Teoría poética y estética

Traducción de Carmen Santos

Del mismo autor en La balsa de la Medusa: 4. Escritos sobre Leonardo da Vinci 18. La idea fija

Paul Valéry

Teoría poética y estética

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Visor

La balsa de la Medusa, 39
Colección dirigida por Valeriano Bozal

© Editions Gallimard, París, 1957 de la presente edición, Visor Distribuciones, S. A., 1990 Tomás Bretón, 55, 28045 Madrid ISBN: 84-7774-539-0 Depósito legal: M. 46.049-1990 Composición: Visor Fotocomposición Impreso en España - Printed in Spain Gráficas Rogar, S. A. Fuenlabrada (Madrid)

8. 9. 6. 5. Introducción al conocimiento de la diosa . 4. 11 Cuestiones de poesía 25 Discurso sobre la estética 43 Poesía y pensamiento abstracto 71 Primera lección del curso de poética 105 Discurso en el Pen Club 131 Palabras sobre la poesía 135 Necesidad de la poesía 157 Filosofía de la danza 173 Noción general del arte 191 La invención estética 203 . 2. 11... 3.índice 1. 7. 10.

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la política. todavía es lícito —lo será siempre— dudar si la especulación. pueden tomar por apariencia la apariencia musical y personal de un poema. la enseñanza. la controversia: Publicado originalmente como introducción a Lucien Fabre. 1924. la moral. son muy secretas y muy complejas. la descripción y la generalización. todos los temas de la prosa). pero los poetas lo son menos. con el presente título. en general. Recogido posteriormente en Variété. que resuelven de vez en cuando semejante nebulosa de su sistema. La anécdota y su moralidad. 11 .1 Introducción al conocimiento de la diosa Una duda ha desaparecido del espíritu desde hace unos cuarenta años. Connaissance de la déesse. armoniosa e inolvidable. todavía no se han cerciorado de la imposibilidad de cuadrar todo pensamiento en una forma poética. Solamente sería una cuestión de talento: ninguna interdición absoluta. Como las operaciones que llevan al deseo a construirse una figura de lenguaje. la ciencia. la historia. Felices los geómetras. Una demostración definitiva ha vuelto a relegar entre los sueños la antigua ambición de la cuadratura del círculo. 1920. la apologética (y.

) Por último vemos. No es por tanto sorprendente 12 .. que se nos han transmitido. las más admirables. tal vez.no veo materia intelectual que no se haya visto a lo largo de los tiempos forzada al ritmo y sometida por el arte a extrañas. pertenecen al orden didáctico o histórico. con el correr del tiempo. la diversidad de las ciencias. incluso las más grandes obras versificadas. está permitida la mayor contrariedad en las opiniones. la Eneida. disertando aquellos que los ignoran. De natura rerum. Pueden traducirse sin volverlas insignificantes. y existen.. ilustres ejemplos de experiencias difíciles de controvertir. Luego era de presentir que llegaría un tiempo en que los vastos sistemas de esta especie cederían a la diferenciación. hacia la mitad del siglo XIX. La Divina Comedia. toda nitidez sobre estas cuestiones sigue siendo individual. o desunirlas en distintos momentos de nuestra atención. la producción de poemas aplicados a los temas más diversos ha perseverado hasta nosotros. La leyenda de los siglos. (Es así como la consideración de un cuerpo cualquiera ha exigido. Puesto que podemos leerlas de varias maneras independientes entre sí. Semejante preparación de la poesía en estado puro había sido predicha y recomendada con la mayor precisión por Edgar Poe. callando aquellos que los conocen. Al no estar elucidados ni el objeto exacto de la poesía ni los métodos para dar con él. las Geórgicas. a divinas exigencias. Gracias a esta incertidumbre. esta pluralidad de lecturas debía conducir un día a una especie de división del trabajo. afirmarse en nuestra literatura una notable voluntad de aislar definitivamente la Poesía de cualquier otra esencia ajena. extraen una parte de su sustancia y de su interés a las nociones que habría podido recibir la prosa más indiferente. para cada una de ellas.

El más rico. esos elementos de ruina son menos sensibles en los músicos que en los poetas. de angustia. pues la violencia.ver como se inicia en Baudelaire ese intento de una perfección preocupada sólo de sí misma. esas imágenes de una extraña matemática ejecutada. su posesión inmemorial de la lira. el más resonante poema de Hugo. quizá. Al mismo Baudelaire corresponde otra iniciativa. dibuja o fulmina la sinfonía. la exageración de profundidad. llegó una época para la poesía en la que se sintió empalidecer y desvanecer ante las energías y los recursos de la orquesta. esos tipos de pensamiento. invoca. que libera. la música romántica había perseguido los efectos de la literatura. o que ella aniquila de improviso. esos transportes. Los consiguió superiormente. y ese primer puesto que se precian de ocupar en la jerarquía de los 13 .. El primero entre nuestros poetas sufre. que se la prestemos.. Es. de brillo o de pureza que eran del gusto de aquellos tiempos. en el orden quasi intelectual. dejando tras sí en el alma la extraordinaria impresión de la omnipotencia y de la mentira. Sea como fuere. y. si no el frenesí. interroga a la Música. que la música arrastra con ella una clase de vida que nos impone mediante lo físico. por el contrario.. Con Berlioz y con Wagner.. han parecido tan específicamente amenazadas la confianza que los poetas depositan en su genio particular. las promesas de eternidad que han recibido desde la juventud del mundo y del lenguaje. apenas se traducen en el lenguaje sin arrastrar con ellos un sinfín de necedades y de ridículos insolubles en la duración. en tanto que los monumentos de la palabra nos requieren. que ella extenúa hasta el silencio. esos estremecimientos. está lejos de comunicar a su auditor esas ilusiones extremas. lo que es fácil de concebir. esas fingidas lucideces. tal vez. Nunca.

en los hombres de espíritu. El es. Abrumados. Aquello que fue bautizado: el Simbolismo. En vano se aferraban los observadores de tales experiencias. a esa pobre palabra de Símbolo. las figuras continuas. embelesados. N o es otro el secreto de este movimiento. más presente y desesperado era el sufrimiento de su orgullo. por un cruel favor se les hubiera arrebatado hasta esa altura sólo para que conocieran una luminosa contemplación de posibilidades prohibidas y de maravillas inimitables. y nuestras cabezas literarias únicamente soñaban con obtener del lenguaje casi los mismos efectos que producían las causas pura14 . la apariencia de relaciones demasiado íntimas con las literaturas inglesa. Sólo contiene lo que uno quiere. los ritmos irregulares. todos los artificios de retórica y de prosodia conocidos fueron recordados.si. y aquellos mismos que las practicaban. todos los medios del arte de los versos. todo se deduce fácilmente tan pronto como se admite el principio. las rarezas que tanto se le reprocharon.. las curiosidades del vocabulario. muchas novedades conminadas a presentarse a la consciencia sobreexcitada. El orgullo los aconsejaba. La oscuridad. Inspiró.servidores del universo. Salían abrumados de los conciertos. transportados al séptimo cielo.. los desórdenes sintácticos. el espíritu de la lucha —extraña lucha intelectual—.. a cada uno según su naturaleza. eslava o germánica. como. Cuanto más agudas e incontestables sentían esas imperiosas delicias. una necesidad vital. se resume muy simplemente en la intención común a varias familias de poetas (por otra parte enemigas entre sí) de «recuperar sus bienes de la Música». ¡la encuentra! Pero estábamos nutridos de música. si alguien le atribuye su propia esperanza.

Otros daban a todos los objetos significaciones infinitas que suponían una metafísica oculta. Poblaban sus parques encantados y sus selvas evanescentes de una fauna ideal. o. otros amaban a Schumann. Raramente se han consagrado. Se valían de un delicioso material ambiguo. Otros recuperaban sabiamente la ingenuidad y las gracias espontáneas de la antigua poesía popular. En otra parte. Se puede decir que fue abordada por todas partes. todo pensaba en esos reinos ornados de espejos. se ejercitaban en eliminar las descripciones. nada se limitaba a ser. Parecía que para algunos la audición coloreada y el arte combinatorio de las aliteraciones ya no tenían secretos. al problema de la belleza pura. Wagner. todo parecía pensar. al menos. las moralidades. Cada cosa era alusión. mayor fervor. purgaban su poesía de casi todos esos elementos intelectuales que la música no puede expresar. mayor atención piadosa y mayores disputas. mayor audacia. Unos. esos dos estados son indiscernibles. las sentencias. Podría escribir que los odiaban. mayor saber. La filología y la fonética eran citadas en los eternos debates de esos rigurosos amantes de la Musa.mente sonoras sobre nuestros entes nerviosos. algunos magos más voluntariosos y más razonadores acometían la antigua prosodia. su múltiple naturaleza permite a los investigadores la diversidad de ensayos. 15 . Algunos. en tan pocos años. trasladaban deliberadamente los timbres de la orquesta a sus versos: no siempre se engañaban. El lenguaje es algo complejo. las precisiones arbitrarias.. A la temperatura del interés apasionado. que conservaban las formas tradicionales del Verso francés. mayores investigaciones teóricas.. Una exposición de las tentativas de esta época requeriría un trabajo sistemático.

siempre reducibles a querellas lingüísticas y cuya solución depende de la manera de escribirlos.. en otro tiempo admitido en el Verso mismo. precisos en apariencia. negables a voluntad. y lo que dejó de aparecer en los poemas. se hubiera trasladado en la fase de preparación y en la teoría del poema. habiéndose hecho casi imposible de combinar con las emociones inmediatas que se deseaba provocar a cada instante. Poco faltó para que se estableciera una especie de religión. Hacer filosofía ha dejado de ser emitir consideraciones incluso 16 .Fue un tiempo de teorías. indeterminados en el fondo. hay que observar con detenimiento lo que prohiben. exilado de una poesía que se quería reducir a su propia esencia. La filosofía. ya no reside en las conclusiones. se reduce ahora a cinco o seis problemas. Todo lo contrario. sin equívoco. de curiosidades. Una juventud bastante severa rechazaba el dogma científico que empezaba a no estar de moda y no adoptaba el dogma religioso que todavía no lo estaba. y puede que una verdad. durante el período del que hablo. si se le descubren las cosas vagas y las cosas refutadas. Se trataba de un auténtico progreso. esto es. de glosas y de explicaciones apasionadas.. amedrentado por los efectos multiplicados de sorpresa y de música que el gusto moderno exigía. e incluso la moral. en la delicadeza del aparato lógico y psicológico cada vez más sutil que exigen que se emplee. La filosofía. Pero las mismas obras de esa época no revelan positivamente esas preocupaciones. Pero el interés de esos curiosos trabajos no es tan menguado como se podría pensar: reside en esa fragilidad y en esas mismas querellas. creía encontrar en el culto profundo y minucioso del conjunto de las artes una disciplina. tendieron a huir de las obras para situarse en las reflexiones que las preceden. Parece que el pensamiento abstracto.

admirables sobre la naturaleza y sobre su autor, sobre la vida, sobre la muerte, sobre la duración, sobre la justicia... Nuestra filosofía está definida por su aparato, y no por su objeto. N o puede separarse de sus dificultades propias, que constituyen su forma; y no adoptaría la forma del verso sin perder su ser, o sin corromper el verso. Hablar hoy de poesía filosófica (aun invocando a Alfred de Vigny, Leconte de Lisie y algunos otros) es confundir ingenuamente las condiciones y las aplicaciones del espíritu incompatibles entre sí. ¿No es olvidar que el fin del que especula es el de fijar o crear una noción, es decir, un poder y un instrumento de poder, mientras que el poeta moderno intenta producir en nosotros un estado, y llevar este estado excepcional al punto de un goce perfecto?... Este, a un cuarto de siglo de distancia, y separado de ese día por un abismo de acontecimientos, me parece en conjunto el gran designio de los simbolistas. N o sé lo que la posteridad retendrá de sus multiformes esfuerzos, ella que no es necesariamente un juez lúcido y equitativo. Semejantes tentativas van acompañadas de audacias, de riesgos, de crueldades exageradas, de infantilismos... La tradición, la inteligibilidad, el equilibrio psíquico, que son las víctimas ordinarias de los movimientos del espíritu hacia su objeto, han sufrido en ocasiones por nuestra devoción a la más pura belleza. Fuimos tenebrosos a veces; y a veces- pueriles. Nuestro lenguaje no siempre fue tan digno de alabanzas y de duración como nuestra ambición le deseaba; y nuestras innumerables tesis pueblan melancólicamente el dulce infierno de nuestro recuerdo... ¡Valga todavía para las obras, valga para las opiniones y las preferencias técnicas! Pero nuestra Idea misma, nuestro Bien Soberano, ¿no 17

son ya más que pálidos elementos del olvido? ¿Hay que perecer hasta ese punto? ¿Cómo perecer, oh camaradas? ¿Qué es entonces lo que ha alterado tan secretamente nuestras certidumbres, atenuado nuestra verdad, dispersado nuestros ánimos? ¿Se ha llegado al descubrimiento de que la luz puede envejecer? ¿Y cómo puede ser (ahí está el misterio) que aquellos que vinieron después de nosotros, y que se irán igualmente, vanos y desengañados por un cambio muy similar, hayan tenido otros deseos que los nuestros y otros dioses? ¡Nos parecía tan claro que nuestro ideal no tenía defecto! ¿No se deducía de toda la experiencia de las literaturas anteriores? ¿No era ésa la flor suprema, y maravillosamente retardada, de toda la profundidad de la cultura? Se proponen dos explicaciones de esta especie de ruina. Podemos pensar, en primer lugar, que éramos las simples víctimas de una ilusión espiritual. Una vez disipada, nos quedaría únicamente la memoria de actos absurdos o de una pasión inexplicable... Pero un deseo no puede ser ilusorio. Nada es más específicamente real que un deseo, en tanto que deseo: semejante al Dios de san Anselmo, su idea, su realidad, son indisolubles. Hay por tanto que buscar otra cosa, y encontrar para nuestra ruina un argumento más ingenioso. Hay que suponer, por el contrario, que nuestra vía era la única; que mediante nuestro deseo llegábamos a la esencia misma de nuestro arte, y que verdaderamente habíamos descifrado el significado de conjunto de las labores de nuestros ancestros, recogido lo que se manifiesta más delicioso en sus obras, compuesto nuestro camino con esos vestigios, seguido hasta el infinito esa pista preciosa, favorecida de palmas y de pozos de agua dulce; en el horizonte, siempre, la poesía pura... Allí el peligro; allí, precisamente, nuestra pérdida; y allí mismo, el fin. 18

Pues una verdad de esta clase es un límite del mundo; no está permitido establecerse. Nada tan puro puede coexistir con las condiciones de la vida. Atravesamos solamente la idea de la perfección como la mano corta impunemente la llama; pero la llama es inhabitable, y las moradas de la serenidad más elevada están necesariamente desiertas. Quiero decir que nuestra tendencia hacia el extremo rigor del arte —hacia una conclusión de las premisas que nos proponían los logros anteriores—, hacia una belleza siempre más consciente de su génesis, siempre más independiente de sus sujetos, y de los incentivos sentimentales vulgares lo mismo que de los burdos afectos de la grandilocuencia —todo ese celo excesivamente ilustrado conducía tal vez a un estado casi inhumano—. Se trata de un hecho general: la metafísica, la moral, e incluso las ciencias, lo han experimentado. La poesía absoluta sólo puede proceder por maravillas excepcionales: las obras que compone constituyen enteramente lo que se advierte de más raro e improbable en los tesoros imponderables de una literatura. Pero, como el vacío perfecto, y lo mismo que el grado más bajo de la temperatura, que no pueden alcanzarse, que no se dejan aproximar sino al precio de una progresión agotadora de esfuerzos, así la pureza última de nuestro arte exige a los que la conciben tan largas y rudas obligaciones que absorben la alegría natural de ser poeta, para dejar por último únicamente el orgullo de no estar nunca satisfecho. Esta severidad resulta insoportable a la mayoría de los jóvenes dotados del instinto poético; nuestros sucesores no han envidiado nuestro tormento; no han adoptado nuestras delicadezas; en ocasiones han tomado por libertades lo que nosotros habíamos ejercitado como nuevas dificultades; y a veces han desgarrado 19

lo que nosotros sólo pretendíamos disecar. Han reabierto también sobre los accidentes del ser los ojos que nosotros habíamos cerrado para parecemos más a su sustancia... Todo ello era de prever. Pero tampoco la continuación era imposible de conjeturar. ¿No deberíamos intentar algún día vincular nuestro pasado anterior y ese pasado que vino después de él, tomando prestadas de uno y de otro aquellas enseñanzas que son compatibles? Aquí y allá veo hacerse ese trabajo natural en algunos espíritus. La vida no procede de otro modo; y ese mismo proceso que se observa en la sucesión de los seres, y en el que se combinan la continuidad y el atavismo, lo reproduce la vida literaria en sus encadenamientos... Esto es lo que le decía al Sr. Fabre, un día que había venido a hablarme de sus búsquedas y de sus versos. No sé qué espíritu de imprudencia y de error había inspirado a su alma sabia y clara el deseo de interrogar a otra que no lo es demasiado. Buscábamos explayarnos sobre la poesía, y aunque ese género de conversación pase y repase muy fácilmente por el infinito, lográbamos no perdernos. Es que nuestros pensamientos diferentes, cada uno moviéndose y transformándose en su infranqueable dominio, conseguían mantener una notable correspondencia. Un vocabulario común —el más preciso que existe— nos permitía a cada instante no desavenirnos. El álgebra y la geometría, sobre cuyo modelo me cercioro de que el futuro sabrá construir un lenguaje para el intelecto, nos permitían, de vez en cuando, intercambiar signos precisos. Encontraba en mi visitante uno de esos espíritus por los que el mío siente debilidad. Me gustan esos amantes de la poesía que veneran demasiado lúcidamente a la diosa para dedicarle la 20

N o en vano se ha dado una cultura singularmente densa y completa.flojedad de su pensamiento y el relajamiento de su razón. que sospechen estar tan próximos como sugiero a los inventores de figuras y a los ajustadores de palabras. Pero hay pocos ingenieros. Ese género de razonamiento sobre sistemas complejos no se presta a tomar forma general. ni Palas. ni emociones entre dos temas tan heterogéneos. como lo ha hecho el 21 . portadores de una lógica sangrienta que acaban de arrancarse y quieren consumir sobre sus altares. ni Apolo cargado de luz aprueban esas abominables mutilaciones que algunos de sus desorientados devotos infligen al organismo del pensamiento. No hay muchos más que hayan practicado. nada se hace sobre seguro. El arte del ingeniero.. me temo. las leyes civiles y las leyes naturales introducen exigencias que contradicen las soluciones satisfactorias. A los ojos de un observador que sepa ignorar las apariencias. requiere ya largos estudios y conduce al que se distingue a una compleja actividad: hay que manejar al hombre. inspeccionar la materia. esos hallazgos. al que consagra no la mejor. Sin duda piden hostias. pues tienen que vivir.. esta actividad. Ni Minerva. El Sr. esas dudas meditadas. Lucien Fabre lo sabe bien. los rechazan con horror. e incluso los tanteos no son aquí otra cosa que tiempos perdidos si no los orienta un sentido muy sutil. en los cuales la técnica. la economía. son bastante comparables a los momentos interiores de un poeta. Las verdaderas divinidades no gustan de las víctimas incompletas. pero las quieren enteras. esa espera en la tensión. toparse con problemas imprevistos. pero quizás sí la mayor parte de su tiempo. N o existen fórmulas para casos tan particulares. Saben que no exige el sacrifizio delVlntelletto. es la exigencia común a todas las potencias supremas.

lo veríamos sin duda innovar brutalmente. Fabre no ha reculado ante el hebreo!. unas páginas atrás. y aportar. se ve que el 22 .. con ese aire de piedad que nosotros brindamos a las bibliotecas escolares. el deseo de sorprender es el más natural. Ha frecuentado las filosofías. Si se redujera a una inteligencia puramente técnica.. Los ejemplos pueden encontrarse: el papel tolera todo. Habré.. Llega a suceder que se los ordene a la poesía. sin fruto alguno. profundos boquetes en la metafísica del ser. permite al último lector descifrar sin esfuerzo el secreto tan simple de muchas obras sorprendentes. que los mejores cerebros durante una decena de siglos se hayan agotado. Pero en un grado un poco más elevado de consciencia y conocimiento. en un arte antiguo. el más fácil de concebir de los deseos.Sr. una energía a las invenciones ingenuas. La teología misma no le es desconocida. ese sentido práctico y decisivo. muestran en conjunto una voluntad que los compone y los ordena. El caso es relevante.. puede esperarse ver un espíritu de tal preparación y de tal nitidez retomar según su naturaleza los problemas eternos sobre los que he dicho unas palabras. a veces (pero vergonzantemente y en el secreto de mi corazón) que un futuro más o menos lejano contemplará los inmensos trabajos realizados en nuestros días sobre lo continuo. lo transfinito. en especulaciones vanas y severas? Pienso. más esos conocimientos gloriosamente inútiles. N o ha creído que el mundo intelectual fuera tan joven y restringido como el vulgo actual lo imagina. ¿Quizá su espíritu positivo simplemente ha estimado la pequenez de una probabilidad? ¿Cómo creer sin ser extrañamente crédulo. y algunos otros conceptos cantónanos. ¡Pero la teología tiene por materia ciertos textos y el Sr. Esa cultura general más esos hábitos de rigor.

Fabre buen calculador no ha ignorado al poeta Lucien Fabre. Eso es burlarse de las probabilidades. las precisiones y las exigencias del primero encontraban una función natural en esta construcción. es también mucho menos rápida. El Sr. Así pues. Me creí en 23 . se comprende que toda la atención y todo el trabajo que podemos dedicar a contradecir los resultados de tantas experiencias adquiridas. es menos pavorosa. el muy bello y muy violento Eros. pero el tiempo. como ella sabe hacerlo. No digo que en ocasiones esta razón no se transluzca un poco demasiado nítidamente en el lenguaje. la sanción. que la prosodia no se ha producido sin haber sido solicitada de múltiples maneras a lo largo de los siglos. pero un Eros secretamente sojuzgado a una Razón que desencadena los furores. tienen necesariamente que fallarnos en otros puntos. Un arquitecto puede desdeñar la estática. no se hará esperar. es el verdadero corifeo de esos poemas. Hay que pagar a un precio desconocido el placer de no utilizar lo conocido. El lector juzgará este esfuerzo curiosamente audaz para dar a estas entidades directamente puestas en práctica la vida y el movimiento más apasionado. Al haberse propuesto hacer este último lo que hay de más envidiable y difícil en nuestro arte —quiero decir un sistema de poemas formando drama espiritual. nos interesa calcular nuestras audacias y nuestras prudencias tan correctamente como podamos. La sanción. Eros. y drama acabado que se representa entre las potencias mismas de nuestro ser—. en literatura. no obstante. o intentar serle infiel a las fórmulas de la resistencia de los materiales. se encarga de responder mediante el olvido de una obra al olvido de las reglas más elementales de la psicología aplicada. cien mil veces contra una.lenguaje no es tan fácilmente perfectible.

¿Qué poeta podría quejarse? 24 . Fabre se ha impuesto nobles y rigurosas condiciones. en algunas partes. la calidad de su orgullo. las dificultades que su autor se ha asignado. El Sr. en el metal abstracto y homogéneo del lenguaje de los dioses. por intensas que aparecieran en sus versos. la delicadeza y el despotismo de su naturaleza. ha querido que sus emociones. Tal vez. Puede decirse que la relación de esas molestias voluntarias. ante todo. Es un reproche bastante inestable el que le hacía. esta lengua cambia como la otra y los términos geométricos que provocaban aquí y allá mis resistencias puede que se fundan a la larga. como lo han hecho tantas otras palabras técnicas. revela al instante el nivel intelectual del poeta. estén estrechamente combinadas entre sí y sometidas al invisible dominio del conocimiento. Pero todo juicio que se quiera hacer sobre una obra debe tener en cuenta. esta reina tenebrosa y vidente sufre algunos sobresaltos y ciertas disminuciones de su imperio pues.la obligación de discutir al Sr. como dice magníficamente el autor: La ardiente carne roe sin cesar las duras promesas por ella juradas. cuando se llegan a reconstruir. Fabre algunas palabras de las que se ha servido. y que me parecen difícilmente absorbidas por la lengua poética.

1935. Es conveniente. la inestabilidad de los gustos y las transmutaciones rápidas de valores. en suma. La riqueza y la fragilidad de las combinaciones. en fin. desde el tipo estricto y fácilmente definible del Parnaso. s'onreterse a experiencias sumamente diversas. 25 .2 Cuestiones de poesía Desde hace unos cuarenta y cinco años he visto a la Poesía pasar por muchas tentativas. Durante este último medio siglo se han pronunciado una sucesión de fórmulas o de modas poéticas. 256. participar. en las bruscas fluctuaciones y en el régimen de frecuente novedad que parecen característicos del mundo actual. y es importante. 1936. Recogido en Variete III. ciertas recupera- Publicación original en la Nouvelle Revue Frangais. ensayar vías desconocidas. que serían todavía más sensibles si no respondieran muy exactamente a nuestra propia sensibilidad. hasta las producciones más disolutas y las tentativas más auténticamente libres. que se hace cada vez más obtusa. añadir a este conjunto de invenciones. la creencia en los extremos y la desaparición de lo duradero son los rasgos de esta época. volver en ocasiones a ciertas tradiciones.

sentir y practicar la poesía en una formidable cantidad de maneras muy diferentes. de Arthur Rimbaud. a menudo muy afortunadas: imitaciones.ciones. en los siglos XVI. de Stéphane Mallarmé. celosas de sus secretas certidumbres. vivo todavía Victor Hugo. por el contrario. lo que es bastante notable. desde hace aproximadamente trescientos años. Lo cual explica porqué los accesos de poesía que. La extrema diversidad de sus obras añadida a la variedad de los modelos ofrecidos por los poetas de la generación precedente ha permitido y permite concebir. Todas esas investigaciones se han instituido en Francia. a pesar de haber dado más de un poeta de renombre. Hacia 1875. Pero. Hoy los hay que siguen sin 26 . en esta misma nación poco melodiosa. de vez en cuando. han debido producirse en forma de revuelta o de rebelión. o bien. XVII y XVIII. hemos visto nacer los nombres de Verlaine. se han concentrado en un pequeño número de cabezas fervientes. Enseguida lo demostraré fácilmente. esos tres Reyes Magos de la poética moderna. al tener fama este país de poco poético. se ha enseñado a los franceses a desconocer la verdadera naturaleza de la poesía y a tomar por caminos que conducen en dirección contraria a su morada. se ha manifestado. Es cierto que. accediendo a la gloria Leconte de Lisie y los suyos. durante el último cuarto de siglo pasado. portadores de presentes tan preciosos y de aromas tan raros que el tiempo transcurrido desde entonces no ha alterado ni el brillo ni la potencia de esos dones extraordinarios. una sorprendente riqueza de invenciones líricas. de formas puras o cultas. se han dado entre nosotros. cuya elegancia es quizás imprescriptible.

que se reducía a simples constataciones que todo el mundo puede hacer. El aficionado a Musset se afina y lo abandona por Verlaine. Alguien.duda a Lamartine. Esa pequeña ebullición era muy natural y fácil de prever. He visto. Nunca se habla de ello. Pero. en general. no sé qué íntima trasmutación permite deslizar de un maestro a otro el poder de encantar. En revancha. Tales pasajes intelectuales se hacen. En cuanto a mí. precozmente alimentado de Hugo. en un cierto sentido antes que en el otro. esa posibilidad de estar sucesivamente sensibilizados por la acción de los poetas incompatibles son fenómenos literarios de primera importancia. Sé que es así en toda disciplina en la que se puede temer que la mirada completamente pura distraiga o desencante su objeto. y. el excitado descontento por lo que no hace mucho he escrito sobre la Historia. se dedica por entero a Mallarmé. otros prolongan a Rimbaud. de signo en signo. ya que es más fácil reaccionar que reflexionar. no puede perderse por amor a la pura y dura Hérodiade el gustó por la Priére d'Esther. no sin interés. que es mucho menos probable: debe ser rarísimo que el Bateau ivre transporte a la larga a Le Lac. quemar a los veinte años lo que adoraba a los diez y seis. vuela a enardecer 27 . La misma persona puede cambiar de gusto y estilo. esos flechazos del amor o de la gracia. Esos desafectos. me cuido siempre de seguir ese arrebato de las ideas que huye al objeto observable. y que ese mínimum debe necesariamente triunfar en la mayor parte de los espíritus. esas conversiones y sustituciones. ¿de qué hablamos al hablar de «Poética»? Admiro que no exista aspecto de nuestra curiosidad en el cual la observación de las cosas mismas esté más descuidada.

como algunos que fluctúan en el espíritu público—. a expensas de lo que es.. y cómo hace de ella lo que no es. Hay que intentar detenerse en otros puntos que los indicados por las palabras. En cuanto a aquellos que de la Poesía no sienten fuertemente ni la presencia ni la ausencia. para ellos más que algo abstracto y misteriosamente admitido: algo tan vano como se quiera —aunque una tradición que es conveniente respetar atribuye a esta entidad uno de esos valores indeterminados. Considero que hay que desaprender a sólo considerar lo que la costumbre y. 28 . ni a no amar lo que aman: algo que fue. o bien como su respuesta más pura. nos hacen considerar. sobre todo. Así pues voy a intentar mostrar cómo la costumbre trata a la Poesía. sin duda. y perciben una especie de rigor en ciertas combinaciones de palabras completamente arbitrarias para otros ojos.el sentimiento particular. no es. es decir. el esfuerzo principal de la crítica. el lenguaje. No podemos decir casi nada sobre la «Poesía» que no sea directamente inútil para todas las personas en cuya vida íntima esta singular potencia que la hace desear o darse a conocer se pronuncia como una pregunta inexplicable de su ser. Esas personas sienten la necesidad de lo que comunmente no sirve para nada. Las mismas no se dejan con facilidad enseñar a amar lo que no aman.. por los otros. la más poderosa de todas. antes y ahora. La consideración que se le otorga a un título de nobleza en una nación democrática puede servir aquí dé ejemplo.

Pero todo el mundo ha sido feliz o desgraciado. dispensar lo que no tienen.. y. se señalan las semejanzas de una y otra. el acorde delicioso. o de valor nulo o de importancia infinita: lo que la asimila al mismo Dios. como si de ésta se pudiera conocer la verdadera deducción íntima y por otra parte como si las bellezas de la expresión. Escrutan gustosamente. y las imitaciones. según las diversas naturalezas de los espíritus. y leer. con una complacencia que deja ver cómo se extravían. providencial. Les es válido todo lo que no lo es.Valoro de la esencia de la Poesía que sea. la desgracia quiere que figuren un buen número de aquellos cuyo cargo o destino es juzgar. que no sienten la necesidad y que no la habrían inventado. Se enumeran. siempre. se denuncian sus imágenes favoritas. Algunos intentan restituir sus secretos designios. excitar y cultivar el gusto. lo que se sabe (o que se cree saber) de la vida de los autores. se marcan las frecuencias y las ausencias en su vocabulario. las intenciones o las alusiones en sus obras. y los extremos de la alegría 29 . Con frecuencia le dedican toda su inteligencia y todo su celo: cuyas consecuencias hay que temer.. para esquivar o eludir inocentemente lo esencial. de los términos y de los sonidos. en una engañosa transparencia. Se ven inevitablemente o conducidos u obligados a considerar bajo el nombre magnífico y discreto de «Poesía» objetos muy diferentes de aquel del que piensan que se ocupan. fueranlos efectos bastante naturales de las vicisitudes encantadoras o patéticas de una existencia. por ejemplo. Entre esos hombres sin gran apetito de Poesía. los medios aparentes de los que se sirven los poetas. en suma. sin ellos saberlo. Todo les es válido. discurrir.

más o menos próxima a la música propiamente dicha. vemos maravillosamente pocos (y digo «pocos» para no ser absoluto) que no impliquen una negación de su existencia. en un pequeño texto (que puede reducirse en ocasiones a una sola palabra o al título de la obra) y. no se dedica más que a las sílabas. Se considera que se descompone. un desconocimiento pleno y perfecto de la verdadera cuestión? Más aún: en la cantidad de eruditos trabajos que. e incluso por el trabajo que se infligen. como la que puede producir la voz humana. a su vez es dividido. los problemas más reales de este arte tan compuesto están así exactamente ofuscados por la clase de miradas que se fijan en él. desde hace siglos. por los modos de la atención que se aplican. o bien en un fragmento de una música particular. Sentir no supone hacer sensible —y todavía menos: bellamente sensible. imágenes. por una parte. En cuanto al discurso de prosa —es decir: discurso que puesto en otros términos desempeñaría la misma función—. en una cantidad cualquiera de palabra accesoria: ornamentos. por lo demás.. no conserva las palabras. y demostrando por los métodos que se emplean.lo mismo que aquellos del dolor no les han sido negados a las más toscas y menos melodiosas de las almas. se han consagrado a la Poesía. Pero la nuestra no se eleva hasta el canto. Los caracteres más sensibles. 30 . ¿No es admirable que se busquen y se encuentren tantas maneras de tratar un tema sin tan siquiera rozar el principio. el cual. por otra parte. ¿Qué se hace? Se trata al poema como si fuera divisible (y debiera serlo) en un discurso de prosa que se basta a sí mismo y consiste por sí mismo..

en ocasiones sabias. Su valor (como el de la lógica) depende de la manera de utilizarlos. Nada más engañoso que los métodos llamados «científicos» (y las medidas o en particular los registros) que permiten siempre responder con un «hecho» a una pregunta incluso absurda o mal planteada. Sin embargo he de reconocer que esas investigaciones que encuentro poco fructuosas al menos tienen el 31 . las observaciones cronométricas que se invocan para resolver preguntas de origen o de tendencia completamente «subjetivos». multiplicados. para unos es imperceptible. desdeñable. suprimidos ad libitum. pero me temo que las fuerzas hayan sido mal aplicadas.. toda una metafísica ingenuamente encubierta. Por más que contemos los pasos de la diosa. para la mayoría. objeto de investigaciones abstractas. anotemos la frecuencia y la longitud media. esa música particular de la que hablaba.. lejos de sacarnos del apuro y de cerrar toda discusión.figuras. No hemos visto. hasta ahora. no hacen sino introducir. generalmente estériles.. Y en cuanto a la música de poesía.. Sé que se han dedicado honorables esfuerzos contra las dificultades de esta materia. los trazados sobre la cera. Todo el resto es Literatura. epítetos. bajo las apariencias y el aparato del material de la física. «detalles bellos». Pero ahí reside todo. para algunos. Las estadísticas. La única prueba del saber real es el poder: poder de hacer o poder de predecir. expresan algo —pero en este caso sus oráculos. cuya característica común es poder ser introducidos. no extraemos el secreto de su gracia instantánea. que la loable curiosidad que se ha prodigado para escrutar los misterios de la música propia del lenguaje «articulado» nos haya aportado producciones de nueva y capital importancia.

para ver cómo se resuelven en simples posibilidades verbales las ilusiones abstractas. más de un libro excelente. pueden todavía entretenernos. difíciles y deseables lectores. La intención es excelente. hacer escribir. y más vacíos. nos engendraba profundos. Puesto que me propongo separar un poco la Poesía de tanta prosa y espíritu de prosa que la abruma y la vela de conocimientos inútiles para el conocimiento y posesión de su naturaleza. Nuestra época se siente a la vez más precisa y más superficial que ninguna otra: más precisa a su pesar. que. En lo 32 . muchas tesis y teorías. en un verso. y para quién. El aproximadamente contenta con facilidad a nuestra época. bien puedo observar el efecto que esos trabajos producen sobre más de un espíritu de nuestra época.. muchas especulaciones tradicionales. por otra parte. ¿Quién. pero de los que sentimos. sopesaría hoy sus menores palabras? Qué Racine interrogaría a su Boileau familiar para obtener la licencia de sustituir por la palabra miserable la palabra infortunado. Las personas le divierten y el hombre le aburre. e incluso hojear. que en tiempos más tranquilos. si no insoportables. tiende a convertir en vanas. los sistemas arbitrarios y las vagas perspectivas. Sucede que el hábito de la exactitud extrema alcanzada en ciertos campos (convertida en familiar para la mayoría debido a la mucha aplicación en la vida práctica). lo cual no le fue concedido. siempre que la materia no está en juego. irritarnos un poco el intelecto.mérito de perseguir la precisión. o algunas preguntas imprevistas. que nos bastaría una mirada un poco más activa. sin duda. y teme por encima de todo ese bienaventurado tedio. más superficial por sí sola. El accidente le resulta más precioso que la sustancia..

y qué de necedades para hacer creer a la gente en la invención de la «Naturaleza» por Rousseau!.sucesivo todas las ciencias que cuentan únicamente con lo que dicen se encuentran «virtualmente» depreciadas por el desarrollo de aquellas en las que se comprueban y utilizan a cada instante los resultados. Claro es que una vez adoptadas y absorbidas por el 33 . ¿Qué valor conceder a los razonamientos que se hacen sobre el «Clasicismo». Imaginemos pues los juicios que pueden surgir en una inteligencia acostumbrada a cierto rigor cuando se le proponen ciertas «definiciones» y ciertos «desarrollos» que pretenden introducirla en la comprensión de las Letras y en particular de la Poesía. ya que el desacuerdo de los autores sobre sus significados es. ¡Cuántas facilidades se escribieron por la gracia de la palabra «Humanismo».. ni acrecientan en un hombre enterado la inteligencia de los medios que los maestros han empleado: no enseñan ni a leer ni a escribir. que son el premio y asegurarían la conservación de determinada obra en estado vivo. apartan y eximen al espíritu de los problemas reales del arte. etc... un requisito indispensable. y parecen hechos para provocarlo y dar pretexto a infinitas disensiones. Es demasiado evidente que todas esas clasificaciones y esas opiniones ligeras nada añaden al goce de un lector capaz de amor. el «Simbolismo». el «Romanticismo». de alguna manera. Además. a las pretendidas ideas generales y a las tendencias «estéticas» que se presume designan esos bellos nombres? Son términos abstractos y aceptados: pero convenciones que no son otra cosa que «cómodas». cuando tanto nos costaría unir los caracteres singulares y las cualidades de ejecución. y sin embargo permiten a muchos ciegos discurrir admirablemente sobre el color.

tratándolos (en detrimento de la gloria general de los autores. y en provecho de su culto). He conocido a hombres tan celosos de aquello que admiraban tan perdidamente que soportaban mal el que otros estuvieran prendados e incluso que lo conocieran. y de la poesía en particular. como los sabios maridos de Oriente a sus esposas. como sucede con el dolor y la voluptuosidad. un romántico en Corneille. hace que la suerte de los escritos participe de los caprichos.. Todas ellas cosas que no son ni verdaderas ni falsas —y que por lo demás no pueden serlo. Si alguien realmente aprecia determinado poema. La belleza es una cuestión privada. Preferían ocultar que difundir sus libros preferidos. la impresión de reconocerla y sentirla en un instante determinado es un accidente más o menos frecuente en una existencia. un «psicólogo» o un realista en Racine. entre mil fantasmas que le ocupan vanamente. a las que rodean de secreto.. Admito que no se haga ningún caso de la literatura en general. Esta incertidumbre que desbarata todos los cálculos y todos los cuidados y que permite todas las combinaciones de las obras con los individuos. esas apariencias de pensamientos adquieren un modo de existencia y dan pretexto y materia a una multitud de combinaciones de cierta originalidad escolar. ni que habiendo agradado (o desagradado) en tal ocasión. todos los desalientos y todas las idolatrías. nos guste (o disguste) en otra. se le admite que hable de ello como de un afecto personal —si es que habla—. 34 . considerando que el reparto deterioraba su amor. de las pasiones y variaciones de cualquier persona.público. Nunca es seguro que un objeto concreto nos seduzca. Se descubre ingeniosamente un Boileau en Víctor Hugo. pero más casual aún.

. y se busca todo para apartarme de lo divino. mi espíritu. para hacer de esta obra un reactivo al servicio del control pedagógico. como requiere la costumbre. aplicarlo mejor para mi goce. lo que se contesta a su respecto.. la idea que de ella se da en los estudios (y un poco en general). Esa corrupción consiste en sustituir por precisiones vanas y exteriores o por opiniones convencionales la precisión absoluta del placer o del interés directo que provoca una obra. Se dice: no veo nada en todo i esto que me permita leer mejor este poema. se asigna a esas creaciones una función de importancia en la formación y clase de los jóvenes. se asombra «hasta el límite del asombro». biografía. organizar un error. ni concebir más distintamente la estructura. que deben inscribirse al lado de los nombres de sus victorias. lo que se le pide..Pero si se quiere. se me entretiene con querellas. un pretexto para problemas absurdos... convirtiendo en medios de educación los instrumentos de placer espiritual. Se me enseñan fechas. que se considera (sin duda como consecuencia de la naturaleza íntima de los espíritus) el más simple de los espíritus posibles. hacer de las Letras una especie de institución de utilidad pública. asociar al renombre de una nación —que es. Se me incita a algo muy distinto. con doctrinas que poco me importan. Todas esas intenciones concurren al mismo efecto: esquivar las cuestiones reales. una materia de desarrollos parásitos. además hay que tener cuidado de no corromper con ello el exacto y verdadero sentido del arte. cuando del canto y del arte sutil de la voz portadora de ideas se trata. Cuando contemplo lo que se hace con la Poesía. en resumen. ¿Dónde se encuentra lo esencial en esas 35 . un valor de Estado— los títulos de «obras maestras». y si..

sino también en ésa poesía perpetuamente activa y organizada que atormenta el vocabulario fijo. que se agrupan bajo el nombre vago y general de «figuras». con las sensaciones que se las ha arreglado para producir? Llegará el momento de tratar de la vida. o mejor de esos abusos del lenguaje. Si se me ocurre ahora informarme de esas funciones. de las que no apruebo ninguna. A la menor pregunta concreta surge el carácter superficial y vano de los estudios y de las enseñanzas sobre los que acabo de asombrarme. distribuido en veinte pareceres contradictorios. ¡Qué digo!. tan descuidadas por la crítica de los modernos... me pregunto. cuando hayamos avanzado lo bastante en el conocimiento poético de su poema. Mientras escucho esas disertaciones en las que no faltan ni los «documentos» ni las sutilezas. nuestra inteligencia y todos los resortes de nuestra sensibilidad se hayan adaptado para dar vida y poderosa presencia al acto de creación del autor. de sus amigos y de sus enemigos.. Varío en lo que entiendo por un Verso. es decir. de su nacimiento y de su muerte.. Ahora bien. desempeñan un papel de primera importancia. y no recojo sino apariencias de conocimiento nítido. esas figuras. no puedo menos de pensar que ni siquiera sé qué es una Frase. 36 . no solamente en la poesía declarada y organizada.palabras y en esas tesis? ¿Qué se hace con lo que se observa inmediatamente en un texto.. sólo encuentro los vestigios abandonados del muy imperfecto análisis que intentaron los Antiguos de esos fenómenos «retóricos»... cuando nos hayamos hecho instrumento de la cosa escrita. He leído o forjado veinte «definiciones» del Ritmo. Si solamente me detengo a pensar qué es una Consonante. de manera que nuestra voz. de los amores y de las opiniones del poeta.. consulto.

engendra esa variación de la lengua que la convierte insensiblemente en otra. de esos pensados menosprecios y de esos expedientes. altera a cada instante los valores de esa moneda fiduciaria. la «psicología». y concedo que es menos abstracto. Nadie busca en el examen en profundidad de esas sustituciones. más «vivo». Nadie parece haberse ni siquiera propuesto reanudar ese análisis. confe37 . las «influencias». o bien bajo la pluma vacilante del escritor.dilata o restringe el sentido de las palabras. los «medios» y las «inspiraciones» poéticas que consagrarse a los problemas orgánicos de la expresión y de sus efectos. las propiedades que suponen y que no pueden ser muy diferentes de aquellas que en ocasiones evidencia el genio geométrico y su arte para crearse instrumentos de pensamiento cada vez más ágiles y penetrantes. otras veces por las necesidades imprevistas de la expresión técnica. pero he de constatar que no he encontrado gran cosa que pueda servirme positivamente. sin saberlo. desarrollar consideraciones sobre las «fuentes». opera sobre ellas por simetrías o por conversiones. de esas contraídas notaciones. más «humano». más fácil. discusiones. y unas veces por las bocas del pueblo. No niego el valor ni pongo en duda el interés de una literatura que tiene a la Literatura misma como decorado y a los autores mismos como sus personajes. Admito que las investigaciones de esta clase son terriblemente difíciles y que su utilidad sólo puede manifestarse a pocos espíritus. Eso está bien para conversaciones. se mueve en un orden de relaciones y de transformaciones posibles. hasta ahora tan vagamente definidos por los gramáticos. El Poeta. de las que no percibe o no persigue más que los efectos momentáneos y particulares que tienen importancia en determinado estado de su operación interior.

y revoluciones de todas clases. afirmado e incluso proclamado con más fuerza. Demasiadas metamorfosis. el recurso al azar bajo diversos nombres halagüeños!.. expresado. les da mediante las relaciones de sus partes la unidad y la consistencia de la forma. en el laboratorio o en las oficinas. En ninguna época se ha marcado. en la fábrica. ¿Y cómo soñar en nuestros días con la duración. y todas las cualidades que los golpes más acertados no pueden conferirles.rendas. rehuse invocar otra cosa que la improvisación. la pureza y limpieza de las operaciones. rechace en las artes las ventajas de la experiencia adquirida. ¡Qué sorprendente es —me dice todavía mi espíritu de simplicidad— que una época que impulsa hasta un punto increíble. demasiadas transmutaciones rápidas de gustos en disgustos y de cosas en mofa en cosas que no tienen precio.. el fuego del cielo. 38 . La Poesía se forma o se comunica en el abandono más puro o en la espera más profunda: si se toma por objeto de estudio es ahí donde hay que mirar: en el ser. el desprecio de lo que garantiza la perfección propia de las obras. en la palestra. en la construcción. exámenes o tesis. Pero somos instantáneos. la disección del trabajo. especular sobre el porvenir. querer legar? Nos parece bastante vano tratar de resistir al «tiempo» y ofrecer a desconocidos que vivirán dentro de doscientos años modelos que puedan conmoverlos. y todos los temas exteriores de ese género —cuyas exigencias son bien distintas de las del mano a mano despiadado entre el querer y el poder de alguien—. demasiados valores demasiado diversos simultáneamente dados nos acostumbran a contentarnos con los primeros términos de nuestras impresiones. y muy poco en sus alrededores. la economía y eficacia de los actos.

la lectura y la escritura eran las únicas formas de intercambio así como los únicos procedimientos de trabajo y de conservación de la expresión mediante el lenguaje. la composición. la superstición de la posteridad. En resumen. tantos excitantes directos que les aportan sin esfuerzo las sensaciones más intensas. imperceptibles para un público menos sensible y más ingenuo que en otro tiempo. y desde la más lejana antigüedad. abolida. En cuanto a los espíritus. la sustancia de muchas obras.Encontramos casi inexplicable que tantos grandes hombres hayan pensado en nosotros y que quizás se hayan convertido en grandes hombres por haberlo hecho. Hasta ahora. de su destino incluso próximo. todo nos parece tan precario y tan inestable en todas las cosas. que hemos llegado a hacer de los accidentes de la sensación y de la consciencia menos consistente. y a toda la poesía en general. 39 . por otra. la elegancia y la perfección. a la de los espíritus que se pueden interesar. tan necesariamente accidental. En fin. la preocupación del mañana. y que encuentran en él la satisfacción de una verdadera necesidad. la economía de medios. y les representan la vida misma y la naturaleza en todo. que podemos poner en duda si nuestros nietos encontrarán el menor sabor a las gracias caducas de nuestros más extraordinarios poetas. vemos que están solicitados y seducidos por tantos prestigios inmediatos. La suerte de un arte está vinculada. a la de sus medios naturales. por una parte. disipada. Es bastante natural que el arte de la poesía y la inteligencia de ese arte se vean (como tantas otras cosas) afectados hasta el punto de impedir toda previsión. Ya no podemos responder de su futuro. e incluso toda imaginación.

han intentado. Otros. que nuestro siglo impone a los poetas: ya sólo reconoce como bueno en verso lo que encontraría excelente en prosa. Supieron que la transmisión de un estado poético que compromete a todo el ser sintiente es una cosa distinta 40 . me parece. mientras que bajo ese nombre pensaba en una cosa muy distinta. impulsados por el instinto. Digo que él creía hablar de Poesía. de la historia.. ni traducirse.» Esta sentencia es de aquellas en las que lo contrario es exactamente aquello que pensamos que hay que pensar. ni su siglo. A un lector de 1760 le habría bastado formular lo contrario para encontrar lo que debía buscarse y disfrutarse en el curso bastante cercano de los tiempos. debo proseguir y dejarme llevar a algunas precisiones.Siendo mi intención demostrar por la manera en que la Poesía está generalmente considerada hasta qué punto es generalmente desconocida —víctima lamentable en ocasiones de las más poderosas inteligencias.. ¡Bien sabe Dios si desde el enunciado de ese «Teorema de d'Alembert». muy lejos de la prosa. pero justa. de la filosofía y de todo aquello que no se desarrolla en el intelecto sino a expensas de las especies de la palabra. los poetas se han desvivido para contradecirlo!. sin perecer. Se han deshecho. de la elocuencia. la ley rigurosa. escribe. acertadamente incluso. en sus obras. aunque carecen de discernimiento en cuanto a ella—. Citaré en primer lugar al gran d'Alembert: «Esta es. mediante un análisis cada vez más fino y preciso del deseo y del goce poéticos y de sus resortes. Unos. a otros términos. han huido. de la moral. No digo que d'Alembert se equivocó. un poco más exigentes. construir una' poesía que nunca pudiera reducirse a la expresión de un pensamiento.

que la de una idea. el hábito adquirido de juzgar los versos según la prosa y su función. Comprendieron que el sentido literal de un poema no es. y hasta la noción del placer que podría dar. en la que son imperativas. todo su fin. he ahí otros tantos síntomas de no comprensión o de insensibilidad en materia poética. un tema y un desarrollo. de juzgarlo y de hablar de él. Poner o hacer poner en prosa un poema. en cierto sentido. según la cantidad de prosa que contienen. Sin embargo. la influencia del teatro y de la poesía dramática (es decir. el temperamento nacional más y más prosaico a partir del siglo XVI. hacer de un poema un material de instrucción o de exámenes. considerar la rítmica. esas vanas y bárbaras operaciones tienden a arruinar desde la infancia el sentido poético. Es una verdadera perversión ingeniárselas así para tomar en sentido contrario los principios de un arte. maniobras directamente opuestas a los esfuerzos del poeta. no son menores actos de herejía. pese a investigaciones y creaciones admirables. que es esencialmente prosa) perpetúan muchos absurdos y muchas prácticas que testimonian la ignorancia más manifiesta de las condiciones de la poesía. que no es por lo tanto necesariamente tínico. cuando se 41 . el sonido y el sentido. de las palabras mismas y de la sintaxis. Sería la lista de las maneras de tratar un poema. los sorprendentes errores de la enseñanza literaria. Transladadas a la enseñanza. de evaluarlos. la métrica y la prosodia como naturalmente y fácilmente separables de la expresión verbal misma. Distinguir en el verso el fondo y la forma. Sería fácil redactar una tabla de los «criterios» del espíritu antipoético. y no cumple. de la acción.

Son sin duda las mismas palabras. Es el no-uso. o de comprenderla en tanto que prosa son condiciones imperiosas de existencia. son otros tantos medios de oponerse a la vertiente prosaica del lector (lo mismo que las famosas «reglas» del arte poético producen el efecto de recordar incesantemente al poeta el universo complejo de este arte). fuera de las cuales esta obra no tiene poéticamente ningún sentido. las simetrías y las imágenes. de una exposición de ideas muy personales. la inversión. 42 . Nada más difícil que no ser uno mismo o que no serlo más que hasta donde se quiere. las figuras desarrolladas. todo ello. el no decir «que llueve» es su quehacer. pese a mis esfuerzos por mantener y componer observaciones y razonamientos que todo el mundo puede rehacer. La imposibilidad de reducir a prosa su obra. en donde aparecen las tendencias y las formas de ejecución más diferentes. pero en absoluto los mismos valores. de introducir a los espíritus en un universo de lenguaje que no es el sistema común de los intercambios de signos por actos o ideas. Las rimas. por el contrario. pero me parecería poco apropiado hacer preceder una recopilación de poemas. debería ahora entrar en lo positivo del tema. y todo lo que afirma.trataría. de decirla. hallazgos o convenciones. Después de tantas proposiciones negativas. El poeta dispone de las palabras muy diferentemente de lo que lo hacen la costumbre y la necesidad. todo lo que demuestra que no habla en prosa es bueno para él.

podía ser en ocasiones útil.3 Discurso sobre la estética Señores. se explica por una consideración que les expongo. delegados de todas las naciones. que permitiría transformar la paradoja de mi presencia parlante en este lugar. y ante todo bastante sorprendente. y casi siempre Discurso pronunciado en el Segundo Congreso Internacional de Estética y Ciencia del Arte el 8 de agosto de 1937 y publicado en las Actas del Congreso (París. en el momento solemne de la apertura de los debates de este Congreso. Con frecuencia he pensado que en el desarrollo de toda ciencia constituida y ya bastante alejada de sus orígenes. puesto que ha decidido que hable aquí —como se colocaría una obertura de música fantástica al comienzo de una gran ópera— un simple aficionado muy azorado ante los representantes más eminentes de la Estética. 1938. quizá. en una medida de significado y de alcance bastante profundos. Alean. Pero. de sus organizadores. Recogido en Varíete IV. 43 . este acto soberano. 1937). Su Comité no teme la paradoja.

de la que admito que conoce el nombre. y por último. Y esto puede no carecer de interés. y sé lo que vengo a hacer: vengo a ignorar en voz alta. de los resultados. me tranquilizo de inmediato. de aquellas que se olvidan. Lo que respondería no tendría por lo general ninguna importancia. Declaro en primer lugar que el solo nombre de la Estética siempre me ha realmente maravillado. Si es ese. se reflejarían de algún modo en su ingenuidad y volverían a los sabios hombres que le preguntan para reavivar en ellos ciertas dificultades elementales o ciertas convenciones iniciales. sobre la sustancia misma de su saber.interesante. pero garantizo que esas preguntas dirigidas a un individuo que sólo cuenta con su simplicidad y su buena fe. Una persona que le dijera a otra (con la cual represento una ciencia): ¿Qué hace? ¿Qué busca? ¿Qué quiere? ¿Dónde piensa llegar? En resumen. cuando se avanza en las delicadezas y en la fina estructura de una investigación apasionadamente perseguida e intensificada. principio motor de su curiosidad. de los medios. de las aplicaciones posibles de una disciplina. si no de intimidación. invocar a un hombre suficientemente profano en esta ciencia. Señores. interpelar a un mortal entre los mortales. el papel de ingenuo al que el Comité me destina. y preguntarle si tiene alguna idea del objeto. Hace vacilar mi espíritu entre la idea 44 . ¿quién es usted? sin duda obligaría al espíritu interrogado a un fructuoso examen retrospectivo sobre sus intenciones primeras y sus fines últimos. y que se borran con tanta facilidad del espíritu. y que sigue produciendo en mí un efecto de turbación. sobre las raíces y el.

este año) que. Si tuviera que elegir entre el destino de ser un hombre que sabe cómo y porqué una cosa es eso que llamamos «bella». Me coloco (pero ya estoy colocado) fuera del recinto donde se elabora la Estética. Me esforzaré por hacer una «enumeración muy completa» y una revisión de las más generales. si fuera posible (y me temo que no sea ni tan siquiera concebible). por otra parte. lo que hay que odiar. intento clasificarlos. lo que hay que aclarar.extrañamente seductora de una «Ciencia de lo Bello». me ayuda el pensamiento de un método muy cartesiano (ya que hay que honrar y seguir a Descartes. la idea de una «Ciencia de las Sensaciones». En verdad. y que. me revelaría enseguida todos los secretos del arte. es el conjunto así reunido y ordenado. que. sin duda alguna. en esta confusión. y consideraré que el número de mis observaciones basta para mi propósito cuando vea que ya no necesito formar una nueva clase. ¿puede ser otra cosa o puedo yo hacer algo más seguro y sensato? Pero lo que es seguro y sensato no siempre es lo más conveniente ni lo más claro. Pero. con la reserva mental de que este conocimiento. en esa fecha. lo que hay que destruir. y observo lo que sale. por una parte. y el de saber lo que es sentir. nos enseñaría a producir. y enfrente de esa primera idea. no menos seductora. como se aconseja en el Discurso. creo que elegiría la última. Entonces decretaré ante mí mismo que la Estética. nos haría discernir sin duda alguna lo que hay que amar. y pienso que 45 . y tal vez aún más seductora que la primera. me dará una noción precisa e irreprochable de la Estética. obras de arte de un incontestable valor. Me ocupo de tomar nota de los temas. basándose en la observación pura.

ésta con un capítulo. aquélla con un párrafo. Mi tarea es consumir esta inmensa materia. La enumeración cartesiana se hace irrisoria ante esta prodigiosa diversidad en la que la habilidad manual avecinda con la sección aúrea... de toda edad. a la marquetería. intentar resumir en pocas palabras el objeto común de todos esos productos del espíritu. Parece no haber límites a esta proliferación de investigaciones. Compulso. ¡Y todavía estoy muy lejos de la verdad!... alguna relación con el objeto que pienso. Entreveo que se trata de las relaciones intermitentes del Arte y del Bien. que sin embargo tienen. ni la Fisiología. de álbumes. Medio desalentado abandono la explicación de la cantidad de las técnicas. De la talla de las piedras a la gimnástica de las bailarinas. hojeo. y del que pido la idea clara.. ¿Qué me queda por consultar? Dos montones de desigual importancia: uno me parece formado por obras en las que la moral interpreta un gran papel. He aquí un gran número de libros de Historia. ¡qué de tratados... al corte de los trajes.ahora debo. ¿Qué es lo que encuentro? El azar me ofrece primero una página de Geometría pura. casi no hay ciencia que no pague tributo.. de procedimientos. todos. ni la Acústica faltan en la colección. de los secretos de la vidriera al misterio de los barnices de los violines. Abordo el infinito innumerable de las técnicas. ni la Cristalografía. otra que es de la jurisdicción de la Morfología biológica. de trabajos de toda dimensión. de todo formato!. al trazado de los jardines. y me 46 .. Y ni la Anatomía. de los cánones de la fuga a la fundición de la cera perdida. para construir una noción de la Estética que me sirva para algo.. de la dicción de los versos a la pintura al encauste. de contribuciones. de tesis.

un fin como una necesidad. por el curioso e industrioso animal dialéctico que los disgrega 47 . procediendo de pregunta en respuesta. se refieren a un acto inicial de la curiosidad filosófica. Sin duda este acontecimiento no fue del todo accidental. y fue construida en hiladas. a partir de los materiales brutos del lenguaje común. en el plan de un buen sistema del mundo. encontrara ciertas cuestiones que no se alineaban ni entre las de la Inteligencia pura. que es una pirámide de producciones metafísicas. pero que provienen de esas modas diversas y las combinan tan estrechamente que hubo que considerarlas aparte de todos los otros temas de estudio. primeramente y durante mucho tiempo. Algo me dice que mi última esperanza de fraguar en unas palabras alguna definición de la Estética se encuentra en éste. atribuirles un valor y una significación irreductibles.. Todas sus investigaciones. La Estética así decretada. donde creo que encontraré el germen y la primera palabra de su ciencia. atraído como estoy por un bien más importante. Ahí es. el filósofo. La Estética nació un día de una observación y de un apetito de filósofo.aparto de inmediato de esa pila. encontrarles una justificación ante la razón. Señores. ni en la esfera de la simple sensibilidad. Vuelvo en mí y ataco ese lote reservado. se desarrolló in abstracto en el espacio del pensamiento puro. en tanto que pueden agruparse. esforzándose por asimilar y reducir a un tipo de expresión coherente que está en él la variedad del conocimiento. ni tampoco en los campos de la acción ordinaria de los hombres. Era casi inevitable que en su empresa de ataque general de las cosas y de transformación sistemática de todo aquello que sucede en el espíritu.. buscarles un destino.

Ni la utilidad ni el abuso los explican. En resumen.. Eso no es todo. por otra parte. Ofrecen el carácter mismo de esta confusión. entre sí si no es para adaptarme a la costumbre retórica.. inconmensurables. y la vinculan siempre a la 48 . el fenómeno Placer estaba salvado a los ojos de la razón. y de toda confianza en el de la propagación de la raza. que está a punto de convertirse en la desesperación de la física teórica. había recibido con bastante facilidad un papel funcional honorable y limitado: se le había asignado una función generalmente útil en el mecanismo de la conservación del individuo. emparejando y contrastando los inteligibles. no pueden ser mirados como simples aberraciones de una facultad de sentirse necesario al ser viviente. En la base de los problemas que había tomado por suyos. el hecho puramente sensorial. y no contradigo. por argumentos de finalidad bastante sólidos. Los hay que no sirven para nada en la economía de la vida y que. y se desvive para edificar la morada de la vida especulativa. Todo placer no se deja reconducir tan fácilmente a un lugar bien determinado en un buen orden de las cosas. la naciente Estética consideraba una cierta clase de placer.lo mejor que puede. Esa clase de placer es indivisible de desarrollos que exceden el ámbito de la sensibilidad. De todos modos son indefinibles. No obstante el placer de especie común. deben ser bastante más sutiles que la de «hacer pareja») son elementos siempre bastante molestos en una construcción intelectual. o de esta dependencia recíproca del observador y de la cosa observada. aisla los elementos que cree simples. pero cuyas relaciones. si existen. incomparables. como el dolor (a los que no aproximo. Pero hay placer y placer. antaño. El placer.

Ese es el punto. si no cartesiano. la desafía. Un placer que se ahonda a veces hasta comunicar una ilusión de comprensión íntima del objeto que la causa. y le hace amar su derrota.producción de modificaciones afectivas. o de reproducir la cosa. al que parece vinculado. tormentos a toda una vida. capaz de imponer una disciplina. y que se convierte con ello en una fuente de actividad sin término cierto. un placer que puede exacerbar la extraña necesidad de producir. propone al pensamiento un enigma singularmente especioso que no podía escapar al deseo y al abrazo de la hidra metafísica. exigiendo el ejercicio combinado de todas las potencias humanas. sobre el sentido o sobre el espíritu de otro. el querer y el hacer enlazados por una relación esencial. el coger. si no desbordarla. Nada más digno de la voluntad de poder del Filósofo que este orden de hechos en el que encontraba el sentir. para revelarse deseo de crear por crear. de un pensamiento. un deseo y su recompensa regenerándose el uno por el otro. y se oponía al esfuerzo escolástico. La alianza de una forma. la ausencia de un fin determinado y de ningún acabamiento que pueda expresarse en nociones finitas. un placer que excita la inteligencia. el acontecimiento o el objeto o el estado. todo ello animó el espíritu de metafísica: aplicó la misma atención que aplica a todos los demás problemas que acostumbra a 49 . de aquellas que se prolongan y se enriquecen en las vías del intelecto y que conducen en ocasioness a emprender acciones exteriores sobre la materia. ese deseo convirtiéndose en creador y por ello. causa de sí. y de llenarla. un celo. que acusaba una reciprocidad notable entre esos términos. aún más. de división de la dificultad. de una materia. de una acción y de una pasión. y apartándose a veces de toda creación particular y de toda satisfacción última.

no pudiendo separar en ese nuevo objeto de su mirada la necesidad de lo arbitrario. que estaba descubriendo. si la contradicción amenaza. pero intrigado. Aplica la cuestión y extrae. da forma al mundo que sólo cree representar. lo hace engendrar por un atributo. Se le induce a apartarse insensiblemente de su modelo del que rechaza el verdadero rostro. Es demasiado poderoso para no ver lo que se ve. 50 . Y todo marcha bien —hasta un cierto punto. el Filósofo justamente preocupado por encontrarle un lugar categórico. y de una energía bastante comparable a la que se desprende del amor. ante el misterio del placer del que hablo. a ese monstruo de la Fábula Intelectual. por la combinación de voluptuosidad. que le propone solamente el caos. y salva la partida. Pero un espíritu que aspira a ese grado sublime. le cambia lo real en apariencia.forjarse para ejercer su función de reconstructor del conocimiento en forma universal. ni la materia del espíritu. de fecundidad. seducido. el desorden instantáneo de las cosas observables: se siente tentado a descuidar las singularidades e irregularidades que se expresan penosamente y que atormentan la uniformidad distributiva de los métodos. donde espera establecerse en estado de supremacía. no dejó sin embargo de querer reducir con sus medios ordinarios de agotamiento y de división progresiva. un sentido universal. del adversario mismo.. la contemplación de la acción.. una función inteligible. Analiza lógicamente lo que se dice. lo que éste no sospechaba que pensaba. que es accidente. esfinge o grifón. se complace creando los nombres que faltan al lenguaje para satisfacer los equilibrios formales de las proposiciones: si falta algún sujeto. la distinción se desliza en el juego. Le muestra una invisible sustancia bajo lo visible. Así.

las reflexiones. Pero la caza dialéctica es una caza mágica. siguiendo una vía única y continua. No digo que el descubrimiento de la Idea de lo Bello no haya sido un acontecimiento extraordinario y que 51 . que de hecho lo produce con todo lo que puede gastar de espíritu. la acosó. no temen ni los rodeos. de obstinación y. y bellas realidades insumisas habían de venir siempre a perturbar la soberanía del Bello Ideal y la serenidad de su definición. ni las tinieblas. Allí es donde capturó la Idea de lo Bello. ni las sorpresas. persiguiendo apasionadamente esa presa maravillosa. que no se expresan en términos exactos. en quien la sensación. Sin duda la aplicación del análisis dialéctico a problemas que no se encierran en un campo bien determinado. se expone a no capturar por último más que su sombra. fatalmente habían de producir «verdades» interiores al recinto convencional de una doctrina.sirena o centauro. de vida. Pero el montero que se excita yendo a la caza de la «verdad». pero como al azar. en la que cada elemento sea el único que debe tomar para no perder ni la pista. los ecos imprevistos. los poetas van expresamente a perderse. el sueño. la acució en el bosque de las Nociones Puras. el instinto. a embriagarse de extravío. en ocasiones. y otras veces está formado. La Dialéctica. los encuentros extraños. pero sombra al fin y al cabo. al precio de inmensos esfuerzos del hombre. de tiempo. la acorraló. buscando las encrucijadas de significado. que en ocasiones nos es ofrecido por la naturaleza. Gigantesca. el ritmo y la desmesura se componen tan íntimamente como los elementos químicos en los cuerpos vivientes. la acción. ni la victoria del camino recorrido. en suma. Al bosque encantado del Lenguaje.

por el contrario. y ésta es la más admirable: ¡la Estética de los metafísicos exigía que se separase lo Bello de las cosas bellas!. no hay acción ni producción que no sea. rigor.. Pero ya ni siquiera habrá ocasión de hablar de un bello objeto.no haya engendrado consecuencias positivas de importancia considerable. Pureza. por el contrario. El placer. y en verdad. en materia de estilos y de obras de primer orden. Toda la historia del Arte occidental pone de manifiesto todo lo que se le debió. Ahora bien. y el universo no es más que una invención más o menos cómoda. puesto que hemos aislado lo Bello de las cosas bellas. nada más individual. con todo. que tiende a sustituir un conoci52 . añaden un atributo de indeterminación: decir de un objeto que es bello es darle valor de enigma. El pensamiento abstracto se ha mostrado en este caso no menos fecundo de lo que lo fue en la edificación de la ciencia. pues lejos de analizar su sujeto. más incierto. Los juicios que hacemos no permiten ningún razonamiento. durante más de veinte siglos. si es cierto que no existe la ciencia de lo particular. No sé si se ha observado lo bastante esta sorprendente consecuencia: que la deducción de una Estética Metafísica. lógica eran en esta disciplina virtudes generadoras de paradojas. esta idea llevaba en sí el vicio original e inevitable al que acabo de hacer alusión. por último. Lo real rechaza el orden y la unidad que el pensamiento quiere infligirle. y no hay sensación que subsista en lo universal.. Pero. generalidad. más incomunicable. esencialmente particular. La unidad de la naturaleza sólo aparece en los sistemas de signos expresamente hechos para este fin. no existe más que en el instante.

de medios didácticos. provisionalmente exhibidos. Ninguno de los didácticos de la Estética aceptará no necesitar de sus ojos y de sus oídos más allá de las ocasiones de la vida práctica. entretenerse en ejecutar —o al menos en definir con toda precisión— incontestables obras maestras. Y es que no existe tentación más grande que la de decidir soberanamente en materias inciertas. cómo la crítica. gracias a sus fórmulas. consumidos la naturaleza junto con el arte. Una vez alcanzada la esencia de la belleza. o sólo servir de ejemplos. tiende a dispensarnos de la experiencia de lo Bello. ninguno de ellos pretenderá que podría. La simple proposición de una «Ciencia de lo Bello» debía ser fatalmente invalidada por la diversidad de las bellezas producidas en el mundo y en la duración. y sabemos. sustituidos por la posesión del principio y por la certidumbre de sus desarrollos. de la autoridad que consideraba tener de sus principios. en la estimación de las obras. superados. Esta consecuencia no está reconocida —no lo dudo—. todas las obras y todos los aspectos que nos encantaban pueden desaparecer. Por lo demás. sentando preceptos infalibles. en tanto que se encuentra en el mundo sensible. antaño. sin poner de sí mismos otra cosa que la aplicación de su espíritu a una especie de cálculo. Tratándose de placer no hay más que cuestiones de hecho. Y aún más. y no de las menos poderosas. no todo es imaginario en esta suposición. por otra parte. Los individuos gozan como pueden y de lo que 53 .miento intelectual por el efecto inmediato y singular de los fenómenos y por su resonancia específica. escritas sus fórmulas generales. ha usado y abusado. tampoco es confesable. Sabemos que algún sueño de ese género ha atormentado a más de una cabeza.

sólo que se les atribuía un valor que era únicamente imaginario. entre otros.pueden. Aquí me permitiría. por ejemplo. como me viene. y el juicio que se hace con tranquilidad. Entiendo por «efecto más deseable» (es una definición de circunstancia) el que produciría una obra de la que la impresión inmediata que se recibe. por el contrario. lo ignora y triunfa. tan libre en el teatro. el examen de su estructura y de su forma. de paso. manifestar una idea que me viene y que doy. aun cuando sean el fruto de las observaciones más sagaces y de los razonamientos más sutiles. la reflexión. ha compuesto. y la malicia de la sensibilidad es infinita. En la que. el de las condiciones absolutas del efecto más deseable de una obra. conforme a todas las reglas y visiblemente cuidados. en el estado frágil de fantasía: Shakespeare. se opusieran lo menos posible entre ellos. Los consejos más fundados fracasan por ella. tan conforme a las exigencias de la atención y tan favorable a la solidez. y para un público casual? Pero el desprecio o el abandono que acabaron por extenuar la Regla de los Antiguos. a la densidad de la acción dramática? Pero un Shakespeare. concordasen. no significa que los preceptos que la componen estén desprovistos de valor. ¿Hay algo más justo. el choque inicial. A muchas obras les sucede (y es también el objeto restringido de ciertas artes) que no pueden dar otra 54 . ¿quién sabe si ese gran hombre no concedía mucho más valor a esos estudiados poemas que a las tragedias y a las comedias que improvisaba y modificaba en el mismo escenario. por otra parte. y más satisfactorio para el espíritu que la famosa regla de las unidades. confirmando el análisis y el estudio la satisfacción del primer contacto. ilustres sonetos.

del esfuerzo y de los antagonismos musculares que nos identifican con el edificio por una cierta consciencia de todo nuestro cuerpo. que pondrían en peligro una mirada prolongada. a su verdadero valor y a su función. Era mejor que su sueño. Se creía universal. imponerse a los artistas y al público. a mi entender. hechas sensibles. reconocibles desde todos los puntos de vista del espacio. por el 55 . de las formas y de las fuerzas son dominantes. y requieren una perspectiva única y una determinada iluminación. El público confunde demasiado a menudo el arte restringido del decorado. de la materia. en el que las condiciones se establecen con relación a un lugar bien definido y limitado. Hay monumentos de arquitectura que proceden exclusivamente del deseo de levantar un decorado impresionante que sea visto desde un punto elegido. cuya ausencia y carencia aparecen si uno se aparta un poco del lugar favorable previsto. sólo se refería a ella misma y a su verdadera naturaleza. con el arte completo en el que la estructura. encontramos que sólo existen al precio de alguna inconsecuencia. las relaciones. Pido disculpas por esta digresión. de la potencia estática. y obligar a la gente a amar lo que no amaban y aborrecer lo que amaban. Vuelvo a esa Estética de la que decía que ha recibido de los hechos casi tantos desmentidos como ocasiones en las que ha creído poder dominar el gusto. y esta tentación conduce con frecuencia al constructor a sacrificar determinadas cualidades. Pero únicamente echó por tierra su pretensión. de alguna manera. Su error. juzgar definitivamente el mérito de las obras. e introducen.cosa que los efectos de primera intención. Si nos detenemos en ellos. como una presencia del sentimiento de la masa. preguntas indiscretas o una curiosidad excesiva. o de alguna imposibilidad o de algún prestigio.

lo «gótico» y también lo morisco. original..contrario. otros los versos de la tradición. concebir la permutación de los antiguos y los modernos. me decía en ocasiones que la pretendida audacia de los unos. y que si hasta entonces sólo hubiera existido la libertad prosódica. unos defendiendo los versos llamados «libres». hubiéramos gritado con locura o con la intención de mistificar al lector.. Es bastante fácil. ¿Hay algo más caprichoso que la proscripción del hiato? ¿Algo más sutil que la justificación de las ventajas de la rima? 56 . es decir. la pretendida servidumbre de los otros. de los gustos y de las producciones existentes o posibles. era maravillosamente ella misma. considerar a Racine como llegado un siglo después de Víctor Hugo.. Boileau creía dejarse guiar por la razón: era insensible a toda la extravagancia y particularidad de los preceptos. y se ha tomado por deducción invencible de algunos principios evidentes. ¿Hay algo más original que oponerse a la mayoría de las tendencias. que están sometidos a diversas reglas convencionales. que condenar la India y China. en las artes. no eran más que una cuestión de pura cronología.. y repudiar casi toda la riqueza del mundo por requerir y producir otra cosa: un objeto sensible de deleite que estuviera en un acuerdo perfecto con los recovecos y los juicios de la razón. y una armonía del instante con aquello que descubre con tiempo la duración? En la época (que no ha prescrito) en la que surgieron grandes debates entre los poetas. Nuestra Estética rigurosamente pura me parece por lo tanto una invención que se ignora en tanto que tal. y hubiéramos visto a algunas cabezas absurdas inventar de repente la rima y el alejandrino con cesura.

puede rendir y ha rendido. La restricción es inventiva al menos tantas veces como la superabundancia de las libertades puede serlo. lejos de quitar importancia a la Estética razonada. N o digo que no sea ese 57 . le reservo. sugerir muchas ideas que nunca se hubieran tenido sin ellas. Todo lo que se cree universal es un efecto particular. y nos encierra. evidente y general por otra cosa que el resultado local de una reflexión personal. por el contrario.Observemos que no hay nada más natural y puede que más inevitable que tomar lo que parece simple. tener en ciertos casos virtud creadora. responde a un punto único. Se puede observar que considero lo que llamamos el Arte clásico. sin duda bastante bien. me respondería. a título de participación. que lleve su pretensión hasta prohibir ciertos medios o a prescribir condiciones para el goce lo mismo que para la producción de las obras. tratándose de las artes. Pero. Tales fórmulas pueden. que los zapatos demasiado estrechos nos harían inventar nuevas danzas. Una Estética emanada de la reflexión y de una voluntad continua de la comprensión de los fines del arte. un papel positivo y de la mayor importancia real. de hecho. además. como una singularidad y no como la forma de Arte más general y más pura. Da las leyes bajo las cuales es posible alinear las numerosas convenciones y de las cuales pueden derivarse las decisiones de detalle que una obra reúne y coordina. N o llegaré a decir con Joseph de Maistre que todo lo que incomoda al hombre le fortifica. Tal vez De Maistre no pensaba que hay zapatos demasiado estrechos. Pero. inmensos servicios a determinado artista o a determinada familia de artistas. de formulario de un cierto arte (y no de todo arte). Todo universo que formamos. que es el Arte armonizado con la Idea de lo Bello.

una distribución de previsión exenta de preferencias secretas. casi invencible. que es singular y diferente de todas las demás. es decir. Nos sugiere. La razón ignora o asimila a las 58 . un buen equilibrio de argumentos. pero no doy a esta preferencia otro valor que el de ser mía. lo que exige una tendencia. en mi pensamiento. y lo somos especialmente cuando actuamos. una especie de injusticia. a título de convención elegida entre otras igualmente posibles. que los preceptos elaborados por el teórico. de lo relativo a lo absoluto. lo que es contrario a la razón. del hecho al derecho. a la que no podemos sustraernos una vez que hemos comprendido de qué se trataba. El término idea previa que he utilizado significa. imperare imperando. La razón es una diosa que creemos que vigila. y de establecerse en una posesión dogmática. y no bajo la presión de una necesidad intelectual ineluctable. y todo esto nos exige lo que más repugna a nuestra naturaleza: nuestra ausencia. se convierten en utilizables en la práctica del Arte. de vez en cuando (pues la ley de esas apariciones de la razón a nuestra consciencia es del todo irracional). una desigualdad. es nuestra persona. en lo más elevado de la consciencia de lo Bello.mi sentimiento personal. pero que más bien duerme en alguna gruta de nuestro espíritu: algunas veces se nos aparece aconsejándonos calcular las diversas probabilidades de las consecuencias de nuestros actos. pero somos reales nosotros mismos (o nada lo es). es decir. cuyo principio. Esta augusta Razón querría que intentáramos identificarnos con lo real con el fin de dominarlo. el trabajo de análisis conceptual que ha realizado para pasar del desorden de los juicios al orden. Pues lo que obliga a la razón sólo a ella obliga. simular una perfecta igualdad de nuestros juicios. por un acto no obligatorio.

o de transponer o de prolongar. Es ese contraste el que le hace sentir que crea. incluso en el espacio exclusivamente mental de ese trabajo. puesto que no puede deducir lo que le llega de lo que tiene. y de pensable pasa a ser sensible. de enumeración de hipótesis simétricas. Pero el trabajo del artista. y una multitud de accidentes (los cuales caracterizan lo real. pues la inscriben en el dominio de las cosas. no solamente tienen importancia en lo imprevisto y en lo indeterminado en el drama de la creación. cuya formación la define. Su necesidad es por ello muy diferente de la del lógico. en ocasiones. el artista no puede en absoluto distanciarse del sentimiento de lo arbitrario. Se ocupa solamente de tipos y de comparaciones sistemáticas. y todo ello. de jerarquías ideales de valores. Por una parte. La necesidad del lógico proviene de una cierta imposibilidad de pensar. los medios. al menos para el no filósofo) introducen en la fabricación de la obra una cantidad de condiciones que. Por otra parte. no puede reducirse a operaciones de pensamiento directriz. y no puede prescindir de la sensación constante de esa arbitrariedad y de ese desorden. que se oponen a lo que nace bajo sus manos y que se le aparece como necesario y ordenado. el momento mismo. que. y obtiene su fuerza de las propiedades de ese instante de resolución. sucede en el pensamiento. Procede de lo arbitrario hacia una cierta necesidad. Está toda en el instante mismo de ese contraste. que no permite la contradicción: tiene por fundamento la conservación rigurosa de las 59 . le pagan con la misma moneda. sino que concurren a hacerla racionalmente inconcebible. quiéralo o no. la materia. secundum artem. que se tratará de recuperar a continuación.personas. y no en otra parte. donde se hace cosa. y de un cierto desorden hacia un cierto orden.

conocible y reconocible por toda persona: decreta la igualdad de los hombres ante el placer.convenciones de notación —definiciones y postulados—. El discurso es por consiguiente un fin para el metafísico. es decir. habiéndose preocupado en primer lugar de lo Verdadero. y no es más que un medio para el hombre que aspira a los actos. la variedad y otros conceptos. No exagero. Cuando vuelve a las obras de arte.. una Verdad de lo Bello. no puede dejar de recordar la búsqueda de su Verdad. como ya he dicho. en lo cual ha puesto todas sus complacencias y al cual reconoce por su ausencia de contradicciones. se siente tentado a juzgarlas según principios. Ante todo tiene que traducir su impresión en palabras. todo aquello que no es esencialmente lenguaje. No existe contradicción sin dicción. haya estado más o menos establecida en el pensamiento de 60 . Plantea la existencia de una Verdad en el orden del placer. especulará sobre la unidad. dictamina que hay verdaderos placeres y falsos placeres. El metafísico. y enjuiciará con palabras.. cuya naturaleza y consecuencias quiere desarrollar. cuando luego descubre la Idea de lo Bello. entre ellos los bellos momentos y las bellas cosas. y de ese modo. y he aquí que persigue bajo el nombre de lo Bello. No cabe duda que la firme creencia en la posibilidad de resolver el problema de la subjetividad de los juicios en materia de arte y de gustos. algo Verdadero de segunda especie: inventa. separa lo Bello de los momentos y de las cosas. fuera del discurso. ni reductible a expresiones mediante el lenguaje. y que pueden formarse jueces para decidir el derecho con toda infalibilidad. sin percatarse. Pero esto excluye del dominio dialéctico todo aquello que es indefinible o mal definible. pues su espíritu está domesticado para buscar la conformidad.

Nos encontraremos entonces una curiosa mezcla. de los que creo que la presencia y el contraste son característicos. un modelo de semejante estado). de una manera profunda. para convertirnos en aquel cuya sen61 . que ninguno de nosotros escapa a esa tentación. por una parte. sin la menor intención de juzgar. la necesidad por lo arbitrario. Mudo. Pero hay que responderle con esta simple observación: que la acción misma de lo Bello sobre alguien consiste en dejarle mudo. intentamos describir nuestras impresiones inmediatas del acontecimiento de nuestra sensibilidad que acaba de afectarnos. primero. Incluso en ciertos casos de supremo contento comprobamos que nos transformamos. Reconozcamos. Sentimos. fascinado por las promesas del demonio dialéctico. esta descripción exige de nosotros el empleo de la contradicción.todos aquellos que han soñado. y se desliza lo bastante a menudo de lo singular a lo universal. El fenómeno nos obliga a estas expresiones escandalosas: la necesidad de lo arbitrario. Pero pronto observaremos esta extraordinaria consecuencia del efecto producido: si. Señores. Ese seductor nos hace desear que todo se reduzca y se acabe en términos categóricos. una curiosa alternancia de sentimientos nacientes. o mejor. que la fuente o el objeto de nuestra voluntad nos viene tan bien que no podemos concebirla diferente. eso espero. y que el Verbo se encuentre en el fin dé todas las cosas. Situémonos entonces en el estado preciso: aquel al que nos transporta una obra que sea de aquellas que nos obligan a desearlas tanto más cuanto más las poseemos (no tenemos más que consultar nuestra memoria para encontrar. intentado o llevado a cabo la edificación de una Estética dogmática.

la obtiene en las circunstancias más imprevistas. Ahora bien. que el fenómeno que causa y desarrolla en nosotros ese estado. hubiera debido no ser. La pide en todo instante. Es en aquello en que. Pero no notamos menos. y que nos inflige su potencia indivisible. la existencia y la formación del medio.sibilidad general es capaz de tal extremo o plenitud de delicia. nos parecen accidentales: esta existencia nos parece el efecto de un azar muy afortunado. En ocasiones el don precede a la 62 . Mientras que nuestro goce o nuestra alegría es fuerte como un hecho. no podemos imaginar que un hombre como nosotros sea el autor de un bien tan extraordinario. habría podido no ser. las más insignificantes. de un don gratuito de la Fortuna. ni menos fuertemente. de una suerte. y no hay ninguna proporción. El artista vive en la intimidad de su arbitrariedad y en la espera de su necesidad. se descubre una analogía particular entre el efecto de una obra de arte y el de un aspecto de la naturaleza. debido a algún accidente geológico. ese sentimiento contradictorio existe en el grado más elevado en el artista: es una condición de toda obra. etc. y se clasifica en lo improbable. del instrumento generador de nuestra sensación. a una combinación pasajera de luz y de vapor de agua en el cielo. A veces. Espera una respuesta absolutamente precisa (puesto que debe engendrar un acto de ejecución) a una pregunta esencialmente incompleta: desea el efecto que producirá en él aquello que de él puede nacer. y la gloria que le concedemos es la expresión de esta impotencia. y como por otro sentido. observémoslo. ninguna uniformidad de relación entre la grandeza del efecto y la importancia de la causa. e incluso.

y tal desvío no ha dejado de valerme algunos reproches bastante severos. de las de la poesía. De ello se deduce que no habla de aquello que cree hablar y de lo que. y. ha seducido a los más grandes filósofos. a menos de arriesgarme más allá de las observaciones que podía hacer sobre mí. En todo caso fue incontestablemente creadora. Les confieso. Sin duda me he equivocado. Trátese de las reglas del teatro. organizar un terreno conquistado. un estilo de poeta o arquitecto. y que debía ser lo que es. y sorprende a un hombre que se encuentra colmado. o al menos de instituir los métodos. la voluntad de configurar una Ciencia del arte. Señores. además. de alguna manera. Ese caso de gracia repentina es el que manifiesta más fuertemente el contraste del que acabamos de hablar entre las dos sensaciones que acompañan a un mismo fenómeno. sin preparación. no está demostrado que se pueda hablar. en Spinoza. 63 . o que creemos definitivamente conquistado. Sin embargo me parecía que la forma de expresión exterior de un ser fue a veces menos importante que la naturaleza de su deseo y el modo de encadenamiento de sus pensamientos. es porque nos ofrece el tipo mismo de un desarrollo abstracto aplicado o infligido a una diversidad infinita de impresiones concretas y complejas. He creído ver en Leonardo un pensador. que nunca he podido adelantar más en mis reflexiones sobre estos problemas.petición. de los cánones de la arquitectura o de la sección áurea. Si me he extendido sobre la naturaleza de la Estética propiamente filosófica. Es por lo que antaño me sucedió el confundir esas dos razas. lo que nos parece haber podido no ser se impone a nosotros con la misma potencia de lo que no podía no ser.

La Estética existe. e incluso hay estetas. que yo sepa. podría haberme sentido tentado a negar la existencia de un objeto que le corresponde. no tengo necesidad de añadir que no he encontrado la definición que buscaba. Vuelvo al montón de libros. las modificaciones sensoriales de las que el ser viviente puede prescindir. las sensaciones indispensables o utilizables) es nuestro tesoro. Voy. desde sus raíces psíquicas y fisiológicas.Sea como fuere. Pero lo que es indefinible no es necesariamente negable. pero más particularmente se colocarían los trabajos que tienen por objeto las excitaciones y las reacciones sensibles que no tienen un papel fisiológico uniforme y bien definido. Todo el lujo de nuestras artes ha bebido de sus recursos infinitos. se ha vanagloriado de definir las Matemáticas. Si hubiera encontrado esa buena definición. y pretender que la Estética no existe. y nadie duda de su existencia. ¿No podríamos clasificarlos como voy a decir? Formaré un primer grupo que bautizaré: Estésica. y una idea general de la acción humana completa. o una acertada combinación de ambos. Nadie. No odio ese resultado negativo. En él reside nuestra riqueza. Otro montón reuniría todo lo que concierne a la producción de las obras. y pondré todo lo que se relaciona con el estudio de las sensaciones. a proponerles algunas ideas o sugestiones. que tendrán a bien considerarlas como las de un ignorante o de un ingenuo. para terminar. de tratados o de memorias que he considerado y explorado hace poco. 64 . Algunos han intentado definir la vida. a título de rarezas. y en el que he encontrado la diversidad que ya saben. y de las que el conjunto (que contiene. en efecto. Estas son. pero el éxito de su esfuerzo fue siempre bastante vano: la vida no lo es menos.

Esta clasificación es bastante burda. según las personas. Pero esta observación que me hago me hace temer que mi propósito sea ilusorio. En una parte el estudio de la invención y de la composición. que difiere de naturaleza. que denominaría Poética. que excita a acciones sin causa umversalmente válida.hasta sus empresas sobre la materia o sobre los individuos. las circunstancias. medios y agentes de acción. ni siquiera en el dominio de la sensibilidad. y sospecho que cada una de las comunicaciones que se van a producir aquí demostrará su inanidad. al menos resumirme la multiplicidad de mis tanteos? Ese examen retrospectivo sobre mis reflexiones sólo me aporta proposiciones negativas. Es también insuficiente. que no se acantona ni en el órgano del sentido en el que nace. procedimientos. a individuos 65 . o mejor Poiética. las épocas. la edad y el medio. instrumentos. el papel del azar. ¿No hay números que el análisis sólo define por negaciones? Esto es lo que me digo: Existe una forma de placer que no se explica. el de la reflexión. permitiría subdividir ese segundo grupo. materiales. ¿Qué me queda entonces de haber ensayado durante unos instantes el pensamiento estético. que no se circunscribe. la cultura. notable resultado en suma. el examen y el análisis de las técnicas. a falta de una idea clara y resolutoria. Hace falta al menos un tercer montón en el que se acumularían las obras que tratan de los problemas en los que mi Estésica y mi Poiética se enredan. en otra parte. de importancia y de consecuencia. y puedo yo. y ordenadas para fines inciertos. el de la cultura y del medio. el de la imitación. de intensidad.

medir. y esas acciones engendran productos de orden diverso cuyo valor de uso y valor de cambio dependen muy poco de lo que son. última negativa: todo el trabajo que nos hemos tomado para definir. se encuentra en la actualidad en la crisis de la imaginería inmemorial que.. Considérenlo: todas las ciencias más desarrolladas invocan o reclaman hoy. e incluso los simples enunciados. Si cogemos los problemas de frente. Al término de una conferencia dada en el Instituto Poincaré. por el contrario. si bien hay alguna brizna de verdad en ello. reglamentar. Einstein dijo que para acabar su construcción ideal de símbolos. regularizar. pero como es necesario que todo.. No oso decir que la Estética es el estudio de un sistema de negaciones. Veo en sus investigaciones un porvenir maravillosamente vasto y luminoso. sea imposible de circunscribir.distribuidos como al azar en el conjunto de un pueblo. y su fracaso no ha dejado de ser en ocasiones curiosamente creador y fecundo.. Sus descubrimientos se desarrollan mediante la percepción de analogía de formas. Finalmente. estabilizar o asegurar ese placer y su producción ha sido vano e infructuoso hasta el momento. incluso en su técnica. han sido vanas sólo imperfectamente. Deseo. las soluciones positivas. por otra parte. nos desafían. se había visto obligado a «introducir algunos puntos de vista de arquitectura». en ese campo.. la ayuda o la cooperación de consideraciones o de conocimientos cuyo estudio exacto les pertenece a ustedes. el Sr. Los matemáticos sólo hablan de la belleza de estructura de sus razonamientos y de sus demostraciones. desde 66 . problemas que son el del goce y el de la potencia para producir el goce. La Física. expresar un pensamiento muy distinto. como en un cuerpo a cuerpo.

siempre. bien discernibles y reparables en cualquier escala. Si alguien no hubiera visto nunca el verde. Y se llega así a esta interesante constatación: en tanto que para el pensamiento del físico la impresión coloreada tiene el carácter de un accidente que se produce por tal valor o tal otro de una sucesión creciente e indefinida de números. el ojo del mismo sabio le ofrece un ejemplo restringido y cerrado de sensaciones que se corresponden dos a dos. es inmediatamente seguida por la producción de la otra. es decir. le bastaría mirar el rojo para conocerlo. medio realidades. y desbordan todos nuestros medios de representación figurada. le ofrecía la materia y el movimiento bien claros. de tal modo que si una se da con cierta intensidad y cierta duración. Me he preguntado a veces. si. el color es solamente una circunstancia accesoria para el físico. únicamente retiene una indicación burda de frecuencia: en cuanto a los efectos de contraste. los aparta de sus caminos. después de 67 . vinculadas a la permanencia que atribuimos a los cuerpos sólidos. el lugar y el tiempo. Por ejemplo. No obstante. y otros fenómenos del mismo orden. Pero sus poderes de acción han superado todas las previsiones. en todas las creaciones bastante inciertas que se ve obligada a hacer y rehacer todos los días. medio entidades. Con todo la Física tiene nuestras sensaciones y nuestras percepciones por objeto fundamental. a los complementarios. invalidan incluso nuestra venerables categorías. pensando en las nuevas dificultades de la física. y repudia o descuida aquellas de nuestras impresiones inmediatas a las que no puede hacer corresponder una operación que permite reproducirlas en condiciones «mensurables». y disponía de las grandes facilidades que dan lo continuo y la similitud. las considera como sustancia de un universo exterior sobre el que tenemos alguna acción.

Encontraríamos. la de colmar una laguna. si los corpúsculos del tacto y las maravillosas propiedades de la fibra muscular y de su inervación no serían interesados muy importantes en el gran asunto de la fabricación del tiempo. armado de una multitud de 68 . Un órgano cansado por una sensación parece huirla al emitir una sensación simétrica. del espacio y de la materia. también ella. igualmente. La necesidad de completar. y no podemos oír sonidos bastante próximos sin establecer una consecuencia y encontrarle un efecto en nuestros aparatos musculares que sustituya la pluralidad de esos elementos distintos por un proceso de generación más o menos complicado. una auténtica creación. sus opiniones sobre los fotones y su teoría de la luz. multiplicada por las transformaciones que sabe operar el intelecto. la de llenar un tiempo vacío o un espacio desnudo. o por lo simétrico o por lo semejante. o la de ocultar el presente desgraciado con imágenes favorables. No podemos ver una constelación en el cielo sin preveer de inmediato el trazado que une a los astros. que se nos ofrecen a título de complementos de un sistema de impresiones sentido como insuficiente. ¿no estaríamos muy próximos a nuestra indefinible Estética? Acabo de invocar ante ustedes el fenómeno de los complementarios que nos muestra. una espera. Se encuentran allí otras tantas obras elementales. tantas manifestaciones de una potencia que. de responder. cantidad de producciones espontáneas. ¿Pero no es todo esto Estésica? Y si introdujéramos en la Estésica ciertas desigualdades y ciertas relaciones. La Física debería volver al estudio de la sensación y de sus órganos.todo. Quizá el Arte esté hecho de la combinación de tales elementos. la retina no tendría. de la manera más simple y más fácil de observar.

69 . como en respuesta a la variedad misma y a la indeterminación de todo lo posible que hay en nosotros.procedimientos y de medios tomados de la experiencia de la acción práctica. ha podido elevarse a esas grandes obras de algunos individuos que alcanzan aquí y allá el grado más alto de necesidad que pueda obtener la naturaleza humana de la posesión de su arbitrariedad.

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los esfuerzos de voluntad y de precisión en los que compromete al espíritu. Si se encuentra profundidad en un poeta. sin otra reflexión. esa superabundancia de expresiones. puesto que el principal y más encantador objeto de su deseo ha de ser el de comunicar la impresión de un estado naciente Conferencia en la Universidad de Oxford. 71 . esa gracia y esa fantasía que distinguen a la poesía. no concuerdan con esa ingenuidad de origen. lo Caliente y lo Frío. y que hacen reconocerla desde sus primeras palabras. Algunos llegan a pensar que incluso la meditación sobre su arte. tal profundidad parece de una naturaleza muy distinta a la de un filósofo o un sabio. Recogida en Varíete V. 1944. sólo pueden perder a un poeta. el Vicio y la Virtud. La mayoría cree. el rigor del razonamiento aplicado a la cultura de las rosas. 1939. que los análisis y el trabajo del intelecto. Se dice «Poesía y Pensamiento abstracto» como se dice el Bien y el Mal.4 Poesía y pensamiento abstracto Con frecuencia se opone la idea de Poesía a la de Pensamiento. Oxford. Clarendon Press. publicada como folleto: The Zabaroff lecture for 1939. en particular de «Pensamiento abstracto».

de la invención y de la producción de las obras del espíritu. que le dan todas las facilidades para formar una gran cantidad de combinaciones y de juicios. al mismo tiempo que demasiado cómodo. en el estado de contraste verbal. para construir una teoría o establecer una discusión. será el pretexto. Se dice rápido. éri la que esta oposición. tan seductora por su simplicidad. para cumplir con su oficio de espíritu tan brillantemente como sea posible. Es posible que esta opinión contenga una parte de verdad. y como cristalizado por el lenguaje. Sin embargo. que. para desplegar su lógica y para desarrollar sus recursos teóricos. pueda sustraer indefinidamente el poema a toda reflexión crítica ulterior. sin necesidad de volver sobre nuestras experiencias. el argumento y la sustancia. aunque su simplicidad me haga sospechar que es de origen escolar. Pensamiento abstracto. en resumen. que necesaria72 . mediante la virtud de la sorpresa y del placer. ese contraste clásico. para no incitarme a examinar más de cerca las cosas mismas. del conocimiento. y que la encontramos asentada en nosotros. Poesía. siempre me ha parecido demasiado brutal. y enseguida creemos haber dicho algo lo bastante claro y lo suficientemente preciso para avanzar sin reparos. Podremos incluso edificar toda una metafísica —o al menos una «psicología»— sobre esta base y elaborar un sistema de la vida mental. como si representara una relación neta y real entre dos nociones bien definidas. Tengo la impresión de que hemos aprendido y adoptado esta antítesis antes de toda reflexión. Hay que reconocer que el personaje siempre acuciado por terminar que llamamos nuestro espíritu siente debilidad por las simplificaciones de esa clase.(y felizmente naciente) de emoción creadora.

. Pretendo que hay que ponerse en guardia ante los primeros contactos de un problema con nuestro espíritu. del resto de los hombres y del azar. por mi principio individual). En todo tema. olvidando que esa elección sólo se ha ejercido sobre una colección de opiniones que es la obra. completamente cargados de valores y de asociaciones accidentales. Así sucede con los programas de los partidos políticos. tengo la extraña y peligrosa manía de querer..mente deberá encontrar como consecuencia la misma disonancia lógica que le ha servido de germen. lo que equivale a recomenzar. Hay que ponerse en guardia ante las primeras palabras que pronuncian una pregunta en nuestro espíritu. más o menos ciega. Renunciamos sin saberlo a nuestro problema original. y finalmente creeríamos haber elegido una opinión completamente nuestra. en los que ninguno es (ni puede ser) el que respondería exactamente a nuestra sensibilidad y a 73 . Perdónenme esta expresión que asimila las palabras y las formas del discurso a las manos y a los instrumentos de un operador. En cuanto a mí. como si tantos otros no lo hubieran trazado y recorrido ya.. balbucea: no encuentra más que términos extraños. Este camino es el que nos ofrece o el que nos impone el lenguaje. a rehacer todo un camino.. tengo la costumbre de proceder a la manera de los cirujanos que primero purifican sus manos y preparan el campo operatorio. está obligada a tomarlos. en cualquier materia. Una pregunta nueva primero está en estado de infancia en nosotros. Pero con ello altera insensiblemente nuestra verdadera necesidad. Es lo que llamo la limpieza de la situación verbal. considero el lenguaje. y antes de todo examen de fondo. comenzar por el principio (es decir.

>Es casi cómico preguntarse qué significa exactamente un término que se utiliza a cada instante con plena satisfacción. Permítanme añadir una última observación y una imagen a estas consideraciones preliminares. Esa palabra era absolutamente límpida. especialmente reservado a los espíritus profundos. las soluciones dadas en el recinto de un vocabulario muy restringido. en los Infiernos de los antiguos. desbarata todos los esfuerzos de definición tan pronto como la retiran de la circulación para examinarla aparte y le buscan un sentido después de haberla sustraído a su función momentánea. precisa. para redefinir la misma docena de palabras cuyas combinaciones constituyen el tesoro del Conocimiento Especulativo. Si elegimos uno. introduce una resistencia extraña. y que no da lugar a ninguna dificultad cuando está enganchada en el tren rápido de una frase ordinaria. en el que cada autor explota las palabras según sus tendencias. las disputas. Allí hay Danaidas. honesta y fiel en su oficio.nuestros intereses. que es perfectamente clara cuando la utilizan en el lenguaje corriente. Las cuestiones de filosofía y de estética están tan ricamente oscurecidas por la cantidad. mientras representaba su parte en una conversación y era pronunciada por alguien que quería decir 74 . la antigüedad de las investigaciones. es decir. nos convertimos poco a poco en el hombre que hace falta a ese programa y a ese partido. la diversidad. que determinada palabra. Ixiones. se convierte en mágicamente embarazosa. para remontar la roca derrumbada. Sísifos que trabajan eternamente para llenar toneles sin fondo. Por ejemplo: cojo al vuelo la palabra Tiempo. Esta es la observación: habrán observado sin duda este hecho curioso. que el conjunto de esos trabajos me produce la impresión de un barrio.

y encontrarán que no comprendemos a los otros. Cada palabra.—. para profundizar lo que parece merecer que se profundice— si consideramos el lenguaje esencialmente provisorio. en el que lo que llamamos el «valor» exige el 75 . tormento del pensamiento.. Lo mismo sucede con la palabra Vida. Nos hace creer que tiene más sentidos que funciones. y que soportan el paso del hombre en rápido movimiento.. Pero que pase sin pesar. me parece una de esas planchas ligeras que se arrojan sobre una zanja o sobre una grieta de montaña. cogida por las alas. El frágil puente enseguida bascula o se rompe. y todo se va a las profundidades. Consulten su experiencia. y con todas las demás.algo. Pero aquí está completamente sola. N o era más que un medio. y que no nos comprendemos a nosotros mismos si no es gracias a la velocidad de nuestro paso sobre las palabras. y seguir el impulso de la idea que se construye ella misma su expresión. y hela aquí convertida en fin. ¡que no se divierta bailando sobre la delgada plancha para probar su resistencia!. Pero ¿cómo hacer para pensar —quiero decir: para repensar. convertida en el objeto de un horroroso deseo filosófico. cada una de las palabras que nos permiten franquear tan rápidamente el espacio de un pensamiento.. como es provisorio el billete de banco o el cheque.. He elaborado además una imagen que me representa bastante bien esta extraña condición de nuestro material verbal. No hay que insistir sobre ellas. Se venga. Pasa a ser enigma. a riesgo de ver el discurso más claro descomponerse en enigmas. en ilusiones más o menos cultas. que pase sin detenerse —y sobre todo. abismo. Este fenómeno fácilmente observable ha adquirido para mí un gran valor crítico.

que sean independientes del lenguaje adoptado. por tantas frases. y cómo existe en estado vivo. £5 mi propia vida la que se sorprende. de nuestra verdad. encontraré mi racional y mi irracional.olvido de su verdadera naturaleza. los autores y. y es ella. Pero me volveré hacia mí mismo. que son los problemas de otro. Buscaré mis auténticas dificultades y mis observaciones reales de mis verdaderos estados. y lo que el diccionario. Encuentro impulsiones e imágenes ingenuas.. no ser sino apariencias de problemas: yo no los siento. Y en cuanto al resto. veré si la oposición alegada existe. quieren que pensemos. hay más de uno que me parece mal enunciado. que es la de un trozo de papel generalmente sucio? Ese papel ha pasado por tantas manos.. y los otros.. Evitaré por lo tanto fiarme de lo que esos términos de Poesía y de Pensamiento abstracto me sugieren. Pero las palabras han pasado por tantas bocas. apenas pronunciados. productos brutos de mis necesidades y de mis experiencias personales. por lo demás. si puede. entre lo que pensamos y tratamos de pensar.. Entre estos hay más de uno (pongamos 40 por ciento) que me parecen no existir.. Digo que veo en mí lo que pasa cuando intento reemplazar las fórmulas verbales por valores y significaciones no verbales. Confieso que tengo la costumbre de distinguir en los problemas del espíritu aquellos que yo habría inventado y que expresan una necesidad que realmente siente mi pensamiento. desde los orígenes del lenguaje. todo el género humano. la que debe darme mis respuestas. N o digo que tenga razón. El 76 . pues solo en las reacciones de nuestra vida puede residir toda la fuerza. y casi la necesidad. por tantos usos y abusos que las precauciones más exquisitas se imponen para evitar una confusión demasiado grande en nuestras mentes..

Por ejemplo. y que el ciclo. una desviación de naturaleza y de resultado muy distinto. Pero. en su realización. una brusca aproximación de ideas. Se han producido sin causa aparente. sino de alguna proposición que se destinaba a incorporarse a mis hábitos de pensamiento. como una llamada de cuerno en un bosque hace aguzar el oído. Otras veces he observado que un incidente no menos insignificante causaba —o parecía causar— una excursión muy diferente. y virtualmente orienta todos nuestros músculos que se sienten coordinados hacia algún punto del espacio y de la profundidad del follaje. Después he vuelto a ese régimen de intercambios ordinarios entre mi vida y mis pensamientos. una analogía se apoderaba de mí.. Así pues he observado en mí mismo tales estados que puedo llamar Poéticos. esta vez.. en lugar de un poema. una vez concluido mi ciclo. puesto que algunos de ellos han acabado finalmente en poemas. se han desarrollado de acuerdo con su naturaleza.pensamiento que emana de esta vida no se sirve nunca con ella misma de ciertas palabras. No se trataba de versos que se apartaban con mayor o menor facilidad de mi duración en esta fase. alguna fórmula que 77 . y de ese modo. de las que no ve el fondo. que solamente le parecen buenas para el uso exterior: ni de algunas otras. Pero había sucedido que se había hecho un poema. dejaba algo tras sí. se trataba de un análisis de esta súbita sensación intelectual que se apoderaba de mí. y que solamente pueden engañarla sobre su poder y su valor reales. me he encontrado durante algún tiempo separado de mi régimen mental más frecuente. a partir de un accidente cualquiera. Ese ciclo cerrado es el ciclo de un acto que así ha ocasionado y restituido exteriormente una potencia de poesía.

el estado de indiferencia de los cambios. de la que cada una es una desviación del estado puramente disponible y superficialmente concertado con el medio exterior. no podría vivir la suya. pero quizá se lo diga en otro orden. N o les enteraría de que un poeta no siempre es incapaz de razonar una regla de tres. ni que un lógico no siempre es incapaz de considerar en las palabras otra cosa que los conceptos. sin la menor esperanza de abstraer y de razonar. En realidad. mediante sucesivas especializaciones. Me disculpo por exponerme de esta manera ante ustedes.. las clases y los simples pretextos para silogismos. Sobre este punto llegaría a añadir esta opinión paradójica: que si el lógico nunca pudiera ser más que lógico. cuidadosamente preparado. Pienso con toda sinceridad que si cada hombre no pudiera vivir una cantidad de vidas que no fueran la suya. Así pues. pero considero más útil contar lo que uno ha sentido que simular un conocimiento independiente de cualquier persona y una observación sin observador. y sobre todo cuáles son sus efectos. N o les diría nada que no sepan. no dejaría tras él ninguna huella poética. Veamos en primer lugar en qué puede consistir la sacudida inicial y siempre accidental que va a construir en nosotros el instrumento poético. no existe teoría que no sea un fragmento. no sería y no podría ser lógico. No es mi pretensión aquí enseñarles lo que fuere. que se hace abstractor o poeta. de alguna autobiografía. que es el estado medio de nuestro ser.debía en lo sucesivo servir de instrumento a ulteriores investigaciones.. y que si el otro únicamente fuera poeta. mi experiencia me ha demostrado que el mismo yo hace papeles muy diferentes. Al problema se le puede dar esta forma: 78 .

sus relaciones y sus modos de variación y de sustitución 79 . pueden serlo. en los tiempos modernos. pero sus significaciones. se asocian muy diferentemente a como lo hacen en las formas ordinarias. diré de paso que. Sin embargo. ¿Cuál es esta especie de emoción? La conozco en mí por ese carácter de todos los objetos posibles del mundo ordinario. enteramente saturada por la producción de una existencia en la que los objetos y los seres parecen los mismos que aquellos que están en la vigilia. permaneciendo como son comúnmente en cuanto a sus apariencias. Se llaman los unos a los otros. henchida. ciertas combinaciones de palabras pueden producir una emoción que otras no producen. pero maravillosamente afinada con los modos de nuestra sensibilidad general. y que llamaremos poética. Es decir que esas cosas y esos seres conocidos —o mejor las ideas que los representan— cambian en alguna medida de valor. se encuentran repentinamente en una relación indefinible. Ni el sueño ni la ensoñación son necesariamente poéticos. convertidos en resonantes el uno por el otro. nuestros recuerdos de sueños nos enseñan. y casi armónicamente correspondientes. que nuestra consciencia puede ser invadida. Puesto que la palabra sueño se ha introducido en este discurso. los seres. se encuentran (permítanme esta expresión) musicalizados.la Poesía es un arte del Lenguaje. pero las figuras formadas al azar sólo por azar son figuras armónicas. exterior o interior. El universo poético así definido presenta grandes analogías con lo que podemos suponer del universo del sueño. se ha producido una confusión bastante explicable entre la noción de sueño y la de poesía. los sentimientos y los actos que. por una experiencia común y frecuente. los acontecimientos. a partir del romanticismo.

Pero el efecto de la poesía. Busca y encuentra en nosotros la causa maravillosa de su admiración. Volveremos sobre ello. para hacerles sentir como lo he sentido yo. que este estado de poesía es perfectamente irregular. Es decir. y de la 80 . Es más o menos así como el estado poético se instala. al despertar. lo mismo que lo obtenemos. y la síntesis artificial de este estado por alguna obra. no controlada por las sensibilidades de nuestros sentidos especializados. Aquí ven despuntar en mis explicaciones ese famoso PENSAMIENTO ABSTRACT O que el uso opone a la POESÍA. como símbolos o alegorías. tan diferentes como puedan serlo una sensación y una acción. y que lo perdemos. y por último se disgrega en nosotros. Pero ese estado no basta para hacer un poeta. Un poeta —no les choquen mis palabras— no tiene coma función sentir el estado poético: eso es un asunto privado. una graciosa atribución que el lector concede a su poeta: el lector nos ofrece los méritos transcendentes de las potencias y las gracias que se desarrollan en él. se desarrolla. La inspiración es. Tiene como función crearlo en los otros. involuntario. centelleando al pie de la cama. sobre todo cuando tiene que manifestarse en un dominio tan convencional como el del lenguaje. como tampoco basta ver un tesoro en sueños para encontrarlo. son cosas muy distintas. Se reconoce al poeta —o al menos cada uno reconoce al suyo— por el simple hecho de que convierte al lector en «inspirado». inconstante. por accidente. frágil. las fluctuaciones inmediatas de nuestra sensibilidad general. positivamente hablando. Mientras tanto quiero contarles una historia verdadera.son muy distintos y nos representan. indudablemente. Una acción continua es bastante más compleja que una producción instantánea.

y se establecieron no sé qué relaciones transversales entre esas dos leyes (me explico como puedo). o mejor que se murmuraba» por medio de mí. toda la diferencia que existe entre el estado o la emoción poética. puesto que yo nada podía hacer de tal don —que en un músico. casi inquietante. Me dije entonces que había una equivocación de persona. Es una observación bastante sorprendente que he hecho sobre mí mismo. Había salido de casa para distraerme. y pronto superó en complejidad a todo aquello que yo podía razonablemente producir de acuerdo con mis facultades rítmicas ordinarias y utilizables. de una complicación en la cual nunca pudo soñar un poeta. sin duda. incluso creadora y original. Entonces. No soy músico. ignoro enteramente la técnica musical. y la producción de una obra. Mientras seguía la calle en que vivo. forma y duración. me sentí de repente embargado por un ritmo que se me imponía y que pronto me dio la impresión de un funcionamiento extraño. hubiera adquirido valor. la sensación de extrañeza de la que he hablado se hizo casi penosa. con el paseo y las variadas miradas que genera. Esta composición se hizo cada vez más complicada. Otro ritmo vino entonces a doblar el primero y a combinarse con él. que esa gracia se equivocaba de cabeza.manera más curiosamente nítida. Esto combinaba el movimiento de mis piernas andantes y no sé qué canto que yo murmuraba. y he aquí que era presa de un desarrollo en varias partes. hace aproximadamente un año. 81 . de alguna tarea molesta. Como si alguien se sirviera de mi máquina para vivir. mientras que esas partes que se mezclaban y deslizaban me ofrecían vanamente una producción cuya continuación culta y organizada maravillaba y desesperaba mi ignorancia.

modificando mis pensamientos mi paso. Pero. Se crea. una armonización de nuestros diversos «tiempos de reacción».. o recuerdos. con tal que derrochara la energía. de palabras interiores y de actos virtuales que llamamos ideas. sin duda. y. y es bastante interesante tener que admitir que hay una modificación recíproca posible entre un régimen de acción que es puramente muscular y una producción variada de imágenes. algo notable. maniobrar. en el caso del que les hablo. son cosas que sé notar. ¿Qué pensar? Pensé que la producción mental durante la marcha debía responder a una excitación general que se prodigaba del lado de mi cerebro. y que se crea cierta reciprocidad entre mi paso y mis pensamientos.. El cisne voló y mi sorpresa se convirtió en reflexión. se descargaba como podía. antes de despertar. de juicios y de razonamientos. Ese día se prodigó en intuición rítmica que se desarrolló. Sabía que pasear me lleva a menudo a una viva emisión de ideas. en mi conciencia. 82 . a la persona que sabe que no sabe música.Al cabo de una veintena de minutos el prestigio se desvaneció bruscamente dejándome al borde del Sena. provocar. tan perplejo como la pata de la Fábula que ve nacer un cisne del huevo que había empollado. Pero no puedo decir lo mismo de mis ritmos inesperados. En cuanto a las ideas son cosas de una especie que me es familiar. esta excitación se satisfacía. Creo que es lo mismo que la persona que sabe que no puede robar todavía no está vigente en aquel que sueña que roba. le importaba poco que fueran ideas. pero relativamente comprensible. o ritmos canturreados distraídamente. sucedió que mi movimiento de marcha se propagó a mi consciencia por un sistema de ritmos bastante hábil. en vez de provocar en mí ese nacimiento de imágenes.

pensaba en los discursos interiores o en las imágenes. una modificación. Mallarmé tenía razón. Pero con frecuencia encontraba grandes dificultades en ese trabajo accesorio de su pintura. Pero esas palabras. rehecho.» Y Mallarmé le respondió: «No es con las ideas.. que. brusca o no. todo eso hace los versos. esas frases íntimas que llamaba sus ideas. o mejor por el conjunto de nuestra sensibilidad. todas esas intenciones y esas percepciones del espíritu. después de todo. fijado. El gran pintor Degas me ha referido a menudo esa frase de Mallarmé tan justa y tan simple. (Por otra parte él era un hombre para introducir en cualquier arte toda la dificultad posible. hubieran podido expresarse en palabras. me faltaba. lo que llamamos Nuestro Cuerpo y lo que llamamos Nuestro Espíritu. que se interpone necesariamente entre ese pensamiento pro83 . Pero cuando Degas hablaba de ideas. pero la organización que la hubiera captado. Es con las palabras». . mi querido Degas. y requiere cierta colaboración confusa de esas tres grandes potencias.. con lo que se hacen los versos. una transformación. Observen que todo lo que he dicho o creído decir sucede entre lo que llamamos el Mundo exterior. N o consigo hacer lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas. y la fabricación de las obras. Hay entonces otra cosa. laboriosa o no. En mi historia. Degas en ocasiones hacía versos y ha dejado algunos deliciosos. espontánea o no. la sustancia de una obra musical me fue libremente dada.Les pido perdón por esta larga historia verdadera —al menos tan verdadera como una historia de este género puede serlo—. ¿Por qué les he contado esto? Para evidenciar la diferencia profunda que existe entre la producción impulsada por el espíritu.) Dijo un día a Mallarmé: «Su oficio es infernal.

Ha creado la necesidad de volver a ser escuchada. que parecen hechos por otro personaje que el que los dice. y que sin embargo quiere vivir todavía. Cosa rara: el sonido. El lenguaje. como si se complaciera en mí. que están extrañamente ordenados..ductor de ideas. y a mí. si no es la necesidad que deben crear ellos mismos. que ha dejado de servir. y mediante la verificación que nos da la práctica. es un lenguaje dentro de un lenguaje. pero una vida muy distinta. y lo ha adquirido a expensas de su significación finita. Consideremos estos misterios. sin embargo. y casi la figura de su pequeña frase. Le pido fuego. esa actividad y esa multiplicidad de preguntas y de resoluciones interiores. que nunca hablan más que de cosas ausentes o de cosas profundamente y secretamente sentidas. con un determinado tono. le he tendido lo que me pedía. He comprendido sus palabras. sin pensarlo. Ha adquirido un valor. En suma. y dirigirse a otro que el que los escucha. vuelve a mí. ha pronunciado algunas palabras sin importancia. a mí me gusta volver a oiría. y con un determinado timbre de voz —con una determinada inflexión y una determinada lentitud o una determinada precipitación que yo he podido notar—. esa pequeña frase que casi ha perdido su sentido. ese fuego. se repite en mí. La poesía es un arte del lenguaje. es una creación de la práctica. esos discursos tan diferentes de los discursos ordinarios que son los versos. Pero he aquí que sin embargo la cuestión no ha terminado. al pedirme fuego. pues. Me da fuego: me ha entendido. Observemos primero que toda comunicación entre los hombres sólo tiene alguna certidumbre en la práctica.. Pero. extraños discursos. y luego. Henos aquí al borde mismo 84 . que no responden a ninguna necesidad.

de duraciones y de signos por una cosa muy distinta. esas mismas palabras están abolidas. en una forma de lenguaje diferente de la forma primitiva. ha actuado. y si han entendido mis palabras. ha cumplido su función. la forma. 85 . se disuelve en la claridad. en los empleos prácticos o abstractos del lenguaje. la perfección de un discurso cuyo único objeto es la comprensión consiste evidentemente en la facilidad con la que la palabra que lo constituye se transforma en algo muy distinto. y el acto mismo del discurso no se conserva. En otros términos. y ustedes poseerán entonces con qué retransmitir esas ideas y esas imágenes a un lenguaje que puede ser muy diferente del que han recibido. impulsiones. Nos ha mostrado que el lenguaje puede producir dos espacios de efectos completamente diferentes. si así lo queremos. lo físico o lo sensible. Esta experiencia minúscula va a bastarnos para descubrir más de una verdad. relaciones. han sido sustituidas por una contrapartida. Y he aquí la contraprueba de esta proposición: la persona que no ha comprendido repite. por imágenes. Si han entendido. Comprender consiste en la sustitución más o menos rápida de un sistema de sonidos. no sobrevive a la comprehensión. Unos. ha hecho comprender: ha vivido. que es en suma una modificación o una reorganización interior de la persona a la que se habla.del estado de poesía. Les hablo. y a continuación. o se hace repetir las palabras. es decir. ante todo en un no lenguaje. y el lenguaje. cuya tendencia es provocar lo necesario para anular enteramente el lenguaje mismo. eso quiere decir que esas palabras han desaparecido de sus mentes. Por consiguiente.

respetar. y esas unidades sonoras están capacitadas para formar combinaciones claras. Les pido que hagan un pequeño sacrificio: redúzcanse por un instante a su facultad de entender. y nos dispensará de entrar en todas las dificultades y sutilezas a las que nos conducirían la estructura convencional del lenguaje ordinario y sus complicaciones históricas. bien reconocibles por nuestro sentido. sino también desear y por lo tanto recuperar —cuando algo nuevo se declara: estamos insensiblemente transformados. Permítanme fortalecer esta noción de universo poético recurriendo a una noción equivalente. Entramos en el universo poético. la noción de universo musical. Son los sonidos. Es un conjunto generalmente incoherente e irregularmente alimentado por todos los incidentes mecánicos que ese oído puede interpretar a su manera. acabará o abolirá por un acto determinado. Pero el oído mismo separa de ese caos otro conjunto de ruidos particularmente relevantes y simples. Vivimos a través del oído en el mundo de los ruidos.Pero. de alguna manera. y no sólo notar y respetar. como el del oído. y se hace. implica86 . nos ofrecerá todo lo que necesitamos para nuestra definición. Son elementos que tienen relaciones entre sí y que nos resultan tan sensibles como esos mismos elementos. por el contrario. pero todavía mucho más fácil de explicar por ser mucho más simple. es decir que nada de lo que suceda en ese estado se resolverá. Un simple sentido. y dispuestos a vivir. El intervalo de dos de esos ruidos privilegiados nos resulta tan nítido como cada uno' de ellos. es decir. y que le sirven de referencia. a respirar. tan pronto como esta forma sensible adquiere por su propio efecto una importancia tal que se impone. a pensar de acuerdo con un régimen y bajo leyes que ya no son del orden práctico—.

ciones sucesivas o simultáneas. si un diapasón o un instrumento bien afinado se pusiera a vibrar. Pero vuelvo a mi propósito. de inmediato. Me limito a señalar que el contraste entre el ruido y el sonido es el de lo puro y de lo impuro. un sonido que se produce evoca. que esa constitución ha podido ser controlada. una puerta. el comienzo del mundo. con todas sus 87 . por sí solo. instrumentos de medida. el universo musical. El universo musical estaba en ustedes. De todo ello resulta que la música se ha hecho un campo propio absolutamente suyo. donde oyen el ruido de mi voz. del orden y del desorden. que ese discernimiento entre las sensaciones puras y las otras ha permitido la constitución de la música. Mientras un ruido se limita a despertar en nosotros un acontecimiento aislado cualquiera —un perro. en realidad. un coche—. El mundo del arte musical. unificada y codificada gracias a la intervención de la ciencia física. tendrían la sensación de un comienzo. que ha sabido adaptar la medida a la sensación y obtener el resultado capital de enseñarnos a producir esa sensación sonora de manera constante e idéntica por medio de instrumentos que son. y ustedes mismos se organizarían inconscientemente para acogerlo. mundo de los sonidos. que no puede mezclarse con los otros. está bien separado del mundo de los ruidos. De este modo el músico se encuentra en posesión de un sistema perfecto de medios bien definidos que hacen corresponder exactamente las sensaciones a actos. En esta sala en la que les hablo. apenas afectados por ese ruido excepcional y puro. al instante se crearía una atmósfera muy distinta. encadenamientos y crecimientos que podemos llamar inteligibles: es la razón por la que en música existen las posibilidades abstractas. se anunciaría un nuevo orden.

El Universo poético no se crea tan poderosa y fácilmente. un conjunto de medios hechos expresamente para su arte. Por el contrario. Cada palabra es una reunión instantánea de un sonido y de un sentido que no tienen relación entre sí. ni físico que haya determinado las relaciones de esos elementos. pero el poeta está privado de las inmensas ventajas que posee el músico. Cada frase es un acto tan complejo que nadie. una especie de hechizo o de cristal de Venecia. un universo cristalino espera el choque molecular de un pequeñísimo cristal para afirmarse. No tiene ante sí. Nada puro.relaciones y proporciones —como en un líquido saturado de sal. mientras resuena y domina la sinfonía. sucede que enseguida tenemos la impresión de una ruptura. Aquí. puede estar cargado de 88 . ni metrónomos. las fluctuaciones fonéticas y semánticas del vocabulario. Existe.. Un discurso puede ser lógico. y muy diversamente entendidas y pronunciadas.. ni diapasones. caprichosamente codificadas. Tiene que tomar el lenguaje: la voz pública. Algo indefinible. ni constructores de gamas o teóricos de la armonía. caprichosamente creadas y transformadas. cae una silla. una persona tose o se cierra una puerta. No oso decir: la idea cristalina de tal sistema. dispuesto para un disfrute de belleza. Y he aquí la contraprueba de nuestra pequeña experiencia: si en una sala de conciertos. y la confusión resultante en ocasiones.. sino una mezcla de excitaciones auditivas y psíquicas perfectamente incoherentes. creo. ha podido hasta ahora dar una definición que resista. ustedes conocen cuál es la diversidad de sus usos.. esa colección de términos y de reglas tradicionales e irracionales. en cuanto a las modalidades de esa acción. se ha roto o resquebrajado. En cuanto a la utilización de ese medio.

de la lógica. para realizar esa acción. sensorial y motriz. que estoy. y perfectamente absurdo e insignificante. En cuanto a mí. Observen el esfuerzo que exigiría la acción del poeta si tuviera que resolver conscientemente todos esos problemas. siempre nos enseña algo. pero sin ritmo y sin medida alguna. a conocer y organizar todas las funciones de las que sabemos que tienen que hacer lo que les toca. Pero aun cuando esta tentativa imaginativa y analítica a un tiempo es burda. enumerar todas las ciencias creadas para ocuparse afe esta diversidad y estudiar cada una alguno de sus aspectos. de la sintaxis. sufre una oculta transfor89 . a satisfacer no solamente a la armonía. Pero basta para hacer concebir su extraña multiplicidad. pues está por turno sometido a la jurisdicción de la fonética. vago y delicioso. suponiendo que estemos obligados. Puede ser agradable al oído. un hombre que. sin contar las reglas convencionales. de la semántica.sentido.. obligado a especular a un tiempo sobre el sonido y el sentido. de la retórica y de la filología. Un poeta es. puede ser claro y vano.. He ahí al poeta enfrentado con esta materia verbal. tengo la costumbre o la manía de no apreciar las obras más que como acciones. sino también a condiciones intelectuales y estéticas variadas. lo confieso. al período musical. a partir de tal incidente.. que no es sino la multiplicidad de la vida misma.. Siempre es de interés intentar reconstituir una de nuestras actividades complejas.. mucho más atento a la formación o a la fabricación de las obras que a las obras mismas.. una de nuestras acciones complejas que exigen de nosotros una especialización a la vez mental. a mis ojos. la prosodia y la etimología. Se puede analizar un texto de muchas maneras diferentes. sin omitir la métrica.

descubrirá que tiene bastante más que hacer con ella que pedir mermelada o negar los pequeños crímenes que ha cometido. un sistema viviente productor de versos. Pero. Al cabo de unos meses de vida. En efecto. descubrirá no sólo que puede andar. permite una infinidad de creaciones y de variaciones o de figuras. elaborará ficciones que le 90 . Se apoderará del poder del razonamiento. Ha inventado y descubierto simultáneamente una especie de utilidad de segundo orden para sus miembros. Del mismo modo que en los animales vemos de repente revelarse un cazador hábil. un perforador de túneles y de gakrías. un edificador de puentes. Se aparta de su estado ordinario de disponibilidad general. y no solamente andar y correr. en respuesta a sus necesidades o a sus. ¿encontrará un desarrollo análogo? Progresará en las posibilidades de su facultad de hablar. Lo que equivale a decir que ahora posee dos clases de posibilidades de las que las circunstancias accidentales de cada instante sacarán lo que puedan.mación. un constructor de nidos. vemos declararse en el hombre ésta o aquella organización creada. que aplica sus funciones a alguna obra determinada. esta nueva forma de acción. la Danza. a hablar y a andar. mientras que el andar es en resumidas cuentas una actividad bastante monótona y poco perfectible. Piensen en un niño muy pequeño: ese niño que hemos sido llevaba en sí muchas posibilidades. ha aprendido al mismo tiempo. o casi al mismo tiempo. sino también correr. en lo que se refiere a la palabra. y veo que se construye en él un agente. Habiendo aprendido a servirse de sus piernas. una generalización de su fórmula de movimiento. Eso es un gran acontecimiento. Ha adquirido dos tipos de acción. sino también bailar. distintas figuraciones.

paralelamente a la Marcha y a la Danza. Es. el estado de mi cuerpo.divertirán cuando está solo. pero alguien lo había visto antes que yo. el impulso de mi deseo. Esto. apunta a un objeto concreto. de mi vista. No hay desplazamientos mediante la marcha que no sean adaptaciones especiales. lo mismo que la prosa. La marcha. se forma finalmente en el rostro de quien la solicitaba al espacio vacío. Son circunstancias actuales. Así. He aquí. Ese paralelismo me ha impresionado y seducido desde hace mucho tiempo. en efecto. no es más que un objeto ideal. le prescriben su dirección. cómo se desarrolla nuestra comparación. según Racan. del terreno. como la necesidad de un objeto. se instalarán y se distinguirán en él los tipos divergentes de la Prosa y de la Poesía. y le dan un término finito. Todas las características de la marcha se deducen de esas condiciones instantáneas y que se combinan singularmente cada vez. un estado. Malherbe. No va a ninguna parte. La danza es algo muy distinto. sin duda. un sistema de actos. un extremo de vida. Es un acto dirigido hacia algo que es nuestro fin alcanzar. por la meta alcanzada. una sonrisa. un encantamiento. su velocidad.. Si persigue un objeto. Veo una analogía sustancial y tan fecunda como las que se encuentran en la física cuando se señala la identidad de las fórmulas que representan la medida de fenómenos muy diferentes en apariencia. pero que tienen su fin en sí mismos. que. se repetirá palabras que amará por su extrañeza y misterio. pero que cada vez son abolidas y como absorbidas por la realización del acto. en mi opinión. los que ordenan su paso a la marcha. etc. es más que una simple comparación. un fantasma de flor. lo utilizaba. 91 .

cuyo fin está situado en alguna parte en el medio que nos rodea. Es la razón por la que hay que abstenerse de razonar sobre la poesía como se hace sobre la prosa. Prosa y poesía se sirven de las mismas palabras. que se sirve de los mismos órganos. movimiento que se desinteresa casi enteramente de la vista. de los mismos huesos. Pero. mediante un movimiento periódico que puede ejecutarse en el lugar. y cualquiera que fuera el acto. el fin ha absorbido el medio. un cierto estado. cuando se quiere encontrar en la otra. pero coordinados y excitados de otro modo. de los mismos músculos que ésta. por diferente que sea esta danza de la marcha y de los movimientos utilitarios. coordinados y excitados de otro modo. el fruto. el objeto de su deseo y deseo que le ha sacado de su reposo.No se trata por lo tanto de efectuar una operación acabada. Exactamente lo mismo sucede con el lenguaje útil: el 92 . en muchos casos. Pero ésta es la gran y decisiva diferencia. Es aquí donde nos acercamos a la prosa y a la poesía en su contraste. sino de crear. inmediatamente esta posesión anula definitivamente todo su acto. pero que se excita y se regula por los ritmos auditivos. y de entretener exaltándolo. de la misma sintaxis. el efecto devora la causa. si bien los elementos de esos modos de funcionamiento son idénticos. sólo queda el resultado. cuando alcanza el lugar. tengan a bien observar esta advertencia infinitamente simple. Lo que es cierto sobre una deja de tener sentido. La prosa y la poesía se distinguen entonces por la diferencia de ciertas relaciones y asociaciones que se hacen y se deshacen en nuestro organismo psíquico y nervioso. Cuando el hombre que marcha alcanza su meta —se lo he dicho—. de las mismas formas y de los mismos sonidos o timbres. el libro.

el sentido del discurso. y sabré que fui comprendido por el hecho sorprendente de que mi discurso ha dejado de existir: es reemplazado enteramente por su sentido. ese lenguaje que ha cumplido su cometido. Asocien por otra parte. al punto conjugado del primero. reacciones o actos que les pertenecen: en suma. el poema no muere por haber vivido: está hecho expresamente para renacer de sus cenizas y ser de nuevo indefinidamente lo que acaba de ser. por una modificación interior de ustedes. Esta es una propiedad admirable y característica entre todas. cuyo único destino es ser comprendido. Supongan que uno de esos puntos extremos representa la forma. Observen entonces los efectos de la poesía en ustedes 93 . en una palabra. para que se transforme radicalmente en otra cosa en la mente de ustedes. Me gustaría darles una imagen simple. Piensen en un péndulo que oscila entre dos puntos simétricos. los caracteres sensibles del lenguaje. mi mandato o mi opinión. los acentos. las imágenes. por imágenes. todo aquello que constituye el fondo. las impulsiones virtuales y las formaciones de comprehensión. La poesía se reconoce en esta propiedad de hacerse reproducir en su forma: nos excita a reconstituirla idénticamente.lenguaje que acaba de servirme para expresar mi designio. en una palabra. impulsos. el sonido. se desvanece apenas llega. De ello se deduce que la perfección de esa especie de lenguaje. al otro punto. las excitaciones del sentimiento y de la memoria. la Voz en acción. Lo he emitido para que perezca. todos los valores significativos. Por el contrario. mi deseo. el ritmo. consiste evidentemente en la facilidad con la que se transforma en otra cosa muy distinta. el movimiento. es decir. las ideas. el timbre.

entrec el poema y el estado de poesía. Nuestro péndulo poético va desde nuestra sensación hacia alguna idea o sentimiento. sentimiento. es siempre. el significado que se da a conocer en ustedes. en cada verso. y vuelve hacia algún recuerdo de la sensación y hacia la acción virtual que reproduciría esa sensación. Encontrarán que. lo que simplemente quiere decir que podríamos pasarnos sin ella. el esbozo de nuestras 94 . No hay otra definición del presente que la sensación misma. Ahora bien. entre la forma y el fondo. La previsión y sus tanteos. imagen. Así. el proyecto. El principio esencial de la mecánica poética —es decir. lo que es sensación es esencialmente presente. quizá completada por el impulso de acción que modificaría esa sensación. se manifiesta una simetría. el deseo. otra expresión. El péndulo viviente que ha descendido del sonido hacia el sentido tiende a ascender hacia su punto de partida sensible. lo que es propiamente pensamiento. entre el. pide otra vez esa forma. Introduzcamos aquí una pequeña observación que llamaré «filosófica». de alguna manera. una igualdad de importancia. que se opone a la ley de la prosa —la cual decreta la desigualdad de los dos constituyentes del lenguaje—. sonido y el sentido. La memoria es la sustancia de todo pensamiento. otra respuesta que esa música misma que le ha dado origen. Pero por el contrario.mismos. como si el sentido mismo que se le propone a su espíritu no encontrara otra salida. lejos de destruir la forma musical que les ha sido comunicada. producción de cosas ausentes. de las condiciones de producción del estado poético mediante la palabra— es a mis ojos ese intercambio armónico entre la expresión y la impresión. de valor y de poder que no hay en la prosa.

EQUUS en latín y CHEVAL en francés. entre el Pensamiento y la Voz. son la principal actividad interior de nuestros seres. el trabajo que hace vivir en nosotros lo que no existe. de nuestro estómago que reclama algún subsidio. Se deduce de ese análisis que el valor de un poema reside en la indisolubilidad del sonido y del sentido.. Digo: maravilloso en el sentido que damos a ese término cuando pensamos en los prestigios y en los prodigios de la antigua magia. IPPOS en griego. nuestras fuerzas actuales. entre la Presencia y la Ausencia. No hay que olvidar 95 . ninguna operación sobre esa idea me revelará ninguna de esas palabras —sin lo cual sabríamos fácilmente todas las lenguas empezando por la nuestra. en su sillón. la imagen por la realidad^ y que nos produce la ilusión de ver. esta es una condición que parece exigir lo imposible. que nos hace tomar la parte por el todo. oscila el péndulo poético. pero ninguna operación sobre cualquiera de esos términos me dará la idea del animal en cuestión. El pensamiento es. Entre la Voz y el Pensamiento. de nuestros temores. en suma. aunque no sea excesivamente raro. lo queramos o no.esperanzas.. a la llamada del teléfono o a la orden. con su cigarrillo. Y sin embargo es quehacer del poeta darnos la sensación de la unión íntima entre la palabra y la mente. de sentir. que le presta. La misma cosa se llama HORSE en inglés. Hay que considerar que el resultado es realmente maravilloso. no menos ajena. que dejamos. a la espera de recuperarlo bruscamente. Ahora bien. Digo maravilloso. de poseer independientemente de nuestro querido viejo cuerpo. N o hay ninguna relación entre el sonido y el sentido de una palabra. de actuar.

Las fórmulas mágicas están con frecuencia privadas de sentido. Actúan sobre nosotros a la manera de un acorde musical. El estado en el que la indivisibilidad del 96 . oh dolor mío.. En el segundo de estos versos. pero no se pensaba que su poder dependiera de su contenido intelectual.. con los mismos medios que. en general. La impresión producida depende ampliamente de la resonancia. Escuchemos ahora versos como estos: Madre de los Recuerdos. el acorde de las vagas ideas de Sensatez y de Dolor. Amante de las amantes. fase durante la cual el sonido y el sentido de la palabra adquieren o guardan una importancia igual —lo que está excluido de los hábitos del lenguaje práctico lo mismo que de las necesidades del lenguaje abstracto—. del ritmo. y bastante más en la eficacia del sonido de esta palabra que en su significado. pero resulta también de la simple aproximación de los significados. del número de las sílabas.que la forma poética ha estado destinada durante siglos al servicio de los encantamientos. Estas palabras actúan sobre nosotros (al menos sobre algunos de nosotros) sin enseñarnos gran cosa. Nos enseñan quizá que no tienen nada que enseñarnos. nos enseñan algo. no habría podido hacerlo si se hubiera encontrado en un estado en el que la forma y el fondo se hubieran propuesto separadamente a su mente. que ejercen. o bien: Sé sensato. Los que se dedicaban a esas extrañas operaciones debían necesariamente creer en el poder de la palabra. y la tierna solemnidad del tono producen el inestimable valor de un hechizo: el ser momentáneo que ha hecho este verso. Se hallaba por el contrario en una fase especial de su campo de existencia psíquica.. una función muy distinta.. y mantente más tranquilo.

se encuentran diseminadas. algunos. en el que todas las propiedades de nuestro lenguaje se encuentran indistintamente pero armónicamente llamadas. los malos días y los disgustos han desaparecido. es un estado relativamente raro. que sólo ven la perfección 97 . no basta para producir ese objeto completo. esa recopilación de aventuras galantes para el espíritu que nos ofrece un noble poema. donde a veces las descubre el azar. han adquirido todo su esplendor por un trabajo inteligente. las cantidades de tiempo. Es raro ante todo porque tiene contra él todas las exigencias de la vida. Esas parcelas de metal retenidas en una materia informe. sin otro cansancio que el de escribir o dictar. por muy bien dotado que esté. Así solamente obtenemos fragmentos. Pero este estado de modificación íntima. sembradas. un sistema continuo y completo de afortunados aciertos. que las reúne. esos cristales de curioso aspecto. las piedras que serán talladas. pueda improvisar de una vez. Esas riquezas no serían nada sin el trabajo humano que las retira de la noche tosca en la que dormían. porque se opone a la simplificación burda y a la especialización creciente de las notaciones verbales. esa composición de bellezas. a continuación. la espera. las modifica y las organiza en aderezos. Notamos ante un bello poema que hay pocas posibilidades para que un hombre. borrados por el supremo examen del espíritu sobre su obra. el oro. Un trabajo de esta clase es el que realiza el auténtico poeta. avaramente ocultas en una porción de roca o de arena. las repeticiones. los diamantes. la posibilidad de su combinación íntima e indisoluble son requeridos y pedidos y en ocasiones ansiosamente esperados. los arrepentimientos. Al igual que los rastros del esfuerzo. Todas las cosas preciosas que se encuentran en la tierra. el deseo.sonido y del sentido.

. Es la ley de bronce de la Literatura. Hacen del poeta una especie de médium momentáneo. Infinito para él. engañosa y engañándose. es necesario no concebir en absoluto lo que es el trabajo de la mente. los desfallecimientos de la atención. si ese caos que contiene todo no contuviera también algunas oportunidades serias de conocerse a sí mismo y de elegir en sí lo que merece ser retirado del instante mismo y cuidadosamente empleado? 98 . por ejemplo. Si uno se complaciera en desarrollar rigurosamente la doctrina de la inspiración pura. no tiene ninguna necesidad de comprender lo que escribe. Pero todo poeta verdadero es necesariamente un crítico de primer orden. dictado por una voz misteriosa. La mente es terriblemente variable. En realidad. y por último nos hacen meditar esta sentencia: lo que vale para uno solo no vale nada.del resultado. el azar de las asociaciones. Digo: infinito para él. ay.. en el poeta hay una clase de energía espiritual de naturaleza especial: se manifiesta en él y se le revela en algunos minutos de un infinito valor. pues la experiencia. lo contemplarán como una especie de prodigio que llaman INSPIRACIÓN. Se encontraría. Podría escribir poemas en una lengua que ignorara. Para figurárselo... nos enseña que esos instantes que nos parecen de valor universal a veces no tienen porvenir. esa lucha contra la desigualdad de los momentos. los entretenimientos exteriores. a entregar a desconocidos lo que posee de lo desconocido. se deducirían consecuencias bien extrañas. fértil en problemas insolubles y en soluciones ilusorias. ¿Cómo saldría una obra notable de ese caos. que ese poeta que se limita a transmitir lo que recibe.

rejuvenecido. como en el acto mismo del pensamiento y en su ejercicio. y se habrán desembarazado de los problemas de los otros. Grandes poetas lo han intentado en ocasiones. como la historia literaria nos enseña. la filosofía más auténtica no se encuentra tanto en los objetos de nuestra reflexión. Quizá lo hayan aligerado. la modificación final de una mente ha sido utilizada para comunicar ideas «abstractas». que son por el contrario ideas independientes de su forma —o las creíamos tales—. Pero. el lenguaje cuya forma. El DE NATVRA RERVM está aquí en conflicto con la naturaleza de las cosas. tiene la misma potencia que el fondo. que la poesía se ha dedicado a enunciar tesis o hipótesis. sus asombros que no deben nada a nadie. En mi opinión. Pero no hay que buscar su filosofía real en aquello que dice más o menos filosófico. de los que sienten verdaderamente e inmediatamente el aguijón intelectual. todo su vocabulario tradicional. sea cual sea el talento prodigado en estas muy nobles empresas. Quiten a la metafísica todos sus términos favoritos o especiales. para no tener otra ocupación que sus propias dificultades. y que el lenguaje completo que es el suyo. El estado del hombre que danza no es el mismo que el del hombre que se 99 .No es todo. El estado del lector de poemas no es el estado del lector de puros pensamientos. es decir. es decir la acción y la sensación de la Voz. de razonamiento justo y de pensamiento abstracto. y quizá constatarán que no han empobrecido el pensamiento. Todo verdadero poeta es bastante más capaz de lo que en general se sabe. no puede evitar que la atención dedicada a seguir las ideas no entre en competición con la que sigue el canto. Sin embargo ha sucedido muchas veces.

Un poeta. ni aquí ni en otra parte. Lo he dicho porque lo he observado. otra pretensión u otra excusa que el recurso a mi propia experiencia. su filosofía.adentra en una tierra difícil de la que hace el levantamiento topográfico y la prospección geológica. en mí y en algunos otros. un arquitecto no está necesariamente construido con materiales preciosos. de decisiones. He dicho sin embargo que el poeta tiene su pensamiento abstracto.. Pues bien. un poema es una especie de máquina de producción del estado poético por medio de las palabras. o bien a la observación más común. si se quiere. que mi trabajo exigía de mí no solamente esa presencia del universo poético de la que les he hablado. No tengo. Alguien me enseñó un día que el lirismo es entusiasmo. Le respondí que estaba en lo cierto. otra referencia. pues nada es 100 . es bastante diferente de lo que es como productor de esos elementos preciosos de los que toda poesía debe estar compuesta. y que todo el mundo sabía que para construir una locomotora. Ahora bien.. y. En realidad. en tanto que arquitecto de poemas. sino cantidad de reflexiones. pero que no se trataba de privilegio de la poesía. es indispensable que el constructor coja la marcha de noventa millas por hora para ejecutar su trabajo. pero cuya composición se distingue y exige un trabajo mental muy distinto. sin las cuales todos los dones posibles de la Musa o del Azar se mantenían como materiales preciosos en una cantera sin arquitecto. y que las odas de los grandes líricos fueron escritas de una vez a la velocidad de la voz del delirio o del viento del espíritu soplando en tempestad. he observado. El efecto de esta máquina es incierto. siempre que he trabajado como poeta. y he dicho que se manifestaba en su acto mismo de poeta. de elecciones y de combinaciones.

esta obra poderosa y perfecta que le transporta a un mundo en el que las cosas y los seres. de nuestra memoria y de nuestro poder de acción verbal. de nuestro intelecto. vislumbres de expresión acumulados durante meses de investigación. Quizá debiera señalar aquí que la ejecución de una obra poética —si se considera como el ingeniero de antes puede considerar una locomotora. tan raramente concillados en el tren ordinario de nuestra vida. los sonidos y las significaciones proceden de la misma energía. que únicamente tienen entre sí 101 . pues eso solamente puede ser una forma excepcional de excitación que realiza la exaltación simultánea de nuestra sensibilidad. si mi comparación mecánica les parece burda. En ningún arte es mayor el número de condiciones y funciones independientes a coordinar. Podrá atribuir a la inspiración mucho más de lo que puede dar. haciendo explícitos los problemas a resolver— nos parecería imposible. cualquiera que sea el resultado y su incertidumbre. Imaginará al personaje que se necesitaría para crear sin interrupciones. Si el término máquina les choca. se intercambian y se responden de acuerdo con leyes de resonancia excepcionales. En unos minutos recibirá ese lector el choque de hallazgos. la construcción de la máquina exige la solución de cantidad de problemas. las pasiones y los pensamientos. sin retoques. comparaciones. en materia de acción sobre los espíritus. de paciencia y de impaciencia. sin dudas. es decir. la acción del poema sobre un lector se realizará en unos minutos. Pero.seguro. Me limito a recordarles lo que he dicho respecto al sonido y el sentido. de espera. N o les infligiré una demostración minuciosa de esta proposición. sírvanse observar que si el tiempo de composición de un poema incluso muy corto puede consumir años.

que se busca un sentido en el espacio de mi alma. por el contrario. y el trabajo (un trabajo muy largo) se impuso.. determinando progresivamente el tema. y esa frase suponía. el de los versos franceses de diez sílabas.. surgió primeramente por un verso de ocho sílabas cuya sonoridad se compuso por sí misma. de la que era una parte. una palabra. un incidente exterior o interior: un árbol. un esbozo de expresión que busca su causa. Pero ese verso suponía una frase. pero otras veces es. un rostro. una necesidad de traducir lo que se siente. Mi poema El Cementerio marino se inició en mí por un cierto ritmo. El poeta se despierta en el hombre por un acontecimiento inesperado. si había existido. no sé cuál es la virtud que reside en ciertos momentos de ciertos seres que simplifica las cosas y reduce las insuperables dificultades a las que me refería a la medida de las fuerzas humanas. un «sujeto». un elemento de forma. muchas otras frases. de vez en cuando algún medio de expresión quiere servir a alguna cosa. debido a su doble naturaleza. en esas cantidades complejas que los geómetras manejan con tanto amor.una relación de pura convención. A menudo las palabras me hacen pensar. Pero en poesía las condiciones métricas y musicales limitan mucho la indetermina102 . Poco a poco las palabras flotantes se fijaron. Otro poema. Yo todavía no tenía ninguna idea que pudiera llenar esta forma. Por suerte. una emoción. La pitonisa. Un problema de esa clase admite una infinidad de soluciones. y se trata por tanto de hacerlos colaborar tan eficazmente como sea posible. cortado en cuatro y seis. Y unas veces es una voluntad de expresión la que comienza la partida. Observen bien esta posible dualidad de entrada en el juego: de vez en cuando una cosa quiere expresarse.

¿Encuentran quizá bastante singular mi concepción del poeta y del poema? Intenten imaginar lo que supone el menor de nuestros actos. una idea de algún yo maravillosamente superior a Mí. perpetuamente alterado. lo real y lo imaginario. proliferó y engendró todo aquello que le faltaba:. capaz de comunicar sin debilidades. sin herir el oído y sin romper la esfera instantánea del universo poético. Piensen en todo lo que debe suceder en el hombre que emite una pequeña frase inteligible. algunos versos por encima de él. sin esfuerzo aparente. ante el poeta. Piensen también que entre todas las artes. el sentido. mancillado. sumergido en el medio (sin duda nutritivo) que le ofrecían el deseo y la espera de mi pensamiento. porque. el lenguaje común. Me disculpo por haber elegido mis ejemplos en mi pequeña historia. la lógica. la nuestra es posiblemente la que coordina la mayor cantidad de partes o de factores independientes: el sonido.. pero no podía cogerlos en otra parte. la sintaxis y la doble invención del fondo y de la forma. y todo ello por medio de ese medio 'esencialmente práctico. Esto es lo que sucedió: mi fragmento se condujo como un fragmento vivo. que realiza todos los oficios..ción. ideal. 103 . del que nosotros tenemos que sacar una Voz pura. y evalúen todo lo que hace falta para que un poema de Keats o de Baudelaire llegue a formarse sobre una página vacía. y muchos versos por debajo.

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podían sin embargo. si no ser enseñadas. Les agradezco. la edad era una Lección inaugural del curso de Poética en el Collége de France. a la proposición que se les ha sometido de instituir una enseñanza que se intitulara Poética. 105 . Publicado como folleto por cuenta del autor y de los profesores del Collége de France. el honor que me hacen al acogerme entre ustedes y la confianza que han otorgado. ya de toda una vida. Señores Profesores. en consecuencia. SEÑORES. Recogida en Varíete V. 1938. ser de algún modo comunicadas como fruto de una experiencia individual. y que no pueden serlo a causa de su naturaleza casi toda interior y de su estrecha dependencia de las personas mismas que se interesan por ella.5 Primera lección del curso de Poética SEÑOR MINISTRO. y que. SEÑORAS. y en segundo a quien se la sometía. 10 de diciembre de 1937. 1944. Quizás hayan pensado que determinadas materias que no son propiamente objeto de ciencia. Es para mí una sensación bastante extraña y muy conmovedora subir a esta silla y comenzar una carrera completamente nueva a la edad en que todo nos aconseja abandonar la acción y renunciar a la empresa. al menos. SEÑOR ADMINISTRADOR. en primer lugar.

Por último. que él estaba a punto de abandonar. Joseph Bédier. Mi gratitud se dirige igualmente a mis colegas de la Academia francesa que han tenido a bien unirse a ustedes para presentar mi candidatura.especie de condición que. quien poniéndose de acuerdo con algunos de ustedes. Mi primera ocupación ha de ser explicar ese nombre de «Poética». tuvo la idea que hoy se cumple. y no les hablaré de su dulce y persuasiva autoridad de administrador. tampoco sabría entregarme a la explicación de mi tarea sin testimoniar primero mis sentimientos de reconocimiento. de convenciones o de pretextos relativos a la composición de poemas 106 . Me ha venido al espíritu y me ha parecido el único adecuado para designar la clase de estudio que me propongo desarrollar en este curso. Normalmente se escucha este término para toda exposición o recopilación de reglas. Agradezco por último al Sr. El me sedujo al encanto de su Casa. que he restituido en un sentido primitivo. Ministro de Educación nacional el haber admitido la transformación de esta silla y también haber propuesto al Sr. en ese caso tan particular. N o es este el lugar para recordar la gloria y los insignes méritos del sabio y del escritor. Señores. honra de las letras francesas. Pero me resulta difícil callar que fue él. y él quien me persuadió de que podría ocupar este asiento al cual nada me permitía aspirar. que no es el que está al uso. fue en alguna conversación con él en la que la rúbrica de esta silla surgió de nuestro intercambio de preguntas y reflexiones. se podía justificar. Señores Profesores. Presidente de la República el decreto de mi nombramiento. de respeto y de admiración hacia mi ilustre amigo el Sr.

la idea de una especie de legalidad se introdujo y sustituyó las recomendaciones de origen empírico del comienzo. conoció un gran y duradero favor a causa de la extrema facilidad que daba para juzgar y clasificar las obras. y que podían y debían aprenderse. antaño. poco a poco. y el rigor de la regla se produjo. y atribuirle otra función. y que le interesaba conocerlo y respetarlo. la crítica se armó. a ciertas formas o modos obligatorios que se imponían a todas las obras del mismo género. por simple referencia a un código o a un canon bien definido. e incluso condiciones muy severas. Se razonó. Se expresó en fórmulas concretas. cada una según su naturaleza. al tiempo que en ocasiones 107 . Todas las artes admitían. fuesen prueba suficiente para justificar esta obra y asegurarle un valor universal. muy pronto. dispensaban al artista de una cantidad de decisiones sumamente delicadas y le descargaban de muchas responsabilidades en materia de forma. No se aceptaba que los efectos que puede producir una obra. Pero. por poderosos o acertados que fueran.líricos y dramáticos o bien a la construcción de versos. estar sometidas. Para aquellos que pensaban producir derivaba otra facilidad de esas reglas formales. que oponía a los impulsos del artista dificultades razonadas. Condiciones muy restringidas. lo mismo que se hace la sintaxis de una lengua. y se llegó a esta paradójica consecuencia: que una disciplina de las artes. que en cada una de las artes existían prácticas a recomendar. Pero puede parecemos que en ese sentido ha envejecido con la cosa misma. Se había reconocido. y por la autoridad de grandes hombres. observaciones y restricciones favorables para el mayor éxito del objetivo del artista. El hecho no llevaba consigo el derecho.

y dar origen o no a una actitud interrogativa más o menos pronunciada. Y así he creído poder retomarla en un sentido que concierne a la etiología. quizá. tendrían que encontrarla así. su poder inmediato de producción. y la palabra «Poética» ya sólo despierta la idea de prescripciones molestas y caducas.incitaban a invenciones a las que una entera libertad nunca le hubiera conducido. e incluso. con el análisis que haría. Es concebible. Pero. es aquel que se acaba en alguna obra y que llegaré pronto a limitar a ese género de obras que se ha dado en llamar obras del espíritu. Aún más: ciertas mentes encontrarán no sólo vana sino nociva esta búsqueda. Pero. Se niega instintivamente a profundizarlas de no ser con el ejercicio de su arte. del que me quiero ocupar. que un poeta pueda legítimamente temer alterar sus virtudes originales. empleando para tal fin todos los medios físicos que pueden servirle. por esto último. toda obra puede o no inducirnos a meditar sobre esta generación. nuestro gesto más familiar. Parece que nuestro acto más simple. la era de autoridad en las artes ha pasado hace bastante tiempo. Podemos juzgarlo vano. lo deploremos o nos alegremos. más o menos exigente. por ejemplo. sin osar sin embargo pronunciarla Poiética. no podría realizarse. Son aquellas que el espíritu quiere hacerse para su propio uso. e incluso podemos considerar quimérica tal pretensión. y que 108 . el poiein. y a adueñarse más enteramente mediante razón demostrativa. que la constituye en problema. No se impone un estudio de tales características. la noción tan simple de hacer es la que quería expresar. El hacer. de la que la etimología se sirve cuando habla de funciones hematopoiéticas o galactopoiéticas. Como el acto simple del que hablaba.

En este punto. coordinar. Si lo han conseguido ha sido con la ayuda de dos condiciones que siempre podemos considerar independientes: una es. Aquiles no puede vencer a la tortuga si piensa en el espacio y en el tiempo. La historia de la Literatura busca las circunstancias exteriormente confirmadas en las que las obras se compusieron. interpretar. por otra parte. Nos informa sobre los autores. mi tarea debe necesariamente diferenciarse de la que cumple por una parte la Historia de la Literatura y. la producción misma 109 .el menor de nuestros poderes nos obstaculizaría. e incluso con mayor pasión. la acción que hace que la cosa hecha. que nos veamos arrastrados a considerar con mayor complacencia. sobre las vicisitudes de su vida y de su obra. No obstante. se manifestaron y produjeron sus efectos. necesariamente. Señores. Recoge las tradiciones y los documentos. No necesito recordarles la erudición y la originalidad de planteamientos con las que aquí mismo dispensó esta enseñanza su eminente colega Abel Lefranc. Pero el conocimiento de los autores y de su tiempo y el estudio de la sucesión de los fenómenos literarios solamente puede incitarnos a conjeturar lo que pudo suceder en lo íntimo de aquellos que hicieron lo necesario para conseguir ser inscritos en los fastos de la Historia de las Letras. la Crítica de los textos y de las obras. si tuviéramos que hacérnoslo presente a la mente y conocerlo a fondo para hacer uso de él. en tanto que cosas visibles y que han dejado huellas que se pueden recuperar. puede suceder por el contrario que esta curiosidad nos inspire un interés tan vivo y que demos una importancia tan eminente a seguirla.

que han impuesto su renombre y atendido a la transmisión. aunque el valor espiritual sea mucho más sutil que el económico. antes de especificar que se habla del lector o del auditor o del espectador. sin escoger entre sus diferentes especies. gustado de la obra producida. y nos ofrecerán también el mayor número de analogías. como lo son las necesidades de la existencia fisiológica. ya que está vinculado a necesidades infinitamente más variadas y no enumerables. bajo el nombre económico de consumidor. la conservación. si queremos tratar de lo que tienen en común. es decir. fusionar todos esos supuestos de las obras de todos los géneros. Por ello señalo esta adopción de algunas palabras de la Economía: tal vez me resulte cómodo reunir bajo los únicos nombres de producción y de productor las diversas actividades y los diversos personajes de los que tendremos que ocuparnos.de la obra. comparable al que representa en el mundo económico. la otra es la producción de un determinado valor de la obra. En cuanto a la noción de valor. Me detengo un instante. sabemos que representa en el universo del espíritu un papel de primer orden. Será igualmente cómodo. por aquellos que han conocido. no hay que tener miedo a mantenerse ante todo en las consideraciones más generales que son las que nos permitirán avanzar sin sentirnos obligados a volver excesivamente sobre nuestros pasos. Si queremos emprender la exploración del dominio del espíritu creador. el mayor número de expresiones aproximadas para la descripción de hechos y de ideas que escapan generalmente por su misma naturaleza a toda tentativa de definición directa. la vida ulterior. Acabo de pronunciar las palabras «valor» y «producción». 110 .

después de tantos siglos. un cuerpo (más o menos simple) bastante relevante y generalmente venerado. convirtiéndolos en objetos privilegiados. las ideas de creación y de acumulación de riqueza. política y economía son nociones que. Sin insistir en mi comparación económica. En el corazón mismo del pensamiento del sabio o del artista más absorto en su investigación. y por los mismos motivos. se entiende). Tanto por su similitud como por sus diferentes aplicaciones. de oferta y de demanda. y una política exterior. que parecen muy alejados unos de otros. es que la rareza.Si todavía conocemos la litada y si el oro sigue siendo. Además. se plantean los problemas de la relación de las personas con su medio social. y que parece 111 . es evidente que la idea de trabajo. la inimitabilidad y algunas otras propiedades distinguen al oro y a la Iliada. se presentan muy naturalmente en el campo que nos interesa. Generalizadas de esta manera. y siempre instantes en la proximidad de esos actos. Existe toda una política del poder intelectual. desde nuestra primera mirada al universo del espíritu. siendo ésta de la incumbencia de la Historia literaria. una política interior (muy interior. se imponen y parecen profundamente presentes en la mayor parte de esas creaciones. en patrones de valor. de la que debería ser uno de los principales objetos. y cuando podríamos esperar considerarlo como un sistema perfectamente aislable durante la fase de formación de las obras. existe también una analogía política entre los fenómenos de la vida intelectual organizada y los de la vida pública. esas nociones de los mismos nombres nos recuerdan que en dos órdenes de hechos. así como existe una analogía económica.

mediante esa sensación particular del juicio de terceros. es decir. que es casi imposible aislarla. debemos obligarnos a separar muy cuidadosamente nuestra investigación de la génesis de una obra de nuestro estudio de la producción de su valor. Si pretendemos proceder con tanto rigor como admite una materia así. y que es imposible reunir en un mismo estado y en una misma consideración. 112 . durante su trabajo. Y así. la observación del espíritu que produce la obra y la observación del espíritu que produce algún valor de esta obra. y modifica lo que produce su ser más interior. a veces se disfraza tan bien. de los efectos que puede engendrar aquí o allá. N o hay mirada capaz de observar a la vez esas dos funciones. y resulta de una preocupación más o menos consciente del efecto que se producirá y de sus consecuencias para el productor. en una u otra época. existe no sé qué fuente de presentimiento de las reacciones exteriores que provocará la obra en formación: el hombre está difícilmente solo. en un mano a mano con aquello que es más sí mismo y más impersonal. podemos tomar una u otra de esas dos actitudes que se excluyen. Sabemos no obstante que el verdadero sentido de tal elección o de tal esfuerzo de un creador se encuentra con frecuencia fuera de la creación misma. Así. observar que lo que podemos verdaderamente saber o creer saber en todos los campos. pero se compone tan sutilmente con los otros factores de la obra. el espíritu se dirige y vuelve a dirigir incesantemente de él Mismo al Otro. para demostrarlo. Basta.el más encerrado en su esfera propia. en nuestras reflexiones sobre una obra. en esta o aquella cabeza. Esta presencia actuante debe suponerse siempre sin miedo al error. no es otra cosa que lo que podemos observar o hacer nosotros mismos.

Hay malentendidos creadores. Las ideas que uno y otro se hacen de la obra son incompatibles. Únicamente podemos considerar la relación de la obra con su productor. el efecto de esta obra se declarará en unos instantes. La obra es para uno el término.productor y consumidor son dos sistemas esencialmente separados. por ejemplo. o bien todas las combinaciones de armonía y de orquesta que ha construido el compositor. o todas las meditaciones del filósofo y los años durante los cuales ha retrasado. entre el productor. Ahora bien. De ello derivan sorpresas muy frecuentes. Ha exigido meses e incluso años de reflexión. repeticiones. algunas de las cuales son favorables. Una ojeada bastará para apreciar un monumento considerable. o bien la relación de la obra con aquel a quien ella modifica una vez realizada. y reúne una cantidad de ensayos. retenido sus pensamientos. En dos horas. Hay que deducir que todo juicio que anuncia una relación en tres términos. eliminaciones y selecciones. todo el trabajo dedicado a ordenar su pieza y a formar uno a uno cada verso. todos los cálculos del poeta trágico. para experimentar el choque. Y hay cantidad de efectos —y de los más poderosos— que exigen la ausencia de toda correspondencia directa entre las dos actividades interesadas. La acción del primero y la reacción del segundo no pueden confundirse nunca. uno al otro. y puede también suponer la experiencia y las adquisiciones de toda una vida. esperando percibir y aceptar el ordena113 . Tal obra. la obra y el consumidor —y los juicios de ese género no escasean en la crítica— es un juicio ilusorio que no puede cobrar ningún sentido y que la reflexión invalida apenas se aplica. es el fruto de largos cuidados. para el otro el origen de desarrollos que pueden ser tan ajenos como se quiera.

Es una acción de desmesura. las posibilidades desgranadas. en el estado de obra acabada. las bellas sorpresas acumuladas. que se produce el gran efecto. todos esos actos de fe. las largas deducciones de elementos favorables. se entiende) comparar este efecto al de la caída en unos segundos de una masa que se hubiera subido. y esas personas se ven así llevadas a imaginar un ser con inmensos poderes. fragmento a fragmento. los razonamientos delicados cuyas conclusiones adquieren el aspecto de adivinaciones. a lo alto de una torre sin tomar en cuenta el tiempo ni el número de viajes. por el número de aciertos. Las personas que lo han experimentado. sucede. Se puede (muy burdamente. que a veces la torre es demasiado alta. y que se han sentido como abrumadas por la potencia. imaginarse todo el trabajo interno. a golpear. Pero el efecto. todos esos actos de elección. la cantidad de vida interior tratada por el alquimista del espíritu productor o escogido en el caos mental por un demonio tipo Maxwell. Lo que entonces nos produce la obra es inconmensurable con nuestras propias facultades de producción 114 . Se obtiene así la impresión de una potencia sobrehumana. la masa demasiado grande y el resultado observable nulo o negativo. capaz de crear esos prodigios sin otro efecto que el necesario para emitir lo que sea. en esta mecánica intelectual. sorprender. Supongamos. no siempre se produce. deslumbrar o desconcertar la mente del Otro.miento definitivo. bruscamente sometido a la excitación de esta carga enorme de trabajo intelectual. ustedes lo saben. ni deben. no pueden. por el contrario. todas esas transacciones mentales llegan por fin. por las perfecciones. en una palabra.

Se trata de una tercera consideración. no habría grandes hombres por sí mismos. aunque muy particular. Así es como el consumidor se convierte a su vez en productor: productor. nos hace comprender que la independencia o la ignorancia recíproca de los pensamientos y de las condiciones del productor y del consumidor es casi esencial a efectos de las obras. si los grandes hombres fueran tan conscientes como grandes. es decir. o bien el origen de otra determinada actividad y eso supone dos órdenes de modificaciones incomunicables en los que cada una nos pide una acomodación especial incompatible con la otra. en tanto que cosa sensible. Quizá. En resumen. o bien el término de determinada actividad. sin ponerle nada de nosotros mismos salvo lo que se puede aplicar indistintamente a todos 115 . del valor de la obra y después. cuando hablamos de obras del espíritu. Miramos entonces la obra como un objeto. Además.instantánea. se le atribuirán a una virtud singular de su mente. puramente objeto. entendemos. bien diferente de las otras dos. primero. ciertos elementos de la obra que han llegado al autor por algún azar favorable. Queda la obra misma. se convierte en productor del valor del ser imaginario que ha hecho lo que admira. y es a lo que quería llegar. El secreto y la sorpresa que los tácticos recomiendan a menudo en sus escritos están en este caso naturalmente asegurados. este ejemplo. De esta manera. en virtud de una aplicación inmediata del principio de causalidad (que no es en el fondo sino una expresión ingenua de uno de los modos de producción del espíritu).

Este tratamiento de las obras del espíritu no las distingue de todas las obras posibles. porque corresponden a maneras de superposición de la obra. Podemos medirlo según su naturaleza. Este es el punto a retener: Todo aquello que podemos definir se distingue de inmediato del espíritu productor y se opone. Estas distinciones que acabo de proponerles en la noción de obra. El espíritu sitúa fuera de su alcance aquello que ha definido bien. esta vez.los objetos: actitud que se define bastante por la ausencia de toda producción de valor. sino por la referencia más fácil a las observa116 . insólito. contar las palabras de un texto o las sílabas de un verso. y que la dividen. El espíritu hace al mismo tiempo de esto el equivalente de una materia sobre la cual puede operar o de un instrumento mediante el que operar. que ese soneto es incorrecto. ¿Qué podemos sobre este objeto que. y que tal página de Victor Hugo pertenece desde 1645 a un oscuro Padre Francois. y es en lo que demuestra que se conoce y que no se fía más que de aquello que no es él. Todo ello es el resultado de operaciones que pueden asimilarse a operaciones puramente materiales. nada puede sobre nosotros? Pero nosotros podemos sobre él. las sitúa y las retiene en la categoría de las cosas y les impone una existencia definible. que tal composición de un cuadro es una copia de tal otra. y tal empleo de las palabras. o fragmentos de la obra. constatar que tal libro ha aparecido en tal época. que hay un hemistiquio en Lamartine que existe en Thomas. a algún modelo. espacial o temporal. Podemos poner de manifiesto que tal razonamiento es un paralogismo. no por búsqueda de sutileza. que el dibujo de ese brazo es un desafío a la anatomía.

ciones inmediatas, tienden a poner en evidencia la idea que me servirá para introducir mi análisis de la producción de las obras del espíritu. Todo lo que he dicho hasta aquí se encierra en estas pocas palabras: la obra del espíritu sólo existe en acto. Fuera de este acto, lo que permanece no es más que un objeto que no ofrece ninguna relación particular con el espíritu. Transporten la estatua que admiran a un pueblo suficientemente diferente del nuestro: sólo es una piedra insignificante. Un Partenón no es más que una pequeña cantera de mármol. Y cuando un texto de poeta se utiliza como recopilación de dificultades gramaticales o ejemplos, deja inmediatamente de ser una obra del espíritu, puesto que el uso que se hace es enteramente ajeno a las condiciones de su generación, y por otra parte se le rehusa el valor de consumación que da un valor a esta obra. Un poema sobre el papel es solamente una escritura sometida a todo aquello que se puede hacer de una escritura. Pero entre todas sus posibilidades, hay una, y solamente una, que coloca por fin el texto en las condiciones en las que adquirirá fuerza y forma de acción. Un poema es un discurso que exige y que causa una relación continua entre la voz que es y la voz que viene y que debe venir. Y esta voz debe ser tal que se imponga, que excite el estado afectivo en el que el texto sea la única expresión verbal. Quiten la voz, y la voz precisa, todo se hace arbitrario. El poema se convierte en una sucesión de signos que sólo tienen relación para estar materialmente indicados unos después de otros. Por esos motivos, no dejaré de condenar la detestable práctica consistente en abusar de las obras mejor hechas para crear, y para desarrollar el sentimiento de la poesía 117

en los jóvenes, para tratar los poemas como cosas, para cortarlos como si la composición no fuera nada, para sufrir, si no exigir, que sean recitados de la forma que sabemos, empleados como pruebas de memoria o de ortografía; en una palabra, para hacer abstracción de lo esencial de esas obras, de lo que hace que sean lo que son, y no otras, y que les aporta su virtud propia y su necesidad. La ejecución del poema es el poema. Fuera de ella, esas sucesiones de palabras curiosamente reunidas son fabricaciones inexplicables. Las obras del espíritu, poemas u otras, se refieren únicamente a aquello que dio origen a lo que les dio origen, y absolutamente a nada más. Sin duda pueden plantearse divergencias entre las impresiones y las significaciones o mejor entre las resonancias que provoca, en una y otra, la acción de la obra. Pero he aquí que esta observación banal ha de adquirir, con la reflexión, una importancia de primera magnitud: esta posible diversidad de los efectos legítimos de una obra, es la marca misma del espíritu. Corresponde, además, a la pluralidad de las vías que se han ofrecido al autor durante su trabajo de producción. Y es que todo acto del espíritu mismo está siempre acompañado de cierta atmósfera de indeterminación más o menos sensible. Me excuso por esta expresión. No encuentro otra mejor. Situémonos en el estado al que nos transporta una obra, de esas que nos obligan a desearlas tanto más cuanto más las poseemos, o cuanto más nos poseen. Nos encontramos entonces divididos entre sentimientos nacientes en los que la alternancia y el contraste son relevantes. Sentimos, por una parte, que la obra que actúa sobre nosotros nos agrada tanto que no podemos 118

concebirla diferente. Incluso en ciertos casos de suprema satisfacción, sentimos que nos transformamos de una manera profunda, para convertirnos en aquel cuya sensibilidad es capaz de tal plenitud de delicia y de comprensión inmediata. Pero sentimos no menos fuertemente, y por un sentimiento muy distinto, que el fenómeno que causa y desarrolla en nosotros ese estado, que nos inflige la potencia, habría podido no ser, e incluso, habría debido no ser, y se clasifica en lo improbable. En tanto que nuestro goce o nuestra alegría es fuerte, fuerte como un hecho, la existencia y la formación del medio, de la obra generadora, de nuestra sensación, nos parecen accidentales. Esta existencia se nos presenta como el efecto de un azar extraordinario, de un don suntuoso de la fortuna, y es en lo que (no olvidemos fijarnos en ello) se descubre una analogía particular entre este efecto de una obra de arte y el de ciertos aspectos de la naturaleza: accidente geológico, o combinaciones pasajeras de luz y de vapor en el cielo de la tarde. En ocasiones, no podemos imaginar que un determinado hombre como nosotros sea el autor de un bien tan extraordinario, y la gloria que le concedemos es la expresión de nuestra impotencia. Pero cualquiera que sea el pormenor de esos juegos o de esos dramas que tienen lugar en el productor, todo debe acabarse en la obra visible, y encontrar por ese mismo hecho una determinación final absoluta. Este fin es el resultado de una sucesión de modificaciones interiores tan desordenadas como se quiera, pero que deben necesariamente resolverse en el momento en que la mano actúa, en un mandato único, acertado o no. Ahora bien, esta mano, esta acción exterior, resuelve necesariamente bien o mal el estado de indeterminación 119

al que yo aludía. La mente que produce parece por otra parte buscar el imprimir a su obra caracteres completamente opuestos a los suyos propios. Parece huir en una obra la inestabilidad, la incoherencia, la inconsecuencia que se reconoce y que constituyen su régimen más frecuente. Y por lo tanto, actúa contra las intervenciones en todos los sentidos y de todas las clases que tiene que sufrir a cada instante. Suprime la variedad infinita de los incidentes, desecha cualquier sustitución de imágenes, de sensaciones, de impulsiones y de ideas que atraviesan las otras ideas. Lucha contra lo que está obligado a admitir, a producir o a emitir, y, en suma, contra su naturaleza y su actividad accidental e instantánea. Durante su meditación, zumba alrededor de su propio punto de referencia. Todo le sirve para distraerse. San Bernardo observaba: «Odoratus impedit cogitationem». Hasta en la cabeza más sólida la contradición es la regla; la consecuencia correcta es la excepción. Y esta corrección misma es un artificio de lógico, artificio que consiste, como todos los que inventa el espíritu contra sí mismo, en materializar los elementos de pensamiento, lo que llama los «conceptos», bajo forma de círculos o de campos, en dar una duración independiente de las vicisitudes del espíritu a esos objetos intelectuales, pues, después de todo, la lógica no es sino una especulación sobre la permanencia de las notaciones. Pero he aquí una circunstancia sorprendente: esta dispersión, siempre inminente, es importante y concurre a la producción de la obra casi tanto como la concentración misma. El espíritu en acción, que lucha contra su movilidad, contra su inquietud constitucional y su diversidad propia, contra la disipación o la degradación natural de toda actitud especializada, encuentra, por otra parte, en esa misma condición, recursos incompara120

Estas son reservas de las que puede esperar todo. razones para esperar que la solución. Siempre puede presentir en su penumbra. que suponen molestias y límites en su empresa de construcción o de composición bien ordenada. la incoherencia. la imagen. la palabra que le falta están más cerca de lo que le parece. Esta imagen es únicamente una manera de expresar un hecho obser121 . habiéndolo definido por condiciones. Y el menor incidente lo revela. A veces invocamos lo que debería ser. Lo solicitamos. la señal. nos es como un objeto precioso que sujetaríamos y palparíamos a través de un paño que lo envuelve y lo oculta a nuestros ojos. y de los que todavía ninguno se separa para satisfacer nuestra exigencia. A veces aquello que deseamos ver aparecer en nuestro pensamiento (hasta un simple recuerdo). detenidos ante no sé qué conjunto de elementos que nos resultan igualmente inminentes. La inestabilidad. Parece que en este orden de las cosas mentales haya algunas relaciones misteriosas entre el deseo y el acontecimiento. Está. Nos presentamos nuestro deseo lo mismo que oponemos un imán a la confusión de un polvo compuesto. la verdad o la decisión buscada.bles. son igualmente tesoros de posibilidades cuya riqueza presiente en la cercanía del momento mismo en que se consulta. que sabe están a merced de una nadería. bastante más complejo que un campo magnético y que tenga el poder de atraer al espíritu a lo que nos conviene. en el que de repente se distingue un grano de hierro. y no nos pertenece. la inconsecuencia de las que hablaba. N o quiero decir que el deseo del espíritu cree una especie de campo. Imploramos de nuestro espíritu una manifestación de desigualdad. de esa misma perturbación insignificante que parecía distraerle y alejarle indefinidamente.

El instante siguiente tiene aquí poder absoluto sobre el producto del instante precedente. nunca nos sentimos seguros de que podremos volver a empezar sin completar o estropear lo que hemos detenido. la fuerza o la belleza del acontecimiento espiritual que termina nuestra espera. Pero nuestra voluntad. Toda obra exige acciones voluntarias (aunque incluya cantidad de constituyentes en los cuales lo que llamamos voluntad no participe). Cuando consideramos que hemos acabado algún pensamiento. El sonido de nuestra voz nos cerciora mucho más que ese firme propósito interior que ella pretende en voz bien alta que nos formemos. lo decimos para hacer que lo sea: recurrimos a los otros. que acaba nuestro pensamiento o hace desaparecer nuestra duda. Es que el espíritu reducido a su única sustancia no dispone de finitud y es del todo imposible que se enlace a sí mismo. se reducen siempre a una simple interrupción. nada es irrevocable todavía. En efecto.vado. sólo podemos actuar directamente sobre la libertad del sistema de nuestro espíritu. 122 . No tenemos ningún medio para alcanzar en nosotros lo que esperamos obtener. al mantenimiento o bien la renovación de algunas condiciones. Pero. la evidencia. sean cuales fueren la nitidez. pero en cuanto al resto. pues solamente podemos esperarlo. Cuando decimos que nuestra opinión sobre tal cosa es definitiva. Razón por la cual la vida del espíritu se divide contra sí misma tan pronto como se aplica a una obra. y hacerse obedecer. nuestro poder expresado. cuando intenta volverse hacia nuestro espíritu mismo. quiero decir en cuanto a las modificaciones y a las sustituciones que esta coacción hace posibles. esperamos simplemente que lo que deseamos se produzca. sobre el que volveré más adelante. Rebajamos el grado de esta libertad.

la producción de valor. Me encadene a la página que debo escribir o a la que quiero oir. Otras veces. es también cierto en el consumidor de la obra. el medio se opone al fin. como un desvío del curso natural de mi espíritu. Sabemos que con bastante frecuencia sucede que la solución deseada nos llega tras un tiempo de desinterés del problema. Pero en ambos casos. al precio de un cansancio 123 . mantener la dirección es cada vez % más penoso. la comprehensión. el trabajo se hace más sensible que su efecto. Esto que acabo de decir y que se aplica más especialmente al productor. en ambos casos entro en una fase de mínima libertad. ese resultado que esperamos y nuestro deseo. son de la misma sustancia mental y quizá se molestan el uno al otro por su actividad simultánea. por ejemplo. esta restricción de mi libertad puede presentarse bajo dos modos opuestos. y la tensión del espíritu ha de ser alimentada por recursos cada vez más precarios y cada vez más ajenos al objeto ideal del cual hay que mantener la potencia y la acción. lejos de sentirla como una molestia. el estado de indiferencia dispersa y reposante. y. y enturbia el juego de las ideas para reconstituir el desorden de los intercambios normales a corto plazo. el esfuerzo que gastará para una posesión más entera de la obra. Unas veces mi propia tarea me incita a proseguirla. y adelanto con tanta vida por la vía que se traza mi propósito que la sensación de fatiga disminuye. daría lugar a observaciones análogas. hasta el momento en que repentinamente obnubila verdaderamente el pensamiento. la coacción está en primer plano. me dedico. y como recompensa de la libertad dada a nuestro espíritu.Pues esta exactitud. que será. el interés excitado. En éste.

todos se identifican en el detalle de esta extraña vida del pensamiento. Artistas y sabios. Determinada obra que habíamos puesto aparte. La obra nos ofrece en cada una de sus partes el alimento y el excitante a la vez. inesperada claridad y noches oscuras. En todos los hogares del espíritu hay fuego y cenizas. Encuentro un poco por todas partes. el azar bajo mil formas. en la producción de las obras no distingo nada que me obligue nítidamente a crear una categoría de la obra de arte. Despierta continuamente en nosotros una sed y una fuente. Puede decirse que a cada instante la diferencia funcional de los espíritus trabajando es indiscernible. por otra parte. o recuperaciones muy apresuradas. descubrimos en algunas una particularidad que las agrupa y que las opone a todas las demás. No es demasiado fácil precisar ese término. tanteos. Entre esas obras. En recompensa de lo que le cedemos de nuestra libertad. no tenía nada que no fuera conforme a lo que podemos observar. mientras que. Ese es un gran contraste entre dos aplicaciones de nuestro espíritu. método y su contrario. nos da el amor de la cautividad que nos impone y el sentimiento de una 124 . atención. en los espíritus. En primer lugar. improvisaciones y ensayos. de las que cada una tiene con qué crear un deseo y con qué satisfacerlo. si es que hay necesidad de precisarlo. prudencia e imprudencia. Pero si dirigimos la mirada sobre los efectos de las obras hechas. se divide en partes enteras. nos procura el medio de hacer una distinción muy importante entre las obras del espíritu. el uso ha creado una categoría llamada de las obras de arte.rápidamente insoportable. Va a servirme para mostrarles que el cuidado que he puesto en especificar que sólo había que considerar las obras en acto o bien de producción o bien de consumación.

suspenden. Ahí tenemos un ejemplo de esas evaluaciones personales. cuyo acuerdo o desacuerdo nos da por fin todas las modulaciones de la sensación de vivir. como todo aquello que dispone de sensibilidad. aceleran. de descubrir. atacan de la forma más rápida los puntos estratégicos que dominan nuestra vida afectiva. en un autor. de potencia positivamente creadora. nos anima. El simple timbre del violoncelo ejerce sobre muchas personas un auténtico dominio visceral. nos revela que en él están muy distintamente dotadas de resonancia. nuestra propia energía que ella evoca de un modo tan conforme al rendimiento más favorable de nuestros recursos orgánicos.especie deliciosa de conocimiento inmediato. e incluso regulan las diversas funciones. que desde luego representan un muy buen papel en una producción del espíritu en la que la singularidad es un elemento de primera importancia. y todo ello. por consiguiente. y. de lo que generalmente lo están. Es extraño que uno se afane en formar un 125 . para gran contento nuestro. y nos sentimos posesores para ser magníficamente poseídos. de esos grandes valores-parauno-solo. de resolver. Entonces. gastando. mediante ella fuerzan nuestra disponibilidad intelectual. de vencer. creyendo recibir. son instantáneos. más queremos dar. Estas consideraciones nos servirán para ilustrar un poco la constitución de la poesía. que es bastante misteriosa. cuanto más damos. Todos esos efectos. que en ocasiones llegan al prodigio. Hay palabras cuya frecuencia. de expresar. La ilusión de actuar. de comprender. que la sensación del esfuerzo se hace en sí misma embriagadora. desde la calma chicha a la tempestad.

Estas partes no tienen relaciones concebibles entre sí. de la melodía verbal entorpece los movimientos directos de mi pensamiento. ¿Para qué todo esto? La observancia de los ritmos. el lenguaje y sus convenciones. Llegamos a la conclusión de que hay que querer lo que se debe querer para que el pensamiento.discurso que debe observar condiciones simultáneas perfectamente heteróclitas: musicales. Hemos de dar la ilusión de su profunda intimidad.. concuerden. Ya no se asocian según las mismas atracciones. Ese es nuestro hecho 126 . y que exigen una relación continuada o mantenida entre un ritmo y una sintaxis. de las rimas. que están tomados de la vida exterior. Algún día explicaré cómo se marca esta alteración en el lenguaje de los poetas y que hay un lenguaje poético en el que las palabras ya no son las palabras del uso práctico y libre. he ahí la desigualdad de los momentos y de los individuos. racionales. pero lo resuelven (y eso es lo esencial). y ese acuerdo exige sacrificios recíprocos siendo el más notable aquel que debe consentir el pensamiento. ¡he ahí la clave! He ahí la incertidumbre. sugestivas.. están cargadas de dos valores que participan simultáneamente y de importancia equivalente: su sonido y su efecto psíquico instantáneo... el ritmo y los acentos de la voz que son directamente cosas del ser. Entonces hacen pensar en esos nombres complejos de los geómetras. y resulta que yo ya no puedo decir lo que quiero. entre el sonido y el sentido. De Vez en Cuando. ¿Pero qué es lo que quiero? He ahí la cuestión. y el acoplamiento de la variable fonética con la variable semántica engendra problemas de prolongación y de convergencia que los poetas resuelven con los ojos vendados. significativas. de vez en cuando.

consiste en defenderse de esta desigualdad del momento. y esto acabando en esta obra. es decir la determinación esencial. los conocimientos más precisos. en ocasiones una sola sensación productora de valor y de impulso. Todo lo que acabo de esbozar en este examen sumario de la noción general de la obra debe conducirme a indicar por fin mi punto de partida con vistas a explorar el inmenso dominio de la producción de las obras del espíritu. que no se corresponde a ningún objeto localizable. el acto. Todo ello se resume en esta fórmula: en la producción de la obra. cuyo efecto debe ser reconstituir en alguien un estado análogo.principal. y en las cuales se combina lo más profundo que hay en el hombre con cantidad de factores exteriores. que puede exigir un largo trabajo. la acción llega con el contacto de lo indefinible. sino análogo al estado inicial del productor. por otra. a una expresión finita. pues todo el arte. darles una idea de la complejidad de estas cuestiones. Una acción voluntaria que. no digo parecido (pues nunca sabremos nada). estado cuyo único carácter es el de no corresponder a ningún término finito de nuestra experiencia. está muy formada. en cada una de las artes. las atenciones más abstractas. una acción necesariamente finita. Habrá que volver largamente sobre ello. tenemos lo indefinible. hemos intentado. que podamos determinar y alcanzar mediante un sistema de actos uniformemente determinados. poético o no. Así. por una parte un estado. viene a adaptarse en la operación del arte a un estado del ser que es del todo irreductible en sí. pues un acto es una escapatoria milagrosa fuera 127 . En unos instantes. por otra. por una parte. en las que podemos decir que todo interviene a un tiempo.

que anula exactamente la sensación causa) fue cuando tomé la resolución de aceptar por forma general de ese curso el tipo más general posible de la acción humana. a la vez e indistintamente. por último. ¡vieja imagen todavía llena de sentido! Al artista le sucede. como fin.del mundo cerrado de lo posible y una introducción en el universo del hecho. al representarme este hecho tan notable (aunque. una especie de vía geodésica a través de las observaciones y de las ideas de una materia innumerable. todo lo mental y lo instrumental. el impulso. Pensé que era indispensable establecer una línea simple. que el propio movimiento interno de producción le da. que yo sepa. el fin exterior inmediato y los medios o los dispositivos técnicos de la acción. salido de lo inestable. y por consiguiente no puede dar pie a una previsión que determine la fórmula de los actos que deben realizarse para alcanzarlo con toda seguridad. con todas sus precisiones. es ilusorio buscar un orden intrínseco. sabiendo que en un estudio que no ha sido. me parece. los conocimientos. abordado hasta ahora en su conjunto. los medios. frecuentemente producido contra el espíritu. la ejecución de un acto. como Minerva completamente armada producida por el espíritu de Júpiter. las intenciones. todos los elementos de acción de una acción en la que el excitante no está situado en el mundo en el que están situados los fines de la acción ordinaria. Por lo general se establece un régimen de ejecución durante el cual hay un intercambio más o menos vivo entre las exigencias. determinación final de un estado que es inexpresable en términos finitos (es decir. un desarrollo sin 128 . Y. tan poco notado). desenlace. en efecto —es el caso más favorable—. y este acto.

todo está en juego. Me esfuerzo por no olvidar nunca que cada uno es la medida de las cosas. todo es desorden. Cuando el espíritu está en juego. 129 . a los medios experimentados. pero todo se reduce a las proporciones humanas tan pronto como tenemos cuidado de atenernos a nuestra propia experiencia.repetición que permita enumerar los problemas según el progreso de una variable. y toda reacción contra el desorden es de la misma especie que éste. pues esa fecundidad depende de lo inesperado antes que de lo esperado. y antes que de lo que ignoramos. a las observaciones que nosotros mismos hemos hecho. de aquello que sabemos. y porque lo ignoramos. ¿Cómo podría ser de otra manera? El campo que intento recorrer es ilimitado. pues esa variable no existe. Y es que ese desorden es también la condición de su fecundidad: contiene la promesa.

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. fabricantes de todas las razas puedan reunirse útilmente. ¡Los hombres cuya profesión se basa directamente en su lenguaje natal.. París.6 Discurso en el Pen Club No es más que un invitado quien se levanta. 131 . Ignoraba. cuyo arte Discurso pronunciado en la Sala Hoche. 1926. Unamuno. es un arte de los medios de la comprensión mutua. Pirandello. pues están dedicados a estudios. hace unos días... vinculados a intereses cuyo objeto es único e idéntico. Kouprine y a tantos escritores de todas las naciones. y en el tomo E de Oeuvres. incluso la existencia del Pen Club. Admiro esta magnífica reunión en la que veo hombres como Galsworthy. Hay en ella un algo de paradójico. ¡Pero los escritores!. la curiosa idea que se me ocurre al considerar esta asamblea. La literatura es el arte del lenguaje. Discours. Pero déjenme decirles la extraña impresión que siento. entre tantos escritores de la nuestra. donde se afirma erróneamente que fue pronunciado en 1926. el 21 de mayo de 1925. Publicado en Petit Recueil de paroles de circonstance. 1935. Encuentro casi inexplicable esta reunión. economistas. Es concebible que geómetras.

Homero sólo está todavía a unos billones de kilómetros de aquí. Inglaterra con Voltaire. Señores. en cada nación. Un milagro de amor. y quizá no existiera el amor sin esa ignorancia esencial que atribuye. de siglo en siglo. en perfeccionar los obstáculos más sensibles.. y. ustedes lo saben. Virgilio se inclinaba hacia Homero.. América con Baudelaire. franceses. Y este milagro no es de ahora.. las diferencias más relevantes y más claras que aislan a esta nación de todas las demás? ¿Cómo es posible esta reunión? En este caso. Debemos excusarle. trabajan necesariamente en mantener. los amantes abrazan siempre lo que ignoran. Las distintas literaturas se han enamorado unas de otras. Considero Grecia y Roma naciones simplemente un poco más alejadas de nosotros que las otras. ¿Qué significa esta reunión de aquellos que. hay que invocar el milagro.consiste en consecuencia en desarrollar lo que separa más nítidamente —quizá más cruelmente— a un pueblo de otro pueblo!. como las amantes saboreadas con mayor constancia. Esas literaturas enamoradas se han buscado y deseado violentamente. e incluso que sólo ella puede atribuir. por no encontrarse esta tarde entre nosotros. Grecia y Roma. debido a la distancia. Alemania y el Próximo Oriente con los Románticos. Por perfectamente que conozcamos una lengua extranjera. por profundamente que penetremos en la intimidad de un pueblo que no es el nuestro. naturalmente. España con Corneille. 132 .. un precio infinito al objeto amado. pero. Y nosotros. ¿qué no habremos amado? Italia con Ronsard. Señores. creo imposible que podamos preciarnos de percibir el lenguaje y las obras literarias como un hombre del propio país.

las caricias de esas literaturas impenetrables no son menos fecundas. recordarles el parecer de un hombre al que he amado infinitamente y admirado apasionadamente. no podemos rasgarlo. por otra parte.Hay siempre alguna fracción de sentido. me hace pensar en la estructura misma de Francia. Pero he ahí. Una asamblea de escritores de todas las razas. mucho más fecundas que si nos comprendiéramos de maravilla. por el contrario. la razón para justificar lo bastante esta reunión que tan sorprendente me parecía hace poco. El malentendido creador actúa. para terminar... Nuestro Shakespeare no es el de los ingleses. y sin embargo se ha consumado nuestra unidad. alguna resonancia delicada o extrema que se nos escapa: nunca podemos tener la garantía de una posesión entera e incontestable. Son. He ahí una consecuencia bastante admirable de la imperfecta comprensión. Mallarmé. del cual ustedes 133 .. Pero. Entre esas literaturas que se abrazan permanece siempre un tejido inviolable. y se convierte en un engendrar ilimitado de valores imprevistos. ¿No es Francia una especie de prefiguración de lo que podría ser una Europa unida? Permítanme. que desarrollan tesoros de gloria inesperados. mantenida esta vez en París. Podemos igualmente considerarla'desde un punto de vista muy distinto que es sin duda más elevado.. e incluso el Shakespeare de Voltaire no es el de Victor Hugo. Hay veinte Shakespeare en el mundo que multiplican al Shakespeare inicial. reducirlo a una finura extrema. No hay nación más heterogénea en el mundo que la nuestra. Señores.. Podemos hacerlo infinitamente delgado. prodigiosamente..

Pero pensaba con toda su alma que el universo no podía tener otro objeto que presentarse finalmente una completa expresión de sí mismo.. trabajan en esa gran obra y ejecutan cada uno una pequeña parte. todos los que viven por el incremento de los poderes del lenguaje. y pensaba que todo tenía que acabar siendo expresado.conocen la profundidad con la que consideró las cosas de la literatura. El mundo. No le encontraba ningún otro sentido.. Señores míos.. No podía decidirse a considerarlo como un simple divertimento que los escritores proporcionan al público. está hecho para desembocar en un hermoso libro. todos los que expresan. decía. 134 . se había hecho toda una metafísica de nuestro arte.. pertenece a todas las lenguas. Brindo por ese hermoso libro. Ese libro.

135 . me será posible ser breve. hallar con un razonamiento fácil. con la firme intención de no decir nada que no sea pura constatación y que todo el mundo no pueda observar en sí o por sí mismo o. es decir. al menos. se dedique tanto interés no sólo a la poesía misma sino también a la teoría poética. Conferencia pronunciada en la Université des Annales el 2 de diciembre de 1927. El tema está de moda. de ese modo. publicada en Conferencia. tal y como se emplea en el discurso habitual. 1928. Sabemos que esa palabra tiene dos sentidos. Es admirable que en una época que sabe ser a un tiempo práctica y disipada. El comienzo de esta exposición de ideas sobre la poesía consistirá necesariamente en la consideración de ese nombre. Les propondré una determinada idea de la poesía. Designa en primer lugar un cierto género de emociones. 5. pero. y que podríamos creer bastante distanciada de las cosas especulativas. Recogida en el tomo K de Oeuvres. 1939. Comenzaré por el comienzo.7 Palabras sobre la poesía Venimos hoy a hablarles de la poesía. dos funciones bien distintas. Conférences. Por lo tanto hoy voy a permitirme ser un poco abstracto.

que puede ser provocado por objetos o circunstancias muy diferentes. lo decimos de una circunstancia de la vida. tomada en el segundo sentido.un estado emotivo particular. los males del amor y la evocación de la muerte son otras tantas ocasiones o causas inmediatas 136 . de teorías e incluso de obras están viciadas en su principio por el empleo de una sola palabra para dos cosas muy diferentes. en ese sentido. lo decimos a veces de una persona. se confunden a cada instante las dos ideas. los puntos críticos de la vida afectiva. fuera de las condiciones naturales en las que se produce espontáneamente y mediante los artificios del lenguaje. Las puestas de sol. Sin embargo. en una extraña industria cuyo objeto es reconstituir esa emoción que designa el primer sentido de la palabra. aunque relacionadas. y de ello se deduce que un gran número de juicios. los claros de luna. Entre esas dos nociones existen las mismas relaciones y las mismas diferencias que las que se encuentran entre el perfume de una flor y la operación del químico que se aplica para reconstruirlo por completo. Poesía. un segundo sentido más estricto. y tal es la idea unida al nombre de poesía. nos hace pensar en un arte. del estado emocional esencial. Restituir la emoción poética a voluntad. Pero existe una segunda acepción de ese término. Decimos de un paisaje que es poético. tal es el propósito del poeta. Los grandes acontecimientos. los bosques y el mar nos conmueven. Hablemos primero de la emoción poética. Ustedes saben lo que la mayoría de los hombres sienten con mayor o menor fuerza y pureza ante un espectáculo natural que les impone.

He dicho: sensación de universo. Ya que la palabra sueños se ha introducido en mi discurso. a partir del Romanticismo. Se encuentran —permítanme esta expresión— musicalizados. todos a todos. que es característica de la poesía. pero maravillosamente justa. pues nunca se ha cumplido en los hechos. el mundo inmediato del que son tomados. si bien se parecen. por otra parte. diré de paso que en los tiempos modernos.de resonancias íntimas más o menos intensas y más o menos conscientes. en una tendencia a percibir un mundo. Es importante oponer tan claramente como sea posible la emoción poética a la emoción ordinaria. resonantes el uno por el otro. Siempre encontramos mezclados con la emoción poética esencial la ternura o la tristeza. Se llaman unos a otros. con los rnodos y las leyes de nuestra sensibilidad general. se asocian de muy distinta manera que en las condiciones ordinarias. los acontecimientos y los actos. el universo poético presenta grandes analogías con el universo de los sueños. ¿Cómo se distingue? Es lo que a nuestro actual propósito le interesa buscar. Entonces esos objetos y esos seres conocidos cambian en alguna medida de valor. La separación es bastante delicada de realizar. convertidos en conmensurables. He querido decir que el estado o emoción poética me parece que consiste en una percepción naciente. en una relación indefinible. Esa clase de emociones se distingue de todas las demás emociones humanas. el furor. a aquellos que pueblan y componen el mundo sensible. están. las cosas. o sistema completo de relaciones. y los intereses y los efectos particulares del individuo no dejan de combinarse con esta sensación de universo. en el cual los seres. Así definido. se ha producido una confusión 137 . el temor o la esperanza.

inconstante. involuntario y frágil. El azar nos las da. que nuestra consciencia puede ser invadida. constituida por un conjunto de producciones notablemente diferente de las reacciones y de las percepciones ordinarias del espíritu. ha encontrado medios para fijar y resucitar a voluntad los estados más bellos y más puros de sí mismo. el sueño nos hace comprender mediante una experiencia común y frecuente. Ni el sueño ni la ensoñación son necesariamente poéticos. de su vibración personal. y. de su éxtasis. por una afortunada 138 . transmitir y guardar durante siglos las fórmulas de su entusiasmo. Nos aporta el ejemplo familiar de un mundo cerrado en el que todas las cosas reales pueden estar representadas. pero las figuras formadas al azar sólo por azar son figuras armónicas. pero en el que todas las cosas aparecen y se modifican únicamente por las variaciones de nuestra sensibilidad profunda. entre la noción de poesía y la de sueño. Ni siquiera pensamos que sean posibles. henchida. Ha buscado. para reproducir. Pero el hombre solamente es hombre por la voluntad que tiene de restablecer lo que le interesa sustraer a la disipación natural de las cosas. Así el hombre ha hecho por esta emoción superior lo que ha hecho o ha intentado hacer por todas las cosas perecederas o dignas de añoranza. Hay períodos de nuestra vida en los que esta emoción y esas formaciones tan preciosas no se manifiestan. No obstante. por accidente. se desarrolla y se disgrega en nosotros. Lo que equivale a decir que es perfectamente irregular. el azar nos las retira. aunque bastante lamentable. Pueden serlo. y que lo perdemos lo mismo que lo obtenemos.bastante explicable. Es aproximadamente así como el estado poético se instala.

esas maravillosas percepciones fortuitas que se habrían perdido sin retorno si el ser ingenioso y sagaz no hubiera acudido a ayudar al ser instantáneo. Ahora bien. Pero no estamos aquí para hacer versos. un momento de efímera delicia en la certidumbre de una infinidad de instantes deliciosos. a prestar el socorro de sus invenciones al yo puramente sensible. Ha aprendido a extraer del transcurso del tiempo. a separar de las circunstancias. para admirar más lúcidamente los esfuerzos de 139 . (Nadie podría aprender a andar si para andar hubiera que representarse y poseer en el estado de ideas claras todos los elementos del menor paso). cada una según su esencia. una tarea curiosamente complicada. a sus efectos más especialmente intelectuales —es decir. esas formaciones. y a sus orígenes o a sus funciones prácticas. debido a su naturaleza abstracta. Todas las artes han sido creadas para perpetuar. entre esos medios de producir o de reproducir un v mundo poético. Una obra no es otra cosa que el instrumento de esta multiplicación o regeneración posible. es el lenguaje. pintura y arquitectura son los diversos modos correspondientes a la diversidad de los sentidos. y sin embargo el más complejo. propone al artista que se ocupa de consagrarlo y ordenarlo para la poesía. el más antiguo. Pero el lenguaje. Música. el más inmediato. la invención de esos procedimientos de conservación le ha dado al mismo tiempo la idea y el poder de desarrollar y enriquecer artificialmente los fragmentos de vida poética de los que su naturaleza le hace por instantes el don. cambiar. indirectos—.y admirable consecuencia. de organizarlo para la duración y de amplificarlo mediante el trabajo reflexivo. Nunca hubiera habido poetas si se hubiera tenido conciencia de los problemas a resolver. Tratamos por el contrario de considerar los versos como imposibles de hacer. quizá.

y un imprevisto. De ese modo. por la otra. sus riesgos y sus virtudes. deforma de acuerdo con las circunstancias. los sentidos de las palabras. 140 . la tipografía interviene muy poderosamente en la conservación de esas convenciones de la escritura. Se lo he dicho anteriormente: el lenguaje es un instrumento. La pronunciación de cada uno y su «experiencia» psicológica particular introducen en la transmisión mediante el lenguaje. y sin duda. su emisión. las iniciativas.los poetas. posibilidades de error. las reglas de sus acordes. son también las menos protegidas del capricho. una herramienta. las acciones y las disposiciones de los individuos. En los tiempos modernos. principalmente la vanidad. que cada cual utiliza. que evidentemente son sus propiedades o posibilidades musicales. el cuerpo docente. oponen algunos obstáculos al ejercicio de la fantasía individual. acomoda a sus necesidades actuales. los exámenes. maravillarnos de su instinto. Voy a intentar en pocas palabras darles una idea de esas dificultades. Sin duda tenemos en alguna consideración las decisiones de la Academia. Ustedes saben a qué pruebas lo sometemos a veces. concebir su temeridad y sus fatigas. Es por lo tanto un medio necesariamente burdo. además. se retrasan en cierta medida las alteraciones de origen personal. por una parte. ajusta a su persona fisiológica y a su historia psicológica. y sus valores significativos ilimitados (los que dirigen la propagación de las ideas derivadas de una idea). su transcripción son para nosotros juguetes e instrumentos de tortura a un tiempo. o mejor una colección de herramientas y de operaciones formada por la práctica y sojuzgada a ella. una incertidumbre. pero las cualidades del lenguaje más importantes para el poeta. Los valores.

Observen bien estos dos puntos: al margen de su aplicación a las necesidades más simples y comunes de la vida. combinadas. ¡Afortunado el músico! La evolución de su arte le ha proporcionado una condición sumamente privilegiada. Las secciones regulares y los alveolos de cera ya están hechos. Su tarea es medida y se limita a lo mejor de sí misma. Observen lo que se le ofrece a uno y a otro en el momento en que van a poner manos a la obra y a pasar de la intención a la ejecución. Y al margen de ciertas coincidencias rarísimas. De su conjunto se separa el conjunto de ruidos particularmente simples. reconocibles por el oído y que 141 . de determinados aciertos de expresión y de forma sensibles. ¡Hace mucho tiempo que está constituida! ¿Cómo tuvo lugar esta institución de la música? Vivimos gracias al oído en el universo de los ruidos. el destino amargo y paradójico del poeta le impone utilizar una fabricación del uso corriente y de la práctica para fines excepcionales y no prácticos. la materia de su composición está completamente elaborada ante él. Sus medios están bien definidos. Nada hace captar mejor toda la dificultad de su tarea que comparar sus elementos iniciales con aquellos de los que dispone el músico. Se puede decir que la música preexiste y le espera. tiene que tomar medios de origen estadístico y anónimo para cumplir su propósito de exaltar y de expresar su persona en aquello que tiene de más puro y singular. es decir. el lenguaje es todo lo contrario de un instrumento de precisión. no es para nada un medio poético.del todo inevitables. Podemos compararle a la abeja cuando sólo tiene que inquietarse por su miel. Lo mismo le sucede al compositor. En resumen.

le sirven de referencia: son los elementos cuyas relaciones recíprocas son intuitivas; percibimos esas relaciones exactas y extraordinarias tan nítidamente como sus propios elementos. El intervalo entre dos notas nos resulta tan sensible como una nota. De ese modo, esas unidades sonoras, esos sonidos, son aptos para formar combinaciones continuas, sistemas sucesivos o simultáneos cuya estructura, encadenamientos, implicaciones y entrecruzamientos se nos presentan y se imponen. Distinguimos claramente el sonido del ruido, y percibimos un contraste entre ellos, impresión de gran consecuencia pues ese contraste es el de lo puro y de lo impuro, que se reduce al del orden y el desorden, que está a su vez sujeto, sin duda, a los efectos de ciertas leyes energéticas. Pero no vamos tan lejos. Así, este análisis de los ruidos, ese discernimiento que ha permitido la constitución de la música como actividad separada y explotación del universo de los sonidos, se ha realizado, o al menos controlado, unificado, codificado, gracias a la intervención de la ciencia física, que se ha descubierto a sí misma en esta ocasión y se ha reconocido como ciencia de las medidas, y que ha sabido, desde la Antigüedad, adaptar la medida a la sensación sonora de manera constante e idéntica, por medio de instrumentos que son, en realidad, instrumentos de medida. Por lo tanto el músico se encuentra en posesión de un conjunto perfecto de medios bien definidos, que hacen corresponder exactamente sensaciones con actos; todos los elementos de su juego están presentes, enumerados y clasificados, y este conocimiento concreto de sus medios, de los que no sólo está informado sino penetrado e íntimamente armado, le permite prever y 142

construir sin preocupación alguna respecto a la materia y la mecánica general de su arte. De ello se deduce que la música posee un dominio propio, absolutamente suyo. El mundo del arte musical, mundo de los sonidos, está bien separado del mundo de los ruidos. Es tanto que un ruido se limita a evocar en nosotros un acontecimiento aislado cualquiera, un sonido que se produce evoca por sí solo todo el universo musical. En esta sala en la que hablo, en la que ustedes perciben el ruido de mi voz y diversos incidentes auditivos, si de golpe se dejara oir una nota, si se pusiera a vibrar un diapasón o un instrumento bien afinado, apenas afectados por ese ruido excepcional, que no puede confundirse con los otros, tendrían de inmediato la sensación de un comienzo. En el acto se crearía una atmósfera completamente distinta, se impondría un estado particular de espera, se anunciaría un orden nuevo, un mundo, y su atención se organizaría para acogerlo. Más aún, tendería de alguna forma a desarrollar por sí misma esas premisas, y a engendrar sensaciones ulteriores de la misma clase, de la misma pureza que la sensación recibida. Y la contraprueba existe. Si en una sala de conciertos, mientras resuena y domina la sinfonía, cae una silla, tose una persona, o se cierra una puerta, de inmediato tenemos la impresión de una ruptura. Se ha roto o quebrado algo indefinible, una especie de hechizo o de cristal. Ahora bien, esa atmósfera, ese hechizo poderoso y frágil, ese universo de los sonidos, se le ofrece a cualquier compositor por la naturaleza de su arte y por las adquisiciones inmediatas de ese arte. Muy distinta, infinitamente menos afortunada, es la dotación del poeta. Al perseguir un objeto que no 143

difiere excesivamente del del músico, se ve privado de las inmensas ventajas que acabo de indicarles. Ha de crear y recrear a cada instante lo que el otro encuentra hecho y preparado. ¡En qué estado desfavorable o desordenado encuentra las cosas el poeta! Tiene ante sí ese lenguaje ordinario, ese conjunto de medios tan burdos que todo conocimiento que se precisa lo rechaza para crearse sus instrumentos de pensamiento; ha de tomar prestada esa colección de términos y reglas tradicionales e irracionales, modificadas por cualquiera, caprichosamente introducidas, caprichosamente interpretadas, caprichosamente codificadas. Nada menos adecuado a los propósitos del artista que ese desorden esencial del que debe extraer a cada instante los elementos del orden que desea producir. Para el poeta no ha habido físico que haya determinado las propiedades constantes de esos elementos de su arte, sus relaciones, sus condiciones de emisión idéntica. Ni diapasones, ni metrónomos, ni constructores de gamas, ni teóricos de la armonía. Ninguna certidumbre, de no ser la de las fluctuaciones fonéticas y significativas del lenguaje. Ese lenguaje, además, no actúa como el sonido sobre un sentido único, sobre el oído, que es el sentido por excelencia de la espera y de la atención. Constituye, por el contrario, una mezcla de excitaciones sensoriales y físicas perfectamente incoherentes. Cada palabra es una reunión instantánea de efectos sin relación entre sí. Cada palabra reúne un sonido y un sentido. Me equivoco: es a la vez varios sonidos y varios sentidos. Varios sonidos, tantos sonidos como provincias hay en Francia y casi hombres en cada provincia. Es esta una circunstancia muy grave para los poetas, en quienes los efectos musicales que habían previsto quedan corrompidos o desfigurados por el acto de sus lectores. Varios sentidos, 144

pues las imágenes que nos sugiere cada palabra generalmente son bastante diferentes y sus imágenes secundarias infinitamente diferentes. La palabra es cosa compleja, es combinación de propiedades a un tiempo vinculadas en el hecho e independientes por su naturaleza y su función. Un discurso puede ser lógico y cargado de sentido, pero sin ritmo y sin compás alguno; puede ser agradable al oído y perfectamente absurdo o insignificante; puede ser claro y vano, vago y delicioso... Pero basta, para hacer imaginar su extraña multiplicidad, con nombrar todas las ciencias creadas para ocuparse de esta diversidad y explotar cada uno de sus elementos. Puede estudiarse un texto de muchas maneras independientes, pues es sucesivamente justiciable por la fonética, por la semántica, por la sintaxis, por la lógica y por la retórica, sin omitir la métrica, ni la etimología. He ahí al poeta enfrentado con esa materia moviente y demasiado impura; obligado a especular por turno sobre el sonido y sobre el sentido, a satisfacer no sólo a la armonía, al período musical, sino también a condiciones intelectuales variadas: lógica, gramática, sujeto del poema, figuras y ornamentos de todos los órdenes, sin contar con las reglas convencionales. Observen el esfuerzo que supone la empresa de llevar a buen fin un discurso en el que tantas exigencias han de satisfacerse milagrosamente al mismo tiempo. Aquí comienzan las inciertas y minuciosas operaciones del arte literario. Pero este arte nos ofrece dos aspectos, hay dos grandes modos que, en su estado extremo, se oponen, pero que, sin embargo, se reúnen y encadenan por una multitud de grados intermedios. Existe la prosa y existe el verso. Entre ellos, todos los tipos de su 145

el nombre que gusten a mi prosa. pero nada les obliga a bailar el vals o los cinco pasos». como voy a hacerlo yo enseguida: «Den. por un lado. Estoy decidido a mantenerme en los preceptos de mi primer maestro Malherbe y no buscar nunca ni número. el de galante. ingenua o festiva. ni cadencia a mis períodos. Podría ilustrarse esta oposición de los extremos exagerando un poco: decirse que el lenguaje tiene por límites la música. dice Racan. pero hoy los consideraré en sus estados extremos. Les demostraré que es fecunda. uno de mis oyentes me hizo una cita notable que me descubrió que la idea no era nueva. por el otro. y que yo por mi parte había advertido fácilmente. Se trata de un extracto de una carta de Racan a Chapelain. ni otro ornamento que la nitidez que puede expresar mis pensamientos. en la que Racan nos cuenta que Malherbe asimilaba la prosa a la marcha.mezcla. Recurriré a una comparación que me es familiar para que sea más fácil captar lo que tengo que decir sobre este tema. es inmediata. Hablando un día de todo esto en una ciudad extranjera. Se desarrolla muy lejos con una curiosa precisión. la poesía a la danza. 146 . Es quizá algo más que una similitud de apariencias. Los cojos y los gotosos no pueden dejar de andar. No lo era al menos nada más que para mí. y habiéndome servido de esta misma comparación. el álgebra. La comparación que Racan adjudica a Maleherbe. Esta es la cita. Ese buen hombre (Malherbe) comparaba la prosa al andar ordinario y la poesía a la danza. y decía que debemos tolerar alguna negligencia a las cosas que nos vemos obligados a hacer pero que es ser ridículo el ser mediocres en las que hacemos por vanidad.

Lo que es verdad de una deja de 147 . una voluptuosidad. que hay cada vez creación especial. Exactamente lo mismo sucede con la poesía que usa las mismas palabras. las mismas formas y los mismos timbres que la prosa. su velocidad y su término. Es un acto dirigido hacia un objeto y nuestra finalidad es alcanzarlo.La marcha lo mismo que la prosa tiene siempre un objeto concreto. que usa los mismos miembros. o algún encantamiento de sí misma. son los que imponen el paso a la marcha. N o va a ninguna parte. es abolida y como absorbida en el acto realizado.. los mismos órganos. un extremo de vida. de tal manera que no hay dos desplazamientos de esta clase que sean idénticos. tomen nota de esta advertencia esencial aunque infinitamente simple. Si persigue alguna cosa. pero que tienen un fin en sí mismos. un fantasma de flor. Por consiguiente la poesía y la prosa se distinguen por la diferencia de ciertas leyes o convenciones momentáneas de movimiento y de funcionamiento aplicadas a elementos y a mecanismos idénticos. sin duda. Razón por la cual hay que evitar razonar sobre la poesía como se hace con la prosa. un sistema de actos. huesos. *•' La danza es algo muy distinto. un estado. cada vez. Las circunstancias actuales. una cima. pero. el del terreno. Todas las propiedades de la marcha se deducen de esas condiciones instantáneas que se combinan singularmente en cada ocasión. el impulso de mi deseo. Pero por diferente que sea del movimiento utilitario. no es más que un objeto ideal. el estado de mi cuerpo. músculos y nervios que la marcha misma. la necesidad que tengo. la naturaleza del objeto. le prescriben su dirección. Es.. un punto supremo del ser.

N o es necesario un poeta para persuadirnos de coger nuestro paraguas. Cuando ese hombre ha realizado su movimiento. es fácil justificar inmediatamente el uso de las inversiones. en muchos casos. si someten la poesía al sistema ¡Digan que llueve! Solamente por una burda confusión de los géneros y de los momentos se le pueden reprochar al poeta sus expresiones indirectas y sus formas complejas. elemental de las palabras en francés. Y es por lo que (por elegir un ejemplo). Observen en qué se convierte Ronsard. sólo queda el resultado. Llevemos un poco más lejos nuestra comparación. las consonancias. los gotosos de los que hablaba Malherbe. Vuelvo al hombre que anda. los versos más hermosos del mundo. Observemos que la poesía sería imposible si estuviera sujeta al réginien de la línea recta. conforme a un camino que es siempre un camino de mínima acción. una vez que han alcanzado penosa148 . y cualesquiera que hayan sido las modalidades de su acto y de su paso. fueron criticadas en diversas épocas. Nos enseñan: ¡digan que llueve si quieren decir que llueve! Pero el objeto de un poeta no es nunca ni puede serlo el enseñarnos que llueve. las imágenes. N o vemos que la poesía implica una decisión de cambiar la función del lenguaje. el efecto devora la causa.tener sentido. a mi entender muy ligeramente. Se mueve de un lugar a otro. en qué se convierten la rima. el objeto que deseaba. Los cojos. en qué se convierte Hugo. el fin absorbe el medio. el libro. en cierto modo. por motivos que se reducen a esta fórmula inaceptable: la poesía es prosa. la posesión anula de inmediato todo su acto. si se quiere encontrar en la otra. cuando ha alcanzado el lugar. el fruto. que soporta ser profundizada. pues esas alteraciones del orden acostumbrado y. Un hombre anda.

. en nolenguaje. bajo una forma que puede ser muy diferente. consiste en la facilidad con la que se transforma en algo muy distinto. ha actuado. han desaparecido de sus mentes. impulsos. por una modificación o reorganización interior de ésta. Si han comprendido mis palabras. mis mismas palabras ya no les sirven de nada. Dicho de otro modo. El experimento es fácil. Pero quien no ha comprendido. conserva y repite las palabras. mi pregunta o mi respuesta. en los empleos prácticos o abstractos del lenguaje que es específicamente prosa. se desvanece apenas llega. el poema no muere por haber servido. ustedes poseen bajo forma de ideas y de relaciones. para que irrevocablemente se transforme en ustedes. mi deseo. se disuelve en la claridad. es decir. por imágenes. por el contrario. Verán que la perfección de ese discurso. no están menos sentados que el hombre más alerta que hubiera llegado a ese asiento con un paso vivo y ligero.. ha vivido. Es reemplazado enteramente y definitivamente por su sentido. y sabré que fui comprendido por el hecho relevante de que mi discurso ha dejado de existir. ese lenguaje que ha cumplido su función. está expresamente hecho para renacer de sus 149 . o al menos por un cierto sentido. mi opinión. mientras que poseen su contrapartida. cuyo único destino es la comprensión. mi mandato. Pero. no sobrevive a la comprensión. El lenguaje del que me acabo de servir. Lo mismo sucede con el uso de la prosa. ha hecho comprender. con qué restituir el significado de esas palabras. la forma no se conserva. Lo he emitido para que perezca. reacciones o actos de la persona a quien se habla. que expresa mi propósito.mente la butaca a la que se dirigían. en suma.

va del sonido hacia el sentido. una simetría. Esta es una propiedad admirable y característica entre todas. de la sonoridad de las sílabas. las visiones y los sentimientos que para ustedes constituyen el «fondo». que provoca a nuestras mentes para reconstituirla tal cual. diría que la forma poética se recupera automáticamente. o de su atención. entre el poema y el estado de poesía. El sentido que se propone encuentra como única salida. de las sorpresas psicológicas elementales que les producen las aproximaciones insólitas de las palabras. Si me permitiera una palabra sacada de la tecnología industrial. al punto conjugado del primero. Asocien a uno de esos puntos la idea de la forma poética. completamente sumisa y dócil a los impulsos sucesivos del lenguaje de los dioses. sucede que el péndulo viviente es llevado a su punto de partida verbal y musical. Asocien al otro punto. Imaginen un péndulo que oscila entre dos puntos simétricos. como única forma. 150 . entre el sonido y el sentido.cenizas y volver a ser indefinidamente lo que acaba de ser. a cada verso. del continente hacia el contenido. y observen entonces que el movimiento de su alma. de la potencia del ritmo. ocurriendo todo primero como en la costumbre habitual de hablar. una igualdad de valor y de poderes entre la forma y el fondo. se dibuja una oscilación. cuando está sometida a la poesía. de la acción física de la declamación. la forma misma de la que procedía. el «sentido» del poema en cuestión. En este sentido la poesía se reconoce por este efecto notable por el que podríamos definirla: que tiende a reproducirse en su forma. pero a continuación. Me gustaría ofrecerles una imagen simple. De este modo. el efecto intelectual.

es decir. La poesía así entendida es radicalmente distinta a cualquier prosa: en particular. Si la poesía actúa verdaderamente sobre alguien no es dividiéndolo en su naturaleza.Este intercambio armónico entre la impresión y la expresión es a mi modo de ver el principio esencial de la mecánica poética. Su cuerpo deja de existir. No le impone una falsa realidad que exige la docilidad 151 . actúa y padece con el espíritu. se entristece. ya no es él mismo. escenas y otras representaciones de la vida real. es presa de una especie de alienación: toma partido. Muy distinto es el lector de poemas. Está absorbido por lo que devora. es decir. atravesando una especie de crisis de credulidad. y el fin. Quiere la continuación. a la novela y al cuento cuando su objeto es dar verosimilitud a los relatos. se mueve. Se sostiene la frente con las dos manos. El poeta hace profesión de encontrar por suerte y de buscar por industria esas formas singulares del lenguaje cuya práctica he intentado analizarles. retratos. pero difiere excesivamente de sí mismo cuando lee una u otra obra. Únicamente es. comunicándole las ilusiones de una vida de ficción y puramente mental. se opone nítidamente a la descripción y a la narración de acontecimientos que tienden a producir la ilusión de la realidad. Puede ser el mismo hombre. triunfa. librado a sus imágenes. ya no es más que un cerebro separado de sus fuerzas exteriores. Diferencia que tiene incluso marcas físicas fácilmente observables. de la producción del estado poético mediante la palabra. Observen al lector de novela cuando se sumerge en la vida imaginaria que le provoca su lectura. Consideren las actitudes comparadas del lector de novelas y del lector de poemas. no puede contenerse pues una especie de demonio le presiona para avanzar. es decir.

El propio Malherbe al que ya he citado. pues trata de provocar o reproducir la unidad y la armonía de la persona viviente. adversidades. yo no las entiendo. decía que después de acabar un buen soneto el autor tiene derecho a tomarse diez años de descanso. Tras intentar definir el dominio de la poesía. 152 . le ordena en profundidad. entre la acción del poema y la del relato ordinario la diferencia es de orden psicológico. exige de nosotros una participación que está más próxima a la acción completa. innumerables formas de paso entre esos términos extremos de la expresión literaria. que se manifiesta cuando el hombre es poseído por un sentimiento intenso que no deja de lado ninguna de sus potencias. libera o desencadena sus facultades verbales de las que exalta el juego total. preocupaciones e incluso desesperaciones que convierten el oficio del poeta en uno de los más inseguros y de los más cansados que existen.. En cuanto a mí. En suma.del alma y la abstención del cuerpo. debería ahora tratar de considerar la operación misma del poeta. los problemas de la factura y de la composición. unidad extraordinaria. Las traduzco por soneto abandonado. La poesía debe extenderse a todo el ser. El poema se despliega en un campo más rico de nuestras funciones de movimiento. enigmas.. excita su organización muscular con los ritmos. Admitía con ello que esas palabras: un soneto acabado significan algo. Pero repito que existen grados. Pero sería entrar en una vía muy espinosa. Encontramos tormentos infinitos.. disputas que no pueden tener fin. en tanto que el cuento y la novela nos transforman más bien en sujetos del sueño y de nuestra facultad para ser alucinados..

se ve obligado a decirse: «En tus obras. pero no un dios. Aceptemos. son también obras maestras de trabajo.Tratemos superficialmente esta difícil cuestión: Hacer versos. 153 .. querido poeta.. lo que es bueno no es tuyo. una y otra hipótesis reducen al poeta a un papel miserablemente pasivo. esta ingenua respuesta. Ahora bien. del golpe de suerte. un momentáneo médium. pero examinemos las consecuencias. Basta con estar inspirado y las cosas van por sí solas. lo que es malo te pertenece sin ningún género de duda. sino signatario. y responsable como un gerente de periódico. Y el infortunado autor. Me gustaría que fuera así. de realización sobrehumana (debido a una conjunción extraordinaria de las virtudes que se pueden desear pero no esperar encontrar reunidas en una obra). la experiencia lo mismo que la reflexión nos demuestran. Hacen de él o una especie de urna en la que se agitan millones de bolas o una tabla parlante en la que se aloja un espíritu. por el contrario. en resumen. La vida sería soportable. Tabla o cubeta. lo contrario de un Yo. que ya no es autor. que los poemas cuya compleja perfección y afortunado desarrollo impondrían con mayor fuerza a sus maravillados lectores la idea de milagro.» Resulta extraño que más de un poeta se haya contentado —si es que no se ha enorgullecido— con no ser más que un instrumento. Aquel que se contenta tiene que admitir o bien que la producción poética es un puro efecto del azar o bien que procede de una especie de comunicación sobrenatural. no obstante. Pero todos ustedes saben que hay un medio sumamente simple de hacer versos. lo contrario de un dios.

el Pegaso-Hora todavía no son unidades legales de potencia poética.son. sin otro cansancio que el de escribir o emitir lo que le viene a la mente. un discurso singularmente seguro de sí. y esta energía superior (es decir. en el que faltan esos molestos incidentes que rompen el encantamiento y arruinan el verso poético del que les hablaba anteriormente. las ideas o las formas que nos produce a nosotros mismos están bien lejos de tener igual valor para las miradas extrañas. en el que no se encuentran accidentes. además. monumentos de inteligencia y de trabajo continuado. Pero no son más que instantes. El Pegaso-Vapor. 154 . es tal que todas las otras energías del hombre no la pueden componer y reemplazar). provisto de continuos recursos. algo más. alguna virtud que no se descompone. No es que no haga falta. señales de debilidad y de impotencia. no existe o no puede actuar más que mediante manifestaciones breves y fortuitas. Hay una cualidad especial. una especie de energía individual propia del poeta. Aparece en él y se le revela a sí mismo en ciertos instantes de infinito valor. un discurso que no cesa de encantar. para hacer un poeta. que exigen cualidades demasiado múltiples para poder reducirse a las de un aparato registrador de entusiasmos o de éxtasis. productos de la voluntad y del análisis. que no se analiza en actos definibles y en horas de trabajo. de una armonía constante y de ideas siempre acertadas. Es preciso añadir —esto es bastante importante— que los tesoros que ilumina a los ojos de nuestra mente. Ante un bello poema de alguna longitud percibimos que hay ínfimas posibilidades de que un hombre haya podido improvisar de una vez.

Esos momentos de un valor infinito, esos instantes que dan una especie de dignidad universal a las relaciones y a las intuiciones que engendran, son no menos fecundos en valores ilusorios o incomunicables. Lo que vale solo para nosotros no vale nada. Es la ley de la Literatura. Esos estados sublimes son en realidad ausencias en las que se encuentran maravillas naturales que solamente se hallan allí, pero tales maravillas son siempre impuras, quiero decir mezcladas con cosas viles o vanas, insignificantes o incapaces de resistir la luz exterior, o si no imposibles de retener, de conservar. En el resplandor de la exaltación no es oro todo lo que reluce. En suma, ciertos instantes nos descubren profundidades en las que reside lo mejor de nosotros mismos, pero en parcelas introducidas en una materia informe, en fragmentos de figura rara o burda. Hay pues que separar esos elementos de metal noble de la masa y preocuparse por fundirlos juntos y dar forma a alguna joyaSi nos entretuviéramos en desarrollar con rigor la doctrina de la inspiración pura, deduciríamos consecuencias bien extrañas. Por ejemplo, encontraríamos necesariamente que ese poeta que se limita a transmitir lo que recibe, a entregar a desconocidos lo que retiene de lo desconocido, no tiene ninguna necesidad de comprender lo que escribe bajo el misterioso dictado. No actúa sobre ese poema del que él no es la fuente. Puede ser completamente ajeno a lo que fluye a través suyo. Esta consecuencia inevitable me hace pensar en lo que, antaño, era creencia general sobre el tema de la posesión diabólica. Leemos en los documentos de otro tiempo que relatan los interrogatorios en materia de brujería, que con frecuencia se convenció a personas de estar habitadas por el demonio, y se las condenó sobre 155

esa base por, siendo ignorantes e incultas, haber discutido, argumentado y blasfemado durante sus crisis en griego, en latín e incluso en hebreo ante los horrorizados inquisidores (no era latín sin lágrimas, pienso). ¿Es eso lo que se le exige al poeta? Sin duda, una emoción caracterizada por la potencia expresiva espontánea que desencadena es la esencia de la poesía. Pero la tarea del poeta no puede consistir en contentarse con experimentarla. Esas expresiones, salidas de la emoción, sólo son puras accidentalmente, llevan consigo muchas escorias, contienen cantidad de defectos cuyo efecto sería obstaculizar el desarrollo poético e interrumpir la resonancia prolongada que finalmente se trata de provocar en un alma extraña. Pues el deseo del poeta, si el poeta apunta a lo más elevado de su arte, no puede ser otro que introducir algún alma extraña en la divina duración de su vida armónica, durante la cual se componen y se miden todas las formas y durante la cual se intercambian las respuestas de todas sus potencias sensitivas y rítmicas. Pero es al lector a quien corresponde y a quien está destinada la inspiración, lo mismo que corresponde al poeta hacer pensar, hacer creer, hacer lo necesario para que solamente podamos atribuir a los dioses una obra demasiado perfecta o demasiado conmovedora para salir de las inseguras manos de un hombre. Precisamente el objeto mismo del arte y el principio de sus artificios es comunicar la impresión de un estado ideal en el que el hombre que lo lograra sería capaz de" producir espontáneamente, sin esfuerzo, sin debilidad, una expresión magnífica y maravillosamente ordenada de su naturaleza y de nuestros destinos.

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8 Necesidad de la poesía

Antes de hablarles de poesía, permítanme decirles unas palabras de un poeta que acaba de morir, gran poeta, y amigo mío desde hace cuarenta años, poeta francés por voluntad propia aunque originario y ciudadano de los Estados Unidos. Se trata de Francis ViéléGriffin, muerto hace unos días en Bergerac, y cuya desaparición es una gran pérdida. Si hoy les hablo de él es porque hay que rendirle justicia. Este poeta, que desde hacía años vivía retirado, primero en Touraine, después en Périgord, había escogido Francia como patria de elección; figura de la forma más honorable del mundo en la tan honorable lista de los poetas extranjeros que han escrito nuestra lengua y se han distinguido por sus versos. N o ignoran que la poesía francesa, desde Baudelaire, ha ejercido una acción singularmente fuerte y gloriosa sobre la poesía universal, y que esta influencia no se ha limitado a crear lectores y admiradores de nuestros autores, ha engendrado poetas. Francia se ha enriquecido con autores de altos vuelos, algunos de los cuales han

Conferencia pronunciada en la Université des Annales el 19 de noviembre de 1937. Publicada en Conferencia, 1938. Recogida en el tomo K de Oeuvres, Conférences, 1939.

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ejercido a su vez una influencia real sobre nuestro arte. Swinburne, gran poeta inglés que ha escrito varios poemas en francés, fue uno de los primeros que voy a citar. De Swinburne a Rainer Maria Rilke, poeta de lengua alemana, la lista de aquellos que han hecho a nuestra lengua el honor de someterle su talento es elevada. Hablo de memoria de hombres tan célebres como Gabriele d'Annunzio, para citar a aquellos que, de forma continuada y casi exclusiva, han escrito en francés y se han convertido en poetas completamente franceses. Junto a los flamencos, los Van Lerberghe, los Maeterlinck y los Verhaeren, citaré a Jean Moréas, a Stuart Merrill, mi viejo camarada, y, por último, a Francis Viélé-Griffin. Viélé-Griffin nació en los Estados Unidos. Su padre, general del ejército del Norte, durante la guerra de Secesión, se encontraba en el sitio de Charlestown cuando nació. Francis Viélé-Griffin vino a Francia muy pronto para realizar sus estudios; fue íntimo amigo de Henri Regnier y lo conocimos, entre los fieles de Mallarmé, en el ardiente e interesante medio del Simbolismo, persiguiendo la investigación poética que era tan variada en aquellos tiempos. Intentaba entonces combinar ciertas cualidades de la poesía anglosajona, que son raras en la nuestra, con los modos de ésta. Después de haber hecho, como se debe, versos regulares, encontró en el verso libre acentos deliciosos. El recuerdo que acabo de evocar nos lleva a meditar sobre esta necesidad de la poesía. Debo decirles ante todo el sentido que doy a esta fórmula. Han escuchado con frecuencia, es una expresión que data del romanticismo, tratar a la gente de burgueses. 158

Podría. Reconocerán fácilmente al burgués (admitiendo que todavía exista. Pues bien. pasar sin ello. e incluso los hay asombrosamente avanzados. llamaban un beocio. el hombre sin ojos y sin oídos. puede vivir sin eso.. creo que la idea que los románticos se hacían de esos espantosos burgueses no era del todo exacta. Su espíritu gusta del arte: no vive de él. Hay burgueses sumamente cultos: los hay muy refinados. no es en absoluto el hombre que se nos decía. Así es el burgués. en la época clásica. No es necesariamente lo que. lo que no está demostrado. se transformó hacia 1830 en epíteto despectivo dirigido a toda persona sospechosa de no entender nada de las artes... si fuera necesario. El burgués no es en absoluto un hombre insensible a las artes. antaño bastante honorable. lleno de gusto. No se cierra a las letras. sin embargo. pienso en mi juventud. N o es más que el hombre al que no atormenta aquello que no existe sino en el olvido de aquello que existe. Al decirles esto.. Su vida está perfectamente organizada al margen de esa extraña necesidad. a la mayoría le gusta la música. ni a la música. la pintura. una necesidad esencial de poesía o de arte.Ese término. como ven. Después lo adoptó la política e hizo con él lo que ya saben. N o tiene por alimento esencial e inmediato ese alimento particular que es la poesía. ni a ningún valor de la cultura. a quien no le hostiga un deseo lo bastante loco de vivir como si el lujo del espíritu fuera una necesidad de la vida misma. no tiene.) por el hecho de que ese hombre (o esa mujer) que puede ser muy instruido. que sabe admirar las obras que hay que admirar. Pero eso no es cosa nuestra. Viví en un medio de jóvenes para quienes el arte y la poesía eran 159 . y que presumen de serlo. pero.

observamos que entonces todas las condiciones de una formación. los domingos. En aquella época tuvimos —algunos. ni en razonamientos filosóficos que sólo viven de hipótesis. ni en textos que se interpretan como se quiere. en los conciertos Lamoureux. La metafísica parecía exterminada por los análisis de Kant. estaban absolutamente reunidas. Esta nos parecía inquebrantable. cuando nos encontrábamos. Las religiones habían sufrido los asaltos de la crítica filológica y filosófica. y sólo podíamos escribir una única afirmación. y también algo más: un alimento sobrenatural. lo recuerdan— la sensación inmediata de que era necesario muy poco para que naciera una especie de culto. que reinaba en nosotros y que nos había sido inspirado o comunicado por nuestro sentimiento muy intenso del valor universal de las emociones del Arte. ni en una ciencia de la que siempre se pueden criticar las generalizaciones. En efecto. los escritores realistas y naturalistas. en los que coincidían los jóvenes y 160 . y. Teníamos ante nosotros una especie de página blanca y vacía.una especie de sustento esencial del que era imposible prescindir. y diera forma a ese estado de espíritu. que habían sido muy mal interpretadas por nuestros mayores y predecesores. al no estar basada ni en una tradición que siempre se puede contestar. que todavía viven. quasi místico. de una creación casi religiosa. de religión de una nueva clase. desdén hacia las promesas de la ciencia. a ese tiempo más cargado de espíritu que el presente y a la manera en que abordamos la vida y el conocimiento de la vida. Nuestra certidumbre era nuestra emoción y nuestra sensación de la belleza. Cuando nos referimos a la juventud de la época. entonces reinaba una especie de desencantamiento de las teorías filosóficas.

. Sin duda las preocupaciones materiales. una disminución de las necesidades de poesía. claro está..sus maestros. Nos encontrábamos con el alma iluminada y la inteligencia cargada de fe. Salíamos del circo como fanáticos. y lo que habíamos sentido nos daba la fuerza para resistir a todas las ocasiones de dispersión y a todas las necedades y maleficios de la vida. ningún subterfugio. ninguna duda. Pero también podemos decir (ya he hablado sobre este tema. como devotos. a los problemas de la vida.. ¿Por qué? ¿Por qué se debilitan la necesidad y la potencia de lo 161 . representan un papel principal en los espíritus. ninguna interposición entre nosotros y nuestra luz.. el aguijón que irrita la sustancia profunda de nuestros jóvenes y les incita a superar lo que son? N o lo sé. Habíamos sentido. Conozco. desgraciadamente. jóvenes. N o sé cómo es hoy. y sólo se conocen acabados. hoy. cuando escuchábamos toda la serie de sinfonías de Bethoven. ¿Cuál es entonces. el punto ardiente. pero nunca se conoce el fondo del ser de los jóvenes. las divisiones políticas. necesariamente. los deslumbrantes fragmentos de los dramas de Wagner. ¡ay!. ni siquiera de aquellos que mejor conocemos. a preocupaciones de un orden muy distinto. como prosélitos del arte. de tal modo lo que habíamos escuchado nos parecía una especie de revelación personal y de verdad esencialmente nuestra. N o podemos conocer de los hombres más que lo que conocen ellos mismos. en este mismo lugar) que nuestra época manifiesta una reducción innegable del espíritu. el valor absoluto que atribuíamos en otro tiempo a los misterios y a las promesas del arte. en primerísimo lugar. se creaba una atmósfera extraordinaria. de suerte que lo serio. entonces. y. se trasladan. ahora.

El pueblo producía. el herrero que sabía hacer esas obras era un creador. canciones. que han existido de tal manera en ese pueblo. algo que ya no produce desde un siglo y medio al menos. poemas. Les aconsejo. lo que bien vale una exposición. que he constatado. allí observarán los pequeños balcones de hierro forjado enganchados a las viejas casas del siglo XVI o del XVIII. que ese pueblo ha producido. sin pretender salir de él. Por ese lado una esterilidad total. 162 . Los hay en ocasiones bastante pintorescos. pero esas palabras son generalmente feas y poco oportunas. que no se reproduce nunca. toda una invención que ha desaparecido enteramente. no había Exposición.bello que han existido hasta en el pueblo. Desde luego el pueblo todavía inventa palabras. a lo largo de los siglos. Cada uno de esos hierros forma un dibujo simple y original. la calle Mazarine o la calle Dauphine. o bien alguna calle del Marais. degradación de la creación verbal. de una manera casi oficial: hay que notar. La poesía y la melodía populares son cosas que ya no se hacen. y en un género bastante difícil. pero no tienen ese sabor particular del que estaba impregnado el lenguaje de los oficios de antaño. Los artesanos se sentían maestros y se hacían originales en su campo. pero había artesanos artistas. al lado del nacimiento de términos más o menos afortunados. obras admirables? Los oficios eran creadores. Y por último. cuando paseen por París. perderse por nuestras viejas calles. y no soy el único. toman prestados los términos a las numerosas técnicas de la época. En aquellos tiempos. la muerte de las palabras deliciosas que existían en nuestra lengua y que son de origen completamente popular. A ese respecto puedo citarles hechos concretos.

¡Mala señal!. sean cuales fueren su forma encantadora y su fisonomía poéticamente popular. languidecen y se fijan en los herbarios del folklore*. Es la calidad de los desaparecidos y la de los recién nacidos que sólo pueden compararse con pena. Eso es la vida misma de una lengua.. donde antaño se encontraban aún vivas. la edición en la que recae nuestro examen apenas data de cuarenta o cincuenta años. tan curiosamente * Empleo a disgusto este término extranjero. pierden su encanto. y la palabra «mundial» [mondial]. demuestra que la sustancia de la poesía y de la lengua experimenta una alteración que no es favorable al arte del poeta. El año pasado. adoptado en Francia con excesiva facilidad. la Academia es una especie de oficina de estado civil en la que registramos sin prisa los nacimientos. que están muertas. entre otros muchos. y más grave tal vez: se constata la creciente desaparición de las leyendas.Como saben. ¡completamente muertas hoy! El caso es bastante frecuente. Pero ¿cómo hacer?. No es el hecho de la desaparición misma y de la sustitución de los términos lo que es grave. que no es muy seductora.. parlantes.. admitimos la palabra «mentalidad» [mentalité]. e incluso en el campo. que examinamos palabras que hay que eliminar. estaban bien vivas. Este ejemplo. y con melancolía las defunciones de los vocablos. 163 . pese a algunas oposiciones. En un libro tan rico. Otra observación.. palabras hechas para la poesía. las leyendas pierden su fuerza.. en nuestro trabajo del Diccionario. más profunda. Sucede a cada instante. palabras.. ¡pues ninguno de nosotros las ha oído nunca! Ahora bien.

Así pues. He ahí muchos signos bastante graves. la variación es casi la regla. todo se fija. nuestra palabra apenas consiste en una rápida significación tan desnuda y pronta como sea posible. apoyados aquí o allá por los Estados o por generosos mecenas. Por otra parte. Ya no aportan al lenguaje esas palabras y esos giros sabrosos que han reemplazado los términos barrocos o feamente abstractos que nos infligen todos los días la política y la técnica. una pérdida evidente. Por último sólo podemos preguntarnos ¿cómo y por qué tanta impotencia ha venido a abolir tantos ornamentos del placer de la vida? Los oficios de arte apenas son ya otra cosa que lujos. Cada cuentista aporta su expresión. y pasan del vigor de la vida al estado inerte de documentos. ¿Qué encontramos a cambio de esas creaciones. sino un texto y mil textos. pues todas 164 . según cada narrador.rico como Las mil y una noches. Diría incluso que no es únicamente la poesía la que está en juego. pertenecen cada vez más al campo de estudios de la Sorbona. ya que la gente ha dejado de saber extraer el encanto de sí misma. ese placer se somete a la prisa. está en entredicho la integridad misma del espíritu. hablaríamos con iniciales. imágenes propias. el trabajo de redacción de un telegrama es muy instructivo a este respecto. Es la vida de una obra que evoluciona de boca en boca. en el que no existe un texto único. introduce alusiones locales. incidentes nuevos. Por un poco. sentir placer hablándolo? Hoy en día. en ese aspecto. gozar de su propio lenguaje. añade y transforma. vemos desaparecer el valor poético de las leyendas. en compensación por esas pérdidas. Pero aquí. y el teléfono tampoco es un instrumento del buen lenguaje.

estas palabras de nuestro tiempo. a alta tensión. natural popular. ¿Qué es lo que sustituye a esta poesía innata. Cada uno de nosotros es equiparable a un Mefistófeles. cuáles son sus deseos y placeres. todo es apariencia. se conforman a una lógica en ruinasOímos a cada instante razonamientos que no lo son: el espíritu crítico tiende a debilitarse. en particular. ninguna creación de valor en quien la recibe. el valor de los hechos. a partir de mañana. lo altera en sus funciones poéticas naturales. a la excitación de los sentimientos: la gente 165 . Todo ello concurre a una degradación general del lenguaje. todas estas abstracciones de calidad inferior (puesto que no están definidas).. y esta forma de poesía se reduce a la sensación más o menos fuerte que hoy podemos asestar con los medios que la física y la técnica ponen a la disposición de lo moderno. orquestas que no requieren más que un gesto. Pues bien. La embriaguez de la velocidad arrastra a la excitación intelectual.. Podremos. Los medios modernos fabrican en proporciones industriales (viene al caso decirlo). sino un mínimo de él mismo. una especie de poesía que no exige ningún esfuerzo. suscitar a voluntad la visión de lo que sucede en los extremos del mundo. compriman esos textos y se asombrarán de lo poco que les quedará en la mano. Es preciso reconocer que bajo ese punto de vista hemos hecho inmensos progresos. ninguna participación directa. hay que buscar aquello que las sustituye.. la armazón lógica.. la solidez de los razonamientos que se nos dan. que estaba en nuestra lengua y en muchos seres hace un siglo y medio? Veamos qué divierte a la gente. pero. En la mayoría de los artículos que leemos. Tenemos espectáculos extraordinarios.

porque hay allí una piedra que se merece una hora. Todo eso está muy bien y les felicito. con una hora le sobrará para reflexionar. la arquitectura poderosa. «Sé que hay poesía en ese rascacielos. y porque ese rascacielos lo veré en Tokio y en Vancouver. sabe. los rascacielos. Pero. porque con un tiralíneas y un compás haría lo mismo en mi habitación.va tan rápido que quema a su paso el pensamiento y el placer. que capta al ojo y al espíritu. una idea. Espero que no haya ningún arquitecto en esta sala. aquí y allá hay una invención. Ustedes edifican rascacielos extraordinarios.» Hemos sustituido por lo tanto por medios muy potentes las potencias de acción que en otro tiempo nos exigíamos a nosotros mismos. una solución. pero. y también en Honolulú y en Marsella. Pero yo no me detendré nunca frente a su rascacielos de doscientos metros. y sucede. lo que sucede en el campo de la vida física. en nuestro campo. están hechos para ser vistos a ciento veinte por hora y. Tal vez haya aquí varias personas que no se sirven nunca de sus piernas con el pretexto de que hay autos y ascenso166 . mientras sí me detengo delante de una casa antigua o delante de una iglesia de pueblo. pero hace unos días le decía a uno de mis amigos arquitectos: «Ustedes tienen medios poderosos. eso no tiene ninguna importancia. Ustedes tienen cimientos que permiten puertas en falso de cuarenta metros de saliente. yo nunca me detendré ante un rascacielos para bosquejar algún detalle. si se detiene al pie de esos monumentos y quiere estudiarlos un poco. porque no querría que me asesinara. querido amigo. lo que hacen es paradoja. Todo el mundo admira la llegada a New York.

reaccionar no es la palabra.. Un poco de poesía. En ocasiones tengo la impresión de que perdemos.. demasiado potente. porque es más vago... Le damos una poesía ya hecha.. ¡y que prevalece sobre nuestra poesía del tiempo de las rimas! La cual no disponía de los paisajes. difícil de definir. de las cosas mismas.. admitiendo que tengamos una. No. tener un pequeño carnet. esta posesión del mundo sensible no deja de costamos algo. estado que es a la vez receptivo y productivo. Poesía es el primer sentido de la palabra. ¡desde luego!. para que no caiga en desuso.. Quizá tienen un coche propio. y nos vemos obligados a dedicarnos al deporte. quizá tendrán un instrumento que lleve su paraguas. Saben que bajo el nombre de poesía se comprenden dos cosas muy diferentes que. tiene dos sentidos.. He sufrido. al tenis. al golf. de la vida misma. e incluso de enseñanzas sin lágrimas. es contra eso contra lo que quizá tengamos que reaccionar. se unen en un cierto punto. designa un cierto estado. sin embargo. es un arte particular basado en el lenguaje. ¡algo de lo que más de uno me hace dudar! Pues bien.. Pero esta gran potencia. El músculo se hace inútil. potente. Reaccionar es demasiado poco. y observen 167 . Poesía tiene también un sentido más general. Hay que actuar. Lo mismo sucede con todas las necesidades del espíritu. Ustedes saben que ese nombre: Poesía. ¿Voy a hablar como en el Fausto? Perdemos nuestra alma.res. Bastaría con tomar conciencia de en qué nos convertimos y hacer las cuentas de nuestro espíritu. Pero volvamos a la vieja poesía para explicar en qué puede todavía servirnos. y escribir: «Hoy he perdido tanto. más extendido. Es productivo de ficción. un poco de potencia de mi espíritu. ¡Sólo he sufrido!». Lo llenamos de diversiones sin pena. como he intentado explicarles anteriormente..

Es que la potencia sobre ustedes de lo que es. entre las acciones que resultan de esta producción constante de cosas que no son. instantánea. y es eso que no es lo que responde constantemente a eso que es. «Tengo sed. las hay que se distinguen por su interés inmediato y vital: son aquellas que tienden a modificar para nuestras necesidades las cosas que nos rodean. Lo que no es responde en su espíritu a lo que es.. actúo. nuestros rencores. al menos 168 . es eso que es lo que engendra eso que no es. y son recíprocamente dirigidas. ¡Es una ficción! Vivimos solamente de ficciones. cojo un vaso». todo eso es una producción inmediata. etc. después actúo cogiendo el agua. y se oponen no menos necesariamente a lo que es. Pero todo ello está en íntima relación con el estado profundo de nuestras fuerzas.. Entonces nos sublevamos contra el hecho. o que son su consecuencia. Ustedes están aquí.que la ficción es nuestra vida. nuestras pesadumbres... De ahí nacen o cesan nuestras acciones. Observen (insisto) que todas esas ficciones se refieren necesariamente a lo que no es... Pero entre esas acciones. Nuestras esperanzas.. que son nuestros proyectos. y ésta se convierte en sensación de impotencia al contacto de lo que es. nuestras esperanzas. y pronto no lo estarán.. Ustedes piensan ahora en el ansiado momento en que yo habré acabado de hablar. por añadidura. Vivimos continuamente produciendo ficciones. Primero he pensado que tenía sed.. cosa curiosa. y nosotros únicamente somos una perpetua invención. produce en ustedes la potencia de lo que no es.. que dirigen todas las fluctuaciones de la fuente íntima de nuestra energía. del conflicto de lo que es con lo que no es. nuestros recuerdos. Esa es una acción útil.. No podemos vivir sin esos contrastes y esas variaciones. no podemos admitir un hecho como la muerte. y lo saben.

a hacer una cosa duradera.. e infinitamente capaz si se pone en acción. El músico escribe actos para un virtuoso que está preparado para reproducirlos. o contagiosas. como la risa o el bostezo. Se sitúan entonces en la categoría de las expresiones. y se han inventado medios. disipar una especie de malestar interior. Si yo escribo una música o una danza. de hacerles oir el poema.. El propio lenguaje articulado. ¡lo que es bastante! Modifico la situación de mi vaso y la mía. pues son. Tales emisiones constituyen un lenguaje elemental. son acciones sin objeto exterior. Ahora bien. un mal que ningún acto alivia directamente. de actos que tienen por objeto. como un instrumento. Si yo escribo un poema. esa emoción no será idénticamente restituida. se han aplicado actos a alguna materia exterior. fijo una determinada acción que será reproducida a voluntad. 169 . escuchar la música. a descargar mi emoción.. sino modificarnos. a nosotros. extremadamente profunda.yo lo creo. Pero la emoción final. entre esas acciones.. las lágrimas. una música. para crear un objeto que se conserve y que. Pero hay.. esas propiedades de las emociones y de las impresiones han sido explotadas por la cultura. o simpáticamente sentidas. encontrar el cuadro. acciones que nacen de otra forma de sensibilidad. para reconstituir una fase de nuestra emoción. o una máquina. cuando es espontáneo.confiado. si hago un cuadro. es una explosión que nos libera del peso de alguna impresión.. ni siquiera en el caso más favorable: queremos seguir siendo los dueños. el objeto cumplirá su papel y dará lo que se le ha. ¡si es que está hecho para dar algo!. no modificar las cosas a nuestro alrededor. Hay producciones de ideas. pueda servir para reanimar un estado. las vociferaciones. La risa. tiendo a fijar. como las lágrimas y las quejas. incluso si ha sido muy potente.

sentirnos conmovidos. ya no la expresión inmediata de las emociones. Hago alusión a muy distintos presentes. definimos. y eso nos permite alcanzar resultados. El toma de ellos los medios para domar la materia y para que sirva para sus fines no útiles. la piedra. la poesía u otro. El arte nos da. clasificamos. sólo queremos pasar el dedo por la llama de la bujía. Pero entonces todas las técnicas de los oficios. no tiene ni duración utilizable ni posibilidades de construcción 170 . Pero una vez más la acción pone en juego. el cálculo de previsión y combinación. que no podíamos esperar únicamente de la sensibilidad. pero no del mismo orden de sensibilidad que el de la sensación original. vienen en ayuda del artista. que nos proporciona un efecto sensible. también nos ofrece otra cosa en la búsqueda de ese medio. Reaviva nuestras emociones. los sonidos puros y su organización. Analizamos. los colores en el campo de la vista. que son las producciones espontáneas de la sensibilidad. el conocimiento claro y distinto de los medios separados. los procedimientos que sirven para las fabricaciones útiles. Intenta atormentar una materia: el lenguaje. tales como la composición erudita. pero no toda su precisión individual en nosotros. por consiguiente. si se trata de un poema.queremos padecer por el arte. el barro. El arte. la cera. ¿Por qué? Porque la sensibilidad es instantánea. sino lo que llamamos la inteligencia. es llevado a desarrollar los elementos iniciales que llamaré elementos brutos. es decir. pero hasta un cierto punto. ya no las sensibilidades desnudas y simples. el medio de explorar a placer la parte de nuestra propia sensibilidad que permanece limitada del lado de lo real. si se trata de una obra musical. Esta es una de las características más curiosas del arte. Finalmente. Pasamos a ser los dueños de los actos que operan sobre la materia.

pueden y deben emplearse lo mismo que todos los recursos de las técnicas. pero. el primer rostro de su poema.. aquí y allá.. En cuanto a los poetas. Pueden observarlo en La Fontaine lo mismo que en Victor Hugo. menos cálculo y menos artificio que la música? ¿Podemos reprochar a un pintor sus estudios de anatomía. con esa otra facilidad que se adquiere solamente mediante el ejercicio del espíritu largamente sostenido. la meditación de sus medios. que no es muy antiguo.. de dibujo y de perspectiva? A nadie se le ocurre. parece que tienen que componer lo mismo que se respira. la poesía y las artes tienen la sensibilidad por origen y por término. incluso el más abstracto. ¿pero quién pensaría en reprocharle al músico los años consagrados a estudiar el contrapunto y la orquestación? ¿Por qué queremos que la poesía exija menos preparación. prolongadas consultas delante del espejo. y que deriva de una confusión entre la facilidad inmediata que nos entrega los productos del instante —lo peor y lo mejor en su estado desordenado—. Termino diciéndoles que.. para hacerle dar todo lo que contiene. el intelecto y todos los recursos del pensamiento. no para dominar a la sensibilidad.. no es precisamente a las damas a quienes hay que demostrar que la propia belleza exige cierta laboriosa ayuda. Se trata de un error. Por otra parte.. en resumen. 171 .continuada. Con frecuencia se le reprochan al poeta las investigaciones y las reflexiones. El poeta contempla su obra sobre la página y retoca. entre esos extremos. cuidados exquisitos... nos vemos pues obligados a pedir a nuestras facultades de decisión y de coordinación que intervengan.

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les capture en la esfera de vida lúcida y apasionada que va a formar su arte. Publicada en Conferencia. 1936. Entro enseguida en mis ideas. y se dirán que no estoy menos impaciente que ustedes por dejarme arrebatar. ante ustedes. lo penetra y lo convierte en un medio soberano de expresión y de invención. es una cosa seria y. 173 . antes de que muestre y demuestre en lo que puede convertirse un arte de origen popular. un entretenimiento. y les digo sin otra preparación que. a mi entender.9 Filosofía de la danza Antes de que la Sra. Conférences. creación de la sensibilidad de una raza ardiente. un arte ornamental y en ocasiones un juego de sociedad. tendrán que resignarse a escuchar algunas propuestas que. cuando se ampara de él la inteligencia. Toda época que ha Conferencia pronunciada en la Université des Annales el 5 de marzo de 1936. va a aventurar sobre la Danza un hombre que no danza. en ciertos aspectos. Esperarán el momento de la maravilla. la Danza no se limita a ser un ejercicio. Argentina les atrape. Recogida en el tomo K de Oeuvres. muy venerable. 1939.

de las impresiones que recibimos de nuestros sentidos no nos sirven para nada. entendemos demasiadas cosas con las que no hacemos nada ni nada podemos hacer. más agilidad. le procuraban un placer que alcanzaba una especie de embriaguez. Es un arte fundamental. pero acción trasladada a un mundo. 174 . podía interrumpir su delirio. como sucede en ocasiones con las palabras de un conferenciante. mediante su frecuencia. la inmensa mayoría. una especie de éxtasis de agotamiento.comprendido el cuerpo humano o que al menos ha experimentado el sentimiento de misterio de esta organización. no representan ningún papel en el funcionamiento de los aparatos esenciales para la conservación de la vida. a una especie de espacio-tiempo. de sus recursos. su sucesión o su amplitud. Vemos demasiadas cosas. El hombre se ha dado cuenta de que poseía más vigor. de sus límites. son inutilizables. a veces tan intensa que sólo el agotamiento total de sus fuerzas. más posibilidades articulares y musculares de las que necesitaba para satisfacer las necesidades de su existencia. de las combinaciones de energía y de sensibilidad que contiene. como su universalidad. y ha descubierto que algunos de esos movimientos. Pueden fácilmente observar que la mayoría. su exasperado gasto motriz. que no es exactamente el mismo que el de la vida práctica. Tenemos por lo tanto demasiadas potencias para nuestras necesidades. su inmemorial antigüedad. la Danza. Y es que la Danza es un arte que se deduce de la vida misma. lo sugieren y demuestran. ya que no es sino la acción del conjunto del cuerpo humano. la utilización solemne que se le ha dado y las ideas y reflexiones que ha engendrado en todos los tiempos. venerado. ha cultivado.

nuestros sentidos. que dirigen nuestras acciones y la distribución de nuestras energías. La oreja del perro percibe un ruido que la endereza y la inquieta. Pues nuestros actos útiles son finitos. nuestros miembros articulados. Observen que los animales parecen no percibir nada y no hacer nada inútil. no resintiendo. pero el ser del perro no da ningún curso a esa visión. que coordinan los movimientos de nuestra marioneta. hacer actuar a los músculos de nuestros rostro. perfectamente indiferentes o insensibles a todo lo que no interpreta ningún papel en los ciclos de transformación que componen nuestro funcionamiento orgánico. pero sólo absorbe de ese ruido 175 . y limitarse a atacar el medio en el que vivimos. no realizando nada más que lo necesario. las imágenes y los signos. Van de un estado a otro. Podemos trazar un círculo. Podríamos no llevar más que una vida estrictamente ocupada del cuidado de nuestra máquina para vivir. todo esto. no haciendo nada que no fuera una reacción limitada. De este modo. de manera que su único quehacer consistiera en la conservación de nuestra existencia. una respuesta finita a alguna intervención exterior. los medios de relación de la vida. o a defendernos de él. la comedia y el arte militar. podrían emplearse únicamente en el servicio de nuestras necesidades fisiológicas. que ha permitido crear la geometría.La misma observación en cuanto a nuestros poderes de acción: podemos ejecutar una multitud de actos que no tienen ninguna oportunidad de encontrar su función en las operaciones indispensables o importantes de la vida. andar en cadencia. es acción inútil en sí para el funcionamiento vital. Sin duda el ojo de un perro ve los astros.

vencer un navio a la carrera. y no conozco nada que dé una idea del juego más felizmente libre que los retozos de las marsopas que se ven mar adentro. sin embargo. Las hormigas no pierden un minuto. La vaca. más vivas que las olas. ¿Y el hombre? El hombre es ese animal singular que se mira vivir. El gato. y que coloca todo ese valor que le gusta darse en la importancia que concede a las percepciones inútiles y a los actos sin consecuencia física vital. el tren pasa. o para mantener en estado ágil o vigoroso los órganos destinados a la ofensiva o a la defensiva vital. y entre ellas y como ellas. pasarle bajo la quilla y reaparecer en la espuma. juega con el ratón. como las hormigas o las abejas. accesos impulsivos debidos a la necesidad de consumir una energía superabundante. emerger.lo necesario para responder con una acción inmediata y uniforme. 176 . brillando y variando al sol. Los monos hacen pantomimas. parecen también las más ahorrativas de su tiempo. ¿Es ya danza eso? Pero todas esas diversiones animales pueden interpretarse como acciones útiles. El indicador de su cerebro vuelve inmediatamente a cero. no lejos de donde el Calais-Méditerranée avanza con gran estrépito. a veces parecen divertirse. Los perros se persiguen. Los animales. No se entretiene en la percepción. les saltan al morro a los caballos. sin seguirlo con sus bellos ojos. ninguna idea en la bestia sigue a ese tren: vuelve a su yerba tierna. Y me parece observar que las especies que parecen más rigurosamente construidas y dotadas de instintos más especializados. visiblemente. que se da un valor. sumergirse. da un salto. en su prado. La araña acecha y no se entretiene en su tela.

. Observen que no sirve de nada a nuestro organismo el que meditemos sobre el origen de las cosas. pero este pensamiento que nos edifica —a nuestros propios ojos— por encima de nuestra condición sensible es exactamente el pensamiento que no sirve para nada. para tratar los prodigios que hacen las piernas. Lo confieso. de los que podríamos prescindir fácilmente. tienden a hacer una especie de útil con lo inútil. sobre la muerte. necesidades. nuestra actividad más excitable de lo que ningún fin vital exige. todo ese juego de nuestros sentidos y de nuestras potencias se han encontrado poco a poco una especie de necesidad y una especie de utilidad. la única salvación es algo de 177 . y hasta la producción de objetos. Y. de los problemas universales. cuando no se poseen. formas.Pascal situaba toda nuestra dignidad en el pensamiento. más aún. de las ciencias. He puesto demasiada. ofertas. Pero nuestra curiosidad más ávida de lo necesario. piensan.. cada uno según sus medios. la creación artística no es tanto una creación de obras como una creación de la necesidad de las obras. se han desarrollado hasta la invención de las artes. y. acciones. cuando sería muy dificultoso no solamente bailar sino explicar el menor paso. Eso sí que es filosofía. Pero esa invención y esa producción libres y gratuitas. Pero cuando uno no es un bailarín. fútiles en relación con ellos. así. de algún modo. que suponen demandas. más que los recursos de una cabeza. Nuestros pensamientos más profundos son los más indiferentes a nuestra conservación y.. que los pensamientos de este orden tan elevado serían nocivos e incluso fatales a nuestra especie.. El arte como la ciencia. una especie de necesidad con lo arbitrario. pues las obras son productos.

Han creado algunas célebres: una. un Aquiles que pierde el aliento tras una tortuga inaccesible. Pregunten a Aristóteles. otra más. forman todo un material. otra. una caverna. que se toman las cosas desde muy lejos con la esperanza de que la distancia haga que se desvanezcan las dificultades—. cuyo prestigio constata y experimenta. Sin embargo. su forma de entrar en danza es bien 178 . los corredores que se* pasan una antorcha. Mi filósofo. a Leibniz y algunos otros... Se pone a ello. un río siniestro que nunca se vuelve a pasar. Los filósofos son muy aficionados a las imágenes: no hay oficio que pida más. se consagra a su manera. La manera de un filósofo. ¿Qué hacer ante la Danza y la bailarina para crearse la ilusión de saber un poco más que ella misma sobre aquello que ella conoce mejor y que nosotros no conocemos en lo más mínimo? Es necesario que compense su ignorancia técnica y disimule su embarazo mediante alguna ingeniosidad de interpretación universal de ese arte. y. sin embargo. su bailarín de cuerda. y hasta Nietzsche con su águila. su serpiente. notando que encuentra placer.filosofía —es decir. Los espejos paralelos. a Descartes. toda una figuración de ideas con las que podríamos hacer un bellísimo ballet metafísico en el que se compondrían sobre la escena tantos símbolos famosos. no se contenta con esta representación. Es mucho más simple construir un universo que explicar cómo un hombre se sostiene sobre sus pies. aunque en ocasiones las disimulen con palabras color de muralla. Pero primero puede obtener algunas bellas imágenes. un filósofo puede contemplar la acción de una bailarina. puede igualmente intentar obtener de su placer el placer secundario de expresar sus impresiones en su lenguaje.

entra en una interrogación ilimitada. San Agustín confiesa que se preguntó un día qué es el Tiempo. Es su oficio. Cada una. por separado. ««. le dejaba perplejo y sin recurso. y eso es precisamente lo que busca. después de todo es solamente una forma del Tiempo. pero helas ahí unidas. ¿qué es la Danza?... 179 . Pero. en el infinito de la forma interrogativa.. pero que se perdía en las encrucijadas de su mente en cuanto se dedicaba a ese nombre. Comienza por su comienzo normal..» ->Pero la Danza.conocida. se detenía y lo aislaba de cualquier uso inmediato y de cualquier expresión particular. se entrega a él sin prever el fin. Mi filosofía se encuentra en ese punto: dudando en el temible umbral que separa una pregunta de una respuesta. Ahí le tenemos ya menos preocupado: ha realizado la unión de las dos dificultades. se dice. obsesionada por el recuerdo de san Agustín. ¿Qué es la Danza? Enseguida se le inquietan y paralizan los sentidos —lo que le hace pensar en una famosa pregunta y una famosa inquietud de san Agustín. soñando en su penumbra en la inquietud de ese gran santo: «¿Qué es el Tiempo?».. es solamente la creación de una clase de tiempo. Acepta el juego. Nacerán algunas ideas. Y he aquí que se pregunta: «¿Qué es la Danza?». tal vez. como celebra un acto inútil y arbitrario. Y. es su vicio y su juguete. La unión será fecunda. o de un tiempo de una clase completamente distinta y singular. Observación muy profunda. Esboza el paso de la interrogación.. y reconoce que lo sabía muy bien cuando no pensaba en planteárselo.

hecha de nada que pueda durar. cargado de potencia motriz. crea en los espíritus la idea de otro estado. sostenido por el batir increíblemente rápido de sus alas. en suma. los ojos extralúcidos que transforman todo lo que ven en alguna presa del espíritu abstracto. todas las sensaciones del cuerpo. Aplica sus porqué y sus cómo. en una duración eternamente hecha de energía actual. Mi filósofo —o si lo prefieren. prodiga lo inestable. -> Se le pone de manifiesto que esta persona que danza se encierra.. como si repercutieran. en el estado danzante. También se le manifiesta que. casi inmóvil. Nuestro filósofo puede igualmente comparar la danza con una llama y. Permítanme esta expresión terriblemente audaz: no encuentro otra.. el espíritu aquejado de la manía interrogante— se hace ante la danza sus acostumbradas preguntas. Pero sabían con antelación que soy un escritor oscuro y complicado. en una duración que ella engendra. se reflejaran sobre la pared invisible de la espera de las fuerzas de un ser vivo—. comparable a la vibrante posición de un abejorro o de una esfinge ante el cáliz de flores que explora. de algún modo. están encadenadas y en un cierto orden —que se preguntan y se contestan unas a otras. una permanencia que se haría y se consolidaría por medio de una producción incesante de trabajo. 180 . con todo fenómeno visiblemente sustentado por el consumo interno de una energía de calidad superior. motor y movido a la vez. y a fuerza de negar con su esfuerzo el estado ordinario de las cosas. pasa por lo imposible. Considera. y que permanece. abusa de lo improbable. de un estado excepcional —un estado que sería sólo de acción. Es inestable. descifra a su antojo el espectáculo.Mira entonces a la bailarina con ojos extraordinarios.

el plano sobre el que se estanca la vida ordinaria. del que se separa o se libera. o cree saber. de pronto. Parece que no tenga.. un objeto capital. ¡No hablemos de sanción! Se da. que son los medios de su arte. Es la tierra. e intenta sustituir. Pero he aquí una observación de importancia que se le ocurre a este espíritu filosofante. esa prosa del movimiento humano. Observa que ese cuerpo que danza parece ignorar lo que le rodea. el lugar sólido.sus instrumentos ordinarios de elucidación. que haría mejor distrayéndose sin reservas y abandonándose a lo que ve. y a la vez extrañamente espontánea pero extrañamente sabia y ciertamente elaborada. como por el efecto de un choque interior. Se diría que hila fino —quiero decir rápido— con su gravedad.otra preocupación que sí mismo y otro objeto. Hace pensar en la peonza que se sostiene sobre la punta y reacciona tan vivamente al menor choque.. como acaban de percibir. pero solamente para recuperar con qué huirle de nuevo. en el conjunto de lo que sabe. Intenta profundizar el misterio de un cuerpo que. 181 . que parece conservarse por sí solo. Ese cuerpo parece haberse separado de sus equilibrios ordinarios. y continúa la marcha. de la que esquiva la tendencia a cada instante. un régimen periódico más o menos simple. el suelo. en general. la expresión inmediata y oportuna de las cosas por fórmulas más o menos raras que le permiten incorporar este gracioso hecho: la Danza. está como dotado de una elasticidad superior que recuperaría el impulso de cada movimiento y lo restituiría enseguida. al que vuelve. entra en una clase de vida a la vez extrañamente inestable y extrañamente regulada.

Pero. N o es eso todo: hasta aquí. un grupo de sensaciones que se hace una morada propia. Nada existe más allá del sistema que ella se forma mediante sus actos. La danza se le aparece como un sonambulismo artificial. ni fin. un objeto que termine exactamente una acción y dé a los movimientos. Es que la bailarina se encuentra en otro mundo... ¡Pero nada más! Así pues. si en ocasiones parece que el ser danzante actúa como delante de un incidente imprevisto.. ese cuerpo danzante parece ignorar el resto. ninguna exterioridad. Todo pasa como si. nada imprevisto. que ya no es el que pintan nuestras miradas. ¡Ninguna exterioridad! La bailarina no tiene exterior. y que los ojos que fija no son más que joyas.. no existe fin exterior a los actos.. una dirección y una coordinación exteriores. alhajas desconocidas de las que habla Baudelaire. El filósofo exulta. su duración absolutamente suya. se diría que no ve nada. primero. y después una conclusión nítida y cierta. en la que determinados temas musculares se suceden de acuerdo con una sucesión que le instituye su tiempo propio. no saber nada de todo lo que le rodea..Sí. en ese mundo. cuya ley opuesta es la abolición. no existe objeto que agarrar. que alcanzar o rechazar o huir.. Se diría que se escucha y que sólo se escucha a sí mismo. destellos que no le sirven de nada. la abstención total de los actos.. este imprevisto forma parte de una previsión muy evidente. ni verdaderos incidentes. sino el que ella teje con sus pasos y construye con sus gestos. sistema que hace pensar en el sistema opuesto y no menos cerrado que nos constituye el sueño. que contempla con una voluptuosidad y una dilección cada 182 .

se mueve en sí misma. y que. que tan pronto se transporta. Una fórmula de la danza pura no debe contener nada que haga prever que tenga un 183 . se expone bajo todos los aspectos. pero sin ir realmente a ninguna parte. para fijarse de repente. Transcurre en su estado. En ese papel. cristalizada en estatua. modula sabiamente apariencias sucesivas. todos esos rasgos son decisivamente opuestos a aquellos de nuestra acción en el mundo práctico y de nuestras relaciones con él. adornada con una extraña sonrisa. procede siempre por el camino más económico. si no siempre el más corto: busca el rendimiento. como se modifica allí mismo. que emite de lo más profundo de sí mismo esta bella sucesión de transformaciones de su forma en el espacio. parecen inspirarle. En éste. en sí misma. esa ausencia de finalidad. esas rotaciones completas (que ninguna circunstancia de la vida exige de nuestro cuerpo). la mínima acción. Pero hemos dicho que la danza es todo lo contrario. esa negación de movimientos explicables. ninguna razón. nuestro ser se reduce a la función de un intermediario entre la sensación de una necesidad y el impulso que satisfará esa necesidad. y que la obtiene tanto más fácilmente cuanto más nítido y mejor localizado es su fin: un objeto exterior. como por fases medidas. a veces se convierte vivamente en un torbellino que se acelera. Un hombre práctico es un hombre que tiene el instinto de esta economía del tiempo y de los medios. en ocasiones. esa misma sonrisa que no es para nadie.vez más intelectuales ese ser que crea. y no tiene. La línea recta. ninguna tendencia propia a la consumación. el tiempo más breve. Pero ese desapego al medio.

y forman como un recinto de resonancias. y de presentársela principalmente como una acción que se deduce. sus límites de duración no le son intrínsecos. dando ahora. a ese término de psicología. Son los acontecimientos extraños los que la terminan. son los de las conveniencias de un espectáculo. ateniéndome a esas consideraciones muy generales. se comunica: juna parte de nuestro placer de espectadores es sentirse ganados por los ritmos y nosotros mismos virtualmente danzantes! Avancemos un poco para sacar de esta especie de filosofía de la Danza consecuencias o aplicaciones bastante curiosas. como una manera de vida interior. Pero ella no posee con qué acabar. Cesa como cesa un sueño. sino por el agotamiento de otra cosa que no está en ella. es 184 . pero enteramente construida de sensaciones de duración y de sensaciones de energía que se responden. Y entonces —permítanme alguna expresión audaz— ¿no podríamos considerarla. la fatiga. como cualquier otra. luego se separa de la acción ordinaria y útil y finalmente se opone. no por la consumación de una empresa. He intentado comunicarles una idea bastante abstracta de la Danza. el desinterés son los que intervienen. Pero este punto de vista de una enorme generalidad (y es por lo que lo he adoptado hoy) conduce a abarcar mucho más que la danza propiamente dicha. que podría proseguir indefinidamente: cesa. puesto que no hay empresa. y ya se lo he dejado presentir. Toda acción que no tiende a lo útil y que. Si he hablado de este arte.término. un sentido nuevo en el que domina la fisiología? Vida interior. Esta resonancia. ha sido un poco con la segunda intención de conducirles adonde ahora llego. por otra parte.

Empezar a decir versos es entrar en una danza verbal. Mírenlas actuar y correr sobre la estrecha escena que les ofrece el teclado. un tiempo y una medida del tiempo que le convienen y le son esenciales: no se puede distinguir de su forma de duración.susceptible de educación. que a veces juegan a pídola. a un violinista. Tapónense los oídos. Observemos. Consideren también a un virtuoso en ejercicio. se fijan en un punto. por definición. Este acto. la acción que produce la obra. Sólo ven esas manos que van y vienen. o bien que la manifiesta. tiene conexión con ese tipo simplificado de la danza y. de paso. es acción. no podrán en absoluto prever en qué punto de ese fragmento se 185 . tiene como fin crear un estado. ya que todas las artes. Miren únicamente las manos de éste. N o vean más que esas manos. implican una parte de acción.. mientras la otra parece buscar los pasos de sus cinco dedos al otro extremo de la cantera de marfil y ébano. que todo ese ballet está reglamentado. Un poema. a veces una se retrasa. a un pianista. han debido ser sometidas durante años a una disciplina severa. de perfeccionamiento. de desarrollo. por consiguiente. que si ustedes no entienden nada e ignoran el fragmento que se toca. si se atreven. ¿No son esas manos danzarinas que. se cruzan. crea. Sospechan que todo ello obedece a determinadas leyes. porque un poema no existe más que en el momento de su dicción: entonces está en acto. como la danza.. a ejercicios sin fin? Les recuerdo que no oyen nada. también ellas. él también. por ejemplo. todas las artes pueden ser consideradas como casos particulares de esta idea general. determinado. este acto se da sus propias leyes.

véanle actuar. inmovilizarse. el hombre en profunda reflexión que se acaricia el mentón. etc. Con un poco más de atención. en toda materia en la que el tiempo está en juego. el distraído que balancea un pie o que tamborilea sobre los cristales. Hay que volver entonces a lo que decía san Agustín. requieren un régimen periódico. Consideren a un artista. pero no dudan que dicha acción en la que está empeñado. el ritmo se revelan. muy conocidas y sin dificultad. Lleguemos más lejos: un poco más lejos de la idea inmediata y habitual que nos hacemos de la danza. en su trabajo. eliminen los intervalos de reposo o de abandono momentáneo. N o quiero entrar en estas cuestiones que. el hombre que anda requiere un régimen de esta clase. hace poco.. parecen no hacerlo sin obligarse a respetar no sé qué igualdad sucesiva.. Les decía. esté sometida a cada instante a una regla bastante compleja. lo mismo que sucede por otra parte. descubrirán en esta complejidad ciertas restricciones a la libertad de movimientos de esas manos que actúan y se multiplican sobre el piano. y no a un fin figurado y localizado. me parece que hasta ahora carecen de una teoría satisfactoria. que todas las artes son formas muy variadas de la acción y se analizan en términos de acción. Pero es un hecho fácil de observar que todos los movimientos automáticos que corresponden a un estado del ser. Todavía un poco más de valor. 186 . La cadencia.encuentra la ejecución. en la práctica. Hagan lo que hagan. reemprender vivamente su ejercicio. la medida. sin duda. Lo que ustedes ven no les muestra por ningún indicio el estado de progreso de la tarea del pianista.

por otra parte. Imagino que este punto de vista les parece audaz. esas construcciones de los Antiguos que se elevaban al ritmo de la flauta. para no ser. por consiguiente. en el momento de la observación que hacen de él. para que sus operaciones sucesivas tiendan a efectuarse en tiempos conmensurables.Supongan que esté lo bastante entrenado. al entretenimiento de los ojos que lo consideran o de los cuerpos que se entregan a él. Podría contarles igualmente la curiosa historia que relata el Journal de los Goncourt. cuyas órdenes seguían las cadenas de los braceros y de los albañiles. Recuerden. sobre un pintor japonés que vino a París y a quien ellos invitaron a ejecutar algunas obras ante una pequeña reunión de aficionados. He querido mostrarles cómo este arte. como una obra de arte ella misma. cuyo objeto material que se modela bajo los dedos del artista no es más que el pretexto. más que un ejecutante y. una obra nunca está acabada. pueden entonces concebir la realización de una obra de arte. con un ritmo. es decir. Pero ha llegado el momento de concluir esta danza de ideas en torno a la danza viviente. una obra de pintura y de escultura. el tema del ballet. seguro de sus medios. es simplemente una poesía 187 . el accesorio de escena. lejos de ser una especialidad que se limita a la producción de algunos espectáculos. Pero piensen que. para muchos grandes artistas. Lo que creen ser su deseo de perfección no es quizá otra cosa que una forma de esa vida interior compuesta de energía y de sensibilidad en intercambio recíproco y de alguna manera reversible. lejos de ser una fútil distracción. del que ya les he hablado.

general de la acción de los seres vivos: aisla y desarrolla los caracteres esenciales de esta acción. a veces excesivamente. cansados de palabras. que sólo les he hablado. las inversiones. En cuanto a mí. a la llama. les abandono al arte mismo. en las metamorfosis que obtiene. y hace del cuerpo que posee un objeto cuyas transformaciones. la sucesión de los aspectos. la despliega. 188 . las antítesis. del suelo. a la ardiente y sutil acción de la Sra. de la razón. lugar privilegiado de la danza espiritual? Les dejo ahora. no puedo decirles cuánto admiro el trabajo de inteligencia que ha realizado Argentina cuando ha retomado. llevan necesariamente a pensar en la función que el poeta da a su espíritu. y superabundantemente. la búsqueda de los límites de las potencias instantáneas del ser. como las rimas. pero tanto más ávidos de encantamientos sensibles y de placer sin esfuerzo. ¿Qué es una metáfora sino una suerte de pirueta de la idea cuyas diversas imágenes o diversos nombres se unen? ¿Y qué son todas esas figuras de las que nos servimos. lo que ha hecho de la danza española. Conocen los prodigios de comprensión y de invención que esta gran artista ha creado. nosotros también. la separa. en un estilo perfectamente noble y profundamente estudiado. y sobre todo fuera de España. que nos separan del mundo práctico para formarnos. de la noción media y de la lógica del sentido común. nuestro universo particular. un tipo de danza popular que antaño se llegaba a encanallar fácilmente. sino los usos de todas las posibilidades del lenguaje. de la Danza abstracta. Argentina. todos esos medios. en los desvíos que solicita y que le alejan. en las dificultades que le plantea.

mediante un análisis infinitamente desligado de los recursos de este tipo de arte. 189 . la consciencia pensada a sus dones inmediatos. y saludo a Argentina como hombre que está exactamente contento de ella como le gustaría estar contento de sí mismo. puesto que se trataba de salvar una forma de arte y de regenerar la nobleza y la potencia legítima. la inteligencia a la sensibilidad.Pienso que ha obtenido este magnífico resultado. y de los suyos propios. que no sabe oponer. Soy aquel que no opone nunca. Esto es algo que me afecta y me interesa apasionadamente.

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al menos. una atención especial. 191 . de la Equitación. Esta acepción ilimitada ha dejado de usarse. y. Publicado en la Nouvelle Revue Frangaise. por otra parte. 266. y el resultado a alcanzar puede perseguirse mediante más de un modo de operación. o. Existe un arte de andar y un arte de respirar: existe incluso un arte de callarse.10 Noción general del arte I. este término se redujo poco a poco a designar la manera de hacer en todos los géneros de la acción voluntaria. o una educación. o instituida por la voluntad. La palabra ARTE primeramente significó manera de hacer. Decimos: el Arte de Tiziano. Dado que los diversos modos de operación que tienden al mismo fin no presentan. cuándo dicha manera supone en el agente una preparación. no se le ofrecen por igual a un ejecutante dado. de la conducta en la vida o de un razonamiento. Se dice de la Medicina que es un Arte. 1935. la noción de la calidad o del valor de la manera de hacer se introduce naturalmente en el sentido de nuestra palabra. II. en general. Después. la misma eficacia o la misma economía. y nada más. se dice también de la Montería.

o si los recursos de la cultura no la alimentan. Toda adquisición exige al menos un cierto don para adquirir. de la obra de arte. Ahora es preciso añadir a esta noción del ARTE nuevas consideraciones que explicarán cómo ha llegado a designar la producción y el goce de cierto tipo de obras. III. la mejor inscrita en una persona. pero no todo el arte. 192 . la confusión de esos dos caracteres es casi inevitable. pues su distinción es más fácil de enunciar que de discernir en la observación de cada caso particular. En resumen. No obstante. su adquisición de experiencia expresable y transmisible. o sin valor con relación a terceros —e incluso permanecer ignorada por su propio posesor— si algunas circunstancias exteriores o un medio favorable no la despiertan. mientras que la aptitud más notoria. de la cual vamos a intentar encontrar las características esenciales. su propiedad personal e instransmisible. En la medida que puede aplicarse esta distinción. el ARTE. y por lo tanto de los resultados —consecuencia de la desigualdad de los agentes. se llega a la conclusión de que todo arte puede aprenderse. que puede ser una fabricación o una operación de una clase y con un fin cualquiera. Hoy en día distinguimos la obra del arte. es la calidad de la manera dé hacer (cualquiera que sea el objeto). Se trata de responder a la pregunta: «¿En qué conocemos que un objeto es obra de arte. puede quedar sin efecto. en ese sentido. que supone la desigualdad de los modos de operación. o que un sistema de actos se realiza con objeto del arte?».Pero este lenguaje confunde dos caracteres que se le atribuyen al autor de la acción: uno es su aptitud singular y nativa. el otro consiste en su «saber».

IV. El oído de ese perro percibe un ruido que lo endereza e inquieta. y se cambian de inmediato por representaciones. pero el ser de este animal no da ningún curso a esa visión: la anula de inmediato. estrictamente hablando. la de arbitrariedad. pero su ser sólo absorbe de ese ruido lo necesario para sustituirlo por una acción inmediata y enteramente determinada. Aportan a veces algunos problemas o ciertas variaciones de régimen. o decisiones. V. El ojo de un perro ve los astros. Lo mismo que recibimos más sensaciones de las necesarias. a condición de tener en cuenta las siguientes precisiones: La mayor parte de las impresiones y percepciones que recibimos de nuestros sentidos no interpretan ningún papel en el funcionamiento de los aparatos esenciales para la conservación de la vida. y aquellas que nos sirven para algo son puramente transitivas. sólo una parte notoriamente débil.. o actos. sea para movernos o conmovernos en concepto de signos. poseemos también más combinaciones de nuestros órganos motores y de sus acciones de las que necesitamos. y como quien dice infinitamente pequeña. Por otro lado. El carácter más manifiesto de una obra de arte puede llamarse inutilidad. pero es fácil constatar que de las innumerables excitaciones sensoriales que nos asedian a cada instante. No pierde el tiempo en la percepción. sea a causa de su intensidad. la consideración de nuestros actos posibles nos lleva a yuxtaponer (si no a conjugar) a la idea de inutilidad más arriba precisada. es necesaria o utilizable por nuestra existencia puramente fisiológica. Podemos trazar 193 . De este modo la mayor parte de nuestras sensaciones son inútiles en el servicio de nuestras funciones esenciales.

un círculo. andar en cadencia. podemos hacer que corresponda a cada individuo un campo relevante de su existencia. Pero esta utilidad y esta necesidad no tienen en absoluto la evidencia ni la universalidad déla utilidad y de la necesidad vitales de las que se ha hablado más arriba. Tienden también a veces a hacernos esperar otras sensaciones del mismo orden que satisfagan una forma de necesidad que han creado. siendo esta fabricación y este rechazo. el olfato. La vista. La invención del Arte ha consistido en intentar conferir a los unos una especie de utilidad. de cuando en cuando. hacer actuar a los músculos de nuestro rostro. se distingue claramente de las acciones del orden práctico. etc. Dicho esto. VI. en particular. idénticamente nulos. Cada persona las resiente según su naturaleza y las juzga. el moverse. 194 . respecto a nuestras necesidades vitales. el tacto. disponer de nuestras fuerzas para dar forma a una materia independientemente de toda intención práctica. el oído. a los otros. sucede que algunas sin embargo se nos imponen y nos excitan para desear que se prolonguen o se renueven. o dispone de ellas soberanamente. constituida por el conjunto de sus «sensaciones inútiles» y de sus «actos arbitrarios». Podemos. y rechazar o abandonar a continuación ese objeto que hemos hecho. VIL Entre nuestras impresiones inútiles. a actuar para acrecentar sus impresiones en intensidad y duración. una especie de necesidad. mientras que la sensibilidad la guía también en la elección de sus medios. Esta acción que tiene a la sensibilidad como origen y fin. nos inducen así. a rezagarnos en el sentir.

en un fenómeno particular. por el contrario. este órgano responde al color que le ha impresionado mediante la emisión «subjetiva» de otro color. A partir de una fuerte impresión de la retina. VIII. Organizar un sistema de cosas sensible que posea esta propiedad es lo esencial del problema del Arte. sin que ningún término claro. la posesión engendra un apetito creciente de la cosa poseída: en una palabra. la respuesta regenera la demanda. responden a necesidades o impulsiones que se extinguen por la satisfacción que reciben. que le cede a su vez a una repetición del precedente. La sensación de hambre cesa en el hombre saciado. la sensación exalta su espera y la reproduce. esta propiedad local no representa ningún papel en la «visión útil» —que. llamado complementario del primero. y las imágenes que ilustraban esa necesidad se desvanecen. de las que cada una parece engendrar necesariamente su «antídoto». Esta especie de oscilación continuaría indefinidamente si el agotamiento del órgano no le pusiera fin. y así sucesivamente. en efecto. ninguna acción resolutoria pueda abolir directamente ese efecto de la excitación recíproca. para hacer resaltar la importancia. y enteramente determinado por éste. Es conveniente insistir un poco sobre el punto precedente y apoyarse. por una parte. De modo muy distinto sucede en el campo de la sensibilidad exclusiva de la que estamos tratando: la satisfacción hace renacer el deseo. Este fenómeno muestra que la sensibilidad local puede comportarse como productora aislable de impresiones sucesivas y de alguna manera simétricas. ningún límite cierto. sólo puede enturbiar—. Ahora bien. condición necesaria pero muy lejos de ser suficiente.Estas. La «visión útil» no retiene de la impresión más que lo 195 . debido a la sensibilidad retiniana.

Si. IX. a cada sensación coloreada una sustitución definida. encontramos que existe en el grupo de tales posibilidades una infinidad de asociaciones entre sensaciones táctiles y sensaciones musculares. Nuestra necesidad de recomenzar el movimiento y de completar nuestro conocimiento local del objeto nos indica que su forma es más 196 . pasamos a las propiedades de los miembros del cuerpo y particularmente de los más móviles de ellos. y si observamos las posibilidades de movimientos y de esfuerzos independientes de toda utilidad. reconociendo o no ese objeto (y además ignorando lo que sabemos por el espíritu). no es otra cosa que buscar con la mano un cierto orden de contactos. Palpar un objeto. de recuperación o de prolongación indefinida de las que hemos hablado. despertar una «idea» o provocar un acto. si. nos vemos comprometidos o inducidos a recuperar indefinidamente nuestra maniobra envolvente.necesario para hacer pensar en otra cosa. mediante las cuales se realiza la acción de correspondencia recíproca. la correspondencia uniforme de los colores por parejas de complementarios define un sistema de relaciones. perdemos poco a poco el sentimiento de la arbitrariedad de nuestro acto y nacerá en nosotros el de una determinada necesidad de repetirlo. Por otra parte. desempeñan un papel muy importante en esta organización de las cosas sensibles y en esa tentativa de conferir una especie de necesidad o de utilidad secundarias a impresiones sin valor vital que hemos considerado anteriormente como fundamentales para la noción de ARTE. de esta propiedad particular de la retina estremecida. Pero esas relaciones y otras semejantes que no representan ningún papel en la «visión útil». ya que a cada color actual responde un color virtual.

pues nos tienta singularmente a proseguir sobre ella un intercambio de sensaciones motrices y de sensaciones de contacto y capacidades que. Si a continuación tratamos de modelar en una materia conveniente una forma que satisfaga la misma condición. gracias a ella. se produce en él un cambio de estado marcado por una especie de emisión. Se opone además a la actividad intelectual propiamente dicha. por otra parte. Esta forma favorable se opone a todas las formas posibles. XI. Pero. En resumen. pues consiste en un desarrollo de sensaciones que tiende a repetir o a prolongar aquello que lo intelectual tiende a eliminar o a superar —lo mismo que tiende a abolir la sustancia auditiva y la estructura de un discurso para llegar a su sentido. que es su principio y su fin. llamándose unos a otros los desplazamientos y las presiones de la mano. existe toda una actividad enteramente desdeñable por el individuo cuando se reduce a aquello que atañe a su conservación inmediata. esta actividad se opone ella misma y por sí misma a la distracción vacía. Todas las veces que una duración sin ocupación ni preocupación se impone al hombre. se hacen complementarias unas de otras. La sensibilidad. tiene horror del vacío. hacemos obra de arte. X.adecuada que otra para mantener nuestra acción. Reacciona espontáneamente contra la rarefacción de las excitaciones. El trazado de un ornamento en una super197 . Podremos expresar todo eso burdamente hablando de «sensibilidad creadora». pero sólo se trata de una expresión ambiciosa. que promete más de lo que cumple. que tiende a restablecer el equilibrio de los intercambios entre la potencia y el acto de la sensibilidad.

He ahí lo que persigue quien quiere hacer obra de arte. Podemos sorprender aquí el germen mismo de la producción de la obra de arte. bastaría que fijara por algún tiempo un objeto rojo para obtener de sí mismo la sensación todavía desconocida. pero hemos reconocido que también hay que atribuirle virtudes productivas. Este análisis de hechos elementales y esenciales en materia de arte. ni acción. 198 . el nacimiento de un canto en un silencio excesivamente sentido. actuara positivamente sobre nosotros.ficie excesivamente desnuda. Agrupamos bajo ese nombre propiedades puramente receptivas o transitivas. los efectos. conduce a modificar bastante profundamente la noción que ordinariamente tenemos de la sensibilidad. La conocemos por ese carácter de que ninguna «idea» que pueda despertar en nosotros. ni pensamiento. Es la razón por la que hemos insistido sobre los complementarios. y no hay recuerdo. ningún acto que nos sugiera. Si alguien ignorara el color verde que nunca hubiera visto. Hemos visto igualmente que la sensibilidad no se limita a responder. que anule su efecto y nos libere exactamente de su poder. que expresamos con una simple negación. ni la termina ni la agota: por mucho que respiremos una flor que armoniza con el olfato. Todo esto no se limita a las sensaciones. no podernos acabar con ese perfume cuyo goce reanima la necesidad. XII. que compensan la ausencia de excitaciones —como si esta ausencia. no son sino respuestas. sino que puede ocurrirle preguntar y contestarse. complementos. las curiosas sustituciones cíclicas de las imágenes mentales. Si se observa atentamente la producción.

Aquellos de nuestros poderes que no son inútiles. XIII. Pero todo ese inmenso desarrollo solamente ha sido posible con la ayuda de aquellas de nuestras facultades en cuyo acto la sensibilidad representa únicamente un papel secundario. El niño exige la repetición del cuento y grita: ¡otra vez!. desarrollarse largamente. El aficionado a la música repite o canturrea el aire que le ha seducido. y sobre todo el mismo régimen de regeneración indefinida que hemos observado en los ámbitos de la sensibilidad especializada. Esas formaciones pueden ser complejas. la variedad de los tipos de esos instrumentos de la vida sensorial y afectiva. de volver a escuchar. El hombre ha dominado la materia cada vez con mayor fuerza y exactitud. es característica la necesidad de volver a ver. El aficionado a la forma acaricia sin cansarse el bronce o la piedra que encanta a su sentido del tacto. han sido cultivados por el hombre. convertidos en más potentes y más precisos. Por otra parte. En particular. al tratar de la sensación pura—. reproducir las apariencias de los accidentes de la vida exterior.. el inte199 . de sentir indefinidamente. Es algo maravilloso pensar en la cantidad de obras de arte producidas a lo largo de los siglos. la diversidad de los medios.. De esas propiedades elementales de nuestra sensibilidad la industria del hombre ha obtenido aplicaciones prodigiosas.se encuentran las mismas relaciones de contraste. combinarse en ocasiones con las exigencias de orden práctico —también participan de los modos que hemos descrito. y las diversas técnicas creadas para las necesidades de la vida práctica han prestado al artista sus herramientas y procedimientos. El Arte ha sabido aprovecharse de esas ventajas. pero que son indispensables o útiles para nuestra existencia. de simetría.

La producción y el consumo de las obras de arte han dejado de ser completamente independientes una de otro. han intentado reducirlo a ideas.lecto y sus vías abstractas (lógica. considerado como actividad en la época actual. análisis de los hechos y crítica. en los tiempos en que se le consideraba un práctico. lo Bello. y tienden a agotar. que han creado o seguido tantos artistas modernos. constituido en operaciones distintas y conscientes. a las diversas Estéticas—. ha tenido que someterse a las condiciones de la vida social generalizada de esta época. que a veces se oponen a la sensibilidad. etc. y a las disputas infinitas en las que se agitan los eternos e idénticos personajes de esta «Commedia dell Arte»: la Naturaleza. Ha ocupado un lugar en la economía universal. pues proceden siempre. el papel del intelecto en el Arte merecería un estudio en profundidad que aquí sólo podemos señalar. una ley—. una definición. entre otros efectos. han aportado al Arte el apoyo (más o menos acertado) del pensamiento retomado y reconstruido. XIV. clasificaciones. nacimiento a la Estética —a mejor. que. la Tradición. lo Nuevo. Bástenos hacer alusión a las innumerables «teorías». escuelas. Dejando de lado la Estética propiamente dicha. contrariamente a ella. hacia un límite. El Arte. lo Verdadero. 200 . Tienden a organizarse. persiguen un fin determinado —una fórmula. el Estilo. Esta intervención ha dado. doctrinas. rico en notaciones y en formas de una generalidad y de una potencia admirables. métodos. que pertenece a los filósofos y a los sabios. La carrera del artista vuelve a ser lo que fue. considerando el Arte como problema del conocimiento. o a reemplazar por signos de convención toda la experiencia sensorial).

Bajo ciertos regímenes políticos. intenta administrar las artes. El Arte tiene su prensa. Ya las invenciones de la Fotografía y del Cinematógrafo transforman nuestra noción de las artes plásticas. El Arte ha recibido del legislador un estatuto que define la propiedad de las obras y sus condiciones de ejercicio. una profesión reconocida. Se sitúa así al lado de la Industria utilitaria. y que consagra la paradoja de una duración bastante limitada asignada a un derecho más fundado que la mayor parte de aquellos que las leyes eternizan. parecerá complicada en su maqumismo y anticuada en sus objetivos. deben necesariamente afectar cada vez más los destinos del Arte mismo. creando medios completamente inéditos de ejercitar la sensibilidad. sus escuelas. en muchos países. su política interior y exterior. las numerosas y sorprendentes modificaciones de la técnica general que hacen imposible toda previsión en ningún orden. sus mercados y sus bolsas de valores. tiene incluso sus grandes bancas de depósitos. No es en absoluto imposible que el análisis muy sutil de las sensaciones que ciertos modos de observación o de registro (como el Oscilógrafo catódico) hacen prever. Por otra parte. 201 . Entre el «fotón» y la «célula nerviosa» pueden establecerse relaciones completamente sorprendentes.es decir. El Estado. lleve a imaginar procedimientos de acción sobre los sentidos. bibliotecas. incluso la de las «ondas». a las que van progresivamente a acumularse los enormes capitales que han producido de. se ocupa de conservar las obras. en lo cual imita aquello que fue en todos los tiempos practicado por las religiones. etc. museos. intenta asociarlas a su acción persuasiva. siglo en siglo los esfuerzos de la «sensibilidad creadora». junto a los cuales la música misma. las «fomenta» como puede.

y el estado de desorden permanente en las percepciones y los espíritus que engendran las poderosas novedades que han transformado la vida del hombre.N o obstante. esos diversos índices pueden hacer temer que el incremento de intensidad y de precisión. tornen su sensibilidad cada vez más obtusa y su inteligencia menos ágil de lo que fue. 202 .

aquellos que están articulados. París. En general. de el acto consciente (es decir: que permite distinguir y expresar separadamente un fin y los medios). han podido ser pensados. en tanto que ésta se define por un cierto «orden». En resumen. Las épocas y las escuelas se distinguen según sea preponderante el desarrollo de uno u otro. Alean. en la obra de arte están siempre presentes dos constituyentes: primero. que no pueden expresarse en actos. 1938. proporción que desempeña un papel considerable en el arte. segundo.11 La invención estética El desorden es esencial para la «creación». aquellos de los cuales no concebimos la generación. Esta creación de orden participa a la vez de deformaciones espontáneas que se pueden comparar a las de los objetos naturales que presentan simetrías o figuras «inteligibles» por sí mismas. Hay en toda obra cierta proporción de esos constituyentes. y por otra parte. aunque puedan ser modificados a continuación por actos. 203 . las reacciones sucesivas que marcan la historia de un arte ininterrumpido en el tiempo se Publicado en el volumen del Centre International de Synthése dedicado a la Invention.

concebible—. bien diferenciados de éstos. plantea de inmediato un conjunto de relaciones con la totalidad del mundo sonoro. y el trabajo reflexionado vendrá a aplicar sus actos sobre esos elementos: consistirá en explotar sus diversas relaciones con el campo al que pertenecen sus elementos. el espíritu del músico se encuentra de algún modo en un solo sistema de posibilidades: el estado musical le viene dado. La idea primera se propone tal cual. Pero esos dos factores están siempre presentes. sucediendo lo reflexionado a lo espontáneo en el carácter principal de las obras.reducen a modificaciones de esta proporción. exige la traducción en signos . por ejemplo. de actos (que tendrán por efectos sonidos) de ideas melódicas o rítmicas que se separan del «universo de sonidos» considerados como «desorden» —o mejor como conjunto virtual de todos los órdenes posibles. aparecen en esta fase que he llamado «articulada». tanteos. que es la obra. y la consciencia de tal destino llama a todo el aparato de los medios y adquiere el aspecto de la acción humana completa. Las 204 . sin que esa determinación particular nos sea. y recíprocamente. Deliberaciones. La composición musical. Estando así el universo de los sonidos bien definido y organizado. en sí misma. Si excita la necesidad o el deseo de realizarse. se da un fin. Si se produce una formación espontánea. El caso de la Música es particularmente importante —es el que muestra en el estado más puro el juego de las formaciones y de las construcciones combinadas—. ideas previas. y que son a la vez clasificados y localizados en instrumentos que permiten producirlos idénticamente mediante actos—. La música está p'rovista de un universo de elección —el de los sonidos seleccionados del conjunto de los ruidos.

mnemónicos. la verosimilitud. El lenguaje es un instrumento práctico. etc. todos los estados que le son propios. El lenguaje es una combinación de funciones heteróclitas. auditivos. Tal discurso no tendrá en cuenta la eufonía. Los elementos motores. resonancias de imágenes. arte del lenguaje. por el camino más corto. el ritmo de la voz. C..nociones de «comienzo» y de «fin» que son ajenas a la producción espontánea intervienen igualmente sólo en el momento en que la creación estética debe adquirir los caracteres de una fabricación. y sus condiciones de producción. Llega a considerárseles lo mismo que se consideran los frotamientos en mecánica (Desaparición de la Caligrafía).— otras tantas variables independientes y factores indeterminados.. ritmos. tal otro. de emisión. además está tan cercano al «yo». La poesía es un arte del lenguaje. del que extrae. se ve así obligada a luchar contra la práctica y la aceleración moderna de la 205 .. las reacciones psíquicas excitadas. etc. que sus virtudes estéticas (sonoridades. así como los efectos de su recepción son sensiblemente diferentes según las personas. La poesía. la elección de las palabras —y por otra parte. visuales. el tono..) se ven constantemente descuidadas y convertidas en imperceptibles. el estado de aquel a quien se habla. En materia de poesía. forman grupos más o menos estables. coordinadas en reflejos adquiridos mediante un uso que consiste en tanteos innumerables. Resumo las dificultades que ofrece: A. el problema es mucho más complejo. la secuencia lógica.. B. otro más. La pronunciación.

La poesía es además esencialmente «in actu». D. reabsorbido. hace poco. la noción simple de sentido de las palabras no basta a la poesía: he hablado de resonancia. el poeta se ve obligado a crear. como todos los efectos estéticos. el lenguaje poético debe tender a la conservación de la forma. Quería hacer alusión a los efectos psíquicos que producen las agrupaciones de palabras y de fisonomías de palabras. Asimismo. E.. Un poema solamente existe en el momento de su dicción. Y en tanto que el lenguaje práctico es destruido.). y 206 . y finalmente el único. Me disculpo por esta imagen.práctica. el universo de la poesía —es decir: el estado psíquico y afectivo en el que el lenguaje puede cumplir un papel muy diferente que el de significar lo que es p fue o va a ser—. La operación del poeta se ejerce por medio del valor complejo de las palabras. independientemente de las relaciones sintácticas. del lenguaje: no es más que uno de los constituyentes. G. como todos los efectos sensoriales. una vez alcanzado el objetivo (la comprehensión). como figura. En fin. Resaltará todo aquello que puede diferenciarla de la prosa.. y por las influencias recíprocas (es decir: no sintácticas) de sus proximidades. los efectos poéticos son instantáneos. componiendo a la vez sonido y sentido (simplifico. Significación no es por lo tanto para el poeta el elemento esencial. es decir. como el álgebra operando sobre números complejos. Así pues. F. completamente diferente del músico y menos afortunado. en cada creación.

ni en su análisis en actos. entre aquellos que he. con el de la imaginación sin condiciones y sin materia. o un simple ritmo. una pluma agradable a la mano. a causa de la naturaleza del lenguaje.citado.su verdadero valor es inseparable de esta condición de ejecución. 207 . De todo ello resulta que la creación poética es una categoría muy particular entre las creaciones artísticas. Una hoja dé papel blanco. pueden servir de gérmenes y desarrollarse en pieza organizada. Tan sólo he querido dar una idea muy sumaria del dominio de la invención poética propiamente dicha. Es un hecho importante a señalar esta equivalencia de los gérmenes. un lapsus. mencionar los más sorprendentes. otras veces (incluso) un esquema de forma prosódica. Olvidaba. como se hace constantemente. un error de lectura. N o entraré en el examen del trabajo consciente. un tiempo vacío. que no se debe confundir. Lo que equivale a decir hasta qué punto es absurda la enseñanza de la poesía que se desinteresa totalmente de la pronunciación y de la dicción. Esta naturaleza compleja hace que el estado naciente de los poemas pueda ser muy diverso: unas veces un determinado tema. o un grupo de palabras.

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