninguno. los ropajes de ceremonia. La beneficencia abre las puertas que la insolente aristocracia clausura. de su heráldica y de su fortuna. y para la guerra de Candia. Lo convirtieron en su imagen arquitectónica. puesto que el sueño de toda gran familia italiana. la trascendencia dinástica de sus actitudes? ¿Comprenden por qué se hacen pintar en el carro de Febo? Trataron de igual a igual a los que llevaban la sangre que expandiera el imperio de Venecia sobre el Mundo. lo saben. un Obispo de Pavía. ansiosas de éxitos mundanos. Hemos visto a Ludovico. La tiara agregó una cúpula incomparable al escudo de los Rezzónico. Era su encuadre lujoso. Seguramente. conservando. de luminarias. algo equiparable a esas nubes espléndidas que completan las pinturas de batallas victoriosas.

pudo sintetizar su discurso. Dos siglos después. -Su Excelencia -dijo la Señora Belfegor semidormida. el Sior Leonardo sabe que tiene por padre a un noble veneciano. -Los nuevos ricos y los nuevos nobles son inevitables -pronunció el demócrata Belcebú-. como decía en Pompeya nuestra amiga Nonia Imenea. pero el Mundo lo atraía demasiado. Excelencia. Había oído referir que los Emperadores de Alemania y los Grandes Electores ennoblecían a la gente farandulera. ¿Un Mocénigo? ¿un Morosini? ¿un Contarini? Uno de los tres debe ser. Y su razón vacila. pero lo cierto es que no saben nada esencial. nuestro mayordomo? ¿de los Mocénigo y su rama de rosas y sus seis Dux.su inscripción en el Libro de Oro. Es paradójico que el demonio de la gula se preocupe tanto por ellos. precisamente. El Sior Leonardo pretendió meterse a fraile y apartarse del Mundo. y debí internarme en su cabeza. a quienes sirve y desdeña. no lo consiguen sino oprimiendo a los proletarios. Puede elegir y no se atreve. ¿De quién procede. por la cortesana y sus huéspedes egregios. por los Rezzónico. y ninguno. -¿Hace mucho -interrogó Leviatán. por descontado. en uno de los siete teatros de Venecia.com . La visitaban los vástagos del procerato de Venecia. De noche. artificios. Excelencia! -refunfuñó el soberbio-. Luego aspiró a ser actor. sacudiendo su miriñaque. cuando uno de sus problemas básicos consiste. diciéndonos que los Rezzónico son unos nuevos ricos. de una parte. con exactitud. En consecuencia. porque los criados abundan en anécdotas y teorías sobre su jefe. Desgraciadamente. quizás por desembarazarse así de su verdadera identidad. pues se siente más príncipe que ellos. los Rezzónico aspiran a transmitir la impresión de una divina eternidad. -Yo he inventado un sinfín de recetas baratas. -¡No embrome con los proletarios. lo acosan visiones coronadas. en esa época.. entre los cuales se halla el actual? ¿de los Morosini. sus amos. sucedáneos. la Ancilla. y de la otra. -Esas condiciones con frecuencia andan juntas. -Substitutivos. Fundamentalmente. quienes encontraban en su lecho el alivio de sus físicas desazones. tironeada. que elevan la cifra de los Dux a ocho? That is the question. Curiosa situación. Es un hombre escurridizo. entre quienes su progenitor se oculta. usufructuando su destreza acrobática. son muy jóvenes. a su turno. Satanás. pero no podría decir cuál. en las penurias de la alimentación. -Unos nuevos nobles. a riesgo de extraviarme en sus vericuetos. se trata de un resentido y un desubicado. el de San Samuele. hubiera dejado sus sueldos en manos de un psicoanalista. su faja de plata y sus cuatro Dux? ¿de los Contarini y su escala de argento. El Sior Leonardo es hijo de una famosa meretriz. pues. para descubrir sus íntimas ansiedades. que vendió sus encantos al mejor postor. Una preocupación máxima lo sofoca.reunirlas. -No fue cómodo -empezó. disfraces del hambre. comunicó lo pertinente a sus indagaciones vinculadas con el Sior Leonardo.. y se le ocurrió que por ese 102 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. casi desde siempre. se apresuró a reconocerlo. y durante su juventud desempeñó a menudo el papel de Arlequín.pdffactory.que sirve en esta casa? -Mucho. porque los tres se turnaban para transitar asiduamente por las sábanas de Ancilla.

al instalarse en el Canal Grande. Leviatán consideró a los salones como un invernáculo propicio para el madurar de las frutas de la envidia. Veinte años tenía. Lo será la fiesta del 7 de junio. Efecto de la elocuencia de este último. pues. bajo los laureles de la ira. agasajarían al Duque con un 103 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Se separaron. como no consiguió incorporarse el nombre del padre oculto. Siempre. pese a la cojera. pues Sus Excelencias Satanás y Lucifer se habrán enterado también de ello. Belfegor se acostó en el lecho olímpico de los Procuradores. habrá aquí una fiesta excepcional. en San Felice. le quebró una pierna. como corolario. que por su sangre circulan. como Sus Excelencias inferirán. picotea su alma. Nunca. maestro de cámara y. Morosini o Contarini. fue la resolución que los Rezzónico adoptaron: después del banquete. y por el afán de paz. el discutir de manjares. alabardero. y Satanás no apartó sus labios intangibles del oído de Donna Faustina Savorgnan. Ludovico Rezzónico planea tirar la casa por la ventana. a los Rezzónico. y Leviatán tomó la palabra. en honor del Duque de York. la obsesión de los Mocénigo. tampoco logró el favor muy especial de los soberanos. el frotar de muebles. hermano del Rey Jorge III de Inglaterra. -Así es -comentó Satanás-. plantadas en su interior. indicado por la flecha de neón infernal. es que exactamente dentro de una semana. -Ya conocemos. a su palacio y a su mayordomo. Tendré que estudiar cómo. pero. Se ve pequeño y se presiente eximio. Adelantó. A ello obedece el arribo de cajas con vinos deliciosos. harto más eximio que los Rezzónico cuyas órdenes acata. el barnizar de cuadros. uno que interpretaba al Signor Pantalone. Fue.medio alcanzaría la posición que añoraba. Son las que me corresponde regar y hacer que florezcan. paje.com . He ahí su problema. y Venecia entera pende de su triunfo. Entonces ingresó en la servidumbre de los Rezzónico. indiscutiblemente. sucesivamente. Hay. el exagerado acaparamiento de ceras para los candelabros y las arañas. pero no eran ésos los adelantos que anhelaba el ex Arlequín. y desde las visitas de ceremonia suscitadas por la proclamación del deudo Pontífice. no angustien a su sensibilidad con el peso de la diferencia que resulta de su pequeñez y de la magnitud rezzónica. macero (o sea portador de la maza que simboliza la dignidad). para la operación que nos incumbe. cuando un palo de otro de los actores. Lucifer se ingenió para retocar y ampliar los escudos. de que lo olviden y de que. quienes habitaban a la sazón el Palacio Fontana. desde el casamiento de dicho Ludovico con la Principessa Faustina Savorgnan. y se dedicó cada uno a pasarla lo mejor posible. por fin. Calló Sátanas. de esfumarse. y que es obvio destacar. el lustrar de platerías. pero no lo es. el 7 de junio de 1764. habrá refulgido este palacio con tanto esplendor. Y a mí me toca conectar a la mencionada fiesta y al Sior Leonardo. lo único de importancia que hemos cosechado nosotros. por la timidez innata que lo aflige. El Procurador y Donna Faustina actúan como dos mariscales prontos a dar una batalla. con autoridad sobre todo el famulato. Asmodeo admiró las desnudeces de sus pinturas. semillas de ira muy hermosas. el retapizar. fabricación de su confusa bastardía. de eliminarse.pdffactory. el encargar de flores. Mammón calculó su costo. Parece fácil. En cuanto a las circunstancias presentes. Belcebú se deleitó en sus cocinas. en el curso de sus exploraciones. gracias a la galantería materna. mayordomo. durante una de las grescas fingidas del proscenio. en el andar de esta semana.

un escenario cuya simple decoración simulaba tres fachadas. los Rezzónico se retiraron. y los enamorados. sin olvidar el guitarrón. el Doctor. dos días después. con el garrote por arma segura. de modo que su éxito dependía tanto de las dotes histriónicas de los farsantes como de su inventiva y facundia. Era ésta una comedia antigua. desesperado. de los diversos teatros. éste entresacó. pues demasiadas cosas tenía en la mente. el sombrero cónico y las dos jorobas. Traía cada uno sus vestiduras y sus elementos tradicionales: Arlequín. El número de sus personajes solía ser corto. los trajes a la moda. que ya no lo dejaba solo. Intentó un argumento más. Scapino. no se resignaba a entregar a su hija a un plebeyo. Acudieron al día siguiente. Después de oírlos. le confiaron la puesta en escena. Protestó que no contaba con actores para la función. a la que realzaban cintas verdes. improvisaban el texto. y Satanás. en un toscano exquisito. Vano fue que el Sior Leonardo se esforzase por escabullirse. un Doctor Graziano. el soleto y el birrete de su oficio. para que reiteremos aquí sus minucias. le recordaremos al lector que lo esencial de ella consistía en que los actores. Salió. pero como la presunción de Ludovico le había exigido al Sior Leonardo que reuniese sobre las tablas la mayor cantidad posible. los cómicos se fueron. una Isabella. tropezaba con la paterna oposición.com . consistente en el resumen de lo acaecido antes de que la obra comenzase. y le respondieron que en ese caso encarnara al viejo Signore Pantalone. menos los apasionados jóvenes. para distraerse disputando con su mayordomo. una Angélica y una Eulalia. Cuando el Procurador y su Principessa se trazaban un propósito. salió con él. quien la amaba a su vez. como si marchasen sobre nubes y se aprestasen a subir a uno de sus techos mitológicos. la casaca blanca. Arguyó que ni su edad ni su paso claudicante tolerarían ya que asumiera el papel de Arlequín. un ensayo del espectáculo -aunque ese teatro no se ensayaba-. un tartamudo Tartaglia. pues el Signore. En seguida. en el Salón de Baile. y Ludovico sacudió la peluca y le gritó que no lo importunara. el Capitán de las bravatas huecas. y como estaban al corriente del talento de su mayordomo. llevaban máscaras ridículas. Con todo. la ropa talar negra. una Flaminia. un Polichinela. para meditar en sus 104 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. sin ahorrar cequíes ni ducados. a partir de un enredo dado. Todos. al palacio. la espada nunca temible. Los demás participantes complicaban la acción con el entrelazamiento de episodios que el guía enumeró. y le contestaron que los buscase. en pos de cómicos ocasionales.pdffactory. a fin de que los señores le impartiesen su aprobación. Harto conocida es la técnica de la Commedia dell'Arte. puesto que él mismo tendría a su cargo los discursos del Signore Pantalone. dispusiéronse a brindar al hermano del Rey una representación auténtica. un Capitán Sangue e Fuoco. donde los criados habían compuesto. a un Arlequín. no había poder en la Tierra capaz de oponérseles. El Sior Leonardo. y el triste Sior Leonardo debió enfrentar la contingencia de presentar. les leyó una breve trama. Sabedores de que en Inglaterra se apreciaba sobradamente a la Commedia dell'Arte. el napolitano Polichinela. persuadido de su nobleza ilustre. pues. un Scapino. a quien incumbía la tarea de guía o "corago". un Horacio. el de losanges multicolores. hija del Signore Pantalone. a diferencia del resto. y prendada de Horacio. algo característico del espíritu italiano. muy de mañana. el sayo de bobo. en la cual Isabella.espectáculo teatral. que hablaban.

al rejuvenecerlo. la daga y la máscara marrón oscura. ocasionado por los Rezzónico míseros. Una hora antes de la fijada para el espectáculo. y el raro fulgor de los dientes postizos. las sobrinas calcularon que. bajo el cabello empolvado. Éstos. La anciana se sentó. lo mucho que adentro llevaba. imaginaron ofrecer con ello. A continuación tuvo que preocuparse por aderezar sus parlamentos. le había devuelto una dosis del vigor impetuoso que evidenció en sus tiempos de Arlequín. los Morosini. a la que distinguía el gallardete plata y negro de los Savorgnan. o como se prefiera llamarlo. las de los Contarini. comprometiéndose a volver el otro día y a realizar el ensayo delante de los Procuradores. su retraimiento. que ceñiría. en lugar de las odiadas de los Rezzónico! Aunque le hubieran tocado en suerte las muy extrañas de los Colleoni de Bérgamo. serían 105 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y que jugaban con un monito. Como la remota Donna Loredana Savorgnan no les dirigió la palabra. y así pasó la noche. jactanciosas. Los demás serían los parientes y amigos más próximos. y mandaron repartir las invitaciones. y él mismo se consagró a preparar al Sior Leonardo. El contacto con los actores. Los había hasta en los locutorios conventuales. rígida como un autómata. en particular. Cada una iba acompañada por su respectivo y suspirante chichisbeo.pdffactory. un gusto anticipado de la fiesta. Donna Loredana. aguijoneados por Satanás. fuese o no de pro. Como a toda dama. ¡Ah.com . a quien Ludovico veneraba por su alto fuste y ejemplar fortuna. compuesta por cuatro abates y por dos señoras. todos ellos con antifaces. A ello cooperaba también su afán por mantener distancias. Pese al calor de junio. intentaron luchar contra el renacer de viejas querellas. que Casanova describe en el capítulo 11 del tomo 11 de sus "Memorias" ("les deux glandes genératrices") ¡con qué gusto las hubiera hecho colgar. y destacaba el párpado derecho semicaido y como entoldado. ese -tolerado por el marido e impuesto por la moda. "cavalier servant". irrumpió dentro de la góndola una banda alegre.respectivos papeles. debatiéndose. en las cocinas y en los mercados: ¡cómo iba a faltarle uno a Donna Loredana! El suyo era un decrépito Senador. y así transcurrió la tarde. o mimaban a sus falderos inseparables. como entre dos piernas colosales! Su pusilanimidad. ostentaba un manto de terciopelo escarlata. Alrededor. pues su soberbia se lo impedía. si los toleraba. que le infligía un mutismo casi total. la escoltaba su "sigisbée”. amasado por las derrotas. los Mocénigo o las que fuesen. hostigó su tendencia a sentirse ofendido por una vida injusta. a ciertos íntimos.cuya función única fincaba en adorar platónicamente y estar siempre a las órdenes de la elegida. entre ellas dos monjas de ésas que abandonaban la clausura cuando se les ocurría. se ubicaron varias sobrinas de pocos años. contribuían a afirmar su aspecto de muñeco de feria. Durante la entera noche. el blanco y rojo que le enyesaban la cara. dispuso el demonio de la ira lo que harían sus colegas. chichisbeo. Donna Loredana subió en su góndola. e hizo recrudecer su certeza de que era víctima de un oprobio improcedente. Luego de combinados los prolegómenos que nos hemos esmerado en enunciar. En momentos en que se aprestaban a zarpar... que concurriese una tía de Donna Faustina. con nariz de pajarraco y barba filosa. cuánto hubiera deseado colocar sus armas en ese palacio. prez y copete de los Savorgnan de Údine. Los coloretes. las cejas entintadas por el agua de China. de los intercolumnios. a quien agobiaba la peluca piramidal de encrespado merengue. Les interesaba. hasta que el alba lo obligó a esmerarse en acomodar el ropaje sobrio.

al mono y a las moscas verdes de Belcebú. la cual. brincando 106 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. de dandismo. corrupto y sutil como ella misma. Vestía de mujer. titilaba el teatrejo. que le abrazaba la pierna. hubiera dado a sus deudos la ilusión de que había muerto por fin. Donna Faustina y el Procurador. y hasta que dio comienzo el espectáculo. ocupó el sillón central. los recibió el Procurador de Venecia (quien también barruntó que los seis intrusos pertenecerían al grupo de su tía política.amigos suyos. tras las candilejas. Pausados. y en torno. mariposeante. hasta el Palacio Rezzónico. cuya fantasía la fascinaba. por los ventanales abiertos al río de San Barnaba. entre zarandeos y repicar de bastones. Charlaban en el aire y para el aire. espiándolos a través del párpado. Ardía. de distinción. bajo la rodilla. Habían reservado la primera fila para Donna Loredana. los funcionarios prestigiosos. sobre sillas y almohadones. Fue aquello un modelo de cortesía. Juntos ascendieron la escalinata. con su liga y su lema dorado.pdffactory. en retruécanos. lo más conspicuo de la ciudad. enlazadas las puntas de los dedos. se diseminaba una treintena de invitados. ofrendándole bombones con reverencias del párpado caído. éste. la treparon los provectos amantes. como un manto de reina. En el rellano. un moro cantor. sus sobrinas. Lo aplaudieron.com . los perros. colábase el olor de Venecia. en dimes y diretes. las que. De esa manera viajaron los seis demonios. sin duda transparente. Y los susurros hacían estremecer las llamas de los candelabros. y detrás de él ingresaron en el Salón de las Cuatro Partes del Mundo. mientras que Donna Loredana infirió que lo serían de sus parientas. El nombre del Duque de York iba y venía en las conversaciones. Ludovico se declaró en favor del teatro de Goldoni. por el Canal Regio. en una tertulia en la que resultaba difícil diferenciar a los humanos y a los dioses. En un extremo. sin que se lo indicasen. encima de cuyo respaldo arrojó la capa escarlata. y en el lapso que precedió al principio de la comedia. una vez más. los otros "cavaliers servants". calle ni callecita veneciana que no recorriese con su tamboril. que apartaban con ademanes violentos a los perritos. los allá reunidos rivalizaron en gracia. pues no había plaza. y los vestidos se explayaban como enormes glicinas y crisantemos. y luego tornaba a suministrar bombones a la silenciosa Donna Loredana que. los apócrifos abates y sus damas apócrifas (Belfegor y Asmodeo). pellizcaba a las jovencitas y a los jovencitos. le sentaba mucho. El Senador caduco. las mujeres bellas. Los criados pasaron bandejas con refrescos y pastas de caramelo y almendras. y su esposa por el de Carlo Gozzi (que además era conde). el mono. en elegancia. y los regocijó con sus estrofas picantes. delante del cual. si no hubiera masticado con tenacidad. Los personajes que volaban en el techo pintado por Giovanni Crosato parecían participar de la amenidad del perfecto coloquio. sobresaliendo los abates por su original ironía. los acogieron con entusiasmo. cardíacos. por no perder la costumbre. como una hoguera. y como tales eran muy bienvenidos). los nombres célebres. en risas y en perseguir de moscas. a quien unánimemente conocían. y proponían adoptar algo así. Apareció primero. Estaban a su lado el Senador "servente". doblado cortesanamente. santificado por la tiara de Clemente XIII. una especie de trono. Encontraban las mujeres que la Orden de la jarretera. felices de la diversión que los seis huéspedes les prometían. la máquina fotográfica infernal surgió en el proscenio.

por la extraordinaria. había vibrado. en el curso de una comedia bufa. cualquier entorpecimiento. con intervención de los canes y del simio y mucho crujir de pastas y caramelos entre los dientes. y el aparato de la comedia funcionaba como un reloj. así que el público. las mímicas absurdas y los golpes sonoros. que los atribuyó. el 107 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. como consecuencia. Pero las señoras y sus chichisbeos estaban demasiado pendientes del alambique de su propio lenguaje. e imperceptible para todos. Arlequín el bergamasco. le prestó escasa atención. entre un coro de ladridos y de carcajadas. desde la distancia del Gran Canal o desde la proximidad del río de San Barnaba. en el que las horas sonaban a su turno. cada sonrisa fotogénica de los diablos. a qué atenerse. catacresis. algo aconteció que hizo enmudecer al público. Tomó numerosas instantáneas de la concurrencia. el apellido Rezzónico. aféresis. porque ya avanzaba la policromía de Arlequín. paragogos.sobre sus gambas finas. cada rizo derramado sobre los hombros de Ludovico y del Senador. los enamorados se repetían dulzuras. sumábase a las réplicas un largo grito de gondolero -¡aoí!-. empero. sabía. que los concurrentes hicieron de lado toda otra preocupación. etc. prolongábanse en el salón los diálogos amorosos y mundanos. Por lo demás. tendían las orejas. por la pretensión de enlazar su baja estirpe con la muy alta de los Pantalone. sin caer en error. y era como si Venecia participase del espectáculo. a un artificio más de los Rezzónico Savorgnan. para centrar su vigilancia en el escenario. tan contraria a lo corriente. con sólo verlos evolucionar. metonimias. Ello se debía a que en mitad de una perorata del Signore. ni siquiera ladraban. Se hubiera oído. alegorías. para cumplir su cometido. síncopas. como era habitual. los huéspedes ya no parloteaban. El Signore Pantalone apostrofaba a Horacio. y si un retrasado espectador hubiese entrado entonces en el Salón de Baile. sístoles. sinécdoques. ni reían.com . prótasis. En tanto que sobre las tablas se sucedían las frases pintorescas. hubiérase sorprendido ante la callada quietud. con que los invitados escuchaban a los actores.. ni pellizcaban. antítesis. Polichinela multiplicaba las bufonerías. Isabella lloriqueaba. sino a muchas moscas. evitando cualquier imprudencia. De súbito. y el concurso. nítido. Los tres actos de la obra se desenvolvieron con el ritmo previsible. ni trituraban. Sus fogonazos fugaces algo perturbaron al auditorio. fijando cada arruga de Donna Loredana. En efecto. volar una mosca y se oyó no sólo a una. metalepsis. al promediar el acto tercero. los actores debían aplicar metáforas. apócopes. incomparable dignidad que a los Rezzónico enorgullecía. Scapino tocaba la guitarra. Sin embargo. Se estrechaba allí el nudo de la obra. el Doctor Graziano usaba el dialecto boloñés. fuera de los demonios.pdffactory. y la comparsa recurrió a cuantas astucias arbitraron la gramática y la retórica (con otras de su personal cosecha) a fin de enriquecer el asunto. Clavaban los ojos en el proscenio. y resultaba tan fuera de lugar y de tono que se mentase a los magnos Rezzónico de la familia papal. desacomodándose las agobiantes pelucas. Detrás. El Signore Pantalone (Leonardo) renqueaba y gemía. para advertir la intromisión. pero presto los relegaron. Declara un escritor especializado que. porque las verdes zumbaban doquiera-. quitándose y ajustándose los anteojos. el Capitán Sangue e Fuoco pretendía haber guerreado en las batallas de julio César. cada prototipo representaba siempre la misma parte. aspirante a la mano de su hija.

Estiraban los brazos. pero al Sior Leonardo ya no lo detenía ninguno. aprovechadores del Papa. a los magistrados pudientes. desfilaba por el tablado. pero que siempre encierra una chispa divina. La desatada cólera. osara encumbrar su linaje hasta las cúspides nobiliarias de Venecia. babilónicas. aventureros. Triunfaba. El Sior Leonardo se había arrancado la máscara. Pantalone tornó a llamarlo Rezzónico. lo elevaba a la condición de los héroes mitológicos circundantes. añadieron: -II est fou! Monsieur Leonardo est fou! Los grandes Rezzónico trataron de avanzar hacia su mayordomo. De una parte reverberaba y explotaba el furor. nadie que se considerase elegante empleaba más idioma que el francés. espléndida. compraventeros. regurgitaba. Arlequín. como quien presencia un encuentro de box desde el ring-side. Polichinela y Scapino. Emanaban en verdad. rieron asimismo los cómicos. sin otorgar crédito todavía a sus órganos auditivos. sangre de mercaderes. Las risas se comunicaron a las mujeres hermosas. El Procurador y la Principessa Faustina se habían incorporado. porque resplandecía. azuzándolo y sosteniéndolo. que contemplaban encantados la escena desde la primera fila. Y como. deteriorada su majestad. superlativamente bien. de pie. lo convertía en un semidiós. Dijérase que de él emanaban centellas. El pobre mozo no acertaba a responder. que será diabólica y un pecado.pdffactory. incapaces de poner vallas a la tormenta. lo agigantaba. transformando la comedia pueril en sátira. bramaba. hacían piruetas. La mezquindad de los Rezzónico. a los criados. se había apoderado de él. Blandía el puño hacia el escudo de la cruz y las torres. meneaba la cabeza el Doctor Graziano. Sacudía a Horacio y ultrajaba. zahería a los Rezzónico. Escupía. en la Serenísima República. permanecían inmóviles. pues al dirigirse de nuevo al atribulado Horacio. una catarata de insultos brotase de labios del Signore. negociantes. a los maestros de cámara. la exacerbación inmensa. en libelo. mordían porfiadamente al mono. resoplando como focas. y de la otra le contestaba la hilaridad. La ira hacía reventar sus añejos agravios. 108 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. ¿Rezzónico? ¿Rezzónico? ¿Habían oído bien? ¿No los habría engañado la distracción? Sí. a los alabarderos. desconcertados. advenedizos. plebeyos. cubiertos de moscas. Donna Loredana se echó a reír.Capitán Sangue e Fuoco blandía su espadón. El Procurador y la Principessa seguían parados. a su lado. y los demás intérpretes. Pataleaban e incitaban al Sior Leonardo con palabras arameas. roja. Y el Sior Leonardo zamarreaba al joven y le enrostraba que un Rezzónico. persas. Los demonios fueron los únicos que divisaron a Satanás. Era un ascua trémula. las sobrinas. haciendo castañetear la dentadura postiza. Por fin pudo modular Ludovico: -E pazzo! ¡Está loco! -E pazzo! -exclamaron las sobrinas monjas. incandescente. que allí arriba planeaba. en vejación. y quienes rieron más fueron los abates y sus dos damas. rieron por imitarla. los "cavaliers servants". falsos príncipes. el Senador. y su fisonomía se mostró.com . como un apuntador. prestamistas. de mercachifles del Lago de Como. y no acertaban a hablar. recriminaba. Fue entonces como si una cascada. El demonio de la ira le soplaba palabras hirientes. habían oído bien. en diatriba. ave fúnebre. contagiados del desorden. con más títulos que los que los Rezzónico podían aducir. En cuanto a los perritos.

pero. Belcebú acarició a Superunda: -Compañeros ¡qué susto se llevaron los Rezzónico! ¿piensan que les servirá de algo. Por esa fecha. buscando conservar el empaque-. Dio dos pasos. reluciente. más que nadie Donna Loredana. se retorcían en sus asientos. hasta que se realizó la fiesta en obsequio del Duque de York. en lugar de uno.pdffactory. hasta que partió el Duque inglés. aunque las arañas iluminaron su felicidad. pues eso implicaría una contrición y una redención inatacables -le respondió el de la ira-. Lo ganó. Ahora se llama Leonardo Mocénico-Contarini-Morosini. Lo expulsaron como a un sacrílego. para siempre. los Rezzónico no recuperaron una relativa tranquilidad. Los que mantuvieron la compostura fueron Apolo y los Cupidos que en el techo se asomaban. culpable de un delito de leso Pontífice. pero no como el Sior Leonardo.com . Empero. pero la considero una ciudad divertida. desdeñando el juego de la cortesía y de la etiqueta. con la Principessa -a correr gravemente. -No me alcanzó el tiempo para visitarla. de un manotazo se despojó de la peluca. y reía abrazada al Senador. El Sior Leonardo había desaparecido. los Rezzónico no cesaron de ojear en torno. y por eso fue imposible enviarlo a la cárcel. Naturalmente. de contar los latidos de sus corazones. hacía días que los demonios volaban en el éter. que se enmendarán? -No. para propinar al mayordomo lenguaraz su merecido. un recluta de la benéfica rabia. le volvió la espalda y echó a correr. Ganó tres padres. a que se pudriese en la tétrica prisión de los Plomos. en buena hora. hasta que partió el Duque. de las frases que debieran acompasar los violines. por si pretendía colarse en el banquete. Vaciló el Procurador. de los frufrúes. que parecía haber rejuvenecido por milagro. de observar la estructura de los escudos y de los retratos familiares. Ludovico Rezzónico logró romper las trabas incomprensibles que envaraban su locomoción. Los del palacio habían ordenado a su gente que estuviera alerta. de los abanicos. quiso ascender a las tablas. exhibiendo una calva sudorosa. en una fábrica de cohetes. 109 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. No lo hizo el iracundo. bajo la protección de Satanás. de espiar bajo los muebles. repetimos. -¿Qué le pareció Venecia? -le preguntó Satanás a Lucifer. estalla él también. de levantar cortinajes. -¿Y el Sior Leonardo? ¿qué ha sido de él? ¿Recayó en la mansedumbre? -El Sior Leonardo es. porque despedían fuego. Y cada vez que uno de ellos se lanza a las nubes y estalla. en la que ni quisieron recordar a la Commedia dell'Arte. Le he conseguido un empleo en Mantua. Lo cierto es que no la recobraron nunca. Refieren las crónicas que esa recepción fue magnífica.Por Fin. a despecho de los reclamos de Donna Loredana. mas no contó con que éste había desenvainado la daga de madera. Tampoco creo que olviden al Sior Leonardo. Donna Faustina y Ludovico guardaron cama. ebrio de furia y de alborozo. de que se presentase el fiero espectro acusador. quien lo cubrió con sus alas de buitre. mientras que los invitados y los demonios. tres pasos. enrojeció. temerosos de un desaguisado. especialmente el del Papa. Hubo que ponerle mordaza y que taparle los ojos. no bien reaccionaron los circunstantes. el Sior Leonardo fue desarmado y maniatado.

por ser más precisos. el hecho de que ostenten en sus mofletes posteriores un testimonio palpable de su física intimidad con el Diablo. Los viajeros se remontaron. fabulosamente. También los siete advirtieron a otras naves. Sin embargo. agrietada. habían recuperado a los cuatro chimpancés volátiles. del proyecto de estatuto que con Superunda habían redactado. Dejaron atrás. a fin de reglamentar sus funciones. Un guía. la lluvia de las estrellas. provisto de un amplificador. en vez de los naturales. la estratosfera. era lo más atractivo y singular del espectáculo. -Nosotros -musitó entre pucheros Superunda. en su casco. y reconocieron las zonas en las que los astros del sistema solar giran con grave ritmo.ONCE EL VIAJE A poco de partir de Venecia. Retornaron con las cabezas gachas y el aire sumiso. en yankee. sin más instrumento persuasivo que sus pezuñas personales. y asimismo las flores que exhibían. Evidentemente. a su vez. Una. Lo mejor que pueden hacer éstos es quedarse tranquilos y acarrear a Belfegor sin protestas. las leyendas alegres que decoraban sus vehículos estaban escritas en inglés o. dentro del pasaje. y nunca anduvo con tanta comodidad el demonio de la pereza. pues! Así lo hicieron los muy pateados. que esa mudanza se debía a su presentación. lo que más cautivó a los demonios fue un largo cohete en forma de ninfa y adornado con lujo. de Urano y de Júpiter. serían norteamericanos. Toda reivindicación de tipo social exige insistencia y tiempo.que el Gran Diablo modifique una opinión que tiene a los glúteos de los monos por exhibida proclama. -Es difícil -opinó Satanás. lejos. Numerosas inscripciones informaban.no cejaremos en nuestras pretensiones. El mensaje es claro. Desgraciadamente. tatuada y cromada en los asientos -expresó Lucifer-. Parece ser que el propio Gran Diablo. Muchos. ¡A transportar. en el Infierno y "ad referendum Diaboli”.com . quienes abandonaran su trabajo en el Empire State Building. lejos. cansados de servir de transportes. un gran honor. Sus ocupantes eran harto diversos. Vieron pasar por ellas a distintas naves extraterrestres. con ser tan ameno el resto. no estaban en condiciones de captar. materialmente. había operado dicha transformación en las conmovidas nalgas simiescas. les llamó la atención. Sus traseros habían cambiado de estructura y de color pues. por la delegada obrera. que apuntaba la proa hacia Marte.pdffactory. y los tonos rojos y azules que caracterizan a las asentaderas de los mandriles. pero como en el caso anterior. de los originarios de la Tierra. Por ahora. las cuales conducían a más curiosos a la inauguración del Hotel Hilton. pudieron observar que los turistas bebían champagne y llevaban ramos de flores. a mi ver. en aquel planeta. Pronto supieron los demonios. encargados de conducir las andas de la gruesa Belfegor. el Señor del Pandemónium no está de acuerdo con el estatuto. -Han traído la respuesta de nuestro amo. al grupo volador de los demonios y sus cabalgaduras que. que procedían de Saturno. la huida de los luceros errantes. con el objeto de asistir a la apertura de la primera sucursal de los Hoteles Hilton. enviado igualmente desde nuestro suelo. Por las ventanillas. mostraban la consistencia callosa. les señalaba el cosmorama externo. constituye. de que sus tripulantes realizaban una excursión de placer. 110 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.

buenas playas. palmeras. sembradas de flores de lis. -Música tropical -dijo Asmodeo.que. Atravesamos la minoría de Luis XIV. aunque no campanilleaba todavía.. Y es higiénica. en el agua espumosa.. Parecían cetáceos o sirenas. Fue indicando las últimas: -Santa Lucía. El Almirante Leviatán estiró profesionalmente el catalejo: -Volamos sobre el Mar de los Caribes. precursores del toque definitivo. Guadalupe. Mazarino. y Luis XIII en 1643. para quienes los frecuentan. Una vez que la estupenda cólera rompe el dique. de acuerdo con los textos luminosos que lo destacaban. tan especiales.y voluptuosidades. -Me hubiera gustado. -Si sigue rabiando así -fue la contestación de Belcebú. -A propósito de cigarrillos.. -Tres puentes y gran castillo de popa: un galeón -verificó Leviatán-. Perdieron más y más altura. Esas son las Indias Occidentales.. como el cigarrillo. pitando. -Seguirá. antropófagos conocidos. Excelencias.pdffactory. su frenético fluir no se estanca. algo después de "Los Tres Mosqueteros".. pitando. que ahí debe viajar la razón de nuestra próxima etapa. Serios investigadores científicos han alcanzado a esa útil conclusión. empecinado.. -Ron -añadió Belcebú. Así... hacia allá.. inevitable. aspiró el humo y lo pasó a sus colegas. la Martinica. como el alcohol. banderas blancas. impulsados por el Destino. Viraron con suave inclinación. iba a instalar en Venus una cadena de lenocinios. El despertador sonó. Puesto que Su 111 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Armó uno de los suyos.com . históricamente. las de Barlovento..es que el progreso llega a todas partes.que la atmósfera de Venus es la más propicia para el florecer de las actividades de la sensualidad. no dude de que en breve podrá dialogar con él en el Infierno.. las Grandes y Pequeñas Antillas. -dijo Asmodeo... o sea que nos situamos. pero ni con ello volvió en sí el demonio del ocio. hasta columbrar una nave que surcaba el estrecho separador de las actuales Cuba y Haití. -1647 -observó Satanás-. En los mástiles. El globo que la humanidad tiene por precaria hostería. No nos quedan más que dos fichas.. salpicado de escollos. traerlo al Sior Leonardo con nosotros -meditó Satanás-. sargazos. y que el hombre tiene el privilegio de ser su abanderado. Vibrantes músicas lo circuían... y éstas. las correspondientes a la Pereza y a la Lujuria. Ana de Austria. soltaba suaves tintines. y divisaron un mar verde. Puerto Rico. -Las Antillas -continuó el Almirante-. -Lo indiscutible -puntualizó Asmodeo. las Islas de Sotavento. Es muy agradable. Les belles créoles. enderezaron hacia el mundo terráqueo. y siguieron bajando. -Interpreto por la porfía y estruendo de nuestro reloj -dedujo Lucifer-. gimnástica. a la derecha. lo llenaban mujeres hermosas y caballeros solemnes. y banderas rojas con blancas cruces: la Francia real y la Orden de Malta. Su aguja marcaba el año 1647. estoy seguro. Richelieu murió en 1642. contribuye al buen curso de la sangre y a la disolución de las secreciones malignas. se les ofreció en colchón de nubes. -Dicen -manifestó Leviatán. Se torna imprescindible. porque el reloj daba muestras de inquietud y.

cantó un grumete: -¡A estribor. mezcla picante. el baluarte de la Cofradía de los Hermanos de la Costa. Excelencia Libidinosa. -Descendamos. como gaviotas. Ensayando equilibrios en el palo de mesana. 1647 y la Lujuria. Se situaron. el cabo de los Locos y el cabo San Nicolás. -Plegue al Infierno que encontremos uno -se relamió el demonio de la avaricia. Contorneaban. -Estamos -sonrió Satanás. que saque la suerte.pdffactory. en la Española. -Como la cocina de por aquí -añadió Belcebú. haciendo pantalla con las manos.Excelencia Belfegor no se libra de la trampa de Morfeo. en la arboladura.com . Asmodeo introdujo en la caja los dedos sensibilísimos: -Me ha tocado a mí -comunicó-: las Antillas. y que el Gran Diablo nos asista. vieron surgir el islote de los filibusteros.en pleno Stevenson: "La Isla del Tesoro". 112 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. mientras respiraban el fresco olor salino. la isla de la Tortuga! Y. le sugiero.

de manera que la ubicación de los demonios dentro de la atmósfera piratería. había leído "La Isla del Tesoro". conocer a los personajes superiores del navío. En resumen. cualquier lector de novelas de piratería.DOCE ASMODEO O LA LUJURIA Hasta Belcebú. Uno. Los demonios aprovecharon ese lapso para descender al puente. y se ocultaba bajo un enredo de plátanos. Era Monsieur de Fontenay. por burla. La isla del primero es descrita como un lugar húmedo. Verdad es que le faltaban. lo que lo hubiese irritado mucho. y que contaba unos sesenta años. cubierto por una profusión insólita de pinos y de sauces. la pata de palo y el papagayo sobre el hombro. que hasta exageraba un poco. Mayordomo de la Orden de Malta. advirtieron notables desemejanzas entre la geografía de Robert Louis Stevenson y la correspondiente a la Tortuga. y no el Excelentísimo Señor Gobernador. a quien el Mayordomo de Malta llevaba como segundo jefe. evidenciaba una pulcra preocupación. por ser el único que disimulaba uno de los ojos bajo un parche oscuro. a quien el Cardenal de Richelieu había mandado como gobernador a la isla. Todavía tardaron una hora en atracar. oponiéndose a lo que destacó a los piratas auténticos. para completar la clásica figura. bajo el cual aparecía el triángulo de su cara aguda y sus cabellos. sobresalía por las maneras corteses y por el hablar refinado. El principal del conjunto era Monsieur Philippe de Lonvilliers de Poincy.com . de mangos. al que favorecía un plumaje blanquinegro. se hubiera dirigido a este hidalgo. pero de mucho porte. de colosales sagúes y de higueras. y que debía su nombre a su traza parecida a la del acorazado reptil. de San Cristóbal. de caobas. para solicitarle un autógrafo. y eso contrastaba con la policromía de los circundantes. sin fijarse en los demás. muy delgado. casi todos hombrachos o mocetones. Asimismo. mientras que la que avistaban. 113 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. de cocoteros. perilla y bigote. él -que por cierto no lo era. y tal vez enterarse de la causa de su traslado a un paraje de apariencia tan pobre. fue cómoda y general. se defendía de la pesadez del calor merced a la brisa obstinada del océano. mitad francesa y mitad inglesa. sobre cuyo peto negro se explayaba la cruz nevada de ocho puntas de los caballeros malteses. pues fue menester deslizarse con cuidado por el canal al que sirven de paredes los corales sumergidos. que se ceñían las cabezas con pañuelos variopintos y que llevaban unas camisas y unas fajas deslumbradoras. de árboles del pan. sólo dos colores se conjugaban para combinar su imagen fina: el negro y el blanco. Tratábase de un señor de escasa estatura. probablemente. de tal suerte que. en su visita a la isla de la Tortuga. En un medio de filibusteros y de bucaneros. ufanamente. Sin embargo.pdffactory. Calábase hasta las orejas un sombrero de anchas alas. que siendo de tonos vivos. ya cuarentón. empero. y desde los acantilados le respondieron. que habían dejado de ser grises.llamaba la atención. creyéndolo un corsario. de marcar bien la disimilitud. afiebrado e insalubre. ensamblados en extraña cópula por las trepadoras y los bejucos sarmentosos. se separaba también del resto por la calidad de su ropaje. que aseguraba. de tamarindos. El galeón lanzó siete cañonazos ceremoniales ("¿será para anunciar la presencia de nosotros siete?" -preguntó. deseoso. el de la soberbia). no haber posado los ojos en más papel impreso que en los que traen recetas culinarias y de cocktails. sino lo más contrario.

pdffactory. escoltado por dos otros del galeón. Monsieur Philippe se quitó el sombrero.com . Sabía que la Tortuga no albergaba ni una sola mujer. pendientes de rubíes. Allí veíanse dos galeones. y sus tabernas pordioseras. ojeó con su único ojo. Gobernador de la Tortuga. Las casuales marinerías no pararon mientes en la dignidad con que Monsieur de Lonvilliers de Poincy. pero el prócer maltés no tuvo más remedio que valerse de sus flacas piernas. como sitio de placer y de holganza. Así llegó a la playa. tibias cruzadas. casa-fuerte construida por Monsieur Levasseur. cruzó entre las proas decorativas. le tendió una mano para ayudarlo a descender a tierra. para disminuir su peso. las joyas. Agonizaba la tarde. seguido por Monsieur de Fontenay. las fantásticas alhajas que lucían éstos. durante los abordajes feroces. mezclados. a cuyo claror los siete divisaron las miserables casucas donde los filibusteros vivían. bajó la escalerilla de su nave. al pináculo en el que se escondía "El Palomar”. de quien. Sublevábanse contra tanta mezquindad y contra los trajes deslucidos de los habitantes. generalmente. El galeón se detuvo a unas cincuenta brazas de la ribera. por asuntos de la burocracia borbónica y del 114 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Por supuesto. de ésos que llevaban las flotas para distracción de quienes las servían. integrada por transportes muy diversos. con harta fatiga. y no cesaban de sorprenderse de la miseria del territorio adonde iban a parar múltiples y mal habidos tesoros. al acceder. La suscitaba una flotilla. de menos calado que el de Monsieur Philippe. corbetas y galeras. Lo comprobaron los huéspedes. le dio la bienvenida un grupo de músicos discordantes. jabalíes o esqueletos. luego se levantó la luna. De pie en su falúa. al caminar por una senda de cocoteros hacia el fuerte y sus cañones. Era acendradamente católico.Habíanse reunido en la playa todos los pobladores. protestando contra la aspereza de esas soledades y añorando su castillejo de la isla de San Cristóbal. Todavía no hemos mencionado la singularidad de ese fondeadero. y en breve titilaron las admirables estrellas del trópico. donde Monsieur Levasseur. Efectivamente. al que trescientos esclavos atendían. éste dejaba mucho que desear. cuando enarbolaron en la isla la enseña de las lises. Largos collares de perlas. Pronto se percataron los diablos de la estrictez intolerante del Excelentísimo Gobernador de San Cristóbal. con amplio ademán cortesano. allende el cual no podían arriesgarse las naos de alto bordo. y su puritano espíritu se rebelaba contra un lujo al que consideraba testimonio de desorden. con banderines de calaveras. y unas cuantas fragatas. dignas de las mujeres más bellas del Mundo. en tanto que el Excelentísimo Gobernador de la Tortuga era hugonote sin discusión. quitándoles los opulentos adornos dorados. Los demonios volaron hasta la cumbre. broches de esmeraldas. y para contribuir al barullo. Lo raro es que el último fuera de sobra más indulgente que Monsieur Philippe. a medida que el frágil bastimento. en el punto de desembarco. pues lo prohibía la severidad de su reglamento. Aquí y allá. ajorcas de oro. teatral. pero desde una de las embarcaciones ancladas. redonda. y Monsieur Philippe. para alcanzar a la cual era menester el uso de escalones tallados en la piedra y de peldaños de hierro. y se ubicó en un bote. que izaban en sus mástiles los pabellones surtidos de Europa (fuera del español). realzaban aquellas fachas de patíbulo. los demonios lo habían acompañado en el náutico recorrido. una tripulación se entregaba a faenas de limpieza o de simplificación.

y d'Esnambuc quedó de absoluto dueño. mientras que el nuevo administrador requirió un castillo de dos pisos. por azar. con los planteos retrospectivos inclusos. se dedicaron a explotar a San Cristóbal. También regresó Warner. rodeado de jardines. y el resultado fue la repartición. de no haberse presentado. dependía. Vivía en ella. entró en escena. que conocían cada recoveco. Monsieur de Poincy meditó sobre la misión (o el desquite) que le incumbía. y d'Esnambuc regresó a su señorío. Reaccionó el caballero (quizás de concierto con el británico). d'Esnambuc llegó a un acuerdo con él. y lo dejó reposar en la habitación que le asignara. a escasas millas al noroeste de la Española. es que venía a reemplazarlo. y se esforzó por que ésta fuese lo más cordial posible. sin éxito. de su experiencia y astucia. sujeta de dos palmeras. probaron la acidez de la derrota. siendo desagradables. a raíz de la cual ingleses y franceses. solidarizados. Se la ofreció en bandeja. Sin embargo. menudeaban las estratagemas y escaramuzas. acechantes en torno del funcionario austero. esta vez bajo la égida de sus respectivas naciones. que d'Esnambuc aceptó con regocijo. opulento. quienes habían constituido una curiosa suerte de república. como un convite de frutas. para la Corona. Thomas Warner. No ignoraba Monsieur Levasseur los matices psicológicos de Monsieur Philippe. el francés retornó a su patria. Consecuentemente. y lo mandó de vuelta. el inglés se vio obligado a expulsar a su socio.escalafón colonial. despojándolo de su opípara prebenda. le abrió los brazos y le propuso una alianza. pues los indios. al cabo de dos años. un puñado de aventureros sin patria. para formarse una idea cabal de la situación. lo atacó y lo redujo. entre ambos. como un filatélico colecciona sellos antillanos. de catorce islas más. los franceses. el Gobernador inglés. Mr. Pese a que los de Francia llevaron adelante el plan que fijara Richelieu. Los comandaba Monsieur Pierre Belain d'Esnambuc.com . Monsieur Philippe de Lonvilliers de Poincy. con lo que se restableció la división isleña. aplicando a regañadientes ordenanzas venidas de Londres. Esa reflexiva actitud. hasta que. Allí. bajo el 115 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. No les hubiera ido demasiado bien en la empresa. Warner partió para su país. en las lides de la piratería. designado Gobernador de San Cristóbal. valoró las ventajas que podían derivar. Este último dormía en una hamaca. un año más tarde. Monsieur Philippe era un hombre harto distinto de Monsieur Pierre. Desde que el Cardenal Ministro le confió el gobierno de San Cristóbal. con ejemplar eficacia. en su primera visita a la Tortuga. auxilió a los demonios. Monsieur de Lonvilliers de Poincy debió debatirse contra elementos complejos. En él albergó su soledad altiva. hasta que frente a la isla zozobró su nave. Por eso lo acogió agradablemente. sus amos bravíos. Hubo entonces una incursión bélica de los españoles. con la orden de eliminar a los ingleses y de ocupar la totalidad de las Pequeñas Antillas. a informar de lo acontecido. En lugar de suprimir a su amigo Warner. tuvieron que luchar contra los caribes. Allá. Mientras las coleccionaba. quien había probado fortuna. lo circundaron inquietantes rumores relativos a la Tortuga. segundón de una familia noble. y resolvió descartar a su representante. lo que sí ignoraba. el Cardenal consideró que la fraternidad de Warner y d'Esnambuc no condecía con el espíritu de sus proyectos. y se apropiaron de la Martinica y de Guadalupe. los cuales. luego de una inútil quemazón. los españoles se fueron pronto. Empero. Juntos.pdffactory. que únicamente abandonó para apoderarse. de la isla. Richelieu lo escuchó. en 1623. Los ingleses habían sido sus iniciales ocupantes. A fin de lograrlo. no dejaban de ser de su agrado.

desplegadas las banderas de Malta entre las de su tierra de origen. y en realidad se convirtió en un filibustero más. Hasta que sonó su hora. -No lo sé -respondió Asmodeo. el Capitán Levasseur agasajó con un banquete a Monsieur de Lonvilliers de Poincy. De inmediato. Se frotaba las manos. Al remoto Monsieur de Poincy lo mantuvo alejado con embustes zalameros. y la Tortuga no correspondió ni a Francia ni a Inglaterra sino. fija sobre el pecho la heráldica y autoritaria cruz. olvidado en San Cristóbal. Reía. las potencias europeas se distribuyeron las Antillas. espectacular dignatario maltés. -Si nuestro jefe escogió a este candidato -añadió Asmodeo-. el desleal. desterrado. Ahora fumaba su pipa. durante años. no juzgó oportuno anexar la Tortuga a Francia. la lujuria se encargará de Monsieur Philippe. a Monsieur Levasseur. No era Monsieur de Poincy un señor a quien arredraban los desmanes.nombre de Cofradía de Hermanos de la Costa. en "El Palomar". como si estuviera en la Ciudad Prohibida de Pekín y si este peñón no midiese cuarenta kilómetros de largo por ocho de ancho. No obstante. Esa misma noche. con prolija pasión. Y con él. junto con San Cristóbal. de los botines. vejado. quienes infligían notables pérdidas a los españoles. Excelencia. El odio es uno de los supremos motores del Mundo. barriendo con el que desempeñaba esas funciones. En esta ocasión me propongo no utilizar más recursos que los que suministra la Tierra. -Ha de ser duro de pelar -suspiró Belcebú. Al desprenderse de él. conquistó a los piratas. resultado de investigaciones milenarias. -¿Es a Monsieur Philippe a quien debe tentar Su Excelencia? -preguntó Mammón. con lo que eso entraña de provecho. además de 116 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. En 1647. con algún toque propio. Participaron del mismo. en tanto Levasseur gobernaba espléndidamente a la Tortuga. Dijimos que Levasseur era hugonote.. sino abarcase la magnitud de la China entera. Lo ayudó la circunstancia de que el nuevo Ministro. están hechos de una pasta especial. cuando rezumaba venganza y orgullo. San Bartolomé y la mitad de San Martín. quienes acompañaron al presunto conquistador. -Me parece más propenso al odio que a la lujuria -intervino Lucifer. Ya veremos. enfermó de encono. científicos de primer orden. para que relevase a Levasseur. A punto de desembarcar. valorase los rendimientos que para su política procedían de la amistad de los piratas. el Cardenal Mazarino. para que de la Tortuga se adueñase. Hay allí técnicos muy capaces. ya que percibió tajadas suculentas. -No existe hombre demasiado duro para el ariete de la lujuria. Levasseur fue muy hábil. En lugar de conquistar la isla. designó a Monsieur de Fontenay. Le brillaban los ojos como el cielo tropical.pdffactory. todavía. lo hallaron los demonios.a la Orden de Malta. y se hizo elegir gobernador. En mis laboratorios. A los santos no los cuento. el católico Monsieur Philippe aprovechó para deshacerse de otros herejes. Y de Poincy. hemos acondicionado artificios interesantes. uno de los curtidos capitanes de d'Esnambuc. Levantó el fuerte. Tantos santos enardecieron al piadoso Gobernador. navegó hacia la Tortuga. ebrio de pompa. y practicaban desenfadadamente el próspero filibusterismo. Sin vacilar destacó en 1640. precisamente -como si Monsieur de Lonvilliers de Poincy hubiese presidido la mesa de las diplomáticas deliberaciones.com . y Monsieur Philippe aceitó al suyo.

el poleo. sin duda. Levasseur y de Fontenay. el ajo. si no quiere que viajemos y que esto se estire. lo que le cayó muy mal. la alcaparra.com . pusiéronse de pie. -Me sorprende. Entre tanto. rumbo a San Cristóbal. el orégano. Monsieur Philippe brindó. el jaramago. la ruda. el chalote (o ascalonia). vio las tabernas (sin entrar). sólo visibles para los demonios. eso erguía. conversó con maestros de velámenes. sobreviviente junto al del parche negro. elogió los sembradíos. que se recorría rápido.Monsieur de Fontenay. alabó la ausencia de mujeres. el eneldo. Se ensombreció. Los piratas. Aclarado así el paisaje. ¿Conoce el "De re coquinaria" de Apicius. Ambos eran nobles y católicos. masculló vocablos incomprensibles. el jengibre. Como contestación. Respiraba hondamente. le maravilló que los Hermanos de la Costa pagasen con seiscientas piezas de ocho o con seis esclavos. quizás por sus lugartenientes. Amaneció misteriosamente asesinado. un romano del siglo I? -¿Después de . Anunció que zarparía. Excelencia. -Excelencia -le dijo Satanás a Asmodeo-. -Le voilá. el perejil. después de. entre ellos y Levasseur. -Aquí cualquiera es almirante -los desdeñó Leviatán. el hisopo y el ligustro. si alguno. computó exigua la tasación. la pérdida del brazo derecho. a preparar su represalia. enmarcó a Monsieur de Poincy una aureola de chispas. -Esta noche será.es mi gran aliado. Se metieron en la cocina y trabajaron con asiduidad. con cirujanos. varios piratas que se decoraban con la jerarquía de almirantes y con joyas de princesas. encarándose con Asmodeo. un espeso muro. tendrá que actuar en breve. que aparentemente seguían al de más éxito. He aquí las hierbas que. -La comida -comentó Asmodeo. provocan reacciones sensuales: el comino. Apicius debiera integrar su bibliografía. pues necesitaba aderezar unas cocciones. tres días más tarde. Su frialdad adusta se entibiaba al sol del triunfo. De ese modo original y abreviado. el ajenjo. y el Gobernador de Fontenay mandó que le rezaran una misa. feliz y tranquilo. el Capitán brindó a la salud del Gobernador de San Cristóbal. la malva. porque le corresponde. el laurel. Solicitó el de la libídine la colaboración del de la gula. Monsieur de Poincy se dedicó a recorrer la isla. les hicieron coro. enriquecido por el detalle enjundioso de que la victoria estaba de su lado. El Capitán Levasseur se retiró temprano. a su vez. la mostaza. será su personaje? -tornó a inquirir Mammón. la albahaca.? -Sí. Vio el mercado de robos. el tomillo. se enteró el primero de la modificación de su destino. Para agradecérselo. con artilleros. -¿Cuál de estos tres. por el Gobernador de la Tortuga. la alcaravea. A los postres. el sésamo. la pérdida de un ojo: como él conservaba uno. Excellence. de Poincy y de Fontenay alzaron sus copas en honor de la Orden de Malta. sin despedirse. según él. que con sus compañeros presenciaba el festín. con pilotos. la semilla de apio..pdffactory. -Lo ignoro. el alazor (o cártamo). y siguió bebiendo. el nardo. el anís. simultáneamente. 117 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. frecuentado por clientes de todo el archipiélago. y con cien piezas o un esclavo. Iba.

-Tal vez gracias a su divulgación y popularidad -le respondió Asmodeo-. se siga poblando el Mundo con entusiasmo inocente. el banquete del extinto Monsieur Levasseur será papilla infantil. mientras que Asmodeo batía. minuciosamente. Afanábase Belcebú. inclinándose con reverencias rituales y murmurando en sánscrito literario. por favor. los cangrejos y los torpedos (o rayas eléctricas). ¡Quién sabe si los problemas que causa la superprocreación. la chirivía (o pastinaca). el nabo.que muchos comestibles que figuran en la canasta familiar más simple.. Se estremecieron.ah. -Ah. -murmuraba el tragón. las hortalizas desbordaron sobre la mesa. Recordemos: los pulpos. lúbricas. las habas. a realizar esa tarea 118 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. azúcar y orozuz (o alcazuz o regaliz). sean considerados por este romano como estimulantes eróticos. sin abandonar el texto del sabio Apicius. los erizos. Necesito substancias curiosas: la raíz de la planta de ucchata y la pimienta de chaba. ser inmemorial. los mejillones. mezclando. de la planta llamada garuwel. ardía el caserón. de suerte que la mesa se fue colmando de colores y de sahumerios. -Es absurdo -dijo Belcebú. abriendo. que pretende. preparando una ensalada -suplicó Asmodeo-. asimismo reclamaré a la India. el espárrago.. El resto es sencillo: leche. -Ya me arreglaré yo -le manifestó su colega-.A medida que los nombraba. idénticas proporciones de cardamomo.com . en un alto recipiente. golpeaba las manos y aparecían. la remolacha. -Para la bebida -explicó. entre tanto. Al instante me voy a la cámara de yantar. limpiando. que daba gusto ver. no tienen por motivo al abuso del perejil. -Vaya. No se resignó el goloso a perder ese espectáculo. cortando. donde soltaré los perfumes lascivos que. Con ellos. -¿También la ingenua lechuga? -También. en un cuaderno lleno de apuntes. Belcebú anotó la receta. la nueza. las ollas. Los hindúes son buenos alumnos míos. Las restantes Excelencias no se negarán. la achicoria. y que tanto desasosiegan a los confeccionadores de estadísticas. en una cazoleta de bronce. ese salón y la cocina se metamorfosearon en baterías de la concupiscencia alimenticia y aromosa. Su Excelencia conseguirá esplendores. Como en la ocasión pasada. No se quejará de carencia de materiales.desamparo a la antigua Roma y me asilo en la India. y atestiguó cómo mixturaba. en lo que al erotismo atañe. Yo. para que cuando acuda el cocinero de Monsieur Philippe le sirva esto. falta la música.pdffactory. la trufa.. sazonando. -Finalmente -dijo Asmodeo-. las jibias. las ostras. Coronaba el laurel a la celebridad del ajenjo. el repollo. de jazmines y de rubiáceas de Bengala. El pulpo y el calamar asomaban sus tentáculos. complemento incitador de las mejores escenas que culminan en el deleite de la carne. el fondo musical: la música. de olíbano. el brebaje predestinado a inquietar la boca y las entrañas de Monsieur de Poincy. Al cabo de minutos. Sin fuego. el rábano y la lechuga. el fenogreco (o alholva). de madera de sándalo. comparado con lo cual. Tras él fuese. candorosamente. acumularé las "frutti di mare" que el "De re coquinaria" propone para el mismo fin. Aquí están. a pesar de su modestia. para obtener un armónico conjunto. del laurel y del ajo! Recurramos ahora a las verduras que aconseja Apicius: la alcachofa. el pepino. espero..

los gritos sacudían la noche. de súbito. hacia un intercambio comprensivo. supuso que la isla estaba embrujada. Pero al punto su cuidada frialdad. no sería feo. pero el Gobernador estaba al corriente de qué se trataba. se hubiera asombrado. comía protocolarmente solo. oíanse estampidos. Una opresión. de Maurice Sachs. hasta la cámara donde Monsieur Philippe atesoraba bocados sorprendentes. frente al ventanal que abría a la terraza. y que aun bizco. los demonios no se otorgaban descanso. Mientras trituraba e ingería. ascendían. como un perro empapado de agua turbia. No era el Gobernador un gastrónomo. Era un juego barato. y Monsieur Philippe. impuso su reacción.pdffactory. que movía una hoja de palmera. Una sensación imprevista lo recorrió en breve. Algunos bucaneros jugaban a la pistola. Apabullado. en pos de diversión. algo que lo impelía hacia la ternura. Sin embargo. aquí y allá. se limitó a pensar que allí la culinaria diversidad era bastante mayor que en San Cristóbal. por latigazos. de "The Pearl". del Aretino. Él no. en San Cristóbal. Aburríanse los piratas.. Asmodeo sobrecogió a Monsieur de Poincy. pero de repente sumía al Mayordomo de Malta en una dulce debilidad. que no había leído nunca y que. en la zona de Broadway. En ese momento entró Monsieur de Fontenay con el tablero de ajedrez bajo el brazo. optaba por emborracharse. Conviene la muy suave y lánguida. El extraño perfume de la cazoleta parecía ser el aliento nocturno. en ciertos casos obvios. y sabía que no era menester preocuparse. hacia el comercio de sus semejantes. uno de ellos se sentaba en el piso. caían heridos o muertos. frente a dos pistolas o trabucos. y lo estaba en verdad. su sequedad congénita. Y siguió saboreando y embuchando. cómodo y eficaz: varios se metían en una pequeña habitación. de Petronio.. Por lo demás. alzando la nariz. -Singular aroma -expresó. Monsieur Philippe se paró. listo para la diaria partida. tomaba las armas.artística. El Diablo anda suelto aquí -añadió. Cada uno se distrae como puede y según sus preferencias. entre el gruñir y el aullar de las bestias salvajes. por zarpazos melódicos. Alrededor. los demás circulaban. el del centro apagaba las velas y quedaban totalmente a oscuras. 119 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. tal como el grumete aventaba los insectos. del Marqués de Sade. No llegaba a marearlo. y sus disputas.com . arañado y tironeado por el despertar de emociones que ni siquiera dormían. al hacer frente al imposible menú romano-índico que imaginara Asmodeo. Zumbaban los insectos luminosos. y que tal vez le conviniese llevar un cocinero de vuelta. y recurrían a fáciles procedimientos. más cauta. famélicas o en celo. las cruzaba y tiraba al azar. arrimados a las paredes. se encerró dentro de sí mismo y desterró esas ideas intrusas. El Gobernador de San Cristóbal lo recibió con alivio: -No sé qué me ocurre. Lejanos. pues le colmó la cabeza de citas del Kama Sutra de Vatsyayana Malanaga. Otro. perseguidos por las moscas verdes de Belcebú y aventados por un grumete bizco. la mayoría. en su isla sin mujeres. Quizás sea la atmósfera de esta isla herética. pues estuvieron siempre ausentes de su ánimo. juguemos. como el quelónido al cual la isla debía su nombre. no hubiera podido leer. Monsieur Philippe de Lonvilliers de Poincy. tenía gracia. de libritos pornográficos de ésos que venden en Nueva York. sin equivocarse. sus cánticos. hacía años que. su estricta ración fundamental consistía en carne de puerco y sopa de tortuga. y pensó que si no fuera bizco. Sacudiéndose. sus maldiciones y sus eructos. Miró al grumete. atravesada.

120 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. Asmodeo lo despidió con ademán imperioso. El Gobernador de la Tortuga se miró las manos. al serrucho y a la guarura. Está fatigado.Se acomodaron. barruntando que si el señor le rodeaba con el brazo la cintura y se la oprimía. -¿Habéis notado -añadió Monsieur Philippe.com . y apresuraban convenios agresivos. Se fue. apretadísimos. sobre todo porque Asmodeo recurría ahora a las ilustraciones de los libros japoneses consagrados a los múltiples montajes del amor. la piel de nácar. ¡Ah. transparentes. revistieron unos pantalones negros.. Los demonios. Antes de deslizarse entre las sábanas.. -¡Música! -ordenó Asmodeo.. Los bizcos traen mala suerte. Fue tal el estruendo.. que Monsieur Philippe pegó un salto. pero después concluyó que lo son todas las edades.. traído de quién sabe qué despojo de filibustería.! Pero no.. Monsieur de Poincy cogió una mano de Monsieur de Fontenay. si él hubiera osado. la mostaza. deduciendo que los sesenta años deben ser una edad peligrosa. -¡A tocar! Suavemente. el pepino. atónito. -¡Suavemente! -exigió Asmodeo-. llevando a la práctica lo que concertaran. con los siete demonios.. se inclinó. se reconocían en los conductos interiores de Su Excelencia. Y esa muerte. Quitóse el parche.. de Fontenay se volvió hacia el papamoscas y comprobó su bizquera. un espejo. en alto el candelabro. A nada. me acostaré. cortas.. Cuando apareció el botuto.. el sésamo.pdffactory. invariablemente. y canten. a la maraca. Por cortesía. Monsieur Philippe recordó al asesinado. -Es bizco -apuntó. una habanera. físicamente. por decir algo-. no estaba tan mal. Se proponían improvisar una orquesta antillana. En el anular derecho. escuálido.. Él había sido. al fin y al cabo. adquirían trazas anormales. el intolerante. Lo vio caído. pero desnudo. y su cuenca se mostró vacía. Le dio las buenas noches. el perfecto Monsieur Philippe de Lonvilliers de Poincy. Los trajines fueron excesivos. trompeta de guerra de los indios del Orinoco. ceñidas en las muñecas con floridos encajes. antes. cerró la puerta. pero como no poseían ni la menor idea de su instrumental. huesudo. de amplias mangas.. Le alcanzó el tiempo para decirse que. Eran bastas. decidieron recurrir al banjo. la muerte del Capitán Levasseur. sin conseguir evitarlo. lo reflejó. el áspero. y unas blusas naranjadas. Murmuró unas vagas oraciones. que se resistían a salir de sus labios. que levantaba una torre: -Tenéis las manos hermosas -le dijo. que es una caracola.. señalándole al grumete.las caderas de ese pirata? Es raro que haya gente tan fina. en estos contornos.. Monsieur de Fontenay lo escoltó hasta su aposento. con suavidad. el nabo. el riguroso. al marimbao. ¡Violines y serruchos! Una. Las piezas diseminadas en el tablero. la raya y el pulpo. Inesperadamente. El jengibre. el anillo con el escudo de los ocho mirlos de gules se divorciaba de las otras gruesas falanges.. el inflexible. No se atrevió jamás. como si soñase que se estaba desvistiendo. y lo dejó adentro. El dignatario de Malta se desvistió. Se pasó la mano sobre la frente: -Sí.. -Luego sugirió-: Creo que su merced debiera acostarse. era para no vacilar. a la marimba.

una prostituta de Hamburgo. como un teatrillo. puesto que estaban en la isla de la Tortuga. en sordina. entornando los ojos. Asmodeo vislumbró que Monsieur de Poincy estaba suficientemente adobado para dar principio al gran show. el amante de Lady Chatterley. Fijas entre las piernas las sierras de afilados dientes. Yo-ho-ho. retozando con erudita holgura por encima de los siglos y de los países. sollozantes. Les pareció que lo oportuno. y como la única que conocían era la que Stevenson incluye en "La Isla del Tesoro". acentuó el tono de falsete. y bebía la música y las voces que. De un brinco. hasta desprender unas tenues limaduras que. entreveradas con el rezongo de los ebrios. sucesivamente. sería entonar una canción de piratas. La orquesta acompañó el aparecer y desaparecer de personajes tan distintos. con compases adecuados que se escalonaron desde "Madama Butterfly" (para la geisha) hasta un vals de Strauss (para la Bella Otero). de provocante cantárida. tan extrema que el maltés resoplaba con dificultad. el cumbé-. Asmodeo asomó la jeta porcina y las orejas de conejo entre los cortinajes. Safo de Lesbos. una Emperatriz de Bizancio." Eso. ay!" Monsieur Philippe. Lord Alfred Douglas. un hermafrodita de cualquier parte. las dos majas de Goya. Los serruchos maullaban quedamente. la conga. fue una geisha del Japón. Dio dos golpes con la batuta. algunos bailes con ambición de exóticos -la zamacueca. pero menos bien.... un efebo espartano. and a bottle of rum. Dejó que los musicantes interpretaran. y allí. Encaramado en el dosel del lecho. remedando el venéreo apetito de los gatos. y agitó las alas verdosas. salí de La Habana. con la cazoleta humeante en una mano y en la otra una batuta. un paje del Renacimiento. las hacían vibrar. hasta que sonaron como las de los "castrati”: "Fifteen men on the dead man's chest.Los ejecutantes acataron su mandato y se dividieron en dos grupos. dolorosas.pdffactory. Don Juan y la Bella Otero. la modularon. respiraba el espeso olor.. contribuyeron a su enajenación. y los violines por allá. una hetaira de Corinto. en cueros como vino al mundo. y comenzó a cantar: "Cuandó. la rumba. se situó en el medio del aposento. encuadrado. por las columnas de la cama.com .. el bambuco. deliraba la fruición de los violines. Entonces el demonio probó hasta qué punto lo era. contoneándose y aproximándose al balanceado ritmo de la habanera. los serruchos por aquí. y Asmodeo se ingenió para que antes de 121 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. y lo aprovechó para intensificar la presión de la atmósfera." Los restantes lo siguieron: "¡Ay chiquita que sí. un hada de "Las Mil y Una Noches".. brillaba el sol. espolvoreando al yacente cíclope. ay chiquita que no. simulaban proceder de la campiña. un travesti brasileño. adelgazando las voces. y los violines marcaban la cadencia con agudos y bajos gemidos. el Príncipe de los Lirios de Creta. And a bottle of rum.

que recurriese al exclusivo procedimiento que conocía y del cual podía echar mano -ya que aquella comparsa consistía en meras sombras. que se quedó a mitad de camino de un "strip-tease" ilustre. ensamblándose y acoplándose. entreabriendo apenas la puerta para recibir algún alimento. impuso el Destino cruel que el Mayordomo de Malta actuase bajo el signo de la incomunicación. que nos choque. combinándose.. lleno de posibilidades. hizo lo mismo. Asmodeo lo hostigó renovando las imágenes. es decir como bajo la ducha. el efebo se exhibió como en la palestra. de aislamiento. Las cosas no terminaron. las enaguas. y que en determinado instante el travesti del Brasil. la pecadora de Hamburgo.pdffactory. Don Juan recalentó el ambiente.. la flaca desnudez del Gobernador. lo que le convenía. para desagotar su angustia? A él apeló el sexagenario. sin embargo allí. Lord Douglas se limitó a sonreír y fue como si se desnudase. organizaron la estructura de un humano y voluptuoso pulpo. Quedó exhausto. descalzas.. remontando torpemente el luengo camino que de su adolescencia lo separaba. sobre su miseria. Durante dos días. desembocadura de una vida de rigor. fuese un monólogo. pero fue grande su alivio. el hermafrodita reiteró la posición del andrógino del Museo Vaticano. el visible y el invisible coadyuvaron con pasión estrecha en favor de lo que concienzudamente perseguía Asmodeo.. los calzones y etc. pesado como una dalmática. de modo que desnudeces de tan distinta laya se mezclaron. Todo él era una sola ascua y una sola rigidez.esfumarse el uno. entonces. Y aun en esa ocasión. que es la clásica. el amante de Lady Chatterley. azuzando a la orquesta y al cocinero Belcebú. ¿Es justo. dos días enteros. por el resquicio vedado. sin más calorífero que su presencia. "Yo-ho-ho. con lo que ambos pulpos. and a bottle of a rum. que suscitó la reacción afín del pulpo habitante del canal digestivo de Monsieur Philippe. el Príncipe se encaprichó y mantuvo su tocado de plumas. la Emperatriz patentizó que el manto. que nos disguste. Añoraba los de Argos. la Maja Vestida copió a su "pendant". 122 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. el otro surgiera. porque las mutaciones se producían con ladina velocidad. el travesti conservó apenas cubierto lo que lo hubiese delatado. libre del resto. y que la que debió ser su plática amorosa. la hetaira evidenció y no evidenció. solícitos. A de Poincy no le alcanzaba su ojo huérfano.com .. pero con las medias negras y las ligas de brillantes falsos. multiplicando las composiciones. Cuandó." ¡Desventurado. y se pasmaban al divisar. astutamente. el paje se ajustó con tal ahínco y habilidad. salí de La Habana. Durante dos días. y rechazando a Monsieur de Fontenay y a los oficiales que acudían. era su única ropa. obligando al caballero a prolongar su orgía solitaria. acribillado Monsieur de Poincy! Las furias ardientes se habían desencadenado y zapateaban. no logró abandonar su cámara. el hada lanzó a volar sus velos y testimonió que las hadas (las de Oriente) plagian las tersuras de la doncellil anatomía.. el de la Lady se descubrió el pecho velludo y algo más importante. y la Otero tardó tanto en despojarse del corsé. Safo y el Príncipe de los Lirios -por citar un pequeño ejemplo-. que no necesitó desvestirse. La geisha se desató el obi y abrió su kimono. por época y por andrógino..

que abandonaba el bote y ascendía la escalera del galeón. esta vez íntegramente fieles. Y Lucifer señaló al Mayordomo de Malta. con quienes se ensañó su ira. Excelencia. dijo: -A riesgo de que se me tilde de pesado. avaramente. en Potosí. mientras lo incitaba a caer con él bajo la provocación de la gula. y mucho más. 123 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. con el episodio del último pecado. -Partamos nosotros también -invitó Satanás-. Inmensas mariposas reverberaban al sol. peinaron. por mi insistencia. por soberbia la envidiosa Emperatriz Tzu-Hsi abatió al Hijo del Cielo. mi Soberbia. transportado por Monsieur de Fontenay. saludaban estandartes. sucumbió Madama Catalina de Thouars. Lejos de mí pretender menoscabar su trabajo. levaban anclas. por vanidad. tan laxo y destruido que el piadoso Monsieur de Fontenay se apresuró a cubrirlo con la capa negra y su cruz de ocho puntas. reviró. Se iban. profería palabras tan obscenas que era mejor que tartamudease. Izaban las velas. ¡Con qué espectáculo toparon sus gentes! El señor de Lonvilliers de Poincy estaba postrado en el desorden del lecho. Los pobladores fueron detrás. son la fuente común de todos los grandes pecados. Volvió en sí en la toldilla. a separarse de los testimonios de su prestigio.pdffactory. me permito destacar. se iban ya. sotaventeó. franqueó Monsieur Philippe el acceso a su alcoba. no se resignaron. cuando se lo conseguía entender. pálido e inmóvil como la misma Muerte. soltaban estampidos. El famoso grumete bizco le llevaba el emplumado sombrero. También le dieron escolta los siete demonios. El Sior Leonardo fue una víctima de la vanidad. lo guió a perderse en las desazones de la lujuria? -Como Su Excelencia comprenderá -le contestó Asmodeo-. Aquí llegan nuestros transportes. empero. enseñando como ella los dientes y las costillas. señores. La nave ganó el viento. que la Soberbia. al que palmoteaban sus cofrades. Por soberbia. Sentáronse los demonios en unas peñas y permanecieron largo espacio. como lo fueron los Rezzónico venecianos. guiñó. viró. quien tartamudeaba y. perecieron Nonia Imenea y los demás pompeyanos que. mientras rompían la calma los cañonazos ceremoniales.Por fin.que deploro que nuestro viaje se aproxime a su fin. escapuló. estoy algo cansado. -Permítame. ¿Cómo? el toro Asurbanipal se afeitó la barba.. Lo lavaron. Nos queda por remachar nuestra obra. en el castillo de Tiffauges. trajearon y calzaron. No me exija que arguya ahora. Lucifer. disfrazada de cristiana austeridad. Las pruebas sobran allí. -Yo debo confesar -dijo Belcebú. y en ciertos casos la Vanidad. encabezados por el cojo Asmodeo. afanarse cuando no hay más remedio. lo condujo al galeón. El ermitaño Don Antonino Robles no pecó por soberbia. durante la erupción. la mañana elegida para hacerse a la mar. Le ha correspondido a la Pereza. mas a su lado resplandeció el terrible orgullo del Capitán General Melgarejo. y casi no le bastó el aliento para ordenar' que el grumete se incorporara a la tripulación. e hizo otras cosas de nave. como era lógico. Y en cuanto a Monsieur Philippe ¿quién duda de que su soberbia.com . El Gobernador de la Tortuga lo alzó en sus brazos fuertes y. No imaginaba nadie a qué causa atribuir el desfallecimiento del Gobernador de San Cristóbal.. fumando y observando las maniobras. que ha sido magnífico. su hermana menor.

que no es la cólera? -preguntó Leviatán.lleva consigo un álbum en colores.. saturados de elegancia. No creo que viva demasiado. -El Gobernador de San Cristóbal -concluyó Asmodeo. ¿No es peor que la pereza? -¿Y la hipocresía. -¿Y la adulación? -preguntó Satanás-. manipulando. Hubiera sido una distracción imperdonable. Desplegaron las alas y subieron. Lo seguirá hojeando. del cual no se separará hasta la conclusión de su vida. Abajo. -A ése lo han tenido en cuenta -le contestó Lucifer-. Recuerde aquello de "amarás a tu prójimo".se me ocurre que el resentimiento (que no es la envidia) es un pecado bastante peor que la gula.pdffactory. según el cual Tomás de Aquino se quedó corto.com ... etc. que no es la mentira? -preguntó Mammón.-Yo también -lo apoyó Asmodeo-. cabeceaba el galeón. -No me menosprecie. Excelencia -rogó Belcebú. hojeando. al reducir a siete los pecados capitales. 124 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. noche a noche. -¿Y el odio. -Por ejemplo -intervino Lucifer. Comparto la opinión del Gran Diablo..

El toro ha tratado. Lucifer. de que Supernipal se rasurase y pretendiese ser lampiño. que ya le alcanza al pecho. la barba. de modo que podían imaginar que viajaban en el galeón de Monsieur Philippe. henchido de vanidad. y dígame si eso conferiría dignidad a la diaria ceremonia. translúcida. En cambio es cierto que los cometas 125 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -Los cometas -dijo Leviatán. la nebulosa de la cabellera. para marcar de esa manera la distancia que media entre la impericia infantil y la experiencia que otorga la madurez. es testimonio de mocedad. y la dilatación atemorizante de la cola. a un mucamo de luenga barba. no reconozco a mi servidor. sin su venerable apéndice. -Sí -refunfuñó Asmodeo-. desbarbándose y afirmando así su preeminencia.pdffactory. al revés.com . símbolo de vigor viril. No lo ha conseguido. -A mí no me gusta en absoluto cómo le queda -replicó Asmodeo-. los que recurrieron a la peluca). y exhibiendo. como un delgado velamen. Olvídese de la barba y adáptese a los tiempos. Asmodeo quiso saber por qué se había afeitado Asurbanipal. las patillas de los antiguos maîtres-d'hôtel. el gran toro sin pelos largos en los mofletes. No lo hubiesen admitido así. que pasaba a velocidad loca. otorga mucha significación a los emblemas. Imagine.. contra la costumbre. ascendieron exageradamente. sus tres elementos: la estrella del núcleo. que soy su amo. y permitía valorar la importancia que siempre se acordó (Sansón. Piensa el babilonio que ha inaugurado una moda. A mí me parece que le queda bien. Lo rejuvenece. y para él. los reyes francos. entrando en el comedor con la fuente. Si le exige que deje crecer su barba o sus patillas. como buen primitivo. ahora quien debería dejarse la barba soy yo. Asurbanipal. por falso. Rieron los otros. jactancioso. trazando su parábola.. se ve que él es el patriarca. se irá. su hipérbole o su elipse. y está contento. pero yo no se lo diría por nada. Los distrajo de estas fruslerías la presencia de un cometa. reclamará indemnizaciones. -Ya no hay servicio. Quieren creer que los astros están pendientes de sus biografías. Fraternizaron con las galaxias. a nuestro hijo: cada día tiene más barba. Afeitado.anuncian la muerte de los reyes. al elemento piloso. inmutables. sino le repito que junto al barbón lactante que tiene por hijo. sin éxito. en el Museo del Louvre. señor Asmodeo. Coronado e imberbe. aunque todavía lo amamantó. En una época. Explicó la sirena: -Es una consecuencia del conflicto básico de las generaciones. El toro asirio parecía disminuido. y reeditaremos la comedia del estatuto. ahora. que los cubría a todos. entonces se ha resignado a sacrificar su propia y espléndida barba. Además.TRECE EL VIAJE Por capricho o por instinto. Excelencia -le recordó Satanás-. el poderoso cuadrúpedo de fuertes ancas era difícil de clasificar. La barba de Asurbanipal representaba para mí. Observe. concibiendo la figura de una mezcla de cabrón y de cerdo. se usó que los servidores ostentasen anchas patillas. -Esa es una invención de los reyes -dijo el populachero Belcebú-. Hacen lo que quieren. dejaba flotar y abrirse su manto inmenso. Se me parece demasiado. bajo una tela restallante. y los astros prosiguen sus evoluciones.

Partió el planisferio volando. -¿Mejor que el caballo. yo me la dejaré. no. giraron sobre sí mismos. Bramaba el motor del Vellocino. se abrazaron Asmodeo y Asurbanipal. feliz porque finalmente lograba vida propia. Se ingeniaron para sacudir al de la pereza. desdoblándose. doblándose. en la inconcebible altura. pues quedaba en su interior sólo una ficha.que se dejará nuevamente la barba. -Declara Asurbanipal -expresó Superunda.com .. la lucha contra los carrillos inflados de Austro y Bóreas. los demonios se alborozaron. que hicieron bambolear las andas. Excelencia -suspiró Mammón-. abrió la caja del japonés. como derviches del aire. admirable! -paladeaban los viajeros. Por bondad de Belcebú.. y lo pasó a Leviatán. Extrañamente. Hasta las moscas zumbaban con distinto acento. devolviéndoles una ficticia sobriedad.. -Sería interesante probarlo -propuso Lucifer.. Manifestó copas y botella y. -Mejor.venimos y vamos. entre dos hipos. Ya se distinguían. Asmodeo pudo desplegar el mapa y vio que se encendía en la parte correspondiente a la ciudad de Bêt-Bêt. ¡Mueran el jabón. -¡Admirable. de Siroco y Mistral.pdffactory. azotando el aire. Pronto oscilaron en el espacio. -Siempre habrá guerras. Lo consiguió desplegar. se dejaron caer con saltos de trapecistas. la brocha y la rapadura! -El vino -proclamó Belcebú. yo.. a riesgo de que el primero saliese de la grupa y de que no lo sostuvieran sus alas entumecidas. En ese caso. tan fino que no se lo notaba al tacto.. El primer "grand cru" del Château-Lafitte se vincula con el cometa de 1811.. No lo necesitaban. en la llanura. aguijonéandose en carrera vertiginosa. Lo dejaron retozar. agitaron su caparazón. Despertáronse los vientos. cachetearon a la durmiente. quien le dio lectura: "Cuidado con Belfegor".. mucho mejor. merced al ChâteauLafitte de 1811. Se precipitaron como flechas. Me consta. No comprendo cómo no estudian ese asunto los gobernantes y los enólogos. emprendieron carreras dementes..ejercen una influencia notable sobre los vinos. y pretendieron detener su galope. Los suple. que el perro? -inquirió Mammón.es el mejor amigo del hombre.. se eliminarían las guerras. envolvía un papel a la pieza restante. estallaría la guerra entre los fabricantes de armamentos y los fabricantes de vino. Belcebú no necesitó que se lo reiterasen.. vamos y venimos. -hociqueó Asmodeo. engarfiándose en sus ropas.. la cólera de los torbellinos. en sus cabellos chiflados. ubicada en el corazón de Siberia. -El Tiempo. con auxilio de sus monos. -protestó Asmodeo-. los sobrepasa. los transportes participaron de la invitación. Lucifer. Pellizcaron. reconoció la zarpa caligráfica del Diablo Supremo. Sucedieron a esa botella. Si hubiera bastante vino en el Mundo. -No. en sus alas. Luego la rabia de Eolo se lo arrebató. -¿Probar qué? -Probar el "grand cru". más por hábito que por requerimiento. lo que certificaba los méritos alcohólicos del "grand cru".. Eufóricos. Leyó Lucifer el año: 2273. las luces interminables de Bêt- 126 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. otra y otra y varias más... Lo dificultaban la celeridad de la caida. . Púsose a sonar el reloj. que les recalentaba las venas diabólicas.

como peces ciegos. hasta la cóncava coraza de tortuga. con pinturas rupestres. Desgarró el tejido de telarañas que la envolvía.pdffactory. los aeróstatos de toda laya que vigilaban y purificaban su atmósfera. Toda ella bostezaba. y se incorporó.com . por fin. Su bostezo fue comparable a la oscuridad decorada de las cavernas famosas. Ya los rozaban.Bêt. Ya subía el humo de sus chimeneas sin límite. repentinamente hueca y troglodítica. que se curvaban y dilataban y bostezaban también. toda ella. hasta las alas de piel de marmota. 127 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. -¡Belfegor! ¡Belfegor! Abrió los ojos la hija del Sueño y de la Noche.

La higiene más severa hacía espejear sus distintos barrios y sectores. las plazas. carreteras y demás. a sus batallones unánimes. pues se infería de su ropa y escarapela de identificación). los demonios vieron desfilar. y se admiraron de la excelencia de su disciplina. nadie abandonaba su propia sección. Para ello no requerían ni silbatos. de modo que era fácil saber en qué zona de Bêt-Bêt se encontraba uno. iguales o afines manufacturas. cuadriculada y particularizada. y de qué robots dependían sus tareas. 128 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. porque ellos mismos. los científicos habían conseguido equilibrar casi plenamente esos hedores. desembuchantes de fluidos iguales o afines. luego de importantes estudios.pdffactory. y el trabajo no consentía vagabundeos insólitos. simetría. Allí no se perdía ni un centímetro de espacio. fruto a su vez de otro modelo. torres y conductos de determinado tipo. pues los reemplazaba la presencia de un perfume común. en realidad. los habitantes ponían en marcha los sencillos mecanismos individuales que les permitían remontarse en la atmósfera y emprender paseos cortos. desde la época fetal. Los días de descanso. el cual había sido planeado y logrado con similar parejura. por el tono de los aéreos residuos. en general los llevaban en ómnibus inmensos. arquitectos. eficacia y rigor. por ingenieros. que repetía en él las construcciones uniformes. superfluamente dirigidos por atentos guardias mecánicos. salvo la excepción de los encargados de la vigilancia. pues los proyectistas habían concentrado. Sin embargo. prevalecían en él las chimeneas. Afirmados en esbeltas torres. tan habituados estaban. Y cuando les tocaba los períodos escalonados de tregua de las actividades. fundada el año 2250. Era suficiente allí que una persona declarase en qué barrio moraba (cosa que no necesitaba hacer.com . dentro del vasto prodigio de Bêt-Bêt: tenían demasiado que hacer en sus correspondientes demarcaciones. cuando regresaban para disfrutar de sus vacaciones en el señorío del Diablo. En consecuencia. Los demonios numerosos que la atendían. a sus recreos y a sus reposos. Los habitantes se trasladaban en masa a sus ocupaciones y a sus residencias. y había que ser muy sutil para diferenciarlos. al cual era menester habituarse. hasta que se pasaba al distrito siguiente.CATORCE BELFEGOR O LA PEREZA Mucho se hablaba en el infierno. ni sonoros artificios. a enfrentarse con sus inamovibles deberes. el laberinto de los refugios subterráneos. impulsados a hacerlo por la policía que gobernaba el tránsito superior. espontáneamente. en los sucesivos cuarteles. que vomitaban gases de colores inéditos. Bêt-Bêt ofrecía la imagen recortada. ni silentes llamamientos a sus conciencias. que brota del orden perfecto. y por el tufo que éstos producían. pero aun entonces solían permanecer arracimados en la altitud de sus propias divisiones ciudadanas. las avenidas. paisajistas y técnicos sesudos. De acuerdo con las exigencias de cada agrupamiento. de acuerdo con un modelo especial. cada uno de los cuales había sido concebido. y trabajaba todo el mundo. para que de inmediato se dedujese cuáles eran su situación social y sus responsabilidades. Por otra parte. de la ciudad de Bêt-Bêt. lo cumplían. donde los aguardaban ciudades semejantes previstas para el metódico placer. difundían noticias entusiastas acerca de los triunfos de su espíritu progresista. a distantes planetas amigos. según lo impusiese la diaria evolución.

descansar y dormir. alimentarse. que asimiló a Bêt-Bêt con el Infierno. -Quien critica al Diablo.las alabanzas y el fervor que suscita Bêt-Bêt a nuestros colegas destacados aquí. -Maravilla tanto esta ciudad ideal -dijo Lucifer-. ni el ritmo de la existencia. el custodiado adelanto. como resultado de sus investigaciones estupendas y de una reglamentación que es un paradigma. luciendo atavíos flamantes y homogéneos a los de sus vecinos. que por su orden. que los días siguientes efectuaron. fue la evidencia de que en Bêt-Bêt trabajaban 129 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. dentro de un cuadro de horas preestablecido. tal vez. Funcionarán. las cuales cambiaban diariamente. Los recorridos de Bêt-Bêt. según un horario fijo. seguramente no hay aquí. Y como la moda variaba año a año. el arquetipo magistral que. En el año 2273. feliz de regresar a su hogar (o más propiamente dicho residencia). Siberia había sido calefaccionada con exacta medida. a guisa de saludo. -Eso es. Hay que felicitarlo. Lo que enumeramos -y mucho más. En Bêt-Bêt no hay lugar para la pereza. era infernal -y en ello convinieron los siete-. Perezosos. de modo que si alguien presenciaba el almuerzo de un bêt-bêtino. utilizando para ello el calor interno de la Tierra. las que él se aprestaba a almorzar. se tocó la diadema de diamantes. reproducir. se modificaban en el transcurso anual. en estos instantes.-Comprendo -comentó Leviatán. para que no se nos tache de fastidiosos. al final. Señora -dijo Mammón a Belfegor. confirmaron sus apreciaciones superficiales. -Excelencia. merced a lo cual ni el comer. fecundar.com .. que lo miraba con ojos como huevos duros-. Los demás repitieron su gesto con venias respetuosas. con una treta de mala ley.. ni el vestir. Sin embargo. quiero decir al Infierno declamó Belcebú. y como hacía ya ocho centurias que se había aniquilado la institución de la familia. el público afluía a los mercados. que eran inexorablemente.interesó sobremanera a los demonios. El Diablo nos esperaba. el hombre logra. Vieron a los distribuidores de alimentos sintéticos. es imposible sentir celos de su posición. Lo único que sí. y que resultó ser frívola. tenía la certidumbre de que el resto de la población almorzaba esas comprimidas viandas. Y. así que no se conocía la variación que separa al invierno del verano. pero que armoniza inflexiblemente con este panorama. No cabe. -El Infierno -lo interceptó Satanás. en las casas gigantescas. para brindar a los de Bêt-Bêt la oportunidad de una distracción en el atuendo. respirando a sus anchas. La pereza no. su poder y su capacidad práctica. Como se habían suprimido los achaques de la salud.. ofrece el Infierno. escupe al Cielo. ciertos pecados. grandes diversificadores. con su sabiduría sistemática. en cuanto se anunciaba la nueva ropa. se alteró su impresión primera. -¡Con el Infierno! ¡con el Infierno! -aprobaron los otros. las únicas obligaciones que en Bêt-Bêt continuaban funcionando eran las muy estrictas de trabajar. repartirlos con isócrona regularidad.. sobre la Tierra. envidioso.pdffactory. fuera de discusión. que se extrajo con poderosos y exquisitos motores. sólo admite ser comparada con. con el Infierno. -He ahí -continuó Lucifer. Supongo que la gran mayoría de los pobladores irá a dar al Limbo. acerca de lo cual guardamos silencio. los naturales de Bêt-Bêt podían (y debían) realizar comidas gemelas.a dónde conduce el útil.

de la vanidad y del desafío. Volvían éstos a menudo sobre sus pasos. que ni la ira. temerosos de que por ella fracasase. satisfizo los anhelos igualitarios de Belcebú. y no les respondía. al refirmar la razón que había tenido el Diablo cuando los calificó de inútiles. en tanto se paraban delante de las vidrieras equivalentes. con curiosa porfía. pues cada uno propuso. reuniéronse en consejo los demonios mientras su indiferente asociada dormía. donde fuera. Hartos de dilaciones. efecto del remordimiento. con fútiles pretextos se sentaba en los umbrales. Belfegor demostraba. Eso. de cualquier preocupación. Corría el tiempo. mientras que por el otro lo dejó perplejo y contrito la certeza de que en aquella ciudad habían anulado a la dulce gula.com . y en ellas. la avaricia. asimismo. seguía fastuosamente a sus compinches. etc. o se dejaba conducir por las aceras móviles. a través de su disputa. Felizmente. si bien seguía lentamente sus pasos. en el césped de las plazas. Parecía. ni la avaricia. Impotentes y rabiosos. pero presto se vio. El demonio-demonia echaba a ambular sobre ellos sus grandes y vagos ojos verdes. que la pereza es más fuerte que la soberbia y que la cólera. lo que patentizaba que ese episodio había sido colocado bajo el signo de la holgazanería. acompañada por los cuatro monos que le sostenían la concha de tortuga o le daban apoyo. por un lado. reduciéndose a reacomodar la posición desganada. se hubieran dejado arrastrar por la hipocondría. ramificadas en la niebla de su interior. y que allí se llevaba una vida prolijamente regimentada. para codearla e inquirir si todavía no había hallado un subterfugio y si no tenía órdenes que darles.ignoraban asuntos tan substanciales. Y entretanto la 130 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. ni la envidia. y Belfegor les sonreía con una mansedumbre tan ausente que eso contribuía a enfurecerlos. lo que quizás provocaría la envidia. lo que los avergonzó mucho. la acusaban. les hicieron saber que BêtBêt no era más que una muestra de lo que acontecía en el Mundo entero. que hubieran sido hermosos. que no disponían de los resortes psicológicos propios de la pereza. una política inherente a su individual pecado. Y lo que más los asombraba era la actitud de la rechoncha Belfegor quien. y de no hallarse entre ellos el arrogante Lucifer. puesto que -por haberse autojubilado en el Infierno. como por una pequeña corte. secuela del mucho dormir. hasta desaparecer y reanudar su íntimo diálogo con el sueño. o visitaban los intercambiables establecimientos fabriles. la zamarreaban. la más extirpada de las tentaciones! Demonios locales. la insultaban. lo cual les infundía una suerte de saludable exaltación. recurriendo de nuevo al uso de las andas. los estudios sociales y la postergación del esfuerzo profesional. a punto de coronarlo. para que iniciase su obra. el grifo. estaban en condiciones de actuar allá. Le hablaban. quien les levantó el ánimo con argumentos que le sugería el innato e invencible orgullo. sin provecho. y resolvieron proceder por su cuenta. Y los diablos se consumían y alborotaban.pdffactory. le suplicaban. la serpiente y el sapo -que no se cansaban de examinar vidrieras-. Había renunciado a caminar. el furor. de no mediar las estrías. por la sirena. Acusáronse entre sí de vanos matadores del tiempo e indignos de su título de príncipes. el empeño común. debían realizar una faena complicadísima. mas nunca lo que se buscaba. ni la soberbia. para salir adelante. entraban en los monótonos comedores. el toro. con quienes conversaron. hasta caer en la postración más destructora. Infructuosamente estimularon a Belfegor. tascaban los frenos. entre el turismo. ni la lujuria. transportada por los chimpancés y circuida.todos. Y ¡qué decir de la pereza. de los bêt-bêtinos.

a uno solo. era suficiente que colocase los pies sobre el cojín. Calculaban sus constructores que. la apalearon los monos. el gorjeo de un canario. asegurándole que para ello disponía de su colaboración más franca. la escupió el sapo. por milenios de hábito. tan enemigo de su idiosincrasia. y ellos. y por lo pronto se consideraba como una victoria del concepto actual. si se lo comparaba con los destinados a la gran industria. Comenzó la indolente por reducir su peso. irremediablemente. pero había que tenerlos en cuenta. y así provista ingresó en una manufactura de cojines sentimentales. no obstante el respeto que experimentaban ante su condición fraternal de princesa. cuya esfera reflejaba las automáticas maniobras militares de su pueblo. flaccideces y kilos. y hasta sospecharon que había regresado al Infierno. y presentándoles una imagen resumida de lo que acontecía en la totalidad del Mundo. aquejaban a una persona las añoranzas del antiguo orden familiar (demasiado metido en su sangre. impartiría sus disposiciones. y así.com . sin decirles agua va y dejándolos en la estacada. aunando sus sañas. La serpiente aprisionó la blandura de su cuerpo. oriundas de Bêt-Bêt. Le sobraban. como un inmenso reloj. Desde ese momento. al retornar a su habitación vacía. presentado el caso. se lograría excluir también esos almohadones.pdffactory. Éstos certificaban el ingenio. la aporrearon desesperadamente. Cuando recuperó la conciencia. Perdieron en conclusión la cabeza y.ciudad de Bêt-Bêt continuaba marchando. durante las dos semanas siguientes. hasta no alcanzar la seguridad plena de que no les restaba más solución que tomar ese camino. aplicado por los hombres de ciencia de Bêt-Bêt. Consistían en unos almohadones. algo para ella tan desconcertante. no la vieron más. y desde una declaración amorosa hasta el estrépito de una cortadora de césped. se procuró una falsa documentación. que le costó vencer la repulsión de la servidumbre laboriosa que se impusiera. Entró y entró a trabajar. porque era factible modificar los sones. viejas o jóvenes (muy parecidas). dentro de lo posible. si se deseaba que Bêt-Bêt se desarrollase con sentido armónico. al infinito. Al fin y al cabo. ya que estaba dedicado a un público restringido y especial. y la riqueza del almohadón encerraba desde una fuga de Bach hasta el hervir de una pava. de acuerdo con la necesidad. Por supuesto. le reclamaron que por lo menos ensayara de inducir a un bêt-bêtino. y en seguida el mecanismo le ofrecía el llanto de un niño. a cualquier bêt-bêtino. los adquirían. el repicar de cacerolas. el hecho de que quienes abrigaban aún síntomas de ausencia. tratábase de un establecimiento pequeño. el maullido de un gato. para que el nuevo régimen lo hubiese sacado ya de raíz). hay 131 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. pero no se arriesgaron a partir. a caer en la muelle trampa del ocio. el ladrido de un perro. a asegurar la felicidad de la vida ciudadana. arremetieron simultáneamente contra la impasible. el toro se le plantó encima. Jamás consiguió una silueta equiparable a las de las mujeres. Empero se ubicó dentro de uno de los vestidos uniformes que todos llevaban. los curasen con dosis iguales de iguales remedios. dio su fruto. entró pues Su Excelencia la Señora Belfegor. Tal suma de voluntades. En una fábrica de benéficos cojines. Por ejemplo. los más débiles. si acaso. Ronroneó Belfegor que lo haría y que. poco a poco. el grifo la picoteó. disgustados como si se aporreasen a sí mismos. Únicamente los rezagados en su evolución. con la complicidad de sus transportes. en los cuales bastaba posar los pies para que emitiesen sonidos que suprimían las nostálgicas inquietudes.

en los anfiteatros y. los cojines sentimentales. los vigilantes y los abandonados robots. hubo un cuarto que encogidamente al comienzo. que los capataces. Y el Mundo se pasmó. tierna. sin incurrir en sanciones muy graves. ni comió. que ya nadie se levantó. Era tan misterioso. trabajaba conscientemente. doquiera. Nadie pesaba lo que ella. de nanas. ni se fue a su casa. en el curso de largas. se atrevieron a copiar a Belfegor. Lo primero que llamó la atención del personal con referencia a Belfegor. en el lapso corto que separa a una tarea de su prosecución. pudiese existir. una languidez sutil -que no era. lo hacía sólidamente) osaba sestear en dichas ocasiones. al principio. Esto último era fantástico. en torno de Belfegor amorrongada. No se les había ocurrido que eso. en el submarino y en el aéreo. y más adelante con ahínco. consecutivas horas. como si los solicitasen centurias de sueño. Hasta que la fábrica se inmovilizó. La gente se echó a dormir en los laboratorios. la principiante gorda se tumbaba y dormía. ni heréticos que reclamaban la instalación de una libertad fundada en la violencia.pdffactory. en realidad. mas supo introducir en su modo de encarar la tarea. más que en 132 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.. De inmediato se supo. era fantástico. Que a alguien se le ocurriese dormir. Era algo tan extraño. esa variación liviana y tenaz del ritmo común. la fábrica se colmó de arrullos. distinguido por la circunstancia particularísima de ser. melindrosa. cuyos sexos eran difíciles de discriminar -cuando se lograba-. cundió en la fábrica. Integraban el personal dos mil obreros y obreras. tan poético. a rellenar almohadones. la fábrica entera trabajaba cada vez menos.que valorar lo que significa que un demonio princesa. y se entregara. Observaron luego que. Y puesto que muchos utilizaban. más veloces que la luz. sino prosiguieron cabeceando y roncando. Las transmitían mentes aleccionadas al efecto. ni horribles crímenes. pero constante. fue la disparidad de su volumen. de su "laisser aller". las noticias corrían a través del Mundo. Y no sólo eso: el ejemplo de su flojedad.. de arrorrós. y a ellas se rindiesen. en las oficinas. suscitó la sorpresa de sus compañeros más próximos. además. pues de otra suerte no hubiera podido permanecer en la manufactura. sucumbieron asimismo ante su soporoso influjo. después fue otro. para acumular vigor. durante los breves espacios de descanso. para observar su quehacer. Sueño en los cinco continentes naturales. suave. el espectáculo que ofrecía esa manufactura poblada por lirones. En el año 2273. tan bien habían alcanzado a unificarlos los métodos de Bêt-Bêt. los empleados. para apoyar las frentes o las nucas. en los dos ficticios. ni atentados. más que una sombra. los del directorio. ni discursos incendiarios. lo que acontecía en Bêt-Bêt. Hubo sueño. Primero fue una. ni despertó. hubo una tercera. Los jefes intervinieron tarde: la fábrica entera dormía. de su enervación. el demonio y la princesa de la haraganería. No hubo ni motines. ese retoque. mucho sueño. en lugar de permanecer tiesa en su sitio y de tomar sellos o recibir masajes. que ellos también aminoraron la afanosa cadencia. meliflua.com . lo que coadyuvó a generar una calma de tan hondo aletargamiento. A esa curiosidad se sumó la que derivaba de varios aspectos de su actitud. llegara cotidianamente a la fábrica de cojines sentimentales. apenas un matiz delicado de la languidez-.. no obstante la disminución que se había impuesto. cuando dormía. Trabajaba. cada vez menos. Y Belfegor (quién sabe si con un ojo abierto porque. cuya presencia..

Excepcionalmente. las conectaron. Allá los sobrecogieron las constancias de una anormalidad incomprensible. sin la intervención cruel de guerras religiosas. Dijérase que lo habían pulverizado con líquidos hipnóticos. consoladora. se desparramaron en los seis sectores de la ciudad. y no la otra. Pero no. Belfegor no los necesitaba. la lluvia se congelaba y entumecía. Y fue como si se internasen en un palacio encantado. con beleño autoritario. teniendo por guía a las voces mecedoras. concentrándose para ello hasta inefables honduras. donde se repetía un rito muy arcaico. Se hizo presente. entrecortando la roncadora calma. Para ello. en esa sociedad que había escamoteado a las religiones viejas y que reemplazaba los templos remotos por grandes edificios vacantes. corroborando cuánto se la aguardaba y apetecía. en medio de una Tierra que gozaba de una parálisis de extrema dulzura. sincrónicos. ya que. en tanto regresaban. Llegaron a Bêt-Bêt y buscaron a Belfegor. a sus cuatro monos. pudieron comprobar que el Mundo se dormía. Dormían y soñaban y sonreían. Y como la idea del sosiego total era inseparable de la esencia de Belfegor. juntos. en las fábricas. iluminadora. nada.com . triunfaba. ni fuego en los colosales hornos. De paso. acontecimientos espirituales de tanta monta. recuperado el caparazón y teniendo por soportes. y eso. obviamente. y recorrieron de puntillas un museo de estatuas roncantes. se anquilosaban los vientos y las brisas. merced a la influencia de arqueólogos y teólogos -el juego del billar-. y a Bêt-Bêt se volvieron. Cara al suelo o a las bóvedas cristalinas. Lo desbancaba el eterno dogma de la pereza. como a la pereza conviene. hambrientas de asuetos independientes. antes de caer. Apareció y se difundió. columpiados por las pieles de gato dormilón de los cojines sentimentales. como un medio original para redimir y justificar la existencia. Mientras se multiplicaban raudos. la divinizada Pereza estableció su imperio místico. no había humo en las chimeneas. se paraban las nubes. Hacia él se dirigieron. plácidos. Únicamente ellos volaban. arrebató a las turbas. la del rutinario ajetreo. con su mencionada repercusión física. Repentinamente. tras hacerlo por obligación. se frenaba el fluir de los ríos. los demonios estaban en la América del Sur. Belfegor. con el poderío de una revelada religión. no 133 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. señera diabla-diosa de la pereza reconfortante. colmada de adoradores del reciente culto.pdffactory.ningún sitio. Dormía con la ingenua placidez con que los muertos duermen. La gente dormía. El silencio. El antiguo evangelio del billar demostraba ser insuficiente. dando espuela y nafta a sus transportes. no subvenía a las precisiones sobrenaturales del pueblo. nada se movía. temieron que algo monstruosamente extraordinario estuviera ocurriendo en Bêt-Bêt. un tímido coro de canciones de cuna flotaba sobre la metrópolis. como si viviese para dormir. obedeciendo a la lógica madura de los tiempos. Y en el centro de la grey horizontal. O más bien en una catedral. como a cuatro cariátides. propicias a la meditación. que apenas acompasaban los diversos ronquidos. ayer trémula de febril sonoridad. diligentes. Se empantanaban las aguas de los océanos. alumbrados por verdes lámparas. Una estupenda calma se apoderó del globo. los animales se echaban. vertical y retraída. tomando apuntes. los obreros y las obreras. que la gente del tercer milenio practicaba con ceremoniosas inclinaciones y un ir y venir de carambolas geométricas. como si la vida del sueño fuese la real. se detenían las bolas de billar. Viajaban por placer. dormían y respiraban broncamente. se extendía sobre la urbe.

el irreprimible saxofón flatulento de Belfegor. Y una paz sin precio descendía sobre la humana desazón. en ocasión célebre. Se comprende la alarma de los príncipes. Si en Pompeya se les había ido la mano ¿cómo tasar lo que acaeciera en Bêt-Bêt? ¡Ay! ¿serían ellos capaces de aguantar e impeler a la Tierra. los escudos. Dormían los demás. reducía la ágil diligencia de sus rotaciones. comandados por San Miguel. puesto que. sin duda superior a su energía. en la hora de los laureles. duérmete mi sol. Ángeles y demonios acudían. Salieron a la calle los siete. Una majestad serena emanaba de su apostura. y lo hilaba con sus manos regordetas.. El Arcángel irradiaba bélica 134 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. con tan paradójica eficacia que su telaraña cubría ya al vasto Mundo. niños y ancianos.com . Abríase la cola de pavo real de Adramalech. el de San Sebastián y el de San Gabriel. el Mundo se detenía. de oro filosofal.dormía. de la contraria. porque venía a ser. su almacén de almas discutibles. que no había quién ni qué los resistiese. Los tentadores dieron impulso a sus alas. Venían por un lado escuadrones celestes. Se agitaban en el espesor de las nubes siberianas las alas multicolores. como una bandera más. el Mundo. Iba a dormirse y quizás a morir.pdffactory. Pero no lidiaron esta vez. Canturriaban los almohadones. porque ella era el sueño. la magna y proficua laboriosa. de metales blandidos. el Mundo parecía dar sus últimas vueltas. eran los yelmos del Diablo. como un caduco y extenuado bailarín. de obtener que reanudase su marcha habitual y evitar una destrucción que iba contra los intereses del feudo del Diablo. su espía. y los demonios (hasta Lucifer soberbio) no titubearon en postrarse: más que ninguno de ellos. despreciativo de la dignidad del silencio. milicias infernales. las huestes blancas. como el de San Jorge. los piquetes rojos. Otro. sin ella. su portaestandarte. el propio Mundo. asumían ya ese compromiso considerable." Como niños dormían. y por el opuesto.. Cada grupo ignoró que el antagonista venía con igual motivo: por eso. Por eso provocó un petardeo disonante y animó ecos destemplados. quien seguramente le dio aviso de lo que perturbaba a la esfera indócil. como cuando riñeran las potencias enemigas. quién se encargaría de su humano abastecimiento? Pero no fue preciso que emprendiesen una operación. San Miguel y el Diablo clavaron los ojos en sus caras respectivas. Confusiones de mayor importancia los afligían. otros. y de Moloch. La afonía y la inercia ganaban tal intensidad. al fin de cuentas. Presto verificaron que de dos ejércitos se trataba. Idénticos intereses los excitaban. cual dos radiantes ejércitos de la aerosfera. las espadas. para salvar a la Tierra. aletearon sus bestias serviles. como los techos del palacio veneciano que evocaban tan bien. El cielo impávido se incendiaba de fulgores. y que acaso aspiraba a producir clarinadas victoriosas. y hacia allá subió su columna. de centellas. de armas flamígeras. No requería dormir. bajo la jefatura del propio Diablo. No pudieron reprochárselo sus colegas. en vuelo de inspección. Era cierto: el Mundo se estacionaba. pues creyeron advertir que el Mundo. de Azazel. Dos masas supersónicas daban la impresión de converger en las alturas. Gran Canciller del Báratro. El casco del Arcángel era de esmeralda. brevemente. merecía ese homenaje. De una parte. conjuntamente. precedidos por la lentitud de la gran dama. inmemoriales versos: "Duérmete mi niño.

de basilisco. Los tropeles adversarios. los momentos de transitoria camaradería. y que en el derecho a la pereza reside el derecho a la libertad. de ciervo. tal vez pecando. diablos y ángeles. una armadura bermeja. Se estudiaron y llegaron a la conclusión de que ninguno iba en son de guerra. conoce a uno solo). atropellaban. y la felicidad regresa al Mundo.. y remontaron vuelo. comprobaron que. de rana. de búho. y palidecieron los demonios. -¡Arriba! -gritaba Asmodeo de Persia. Lo sabían allá antes. ciertamente. en sus depresiones. Adramalech cuidaba su plumaje. el que se ve a caballo en las esterlinas de oro. albos. del corazón de un bosque sonámbulo: -No. -¡Hop! ¡hop! ¡hop! ¡arriba! -gritaba el Diablo. Con las manos.hermosura. no. severos. en la costra universal. ángeles y diablos. la naturaleza y la gente despertaban. para el caso. que se habían acalorado al unísono. se separaron. el que halaga los músculos de los desvelados por la lujuria.pdffactory. en pos de la corteza terrestre. sus alas. La encontraron. con trompa de elefante. holgando. maravillados de esa alianza casual. charlatanes. Yo le mostré al Mundo que puede ir a la huelga de brazos caídos. no lo olvidemos. callados. vaciló. plateados. -¡Arriba! -gritaba Jorge de Capadocia. don sublime. Entonces se precipitaron al suelo. adquirieron pronto el mismo color. de estómagos caídos. Agrupáronse los ángeles. tronos y dominaciones del Paraíso y príncipes y capitanes del Averno. y todos a una. que se revolvían y encrespaban. de piernas caídas... aceleró el giro y retomó su cadencia justa.que el trabajo de Su Excelencia ha sido inútil? Belfegor dignó contestarle. Excelencia. Lanzaron a sus legiones sus órdenes militares. ahora tornan a saberlo. forcejearon por apalancar (realizando la docente fantasía de Arquímedes) y empujar al Mundo remolón. no han pecado? Se han liberado. propulsaban. apechaban al Mundo. Los ángeles enrojecieron.. y no lo olvidarán. Volaron hacia el norte y hacia el sur. -¡Hop! ¡hop! ¡hop! ¡arriba! -gritaba San Miguel. barrocos.com . originada por uno de ellos. de crustáceo. uno en el vientre. con los hombros. con testa de buey. Conferenciaron el Diablo y San Miguel. amenguaba su ímpetu. así que fue vano pretender diferenciar a los equipos. rotaba. y que habían conseguido asegurar el avituallamiento de territorios que el mortal no conoce hasta que deja de serlo (y en ese caso. Belfegor simulaba dar empellones. más el Diablo -que se había quitado el traje de franela gris y vestía. Cielo e Infierno colaboraron. y entonces 135 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. ¿Han pecado. lo que duplicaba el poderío de su visión. con los pies. pusiéronse de acuerdo Azazel y San Sebastián. como si hablara de muy lejos. se estremeció. fríos. policromos. como debe ser. A sus pies.. San Sebastián prohibía que le rozaran el puercoespín de flechas. hasta que la Tierra les obedeció. entremezclados blancos y rojos. impolutos. La holganza y la huelga son primas. y se agruparon los demonios.tenía dos rostros. Rotaba. Han reconquistado a la pereza.. Hundían los brazos hasta los codos. Sumáronseles los siete demonios. la palparon. sin despedirse. Salvo excepciones tan acreditadas. -¿Significa esto -preguntó la envidia de Leviatán al desapego de Belfegor. Quedaban atrás. en sus arrugas. como en una riña de gallos. que asomó bajo la falda de acero. Moloch y San Jorge.

pero no lo consiguieron. parlantes. arengando elocuentemente a Madama Catalina. de abate veneciano.. Esta otra foto es curiosa. a príncipes del Mundo. de pinza en pinza.com . ¿Nos ve ahora. de garra en garra. una manumisión. reunidos en Nueva York. sí. la música! Y... porque ya andaban por las filas diabólicas.. es el castillo de Tiffauges. revolotearon y fueron recogidas después por las astronaves... sus fuegos herían: todo funcionaba a la perfección. hasta Belfegor. Fue cuando Belfegor tuvo que viajar sostenido por globos profilácticos. en la orquesta antillana. Humeaban sus chimeneas. Gobernador de San Cristóbal. Recuerde que yo soy.. en la isla de la Tortuga. Yo investigaba la América del Sur. tonta.. púsose Lucifer a enseñarle las fotografías que la máquina tomó durante el viaje. por las telarañas que la ahogan. junto a Belfegor. No. quien hace. mesas redondas en Buenos Aires. Belcebú... Yo. el grumete bizco. proclamas en China. pero no me haga hablar. no soy el que corona la pirámide. y aguzando la bella noción de que la atmósfera es un nido de impenetrables misterios. caricaturas en Londres... y formamos una pirámide humana. observe!. habría que titularla: "El sueño de la Emperatriz Viuda". Y aquí bailamos y soplamos. por fin.... una geisha. Asmodeo. Son imágenes de gente que duerme. cayeron. El pavo real Canciller torcía el lente y las desestimaba. de antena en antena. Don Juan. leyendo a Lord Lytton. mi pecado. y esculpe la preciosa figura de un fauno danzante.. y la máquina se negó. Acá. ¿Me ve Su Majestad. el más libre de los demonios.. Lo alabaron. regresaron al país de los hielos y de las llamas. el papel de obispo. la admiración de escasos.. Los siete rodearon al Diablo. Yo represento muy bien al Zar de Rusia.el pecado. entre las protestas de unos. y la tía Loredana Savorgnan. ésta.. gente que duerme.. la pirámide reposa sobre mí. pugnaron por recobrarlas. como suelen hacer los cortesanos con sus jefes. ignorándolo. Satanás. de tentáculo en tentáculo.. foto de conjunto: el público reunido en el Salón de Baile del palacio Rezzónico. promoviendo adivinanzas en París. Leviatán. a mí no me encontrará. mientras se ofrece una comedia. Señor. como saltimbanquis. -We are home again -se alegró Satanás. ¡Observe. un hermafrodita. becas en los Estados Unidos... No. desnudo? Asmodeo me analiza. Lord Alfred Douglas. de pezuña en pesuña. no me fatigue. a acompañarnos... de Monsignore Belfega. para fascinar al dictador Melgarejo. Fíjese: acá nos encontramos en Potosí. para indicar su posición en las cromadas cartulinas. religiones en África.. la burla de los más. éste soy yo.pdffactory. yo. Señor Diablo. Aquí estoy yo. Éste es Ludovico. que se lamentaba. muy gracioso. su mujer.. alentando risas y bromas. Para distraerlo. Procurador de la Serenísima. en la altura del Empire State Building? Note cómo me inclino.. Volaban rumbo a la laguna Estigia.. alrededor del Vesubio: sí. se inspira. haciendo vibrar el serrucho.. Monsieur de Lonvilliers de Poincy. artística. expediciones en Bêt-Bêt.. la Principessa. ya sabe a qué me refiero. Mammón... Así. ¡Ah. Algunas escaparon. a manera de los turistas que agobian con sus "slides": -Éste. Bêt-Bêt. gente que duerme.. la vanidad de otros.. Aquí está la sala principal. es una evasión. 136 PDF created with pdfFactory Pro trial version www. gastos en la UNESCO. lo adularon. entre piratas. Aquí nos hallamos en Pompeya.. premios en Estocolmo. que mal se distingue. soy el que la sostiene. a las que plantearon problemas de interés científico. Circularon las fotografiar. Encarnamos a emperadores. odoríferas.

con su niño cerdudo. Majestad. Majestad Suprema? -Es un secreto. definitivamente independizado de pasiones. aventaron las moscas de Belcebú. lo cobijaron con una manta púrpura. empleando. También entonó la canción de las juventudes. -Yo a los soberbios. de angustias... Su Majestad se lamerá las extremidades. Quédense en el Infierno. cada uno. y nosotros que proyectábamos el turismo pecador en gran escala! Belfegor nada dijo. hilvanaba ensueños. hubiésemos perdido a la Tierra nutricia -rezongó el soberano-. No les confiaré más misiones extramuros. Cruz Chica. y lo acariciaron. -Yo a los envidiosos. Soñaba con un Mundo inmóvil. Ladró su bienvenida Cancerbero. por una pelusa.-Sweet home. cuando les previne que tuviesen cuidado con Belfegor! Por culpa de ustedes. Excelencias. que habían llegado a amarlo. por un pelo. Santo Dios? -¡Caramba. -Yo a los iracundos. Traigo recetas nuevas. ¡Qué razón tuve. hermosísimo.. por una crin. sus cuatro manos sabias. Señor Diablo.com . en las aguas del Aqueronte. ángeles y demonios? ¿Qué? ¿qué sería de mí. -Debo ver a Francesca y Paolo -anunció Asmodeo-. 25 de abril . a punto estuvimos de que nos fusionasen con los ángeles y ¿quién puede predecir cuál hubiera sido entonces nuestro destino común? ¿Qué haríamos. la sirena se zambulló. -cantó la brigada. por una pestaña. un Mundo que flotaría en los espacios infinitos.. bramó el toro asirio. mientras come con la boca superior... ¿Con quién nos mandó espiar. Les llevo una postal. ¡Qué bien se siente uno aquí! -Yo me encierro en las cocinas. sweet home. oliscando las pasturas ardientes del Tártaro. -Yo a los avaros.pdffactory. en el combo lecho de carey. con la inferior beberá. De no haber sido gracias a él. como una diáfana pompa de jabón. mancomunados. Top secret. Los monos. Dormía.25 de octubre de 1973 137 PDF created with pdfFactory Pro trial version www.