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La Educación para la Paz

• Concepto: qué se entiende por Educación para la Paz
• Orígenes de la Educación para la Paz: etapas
• Concepciones actuales de la Educación para la Paz
• Implicaciones educativas de la Educación para la Paz

Qué se entiende por educar para la paz arriba

No resulta fácil definirlo, la expresión contiene dos términos problemáticos: educar y paz.

Por educación / educar podemos entender un proceso de socialización que no es
neutro, puesto que presupone un intento de acomodar a los individuos a los valores
predominantes de su sociedad. La educación juega un papel trascendental en la
trasmisión de valores y pautas sociales. Algunos de estos valores no fomentan el
respeto, la cooperación o la cooperación. Más bien contribuye a interiorizar el
individualismo, la competitividad... La educación dura toda la vida y en ella interviene
múltiples segmentos de la sociedad, no sólo la escuela.

Debemos plantearnos la educación como un acto consciente en el que tenemos que
saber hacia qué modelo de sociedad y de ser humano apuntamos, comprometiéndonos
como profesionales y como personas.

La palabra paz también tiene diversos significados.
Hay que diferenciar entre paz positiva y paz negativa.

La paz negativa es la concepción predominante en occidente, pone el énfasis en la
ausencia de guerra, de violencia directa (agresión física. La paz sería simplemente la
"no-guerra", consistiría en evitar los conflictos armados.

La paz positiva supone un nivel reducido de violencia directa y un nivel elevado de
justicia. Se persigue la armonía social, la igualdad, la justicia y, por tanto, el cambio
radical de la sociedad. La paz no es lo contrario de la guerra sino la ausencia de
violencia estructural, la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la
naturaleza. La paz no es una meta utópica, es un proceso. No supone un rechazo del
conflicto, al contrario. Los conflictos hay que aprender a afrontarlos y a resolverlos de
forma pacífica y justa.

El término violencia estructural alude a las formas de violencia y desigualdad
generadas por las estructuras sociales; es decir, a las desigualdades entre individuos,
grupos y sociedades que impiden a las personas satisfacer sus necesidades
fundamentales, materiales y espirituales.

Educar para la paz

Si interrelacionamos ahora los términos educar y paz (en sentido positivo) podríamos
caracterizar la educación para la paz de acuerdo con los siguientes rasgos:

-Supone tomar partido en el proceso de socialización del individuo por valores que
alienten el cambio social y personal.

-Entiende el acto educativo como un proceso activo-creativo.

-Pone el énfasis tanto en la violencia directa como en la estructural, alentando la
capacidad crítica y la armonía personal.

-Lucha contra la violencia estructural presente en el marco escolar (competitividad,
brotes de racismo...)
INTRODUCCIÓN

“ Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la
mente de los hombres, donde deben erigirse los baluartes de la paz”

Preámbulo Declaración UNESCO.

Con este curso pretendemos ofrecer al profesorado materiales y recursos que
sirvan para promover una educación orientada a la comprensión, la cooperación y
la paz internacionales y la educación relativa a los derechos humanos y las
libertades fundamentales. La escuela puede y debe ser un modelo de convivencia
para conseguir una sociedad más justa y más homogénea.

En el marco de la LOGSE, los reales decretos que han establecido los currículos
de las distintas etapas educativas definen unas enseñanzas que deben estar
presentes a través de las diferentes áreas. Se trata de los temas transversales.
La insistencia de que todos estos aspectos deben estar presentes en el aula es lo
que confiere una nueva dimensión a la Reforma, a la práctica docente y, en
definitiva, al currículo. El currículo no puede verse dividido, compartimentado en
áreas aisladas o desarrollado en unidades didácticas, sin relacionarse entre sí,
sino por ejes claros de objetivos, contenidos y principios de aprendizajes que le
dan cierta coherencia y solidez. Los temas transversales tienen un valor muy
importante para el desarrollo personal e integral de los alumnos, pero sobre todo
para su proyección en sociedad y para constituir el proyecto de una sociedad
mejor: libre, pacífica, respetuosa, comprensiva...

La enseñanzas transversales deben impregnar toda la acción educativa; así pues
será responsabilidad de toda la comunidad educativa, y en especial de nosotros
los docentes, en el que sean tratados de forma adecuada: deben estar presentes
en el Proyecto Educativo de Centro, en el Proyecto Curricular de Etapa y en las
Programaciones del Profesorado.

Vivimos en una sociedad en la que el egoísmo y el materialismo "sonríen, se
divierten y aparecen por doquier", y no estaría de más que desde los centros
educativos, que desde nuestras aulas, y que desde las instituciones sociales y
políticas del país se lanzasen modelos de convivencia para conseguir una
sociedad más justa y homogénea, y, ¿por qué no?, una sociedad más feliz.

Hay ciertas cuestiones en la época actual, sobre las cuales nuestra sociedad
reclama una atención prioritaria: la violencia, la escasa presencia de valores
éticos básicos. En la actualidad el dinero es el "rey" de la sociedad y el conseguir
ser "number one" la meta a la que todos aspiramos, el consumismo, el
despilfarro, frente al hambre en el mundo, la degradación del medio ambiente, la
violencia, etc.

Tenemos que posibilitar a nuestros alumnos, desde el aula, el entendimiento y la
sensibilización ante estos problemas, siendo capaces de emitir juicios críticos
respecto a ellos y competentes para adoptar actitudes y comportamientos
basados en valores racionales y libremente asumidos. Por eso se ha introducido
en el currículo de la Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria este
tipo de enseñanza que responde a los problemas sociales y que nosotros
conocemos como "Temas Transversales".

La enseñanza-aprendizaje de los temas transversales no debe ser específica de
un departamento o áreas, sino que sus contenidos tienen que impregnar los
currículos de todos y las diferentes asignaturas no pueden aparecer ante el
alumno como compartimentos estancos, sin una clara relación con las demás,
sino que deben ser partes complementarias en el estudio de una realidad única.

La educación para la paz es un proceso que debe estar presente en el desarrollo
de la personalidad. Como proceso debe ser continuo y permanente, para enseñar
a "aprender a vivir en la no violencia", y que confía en la creación de ámbitos de
justicia, de respeto, de tolerancia y felicidad gradualmente más amplios. Diríamos
que educativamente pretendemos un proceso de enseñanza-aprendizaje de la
cultura de la paz que implica una ética personal y social fundamentada en la
convivencia en libertad y en igualdad, es decir, plenamente democrática. Esta
concepción se inspiraría en el respecto y reconocimiento de todos los convenios
internacionales que reconocen los derechos humanos, favorecen un concepto
internacionalista y global de la sociedad humana, se fundamentan en carácter
intercultural y mundialista, pretenden el desarrollo de todos los pueblos y optan
por el desarme como principio.

OBJETIVOS

1. Fortalecer la capacidad de las Instituciones Educativas para adelantar
procesos formativos que promuevan valores y desarrollen competencias
individuales y de grupo para ejercer la democracia, interactuar con base en
el respecto a los derechos de los demás, manejar de manera adecuada los
conflictos, y participar en alternativas de solución en los problemas que
afectan a la sociedad.
2. Fomentar en los Centros Educativos el afianzamiento de culturas
institucionales, rutinas y procedimientos, que transformen las relaciones
pedagógicas, la participación en la gestión escolar y las relaciones con la
comunidad en oportunidades para aprender a convivir de manera
constructiva y pacífica.
3. Contribuir a la construcción de una sociedad equitativa, justa y en paz.
Reconocer y valorar la propia agresividad como una forma de autoafirmación
bajo control permanente, capaz de ser puesta al servicio de la superación
personal y de actividades altruistas que favorezcan el bien común.
4. Desarrollar la afectividad, la ternura y la sensibilidad hacia quienes nos
rodean, favoreciendo el encuentro universal con los otros y valorando los
aspectos diferenciales más localistas y particulares (sexo, edad, raza,
religión, nacionalidad, ...) como elementos enriquecedores de este
encuentro.
5. Reconocer y afrontar las situaciones de conflicto desde la reflexión serena
sobre sus causas, tomando decisiones negociadas para solucionarlas de una
forma creativa, tolerante y no violenta.
6. Actuar en la diversidad social y cultural con un espíritu abierto, respetuoso y
tolerante, reconociendo la riqueza de lo diverso como elemento positivo que
nos plantea el reto permanente de superación personal y social de nuestra
convivencia en armonía.
7. Participar en actividades de autoafirmación, desarrollo y solidaridad con
otros pueblos y culturas, colaborando con organismos institucionales y otras
organizaciones sociales que potencien relaciones de diálogo, de ayuda, de
paz, de armonía y de denuncia de situaciones injustas.
8. Conocer y potenciar los derechos humanos reconocidos internacionalmente,
favoreciendo una actitud crítica, solidaria y comprometida frente a
situaciones conocidas que atenten contra ellos, facilitando situaciones
cotidianas que permitan concienciarse de cada uno de ellos.
9. Valorar la convivencia pacífica con los otros y entre los pueblos como un bien
común de la humanidad que favorece el progreso, bienestar, entendimiento y
comprensión, rechazando el uso de la fuerza, la violencia o la imposición
frente al débil y apreciando los mecanismos del diálogo, del acuerdo y de la
negociación en igualdad y libertad.
trata de ir comprobando qué
objetivos hacen referencia expresa a
aspectos de la convivencia, irlos
marcando, desde los generales de
etapa hasta los específicos de las
áreas, y a continuación verbalizar las actividades y
tareas que proponemos para que se hagan
efectivamente presentes en un determinado curso
escolar. Referidos a las Etapas de Infantil y
Primaria, la Educación para la Paz, quedaría como
sigue:

EJE TRANSVERSAL 4 : EDUCACIÓN PARA LA PAZ
Nº 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 INFANTIL: Actividades y Tareas
GEN.| |X|X|X| X|X|X| X|X | Los juegos grupales y convivir jugando.
IAP |X|X|X| | | |X|X|X| | Actividades de escucha y cooperación grupal.
C.R.| |X| | |X|X|X| |X| | Lenguaje repetitivo: canciones, poesias, oraciones y
retahílas antiviolencia.
MFS.|X|X| |X|X|X| |X| |X| Saludar, despedirse, dar las gracias, excusarse,
pedir perdón ....
Descubrimiento progresivo del disfrute con los otros y de la necesidad de
unas normas de relación como manifestación del respeto afectuoso de los
otros y a la estima de uno mismo.
Nº +1+2+3+4+5+6+7+8+9+0+1+2+3+4+5 PRIMARIA
GEN.|X|X|X| |X|X| | | | | | Aprender a Convivir en Libertad
E.F.| | |X| | | | | |X| | | | |X|X|
ART.| |X| | | |X| |X| |X| | | | | | Creatividad y Paz/Convivencia y artes pacifistas
LENG| |X|X| |X|X|X| |X| | | | | | | Comunicación: el diálogo/Convivencia:
debates y coloquios.
IDI.|X| |X|X|X|X|X| |X| |X| | |X| | Diversidad cultural y elementos positivos
de la diferencia.
MAT | | | | | | | | |X| |X|X| |X| | .
C.M.|X| |X| | | | | | |X|X| | | | | Humanismo (acerbo cultural europeo).
Aprender a convivir en tolerancia, apreciando la igualdad y rechazando las
discriminaciones, como forma de disfrute de las relaciones humanas en
libertad y con unos intereses culturales comunes al sentir europeo.
* Se
puede globalizar el concepto de Coeducación y aspectos de tolerancia y solidaridad
educación para la paz
Educación para la paz. Conceptos
La educación para la paz, tal como hoy se entiende, tiene sus antecedentes muy próximos en nuestro
siglo y nace gracias a las aportaciones de los organismos internacionales, el movimiento de la
Escuela Nueva y el movimiento de Investigación sobre la paz, nacido de los efectos de las últimas
guerras mundiales. A continuación presentaremos algunos aspectos a tener en cuenta acerca de la
educación para la paz, para su mejor comprensión:

1. La educación para la paz pretende alcanzarla construcción de un nuevo orden internacional
basado en un concepto de paz positivo, de modo que las relaciones en cualquier nivel (individual,
familiar, social, nacional, internacional) tengan como resultado la solución noviolenta de los
conflictos y la justicia.

2. La paz, de este modo entendida, equivale a la práctica real de los derechos humanos en su
dimensión económica, social y política, de modo que esta paz no representa un simple ideal más o
menos utópico sino que está sostenido por unos principios contenidos en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos que conforman la conquista y lucha de la Humanidad por el bienestar, el
reconocimiento de unos derechos inherentes al hombre y el modo universalmente aceptado de
sociedad aspirada.

3. La educación para la paz se legitima, sea o no aceptada esta legitimación dentro de las políticas y
administraciones educativas, por un conjunto de resoluciones, acuerdos, convenios, pactos y
declaraciones de los organismos internacionales. La educación para la paz y los derechos humanos
es necesaria, para la práctica del derecho a la paz. El derecho a la paz dfine y sostiene esta
educación.

4. La educación para la paz no puede restringirse sólo al marco de la escuela o de las instituciones
educativas, sino que abarca la realidad total de la persona, la sociedad y el mundo en constante
desarrollo. La educación para la paz, por tanto, se configura desde múltiples dimensiones y se
extiende desde ángulos diferentes de acuerdo con el sujeto educado.

5. Siendo la paz, la justicia y los Derecho Humanos procesos complejos y su construcción veraz
comprende realidades también complejas y diferentes, debe difundir, informar y formar conforme a
los estudios realizados por la Investigación sobre la paz.

6. La educación para la paz y los Derechos Humanos como acción concreta y específica debe
inspirarse para su realización en los pensamientos y experiencias pedagógicas que han tenido como
objetivo la formación y desarrollo de la persona integral, solidaria y fraterna.

7. La educación para la paz no puede entenderse como una acción neutral, puesto que pretende unos
objetivos muy diversos a los tradicionales. Esta educación tiene una dimensión política, en cuanto
que, no sólo busca la construcción de la paz como ausencia de guerra, sino fundamentalmente como
justicia. Este objetivo es, en definitiva, la transformación de las relaciones y estructuras de poder, la
transformación de la sociedad misma.

8. Aunque podamos encontrar en el pasado momentos y experiencias que inspiren la educación para
la paz, sin duda tiene su nacimiento en un momento concreto y surge como necesidad urgente
debido a motivaciones específicas. Es el peligro de la destrucción total de la Humanidad lo que
motiva el cambio lentísimo de las relaciones internacionales y la génesis de la educación para la paz.

El Seminario de Educación para la paz de la Asociación Pro Derechos Humanos ha señalado los
siguientes rasgos como característicos de la educación de la paz (Asociación Pro Derechos
Humanos, 1990):

a) Presupone tomar partido en el proceso de socialización, por valores que alienten el cambio social
y personal.

b) Cuestiona el propio acto educativo, alejándose de la concepción tradicional de la enseñanza como
el meramente transmisivo en que el alumno es un mero recipiente sobre el que trabaja el maestro-
verdad. Es decir, entiende el acto educativo como un proceso activo-creativo en el que los alumnos
son agentes vivos de transformación.