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CONVIVENCIA SOCIAL

La persona humana es por naturaleza un ser social. Las personas no pueden vivir aisladas, requieren siempre relacionarse con las demás. La persona humana evoluciona desde su nacimiento hasta su muerte en un marco de múltiples relaciones interpersonales que ofrecen diversas características. La persona humana es agente y paciente de esas relaciones sociales; en el curso de su vida estas relaciones se regulan a través de normas morales, sociales y jurídicas, las cuales establecen las pautas para que se respeten y protejan sus derechos y se exija el cumplimiento de sus obligaciones. Este rol regulador le corresponde tanto a la sociedad como al Estado. 1. LA CONVIVENCIA SOCIAL, FUENTE DE DERECHOS Y DEBERES La convivencia social es ese conjunto de relaciones interpersonales que el hombre aprende y practica dentro de la sociedad regulada por normas morales, sociales y jurídicas, normas éstas que , como ya manifestamos, orientan y permiten vivir juntos en armonía, con estricto respeto de los derechos y cumplimiento de las obligaciones. El hombre desde que nace vive en sociedad y a lo largo de su existencia participa del aprendizaje social lo cual le permite identificarse con las instituciones sociales y su normatividad, con su cultura, en suma con la misma sociedad. Mediante el aprendizaje social se interiorizan y se practican los valores y virtudes morales y cívicas en e un proceso paulatino que va delineando la personalidad del hombre hacia una participación activa dentro de la construcción de una sociedad libre, justa, democrática y culta. A este proceso de inserción en la sociedad se le conoce como socialización. La convivencia social es la fuente originaria de los deberes y derechos de la persona; en ella se practica el respeto mutuo a la dignidad humana en la búsqueda del desarrollo integral de la personalidad. En las relaciones interpersonales surge la necesidad de reconocer los derechos de los demás y de exigir el cumplimiento de las obligaciones de manera que la vida en sociedad se realice dentro de la armonía que permita sumar esfuerzos y alcanzar el progreso y el bienestar general de la colectividad. LA CONVIVENCIA SOCIAL Y LAS NORMAS QUE LA REGULAN La convivencia social del hombre, como ya fue dicho, está regulada por normas de orden moral, social y jurídico. Estas normas le imponen deberes para consigo mismo, para con la sociedad, para con el Estado y para con su patria. Al mismo tiempo, le otorga una serie de derechos que deben ser reconocidos, respetados y protegidos por los demás y por el Estado. Las normas morales son reglas de conducta de carácter interno que cada persona recibe de su conciencia, de su yo interior, y lo motivan a realizar la justicia, la igualdad y el bien común. Estas normas tienen su origen en el respeto a la dignidad humana. Las normas sociales, en cambio, son mandatos o reglas de conducta que nacen de los usos, costumbres y tradiciones practicados en la convivencia social. Las normas jurídicas son las reglas de conducta que emanan del Estado y están expresadas en las leyes que forman el ordenamiento jurídico de la Nación. Se diferencian de las anteriores porque el cumplimiento de las leyes es obligatorio; consecuentemente, los que las infringen se convierten en sujetos pasibles de sanciones. Los deberes son las obligaciones que nosotros tenemos que cumplir en reciprocidad a la obligación que tienen los demás de respetar nuestros derechos. Los derechos son las facultades que tenemos para exigir el cumplimiento y respeto de algo. ¿Qué pasa? ¿Si tenemos derechos que protegen nuestra dignidad, y deberes que como ciudadanos estamos en la obligación de cumplir y somos conscientes de ellos? ¿Por qué nuestra sociedad es tan violenta y conflictiva? Responder a estas interrogantes obliga a esclarecer los orígenes de la violencia y el conflicto, obviamente su abordaje supone conceptuar lo más claro y distinto dichos términos. Creemos que no podemos seguir asumiendo con pasividad esta realidad, más bien constatando su existencia y las causas de ellas, deberíamos buscar alternativas prácticas para solucionar en nuestro entorno las distintas manifestaciones de conflicto o violencia existentes. 3. NORMAS DE COMPORTAMIENTO. Al vivir en sociedad, se hace indispensable un orden, un mecanismo que regule la conducta de las personas, de tal manera que se respeten los derechos y las libertades de todos por igual; con ello surgen las normas. La norma es una ordenación del comportamiento humano según un criterio que conlleva una sanción al no ser cumplida. La norma también puede ser coactiva, la posibilidad de utilizar la fuerza para que se cumpla. Las normas tienen como finalidad establecer cómo debe comportarse la persona, es un "deber ser" u obligación. Entre las normas de comportamiento tenemos:  La norma religiosa: Regula el comportamiento según un punto de vista sobrenatural. Su fin es que la persona alcance la santidad a través del convencimiento libre y espontáneo, no existe obligación de acatar los preceptos religiosos y la sanción es la no salvación del alma.  La norma moral: Apunta al perfeccionamiento del hombre, desde la perspectiva de su bien personal, su fin es la bondad. La sanción está dada por el hecho de no lograr el perfeccionamiento. Por otro lado es incoercible.  La norma de trato social: Tiene por meta regular el actuar social de tal modo de lograr una convivencia lo más agradable posible. Varían según la cultura, la época, etc. No son coactivas pero existe una obligación forzada por el medio o grupo social al cual la persona pertenece.  La norma jurídica: Es un conjunto de reglas que tiene por objeto ordenar y garantizar la vida en sociedad de la persona humana. Los valores que la sustentan son la seguridad y la justicia. Es de carácter imperativo y coercible pues impone deberes y obligaciones que han de ser cumplidos, pudiendo hacer uso de la fuerza en caso de no ser acatada.

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