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Esperanza Bautista, “El conflicto de Jesús con la ley y el templo”, La mujer en la iglesia primitiva, Estella: Verbo Divino, 1993

, pp. 43-51. 43 4. El conflicto con la ley y el templo El enfrentamiento de Jesús con la ley y el templo son dos claves que nos introducen de lleno en el camino del escándalo que llevará a Jesús a su condena y muerte. Jesús se enfrenta con la ley, pero sin ser el mismo un hombre hostil a la ley, sino un hombre liberado de la ley, Jesús es libre frente al sábado, libre frente a los usos y normas religiosas y morales de pureza, libre frente a los usos sociales y frente a aquellas personas repudiadas por la sociedad a causa de su conducta sexual escandalosa. Jesús se enfrenta con la ley en nombre de Dios y en nombre del ser humano tal y como es visto desde Dios. Y Jesús se enfrenta también con el templo, con su significado y con su teología. a) La ley La ley para el judío plasma la voluntad de Yahvé de estar con ellos, y esta voluntad constituye al pueblo judío, que llega a identificarla con la Sabiduría y a concebirla casi como una encarnación de Dios. Jesús descuida el sábado (Mc 2,23; Lc 13,10), el ayuno (Mc 2,18), las impurezas en la comida (Mc 7,1), y en la sangre (Lc 8,43), pues ve todas esas realidades en función de sí mismo y en función del ser humano que él anuncia. Jesús critica a Moisés porque legisló a partir de las necesidades de la debilidad humana y no a partir de la verdad original del ser humano, es decir, de lo que era en el principio y del cómo lo hizo Dios (Mc 10,6). Jesús hace saltar el marco familiar judío de la ley y se pone por encima de ella; la explica, pero no se apoya en la autoridad de los mayores para hacer una interpretación, sino que se apoya en su propia autoridad. Jesús no quebranta la ley con la ayuda de otra ley o para someterla a otra ley, sino que lo hace desde o mediante su propia visión de lo que el ser humano es a la luz de Dios y, por eso, da la misma razón que da el Levítico al pueblo para guardar la ley: <<Vosotros sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto>> (Mt 5,48), es decir, sed santos porque yo, Yahvé, vuestro Dios, soy santo (Lv 19,2); pero en Jesús, la santidad de Dios ya no es el motivo de la obligación del ser humano, sino el término de referencia para el ser del hombre; consecuentemente, la fórmula <<vuestro Dios>> ha quedado sustituida por <<vuestro Padre>>, y por eso Jesús no habla de hacer, sino de ser. En las distintas posturas de Jesús 44 frente a la ley encontramos, con una cierta constancia, esta insistente referencia al ser del hombre, y así la polémica contra el sábado se resuelve con una visión del ser humano (Lc 2,27); y cuando ataca a Moisés por haber autorizado el divorcio, se apoya en una forma de entender lo original del ser humano, que se basa, a su vez, en la intención creadora de Dios, en que sólo es digno del ser humano aquel amor que es total y sin concesiones30. Esta misma visión del ser humano se encuentra también como fondo de su batalla contra las leyes de purificación; el hombre no es alguien que pueda ser hecho impuro desde fuera, porque, sólo en él mismo, en su propio corazón, se decidirá sobre pureza e impureza (Mc 7,1s). b) La libertad y la gracia En la libertad de Jesús frente a la Torá no se trata de sustituir unas normas de conducta por otras, sino por una determinada concepción de la libertad, de una libertad que es entendida como una exigencia superior
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J. I. González Faus, o. c., 52-62.

que ha sido desautorizada por Jesús no sólo en cuanto a su autoridad y a su contenido. pues ni es legalizable. sobre todo en lo que se refiere a la mujer. y esto supone que el ser humano está dividido. 21. los de la ciudad frente al campo. lúcidamente. de casta y de pueblo. . El templo suponía una triple red de privilegios. la ley. pues el ser humano. sino también en cuanto a su presunto carácter salvador. Jesús no trata de instaurar una ley más rigurosa. 31 Ernst Käsemann. sino que nos da el mandamiento del amor. pero lo que Jesús propone es precisamente lo contrario: la plenitud del hombre. el amor reclama y necesita ponerse al servicio de las 45 necesidades del prójimo. que convertía a éste en una fuente de 46 impuestos. Sígueme. en nombre de Dios. a esto se sumaba también un tipo de culto que se realizaba no a través de la justicia. c) El templo El templo tenía un enorme significado como configurador del carácter escogido del pueblo judío. y esto es siempre difícil porque comporta riesgos. sino que la ley. lejos de los caminos externos de pureza y sin necesidad de los rituales de purificación. ni puede ser articulado o expresado a través de un sistema de normas. sino una exigencia de que el ser humano sea puro él mismo. los de la casta sacerdotal. el varón y la mujer. cambia también el centro de gravedad del esfuerzo humano. Jesús sabe que no es el guardar la ley lo que da la felicidad. La consecuencia de este cambio del centro de gravedad presenta una gran novedad. ha desaparecido. De esta manera. Pero mientras que la oposición de Jesús a la Torá supera las oposiciones entre la exterioridad y la interioridad. Jesús no nos da una nueva ley. y la obediencia a su voluntad destruye la garantía de salvación que venía ofreciendo la observancia simplemente jurídica o formal de la ley. Salamanca. sino a través de ofrendas y que. entre el culto y la ética.a la ley. 1978. sino precisamente de eliminar su rigor. sino a la gracia y al propio Jesús. Jesús pasa a ser el centro de gravedad de la actividad ética de la persona y. sino que la postura que se tome ante Jesús pasa a depender de la conducta seguida ante los pobres. En contraposición a la Torá. al mismo tiempo. Jesús concibe el amor como la verdadera libertad del hombre. quedan situados en una nueva relación personal e inmediata con Dios. en cuanto expresión de un deber del ser humano que brota de él. Ensayos exegéticos. Con todo esto. porque ya no se trata de hacer confesiones explícitas. y éste está bastante lejos de la ley. pero sin constituirle. es difícil porque dejan de existir el amparo y la seguridad que proporciona el cumplimiento ciego de la ley. 22. consagraba todo un montaje de prerrogativas personales. mientras que el templo era para la ciudad fuente de trabajo y medios de vida 32. pero también sabe que las exigencias del amor son muy radicales y por tanto muy difíciles: al amor no le basta con responder o cumplir con lo que manda la costumbre. y los privilegios de pueblo o de nacionalidad33. o con lo que ordena una norma legal. y mientras que la ley centraba la actividad ética de la sociedad judía. El rigor de la ley suele deberse a una exigencia externa a la ley. con esta remisión surge una nueva oposición: la que se produce entre la ley y la gracia. conscientemente. y ésa es la única exigencia. pero esto implicaba una clara tentación de convertirlo en el lugar de una presunta posesión de Dios. y por eso Jesús remite el ser humano a la gracia31. El enfrentamiento de Jesús con la ley no es una cuestión de legalismo. las palabras de Jesús no son una ética para gente escogida o privilegiada. no remite ya al ser humano en sí mismo.

y esto es lo que le permite acercarse a los pecadores y abrir el templo a todas las gentes36. pero una comunidad que no excluye a los <<perdidos>> y que no se aparta de la vida. sino que quiere ganar sobre todo a esos perdidos y hacerse presente en la vida. porque la única morada de Dios es la comunión 32 33 Ver supra. Madrid 1968.Jesús concibe en cambio el verdadero templo como la <<comunidad santa>>. Hacia el verdadero Cristianismo.6). y contrapone la <<casa del Padre>> al templo de Israel. y es el cese de los particularismos lo que hace que no sea una cueva de ladrones. 59-60. Para Jesús. La enemistad de Jesús es contra el hecho mismo del templo. porque al suprimir el carácter sagrado del templo. sino la <<destrucción del templo>> (Mc 13. Sígueme. 35 J. . opone el <<templo nuevo>> a la <<obra de manos humanas>>. c. sino que son abolidos de raíz. Vanhoye. cuando se sitúa al margen de la justicia.20-21). González Faus. véase A. Mt 26. sino también a la sustitución del templo de Jerusalén por el templo definitivo que es la comunidad santa como comunidad universal..55.. no sólo está aludiendo a esta superación de la distinción entre lo sagrado y lo profano. Para una visión más amplia sobre este tema. la justicia es la verdadera casa de Dios y el lugar 47 de oración para todas las gentes. c. por eso. 36 E. en lugar de concretarse en el corazón del ser humano. por eso se opone Jesús al templo35. Mt 27. o.2 y par). no la restauración del templo. personas. 34 J. 15.2. la venida de todas las gentes al templo va a significar también una supresión de la distinción entre lo sagrado y lo profano (Zac 14. costumbres e instituciones. cuando una religión se convierte en una apelación segregante. y en este sentido anuncia. Lc 19.6). 73-82. pero también se dirige contra la teología del templo.40). ver supra. sino <<en espíritu y en verdad>> (4.19. por eso Jesús dice que <<ha llegado algo mayor que el templo>> (Mt 12.21). está consagrando privilegios para unos a costa de otros. pero esta apertura que lleva a la universalización supone el fin del templo como lugar de una presunta posesión de Dios y su sustitución por la justicia y por la rectitud de que nos habla Jeremías (7. y empalma con su apertura a las gentes34. por eso Jesús habla de destruir el templo y de reedificar otro nuevo que no sea obra de manos humanas (Jn 2. No son pues las declaraciones de universalidad. Käsemann. Mc 4. d) La universalización del templo El sentido que tiene la destrucción del templo es la destrucción de los particularismos que implica. el verdadero culto tiene su origen en un corazón humano libre y puro: éste es el verdadero sacrificio y no los sacrificios cultuales que venían celebrándose en el templo.47.21). los abusos a que podía dar lugar el sistema de culto del templo y que estaban consagrando una serie de privilegios en el nombre de Dios no son solamente corregidos. No olvidemos que el atrio de los judíos estaba separado del atrio de los gentiles y del atrio de las mujeres. Para Jesús.29. 3233. contra su significado y contra su realidad misma político-económica (Mc 13. Pero. I. 26. Gómez Caffarena. concretado en lugares.26). 181-182. o. Salamanca 1984. además. por más que se invoque a Dios y se crea poseerlo. Razón y Fe. habla a la samaritana sobre la sustitución del templo por una adoración en espíritu y en verdad (Jn 4. sacerdote nuevo. Sacerdotes antiguos. Cuando Juan afirma que la adoración no se hace en el templo. Lo que hace al templo universal es la justicia. sino la realidad de la justicia lo que da un verdadero carácter de universalismo a la <<comunidad santa>> de la que Jesús nos habla. se convierte en una cueva de bandidos.

como deja ver muy claramente la literatura de Qumrán. como lugar de presencia garantizada de Dios y de encuentro con él. pero. en definitiva. el único digno del ser humano porque de él brota la libertad solidaria y.9-13. también ahora. y la apertura del templo a todas las gentes va a suponer que el culto se haga más horizontal. Entre los judíos. y por tanto en un signo de gracia y de presencia del reino de Dios. y que se concrete en el corazón del ser humano y no en el templo. misterio de comunión. la justicia.humana. Jesús aparece en los evangelios participando con frecuencia en comidas. Jesús expresa esta universalidad del amor a través de un rasgo que es típico de su conducta con los marginados y que constituye la mejor garantía de ella: sus comidas con los pecadores. en lugar del antiguo templo como lugar sagrado. El lugar de encuentro con Yahvé ya no es algo exclusivo del templo. La comida expresa en el mundo antiguo una relación de confianza total. Mt 9. que se quede suprimida la distinción sagrado-profano.18). pero. La eucaristía. de la misma manera que la ley quedaba sustituida por un ser humano nuevo. Cristiandad. Este trato liberador de Jesús para con los pecadores. Jesús introduce un lugar nuevo y un culto nuevo. sino que es una realidad que se hace presente bajo el signo de la comida festiva. que tan importante era en la vida cultual antigua. a la que Jesús llama el reino de Dios. pero esto hace que ellas también puedan convertirse en juicio para el ser humano.48.10 aparece con claridad la conciencia que tiene la comunidad de que el poder divino 37 M. que tiene su centro en el corazón del ser del hombre. Y así. es un amor total. por eso. los únicos que podían ser miembros plenos de la comunidad. pues este amor. con los impuros. y en definitiva también para con los marginados. Madrid 1983. sino su participación en la comunidad del reino que anunciaba. que sólo se pueden entender en el contexto general del judaísmo. el reino que Jesús anuncia no es solamente una promesa de futuro.9. 19. la comida tenía además un carácter religioso.19). del banquete nupcial en el que el esposo está ya presente (Mc 2. sino también significaba una oferta de paz. sino que se celebran en el espacio y en el presente de la vida cotidiana37. 17-22. son un signo del reino que Jesús anuncia. Gesteira. esa comunidad sólo estaba abierta a los puros. y con ello las comidas se convierten en un signo de la acogida gratuita y generosa de Dios para con ellos. 5. acoger a una persona e invitarle a su propia mesa no sólo era una muestra de respeto. pero estas comidas. pues implicaba también una comunidad ante Dios. Por otro lado. Jesús come con los pecadores. . Jesús suele tener en ellas una palabra o 49 un gesto de perdón para el pecador (Lc 7. En Mc 2. sino que se verifica en Jesús mismo. y presentan dos características novedosas: por un lado.31. El reino de Dios se hace pues presente en las comidas como gracia. con los marginados. porque ello expresaba no una simple convivencia humana o un acto social. además. las comidas de Jesús no se celebran en un lugar sagrado. Todo esto permite imaginar el escándalo que suponía el hecho de que Jesús comiese con los pecadores. eliminando así la consagración de privilegios para unos a costa de otros. 11. 48 e) … y la universalidad del amor Jesús justifica su conducta desde la universalidad del amor. convierte a Jesús en lo que Schillebeeckx llama <<el mensajero escatológico de la apertura de Dios a los pecadores>>. de fraternidad y de perdón.

50). El cumplimiento de la ley podía proporcionar un sentimiento de superioridad sobre el resto de los seres humanos. le deja hacer. pero vamos a referirnos sobre todo a cuatro relatos: dos de ellos ponen en relación las comidas de Jesús con el tema del perdón: el texto de Mc 2. y viene a ser una confirmación de que la fe implica una actitud de conversión con respecto a la oferta salvadora de Jesús. Jesús invita a sus discípulos a imitar su servicio y a que. El relato de Lc 7. y a este propósito cuenta una parábola. al igual que él mismo. porque reconoce el reino de Dios en Jesús. 10. los otros dos son los relatos de la multiplicación los panes (Mc 6. Vete en paz>> (Lc 7. y lo hace porque así le está brindando la ocasión del perdón. Incluso los buenos judíos tenían ya suficiente con cumplir con todos los preceptos y podían sentirse satisfechos con las <<obras de la ley>> que san Pablo va a reprochar a los fariseos. En el relato de Marcos sobre una comida de Jesús con publicanos (2. La compasión que Jesús siente por la gente y la actitud de acogida que manifiestan los relatos de multiplicación de los panes expresan además la actitud de servicio de Jesús al banquete del reino. al saber de la presencia de Jesús en casa de Simón el fariseo. 8. La realidad es que el cumplimiento de la ley judía y sus numerosos preceptos podía llegar a convertir a quienes lo practicaban en personas mezquinas e incapaces de realizar acciones generosas. le deja que exprese a su modo y 50 manera sus sentimientos y sus deseos de conversión. Lc 9. .36-50 tiene a una mujer como personaje central. Pero Jesús hace algo más: no sólo relaciona la fe con el perdón. pero que también sabe esto. cosa que no hace el fariseo. Mc 9. 12. ofreciéndoles la oportunidad de convertirse. La mujer. y en esta afirmación se condensa todo el sentido que tiene la relación de Jesús con la mujer y. a la vez que llevaba además a una prevalencia absoluta del culto sobre los restantes valores religiosos. la mujer pecadora tiene más amor (además de fe).35. también con los marginados. El tema de la fe aparece aquí puesto en relación con el amor y con el perdón de los pecados. Lc 22.36-50. y Jesús. pues anuncia la proximidad de la llegada del reino e invita a los publicanos (pecadores y marginados a causa de las leyes de pureza judía. y el hecho de convertirse a Dios mediante la fe en Jesús hace a la mujer pecadora más grande que el fariseo. y por tanto excluidos de la comunidad de mesa) a formar parte de la comunidad de la mesa con Dios y. reduciendo así el servicio a Dios al que se prestaba mediante los ritos y las oraciones. acepta la oferta de salvación que supone. Jesús le dice a esta mujer pecadora: <<Tu fe te ha salvado.11) y relacionan las comidas de Jesús con la compasión que él siente por la gente y su actitud de acogida.15-17).11. éste sea como una realización personal del reino de Dios (Mt 23. que es fiel a la ley y sólo tiene pequeñas deudas con Dios.26. Jesús manifiesta expresamente: <<No he venido a llamar a los justos. sino a los pecadores>>.de perdonar los pecados es también una potestad de Jesús que es ya efectiva y que está actuando visiblemente en él.43-45). conocida en la ciudad como pecadora.34. y en él se expresa cómo Jesús actúa como mensajero escatológico de Dios. la del prestamista que perdona las deudas a dos deudores suyos y que desemboca en un mayor amor por parte de la persona a la que se le ha perdonado más. actitud que le lleva a su entrega total en la cruz. también les abre a ellos al amor gratuito de Dios.2 y par. sino que también relaciona a éste con el amor. Son varios los textos en los que se expresa la presencia de la gracia de Dios en las comidas.15-17 y el de Lc 7. cómo no. que sabe que es una pecadora.37.

que ven. Esta universalidad del amor va a ser el núcleo de la predicación del evangelio de Juan y de la enseñanza de Pablo. del cumplimiento de la ley. Cuando. nos da el mandamiento nuevo del amor (Jn 13. pero también 51 supone que el lugar de culto no es ya el templo. la voluntad de bien que Jesús predica.2). que lleva implícito el no estar ya bajo la ley judía. Mt 22. no nos da una serie de preceptos. pero para su <<cumplimiento>>. está diciéndonos que la atención al hermano enfermo o necesitado es una obra de amor que es más importante que la obra de la ley. sino bajo la ley de Cristo (Gál 6. sino una serie de ideales a realizar: los que se mencionan en las bienaventuranzas del sermón del monte y que vienen a ser una buena síntesis del amor universal que Jesús predica (Mc 12.Contra todo esto se alza Jesús. hasta qué punto Jesús ha trastocado de forma absoluta el orden del sistema de valores de sus contemporáneos judíos. constituyen también la llamada universal a la libertad (Gál 5.34. La fraternidad universal que implica el que todos somos hijos de Dios supone la universalidad del amor. sino la obra de amor (y por tanto de justicia) que se haga con el hermano y que tiene su base y fundamento en el verdadero amor de Dios. que hace salir el sol sobre malos y buenos. por ejemplo.2). para que seais hijos de vuestro Padre celestial. Jesús no muestra interés especial en observar las leyes que atañen al sábado. y lo hace sobre todo desde su mandamiento del amor y desde la libertad que proporciona el amor. con suma claridad y nitidez. la benevolencia. . Y Jesús.28-32. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persiguen. y llover sobre justos e injustos>> (Mt 5. buen conocedor del ser humano y de su necesidad de afecto y de amor. 15.1-13).3640). Jesús dice: <<Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.43-46). La universalidad del amor.