You are on page 1of 34

Arámbula, Félix 1 Modelos literarios del Siglo de Oro.

Viridiana Arámbula Alvarado 259323 Gabriela Sinahí Félix Correa 259442 La aventura caballeresca PRIMERA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA. Capítulo I. Que trata de la condición y ejercicio del famoso y valiente hidalgo don Quijote de la Mancha. 1.1 Las lecturas del hidalgo. Donde se dan a conocer los libros de caballerías que era costumbre de leer a Alonso Quijano, y el cómo fue su obsesión por ellas que las leía día y noche. 1.2 El caballero andante. Cuando se ordena a sí mismo el retomar el caballerismo andante, convirtiéndose a sí mismo en un caballero, incluidas todas las responsabilidades que ello conlleve. 1.3 La elección de los nombres. El nombramiento a sí mismo, a su ‘corcel’, y a su amada, tomando en cuenta la importancia y el porte que estos nombres debían tener. Capítulo II. Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote. 2.1 La primera salida. Cuando al tener su armadura, se decide a iniciar su aventura caballeresca, y sale sin ser notado de su casa. 2.2 Don Quijote en la venta. La primer parada que hace don Quijote en una venta, a la cual confunde con un castillo y a cada suceso que va pasando, lo va comparando e hilando a una entrada ‘real’.

Arámbula, Félix 2 Capítulo III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero. 3.1 La vela de las armas. Cuando se da cuenta que, para ser caballero debe velar sus armas, es decir, resguardarlas por una noche, así que le pide al ventero que él sea quien lo encamine. Al estar velando las armas, don Quijote pierde un poco más la cabeza, y golpea a un arriero y mata a otro por el simple hecho de acercarse y osar tocar sus armas. 3.2 Don Quijote es armado caballero. Al percatarse el ventero de lo ocurrido y de que los demás huéspedes ya no sólo se burlaban de don Quijote, sino que estaban comenzando a odiarlo por lo que hizo con los arrieros, decide informarle que ha cumplido con los requisitos, y le levanta la ‘sesión’ de toda la noche, a unas tres horas, diciéndole que al haber defendido de tal forma sus armas, ya no era necesario velarlas por más tiempo, e imita un nombramiento para hacerle creer que ahora ya es un caballero. Capítulo IV. De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta. 4.1 Aventura de Andrés. Al salir de la venta, va don Quijote sintiéndose el mejor de los caballeros, y es cuando escucha unas voces y se aproxima a ellas, para encontrar a un muchacho atado en un encino, desnudo, y recibiendo azotes por parte de un arriero, don Quijote decide tomar cartas en el asunto y le ordena al arriero que deje en paz al muchacho, le dice que es un aprovechado por colocarse contra alguien que, evidentemente, no está a su nivel ni condiciones para afrentarle con las mismas armas y fuerzas, éste le dice que el muchacho trabaja para él, que le ayuda a cuidar a sus ovejas, pero que es tan descuidado que cada día le falta una, y que, a pesar de ello, se atreve a

Arámbula, Félix 3 cobrarle el sueldo que le debe; don Quijote le ordena soltarlo y pagarle, el arriero le dice que lo hará, y don Quijote se retira, sin comprobar el que se realicen sus mandatos. 4.2 Aventura de los mercaderes. Al avanzar, se topa con unos mercaderes en medio del camino, los cuales venían en sentido contrario a don Quijote, y éste, al estar iniciando su caballería, pone en efecto una, la de mencionar a su dama y comprobar que se le respete como tal, pero uno de ellos, al parecer el bromista, le dice que no conocen a esa tal ‘Dulcinea del Toboso’, y pone en duda la hermosura y todo a lo cual don Quijote le hace referencia, entonces enfadado el caballero, arremete con Rocinante hacia ellos, con el propósito de vengar la ofensa hecha hacia su dama, pero Rocinante tropieza y cae junto con él, uno de los mercaderes, va y lo golpea, y deshace su armadura y lanza. Capítulo V. Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero. 5.1 La vuelta al hogar. Don Quijote está tirado en medio camino diciendo unos versos cuando un labrador que vivía por sus rumbos, lo escucha y va. Le ayuda a levantarse y le encamina hacia su casa. A lo largo del recorrido, se percata de la locura de don Quijote, pues habla como si fuera un personaje de sus libros de caballería. Le deja en su casa, en compañía de su sobrina, una criada, un cura y un barbero. Capítulo VI. Del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo. 6.1 El escrutinio de la biblioteca. Al estar dormido don Quijote, el resto de los presentes en el lugar, se dedican a deshacerse de los libros que poseía el caballero, ya que acusan a las novelas de ser las causantes de su falta de cordura. Se leen varios títulos, algunos se guardan y el resto son quemados.

Arámbula, Félix 4 Capítulo. VII. De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha. 7.1 La desaparición de la biblioteca. Don Quijote pregunta a la ama que en dónde están todos sus libros, a lo que ella responde que un encantador la ha hecho desaparecer; don Quijote parece creerle, y acusa a Fatón de aquel hecho. La sobrina apoya la versión de la ama y don Quijote ahora se siente más caballero, pues tiene un enemigo que busca el acarrearle males. 7.2 La segunda salida. Luego de la charla con su sobrina y ama, con respecto a los libros desaparecidos, solicita a Sancho Panza, un labrador que vivía cerca, y le habla de su reciente adquirida ocupación, de dice que él puede ser su escudero, y que, si lo hace, le obsequiará una ínsula de las que, estaba seguro, ganaría gracias a sus aventuras. Y con ello, salen sin ser vistos. Capítulo VIII. Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación. 8.1 Aventura de los molinos. Cuando don Quijote se enfrenta a 30 o 40 molinos de viento, creyéndolos gigantes. Sancho le advierte y dice que no son gigantes, que se trata de molinos, pero don Quijote, con lo de ‘Frestón’ presente, crea en su cabeza la hipótesis de que es él quien hace cambiar de forma a esas bestias. Se deja ir contra ellas y queda atrapado entre las aspas de un molino. 8.2 Los frailes de San Benito. Cuando al continuar con su andanza, don Quijote y Sancho se percatan de la aproximación de un par de hombres –los frailes de San Benito– quienes venían montados en un par de mulas, y atrás de ellos venía un coche, con varios a caballo acompañándole, así como dos

Arámbula, Félix 5 mozos a pié. Don Quijote los distingue como encantadores que llevan como secuestrada a una princesa dentro del coche. Sancho intenta sacarle de su error mostrándole que no eran más que dos frailes, pero don Quijote, sin entender razones, se adelanta y los enfrenta. A uno de ellos lo tumba de su mula, y el otro, ni tardo ni perezoso, arranca con su mula a todo galope. Sancho aprovecha y saquea al fraile derrumbado, luego un par de mozos de los mismos frailes le cuestionan el porqué lo hace, y Sancho sólo se defiende diciendo que está en todo su derecho de coger lo que quisiere, ya que don Quijote había marcado su victoria. Pero don Quijote se aleja para aproximarse a los del coche, y viendo esto los mozos, comienzan a golpear a Sancho. El fraile sube nuevamente a su mula y sale disparatado del lugar. 8.3 Aventura del Vizcaíno. Don Quijote llega hasta los del coche, y demanda la liberación de la princesa cautiva, y escuchándolo uno de los escuderos –que era el vizcaíno–, le hizo frente al caballero andante, y le arremetió con una lanza. Don Quijote sale herido. El vizcaíno reconoce la poca cordura de don Quijote, toma una almohada y se la coloca como protector para volver a enfrentar al caballero que le cerraba el paso. SEGUNDA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA. Capítulo IX. Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron. 9.1 Hallazgo del manuscrito. Aquí se corta la aventura del vizcaíno, para dar a conocer el cómo –supuestamente– es encontrada la continuación. Cervantes maneja un par de narradores, en donde menciona que no sabía la continuación de la historia, así que se propone el buscarla, y batalla en hacerlo, hasta que ve unos pergaminos de un muchacho que llegó a vender varios cartapacios y papeles viejos a un sendero. Al darle lectura a uno de ellos, el morisco –que, se supone, es el traductor– comienza a

Arámbula, Félix 6 reír, y entonces le cuestiona que de qué ríe, a lo que menciona a Dulcinea del Toboso y es ahí cuando reconoce que son las partes faltantes de esta historia, y al ver que decía que era escrita por Cide Hamete Benengeli, sabe que es lo que resta y no posee de la aventura. Entonces le pide al morisco que le traduzca esos cartapacios de don Quijote, y diciéndole que le pagaría lo que pidiese. Luego de mes y medio, en donde lo lleva a su casa, estuvo por completo traducida. 9.2 Aventura del vizcaíno. Se continúa el relato del vizcaíno, se enfrentan él y don Quijote, y el primero, confiándose de la probable poca fuerza de don Quijote, una fuerte arremetida se lleva obligándolo a caer, don Quijote le amenaza con cortarle la cabeza si no se rinde, y las mujeres que iban en el coche, recapacitan de su shock inicial y le piden piedad. Don Quijote se retrasa y les dice que vaya el vizcaíno con Dulcinea del Toboso a decirle todo cuanto hubiere pasado. Ellas le aceptan, con tal de irse pronto, y se alejan. Capítulo X. De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno y del peligro en que s vio con una caterva de yangüeses. 10.1 Don Quijote y Sancho. En esta parte es en donde Sancho Panza comienza a advertir a don Quijote, así como temer de la Santa Hermandad, mencionándole todo lo referente a ella. Don Quijote no hace caso y dice que por ser caballero no va a comparecer en nada de lo que haga, y agregándole que cuidaría y protegería a Sancho también. Inicia Sancho a quejarse del dolor que le provocan los golpes recibidos y don Quijote menciona el Bálsamo de Fierabrás explicándole lo que es y sus funciones. Capítulo XI. De lo que le sucedió a don Quijote con unos cabreros. 11.1 Discurso de la edad dorada.

Arámbula, Félix 7 Aquí es recogido por unos cabreros, los cuales, le comparten de su cena y sientan a Sancho a su lado. Luego inicia su discurso de la edad dorada en donde marca que no había diferencia alguna entre las personas, que era una época pacífica, y que se actuaba sin la búsqueda de un artificio. Una época limpia y libre. 11.2 Cena con los cabreros. Luego de terminar de cenar, y del final del discurso dorado por parte de don Quijote, uno de los cabreros le dice que quieren complacerle con el canto de un compañero, el cual es llamado, y le dicen que comience a cantar. 11.3 Canción de Antonio. Antonio inicia un canto de su propia autoría, hablando del romance de sus amores. Capítulo XII. De lo que contó un cabrero a los que estaban con don Quijote. 12.1 Historia de Grisóstomo y Marcela. Al terminar, llega un mozo y les comunica del fallecimiento de Grisóstomo, y les cuenta que su causa es por Marcela. Comienzan la andanza hacia el lugar del entierro de Grisóstomo, y en el camino, un cabrero le cuenta a don Quijote la historia. Marcela, una mujer muy bella, rechaza a Grisóstomo, por lo cual, al parecer, éste decide perder la vida al no ser correspondido. Capítulo XIII. Donde se da fin al cuento de la pastora Marcela, con otros sucesos. 13.1 Don Quijote y Vivaldo. Vivaldo le cuenta todo lo que Pedro, el anterior cabrero, le había contado ya de Grisóstmo y Marcela. Al terminar, Vivaldo le cuestiona a don Quijote sus razones de estar ahí, a lo que responde su ya común letanía sobre la andante caballería. Todos al oírlo le tomaron por loco, y Vivaldo le pide que le diga lo que es la caballería andante, a lo que don Quijote le da una charla ‘esclarecedora’ del tema, con todas las variantes que este tema pudiese tener, dándole una breve reseña de su oficio.

Arámbula, Félix 8 13.2 Ambrosio. Ven a veinte pastores bajar y uno los identifica como quienes traen condigo el cuerpo de Grisóstomo. Preparan el lugar del entierro y uno de ellos le cuestiona a otro –Ambrocio–, que si es el lugar que Grisóstomo había escogido para sepultura, algo que él afirma. Luego comienza a dar una charla del que fuera Grisóstomo en vida y las desdichas que vivió a causa de la ‘ingratitud’ de Marcela. Capítulo XIV. Donde se ponen los versos desesperados del difunto pastor, con otros no esperados sucesos. 14.1 Canción de Grisóstomo. En donde Vivaldo le da lectura a la “canción desesperad” que, según palabras de Ambrosio, fue el último papel que escribiera Grisóstomo. 14.2 La pastora Marcela. Al término de la lectura del papel, Marcela hace aparición dando un monólogo que desmiente de todo lo que le acusan, y abriendo los ojos de aquellos que estuvieron engañados con anterioridad. 14.3 Entierro de Grisóstomo. Marcela se retira, luego de defenderse y aclararlo todo, don Quijote ordena que nadie la siga, pues coincide y le da razón al respecto de las palabras pronunciadas por la pastora, y se comienza con la ceremonia del entierro de Grisóstomo. TERCERA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA. Capítulo XV. Donde se encuentra la desgraciada aventura que se topó don Quijote en ropar con unos desalmados yangüeses. 15.1 Aventura de los yangüeses.

Arámbula, Félix 9 Donde don Quijote y Sancho toman un respiro, pero no atan a rocinante, provocando su acercamiento a unas yeguas, y por ende, que sus dueños comiencen a darle de palos. Don Quijote al ver lo que acontece, va en su defensa, y tanto él como a Sancho, también terminan golpeados. 15.2 Don Quijote y Sancho. Sancho le comenta a don Quijote que él es un ser pacífico, a lo que su amo le dice que para ser gobernador debe comprender y manejar todo tipo de conocimientos, incluyendo el de estrategia bélica, pues nunca un pueblo puede estar sin problemas. Capítulo. XVI. De lo que le sucedió al ingenioso hidalgo en la venta que él se imaginaba ser castillo. 16.1 En la venta. De cuando llegan a la venta, Sancho llevando atravesado a don Quijote en el asno, debido a los golpes, el ventero los recibe con un susto al ver el estado en que viene. La esposa del ventero y su hija, tratan a don Quijote las heridas. Sancho les inventa una historia para cubrir la verdadera razón de los golpes. Luego sale la asturiana Maritornes, con la cual Sancho comienza a hablar, ella le pregunta quién es el herido, él le habla de don Quijote y de la caballería andante. 16.2 Don Quijote, Maritornes y el arriero. Ya siendo de noche, don Quijote, el arriero y Sancho, comparten un mismo espacio para dormir. El arriero, conociendo los servicios de Maritornes, le dice que pase con él más tarde, a lo que ella acepta. Luego de un tiempo, Maritornes cree que ya deben estar dormidos todos, así que se dispone a ir con el arriero, pero antes de llegar a él, don Quijote, en una de sus alucinaciones, la ve como la princesa que está enamorada de él, así que cree conveniente el aclararse con ella, así que la ala hacia él y la mantiene pegada diciéndole distintas cosas. El arriero, sintiendo la tardanza de Maritornes y escuchando a don Quijote, se molesta y le da un golpe a don Quijote que lo deja noqueado. A lo que Sancho se despierta, ya que Maritornes se escinde en su cama. El

Arámbula, Félix 10 ventero llega, así mismo un cuadrillero y se arma un escándalo, pues el cuadrillero piensa muerto a don Quijote. Capítulo XVII. Donde se prosiguen los innumerables trabajos que el bravo son Quijote y su buen escudero Sancho Panza pasaron en la venta que por su mal pensó que era castillo. 17.1 Sucesos de la venta. Don Quijote vuelve de su letargo y le pide a Sancho que le diga que ha sucedido, luego le dice que cree que un encantador es quien ha actuado esa noche, pues aún continúan a oscuras. Después le hablan al cuadrillero, el cual va y se fija que realmente no estaba muerto don Quijote, pero le habla de tal forma, que don Quijote se ofende y le habla aún peor, así que éste, le azota un candil en la cabeza, quebrándolo y dejando a Sancho y don Quijote solos de nuevo. Don Quijote le dice a Sancho que el cuadrillero es el encantador. A lo que Sancho en un inicio no cree, pero luego de las razones que da don Quijote, las dudas lo hacen desconfiar. 17.2 El bálsamo de Fierabrás. Don Quijote pide algunos ingredientes, pues dice que hará el tan mencionado Bálsamo de Ferrabrás, a lo que el ventero le da lo necesario, don Quijote hace la mezcla y se la bebe, tal cual lo hace Sancho, pero mientras que a don Quijote le hace bien, a Sancho lo deja peor de cómo estaba. Entonces, don Quijote se excusa diciendo que no le ha hecho efecto, porque Sancho no es caballero. 17.3 Manteamiento de Sancho. Cuando llega la hora de partir, el ventero pide su cuota, a lo que don Quijote no cree que sea venta, pues él la había visto como castillo, así que vuelve a culpar al encantador, y le dice al ventero que los caballeros andantes no pagan, sino que deben ser servidos en agradecimiento por sus actos. Y así, arranca con rocinante, pero Sancho aún no sale, así que queriéndole cobrar a él,

Arámbula, Félix 11 les responde que él, al igual que su amo, no debe pagar nada, pero ello no se lo toman bien quienes ahí estaban, así que toman a Sancho y comienzan a mantearlo, don Quijote regresa, pero no puede pasar, así que de nueva cuenta, dice que los encantamientos están en su contra. Capítulo XVIII. Donde se cuentan las razones que pasó Sancho Panza con su señor don Quijote, con otras aventuras dignas de ser contadas. 18.1 Don Quijote y Sancho. Don Quijote se piensa que aquella venta estaba encantada, pero Sancho le corrige diciendo que no, ya que había oído voces humanas mientras le manteaban. 18.2 Aventura de los rebaños. Mientras continuaban su camino Don Quijote diviso dos humaredas que se podían ver desde donde se encontraban. Así que Don Quijote llegó a la conclusión de que esas humaredas procedían de dos ejércitos que se estaban enfrentando. Don Quijote y Sancho se subieron a una colina para ver mejor la supuesta batalla, y una vez allí Don Quijote comenzó a decir personajes famosos, describiendo la batalla y las armas que llevaba cada ejercito. Cuando ya estaban más cerca Sancho se percató de que las humaredas procedían de unos rebaños de ovejas, y se lo hizo saber a Don Quijote, pero este se empeño en que eran ejércitos y se avalando sobre la ovejas. Los pastores le empezaron a tirar piedras causándole heridas y rompiéndole algunas muelas. Capítulo XIX. De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo y de la aventura que le sucedió con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos. 19.1 Aventura de los encamisados. Sancho le comenta a Don Quijote que todas estas desventuras que están padeciendo son causa de que Don Quijote ha roto su juramento de no comer pan. Don Quijote le dice que tiene razón pero que él también tiene parte de culpa ya que no se lo había recordado.

Arámbula, Félix 12 De esta forma se hizo de noche y vieron a través del camino unas luces que se acercaban. Cuando ya se encontraban muy próximas don Quijote les pregunto qué de dónde venían, entonces uno de los encamisados le dice que van de prisa que no se pueden detener, y pica a la mula para avanzar, pero don Quijote enojado, agarró a la mula y la detuvo para preguntar de nuevo su destino y de dónde venían, pero la mula se asustó del jalón y tiró a su tripulante. Un mozo empezó a denostar a don Quijote, y éste, encolerizado, arremete con la lanza a otro y así herido cae al suelo. Los demás encamisados salieron huyendo, ya que no eran de batallas. Don Quijote apunta al que está en el suelo y de dice que se rinda o le matará a lo que él le responde que cometería un sacrilegio ya que es un licenciado, pero luego rectifica y dice que en realidad es un bachiller y que lo que llevaban era un muerto, un caballero que murió de fiebre. Así Don Quijote llamó a Sancho -el cual aprovechando la oscuridad había estado robando algunos alimentos-, para que ayudase a levantar al pobre bachiller, y luego lo colocó en su mula y le dijo que siguiera su camino. 19.2 El caballero de la triste figura. Sancho a su vez presentó a Don Quijote como "El Caballero de la triste figura", don Quijote le cuestiona el por qué, y éste le dice que por su apariencia, porque no tenía muelas y porque la cara la tenía muy delgada de no haber comido en todo el día. (Aquí, Cervantes comete un error, pues antes y después de la explicación de Sancho con respecto a “El caballero de la triste figura”, dice que ‘el bachiller se fue’). Capítulo XX. De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha. 20.1 Aventura de los batanes.

Arámbula, Félix 13 Después de haber puesto los restos de comida sobre los caballos comenzaron a caminar por el prado arriba guiados por el instinto, y que era muy de noche y la visibilidad era prácticamente nula. Se oían grandes ruidos los cuales asuntaban a Sancho, y viendo esto Don Quijote le dijo a Sancho: yo soy quien ha de resucitar los de la tabla redonda, los 12 de Francia y los 9 de la fama; y mientras tanto los ruidos no cesaban. Una vez dijo esto Don Quijote le dijo a Sancho que esperase ahí durante 3 días y que si en ese plazo no volvía que regresara a la aldea y le dijese a su amada Dulcinea que su amado caballero había muerto por acometer cosas que le hicieran digno suyo. Sancho al oír esto se puso a llorar y le dijo que no se marchara todavía y que esperase a mañana, pero al ver que Don Quijote no le hacía caso le ato las patas a Rocinante para que no pudiese cabalgar y Don Quijote al ver que su caballo no cabalgaba decidió esperar al día siguiente. Durante esa noche Sancho comenzó a contar un cuento de un cabrero en donde don Quijote debía llevar la cuenta de unas cabras, pero no le presta atención así que no concluye el cuento. Así pasó la noche y ya al amanecer se ponen en camino de aquel enorme ruido, llegaron a unas peñas en donde encontraron seis mazos de batán, Don Quijote se acercó y cuando se dio cuenta de lo que era ese ruido agacho la cabeza con pesadumbre y Sancho lo vio se comenzó a reír. 20.2 Don Quijote y Sancho. Sancho le dice a don Quijote que no se sulfure, que no es tan grave lo que ha pasado, pero don Quijote, a pesar de aceptar que es algo de risa lo acontecido, aún así, die que no es digno de contarse. Le hace mención de un testamento que hay en su casa, pero le aclara que los escuderos no gozan de paga, al contrario, sin ella deben servir a sus amos. Capítulo XXI. Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras sucedidas a nuestro invencible caballero.

Arámbula, Félix 14 21.1 El yelmo de Mambrino. Al principio del capítulo se cuenta como don Quijote cree estar viendo a lo lejos el famoso yelmo de Mambrino, el cual, según don Quijote, lo lleva un caballero que va montada en un gran caballo. Al momento de manifestar don Quijote su interés por este yelmo Sancho se apresura en decirle que no saque conclusiones precipitadas que puede armar una buena. Don Quijote sin hacerle caso se abalanza sobre este pobre hombre arrebatándole así el supuesto yelmo de Mambrino, diciéndole que le ha ganado bien. Aunque ese Yelmo no es más que una simple bacía que solían utilizar los barberos. 21.2 Don Quijote y Sancho. Luego Sancho le dice lo que es, pero don Quijote le dice que los encantadores tienen la culpa, que por eso él no puede ver al yelmo y lo ve como bacía, pero que él mismo, don Quijote, lo ve tan perfectamente como lo que es. Luego don Quijote le comienza a hablar a Sancho de los tratados que suelen darse a los caballeros en las cortes y/o castillos en que les reciben. Y hacen planes a futuro, le dice a Sancho que se casará con una hija de un Duque muy principal, todo en agradecimiento a su apoyo incondicional que le haya otorgado. Capítulo XXII. De la libertad que dio don Quijote a muchos desdichados que mal de su grado los llevaban donde no quisieran ir. 22.1 Aventura de los galeotes. Aquí, don Quijote ve a unos galeotes, unos convictos que llevan a las galeras para que paguen sus fechorías, pero don Quijote, aún sabiendo por parte de Sancho que esa era orden real, y que ellos eran ladrones, no le toma en cuenta y se va a plantar al frente preguntándole a cada uno qué hizo y qué condena obtuvo. Les pregunta a varios, y llega a Ginés de Pasamonte. Don Quijote, se hace el héroe una vez más, liberando a todos los que llevaban, don Quijote les dice que vayan a Dulcinea, pero éstos le dicen que no, así que se enoja y les ofende, éstos,

Arámbula, Félix 15 comenzaron a apedrear a don Quijote, y Sancho junto a él. Luego cada uno escapa por el lugar más conveniente para cada quien. Capítulo XXIII. De lo que aconteció al famoso don Quijote en la Sierra Morena, que fue una de las más raras aventuras que en esta verdadera historia se cuentan. 23.1 En Sierra Morena. [Esto viene en una nota, pues no se habla de ello en el capítulo: Mientras estaban Don Quijote y Sancho durmiendo se acercó allí uno de los galeotes (Ginés de Pasamonte) que habían escapado en el capitulo anterior y le robó a Sancho su asno para más tarde venderlo y sacar así algún dinero, ya que por el caballo de Don Quijote, Rocinante, no ganaría ni una sola moneda.] 23.2 Hallazgo de la maleta Cuando despertó, Sancho vio como su amo apuntaba con su lanza un bulto en el suelo, por lo cual corrió a ayudarle y entonces descubrió que con la lanza estaba levantando un cojín y una maleta medio podridos y deshechos. En la maleta habían cuatro camisas y alguna que otra prenda más así como un montoncillo de escudos, los cuales don Quijote le da permiso a Sancho de que los conserve. 23.3 Don Quijote, Sancho y el cabrero. Al proseguir se topan con un hombre semidesnudo brindando y alejándose, luego con un cabrero, el cual comienza a decirles que él hombre que se habrían topado antes, estaba fuera de sus cabales, que a veces reaccionaba y pedía comida, pero a veces la robaba con violencia, decía que se internaba en las cuevas y que la maleta y el cojín encontrados, muy probablemente le pertenecían a él, así como una mula que ya estaba muerta y descomponiéndose unos lugares más allá. 23.4 El roto de la mala figura.

Arámbula, Félix 16 Al ir con el cabrero, vuelven a topar con el loco, pero al parecer estaba cuerdo, don Quijote le ofreció su ayuda, y éste la aceptó, y se le denomina “El roto de la mala figura”. Capítulo XXIV. Donde se prosigue la aventura de la Sierra Morena. 24.1 Historia de Cardenio. Resulta que “El roto de la mala figura”, se llama Cardenio, y dice que se ha autoexiliado él mismo, porque una desgracia aconteció en su vida. Don Quijote, que le encanta saber de todo, le pregunta por su historia, y el comienza a contarla, pero advierte que no deben interrumpir, porque si no, no sabrá como retomarla, y don Quijote, haciendo lo mismo que cuando Sancho contaba la de las cabras, le interrumpió, y éste, perdiendo el juicio se alejó dejándolos a medias con la historia. Capítulo XXV. Que trata de las extrañas cosas que en Sierra Morena sucedieron al valiente caballero de la Mancha, y de la imitación que hizo a la penitencia de Beltenebros. 25.1 Penitencia de don Quijote. Don Quijote dice que Sierra Morena es un buen lugar, tal como en el Amadís, para autoexiliarse y hacer penitencia. Le dice a Sancho que tiene que verlo perder el juicio, andar desnudo y cometiendo barbaridades incoherentes. Le dice que todo ello se lo debe contar a la sin par Dulcinea del Toboso, junto con una carta, la cual escribe don Quijote en una libreta que habían hallado en la maleta de Cardenio. 25.2 Dulcinea del Toboso. Don Quijote describe a Dulcinea, habla tanto de ella que Sancho cae en la cuenta de que se trata de Aldonza Lorenzo. Y prometiéndole don Quijote a Sancho 3 pollinos que tenía en sucasa, y escribiendo el mandato para que su ama y/o sobrina se los entregasen, Sancho se quedó resignado. 25.3 Penitencia de don Quijote.

Arámbula, Félix 17 Don Quijote le dice a Sancho que debe contar como un testigo de lo mal que se ha cuelto don Quijote a causa de Dulcinea, Sancho le dice que no es necesario que se maltrate ni sufra, que él le ha visto hacer demasiadas hazañas, pero al final acepta observar a don Quijote medio desnudo, brincando y haciendo pantomimas, pero sin querer ver más, arranca con rocinante rumbo a la Mancha. Capítulo XXVI. Donde se prosiguen las finezas que de enamorado hizo don Quijote en Sierra Madre. 26.1 Penitencia de don Quijote. Don Quijote, al dejar de hacer las loqueras que estaba haciendo, y percatándose de que Sancho ya se alejaba, se subió a unas peñas, así semidesnudo, para ponerse a pensar. Y tener más que en claro que su Dulcinea jamás le engañaría. 26.2 Sancho, el cura y el barbero. Sancho nota que se va acercando a la venta en donde le mantearon, así que decide mejor no entrar, pero se da cuenta de que salen dos hombres que se le hacen familiares, y ellos, al verlo, le reconocen, le llaman y le preguntan por don Quijote, Sancho les da las nuevas y les comunica que le llevará una carta a Dulcinea, pero que necesita ser transcrita, y al buscarla, se percata que ha olvidado el libro en la Sierra Morena, así que, haciendo acopio de toda su capacidad de retención, le inventa unas dos tres cosas al barbero, quien le ayudaba a descifrar la verdadera intención de la carta. Luego le dicen que no importa que no se la lleve, mientras que le diga a don Quijote que lo hizo, con eso bastaría, y ellos le darían los pollinos prometidos. Sancho, ya más tranquilo, no puso objeción. Capítulo XXVII. De cómo salieron con su intención el cura y el barbero, con otras cosas dignas de que se cuenten en esta grande historia. 27.1 Sancho el cura y el barbero.

Arámbula, Félix 18 El barbero y el cura al estar preocupados por Don Quijote deciden disfrazarse, uno como doncella andante y el otro como su escudero respectivamente; ya puestos sus trajes y después de pedirle a Sancho que los condujese al lugar donde se encontraba el caballero de la triste figura comenzaron su viaje, al llegar al camino que Sancho había dejado marcado para a su regreso poder encontrar a Don Quijote; después de hablar un momento sobre lo que se le diría al caballero el cura y el barbero le dijeron al pobre escudero que fuera el primero a encontrarse con su señor y que ellos lo alcanzarían después. 27.2 Encuentro con Cardenio. Al quedarse solos en el bosque el cura y el barbero escucharon una hermosa voz que cantaba sus penas eran tan hermosa que decidieron salir a su búsqueda y al adentrarse más al bosque encontraron a un joven de fachada andrajosa el cual ya ha sido mencionado en capítulos anteriores con el nombre de Cardenio, el joven al tratar de explicar su estado le pide al barbero y cura que escuchen su triste historia. 27.3 Historia de Cardenio. El joven muchacho comienza a contarles su desventurada historia desde el principio pero como al lector ya anteriormente se le había mostrado una primera parte en este capítulo solo se narra el desenlace donde Cardenio cuanta como es que después de escuchar a Lucianda que acepta como esposo a Don Fernando sale vuelto loco de la ciudad y termina vagando solo en aquel inmenso bosque; después de que terminan con esta historia a lo lejos escuchan el llanto de una dama. CUARTA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA. Capítulo XXVIII. Que trata de la nueva y agradable aventura que al cura y barbero sucedió en la misma sierra. 28.1 Encuentro con Dorotea.

Arámbula, Félix 19 Después de que el cura, Cardenio y el barbero escuchan el llanto de una muchacha deciden ir a ver de quien se trataba, cuando por fin encuentran de dónde provenía se quedaron un rato observando a la hermosa muchacha que estaba lavándose los pies en el río y al acercarse a ella y preguntarle por el motivo de su llanto Dorotea, que es el nombre de la muchacha, comienza a contarles su trágica historia de amor.

28.2 Historia de Dorotea. Dorotea cuenta como un hombre llamado Don Fernando le prometió casarse con ella pero que después de que él consiguiera lo que quería simplemente la dejo, días después de pasado esto se enteró que aquel hombre estaba por casarse con una señorita llama Lucianda lo cual al final no sucede por diferentes situaciones; gracias a esta historia nos damos cuenta que los personajes que menciona Dorotea son los mismos ya mencionados anteriormente por Cardenio. Capítulo XXIX. Que trata de la discreción de la hermosa Dorotea, con otras cosas de mucho gusto y pasatiempo. 29.1 Cardenio y Dorotea. Cardenio conforme escuchaba la historia de la hermosa Dorotea se iba dando cuanta que del hombre que hablaba era aquel Don Fernando amigo traicionera que le había robado a su hermosa dama Lucinda; al terminar la hermosa dama con su historia Cardenio le confiesa quien es él y el papel que juega dentro de la historia que ella contó y después le promete que la ayudara a encontrar a Fernando para que le cumpla su palabra de casamiento. 29.2 La princesa Micomicona. Llega Sancho a la búsqueda del cura y del barbero los cuales se encuentran muy interesados en las historias ya antes contadas, cuando llega a ellos les cuanta de que manera

Arámbula, Félix 20 encuentra a su señor, Dorotea pregunta quien es Don Quijote y el cura y el barbero le cuentan la historia del caballero y del plan que tienen para intentar llevárselo de nuevo a casa, la joven al escuchar la historia se ofrece a ayudarlos y fungir como la doncella en apuros que ellos necesitaban; ya disfrazada de esta manera salió Dorotea en búsqueda de Don Quijote al cual le pidió ayuda para que fuera a matar a un gigante que le había quitado las tierras heredadas por su padre, El caballero de la triste figura al ver la desesperación de aquella princesa acepta ayudarla y comienzan un viaje hacia Micomicon que es el lugar de donde proviene la inventada princesa Capítulo XXX. Que trata del gracioso artificio y orden que se tuvo en sacar a nuestro enamorado caballero de la asperísima penitencia en que se había puesto. 30.1 Historia de Micomicona. Dorotea comienza a inventar la historia de la princesa Micomicona y a contársela a Don Quijote, le dice que es una princesa que vienen de Micomicon y era hija del rey Tinacrio el Sabidor y de la reina Jaramilla. El rey predijo que el gigante Pandafilando le pediría matrimonio a ella, pero como no se quería casarse con el gigante partió a buscar a un caballero que la salvase del él y que posteriormente se casase con ese mismo caballero. 30.2 Don Quijote y Sancho. Sancho muy contento le dice al Quijote que al ayudar a la princesa por fin tendrá una tierra en la cual mandar y pues a una dama hermosa como esposa también a lo que le contenta el caballero que a él solamente le interesa el ayudar a Micomicona con lo del asunto del gigante pero casarse con ella no porque todo su amor está destinado para su sin par Dulcinea del toboso, sancho al escuchar esto toma enojo y comienza a quejarse lo que provoca que Don Quijote se enfuresca. Capítulo XXXI. De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y Sancho Panza, su escudero, con otros sucesos.

Arámbula, Félix 21 31.1 La embajada de Sancho. Aquí Sancho cuanta como es que encuentra a Dulcinea y un poco desesperado Don Quijote le pide a su escudero que le cuente de manera más concreta la reacción que había tenido su dama al recibir la carta que le había mandado, Sancho le conto que al tenerla en las manos la había rompido ya que ella no sabía leer y que no quería que nadie se enterase de los secretos que ahí se contaban y que mejor le dijera a su señor que fuera lo más rápido que le fuera posible al Toboso ya que ella tenía unas ganas enormes de verlo. 31.2 Encuentro con Andrés. Mientras seguían su camino hacia el reino de Micomicon se encuentran al joven Andrés, ese joven fue al que don quijote ayudo cuando su patrón lo estaba moliendo a azotes en el bosque la noche en la que Don Quijote había sido nombrado caballero; al recordar el caballero quien era aquel muchacho le conto a sus acompañantes toda esa aventura Andrés confirmo todo lo que decía el caballero sólo que el final no era como es lo pensaba ya que su amo lo había golpeado todavía más y que de eso Don Quijote tenía la culpa por meterse en asuntos de los demás, después de escuchar esto Quijote se ofrece a vengar su ofensa, el joven no acepta solamente le pide que le dé algo de comida para seguir su camino y le dice que si lo vuelve alguna vez a ver en peligro que ni se le ocurra volver a defenderlo. Capítulo XXXII. Que trata de lo que sucedió en la venta a toda la cuadrilla de son Quijote. 32.1 Los libros de caballería. Llegaron a una venta donde ya anteriormente Don Quijote había estado con su escudero, ya estando dentro, el caballero andante dormido en un cuarto y los demás acomodados comenzaron a hablar sobre la locura de Don Quijote la cual había sido causada por los libros de caballería, el ventero no está de acuerdo con eso y comienza a defender fieramente a tales textos,

Arámbula, Félix 22 la esposa del ventero, la hija y maritornes dicen disfrutar mucho de esos relatos, el barbero y el cura continúan diciendo que esos libros son malos y que cuentan puras mentiras, Sancho al escuchar esta discusión queda un tanto confundido porque no sabe a quién hacer caso; mientras continua la discusión el ventero menciona que él tiene algunos libros de caballería por lo que el cura le pide que se los muestre al llevárselos escoge uno del cual se cuenta la historia en los siguientes capítulos. Capítulos XXXIII, XXXIV y XXXV. Donde se cuenta la novela del “Curioso impertinente”. 33 y 34.1 Novela del “Curioso impertinente”. En esta novela se nos habla de dos amigos, Lotario y Anselmo el cual se casó con Camila, cuya amistad era tan grande que llegaron a llamarlos los dos amigos. Entre estos dos personajes se produjo un dilema ya que Anselmo quería poner a prueba a su mujer, Camila, haciendo que su amigo Lotario le ofreciera regalos y joyas para que se probase así la fidelidad que tenía la mujer hacia su esposo. Lotario en un primer momento se niega a hacer tal cosa ya que consideraba que Camila era una mujer muy pura y muy honrada como para acceder a estas ofrendas, y que lo único que se conseguiría con ese plan era demostrar la honestidad de Camila y la poca confianza que tenía Anselmo hacia su ella. Lotario tras ver que su amigo estaba dispuesto a utilizar a otra persona para poner en práctica su plan accede a ponerlo en acción él mismo. Pero lo que hace es contarle a Anselmo conversaciones ficticias en las cuales Camila no accede a aceptar las ofrendas que este le hace. Anselmo al darse cuenta de la mentira amenaza a Lotario con buscar a otro, pero Lotario le jura que volverá a realizar el plan que había ideado Anselmo con anterioridad para lo cual era

Arámbula, Félix 23 necesario que el marido dejara solos a Camila y a Lotario durante 8 días para que este último pusiera en marcha el extraño plan. Tras esos días de incertidumbre Camila se da cuenta de los sentimientos de Lotario y le escribe una carta a su marido contándole lo que estaba sucediendo, Anselmo al percatarse de que el plan funciona responde a su esposa diciéndole que no se preocupara de nada que él llegaría pronto. Cuando este llega le pregunta a su amigo Lotario que es lo que había sucedido en su ausencia y el amigo le confirma la pureza de su mujer la cual no cesa de rechazar sus proposiciones. Camila le cuenta todo a su criada Leonela la cual utiliza esta información para llevar a la casa de su ama a su amante, sabiendo que si Camila decía algo a Anselmo ella podría contarle todo acerca del verdadero amor de Lotario hacia Camila. Lotario le cuenta a Anselmo que ha visto salir a un hombre de la casa pensando que este había estado con Camila, habiendo estado en realidad con la criada, Leonela. Entre Lotario, Camila y Leonela consiguen que Anselmo se esconda como quien no quiere la cosa en una habitación de la casa para así poner en funcionamiento un plan para que tanto Camila como Lotario pudieran quedar bien y resolver todo el enredo que se había formado. Al acabar con este plan Anselmo sale a hablar con Lotario para manifestarle su alegría tras ver que su esposa es tan pura y sincera como creían en un primer momento y para felicitar a Lotario por lo buen amigo que era y lo bien que se había portado con él. 35.2 Aventura de los cueros en vino. Antes de que se terminara de contar la historia del curioso impertinente entro sancho a donde estaban todo y comenzó a decirles que fueran a ayudar a su amo quien estaba enfrentado al gigante en la habitación en la que antes estaba durmiendo, fueron todos hacia allá y cuando entraron encontraron a Don Quijote con su espada en mano imaginando que estaba peleando con

Arámbula, Félix 24 el gigante que iba por la princesa Micomicona, mientras su lucha se desarrollaba pensaba haber picado al gigante con su espada y que este estaba bañado en un charco de su propia sangre pero realmente lo que estaba pasando es que el caballero andante se estaba enfrentando a unos sueros de vino que ya había atravesado con su espada y la sangre que se imaginaba era solamente el vino que se había derramado. 35.2 Novela del “Curioso impertinente”. Aquí se termina de contar la historia de los dos amigos y la fiel esposa de uno de ellos. Continuando con la lectura de esta curiosa novela Leonela se había escapado con Camila y Lotario dejando a Anselmo solo en la casa. Cuando Anselmo descubrió que le habían dejado solo decidió irse a una de las casas que tenía un amigo suyo en el campo, donde murió una vez hubo escrito un epílogo de su vida, en la cual explicaba como moría por Camila. Dándonos cuenta de esta manera que Camila y Lotario no eran las personas que decían ser, aunque la culpa no fue solamente de ellos ya que el plan fue ideado por el que salió más afectado. Capítulo XXXVI. Que trata de la brava y descomunal batalla que don Quijote tuvo con unos cueros de vino tinto, con otros raros sucesos que en la venta de sucedieron. 36.1 Encuentro en la venta. A la venta llega Don Fernando acompañado de la hermosa Lucinda y se encuentran con Dorotea y Cardenio; Dorotea le exige a Fernando que cumpla su palabra de matrimonio que le dio a ella y que deje que Cardenio y Lucinda vivan su amor libremente, Don Fernando acepta y decide quedarse con la bellísima Dorotea, Sancho al ver que realmente la princesa Micomicona en realidad era una simple doncella llamada Dorotea se decepciona y mientras él se duele por lo que se enteró los enamorados van contando sus historias y todo lo que habían sufrido por estar separados.

Arámbula, Félix 25 Capítulo XXXVII. Donde se prosigue la historia de la famosa infanta Micomicona, con otras graciosas aventuras. 37.1 Don Quijote y Sancho. Don quijote se encuentra todavía en su cuarto durmiendo y pensando que se enfrentó al gigante que quiere atrapar a la princesa cuando entra Sancho a contarle lo que afuera había pasado y como es que se había enterado de que la princesa resulto ser una simple doncella que se llamaba Dorotea y que el gigante era un tal llamado Don Fernando, Quijote no puede creer todo lo que le dice su escudero y para justificar aquel cambio de estado cree que todo es obra de encantamiento como les había pasado ya en aquel “castillo”. 37.2 Don Quijote, Dorotea y Sancho. Sale en caballero de la triste figura a averiguar qué es lo que estaba pasando y a verificar si lo que le había dicho Sancho era verdad, ya fuera del cuarto se acerca la Dorotea y le cuenta todo lo que su escudero le había contado, Dorotea todavía dentro de su papel le dice que todo eso es mentira y que todavía está interesada en su ayuda, Don quijote molesto regaña a Sancho por todas las mentiras que le contó, el escudero se defiende y dice que está muy contento de que la princesa realmente lo fuera todavía. 37.3 El cautivo y Zoraida. A la venta llegan dos personas un hombre y una mujer esta última con aspecto de mora, el hombre que es mencionado como el cautivo se acerca al ventero para pedirle un cuarto, el ventero le dice que ya no hay espacio y un poco decepcionado el cautivo se acerca a la mujer y le dice lo que pasaba; Dorotea y Lucinda al ver la pesadumbre de la mujer le ofrecen que comparta la habitación con ella, la mora no entiende lo que le dicen ya que no hable lengua cristiana lo cual explica el cautivo, él les cuenta que ella es mora pero quiere ser bautizada cristiana y que se llama Zoraida.

Arámbula, Félix 26 37.4 Discurso de las armas y las letras. Don Quijote, mientras están cenando, comenzó a hacer un discurso sobre el arte de las armas y las letras intentando descifrar cuál de ellas es la mejor de las artes y principalmente, obviamente siendo el hombre de armas, defiende el arte de estas. Capítulo XXXVIII. Que trata del curioso discurso que hozo don Quijote de las armas y las letras. 38.1 Discurso de las armas y las letras. Aquí el caballero de la triste figura continúa con su discurso y sigue comparando a los hombres que se dedican a las armas con los que se dedican a las letras que al final resulta ser un empate ya que Don quijote cree que es igual de importante tanto un arte como otro. Capítulos XXXIX, XL y XL. Donde el cautivo cuenta su vida y sucesos. 39, 40 y 41.1 Historia del cautivo. El cautivo comienza a contar se historia: después de que su padre dividiera la herencia entre sus hijos el decide dedicarse a las armas, y después de pelear algunas batallas al servicio del rey es tomado prisionero por los moros y llevado a Argel ya estando ahí y después de un tiempo de ser prisionero comienza a recibir cartas de Zoraida quien le dice que quiere escapar de su tierra para ir a la de los cristianos y convertirse en una de ellos y que quiere saber si él podría ayudarla, el cautivo acepta por lo que la mora comienza a mandarle escudos de oro para que pueda escapar y para que comprara una barca en la cual pudieran escapar, después de un tiempo logra escapar y con la ayuda de otros prisioneros que escapan con él va por Zoraida y emprenden el viaje hacia España, cuando van en camino se enfrentan a algunos problemas como a la captura de unos corsarios franceses que al final los liberan y cuanta como es que lograron llegar hasta el lugar en donde se encontraban.

Arámbula, Félix 27 Capítulo XLII. Que trata de lo que más sucedió en la venta y de otras muchas cosas dignas de saberse. 42.1 El cautivo y el oidor. Llega un hombre a la venta conocido como el oidor acompañado de su bella hija llamada Clara, este hombre resulta ser uno de los hermanos del cautivo, los dos el reencontrarse se abrazan fuertemente y lloran mucho, cada uno presenta a sus acompañantes que serían Clara y Zoraida, después contaron sus historias y decidieron que desde ahí se irían juntos. Ya todos cansados deciden retirarse a dormir y Don Quijote se ofrece como guardia para cuidar el “castillo”. Capítulo XLIII. Donde se cuenta la agradable historia del mozo de mulas, con otros extraños acaecimientos en la venta sucedidos. 43.1 Historia de doña Clara y don Luis. Doña Clara como ya se menciono es la hija del oidor y don Luis es el vecino de la casa donde vivían antes de emprender el viaje, este joven esta perdidamente enamorado de la muchacha y al momento de saber que se iba de viaje decide salir tras ella y en cada lugar en la que ellos hacen parada el mozo también y por la noche le canta versos hermosos a doña Clara para que ella escuche con que fuerza la ama pero la joven vive temerosa de que su padre se vaya a enterar de lo que pasa y se vaya a enojar con ella. 43.2 Don Quijote, atado. Como Don Quijote está de guardia a Maritornes y a la hija del ventero les parece bien jugarle una broma; Maritornes le habla a Don Quijote por un agujero que él piensa que es una ventana, el caballero pensando que es la doncella del castillo la cual según su recuerdo esta perdidamente enamorada de él decide acercarse a donde ella se encontraba pero estando la “ventana” en una parte alta se pone en pie sobre Rocinante para poder alcanzar mejor, ya estando

Arámbula, Félix 28 ahí Maritornes le pide que le dé una mano y el Quijote se la da, ella se la amarra en el cerrojo de la puerta y se va, Don Quijote pensando que aquello es obra de encantamiento se queda así toda la noche, a la mañana se mueve del lugar en donde estaba y el caballero cae fuertemente hasta el piso. Capítulo XLIV. Donde se prosiguen los inauditos sucesos de la venta. 44.1 Disputa por don Luis. Unos hombres llegan a la venta diciendo que van en búsqueda de un joven llamado don Luis el cual hace días se escapó de su casa y su padre está muy triste y desesperado y quiere encontrarlo, el ventero les permite entrar a buscarlo y efectivamente se encontraba en ese lugar, los hombres que eran criados del papá de don Luis le dicen que se tiene que ir con ella para regresar a su casa Luis no quiere y comienza a discutir con ellos, después se acerca el oidor para ver qué era lo que estaba pasando y se da cuenta de que el muchacho era su vecino y le pregunta el por qué decidió fugarse de su casa, el muchacho le contesta que se partió siguiéndolos a ellos porque está enamorado de su hermosa hija doña Clara y que desea casarse con ella. 44.2 Pleito del yelmo y la albarda. Llega a la venta un barbero que resulto ser al que Don Quijote en una de sus primeras historias le quito una vacía que él pensaba que era el yelmo de mambrino y una albarda, cuando el ventero entra ve a Sancho con la albarda y lo acusa de ladrón, el caballero andante al percatarse de esto sale a la defensa de su escudero y entre ellos comienza la discusión si la vacía era realmente eso o era el yelmo que Don Quijote pensaba, todos los que ya sabían sobre la locura del caballero lo apoyaban totalmente en que aquel objeto era un yelmo. Capítulo XLV. Donde se acaba de averiguar la duda del yelmo de Mambrino y de la albarda, y otras aventuras sucedidas, con toda verdad. 45.1 Pleito del yelmo y la albarda.

Arámbula, Félix 29 Aquí se sigue la discusión sobre el yelmo, pero ahora el barbero no se encontraba solo ya había unos cuadrilleros que acababan de llegar que estaban de su parte y lo apoyaban con la idea de la vacía. 45.2 Pendencia con los cuadrilleros. Como a uno de los cuadrilleros se le ocurrió decir que el que no creyera lo de la vacía estaba loco Don Quijote se encolerizó y se fue contra él y siguiendo su ejemplo y para defenderlo todos los demás también arremetieron contra los otros cuadrilleros armándose una tremenda trifulca que al final fue terminada por el cura y el oidor que hicieron que todos entraran en razón, cuando todo estuvo en calma y que los cuadrilleros estaban por irse se dieron cuenta de que traían una orden de arresto contra Don Quijote por lo de la liberación de los galeotes. Capítulo XLVI. De la notable aventura de los cuadrilleros y la gran ferocidad de nuestro buen caballero don Quijote. 46.1 Pendencia con los cuadrilleros. Como ya los cuadrilleros se habían percatado de la falta de cordura del caballero andante decidieron no llevárselo consigo y para ya terminar con todo el alboroto que en la venta estaba el cura se ofreció a pagarle ocho reales al barbero por todas las molestias que le había ocasionado don Quijote. 46.2 En la venta. Ya todo en paz y tranquilidad en el lugar y después que se saldaron todas las cuentas de Don Quijote decidieron que era tiempo de marcharse ya que el caballero andante estaba desesperado por terminar la aventura y la promesa que le tenía a la princesa Micomicona pero antes de partirse se fueron a descansar por un momento. 46.3 Don Quijote, enjaulado.

Arámbula, Félix 30 Mientras don Quijote descansaba en la venta el cura se le ocurrió un plan con el cual pudieran llevarse al caballero del lugar y con la ayuda de un arriero y su carro de bueyes decide hacer una jaula de palos para ahí meter al hidalgo, ya cuando tuvieron todo listo todos se disfrazaron como fantasmas, estando listos fueron hacia donde estaba el caballero y se lo llevaron para meterlo a la jaula, el hidalgo al sentir esto pensó que aquellas almas lo habían encantado y que por tal motivo no podría liberarse de ellos, uno de los fantasmas se acercó a Don Quijote y comenzó a decirle una profecía la cual el Quijote entendió como que se casaría con Dulcinea y tendrían muchos hijos por lo cual es se puso muy feliz. Capítulo XLVII. Del extraño modo con que fue encantado don Quijote de la Mancha, con otros famosos sucesos. 47.1 Don Quijote, enjaulado. Ya estando al caballero andante en la jaula todos fueron a quitarse los disfraces de fantasma y se pusieron otros de gente encapuchada para que Don Quijote no pudiera reconocerlos. 47.2 Partida de la venta. Ya todos listos salieron de la venta para poder seguir su camino hacia la casa del ingenioso hidalgo que creía fielmente que todo aquello era por culpa de demonios que lo tenían encantados y de la misma manera lo creía Sancho que iba tras de él en su burro. 47.3 El canónigo de Toledo. En el camino toparon con un canónigo el cual al ver la manera en que llevaban al caballero de la triste figura se acercó a preguntarle el porqué de esa situación a lo cual Don Quijote le cuenta que es por obra de un encantamiento. 47.4 El cura y el canónigo.

Arámbula, Félix 31 El cura temeroso de lo que le pueda contar Don Quijote y se le caiga el teatrito se va junto al canónigo y se lo lleva lejos para poderle contar la verdad sobre lo que pasaba con aquel caballero, ya estando más alejados le cuanta toda la historia del Quijote y de su locura y como es que están intentando llevarlo a casa; después comienzan una plática sobre los libros de caballería que según piensa el cura son la razón de la inestabilidad mental del caballero lo cual es apoyado ahora por el canónigo quien cree que este tipo de libros son malos y mentirosos. Capítulo XLVIII. Donde prosigue el canónigo la materia de los libros de caballerías, con otras cosas dignas de su ingenio. 48.1 El cura y el canónigo. Aquí se continúa la conversación sobre los libros de caballería y se menciona que es mejor no creer todo lo que ahí se dice ya que muchos de ellos son mentirosos. Capítulo XLIX. Donde se trata del discreto coloquio que Sancho Panza tuvo con su señor don Quijote. 49.1 Don Quijote y Sancho. Mientras el cura y el canónigo siguen entretenidos Sancho se acerca a su amo para tratar de desengañarlo y decirle que realmente no está encantado y que la verdad de aquello es que el cura y el barbero son los que lo llevan encerrado, Don Quijote no cree eso pero su escudero sigue insistiendo y le propone que escapen para ir a buscar más aventuras lo que le parece una excelente idea al caballero andante; buscando alguna manera para que don Quijote saliera de la jaula Sancho le pide al cura que lo saque por un momento a lo que accede de buena gana. 49.2 Don Quijote y el canónigo. Ya estando Don Quijote de la jaula el canónigo comienza a platicar con él y a preguntarle si no cree que los libros de caballería lo hubieran convertido en loco y también comienza a decirle cuales son los libros que debería de leer en lugar de los mentirosos de caballería, al

Arámbula, Félix 32 caballero de la triste figura un poco molesto le contesta que si se atreve a hablar de esa manera sobre los libros de caballería el que debería ser juzgado por loco es él ya que eso que menciona es una blasfemia. Capítulo L. De las discretas alteraciones que don Quijote y el canónigo tuvieron, con otros sucesos. 50.1 Don Quijote y el canónigo. Siguiendo con su conversación sobre libros el canónigo continuo en su postura en contra de ellos y el Quijote defendiéndolos fuertemente ya que dice que a él esos libros y el haberse convertido en caballero andante lo volvieron una mejor persona y hombre. 50.2 El cabrero Eugenio. Después de terminada la conversación entre el canónigo y Don Quijote se sentaron todos en el pasto para poder comen y mientras eso hacían se acercó a ellos un cabrero el cual iba persiguiendo a una de sus cabras que se había separado del rebaño y al verlo los demás lo invitaron a que se sentara para que comiera y descansara un rato, ya estando en confianza el cabrero les pregunto que si les gustaría que les contara una historia a lo cual todos accedieron gustosos. Capítulo LI. Que trata de lo que contó el cabrero a todos los que llevaban al valiente don Quijote. 51.1 Historia de Leandra. El pastor de nombre Eugenio, comenzó contando que cuando era más joven se había enamorado de una mujer llamada Leandra pero que como él había otro muchacho llamado Anselmo que estaba interesado en ella y no solamente eso sino que ambos habían pedido su mano, el padre dejó la elección en manos de la propia Leandra, la cual no se decida poniendo como pretexto su juventud. Por aquellos días apareció en el pueblo un soldado de nombre

Arámbula, Félix 33 Vicente de la roca que iba contando muchas historias de guerras y batallas. Leandra al escuchar estas historias se sintió enamorada de él y no importándole los otros dos jóvenes tomo algunas joyas de su casa y se fugó con el soldado. A los pocos días encontraron a Leandra sin dinero y abandonada ya que el soldado le había robado las joyas que esta poseía, el padre para darle un escarmiento a su hija decidió meterla en un convento. Cuenta después que no solamente ellos estaban enamorados de Leandra y que muchos más muchachos sufren por ella unos por su desprecio y otros por su ligereza. Capítulo LII. De la pendencia que don Quijote tuvo con el cabrero, con la rara aventura de los disciplinantes, a quien dio felices fin a costa de su sudor. 52.1 Pendencia con el cabrero. Don quijote después de escuchar la historia del cabrero se ofrece a ayudarlo para ir a sacar a la hermosa Leandra del convento en el que se encuentra, el cabrero al oír esto lo juzga como loco y el caballero de la triste figura ofendido y molesto por eso lo golpeó fuertemente lo que provoco igualmente la ira del cabrero el cual se fue contra el pobre Quijote y se comenzaron a dar de palos fuertemente, todos los que estaba ahí se partían de la risa menos Sancho que estaba preocupado por su amo y quería ir a ayudarle; pasado un rato de pelea y después de escuchar unas trompeta Don Quijote le pide tregua al cabrero el cual acepta. 52.2 Aventura de los disciplinantes. Ya apaleado Don Quijote pero con el espíritu fuerte decide enfrentarse a unos disciplinantes que el confunde con u nos malandrines que llevan secuestrada a una doncella, montando a Rocinante y decidido a salvar a la damisela en apuros se va contra ellos sin que nadie pudiera detenerlo, al llegarse a los disciplinantes les pide que suelten a la doncella, ellos al escuchar esto sueltan la carcajada y Don Quijote montado en cólera se va contra uno de ellos que a manera de defensa lo golpea lo que ocasiona que el caballero andante se caiga de su caballo y

Arámbula, Félix 34 pierda la conciencia, Sancho al percatarse de esto corre hacia donde está su señor y se inca ante él y comienza a llorar porque piensa que el Quijote murió pero para sorpresa de todos al escuchar Don Quijote los lamentos de su escudero despierta y le pide que lo lleve a la jaula porque de esa manera ya no puede montar a Rocinante, Sancho hace lo que su amo le pide y deciden irse a su casa y que después buscarían más aventuras lo que causo un gran contento al barbero y al cura. 52.3 Llegada a la aldea. Llegando al pueblo se encuentran con que esta la plaza llena y todos al ver que se acercaban con alguien en una jaula deciden acercarse y al percatarse de que era Don Quijote todos se ponen contentos, un mozo corre a avisarle a la ama y la sobrina del caballero las cuales se ponen extremadamente felices al ver a su señor, ya estando en la casa de Don Quijote llega la esposa de Sancho, Juana Panza, a ver de qué manera había llegado su marido y preguntándole que era lo que había ganado como escudero a lo cual Sancho le dijo que nada pero esperaba después ser gobernador de una ínsula. 52.4 Fin de la aventura. El ama y la sobrina del Quijote lo recostaron en sus aposentos y platicando después con el cura y el barbero habían dicho que lo cuidarían para que no se les volviera a escapar lo cual según se cuenta después paso ya que se sabe alguna información sobre la tercera salida del caballero andante Don Quijote de la Mancha. 52.5 Poemas de la Argamasilla. Aquí se nos menciona sobre unos documentos encontrados donde se cree se habla de la tercera salida de Don Quijote, se mencionan algunos sonetos encontrados que hablan sobre Dulcinea, Rocinante y sancho y también se menciona entre esos documentos unos donde se puede leer el epitafio de la tumba de Dulcinea del Toboso y Don Quijote de la Mancha.

Related Interests