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ESTADO DE DERECHO Y DEMOCRACIA

Presentación Introducción I. La ley y la política 1. La noción de ley 2. La ley y los regímenes políticos II. La formación del concepto de Estado de derecho 1. La justificación de la ley y la soberanía moderna 2. La universalidad de la ley y el liberalismo 3. Kant: ética y Estado de derecho 4. «The Rule of the Law» (el gobierno de la ley) III. Dimensiones políticas del Estado de derecho 1. Fundamentos liberales y democráticos del Estado de derecho 2. Estado de derecho y Constitución

3. Política y ley: el dilema de la legalidad y la legitimidad IV. Estado de derecho y ciudadanía
1. Estado de derecho y sujetos políticos 2. Consenso y disenso: el motor de la democracia 3. Cultura política y cultura de la legalidad V. A modo de conclusión: los desafíos para el Estado de derecho Bibliografía Sobre el autor

Presentación Sin Estado de derecho no existe democracia. Por ello, el tema aparece como un punto relevante en la agenda de los procesos de transición, normalización y consolidación democráticas. Por supuesto, un Estado de derecho no se da por generación espontánea ni depende sólo de la voluntad o decisión de algún actor político en particular. Su construcción es un proceso que involucra a todos los actores políticos relevantes y a la ciudadanía, y no se agota en la edificación de un sistema jurídico o constitucional. El Estado de derecho se expresa y realiza en la norma legal, pero también en la definición y el funcionamiento efectivo de las instituciones, así como en la cultura y las prácticas políticas de los actores. En el Estado de derecho prevalece el gobierno de las leyes sobre el arbitrio de los hombres, al tiempo que se reconocen y garantizan las libertades de los ciudadanos. Por ello, es un patrimonio común que debe ser creado, protegido y consolidado responsablemente por todos los actores políticos. Es una plataforma compartida que previene y, en su caso, castiga las arbitrariedades de la acción política, a la vez que ofrece certidumbre y orden políticos. Orden que, cabe precisar, no es inmutable, ya que el Estado de derecho democrático brinda los espacios y los procedimientos legítimos para la libre confrontación de los proyectos y los programas políticos que buscan dotar de contenido sustantivo a los regímenes democráticos. De esta forma, el Estado de derecho democrático está abierto al pluralismo, a la tolerancia y al cambio social, y puede considerarse, con toda justicia, como una conquista civilizatoria del pensamiento y la acción políticos. En este Cuaderno, el autor, Jesús Rodríguez Zepeda, ofrece una interesante y didáctica exposición en la que se aborda la relación entre la ley y la política y entre la democracia y el Estado de derecho, así como los retos que actualmente se plantean a este último. La construcción de una cultura política democrática significa, en mucho, la edificación de una cultura de la legalidad, sustento y nutriente del Estado de derecho. Para contribuir a este proceso y a la reflexión sobre un tema vital para la democracia, el Instituto Federal Electoral publica el presente Cuaderno de Divulgación de la Cultura Democrática. Instituto Federal Electoral

han agregado derechos sociales y libertades positivas a la tradición liberal. Para ello. se han tenido que dejar de lado los sucesos y procesos efectivos que enmarcaron el origen de la legalidad moderna. por razones de espacio.Introducción El objetivo de este trabajo es destacar las características fundamentales del Estado de derecho y su papel en una sociedad moderna y democrática. Con este propósito. aunque vale la pena aclarar que la histórica sólo lo es en el terreno de las ideas pues. acaso en demérito de su relevancia institucional. nuestra perspectiva de análisis del Estado de derecho lo vincula con problemas de fundamentación moral y política que muchas veces quedan fuera de los enfoques que se limitan a lo jurídico. Ésta es la razón por la que. he tratado de definir en términos claros los principales conceptos que dan sentido a la noción de Estado de derecho. que. Ciertamente. he planteado las ideas de teóricos como Hobbes. las nociones de «ley» y «derecho» son tratadas (sin intención de entrar en discusiones de relativa profundidad. Locke y Rousseau como si fueran pasos sucesivos para llegar a la noción de Estado de derecho. cuya enunciación completa aparecería con Kant. éste es un procedimiento que no hace suficiente justicia a sus sistemas de pensamiento. Se ha dedicado una gran parte del texto a la «historia intelectual» de esta noción. así como de los que se le presentan en la actualidad. pues les adjudica una clase de continuidad que probablemente no existe. La ruta teórica aparece como un análisis de los problemas que el Estado de derecho ha enfrentado en su proceso de formación. No obstante. creo que esto es justificable porque tanto los fundamentos del Estado de derecho como las relaciones que crea entre los ciudadanos dependen de la «obligación política» y algunos otros conceptos relacionados. nos quedamos en el nivel que más admite una lectura política y social: la teoría constitucional. por lo demás. por lo que el repaso de las figuras más destacadas de la filosofía política moderna era obligado. no es obstáculo para sostener que . pero tiene la ventaja didáctica de perfilar con claridad una justificación teórica del concepto de Estado de derecho. nivel que es. propios de la tradición liberal. como el debate entre iusnaturalismo y positivismo jurídico) a partir de nuestras visiones de sentido común hasta situarlas en una relación precisa con la política. El que en nuestra época existan figuras como el Estado social de derecho (llamado también «Estado de bienestar»). Esta definición ha seguido dos rutas: una histórica y otra teórica. una vez que entramos en el terreno legal. en aras de un modelo social más justo. En el terreno teórico. he tratado de situar los fundamentos del Estado de derecho en los principios de derechos individuales fundamentales y gobierno limitado. la forma de presentación moderna de la figura del Estado de derecho. Sin embargo. En esta línea.

No he prescindido de ejemplos para hacer más comprensible esta temática. también usamos el término «derecho» para designar cosas mucho más precisas: el conjunto de leyes de una sociedad o de una parte de ella. que cuando lo usamos en relación con la conducta de los hombres en sociedad. la disciplina académica que estudia estas leyes.los principios liberales satisfacen los requisitos mínimos del Estado de derecho. por ejemplo. argumentando en favor del principio de legalidad como valor propio de la ciudadanía democrática. Intuitivamente sabemos que existe un sentido social compartido de lo correcto y lo justo. casi de inmediato lo asociemos con la idea de un comportamiento razonable y sujeto a reglas. Ya que el Estado de derecho se plantea como condición necesaria pero no suficiente de una sociedad libre y distributiva. por supuesto. sin embargo. de acuerdo con lo establecido. la prerrogativa o autorización para determinadas acciones («libertad para») o la protección frente a acciones de otros («libertad de»). un amplio campo para la política democrática. significa lo recto. aunque no siempre podamos describirlo ni mucho menos justificarlo. suponemos que la acción política encuentra en sus instituciones no un límite para sus proyectos. en su sentido etimológico (del latín directus). I. lo adecuado. La noción de ley La palabra «derecho». Es un término que utilizamos con frecuencia en nuestra vida cotidiana para referirnos a lo que se hace en un sentido recto. algunos conceptos requirieron un desarrollo abstracto. Estos usos integran el sentido del derecho como ley (del latín ius) y otorgan al término una dimensión social compartida por los hombres de todas las sociedades. Esta limitación deja libre. sino un terreno de debate y acción para la reforma social. por ello. Tal dimensión es. la que nos interesa en este escrito. No obstante. Sin embargo. lo rígido. La ley y la política 1. significando con ello que la consideramos injusta. . correctamente. He incluido también un intento de justificación de los principios individualistas como elementos normativos de la democracia liberal. «no hay derecho» a tal cosa u otra. la actividad de los profesionales de las leyes. y he asignado un papel privilegiado a la educación política democrática en la construcción de tal tipo de ciudadanía. En nuestro uso común del lenguaje decimos. Espero que esto no haga gravosa la lectura. No es extraño.

puede decirse que el derecho es consustancial a la vida social. es casi imposible encontrar algún tipo de sociedad que carezca de un sistema de derecho (también llamado jurídico o legal).que rigen la actividad humana en sociedad y cuya inobservancia amerita algún tipo de sanción. aunque debe quedar claro que una de sus principales diferencias radica en que. Su necesidad las pone al margen de la voluntad de los hombres. y que allí donde se haya desarrollado algún tipo de colectividad humana habrá aparecido también alguna forma de regulación colectiva que impone obligaciones y asigna derechos a los individuos. las leyes no siempre se han expresado bajo esta forma que llamaremos «codificada» (ordenada. Cuando hablamos de una regularidad de fenómenos en la naturaleza podemos decir que nos hallamos frente a una «ley» natural. tribunales. garantizando el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones que la sociedad impone a sus miembros. todos los cuerpos tienden a caer hacia el centro de la tierra»). Así. sin embargo.: «bajo condiciones de gravedad. Históricamente. que describen el comportamiento de los colectivos sociales y son propias de ciencias como la economía o la sociología. pues de lo contrario no serían propiamente científicas.). toda vez que la coexistencia social exige ciertos principios de conducta que la ordenen y regulen. estamos acostumbrados a percibir las leyes como un sistema ordenado de normas cuyo ejercicio está asignado a determinadas instituciones (jueces. Tal es el caso de la ley de la gravitación universal. No es éste el lugar para tratar de distinguir con sutileza lo propio de las leyes de la naturaleza y lo propio de las leyes de la sociedad. que ofrece la descripción y predicción del comportamiento mecánico de los cuerpos bajo las condiciones de la fuerza de la gravedad (v. aunque comparten con la noción de ley natural su vinculación a un orden. que organizan y regulan el comportamiento de los individuos en sociedad. aunque esta última también requiera. por más firmemente establecidas que estén. las leyes humanas o sociales permiten variaciones. a lo previsible. sistemática y puesta en . a una regularidad. Pero aun en este amplio terreno de las leyes humanas debemos distinguir entre leyes sociales. podemos considerar el derecho como un conjunto de normas --a las que llamaremos leyes-.1 Las normas del derecho tienen la función de organizar la vida colectiva. En contraste. las leyes sociales son producto de la acción de los hombres y. pueden ser transformadas por la propia acción humana. El término ley puede ser empleado en varios sentidos.En efecto. etc.2 Ciertamente. Las leyes de las ciencias naturales no admiten excepciones. entonces. Se trata de regularidades que son necesarias. El derecho como sistema jurídico es. gr. es decir. una breve clarificación. Por ello. no obstante su magnitud y generalidad. para precisar el sentido de «derecho» que nos importa es necesario vincularlo a la noción de «ley». un fenómeno de carácter universal. por lo menos. y leyes del derecho. que sólo pueden suceder de un modo y no pueden en ningún sentido alterarse.

Algunas doctrinas jurídicas han querido ver los sistemas legales únicamente como expresión codificada de las costumbres de una sociedad o comunidad.manos de responsables permanentes de su aplicación). pero difícilmente la norma y el castigo morales podrían ser parte de un sistema jurídico. Las llamamos normas jurídicas. distinguiéndolas de otro tipo de normas (morales. su función creadora de orden y justicia se perdería si lo redujéramos a un mero reflejo de las costumbres de la comunidad. Al ser resultado de la vida comunitaria. Esta omisión puede tener un castigo moral: el sentimiento de culpa. Una norma moral nos puede señalar que es moralmente ilegítimo no expresar agradecimiento por un favor recibido. definición de técnicas jurídicas. Del mismo modo. respectivamente. principios generales que señalan cuáles son las conductas autorizadas o legítimas. pero no significaría que la falta de aprovisionamiento o la deshidratación sean. una norma práctica nos aconsejaría. tiene que constituirse en un elemento ordenador de ese marco social. Las leyes son normas. no hacerlo significaría que nuestro objetivo podría no ser alcanzable y que nuestra propia salud estaría en juego. discusiones. de manera general. Desde este punto de vista. la transformación de las leyes de la costumbre en leyes codificadas representa un progreso real. pues ni la ingratitud es un delito ni el sentimiento de culpa o la vergüenza son penas o castigos legales. la vergüenza. No obstante. En nuestra vida diaria constantemente echamos mano de normas morales y prácticas. en el pasado lejano se manifestaba por medio de la costumbre y la vigilancia de la comunidad. sino que. homogeneización de criterios y otras prácticas que no podrían derivarse directamente de la costumbre y el hábito. prácticas). tiene que corregir los elementos negativos de la vida comunitaria y alentar el desarrollo de sus elementos positivos. pues su formulación supone razonamientos. funcionan como criterios de orientación para las decisiones de los jueces. ya que permite al individuo tener una certidumbre tanto de los actos autorizados como de las consecuencias a que se expone si realiza los no autorizados. etc. todavía en nuestra época perviven algunas muestras de cómo la vida comunitaria puede definir un amplio campo del derecho con una escasa codificación. porque su cumplimiento es obligatorio y porque suponen la existencia de un poder coercitivo que castiga su inobservancia. sin embargo. la codificación de las leyes es bastante más que eso. más bien.. el derecho no puede limitarse a expresar el marco social que lo circunda. por ejemplo. que para atravesar un desierto debemos aprovisionarnos de agua y de la ropa adecuada para evitar la deshidratación. provenientes de las costumbres de la nación y de sus experiencias históricas plasmadas en la denominada «jurisprudencia». continuamente juzgamos sobre lo correcto o incorrecto de nuestras acciones en su sentido moral o sobre lo adecuado o inadecuado de . un delito y un castigo legales. es decir. cuyos principios. Aunque no es sensato ni deseable separar un sistema jurídico de la cultura en la que surge. Tal es el caso del llamado Common Law (derecho común) inglés.

. La norma práctica de adecuar los medios a los fines que deseamos alcanzar puede convertirse en delito si recurrimos a medios que la ley prohíbe.los medios que nos permiten alcanzar ciertos fines. sin embargo. son sus diferencias. en ambos casos. como hemos dicho. la razón de que podamos hablar de un desarrollo de las leyes. Aunque. sino que tiene una historia rica y compleja. la ley es tal por su previa codificación y la presencia de un poder que garantiza su aplicación. Inclusive. más que sus continuidades. Lo anterior no quiere decir que las normas morales o prácticas no puedan «convertirse» en leyes. de su progreso y de ciertas metas que ha alcanzado y de otras que debería alcanzar. ya de la posibilidad de ser garantizadas mediante la fuerza y el castigo. ninguna de estas normas de conducta es una ley. La prohibición moral de «no matar» aparece en casi todos los sistemas jurídicos como una ley muy precisa que prohíbe quitar la vida a un semejante y castiga a quien lo hace. las leyes que pertenecen intencionalmente a un sistema jurídico pero no tienen posibilidades de aplicación o de castigo a quien las transgreda son llamadas «leyes imperfectas». el derecho ha existido en toda comunidad humana. pues carecen tanto de la codificación como del poder que las haga valer. pues carecen ya de una definición precisa que las haga aplicables. La noción de ley no ha surgido espontáneamente. Pero.

Por ello. etc. Dicho de otro modo. Debe aclararse que no todas las relaciones de poder en una sociedad son normas jurídicas. en la educación. De hecho. pues. Hay relaciones de poder en la familia. Por ello. pese a que existe una rama del derecho que ha sido llamada de «derecho privado». La ley y los regímenes políticos Las leyes son normas cuyo objetivo fundamental es regular el espacio público de la sociedad. el lenguaje como tal es una realidad social que se construye colectivamente y hace circular un sentido social más allá de cada uno de sus hablantes. La vigencia de las leyes como normas públicas requiere la existencia de un poder político que. sólo lo es en cuanto que el mismo derecho define lo que es privado y lo que es público. Las leyes son. que el derecho se considera como el principal instrumento mediante el cual las fuerzas políticas que detentan el poder dominante en una determinada sociedad ejercen su dominio.]la relación entre derecho y política se hace tan estrecha.2. incluso lo particular. recursos estatales o gubernamentales para mantener el orden y propiciar el logro de las metas sociales compartidas. guarda una relación privilegiada con el ejercicio político del poder. No hay. El derecho puede ser comparado con el lenguaje: aunque nuestro uso del lenguaje es individual y podría parecer que sus términos sólo tienen sentido porque cada uno de nosotros los expresamos. El poder político requiere de . De este modo. Las normas estrictamente individuales pueden ser morales o prácticas. las haga valer mediante la coerción. el poder político recurre asiduamente a las normas legales para funcionar y preservarse. en este sentido. posibilidad de un lenguaje privado. Del mismo modo.3 En este sentido. sino como miembros de una colectividad. cuando no sean respetadas. el derecho sólo existe porque permite establecer una vinculación social específica entre distintos individuos. las leyes son los principios que permiten y promueven la convivencia de los hombres no como individuos aislados. éstas sólo ocupan una parte pequeña del poder que se ejerce en la sociedad. lo estrictamente individual sólo es tal en términos jurídicos si está reconocido a un nivel público por la forma jurídica correspondiente. lo privado. porque los iguala como sujetos de derechos y obligaciones bajo un poder común. pero no legales.. Las leyes no se establecen para normar o garantizar lo que un individuo puede o no puede hacer de manera independiente. la relación entre derecho y política es vital para comprender los distintos modelos jurídicos y la lógica de sus transformaciones. por ello. como dice Norberto Bobbio: [. es decir.. Sin embargo. en las agrupaciones formales e informales en que participan los individuos. La ley. sino lo que puede hacer u omitir en cuanto integrante de una sociedad.

estaremos dejando de lado una vertiente esencial del problema: su justificación. y otra muy distinta es que tales leyes sean justas y legítimas. ya por convencimiento. e incluso la logren. respaldadas por el poder político. . ya por temor. el sistema legal. por su parte. Pero si nos quedamos sólo en el terreno de la descripción del derecho. la ley funciona adecuadamente cuando los hombres sometidos a ella la obedecen. En un sentido descriptivo. En el terreno de los hechos. Esta cuestión nos conduce a la revisión de algunos intentos de justificación de la ley.un sistema legal que defina sus metas y establezca los criterios de la convivencia de los hombres. requiere la presencia de un poder que lo respalde y concrete sus lineamientos y expectativas. todo sistema jurídico requiere un poder coercitivo que lo haga valer. En efecto. más allá de su mera efectividad en la práctica. una cosa es que existan leyes que exijan obediencia.

Finalmente. el segundo lo relaciona con las distintas formas de gobierno definidas según los distintos tipos de Constitución posibles. los filósofos llamados «estoicos» propusieron explícitamente que las leyes no tenían otro antecedente que un acuerdo contractual entre los hombres que luego las obedecerían.II. pero mientras en el primero este raciocinio descubre y postula formas eternas y perfectas que pueblan un mundo inaccesible a los sentidos y la experiencia cotidiana de los hombres. hemos explicado esto dando por supuesto que los hombres obedecen las normas sin poner objeción. todos ellos coincidieron en sostener «el dominio de la ley frente al ideal despótico».4 Por su parte. La formación del concepto de Estado de derecho 1. en La política. a la del derecho de gobernar que éstas definen. y Aristóteles. En la época de la democracia (siglo V a.surgía de una retórica cuyo objetivo último era conseguir el consentimiento de los ciudadanos. No obstante. posee un sistema de normas legales que permite la convivencia ordenada de sus miembros. Por ello. las leyes-. Eran leyes que privilegiaban a los varones libres por sobre las mujeres y los esclavos. Platón. La justificación de la ley y la soberanía moderna Hemos dicho antes que toda sociedad.5 es decir. los principios democráticos amparados en esas normas eran válidos sólo para un sector minoritario de la población. la respuesta a la cuestión de la fuente del poder siempre osciló entre la afirmación de un origen divino de las leyes y la de los acuerdos de los hombres. los llamados «sofistas» habían propuesto en su momento que toda verdad política --incluidas. por lo tanto. hablaron de las leyes como principios provenientes del raciocinio humano. por supuesto. C. mientras. Sin embargo. donde no obstante haberse dado la primera codificación exhaustiva y sistemática de las leyes . En la llamada Antigüedad Clásica --que abarca los apogeos sucesivos de las culturas griega y romana--. Pese a sus diferencias. la supremacía del «gobierno de las leyes» sobre el «gobierno de los hombres».) ya existía el derecho de libre expresión para participar en la discusión de los asuntos comunes de la polis (que significa ciudad o comunidad política). Algo similar sucedió en el Imperio Romano. que en modo alguno podría ser alterada. El problema de la obligación está íntimamente vinculado a las respuestas que podamos dar a las preguntas sobre el origen y la supremacía de las leyes y. las leyes de los griegos dividían a los hombres en distintas categorías. por muy elemental que sea. el cual requiere algunas consideraciones históricas. Además.6 Los griegos concedieron una enorme importancia a la función de la ley en su vida colectiva. ahora tenemos que incluir el tema de la obligación de cumplir las leyes. en Las leyes. estas leyes suponían una desigualdad establecida por voluntad divina o por el orden de la naturaleza.

Basta recordar que fue Maquiavelo. en El príncipe. Según el pensamiento cristiano escolástico que predominó durante la Edad Media. Sin embargo. nuestras disquisiciones actuales sobre la ley tienen que partir de que si bien las formas modernas de la ley pueden considerarse más extensas y complejas. La idea de un derecho divino para gobernar suponía la existencia de una sociedad claramente estratificada y jerarquizada. la discusión decisiva a propósito de la ley giró en torno a su origen. eran racionales y universales. de existir en el mundo algún tipo de orden. siguieron manteniendo la teoría del derecho divino y la defensa de una sociedad presidida y guiada por la voluntad divina. con un pensamiento religioso común guiado por la Iglesia. Incluso los movimientos de Reforma protestante. toda vez que provenía de la voluntad divina. La concepción medieval de la ley otorgaba a ésta una racionalidad plena. natural o humana. Las leyes. La crisis de esta concepción de la ley. según esta visión del mundo.7 quien hizo una severa crítica a la idea de que el soberano último en cuestiones políticas es Dios. Por ello. tratando con ello de ofrecer principios de justicia para evitar el despotismo y la arbitrariedad del poder. esas dos tradiciones arrojaron un resultado fundamental para el tema que nos ocupa: el privilegio otorgado al gobierno ejercido según los principios generales de las leyes por sobre el ejercicio arbitrario y discrecional del poder. la dispersión del poder político que caracterizó a esta época fue compensada por el predominio de los valores religiosos compartidos por la cristiandad. pues la fuente de la legitimidad del poder y de las leyes que éste promulgaba residían en Dios y no en los hombres. poseían el poder político no por sus esfuerzos o su talento. como la de muchas otras ideas medievales. Aunque Maquiavelo realmente se interesa poco por el estatuto de las leyes en las relaciones . Los reyes de la tierra. entonces. El derecho a gobernar. que dieron lugar a partir del siglo XVI a divisiones definitivas en el mundo cristiano. pero siempre en el sentido en que lo es toda expresión de una voluntad divina. habría de venir con el Renacimiento (siglo XVI). era una expresión de la voluntad de Dios y. sino por la gracia divina. éste habría de provenir no de los hombres.bajo la figura del derecho romano (base todavía de muchos preceptos legales de nuestra época). era un «derecho divino». toda ley. Durante la Edad Media (siglos V al XIV) la noción de ley se mantuvo vinculada al ejercicio de la razón --que como hemos visto es una herencia clásica--. Sin embargo. La fuerza de esta concepción del poder y del derecho a gobernar ha sido una de las más poderosas de la historia. por supuesto. la vinculación entre ley y justicia ya había sido bien establecida por griegos y romanos. la idea de distinguir calidades de hombres mantuvo los privilegios de la vida republicana al alcance sólo de una reducida cantidad de individuos. En todo caso. sino de Dios.

Pero esta reposición de la dignidad y protagonismo humanos abrió en seguida nuevos problemas. es dueño de sí mismo y no . Este estado de naturaleza es una situación ideal en la que los hombres viven sin leyes y corriendo el riesgo de perder la vida en cualquier momento (se trata. su descripción de las relaciones de poder como resultado de las virtudes (no morales. parte de la idea de un hipotético «estado de naturaleza». sino prácticas) y estrategias de los hombres reales preparó el camino para pensar que las leyes derivaban de la voluntad de los hombres y no de la de Dios. Si. como hemos dicho. en el que los hombres son iguales en la medida en que tienen un «derecho natural» a conservar su vida. ¿cómo podrían definirse leyes justas partiendo únicamente de los hombres? Ciertamente.8 Para responder a esta cuestión. al laicizar la política (es decir. es decir. los conceptos que utilizó permitieron el desarrollo de una teoría moderna de los derechos naturales. Cada hombre se autogobierna. la pérdida de Dios como criterio de justicia obligaba a buscar nuevos fundamentos para el poder político y sus leyes. Su argumentación. La modernización de la política tiene. al excluir de su argumentación los criterios religiosos). el dilema era el siguiente: si la garantía de justicia de las leyes se había esfumado con la renuncia a fundamentarlas en la voluntad divina. de un cuadro dibujado por la imaginación. En el caso de las leyes. quien puede ser considerado el primer gran pensador político de la época moderna. los hombres poseen el derecho de defender su vida y guiarla del modo que les parezca más conveniente. por supuesto. Hobbes estableció algunos conceptos que serían decisivos en todo el pensamiento político posterior. que necesariamente aquí presentamos simplificada. surgía entonces el problema de justificar la obediencia de los súbditos al poder de un soberano sin recurrir a principios trascendentales. entonces. No obstante. Este desarrollo habría de adquirir sistematicidad en la obra del filósofo inglés del siglo XVII Thomas Hobbes. actualizó la noción de derechos naturales (que provenía de la Edad Media) relacionándola con la idea de que la soberanía era un atributo de los Estados. la referencia a la voluntad divina como fuente de la autoridad había venido a menos. un rasgo característico: devuelve a los hombres las cuestiones que en la Edad Media aparecían como patrimonio exclusivo de Dios. Aunque su argumentación atendía sobre todo al tema de las relaciones internacionales. abrió las puertas a la modernidad política. una imagen de lo que seríamos los hombres si no viviéramos en sociedad). El primero. Maquiavelo.políticas. Algunos de ellos fueron postulados por autores como Hugo Grocio y Thomas Hobbes. 1625). en su obra De jure belli ac pacis (Del derecho de la guerra y de la paz. tratando de justificar la existencia de ciertos principios que debían regular las relaciones entre naciones. Hobbes intentó fundamentalmente ofrecer una respuesta científica al problema de la obligación política. pero que nos permite concebir lo que sucedería en una sociedad donde no existiera el orden establecido por un poder político.

tiene que obedecer a nadie más. según Hobbes. pues con la idea de un «contrato social» permite que nos podamos representar los fundamentos del orden social y. No obstante que Hobbes aporta las ideas fundamentales de que la soberanía reside originalmente en los individuos y que un gobierno sólo es legítimo si proviene de la voluntad de los hombres. por consiguiente. al ejercer cada hombre su libertad --hacer lo que le dicta su voluntad--. que puede ser un hombre. son libres y soberanos. mediante el contrato social los hombres renuncian a su libertad y soberanía originarias y tienen la obligación de obedecer las leyes del soberano. entra en conflicto con otros hombres igualmente libres y soberanos y pone en riesgo su vida. pues no considera posible que los súbditos conserven derechos propios después del contrato social. leyes justas en la medida en que serán vistas como extensión de la voluntad de los hombres unidos por el contrato. renuncian al ejercicio de su derecho natural) y aceptan obedecer a un «soberano». lo que quiere decir que los hombres. es legítimo porque su fuerza proviene de la voluntad de los contratantes y no de algún tipo de decisión divina. autorizándolo a imponer el orden y garantizar la defensa de la vida de cada uno. El problema aparece cuando. sobre todo. un grupo reducido de hombres o una asamblea. los hombres deciden celebrar un «contrato» mediante el cual renuncian a todo aquello que puede poner en riesgo la vida y la seguridad de los demás (es decir. El soberano de Hobbes. Las leyes que el soberano promulgue serán. Ya que. Con él aparecería la primera formulación del Estado de derecho. a partir del cual los hombres están obligados a respetar las leyes del soberano que han autorizado. Éste es el momento de fundación simultánea de la sociedad (pactum societatis) y del gobierno (pactum subjetionis). justificar la obediencia a las leyes de un soberano. no sólo porque éstas son «legítimas» ya que se originan en la voluntad de cada uno de los contratantes. Según Hobbes. La idea de que existen derechos naturales que no se pierden con el contrato no tardaría mucho en aparecer. y sería hacia el final del mismo siglo XVII cuando el filósofo John Locke reformularía la teoría del contrato a partir de la noción de libertad individual irrenunciable. su teoría acaba justificando la concentración absoluta del poder en una sola figura --por eso Hobbes es un defensor del llamado «absolutismo»--. sino porque garantizan la seguridad de su vida. El argumento de Hobbes es realmente novedoso. la vida es el valor fundamental. . en la situación ideal de naturaleza.

Una violación continua de la ley de naturaleza por parte de las transgresiones y consecuentes castigos excesivos conduciría a los hombres a una verdadera situación de guerra.2. En esta situación «casi» ideal. por el simple hecho de serlo. la misma libertad que permite a los hombres la convivencia pacífica puede ser mal usada por algunos al desobedecer la norma de la ley natural. señala Locke. Sin embargo. En efecto. piensa Locke. es decir. salud o posesiones. Como los hombres no podrían despojarse de su inclinación a castigar. Pero a diferencia de Hobbes. es decir. Esto hace que la vida en el estado de naturaleza sea relativamente tranquila y que los individuos puedan hacer acuerdos. y por tanto hay el riesgo de que el castigo así ejercido sobrepase la magnitud del daño infligido. como en Hobbes. poseen una serie de derechos y libertades. Como todos los individuos tienen derecho a castigar a los transgresores de la ley natural. De entre estos derechos el fundamental es el de libertad. al atacar a un semejante en su libertad. ya que violaría la propia ley de naturaleza que pretendía restablecer. transgreden el orden impuesto por la razón y se ponen con ello al margen de la protección que esta ley brinda a quienes la respetan. libres como los demás.9 Para que esto sucediera. cualquier hombre está autorizado para fijarles un castigo y aplicarlo. lo más seguro es que quienes pretendan sancionar a un infractor sean los afectados directamente por su acción. La universalidad de la ley y el liberalismo Hobbes había logrado basar la legitimidad de un gobierno y sus leyes en el consentimiento de los individuos. Locke daría un paso adelante al proponer que esta legitimidad no sólo estaba. de cuya conservación depende el ejercicio de los restantes. salud. Locke tuvo que proponer la libertad de los individuos como un valor inmutable. algunos hombres. a la «lucha de todos contra todos». lo mejor sería. que ordena a los hombres no atentar contra la vida.10 En su Segundo ensayo sobre el gobierno civil. establecida por Dios). pues «nadie es buen juez de su propia causa». los derechos o libertades naturales están salvaguardados por un principio de la razón llamado ley natural (según Locke. Un castigo excesivo sería injusto. comerciar y relacionarse sin grandes dificultades. sino también en su control y vigilancia por parte de los ciudadanos. la propiedad y a castigar a quienes no respeten las prohibiciones de la ley natural. es decir. . en el origen del gobierno y las leyes. Locke parte también de la idea de un estado de naturaleza. como un derecho natural no sujeto a regateos ni negociaciones. los hombres disfrutan de ciertos derechos fundamentales: a la libertad. libertad o posesiones de sus semejantes. que dejasen en manos de representantes autorizados por ellos la función de ejercer la justicia. la igualdad. para quien los hombres del estado de naturaleza son egoístas y agresivos. de una situación originaria previa a la creación de la sociedad en la cual los hombres. Sin embargo. Con ello se ganaría la posibilidad de un sistema de justicia objetivo.

según el cual toda decisión política debe derivar del consentimiento de la mayoría de los ciudadanos. Así. los derechos naturales de quienes queden en minoría. Como el gobierno se origina en el derecho a castigar. creando así las instituciones del gobierno. pero ahora contarán con la imparcialidad y la fuerza suficientes para castigar a los infractores sin temor a cometer alguna injusticia. sino de un gobierno mandatario de los ciudadanos. Por un lado. y el gobierno surge como una figura cuya obligación es precisamente la conservación de ese orden. el orden social es creado como un mecanismo para garantizar el libre ejercicio de los derechos que los hombres poseen por naturaleza. al tiempo que se garantizaría la defensa y el fortalecimiento de los derechos irrenunciables de libertad. al segundo momento corresponderá la ejecución de esas leyes. el riesgo de la guerra conducirá a los hombres a celebrar un pacto o contrato social. Para su mejor ejercicio. Como el poder legislativo representa la deliberación racional que da lugar a la ley. poner trabas a la libertad de pensamiento y acción de los hombres (pues ha sido creado en nombre de la libertad y está. Las leyes que este gobierno establezca seguirán los principios de la ley de naturaleza. tampoco puede afectar sus propiedades (pues ha sido creado para proteger los derechos naturales. agrega una idea que sería también esencial para el pensamiento político de nuestra época: el principio de mayoría. Según Locke. es decir. ejercido sin parcialidad. podemos separar dos momentos en el ejercicio de este derecho: la fijación de la pena y su ejecución. por ello. igualdad y propiedad. De modo similar a lo que proponía Hobbes. la concepción de que el derecho emana . respetando. y la propiedad es uno de ellos). encargado de establecer las leyes justas necesarias para el orden social.es decir. no obstante. Además. de un gobierno autorizado por ellos para mantener el orden de manera justa y permitir así el libre ejercicio de los derechos restantes. Para evitar una concentración de poder que pudiera poner en peligro la libertad de los ciudadanos. Las ideas políticas de Locke ofrecen ya dos rasgos distintivos de la noción de Estado de derecho. que sólo actuará según el mandato de las leyes. Al primer momento corresponde la creación del poder legislativo. la legitimidad del gobierno proviene de la voluntad de los individuos. este gobierno nace dividido. sólo que en este caso no se trata de un gobierno absoluto que pueda imponer su voluntad a los ciudadanos. a su servicio). manteniendo con ello un razonable control ciudadano sobre los poderes públicos. con el cual cada individuo delegará su derecho a castigar en un cuerpo que lo represente. en ningún caso. es decir. protegerán la libertad. Tal gobierno no puede decidir sobre la igualdad de los hombres (no puede establecer jerarquías ni propiciar un uso desigual de la ley). tendrá primacía sobre el poder ejecutivo. la igualdad y la propiedad de los hombres. no puede. pero incluso esta división es legítima. finalmente. Locke propone que los poderes legislativo y ejecutivo recaigan en titulares diferentes.

Con ello. John Locke establecía la doctrina política llamada «liberalismo».de la voluntad de los ciudadanos y se orienta a garantizar el ejercicio de sus libertades y derechos fundamentales.11 Las razones de este cambio de perspectiva son muchas. Sin embargo. lo que la doctrina de Locke agrega es la justificación racional de ese dominio. Por otro. la legalidad carece de legitimidad si no es soportada por la decisión y vigilancia ciudadanas. y la . la definición del gobierno como un mandatario de los ciudadanos cuyo poder está limitado por las propias condiciones que constituyen su origen. y repasarlas nos desviaría del objetivo aquí buscado. pero en seguida restringe la calidad de ciudadanos sólo a los propietarios inmobiliarios. El mero respeto a la ley lo único que enuncia es una relación de dominio. A mediados del siglo XVIII. No obstante. los hombres son libres por naturaleza. En este sentido. sólo téngase en mente la consecuencia casi paradójica que implica: Locke es el primer pensador en postular la existencia de derechos humanos naturales cuya protección es la única función legítima de un gobierno. Esto era sostenido en una sociedad como la inglesa. es decir. el contrato social de Rousseau no suponía ninguna renuncia (Hobbes) ni delegación (Locke) de la libertad natural de los individuos por medio del contrato social. Partiendo de un esquema similar a los de Hobbes y Locke. y en su lugar se defendía la legitimidad del gobierno y las leyes como expresión de los ciudadanos libremente asociados. centrada en la nociones inseparables de derechos individuales irrenunciables y gobierno mandatario y limitado. Resalta ya en este punto que la vigencia del derecho sólo es legítima cuando está sostenida por los actos de libre elección de los ciudadanos. con lo cual elimina la posibilidad de participación política --y con ello de ejercicio de sus derechos humanos básicos-. en la que más de 75% de la población carecía de ese tipo de propiedad y quedaba por ello excluida de los derechos ciudadanos básicos.a la mayor parte de la población. Para Rousseau. Con esta interpretación. la noción de ley se había postulado en una clave que ya nunca se abandonaría: la de su justicia vinculada a la decisión ciudadana y a ciertos derechos humanos básicos. Sin embargo. Rousseau se planteó también el contrato social como una salida del estado de naturaleza y la inauguración de la sociedad políticamente organizada. por los derechos naturales de los individuos. el pensamiento político de Locke establecía serias exclusiones al definir quiénes debían ser considerados ciudadanos de pleno derecho en una sociedad liberal. la figura omnipotente de un gobierno despótico que podía imponer a los súbditos todas las leyes que juzgase convenientes quedaba deslegitimada. finalmente acababa concediendo derecho de participación política sólo a los individuos que gozaban de propiedad inmobiliaria. el filósofo francés Juan Jacobo Rousseau agregaría nuevas ideas a esta noción de ley como soberanía ciudadana. Pese a que su idea de derechos naturales era postulada como aplicable en un principio a todos los hombres en general.

sino de una «voluntad general».12 Es decir. Toda decisión. En esta perspectiva. Dicho de otro modo. la libertad natural de cada individuo adquiere una calidad superior al quedar bajo la guía no de una voluntad individual. que integra la confusión y los defectos de los contratantes. La libertad no se pierde en ningún momento. ahora convertido en ciudadano. cómo hacer posible que los hombres obedezcan a otros y al mismo tiempo sólo se obedezcan a sí mismos. más bien. es decir. En las leyes se identifican la libertad individual y el . condensado y perfeccionado las libertades naturales que en su forma original eran toscas y escasamente desarrolladas. el único soberano es el pueblo mismo reunido. expresan al mismo tiempo los intereses compartidos de todos los hombres. la comunidad política. sólo obedezca a sí mismo y permanezca por tanto tan libre como antes. pero no en las manos de ningún individuo particular. cada uno de los miembros. En efecto. Por ello el contrato social tiene que plantearse en otros términos: Cómo encontrar una forma de asociación que defienda y proteja a cada uno de sus miembros y en la cual cada individuo. sino que la mantiene en el cuerpo social creado por el contrato. Rousseau insiste en que la voluntad general no es la mera suma de las voluntades de cada uno (esto sería más bien la llamada «voluntad de todos». sino el resultado óptimo de su combinación. De este modo. no obedecerá a nadie en particular (porque nadie en particular manda). uniéndose a los demás. sólo que ahora reforzada y protegida por la colectividad. Otra vez a diferencia de Hobbes y Locke. Rousseau no otorga la soberanía a ningún gobernante. cuyo objetivo no es el bien particular de individuos o grupos. Estas leyes son plenamente legítimas porque. según Rousseau el contrato social da lugar a la creación de una voluntad general que es la expresión perfeccionada de las distintas libertades individuales que se integran al contrato. proviniendo del acuerdo voluntario de los hombres. en realidad se están obedeciendo a sí mismos. Cuando los hombres obedecen la voluntad general. La voluntad general. los hombres reciben una libertad cívica o política a cambio de su libertad natural. se enriquece para permitir el desarrollo plenamente humano de todos los contratantes. por lo tanto. pues en ella se han integrado. se expresa mediante leyes. sino el bien común o general. recibirán de la sociedad la misma libertad que han otorgado. y puede por ello ser manipulada y engañada).renuncia a esta libertad implicaría la renuncia a su propia condición humana. toda norma y toda acción pública deberán venir de esta comunidad deliberante y ejecutiva. La solución propuesta por Rousseau es la siguiente: si todos los hombres renuncian a su libertad natural y la ponen en manos de la sociedad (que se constituye con esta renuncia). sino que seguirá obedeciéndose a sí mismo (porque todo acto de la comunidad política es visto como propio por cada uno).

Alejándose del liberalismo. aquellas libertades individuales que no coinciden con los intereses públicos. cuando es necesario. la continuidad absoluta entre libertad individual y voluntad general y la idea de que los intereses públicos sólo pueden ser expresados bajo la forma de leyes que representan la voluntad general y buscan el bien común. La teoría de Rousseau se aleja significativamente del liberalismo. Rousseau había no obstante agregado dos nuevos elementos a una futura teoría del Estado de derecho. La enigmática frase de Rousseau según la cual «en ocasiones es necesario obligar a algunos hombres a ser libres». sería considerada absurda si no se tuviera en cuenta la primacía de las leyes y el bien público sobre cualquier interés individual. porque. la libertad individual sólo puede ser plenamente ejercida en el marco de la voluntad general que asegura las condiciones públicas que la hacen posible. .bienestar social sin caer en contradicciones. Su reivindicación de la voluntad general y el bien común la llevan a subordinar a éstos. en opinión de Rousseau. a saber.

por tanto. la moralidad de la acción. La diferencia radica en que las normas jurídicas. entonces son éticas. hablamos de normas morales. pero si exigen también que ellas mismas [las leyes] deban ser los fundamentos de determinación de las acciones. Esta autonomía no significa otra cosa que la ausencia de dependencias externas del juicio moral y. que tienen que ver con el modo de conducirse en términos de lo que consideran bueno o malo. a diferencia de las leyes de la naturaleza. aunque surgen de la moral. Kant: ética y Estado de derecho La definición más precisa de la noción de Estado de derecho en el pensamiento moderno está probablemente en la obra del filósofo alemán de finales del siglo XVIII Emmanuel Kant. Como él dice: Estas leyes de la libertad. y se dice. por tanto. Cuando se trata de normas personales. Aunque Kant desarrolla toda una argumentación previa de orden moral que servirá de fundamento a su concepción de la política y de las leyes. Si afectan a acciones meramente externas y a su conformidad con la ley. aquí. es decir. ambas responden a la misma capacidad humana de autolegislar. por razones de claridad y espacio. libertad y responsabilidad morales de los individuos.3. a diferencia de él. Para Kant. Pero estas normas morales no son distintas de las normas jurídicas. partiremos sólo de la idea kantiana de la razón autolegisladora. lo característico de los seres humanos es que pueden ser guiados por leyes de la libertad. En realidad. retornó a la senda liberal al preconizar un ámbito moral estrictamente individual como garantía de cualquier ordenamiento externo.14 Tratemos de aclarar este párrafo. que la coincidencia con las primeras es la legalidad. Kant culmina la tradición moderna del contrato social adecuándola a una justificación de la ley a partir de la noción de autonomía moral de los individuos. trató de justificar a plenitud la fundamentación de las leyes públicas en la razón y libertad individuales. se llaman morales. Para Kant. aunque. . se expresan externamente y son aplicadas por medio de una coerción pública legítima. se llaman jurídicas. la coincidencia con las segundas.13 Este pensador. fuertemente influido por Rousseau. por principios que les permiten actuar autónomamente en términos de libre decisión y responsabilidad moral. de su idea de que la libertad natural de los hombres se caracteriza por la capacidad de dotarse a sí misma de leyes morales y jurídicas que guían de manera recta su conducta práctica. es decir. los hombres tienen la capacidad de establecer las normas que habrán de regir su vida.

] lo primero que el hombre se ve obligado a decidir. y la recupere luego como miembro de una comunidad. La continuidad entre ellas equivale a la continuidad entre la moral individual y la vida política regida por leyes. A diferencia de Rousseau. habrán de definir la libertad más como derecho de los individuos a no ser obstaculizados en sus proyectos que como prescripción positiva de actos determinados. Tal principio moral es lo que Kant llama «el imperativo categórico».Las normas morales se vinculan a la deliberación y los principios morales individuales.15 De este modo. el Estado estaría robando a los individuos su autonomía para decidir sobre las mejores vías para alcanzar su felicidad.] debe entrar ante todo en un estado civil. también Kant recurre a la idea de contrato social. Kant no cree que el Estado deba tener como objetivo la felicidad de sus ciudadanos. tendrán básicamente una definición negativa. si no quiere renunciar a todos los conceptos jurídicos. En este sentido. salvaje y sin ley. . es decir. Ésa es más bien una aspiración que cada uno de ellos debe satisfacer. En términos más sencillos: las leyes. Por esta razón. las normas jurídicas suponen la existencia de una sociedad en la que gobierna un poder legítimo que garantiza su ejecución. Las normas constitucionales deben estar en consonancia con las normas morales descubiertas por la razón autolegisladora. es el principio: es menester salir del estado de naturaleza. y unirse con todos los demás (con quienes no puede evitar entrar en interacción) para someterse a una coacción externa legalmente pública [. las leyes. la integridad humana y las metas legítimas de los demás. Si así fuera. es decir. el contrato social permite que la razón legisladora de cada individuo se comprometa a abandonar su libertad natural. Dice Kant: [. pues tiene que mostrar el fundamento de la obligación ciudadana de obedecer las leyes de la sociedad.. El contrato social vincula las aspiraciones morales individuales con un sistema de leyes jurídicas que permiten a los hombres guiar la búsqueda de su propia felicidad. cuyas distintas formulaciones coinciden en definir como moralmente prohibida toda interferencia con la libertad individual. las leyes del Estado no pueden plantearse el bien común como equivalente de la felicidad de todos. según Kant. Por eso. definidas en el horizonte del imperativo categórico. Lo que el Estado tiene que hacer es promulgar una Constitución que establezca normas generales y abstractas que garanticen la libertad e igualdad de todos los hombres en términos legales. Este último punto es esencial... en el que cada uno obra a su antojo. hacen libres a los hombres al proteger su espacio de decisiones.. no al proponer medidas concretas para su desarrollo personal. Esta relación entre normas morales (que ordenan el comportamiento interno) y jurídicas (que ordenan el comportamiento externo) sólo tiene sentido si están orientadas por el mismo principio moral. como miembro de un Estado.

Kant representa la consolidación del modelo racional de Estado de derecho. pero esta igualdad no puede extenderse a sus propiedades. situados en cualquier nivel de la sociedad.Este último punto también es fundamental en una concepción del Estado de derecho. en tanto que esta concordancia sea posible según una ley universal. Cuando la política es regida por normas jurídicas generales y abstractas. Para Kant. pero tampoco tienen facultad alguna para impedir el enriquecimiento legítimo y el ascenso social de quienes. Según Kant. usan su esfuerzo y su talento para buscar una mejor condición. Por ello dice que: El derecho es la limitación de la libertad de cada uno a la condición de su concordancia con la libertad de todos. Por ello. es un Estado de leyes. las libertades básicas están garantizadas en un Estado que. al igual que para Locke. Los desarrollos teóricos posteriores sobre esta cuestión estarán irremediablemente marcados por las ideas del filósofo alemán. Si un Estado sólo puede ser la unión de hombres libres bajo normas jurídicas.16 Los ciudadanos son absolutamente iguales en el marco de la ley. La figura máxima que garantiza esos derechos es la Constitución. por definición. estamos ya ante el elemento esencial del Estado de derecho: la «juridización» de la política. las normas jurídicas no pueden atentar contra la distribución de la riqueza existente en la sociedad. concebida como ley fundamental cuyos principios velan por la libertad de los ciudadanos. a su corporalidad o a su espiritualidad. tenemos como consecuencia la protección de los derechos individuales por medio de un poder político coactivo y la actuación del gobierno limitada por los derechos ciudadanos. .

señalaba que la única posibilidad de que las capacidades y virtudes de los individuos alcanzaran un pleno desarrollo dependía de que el poder político se constriñera a su condición de garante de la seguridad pública y de los derechos ciudadanos elementales. es decir. en este sentido. una respuesta individualista y legalista frente al riesgo del ejercicio despótico del poder político. prevaleciente hasta el siglo XX. Aunque al desarrollarse este concepto en el siglo XX ha incorporado elementos adicionales a los de su estructura básica. o para promover el desarrollo personal de los individuos y grupos menos favorecidos. por ello. estos principios liberales penetraron paulatinamente en las instituciones políticas y jurídicas y permitieron adaptar las leyes a estas demandas de respeto a los derechos individuales. No es gratuito.4.17 Esta visión sería ampliamente compartida por otros liberales de los siglos XVIII y XIX como Adam Smith y John Stuart Mill. El Estado de derecho es. Estos rasgos definitorios se explican en gran medida por las condiciones de origen de la propia noción de Estado de derecho. integridad o propiedad de los individuos. político y jurista alemán. En todo caso. a la limitación de las acciones que pudieran afectar la vida. limitaba su concepción de justicia a la llamada «protección negativa» de los derechos ciudadanos. El Estado .18 Incluso en nuestros días es posible observar un verdadero «renacimiento» de las ideas liberales. no ofrecía alternativas en el terreno de una posible acción positiva de la ley para resolver las diferencias sociales de rango o riqueza. Wilhelm von Humboldt. ningún sistema legal que carezca de los requisitos mínimos exigidos por los pensadores liberales que hemos revisado podría ser un genuino Estado de derecho. La conclusión que se impone es que el Estado de derecho reposa sobre dos pilares fundamentales: la limitación de la acción gubernamental por medio de leyes y la reivindicación de una serie de derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos. «The Rule of Law» (el gobierno de la ley) La noción de Estado de derecho deriva históricamente de la tradición política y jurídica liberal. En la misma época de Kant. La matriz histórica de esta noción es la lucha política e ideológica contra un modelo de Estado absolutista que abogaba por un amplio control gubernamental de la vida colectiva. El control absoluto de la vida social sacrifica los derechos individuales en aras de un supuesto bienestar común muchas veces incompatible con los proyectos y las ambiciones de los ciudadanos. que los modelos constitucionales derivados de los principios liberales hayan buscado establecer con claridad los límites del poder político respecto de los derechos individuales básicos. que vuelven a abogar por Estados constitucionalmente limitados y por la eliminación de toda barrera puesta al ejercicio de las libertades individuales. La visión liberal del Estado de derecho.

pero. en consecuencia. la noción de Estado de derecho ha sido muchas veces restringida a la doctrina jurídica. Sin embargo. es decir. la observancia de un sistema jurídico sólo garantiza la existencia de una relación de poder. la justicia y legitimidad de tal sistema son posibles únicamente si se atiene a los requisitos de gobierno limitado y respeto a los derechos individuales básicos. al limitar cualquier intervención contra los «derechos individuales» (entre ellos el de propiedad). El gobierno de la ley tendría dos sentidos particulares: 1) la idea de que la ley excluye el ejercicio del poder arbitrario. el castigo arbitrario infligido a los ciudadanos sólo por la voluntad del poder o por una burocracia sin control es incongruente con el gobierno de una ley regular. fundamentalmente política. si adquiere la forma de un Estado constitucional de derecho. Una plasmación clara de los principios liberales del Estado de derecho se da en lo que se conoce como Rule of the Law (gobierno de la ley). como se ha visto en el caso de Locke. había logrado con su definición individualista la limitación de una amenaza gubernamental efectiva. además. el liberalismo no implica necesariamente que el principio de soberanía ciudadana pueda ser ejercido por todos los ciudadanos. Fundamentos liberales y democráticos del Estado de derecho El liberalismo ofrece los criterios mínimos para la existencia de un Estado de derecho. dejaba vivo un problema de justicia que otras perspectivas políticas y jurídicas tratarían de resolver. es decir. y 2) el gobierno de la ley sostiene la igualdad de todas las personas ante la ley y la sujeción de gobernados y gobernantes a la ley ordinaria aplicada por tribunales ordinarios. que es la definición de la tradición política y jurídica anglosajona del marco institucional y legal de protección de las libertades. III. de un gobierno limitado. aunque el concepto de Estado de derecho como «gobierno de la ley» depende de la idea. en este sentido. Como hemos dicho antes. este autor considera que los únicos derechos que deben ser garantizados son los de tipo «negativo» (de protección de la persona y la propiedad) y no los positivos (de promoción .liberal de derecho. lo que ha limitado no sólo la comprensión de su complejidad histórica. los que organizan la estructura básica de un régimen político orientado a la protección de los derechos individuales elementales. social y política. su posibilidad de aplicación cae sobre todo en el terreno jurídico.19 Como puede notarse. sino que ha llevado a algunos intentos de justificación de regímenes autoritarios o despóticos con sistemas legales coherentes bajo el argumento de que en ellos prevalece la legalidad en el control de la vida social. Dimensiones políticas del Estado de derecho 1. Por esta razón.

de opinión. de movimiento. Todos estos intentos coincidirían en que los principios liberales son insuficientes para atender las necesidades sociales. Otros le reclamarían el abandono de los valores comunitarios como la patria y la raza. El siglo XX ha contemplado cómo estas críticas políticas . Si se considera que las libertades y los derechos defendidos por el liberalismo son sólo «ficciones» o formalidades que esconden un sistema de dominación que requiere ser destruido. es satisfactoriamente cubierto con la protección de la libertad individual (que incluye libertad de conciencia. el modelo de Estado de derecho no es por sí mismo un modelo de distribución de riqueza (no contempla la llamada «justicia distributiva») ni de compensación de las desventajas de las clases bajas. a que ha dado lugar. según el criterio liberal. han existido distintos intentos por superar el modelo liberal y las instituciones.20 El liberalismo cumple las condiciones de un Estado de derecho pleno. Otros más le reprocharían la defensa del egoísmo y el olvido de las jerarquías de un supuesto orden social natural. ejecutivo y judicial. Históricamente. b) Separación de poderes: legislativo. relativo a los derechos y libertades fundamentales. Las características generales del Estado de derecho han sido enlistadas del siguiente modo por un destacado jurista: a) Imperio de la ley: ley como expresión de la voluntad general. Algunos le opondrían las demandas de igualdad real y justicia distributiva que las sociedades contemporáneas plantean con gran urgencia. entonces se le podrá contraponer un modelo «revolucionario» que pretenda establecer una verdadera igualdad material entre todos los hombres.21 Si se considera. etc. el modo de resolver aquello que se detecta como insuficiencia es lo que define a las otras opciones políticas. de contratación.del desarrollo de las personas y reducción de la desigualdad económica).). En efecto. como su particular Estado de derecho. Sin embargo. se acepta en consecuencia que el Estado carece de toda legitimidad para intervenir en la distribución de la riqueza social y en el apoyo a los sectores más desprotegidos de la sociedad. La crítica al egoísmo liberal y la defensa de las jerarquías ha sido una seña de identidad del conservadurismo. que el punto d. d) Derechos y libertades fundamentales: garantía jurídico-formal y realización material. La consideración de la omisión liberal de los principios comunitarios de nación y raza ha podido dar lugar a respuestas totalitarias como el nazi-fascismo. c) Legalidad del gobierno: su regulación por la ley y el control judicial. pero probablemente estas condiciones no sean suficientes (aunque sí sonnecesarias) para alcanzar un modelo de Estado democrático de derecho. de la igualdad ante la ley y de la propiedad.

sobre todo. dieron lugar a la demanda de que los derechos asegurados por el gobierno no debían ser sólo los propios de la tradición liberal. la combinación del liberalismo con el método democrático. Este método reposa en una serie de valores socialmente compartidos como la primacía de las soluciones pacíficas. la tolerancia y el respeto a la legalidad. un método pacífico para elegir gobiernos por el principio de mayoría (principio que garantiza que la soberanía popular pueda convertirse en leyes generales. Las luchas obreras y sociales opuestas al individualismo liberal y la creación de grandes partidos y movimientos contrarios a la gran desigualdad reinante en los países liberales. no pueden renunciar a su componente liberal. toda vez que éste asegura que los objetivos de justicia social no sean perseguidos a costa del sacrificio de los derechos básicos de algunos ciudadanos. La historia del liberalismo en los siglos XIX y XX ha quedado marcada por su encuentro e integración --muchas veces conflictiva-. pudieron encontrar en tales instituciones --y al hacerlo lograron ampliarlas y democratizarlas-. Así.con los principios y valores de la democracia. Sin embargo. teóricamente.el medio para acceder al poder político sin necesidad de la violencia o la supresión de las libertades individuales. sino verdaderos derechos sociales que garantizasen la mejoría en la calidad de vida de los grupos menos favorecidos. el marco institucional liberal empezó a ser superado sin necesidad de renunciar a la defensa de los derechos individuales y la equidad de las leyes. Esto ha requerido. en nuestra época los principios liberales han sido reivindicados por prácticamente todos los movimientos políticos razonables como el marco de acción necesario para el planteamiento de sus demandas y el desarrollo de sus estrategias.se convirtieron en movimientos sociales que consideraron necesario el sacrificio de. entre otros elementos. entre otras instituciones. Las instituciones democráticas. Por ello. sino fortalecida como el signo más evidente de la salud política de una sociedad. Como sabemos. sin embargo. La democracia liberal es. Los movimientos y partidos políticos que abandonaron la idea de destruir las instituciones liberales. lograron que las demandas de igualdad social pudieran convertirse en estrategias e instituciones distributivas que potenciaron el desarrollo social de los países donde empezaron a funcionar. A diferencia del liberalismo clásico. el Estado liberal de derecho. La democracia supone la existencia de una pluralidad de formas de vida y opiniones en la sociedad. el núcleo de la democracia liberal reside en la . o los que con compromisos populares nunca optaron por ella. pero. en su origen el liberalismo concebía como sujetos políticos de pleno derecho sólo a los propietarios. la democracia supone el principio de «gobierno del pueblo» en el sentido de la participación «universal» de los ciudadanos en la conducción de las cuestiones públicas. por tanto. al tiempo que garantiza los derechos de las minorías). la cual no sólo debe ser mantenida.

ha mostrado cómo los jueces. sus ordenamientos tienen una obligatoriedad que no posee ninguna norma moral o práctica política. sino que son más bien su expresión y plasmación codificada. La legalidad a la que sus principios dan lugar es una legalidad que ha sido aceptada como valor compartido de la ciudadanía y cuyos principios provienen de las luchas. 2. En consecuencia. existen fundamentalmente como patrimonio moral y político de una comunidad específica. en sí mismas. tienen que recurrir a principios de justicia. Pero . Por el contrario. las constituciones no pueden ser vistas (como lo ha hecho la tradición jurídica denominada «positivista»)23 como ordenamientos finales que definen por sí mismos los principios de justicia que rigen socialmente. Las constituciones se han convertido en la ley suprema de las sociedades modernas. las constituciones no originan el Estado de derecho. Ronald Dworkin. Estado de derecho y Constitución El marco legal de este sistema liberal-democrático de instituciones es la Constitución.existencia de instituciones legales que permiten la expresión de la voluntad popular por medio de canales formales y regulados.24 De esta forma. aunque han encontrado esa forma de manifestarse. Uno de los críticos más lúcidos del positivismo jurídico. una vez que una constitución ha sido establecida y su aceptación se ha generalizado. no es necesario rechazar que las constituciones sean fuente de las demás leyes. acuerdos y equilibrios resultantes de la interacción de los sujetos políticos. Como ha señalado Hayek: [es] seguramente más oportuno considerar las Constituciones como superestructuras levantadas al objeto de garantizar el mantenimiento del Estado de derecho que. tradiciones y razonamientos cuyo espacio natural es la moral y la cultura política de una sociedad. como suele hacerse. atribuirles la categoría de fuente de todas las demás leyes.22 Sin embargo. La doctrina del Estado de derecho exige que el principio que inspire toda acción estatal consista en la subordinación de todo poder al derecho. Pero esta supremacía sólo puede ser legítima si expresa los principios fundamentales del Estado de derecho. las constituciones expresan una serie de valores socialmente compartidos que. sino sólo recordar que son. el elemento de vinculación de la experiencia moral y política de las sociedades con su experiencia de codificación racional de las leyes. No obstante. al interpretar las normas constitucionales.

asombrar que sostengamos que el derecho es un fenómeno politizado. entendida ésta no sólo como forma política histórica [. las constituciones pueden. sino que. entre otros resultados. Pero esta relación con la política no reside sólo en su origen. ya que es la democracia la que presta a la Constitución una determinada cualidad jurídica.. se dice que actúa per lege (promulgando leyes). se olvida también que la democracia es el único recurso que permite la reforma y el perfeccionamiento de las normas jurídicas por una vía pacífica y racional.] la democracia es el principio legitimador de la Constitución. Pero cuando un legislador participa en la definición de los principios constitucionales que habrán de valer como normas generales de justicia para la sociedad.. el llamado «constitucionalismo» moderno es inseparable de los fundamentos ético-políticos del Estado de derecho. como forma jurídica específica. Las normas constitucionales derivan por ello su justicia del método que las ha hecho posibles: la decisión o soberanía ciudadana expresada por medio del principio de mayoría. el que tomado de manera aislada conduce a la ilusión positivista de la plena autonomía de las leyes. se dice que actúasub lege (según leyes establecidas). que pese a su autonomía y capacidad de transformación interna.. sino también en las consecuencias que genera. entonces. también. Cuando un juez imparte justicia recurriendo a las normas vigentes en la sociedad. de tal manera que sólo a través de ese principio legitimador la Constitución adquiere su singular condición normativa. ser legítimas o ilegítimas. en el segundo.esta subordinación sólo es posible gracias al proceso histórico de «constitucionalización» de las normas limitantes del poder político. Si se olvida esta conexión fundamental. en la que validez y legitimidad resultan enlazadas. una Constitución expresa el principio de soberanía ciudadana como fuente del derecho en oposición al despotismo. éste es el aspecto funcional del Estado de derecho y. es decir. sobre todo.] sino. por ello. Por ello. Históricamente. permite la institucionalización jurídica de los principios y valores políticos democráticos.26 La democracia como método de elección de gobernantes no se limita. es alimentado y reformado por los procesos políticos. por cierto. No debería. En palabras de Carlos Santiago Nino: . a regular el cambio sistemático y pacífico de quienes ejercen el gobierno representativo. Los principios constitucionales desempeñan funciones distintas según la perspectiva con que se les contemple.25 En el primer sentido.. En efecto: [. una Constitución se opone a la costumbre y la arbitrariedad como normas colectivas y establece principios generales y abstractos. pero la corriente llamada «constitucionalismo» sólo acepta como legítimas aquellas vinculadas a un proceso democrático.

establecía como verdades evidentes que «todos los hombres nacen iguales y que su creador los ha dotado de ciertos derechos inalienables entre los que se encuentran la Vida. inhumanos o degradantes»).27 En efecto. la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. así. la Libertad y la búsqueda de la Felicidad». los que habrían de convertirse en leyes fundamentales. Ambas fueron. En 1776. resultado de la Guerra de Independencia de las colonias inglesas de Norteamérica. incluye principios como los contenidos en el artículo 3o.28 de 1948. si bien las constituciones son un resultado de debates. igualdad y propiedad. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. artículos como el 22 (derecho a la seguridad social) o el 23 (que establece el principio de igual salario por igual trabajo). han podido en nuestra época convertirse también en recursos para plantear demandas políticas y definir las estrategias de los grupos políticos bajo un horizonte democrático. incorporan demandas sociales que sólo pueden ser concebidas como una superación de los principios liberales y . en ese sentido.El derecho aparece. que revalidan la larga tradición de los derechos liberales concebidos ahora como derechos humanos. aspiraciones colectivas encauzadas por un movimiento político y plasmadas en manifiestos de claro tono liberal. defendía la soberanía popular y garantizaba los derechos individuales de libertad. 3. [y que] un gobierno que pretenda destruir estos derechos puede ser abolido por el pueblo». estas declaraciones no fueron un sustituto de las constituciones que habrían de dictarse en sus respectivos países. libertad y seguridad de su persona») o el 5o. luchas y cambios sociales. Consideremos brevemente las más importantes. Continuaba afirmando que «Los gobiernos son instituidos para asegurar estos derechos. que expresaba las convicciones políticas que guiaron la primera etapa de la Revolución francesa. como un fenómeno politizado. («Todo individuo tiene derecho a la vida. sin embargo. («Nadie estará sujeto a tratos o castigos crueles. LaDeclaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789. Política y ley: el dilema de la legalidad y la legitimidad Una muestra clara de la vinculación entre la experiencia política de las sociedades y la definición de los sistemas jurídicos que las rigen está en las distintas declaraciones de derechos que el pensamiento liberal-democrático ha generado. pero sí definieron los ideales colectivos y las exigencias de los grupos políticos en ascenso. Ciertamente. ya que su incidencia en las razones de conducta y en la transformación de materiales jurídicos en proposiciones normativas depende del consenso alcanzado a través del proceso democrático. [que] su poder deriva del consentimiento del gobernado.

redefinición de las identidades políticas. con ello. a la postre. de la voluntad de los ciudadanos de mantener y utilizar sus instituciones legales. debates. Pero debe recordarse que la legitimidad es la expresión política de la aceptación ciudadana de las instituciones públicas. la forma privilegiada en que se expresa la legitimidad de las sociedades modernas. encontraremos que algunos derechos sociales han sido incorporados a los fundamentos del orden estatal mismo y garantizados por la acción gubernamental. sino de un complejo proceso político que incluye presiones. las sociedades premodernas se caracterizaban por que el consenso formado alrededor de sus gobernantes no podría haber sido calificado de racional. tácticas de desobediencia civil. el elemento constante de este proceso es la vigencia de un espacio legal común que permite que los disensos y las oposiciones al orden establecido se transformen. Sin embargo. en elementos de fortalecimiento y cambio regulado del sistema social. e incluso del propio Estado de derecho. La legalidad sólo puede generar legitimidad si se supone ya la legitimidad del orden jurídico. etc. la legitimidad del Estado de derecho depende. Por el contrario. a diferencia de sus antecesoras. movilizaciones.29 Esta forma de Estado posee. establecer un patrón que describa el modo en que las demandas políticas y sociales adquieren estatuto constitucional y. La noción delegitimidad implica que ese orden jurídico es reconocido como . El Estado de derecho es. movimientos de huelga. renuncia a demandas originales y aceptación de nuevas metas. en un momento dado. fortalecerse como principio racional de convivencia. si no imposible. En este sentido. El poder tradicional era legitimado por el respeto a las costumbres de un orden establecido o por el carisma del líder en una relación personal con los gobernados. En suma. redefinen la idea de estructura legal básica de una sociedad. pues no se trata de un movimiento mecánico.como un reconocimiento del estatuto de derechos humanos a demandas de justicia social. Como dice un agudo comentarista de Weber: La legitimidad del Estado moderno se basa en su legalidad. Es difícil. así. en última instancia. la legalidad implica algo más que la concordancia del poder estatal con un orden jurídico vigente. Según el sociólogo alemán de principios del siglo XX Max Weber. acuerdos. El modelo expresado por esta declaración de la ONU y recogido constitucionalmente por distintas legislaturas se define bajo la forma de Estado social de derecho. la legitimidad del Estado moderno reposa exclusivamente en un ejercicio del poder de acuerdo con normas generales y abstractas. Si revisamos los artículos fundamentales de las constituciones de países como Alemania o España. Sin embargo. la continuidad del orden legal democrático depende de su capacidad para encauzar la oposición y el disenso razonable de sus detractores y. una definición racional y legal.

A diferencia de los modelos antiguos de democracia (v. si no imposible. el mecanismo que da razón de ser al principio de representación política democrática es el principio de mayoría. de sustitución y concentración de la multitud de decisiones políticas individuales en la figura de un legislador o gobernante electo. Estado de derecho y ciudadanía 1. el Estado de derecho no es una estructura legal inmutable. pues parece avalar el . para no hablar de las dificultades de alcanzar acuerdos. Por ello. que algún tipo de participación directa pueda sustituir al principio de representación como mecanismo de actualización de la voluntad de los ciudadanos. o el ideal democrático de Rousseau. En ello reposa su pasado y su vulnerabilidad a los desafíos del futuro.30 Por ello. La necesidad de recurrir a la representación niega aparentemente un fundamento individualista a la política democrática. grupos políticos organizados como los partidos políticos o las coaliciones presentan sus programas de gobierno a los ciudadanos. la democracia griega. gr. Depende.. IV. no atinaríamos siquiera a encontrar un mecanismo justo que permita la expresión de todos los implicados. que otorgan un peso idéntico a cada ciudadano («un hombre. las democracias de hoy tienen que funcionar mediante un sistema de representación. que convocaba a los hombres libres y decidía pública y colectivamente lo que las leyes debían ser. que suponía la vida democrática en pequeñas poblaciones donde todo el mundo participaba de las decisiones de la voluntad general). para su conservación y reforzamiento. En ellas.válido y que. de hecho. En efecto. quienes con su voto habrán de decidir cuál de ellos ocupará los puestos de decisión política. no parece haber más alternativa para la expresión de la voluntad de los ciudadanos que los sistemas electorales. un voto») en la designación de quienes habrán de tomar las decisiones que afectarán a todos. es utilizado por los miembros de la sociedad para coordinar sus acciones. Dadas las dimensiones y las formas de organización de las sociedades actuales parece muy difícil. En ello radica su fuerza y también su debilidad. de la acción ciudadana. Como se sabe. Estado de derecho y sujetos políticos Las democracias contemporáneas son sistemas políticos necesariamente representativos. es la mayoría de los ciudadanos la que decide qué grupo habrá de ejercer el poder durante un periodo previamente determinado. es decir. Si fuéramos capaces de imaginar lo que sucedería en una situación ideal en la que todos los ciudadanos con derechos políticos pudieran debatir cualquier proyecto de ley.

son los principios consagrados por la figura del Estado de derecho los que.argumento de que la influencia real que un ciudadano puede ejercer en la vida comunitaria siempre tiende a ser nula. así fuese un solo hombre quien se opusiera a la voluntad de la mayoría. en última instancia. es necesario. pues concede a cada individuo el mismo peso en el mecanismo democrático por excelencia: las elecciones. El origen y sentido de la democracia se localizan. no es la propuesta de la participación de todos los ciudadanos en todas las decisiones políticas lo que podría rescatar el papel fundamental de los individuos en los procedimientos democráticos. Así. La formación de grupos y tendencias políticas relevantes propende a limitar los proyectos políticos que se presentan en una sociedad. establecen un límite insuperable a la acción de los grupos y las instituciones en el marco democrático. Las necesarias complejidades del proceso democrático no deben hacer olvidar en ningún momento el principio normativo democrático de la primacía de los derechos humanos fundamentales sobre cualquier otro interés político.32 El principio democrático que postula que los derechos fundamentales de las minorías deben ser respetados por las decisiones de la mayoría implica que. en la conservación y el desarrollo de los individuos que voluntariamente la sustentan. garantizan que los derechos humanos fundamentales no resulten afectados por los posibles efectos negativos del mecanismo de representación. formen fuerzas dotadas de capacidad de negociación y decisión políticas. Las normas del Estado de derecho. En cierto sentido.31 La presencia individual cobra relevancia más bien en el terreno de la fundamentación de estos procedimientos. al proponer la inviolabilidad de los derechos fundamentales de los individuos. No es posible que cada opinión ciudadana represente un punto de vista absolutamente diferenciado. parece tener alguna base la crítica de Rousseau a la democracia representativa inglesa por ser un sistema «donde los individuos sólo eligen a quien en adelante habrá de someterlos». Aunque el funcionamiento efectivo de la democracia requiere la presencia y acción de grupos y asociaciones. que las opiniones individuales. La definición de los individuos como ciudadanos plantea un supuesto político democrático fundamental: la representación gubernamental de los intereses ciudadanos. sino en su integración en grandes tendencias que así adquieren significado. aglutinándose y perdiendo su perfil privado. su derecho a hacerlo estaría garantizado por el Estado de derecho. . Como ha señalado el brillante pensador liberal Ralf Dahrendorf. suceda lo que suceda». Sin embargo. «el elemento de continuidad del liberalismo es ciertamente la defensa de los derechos individuales en el marco del Estado de derecho. por el contrario. el principio normativo que le subyace continúa siendo individualista. Las democracias contemporáneas son sistemas políticos masificados cuyos métodos no pueden sustentarse en la participación delimitada de cada ciudadano. por varias vías.

concretadas en acciones públicamente proclamadas como pacíficas y orientadas al diálogo. En una sociedad democrática. decide no prestar el servicio militar que su sociedad considera obligatorio. Si la situación frente a la que se ejerce la desobediencia civil o la objeción de conciencia pudiera ser calificada de inconstitucional (lo cual requeriría que . que el fundamento del sistema político reside en los individuos. El disenso es. Tal control. 2. reside en las instituciones de la legalidad democrática. el disenso y la oposición no son fructíferos por sí mismos. mediante la fuerza. a los disidentes. no puede ser tratada como si fuese cualquier violación a la ley. si un ciudadano. bajo las figuras de la desobediencia civil o la objeción de conciencia. sino para considerar sus razones y argumentos como vías de reforma y cambio social. impone un nuevo tema en la agenda de las reformas legales. Siguiendo el ejemplo. sino también de otras condiciones igualmente importantes. requieren estar construidos sobre la base de acuerdos fundamentales que establezcan un campo político común de acción y decisiones.En el siglo XIX. la amenaza o el chantaje. Él expresa. El Estado de derecho tiene que considerar estas posibilidades y prever vías legales para su canalización. Cuando esta oposición se presenta. la democracia debe estar institucionalmente preparada no sólo para tolerar la disidencia. la oposición a ciertas leyes o instituciones no tiene que ser interpretada sólo como desobediencia a la ley o delito. piden la supresión de alguna ley.33 y por ello preconizaba un control a su avasallante poderío. por razones morales. el mejor ejemplo de la superioridad moral y política de la democracia sobre otros regímenes políticos. las instituciones del Estado de derecho. Consenso y disenso: el motor de la democracia Los sistemas políticos autoritarios tienen la inclinación a someter. pero lo que se ha evidenciado es que la ley no es una estructura definitiva ni inmutable. aunque para esto tienen que aceptar su sometimiento a la ley y a las instituciones que ellos mismos han avalado. para serlo. Cuando una actitud así empieza a tomar fuerza en la sociedad. Alexis de Tocqueville postuló que el mayor riesgo inherente a la democracia es la «tiranía de la mayoría». por vertientes distintas a la participación electoral. los ciudadanos encuentran a su disposición los canales de expresión de sus diferencias y discusiones. En una sociedad democrática. El que la ley se reforme o se conserve depende no sólo de este disenso. Los sistemas democráticos hacen de ese disenso un medio para su fortalecimiento y desarrollo. está tratando de abrir un debate político sobre la pertinencia de la ley en cuestión. Por ello. que. por ejemplo. Tal campo político es el que las instituciones democráticas proporcionan. probablemente. Sin embargo. podemos decir ahora. aceptando que con ello «comete un delito» y sujetándose al castigo estipulado con el fin de dejar testimonio público de su inconformidad.

el interés económico o la influencia política.35 Las leyes son. los principios ideales del Estado de derecho funcionan como referente normativo (como idea regulativa) para la racionalidad y justicia de esos cambios. Sin este principio de tolerancia activa. El impulso que lleva a mejorar las leyes existentes o a sustituirlas por otras más justas proviene de los juicios morales de los individuos. por tanto. Con mayor razón. permite contemplar el poder político no como una amenaza. para el ejercicio de la crítica y la oposición. en la senda democrática. y debe. La historia moderna de la legalidad se originó como una reivindicación de los derechos ciudadanos frente al poder político. Pero no sólo en esta dimensión política es preponderante la figura del individuo dotado de derechos fundamentales. éstas deberían ser consideradas jurídicamente justificables. es decir. democráticamente. un resultado de la acción humana y. Podemos constatar que. el Estado de derecho. parte del principio individualista de que todo hombre tiene derecho a ser tratado de manera equitativa por un sistema jurídico al que. ser también tutelado por los principios del Estado de derecho. nada prescribe que sean inmutables o eternas.siempre existiera una suerte de tribunal constitucional que pudiera decidir sobre la idoneidad constitucional de las leyes). el derecho a un juicio equitativo en lo que concierne a las disputas que pudiera tener con otro particular o con las propias autoridades. Las instituciones del Estado de derecho son. en este sentido. La igualdad ante la ley.34 Incluso en las demandas sociales de cambio constitucional. . Su historia contemporánea. ciertamente. su presencia también es decisiva en el terreno de la impartición de justicia. las leyes corren el riesgo de convertirse en formas de dominación ilegítima. aunque en un momento dado pueden ser consideradas como las formas más racionales y funcionales que los hombres hayan establecido para regular con justicia sus relaciones. de su ideología o de cualquier otra diferencia. independientemente de su condición social. Por ejemplo. el sistema de justicia garantiza a cualquier ciudadano. En ausencia de un Estado de derecho (o en los resquicios que deja un Estado de derecho deformado) florecen las soluciones guiadas por la fuerza. construido sobre la reivindicación de los derechos individuales. los cambios políticos y legales fundamentales se han formulado originalmente como disidencias o desacuerdos de ciertos individuos frente a la opinión de la mayoría o de quienes se expresan en su nombre. a lo largo de la historia. en tal contexto. el mejor indicador de su gran transformación. sino como un medio para el desarrollo pleno de los individuos. tiene que ofrecer y considerar con toda seriedad un espacio de acción para el llamado «imperativo del disenso». ha podido previamente avalar. en una sociedad democrática.

representaciones. nadie. Ésta era inmutable y se hallaba libre de errores o defectos. reforman y desechan leyes según los procedimientos que su historia política ha generado. como gobernados. los ciudadanos sostienen la ley con su acatamiento constante. Cultura política y cultura de la legalidad En la Edad Media. Además de éste. La fuerza de las primeras depende. han aparecido problemas nuevos. es un elemento indisociable de la cultura política de una sociedad. en términos generales. Sin embargo. sino como corresponsables y defensores del gobierno de la ley. Con el cambio de piso. Si en el pasado detrás de las leyes estaba Dios. definimos la cultura política de un grupo social como el conjunto de valores. con su valoración positiva. y detrás de Dios. difícilmente podría un sistema legal sostenerse únicamente por el temor. la legalidad es más bien una conducta. un comportamiento de respeto y obediencia a las leyes. En una sociedad democrática. con su aceptación como un valor fundamental. ningún elemento trascendental que sostenga la legalidad moderna. un sistema legal requiere generar aceptación. los ciudadanos cumplen la doble función de producir y conservar las leyes. No existe. podemos decir que las leyes sin legalidad son un artificio. y detrás de ellas. Kant distinguía entre leyes y legalidad. La legalidad. Como depositarios de la soberanía. En su perspectiva. Uno de los más destacados es el relativo al sostenimiento de las instituciones legales. en última instancia. Si. pues. es decir. un instrumento inútil cuya supervivencia es imposible. sino del consenso que sean capaces de generar entre los ciudadanos sujetos a su dominio. Un modelo ideal de legalidad no contempla a los ciudadanos como posibles delincuentes a los que la ley mantiene a raya. valoración positiva e identificación por parte de los gobernados. podemos decir que una . establecido por los ciudadanos y reforzado por la creencia compartida de que es la mejor forma de impartir justicia. también. Hemos señalado que una característica esencial de las leyes es que están soportadas por un poder coercitivo establecido para castigar su incumplimiento.36 Sin embargo. generalidad o flexibilidad. con la reivindicación de la soberanía humana. de la constancia de la segunda. expectativas y demandas que le confieren una identidad política determinada. los hombres instituyen. pocas cosas pueden llegar a ser más firmes y duraderas que un sistema de leyes. Así. en el presente antes de las leyes están los hombres. las leyes son normas de justicia universales soportadas por un poder coercitivo legítimo. en este sentido. la legitimidad de la ley parecía tener un piso indiscutiblemente firme: la voluntad divina. La fuerza fundamental de las leyes no proviene de su sistematicidad.3.

de la existencia de una cultura política de la legalidad. Por ello. un ejercicio pleno de la racionalidad humana. bastaría con generalizar este principio de conducta (es decir. . más que una aceptación por temor de los juicios y decisiones de las autoridades legítimas. educativas. Las sociedades con menor tradición democrática tienen que realizar este aprendizaje como una constante defensa del principio de legalidad contra los valores que confían a la fuerza y el autoritarismo la solución de los conflictos sociales.es la continua aceptación ciudadana de su justicia y capacidad para procesar racionalmente los conflictos. los individuos piensan que es posible alcanzar una vida de mayor calidad haciéndose cómplices de actos de corrupción (lo que ciertamente les reditúa un beneficio inmediato). El valor de la legalidad requiere. por ello. cuando éste no se realiza. la legalidad. La permanencia del sistema legal depende. sólo puede ser resultado de un proceso educativo. de la fortaleza y extensión de una cultura política de la legalidad. pero aun así han tenido que consolidar este aprendizaje por conducto de sus instituciones familiares. La legalidad implica confianza ciudadana en que las decisiones provenientes de los poderes públicos están ajustadas a principios de imparcialidad y orientadas a la defensa de los derechos fundamentales. el gran riesgo para la legalidad democrática se origina en aquello que la ha hecho posible: su dependencia de la voluntad y aceptación de los individuos. su necesario correlato --el elemento subjetivo-. es muy fácil pensar que los beneficios inmediatos de las acciones ilegales son suficientes para garantizarnos una buena vida. Las sociedades con larga tradición democrática han aprendido el respeto a la legalidad en su propia experiencia histórica. la relación entre ley y legalidad no es una ecuación sencilla. este tipo de razonamiento. aquí la base está en continua construcción. En este caso. A diferencia del modelo medieval. donde la base estaba construida de antemano (Dios precedía a todo orden humano). Sin embargo.sociedad democrática requiere. el gobierno de la ley supone la existencia de una cultura política de la legalidad que haga de cada individuo un verdadero ciudadano. las instituciones educativas y todas aquellas que contribuyen a la integración social de los individuos tienen la obligación de difundir y defender este valor democrático fundamental. En efecto. etc. Sin embargo. que nos lleva a pensar no sólo en los beneficios inmediatos de una acción. Si. sino también en sus consecuencias para nosotros mismos y para los demás. Si en una sociedad moderna el sistema legal se ha convertido en una institución independiente y objetiva. debe incorporar una perspectiva cultural que considere que estos juicios y decisiones son superiores a cualquier otro modelo de toma de decisiones. porque. por ejemplo. Así. para su adecuado funcionamiento. en consecuencia. privadas. con sostener que una sociedad regida por la corrupción sería buena y deseable) para percatarnos de la incongruencia entre legalidad y corrupción.

y la legalidad de manera destacada. Los valores democráticos. A modo de conclusión: los desafíos para el Estado de derecho ¿ Se ajusta a la figura del Estado de derecho una sociedad donde rige la ley pero no se han alcanzado condiciones generalizadas de bienestar e igualdad? La respuesta es afirmativa. Exige una educación democrática responsable y consistente que conduzca a los ciudadanos a asumir las leyes como algo propio. Aún más.El respeto a las leyes no es un efecto mecánico de que las leyes existan. toda enseñanza será vacía y toda defensa de la legalidad se convertirá en retórica. pero si en ellas prevalecen principios constitucionales. los medios y los fines no pueden ser distintos. por ejemplo. la educación democrática no puede ser autoritaria o vertical. en el sistema de instituciones fundamentales que permiten calificar de democrática a una determinada . es decir. menos que en ningún otro. el Estado de derecho es una condición necesaria pero no suficiente para la existencia de una sociedad justa. la pena de muerte es legal). Si dicha sociedad cumple con los requisitos mínimos provenientes del liberalismo. Su definición final no se encuentra en el campo de los valores y principios jurídicos (aunque los requiere). Los sistemas sociales tienden a «reproducir» a los individuos que los sostienen. El gran reto educativo respecto de la democracia consiste en hacer congruente aquello que se enseña con los métodos con los cuales se enseña. V. Dicho de otro modo. el concepto de Estado de derecho nos remite al terreno de la política. debe aceptarse que se trata de una sociedad legal moderna. de otro modo. sino en la estructura básica de la sociedad. existen sociedades donde algunos principios del Estado de derecho presentan una dudosa aplicación (sociedades donde. Como hemos revisado ampliamente. es decir. Por ello. La gran ventaja de un sistema político sustentado en la figura del Estado de derecho es la posibilidad de consolidarse en el tiempo «reproduciendo» individuos cuya identidad social no contemple las leyes como una fuerza ajena y amenazadora. podemos decir que se trata de Estados de derecho. la ley es el principio que gobierna las decisiones que afectan a los ciudadanos. a formar a las nuevas generaciones según los patrones y valores sobre los que están construidos. el gobierno es controlado tanto por el voto ciudadano como por la existencia de derechos fundamentales inviolables y existe una efectiva división de poderes. Pero como en este caso. puede decirse con esperanza que la legalidad es el horizonte del futuro. si la historia muestra que el autoritarismo está ciertamente en el pasado. no pueden ser impuestos mediante mecanismos que los nieguen.

El Estado de derecho choca con los sistemas totalitarios y autoritarios. Su principio básico es que no toda legalidad es deseable. pero. aunque sea efectiva. enormes diferencias entre los sistemas sociales de los distintos países democráticos. tampoco cumplen los requisitos de un Estado de derecho aquellos regímenes políticos en los que la legalidad tiene sólo una existencia protocolaria o su aplicación adolece de severas deficiencias. Y lo cierto es que existen sociedades democráticas y legales donde el reparto de la riqueza es más limitado que en otras o donde los criterios para establecer penas podrían ser considerados excesivamente severos. pero todos comparten una estructura legal similar que nos permite clasificarlos dentro del mismo terreno. la legalidad del franquismo (las Leyes Fundamentales del Estado) y la legalidad de los países comunistas organizados política y jurídicamente a partir del supuesto de la supremacía del partido revolucionario son ejemplos de sistemas legales. Algunos se nos antojan más justos. si por formalidad entendemos la . con los sistemas donde no existe control efectivo sobre el gobierno y los derechos elementales de los ciudadanos no son respetados. Aunque es prácticamente imposible encontrar un país en el que sea absoluto el divorcio entre el nivel formal de la ley --los textos legales-. La historia ha registrado sistemas legales que no pueden ser considerados genuinos Estados de derecho. es necesario recalcar que el Estado de derecho no es equivalente a la justicia social. pero no se trata de la distancia que media entre el autoritarismo y la democracia. prácticas. es decir. todos ellos con buen funcionamiento y prolongada aplicación. y esto es esencial. La legalidad establecida por el gobierno nazi (Nationalsozialstischen Rechsstaat). basta recurrir a la política comparada para comprobar que la vigencia del Estado de derecho supone la existencia de un umbral histórico de instituciones.y las instituciones y prácticas en que ésta se concreta. o bien ambas cosas. Por ello. Existen. De manera similar. otros más restrictivos. pero sólo mediante los poderes democráticos es posible distribuir la riqueza social sin graves injusticias ni derramamiento de sangre. la existencia formal de la ley no es en sí misma un defecto. En todo caso. el Estado de derecho propicia un amplio espacio para la reforma de las instituciones existentes y para la búsqueda de los proyectos sociales legítimos que se sostienen desde la pluralidad de la vida colectiva. costumbres y cultura políticas por debajo del cual la defensa de una sociedad legal moderna es una demanda ciudadana todavía incumplida o un recurso retórico de los gobernantes. aunque estas diferencias tengan más que ver con las instituciones de justicia distributiva y los servicios sociales que con la legitimidad de la ley.sociedad. Sin embargo. sistemática y prolongada. la democracia no es equivalente a una distribución equitativa de la riqueza. pero en ningún caso una experiencia social efectiva. ningún modelo de justicia social razonable puede ser alcanzado sino a través de los cauces del Estado de derecho. así. que no podrían calificarse como Estados de derecho. Del mismo modo. sino una distancia «dentro» del propio modelo de Estado de derecho.

seguridad nacional. Las sociedades contemporáneas plantean desafíos constantes al Estado de derecho. las prohibiciones del Estado de derecho sobre el ejercicio de un poder no legítimo fundamentarían la limitación de los grupos de poder a esferas separadas y. bajo condiciones pluralistas. es oportuno para todo gran grupo social el sostenimiento de la «función de árbitro» neutral del Estado de derecho. por ello.38 Pero hay que reconocer que la acción estatal no sólo se desenvuelve en el terreno estricto de la legalidad: existen ámbitos de la acción estatal no regulados todavía por leyes o cuya fluidez y dinamismo rebasan frecuentemente los marcos legales. Por ejemplo. Ciertamente. ya que no sus pasos particulares. decisiones por decreto que sólo pueden tomarse a partir de información privilegiada. Si esto sucediera. En todo caso. etc. soluciones de coyuntura. lo deseable es su reducción al mínimo. ¿Qué hacer en estos casos? Recordemos que no toda acción sin codificación legal atenta contra el Estado de derecho. se logra la conciliación de sus intereses. a las condiciones efectivas de equidad y respeto a los derechos ciudadanos elementales. espionaje.regularidad. Pero si se alcanza una conciliación de intereses justa. pero donde la ley es suficientemente fuerte para controlarlos. Sí lo es cuando estas cualidades de la legalidad no se adecuan a las condiciones de su ejercicio práctico. impedir que el poder económico de un grupo pueda traducirse en poder político y viceversa. La afirmación moderna del Estado de derecho ha consistido en la identificación de la estructura estatal con la legalidad (el llamado «iuscentrismo estatal»). deberán estar contemplados por la ley. De este modo. ni unos ni otros deberán violentar los principios constitucionales del Estado de . pero en el caso de que estas acciones se presenten (negociaciones políticas y sociales. En este sentido. susceptibles de mayor control social. el poder político se convierte en un botín para estos grupos.37 Nada ganamos con una reprobación moral de la existencia de los grandes grupos de poder. sólo será un castillo de arena si no expresa. sus marcos generales. aunque la arquitectura de la legalidad alcance las cumbres del barroquismo en la letra de las Constituciones y los códigos. Lo que se impone hacer es limitarlos política y jurídicamente a los principios generales de la legalidad existente y. con ello. Donde el Estado de derecho no existe o es muy débil.). que el Estado se convierta en botín de una magna agrupación social. la certidumbre y la razonabilidad de su funcionamiento. es decir. regula y promueve relaciones de justicia efectiva. decisiones corporativas. Sólo la conciliación de intereses de esas organizaciones puede impedir. la presencia de grupos de gran poder político o económico cuya lucha por obtener beneficios podría desestabilizar el sistema social en su conjunto. el Estado de derecho habría llegado de hecho entre nosotros a su fin.

Por ello. «neocorporativo». al menos. en su caso. «neoliberal». respetando la soberanía ciudadana y el gobierno de la ley. debate y enfrentamiento racional de los proyectos sociales enfocados a la reforma de las instituiciones existentes. de modelos de justicia social y opciones de distribución de la riqueza. El Estado de derecho no concluye las discusiones y los diferendos civilizados entre ciudadanos y grupos políticos a propósito de la repartición de la riqueza. la cultura política o las prioridades de una gestión gubernamental. hubieran violado la ley. también es posible --y seguramente más deseable-.derecho. podrían desarrollarse en una sociedad determinada. aunque limitase la distribución de la riqueza. En estas sociedades pueden convivir una multiplicidad de doctrinas y visiones del mundo. seguro y razonable. la posibilidad de una justificación legal de las decisiones tomadas y. de sistemas valorativos y normas morales y religiosas. . Lo que en cualquier caso debe plantearse es que el Estado de derecho es una estructura más firme que rígida. y fundamental aunque limitada. Como hemos dicho. es decir. sino que les proporciona un horizonte civilizado. En este sentido. el Estado de derecho no copa ni agota el espacio del debate y la competencia políticos. como un acuerdo inmovilista de no agresión. de grupos políticos y organizaciones privadas. lo que no quiere decir que sea la versión más deseable y justa del Estado de derecho. el posible fincamiento de responsabilidades a quienes. dentro del mismo consenso sobre la necesidad del Estado de derecho se abre una importante divergencia sobre las leyes e instituciones que.) dependen de la capacidad de demanda. un Estado neoliberal sería de derecho si proviniese de mecanismos democráticos y ejerciese el poder según las leyes. En el marco de sociedades pluralistas y complejas. Por ello. los valores de la vida pública. En estas situaciones excepcionales. presión y negociación políticas de los ciudadanos. los partidos y los grupos de poder. 39 Pero este consenso acerca de la estructura legal no tiene necesariamente que considerarse como un modus vivendi entre las partes que integran la pluralidad. En suma. solamente establece un marco de certidumbre y una prohibición justa del uso de ciertos actos y disposiciones que deben normar esas discusiones. un Estado de derecho es tal aunque reduzca su función a notas caracterizadas como «funciones negativas».concebirlo como un campo de diálogo. Lo único que puede exigirse a esta pluralidad es que coincida en su aceptación de ciertas normas legales fundamentales. los adjetivos que se puedan agregar o eliminar al Estado de derecho («social». que las use como mecanismo para su participación en los asuntos públicos y que las conserve como garantía de que las posiciones propias serán respetadas y legalmente tuteladas. la legalidad asegura. la legalidad es sólo uno de los componentes de una sociedad bien ordenada. etc. como las que caracterizan a nuestra época. al decidir desde el poder.

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Ensayo sobre el gobierno civil. Porrúa. Alianza. John. FCE. La democracia en América. Platón. Madrid. Serrano Gómez. 1988. Madrid. Estado liberal de derecho y Estado social de derecho. México. Liberalismo político. Sobre la libertad. John. Barcelona. Aguilar. Enciclopedia del pensamiento político. Alianza Editorial. Aguilar.-J. Madrid. 1978. Alexis de. FCE. Adam. Madrid. Anthropos-UAM.. México. La paz perpetua. 1994. Madrid. ----. 1989. Ariel Derecho. El príncipe. Rawls. Miller. Janet Coleman. José G. 1988. Teoría y práctica. 1988. El Fundamento de los derechos humanos. 1993. ----. Macpherson. Santiago Nino. Merquior. J. Debate. El contrato social. Barcelona. 1955. Tecnos. Pablo. Madrid. 1980. Fontanella. Tocqueville. La democracia liberal y su época. Acta Salmanticensia. Derecho. Tecnos. Lucas Verdú. Javier. Smith. Aguilar. Madrid. La riqueza de las naciones. Locke. De Hobbes a Locke. 1986. moral y política. Muguerza.. 1979. 1977.. Madrid.. Barcelona.). et al. William Conndly y Alan Ryan (comps. 1994. FCE. Tecnos. Liberalismo viejo y nuevo. Salamanca. B. . Obras completas. David. México. ----. Alianza Diccionarios. 1985. Principios de derecho político. Una revisión de la teoría general del derecho. 1987. La teoría política del individualismo posesivo. Nicolás. C. FCE. Enrique. John. Maquiavelo.----. Stuart Mill. 1989. 1989. 1978. Carlos. 1996. La metafísica de las costumbres. Legitimidad y racionalización. México. Madrid. Rousseau. México. Madrid.

Actualmente es candidato a doctor en filosofía política por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de Madrid. maestría y doctorado en filosofía política en la Universidad Nacional Autónoma de México. Economía y sociedad. p. ¿para qué? Es secretario de redacción de la Revista Internacional de Filosofía Política. Abeledo-Perrot. Cfr. Labora como profesor titular en el Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana. The Concept of Law (1961). Madrid. Aguilar. FCE. p. Norberto Bobbio. Max. Actualmente participa como corresponsable del proyecto de investigación «Teorías políticas del multiculturalismo» en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid.Weber. 1994 (hay versión en español: El concepto de derecho. publicada por la UNEDy la UAM-I en la editorial Anthropos. 1978. Tal regla supondría la existencia de un sistema legal. L. Espasa. Clarendon Press. plantel Iztapalapa (UAM-I). Ha sido profesor visitante en el Departamento de Filosofía y Filosofía Moral y Política de la UNED.). Buenos Aires. Nicola Matteucci y Gianfranco Pasquino (comps. Diccionario de política. En 1994 obtuvo mención honorífica en el curso «Carlos Pereyra» por el ensayo Estado de derecho. 1977. 1990). 1993. vol. . en Obras. 1988. 301. Madrid. Cfr. Platón. Ha publicado diversos artículos sobre filosofía política y política mexicana. judicativo y policial ausente en sociedades primitivas. por razones didácticas. Aristóteles. Madrid. A. La política. la opinión de que sólo existe derecho en sociedades que han logrado definir una «regla de validez o de reconocimiento» a partir de la cual se justifica cada principio legal de una sociedad dada. donde ha sido jefe del área de Investigación de Filosofía de las Ciencias Sociales. 4. 453. Diccionario jurídico Espasa. Sobre esta cuestión. Hart. Oxford. 1988. Sobre el autor Jesús Rodríguez Zepeda realizó estudios de licenciatura. 1. México. en Obras completas. Siglo XXI. España. 1. Las leyes. véase el texto clásico de H. 2. 3. México. En este caso dejo de lado voluntariamente. Aguilar.

Hobbes to Locke. Ibid. Cfr. 17. p. por Peter Laslett. B. 1989 (hay versión en español con el título La teoría política del individualismo posesivo. en las siguientes obras: La metafísica de las costumbres. op. . Two Treatises of Government. Salamanca. op. 1980 (existen muchas otras ediciones en español de esta obra). Tecnos.. 6. José G. Thomas Hobbes. 1990 (hay versión en español bajo el título de Ensayo sobre el gobierno civil. Cambridge University Press. Cfr. Barcelona. Merquior. 17. 15. 1964. Du Contract Social. 141. 1955. ed. 1986. Aguilar. Tecnos. 1987. 13. 1985. ha sido muy bien planteada por el filósofo italiano Norberto Bobbio. Nicolás Maquiavelo. FCE. 12. La laicización de la política en el Renacimiento y la Edad Moderna no consistió en una suerte de ateísmo militante. Enunciada con claridad por Aristóteles. 14. p. Cfr. La metafísica de las costumbres. Liberalismo viejo y nuevo. 1989. C. como sí llegó a suceder en la Ilustración francesa (siglo XVIII). Tecnos. en El futuro de la democracia. The Political Theory of Possessive Individualism. y La paz perpetua. Barcelona. siempre bajo el título de El contrato social). Madrid. ou Principes de Droit Politique. 360 (existen numerosas ediciones en español. 11. Madrid. Madrid. Teoría y práctica. 26. 8. Cambridge. Emmanuel Kant. Kant. 8. Pablo Lucas Verdú. El pensamiento político de Kant puede encontrarse. Madrid. En nuestra época. 1988. 10. p. Alianza. Los límites de la acción del Estado. p. Autores como Maquiavelo y Hobbes eran hombres de profunda fe religiosa. 1985 (hay otra edición en español del FCE. Madrid. p. 7. Cfr. cit. 9. Macpherson. FCE. el problema era otro: intentar explicar el funcionamiento de la política sin tener que recurrir a las verdades de la fe. Cfr. Oxford University Press. 1986). En esto consiste el paso de una interpretación «trascendental» de la política (que busca las razones de la política más allá de los hombres) a una interpretación «inmanente» (que busca las razones de la política en los hombres mismos). De Hobbes a Locke. 1993. Fontanella. 1986. 1979). «Gobierno de los hombres o gobierno de las leyes». México. 1988). Madrid. Bobbio.. Bibliothéque de la Pléiade. Plaza y Janés. en Écrits Politiques. E. la soberanía y la legitimidad políticas son explicadas sin referirse a la entidad divina. Cfr.. París. Oxford. Leviatán. Madrid. cit. John Locke. Simplemente. México. Wilhelm von Humboldt. p.5. México. Gallimard. 41. El príncipe. 16. Juan Jacobo Rousseau. Cfr. Tecnos. Acta Salmanticensia. Aunque Hobbes en su obra hace continua referencia a un orden político deseado por Dios. fue mantenida durante la Edad Media y fuertemente defendida por Kant en el siglo XVIII. Tecnos. A este respecto es necesario atajar un posible malentendido. N. Biblioteca de Iniciación Filosófica. Ideas para una historia universal en clave cosmopolita y otros escritos sobre filosofía de la historia. Estado liberal de derecho y Estado social de derecho. en sus términos básicos. Ésta es una larga discusión que ha marcado toda la historia del derecho y la política. Teoría y práctica.

moral y política. Cfr. Una revisión de la teoría general del derecho. con lo que los legisladores y parte de los gobernantes se harían innecesarios. Friedrich A. 22. Kelsen y Hart. Estado de derecho y sociedad democrática. La democracia en América. 28. p. Según sus postulados. FCE. 30. Cfr. 1987 (hay versión en español bajo el título Enciclopedia del pensamiento político. 1988. Ronald Dworkin. Legitimidad y racionalización. N. México. Declaración Universal de los Derechos Humanos. a este respecto. 34. 33. John Stuart Mill. Ernesto Garzón Valdés. pp. México. Ariel Derecho. 1994. Existe una corriente liberal heterodoxa que considera compatible una defensa de los valores liberales negativos con principios de intervención estatal para reducir la desigualdad y promover políticas sociales como educación y salud. Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. 259. 1985. ONU. 203-204. México. William Connolly y Alan Ryan (comps. Esto. Derecho. podría expresar su voto sobre cada cuestión política específica.). El futuro de la democracia. FCE. cit. Bobbio. Unión Editorial. 1966. p. 25. es una simplificación. 1978. Economía y sociedad. 1989). 21. Basil Blackwell. Barcelona y Caracas. p. Madrid. por supuesto. Alianza Editorial. 27. 1988. 24. Sobre la libertad. 27. Carlos Santiago Nino. Véanse. 21. 1989.. Barcelona. B. p. Madrid. Alianza Diccionarios. The Blackwell Encyclopaedia of Political Thought. Adam Smith. 23. 32. FCE. Las tesis positivistas clásicas están planteadas por juristas como Austin. El nuevo liberalismo. 1993. Enrique Serrano Gómez. Cfr. Constitución y democracia. Madrid. Macpherson. FCE. son principios generales y obligatorios) las normas explícitas del derecho codificado y negarían la dependencia intrínseca del derecho respecto de la moral. Oxford.18. Barcelona. Teoría de la justicia. Hayek. y John Rawls. Janet Coleman. Manuel Aragón. 1985. 1994. C. Derecho y filosofía. Elías Díaz. esto sería equivalente a creer que el problema de la distribución de la riqueza empieza a solucionarse porque cada vez contamos con más cajeros automáticos. p. 18. 20. Ralf Dahrendorf. aquí ofrecemos una definición esquemática de la doctrina liberal. La idea de una «democracia cibernética» pretendería tal logro. 1977. Max Weber. Red Editorial Iberoamericana. 26. Tecnos. como jocosamente ha señalado el filósofo Javier Muguerza. ed. 29. si cada ciudadano tuviera a la mano una computadora conectada a una red colectiva. México. México. legislación y libertad. p. p. 25. Alexis de Tocqueville. Alfa. . David Miller. Cuadernos para el Diálogo. Cfr. Los derechos en serio. en favor de la claridad de la exposición. Madrid. 1988. 188. Cfr. Anthropos-UAM. 1948. Cfr. La democracia liberal y su época. Sin embargo. 19. 1985. La riqueza de las naciones. 31. Madrid. Ellos coincidirían en que sólo tienen sentido jurídico (es decir. 277. Ariel Derecho. Derecho. la ideología o la política. 1989. Barcelona. Aguilar. Madrid. Cfr. Sin embargo.

Tal vez sería mejor aceptar que los derechos llamados humanos o naturales son demandas ideológicas o políticas que dependen de una gran lucha para su implantación. los derechos humanos son aún más dignos de reconocimiento. Cfr. 1987. . La libertad que queremos: la decisión para la democracia liberal. 37. Cfr. por lo demás. El fundamento de los derechos humanos. John Rawls. pp. pp. Estas idea del consenso de la pluralidad alrededor de una estructura constitucional caracteriza una de las propuestas más novedosas en el pensamiento político actual. Debate.35. 1993 (hay versión en español: Liberalismo político. Madrid. Political Liberalism. 43-50. Columbia University Press. Algunos autores. Cfr. Manuel García-Pelayo. luchas que. 52-56. México. pues tienen tras de sí largas y dolorosas luchas de hombres y mujeres por su realización. 1990. FCE. 36. Werner Becker. Nueva York. Madrid. Javier Muguerza et al. México. 38. 1996). 39. 164. como hemos visto. 1989. Alianza Universidad. pero nada se gana con esto si tales derechos no son concretados en las leyes y la práctica cotidiana. FCE.. Las transformaciones del Estado moderno. han defendido los derechos humanos llamándolos «derechos naturales». Vistos así. nunca han tenido garantizado un final satisfactorio. p.

LA CULTURA POLÍTICA DEMOCRÁTICA .

Los Orígenes del Concepto de Cultura Política II. La Socialización Política VI. El Proceso de Modernización III.2. Los Agentes de la Cultura Política Democrática V.Presentación I. La Corriente Conductista II. Los Antecedentes III.1.1.2. Los Componentes de la Cultura Política Democrática IV. Para Modificar la Cultura Política. Cultura Política e Instituciones Democráticas V. La Cultura Política: los conceptos fundamentales II. Consideraciones Finales Bibliografía Básica .1. Las Premisas de la Cultura Política Democrática III.

así como el contexto social y político en el que una cultura propiamente democrática puede desenvolverse. puesto que es a partir del conocimiento de los valores. sino también fomentar el diálogo y el análisis de alto nivel sobre los principales temas del área político-electoral. escrito por la maestra Jaequeline Peschard Mariscal. los distintos enfoques con que los principales teóricos políticos han abordado el concepto y el fenómeno de la cultura política en la democracia. En este caso se encuentra La cultura política democrática. con la cual el Instituto pretende hacer accesibles a públicos amplios. creencias. la autora sugiere que para contar con instituciones democráticas fuertes es indispensable la existencia de una cultura política democrática arraigada entre la población. La colección ha tenido. convicciones y conductas de los ciudadanos en una sociedad determinada que se puede comprender e incidir en la posibilidad de construir y garantizar la solidez y permanencia de un sistema democrático. Con la publicación de estudios como el de la maestra Peschard. diversos textos que reflexionan en torno a los principales asuntos relacionados con la teoría y la práctica de la democracia. interesados en el tema. procura no sólo cumplir con su responsabilidad institucional de coadyuvar a la difusión de la cultura política democrática. Instituto Federal Electoral . pero al mismo tiempo informada y rigurosa.Presentación Uno de los compromisos centrales del Instituto Federal Electoral consiste en la divulgación de los conceptos y valores de la cultura política democrática. el Instituto Federal Electoral. lo que ha implicado la necesidad de realizar reimpresiones de algunos de sus títulos. una excelente acogida entre sus lectores. El tema de la cultura política es de fundamental importancia para la ciencia política actual. en forma clara y didáctica. afortunadamente. cuya intención es exponer. Más específicamente. a través de su Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica. Expresión de ese compromiso es la colección "Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática".

el conjunto de elementos que configuran la percepción subjetiva que tiene una población respecto del poder. costumbres. pues es a través de ella que se reconoce a sí misma en lo que le es propio. el referente central de la cultura política es el conjunto de relaciones de dominación y de sujeción. La cultura política de una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos entre los miembros de dicha nación. que le toca a cada quién. Es el sistema político internalizado en creencias. guía y da significado a sus distintos quehaceres sociales. sentimientos y evaluaciones por una población. esto es. abarcando siempre las dimensiones subjetivas de los fenómenos sociales y políticos. desde los orígenes de la civilización occidental ha existido una preocupación por comprender de qué forma la población organiza y procesa sus creencias. mitos y rituales que se transmite de generación en generación. La cultura da consistencia a una sociedad en la medida en que en ella se hallan condensadas herencias. normas. La política es el ámbito de la sociedad relativo a la organización del poder. las relaciones de poder y de autoridad que son los ejes alrededor de los cuales se estructura la vida política. Es el imaginario colectivo construido en torno a los asuntos del . o sea. Para referirse a lo que hoy llamamos cultura política. es decir. donde se define cómo se distribuyen los bienes de una sociedad. carácter nacional o conciencia colectiva. La cultura es el conjunto de símbolos. se denomina cultura política. Dicho de otra manera. En última instancia. Es el espacio donde se adoptan las decisiones que tienen proyección social. costumbres. se ha hablado de personalidad. creencias. o por la mayoría de ella.I. La Cultura Política: los Conceptos Fundamentales Toda sociedad construye una forma de representarse al mundo y de explicarse los distintos fenómenos tanto naturales como aquéllos en los que interviene el hombre. concepciones. es decir. temperamento. ideales. imágenes compartidas y experiencias colectivas que dan a la población su sentido de pertenencia. imágenes y percepciones sobre su entorno político y de qué manera éstas influyen tanto en la construcción de las instituciones y organizaciones políticas de una sociedad como en el mantenimiento de las mismas y los procesos de cambio. concepciones y actitudes que se orientan hacia el ámbito específicamente político. Los valores. otorgando identidad a los miembros de una comunidad y que orienta. cómo y cuándo. La noción de cultura política es tan antigua como la reflexión misma sobre la vida política de una comunidad.

y cómo las asume. etc. por ejemplo. con el concepto de ideología política. la autoridad. La cultura política se diferencia de otros conceptos igualmente referidos a elementos subjetivos que guían la interacción de los actores sociales en el campo de las relaciones de poder por su alcance y perdurabilidad. perdiendo sustancia y. La ideología política se refiere más a un sector acotado y diferenciado de la población que a ésta en su conjunto. reacciones o incluso el comportamiento en general de una población. de suerte que no es raro que al popularizarse su empleo vaya diluyéndose su significado original. y su contraparte. porque éste se refiere a una formulación esencialmente doctrinaria e internamente consistente que grupos más o menos pequeños de militantes o seguidores abrazan o adoptan y hasta promueven concientemente (ideologías liberal. es decir. En la medida en que un concepto que pretende ser una herramienta de conocimiento. fascista. con frecuencia se hace referencia a la cultura política para explicar las actitudes. o alguno de sus actores. En cierta manera. la pregunta sobre la cultura política pretende indagar cómo percibe una población el universo de relaciones que tienen que ver con el ejercicio del mandato y la obediencia. reacciones y expectativas provoca. suele recurrirse a la noción de cultura política. El término cultura política ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en las sociedades contemporáneas. capacidad explicativa. conservadora. convicciones y concepciones sobre la situación de la vida política hasta los valores relativos a los fines deseables de la misma. la obediencia y. esto ha sucedido con el concepto de cultura política porque es fácil de usar y tiene una proclividad a la generalización. que persigue designar y aprehender con precisión algún fenómeno de la realidad. la influencia. el sometimiento. en una categoría que se emplea para explicar prácticamente cualquier cosa. Cuando no se encuentran elementos que puedan explicar diferencias entre sociedades. como lo hace la cultura política. y de qué manera éstas tienen un impacto sobre el universo político. qué tipo de actitudes. En la prensa. es decir. Así.poder. que tiene una pretensión general y nacional.). se va utilizando cada vez más y en forma más amplia. va adquiriendo implicaciones y sufriendo ajustes. eventualmente. la resistencia y la rebelión. Ese código subjetivo que con forma la cultura política abarca desde las creencias. en los medios electrónicos de comunicación y hasta en conversaciones informales. y las inclinaciones y actitudes hacia el sistema político. Empero. la frecuencia con que se utiliza el término y lo familiarizada que está la opinión pública con él no implica que se comprenda cabalmente su significado. Esto le resta potencialidades analíticas y lo convierte en una «categoría residual». No se confunde. De ahí . procesos o fenómenos políticos específicos. la sujeción. por supuesto.

que también es una variable intermedia entre una opinión (comportamiento verbal) y una conducta (comportamiento activo). A diferencia de la actitud política. en cierta medida como alternativa al concepto de ideología dominante de la escuela marxista.I. que enfatizaba la necesidad de construir unidades de análisis referentes a la conducta humana que sirvieran de base común para diseñar ciencias especializadas. arraigadas. es importante interrogarse acerca tanto del contexto histórico en el que surgió como de la tradición en la que se inscribió y los objetivos que persiguió. En cambio. y por lo tanto a su enfoque particular sobre la incidencia de las creencias. esta perspectiva analítica planteaba considerar y explicar las conductas políticas desde la óptica de una concreta forma de organización . Y es que la cultura política es un componente básico del juego político porque filtra percepciones. II. referentes simbólicos y actitudes sobre la Política Inscrita dentro de la corriente teórica conductista.1. pero ésta no se reduce a aquéllas. organizada en función de asuntos políticos particulares que cambian a menudo. y que es una respuesta a una situación dada. determina actitudes e influye en las modalidades de la actuación o el comportamiento políticos.que se hable de la cultura política del francés. Dado que es un concepto esencialmente sicológico. la cultura política también se diferencia claramente del comportamiento político. una inclinación. Este último se refiere a la conducta objetiva que de alguna manera es expresión de la cultura política. la actitud política es una disposición mental.. Las actitudes políticas son un componente de la cultura política. Los Orígenes del Concepto de Cultura Política I. el concepto propiamente dicho fue acuñado por la ciencia política norteamericana a mediados de los años cincuenta del presente siglo. aunque se reconoce la existencia de subculturas que conviven dentro de la gran cultura Política. etc. menos expuestas a coyunturas y movimientos específicos por los que atraviesa regularmente una sociedad. LA CORRIENTE CONDUCTISTA A pesar de lo antigua que es la noción de cultura política. la cultura política alude a pautas consolidadas. Con el propósito de rescatar la dimensión real del concepto de cultura política. del norteamericano. del mexicano.

poniendo en relación las orientaciones sicológicas de los individuos su comportamiento propiamente dicho con el funcionamiento de las instituciones políticas. con el propósito de legitimar su poder económico y social. . valores y actitudes que comparte la mayoría de una sociedad (ideología dominante) es producto del esfuerzo declarado de las clases dominantes por imponer sus códigos valorativos a través de medios formales de transmisión de los mismos. sino en cuanto perspectiva analítica propiamente dicha. Con el concepto de cultura política se intentó llenar el vacío entre la interpretación sicológica del comportamiento individual y la interpretación macrosociológica de la comunidad política en cuanto entidad colectiva.institucional. adoctrinamiento. para una perspectiva como la marxista. el de la cultura política plantea que en toda sociedad existe una cultura política de tipo nacional en la que están enraizadas las instituciones políticas y que es un producto del desarrollo histórico. De acuerdo con los propulsores de la cultura política no sólo en cuanto concepto. En este sentido. la iglesia. En cuanto enfoque de tipo conductista. El enfoque conductista inauguró la perspectiva sicocultural para el estudio de los fenómenos políticos. que se transmite de generación en generación. a través de instituciones sociales primarias como la familia. la escuela. En cambio. y mediante un proceso denominado socialización. como los medios de comunicación o el sistema educativo. El objetivo último de la perspectiva conductista era elaborar teorías con fundamentación empírica que fueran capaces de explicar el porqué los seres humanos se comportan de determinada manera. su importancia teórica radica en que permite penetrar en los supuestos fundamentales que gobiernan las conductas políticas. el conjunto de creencias. es un concepto enlace porque la cultura política es el patrón que surge de la distribución social de las visiones y orientaciones sobre la política y que se manifiesta exteriormente en las conductas o comportamientos políticos. en este caso. porque subraya la intencionalidad del proceso y rechaza cualquier pretensión de una visión o interpretación neutral como la que sostiene el enfoque conductista. La transmisión de dichos códigos se denomina.

por tanto. da lugar a presiones que amenazan la estabilidad de los sistemas políticos. La nueva distribución demográfica y la apertura del abanico social que originan los desarrollos industrial y urbano conllevan una quiebra de los principios. el planteamiento básico del que parte es el de la dicotomía que distingue la cultura occidental (moderna) de la no occidental (tradicional).I. que fueron esencialmente los casos que provocaron la construcción del enfoque sobre la cultura política. El desafío al que se enfrentan las sociedades en proceso de modernización consiste en poder emprender su correspondiente transformación institucional. La modernización trastoca también los patrones tradicionales de identidad comunitaria y de integración social. El incremento en los bienes. en suma. de no hallar canales adecuados para satisfacerse. nuevas relaciones de poder. La distinción entre tradición y modernidad ha sido crucial para el análisis de las culturas políticas de las naciones en proceso de desarrollo. EL PROCESO DE MODERNIZACIÓN El concepto de cultura política nació ligado al tema de la modernización. Los viejos lazos étnicos. redundando en el aumento de las capacidades de una sociedad para aprovechar los recursos humanos y económicos con los que cuenta. satisfactores y recursos que pone en circulación el proceso de modernización genera necesidades y aspiraciones sociales que antes no existían y una expansión de opciones de vida. esto es. Genera. dando lugar a desajustes y conflictos que amenazan la estabilidad del orden político establecido. Todos estos cambios chocan con las estructuras y relaciones políticas vigentes. la modernización arranca con la introducción de la tecnología al proceso productivo y va acompañada principalmente de movimientos de industrialización. propios de sociedades . urbanización y extensión del empleo de los medios de comunicación y de información. son las que mejor explican por qué y cómo se acuñó dicho concepto. Dicho de otra manera. al problema de la transición de una sociedad tradicional a una moderna y al de los efectos que dicho proceso genera sobre las relaciones de poder. La explosión de aspiraciones. en lograr establecer nuevas estructuras políticas y. valores y normas tradicionales que antaño vinculaban a una población en lo social. religiosos o de parentesco. lo cultural y lo político. capaces de recoger las demandas de las fuerzas sociales surgidas del proceso de transformación social. los cambios a los que se ve sometida una sociedad en modernización se extienden más allá de las fronteras del ámbito económico donde se origina.2. Las teorías de la modernización son. los intentos más explícitos de definición del fenómeno de la cultura política. de hecho. esto es. De hecho.I. De acuerdo con sus teóricos. es decir. una verdadera «revolución de expectativas crecientes».

Se trata de construir una estructura política capaz de responder a las nuevas demandas de los actores sociales y un nuevo código moral y de representaciones válido para el conjunto de la sociedad. además de la instauración de una nueva estructura política que absorba las demandas y expectativas que van floreciendo. El reto planteado por el tránsito modernizador implica. sino del desempeño o comportamiento efectivo de las mismas. La importancia de la cultura política y su conexión con la estabilidad política y el desempeño gubernamental se hace más que evidente si consideramos que la supervivencia y la eficacia de un gobierno dependen en buena medida de la legitimidad que posea a los ojos de los ciudadanos. De acuerdo con lo anterior. las sociedades en proceso de modernización habían adoptado el modelo constitucional de la democracia liberal. Tras la idea de cultura política existe. exigiendo ser reemplazados. De tal suerte. proporcionar un código capaz de restituir la fuente de solidaridad resquebrajada. pero en la práctica se habían establecido como sistemas más o menos autoritarios. que se habían modernizado de manera temprana. los sistemas de gobierno debían contar con una cultura política adecuada. pues. el sistema democrático representativo había probado ser el más apropiado para adaptar las sociedades industrializadas y urbanizadas a los cambios experimentados. Dicho de otra manera. entonces. valores y símbolos referentes al campo de la política que estuvieran lo suficientemente socializados entre la población. Parecía claro que no era suficiente que hubiera buenas constituciones para asegurar un gobierno democrático. el supuesto implícito de que las sociedades necesitan de un consenso sobre valores y normas que respalde a sus instituciones políticas y que legitime sus procesos. lo cual obligó a voltear los ojos a la base cultural de tales estructuras. sus esquemas políticos constituyeron el modelo para los países en vías de modernización. una cultura política democrática es pilar fundamental de un sistema democrático estable. es decir. reivindicado como universalmente válido. pues. lograron superar los desajustes propios del proceso. sino que incluyen demandas relacionadas con conflictos normativos y valorativos. que funcionaran las instituciones democráticas previstas por la ley? El problema no era. las presiones de la modernización sobre los sistemas políticos no se limitan a reclamos de reivindicaciones materiales. Por su parte. de la . van perdiendo poco a poco sus facultades integrado ras e identificadoras. De acuerdo con los teóricos de la modernización. un asunto de estructuras formales. ¿Qué impedía.tradicionales. Dado que las sociedades más desarrolladas. para que éste funcione de manera permanente es necesario que se construya un patrón cultural identificado con los principios democráticos. esto es. en otras palabras.

I. creencias y concepciones que comparte la mayoría de una población. así como de las instituciones políticas existentes en una sociedad democrática. al hablar de cultura política democrática debemos entender que existe un esquema dominante que determina lo que podríamos llamar las premisas de la construcción cultural de una democracia. Debido a su inscripción en el enfoque conductista. De hecho. Hay dos grandes procedimientos para inferir las propiedades de la cultura política en cuestión: 1) a partir de las condiciones sociales y económicas. como tal. no abarca orientaciones de un solo tipo. LOS ANTECEDENTES Toda cultura política es una composición de valores y percepciones que.coincidencia que haya entre lo que concibe y espera la población de las autoridades y estructuras públicas y el desempeño de éstas.1 III. No obstante. el concepto y el enfoque sobre la cultura política nacieron vinculados a una valoración positiva de la democracia liberal. en la medida en que lo que se buscaba era definir sus pilares de sustentación. sondeos. sino que generalmente combina percepciones y convicciones democráticas y/o modernas con patrones de comportamiento más o menos autoritarios y/o tradicionales. La existencia de una cultura cívica en una población dada se puede identificar a través de métodos empíricos (encuestas. Una combinación de los dos puede dar un panorama amplio de las características distintivas de la cultura política democrática. el concepto de cultura política surgió vinculado más concretamente a la teoría empírica de la democracia. y 2) a partir de las actitudes que se presentan en dichos sistemas democráticos. En suma. el trabajo pionero de principios del decenio de 1960 en el que Almond y Verba desarrollaron una consistente teoría sobre la cultura política con base en un análisis comparado de datos empíricos.1. lleva por título The Civic Culture. entrevistas) y se puede evaluar a través de indicadores sobre los valores. De ahí que el carácter pretendidamente «neutro» y desintencionado del concepto de cultura política tuviera en realidad una función ideológica: la de legitimar al modelo de democracia de los países avanzados. . que es el término con el que los autores identificaron a la cultura política de las democracias estables y efectivas. Las Premisas de la cultura Política Democrática I.I.

y 2) uno mismo en cuanto actor político básico. que se refiere a los juicios y opiniones que la población tiene acerca del sistema político. las orientaciones y actitudes de la población hacia la política van dependiendo más del conocimiento que se adquiere sobre problemas y fenómenos políticos que de percepciones más o menos espontáneas. Una cultura política será más o menos democrática en la medida en que los componentes cognoscitivos vayan sacando ventaja a los evaluativos y sobre todo a los afectivos. tiene actitudes propositivas y no únicamente reactivas frente al desempeño gubernamental. etc. Para tal efecto se plantearon buscar una fórmula de clasificación de las culturas políticas nacionales. actores y procedimientos políticos) hacia los que se dirigen dichas orientaciones. sino también con aquellas que las formulan y les dan proyección a través de la organización social. De acuerdo con lo anterior. en una sociedad democrática. tribunales. grupos de presión. como miembro de una sociedad con capacidad para hacerse oír. y 3) la evaluativa. que resultó en una matriz que vincula las orientaciones hacia la política (relaciones y aspectos políticos que son internalizados) con lo que denominan los objetos políticos mismos (instituciones. partidos políticos. En cuanto a la percepción que se tiene de sí mismo. es decir. De la misma manera. compartir una cultura política democrática implica concebirse como protagonista del devenir político. Almond y Verba se propusieron identificar la cultura política en la que la democracia liberal puede florecer y desarrollarse mejor. hay tres grandes tipos de orientaciones: 1) la cognoscitiva. así como negociar . una población que comparte una cultura política democrática no solamente se relaciona con las instituciones que responden a las demandas de los ciudadanos formulando decretos. que se refiere a los sentimientos que se tienen respecto del sistema político y que pueden ser de apego o de rechazo. organizarse y demandar bienes y servicios del gobierno. 2) la afectiva. disposiciones o políticas que los afectan. Hay dos grandes objetos políticos hacia los que se dirigen estas orientaciones: 1) el sistema político en general o en sus distintos componentes (gobierno. que se tienen a partir de impresiones y no de información sobre los mismos.A partir del supuesto de que la cultura política es un factor determinante del funcionamiento de las estructuras políticas. legislaturas. Así.). que se refiere a la información y el conocimiento que se tiene sobre el sistema político en su conjunto y sobre sus roles y sus actores en particular.

constituyen la base sobre la que descansa la clasificación de las culturas políticas que elaboraron Almond y Verba. que sigue siendo el referente básico para la caracterización de las culturas políticas. Esta cultura política se identifica con sociedades tradicionales donde todavía no se ha dado una cabal integración nacional. a obstaculizar el desempeño gubernamental. pues. Almond y Verba llegan a la conclusión de que una democracia estable se logra en sociedades donde existe esencialmente una cultura política participativa. es decir. pero se consideran a sí mismos subordinados del gobierno más que participantes del proceso político y. pero frecuentemente decide no hacerlo. en la que los ciudadanos tienen conciencia del sistema político nacional y están interesados en la forma como opera. en suma. por tanto. El ciudadano se siente capaz de influir en el gobierno. En ella. sin que esto lo lleve a rechazar las decisiones tomadas por la élite política. que es una cultura mixta a la que llaman cultura cívicay que está concebida en forma ideal (véase diagrama). una combinación de deferencia hacia la autoridad con un sentido muy vivo de los derechos de la iniciativa ciudadana.condiciones de vida y de trabajo. La forma en que las tres dimensiones se combinan y el sentido en que inciden sobre los objetos políticos. Vale decir. y 3) la cultura política participativa. dando a éste un margen importante de flexibilidad en su gestión. la cultura cívica es una cultura política que concibe al gobierno democrático . es decir. consideran que pueden contribuir con el sistema y que tienen capacidad para influir en la formulación de las políticas públicas. La cultura cívica combina aspectos modernos con visiones tradicionales y concibe al ciudadano lo suficientemente activo en política como para poder expresar sus preferencias frente al gobierno. solamente se involucran con los productos del sistema (las medidas y políticas del gobierno) y no con la formulación y estructuración de las decisiones y las políticas públicas. en la que los ciudadanos están conscientes del sistema político nacional. en la que los individuos están vagamente conscientes de la existencia del gobierno central y no se conciben como capacitados para incidir en el desarrollo de la vida política. o como dice Eckstein. 2) la cultura política súbdito o subordinada. por ello. la existencia de individuos activos e interesados. pero que está complementada y equilibrada por la supervivencia de los otros dos tipos de cultura. para mantener estable a un sistema democrático se requiere de un «equilibrio de disparidades». 2Dicho de otra manera. incidir sobre las decisiones políticas y vigilar su proyección. pero al mismo tiempo responsables y solidarios. El modelo cívico supone. Los autores distinguen tres tipos puros de cultura política: 1) la cultura política parroquial.

c) el esquema dedica muy poca atención a las subculturas políticas. Italia y México). Gran Bretaña. pero que también debe garantizar el ejercicio pacífico y estable del poder. 4) un buen número de miembros activos en diversos tipos de asociaciones voluntarias. sino también actitudes que se traducen en conductas con características distintivas como la de formar parte de asociaciones civiles. Alemania Federal. 3) una amplia convicción de que se puede influir sobre las decisiones gubernamentales. se le han hecho cuatro grandes críticas: a) la cultura política puede ser un reflejo del sistema político más que un determinante del mismo. 2) un involucramiento con la política y un sentido de obligación para con la comunidad. puesto que si bien los elementos culturales son más persistentes que los estructurales. los Estados Unidos en primer término y la Gran Bretaña en segundo. De los cinco países estudiados comparativamente por Almond y Verba (Estados Unidos. o sea. que pueden resumirse en los siguientes: 1) una cultura participativa muy desarrollada y extendida. la cultura cívica abarca no solamente concepciones e inclinaciones. para que se mantengan vigentes requieren de nutrientes que provengan de las estructuras políticas en funcionamiento. A pesar de que el modelo de Almond y Verba sigue siendo el esfuerzo teórico más acabado y el marco de referencia obligado. Y es que una población con una cultura moderada y equilibrada es una palanca estabilizadora porque sirve para legitimar al sistema al tiempo que asegura su gobernabilidad. vale decir. . y 5) un alto orgullo por su sistema político. Como puede verse. b) la cultura cívica fomenta la estabilidad política en general y no sólo la de la democracia en particular. a aquellas culturas que se desvían o chocan con la cultura política nacional y que no pueden ser desdeñadas porque en ocasiones han llegado a poner en duda la viabilidad de la noción misma de cultura nacional. su funcionamiento efectivo o gobernabilidad.como aquél en el que pesan las demandas de la población. fueron los dos que mostraron un mayor número de rasgos de cultura cívica.

asimismo. el solo peso social que ésta tiene obliga a no ignorar el tema. Aunque es cierto que en las democracias bien implantadas las actitudes y concepciones de la población hacia la política no dependen tanto de la cultura política de las élites como sucede en países donde dominan culturas parroquiales o súbdito. y no en tanto personas nacidas con igualdad de derechos. ir más allá del espacio privado. Adicionalmente. pero abandonado a sus propias fuerzas. LOS COMPONENTES DE LA CULTURA POLITICA DEMOCRÁTICA La ciudadanía.I. el nacimiento o la guerra. sino que participa directa o indirectamente en .. sociales. En principio.2. ya no es un súbdito del Estado que solamente está llamado a obedecer los dictados del poder o a someterse bajo el imperativo de la fuerza. miembro de la clase media. I. proletario.I. que es el área de las necesidades más inmediatas del hombre y de la lucha por satisfacerlas. etcétera. puesto que la fuente primera y última del poder es la voluntad del pueblo. económicos. En el mundo moderno. han llegado a integrarse en lo que se denomina hoy democracia liberal. En su acepción moderna. es decir. la republicana y la democrática. El concepto de ciudadano recoge y engloba tres tradiciones: la liberal. que aunque invocaban principios y valores diferentes en sus orígenes. que conforman el sujeto por excelencia de la cosa pública y de la legitimación del poder. etc. el hombre tiene una existencia privada que lo hace ser burgués. de la ciudadanía. mientras que en el espacio público aparece alejado de dichas determinaciones y reconocido formalmente como individuo sin distingos étnicos. El ciudadano es el protagonista de la esfera pública ya claramente diferenciada de la privada. ideológicos. Y es que la idea misma de individuo es producto de la lucha contra las jerarquías corporativas que concebían y valoraban a los hombres en función de criterios tales como el designio divino. La idea de ciudadanía implica. caracterizado por la diferenciación entre lo privado y lo público. raciales. libres e iguales ante la ley. el concepto de ciudadano tiene como premisa al individuo liberado de sus ataduras comunitarias. la cultura política democrática está sustentada en la noción de ciudadanía un grupo de individuos racionales. Es una noción que en su sentido más profundo condensa los rasgos y los factores que dan forma a una cultura política democrática.d) el esquema no otorga importancia a la cultura política de la élite gobernante.

La noción de ciudadano se expresa nítidamente en el término elector (o votante). independientemente de su situación social particular. para influir en los rumbos y direcciones de la vida política en el sentido más amplio. hay una diferencia cualitativa entre pensarse y actuar como elector y hacerlo como ciudadano. un miembro de la sociedad con capacidad para nombrar a sus representantes y a sus gobernantes. En otras palabras. ya que aunque actualmente ambas categorías se identifican jurídicamente. La participación. al igual que el elector. el voto de un millonario o del presidente de la república cuenta lo mismo que el de un desempleado. es el mexicano que ya cumplió 18 años y tiene un modo honesto de vivir) es justamente aquel que tiene derecho a sufragar y. pero también quiere organizarse en defensa de sus derechos. . mientras que en la pública son responsables y solidarios. en fin. ser antes que nada un sujeto activo de la política. que es una herencia republicana. para ser escuchado por el gobierno y. desde luego. en la fundamentación misma del poder del Estado. tiene el mismo peso al ejercer su derecho al sufragio. El modelo cívico. a elegir a sus gobernantes. por ejemplo. El ciudadano quiere. De ahí que una premisa básica de los valores y actitudes democráticas sea la participación voluntaria de los miembros de una población. supone la existencia de individuos racionales que en la esfera privada son egoístas e interesados porque velan por la promoción de sus intereses. puesto que desde que se instauró el sufragio universal y secreto en el curso del siglo XIX y principios del XX cada elector. La participación incrementa el potencial democrático de una nación justamente porque aumenta el compromiso ciudadano con valores democráticos tales como la idea de una sociedad atenta y vigilante de los actos del gobierno e interesada en hacerse oír por éste. un campesino o una ama de casa. el significado de elector se reduce a dicho derecho. fórmula específica con la que se identifica a la cultura política propia de democracias estables y asentadas. De ahí que un elemento principal de la orientación política democrática sea la creencia de que se tiene cierto control sobre las elites políticas y sobre las decisiones que éstas adoptan. Es ahí donde se recrea el presupuesto de la supremacía de la esfera de lo público sobre la esfera privada. El término ciudadano tiene una connotación que rebasa la mera formulación normativa para alcanzar una dimensión política en sentido estricto. Sin embargo. puesto que el ciudadano (en la Constitución mexicana. al ser el titular de la soberanía. por ese conducto. que es una categoría jurídico-política básica que iguala a los individuos entre sí.el diseño de dichos dictados y.

religiosos. Una cultura que se seculariza es aquélla en la que las creencias. etc. tales como los dogmas religiosos. es decir. una cultura política democrática concibe a la sociedad como entidad abierta en la que se fomentan y se recrean la discusión de los problemas. La secularización implica el paso de una concepción de la sociedad basada en la asignación arbitraria del trabajo y las recompensas. el intercambio de opiniones. económicos. Si convenimos que un ciudadano es aquel que es capaz de desarrollar virtudes cívicas.). sentimientos. La secularización. justamente en el sentido de . concepciones y actitudes hacia los objetos políticos van dejando de estar ligados a estilos ideológicos rígidos y dogmáticos que dependen de una voluntad ajena. pacifistas). a una centrada en el postulado de la existencia de opciones que se le presentan al individuo para que él haga su selección. EI hecho de que la cultura política democrática esté sustentada sobre la noción de ciudadano implica una visión secular del mundo compartida (cultura secularizada). esto es. sujetos al libre albedrío y tolerantes frente al flujo de los cambios. Las sociedades democráticas modernas se caracterizan por la gran cantidad de organizaciones y asociaciones que se forman y a las que se incorporan los ciudadanos para promover los más diversos ideales y demandas sociales (asociaciones en defensa de los derechos humanos. vale decir. que no se confunden. organizaciones y movimientos feministas. es decir. la agregación y articulación de demandas. para abrirse a toda clase de información y convertirse en seculares. Inspirada en principios liberales que defienden la concepción de una sociedad con amplios márgenes de autonomía frente al Estado. de combate a la pobreza y al hambre.La sociedad abierta. Dicho de otra manera. sociales. es decir. una visión no determinada por elementos o presupuestos que escapen a la racionalidad humana. Competencia o eficacia cívica. Una cultura política secularizada se define también en función de metas y valores compartidos específicamente políticos. En los últimos años este activismo de la sociedad se ha reflejado en la proliferación de los llamados organismos no gubernamentales (ONGs). conscientes. las virtudes cívicas de asociación y participación. activa y deliberativa. pragmáticos y multivalorativos. sino que se diferencian claramente de otro tipo de valores que comparte un conglomerado social (culturales. una cultura se seculariza en la medida en que las estructuras políticas que le sirven de referencia se decantan o especializan. cuyo rasgo distintivo es justamente su celo por mantenerse independientes de todo tipo de injerencia de los gobiernos o instituciones estatales. ecológicos.

etc. pues se parte de la convicción de que cada cual tiene el mismo derecho a ejercer todas las libertades individuales (de creencia. La cultura política democrática hereda de la tradición liberal el principio del respeto a un orden jurídico objetivo que regula solamente la conducta externa de los hombres y que es universal mente obligatorio. sino como adversario. es decir. Ciudadano es también aquel individuo que es capaz de organizarse para plantear demandas en diferentes campos de la vida social (de salario. a la vez que obliga a los ciudadanos porque define sanciones frente a conductas que violan dichas normas. Desde esta óptica. estaremos de acuerdo en que es alguien con un sentido de competencia o eficacia cívica. que está convencido de que se puede hacer algo. La cultura política democrática conlleva la idea de pluralidad y. tanto para reclamar del gobierno soluciones a problemas. Pluralidad. así como reclamos que rebasan el plano material. a ser visto no como enemigo al que hay que eliminar. con el que hay que pelear. sino que implica el reconocimiento genuino del otro y de su derecho a ser diferente.participar en los asuntos públicos. de agrupación. de vivienda. sino alguien con disposición a participar en la vida política. es decir. de expresión. Legalidad. . a militar en un partido distinto. No es alguien que espere a que los jefes o las autoridades decidan hacer las cosas. o resguardos frente a actos arbitrarios de los gobernantes y/o de los conciudadanos. de servicios públicos. El principio de pluralidad no se reduce a una noción cuantitativa. es decir. es una orientación que está reñida con esquemas de unanimidad. en el sentido de lucha o juego político. puesto que no hay nada más allá de la ley a lo que tenga que someterse. En este sentido. de adhesión absoluta sin que medie espacio alguno de disenso a los valores del poder o de las clases dominantes. como para defenderse y reaccionar ante arbitrariedades o injusticias del poder y de que existen canales y condiciones para hacerlo.). que se aplica a todos por igual. ofrece garantías. Hablar de una cultura de la pluralidad es referirse a un patrón de valores y orientaciones que tienen como punto de partida la existencia de la diversidad en su proyección sobre el mundo político y las relaciones de poder. de sentido numérico. o sea. pero con quien se pueden confrontar ideas y debatir con base en argumentos diferentes. tales como la expansión de derechos y libertades civiles). de manera que en ella sólo tiene cabida una actitud de tolerancia frente a creencias diferentes y hasta contradictorias. la de competencia. muy ligada a ésta. el escenario político se comprende como un espacio reglamentado que. y una convicción de que éstas pueden coexistir en un mismo espacio político.

para evitar abusos en el ejercicio del poder. Las relaciones de mandato y obediencia que se dan entre una autoridad política responsable y los individuos y grupos sociales a los que gobierna no responden solamente a un eje vertical de dominación. Los actos y decisiones de dicha autoridad deben contar con la aprobación de las instituciones de representación de la sociedad. En contraposición con lo anterior.3 La cooperación con los conciudadanos. Una cultura política democrática contempla un esquema particular de autoridad política entendida como aquélla en la que ha sido depositado legal y legítimamente el poder. lo cual impide que ésta alcance demasiada autonomía respecto de las demandas populares. a su capacidad para actuar sin necesidad de responsabilizarse frente a los gobernados. a las que se les ha encomendado la vigilancia o fiscalización del poder como fórmula para evitar la arbitrariedad o la impunidad. De hecho. lo cual implica que se tiene confianza en los otros. es indispensable someterlo a la competencia entre distintos aspirantes y proyectos políticos con una periodicidad definida. y que por ello está obligada a utilizar dicho poder con responsabilidad política. en la medida en que éste se encuentra cruzado por relaciones horizontales que aseguran un alto grado de participación o injerencia si no directa. La cultura política democrática contempla la creencia de que la cooperación con los conciudadanos es no sólo deseable sino posible.La pluralidad como premisa básica de una cultura democrática está acompañada de la noción de competencia. Esto es un factor que ayuda a elevar el potencial de influencia de los individuos frente al gobierno al estimular la integración social y la potencialidad para agregar demandas. con la que Robert Dahl ha identificado a la democracia liberal. lo que choca con la idea moderna de . sí por la vía de los representantes en la toma de decisiones. La sujeción de la élite gobernante a un marco amplio y explícito de reglas positivas y de procedimiento proporciona un límite fundamental a su autonomía. amigos. Una autoridad políticamente responsable. en el entendido de que la política es un espacio para ventilar y dirimir diferencias y de que. es decir. esto es. seguidores fieles. El mantenimiento de una autoridad política responsable depende de la elección regular y competida de la élite gobernante. Es la idea de poliarquía. la pertenencia a organizaciones tiene un efecto positivo sobre la participación y la competencia políticas porque las dota de mayor eficacia al implicar la suma de esfuerzos. en sociedades tradicionales las relaciones con la autoridad política se basan en la idea de parentesco en sentido amplio: los políticos tienen obligaciones fundamentales para con sus familiares. Iimita la posible utilización arbitraria del poder.

un gobierno impersonal que busca contrapesos entre intereses en conflicto y en el que la definición de lo que es políticamente conveniente no pasa por consideraciones amistosas o de parentesco. Todos estos componentes de una cultura política democrática constituyen un esquema ideal, que en la realidad se encuentra mediado por una serie de condicionantes de la vida social en la que dicha cultura se desarrolla. De hecho, al hablar de cultura política democrática necesariamente hay que hacer referencia a las estructuras y procesos políticos (el objeto político) hacia los que se dirige y dentro de los cuales existe. Hacer el listado de las premisas de la cultura política democrática cobra cabal sentido, entonces, en el momento en que nos preguntamos: ¿de qué manera dicha cultura influye en la construcción y/o consolidación de un sistema democrático? Si nos hacemos cargo de que para que una democracia funcione se requiere de una estructura de poder que no solamente responda a las demandas de los ciudadanos sino que asegure que se mantengan las condiciones para poder ejercer el poder eficientemente, el modelo ideal de cultura política democrática que subraya el aspecto participativo y de involucramiento racional, en el que el ciudadano toma decisiones con base en un cálculo cuidadoso de los intereses que desearía ver impulsados, revela serias limitaciones. Los estudios empíricos sobre la cultura política dominante en las sociedades altamente industrial izadas y democráticas han mostrado que, por regla general, los ciudadanos no están bien informados (existe una brecha entre la información que tienen las élites y la que maneja el grueso de los ciudadanos) ni involucrados con los sucesos y procesos políticos y, por tanto, tampoco participan permanentemente en política. De acuerdo con una encuesta nacional de Verba y Nie (1972) en los Estados Unidos, que es una de las sociedades reconocidas como ejemplo de vida democrática, sólo una cuarta parte de los ciudadanos tenía una actividad política más allá del voto (escribir a un congresista, contribuir a una campaña electoral, hacer proselitismo, asistir a mítines). El ciudadano con una cultura política democrática, entonces, más que ser un individuo eminentemente activo, lo es potencialmente, es decir, no está participando siempre, pero sabe que lo puede hacer en cualquier momento si es necesario. Esta circunstancia revela con claridad la dimensión sicológica de la cultura política, ya que tener una cultura política participativa no quiere decir que se tenga una participación elevada, sino simplemente que se considera que se puede influir en las decisiones políticas aunque se decida por voluntad propia no hacerlo. La cultura política, al igual que los marcos valorativos y simbólicos de todo tipo, se arraiga profundamente en las sociedades y tiene consecuencias sobre las instituciones y prácticas políticas que a su vez la modelan y

refuerzan. Toda cultura política influye en las instituciones a la vez que es influida por ellas. Así, el análisis de una cultura política tiene necesariamente que hacerse tomando en cuenta su relación con las estructuras políticas, pues es en ellas donde cobra su real dimensión, donde se observa su influencia mutua y donde se plantean con claridad el problema de la estabilidad de los sistemas democráticos y el problema del cambio.

IV. Cultura Política e Instituciones Democráticas En el curso de los últimos 25 años, los estudiosos de la cultura política han convenido en que el modelo de la cultura cívica ha sufrido cambios porque los ciudadanos en las sociedades democráticas han adoptado concepciones y actitudes más pragmáticas e instrumentales frente a la política, es decir, entre los ciudadanos de países democráticos estables se ha ido desvaneciendo ese sentido de responsabilidad y solidaridad que se manifestó en los años sesenta en el estudio de AImond y Verba, y en su lugar han ido apareciendo ciudadanos más pragmáticos, con un sentido del cálculo sobre los costos y beneficios de sus actos políticos. Sin embargo, los grandes cambios que han venido ocurriendo en el mapa político mundial y la valoración universal que ha adquirido la democracia, sobre todo después de la caída del llamado socialismo real, han hecho que uno de los grandes retos siga siendo definir cuáles son los factores culturales que se asocian positivamente con instituciones democráticas asentadas. En otras palabras, se ha renovado el interés por comprender las formas en que están asociadas cultura y estructura políticas, y ya no solamente desde la óptica clásica de la permanencia de un sistema político, sino de las posibilidades del cambio. Existe un acuerdo bastante generalizado en cuanto a que los códigos valorativos se modifican muy lentamente, es decir, que hay cierta inercia en los marcos axiológicos que se resisten a cambiar al ritmo que lo hacen las prácticas y las instituciones políticas. Sin embargo, y paradójicamente, la cultura política puede ser la fuerza que sustente el desarrollo y la evolución de una sociedad. Al discutir sobre la cultura política democrática y su relación con las instituciones políticas, es indispensable preguntarse qué tanto la primera moldea o ayuda a moldear a las segundas, o qué tanto éstas son el cimiento sobre el cual aquélla se configura y asienta. El debate, entonces, continúa en torno a si la cultura es causa o consecuencia de la forma de gobierno. La cultura política da sustento a un conjunto de objetos y acciones políticas observables, es decir, a instituciones políticas, al igual que a aspectos

políticos de las estructuras sociales. Todo sistema político está compuesto por unidades interactuantes e interrelacionadas, cuyo rasgo distintivo es su incidencia sobre el proceso político. Mientras las estructuras políticas dictan la acción política, la cultura política es el sistema de creencias empíricas, símbolos expresos y valores que definen la situación donde la acción política se lleva a cabo. En otros términos, la cultura política afecta, a la vez que es afectada por, la forma como operan las estructuras políticas. De tal manera, sólo la vinculación entre ambos aspectos puede integrar al conjunto de las funciones políticas, es decir, dar cuenta del sistema político en su totalidad. Es casi un lugar común entre los estudiosos de la cultura política afirmar que hay un círculo cerrado de relaciones entre cultura y estructura políticas, de suerte que si bien las experiencias de los individuos acerca de los procesos e instituciones políticas ayudan a configurar cierta cultura, ésta define a su vez la dirección de aquéllos. No obstante, sus esquemas de análisis revelan la primacía que otorgan a los factores culturales sobre los estructurales, justamente porque lo cultural tiene un mayor grado de penetración y de persistencia. No cabe duda que los distintos componentes de la realidad social son interdependientes y que la estructura política impacta a la vez que es impactada por las creencias, actitudes y expectativas de los ciudadanos; sin embargo, si se conviene en que la cultura política es la forma en que los miembros de una sociedad procesan sus propias estructuras o instituciones políticas, o sea, sus experiencias con el gobierno, los partidos políticos, la burocracia, los parlamentarios, etc., es posible entender que la interrogante pertinente no puede ser: ¿cuáles son los patrones culturales que dan soporte a una democracia estable?, como lo quiere el enfoque conductista de la cultura política, sino: ¿de qué manera se edifica el entramado cultural sobre el que descansan y se recrean ciertas instituciones políticas?, en este caso las propiamente democráticas. Dado que las democracias más estables se asentaron en sociedades caracterizadas por un alto nivel de industrialización y, en general, de desarrollo económico, esto se consideró un prerrequisito para la implantación cabal de las instituciones democráticas. No cabe duda de que el desarrollo industrial ayuda a debilitar las tradiciones, y de que los niveles altos de vida pueden incrementar la confianza interpersonal que es un componente de la cultura democrática. También se ha probado que los niveles elevados de escolaridad y un mayor acceso a la información son elementos que impulsan la participación política de los ciudadanos. Sin embargo, algunos estudiosos, que como Ronald Inglehart han realizado en años recientes y desde una perspectiva de reivindicación de los modelos culturalistas trabajos empíricos sobre cultura política en diferentes naciones desarrolladas del mundo occidental, han demostrado que el desarrollo económico por sí mismo no necesariamente conduce a la democracia;

según Inglehart.4 Es más. después de la Segunda Guerra Mundial las sociedades industrializadas avanzadas conocieron una época de prosperidad y paz sin precedente que les hizo desplazar a un segundo nivel las exigencias económicas y favorecer el desarrollo de valores posmaterialistas. la defensa del ambiente. . la cultura política es más bien una variable decisiva ligada al desarrollo económico y a la democracia moderna. no se plantea sino cubrir necesidades elementales de orden sicológico. es decir.solamente puede hacerlo si lleva consigo. Sin embargo. Inglehart sostiene que la cultura no es una simple expresión derivada de las estructuras económicas. no pueden explicarse por sí solos. es decir. etc. reivindica valores posmaterialistas. como la pertenencia a un grupo. Inglehart desarrolló una teoría basada en el modelo de «la jerarquía de las necesidades». En América Latina.. algunas experiencias recientes de regímenes que han transitado a la democracia han mostrado que las dificultades para impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico son un factor que atenta contra la vigencia y la consolidación de la vida democrática. etcétera). De acuerdo con ella. Dentro de un enfoque eminentemente reivindicador del peso de la cultura política sobre la aparición de nuevos actores y nuevas formas de participación política. y también de nuevos movimientos y formas de organización social y política (movimientos feministas. ecologistas. la satisfacción de intereses intelectuales o estéticos.. la propia crisis económica fue un condicionante para el derrumbe de los regímenes autoritarios y para el inicio de la transición democrática. la aparición en los años sesenta y setenta de nuevas banderas políticas la calidad de la vida. el hombre tiene necesidades prioritarias que satisfacer y. en ese caso. cambios en la estructura social y en la cultura política. la igualdad de sexos. cuando tiene garantizadas su seguridad y su subsistencia descubre necesidades de otro orden. De ahí que se antoje como pertinente considerar el plano del sustrato cultural en el esfuerzo por explicar las dificultades para que se asienten cabalmente las prácticas democráticas. El problema aquí es que los cambios de una cultura materialista a una posmaterialista están enraizados en los cambios que se sucedieron en el terreno de la economía y de la organización social. sino que es un conjunto de elementos con autonomía suficiente como para poder contribuir a conformar elementos económicos y no solamente a ser conformada por éstos. la realización de sí mismo. De tal manera. homosexuales. y desde esta óptica. Así por ejemplo. A esto le denomina valores materialistas. En cambio. en forma paralela. Este giro en los valores y aspiraciones explica.

De acuerdo con los estudios mencionados. con el trabajo. que tienen un fundamento empírico y estadístico. según una encuesta de 1974). etc. persiste una continuidad cultural básica dada la gran durabilidad de los componentes culturales. la familia. cambiantes (como los eventos económicos o políticos que alteran la popularidad de un gobierno en un momento dado). y en los que se observa la influencia del esquema teórico de Almond y Verba. que es indispensable para el establecimiento de asociaciones y organizaciones encaminadas a la participación política. pueden ser en algunos casos los agentes de tal sentimiento. por tanto. durante un tiempo prolongado. la literatura sobre cultura política plantea que la evolución y persistencia de una democracia ampliamente sustentada requiere de la existencia de una población que desarrolle hábitos y actitudes que le sirvan de soporte. no siempre sucede así. 2) una alta tendencia a la confianza interpersonal. el grado en que los individuos se sienten satisfechos con su sistema Político. con la propia organización de la sociedad. lo que visto de otra manera quiere decir una defensa del orden existente y de su capacidad para impulsar su propio cambio. es un factor que respalda muy marcadamente a una cultura cívica.. existen países con bajas escalas de producto interno per cápita cuya población ha mostrado altos niveles de satisfacción con la vida (por ejemplo Egipto. y 3) un rechazo al cambio radical. de instituciones democráticas. La satisfacción personal con el estado de cosas en general. de ruptura de la sociedad. parecen intervenir elementos más coyunturales y. Cuando se considera el ámbito específicamente político de la satisfacción la satisfacción política. Sin embargo. es decir. De tal suerte. lo cual implica que otro tipo de factores. esto es. haciendo que ésta se convierta en una verdadera norma cultural. A pesar de que estos factores experimentan fluctuaciones en distintos momentos de acuerdo con experiencias o situaciones económicas o políticas específicas. como los simbólicos. Los estudios sobre cultura política han comprobado empíricamente que la seguridad económica tiende a favorecer el sentido de satisfacción con la vida. que deriva en actitudes positivas hacia el mundo en que se vive. el tiempo libre. Estos tres factores conforman una especie de racismo cultural que se relaciona estrechamente con la vigencia. . esto implicaría que en las naciones más prósperas hubiera niveles más altos de satisfacción que en las naciones pobres y. De hecho. es decir. los indicadores culturales que ejercen mayor influencia sobre el mantenimiento de las instituciones democráticas son: 1) un alto nivel de satisfacción personal con el estado de cosas. aunque ésta es la tendencia general que se observa en los análisis de Inglehart.

Por ello. y para lo cual es necesario considerar los agentes y procesos de transmisión de valores y referentes democráticos. En suma. con ella. La cultura política sirve de sostén a la vez que es respaldada por las instituciones políticas vigentes. Las opciones de cambio radical (opciones revolucionarias) han sido siempre amenazantes para el orden democrático. es indispensable fomentar un patrón de orientaciones y actitudes propicias a la democracia. Independientemente del peso específico que se otorgue a la cultura política como variable que influye en la construcción y consolidación de una sociedad democrática está claro que. para que se reconozca al otro como un adversario con el que hay que convivir. menores simpatías por las opciones revolucionarias que implican rupturas o cambios traumáticos. para que se considere a los partidos contendientes como oposición leal. es decir. la posibilidad de que se desarrolle una participación política eficaz. un requisito para la construcción de un compromiso de largo plazo con instituciones democráticas que promueven el pluralismo y la competencia institucional. entonces. que actúa en función de las disposiciones normativas establecidas. esto es. Los Angeles de la Cultura Política Democrática. la satisfacción política tiene un vinculo más débil con la continuidad o permanencia de instituciones democráticas. pues no es posible pensar en ciudadanos que mantengan una visión de la política basada en la confianza interpersonal . si de lo que se trata es de contribuir a ello. de ahí que a mayor continuidad de las opciones democráticas. V. La confianza interpersonal es. El sentido de confianza interpersonal es un ingrediente necesario para la vida democrática porque alimenta la capacidad organizativa de una sociedad y. explorar el tema de la socialización. la existencia de un consenso en torno al orden democrático existente y a las vías institucionales para el cambio es un componente necesario de toda cultura cívica. Es también un factor indispensable para el buen funcionamiento de las reglas democráticas del juego.

es decir. tampoco se puede esperar que se desarrolle una cultura de la pluralidad si no existen condiciones para que diferentes partidos políticos y organizaciones sociales de todo tipo tengan las mismas oportunidades para agregar y articular intereses y para movilizar a la población en favor de los programas y proyectos que defienden Es un hecho incontrovertible que las agrupaciones partidarias cuentan con recursos distintos que dependen del tipo de organización de que se trate y de los miembros que agrupe. Por ejemplo. difícilmente una sociedad puede desarrollar una cultura de la legalidad. es decir.y la satisfacción frente a la vida sin que existan instituciones que animen y den sentido a dichas percepciones. De tal suerte. la construcción de una cultura de la legalidad dependerá de que el marco legal se aplique regularmente y de que existan pruebas claras de que eludirlo es evidentemente más costoso económica y socialmente para los ciudadanos. que encuentren beneficios claros en el cumplimiento de las disposiciones normativas. de respeto y sujeción al marco normativo. Tampoco podrá florecer una cultura política democrática si las instituciones gubernamentales y de representación funcionan a partir de criterios de unanimidad y no de construcción de consensos o acuerdos capaces de recoger la pluralidad política de una sociedad. Sin embargo. estas diferencias se pueden ver compensadas si existen condiciones efectivas de competencia entre distintos programas políticos y candidatos. que es fundamento indispensable de una cultura cívica. para que las leyes se respeten es necesario que los individuos estén dispuestos a someterse a ellas. pero también de cuánto tiempo un partido ha permanecido en el poder. . De igual manera. si las leyes no se respetan regularmente o si la aplicación de las mismas está sujeta a un manejo discrecional o a una interpretación casuística. No obstante. es decir. si existen condiciones propicias para que una minoría se convierta eventualmente en mayoría.

círculo de amistades o grupos de iguales). de manera privilegiada. los medios masivos de comunicación. que hace referencia al tema de cómo. formal y cognoscitivo que el aprendizaje escolar. LA SOCIALIZACIÓN POLÍTICA La socialización política. las cuales. pues es el periodo en el que las personas son más maleables y receptivas. símbolos y actitudes frente a la política. de larga duración y mucho menos directo. se van refinando. A la familia se la ha reconocido como la cuna de las identidades clave de una persona. Se trata de un proceso eminentemente cultural en la medida en que intenta insertar al individuo en su sociedad al hacerlo partícipe del código de valores y actitudes que en ella son dominantes. sino a las propias conductas políticas de una población. De acuerdo con el tipo de instituciones que realizan la función socializadora. De acuerdo con el enfoque conductista en el que se desarrolló la teoría sobre la cultura política. Este tipo de socialización está en manos de estructuras primarias (familia. pero que está cargada de un considerable potencial para afectar no solamente a las orientaciones y actitudes. que se refiere a la transmisión de información no propiamente política. pues fomenta su reconocimiento y aceptación por parte de los ciudadanos. es un proceso de aprendizaje e interiorización de valores. en fases posteriores. qué y cuándo aprende la población acerca de la política. las creencias y las lealtades políticas básicas se aprenden en la infancia con la familia. La socialización es la adquisición de una inclinación hacia determinado comportamiento valorado de manera positiva por un grupo. y b) la latente o indirecta. En otras palabras. y llegan a servir de . que se refiere a la comunicación expresa de determinados valores y sentimientos hacia los objetos políticos y que suele estar a cargo de estructuras secundarias tales como los grupos de interés. el objetivo de la socialización es conseguir que los individuos se identifiquen y estén conformes con la estructura normativa y política de una sociedad. centro de trabajo. La socialización política sirve de lazo de unión entre las orientaciones de una población hacia los procesos políticos y las normas que el sistema reclama como las guías de su desempeño.V. ésta adopta dos modalidades: a) la manifiesta o directa. Visto desde el punto de vista del sistema político. como la adolescencia. lo que no es sino una manera de reforzar su legitimidad.1. la socialización política es la garantía de la perpetuación de la cultura y las estructuras que lo configuran. los partidos políticos y. escuela. junto con la eliminación de disposiciones hacia una conducta valorada negativamente por dicho grupo.

por ejemplo. dejan una huella sobre las relaciones que en el futuro sean específicamente políticas. éste suele jugar un papel central como agente socializador. se hace a través de los patrones que guían las relaciones familiares. En este sentido. temprana o latente. Los análisis empíricos han mostrado reiteradamente que existe una relación positiva entre niveles altos de educación y pertenencia a asociaciones civiles. 5por lo que difícilmente puede pensarse que en el seno familiar se esté forjando un pensamiento democrático. la socialización llamada primaria. en sistemas donde la sociedad civil tiene un margen menor de autonomía frente al Estado. El tipo de régimen político en el que se lleva a cabo la socialización política también imprime en ésta rasgos característicos. las orientaciones hacia la autoridad social que adquieren los niños durante su infancia provienen de sus interacciones con los padres. mayor involucramiento con el sistema político y grados elevados de participación. valores y símbolos de dicho arquetipo a través de sus redes educativas y culturales. Sin embargo. se respondía a una socialización planeada. es decir. lo cual es un indicador de los niveles de libertad existentes. Así. confianza en el mundo que nos rodea. pero si con la autoridad y que. dando por resultado que la socialización sea más uniforme y con menos resquicios para el desarrollo de subculturas. por lo que todos sus esfuerzos los dirigían a transmitir los ideales. la socialización de los niños mexicanos se lleva a cabo por la vía de pautas autoritarias como las que privan en las familias del país. con la caída del llamado socialismo real se ha visto que junto a los valores socialistas sobrevivieron en forma latente tradiciones como el regionalismo o el nacionalismo. Así.base para la interpretación que el adulto hace de la información que va recibiendo en el curso de su desarrollo. y 2) la relación entre las experiencias que se tienen con la autoridad en la sociedad y en la política. Un factor que ha probado ser un agente de socialización específicamente democrático ha sido la educación. por ello. por ejemplo. Por ello. es decir. de relaciones que no tienen que ver directamente con la política. que afloraron una vez que se derrumbó la estructura de control centralizada que caracterizara a dichos regímenes. Las fuentes de socialización que son relevantes son las que surgen de dos tipos de relaciones: 1) la relación entre los roles que una persona juega en la sociedad y en la política. en los sistemas comunistas los Estados tenían por cometido forjar al "hombre nuevo". Así. Desde luego que esto no quiere decir que ¡as herencias familiares no puedan ser modificadas por influencias sociales posteriores o por la acción de las instituciones que influyan en el individuo en el curso posterior de su desarrollo. .

por ejemplo. los triunfos que alcanzaron los sistemas de un solo partido durante los años treinta en Europa aumentaron el prestigio de los regímenes fascistas. Para fomentar la cultura cívica es importante preparar a los individuos para su eventual intervención en el sistema político y crear el entorno político apropiado para que el ciudadano actúe y participe en los canales institucionales. hay autores que comulgan con el enfoque culturalista y sostienen que los patrones de autoridad que se construyen en relación con el campo específico de la política son los que tienen mayor peso sobre las actitudes políticas de una población. c) el prestigio de las ideas en cuestión. y d) el peso social específico que tenga el propulsor de las ideas. De la misma manera. que depende de los logros que se les atribuyan. los esquemas perceptivos y las actitudes no puedan sufrir modificaciones a raíz de experiencias posteriores más directamente vinculadas con la arena política. Aunque son los estudiosos que se inscriben dentro de una tradición marxista quienes otorgan prioridad a las experiencias adultas frente a las infantiles en la conformación de la cultura política. Para lograr tal propósito es necesario que haya congruencia entre los valores e ideas que se transmiten y las estructuras en las que aquéllos se expresan. b) el grado de exposición del individuo a dichas ideas. ya que son tan importantes los valores o ideales que se enseñan como quién los enseña. el agente socializador. Es en este esquema de relaciones de mutua influencia que debe pensarse el problema de cómo fomentar el cambio de una cultura con elementos tradicionales dominantes hacia una de carácter democrático. .El hecho de que la socialización temprana imprima huellas definitivas sobre las percepciones de los individuos no implica que los códigos valorativos. es decir. símbolos y orientaciones de una población son: a) la amplitud con la que se difundan las nuevas ideas. Los factores que más influyen en los cambios de los valores. el derrumbe del socialismo real a finales de los años ochenta le dio inmediatamente un buen respaldo al sistema capitalista y a la democracia liberal. mientras que la intervención norteamericana en Vietnam en la década de los sesenta dañó el prestigio de la democracia. Así.

medios de comunicación) las bondades de la cultura cívica (la confianza interpersonal. en una palabra. y en donde las estructuras políticas definidas formalmente como democráticas están lejos dé cumplir con los principios de pesos y contrapesos. que fomenten el control de la representación ciudadana sobre los actos gubernamentales. el reconocimiento del derecho del otro a pensar y vivir de forma diferente. a la par que se vayan inculcando a través de las instituciones socializadoras (familia.VI. no necesariamente tienen un sentido progresista. fincados en las razones personales y concepciones patrimonialistas del poder más que en la aplicación de las normas establecidas. es difícil pensar en una labor de transmisión de valores y actitudes democráticas con posibilidades reales de caer en terreno fértil. . etcétera). Por otra parte. En circunstancias como las descritas. de pluralidad y competencia. no sólo en su dimensión interna. sino también en el escenario internacional. Consideraciones finales La firmeza y profundidad que caracteriza al imaginario colectivo. puesto que pueden significar el retorno a percepciones dogmáticas o fundamentalistas. Un entorno cambiante como éste trae como resultado cambios culturales que. la imbricación que existe entre cultura y estructura políticas y la interrelación que guarda la esfera política con otros planos como el económico y el de la organización social propiamente dicha. es decir. Para Modificar la Cultura Política. para construir un tejido cultural que dé sostén firme a instituciones democráticas. Si consideramos sociedades que se encuentren todavía transitando por un proceso de modernización. tal parece que lo más pertinente es pensar en una tarea combinada en la que se vaya transitando hacia la construcción de estructuras que en la práctica se desempeñen efectivamente como democráticas que se ciñan al derecho. en las cuales las necesidades básicas o materiales siguen ocupando el centro de las preocupaciones de sus habitantes. que alienten la lucha política institucionalizada como fórmula para dirimir las diferencias y canalizar aspiraciones de poder. pero que pueden aprovecharse expresamente para impulsar una cultura más abierta y plural. en donde la secularización es insuficiente porque continúan existiendo esquemas de autoridad política. las virtudes de la participación. escuela. hacen complicada la tarea de intentar plantear propuestas para impulsar orientaciones y actitudes democráticas en una población. uno de los rasgos más destacados de esta época de fin de siglo es el cambio vertiginoso que están experimentando las diferentes sociedades. es cierto. moderna.

ha demostrado ser un factor proclive a la confrontación violenta y hasta al estallido de guerras cruentas que parecen negar toda posibilidad de convivencia pacífica. se trata de una tarea de conjunto que debe partir de la convicción profunda de los beneficios que conlleva el desarrollo de una cultura política democrática. convicciones y hasta de preferencias individuales. por ejemplo. pero también los intelectuales y los partidos políticos. Una cultura política democrática es el ideal para las sociedades en proceso de cambio.Esta tarea tiene. cerradas y excluyentes en sociedades marcadas. sino que tiene que ser una empresa en la que participen instituciones sociales y políticas. y los medios de comunicación masiva de manera privilegiada. como lo son hoy la gran mayoría de las sociedades. no únicamente en términos raciales. Es una barrera de contención frente a las actitudes y comportamientos anticonstitucionales que violenten la . La persistencia de culturas autoritarias. Mientras mayor influencia tengan éstas sobre la sociedad por su prestigio o penetración. las culturas autoritarias alimentan conductas políticas de retraimiento o de apatía entre la población que no son sino manifestación de una contención. las instituciones educativas públicas y privadas. Ahí donde la diversidad social no se ha polarizado al punto del enfrentamiento. Sin embargo. debe pensarse como una misión en la que la voluntad política de la él élite gobernante sea explícita y en la que tengan una intervención destacada las instituciones y los recursos estatales. y generalmente en forma explosiva. la promoción de una cultura democrática ya no puede pensarse como una labor que competa exclusivamente al Estado. por la diversidad étnica o religiosa. así como otras instituciones sociales con gran presencia. mayor será el impacto que causen. sobre todo si dicho cambio se quiere en sentido democrático. como las iglesias y los nacientes organismos no gubernamentales. sino de intereses. sino porque es un código valorativo que se acomoda mejor a las sociedades heterogéneas. no solamente porque en el umbral del siglo XXI la democracia como sistema de gobierno ha sido reivindicada por el fracaso de otros paradigmas. Deberían contribuir a dicha misión. Es decir. es decir. La cultura política democrática cuenta ya con una valoración positiva prácticamente universal. más allá de los canales institucionales existentes. en países en los que tradicionalmente el Estado ha jugado un papel tutelar fundamental. étnicos o religiosos. en la medida que constituye el mejor respaldo para el desarrollo de instituciones y prácticas democráticas. que echar mano de la reserva institucional con la que se cuenta para que el proceso avance. la cual en el momento en que encuentra un resquicio para expresarse lo hace. por tanto.

Dahl. comprenderemos que promover expresamente una cultura política democrática ayuda a la construcción de instituciones y organizaciones democráticas. La politización del niño mexicano. Los valores de los mexicanos. 1989 4Ronald Inglehart. vol. de una estrategia de varias pistas. pluralidad. responsabilidad política. a la vez que impulsar la construcción de instituciones que funcionen a partir de los principios de legalidad. La cultura cívica. es un muro en contra de eventuales inclinaciones a la prepotencia o a la arbitrariedad del poder. El Colegio de México. 4. Beer y A. Al mismo tiempo. The Major Political Systems of Europe. 1Gabriel Almond y Sydney Verba. ya que hay que promover declaradamente las bondades de los valores democráticos. . en American Political Science Review. 1991. Ulam. 1203-1230 5Véase Rafael Segovia. México. y "The Renaissance of Poltical Culture". en S.vigencia de un Estado de derecho. a partir de principios democráticos. sino que pueden jugar un papel significativo en el desarrollo económico y político de la misma. que no estén expuestas al escrutinio permanente de las instancias encargadas de hacerlo. Estudio sobre la participación política democrática en cinco naciones. 1970 2Véase Harry Eckstein. México. Madrid. La poliarquía. diciembre de 1988. es decir. Fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada. Participación y oposición. 1958 3Robert A. La construcción de una sociedad democrática requiere. The Silent Revolution: Changing Values and Political Styles among Western Publics. competencia. entonces. Tecnos. ya que se resiste a reconocer autoridades Políticas que no actúen con responsabilidad. "The British Political System". Por otra parte. Nueva York. Fondo Cultural Banamex. Princeton Univesity Press. si convenimos que los valores culturales no solamente dan apoyo y consistencia a las instituciones de una sociedad. E. 1975 Bibliografía Básica Alducín. es decir. Madrid.. pp.

1965. y Sidney Verba. 1989. The Civic Culture Revisited. 1972.). La politización del niño mexicano. The Silent Revolution. Inglehart. Fundación de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada. Robert. Pye. Participación y oposición. Tecnos. vol. (comp. UNAMPorrúa.Almond. R. Nueva York. Princeton University Press. 1972. Colección de Ciencias Sociales. Gabriel y Sidney Verba. Nie. La cultura cívica. llarper and Row. Estudio sobre la participación política democrática en cinco naciones. Political Culture and Poliiical Developrnent. 1 . México. J. 82. H. núm. La poliarquía. Dahl. y Sidney Verba.. 1970. Madrid. México. 1975. Princeton University Press. Madrid. PP. Segovia. 1993. R. diciembre de 1988. El Colegio de México. 1203-1230. L. Alonso. Little Brown and Company. "The Renaissance of Political Culture".. Participation in America. 4. N. Cultura política y educación cívica. 1980. en American Political Science Review.